Tag archives for SOLITARIO

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Relato erótico: “ Pablo, Ana. José, Mila y familia.3″ (POR SOLITARIO)

tercera parte ANA Después de la agotadora noche con mi amiga Claudia, despierto y no está a mi lado. Me levanto y desnuda, como estoy, me dirijo al baño, que como siempre, cuando lo necesitas, está ocupado. Busco a la zorrita de Claudia y la encuentro ¡En la cama con Pablo!...¡Han dormido juntos, desnudos, ella con una mano sobre su pene!… Esta me la pagara, se me ha adelantado la muy puta…Jajaja. Qué suerte tiene. Me acerco para tomar posiciones al otro lado de Pablo. --¡Ana! ¿Qué haces? La madre de Claudia me ha pillado. Se despiertan los dos bellos durmientes. --¿Qué pasa Claudia? ¿Qué haces chiquilla? Aparta la mano de ¡Joder, qué familia…! ¡No puede descuidarse uno! Claudia, hija, se aparta de Pablo, que se cubre como puede con la sábana. Claudia madre se ríe. Yo adopto una expresión seria, para disimular. --¡Eso digo yo! ¿Qué hacéis los dos…
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confesiones

Relato erótico: “ Pablo, Ana. José, Mila y familia. 2″ (POR SOLITARIO)

Esta es la continuación de: Pablo, Ana. José, Mila y familia. Y la historia comienza con: 16 días cambiaron mi vida. Capítulos 1 á 7 Sigue con: Mi nueva vida. Capítulos 1 á 7 Y continua con: 16 días, la vida sigue Capítulos 1 á 7 Mi perfil lo encontrareis aquí: solitario ANA Vaya, anoche le di a Pablo los cuadernos de mi madre y no sé si he hecho bien, no creo que se lo diga a nadie, pero no estaré tranquila hasta que hable con él. Han llegado papá, Marga y Claudia de Madrid. --Papá, ¿Como estas? ¿Qué ha pasado? --Muchos papeles hija. Mila, tenemos que hablar. Mi madre está seria, preocupada. --¿Qué ha pasado José? ¿Más problemas? --¡No, mi vida! Parece ser que las cosas se van solucionando. Isidro deja la herencia a sus hijos. Al ser menores Claudia es la que administrará los bienes hasta su…
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Relato erótico: “ Pablo, Ana. José, Mila y familia.” (POR SOLITARIO)

PABLO. Vaya día aburrido. No tengo ganas de hacer nada…Voy a tomar algo a la cafetería. Sentado en un taburete en la barra del bar, en la planta baja del bloque de mi apartamento, tomando mi café, solo, el café y yo, no hay más clientes. Entra alguien. A mi espalda oigo hablar, es una voz femenina y me resulta familiar. Me giro y me llevo una grata sorpresa, es Mila. Una muchacha que conocí en un hotel en Madrid, ella esperaba un cliente que no llegó. El maître del hotel me informo de su ocupación como acompañante, o sea, prostituta. Pero viene acompañada de un hombre, disimulo y les doy la espalda. Sé que ella me ha visto, si no me dice nada, yo tampoco, no quiero comprometerla. Por un espejo, que hay en la pared tras la barra, les veo sentarse en una mesa. Hablan quedamente. Ella le…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 10 FINAL” (POR SOLITARIO)

--No creo que pase nada chiquilla. Hablaremos las dos con él y lo entenderá. No quiero que te ocurra lo mismo que a mí. Dejar que pasaran veinte años para contarle mi locura. Ahora come algo, estarás agotada, por qué esta mañana, antes de irse te… --Sí, ¿Cómo lo sabes? No hicimos ruido. --Pero llevabas en tu chochete las pruebas del delito, lo reconocí enseguida por el sabor. --¡¡Qué vergüenza!! --¿Por qué? ¿Por haber follado con tu novio? Eso hay que hacerlo tan a menudo como se pueda. No te avergüences nunca de haber disfrutado. Las chicas habían oído el final de nuestra conversación y se reían. Me asee. Me marché con Lara a su casa. Al entrar, vino a recibirnos Martina, la muchacha que le ayudaba. Estaba nerviosa y apurada. --¿Qué te ocurre, Martina? --Lara, no tenían donde ir y les dije que podían quedarse aquí hasta que encontraran…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 9″ (POR SOLITARIO)

Charo queda deslumbrada, se acerca a su amiga, coge sus manos para darle un giro y poder admirarla. --¡Isabel, estás preciosa! Las miradas entre ellas lo dicen todo. Realmente es una mujer muy bella y está enamorada de Charo, se ha acicalado para ella. El bar de copas no estaba muy lejos, vamos andando y provocando miradas y silbidos de admiración por donde pasamos. Al llegar, nuestras amigas nos están esperando en una mesa, el ambiente agradable, la música suave permite la conversación, sin gritos. Al encontrarnos, la alegría de Lara y nuestras amigas es desbordante. Hacía muchos años que no se veían. Al fin las cuatro juntas, después de tanto tiempo. Carmen está gordísima. Y preciosa. La melena roja alrededor del rostro la embellece. Lara no deja de abrazarla y besarla. --Dios mío, Carmen, estas para comerte. ¡Qué tetas tienes! Son pornográficas. --Anda que no tenéis guasa. Estoy gorda…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 8″ (POR SOLITARIO)

Despierto al amanecer, tengo algo de frio, Charo, a mi lado, boca arriba, sus tetas desparramadas sobre su pecho, la mata de pelo negro de su coño resalta sobre la piel blanca, suave. Acaricio su vientre y se estremece, no quiero despertarla, subo la sábana y cubro su cuerpo, al contacto se gira de lado se encoge, sigue durmiendo. Me levanto. Voy a preparar el desayuno para Carlos y Ainoa, que se marcharan temprano al trabajo. Oigo la descarga de la cisterna del WC de Carlos. Poco después aparecen los dos en la cocina, se sorprenden al verme. --¿Qué haces tan temprano? ¿Por qué no sigues en la cama? --Me he despertado y no tenia sueño, me he dicho…Baja y prepara el café. ¿Te parece mal? --¡No! Qué va. Me haces un favor, el café del bar donde lo suelo tomar es malo, malo. Lo llamamos siete pasos. Son los…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 6″ (POR SOLITARIO)

Ya estamos en nuestra nueva residencia. Carlos vino a la estación del Ave a recogernos. Facturamos el equipaje por una empresa de transporte y ya estaba en casa. Nosotras solo llevábamos una pequeña maleta de mano y el bolso. En la estación, presentamos Charo a Carlos, no la conocía, a Silvia sí, de verla por casa con Gaby. Nos llevó a Sarriá, la nueva casa es realmente acogedora, espaciosa, con un porche a la entrada, donde se aparcaba el coche y un jardín trasero con piscina. Todo muy cuidado y limpio. La vivienda de dos plantas, con cuatro dormitorios arriba y dos baños. Un gran salón en la planta baja con chimenea, cocina comedor, un aseo y una habitación, que Carlos había acondicionado como despacho. Las chicas estaban encantadas. Algunas manifestaciones de alegría no le cayeron bien a mi marido. Yo lo observaba, arrugaba el entrecejo, en señal de desaprobación.…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 5. Fin de la primera parte.” (POR SOLITARIO)

Hoy es el día de la prueba. Gaby sigue dormida, preparo el desayuno. --Buenos días mamá. ¿Cómo has dormido? --Muy bien cariño. Muy relajada. ¿Y tú? --De maravilla. ¿Qué haremos hoy? --Hoy tendremos el día movidito. Tú tendrás que colaborar para que todo salga bien. --Pero, mamá ¿Qué vas a hacer? --Veras, antes de que llegue Oscar, Nati, Carmen y yo, nos esconderemos en la habitación de los invitados. Tú te encargarás de hacer que tome alguna bebida alcohólica. Se la preparas añadiendo estos polvitos, son dos pastillas de rohypnol machacadas. Es la droga, que, posiblemente, usaron contigo, cuando te violaron. Sigue charlando con él hasta que haga efecto, diez, quince minutos, o algo más. Después nos encargaremos nosotras. --Pero ¿Qué le vais a hacer? --No te preocupes por eso. Ya lo veras. --De acuerdo, pero a ver si acabamos todas en la cárcel. --No nos denunciará. Ya lo veras.…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 4″ (POR SOLITARIO)

--Cariño, esto que ha ocurrido hoy, es lo que yo intentaba que comprendieras. Que puedes disfrutar tanto con las mujeres, como con los hombres. A ti te veía muy reacia a tener contactos con hombres y no sé por qué. ¿Te ha pasado algo? Gira la cabeza y me mira a los ojos, los suyos se llenan de lágrimas. --¡Gaby! ¿Qué te han hecho? --Llevo casi un año sin salir con nadie. --¿Y tu novio, Oscar? --Lo dejamos después de… --¿De qué, cariño? ¿Qué te hizo? Rompe a llorar. Se incorpora y me abraza. Se ahoga en sollozos, las lágrimas se deslizan por sus mejillas. La estrecho entre mis brazos. Trato de consolarla. Me temo que ha tenido una mala experiencia. Cuando por fin puede hablar. --Mamá. La fiesta de fin de curso, del año pasado. ¿La recuerdas? --Si, recuerdo que estabas muy ilusionada, te llevaste una semana buscando ropa…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 3″ (POR SOLITARIO)

--Mamá. ¡Eres una bruja! Jajaja Llegamos a casa con el tiempo justo para la comida. Cuando Carlos se marcho nos quedamos tomando café en la cocina. --Mamá, cuéntame cómo fue tu experiencia como actriz. Me gustaría saber cómo llegaste a hacerlo por el culo. --La verdad. Se pasa mal al principio, durante los preparativos. Hay que soportar cosas muy desagradables. --¿Cómo qué? --Pues para preparar el intestino. Se limpia mediante enemas, uno tras otro hasta quedar limpio. Una de las chicas, estaba tan habituada, que se corría con las lavativas. En cuanto empezaban a ponérselas, le entraban escalofríos y contracciones de los esfínteres, se excitaba el clítoris y acababa con un orgasmo. Decía qué, de esa forma, la limpieza resultaba muy agradable. --Mamá, yo aún no lo he hecho nunca por atrás. Y me gustaría probar. Me lo tienes que hacer. --Bueno, ya veremos. Como te decía. Fue Javi, el…
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filial

Relato erótico: “Gaby, mi hija 2” (POR SOLITARIO)

--Y ya está bien por hoy, niña. Nos hemos pasado la tarde charlando y no hemos hecho nada en la casa. --Mamá. ¿Lo harías conmigo? --¿Cómo? ¿Qué haría, qué? --No he tenido nunca contacto con una mujer y me gustaría probar. Contigo. --¡Tú estás loca! Anda, anda. Vete a recoger la ropa del tendedero y tráetela para plancharla. Habrase visto, niña pervertida. Vamos, ni que una estuviera aquí para dejarse follar por la primera que llegue. --Mamá. Dentro de dos semanas cumplo dieciocho años. Con la mayoría de edad puedo hacer lo que quiera con mi cuerpo… --¡Con tu cuerpo! Pero no con el mío. Cometí errores en mi juventud, pero no soy una pervertida incestuosa. Eres mi hija, yo tu madre, no lo olvides, hay límites que no se deben traspasar. --¡Mamá, lo harás! Traspasaras ese límite. Conmigo. Y yo contigo, ya lo veras. Se va a la azotea…
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Relato erótico: “Gaby, mi hija 1” (POR SOLITARIO)

--¡¡Mamáaa!! --¡Mamá, ven, mira! --¡¿Que pasa niña?! --Mamá, mira esto. ¿Esta eres tú?..... ¡¡Eres tú!! -- ¿Si soy yo? ¿Quién?……………¡¡¡Ay, por dios!!! ¡¡Quita eso!! Mi hija está, en su habitación, ante la pantalla de su ordenador, conectada a internet, viendo unas imágenes que me horrorizan. Son mías, de hace veinte años, un video, teniendo relaciones lésbicas con otra chica de mi edad. --¿Mamá, qué es esto? ¿Cómo pudiste hacerlo? --¡Por favor, por favor, quita eso! ¡No me preguntes! ¡Por favor! ¡Te lo suplico! --¡No mamá! Quiero que me expliques, por qué hay colgado en internet un video tuyo follando con una tía. ¡Pero mira! ¡Ahora hay otro tío! ¡Eres una puta! No pude más y empecé a llorar. Dejé la habitación y me fui a mi cuarto. Mi hija vino detrás. --¡Joder con mami! Estas hecha un zorrón. Estoy descargando el video, lo guardaré y lo veremos después de cenar,…
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filial

Relato erótico: “16 dias, la vida sigue 7” (POR SOLITARIO)

Tengo algo de frio. Me levanto, con cuidado para no despertar a las chicas. Las cubro con una sábana. Me ducho, con el ruido del agua al caer parece que han despertado las dos. Marga se sienta en el inodoro a hacer pis, me mira y sonríe. Tiene la extraña cualidad de hacerme sentir bien. Me relaja su presencia. Ana se dirige directamente hacia donde estoy, entra en la ducha, coge una esponja y frota mi cuerpo. También resulta relajante. Marga también se mete bajo la regadera y nos lavamos los tres. Salgo primero, para evitar ataques, despierto a Pepito para que se asee y se vista y voy a la cocina a preparar café y croissants. Improviso un desayuno ligero. Cuando salen está todo listo. Desayunamos. Les digo que recojan la ropa y los enseres que pueda necesitar Mila y nos vamos al bufete de Isidro. Por el camino…
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Infidelidad

Relato erótico: “16 dias, la vida sigue 5” (POR SOLITARIO)

José vive en la costa alicantina, con Claudia y las niñas. Mila y Marga siguen en Madrid. Se han hecho cargo del prostíbulo. Continuación de: 16 días. La vida sigue. --¿José? ¿Eres tú? --Si, ¿Mamá? ¿Pasa algo? Llorando --Si, José, es tu padre. Está muy mal. --Se nos muere y quiere hablar contigo. ¡Ven! --Claro mamá, salgo enseguida. Hasta luego. --Hasta pronto hijo. Clau me interroga con la mirada. --Es mi madre, mi padre está mal. Tengo que irme ya. ¡Ana! Desde su habitación. --¿Si papá? ¿Qué pasa? --Es tu abuelo, está mal, tengo que irme a Jaén. --Yo voy contigo. Quiero verlo. --De acuerdo, prepárate, nos vamos enseguida. Claudia, ¿Te quedas con las niñas? --Claro mi vida. No te preocupes por nada, puedes ir tranquilo. Preparamos un equipaje ligero y partimos mi hija y yo. Llegamos al pueblo al anochecer, hay gente en la casa. Mi hermano, mi hermana,…
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