Tag archives for ALFASCORPII

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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (9 y final)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (9 y final) Desperté de un plácido sueño y, gracias a la tenue luz que entraba por la ventana, confirmé que me encontraba dentro de uno aún mejor. A mi derecha, completamente desnuda, dormía boca arriba mi amante esposa. A mi izquierda, también totalmente desnuda pero boca abajo, dormía mi cuñada amante. La belleza de los dos cuerpos, uno mostrándome sus firmes y manejables pechos, y el otro regalándome la vista con su redondo y firme culito, parecía surgida de una divina ensoñación. Miré el despertador y corroboré lo que la suave luz de la primera hora de la mañana ya me había anunciado, aún era muy pronto para levantarse, y más siendo sábado, así que aún somnoliento, cerré los ojos y me quedé dormido de nuevo. Cuando volví a abrir los ojos la luz invadía toda la habitación, y para mi sorpresa me…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (8)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (8) Habían comenzado los exámenes del final del cuatrimestre, por lo que, al suspenderse las clases, no había vuelto a coincidir con Patty desde la ardiente noche en que disfrutamos su fantasía de hacer un trío. Era fin de semana de carnaval, y como todos los años, la empresa de mi mujer había alquilado un local para organizar una fiesta de disfraces para los empleados y sus familias. Yo terminaba de abrocharme las sandalias que completaban mi disfraz de general romano, con su casco, su coraza, falda de tiras de cuero y demás complementos que había conseguido alquilar a buen precio. Tere, mi mujer, se miraba en el espejo del dormitorio ajustándose una corona de laurel dorado sobre el cuidado recogido que se había hecho con su morena melena, dando el toque final a su disfraz de noble romana. El vestido que llevaba era…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (7)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (7) Por fin llegaba el fin de semana, habían transcurrido tres días desde mi último encuentro con Patty en el que, al fin, sucumbí en mente y cuerpo a sus encantos para ser completamente suyo, y ella convertirse en mi putita personal para satisfacer todas mis fantasías. Al ser último viernes de mes, tocaba lo que mi esposa llamaba “la noche de amigos”. Ella quedaba con sus amigas para salir a cenar e ir a tomar algo, y yo era totalmente libre para salir de copas con mis amigos y rememorar los viejos tiempos en los bares de siempre. A las ya estaba con mis colegas, en el bar de uno de ellos, tomando cervezas, aperitivos y poniéndonos al día sobre nuestras vidas y trabajos. Éramos 4 en total, Antonio (el dueño del bar), Ángel, Jandro y yo. Pasamos un buen rato riendo con…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (6)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (5) Unos instantes después de quedarme solo oí el sonido del agua de la ducha. Sin molestarme en volver a vestirme, fui al salón. Después del magnífico sexo anal con el que había “castigado” a mi cuñadita, me apetecía el típico cigarrillo de después, así que, cogiendo el paquete de tabaco que Patty había dejado sobre la mesa, encendí un relajante cigarrillo. Ya no había ninguna duda rondando mi cabeza, estaba claro que no podía resistirme a los poderosos encantos de esa diosa del sexo. - Es una fuerza de la naturaleza imparable- pensé-, si quiere, puede arrasar con lo que tenga por delante sin importarle más que sus propios deseos, aunque éstos impliquen acostarse con el marido de su hermana. Mi cuñada es un torbellino sexual, una fiera salvaje, una amante insaciable capaz de cumplir los más ardientes deseos de cualquier hombre y…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (5)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (5) Al día siguiente de mi clase particular con mi cuñada salí de casa para ir a trabajar. Al cerrar la puerta me encontré con mi vecino de al lado, un simpático cuarentón con el que, a pesar de conocernos desde hacía poco, estaba empezando a entablar amistad. - Buenos días, Carlos- me dijo-, ¿Qué tal?. - Buenos días, Enrique, ya ves, a currar un poquito. Me cogió del brazo y, acercándose a mí, en voz baja susurró: - ¿Puedo decirte una cosa con total confianza?. - Claro, hombre- contesté utilizando su mismo tono de voz-, ¿qué te preocupa?. - Bueno, ya sé que lleváis muy poco tiempo casados… y es lo normal… pero… ¿podríais bajar un poco el tono de vuestra pasión a determinadas horas?. - Enrique, no sé de qué me estás hablando. - El otro día se os oía desde mi…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (4)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (4) Estábamos terminando de recoger la mesa después de comer. Tere, mi mujer, tenía que volver a su oficina y yo me pasaría la tarde en casa corrigiendo los trabajos que un grupo de mis alumnos me había entregado por la mañana. - Se me olvidaba- dijo Tere metiendo el último plato en el lavavajillas-, me dijo mi hermana que, si fueras tan amable, tal vez podrías explicarle no sé qué de unos ciclos que no entiende… Con sólo mencionar a su hermana el corazón me dio un vuelco en el pecho. - …y como esta tarde no tienes clases- prosiguió-, tal vez ella podría acercarse hasta aquí para que le eches una mano, ¿qué te parece?. - Sí, claro- pensé-, una mano y las dos, como la última vez… - Cariño- dije-, tengo la tarde muy ocupada, tengo que corregir un montón de…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (3)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (3) - Uffff, ¡qué dura se te ha vuelto a poner!- exclamó mi cuñada apagando el cigarrillo. - Eres tú quien me pone la polla así de dura. ¡Quítate las botas, que te voy a follar como te mereces!. Estaba tan excitado de nuevo, y tenía tantas ganas de darle su merecido, que decidí recuperar mi autoridad y demostrar que, a pesar de su seguridad en sí misma, y de haberme dejado llevar por sus encantos, quien tenía el control era yo. Yo aún seguía siendo 10 años mayor que ella, cuando ella aún jugaba con sus muñecas, yo ya me follaba a su hermana, además, yo era su experimentado profesor, ¿y acaso no era yo el protagonista de sus fantasías sexuales, y era ella quien había venido a mí?. Mi tono autoritario la cogió por sorpresa y la excitó sobremanera, así que rápidamente…
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Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (2)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (2) Con el agua caliente cayendo sobre mi cabeza, los remordimientos volvieron a aparecer. Tras 12 años de monogamia, al segundo mes de casado, le había puesto los cuernos a mi reciente esposa, y nada menos que con su hermana pequeña. Miré mi entrepierna, y vi mi flácido miembro aún embadurnado con los restos del fluido vaginal de mi cuñada mezclado con mi propio semen. Me limpié bien, y mientras me aclaraba, el sentimiento de culpa se convirtió en satisfacción por el polvazo que acababa de echar con el ardiente volcán que es mi joven cuñadita. Salí de la ducha rememorando cada detalle y, recordando con una sonrisa lo de mi mote, me sequé bien con la toalla. En ese momento me di cuenta de que toda mi ropa estaba en el salón-comedor, así que salí desnudo y me quedé petrificado cuando entré en…
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filial

Relato erótico: “Mi cuñada, mi alumna, mi amante (1)” (POR ALFASCORPII)

Mi cuñada, mi alumna, mi amante (Parte I) Voy a relatar una historia real que hace apenas un mes que ha ocurrido. En primer lugar me gustaría describirme brevemente: Mi nombre es Carlos, tengo 32 años, estoy casado desde hace 2 meses y soy profesor universitario. Mido 1,85, soy de complexión atlética, con los músculos bien definidos, aunque no hiperdesarrollados, mi pelo es de color castaño tirando a rubio y mis ojos de color marrón claro. Como ya he mencionado, hace un par de meses que me casé, con mi novia de toda la vida, con la que llevo 12 años y a la que nunca había sido infiel, hasta hace un mes aproximadamente. Desde que nos casamos teníamos pendiente una visita de mi cuñada para conocer nuestra casa, así que aprovechando un lunes que yo no trabajaba, y mi cuñada no tenía clase, (mi cuñada tiene 22 años recién…
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trios

Relato erótico: “Entre tres desaparece el estrés” (POR ALFASCORPII)

1 Cuando mi mujer invitó a su antigua compañera de piso durante la universidad a pasar el fin de semana en nuestra casa, pensé: «Buf… fin de semana de ¡Menudo coñazo!, ¡ya puedo pegarme un tiro!». Y es que, la amiga de mi esposa, hacía apenas un mes que había roto su relación de tres años con su pareja, y en palabras de mi mujer: “Necesita charlar con una amiga y salir, aunque sea un par de días, de su entorno habitual. Lo está llevando muy mal…” «Y encima viene con “la depre”, ¡menudo planazo!», me amargué internamente. Yo apenas conocía a Nuria, vivía en otra ciudad, y tan sólo había coincidido con ella en tres o cuatro ocasiones, siendo una de ellas dos años atrás, en nuestra boda, a la que acudió con la pareja con la que acababa de romper: una ambiciosa ejecutiva de una multinacional energética. Sí,…
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Infidelidad

Relato erótico: “La Peluquera” (POR ALFASCORPII)

Aquella tarde había sido una auténtica pesadilla: de compras, acompañando a mi mujer, haciéndole las veces de perchero mientras pasaba las prendas de los colgadores, ojeando una por una, hasta sacar la que le llamaba la atención para endosármela y que se la sujetase mientras volvía a la incansable búsqueda del vestido, blusa o falda perfectos. Y después, la aburrida espera a la puerta del cambiador mientras ella se iba probando los trapitos elegidos, saliendo tras cada quita y pon para solicitar mi opinión. — Esa chaqueta te queda genial —le había dicho una vez—. Ese vestido es muy bonito —le había dicho otra—. Esa falda te pega… ¡Uf, cómo te queda esa blusa!. Esa última frase había dado en el clavo, pues de todas las prendas que se probó, tras toda una tarde recorriendo las tiendas del centro de la ciudad, aquella blusa entallada, de color azul como sus…
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Infidelidad

Relato erótico: “La presa” (POR ALFASCORPII)

1 La noche era oscura y fría, una noche invernal que cubría con un manto blanco las calles de Oslo, convirtiendo el exterior en un lugar inhóspito cuya vida se ceñía a los inevitables desplazamientos entre los confortables y cálidos interiores de los edificios de la antigua ciudad vikinga. Markus, como se hacía llamar en aquellas latitudes, había acudido a un congreso médico que se celebraba en un antiguo y lujoso hotel de la ciudad. Le gustaba todo lo que tuviera regusto antiguo, de épocas pasadas, y aunque sabía que “su enfermedad” no tenía cura, aquel congreso le venía como anillo al dedo para distraer su mente de la larga soledad y oscuros pensamientos que llenaban su vacía existencia. Vivir durante el mes de Diciembre en la capital noruega, pudiendo elegir como residencia cualquier lugar del mundo, no era un simple capricho. Tenía como costumbre tomarse un mes de descanso…
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maduras

Relato erótico: “Sonia, mi jefa deseada” (POR ALFASCORPII)

1 Llevo tres años en mi trabajo actual, un trabajo de oficina, en el que paso ocho horas diarias con mi culo pegado a una silla y las retinas abrasándoseme con las radiaciones del monitor del ordenador. Mi trabajo es bastante monótono, elaborando informe tras informe, realizando interminables y, muchas veces, infructuosas búsquedas en el vasto mundo de internet. Sí, no suena nada atractivo, incluso puede ser desalentador, pero, al menos, no estoy en paro y gano un sueldo bastante decente. A mis veintiséis años, todo el mundo me pregunta por qué no busco algo mejor, más inspirador, más creativo, más acorde con mis capacidades. A todos ellos les contesto siempre lo mismo: “no estoy mal pagado”, “más vale pájaro en mano que ciento volando” y, por mucho que les pueda pesar a mis compañeros más experimentados, “soy el mejor haciendo lo que hago”. Bueno, esta es la versión oficial,…
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hetero

Relato erótico: “Descubriendo a Lucía (18 y final)” (POR ALFASCORPII)

18 Lucía despertó de su sueño y me miró con sus preciosos ojos azules con la misma incredulidad con la que yo la miraba a ella. - ¿Qué ha pasado? –preguntó sorprendiéndose al escuchar su voz. - No tengo ni idea –contesté confuso y agobiado-, acabo de despertarme y me he encontrado con esto… - ¡Vaya!. Se acabó esta locura… se acabó la magia… Noté decepción y tristeza en su voz. - Se acabó la magia… -repetí con la misma tristeza. Ambos habíamos asumido el cambio de sexo y de vida hasta el punto de llegar a creer que era lo que habíamos necesitado para ser más felices. En el caso de Lucía porque, antes del accidente que había puesto nuestros mundos del revés, a pesar de ser una mujer de éxito, era completamente infeliz con el muro que se había construido alrededor. Y en mi caso porque, a mis…
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