Odette no puso atención que el abogado del señor Pincheira era un negro alto y de labios carnosos, solamente y con extrema elegancia se subió al vehículo dispuesto por el banco para que la trasladaran hasta las dependencias en donde seguramente ella llegaría a un acuerdo comercial para salir de su difícil situación financiera. El vehículo se puso en marcha y tomo rumbo hacia la casa de don Herculano.
V DE VENGANZA 2
El carro dispuesto por el banco se adentró en el camino que conducía hacia la región montañosa, para la mujer esto no era extraño, ya que desde hace un buen tiempo aquella zona era la favorita por algunos millonarios para asentar formidables casonas con fines recreativos o de negocios, seguro que era a una de estas a la cual se dirigían en estos momentos pensaba la confiada aristócrata de 37 años, quien viajaba sentada al lado del buen negro Filomeno.
Luego de unos 20 minutos de trayecto Odette se percató que el vehículo en que la transportaban este se detenía a una orilla del camino al medio de la nada, no había casona ni oficinas de ningún tipo, solo se veían las oscuras sombras que les otorgaban los frondosos árboles que hermoseaban aquel idílico paisaje, totalmente extrañada quiso por primera vez dirigirle la palabra al hombre negro que la acompañaba,
–Que pasa… porque el carro se ha detenido?, le consulto con semblante de extrañeza,
El negro Filomeno se quedó mirándola por unos segundos con su blanca sonrisa que denotaba seguridad en sí mismo, hasta que le respondió a su consulta,
–No se preocupe mi buena señora hemos llegado a destino… mi cliente seguro que la está esperando, y se también que ambos llegaran a un excelente acuerdo, por favor baje del auto,
Odette quien se encontraba algo confundida por el lugar en donde se debía mantener la reunión comercial solo bajo del vehículo en silencio, necesitaba reunirse lo antes posible con el acreedor ya que detestaba tener que dirigirse con aquel mugriento negro que a pesar de ir bien vestido este no dejaba de ser solo un empleado.
Luego de bajar del carro la ya más confundida hembra escucho como el negro que la acompañaba tras entregarle un dinero al conductor este despachaba al vehículo, situación que la puso en alerta,
–Y porque despacha el carro?, no creo que la reunión demore más de 10 minutos. Le dijo cuando ya estuvieron solos y de pie al medio del camino pavimentado,
–Puede que demore un poco más, todo dependerá de que si Usted quiere llegar a un tipo de acuerdo, el negro la admiraba de pies a cabeza comprobando en primera fila que aquella notable hembra estaba realmente más que buena, además de tener un porte y figura imponente, su elegancia y delicadeza eran un condimento que la hacían ver más hermosa aun,
–Donde está tu jefe…!? Quiero hablar con el inmediatamente…, la elegante mujer ya se estaba comenzando a exasperar, además que se daba cuenta de la insolente forma en que ese negro de mierda la estaba mirando.
–Claro que se reunirá con el mi buena señora, por favor acompáñeme… tenga cuidado con las piedras, la entrada a la casa aún no está en buenas condiciones, le contesto finalmente, en su mente pensaba en el favor que le había solicitado su amigo Herculano.
Odette con sus zapatillas con taco como pudo siguió a aquel extraño negro de anchas espaldas que en una de sus manos llevaba un maletín con los documentos a analizar, su refinado atuendo de falda y chaqueta contrastaban con aquel rustico paisaje, nadie se imaginaria en que andaría por esos parajes tan suculenta hembra y que tan distinguidamente iba vestida,
–Oiga…! Escúcheme…!! De qué trata todo esto…? si aquí no hay nada…!, le exclamaba Odette a Filomeno notoriamente molesta debido a lo inadecuado que era aquel lugar para sostener una reunión,
–Ya casi llegamos… mire esta es la casa de mi cliente, le dijo el negro a la extrañada Odette que en esos momentos le era muy dificultoso saltear la piedras que le dificultaban su caminar, y cuando por fin pudo levantar su mirada vio una vieja casa de campo en deplorables condiciones, desde su posición podía ver perfectamente que la casucha esa ni siquiera tenía ventanas, y que en su techo eran numerosos los negros forros de neumáticos que aseguraban a las deterioradas planchas de fonola para que estas no se volaran con el viento.
Fue en esos momentos que la mente de la pasmada mujer recordó que ella en alguna época de su vida había estado en aquel mismo lugar, sus ojos no daban crédito al semejante basural que ornamentaba la entrada de la miserable vivienda, una moderna camioneta Dodge Ram que estaba estacionada a la sombra de un árbol contrastaban con lo miserable de aquel lugar, su mirada luego se posó en el destartalado galpón de madera que estaba a un costado de la desastrosa casa, este aun tenia algunas raídas cintas en las que se podía leer la palabra “clausurado” con las siglas policiacas,
–No es posible, le balbuceo a su negro acompañante, –Aquí no vive nadie… desde hace años…, en su hermosa cara se veían signos de incertidumbre, su mente aun no le aclaraba cual era la situación,
–Está equivocada señora de Aranda, (Aranda era el apellido del tal Julián), mi cliente ya ha esperado muchos años por su visita así que por favor entremos…, le dijo el negro Filomeno a la vez que la tomaba del brazo y la arrastraba hacia el interior de la vivienda, Odette tomada por sorpresa y no sabiendo realmente que era lo que estaba sucediendo solo se dejó llevar.
“Mi cliente ya ha esperado muchos años por su visita…”, esta frase fue retumbando en la ya exaltada conciencia de Odette quien se preguntaba si sería posible… sería posible eso que ya estaba comenzando a tomar forma en su mente?.
Una vez ya adentro de la vivienda por fin lo vio, al principio no lo reconoció, distaba mucho la imagen de aquel gigante y obeso oso de pelo canoso y enmarañado, con el forzudo y moreno muchacho de rasgos afilados que ella hace muchos años le había malogrado la vida de la forma más vil y humillante que alguien se pueda imaginar (leer el capítulo uno), y  que ahora se encontraba sentado en una destartalado sofá mirándola penetrantemente con sus ojos negros, sentado en otro sillón vio que había otro hombre que ella también ubicaba, era un flaco que tenía aspecto de padecer algún tipo de enfermedad terminal, lo recordaba de los tiempos de secundaria con su mandíbula superior exageradamente salida para afuera, para luego caer en cuenta que a ese hombre lo había visto trabajando en el taller que alguna vez funciono en esa misma casa en la cual se encontraba, y fue ahí cuando lo recordó todo.
Odette quien en esos momentos estaba experimentando un nerviosismo nunca antes sentido se sintió aterrada con aquel estridente brillo en los negros ojos de aquel hombre que la miraba directamente a su cara en forma acusadora, si ella lo había dado por muerto pensaba.
Por su parte el viejo Herculano se daba a estudiarla, lo que veían sus ojos eran el porte de una sustanciosa mujer de 37 años, atractiva y elegante, con un cuerpazo de infarto, si ahora estaba mucho más buena que antes se decía para el mismo y relamiéndose los labios después de darle un largo guerguerazo a su botella de cerveza de un litro, sus enrojecidos ojos se posaron en sus imponentes tetas bien paradas que se escondían apretadamente debajo de su chaqueta, su falda hasta una cuarta más arriba de sus apetitosas rodillas dibujaba las líneas de sus caderas que nacían desde una estrecha cintura de mujer bien conservada, y esas largas y potentes piernas enfundadas en medias… Uffff se decía para sus adentros, y lo mejor de todo era ese culo de colección que se gastaba la muy puta, bien delineado y formado que se veía aún más parado producto de los zapatos con taco. Así que ya dándose por satisfecho con lo que sus ojos miraban se dio a ya no andarse con más rodeos,
–Hola Odette… tantos años… estas tan radiante como en los tiempos que fuimos novios…, le dijo con su vozarrón ronco y sin dejar de mirarla a la cara, mientras se mandaba otro trago de cerveza de la misma botella siempre estudiando las reacciones de la impresionada hembra, para luego continuar diciéndole, –Ohh perdón… en los tiempos en que yo creí que éramos novios… claro que ahora te vez más zorra que antes eso sí, jejejeje… No estas contenta de volverme a ver?.
La ya muy escandalizada mujer ante esta tan inusual presentación que ella nunca se habría imaginado, se dio a estudiarlo por espacio de un minuto en donde solo reino el silencio, lo vio tan humilde como antaño, pero ahora con un aspecto de enrabiada ferocidad según noto cuando Her le hablaba. Tras reponerse del primer impacto solo se dio a tragar saliva y responder intentando hacer notar seguridad en si misma,
–Ehhh… yo a Usted no lo conozco…! no sé de qué me habla…!, a la hembra ya hasta se la había olvidado la reunión y menos pensaba de que es lo que hacía en ese lugar.
Don Herculano noto inmediatamente que Odette ya quería empezar con sus zorrerías de antaño, por lo que se dispuso a no permitírselo. Lentamente se fue poniendo de pie, para luego caminar a paso firme a donde se encontraba la contrariada mujer,
–Así que no me recuerdas ehhh!?, le dijo a la vez que se acercaba hacia ella con una mirada de profundo odio, –Pues te lo voy a recordar, le dijo a la vez que sin darle tiempo de reacción con su gran manaza la tomo rudamente desde sus cabellos para llevársela a tirones hacia su ex taller que era el mismo lugar en donde le habían apresado hace ya un poco más de 20 años,
–Noooo!! Suélteme…!! Que hace…!!?? Le digo que no sé de qué me hablaaaa!!!, iba gritando la escandalizada aristócrata a quien nunca antes desde este día nadie se había atrevido a ponerle una mano encima, pero ahora si lo estaban haciendo, y con todo derecho pensaba el viejo Herculano, el flaco Petronilo automáticamente se puso de pie y los siguió, lo mismo hiso el negro,
–Te refrescare la mente putaaaa!!!!, Así que no recuerdas nada ehhh!??, le iba preguntando el sulfurado viejo sin soltarla de las mechas y tironeándola con fuerzas por mentirosa, –Recuerdas este lugar!?, lo recuerdas!!??, Aquí fue donde me cagaste la vida!!!! Por si lo has olvidado perra de mierdaaaa!!!, le dijo soltándola con fuerzas y arrojándola con fuerzas sobre unos viejos casilleros que ya estaban todos oxidados y que en su tiempo habían sido de los mecánicos que habían trabajado para él.
La orgullosa hembra ya con todo su cabello desordenando producto de los mechoneos, tras mirar el taller lo recordó tal cual como lo había visto hace años, pero ahora más lúgubre y con toda su implementación deteriorada, con numerosos bidones de aceites tirados por cualquier parte, tambores de combustible vacíos ya que se habían robado todo en los años de ausencia, herramientas enmohecidas y ya inservibles también estaban tiradas en distintos puntos del taller.
Una vez que Odette recupero algo de aliento, por fin se armó de valor, y le contesto en forma desafiante y altanera como siempre lo había sido ella,
–No sé de qué mierda Usted me hablaaa!, yo no lo conozcoooo!!!, y lo demandare por lesiones, usted no es nadie para tratarme de esta forma,
–Plaffffff!!!!, retumbo el certero tortazo en el rostro de la altiva hembra quien fue dar al piso, sin ni siquiera recuperarse sintió como nuevamente la levantaban de forma brutal desde el suelo, sus finas medias de seda se destrozaron a la altura de uno de sus muslos productos de la violenta caída.
Don Herculano nuevamente la arrastro al mismo punto en donde él había estado tirado y en donde lo habían apuntado con un arma,
–Y aquí…? Lo recuerdas zorra… recuerdas como me tuvieron apuntando con un arma en la cabeza por tu denuncia!!??, Me condenaron Putaaa!!, me condenaron a 7 años por tráfico de drogas y otros 13 luego de que me despache con mis propias manos a dos pendejos que se las dieron de vivos… Ahora recuerdas algo!!??
Odette quien ya estaba aterrorizada por el despiadado trato que estaba recibiendo y al tener frente a frente al hombre que ella misma le había arruinado la vida el cual respiraba agitadamente producto del odio acumulado por tantos años simplemente se largó a llorar,
–Sniffsss… no recuerdo nada… sniffsss yo a Usted no le conozco…sniffss sniffsss,
–Tu sí que la trabajas bien de zorra puta de mierdaaa!!!, el salido viejo nuevamente se la llevo tomada fuertemente de los cabellos al lugar en donde ella había estado abrazada con Julián, –Fue aquí donde me dijiste que te daba asco por la cicatriz de mi cara, plaffff!!! Le chanto otro fuerte guantazo a la vez que también le mando un sendo y salivoso escupo en la cara, el viejo intentaba medirse con sus fuerzas para no dejarles marcas, lo que si el rostro de la hembra estaba bien colorado productos de los fuertes charchazos, y cuando Odette estando agachada y apoyada contra un viejo mueble de fierro ya veía que en cualquier momento le llegaba en el rostro otra cachetada, temblando de miedo y tapándose la cara le dijo,
–Lo sientoooo…!! Lo sientoooo…!! Sniffsss, Her… perdonameee… yo era muy joven y no sabía lo que hacía, sniffss sniffsss…
–Ahhhh ya veo!!!, por fin se te refresco la memoria yegua de mierda…!!??
–Por favor pérdonameee…! perdonameeeee…!! de verdad que al tiempo me arrepentí de lo que te hice pero ya era tarde, y nunca supe adonde te llevaron…
–Pues no te perdonoooo!!! Y no te creo lo del arrepentimiento!!!, hubiera bastado una miserable carta al penal y tal vez te hubiera perdonado, espere tus disculpas por casi tres años y nunca llegaron, hasta que me convencí que solo eras una zorra mal paridaaa!!!! –Petronioooo…!! Trae la colchoneta y las esposas!!!!, grito como un energúmeno hacia donde estaba parado el flaco Petronilo masajeándose la verga, por lo que estaba sucediendo y por su puesto por lo que ahora se venía.
No fue más de un minuto lo que se demoró el flaco Petronilo en volver con lo que le habían solicitado, tras un abismante silencio Odette quien se limpió las lágrimas vio como ese ordinario sujeto que ella bien conocía, lo observo como este ubicaba un desmadejado colchón lleno de manchas de meados secos delante de un grueso pilar de acero, la hembra aún no se imaginaba que en aquel colchón que dormían por las noches diversos perros callejeros, a ella se la iban a servir en pocos minutos.
–Ya está Herculano… en este pilar la esposaremos para que no de problemas cuando la violemos…
Odette quien aún se limpiaba las lágrimas con el puño de su elegante chaqueta color crema, puso atención en lo último que dijo aquel miserable tipejo, –Se la iban a violar!!??
–Queee!? Que es lo que dice ese hombreee!!??, dijo eso preguntándole a los tres hombres que la miraban con una calentura que les brotaba hasta por los poros al verla de rodillas, llorando y con su falda bien subida debido a la posición en que se encontraba, ya las medias estaban notoriamente corridas casi en su totalidad, lo que extrañamente la hacían ver aún más tentadora,
–Lo que escuchaste muñeca, te ha llegado la hora…, Ahorita mismo me las vas a pagar por haber sido tan yeguaaa… y tan perraaa para tus cosas jajajaja!!!!, Odette veía como el negro de dos metros se comenzaba a sacar la corbata para luego continuar con la chaqueta, mientras también veía como el flaco asqueroso de Petronilo la miraba con cara de desquiciado mental frotándose la verga por sobre el pantalón,
–Noooo…! por favor noooo…!! yo no vine a estoooo… yo tenía una reunión por Diosss!!!
–Jejejeje esta es tu reunión putita, con la diferencia de que primero me pagare por la tremenda pendejada que me hiciste… luego hablaremos de cómo me vas a cancelar todo el dinero que me debes, jajajaja…
–Pero de que pendejadas me hablas… yo a ti no te debo un centavo pordiosero de mierda, si me tocan un solo pelo los voy a denunciar…!!!, les grito la asustada mujer intentando hacerse ver firme de lo que decía y amenazaba,
–Jajajajaja!!! te tocaremos todos los pelos que queramos putita… incluidos todos los pelos de tu coño, jajajaja… y claro que me debes puta de mierda… sabias que en la cárcel puedes estudiar cuando mantienes una buena conducta?, pues yo estudie negocio y otras mamadas parecidas, como también me dedique a otros asuntos no tan ortodoxos, pero debía subsistir y prepararme para cuando saliera, y te cuento que me fue algo de bien en donde me hice de un buen dinerito, jajajaja… –Así que apenas llegué al pueblo lo invertí en las propiedades más baratas que habían por la inestabilidad económica de sus dueños, que lamentablemente resultaron ser las tuyas, jajajaja, pero luego hablaremos de cómo me vas a pagar, ahora saldaremos nuestros asuntillos personales, jejejeje –Petronio…!!! Ven a buscar a la yegua y llévala a la colchoneta, jajajaja!!!!
–Nooooo… no se atreva a tocarmeeee…! ustedes no puedennn…,
–Si podemos señora Odette… mejor cálmese e intente poner de su parte… así será más rápido, le dijo el flaco Petronilo mostrándole muy cerca de su cara la notoria deformación de su mandíbula, a la vez que intentaba tomarla de un brazo para llevársela al lugar en donde se lo harían.
Odette quien contaba con un excelente estado físico, comenzó a patalear, arañar, tirar manotazos, mientras el flaco intentaba de alguna forma poder agarrarla y llevársela hasta la colchoneta, el ex presidario y el negro Filomeno reían a carcajadas viendo como la atractiva mujer ya con todo su traje mal trecho y ya despeinada luchaba como una fiera dándole guerra al pobre flaco que intentaba por todos los medios posibles tomarla y poder arrastrarla hasta el mugriento colchón.
Don Herculano viendo semejante lucha cuerpo a cuerpo en donde se notaba a la legua la superioridad de la mujer, decidió ir en ayuda de su buen amigo el flaco, simplemente estiro una de sus manos al medio de la trifulca tomándola firmemente de sus cabellos en donde en menos de 10 segundos la arrastro para lanzarla al colchón, Odette quien intento salir gateando de aquella pulgosa colchoneta no supo cómo fue tomada por detrás de su cuerpo, solo vio unas negras manos que la agarraron firmemente de las tetas impidiéndole la huida,  para luego obligatoriamente quedar acostada de espaldas, y casi en el acto sus manitas ya estaban esposadas contra el pilar de fierro que estaba detrás de su cabeza.
Odette veía a los tres hombres parados, estos se reían en su cara mirándola como ella se retorcía y pataleaba a la vez que movía sus manos detrás de su cabeza intentando de alguna forma escapar de su calvario pero era imposible.
–Jajajaja bien muchachos que tal si nos bebemos una cerveza antes de comenzar, a ver si ahí amarrada se la pasa lo altanera a esta perra, dijo don Herculano invitando a sus amigos a beber, pero antes de dejarla sola, fue este mismo quien se semi agacho hacia el rostro de la esposada mujer para mandarle otro certero escupitajo en la cara, acción que fue repetida por sus compinches, el flaco Petronio recordando los aires de superioridad de la elegante señora desde sus tiempos de estudiantes, llegó hasta a cerrar un ojo para inhalar directamente desde sus pulmones un asqueroso gargajo verdoso que dio entre la perfecta nariz y la boca de la vejada mujer, el cual escurrió por ambos lados de su cutis.
Odette quien se encontraba tirada de espaldas, escupida y esposada contra un pilar de fierro aún se movía en desesperadas contorsiones intentando liberarse, mientras escuchaba como los hombres se reían y se felicitaban por todas las cosas que le iban a hacer, de como estos se referían con soeces palabrotas de lo muy buena que ella estaba, luego de unos minutos viéndose inmovilizada y consciente de que se la iban a violar, simplemente se puso a llorar.
A los pocos minutos de estar sollozando por su desdicha sintió como sus captores venían ya dispuestos a consumar la violación,
–Bien…!! Quien le va primero?, pregunto el flaco Petronilo que era el más caliente de los tres, habían sido años de masturbaciones pensando en este momento,
–Jejejeje tranquilo Petronio, sé muy bien las ganas que le tienes a esta zorrita, pero debido a las circunstancias seré yo quien la pruebe primero, pero ten en cuenta que tú te tendrás lo tuyo y serás el más beneficiado a fin de cuentas, jejejeje…
Odette quien aún no creía como esos tres miserables se ponían de acuerdo en los turnos que ocuparían para cogérsela, se dio a las ultimas fuerzas de flaqueza que le quedaban, con voz llorosa les amenazo,
–Les juro que si me lo hacen los pudriré en la cárcel, tal como ya lo hice una vez contigo mugriento de mierda…!!!, les soltó dirigiendo sus últimas palabras claramente a don Herculano,
–Cállate zorraaaa!, aquí tú ya no tienes derecho a nada…!! Solo te abrirás de patas y recibirás nuestras vergas de buen agrado, porque o si no… la que se va a podrir en cárcel vas a hacer tu sin vergüenza de mierda!!!, le dijo el viejo Herculano con voz amenazante, –O acaso crees que no revisamos tu situación tributaria… –Filomeno trae los documentos y explícale cual es la situación a esta zorraa…!!!
El negro volvió rápidamente con unas carpetas y se dio a explicarle a la esposada señora que ya su falda estaba tan subida debido a sus pataleos que ya casi les mostraba su blanca ropa interior,
–Mi buena señora, antes que nada le pido disculpas por la lamentable situación en que la tenemos, créame que si Herculano no fuese tan buen camarada nunca me hubiera prestado para una situación como esta, pero vamos a lo que nos atañe profesionalmente, la verdad déjeme decirle que su situación es bastante delicada… Odette se extrañaba de lo educado que era ese negro que al hablar casi se le veían los puros dientes, y que más encima establecía una verdadera reunión administrativa con ella tirada de espaldas en un mugriento colchón y a minutos de que se la violaran,–Usted debería ser más desconfiada a la hora de firmar documentos…
–No sé de qué me habla, mi marido era el que se ocupa de los negocios yo solo he firmado uno que otro documento…, le respondió la mujer con sus tetas subiendo y bajando producto de lo agitada que estaba, el nacimiento de estas ya se notaban notoriamente por debajo de la blusa, el negro al igual que sus amigos estaban atentos a esa situación, por lo que siguió,
–Pues la hizo firmar en papeles que meramente evadieron impuestos estatales, él lo ha estado haciendo por más de 5 años, y sumando totales, intereses y costos judiciales ni aunque vendiera todas sus propiedades, que entre paréntesis ya casi no le pertenecen, jejejeje, ni aun así lograría pagar, mi buen jefe Herculano ha iniciado acciones para hacerse cargo de esa deuda con el estado, pero basta con que el haga la denuncia y Usted se va presa por fraude a las arcas fiscales, no se mi entiende cuál es su situación…?
Odette quien leía los documentos que el buen Filomeno le acercaba a sus ojos para que viera cuál era su realidad financiera, entendió que todo aquello era la verdad absoluta, por lo que solo se dio a decirle,
–Pues si eso es así… quien lo hiso fue mi marido…! es el quien que debe irse preso y no yo…
–Pero fue Usted quien firmo todos los documentos, en el caso que Herculano se desentendiera de su situación, aquí la única que se va presa es Usted, y su marido sale libre de polvo y paja, fue un trabajo muy bien pensado el que él hiso,
La esposada Odette pensaba en todo aquello, en su mente quedaron grabados los timbres judiciales que corroboraban la veracidad de lo que le exponía el negro,
–Jajajaja… Suficiente de explicaciones por ahora…!!! Rugió Herculano dirigiéndose al negro, para luego hacerlo hacia Odette, –Entiendes cual es ahora tu situación zorra altanera, jajajaja!!! Así que ahora me pagas en carne todas las molestias que más encima me he tenido que tomar por las estupideces de tu marido, siendo que yo ahora debería estar descansando y disfrutando mí libertad, jajajaja…
Odette se quedó como petrificada ante la cruda realidad que le estaban enseñando, o sea Julián a parte de haber sido pésimo para los negocios y haber despilfarrado casi todos los bienes que ella había adquirido de su padre este más encima la había involucrado en un fraude, el aspecto de su cara evidenciaban que en cualquier momento se largaba a llorar.
El viejo Herculano notando en lamentable estado emocional de la mujer, supo al instante que ella no estaba para negarles nada, por lo que le pregunto,
–Entiende cuál es su situación… señora de Aranda?, jajajaja…!!!, Odette simplemente movió la cabeza en forma de asentimiento,–Jjejejejeje vamos bien entonces… así me gusta, y dime nos darás problemas ahora que queremos jugar un ratito contigo?, y su respuesta fue de la misma forma que antes pero ahora negativa,
–Petronio…!! Súbele la falda… luego bájale las medias y los calzones que ahorita mismo tomo lo que legalmente me pertenece, jajajaja!!!!, ordeno Herculano finalmente mientras que ya en total estado de nerviosa calentura se comenzaba a desabrochar sus pantalones.
De los ojos de Odette asomaron gruesas lágrimas de amargura, ella que lo había dado todo por Julián ahora era víctima de tres facinerosos que estaban a punto de culearsela entre los tres, y todo por culpa del muy miserable, que nunca había hecho nada bien.
La acongojada hembra al ver en el ordinario viejo que se había convertido el joven Her, y que ahora se estaba quitando los pantalones para mantener relaciones sexuales con ella sintió unas tremendas ganas de luchar, de patalear, de impedir que consumaran lo que le iban a hacer, pero que sacaba?, si prácticamente debido a las irresponsabilidad económica de su marido ese horrendo hombre de Herculano, que jamás pensó que volvería a ver, ahora prácticamente era su benefactor o su dueño, que ironías de la vida pensaba, se le había dado vuelta la tortilla, ahí fue que comprendió que todo lo malo que hagas se paga en la vida y ahora ella estaba a punto de pagarle a la vida, pero con su cuerpo.
Las temblorosas manos del flaco Petronilo tomaron la falda color crema de la ahora pasiva mujer y se la fue subiendo hasta la cintura, dejando a la vista de todos los presentes una diminuta prenda blanca que se veía nítidamente debajo de las medias, el viejo flaco estaba que vomitaba de una muy rica y ansiosa calentura al saberse tan cerca de la mujer que para él hasta esos momentos había sido inalcanzable, para luego casi babeando de la emoción tomar las medias y los elásticos de sus albos calzoncitos y con toda la parsimonia del mundo comenzar a bajárselos, los fue retirando centímetro a centímetro, mientras sus ojos se atosigaban de carne femenina y del primer corte, hasta lograr retirárselos por completo, tras también sacarle los zapatos de tacón.
Don Herculano veía con sus ojos enrojecidos el femenino bocado que muy pronto iba a probar con su verga, aquella ninfa causante de sus desgracias ya estaba con su coño al aire expeliendo en todo aquel lugar un cautivante aroma a femineidad desde cada uno de sus poros, el viejo pensó en todas las putas que se cogió en sus años de cautiverio, ninguna le llegaba ni siquiera  a los talones a su hermosa Odette que en estos momentos ya solo estaba a minutos de hacérselo a la fuerza.
Don Herculano ya estaba completamente desnudo masajeándose su gruesa tranca y mirando como la mujer solo lloraba con sus ojos fuertemente cerrados, simplemente se la estaba devorando con su mirada, nuevamente sus ojos fueron bajando por el cuerpo de tan apetitosa hembra para llegar a la amplitud de sus caderas, para luego posarse en aquello que es de todo interés para cualquier macho en pleno estado de calentura sexual, aquella mujer sí que estaba de infarto pensó el vejete al sentir una serie de pulsaciones en su tranca cuando pudo observar una soberbia vagina apenas sombreada por una escasa población de pelitos castaños y casi rubios.
Petronio por su parte más que fijarse en la vagina de Odette, casi enloqueció de excitación cuando por fin pudo rescatar de las medias la diminuta prenda interior y dirigirla a sus narices, aun no se la creía que esta pieza era de la misma mujer que había llegado hace 30 minutos elegantemente vestida, ese fuerte olor a vagina y a hembra lo prendían cada vez más.
Y más se calentó cuando al retirarlo de sus fauces se percató que en los blancos calzones de la atractiva mujer aún estaba pegado el protector vaginal de esos que usan las féminas, este presentaba unas notorias manchitas amarillas de que sabe Dios que cosas, sin pensársela dos veces lo retiro desde su lugar y se lo metió como un verdadero hambriento a la boca comenzando a masticarlo con los ojos cerrados y moviendo su cabeza en señal de agrado, lo sorbía y saboreaba como si este fuese manjar para los dioses, luego de absorber toda la esencia femenina que este le proporciono y que él pudo rescatar del mismo simplemente lo escupió, lo que salió de su boca fue un pequeño lulito de papel mojado y todo comprimido.
El negro que estaba vestido solo con sus pantalones y al ver lo que había hecho el desesperado Petronio con el protector vaginal de Odette se quedó mirando a Herculano quien también vio la operación de su amigo, y juntos se echaron a reír a carcajadas.
–Jajajajaja que me haces reír con tus mamadas mi buen Petronio, le dijo el viejo Herculano una vez recuperado del ataque de risa, –Ahora libérale las tetotas… te lo has ganado mi buen. Termino diciéndole mientras se masajeaba la verga, la pasividad de la hembra y sus lamentosos lloriqueos lo calentaban aún más.
Petronio comenzó a desabotonar la blusa de Odette con extremo cuidado, por la cercanía en que estaba con la hembra no pudo aguantarse de estamparle un beso en la frente, ósculo que recibió la asqueada mujer con sus ojos y boca bien apretados ya que creyó que ese asqueroso sujeto la iba a besar en la boca.
Una vez que ya desabrocho el ultimo botón saco una navaja de sus bolsillos y rápidamente le destrozo el brassier, dejándola con sus apetitosas tetas al aire y a la vista de quien quisiera ver, nuevamente el pobre flaco  no se aguantó las ganas y junto con tomarle una teta se dio a chupársela por algunos segundos, la escandalizada Odette al abrir sus ojos de su posición vio como ese horripilante tipejo con cara de enfermo mental le succionaba uno de sus melones con las mismas ganas en que un corderito se da a mamarle la teta a su mami ternera.
–Nooo…! qué haces flaco mugriento… salte…!!! No me la chupes…!!!, fue lo único que atino a gritar la asqueada mujer…
–Ya basta Petronio… ya la tendrás para ti solo y podrás hacerle lo que quieras, por ahora esta yegua es mía, dame espacio que la voy a probar ahorita mismo, jejejeje… don Herculano ya estaba hincado con su vista puesta fijamente en la entrada intima de aquella fabulosa hembra que se había reído de el en los años de su juventud, el viejo mirándola a su rostro se percató de los gargajos secos que aún estaban pegados en la cara de Odette, –Filomeno hazme el favor de lavarle la cara, mira nada más… esta puta así se ve asquerosa y no podre follarmela tranquilo, jejejeje,
Mientras el viejo Herculano esperaba masturbándose despaciosamente, la muy escandalizada Odette no pudo dejar de poner atención a esa tremenda herramienta carnal que estaban a punto de meterle, las descomunales medidas vergales la dejaron atónita, inevitablemente su cuerpo comenzó a temblar de pavor, la gruesa vergota que se gastaba su vengativo verdugo era sencillamente enorme, bien gruesa y bien larga, jamás había imaginado que un hombre cualquiera pudiera tener aquellas grotescas dimensiones en su miembro, además que aquel grosero aparato masculino era de un extraño color morado oscuro, muy distinto al rosado de su esposo, y todo cubierto por pelos gruesos, negros y algo encrespados, noto también que hasta sus testículos parecían estar pesados he hinchados producto de la calentura de su dueño.
En esas cavilaciones estaba la hembra cuando el negro llego con un balde de agua y una toalla toda mugrienta que era la única que ocupaba su amigo ex presidario cuando se bañaba en el rio, para luego de estar aún lado del cuerpo de la mujer simplemente verterle el balde en el rostro, Odette al sentir en su rostro la gran cantidad de agua termino tosiendo y botando agua por la boca y las narices, una vez que el negro “le lavo la cara” este procedió a secarla con la misma toalla que el viejo Herculano se secaba la verga y el culo cuando se lavaba.
–Jejejejeje así estas más presentable princesa, vez que somos buenitos contigo?, ahora procederé a culearte, así que ábrete de patas y aguanta mira que la tengo bien grandota como ya te habrás dado cuenta, recién te  vi con la cara de puta con que me mirabas la verga, jajajaja… –Luego les tocara el turno a mis amigos… te vamos a coger toda reinita… te vamos a embutir semen por todos tus orificios, a ver si te van a quedar ganas de andar jodiendote a la gente, jajajaja…
El viejo la vio con su mirada puesta hacia a un lado del galpón, como si la mujer no escuchara todas las leperadas que le estaba soltando en su misma cara, y con solo verle esas tetas grandes y paradas que desafiaban a la ley de gravedad, con su falda subida hasta la cintura y con su chaqueta y blusas abiertas para que ellos tomaran de ella todo lo que quisieran, con todo eso ya no se pudo aguantar más,
–Ábrete de patas zorraaaa… te la voy a encajar…!! Nuevamente las lágrimas corrían por la cara de Odette, se sabía inmovilizada de manos, así que ya todo estaba perdido, lentamente fue recogiendo y abriendo sus muslos para pagarle al viejo lo que el reclamaba, –Mmmm que bien te abres zorraaa… esto va a ser como una ofrenda de tu parte por todas las mamadas que tuve que pasar por tu culpa, jejejeje, pero no te preocupes que lo vas a gozar como una endemoniada, ni te darás cuanta cuando estés suplicando por cualquiera de nuestras tres vergas, jajajaja…
Con esto último el gigante y peludo viejo poso su grueso vergon en la castaña entrada vaginal de Odette, quien pareció resucitar de su letargo al sentir una caliente pelota de carne posarse sobre su pliegues vaginales, con solo eso recordó las brutales dimensiones de la herramienta que pretendían meterle por la panocha, por lo que comenzó a luchar en intentar cerrar sus muslos a como dé lugar, el viejo entre risotadas y palabras soeces se las volvió a abrir con sus manazas,
–Jajajaja que te pasa yeguaaaa!!!, le decía mientras que con sus dos manos procedía a abrirla de muslos, –Acaso quieres ir a parar a la cárcel, piensa en tu hija, jajajaja yo me tendré que hacer cargo de ella si eso sucediera, y la tendría que hacer putear por las calles para que logre pagar todo el dinero que me debes, no quieres eso verdad?.
Solo con esas palabras el viejo logro doblegarla ya que sintió en sus propias manazas como la hembra aflojaba nuevamente sus músculos para quedarse con sus muslos abiertos para facilitarle la tarea penetradora.
Don Herculano quien se montó sobre el entregado cuerpo sintió como la punta de su miembro era humedecido por la abertura intima de Odette, junto con esto la miro por espacio de unos segundos en donde la vio tal cual como la había visto hace 20 años, la mujer era realmente hermosa, aun con sus cabellos castaños mojados y alborotados conservaba ese dejo de inocencia con el cual lo había cautivado en su juventud, por un momento sintió la debilidad de apiadarse de ella y liberarla y terminar con todo eso, pero inmediatamente volvió a la realidad, esa mujer solo era una zorra inescrupulosa, por lo que cerro sus ojos, se concentró en las tibiezas de sus carnes del hoyo vaginal y sencillamente le planto un feroz empujón con el cual se la fue clavando sin contemplaciones, su enorme tranca sin cuidados de ningún tipo se fue adentrando en el femenino cuerpo con todo.
Odette sintió la compresión de carne en su vagina y como esa gruesa masa de carne caliente y aceitosa se iba deslizando hacia su interior con todo poderío, y cuando el viejo se detuvo en la mitad del camino para tomar un poco de aire, sin más le mando un segundo empujón con más fuerzas aun, la pobre al sentir la brutal aserruchada dio el grito más fuerte de toda su vida, ni siquiera cuando su esposo Julián la había desvirgado en la adolescencia le había dolido tanto, sentía como si de verdad la estuvieran desgarrando y descartuchando por vez primera…
–Ayyyyyyyyyyyy!!!! Sinfsss Snifssss…!! No la aguanto… saquelaaaaa…!!! le grito en forma despavorida, y llorando en su máxima expresión, –Snifffsss… Snifssss…Noooooo… Snifsssss!!!!
El viejo Herculano mientras la escuchaba chillar como una nena se mantuvo clavado con todas sus fuerzas en aquel cuerpo de fábula, metió sus manos por debajo de los hombros de la que ahora era su mujer, y entre sus mojadas ropas superiores se la afianzo con más vigor contra su pecho a la vez que la agasajaba con su verga apuntalándola hacia a delante con más energía para que ella se la sintiera, sacándole varios gemidos de aguante a la ensartada hembra que ahora solo lloraba en silencio…
–Ayyyyyyy putitaaaa…! Ay putitaaaaa…!, que buena que estas… Así mi Odette aguántala… aguántala…!!! Que luego te hare bufar de calenturaaa!!!, le decía el viejo quien se mantenía con sus ojos cerrados sintiendo en su verga las gratificantes compresiones vaginales que se le ajustaban como un guante de carne sobre ella, para luego seguir notificándole, –He llegado hasta el final de tu pinche zorraaaaa…! creo que te he atravesado mamitaaaa…!! le bufaba con sus ojos hinchados y en el mismo hermoso rostro de la adolorida Odette.
La ensartada hembra sintiéndose muy dolorosamente abierta y empalada, sentía esa gruesa y palpitante verga hasta la misma altura de su cintura. Al abrir sus ojos le vio el rostro a Her, ahora ya un viejo cincuentón y con cara mofletuda, ella también experimentó que era la misma tosca cara del muchacho que ella se había burlado hace 20 años, y sintiendo algo de culpa con todo aquello que le hiso con su esposo Julián, y sumado a lo que ella recientemente se acababa de enterar, simplemente hecho su cara hacia un lado y se dispuso a dejarse que ese hombre hiciera lo que quisiera con ella, el dolor en su vagina era lacerante.
En esto el viejo volvió a retirar su cipote solo unos centímetros para luego volver arremeter con las mismas energías que antes, situación que la hicieron gritar más fuerte de lo que ya lo había hecho, el flaco Petronilo y el negro ya estaban desnudos esperando su turno, la imagen que ellos presenciaban de ver aquella elegante mujer tirada de espaldas, esposada de manos y abierta de patas dejándose culear por un tremendo viejo moreno y peludo era para quedar estampada en los libros de historia como enseñanza obligatoria para alumnos que se inician en los estudios superiores.
De un momento a otro don Herculano comenzó con un frenético mete y saca, en su mente solo tenía la idea de que la mujer a la cual estaba poseyendo era Odette, la misma jovencita con la que había pasado tardes enteras en los tiempos que él creía que era su novia.
La no acostumbrada vagina de Odette a recibir vergas de tal volumen luchaba por escupir el miembro que se había metido hacia su interior, pero el viejo lejos de sacársela cada vez se empeñaba en metérsela lo más brutalmente adentro posible.
La doblegada hembra resistía de la mejor forma en que le permitían sus curvas y su cuerpo, sus muñecas le dolían al estar esposada por sobre su cabeza y contra el pilar, solo se daba a sentir el lujurioso mete y saca de verga que Herculano le propinaba, nunca se había imaginado aquella mañana al salir de su casa lo que le deparaba el destino, veía al hombre que la violaba con su cara tanto de desesperación como de satisfacción lujuriosa, por el inmenso placer que debía estar recibiendo su verga al estar metiéndosela a ella, y cuando su mirada se cruzaba con la de los dos degenerados que esperaban su turno de pie solo cerraba sus ojos y volvía  a llorar.
La caliente cacha que le estaban poniendo a Odette se hacía cada vez más interminable, los minutos corrían y el viejo parecía no estar dispuesto a sacársela, ambos cuerpos ya comenzaban a sudar, y la expresión y las muecas que hacia el rostro de la corporalmente humedecida hembra eran solo de aguante por cada vigoroso empujón que le propinaban a su cuerpo, las facciones de viejo también se contraían por cada feroz impulso de adentramiento que hacía con sus caderas.
Don Herculano sintió en su verga que por cada minuto de cogida que pasaba este podría ser el último, así que decidió desclavársela, junto con enderezarse fue retirando su tranca la cual salió expulsada como un resorte de la jugosa vagina, esta quedo bamboleándose toda aceitada y orgullosa, hasta vapor expelía de su instrumento una vez que abandonó tan selecto reducto de amor.
–Bien… ya la he probado y debo reconocer que no está nada de mal esta yegua… pero creo que te ha llegado el turno mi buen Petronilo, jajaja!!! Yo dejare carne para un rato mas, dijo el viejo mientras se separaba del ultrajado cuerpo de la hembra y terminaba por ponerse de pie.
Odette quien era consiente de todo lo que estaba ocurriendo, cayó en cuenta de la espeluznante experiencia que ahora se veía venir, aquel hombre flaco y desgarbado, de pellejos resecos y caídos, que muchos en el pueblo tildaban de ser un verdadero degenerado, se venía acercando a donde estaba ella, masajeándose su tranca que era tan larga como la del viejo Herculano, pero sí bastante más flaca, pero se la veía tan parada que esta llegaba a encorvarse hacia arriba de lo tan erecta que estaba debido a la ansiedad de su dueño por metérsela.
La hembra totalmente desesperada en intentar que el flaco Petronilo no se la metiera, empezó a chillar y a suplicar,
–Noooooo… Her… no lo permitas… te hare cualquier cosa que me pidas… pero no permitas que ese demente me lo hagaaaa… por favor… snifffss… snifssss!!, lloraba a la vez que cruzaba sus piernas intentando con ello proteger su vagina,
–Nada de Her… maldita putaaaa…!! Para ti soy don Herculano…!!! Me escuchas trola de mierdaaa!!!, y ahora te abrirás de patas para que mi amigo también te pruebe la concha con su verga… desde hoy te comportaras con el como si fueses su mujer… entendiste zorraaa!!!??
–Her…! digo don herculanoooo…!! Por favor no me haga estoooo…!!! Se lo suplicooo…!!! le juro que desde ahora me portare biennn… pero… peroooo…
–Jajajaja eso es indudable zorrita… sé que desde hoy te portaras muy bien conmigo, pero eso no te salvara de también ser la mujer… o más bien dicho la puta de mi amigo el Petronio, jajajjaja así que ahora relájate y apenas sientas en tu coño entrar la verga de él… solo ponte a culear como si lo estuvieras haciendo con tu marido, jajajaja!!!!
Mientras el viejo Herculano terminaba de decirle todas esas leperadas, el desnudo cuerpo del flaco Petronilo ya se estaba acomodando sobre el curvilíneo cuerpo de la desesperada y asqueada hembra, Odette nuevamente y a pesar de estar esposada de manos se dio a darle guerra al buen flaco, que desesperado por la calentura de poseer aquel verdadero cuerpo de Diosa intentaba por todos los medios posibles que ella le abriera sus piernotas, la sudada mujer no se dejaba, esta pataleaba y se contorsionaba impidiéndole la tarea a su violador, los dos espectadores les calentaba más la situación de que la atractiva mujer se defendiera a como dé lugar por no dejarse violar por Petronilo que hasta patadas estaba recibiendo por parte de ella, por lo que don Herculano nuevamente decidió de echarle una manito a su amigo para dejarle a la hembra más domada y sumisa.
–Flaco permíteme… le dijo a la vez que hacía que Petronilo se hiciera a un lado.
Odette se calmó un poco al pensar que era don Herculano el que nuevamente la iba a poseer, en forma extrañada vio como el viejo procedía a liberarla de las esposas, y junto con ponerse rápidamente de rodillas sobre la colchoneta y sobarse sus adoloridas muñecas, se dio a agradecerle al vejete por aquel pequeño gesto de piedad,
–Gracias Her… de verdad Gracias por…
Plafffff!!!, le retumbo otro fiero tortazo en el rostro, haciéndola quedar encogida y en posición fetal sobre la colchoneta a la vez que le daban conocimiento,
–Tu aquí no estas para negar nada zorra asquerosaaaa!!! El flaco te cogerá igual… solo habrán cambios de planes…
La única respuesta que obtuvo el vejete a sus ocurrencias fueron los femeninos sollozos de miedo que emitía la hembra,
–Sniffsss… Snifssss!!!
–Filomeno…!!! Tu turnoooo y déjasela bien domada a mi amigo el flaco… jajajaja!!! Tú ya sabes como…
El negro como todo un experto tomo el poderoso y curvilíneo cuerpo de Odette quien se tapaba la cara al estar llorando amargamente, y en menos de 2 minutos ya la tubo desnuda, comenzó primero con la chaqueta y la blusa, para luego bajar el cierre de la falda y proceder a quitársela por sus piernas, la imagen de ver aquella autentica amazona desnuda tirada en el mugriento colchón de don Herculano era calientemente enajenante, la hembra solo se dejaba hacer, sabía que si oponía resistencia nuevamente le iban a pegar.
El negro una vez que se deshizo de sus ropas tirándolas hacia cualquier parte del mugroso taller simplemente la tomo como si ella fuese una muñeca inflable, la que se puede ubicar y poner como uno quiera para usarla, la posición en que la puso fue en 4 patas, y ella casi daba gracias a Dios que ahora era el negro quien se la iba a meter y no aquel esperpento de la naturaleza que solo hace un poco rato había tenido las infames intenciones de mantener relaciones sexuales con ella, pero cuando ya se preparaba psicológicamente para recibirlo en esa posición y por el coño se percató que el negro simplemente lo estaba alojando en su cerrado orificio posterior, Odette quedo paralizada por el terror con solo imaginar lo que ahora le iba a suceder,
–Noooooooo!!! Eso sí que noooooooo!!!!, les grito presa de desesperación, a la vez que como pudo echo su cuerpo hacia adelante volteando su cuerpo y buscando protección junto al pilar de fierro, fue ahí cuando sus ojos se cruzaron con la monstruosidad vergal que ahora pretendían meterle, o sea esa cosa no era una verga normal, lo que ella veía era solo una gruesa manguera de carne que caía en forma grosera entre medio de las piernas del negro, de una cantidad indeterminada de centímetros, mucho más grande que la de don Herculano, y al recordar el lacerante dolor de cuando Her se la metió por la zorra, la llevaron a pensar que si realmente le lograban meter esa desproporcionada manguera de carne era muy posible que hasta se la despacharan de este mundo.
Pero solo alcanzo a pensar en eso ultimo ya que el negro nuevamente se le fue encima y la arrastro desde las piernas, la muy aterrada hembra a sabiendas de lo que le iba a pasar si no se defendía se dio a lanzar patadas y a luchar con la misma ferocidad de una guerrera camboyana, el negro Filomeno solo reía ante la actitud de fiera que ahora había adoptado la encamable y atractiva mujer.
El viejo Herculano por su parte también se reía ante semejante espectáculo,
–Jajajajaja…!!, Bramaaa…!!! Luchaaaa y grita todo lo que quieras perraaa!!!, jajajajja…!!! Nadie te salvara de tu enculamiento, jajajajaja…!!!!
Mientras el vejete decía todo esto el negro rápidamente la atraía hacia donde él estaba arrodillado con sus más de 25 cm de verga lista para pasar al asalto, las patadas que le propinaba Odette en alguna parte de su musculatura y pectorales solo eran pequeños golpecitos que en nada hacían mella para cejar en sus demenciales intenciones, con una facilidad de como si ella fuese un juguete la volvió a poner en la animalesca posición de perra lista para ser cruzada.
El rostro de la despavorida hembra ya estaba surcado por negras lágrimas mezcladas con el rímel corrido, mientras sentía en su trasero como el negro volvía a  ubicar su tremenda herramienta de carne a la entrada de su conducto anal.
A la primera compresión de apuntalamiento vergal que Odette sintió contra su voluminoso y suave culazo comenzó a aullar de terror, casi convulsionando luchaba y le movía las nalgas al negro intentando que esa gruesa y caliente estaca que urgía por abrirle el ano se le saliera desde el lugar en donde se la tenían alojada,  se la imaginaba y la sentía como si esta fuese el puño de un hombre con las claras intenciones de metérselo por el culo, mientras que a la misma vez su sudado y delineado cuerpo se estremecía de un aterrador nerviosismo, por la mezcla de rechazo y asco de lo aberrante que era eso que le querían hacer, deseaba con todas sus fuerzas evitar ser violada por el ano, pero no podía, es más estaba clara que sus intenciones no serían suficientes para evitar lo que ya era inevitable, su mente ya casi le gritaba que esos tres hombres iban a tomar como quisieran y cuanto quisieran todos los sagrados orificios que ella poseía en su cuerpo.
Odette casi no se dio cuenta cual fue el momento en que estando ella bien sujetada de las caderas por las negras manos de Filomeno, algo grande y poderoso estaba intentando entrar imperativamente por su conducto posterior, hasta que con más espanto aun experimento que la dilatación anal empezaba a ser más prolongada y dolorosa, en ese momento ya todo fue tarde, el negro Filomeno solo tuvo que hacer un pequeño esfuerzo afianzándosela desde sus ancas para que la grotesca punta de su miembro se acomodara y metiera en forma implacable en la entrada de su estrecho y apretado orificio posterior.
–Nooooooooooo…!!!! Ayyyyyyyyyyyyy…!!! Sniffssss Snifffsssss!!!, comenzó a llorar en forma atormentada la apuntalada mujer, sintiendo por primera vez en su vida un dolor extremadamente insoportable en su culo, aun así la suculenta hembra se daba a jadear con todas sus fuerzas intentando por algún medio que la desclavaran situación que no sucedía, con su cara bañada en lágrimas se daba a soportar la inminente perforación  anal a la cual la estaban sometiendo, mientras el negro ya con cara de concentración seguía introduciendo centímetro a centímetro su candente y grueso hierro, así por lo menos lo sentía Odette, hasta que cuando ya estuvo casi al punto de desmayarse la sintió llegar hasta el mismísimo fondo.
La hembra quien temblaba con todo su cuerpo cerro sus ojos fuertemente, y apretando sus dientes y labios sintió como la habían perforado por completo, mientras el negro quien se mantenía bien agarrado a sus caderas empezó con un lento vaivén de entrada y salida regalándose el mismo el placer de los Dioses con el apretado esfínter de la enemiga de su compañero de celdas.
Filomeno se la metía tan profundo que Odette con gritos ahogados pensaba que en cualquier momento se le rajaría el culo y ahí sí que literalmente la partirían en dos, la adolorida mujer jamás en su vida había sufrido tanto, y por cada centímetro que le metían o sacaban esa descomunal tranca de carne le arrancaban sulfurantes destellos de dolor que provenían desde lo más recóndito del interior de sus intestinos, hasta que ya un poco más recuperada comenzó a gritar y a pedir clemencia,
–Noooooooooo…!!!! Por favorrrr ya noooooo…!!! Sniffssss…!!! Ya bas… taaaaaa…!!!! Gritaba en forma aterradora al sentir como le estaban violentamente destrozando el orto, a la vez que su estrecho conducto continuaba dilatándose dolorosamente, hasta que con un extraño sonido de carnes que se rompían su notable culazo comenzó a sangrar.
Pero el negro por muy bonachón que le había parecido en algún momento no tuvo piedad con ella, ahora metía y sacaba su tremenda herramienta con claras intenciones de que a ella le doliera, y hasta que sus azulados testículos no rozaron sus nalgas no quedo satisfecho.
Mientras la seguían enculando en forma desaforada, la hembra no paraba de  sangrar por el ano destrozado, simplemente a estas alturas se lo habían rajado, copiosas cantidades de sangre resbalaban por sus muslos, enrojeciendo todo aquel taladro enculador que le metían sin piedad, ahora la casi desfallecida hembra solo se daba a respirar con dificultad, y al notar y sentir en sus piernas los hilos de sangre sencillamente pensó que se moriría.
–Tomaaaaaaa…!!!,Tomaaaaa!!! Tomaaaaa!!! Tomaaaaa!!! Gritaba el salido negro por cada impulso que le asestaba con fuerzas haciendo justicia en beneficio de su amigo Herculano, quien con su otro amigo el Petronilo veían con sus ojos salidos como el Filomeno arreglaba cuentas con la mala hembra que se había burlado de uno de ellos usando tácticas zorreriles, el negro solo continuaba con su lacerante tortura, se la metía con bravura y como un verdadero poseído,
–Tomaaa…!! Tomaaaaa…!!! Tomaaaaa…!!!! Ahhhh…!!! Ahhhhhhrrggahhh!!!
Su brutal culeada fue interminable, Odette ya estaba entregada y solo se daba a dejarse encular en forma desfallecida, ni siquiera tenía fuerzas para gritar o pedir clemencia todo era inútil, solo aguantaba con su boca abierta y respirando por esta misma, lo único que deseaba en aquellos momentos era a que el negro terminara lo más prontamente posible, pero las fuertes y seguidas estocadas evidenciaban lo contrario, sus tetas se movían en forma escandalosa debido a los bruscos movimientos que hacían con su cuerpo, por un instante poso su mirada en los otros dos aparatos que con toda seguridad esperaban su turno, mientras el negro aceleraba la furia de sus enviones, intentando con esto sacarle la verga por la boca, tomándola de las caderas y empujándola con fuerzas desmesuradas contra su apéndice vergal que dé a momentos hasta la llegaba a levantar de la colchoneta, quedando suspendida y ensartada en el aire en esa tremenda herramienta que la empalaba sin misericordias.
Odette no fue consciente en que momento su cuerpo se comenzó a estremecer extrañamente con semejante culeada que le estaban plantando, la placentera sensación que se estaba instalando en su recto era desconocida para ella, la que dio paso a otra no menor que se instalaba en su rendija vaginal en forma exquisita e intensa, sintió que se estaba mojando toda y sin remedio, y por más que intentaba impedirlo su cuerpo no le respondía, sus hormonas estaban alborotadas y pidiendo guerra, ya que la vergota del negro se deslizaba una y otra vez por entre sus nalgas, localizando y ya reconociendo las partes interiores más sensibles de aquel apretado esfínter.
La ya excitada hembra, muy en contra de su voluntad, sin darse cuenta ella misma y en forma instintiva comenzó a menearse hacia atrás al mismo ritmo que lo hacia el negro Filomeno, sus primeros gemidos de calentura fueron evidentes desde el inicio, y por cada apuntalada que le daban abriéndola por el ano, estos cada vez más se iban haciendo más fuertes y más intensos, llegando a sacar aplausos por parte de los otros dos espectadores.
–Jajajajaja… miren nada mas como se ha calentado la señora, jajajajaj y eso que le acaban de romper el culo, jajajajaja, celebraba don Herculano la excitante proeza de su amigo ex presidiario. –Te gusta zorraaaa!!?? Te gusta cómo te enculannn!!??
Odette simplemente se limitaba a seguir gimiendo en forma escandalosa, mientras el negro con sus ojos cerrados solo se concentraba a seguir destrozándola.
Don Herculano viendo que la mujer ya se había entregado a las delicias de la carne avanzo hacia donde estaba ella para arrodillarse y ubicarse justo al frente de su cara, para simplemente dirigir su aceitoso y palpitante instrumento a la fresca boca de la excitada hembra quien se la recibió como si de verdad hubiese estado esperando por ella.
El vejete solo cerro sus ojos para sentir como aquellos tibios labios se deslizaban apretados por su verga, desde su posición veía como la frondosa cabellera castaña de Odette subía y bajaba sobre su cipote, mientras su curvilíneo cuerpo no paraba  de moverse rítmicamente de atrás y hacia adelante,
–Así zorraaaa… sigue mamando… Ohhhh que bien la chupas putaaaa!!! Te gustaaa!???
Pero la mujer solamente se daba a moverse y a chupar como si estuviese hambrienta de verga, el viejo flaco del Petronilo mientras presenciaba como sus compinches disfrutaban al mismo tiempo a la mujer de sus sueños, este solo se daba a masturbarse impulsivamente con sus pequeños ojos de roedor puestos en cada centímetro de la carne femenina.
–Jejejejeje esta yegua está más que caliente Filomeno, que tal si te sales para que mi buen Petronio también la pruebe, jejejeje…
El negro no haciéndose problemas por nada fue desacelerando sus movimientos para luego retirársela sin más, en menos de 10 segundos, el flaco Petronilo ya estaba en posición, con su verga en la mano y mirando ese perfecto par de nalgas que parecían estar llamándolo para que él también se introdujera en ellas, la pasividad en que Odette le chupaba la tranca a su amigo le dieron cierta tranquilidad, ya que con la fiereza en que la hembra solo hace un rato se había defendido lo había dejado un poco intimidado,
–Esta potranca ya está domada Petronio, jajajaja simplemente métesela, jajajaja!!! Acaso no es eso lo que habías soñado en tantos años, jajajaja!!!
Petronilo vio que la hembra ni se inmutaba con las abiertas peladeces en que hablaba su amigo invitándolo a que el también gozara de sus pletóricas curvas, así que tragando saliva poso una de sus flacas manos en una de las suaves y relucientes nalgas de Odette la cual la sintió tibia y húmeda, junto con separarla un poco de la otra ubico su miembro no tan grueso como el de sus amigos pero si bastante largo y tieso, y tras posarlo en el dilatado punto rosado que aún mantenía restos de sangre, sin esperar nada más simplemente empujo hacia adentro, en donde su delgada herramienta se deslizo perdiéndose toda en aquel glorioso y místico pedazo de culo, notando al instante como la ninfa comenzaba ella solita a moverse para atrás intentando sorberle en su totalidad su tan desesperada verga.
El flaco al notar como su delgada herramienta recibía una ricas contracciones rectales se sintió que estaba en el mismo paraíso, por lo que al igual que sus dos compañeros se afianzo de aquellas suaves carnes femeninas y se dio a comenzar a moverse y cogérsela solo concentrándose en su propio disfrute.
Odette solo mamaba y se movía, estaba consciente de que los hombres se estaban turnando para probarla, pero las sensaciones de sentirse meramente un objeto hecho solo para el deseo de aquellos tres vagabundos, según ella, le eran inmensamente gratificantes, si hasta ya deseaba que el viejo Herculano se volviera a enojar y la zurrara por haber sido tan perra con él en años anteriores.
El Petronilo se movía como un desesperado, sus meneos eran arrítmicos y no tenía las mismas fuerzas que el negro, pero la mujer estaba tan recaliente que aun así disfrutaba con el flaco ensartado en su orificio posterior.
Don Herculano a modo de agradecimiento con su flacuchento amigo por las molestias que se había tomado en los años más grises de su vida, este se había retirado a beber cerveza junto al negro, con la sola intención de dejarle a la mujer para el solo y que la disfrutase cuanto quisiese.
El enloquecido Petronilo no se conformaba con cogérsela solo por el culo, y aunque estaba sintiendo muy rico debido a los acalorados movimientos en que le cooperaba la muy excitada hembra que en esos momentos estaba completamente mojada debido a la traspiración, este en un arrebato de calentura la desclavo y la volteo de espaldas sobre la colchoneta, Odette quien en esos momentos solo era carne para follar, sencillamente se dejó y en forma refleja se abrió de piernas, ella sabía lo que ese asqueroso sujeto deseaba de ella, y ver lo tan caliente que estaba el pobre hombre por probar su otra entrada, sumando su extrema fealdad, la pobre casi se meo de calentura por sentirse penetrada vaginalmente por ese tipejo con pinta de desquiciado.
Finalmente el flaco ya no se aguantó más de tanta tentación, sus amigos ya la habían disfrutado como habían querido y ahora le tocaba a él, como pudo metió sus manos por debajo de las suaves nalgas de la mujer y una vez montado y con su herramienta lista para el ataque fue enterrando su mástil que prácticamente iba ardiendo en llamas a medida que se internaba por las carnes vaginales de la mujer de sus sueños.
Sorprendentemente para él una vez que se sintió enterrado por completo noto como esa cálida vagina lo aceptaba ya que esta empezó a ondular suavemente buscando una unión más integra con sus tiesa verga, como pudo se levantó y con sus ojos de roedor asustado la vio en toda su magnificencia, la hembra yacía debajo de el con sus ojos cerrados y moviendo su coño casi por instinto,
–Jajajajaja ya te lo dije Petronio, esa yegua ya está domada, es toda tuya disfrutalaaa!!!!, antes que se le pase la calentura, jajajajj que ahí es probable que nuevamente se ponga altanera, jajajajaja!!!!, le gritaba Herculano desde su posición solo a un par de metros de la colchoneta.
El flaco empezó a empujar y arremeter como un desesperado, la vagina de la mujer por su parte tampoco había dejado de moverse, ambos aparatos ondulaban y se buscaban con desesperación, Odette simplemente se había puesto a culear con el Petronio llevada por la inmensa calentura en que la dejo el negro con su feroz enculamiento, mientras el desesperado flaco le lamia asquerosamente la cara como si el mundo se fuese a acabar en cualquier momento.
Llevado por su desequilibrado temperamento Petronilo fue bajando sus lamidas por el cuello y los hombros de su compañera de coito, ella solo se dejaba hacer, hasta que sintió como el hombre que la montaba la tomaba de sus dos manos para alzárselas y dejárselas detrás de su cabeza, en eso fue que sintió como el descontrolado tipejo le comenzaba a chupetear los ante brazos para ir bajando por estos en su recorrido, hasta que lo vio como este simplemente se daba a lamerle las axilas con una extraña y auténtica devoción.
El rostro de la caliente mujer casi se desfiguro al sentir la rasposa lengua del horrible hombre hurgando en aquella sensible parte en donde nunca antes nadie le había lamido, las sensaciones para ella fueron deleitosamente indescriptibles, así estuvieron por espacio de unos buenos minutos en donde el enloquecido flaco sin dejar de enterrarle su lanceta, alternaba sin asco alguna entre las femeninas axilas de la hembra que luego de aguantar por varios minutos las exquisitas lamidas en su parte sudoral se derramo en un intenso orgasmo con el cual baño y premio con sus jugos vaginales a la delgada pero muy tiesa verga del buen Petronio que en esos momentos estaba en el cielo, este tras de estar terminado de lamerle una de sus suaves axilas fue Odette quien lo atrapo con su boca para comenzar a besarlo de la misma forma en que lo hace una mujer enamorada, ahora fue el flaco quien saco aplausos de sus compinches.
La pareja culeaba y se besaban en forma más que apasionada, era morbosamente delirante ver aquel disparejo acoplamiento sexual, una mujer de cuerpo perfecto y con clase se estaba revolcando como la más vil de las putas con un hombre que era extremadamente feo y sin ningún atractivo físico, en aquellos momentos ambas bocas se comían una a otra, Odette sentía en sus labios y su lengua la mal formada mandíbula superior del flaco Petronilo, con todos sus dientes amarillentos y montados uno sobre otro, aun así ella con su mente puesta quizás donde lo estaba disfrutado, por lo que luego de recorrer toda esa ensalada de anti higiénicos dientes enredaba su lengua con la de él, como así mismo por primera vez en su vida se daba a la fascinante pero asquerosa tarea de intercambiar sendas cantidades de babas con su amante para luego ser ella misma la encargada de ir tragándoselas todas.
Petronio quien estaba literalmente en el séptimo cielo, con su verga enterrada en lo más profundo de la vagina de Odette y que por ese momento aún no tenía ni la menor intención de desparramarse, como pudo incito a la mujer para que fuese ella quien se montara sobre su verga, la caliente hembra sin hacerse problemas con ello lo secundo en el cometido, y lentamente fueron cambiando de posición, así que ya una vez estando a horcajadas del flaco la acalorada ninfa se dejó caer sobre su tiesa y bien parada verga, sintiéndola bien adentro de ella y quedando casi sin respiración, con los ojos completamente en blanco se sentía como si estuviese ida o como si estuviese en otra dimensión, disfrutando del regalo que le ofrecía su horrendo amante.
Odette apoyándose con ambas palmas de sus manos cada una de ellas a un costado de la cabeza del flaco comenzó a cabalgar deliciosamente sobre él, ondulando pélvicamente y arremetiendo suavemente con las caderas en forma circular, Petronio  la mantenía bien agarrada de su cintura y empezó a moverse siguiendo el ritmo que ella le indicaba con sus femeninos movimientos,
–Ohhhhhh… esto es el paraíso… que no se acabe nuncaaaa!, exclamaba audiblemente el flaco Petronio dándoles conocimiento a sus camaradas, mientras veía a su hembra galoparlo con determinación y con sus ojos cerrados.
Mientras Odette seguía cabalgando, apoyo sus manitas en el flaco pecho del hombre con el cual estaba cogiendo, y fue adquiriendo mayor velocidad por cada minuto que pasaba, moviéndose de forma circularmente enloquecedora sobre aquel ardiente y delgado palo que tanto placer le estaba otorgando. Petronilo por su parte le agarro sus tremendas y duras tetas para comenzar a amasárselas con verdadero fervor, para luego comenzar a chupetearlas y succionárselas con verdadero ahínco.
La aristócrata mujer olvidada por completo de su pedigrí y presa por una calentura sin precedentes ni le importaba que los otros dos hombres la vieran culeando desnuda y en forma desvergonzada con aquel hombre que jamás en su vida había imaginado compartir su cuerpo, en su mente se consolaba que ya daba lo mismo si ellos también ya se la habían metido, y menos se acordaba los motivos por los cuales se encontraba en semejante situación, solo se daba a mirar de reojo a los otros dos hombres. Mientras se meneaba sabía que su vida ya no volvería a ser la misma a partir de ese momento, ya nada sería igual, todo cambiaría tras aquel delicioso sometimiento, su hija y Julián por ahora no existían, todo en el ex taller de Herculano era una mezcla de gritos, jadeos, gemidos y fuertes aullidos de calentura que ahora emitía el flaco mientras seguía mirando al negro y a Herculano como estos se masajeaban la verga ante el excitante espectáculo que la excitada hembra les estaba brindando con sus alucinantes movimientos de caderas.
Empezó así un rítmico mete y saca por parte del Flaco Petronilo sacudiendo el voluptuoso cuerpo de la mujer, Petronio estaba dando su vida en aquella fantástica cacha que se estaba pegando con la aristócrata más connotada de su pueblo, fue en eso que la hembra noto como Herculano y el negro se ubicaban  de pie cada uno a su costado, Odette supo al instante que ellos querían que les chupara la verga a cada uno, y así lo hizo, nunca se había imaginado que alguna vez le tocaría una situación más o menos parecida, pero la realidad en aquellos momentos era una sola y era que tenía dos mitológicas vergotas a su costado mientras ella estaba saltando con otra verga bien metida en su vagina, todo era alucinante para ella pero la verdad era que ahora si quería gozar de la situación por completo, por lo que comenzó a  chupársela al negro que tan bien le había perforado el hoyo y porque la tenía bien grande y gruesa, luego a Herculano que también la tenia de buen tamaño, mucho más grande que la de su marido, la única que había probado en su vida, y así estuvieron por unos buenos minutos con Odette culeando y chupando dos vergas en forma alternada, los viejos por su parte al sentir la boca de la mujer pasarse de una verga a otra se felicitaban entre si dándose la mano y se burlaban de ella, a Odette no le importaba.
Cuando don Herculano y el negro se cansaron de que ella les succionara la verga para que ella culeara más tranquila la pobre se comenzó a mover como una desesperada, saltaba de alegría y lujuria, no quería desperdiciar ningún momento de ese intenso mete y saca, comprobaba que la flaca verga del Petronilo también era mejor que la de su esposo, por lo que perdiendo todo tipo de pudor y razón se entregó ya en forma definitiva a la situación comenzando a animar al Petronilo para que se la siguiera pisando todo lo que él quisiera,
–Ahhhhh…!!, Ahhhhhhh…!!!, Ahhhhhhh…!!!!, Siiiiiii…!!!!, Siiiiii…!!!!, Asiiiiiiiiii…!!!!, Asiiiiiiii…!!!!, era lo único que gritaba la despavorida hembra que no quería por nada del mundo que todo eso acabase, cuando totalmente emocionada sintió que algo le hacían en su otro orificio recién estrenado, como pudo giro su cabeza para ver como el negro Filomeno, en forma desvergonzada y estando agachado estiraba su lengua la cual se la pasaba por el culo, Odette cerro sus ojos y no temiendo a nada nuevamente comenzó a bufar pidiendo más,
–Uuuuuffffff…!!!, Ohhhhhhh …!!! Que ri… coooooo!!!!! Siiiiii!!! Chúpame el mismo hoyito que me abriste!!!! Que ri… coooooo!!!! Exclamaba la salida mujer, –Mmmmmmm, sigueeee…!!! sigueeeee…!!! Lámeme el culoooo!!!!, métemeeee… mé… te… me… la lenguaaaaa, Siiiiiiii!!!!!
Odette estaba descontrolada, sentía que le daban fuertes nalgadas que retumbaban y que rebotaban con firmeza en sus femeninas carnes, sentía el sonido de las palmadas y eso la calentaban aun más,
–Mas… más fuerteeee…! dame más fuerteeee!!!, massss!!!! Masssss!!!, el flaco Petronilo solo se daba a seguir revolviendo su verga en el cuerpo de la mujer manteniéndola sujetada desde sus caderas, –Mas…! mas…! péguenme más fuerteeee!!!!, les gritaba mientras  volvía a sentir la lengua en su orificio posterior, –Ohhhhh mi reyyyy que rico es sentir una lengua ahí en el culoooo!!!!,
Fue en eso preciso momento que aprovechó el negro Filomeno para acomodarse en la entrada del recto de la loable hembra, y ella estando consciente a que se debía todo ese preámbulo nuevamente giro su cabeza pero ahora para solicitar,
–Por favor don Filomenooo… que no me duelaaaa!, y tras decir esto último sencillamente sintió como poco a poco le iban metiendo la verga por el culo, hasta que nuevamente comenzó a dolerle ya que la verga del negro raspaba la herida rectal que había abierto con anterioridad,
–Ayyyyyy!! Noooooo…!!! ya nooooooo!!! Noooooo!!!, Yaaaa…!!! Yaaaaa!!! 
Nooooo!!!, Que me dueleeee…!!! Me dueleeee mu… chooooo!!!, las manazas del negro la tenían firmemente agarrada de sus suaves caderas, las cuales alternaban con fieras nalgadas para que la mujer no se moviera tan violentamente, mientras el Petronio también la inmovilizaba por su cintura, pero la inserción de carne por el recto continuaba sin contemplaciones, Don Herculano fumaba entretenido mirando la función que estaba resultando tal cual como lo habían acordado.
–Despaciooooo…! Por favor más despaciooooo!!! Le pedía con sus ojos cerrados y nuevamente bañados en lágrimas por el lacerante dolor en el culo, aguantando la abertura anal, hasta que el Filomeno de un solo empujón se la metió todita,  –Ayyyyyyyy!!! Nooo…!!, Saquelaaaa…!!! Nooooo…!!!, Noooooo…!!! Ya Saquelaaaa…!!! Noooo!!!, Ya Nooooooo…!!!, pero el negro seguía empujando y agasajándola haciendo fuerzas con su verga, –Ayyyyyyyyy, Noooooo… Por favorrrr nooooo!!!, Asiiii Noooo!!!, Asiii noooo…!!!!, gritaba Odette en forma gritesca y lamentosa.
Pero todo fue inútil, ya la tenía bien metida, o sea la mantenían bien enculada, pero ahora estaba doblemente penetrada, y la que tenía metida en el 
culo era la más grande,
–Relájate zorraaaa y empieza a gozar!, jajajajaja!!! Le grito don Herculano que era quien dirigía todo el show.
Poco a poco, y luego de unos minutos de lentos movimientos de verga por ambos orificios, el dolor para la doblemente ensartada hembra fue pasando y entonces si empezó un movimiento más rítmico que la dilataban,
–Mmmmmffssss…! Uuufff…!!, Uuuuffff…!!!, Uuuffffffff…!!! Era lo único que se escuchaba en el taller, Odette sentía que se la metían cada vez más… y otra vez mas… más hondo… y más profundo.
Fue en eso que don Herculano ya no aguantando más se acercó a la colchoneta para ponerse al frente de la afiebrada mujer para que ahora también se pusiera a mamarle la verga, Odette entendió en el acto cual era la idea por lo que abriendo lo que más pudo su boquita de frambuesa se la trago hasta la mitad, así ya tenía a los tres dentro de ella, por sus dos huecos de abajo y por su boca, sentía que cada uno hacia lo suyo en sus orificios, como así mismo experimentaba que estos facinerosos cada vez se movían más rápido, sentía que se empezaba a calentar más y más, por lo que comenzó a gemir y gritar levemente, saltaba por cada golpe de adentramiento que ellos le mandaban, ya no sabía que hacer, hasta que sintió en cada uno de los poros de su cuerpo el comienzo en una convulsión tremenda, se le venía su segundo orgasmo, por lo que decidió en también ella moverse más y más.
Como pudo se apoyo en la colchoneta con sus manos empujando sus caderas hacia atrás para que la penetraran lo más hondo que pudieran, don Herculano se la afianzo de la cabeza firmemente para que su verga no se le saliera de su boca y le siguiera chupando la verga también en forma profunda, de su boquita llena de verga salada solo se escuchaban acuosos gemidos que claramente eran de calentura,
–Mmmmmfssss…! Mmmffggsssss…!! Mmmmmffggsssss!!!, gesticulaba la hembra con la boca llena de carne salada hasta que ya no aguantando mas sencillamente comenzó a mojarse como una condenada, don Herculano temiendo por la integridad de su verga se la retiro para que no se la fueran a morder, Odette comenzó a gritar como una verdadera fulana,
–Yaaaaaa…!!! Mmmmmmm!!!! Mmmmmm!!!!, Ahhhhhh que ricoooooo…!!! Me corroooooo!!!… Ayyyy que me corroooooo!!! Wouwwww!!!, Aucccccchhhh!!! Ayyyyyy… ya no se muevannnnnn…!!! No doy masssssss…!!! Por favorrrrr…!!!! No se muevannnnn…!!!! Que me voy a correrrrrrrrrr!!!!, y notando que ninguno de los dos hombres paraban de moverse en su interior, y que al contrario de eso estos se movían aún más fuerte que antes, la hembra sin más y arqueando su espalda se le pusieron los ojos en blanco y simplemente sintió que se desintegraba por el culo y por la zorra, a la vez que se daba a orinarse en todas sus letras, salpicando con sus meados a los tres felices hombres, todo eso para ella fue misteriosamente alucinante, a la vez que sentía como su vagina se contraía por cada convulsión que le regalaba aquel fantástico y doble orgasmo, se acababa de correr por el culo y por la zorra al mismo tiempo.
El negro y Petronio que estaban tan mojados como la hembra una vez que fueron conscientes de como los músculos de su compañera de juegos se relajaban fueron deteniendo sus movimientos pero sin sacarle sus aparatos de adentro de su cuerpo, Odette quedo con su respiración agitada recostada con sus tetas aplastadas sobre los pellejos del pecho del buen Petronilo, este se dio a acariciarla para aprovechar la situación de como aun la tenían, si hasta le faltaban manos para recorrerla desde sus nalgas, sus muslos, cintura y por las tetas, hasta que la femenina voz de Odette les indicaba que ella ya estaba de vuelta en este mundo cruel,
–Yaaa… ya fue suficienteee… ya les he pagadooo como ustedes queriannn…, la sudada hembra reaccionaba tras haber sentido un extenuante orgasmo,
–Jajajajaja si en eso tienes toda la razón putingaaa… pero todavía falta que nosotros te demos el vuelto, jajajajja… y recuerda que aun debemos hablar por lo de tus deudas y propiedades… –Nuestras vergas aún están llenas de semen y tu serás la encargada de vaciarlas así que quédate tal como estas, jajajajaja, le bufaba Herculano quien se jalaba la verga a un lado de su cara…
–Noooo… si quieren seguimos otro día… pero otra vez noooo, les contesto con voz agotada e intentando salir de aquella situación…
Pero nuevamente no le hicieron caso, otra vez comenzaron a moverse con rapidez,
–Noooo… otra vez nooooo!, nooooo!, noooooo!, Ayyy…!!, Ayyyyy..!!!, Mfffssssss!!!!, Mmmfssggggg!!!, eran los gritos ahogados de Odette ya 
que nuevamente tenía la gruesa verga de Herculano alojada en la boca, debido a su agotamiento corporal no supo cuánto tiempo la estuvieron cogiendo en esa misma posición, pero ya sabía que la triple cacha que le estaban poniendo ya era bastante larga, sentía que se las metían hasta el fondo de sus tres orificios, y ya las sensaciones para ella eran riquísimas.
Cuando los tres hombres fueron conscientes que la mujer otra vez estaba caliente, repentinamente detuvieron sus movimientos, Odette sintió como el negro la agarraba de las tetas y la comenzaba a desclavar de la estaca del flaco Petronio, a la misma vez que él se iba recostando de espaldas siempre con ella ensartada por el culo en su negro y grueso cipote hasta dejarla recostada de espaldas sobre su musculoso pecho, a la misma vez que bajaba sus brazos para meterlos por debajo de sus muslos y proceder a abrírselos en su totalidad dejándola con su vagina abierta y mostrándola en toda crudeza a quien quisiera mirar para adentro de ella.
Odette quien ya temía lo peor aun así se dejaba, y no oponía ningún tipo de resistencia a lo que quisieran hacerle, fuerzas corporales ya casi no le quedaban solamente su cuerpo estaba dispuesto a seguir orgasmeandose según sus dueños la forzaran, su panocha a pesar de la dilatación y de estar totalmente abierta de patas sujetada por Filomeno, esta nuevamente se le había cerrado, hasta que nuevamente sintió que otro cuerpo se le echaba encima, ahora era don Herculano quien se le montaba por delante, sintió que este sin ningún tipo de problemas se lo mandaba a guardar por la zorra y hasta lo más recóndito de su persona, otra vez estaba doblemente penetrada, el sanguchito que hicieron con ella era de antología, y los hombres ya comenzaban a mover sus vergas al interior de su cuerpo.
Las arremetidas de don Herculano eran tan profundas que la ya adolorida hembra sentía que en cualquier momento la desmembraban,
 
–Don Herculanoooo…! no tan adentrooo por favorrrrr…!!, le solicitaba con voz desfalleciente que se confundía con la de la calentura,
–Cállate zorraaaa y disfruta la vergaaaa…!!!, le contesto el vejete al mismo tiempo que se impulsaba para adelante,
–Her… no tan fuerteeee…ya siento doloressss…!!!, le suplico una vez más,
–Ya verás que luego te calentaras como reciencito lo hiciste putinga, Tomaaaa!!!,
Con decirle esto último el feroz vejete comenzó una acelerada serie de furiosas arremetidas como pagándose el mismo de la vil traición cometida por la mujer, a la vez que bufaba por cada clavada que le mandaba,
–Quioooo…!! Quiooooo…!!! Qiooooooo…!!!! Qiooooooo…!!!!
Esta situación rápidamente hicieron efecto en el sexual temperamento de la hembra que ya en forma tímida nuevamente comenzaba a menearse junto con ellos, el viejo dándose cuenta de ello inmediatamente comenzó a burlarse de ella al notar lo ardiente que era a la hora de participar en aquel desenfrenado bacanal, y el que pensaba que la harían sufrir reía para sus adentros,
–Jajajajaja que rápido que te calientas yegua de mierda, de seguro que el inútil de tu marido, a parte de malgastarse tu dinero, ni siquiera sabía cómo cogerte, jajajaja…!!!!, le decía bañado en transpiración, y siempre intentando meterle la verga lo más adentro posible.
Por su parte Odette estaba sintiendo tan rico que no era capaz de defenderse y dejaba que la culearan y que le dijeran todas la peladeces que ellos quisieran, claro que la voz campante ahí era la de don Herculano,
–Noooo…! por favor Herrrr…! no te muevas tan rapidoooo!!!, le decía haciéndose la desentendida y meneando su cintura al mismo ritmo de la verga que tenía metida por delante, la que tenía ensartada en el culo ya ni la sentía su esfínter se le había dormido,
–Jajajajjaja…!!! Eso… eso… muéveme la zorraaaa…!!! Que buena bienvenida es la que me estás dando yeguaaaa!!! Así… así… muéveme la zorraaaa!!!, jajajajja!!!
–Uffffffsssss…!!! Nooo las metan tan al fon…dooo por fa…vorrrrr!!!, les pedía en forma entre cortada, pero ninguno de los dos le hacía caso, seguían metiéndole más y más, mientras el flaco Petronio tomaba fotografías de todos los ángulos posibles, sobre todo de la cara de calentura de Odette.
Mientras esto sucedía la mujer pensaba que esos hombres le romperían algo por dentro, luego de unos minutos de doble follada, Petronio solo se ubicó a un costado de la cara de Odette y ella sin ningún tipo de remilgos le cazo la verga con su boquita para comenzar a succionarla con dedicación, dispuesta a sacarle la última gota de semen desde sus lacias bolas si es que lograba mandarlo cortado con su lengua, a la vez que sentía las dos vergas moviéndose en su interior.
Las sensaciones dentro del cuerpo de Odette eran gratamente indescriptibles para su sistema neurálgico, múltiples micro orgasmos se iban encadenando en largas sensaciones de placeres desconocidos para ella hasta esos momentos, sentía las dos vergas entrar y salir de su cuerpo únicamente separadas por una frágil tela de carne según ella se lo imaginaba, hasta que el negro golpeando con su verga aceleradamente las entrañas de la hembra anuncio su inminente corrida,
–Prepárate que voy a correrme putitaaaa…!!!
Don Herculano con solo escuchar a su amigo el negro de lo que estaba anunciando, simplemente se la desclavo de una y dejo a su amigo a solas con la mujer para que el hiciera lo suyo, Petronio también libero de Odette para ver qué era lo que pasaba.
El negro rápidamente la levanto para volver a ubicarla en 4 patas, una vez puesta se la metió por el culo lo más profundo que pudo, arrancándole nuevos gritos de placer a la destruida hembra,
–Ayyyyyyyyy… siiiiii…!!! mas fuerteeeee…!!! Más fuerteeeee!!! Métela todo lo que puedasssss!!!!
Junto con gritarle todo eso y notando que la tenía ensartada en su totalidad, supo que ahora ella tenía que terminar con todo eso, así que puso todo de su parte y aunando fuerzas renacidas le hizo unas movidas de caderas de atrás y hacia adelante logrando con ello que el buen negro casi enloqueciera de placer y comenzara una frenética serie de feroces apuntalamientos que la llevaron al desenfreno total al sentir su culo en llamas y totalmente mojado por sus propios fluidos,
–Sigueee…! sigueeee…! Asiiiii…!! papiiiii…!!! sigueeee …!!! asiiii…!!! asiiii…!!! papiiii…!!! Asiiiii…!!!!, le animaba Odette a grito limpio, mientras  le echaba sus caderas hacia atrás buscando penetraciones más profundas, a la misma vez que arqueándose más aun y casi quebrándose toda la espalda le daba su ano a aquella gigantesca manguera negra que tan bien la había cautivado, prácticamente era ella misma quien se la metía hasta el fondo, la enculada de ambos era con furia, y fue ahí en que sintió que se le venía otro orgasmo,
–No paresss…!! No paressss…!!! Sigueeee…!!! Más fuerteeee!!!! Sigueeee… asiiii…!!! Asiii…!!! Asiiii…!!!, Odette estaba recaliente, mientras su gritos suplicantes continuaban, –Métemela massss…!!! masssss …!!! Massss…!!!, solicitaba a gritando abiertamente y con lujuria, echando su cintura hacia atrás en busca de verga, su cuerpo y su pelo estaban empapados de sudor, y su aspecto era irreconocible, en eso sintió extraños temblores al interior de su recto, señal inequívoca que su momento estaba llegando, nuevamente se estaba corriendo por el culo, oleadas de placer le recorrían su sistema nervioso, lo que la llevaban a hacer arrítmicos movimientos de contorsión con su cuerpo, el negro quien también estaba llegando a su momento culmine solamente la agarraba con fuerzas para que no se le desclavara,
–Ahí te voy putaaaa!!!!, bufo el negro Filomeno con su mirada puesta hacia los cielos, a la misma vez que le puso por el culo un largo lecherazo que fue similar a como sale el agua por una manguera cuando le dan la llave, 6 potentes inyecciones de líquido caliente le depositaron en sus intestinos, y otras cuantas de menor intensidad, pero la hembra al estar preocupada de su propia calentura ni siquiera fue consciente de esto, solo sintió que la desclavan y que gruesos goterones de líquido semi transparente caían desde su ano y rodaban espesamente por sus muslos.
No sabiendo muy bien que era lo que realmente le estaba pasando, y aun estando disfrutando de las ultimas sensaciones de placer sintió cuando una mano la tomaba nuevamente desde sus cabellos obligándola a quedar puesta de rodillas en la empapada colchoneta, ahí recién fue consciente de que ahora era don Herculano quien como un desesperado le metía su vergota gorda y venosa en la boca, cascándosela en forma desesperada, Odette sintiendo que esta le llegaba hasta su garganta simplemente empezó a succionársela esperando la corrida mientras los otros dos hombres le ponían sus vergas  en cada una de sus manos, ella las masturbaba como podía, estuvieron así un buen rato, Odette nuevamente se estaba encargando de tres vergas al mismo tiempo, hasta que el negro quien en ese mismo momento nuevamente volvía a ver las estrellas se empezó a correr en su misma cara, el semen impacto con tres fuertes guascazos dejando tres gruesos cordones blancos desde su pelo, su cara y sus tetas, perdiéndose hacia abajo, otras salpicaduras blancas quedaron estampadas en uno de sus ojos y en distintas partes de su cabello castaño claro, en ese momento fue don Herculano quien empezaba a descargar su esencia masculina pero esta vez directamente desde su garganta a su estómago,
–Ahora chupa maldita zorraaaa que me estoy corriendo en tu bocaaaa!!!,
La hembra obediente como una cría se empeñó en controlar su respiración e ir bebiendo a la misma medida que los disparos de líquidos salían desde la hinchada verga de aquel macho que la sujetaba desde la nuca, pero fue tan cuantiosa la cantidad de espermios que como una verdadera marea de ardiente semen esta fue subiendo por su cavidad oral hasta desbordarse y salir expulsada de la comisura de sus labios, el viejo intentando que su simiente se desperdiciara lo menos posible se la saco con cuidado de la boca abierta, el brumoso semen hasta se llegaba a ver celeste de lo condensado que estaba, Odette a la vista de los tres generados cerro sus ojos y se lo trago todo.
–Jajajaja… mira nada más lo guarra que nos salió la putita, jejejeje, y más encima todavía está caliente… toda tuya Petronio, haz tu trabajo…
El flaco Petronilo como un desesperado se abalanzo sobre el desnudo y sudado cuerpo de la sumisa mujer, luego de limpiarle con su misma falda la cara y las tetas del semen recién desparramado, y viendo que la hembra no le hiso ningún tipo de problemas nuevamente se le monto y casi en forma refleja le enterró su verga en la vagina, Odette lo recibió con un enajenante gemido mitad aguante, mitad placer, el flacuchento hombre ya viéndose ensartado hasta las bolas, simplemente se la comenzó a coger, pero ahora para él solito.
Petronio tras esas largas horas de orgia, ya se sentía más seguro de sí mismo, y viendo en la pasividad en que se mantenía la hembra de sus sueños quien simplemente estaba abierta de muslos dejándose recibir, este en forma ya más autoritaria le comenzó a exigir,
–Empieza a mover tu zorra por favor… tal como lo hiciste hace un rato…, le solicito con su cara de roedor, y ella al escuchar que otro macho estaba demandando por sus femeninas atenciones, no importándole quien fuese, sintió una sensación única en su sistema neurálgico, pensó que aún le quedaban fuerzas para darle algo de guerra a ese hombre flaco que aún no se desparramaba, según recordaba, solo con eso comenzó a menearse, sintiendo como poco a poco su panocha se empezaba nuevamente a ponerse resbalosa debido a los jugos que ya estaba manufacturando, permitiendo la entrada de aquel miembro delgado pero si muy largo y tieso.
Odette muy frágilmente comenzó a gemir, aquella apestosa verga que estaba sintiendo como la quemaba por dentro le fue dando paso a un placer increíble el cual iba aumentando cada vez más y más, sentía como ese palo de carne la iba llenando por entera, y Petronilo se daba cuenta de ello
–Te gusta putitaaaa… te gusta cómo te culiooooo?
Odette quien estaba con sus ojos cerrados y escuchando con la vulgaridad en que le preguntaban si a ella le gustaba que la violaran, en forma inconsciente le respondió,
–Si… me en… can… taaaaa!,
–Eres una verdadera putitaaaa calienteeee… demuéstramelo… menéate más rico… le dijo animándola a moverse con mayores ímpetus.
Las palabras del flaco Petronilo ayudaron a Odette a que se perdiera más de lo que ya estaba, por lo que ella se puso a culear con ganas, empujo su vagina hacia arriba y la volvió a empujar hasta sentir cómo las bolas del hombre golpeaban contra sus nalgas.
–Te siento…!! Te siento…!! Por Dios cómo te sientoooo!!!, le decía con su voz entre cortada, –Siento toda tu verga dentro de mí y me encantaaaa…!!!
–Jajajajaja esa sí que es una auténtica zorraaaa!!!!, opinaba Herculano quien junto con burlarse de Odette, ya se había puesto su ropa y bebía cerveza junto al negro quien también ya se había vestido.
Pero la pareja estaban ajenos a los dos hombres ellos solo se dedicaban a coger, la hembra a quien en esos momentos no le importaba que se burlaran de ella con tal de sentirle la verga al flaco se puso a gemir como una condenada y moviéndole su empapada vagina, sus chillidos retumbaban contra las paredes del ex taller mecánico, se sentía completamente empalada por aquella deliciosa lanceta de carne, pensando que hasta le iba a salir por la boca mientras ella seguía moviendo sus caderas de manera impetuosa ayudándole en tan magnífica tarea de apareamiento.
En eso el flaco Petronio se la afianzo contra sus pellejos metiendo sus cadavéricas manos por debajo de los hombros de la potente mujer, para ponerse a culearla con las mismas ganas en que ella se estaba meneando, pero las gratificantes y calientes sensaciones en su verga al estar enterrado en la aceitada concha de tan tremenda hembra, le jugaron una mala pasada, sintió que desde sus testículos ya se disponían a salir abundantes cantidades de semen,
–Ohhhhh creo que me voy a correrrrrr!!!, le notifico mientras seguía apuntalándola con su delgada virilidad. Por respuesta solo obtuvo un rotundo silencio de la hembra que simplemente lo seguía recibiendo con sus ojos cerrados y con sus poderosos y relucientes muslos bien encogidos, sus brazos lo mantenían abrazado contra sus tetas –Si quieres te lo hecho afuera, le propuso nuevamente el Petronio a la vez que todo traspirado contenía sus disparos.
Sus acompañantes, el negro y don Herculano casi se pusieron a vomitar la cerveza ingerida debido a la lujuriosa respuesta de la hembra ensartada,
–Noooo… no la saquesssss!!!, le grito como una desesperada, –Córrete dentroooo…!!!, lléname con tu semennnnnn…!!!!
El pobre flaco casi enloqueció de calentura con semejante respuesta, por lo que explotó al fin y empezó a dejar salir de su verga un torrente de semen hirviente y condensado muy al interior de la vagina de la que en esos momentos era su hembra.
Por su parte Odette con su cara desfigurada por una calentura sin precedentes al estar siendo inseminada por tan aborrecible tipejo, sentía chorro tras chorro de caliente semen golpeando contra sus entrañas, ella misma pudo contar por lo menos 5 poderosas rociadas de espeso semen los cuales invadieron su sedienta vagina, y cuando calculaba las otras cantidades que iban saliendo volvió a correrse con las mismas ganas que en las ocasiones anteriores sintiendo como aquel condensado líquido caliente la llenaba por dentro.
Una vez que ambos cuerpos terminaron de contorsionarse , el flaco fue sacando su verga con extremo cuidado no quería que ni una gota de su simiente se le saliera a la hembra desde su vagina, como pudo llevo su delgado mástil la boca de la mujer quien en esos momentos se hallaba en el cielo gozando de todo lo que le habían hecho en esa brutal maratón de sexo desenfrenado, Odette pudo adivinar cuales eran las reales intenciones del hombre que la acababa de poseer como todo un macho y sin más, se hiso con su complaciente boca de aquella mojada y ya semi fláccida verga comenzando a chuparla con ganas, llena de pasión y deseo, una vez que el flaco vio que la hembra se la dejo bien limpia, simplemente se puso de pie y se fue a donde sus amigos que lo esperaban con una corona heladita.
Odette quedo tirada en la inmunda colchoneta desnuda y toda culeada, su cuerpo apestaba a hombre y a semen, su alborotado pelo estaba lleno de salpicaduras de la prolífica esencia masculina, su orto y su vagina le dolían, y ya al haber pasado una buena cantidad de minutos su conciencia la condenaba por haberse comportado como una verdadera guarra, aún no se explicaba lo reales motivos de lo que la llevaron a ello, y ahora viendo a esos tres hombres que la habían violado y vejado de la forma en que ellos habían querido, y en donde incluso se había hasta bebido una buena cantidad de mocos de uno de ellos, con esto nuevamente se echó a llorar, y cuando en forma borrosa veía al flaco Petronio de cómo le decía a sus amigos de la bien que la había cogido, recordó que este ordinario sujeto había acabado en su interior, y que para rematarla ella misma se lo había solicitado, su llanto era ahora más amargo.
–Yaa yaaa deja de llorar putinga y vístete, que ahora tenemos que negociar la parte de tus deudas, jajajaja… le notifico don Herculano a la destruida mujer.
Odette quien se vistió a duras penas, su imagen distaba mucho de la mujer que ahora estaba vestida con toda la ropa arrugada y cochina, oliendo a cacha y a verga, y con su pelo con sendas greñas de semen seco. La aristócrata hembra que había llegado 5 horas antes no tenía nada que ver con la fulana esa.
Fue el negro quien la llevo a duras penas tomada de un brazo a que tomara asiento en uno de los destartalados sillones del vejete, Odette se tuvo que sentar de lado ya que el culo le había quedado imposibilitado de hacer cualquier tipo de actividad por liviana que fuera.
Don Herculano se la quedó mirando por unos minutos aun en aquellas condiciones Odette no dejaba de verse tentadora, hasta que finalmente le hablo…
–Bien… por ahora estamos al día con la mamada que me hiciste hace 20 años, pero ahora tenemos el problema de tus deudas… dime que tienes para arreglar la situación?
La hembra solo se dio a mantenerse en silencio… luego de pensarlo por varios minutos, le dijo…
–Creo que no tengo nada… solo podría pagarte siendo tu mujer las veces que quieras…
–Mmmmm… creo que noooo… Mira tú estás bien buena y no niego que ha sido un verdadero gusto habértelo hecho, pero tú tienes otra cosa que yo quiero… algo que supera las expectativas que tú me estas ofreciendo, jejejeje, y deseo que seas tú quien me lo de en bandeja…
–No te entiendo… si lo he perdido todo… tu bien lo sabes…, Odette ahora sí que no entendía nada,
–Tu situación la veremos luego… te tengo un estupendo trato para que puedas conservar tu casa y puedas vivir tranquila sin el temor de ir a parar a la cárcel…
–Entonces dime… que es lo que quieres de mí…
–De ti no quiero nada, jajajaja… tu hija si tiene algo que yo quiero… y lo tiene entre medio de sus piernas, jejejej, ella ya tiene 18 años… creo que ya está en edad de que se le trate como a una verdadera mujer, jajajajaja…!!!
La hembra solo se quedó mirándolo con espanto, y moviendo sus labios de como querer contestar algo…
(Continuará)