Las dos hembras se movieron femeninamente para acostarse una a cada lado de don Pricilo apretando sus tetas contra el ancho y obeso cuerpo del macho que estaba en estado de exquisito letargo y quien se encontraba con una marcada sonrisa de satisfacción, y al sentir como se acomodaban los dos encomiables cuerpazos de sus dos mujeres junto a él solamente las abrazó depositando sus peludas manazas una en cada nalga de ellas, y así como ellos tres lo eran, como una verdadera pareja se durmieron desnudos y abrazados tirados en la alfombra de la sala de estar de la casa de los Zavala.
Una Familia Decente 9 (UFD-9)
Ya casi anochecía cuando la primera integrante de tan celebre pareja de a tres se despertaba, Andrea con un fuerte dolor de cabeza, debido al alcohol ingerido en las últimas 24 horas, se vio desnuda y abrazada al obeso cuerpo del viejo ex jardinero de su casa, en el momento en que sus ojos verdes se posaron en la angelical carita de su hija quien dormía en las mismas condiciones que ella junto al amachado vejete lo recordó todo.
Andrea se dio unos minutos a pensar en todo lo ocurrido, había tenido relaciones bisexuales con su hija, su conciencia le preguntaba que con qué cara ahora podría mirarla a los ojos?, aunque sabía que todo había ocurrido con plena cooperación de ella, aun así se decía que lo recientemente cometido por ambas era algo aberrante, un acto totalmente reprobable y prohibido entre madre e hija, y todo por culpa de aquel ordinario hombre que  había llegado a alterar el normal funcionamiento de su familia, pero justo en el momento en que su temperamento se empezaba a quebrar recordó las mariconadas en que andaba metido su intachable y mojigato marido, algo en su interior la hiso buscar refugio en el ancho y grasiento pecho de don Pricilo que en esos momentos roncaba como cerdo, pensando en todo eso también recordó las acciones administrativas y legales que ella había iniciado solo el día anterior.
Todo era un torbellino de emociones en la mente de la atractiva y rubia mujer quien se mantenía con sus ojos cerrados y aferrada al obeso cuerpo masculino que extrañamente en esos momentos era sinónimo de seguridad y tranquilidad emocional para ella, incluso menguando los sentimientos de culpa debido al incesto cometido y que se juraba que aquello jamás volvería a suceder.
Al rato don Pricilo se despertó y se dio cuenta en el acto que una de sus mujeres ya estaba en pie, pues en su regazo solo estaba Karen, el viejo como pudo se exaspero para luego despertar a su hembra que aun dormía exhausta después de la maratónica sesión de sexo que se habían pegado los tres desde aquella madrugada.
A la hora después ya los tres estaban despiertos y vestidos, con unas silenciosas y perturbadas mujeres haciendo los quehaceres de aquel extraño hogar, con un don Pricilo sonriente y con un malicioso brillo en sus ojos cada vez que las miraba a la cara.
Obviamente madre e hija no querían referirse al asunto que las embargaba, solo se hablaban a monosílabos, mientras una ordenaba y ventilaba la gran casona de los Zabala la otra cocinaba una abundante y reparadora cena que los tres necesitaban, claro que Andrea quien fue la que se encargó de la cocina se preocupó de que su dieta con la de su hija fuera a base de ensaladas y cereales mientras que inconscientemente para el macho que las dominaba estaba preparando un sabroso filete al jugo.
El vejete solo se daba a observarlas, aun no se la creía de todo lo que estaba ocurriendo, veía a Karen con su azulado pelo negro bien peinado hacia un lado de su cara, con ese tremendo cuerpazo que se gastaba embutido en unos ajustadísimos jeans celestes que la hacían ver soberbia y tan encamable como siempre, mientras su otra mujer con sus dorados cabellos rubios tomados hacia atrás con una liga se dedicaba a poner los cubiertos en la mesa ataviada con un holgado vestido primaveral de los que acostumbraba a usar cuando estaba en casa, las veía a las dos recién bañaditas, con ojeras y con signos de cansancio en sus lozanos rostros debido al desgaste corporal al cual habían estado siendo sometidas, aun así se veían igual de tentadoras como lo eran ellas, hasta que decidió impartir órdenes para darles a entender de cómo serían las cosas en esa casa a partir de ese día,
–Oye pendeja… acércate, le dijo a Karen cuando ya la vio un poco más desocupada, –Vas a ir a la casucha de atrás y te traerás todas nuestras cosas para dejarlas en la recamara matrimonial, jejeje… desde hoy dormiremos en la habitación de tus padres, jejeje…
La nena quedándose perpleja por lo que le decía su extravagante marido debido a que ella también había pensado que todo lo ocurrido había sido una situación del momento por haberse dejado llevar por la calentura le respondió,
–Pero don Pricilo… esa es la habitación de mis padres… yo pensé que…
–Las traerás y puntooo!!!, le gruño el vejete… –Te aviso que desde hoy dormiremos con tu madre en una misma cama… o acaso ya se te olvido que los tres somos una pareja!!??
La jovencita mirando con sus intensos ojos azules adonde estaba Andrea para ver que decía ella de la inusual solicitud que estaba haciendo su esposo vio que esta luego de mirarla en forma nerviosa solamente siguió en lo que estaba,
–Lo ves ricura!?, tu mami también está de acuerdo en lo que te estoy diciendo, incluso algo ya habíamos conversado… no es así yegua!!??, le grito a Andrea para que esta le cooperara en la causa.
La rubia rápidamente ordeno sus ideas y dejo de lado lo que estaba haciendo en esos momentos, se fue acercando lentamente hasta donde estaban ellos, para luego dirigirse a la aborrecible persona del ex jardinero,
–Don Pricilo…, Andrea había adoptado la misma personalidad de cuando  hablo con el vejete solicitándole su lealtad incondicional, –Debo conversar a solas con mi hija, estaremos en el despacho de Eduardo, así que deberá esperar a que nos desocupemos, al viejo le encantaba esa personalidad intimidadora que adoptaba su nueva mujer algunas veces, hasta le daban ganas de abofetearla y cogérsela de todas las formas posibles, pero ya entendía que cuando ella hablaba en ese tono a él no le convendría salir con sus peladeces, así que no opuso reparo alguno, pero quiso estar al tanto de los misterios en que andaba la rubia,
–Pues claro que si mijita rica, jejeje… pueden ir a hablar todo lo que ustedes quieran, pero a estas alturas creo que yo también tengo derecho a saber lo que está pasando en la familia no crees?
La mujer solo lo quedo mirando y pensando en lo que el hombre decía, y recordando las mariconadas de su esposo dio su autorización,
–Si… creo que Usted debe estar presente, pero por favor no diga nada hasta que yo se lo indique…
Una vez estando ya en la lujosa oficina de Eduardo Zabala Andrea comenzó hablándole a una extrañada Karen que no entendía nada de lo que estaba pasando, hasta ya se le habían olvidado las escandalosas escenas de sexo que había mantenido con Andrea esa misma mañana.
–Karen… hija… no sé cómo decírtelo…, la rubia temblaba de pies a cabeza a causa de aun mantener ciertas imágenes de lo que ellas habían hecho en la alfombra de su casa, además de no saber cómo decirle a su hija que su matrimonio con Eduardo estaba prácticamente liquidado ya que su padre era un homo sexual declarado, la nena solo la miraba esperando a que le dijera que era lo tan importante que tenían para decirle, –Mira… lee estos correos electrónicos, y luego hazme todas las consultas que quieras, le dijo su madre encendiendo el ordenador que ocupaba el jefe de familia.
La extrañada jovencita ya sentada en el escritorio comenzó leyendo de a poco, en silencio, solo la luz de la pantalla se reflejaba en sus ojos en aquellos momentos, don Pricilo que de a poco se fue acercando al notebook también se puso a leer y mientras más leía más se le abría la boca y se le caían las babas de la estupefacción, mientras la blanca manita de Karen cerraba correo tras correo y abría el siguiente para seguir leyendo.
La nena una vez haber leído todas aquellas abominaciones en las que andaba metido su intachable padre solamente bajo su cabeza y la apoyo en el escritorio apoyando la cabeza en sus brazos, don Pricilo aprovechándose de la situación rápidamente lleno 3 vasos del mejor  Wiski que encontró en uno de los estantes, –Para pasar el momento amargo!!, le dijo a la rubia cuando se dio cuenta que esta lo miraba de lo tan confianzudo que se estaba poniendo.
En el momento en que la nenita levanto su cara con sus ojos llorosos escucho la quebrada voz de su madre quien le decía,
–Hijaaa… yo ayer estaba muy mal emocionalmente por eso que tu acabas de leer… snifs!, me sentí sola y no sabía que hacer… y quiero que me perdones por haberlo hecho con tu marido… snifs…! Snifss!!
Karen solo la escuchaba con su carita de compungida, a la vez que se tomaba de un solo trago el vaso que le había ofrecido el salido vejete a quien ya se le había parado la verga pensando en todo lo beneficioso que era para el aquel peliagudo asunto del cual ya también estaba enterado, la rubia continuaba con sus explicaciones e intentando hacer entender a su hija los motivos por los cuales ella se había dejado a que el viejo se lo hiciera,
–Ya he iniciado los trámites del divorcio…  mis abogados vienen mañana al medio día, Eduardo no verá nada del dinero que pretendía llevarse con ese tal Ramón. El odioso viejo entre conmocionado y alterado igual le dieron ganas de reírse con el nombre del novio del señor Zavala, la dulce voz de la rubia continuaba, –Como también le he solicitado su ayuda a don Pricilo para que nos no deje solas en el momento en que se aparezca tu padre… tu sabes que el tío Eulogio está muy enfermo y ya no quiero hacerlo pasar por una situación como esta, y además que él es tu marido legal…
Karen limpiándose las lágrimas de su cara tomo aire y le respondió a su madre,
–Te entiendo Andrea… lo entiendo todo, y ya no es necesario que me des más explicaciones, le contesto la nena a la misma vez que se ponía en dirección  a la salida de aquella oficina,
–Pero hija… por favor no estés enojada conmigo…sniffsss!!, para dónde vas!?, le pregunto una alterada Andrea a Karen sintiendo que su hija estaba enojada con ella por la forma en que la tuteaba y en que simplemente se dirigía a ella por su nombre, y eso que aún no le pedía disculpas por lo otro pensaba la rubia en su atribulada mente…
–Voy a la casa de atrás, dijo Karen antes de salir de la habitación, para luego decirle a ambos, –Traeré las cosas mías y las de mi marido para instalarlas en la habitación matrimonial, por lo que entiendo él es el hombre de esta casa no?…
–Queeeee!!??, Andrea y don Prici se quedaron mirando estupefactos ya que ambos esperaban una reacción muy contraria por parte de la dulce jovencita…
La rubia simplemente se echó a llorar a los brazos del feliz vejete cuando su hija desapareció por la puerta del despacho, ella ya en varias oportunidades había querido poner orden en todo lo que estaba ocurriendo pero en cada vez que lo intentaba algo descabellado ocurría y no le permitían darle un atajo, y esta vez tampoco fue la excepción, la burlona voz del vejete intentaba consolarla…
–Tranquila putita, jejeje… ya verás que te acostumbraras… y sabes muy bien de lo rico que los vamos a pasar los tres cuando se turnen para pasarme sus cositas, jejejeje…
–Usted no entiende nadaaa… ella es mi hijaaa… sniffsss… yo nunca debí haberle seguido su estúpido juegooo… sniffsss… porque nos hace esto!? Sniffsss…
El viejo poniéndose un poco más odioso al notar que la más madura de sus mujeres estaba sintiendo muchos remordimientos de conciencia, se puso en campaña para no dejarla pensar claramente, él ya estaba preparado por si pasaba algo parecido, así que tomándola violentamente de sus hombros la separo de su cuerpo,
–Escúchame bien estúpida zorra…! ahora no me salgas con ese tipo de mamadas ni chingaderas parecidas, a la pendeja se le nota que está de acuerdo a seguir acostándose contigooo!!!, además que nosotros tenemos un tratooo!!! Y lo vas a cumplir…!!!
Andrea ya un poco más calmada se armó de valor para ser lo más clara posible con el vejete,
–Yo ya cumplí con mi parteee…!! Y con lo del dinero no se preocupe… el 5 % de las ganancias de mis acciones ya son suyas, estas se duplicaran cuando mi tío muera, pero ni lo piense que me voy a acostar nuevamente con mi hijaaaa… escuchooo!?
–Pus si lo harás reinita… te tengo grabada en mi celular de cómo te pajeabas la zorra a patas abiertas viendo el video de cuando yo me la estaba violando, que crees que pensaría ella de su mami la descocada viéndote como te masturbas mientras a ella se la estaban cogiendo a la fuerza!?
Andrea lo miraba sorprendida a la vez que veía el celular que le mostraba el viejo en donde claramente el vejete la enfocaba a ella y a la pantalla del Smart mientras se masturbaba desnuda mirando todo lo que ocurría en aquellas ardientes imágenes, nunca se había imaginado que el viejo la estaba grabando mientras ella lo hacía, la voz del vejete la sacaba de su estado,
–Y sabes qué? Ni siquiera tengo la necesidad de mostrarle estas imágenes a la caliente de tu hija, por la sencilla razón que tú también eres mi mujerrrr!!! O acaso ya se te olvidoooo!!!!!, el viejo ahora la había tomado violentamente de sus cabellos y ya casi le gritaba en sus mismas narices, –Así que ahora tu misma iras a la casucha de allá atrás y le ayudaras a traer nuestras cosas… recuerda que tú ya eres parte de este matrimonio… te queda claro yeguaaaa!!!!!, junto con esto último le planto uno de sus asqueroso besos con lengua, a la rubia no le quedo más opción que obedecer, ya que nuevamente se sintió dominada por aquel autentico macho que sabía muy bien cómo tratarla y hacerla entender de cómo eran las cosas, haciéndola olvidar todos sus perjuicios anteriores.
Una vez que las mujeres de don Pricilo terminaron de acomodar las cosas en la habitación matrimonial, el exótico matrimonio de a tres se sentó a la mesa a cenar, aún era temprano y ninguno de ellos tenía sueño ya que habían dormido la gran parte de la tarde, el viejo mientras se devoraba lo que le habían preparado solo se daba a pensar en las tantas guarradas que les haría de ahora en adelante, mientras sus hembras solo cenaban en completo silencio.
Una fuerte y ronca flatulencia que retumbo por toda la planta baja de la casa daba la señal que el vejete ya estaba satisfecho, como así mismo les daba conocimiento a sus hembras de lo que él requería de ellas,
–Escúchenme par de zorras, la noche aun esta calurosa y seria rico que saliéramos al jardín a tomar aire, así que tienen 15 minutos para ir a nuestra habitación y arreglarse para mí, las quiero ver bien pintaditas… pero no que parezcan putas… me oyeron!?, –Una vez que estén listas las quiero a las dos encueradas… yo las esperare en el patio, jajajaja, así que vamos moviendo esos culos que si se pasan del tiempo que les di yo mismo las vendré a buscar y las sacare a patadas, jajajaja!!!!
Karen y Andrea se levantaron de la mesa y rápidamente se fueron en dirección a la habitación. La rubia quien se había encontrado muy inquieta por saber que esa misma noche nuevamente se tendría que acostar con su hija ahora más extraña se sentía por el hecho de saber estar arreglándose seductoramente para el vejete.
La jovencita por su parte si bien a ella también la habían asaltado los remordimientos de conciencia una vez que se despertó, ahora casi ni se inmutaba por los acontecimientos que se avecinaban, ella ya se había acostumbrado a las salidas palabras y ocurrencias de su marido, además que en su mente aún estaba la autoritaria voz de su padre cuando sin ni siquiera preguntárselo la había obligado a casarse con el vejo por haber tenido relaciones sexuales con él, esa mirada llena de rencor con la que la miraba después de haber sido acusada por el otro viejo asqueroso de don Urias que también había sacado provecho carnal por culpa de su ingenuidad, pensaba que ahora sería distinto, ella ya sabía que de ingenua no tenía nada, y si un mínimo de cariño aun había perdurado en su corazón hacia su padre este mismo día se había hecho añicos a leer ella misma las mariconadas en que andaba metido.
Las mujeres cada una ensimismadas en sus aflicciones rápidamente se maquillaron en forma fina y exquisita como ellas sabían hacerlo, ambas alisaron sus cabellos a la vez que miraban en distintas facciones sus rostros en el espejo, una vez que ya estuvieron en condiciones procedieron al deleitoso ritual de encuerarse para el vejete.
Lo hicieron cada en silencio, mientras la deseable chiquilla desabotonaba su jean y se los bajaba, la rubia subía su vestido para retirárselos por los hombros y su cabeza, casi al mismo tiempo ambas liberaban sus tetas y continuaban bajándose los calzoncitos para luego de subir una pierna hacer lo mismo con la otra, hasta que quedaron infernalmente desnudas con sus delineados y lujuriosos cuerpos de curvas pronunciadas e infernales al alcance de cualquiera que osara a probarlos en aquellos deliciosos momentos.
Una vez desnudas ambas se encaminaron en silencio y avergonzadas una de la otra hasta el mismo ventanal que daba a la terraza, ya estando afuera miraron encandiladas como el vejete había encendido todas las luces del elegante y bien cuidado patio, incluyendo los focos de emergencia que estaban apernados en los muros de la casa y del cierre perimetral, como también lo estaban los dicroicos de la piscina.
Ambas mujeres se preguntaban que para que tanto derroche de luz que hasta llegaba a doler la vista, luego cayeron en cuenta del motivo, pues el vejete se pensaba dar la función de su vida con sus propios cuerpos.
–En cuatro patas perras!!!!, la grave y autoritaria voz del vejete las devolvían a la degradante condición en que don Pricilo las tenía catalogadas, ellas obedecieron en el acto y así en 4 patas fueron haciendo su endemoniada aparición para los excitados ojos del despreciable sujeto.
Don Pricilo nuevamente estaba al borde del ataque cardiaco, no estaba seguro si iba a soportar un par de días más con ese par de Diosas tan necesitadas de verga que estaban desde que las había conocido, por su parte las hembras una vez de haber hecho su triunfal y ardiente aparición en el jardín trasero de su casa desde su baja posición se percataron que el viejo las esperaba totalmente encuerado y pajeandose la parada verga en su sillón de mimbre que a estas alturas ya era como su trono.
El viejo desde su posición las veía avanzar según el provocadoramente, moviendo sus culos cada una en forma enloquecedora, cada movimiento de piernas que hacían al avanzar era motivo para que todos sus músculos se tensaran en forma femeninamente exquisita, el viejo las estudiaba centímetro a centímetro, esas tetas que se bamboleaban cadenciosamente eran hipnotizantes, sus miradas insinuadoras lo invitaban a levantarse agarrarlas a amabas y cogérselas todas las veces que él lo quisiera, aun no se la creía que ese par de mujeres de características inalcanzables las tenía solamente para él.
Una vez que las sometidas mujeres llegaron a su trono este les ordeno,
–Jejejeje… excelente par de putitas, jejejeje solo faltaba un minuto más y yo mismo las iba a ir a sacar de la casa con mi amigo, el vejete acaricio su grueso cinturón de cuero que lo tenía colgado en él apoya brazo de su sillón, las miradas de las desnudas mujeres vieron lo que vejete les mostraba a la vez que tragaban saliva recordando los fuertes cintazos que les habían dado en el culo hace menos de un día.
El viejo continuaba con sus degeneramientos ya a la vez que les paso un monstruoso pepino a cada una les dijo,
–Ahora deseo que en esa misma posición en la que se encuentran vayan poniéndose de espaldas y abriéndose de patas lo que más puedan, quiero que comiencen a masturbarse con estos amigos que les traje, jejejeje, así que pajeense imaginando todas las puteadas que a ustedes les plazca, jejejeje… si se van cortadas deben volver a calentarse y seguir refregándose la concha hasta que yo les diga, escucharon zorrassss!!!
Las dos tremendas mujeres viendo que ya no tenían más opción hicieron al pie de la letra lo que el vejete les estaba solicitando, ya tiradas de espaldas en el pasto y totalmente abiertas de muslos con ellos recogidos hacia sus tetas comenzaron a darle la mejor función masturbadora que jamás el viejo había soñado en su perra vida.
Andrea no tan acostumbrada a este tipo de zorrerías como si lo estaba su hija a causa de su temprano matrimonio con tan perverso viejo, aun sentía vergüenza de estar nuevamente en tales condiciones delante de un hombre tan feo y vulgar como lo era don Pricilo, pero el saberse desnuda y tratada como un objeto solo hecho para dar satisfacción sexual, sumándole de estar nuevamente haciendo impudicias al lado del cuerpo desnudo de su hija por Dios que la calentaban.
Con sus ojos semi cerrados la rubia mujer de 35 años espiaba a ver qué estaba haciendo Karen quien se encontraba puesta de espaldas en el pasto a un solo metro de ella, pero la veía con los ojos cerrados y muy concentrada en darle satisfacción ocular al vejete, esto la animaban a que ella también le pusiera más empeño a la faena.
El caliente y amorfo vejestorio veía con sus ojos salidos aquel celestial espectáculo que le estaban otorgando sus ninfas, con su mórbida y pegajosa lengua se relamía los gruesos labios de sus fauces hambrientas de carne femenina admirando y comiéndose con su aborrecible mirada a ese par de Diosas que ya en estos momentos ambas con sus ojos cerrados y mordiéndose sus labios luchaban por incrustarse cada una su propio pepino.
Pero la tarea no era fácil, ya que Dios las había hecho tan perfectas, que por cada relación sexual o más bien dicho por cada cualquier irrupción de lo que fuese a través de sus vaginas estas al siguiente día se cerraban quedando como las de una verdadera quinceañera, por lo que la irrupción de sus frutales consoladores estaban resultando muy dolorosos para cada una de ellas, pero ya estaban tan calientes que no se dieron ni cuenta cuando don Prici se puso de pie y fue hasta la cocina a buscar una botella del aceite que usaban para las ensaladas, para luego al volver comenzar a aplicarles unas buenas cantidades en la zona vaginal a cada una de ellas.
El resultado fue satisfactorio, ya que con semejante lubricación los gruesos y nudosos aparatos naturales se comenzaron a deslizar en forma gratificantemente exquisita en cada una de las vaginas, sus dueñas en forma gradual ya comenzaban a gemir y a ondular con sus caderas logrando meterse aquellos aparatos hasta casi más de la mitad.
Fue la rubia quien primero sintió la animal llamada de la naturaleza, ya que con una velocidad abismante se metía y se sacaba el pepino de la zorra a la vez que movía sus caderas como si verdaderamente estuviera culeando con alguien de verdad, y así lo hacía saber con sus lujuriosos alaridos de placer,
–Asi…!, así…!! Así…!!! Ohhhh… Dios…!!! Que bien se siente estoooo…!!! ricoooo…!!!! ricooo…!!! ricooo…!! riccc…! Mmmmmm…! Mas adentro!!… mas adentroooo!!!, métemelo mas adentroooo!!!!, gritaba con su cara totalmente desfigurada, siendo que era ella misma quien se lo metía sin la ayuda de nadie…
Karen por su parte miraba de a ratos como su madre gozaba peor que una puta metiéndose su verga artificial como una desesperada lo que la llevo a comenzar a arremeter con fuerzas  su ajustada panocha contra el verde palo que le había tocado a ella, su carita se contrajo en señal de deleite, sus cejas se fruncieron hacia arriba y su boca se abrió en “O”, para en forma silenciosa derramar una buena cantidad de caldos calientes y femeninos sobre la verde textura del vegetal consolador que ella solita se incrustaba lo más adentro de su panocha auto complaciéndose deliciosamente.
El vejete miraba feliz como sus putas se masturbaban bajos sus órdenes, a la vez que las fue bañando con el aceite hasta dejarlas con sus cuerpos totalmente brillantes y aceitados, ellas mismas se lo desparramaban con sus manitas, a la vez que miraban al viejo mordiéndose sus labios y poniéndole sus mejores caras de calientes.
La concha de Andrea ya llevaba dos orgasmos en los cuales la rubia se había revolcado en el pasto como si hubiese sufrido una ataque asmático, don Pricilo como si nada se puso de pie y fue a la cocina por una cerveza, quería medir el nivel de calentura y obediencia de sus mujeres, por lo que se la estuvo bebiendo al interior de la casa escuchando como ellas no paraban de gemir masturbándose en el patio, luego subió lentamente las escaleras hasta el segundo piso de la casa, para mirar desde un balcón y ver en que estaban sus yeguas, estas seguían contoneándose y orgasmeandose como unas verdaderas fulanas totalmente ajenas a lo que pudiera estar haciendo el en esos momentos, esto lo puso de buen humor por haber tenido tanta buena suerte al encontrarse a ese par de furcias.
Una vez que el viejo ya estuvo en la planta baja, se dirigió a su caseta a buscar algo que él había comprado hace algún tiempo a sabiendas que algún día  los necesitaría,  ya estando al lado de aquellas ardientes e insaciables Diosas les ordeno a que se detuvieran,
–Ya… ya está bueno par de yeguas!!!, jajajaja, ahora las quiero hincadas que les tengo otro jueguito que les va a encantar, jajajaja…
Karen y Andrea obedecieron, lentamente fueron desacelerando sus movimientos hasta quedarse inmóviles, solamente sus agitadas respiraciones hacían que sus sedosos estómagos subieran y bajaran en señal del cansancio en cual se encontraban las ninfas.
Una vez que estuvieron hincadas ante su macho por expresa solicitud de el mismo, con expectación vieron como el vejete sacaba de una bolsa dos largas correas de perras, las cuales cada una de venía con un collar y una placa en donde estaba grabado el nombre de cada una de ellas,
–jejejeje… les tenía guardado este regalito…, les comunico el vejete con su aborrecida sonrisa burlesca, –Tu zorra… ponle el collar a esta perra, le dijo a Andrea para que ella le pusiera el collar con la correa canina a su propia hija…
Andrea a quien la calentura se le desapareció en el acto siendo reemplazada pura unas sulfurantes sensaciones de rabia por lo humillante de la situación solo se dio a contestarle y poner en su lugar a ese aborrecible y desequilibrado sujeto…
–Usted esta locooo!!! Como se le ocurre que yo voy a hacerle algo así a mi hijaaa… no lo hareeee… ahora sí que no lo hareeee!!!!, le grito desafiante,
–Plaffffff!!!!!, el fuerte y doloroso guantazo que recibió la hembra en el rostro fue desorbitante y bestial haciendo que la mujer rodara por el pasto, pero esta vez Andrea reponiéndose y con su cara ardiendo, se hinco retadoramente hacia donde estaba el vejete…
–Sinffsss… aunque me pegueeee sniffssss yo no le hare eso a mi hija…!!! Con lo de esta mañana ya fue suficienteeee!!!
El viejo quien por cada palabra se embrutecía aún más solo le dijo bufando de cólera,
–Asi que con esas estamos ehhhh?!!!, pues ahora vas a saber lo que es bueno zorra conche tu madre!!!!!, el viejo como un rayo se abalanzo sobre su poderoso y curvilíneo cuerpo de Diosa para levantarla firmemente tomada de sus rubios cabellos para después tomando impulso con su asquerosa lengua afuera y,
–Plaffff!!
–Don priciloooo!!! No me pegueeee!!!! Le jur…
–Plaffffffff!!!!
–Que esto podemos arreglarlo de otra for!!!!!…–Plaffffffffff!!!!!!!!
–Sniffssss!!!… snifsssss!!!!!… y otra vez –Plaffffff!!!!!!
El sulfurado vejete se la zurro bestialmente delante de una aterrada Karen quien desnuda e hincada en el pasto veía como su viejo marido vapuleaba y zarandeaba al cuerpo de su madre, para luego de eso ser testigo de cómo este mismo demonio tomaba el collar canino poniéndoselo y ajustándoselo en el cuello.
El viejo quien se calentaba hasta la insania por estar pegándole a sus anchas a tan distinguida y hermosa mujer una vez que la tubo bien afianzada con la correa en su cuello con esta misma la fue arrastrando hasta la puerta de madera que daba paso del jardín trasero al antejardín.
–Tu…!! Síguenos en 4 patas!!! Le ordeno a Karen una vez que se puso en camino con Andrea atada a la correa, a quien la iba tirando con fuerzas como si la rubia mujer verdaderamente fuese una perra. –Escúchame bien zorraaa!!!, Ahorita mismo serás tu misma quien le pondrá el collar de perra a tu hija… porque si no lo haces te juro que te sacare a la calle así encuerada como estas y me paseare contigo como si realmente fueras una autentica perra… así que escoge… le pones el collar, o ahorita mismo me visto y te saco a pasear encueradaaaa!!! Decide…!! jajajaja!!!!
Andrea, a quien gruesas lagrimas corrían por sus mejillas dejándole por estas unos vistosos caminitos negros por lo corrido que tenía el rímel de sus ojos, se imaginaba a ella gateando desnuda por las veredas de la calle y amarrada como si ella fuera un animal, imaginándose en lo que dirían las gentes de las casas vecinas si la vieran desnuda y caminando a 4 patas, recordó también que eran muchos los jóvenes que a esas horas salían a pasear en bicicleta, y sabía que don Pricilo era capaz de cumplir con sus palabras, así que ya no teniendo más opción recibió en sus manitas el collar que le extendía en esos momentos el eufórico vejete.
Sollozando le puso la correa de perra a su hija ajustándosela en el cuello, Karen quien se dejó ponérsela tomándose ella misma el cabello hacia un lado para facilitarle la tarea a la rubia, sumisamente pensaba en todo lo que estaba sucediendo, si bien ella entendía que la situación era de lo más humillante también sabía que todo aquello era parte de las bajas pasiones del hombre que era su marido, así que más que una aberración ella ya lo sentía como si fuese su obligación en cumplir en todo lo que al vejete se le ocurriera.
–Jajajaja!!, reía el vejete una vez que las tubo como el tanto las había querido tener, –Asi es como será desde ahora en adelante par de zorras asquerosas…!!!, –Jajajajaja!!!–Asi que asumanloooo…!!! Solo son un par de perras que nacieron para ser culeadas y reproducirse… jajajaja!!!!
El vejete cuando ya caminaba de vuelta hacia el sector de la piscina con sus dos suculentos ejemplares de hembras amarradas como unas verdaderas perras, prácticamente se sentía como un Dios, su verga se le mantenía totalmente parada y pulsante dejando salir desde su punta abundantes cantidades de moquillo semi transparente, y en el momento es que este ya pensaba en qué tipo de guarradas las iba a obligar a que ellas le hicieran, la voz de la rubia lo saco de sus calientes cavilaciones,
–Le juro que esta es la última vez que le permitiré semejante humillación…
Karen al ver la expresión del vejete adivino casi al instante lo que nuevamente le iba a ocurrir a su madre.
Don Pricilo quien la vio desde las alturas se preguntaba que como era que esa exquisita rubia se pusiera tan altanera después de las tremendas cogidotas que ya se habían pegado, y determinando que aún le faltaba doma se puso manos a la obra, la atacaría por la parte débil de la mujer que él ya creía saber cuál era,
–Asi que aún me vas seguir con tus wuebadas!!??, pus ahorita si te voy a enseñar puta desgraciadaaa!!!!, el viejo soltó la correa de Karen y jalo la de la rubia para que esta nuevamente quedara hincada, y nuevamente,
–Plaffffff!!!!, el violento golpe le llego a la altura de una de sus orejas dejándole en el interior de su oído el típico Tuuuuuuuuuu…
La mujer se vio otra vez en el suelo, ahora confundida y mareada sin saber lo que le había ocurrido, sintió que le abrían las piernas con violencia hasta que su cuerpo fue aplastado por la pesada mole del cuerpo de su violador, experimentaba como el hombre se le echaba y acomodaba encima de ella para de un solo envión meterle la verga por completo y hasta las mismas bolas.
Don Pricilo se quedó encajado hasta misma la raíz de su verga en el dorado cuerpo de la aturdida Andrea después del fiero tortazo que le puso en el rostro por andar haciéndole problemas, Karen arrodillada al lado de ellos miraba la violación con un semblante serio, muy serio pero a la vez vicioso, su angelical carita de jovencita inocente y candorosa ya se le estaba transformando en la de la verdadera guarra que llevaba por dentro, su manita lentamente se deslizo por su estómago hacia abajo para comenzar a acariciarse sus sedosos pendejitos negros y azulados, ni se inmuto en querer sacarse de su cuerpo el collar de perra con la que el viejo la acababa de estigmatizar.
El vejete por su parte ya se había comenzado a mover sobre el entregado cuerpo de Andrea quien inconscientemente se mantenía totalmente abierta de patas para él, hasta que su conciencia ya más aclarada le daba cuenta que el jardinero después de haberla golpeado más encima se la estaba violando, muy adolorida sentía las poderosas arremetidas del don Pricilo quien pretendía hacerle ver a vergazo limpio que ahí se hacía lo que él ordenaba.
Por cada feroz estocada que le envainaban la rubia sentía una lacerante sensación de dolor en su vagina, si como realmente se la estuvieran rajando con un cuchillo, y era obvio el viejo se la había metido sin consideraciones estando la curvilínea hembra con su vagina totalmente seca y sin ningún tipo de lubricación, el aceite que le habían rociado en su panocha minutos atrás parecía haberse evaporado.
Los gemidos de dolor de la hembra no se hicieron esperar y estos se hacían cada vez más fuertes, el horrendo y excitado hombre al darse cuenta de lo desesperada que estaba su víctima recibiéndole la verga, quiso seguir humillándola aún más, para que nunca más se pusiera tan altanera y arrogante como la había visto hace un momento y le demostraría que él era su macho hasta hacerla pedir verga a ella sola,
–Toma putaaaa… tomaaaaa!!! Solo eres una perra hambrienta de verga y yo te la voy a estar clavando hasta que se te pasen esas ideas estúpidas que a veces se te ocurren… Tomaaaa!!!!, le volvía a repetir uniendo sus palabras con las firmes estocadas que le estaba plantando.
–Noooo!… Ahhhh!!… Nooooo!!!! Ahhhhh… don Priciloooo… no me lo haga tan fuerteeee… más despacioooo… dueleeee!!!…
–Jajajaja…tranquila zorraaaa!!! Si ya te la has comido un par de veces antes y me las aguantado toda, así que déjate de alaraqueos y chingaderas y dedícate a gozar, jajajaja!!!!
La jovencita quien veía calentonamente estupefacta la bestial forma en que su macho nuevamente se estaba cogiendo a su joven madre, separo sus rodillas y simplemente se comenzó a masturbar hincada observando la caliente operación.
–Más despacio por favorrrr… así no puedoooo…!!!, Andrea ya sudaba por lo sofocada que se sentía al estar aguantando el peso del tremendo animal que tenía encima suyo.
–No me interesa putaaaa…!! Entiende que me da lo mismo si te calientes o no…!! jajaja!!!, a mi lo único que me interesa de ti es que te abras de patas y me pases la zorraaaa!!!!, si es para lo único que sirves tú y la furcia de tu hija que se está pajeando la concha mientras nos mira como culeamos, jajajaja!!!!!, siempre lo supe… esa pendeja heredo lo puta y guarra de ti mismaaa, jajajaja!!!!, el viejo le decía todo esto ya traspirando a cantaros, y sin dejar de menearse sobre el poderoso cuerpo de Andrea que aguantaba estoicamente los salvajes embates del caliente vejete.
Con semejantes guarradas que le estaba vociferando el vejete en sus mismos oídos lógicamente la vagina de la Andrea comenzó a humedecerse, ya estaba comenzando a sentir muy rico, aun así por nada del mundo quería voltear su cabeza y mirar a Karen, la rubia ya estaba temiendo lo peor, sin darse cuenta ni ella misma ya estaba comenzando a abandonarse a las bondades de la lujuria.
–Ayyyyyy!!! Se quejaba entre jadeos, –Usted es un animal, Ufffff… más despacio… Ah…!! Ahhh…!!! Ahhhhhh…!!!!, se quejaba estocada tras estocada.
–Si rubiaaaa… soy un verdadero animal cuando me caliento, jajajja, mira no más… si te tengo toda encuerada y culeandote en el mismo patio de tu casa perra de mierda!!!! Y te voy a seguir metiéndote toda la verga hasta que me sacie de ti yeguaaaa!!!!… Hija de tu pinche madre que te pariooo!!!!, jajajaja!!!, el vejete al sentir las tibias acuosidades al interior de la vagina de la mujer y que esta ya le hacía unas ricas contracciones en su espumosa verga, cerro sus ojos y termino diciendo, –Ohhhhhh… que rica que estas Andreitaaaa!!!!
La rubia lentamente comenzó a menear sus caderas buscando con su panocha que las fieras aserruchadas que le estaban dando con la verga estas fueran más placenteras, pero cuando el vejete se dio cuenta ya del caliente estado de la hembra se la saco de una para mostrársela,
–Mírala zorraaaaa!!!, le dijo a la misma vez que se la agitaba, Andrea quien se mantenía con sus muslos abiertos de par en par se la miraba gruesa, venosa, palpitante y brillosamente atrayente para ella, Karen en su posición también ya se la estaba comiendo con sus ojos azules y mordiéndose los labios.
La rubia no se dio cuenta cuando el vejete nuevamente tomo la correa y ahora la estaba arrastrando hacia una esquina del patio, para luego dejarla amarrada a un soporte metálico que salía desde el muro, para luego darle conocimiento,
–Hoy no te has portado bien perra, así que no tendrás verga por ahora, jajajaja!!!, para luego tenderse en el pasto solo a dos metros de donde la había dejado y gritarle a la nena que tampoco entendía mucho lo que estaba pasando.
–Tuuuu perritaaa… ven para acá y móntate sobre mi verga, ahora le enseñaremos a la zorra de tu madre lo que es culear en todas sus letras, jajajaja!!!
Karen con una cara de viciosa perversión hasta mas no poder dejo caer sus palmas en el pasto y cadenciosamente inicio su recorrido a gatas hasta donde estaba el vejete, con su mirada solo puesta en su objetivo, en la verga!!!
Andrea quien dentro de su renaciente calentura encontró que el viejo era de lo más injusto, por lo que se puso a reclamar como una verdadera fulana,
–Oiga!!!, pero esto no es justo… y porque me deja a mi amarrada y a ella no!?
–Porque tú por ahora solo eres una perra… y a las perras cuando uno no las ocupa las debe dejar amarradas para que no salgan a prestar la zorra por ahí, estúpida!!, espero que te quede claro!!!, jejejeje
–Pero… pero… no es jus…toooo, balbuceaba Andrea presa por la calentura y viendo que en esos momentos el viejo la estaba desechando, la aguardentosa voz de don Pricilo la saco de su estado para hacerle otras aclaraciones.
–Además zorra asquerosa… recuerda que ella es mi mujer legitima…! tu simplemente eres la otra, jajajaja!!, por lo tanto ella tiene otros privilegios que tu no, así que por ahora te aguantas putaaaa!!!, diciéndole este último y tomando impulsos con sus narices le planto un asqueroso y verde escupitajo que impacto en pleno rostro de Andrea, que se tuvo que conformar en quedarse amarrada y caliente mientras a Karen le iban a pegar la follada de su vida.
Una vez que la hermosa y caliente jovencita llego a un  lado de su macho este muy atento con ella le desengancho la correa dejándole solamente el collar puesto en su cuello,
–Esto no será necesario por ahora putita, jejejeje además que tú siempre te has portado muy bien conmigo, desde el mismo día que te robe el tesoro que llevabas al medio de tus piernas y muy adentro de tu cosita, jejejeje…
La rubia quien estaba más caliente que motor de lavadora antigua, en forma envidiosa seguía mirando el pedazo de verga que se iba a comer su hija, por lo que continuaba con sus puteadas y reclamando,
–Nooo… esto no es justoooo… yo también quierooo la vergaaaaa!, decía Andrea con su cara desfigurada por la calentura, y con la cadena a su cuello tirante al fierro con el cual la habían dejado amarrada.
Don Pricilo y Karen no tomándola en cuenta simplemente se comenzaron a acomodar para dedicarse a culear como a ellos les gustaba, la nena una vez montada sobre la tremenda panza del viejo en su calentura y desesperación busco la verga con su mano y apenas se la pudo agarrar la masajeo violentamente, como una autentica dependiente de aquella colosal masa de carne dura y caliente, se la sentía grande y poderosa, en eso sintió que su macho la agarraba brutamente de sus cabellos haciéndola inclinarse hacia el para plantarle un tremendo besazo metiendo su lengua lo más adentro que pudo en fresca boca de ella, un beso que la nena correspondió con toda su calentura aflorándole hasta por los poros, sus lenguas se entrelazaban, mientras las grandes manazas del vejete buscaron su trasero con ahínco, tomando sus suaves nalgas una en cada mano, sobándoselas y abriéndoselas salvajemente cada una de ellas, alternando con sendos palmazos fuertes y dolorosos que le arrancaban gemidos entre apesumbrados y placenteros, mientras la verga del viejo a base de puro instinto animal buscaba la íntima entrada vaginal de la tierna pendejita.
Luego de estar devorándosela con sus fauces hambrientas le soltó la boca para bajar y morder las suavidades de sus hermosas tetas, se las lamia y se las mordía, chupaba y succionaba sus pequeñitos y rosados pezones, se los estiraba con sus ennegrecidos y cariados dientes arrancándole a la nena encabritados gritos de placer,  el vejete sintiendo que su verga ya estaba posada en los tibios y húmedos labios vaginales de la jovencita ya no pensándolo más empujo hacia arriba y se abrió paso entre ellos vulnerando una vez más y en todas sus letras el apretado conducto vaginal de tan esplendorosa muchachita.
Karen al sentir la ardiente irrupción de verga en sus intimidades femeninas, como pudo se fue enderezando hacia arriba con su carita desfigurada de placer, con sus dos blanca manitas apoyadas en la blanda panza del vejete, como pudo se acomodó aún más sobre la tremenda apéndice vergal que le tenían incrustada, para después de eso ser ella quien comenzaba a darle unos exquisitos movimientos pélvicos de atrás y hacia adelante sin despegar un solo centímetro su zorrita desde la peluda cintura de su macho, la nena creía enloquecer al sentir las crecientes palpitaciones que hacía la gruesa verga al interior de su vientre.
–Jejejejejejeje, te gusta mi tranca putita?, le consultaba el viejo mirando burlonamente a Andrea, a la vez que punteaba levemente hacia arriba haciendo que los muslos de Karen accionaran y se rosaran por los lados de su panza.
–Si, suspiraba la nena con sus ojos cerrados y sin dejar de ondular y de refregarse ella sola en la estaca que tan férreamente la apuntalaba en esos momentos, –Siiii, mé… ta… me…laaaa!, siga me… tién… do… me… la! por favor…!!
Le decía a la vez que por cada palabra que salía de sus purpuraceos labios, ella parecía llevar el ritmo de sus meneos de exprimimiento vaginal contra aquella exquisita verga que hurgaba en su estómago.
Andrea puesta de rodillas y con sus dos muslos bien abiertos miraba la exquisita cacha que se estaba pegando su hija con don Pricilo con vistosas cantidades de babas cayéndole por la comisura de sus labios a la vez que se refregaba la almeja con sus dos manos como una enajenada, por su parte los amantes solo escuchaban el sonido que hacia la cadena ante los violentos movimientos que hacia la hembra amarrada por querer soltarse para ella ir instintivamente a que también la culearan como ella se lo merecía.
Karen desde hace unos minutos que había comenzado a subir y bajar sus caderas por la robusta y resbalosa tranca del vejete, ahora estaba semi inclinada sobre el con sus dos palmas apoyadas en el pasto, se la metía y se la sacaba de golpe, arrancándose ella misma guturales bramidos de intenso placer, el vejete con sus ojos cerrados y con cara de caliente solo se daba a sentir esa agüita calientita en la cual nadaba su verga al interior del cuerpo de su Karen, era tan exquisito la forma en que la jovencita lo estaba cabalgando que ninguno de los dos se dio cuenta del momento en que le viejo también la bombeaba con desesperado frenesí.
Nuevamente juntaron sus lenguas, desde hace rato que no se pegaban una cogida como aquella pensaba cada una de sus mentes, mientras el mete y saca se volvía cada vez más infernal.
Hasta que Karen quien era ella la que llevaba el ritmo de la cacha en esos momentos detuvo el accionar de sus caderas para luego levantar cada una de sus rodillas y apoyarse en la planta de sus pies, quedo tal cual si estuviera agachada pero con la diferencia que ahora tenía una vergota descomunal metida por la zorra, abierta de muslos hasta mas no poder y que dada a la posición en que ella solita se había puesto esta fácilmente se le ensartaba más para adentro debiéndole llegar hasta la altura de su ombligo, el viejo lo veía todo, y una vez que la lujuriosa nena estuvo bien afianzada a los hombros de su macho, comenzó a galoparlo en una forma francamente demencial.
El feliz y morboso viejo semi inclinó su cuerpo hacia adelante apoyándose en los codos sobre el pasto para comenzar a meter su lengua en la abierta boquita de la nena, mientras ella ya había comenzado con un lascivo mete y saca animal,
–Ahhhhhh…! Ahhhggggg…!! Ahhhhh…!!!  Ohhhhhhh…!!!! Uuuuhhhyyyyy!!!!, bufaba la jovencita mientras no menguaba en sus acelerados movimientos de galopada.
Flapppp!! Flapppp!!! Flapppp!!! Flapppp!!!! Flapppp!!!!!, era el sonido retumbante que se escuchaba por cada golpeteo que hacían las nalgas de la nena contra la pelvis del sudado vejete, a la vez que de a momentos la complaciente hembra se enderezaba y se acomodaba para volver a arremeter con más fuerzas contra la verga de su macho, las enloquecedoras embestidas le hacían rebotar sus tetas circularmente y en forma hipnotizante,
–Jajajajaja… Que rico rebotan tus tetas mamasotaaaa!!!, le decía el vejete para luego volverse hacia donde estaba amarrada la desesperada Andrea pajeandose la zorra y gritarle, –Aprende perraaa!… así se culeaaa!!! Jajajajajajaja!!!!!
–Ahhhhh! Ohhhhhh! Ay!… Ayy!!… Ayyy!!!… Ahhhhhgggg!!!… Masss…!!! Massss…!!! Massssss…!!! Uhhyyyyyyyy…!!!! Ricoooooo!!!! Ricoooooooo!!!! Ricooooooooo!!!!
Las fieras embestidas zorreales que le daba la jovencita al jardinero ya lo tenían a este al borde de la eyaculación, y ella por su parte no se le quedaba atrás ya que le tenía las uñas clavadas en los hombros sacándole vistosas muestras de sangre, fue en eso que la ardorosa adolescente de 18 añitos empezó a acelerar sus embestidas, logrando que el vejete sintiera tan rico que este cerro sus ojos para concentrarse en lo que se venía a la misma vez que este le comenzaba a  bufar…
–Asi… Asiii zorraaaa… muévete asiiiiii desgraciadaaaa!!!! Ohhhhh eres una abominación de pura calentura putaaaa!!!! Te voy a llenar de semennnnn!!!!, ahora sí que te voy a preñar mamitaaaaa!!!!!!, el viejo le vociferaba todo tipo  de leperadas logrando con esto que la acalorada hembra más empeño le pusiera a la vibrante galopada que ella le estaba pegando.
–Si…! Siiii…!! Siiiii…!!! Deme su semen…!!!! Préñemeeeee…!!!!!, hágame su hembraaaa…!!! Yo soy su zorraaaaaa!!!! Asi…!!! Asi…!!! así…!!! papiiiii!!!!!…
Andrea se masturbaba la concha en forma envidiosa y resentida, ahora en su alterado temperamento lujurioso se maldecía por haberse puesto tan altanera y pesada con el vejete, ya que si no fuese sido así a lo mejor sería ella misma la que estaría culiandoselo, no se explicaba por qué?, pero ya a estas alturas el estar humillantemente atada a una cadena como una bestia y que esta la privara de libertad sencillamente la tenían en un estado sumo de calentura, con sus verdes ojos semi cerrados continuaba comiéndose el curvilíneo cuerpo de su hija y el de esa poderosa verga que esta se comía con la zorra.
Don Pricilo ya no aguantando más tantas zorrerías acumuladas en sus hembras soltó desde su verga una cantidad impresionante de hirviente y condensado semen muy al interior de la vagina de Karen quien al sentir las chorreadas internas de leche caliente la hicieron llegar al séptimo cielo hasta lograr ver vergas angelicales volando a su alrededor.
–Ohhhhh Diosssss don Priciiiiiiii… me está dando el semennnnnn!!!! Ahhhhhh ricoooooo!!!! Creo que me voyyyyyy… me corrooooooo…uffffff me voy cortadaaaaaa!!!, la nena mientras sentía los lecherasos al interior de su vagina se dejó caer con fuerzas abrazándose al cuerpo de su macho, mientras con sus ojos cerrados y sintiendo las oleadas de escalofríos en todo su cuerpo no dejo de arremeter con sus caderas y de comprimir sus carnes vaginales contra el grueso tronco que vomitaba como bestia las prolíficas esencias masculinas muy al fondo de su estómago, la caliente chiquilla se movía como culebra y en forma desesperante sobre el obeso cuerpo de su macho.
Gradualmente la nena fue deteniendo sus movimientos coitales hasta quedar desfallecida, acostada y aun ensartada sobre el cuerpo de don Pricilo quien sin  sacársela se fue levantando hasta quedar sentado en el pasto con la nena todavía clavada a su verga, y así como la tenía quedaron ambos frente a frente para luego comenzar ambos a devorarse las bocas con desesperación.
Mientras se besaban efusiva y morbosamente, la jovencita sentía que en esa posición la verga del viejo se le deslizaba en forma resbalosa y se le metía hasta el fondo de su empapado coño, el  sentirlo tan adentro de ella aun palpitando de regocijante placer contrajo todos sus músculos vaginales intentando absorberlo lo más posible hacia su interior regalándose ella misma un último y deleitoso escalofrío que la recorrió entera, el vejete al sentir aquella exquisita compresión vaginal se la afianzo con fuerzas desde las nalgas para decirle,
–Este culo… con esta zorrita son míos pendeja… Escuchaste!? Son miooooosss!!!!, Karen abrazada al vejete solo le asintió y le contesto entre jadeos…
–Si don Priciloooo… son suyosssss… y puede culearme a la hora y cuando a Usted se le ocurra…
Una vez que se quedaron en silencio y abrazados ambos escucharon la encharcada vagina de Andrea quien se seguía masturbando enojada y celosa, la rubia se había tirado de espaldas y abierto completamente de muslos haciendo con su manita acelerados círculos al centro de su vagina, por más que quería lograr irse cortada no lo conseguía, lo que ella necesitaba en esos momentos era una buena verga pensaba, estando en eso sintió que todas las luces del patio se comenzaban a apagar, y al girar su cabeza vio que el vejete con su hija habían desaparecido ahora estaba a solas y en la más completa oscuridad, en eso alcanzo a ver cuándo la puerta que daba a la cocina se cerraba por dentro, a la vez que las luces interiores de la casa también se apagaban.
Rápidamente se llevó sus manos al cuello para quitarse la correa percatándose que era imposible ya que esta tenía una pequeña cerradura de seguridad de esas con números al igual que el extremo que estaba enganchado al soporte metálico, asustada al máximo y viendo que sería imposible soltarse comenzó a gritarle al viejo para que este viniera a desamarrarla,
–Don Pricilooooo…! Don Pricilooooo!!, Karennnnn!!!, a la hembra se le puso hasta ronca la voz de tanto gritar para que alguien viniese a desatarla, estuvo casi 30 minutos llamándolos, hasta que vio al viejo asomarse por una de las ventanas y que este le comenzaba a vociferar,
–Cállate perraaa…!! Acaso no te das cuenta que con tus bufadas despertaras a los vecinos!!! Jajajaja!!!. Andrea quien estaba segurísima que esta era otra jugarreta del viejo para seguir humillándola le contesto,
–Oiga que se cree!?… Como se le ocurre dejarme aquí a la intemperie y desnudaaa…!!??
–Pus yo hago lo que quiero contigo zorra…! o acaso no te quedo claro hace un rato!?, la hembra no sabiendo que contestar y mirando nerviosamente en varias direcciones le solicito…
–Don Pricilo… le prometo que desde ahora me portare bien… pero no me deje aquí amarrada… por favor déjeme entrar a mi casa…
–Nooo… no entraras…! y sabes porque no lo harás…?, porque sencillamente yo no lo quiero, jajajaja!!!!, nos vemos mañana zorraaaa!!!!, diciéndole esto último el viejo nuevamente cerro la ventana.
Andrea nuevamente quedo en la más completa oscuridad, aun no se la creía que estaba desnuda en su patio y amarrada a una cadena, igual que una perra, totalmente entre humillada y enrabiada se recostó en el pasto y se acurruco sintiendo la brisa nocturna recorrerla de pies a cabeza.
Al rato en la habitación matrimonial Karen y el viejo ya acostados dormitaban abrazados,  la calentura que tanto los había embargado en aquellas últimas 24 horas ya prácticamente se habían disipado o al menos para Karen quien al despertarse y ver que el reloj marcaba las dos de la mañana pensó en su madre que aún estaba amarrada afuera de la casa, notando que el vejete también se había despertado quiso interceder por ella,
–Don Prici… por favor déjela entrar…
–No piensoooo!! Gruño el vejete con sus manazas puestas detrás de su cabeza y mirando hacia el techo,
–Dele una oportunidad… yo creo que ahora si se portara bien… además recuerde que Usted mismo dijo que los tres éramos una pareja… no es justo que nosotros estemos aquí y ella allá afuera…
–Eso la hará entender que no debe objetar nada de lo que yo diga, que se cree?, decía el vejete con las facciones de enojo en su cara, –Además que tu madre esta tan rebuenota que si salgo para afuera y me da problemas lo más probable es que me la salga cogiendo nuevamente, jejejeje… ya he dormido un poquito y me siento recuperado,
–Bueno… si quiere vaya y culiesela… pero déjela entrar… no sea malito…, la jovencita le tenía mucho fe a su esposo, lo consideraba un macho en letras mayúsculas.
El vejete tomando aire y recordando el voluminoso cuerpo de su otra mujer se levantó de la cama diciéndole,
–Mira nada más las mamadas que me haces hacer pendeja…! conste que solo lo hago porque tú me lo estas pidiendo, jejejeje… pero si se pone altanera te juro que la apaleo, me la violo y la dejo durmiendo afuera, le decía nuevamente con su cara de enojado.
La rubia hembra no supo cuánto tiempo estuvo dormitando en la penumbra de su jardín trasero, su curvilíneo cuerpo al desnudo ya estaba helado debido al frescor de la noche, en eso sintió que nuevamente se encendía una de las luces, despabilándose y refregándose los ojos con las manos se puso en alerta, vio que el asqueroso viejo se le venía acercando desnudo y masajeándose la verga, en su otra mano traía su grueso cinturón de cuero.
–Como estas perrita, jejejeje… aun quieres entrar a la casa?, le pregunto mirándola con su aborrecible sonrisa,
–Si… por favor don Pricilo… déjeme entrar… le prometo que no le daré problemas pero no me deje aquí…
–Mmmmm no estoy muy seguro yeguaaa… solo vine a ver que estuvieras bien porque tu hija me lo solicito, jejejeje…, –Haber…? quien es el que manda en esta casa!?, jejejeje…
–Usted… Usted es el que mandaaa…!
–Volverás a ponerte altanera y cuestionarlo todo cuando yo te de una orden!?
–No…! No…! No…!! No lo volveré a hacer… se lo juro…!! Ahora si que seré buenitaaa…!!
–Mmmm, aun no te creo… te hare una prueba, si la pasas… tendrás la oportunidad de entrar a la casa, pero si te pones webona como hace un rato lamentablemente te quedaras a dormir aquí cagandote de frio y amarrada…
–Pruebemeeee…! le juro que no le fallareeee…!! La rubia se lo decía con los dedos de sus manitas entrelazados, parecía como si le estuviera rogando a un santo,
–Tírate de espaldas y ábrete de patas tal cual como si te fueran a culear, jejeje…
La portentosa rubia no lo dudo un solo segundo, al instante se puso de espaldas y abrió sus piernas con los muslos recogidos tal como se lo estaba ordenando el hombre de la casa.
El viejo la admiraba, pero que soberbia era esa mujer que se sometía tan sumisamente a sus desequilibrados deseos, su figura marcada por lujuriosas curvas le hacían ser una hembra imponente y en todas sus letras, el viejo no se cansaba de devorársela con su ardiente mirada, le estudiaba su hermosa y dorada vagina casi despoblada de pelos y expuesta a que la ocupara quien lo quisiera en aquellos momentos, era la femineidad absoluta, así que ya no pensándolo más y de pie como estaba apunto con su verga a la cara de la mujer meramente comenzó a mearla.
Andrea cuando sintió el caliente chorro de orina amarillenta impactar contra su cara, sintió las tremendas ganas de ponerse de pie y salir huyendo de aquel lugar pero el frio de la cadena puesta en su cuello le recordó su nueva condición ante don Pricilo quien en esos momentos la seguía meando en forma de abanico en distintas partes de su loable cuerpazo, en su cara, en su pelo, en las tetas y en la zorra, de sus ya húmedos ojos verdes corrían innumerables cantidades de lágrimas producto de lo humillada y vejada que se sentía al estar en aquellas condiciones con un sujeto tal vil y desgraciado, la áspera voz del vejete la traían nuevamente a su triste realidad,
–Abre la boca perraaaa!!!, el viejo se sentía en la gloria al estar vaciando su vejiga en el cuerpo de semejante Diosa, y que esta se dejara sin oponer ni el más mínimo reparo en ello.
Andrea a sabiendas de lo que podía sucederle si no le obedecía cerro sus ojos y abrió su boca, en el acto sintió las desbordantes cantidades de caliente orina que le llenaba su cavidad oral, desde su garganta hasta sus blancos dientes, el áureo liquido lo inundaba todo, este corría por sus labios por su barbilla y hacia sus tetas formando un torrentoso caudal a través de ellas, sus fosas nasales se inundaron de orina haciéndola toser y a la vez tragarse unas buenas cantidades de las evacuaciones renales del vejete.
Don Pricilo con un malvado brillo lujurioso en sus nuevamente enrojecidos ojos estaba terminando de sacudirse la tranca con las piernas semi flectadas y en la misma cara de Andrea quien en esos momentos se encontraba bañada en meados,
–Espero que con este tratamiento aprendas lo que tú eres para mí, putaaa!!!,
Andrea solo miraba en dirección contraria al viejo, su estado emocional estaba por los suelos, hasta que una fuerte patada a las caderas la hicieron reaccionar y a la vez soltar un par de lágrimas, pero ahora de dolor,
–Y quién te crees tú para no contestarme cuando yo te hablo perraaa!!!, le grito el vejete totalmente sulfurado y caliente al comprobar que la yegua de Andrea al parecer aun no entendía la lección.
–Don Pricilo por fav…,
La quebrantada y sollozante voz de la rubia no pudo ni empezar la frase porque vio que el vejete se agachaba y sintió que nuevamente la tomaba firmemente de las mechas levantándola y poniéndola de rodillas ante él, y en el momento en que nuevamente pensaba ponerse a pedir clemencia, la grave voz del vejete no se lo permitió,
–Tu desde ahora harás todo lo que a mí me dé la gana hija de putaaaaa!!!, Desde hoy tu solo vivirás para servirmeee…!! Está claro perraaaa!!??
–Siiiii.. siiiii… don Pri… ci… loooo, le contesto  con voz tímida y entre cortada.
–Ahora cállateee!!! Y vamos chupándome la vergaaaa, jajajaja!!!!
Andrea estando muy segura que ese viejo sí que estaba verdaderamente loco, muy asustada se la empezó a chupar en forma temerosa, intentando que este no notara que estaba a punto de nuevamente ponerse llorar, porque ya creía saber que esto al vejete lo calentaban aún más y sabe dios lo que ahora le haría si ese hombre se ponía todavía más caliente y perverso de lo que ya estaba.
Don Pricilo quien la mantenía fuertemente tomada del cabello incluso causándole dolor le movía la cabeza, como si esta estuviera echa solamente para darle placer a su verga, la desdichada hembra quien ya no sabía en qué iba a terminar todo eso con el vejete simplemente ya no aguanto más y con la verga en la boca se puso a llorar, don Pricilo quien lo noto, en el acto su calentura se elevó a mil por hora, rápidamente destrabo la correa de su cuello y de súbito la levantó de un solo tirón agarrada de sus rubios cabellos  y la puso de espaldas a él y contra el muro de cemento dejándole aquel tremendo y paradito culazo a su absoluta merced posando su caliente y palpitante verga en el mismo agujerito de su asustado trasero, agarrándola por las caderas con fuerzas, se la iba a encular ahí mismo y de pie.
La atormentada hembra intentaba soltarse suplicándole entre sollozos, pero esta vez tampoco le resulto,
–Don Pricilooo…! por favor no me lo hagaaaAhhhhhyyyyy!!!!!
El vejete le hundió toda la verga en el culo, hasta el fondo de sus intestinos haciéndola bramar de puro dolor, golpeándola contra el muro y haciendo que ella sintiera en sus mejillas las asperezas de este, el viejo empujaba y empellía como un verdadero animal.
–Ahora si puta de mierdaaaa!!, Ahora sí que sabrás quien es tu dueño y me vas a decir ahorita mismo lo muy puta que eres y de cuanto te gusta la vergaaaa!!!
El viejo mientras se la estaba violando le aplastaba todo su esplendoroso cuerpo contra las rugosidades del frio paredón, Andrea pensaba que en cualquier momento se desmayaba, el viejo estaba siendo más salvaje y brutal que en las dos ocasiones en las cuales ya se habían acostado,
–Dimeeee…! dimeeee ahora quien manda y quien eres tu… zorra de mierdaaaa!, le gritaba mientras se la culeaba a la fuerza, la rubia intentaba contestarle lo que el vejete le preguntaba pero no podía ya que este con una de sus manazas le tapaba la boca y las narices casi ahogándola, provocando con esto que su esfínter se contrajera alrededor de su gruesa verga apretándosela en forma exquisita, lo cual hacia que el viejo se calentara aún más.
–Jajajajaja!! Así me gusta tenerte perraaa!!! Que seas mi puta sin ninguna condición!!!, jajajajaaa!!!!, –Vamos dímelo tu misma estupidaaa!!!… dime que eres mi puta y yo tu chuloooo…!! guarraaaa!!!
Andrea contesto buscando un mínimo de compasión por parte del vejete,
-Siiii… Usted es mi dueñooooo!! Yoo… yooo soy su putaaaa, sí que lo soy!!!!, la hembra extrañamente sintió como su zorra se empapaba de caldos calientes por el solo hecho de estarle diciendo semejantes guarradas a un viejo asqueroso que se la estaba violando por el culo, y no se dio cuenta cual fue el momento en que ella con sus dos manos apoyadas en el muro hacia fuerzas con sus caderas accionando hacia atrás con el culo para ser más profunda la penetración, mientras el viejo al percatarse de la situación la culeaba con más fuerzas todavía,
–Así… así putaaaa…! menéame el culoooo…!! culeate tu solaaaa con mi vergaaaa…!!, jajajaja…!!! Lo haces tan rico como la guarraa de tu hijaaaa…!!!, jajajaja…!!!
Andrea mirándolo hacia atrás con cara de humillada y a la vez con lascivia, apoyada en el muro se lanzaba con el culo hacia él y hacia su verga con todas sus fuerzas, el feroz enculamiento en esos momentos le sabia a delicioso, sentía que ese caliente puntal de carne hasta le traspasaba el límite de su cintura,
–Que bien meneas el culo rubiaaa!! Dimeeee… dime que te gustó que te miaraaaa!!!, jajajaja, la caliente mujer acordándose de la menoscabante meada que le habían pegado hace un rato simplemente ya no se aguanto más de tanta calentura y dejo salir de sus labios todas las guarradas que el viejo quería escuchar…
–Siiii don Priciloooo…! me gustooooo…!! Me gusto eso que me hisooooo!!!, le contestaba siempre mirándolo hacia atrás y con su cuerpo vibrando por cada apuntalamiento que le mandaban en su trasero.
–Que cosaaaa, vamos dilo guarraaaa!!!!, la cara del viejo estaba desencajada por la calentura,
–Me encantoooo…!! Me encantooooo que me mearaaaaa!!!!, Ohhhhh Diosssss!!!, la hembra ya no daba más, el enculamiento le resultaba infernalmente exquisito para su culo y su mente, en las ardientes y perversas nebulosas de su mente pensaba que la sensación era de como cagar… pero a la inversa.
–Jajajajaja… solo eres una zorraaaaaa!!! Desde hoy te voy a mear todo lo que yo quieraaaaa!!!, jjajajajja!!!!
–Diossss…! si don Priciiiii…!! Usted puede miarme todo lo que quieraaaaa!!!!!.
Andrea excitada al máximo con todas las leperadas que le decían y que también le estaban haciendo decir sentía que ya estaba al borde del orgasmo, fue en eso que sintió abundantes cantidades de semen escurrir de su hoyo posterior y correr muslos abajo, el viejo desgraciado se le estaba corriendo sin ella nuevamente haber logrado llegar al orgasmo.
Don Pricilo después de habérsela encajado lo más profundo que pudo y de haber estado con los ojos en blanco en el momento en que descargaba su viril consistencia en los intestinos de la mujer simplemente dejo de ocuparla y le retiro su goteante verga completamente satisfecho sexualmente.
La orinada y recién desenculada rubia al sentirse vacía experimentó como su abierto orificio anal se le llenaba de aire nocturno, sus poderosas y bien formadas piernas le temblaban y le fallaban por lo que se dejó caer de rodillas apoyándose en el mismo muro en el cual la habían violado.
–Muy bien zorraaa, jajajaja culias exquisito… se te nota lo furcia que eres y que te gusta la vergaaa, jajajaja!!! Así que prueba superadaaa!!!, jajajaja… ponte tú misma el collar de perrita y me das el otro extremo de la cadena, jajajja!!!
La insatisfecha mujer obedeció con las pocas fuerzas que aún le quedaban, maldiciéndose ella misma, la acababan de violar, hasta se mearon en su cuerpo y ella se había calentado peor que las putas.
–Vamos gatea perra… que haces ahí mirándome…!? te ves ridícula toda culeada y miada, jajajaja!!! Menea ese culo que nos vamos para adentro de la casa.
El viejo se llevó a su hembra hacia el interior de la casa, la llevo atada como si ella fuese su mascota, una vez al interior de esta don Pricilo le saco la cadena solamente dejándole el collar para que a ella no se le olvidara que para él solo era una perra, a la vez que le decía,
–Ve a darte una ducha perra… luego te vas a nuestra habitación para darte instrucciones, jajajaja…
Andrea en completo silencio se dio una reconfortante ducha con agua caliente, pensaba en todo lo sucedido a la vez que se preguntaba qué cosa se le ocurriría ahora este odioso vejete, acaso pretendía que ellas anduvieran desnudas por la casa durante las 24 horas del día?
Una vez que estuvo en condiciones y luego de secar y peinar su cabello, se dirigió a la habitación matrimonial, vio que el vejete veía televisión como un verdadero rey abrazado al desnudo cuerpo de su hija, la calefacción de la casa mantenía un ambiente muy agradable,
–Échate a dormir a los pies de la cama… hoy la ocupare únicamente con mi hembra… recuerda que tu solo eres la otra, jejejeje… así que confórmate con dormir en el suelo, le dijo aventándole una almohada.
Andrea quien a estas alturas ya estaba comenzando a obedecer sin oponer ningún tipo de reclamo simplemente se acomodó a los pies de la cama con la almohada y sin darse cuenta se quedó dormida en el suelo alfombrado de su habitación.
Siendo cerca de las 10 de la mañana del siguiente día, la rubia se despertó aun tirada en el suelo, escucho como su hija reía con el vejete, este último al percatarse que su otra mujer ya se había despertado la llamo en el acto, hoy se encontraba de buen humor,
–Jajajaja… pero si no es mi rubia favorita!?… Ven putita acuéstate con nosotros…, le dijo haciéndole un espacio en la cama.
La joven madre de 35 años no se la pensó dos veces, mimosamente y desnuda tal como lo estaba su hija se acomodó a un lado del mórbido vejete abrazándose a su pecho, su mente ya comenzaba a aceptar la nueva forma de vida que don Pricilo a la fuerza estaba logrando instaurar en su reino, este la recibió de muy buen agrado y la tapo con las cobijas igual como lo haría un abuelo con su nena, el viejo se sentía como un Dios al estar acostado con las dos hembras Zabala totalmente encueradas solo para él.
–Escúchenme bien par de zorras, hoy se pueden quitar sus collares y se vestirán como gente decente, jajajaja!!! –Estos dos últimos días han sido mucho para un hombre tan viejo como yo, jejejeje… Les juro que ya para mañana estaré en condiciones para volvérmelas a violar y pegarles todo lo que yo quiera, jajajaja!!! –O si prefieren podemos estar todo el día acostados… total aquí nadie tiene que salir, jejeje…
–Don Pricilo hoy es viernes… recuerde que en la tarde vienen mis abogados…, le dijo la rubia que en esos momentos le rascaba delicadamente con sus uñas muy bien cuidadas el pecho a su macho como haciéndole cariño, no acordándose que la noche anterior este hasta la había meado.
–Ahhhh si… lo recuerdo… tus abogados… espero que cumplas con tu parte rubia, recuerda que en tres días llega el innombrable, jejejeje…
–No se preocupe… tenemos un trato y yo cumpliré con mi parte.
Mientras don Prici con Andrea hablaban de sus asuntos, una desnuda Karen al otro extremo de la cama jugaba con su celular.
–Sabes zorraaaa? He estado pensando… la pendeja de tu hija está bien buena, jejeje, y creo que ya está en la mejor edad para ponerse a parir chamacos… creo que lo mejor es que me la deje preñada lo antes posible…, jejejeje…
–Ehhhhh… o sea Usted pretende convertirme en abuela a los 35 años, jijiji…
–Más que eso putita…más que eso… sobre la misma quiero que tú también me des por lo menos unos tres hijos… he estado sacando la cuenta y creo que alcanzamos a que te quedes preñada unas tres veces…, así le daremos unos hermanitos a la chamaca, y a la misma vez yo con ella te daremos unos nietecitos, imagínatelos a todos juntos jugando y corriendo por nuestra casa… seriamos una gran familia…, jajajaja…!!!
–Déjeme pensarlo… prefiero que le demos solución a mi situación y una vez que ya estemos instalados en la otra casa hablaremos del asunto… le parece?, la rubia intentaba no ser tan mandona ya que el viejo se podía enojar, y esta vez quizás hasta la mataría, los dos últimos días habían sido muy agotadores y la hembra pensaba que los tres necesitaban un descanso.
–No seas pesada rubia de mierda… hoy pretendo ser buenito con ustedes… y tú ya me estas empezando con tus pendejadas… vamos dime que tú también me darás un par de chamacos…!!!
Andrea temiendo que el viejo explotara en cualquier momento por la expresión de su cara, en el acto dio su aprobación…
–Vale… vale… está bien que así será… solo le pido que me dé un tiempo para poner todo en orden… además que debo ir a ver un médico, ya que estoy con un tratamiento para no quedar embarazada…
–Jajajaja gracias mi yegua…! y claro que te daré un tiempo, así aprovechare de jugar con ustedes, jajjajaja… Dime cuando se pegaran una buena zorreada igualita a la del otro día, jejejeje…
Andrea sonrojándose en el acto y quedándose en silencio por algunos segundos, solo pudo contestar…
–Eehhhh… ay don Pricilo como me pregunta esas cosas… no lo sé…
–Pus yo las quiero ver de nuevoooo…! así que dimeeee!!, jejejje
–No lo sé… a lo mejor lo haremos cuando se den las cosas… le respondió la contrariada mujer intentando no mirar a Karen quien solamente jugaba con su cel y a veces se reía al escuchar como el viejo ponía en jaque a la rubia, ella ya estaba acostumbrada…
–Jajajaja… claro que lo harán cuando se den las cosas… o cuando yo se los ordene putitaaa!!!, jejejeje…
–Bueno que así sea… cuando Usted lo quiera… pero recuerde que usted mismo dijo que hoy descansaríamos…
–Si zorraaaa… no te preocupes que así será… hoy estoy molido… pero te juro que para mañana en la noche las volveré a llenar de semen, jejejejej…
La por ahora feliz pareja de a tres se la pasó toda la mañana desnudos y acostados conversando sobre todo de los nuevos cambios que se venían una vez que llegara al hogar el ex jefe del clan Zavala. Hasta que Andrea viendo que faltaba muy poco para que llegara la comitiva del bufete de abogados opinó.
–Los abogados llegaran en al menos 2 horas, que tal si nos levantamos para comer algo y así esperarlos.
–Pus yo no me quiero levantar, jejejeje… sabes rubia? Se me ocurrió una idea,
–Y cuál es su idea…?, le consulto Andrea quien ya temía que el vejete saliera con otras de sus peladeces,
–Quiero que Ustedes dos como mis hembras que son se peguen una buena bañadita, y se arreglen tal cual como lo hicieron ayer, jejejeje. Andrea escuchaba con atención las ocurrencias de don Pricilo, –Luego de eso quiero que la pendejita rica que tengo por esposa vuelva encuerada a acostarse conmigo, tú te maquillaras bien rico, jejejej y solo te pondrás una corta bata de levantar, sin sostenes ni calzones… jejejeje… y me traerás a los maricones esos a la habitación, yo les firmare sus chingaderas acostado y con mi mujer a lado, claro que dejare tu lado de la cama con señales de que tú te levantaste solo para cumplir con el trámite, jejejeje… te imaginas como los dejaremos de calientes, jajajajaja!!!!!
Andrea sintiendo como le comenzaba levemente a punzar su panocha al imaginarse ella atendiendo en la escandalosa condición en que lo estaba proponiendo el vejete a los tres hombres que iban a venir con los documentos quiso poner un mínimo de resistencia, más por pudor que por no querer hacerlo,
–Hay don Pricilo, las cosas que a Usted se le ocurren… pero no creo poder hacerlo… me va a dar mucha vergüenza…
–Lo harás…!!! Y se acabó…!!! Luego que esa tropa de maricones se vayan, las dejare tranquilas por toda la tarde para que se dediquen a sus chingaderas mujeriles, jejejeje… es un excelente trato así que déjate de pendejadas… jejejeje…
–Está bien… pero solo la haremos porque usted lo está pidiendo, termino diciendo la rubia.
–Yo desde el principio estuve de acuerdo, opino Karen sin dejar de mover sus dedos en el celu…
–Jajajajja aprende rubia… aprendeeee!!!, jajajaja!!!!!, se burlaba el vejestorio de la contrariada mujer.
Luego de haber almorzado los tres en bata de levantar, claro que el viejo en puros calzoncillos de esos jetones y todos llenos con hoyos, las hembras se prepararon para esperar a los abogados.
Una vez bien bañaditas encremadas, maquilladas y perfumadas, Karen se mantenía acostada y abrazada al peludo pecho de su macho, tapada hasta la altura de sus tetas, solo sus desnudos hombros dejaban ver que la nena por debajo de las sabanas no llevaba nada puesto.
Andrea por su parte vestía mínimamente una corta y femenina bata de levantar color rosado que le llegaba hasta un poquito más arriba de la mitad de sus torneados muslos, la cual la tenía perfectamente amarrada a su esbelta cintura, sus rubios cabellos los tenia tomados hacia atrás en donde solo algunos seductores cabellos dorados caían por los lados de sus sienes haciéndola ver divinamente antojadiza para hacer cualquier tipo de cochinada con ella, netamente la imagen de aquella Diosa en bata de levantar era para el recuerdo.
La encomiable hembra nórdica solo con su bata rosada y descalza revisaba algunos documentos sentada en una pequeña mesita redonda que adornaba la amplia habitación matrimonial de los Zavala, don Pricilo embobado la miraba recorriéndola centímetro a centímetro, pero que muslos, que piernas, y esa pronunciada curva que había al terminar su espalda y darle el paso a su trasero, y pensar que en esa misma madrugada se la había enculado se decía para el mismo, además de saber que si en estos momentos se hubiera sentido en condiciones de verdad se hubiera levantado para cogérsela así mismo como estaba para luego volver por su otra putita con cara de pendeja, en estos calientes pensamientos estaba el vejete cuando el clásico “Ding-Dong” de toda casa de alta alcurnia posee lo sacaron de su ardiente estado de morbosidad.
–Don Pricilo…! Exclamo la rubia quien se levantó en el acto y se acercó a la cama, –Llegaron mis abogados… es hora de hablar de negocios… por favor solo le pido que se comporte a la altura, le dijo la exasperada mujer a la vez que se sacaba unos seductores lentes de cristal con marco negro y se sentaba en la cama a un lado de el para terminar diciéndole, –Recuerde mi solicitud… es todo lo que le pido… su incondicional lealtad y que se hombre ni siquiera logre acercarse a esta casa…
El vejete mirándola y notando  lo soberbia que era su mujer, solo le contesto por vez primera casi con total honestidad…
–Claro que si mi Reinaaaa… pierde total cuidado… que ese flacuchento no te tocara ni siquiera un solo pelito de tus dorados cabellos, jejejeje… Es más… como me tienes de caliente soy capaz de viajar ahorita mismo adonde estén ese par de mal nacidos y despachármelos yo mismo a los dos, jejeje…
–Le creo… pero recuerde y se lo repito… compórtese a la altura…
–Jejejeje… tranquila putita… tranquila que así será, pero también díselo a esta furcia que ya le dio por estar masajeándome la verga, una sonriente Karen en al acto retiro su blanca manita de la gruesa verga de don Pricilo, Andrea lo advirtió por cómo se movió la cobija, y una vez que se puso de pie les dijo,
–Compórtense por Dios!… Ahora iré a recibirlos… hagámoslo…!
En el antejardín de la gran casona de Andrea Rojas, (digámoslo así ya que esta fue el regalo de matrimonio que el tío de la hembra le dio al contraer nupcias con Eduardo Zabala), se encontraba estacionada una flamante limusina en la cual habían llegado los abogados de la hembra con todo lo necesario para la nulidad definitiva de aquel farsante matrimonio, más el estado de las acciones y financiero de la señora Andrea que al parecer iba realizar un importante traspaso de sus bienes a una cuenta única y personal a una persona natural del sexo masculino.
Los tres hombres peinados a la gomina y vestidos con largas chaquetas, de corbata y maletín esperaban a que los recibieran para sostener la reunión en que su clienta los había llamado en forma urgente, ellos imaginaban que pasarían al despacho privado de la casa para realizar un cabal chequeo  a los documentos que ya venían listos para la firma, hasta que por fin vieron abrirse la puerta de entrada.
Lo que vieron los hombres de negro una vez abierta la puerta les hizo pensar a los tres al mismo tiempo que habían errado con la dirección, pues la tremenda hembra que les recibía no se veía en las condiciones de vestimenta necesarias como para sostener una reunión. El más viejo de ellos que además era el notario público, comenzó a mirar la numeración de la casa, hasta que sintieron la dulce y femenina voz,
–Buenas tardes caballeros… Soy Andrea Rojas… y los estábamos esperando…
Los dos abogados y con el notario incluido se quedaron mirando atónitos, por muy caballeros que ellos fueran no podían evitar de recorrerla desde sus descalzos pies hasta sus rubios cabellos, el notario que era el más viejito comenzó a traspirar a tal grado que una vez al estar ya en la sala de estar al interior de la casa se tuvo que desabrochar el primer botón de su camisa y aflojar el nudo de la corbata.
Fue Andrea la que comenzó con las preguntas,
–Antes que nada quisiera saber si hubo algún tipo de problemas con los requerimientos que solicite hace dos días…
Un joven abogado que por su aspecto y porte se notaba que era de muy buena familia, fue el que se atrevió a contestarle a aquella rubia Diosa de muslos exquisitos,
–Señora Andrea… abogado Schneider para servirle… si Ud. revisa cada una de las carpetas en donde esta toda la información de lo solicitado por Usted se dará cuenta…
–Un momento… aquí ustedes son los especialistas… yo solo deseo saber si esta todo tal cual yo lo solicite, una vez que estemos en mi habitación les daré una repasada antes de firmar.
–Si señora… esta todo tal como lo hablamos vía telefónica…
–Con respecto al señor Eduardo Zavala, dijo la rubia totalmente empoderada del asunto, –Según las condiciones de la nulidad matrimonial… a él le corresponde algún tipo de indemnización, pago o traspaso de algún bien en forma compensatoria?
–Absolutamente nada, en el contrato matrimonial por orden expresa de un señor Eulogio Rojas existe una clausula en letra chica que dice claramente que en caso de nulidad o divorcio de las partes se hace efectivo ipso facto la separación de bienes, ya sean estos económicos o raíces… y al contrario…, continuaba hablando el joven abogado, –Nos hemos tomado la libertad de interponer una demanda por daños morales y psicológicos en contra de su ex esposo, por lo tanto…
–No será necesario… ese hombre no tiene ni donde caerse muerto… dijo la rubia, –Y por lo demás después que firmemos esta documentación no quiero volver a verlo nunca más, así que si ustedes pudieran encargarse de la notificación les estaré muy agradecida…
El otro jurista rápidamente tomo su agenda electrónica y comenzó a anotar todas las nuevas solicitudes de aquella atractiva y mística clienta.
–El beneficiario que firmara los otros documentos es mi yerno, él está en la habitación, así que pasemos por favor, terminó diciéndoles la atractiva mujer a los tres embobados hombres de leyes, la rubia entre seria y media caliente por todo lo que estaba haciendo con esos pobres hombres por orden de don Pricilo, ya estaba que se meaba de un exquisito nerviosismo.
Cuando los tres exaltados abogados hicieron ingreso a la habitación y se encontraron con semejante espectáculo hasta pensaron que le estaban jugando la broma de la cámara escondida, vieron a un viejo sujeto que era de lo más ordinario quien se encontraba acostado y abrazado con una dulce jovencita de no más de 18 años, notaron que la chica debía estar desnuda ya que esta solo dejaba ver sus desnudos hombros al estar abrazada con aquel viejo gordo y con unas llamativas verrugas en un lado de su cara, este los miraba y sonreía con cara de ganador.
Luego de las extrañas presentaciones entre los abogados, el vejete y Karen, que fueron solo con ligeros movimientos de cabeza, Andrea nuevamente se puso sus seductores lentes y se sentó en la misma silla a chequear rápidamente carpeta por carpeta, los abogados no se atrevían a hablar nada por lo sórdido de la situación, nunca antes les había tocado atender a unos clientes tan extraños, a la vez que no se aguantaban las ganas de mirar de reojo a la atractiva jovencita que estaba acostada con ese despreciable vejestorio, sus desnudos y brillosos hombros femeninos les daban a demostrar que ella estaba completamente encuerada debajo de las cobijas, como así mismo ya casi no podían disimular mirar con lascivia a esa tremenda hembra que los había contratado sin ni siquiera poner el mas mínimo reparo en el pago de sus carísimos honorarios.
Hasta que luego de confirmar que todo estaba en orden en los documentos que anulaban su sociedad matrimonial con Eduardo Zabala, la rubia sin más tomo un lápiz y firmo, para luego tomar unas de las carpetas y dirigirse al viejo,
–Don Pricilo… estos documentos indican que parte de mis ingresos económicos pasan a una cuenta personal a su nombre… los quiere revisar!?
El vejete mirando uno por uno a los tres nerviosos abogados, solo le contesto,
–No es necesario dulzura, confío en ti… jejeje… firma luego esas mamadas y despáchame a estos niños, jejejeje quiero que te vengas a acostar y sigamos en lo que estábamos los tres antes de que llegaran los señores abogados a importunarnos, jejejeje…
La seria cara de Andrea cambio en el acto por las peladeces que aquel ordinario hombre, que seguramente buscaba humillarla delante de los señores legistas, pero extrañamente sintió que le gustaba que el viejo pregonara delante de cualquiera que ella también era su hembra, simplemente miro sonriendo a los tres ya muy calientes abogados y les dijo,
–Ya escucharon al caballero, les firmare la documentación y se pueden retirar ya que también debo acostarme con él y cumplir con mis obligaciones de mujer…
Luego de haber finalizado la tan extraña reunión de negocios, los tres hombres ya sentados en la limusina comentaban lo sucedido secándose sus frentes con sus perfumados pañuelos
–Esa mujer es una auténtica furciaaaa!!!, –Me perdonaran los caballeros pero estoy muy empalmado, y si nos quedábamos un minutos más en esa lujuriosa casa creo que hasta hubiera sufrido una eyaculación…!! Opinaba el más viejo…
–Que viejo más suertudo es ese tal don Pricilo… opinaba el otro… –Que hembras que se coge por todos los santos!!!
–Y se fijaron en lo tremenda que era la chica que estaba acostada con el…!!?? Y con la cara de viciosa que esperaba a que su madre nos despachara lo más rápido posible para seguir haciendo quizás qué tipo de cosas… Ufffff…! –Jaime…!! Llévanos al puterío más cercano que conozcas…!!! Le ordeno el tercero al conductor de la limusina.
–Jajajaja… la cara de pendejos de ese trio de maricones, jajajaja… se burlaba el vejete cuando nuevamente estuvo a solas con sus hembras.
Andrea muy a su pesar ya empezaba a reconocer que le encantaba que el viejo fuera tan bruto, abusivo y pelado con ellas, pero lo mejor de todo era que el asunto de su matrimonio con el maricon de su marido ya estaba zanjado y legalmente ya no tenía nada que ver con él ni el con sus bienes y su dinero.
La tarde paso y don Pricilo cumplió con su palabra, las dejo vestirse en forma normal como les había prometido, claro que ambas hembras ponían especial cuidado en verse realmente buenas para el macho que gratamente las dominaba.
La noche la pasaron tranquila, con las dos mujeres durmiendo totalmente desnudas y abrazadas al peludo y amorfo cuerpo de su macho, ya que él les prohibió usar cualquier tipo de prenda de vestir al momento de estar en la cama.
El día sábado se venía prometedor para Andrea por lo menos, ya que el viejo las dos últimas veces en que se la había cogido no le había dado tiempo para ella llegar al tan preciado orgasmo, y sabía que para este día el vejete ya estaría en condiciones para culearlas a las dos al mismo tiempo según como el mismo se había comprometido.
Andrea con Karen se encargaron de transformar completamente el despacho que había sido de Eduardo como así mismo botarle todas sus pertenecías, quitar cuadros y fotografías en donde el apareciera, además de deshacerse de todo lo que tuviera que ver con la famosa congregación de familias decentes, mientras el viejo solo se dedicó a ver fútbol y a beber cervezas.
Casi al caer la tarde y cuando don Pricilo ya empezó a sentir comezón en la verga, decidió que estaba en excelentes condiciones para jugar con su par de zorritas exclusivas, les ordenaría encuerarse para que le gatearan desnudas por el patio mientras él se dedicaba a masturbarse, había instalado una pequeña mesita con diferentes tipos de licores, porque aparte de hacerlas que actuaran como perras, también pensaba emborracharlas, le encantaba tenerlas en aquel estado y alcoholizadas ya que sabía que cuando así lo estaban ellas solitas comenzaban a mirarse la zorra, además que sabía o instituía que a estas alturas ellas le harían de todo y con muy buen agrado.
Asi que una vez que el vejete les dio la orden de que se ducharan, maquillaran y encueraran, y mientras las hembras muy obedientes lo estaban haciendo recibió una llamada, al comprobar que esta no era de don Urias y que si era de uno de sus amigos se dio a contestar, después del saludo inicial y otras minucias la conversación se comenzó a poner interesante para el caliente vejestorio,
–Jajajajaja… no gracias… hoy estare algo ocupado con las putas esas que te conté la otra vez, jajajaja…–Te digo que no puedo así que no insistas pendejo!!!… Que me dices…? Que habrá música bailable, concursos y todo ese tipo de mamadas!?… Mmmm no se no estoy seguro… y quien más va estar!?… Aja… aja… No mames!! No mames pendejo…!!! Y estarán todos los muchachos!? Mmmmm… creo que me convenciste idiota… bien dame la dirección, jejejeje… –Claro que iré con ellas… Jajajaja!!!! A ver si ahora me creen tropa de maricones…!!!, jajajajaja… Si ahí estaré… Dame solo un par de horas… resérvame una mesa al lado de la pista de baile, jejejeje!!!
Luego de haber cortado la comunicación el viejo salió disparado a notificar a sus dos mujeres,
–Cambio de planes par de zorras… hoy las sacare a bailar putillas… jajajaja así que quiero que se me arreglen bien, con todas esas puteadas que se echan encima las mujeres cuando salen en busca de verga, jajajaja!!!!
Karen y Andrea solo lo miraban extrañadas, justo en ese momento se encontraban solo cubiertas con una toalla de baño y secándose el cabello, la rubia fue la primera en contestar,
–Y adonde se supone que iremos?
–Es una fiesta a beneficio que organizaron mis amigos… de no sé qué chingadera… pero eso a ti no te importa putaaa…!! Si yo digo que te arregles y te perfumes la zorra tú vas y me lo haces!!! Iremos… lo pasaremos bien y a la vuelta llegaremos a culear entre los tres y como mal nacidos, jajajaja!!!!
–Está bien… está bien… si solo era una pregunta, no es para que se enoje tanto…, le contestaba Andrea intentando no hacerlo enojar, o tal vez si, ya que el saber los motivos para los cuales se estaban arreglando ya la tenían caliente.
–Ay que rico… por fin iremos a una fiesta y no a esas aburridas reuniones de la congregación esa que nos llevaba el otro caballero, decía la jovencita quien en esos momentos se echaba crema en uno de sus delineados muslos…
–Si… lo pasaremos bien se los aseguro… le dijo el vejete ya casi comiéndoselas al tenerlas en tal estado y tan cerca de él. –Las espero en la sala… así que dense prisa y no olviden de ponerse lo más buenotas que puedan, jejejeje…
Don Pricilo las esperaba fumando en la amplia sala de estar que nuevamente era elegante y confortable, y no en las condiciones que esta había quedado hace un par de días cuando las hembras se habían estado revolcando en la alfombra. En el momento en que el ansioso vejete ya pensaba en ir el mismo a sacarlas a patadas de la habitación ya que llevaban más de una hora encerradas arreglándose, el viejo casi se fue de culo al suelo al ver aparecer a un par de femeninas criaturas que de la forma que venían vestidas irradiaban pura y genuina sensualidad.
Habían procedido a cerrar la calle de esquina a esquina para así poder armar los puestos de fritangas y de todas las porquerías que pretendían vender a los comensales que llegaran a tan distinguida fiesta a beneficio, al centro del apartado se acomodaron una gran cantidad de mesas con sillas dejando espacio para la pista de baile, y a un lado de esta se encontraba el escenario que era una simple tarima de madera que estaba adornada con guirnaldas de todos los colores que pueden existir, y en sus travesaños colgaban de lado a lado diversas hileras de cables eléctricos pelados y unidos precariamente con huincha aislante, en donde colgaban una gran cantidad de ampolletas pintadas de amarillo, esto tenía que ser así ya que era ahí en donde se llevarían a cabo los concursos.
Poco a poco y al ya haber anochecido el lugar se comenzó a llenar de gentes, la gran mayoría de ellos eran residentes del barrio y de las calles aledañas de donde se celebraba la fonda, todos ellos viejos cincuentones y viciosos que acudían al evento ya que en este en pocas horas escogerían a la reina de la primavera, por lo tanto habrían muchas jovencitas libertinas que desfilarían en trajes de baño, para obtener tan preciado galardón y coronarse como la reina de la población. 
Una gran variedad de cumbias en donde a cada momento entre sus melodías retumbaba un ya conocido: “Cumbia Nena… Cumbia Nena…”, sonaban a todo dar por los altos parlantes que colgaban en improvisados postes de palo que habían enterrado en suelo de tierra, ya que el vecindario era tan de mala muerte que el municipio no había querido invertir en pavimentar ya que lo encontraba innecesario para un  lugar tan miserable.
Los amigos de don Pricilo se habían apoderado de las dos mejores mesas al frente del escenario para ver los concursos y el espectáculo, Don Sandalio que era el más viejo de ellos luego de dejar bien a la vista su triciclo en donde transportaba sus mercaderías para le venta o el recambio por otros productos, se fue a reunir con don Silverio que ya desde hace rato lo esperaba sentado en las mesas que tenían reservadas, estos comentaban que el viejo no iba a aparecerse, ya que desde hace algún tiempo andaba algo corrido,
–Jajajaja… te dije que ese viejo mentiroso no iba a venir… eso que cuenta sobre unas viejas buenotas que se había encontrado y que según él se las culea son puras falacias, jajajaja!!!, opinaba don Silverio que era un viejo bastante gordo y chaparro que trabajaba de fotógrafo en la plaza de armas, en donde vestido con una grasienta cotona que alguna vez había sido blanca ponía un escuálido caballito de madera todo apolillado y que le faltaba un ojo, con este retrataba a familias enteras y a parejas de novios con su antigua cámara con trípodes, al lado del caballo adornaba un sin número de remolinos de papel, tarjetas postales, y fotografías ya todas desteñidas por el sol con las cuales pretendía hacer gala de su profesionalismo.
–Pus yo le creo, si no se ha aparecido en tanto tiempo por aquí es que algo hay de verdad… a lo mejor no son dos como él dice, y capaz que esta sea fea y guatona y no tan agraciada como él nos ha contado… pero debe haber una zorra de por medio, no le veo otra explicación, opinaba don Sandalio que era un viejo algo así como Santa Claus, pero caído en desgracia, ya que el mal viviente con todo su pelo y barba que deberían ser blancos como la nieve, estos eran plomizos e hirsutos debido a los vicios, y a una vida llena de excesos.
Mientras aquel singular par de vejetes conversaban bebiendo una jarra de vino tinto con frutas picadas esperando a su amigo, el lugar ya estaba infestado de borrachos y drogadictos en busca de acción, también había gente de clase humilde pero trabajadoras, que por buscar un poco de distracción se habían atrevido a salir de sus casas para abstraerse de sus penosas realidades, como también diversas parejas de jóvenes enamorados ya bailaban al centro de la pista, sin mencionar la cantidad de chiquillos maldadosos corriendo por distintos lugares haciendo de las suyas ya que habían tenido la suerte de vivir en las humildes casas de la cuadra.
Fue en eso que don Sandalio al estarse empinando un vaso lleno con ponche, la fruta picada hasta se le salió por las narices cuando se trapico al ver que a lo lejos su amigo Pricilo venia del brazo con las dos criaturas más hermosas jamás vistas por el en su miserable existencia, aquellas hembras eran de escándalo pensaba su mente en forma calentona y a 100 por hora.
Vio que a un lado de él se contoneaba una tremenda rubia de ojos verdes impresionantes, que venía ataviada con un vestido negro con tirantes mostrando el nacimiento de unas tetas de ensueño, con unas piernotas enfundadas en medias negras que se las hacían ver aún más netamente antojables, pero no todo se quedaba allí solamente ya que el suertudo de su amigo en su otro brazo traía agarrada a una hembra un poco más joven que la primera, el hombre nunca se imaginó que aquellas beldades eran madre e hija, esta última tenía una hermosa carita de pendeja quinceañera, con un negrísimo pelo que hasta se le llegaba a ver azul oscuro con tanta mamada de luces que había por alrededor, bien modosita y peinadita hacia un lado de su rostro, traía puesto un vestido blanco igual que el de la rubia y con un cuerpazo de infarto, muy parecido al de la primera, ambas superaban por unos buenos centímetros de estatura a su amigo según veía en forma emocionada, –De donde abra sacado esos monumentos de mujeres por Dios!?, se preguntaba asaltado por una calentura sin precedentes.
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Unos minutos antes cuando ya se acercaban a la población en donde había vivido don Pricilo hace algún tiempo, Andrea que no era clasista ni nada por el estilo se comenzó a preocupar, ya que mientras el viejo más avanzaba con el carro adentrándose a en aquel barrio de mala muerte, la rubia veía más grupos de drogadictos parados en las esquinas y borrachos haciendo fogatas en los tarros de la basura, vio que las casas eran deplorables y antiquísimas, de paredes de adobes y que en muchos muros las notorias marcas de agrietamiento que las cruzaban avisaban que estas en cualquier momentos se desplomaban.
–Don Pricilo…está seguro que por aquí es la fiesta que nos dijo…
–Cállate zorraaaa… y no te asustes que aquí estoy en mi ambiente, jejejeje…
–Es que veo mucha gente joven drogándose… eso me preocupa…
–Te digo que no te preocupes reinita, esos pajeros no les harán nada…jejeje… y mis amigos no son drogadictos, además que a la fiesta que vamos es privada y hay que cancelar entrada para poder ingresar, jejejeje…
–Lo único que le pido es que en ningún momento nos deje solas…, la rubia se sentía aterrada, nunca en su vida había estado en un barrio de tan baja reputación según lo que veían sus ojos.
–Como Usted quiera mi yeguaaa!!! Ahhh… y una cosita más que tal les parece si les decimos a estos babosos de mis amigos que tu eres mi mujer y que la pendeja que viene sentada atrás es mi hijastra, jajajaja!!!!!
Andrea quien al instante volteo a mirar a Karen como consultándole que opinaba ella en la reciente ocurrencia del viejo, vio que la nena solo le devolvió una picara sonrisilla que significaba que ella daba su aprobación, a la jovencita le gustaba todo lo que se le ocurriera al vejete.
–Está bien… si a Usted le entretiene eso que así sea, pero por favor se lo repito… no nos vaya a dejar solas…
En el momento en que aparcaron y descendieron del carro, Andrea se tomó firmemente del brazo de don Pricilo en señal de buscar su protección ya que fue una horda de miradas masculinas que comenzaron a recorrerla a ella y a su hija, noto que las miradas de aquellos hombres con aspecto de ser maleantes eran con lascivia, ni siquiera les importaba estar acompañados de sus casquivanas mujeres, la cosa era que las estaban empelotando y comiéndoselas, y era lógico hembras como esas no se veían por aquellas barriadas.
Karen por su parte solo se tomó del brazo del viejo ya que ella no sentía tanto miedo de andar por aquellos parajes, al contrario lo estaba disfrutando mucho, ya que en su vida nunca había salido de noche y menos para irse de juerga como ahora lo estaba haciendo con su madre y con don Pricilo.
Una vez que se pudieron abrir paso entre las aglomeración de gente que se paraba a mirar hacia adentro de tan festivo evento el trio por fin pudo ingresar, el jactancioso viejo junto a sus dos bellas mujeres se encaminó hacia la mesa en donde estaban dos de sus compinches, la casi total comunidad masculina que en aquellos momentos disfrutaba de los tragos y de la música, quedaron tocados y paralizados de lo que estaban haciendo debido la mágica visión que tenían antes sus ojos, solo sus cuellos y sus titilantes ojos se movían siguiéndolas y no perdiéndose ningún detalle de cada lujurioso centímetro de tan apetitosa carne que se gastaban tan impresionante par de Diosas.
Los dos vejetes que se calentaron casi por obra de magia se pararon como pudieron cuando el trio de recién llegados ya estuvieron a un lado de ellos, fue don Pricilo quien hiso la presentaciones,
–Jajajaja… tanto tiempo pendejos…, les saludaba el afortunado ex jardinero estrechando abrazos con sus tan distinguidos amigos… –Les presento a mi mujer… les dijo con una de sus manazas puesta en la cintura de la atrayente Andrea… y esta chamaquita que Usted ven aquí es mi hijastra, jajaja!!!!, les decía exponiéndolas y sintiéndose el hombre más afortunado del mundo al estar haciendo alarde con el cuerpo de las antes hembras Zavala.
Andrea por más que no quería ser descortés con los amigos del viejo no podía dejar de fijarse en la desastrosa presentación personal de cada uno de ellos, sobre todo del más viejo que desde que se venían acercando noto que este no le quitaba la mirada ni por un segundo.
Vio que este vestía un andrajoso traje de pantalón y chaqueta de color negro los cuales tenían notorias costuras descocidas, sobre todo en la chaqueta justo en la parte de debajo de los brazos, la camisa que pretendía ser blanca era algo amarillenta y al andar sin corbata en el cuello de esta se notaban los rastros de mugre pegada que debería llevar ahí unos buenos meses, pero casi se desmayó de la impresión al ver en forma disimulada que por calzado este distinguido señor llevaba puestas unas viejas zapatillas que en su tiempo habían sido blancas, estas se las amarraba con una especie de cáñamo plástico en reemplazo de los cordones.
–Buenas… mi distinguida señora… me llamo Sandalio!, un gusto en conocerla, la rubia fue sacada de sus impresiones por la ronca voz de aquel extraño hombre que se mostraba muy caballeroso con ella y con su hija. Andrea quien se lo quedo mirando por algunos segundos, se fijó en los pellejos resecos que habían debajo de esa barba plomiza.
El viejo al estarla mirando con una lujuriosa sonrisa, la perpleja hembra pudo darse cuenta que este carecía de dentadura, solo unos amarillentos y llamativos colmillos cariados se veían uno a cada lado en la asquerosa bocota de tan horrendo personaje,
–Buenas noches don Sandalio… mi nombre es Andrea…, la hembra no hallaba donde meterse, estaba muy nerviosa y descolocada por lo sórdido del ambiente al cual las había traído don Pricilo. Sintió esa áspera mano tomar la suya en el momento del saludo y casi se desvaneció cuando aquel asqueroso hombre le planto un beso muy cerca de su oreja a la cual le llego el cálido aliento de este y se le metió por el hoyito de su oído, como a su vez en la lozanía de su cara sintió los gruesos pelos de esa barba plomiza y mugrienta.
Don Silverio tan emocionado como el viejo Sandalio, también saludo a ese par de hembras de ensueño con muestras de lujurioso entusiasmo, Karen por su parte los saludo muy risueña y casi en forma natural, todo esto para ella era algo totalmente nuevo.
Una vez hechas las presentaciones los amigos de don Pricilo no dudaron en juntar las mesas para comenzar con el jolgorio, así que ya estando todos sentados pidieron que les trajeran dos jarras con ponche (vino blanco con fruta picada), Andrea veía asqueada como el viejo Sandalio con sus manos negras por la mugre tomaba dos grasientos vasos y les servía ponche a ella y a Karen, y pensó que se ponía a vomitar ahí mismo cuando sus ojos vieron que en la jarra de la cual le servían habían dos moscas flotando entre medio de las frutas, por lo que se calmó como pudo y se dijo que iba a beber solo un poquito para no ser descortés con esa gente ya que eran los amigos de su macho.
No llevaban más de una hora disfrutando de la velada cuando la rubia lo único que deseaba en esos momentos era que don Pricilo diera la voz de retirada, pero veía a este enfrascado en conversaciones que solo el con sus amigos entendían, además que la música estaba tan fuerte que apenas escuchaba una que otra leperada por parte de estos, se preguntaba que como era posible que esos tres viejos pudieran tomar tanto, ya llevaban 4 jarras de vino y parecía que estos no se llenaban nunca ya que en esos mismos momentos habían pedido que les trajeran dos más, a la vez que notaba las lascivas miradas que de vez en cuando les daban los amigos del viejo a ella y a Karen.
Fue en eso que escucho que la música bajaba de volumen y un hombre desmadejado y tan horrendo como los que estaban en su mesa hablaba por micrófono desde el escenario, anunciando que se venía la elección de la Reina de la Primavera, y que las participantes harían su aparición en traje de baño.
Una aglomeración de gente se apiño en el sector cercano en donde se llevaría a cabo tan farandulero certamen, incluyendo a don Pricilo con sus amigotes que ya los tres estaban algo borrachos, el viejo las invito a que se pararan de la mesa y que fueran a ver el concurso, a lo cual la rubia se excusó que estaba algo cansada y que prefería quedarse sentada, sin más los tres viejos y Karen se pusieron de pie dejando a Andrea sola en la mesa.
Ya en el sector del escenario don Sandalio y el viejo Silverio se fueron separando un poco de su amigo, ya que vieron que este muy descaradamente tomaba por detrás a su supuesta hijastra abrazándola contra el con las manos puestas muy cercas de sus tetas, notando que la hermosa joven se dejaba hacer muy coqueta no importándole que su madre estuviera unos cuantos metros más atrás y que esta pudiera verla.
–Este desgraciado se las trae… mira cómo se puntea a la pendeja esa…, le decía el fotógrafo a su amigo mientras se acomodaba la verga que ya la tenía parada,
–Uffff, y yo que pensaba darle trago para ver si la chamacota esa se ponía juguetona… pero parece que este pendejo también quiere probarla…, le contestaba don Sandalio,
–Es un suertudo… mira nada más que tremenda hembra es esa rubia que se ha conseguido este mal nacido, y no conforme con eso parece que también quiere culearle a la hija, jajajaja…
–Pus a mí las dos me tienen más que caliente pendejo!, pensaba que tendríamos más chance con la hija de la mujer, pero mira nada más como este hijo de puta la está manoseando ahí entre medio de la gente. El otro viejo como pudo busco el ángulo para mirar adonde estaba don Pricilo con Karen y efectivamente vio como este aparte de estar manoseando a la nena también le daba sugerentes besos en el cuello y por detrás de las orejas, aprovechando que en ese sector habían bajado las luces para darle más énfasis a lo que estaba sucediendo en el escenario.
–Ohhh Sandalito parece que la chamaca también quiere guerra con el Prici, porque se está dejando, yo digo que esos dos buscaran cualquier oportunidad para largarse a culear a espaldas de la rubia.
–Se me ocurrió una idea, intervino don Sandalio quien junto con hablar se tragaba las cuantiosas cantidades de babas que se le formaban en la boca, a la vez que se relamía los labios con su asquerosa lengua, –Si bien la chamaca esta buena y yo pensé que con ella tendríamos más posibilidades, que tal si nos hacemos el camino con la rubia, de seguro que el Pricilo va a querer ir a cogerse a esa endiablada pendeja a su casa, recuerda que la tiene abandonada aquí a la vueltecita, si eso ocurre nosotros vamos a tener posibilidades embriagar a esa yegua y llevárnosla para mi casa, una vez que la tengamos allá de alguna forma la convencimos y nos turnamos para culearla, que dices pendejo te atreves?
–Y tú crees que ella va a querer ir a acostarse con nosotros dos, se nota que esa puta es una mujer educada, y no como las viejas que andan por aquí pidiendo verga por unos cuantos pesos…
–Pues la emborracharemos, y si no quiere… alternaremos para culearnosla a la fuerza y punto, jejejeje… total el Pricilo no puede decirnos nada si nos llegaran a acusar… muchas veces hicimos lo mismo con él y otras zorras que se hacían las estiradas, jejejeje…
–Pus hagámosla… aún es temprano y tenemos tiempo de sobra… de ese tipo de zorras  no se ven mucho por aquí, así que si no aprovechamos ahora ya va a ser difícil que tengamos otra oportunidad…
–Ok… entonces estamos… tu acércate a ellos y entretienelos, yo iré a ver si puedo calentar a la rubia, jajajaja…
Andrea quien en esos momentos estaba que se paraba para ir en busca del jardinero y pedirle que se retiraran debido a la gran cantidad de viejos que la acosaban con sus pervertidas miradas e invitándola para que salieran a conversar un ratito a lo oscurito sintió una pastosa voz a un lado de su cuerpo,
–Perdona bonita, te importa que me siente a tu lado?, le consulto el viejo Sandalio a la atractiva rubia y en el momento en que ella iba a contestar cualquier cosa vio que este ya se había sentado muy cerca de su cuerpo.
El viejo al ver que la hermosa mujer aun no le contestaba nada continuo con la conversación,
–Como lo estás pasando ricura… no es una bonita fiesta a la que te han traído?
Andrea solo por ser cordial con el hombre se dio a contestarle,
–Si… la fiesta está muy bien, perdóneme por no haberlos querido acompañar, pero la verdad es que me sentía algo cansada… estaba diciendo eso cuando se dio cuenta que el vejete le estaba sirviendo un trago con sus uñas negras…–Se lo agradezco don Sandalio, pero ya bebí demasiado y no estoy acostumbrada al alcohol…
–No me vas a dejar con la mano estirada verdad!?
Andrea nuevamente queriendo ser cortes con el viejo lo acepto diciéndole,
–Vale… pero será solo este… mire que ya estoy un poco mareada con lo que bebimos hace un rato…
–No se preocupe señora Andrea, sabe? Usted me recuerda a mi hija, le dijo el hombre intentando que su voz se notara algo nostálgica, cosa que a duras penas podía lograr al estar mirándole tan de cerca esos muslos de fábula que se gastaba tan tremenda mujer, que no sabía si se iba a poder aguantar sin tocárselos…
–Su hija…? es Usted casado?, La rubia había bajado la guardia con lo que le decía don Sandalio, y no se daba cuenta de la lujuriosa forma en que el viejo prácticamente se la estaba comiendo con su desvergonzada mirada
–Lo fui… ahora soy viudo… mi esposa con mi hija que tenía más o menos tu edad murieron en un accidente, es por eso que ahogo mis penas en el alcohol, le decía el asqueroso viejo sirviéndole otro vaso con trago y poniendo sus mejores dotes de actor para hacer que la rubia sintiera pena con él y se animara a seguir bebiendo, patraña que le resulto a la perfección ya que Andrea no reparo en que nuevamente le habían pasado otro vaso.
–Don Sandalio de verdad que lo siento mucho… y como se llamaba su hija?
Así bajo este pretexto se dio una conversación en donde Andrea se soltó un poco más entrando en confianza con el amigo de don Pricilo, al darse cuenta que aquellas gentes por humilde que fuesen tenían una vida por detrás, y que no tenía dejarse llevar por las apariencias, la hembra no se dio cuenta cual fue el momento en que ya había llegado don Pricilo con su hija más don Silverio y que estaban todos atacados de la risa con los chistes que contaban los tres vejestorios dándoselas de payasos y sirviéndose entre todos unas buenas botellas de Tequila que habían mandado a pedir a la mesa.
En el momento que don Pricilo ya no dio más de tanta algarabía lujuriosa, comenzó a besar a Karen delante de sus alterados y calientes amigos, que no sabían que pensar, si se suponía que la chamaca era la hijastra, y que la rubia era la esposa de su amigote, por lo que decidieron actuar con naturalidad, ya que si la cosa se estaba degenerando de tal manera esto a ellos les convenía.
Las horas pasaban con Karen bailando sugestivamente con el vejete, mientras Andrea seguía en conversación ahora con los dos hombres amigos de su yerno, de a ratos don Sandalio se ponía tan triste por la supuesta muerte de su mujer y de su hija que hasta Andrea sentía pena por él y le daban ganas de abrazarlo para acompañarlo en su dolor.
La rubia se fijaba en lo acaramelados en que estaban su hija con el jardinero, y verlos en aquella condición por Dios que la excitaban tanto como la preocupan ella también quería que el viejo jardinero la tocara y la punteara de aquella forma en que lo estaba haciendo con Karen, y ahora sí que deseaba que este se las llevara lo más pronto posible para llegar a coger como endemoniados, pensaba en su acalorada mente, en eso mientras los viejos que la acompañaban seguían hablando ahora abiertamente todo tipo de peladeces, vio como don Pricilo se secreteaba con su hija, y que Karen se reía coquetamente, hasta que la vio venir a la mesa para decirle al oído,
–Con don Prici vamos a ir a tomar un poquito de aire, por aquí cerquita… vamos y volvemos…
La confundida Andrea no alcanzo a decir nada, ya que cuando iba a pedir que la llevaran ya que ella también necesitaba tomar aire, vio que su hija con el vejete sencillamente habían desaparecido…
Al rato de la desaparición de don Pricilo con Karen, Sandalio con don Silverio se dieron cuanta al instante que era ahora o nunca, pero no estaban muy seguros si aquella apetecible mujer de cabellos dorados iba a querer acompañarlos a la casa de alguno de ellos para poder dar rienda suelta a las bajas pasiones de ambos, y mientras buscaban la fórmula para hacer caer a la hembra no se imaginaron nunca que sería ella misma quien les iba a dar la solución a sus ansiosas necesidades.
Andrea quien desde que su hija había desaparecido con don Pricilo tenía unas tremendas ganas de orinar que se mezclaban con la calentura al estarse imaginando a su hija tirada de espaldas y con la patas abiertas quizás en que potrero, solo se dio a esperarlos para que el viejo luego de volver la tomara a ella y se la llevar a cualquier parte para meterle su verga.
La noche continuaba y mientras platicaba animadamente con aquel par de abusadores hombres por más que miraba en todas direcciones para ver donde estaban los excusados se convenció de que estos no existían, pero ya la ganas eran tan tremendas que no pudo más y tubo que preguntarle a sus acompañantes,
–Disculpe que los interrumpa… pero me podrían decir si aquí en el evento habrá algún baño?
Los viejos se miraron con cara de triunfo, hasta que don Sandalio intentando ser lo más desinteresado posible le dijo,
–Pus no bonita, aquí no hay baños… nadie pensó en eso… pero yo vivo por aquí cerquita, yo te puedo prestar el de mi casa.
Andrea quien no estaba muy segura de querer ir a la casa de un hombre que vivía solo pensó en negarse, pero sus ganas por evacuar eran tan tremendas que ya no aguanto más le consulto,
–Y adonde vive Usted…
–Pus a solo dos cuadras de aquí… si esta re cerca ya vera que en un par de minutos ya podrá hacer sus cositas tranquila y sin que nadie la moleste, jejejje
–Está bien vamos…, termino diciendo la rubia, quien apelaba a que esos hombres eran conocidos de don Pricilo por lo tanto no había tanto que temer.
Las lujuriosas miradas de los hombres más avispados que a esas horas aún quedaban en la fonda habían visto en primera instancia como don Pricilo se había llevado a la despampanante hija de la mujer rubia, como ahorita mismo también veían como los dos amigos de este hacían la retirada en otra dirección llevándose a esa otra Diosa que por el aspecto de su cara y el brillo imperante en sus ojos se le notaba que iba algo alcoholizada.
Andrea había reparado como el vejete de barba había tomado un carretón repleto con porquerías que según ella no servían para nada, don Sandalio para distraer a la hembra y hacer que esta se confiara más le explico que el uso de su carretón de mano era necesario en su diario vivir ya que él era un exitoso agente autorizado en la compra y venta de artículos usados, la mareada conciencia de la rubia en un principio no le dejo entender muy bien el ilustre título que el vejete le mencionaba, pero a los pocos minutos de caminar al lado de los dos hombres comprendió que este sencillamente era un ropavejero.
También vio como don Silverio por detrás del escenario aparecía con un viejo caballo de madera en precarias condiciones, y que en su otra mano traía una vieja cámara fotográfica con trípodes, vio como este terminaba de poner en el carretón de su amigo estos artículos y una bolsa llena de remolinos y otras fruslerías, fue en ese momento en que se enteró que el otro amigo de don Prici era de esos fotógrafos que se paran a en los parques a fotografiar a la escasa cantidad de gente que en la actualidad gusta de ese tipo de retratos.
Mientras caminaban por una solitaria calle no pavimentada y en donde los sones de las cumbias ya comenzaban a aminorar Andrea se preguntaba que adonde estaría don Pricilo con su hija a aquellas horas, decidió que una vez que estuvieran de vuelta le pediría a los tan amables señores que le ayudaran a ubicarlos, la rubia poco a poco se comenzaba a preocupar ya que por cada paso que daba el paisaje poblacional era cada vez más deprimente, la baja y amarillenta luz del alumbrado público le mostraban la pobreza absoluta en que vivían aquellas gentes, los viejos caminaban y hablaban un sinfín de anécdotas intentando que la rubia no se les fuera a arrepentir si ya lo únicos que les faltaba era lograr meterla adentro de la casa de don Sandalio, y ya la suerte estaría echada, en eso fue cuando después de haber caminado unos 15 minutos por los menos por esa calles apenas iluminadas, y en donde Andrea en varias oportunidades había pensado en la posibilidad de ir y agacharse detrás de cualquier árbol para ponerse a mear, claro que pidiéndole a los caballeros que miraran para otro lado, llegaron por fin a la miserable vivienda de don Sandalio.
Andrea vio que la casa en que vivía el ropavejero era la más humilde de toda la cuadra ya que daba el aspecto de estar hecha a base de puros cartones y una que otra lata, el viejo tras meter el carretón al patio y estacionarlo con la misma precaución si como estuviera estacionando un vehículo, con una emocionada galantería la hiso pasar a su morada, mientras don Silverio se encargaba de corretear a una jauría de perros que salieron a recibirlos ladrándoles amenazadoramente.
La rubia por un momento sintió la tremenda necesidad de retractarse y decirles a esos dos hombres que prefería aguantarse, pero habían caminado tanto y eran tantas sus ganas de pegarse una buena orinada, que sencillamente entro a esa humilde vivienda más o menos presintiendo lo que le podría llegar a suceder.
El viejo Sandalio caliente como el solo rápidamente encendió la luz interior de su casa en donde Andrea casi se puso a vomitar por la fuerte hediondez a mierda que había al interior, no entendía como a ese lugar se le podía llamar casa, si más daba la impresión de ser un basural, Andrea lo observaba todo parada sobre el sucio piso de la miserable casucha en que vivía el ropavejero.
Los escasos, viejos y carcomidos tablones que paraban y sostenían la paupérrima vivienda estaban atestados de porquerías colgando desde unos oxidados clavos, en una vieja mesa que las hacía de cocina estaba atestada de tiestos con restos de comida podrida, vio que al fondo de aquella lamentable vivienda estaba la cama en donde debía dormir el horrendo hombre en la cual estaban echados tres perros flacos y con aspecto de tener la tiña, sus ojos verdes veían que por todos lados de aquel caos corrían un sinnúmero de cucarachas y bicharracos de todo tipo, con desperdicios y restos de papel higiénico ya usados botados por cada rincón de la miserable estancia.
–Jejejeje… perdona el desorden lindura, pero la verdad es que hoy no esperaba traer visitas, la asustada y asqueada hembra que ya estaba que se meaba por distintos motivos, consulto por lo que había venido,
–Don Sandalio… dígame por donde está su baño…
El viejo le indico una cortina que estaba a un lado de donde estaba ubicada su cama, ese era la entrada al baño, Andrea viendo que ya no le quedaba más alternativa no le quedo más que ingresar al cubículo que le estaban mostrando, y cuando lo hiso quedo aún más asqueada que hace un rato, el baño era simplemente un cuadrado de madera en el cual el viejo tenia puesta en el suelo una vieja fuente  metálica toda oxidada, y esto no era todo, en su interior había una asquerosa y pestilente sustancia liquida de color café y que en algunos puntos también cambiaba a media verdosa, ni que decir de la gran cantidad de moscas que revoloteaban por encima de la fuente en la cual el viejo hacia sus necesidades.
Mientras Andrea aun no reaccionaba de la espantosa visión, la áspera voz de don Sandalio la sacaban de su desconcierto y la hacían volver a la realidad,
–Ese es al baño mi señora, jejejeje disculpe lo precario pero la verdad es que la fiesta era justamente para eso, con las ganancias que se logren juntar compraran wáteres para todas las casas de la población, jajajaja, así que ahora agáchese y mee tranquilita nosotros la esperamos aquí afuerita, jajajaja!!!!
Andrea viéndose sola en ese extraño baño y que ya no le quedaba más remedio, sumado a que ya verdaderamente estaba que se orinaba ahí parada, venció todas sus repulsivas sensaciones de asco, ubico cada una de sus piernas a un lado de la nauseabunda fuente, recogió su vestido negro hasta la cintura, y junto con bajase las medias y los calzones se agacho poniendo especial cuidado que ninguna parte de su delicada anatomía corporal hiciera contacto con nada de aquel anti higiénico e improvisado sanitario.
Los viejos al notar que verdaderamente aquella tremenda y hermosa mujer se iba a poner a mear corrieron como despavoridos hacia afuera de la casucha y se dieron la vuelta para espiarla por unas notorias aberturas que habían en las viejas tablas que componían la arquitectura del maltrecho baño de don Sandalio, con expectación vieron desde afuera como aquella Diosa ya estaba agachada con sus muslos abiertos y con sus ojos cerrados dejando salir de su cuerpo un fuerte chorro de líquido amarillo, por más que buscaban el ángulo propicio para mirarle la zorra no pudieron lograrlo, ya que la postura en que estaba la mujer se los impedía.
Mientras Andrea que ni se imaginaba que estaba siendo observada por los calientes vejestorios, ya terminaba de hacer sus necesidades, aun agachada con su verde mirada busco en todas direcciones intentado ver si en ese deplorable baño había papel higiénico, al convencerse que no lo había no le quedo más opción que intentar sacudir levemente sus caderas para botar la última gota de orina y se dispuso a recomponer sus ropas y salir lo antes posible de aquel nauseabundo baño al cual la habían llevado.
Una vez que ya estuvo fuera del baño vio que los viejos la esperaban muy sonrientes, y que don Silverio sacaba de entre sus ropas una de las botellas de tequila que se había traído de la fonda y como este se disponía a servir tres vasos para que siguieran celebrando ahora ya ellos tres solos y en la casa de don Sandalio, la rubia un poco extrañada les dijo…
–Muchas gracias don Sandalio por haberme prestado su baño, pero creo que ya deberíamos volver, mi hija con don Pricilo ya deben estar de vuelta y se preocuparan si ven que no estamos,
–Jejejeje no te preocupes por ellos rubia… le dijo el viejo ropavejero, ellos deben estar entretenidos en la fiesta si es que han vuelto, que tal si nos tomamos unos traguitos en mi casa, es lo menos que puedes hacernos en forma de agradecimiento por haber sido tan considerados contigo, no crees?
Andrea vio como don Silverio con una extraña sonrisa en sus ojos le pasaba el vaso lleno de alcohol más como ordenándole a que se lo bebiera a como si fuera con cortesía.
–Ven rubia sentémonos aquí para que estemos algo mas cómodos, le dijo don Sandalio a la vez que espantaba a los tres perros tiñosos de la cama haciendo un espacio para que la mujer se sentara con ellos a beber, Andrea se iba dando cuenta como aquellos hombres ahora ya comenzaban a hablarle con un acento más autoritario a como lo habían estado haciendo desde que los había conocido.
–Se lo agradezco mucho don Sandalio, pero creo que me beberé mi copa aquí de pie…, le contesto la rubia con una fingida sonrisa en sus labios, la verdad era que la hembra poco a poco se estaba poniendo más nerviosa, pero los nervios se transformaron en miedo cuando vio que el gordo Silverio junto con echar a los tres perros hacia el exterior de la vivienda, ponía una inmensa tranca de palo en la vieja puerta de esta, su mente le preguntaba y le zapateaba diciéndole que por qué motivo aquel vetusto hombre trancaba la puerta de la vivienda.
Mientras aún se preguntaba lo anterior sintió que era tomada fuertemente del brazo por don Sandalio y como este la llevo a la cama para que ella se sentara a beberse su trago en una forma más confortable según lo que le iba diciendo entretanto la jalaba.
Andrea muy nerviosa se vio sentada en la cama entre medio de hombres extraños, un silencio abismante se produjo por algunos segundos, la asustada mujer con el vaso aun en la mano intentaba bajar su vestido negro para no mostrarles más de lo debido sus esplendorosos muslos, se preguntaba que cual era la idea de aquellos viejos, aunque su conciencia ya desde hace rato le avisaba que algo pretendían ese par de mal vivientes con ella, hasta que sus presentimientos se hicieron evidentes cuando sintió la grasienta mano de don Sandalio posarse sobre una de sus piernas cubierta por la delgada tela de las medias negras, y que este le decía,
–Ya mami… dejémonos de webadas, jejejeje… porque no te quitas la ropita y nos enseñas esas cositas tuyas que aquí con el amigo tanto hemos estado deseando mirar, jejejeje…
–Queeee!?, Andrea en ese mismo momento dejo caer su vaso e intento ponerse de pie, pero fue agarrada con fuerzas por don Silverio haciéndola caer en la cama, y quedar nuevamente sentada entre los dos, ahora este último también la abrazo paseando su mano entre la cintura y el nacimiento del culo de la mujer,
–Sabes? Aun no la creemos como fue que lo hiso el Pricilo para lograr encamarse con una hembra ten apetecible como lo eres tu preciosa, jejejeje… el asunto es que con Silverio también queremos probar tus cositas, la rubia totalmente escandalizada miraba como ese asqueroso hombre descarada y abiertamente le informaba que él y el otro viejo se la querían coger a como diera lugar, fue en eso que don Sandalio ya no aguantando más se lanzó como un poseído a chupar ese femenino y perfumado cuello que le prometían el paraíso.
–Noooo don Sandalio… que hace… yo no puedo hacer eso que Usted quiereee…, le decía una muy despavorida Andrea sintiendo como el hombre la mojaba y le ensalivaba todo su cuello con unas desesperadas lamidas de perro caliente, fue en eso que sintió por el otro lado de su cuerpo una lengua distinta y húmeda que también comenzaba a chupetearla y que se la introducían adentro del hoyito del oído, causándole muy en contra de su voluntad una aparatosa sensación de escalofríos que la recorrieron exquisitamente por cada uno de los centímetros que conformaban su apetitoso y curvilíneo cuerpazo.
–Noooo que hacen… no puedoooo…!!, seguía exclamando una agobiada Andrea sintiendo en distintas partes de su cuello a dos resbalosas lenguas que la recorrían con desesperación, a la vez que alternadamente le chupaban cada una de sus orejas las cuales ya se las tenían más que ensalivadas
–Si… si puedes mamasotaaaa… eres… eres toda una Diosaaaa!… y no te dejaremos ir hasta que no culees con los dos, jejejeje… le decía el obeso fotógrafo de pacotilla quien ahora el también ya le decía objetivamente y sin remilgos de los que ellos querían hacer con ella, para luego lanzarse nuevamente a chuparle y seguir ensalivándola la oreja, el aroma a que expelía de sus dorados cabellos ya le tenían la tranca más que parada.
Don Sandalio viendo que la mujer aunque muy desesperada y reclamando que ella no quería esta no tenía las fuerzas necesarias para desenlazarse de los brazos masculinos que la sujetaban, así que comenzó a empujarla para hacer que la hembra quedara recostada de espaldas a la cama, la rubia al notar lo que quería conseguir el vejete comenzó a patalear como nunca, mientras sentía como unas descaradas manos ya le masajeaban las tetas por sobre el vestido.
Una vez recostada ambos viejos en una épica batalla de pataleos, manotazos que se entre mezclaban con las suplicas de la mujer, la fueron girando hasta lograr que ella quedara acostada como corresponde de espaldas a la cama, con cada uno de ellos ubicados a cada lado de su tembloroso cuerpo, su vestido ya estaba bastante subido, los salidos vejetes no le dieron tiempo a que la rubia reaccionara como desesperados comenzaron a seguir lamiéndola como así mismo se dieron a la exquisita tarea de despojarlas de sus ropas.
Andrea dentro de su desesperación solo se daba a bajar su vestido por cada vez que alguna mano se lo subía hasta la cintura, en un momento en que se aprestaba a seguir con sus quejumbrosos ruegos vio que don Sandalio casi montado sobre su cuerpo acercó su hirsuta barba  plomiza a su boca con claras intenciones de besarla, por lo que ella cerro su boca fuertemente, mientras sentía como el viejo le comía sus labios cerrados y como este también se los lamia, a la rubia le daba la impresión que esto en vez de enojarlo más lo calentaban, estando en eso sintió como el otro animal que lo acompañaba en sus degeneradas intenciones metía sus manos por debajo de su vestido y agarraba con poderío sus medias y sus calzones y comenzaba a bajárselos, Andrea abrió su boca en forma despavorida para gritar que este no se los sacara, situación que don Sandalio aprovecha para meter su apestosa lengua en la fresca boquita de la mujer, la pobre viéndose asaltada de esa forma no le quedó más remedio que sentir como uno la besaba en contra de su voluntad mientras el otro ya terminaba de despojarlas de sus media y calzones, su calzados de medio taco habían corrido la misma suerte.
Los viejos dándose cuenta de las condiciones en que ya la tenían se bajaron de la cama y se comenzaron despojar de sus trapos como unos desesperados, la muy atemorizada Andrea quien ya tenía claro lo que le iban a hacer solo se dio a suplicarles,
–Por favor caballeros… les juro que no le diré nada de esto a don Pricilo… pero por favor no me lo hagan…, les suplicaba mirándolos como estos quedaban completamente encuerados delante de sus ojos verdes, ella aun la protegían su vestido y sus sostenes,
–Jajajaja…nos da lo mismo que le cuentes que te culeamos a ese viejo caliente, jejejeje muchas veces hicimos lo mismo junto con él, jajajaja…, le dijo don Sandalio mientras se masajeaba la verga a la vez que le hablaba, Andrea con sus asustada mirada no pudo evitar mirarlos.
Vio que don Silverio era tan obeso que ya casi caía en lo mórbido, este a pesar de lo rechoncho al grado que casi no se le veía que tuviera cuello si era bastante ancho de espaldas y de pecho, totalmente lampiño y de carnes muy morenas, con una verga no tan grande como la del jardinero pero tampoco se podía decir que el hombre la tuviera chica, si bastante  y mucho más gorda que la de don Prici, y cuando su verdosa mirada se posó en la horrenda figura desnuda de don Sandalio se dio cuenta de que este a pesar de verse corpulento no era tan ancho de espaldas, de carnes fláccidas y trigueñas, con una panza que le colgaba hacia abajo, su pecho estaba poblado por un asqueroso enjambre de pelos plomizos que hacían que la imagen de aquella cosa que pretendía ser el cuerpo de un hombre fuese aún más espeluznante, y casi se desmayó de estupefacción cuando miro una verga casi tan grotesca y desquiciante como la de  don Pricilo, esta estaba totalmente erecta y pulsando hacia el techo, con un enjambre de venas gruesas y multicolores, a la rubia le daba la impresión que aquella verga en vez de tener venas esta estaba poblada por cables eléctricos de distintos colores, la veía tan parada que le daba la sensación como si esta en cualquier momento fuese a explotar.
Cuando se dio cuenta que los viejos nuevamente ya se estaban subiendo a la cama para acomodarse uno a cada la do de ella, comenzó otra vez a suplicarles,
–Noooo por favor yo no quiero acostarme con los dos… se los ruego… no me lo vayan a hacer…
–Jajajaja… tu sí que eres webona y bien mensa rubia… acaso no te das cuenta que ya estamos acostados los tres?, jajajaja… ahora solo falta que te quitemos ese bonito vestido negro que tres puesto y nos prestes ese tremendo culo que te cargas!, jajajaja!!!, mientras más rápido te dejes, más pronto nos iremos a la fiesta, así que todo depende de ti putita, jejejeje… le decía don Sandalio, con sus amarillentos colmillos cariados muy cerca de sus ojos.
Mientras le fue diciendo todo lo anterior el caliente y empalmado viejo fue corriendo los tirantes de vestido, las manitas de Andrea solo se posaban en las peludas manazas de él intentando detenerlo, pero el ropavejero no le hacía caso, ya había logrado bajarle el vestido y ya había metido las manos por debajo de sus espaldas para comenzar a destrabarle su fino corpiño de encaje negro,
–Noooo don Sandalio…que hace… no me saque el sostén!!!
–Jajaja… déjate de puteadas mami, nosotros sabemos lo caliente que debes estar, jajaja… si fuese distinto nunca te hubieras venido a meter a la casa de un hombre que apenas conocías, ni por muchas ganas que hubieras tenido hasta de cagar, jajajaja!! Aun así no deberías haberlo hecho, así que déjate de pendejadas e intenta disfrutarlo, ya verás lo rico que lo vamos a pasar, terminando de decirle estas últimas peladeces el viejo por fin destrabo el sostén y lo retiro de su lugar quedando sus redondas y duras tetas al aire brillando en todo su esplendor.
Tanto don Sandalio como don Silverio se quedaron embobados mirando semejante par de melones, la rubia los miraba aterrada, los veía como si estos dos fueran dos perros rabiosos mirando a su presa.
Los viejos por su parte antes de terminar de encuerarla por completo al unísono pensaron que esas tetas estaban para comérselas, poco a poco fueron inclinándose hacia ella para meterse una teta cada uno en sus hambrientas bocazas, Andrea sentía como esos calientes labios masculinos le succionaban sus pequeños y rosados pezones con fuerzas como si ambos estuviesen empeñados en sacarle leche de cada uno de sus imponentes y duros melones, sin atreverse a reclamar nada solo se daba a mirar esas dos cabezas de pelos canosos y enmarañados que hacían círculos en sus montañas de carne.
Los viejos se estaban dando el festín de sus vidas mientras devoran esas tetasas que estaban como para los dioses, succionaban, lamian y volvían a chupar como desesperados, Andrea quien se mantenía con sus piernas fuertemente cerradas con sus muslos bien apretados casi juntando sus rodillas sintió como su vestido ya estaba subido hasta más arriba de su cintura, como a su vez sentía como esos desmadejados vejetes le frotaban sus resbalosas vergotas a la altura de sus caderas, con ambas manitas intentaba infructuosamente retirar esas cabezas de sus flamante cuerpo, los minutos pasaban y la hembra no se dio cuenta cual fue el momento en que solo se dio a cerrar sus ojos mientras cada una de sus manos ahora sujetaba y casi empujaban a los viejos para que la siguieran chupando y mordiéndole las tetas como en aquellos momentos ya lo estaban haciendo, mientras que sus caderas ya hacían  tímidos y leves movimientos de apareamiento, cuando don Silverio se dio cuenta del lamentable estado en que se encontraba la mujer mientras en forma entre cortada y casi sin ganas seguía gimiendo,
–Shhhhh…Ammmmmhhh… ya noooo… por fa…vorrrr… no me sigan chupando las tetas… Shhhhhh… Ahhhhhh…
El sulfurado fotógrafo comenzó una seguidilla  de lametones que fueron bajando decididamente por el vientre de la rubia quien se seguía contoneando en forma deliciosa, el viejo al llegar a la altura de la vagina de la mujer como podía intentaba meter su lengua por entre medio de los cerrados y férreos muslos de la hembra.
Andrea por su parte consiente de que uno de esos hombres quería chuparle la panocha, por unos instantes se negó rotundamente en ella querer hacerse participe en tal degenerada partuza, pero las tibias encías desdentadas de don Sandalio le mordían tan resbalosamente rico sus pezones, sumado al vivo recuerdo de saber que a su hija quizás en que parte tan cercana también se la deberían estar culiando, con su homosexual marido que por tantos años la había vedado de tan excitantes emociones, y con don Urias que había armado tremenda patraña para adueñarse de su vida, con todo esto y sintiendo a esos dos ordinarios sujetos como urgían por apoderarse de sus intimas emociones de mujer, hasta que ya no aguanto más, como un verdadero milagro para el ordinario fotógrafo vio este como la mujer lentamente comenzaba a abrirse de patas solo para él y para su lengua, una vez que el feliz viejo la vio con su mirada perdida hacia un lado de la habitación mientras su secuaz amigo de don Sandalio mamaba tetas como en verdadero bebito, y viendo como la hembra le exponía su vagina con sus muslos bien recogidos, como un auténtico mal nacido se dio a chupar zorra como nunca en su vida lo había hecho con una hembra de tan exuberante belleza.
Los calientes vejestorios cuando se dieron cuenta que la tremenda rubia que se habían conseguido ya daba muestras de estar genuinamente caliente, sin dejar de chupar tetas y vagina se dieron la mano felicitándose por el cometido, hasta que don Sandalio ya quiso ponerle más condimento al asunto.
–Oye Silverio…esta yegua ya está lista…que tal si nos la culiamos, jejejeje…
El fotógrafo que aún no quería separarse de aquella dulce y acida vagina, se dio a contestarle…
–Mira hijo de putaaaa… mira esta zorraaaa…casi no tiene pelosss!!!!, no puedo dejar de comérmela… déjame otro ratoooo… mfsssrrpspspssss… srpsssss… se escuchaban las salpicantes mamadas de panocha que el viejo le pegaba a Andrea en la zorra…
–Jajajaja ya déjala caliente de mierda… llevas como 15 minutos comiéndole la concha ya es hora de meterle la vergaaaa…
El obeso de don Silverio hincándose en la rechinante cama en que la tenían, se dio a contestar,
–Está bien está bien…quien va primero…?
–Jejejeje me gustaría ser yo el primero ya que esta es mi casa, pero como somos amigos, que sea la suerte quien lo decida, así que tirémonos al “cachi pun”, y a la primera, el que gana se la culea primero y el otro espera su turno, jejeje…
–Me parece justo, total esta puta se la podría hasta con 10 vergas al mismo tiempo, jejeje…
Andrea escuchaba en el limbo como ese par de horrendos personajes se ponían de acuerdo cuál de los dos se la cogería primero, mientras no entendía por qué no podía dejar de estar con sus muslos bien abiertos ofreciéndoles su casi depilada vagina para que la poseyera cualquiera de los dos, hasta que extrañamente los vio mover sus manos tal como lo hacían algunos niños cuando jugaban apostando láminas de papel, con la diferencia que ahora apostaban cuál de los dos la culiaria primero…
–Piedra…!! Dijo don Sandalio, contra la tijera que había sacado el fotógrafo, que impactado se había quedado con sus dos dedos abiertos contra la cerrada mano del ropavejero…
–Me lleve la chingadaaaa… no mames hijo de puta… repitamos…
–Jajajaja!!! si mamo pendejoooo hijo de la grandísima!!!, rugió la versión desmejorada de Papa Noel –Así que hazte a un lado que voy a tomar lo que por ahora me pertenece, esta rubia por ahora es miaaaaa!!! jajjajajja!!!, se reía espantosamente don Sandalio mostrando sus amarillentos colmillos celebrando por haber tenido tanta buena suerte.
–Bien zorraaaa…! antes de cogerte quiero que me la mames… y tu fotógrafo de pacotilla instala tu porquería de cámara y saca todas las fotos que puedas, mira que cuando se nos vaya esta hembra debemos tener unos recuerdos de ella y para que nos crean los muchachos para cuando les contemos de lo muy puta que era para culiar, jajajaja!!!!
La rubia quien aún se mantenía dubitativa en cooperarles a los vejetes en sus calientes pretensiones solo se dio a cerrar sus muslos y se quedó estática, los viejos que la miraban y admiraban ese soberbio cuerpazo lleno de curvas lujuriosas notaron que la putita esa quizás iba a darles problemas haciéndose la remilgada, por lo que don Sandalio como pudo e hincado al otro lado de su cuerpo la tomo violentamente de sus cabellos y la obligo a ponerse de rodillas, para luego darle conocimiento,
–Escúchame zorra… si quieres que esto termine rápido te pondrás a chupar verga como una verdadera puta profesional, y cuando termine contigo le tocara el turno a mi amigo con el cual te comportaras de la misma forma, si no lo haces soy capaz de meter a la jauría de  perros que tengo allá afuera y hare que todos te culien como si fueras una verdadera perraaaa…!!! Y para que no se te olvide toma esto… Plaffffffff!!!!!!, Andrea adolorida hasta mas no poder por el cachuchazo que le pusieron en la cara con sus ojos verdes bañados en lágrimas por la impotencia solo se quedó mirando al viejo que ya estaba de pie en la cama esperando a que ella le mamara la verga.
Don Sandalio después del violento tortazo que le puso en el rostro sencillamente agarro su verga y la apunto a los rosados labios de la mujer, y a la fuerza se la fue metiendo en la boca hasta que se la dejo llena de carne caliente y salada, la hembra no queriendo que por nada del mundo el viejo fuese a cumplir con sus amenazas simplemente se la comenzó a chupar como él le había exigido, nada de lentamente ni cosas parecidas simplemente se la comenzó a succionar como una loca, alternando con las peludas bolas y comiéndoselas si como de verdad sintiera gusto en ello, luego le lengüeteaba el glande para después volver a metérsela en la boca, notaba que aquella salada herramienta de carne apenas le cabía en su cavidad oral, se la sentía tremenda.
Por su parte el vejete jadeaba y la agarraba del sus rubios cabellos, nuestra elegante señora de 35 años estuvo unos buenos minutos chupando aquel trozo de hierro, mientras se sentían los flashazos de las fotografías que estaba tomando un excitadísimo don Silverio que aún no se la creía que aquella tremenda mujer fuera tan buena para mamar vergas, el coño de la mujer poco a poco se había ido humedeciendo situación que la hacían ponerle más empeño a la mamada, daba la impresión que Andrea quería verdaderamente succionarle hasta la última piedra que el viejo tuviera en los riñones, su jugosa concha ya era un verdadero volcán a punto de hacer erupción, inconscientemente  ya quería ser empalada lo antes posible por cualquiera de los dos viejos.
Don Sandalio quien ya estaba a punto de irse cortado en la misma boca de la rubia simplemente se la fue retirando para ordenarle,
–Yaaaa putaaaa…! ya está buenooo…!! Ahora quiero que te acuestes de espaldas, te abras de patas y pidas que te metan la verga, jajajjajaja.
Andrea quien a estas alturas ya como que estaba empezando a pasársela bien con aquel par de calientes vejetes sin pensárselo más se estiro encima de la cama, pero aun no pensaba en entregarse a ellos como una mujer ansiosa de macho, pero sabía que si no lo hacia quizás que tipo de aberraciones la obligarían a realizar, así que abriendo al máximo sus piernas tal como se lo habían pedido y como si estuviera dispuesta a parir cualquier cosa por su vagina para luego decirle al viejo,
–Cójame don Sandaliooo… métame la verga… culieme todo lo que Usted quiera…, la hembra a pesar de estar muy mojada decía todo esto mirando hacia cualquier parte, solo lo decía porque se lo habían ordenado y no porque realmente lo deseara,
El viejo Sandalio dándose cuenta de lo fingida que estaba siendo la mujer con ellos, se montó a caballo sobre sus tetas y le soltó tres fuertes tortazos de ida uy vuelta sobre la cara,
–Plafffff!! Plafffffff!!! Plafffffffff…!!!! a mí no me vas a venir con webadas y a hacerte la victima zorra asquerosa, así que ahorita mismo me vas a pedir que te metan la verga tal como lo hace una hembra deseosa de que se la cojan, o ahorita mismo le digo al gordo que abra la puerta y que meta a los perros, jajajaja!!!!
Andrea viendo lo hombre y macho que se estaba poniendo don Sandalio para sus cosas no pudo evitar que luego de los tres bestiales tortazos que le pusieron en la cara, su panocha soltó tres impecables chorros de líquidos calientes, simplemente se puso a pedir verga como una autentica puta,
–Ohhhhh… don Sandalioooo… Usted…Usted es todo un hombreeee… quiero su vergaaaa… de verdad que ahora si la quieroooo… metamelaaaa… metamelaaaaaa todo lo que quieraaaa!!!
El viejo pensando que la hembra decía todo aquello para que no le siguieran pegando se sintió un poco más conforme con la situación,
–Jajajajja encantado putitaaaa… no sabía lo caliente y degenerada que eras, y que hay con mi amigooo…? él también quiere metértela…
–A él también le tocara su parteeee… se lo aseguroooo… seré buenita con los dos… pero por favor necesito que me den vergaaaa…, la rubia se había dejado llevar por sus emociones, recordó que don Pricilo se la zurraba todo lo que el quería y que hasta ahora la amarraba si es que se ponía altanera, con todo esto en la mente su ardiente naturaleza exploto para comenzar a pedir como una verdadera fulana a que se la metieran, era la misma ardiente naturaleza que ella le había heredado a su hija…
El vejete ya no necesito más, con una lujuriosa sonrisa de triunfo se puso de rodillas entre medio de esos dos torneados muslos abiertos, tras montarse sobre el portentoso cuerpo de la bella mujer y metiendo sus manos por sus desnudos hombros, despaciosamente comenzó a meter su grueso cipote en el empapado coño de la rubia, se lo iba metiendo lentamente,  muy lentamente, sintiendo cada sensación de disfrute por cada centímetro en que avanzaba por aquellos místicos interiores vaginales de tan tremenda Diosa que se había calentado hasta la locura al saber que le estaban pegando y que iba a ser poseída por dos viejos distintos.
Andrea con su cara transformada por una nueva lascivia que le nacía hasta por los poros sentía como su vagina era abierta por aquel grueso glande, y que este luego le cedía el paso al nudoso tronco de aquella novedosa verga, la hembra experimentaba gratamente como poco a poco se iba tragando esa tremenda monstruosidad masculina, quien al sentirla incrustada hasta las bolas sin aguantarse más, ni menearse ni nada parecido sintió un orgasmo delicioso que la recorrió entera, de arriba a abajo que le estremeció hasta el último dorado pelito de su cuerpo.
El excitado vejete sin ni siquiera haberse dado cuenta que la rubia se había ido cortada con solo saberse empalada por su cipote, comenzó una bestial serie de aserruchadas que por cada uno de ellos hacia que la hembra cada vez se fuera entregando todavía más al vicio absoluto.
A partir de ese momento don Sandalio comenzó el mete-saca más bestial de su vida, el viejo se la cogía de una manera salvaje, solo se oían sus propios bufidos de calentura mientras se la metía y se la sacaba, que se entre mesclaban con los femeninos gemidos de placer que fluían de los sensuales labios de la entregada Andrea, el chapoteo de su verga en la jugosa almeja de la rubia sumado a los seguidos flashazos en que se tomaban las fotografías hacían la escena más caliente de lo que ya era.
Mientras a la rubia hembra la asaltaban una bestial oleada de exquisitos y escalofriantes corrientosos en todo su cuerpo ella enroscaba sus piernas y las abría de la forma más morbosa que un pobre mortal se pudiera imaginar, mientras don Sandalio que ya babeaba con su cara totalmente descongestionada por la excitación de tener su verga metida dentro de tal loable cuerpazo hundía su puntal de carne hasta casi traspasarle la altura de su cintura.
La rubia sentía un calor desquiciante adentro de su estómago, se estaba orgasmeando como una condenada con la verga de aquel horrendo ropavejero, el viejo sacando todas sus fuerzas de contención para no derramase dentro de aquella monumental criatura fue aminorando sus embestidas.
Luego de quedarse por un delicioso rato ensartado dentro de aquel dorado cuerpo de Diosa, jadeando y respirando como un verdadero animal antes de ser sacrificado lentamente se fue desacoplando y se tumbó boca arriba en la cama, cuando el empalmado vejestorio se paró del lecho y tras mandarle un asqueroso escupitajo en la cara y mientras la hembra continuaba con las piernas abiertas mostrándoles su zorrita abierta y en todo su crudeza, ella ya lo había intuido, escupida y todo supo que ahora le tocaba al fotógrafo.
Don Silverio al notar que la hembra complacientemente se mantenía con sus bellos muslo abiertos esperándolo, también se ubicó encima de su cuerpo, ubico su grueso instrumento  en la entrada de aquella deliciosa vagina casi despoblada de pelitos y comenzó a pasar su resbaladiza verga por aquellos jugosos labios vaginales que nuevamente se habían vuelto a cerrar, concentrándose al máximo y de un solo empujón se la introdujo hasta lo que más pudo, quedándose estático y con los ojos cerrados, el gordo se sentía en el mismísimo paraíso, aquella mujer era de ensueño y él también se la había logrado meter hasta el fondo de la zorra y con ella dejándose.
Andrea sintió la feroz estocada dejando salir un auténtico alarido de mujer bien atendida, la morbosa situación de estar ella culeando con dos viejos distintos y que estos se turnaran para beneficiársela la tenía en un infierno exquisito en donde todo era placer, recibir, gozar, dejarse y volverla a recibir, su mente en eso estaba, cuando este nuevo viejo ya había comenzado con un nuevo mete y saca tan exquisito para ella como había sido el anterior.
La rubia nuevamente estaba chorreando abundantes cantidades de jugos vaginales producto de la inmensa calentura en que la tenían la dupla de viejos, esta verga la sentía más corta pero sí bastante gruesa para ella poderla gozar a sus anchas, las oleadas de orgasmos se venían uno tras otro, el caliente vejete que se la culiaba con despiadados apuntalamientos como si estuviese enojado, no se cansaba de recórrela con sus manos, era increíble para el estar encajado en aquel suave cuerpo lleno de curvas exquisitas, como pudo se fue dando vueltas con ella ensartada para que fuese la rubia ahora quien lo galopara, don Sandalio por su parte ahora era el quien tomaba fotografías inmortalizando a aquella misteriosa y endiablada mujer.
Andrea después de haberse montado en forma gratificante sobre el obeso cuerpo del fotógrafo de la plaza ahora lo galopaba como una desaforada sobre la verga que este se gastaba, como la herramienta de don Silverio no era tan larga como la de don Sandalio y la de don Pricilo, pero sí bastante ancha, la rubia se refregaba como desesperada intentando metérsela más para adentro todavía, la sentía muy rica y exquisita, ondulaba como una experimentada odalisca sobre ella, se dejaba caer y se la exprimía con salvajes movimientos de apareamiento, los escalofríos eran tan reconfortantes para ella que sencillamente y llevada por el instinto se lanzó sobre su boca para besarlo mientras comenzaba a cabalgarlo tal como lo había hecho su hija con don Pricilo solo hace dos días, pero ella se prometía ponerle más ímpetus, el viejo estaba en la gloria.
Mientras la  caliente hembra se comía por el coño la verga de don Silverio montada sobre su obeso cuerpo esta quedo paralizada cuando sintió que la cama se movía por detrás de donde estaba ella, con la verga metida en su zorra como pudo miro para atrás de su cuerpo y vio que don Sandalio ya acomodado detrás de sus nalgas le decía,
–Te la has comido alguna vez por el culo y la zorra al mismo tiempo mi reina… La escandalizada rubia cuando ya iba a comenzar a pedir clemencia sintió como el viejo ropavejero le dio conocimiento, –No me interesa saberlo, pero ahí te va la mía por el culo mi princesa… disfrutalaaaaa!!!, fue lo último que dijo el horroroso hombre cuando sin ningún tipo de preámbulo se la metió de una impecable estacada haciendo que la rubia sintiera que prácticamente esas dos vergas la estaban partiendo en dos,
–Ahhhhhhhhyyyyyyy… don Sandaliooooo!!! Saquelaaa no me la puedo con las dos al mismo tiempoooo!!!!, le grito la desfalleciente rubia al verse atacada por sus dos orificios
–Si te la puedes zorraaaaa…!! Tu tranquilita que nosotros haremos los movimientos, jajajajaja!!! Uffffff estas bien apretadita por el culo mi reina, se nota que  no te lo han ocupado muchooo!!!, le vociferaba el vejete sintiendo las gratificantes contracciones anales que hacia la rubia con esa larga y gruesa verga metida hasta la altura de sus intestinos, Andrea sentía con su boca totalmente abierta la doble empalada, don Silverio ahora se movía despacito intentando que no se le saliera su herramienta, esa rubia estaba exquisita.
Don Sandalio bien agarrado de la pronunciadas caderas de aquella Diosa, comenzó un lento mete y saca anal que poco a poco le estaban haciendo sentir un desconcertante placer que el jamás nunca en su vida había sentido, ya ambas vergas entraban y salían por los orificios de la rubia, a estas alturas para Andrea la humedad en su coño y en el culo era total que apenas sentía las fricciones de las vergas, pero si estaba sintiendo muy rico, el dolor del primer espolonazo que le habían dado por el culo ya había sido superado, por los deleitosos escalofríos que ambas vergas le estaban otorgando a ella y a todas sus curvas.
Como ahora eran dos los machos que la hacían gozar hasta la locura ni se quejaba por los dolorosos chupeteos que ambos le daban a su cuerpo, el viejo Sandalio como un verdadero vampiro le mordía su cuello y sus hombros mientras que el obeso fotógrafo se daba a succionarle y morderles la tetas, era un sanguchito espectacular y la rubia ya pensaba y se las ingeniaba para buscar la mejor forma de ella moverse para sentir más rico y para hacerlos sentir a ellos también, su boca continuaba  abierta emitiendo guturales bramidos de placer por cada vez que los viejos se hundían en sus exquisitas profundidades.
  
Andrea quien se encontraba nadando en un mar de placeres indescriptibles debido al doble agasajo que le estaban dando los dos amigos de don Pricilo se apoyaba lo mejor que podía en los hombros de don Silverio para que este no le retirara ni un centímetro de verga desde su coño, mientras se daba a empujar  rítmicamente hacia atrás intentando que don Sandalio le despedazara su tremendo culazo que vibraba exquisitamente por cada apuntalamiento que le pegaba el ropavejero por la retaguardia, ella notaba como se comía por el culo esos casi 25 cm de carne caliente mordiéndose los labios, hasta que ya no aguantando más, y animada por su propia naturaleza de mujer, instintiva naturaleza de sentirse una verdadera hembra, comenzó una vibrante cabalgada poniendo especial cuidado que ninguna de los dos vergas se le fuera a salir de sus orificios, era increíble ver como esa joven y hermosa mujer le daba caña a dos miserables vejestorios, tanto su culo como su zorra se habían lubrificado de los líquidos  que expelían aquella vergas que salían y entraban sin ningún tipo de dificultad en su cuerpo.
Estuvieron cuelandose entre los tres por espacio de unos 30 minutos por lo menos, era una cacha impresionante, la hembra buscaba los labios del viejo que estaba abajo levantando bien el culo para que el otro que estaba detrás de ella empellera mas profundamente, para luego dejarse caer sobre la verga que tenía por delante y enderezar su cuerpo afianzándose a ella y buscar con sus brazos hacia atrás y poder besarse también con don Sandalio que ya sus ojos ni se le veía por lo enrojecidos y resquebrajados que los tenia a causa de la calentura, fue en eso que la hembra sintió como el vejete de atrás le sacaba su instrumento goteante de todo tipo de líquidos tomándola rudamente de sus rubios cabellos para desclavarla de la verga de su amigo arrastrándola dolorosamente hacia afuera de la cama para hacer que ella se tendiera de espaldas en el mugriento piso de su vivienda y ser el  quien descargaría primero adentro de su cuerpo…
Mientras esto sucedía un sonriente don Silverio aun tendido en la cama se masajeaba su verga viendo la caliente operación de su amigo con la rubia,
–Ahora si puta… te comerás todos mis mocos, le decía a la misma vez que se le iba montando sobre su cuerpo, Andrea que no andaba muy lejos del ardiente estado en que se encontraba don Sandalio les ponía en evidencia que ella también lo deseaba,
–Ohhhhh Don Sandalio… demeloooo quiero todo su semen adentro de mi cuerpoooo!!! Ohhhh Dios que rico fue eso que me hicieronnnnn!!!
–Jajajjajaj sabía que te iba a encantar puta de mierda… eres una autentica zorra, con cara de señora remilgadaaa…!! Toma ahí te va la vergaaa!!!, diciendo esto último el viejo se la volvió a enchufar hasta el útero.
Así estuvieron culeando en el suelo por un espacio de dos minutos, hasta que cuando el ropavejero sudando como un animal a la vez que metía y metía su verga buscando el momento propicio para descargar sintió cuando la rubia comenzaba a exprimirle la verga como una desesperada, la sensación fue tan gratificante que ya no pudo contenerse más…
–Ohhhh Zorraaaaaaaaa… como me la aprietas grandísima putaaaa!!!, con la vista levantada y con sus ojos en blanco el vejete le soltó sus chorros de masculinidad que salían a raudales, Andrea con una sonrisa de viciosa se los recibía con una oleada de orgasmos continuos y exquisitos, mientras sus cuerpo vibraba y se encabritaba deliciosamente por cada feroz empujón que el vejete le plantaba, la hembra estaba en el cielo.
Una vez que don Sandalio vertió su última gota de semen en aquel mancillado cuerpo de Diosa, simplemente se dejó caer a un lado de ella, por lo que don Silverio con cara de perro caliente se le acerco, Andrea quien lo veía como si estuviera en un espejismo, su acalorado temperamento de hembra complaciente la hiso abrir sus mulos aun más en clara señal de que ella estaba dispuesta a recibirlo a él también, así sin darse cuenta nuevamente tenía otro obeso cuerpo masculino arremetiendo contra sus indescriptibles y diabólicas curvas solo hechas para el pecado de la carne.
La gruesa y corta verga de don Silverio causaron estragos en la acalorada mente de la rubia, ya que ella quería sentirla más adentro de su vagina, pero lamentablemente esta era más corta para sus acalorados deseos, por lo que la mujer agarraba de las mórbidas nalgas al fotógrafo suplicándole que se la metiera más para adentro,
–Ohhhhh don Silverio… más adentroooo métala más adentroooo, yo sé que usted puedeeeee…!!!
El desesperado viejo estaba dando su vida por complacer a la hembra que casi llorando pedía por mas verga, metía empujaba, se acomodaba, para luego volver a tomar fuerzas e intentar sacársela hasta por la boca si es que podía lograrlo, la rubia notando el empeño que le ponía el obeso sujeto, lo premiaba con abundantes cantidades de jugos vaginales con los que le bañaba la verga, hasta que ya no aguantando mas tanta calentura, la caliente mujer enarco sus espaldas y se lanzó con una vibrante arremetida hacia arriba cuando el vejete venia de vuelta en una de sus bestiales aserruchadas quedándose pegados ambos tal como lo hacen  los perros en época de apareamiento…
–Ahhhhhhhh rubia eres una Diosaaaaaaa para culearrrrrrrrr!!!!!, le grito el gordo mientras su verga no paraba de escupir semen espeso y caliente que se entremezclaba con los caldos femeninos de la rubia y con el otro esperma que la hembra ya poseía en su matriz producto de la anterior acabada de don Sandalio.
Lentamente los músculos de ambos contendores sexuales se fueron soltando hasta que sencillamente el gordo la desclavo, Andrea toda traspirada y sintiéndose como si la hubieran apaleado llevo sus manitas a sus ojos, no por ponerse a llorar ni cosas parecidas, simplemente porque las cachas que le habían puesto habían sido bestiales, ni siquiera sentía fuerzas como para cerrar sus muslos, estos se mantenían abiertos de par en par, desde su vagina con escasos pelitos dorados comenzaban a escurrir vistosas muestras de semen mesclado de los dos hombres distintos que habían descargado adentro de ella,
–Jajajaja… gracias mami, fue un placer haberte puesto tremendas cogidotas, una vez que te vistas puedes ir a mi carretón y sacar todos los productos que quieras, jejejeje…, le decía don Sandalio mientras se estaba vistiendo…
–Jejejejej así es señora mía, cuando ande por la plaza no dude en pasarse a tomar una fotografía con su hija, para Usted serán gratuitas, jejejeje
En la oscuridad de las calles dos desmadejadas figuras caminaban al lado de un esbelto cuerpo femenino, la mujer rubia y con un cuerpo soberbio se tambaleaba de vez en cuando dando la impresión que en cualquier momento se iba de bruces al suelo por lo que los vejetes la tomaban y la abrazaban en donde también aprovechaban para agarrarle culo. Andrea, don Sandalio, y don Silverio iban de vuelta para la fonda, los dos viejos se la había estado culeando por espacio de un poco más de 2 horas.
(Continuara)