siempre me había gustado la cultura oriental tanto la china como la japonesa así que cuando tuve ocasión ahorré dinero y me fui a Japón me fascinaba su cultura sus ninjas sus artes marciales el art del ikebana o de las flores las maiko o aprendiz de geishas sus samuráis etc.
llegue a Japón después de casi 16 horas de vuelo estaba desecho así que me fui al hotel y caí rendido y me dormí tuve que dormí bastante pues me llamaron en el hotel para subirme el desayuno el desayuno era delicioso di buena cuenta de ello y empecé a explorar Japón.
me recomendaron un templo así que me fui a el templo era precioso sus grabados todo muy antiguo cuando salí del templo algo no iba bien no era por donde había entrado el paisaje había cambiado no me lo podía explicar y mi teléfono no funcionaba y la gente japonesa vestido de samuráis y mujeres mirándome raro.
yo intente hablar con ellos, aunque no hablo japonés hablo ingles me cogieron unos soldados vestidos de la época intente resistirme, pero fui inútil me golpearon y me llevaron ante el emperador yo no lo entendía parecía una película sacada de aquella época.
el emperador intento interrogarme, pero como no nos entendíamos mando a un fraile que hablaba inglés y hablo conmigo. quien es sois como vais vestidos así etc. yo le dije que había visitado el templo y cuando salí vi a los saldados y a los samuráis.
por golpe de destino había sido trasladado al Japón feudal en un portal que se había abierto en el tiempo le intente explicar al monje que yo no pertenecía a esa época. el hablo con el emperador y me dijo que era extranjero que venía de otro país fuera del mar de Japón en la otra parte del mundo pues me dijo que si decía mis palabras me acusarían de brujería y me tomarían por loco.
así que fui invitado de emperador en su palacio yo le agradecía a su excelencia todas sus amabilidades me dijo.
– cuéntame cosas de tu país quiero saberlo todo.
le conté como éramos nosotros la cultura europea al retirarme el emperador me dijo:
– tengo una sorpresa para vosotros.
yo intente rechazarla pues eran unas geishas muy jóvenes y guapísimas pero el fraile me dijo traduciéndome que ni se me ocurriera contrariar al emperador pues mi cabeza rodaría en el pico y rodaría para que se la comieran los cuervos.
así que acepte y pase las noches con ellas una de ellas hablaba inglés ya que el monje la había enseñado. se desnudaron las dos geishas eran guapísimas.
– estamos aquí para complacerte mi señor -dijeron ellas -por favor haremos todos para complacerte sino mi señor el emperador no cortaría la cabeza.
– tranquilas me complaceréis haremos todo lo que queráis.
as que nos metimos a una cuba de agua los tres y me lavaron todo el cuerpo luego empezaron a chuparme la poya y a besarme por todo el cuerpo. cogí a una de ellas y la comí el chocho ella empezaba a gemir.
– ahahahahha así mi señor soy vuestra esclava.
mientras la otra me comía a mí la poya luego la cogí y se la clave en el culo ella se moría de gusto.
– más mas mi señor que gusto- mientras la otra me pasaba las tetas por todo el cuerpo luego me la folle a Maikop que era como se llamaba ella la geisha que hablaba inglés.
– ahahha si mi señor más hazme gozar soy vuestra -mientras yosimi me comía el culo allí estuvimos toda la noche follando sin parar termine agostado.
el emperador al día siguiente me pregunto si le había gustado el regalo me dijo yo le dije que me había encantado no quería que matara a las geishas que por otra parte me había hecho gozar toda la noche tenía varias charlas con el emperador yo le dije que amaba su cultura y por supuesto con el fraile que me traducía todo el emperador quiso hacerme un regalo yo encantado.
– el emperador te regala a Maikop ella te enseñara nuestro idioma y aprenderás más de nuestra cultura- me dijo el fraile.
-yo encantado.
– ella es tuya -dijo el emperador -te pertenece haz con ella lo que quieras.
Maikop se vino a mis aposentos y me dijo que estaba encantada de servir a su emperador y que intentaría complacerme en todo lo que fuera ya por la noche Maikop me desnudo y me lavo allí en Japón es normal bañarse juntos el hombre con la mujer las japonesas no tienen vergüenza después se quitó el kimono y empezó a comerme la poya con un gusto que yo jamás había experimentado.
se había hecho muy joven geisha y estaba preparada para dar placer así que me olvido loco en una palabra me comió no solo la boca ni el rabo sino también el culo todas las partes íntimas fueron chupadas con una exquisitez que me volvía loco sabía bien su Aficio luego se montó encima de mí y empezó a follarme con si se le fuera la vida en ello joder nunca había gozado tanto con una mujer y luego sella misma se la clavo por el culo hasta los huevos me hizo prácticamente todo ella hasta que ya no pude más y me corrí en su boca CONTINUARA

  • : siempre me habia gustado la cultura oriental asi que ahorre dinero y me fui a japon alli sus artes marciales su ikebana sus geisas eran facinante