Una Familia Decente 7
(UFD7)
Don Pricilo se despertó ante los lamentosos sollozos de Andrea. Por un momento no entendió de que se trataba la alharaca que estaba armando la rubia, si solo hace algunas horas se había estado meneando exquisitamente junto con él, se dijo para el mismo, al momento de notar que quizás la mujer ya se había arrepentido de todas las cochinadas que habían estado haciendo juntos, pero a sabiendas que esa partida él ya la tenía ganada se dispuso a seguir quebrantando la recién violada moralidad de aquella elegante y otrora decente hembra.
–Y por qué lloras mamacita, acaso no te gusto la noche que acabamos de pasar juntos?, jejeje, le dijo una vez que la apretujo aún más hacia su obesa humanidad, aplastando sus desnudas tetas contra su áspero pecho peludo, ella por su parte se limpió las lágrimas de su cara y se dispuso a ponerle atajo a la canallada que acababa de cometer hacia su hija y su serio marido que se encontraba ausente en el hogar,
–Don Pricilo… por favor… esto no debió ocurrir nunca, le decía con voz temblorosa y de verdadero arrepentimiento, a la vez que le veía la burlona sonrisa con que este la miraba dejándole ver esa parte ennegrecida y podrida que tenía en la dentadura, para luego continuar, –Le prometo que no le diré a mi esposo lo que ocurrió en su ausencia, solo váyase y déjeme sola!, se lo ruego!!…
El vejete quien escuchaba lo que decía la desnuda y rubia mujer que mantenía abrazada, quedo desconcertado por lo que sus oídos escuchaban, si ella misma era quien lo había estado calentando desde tempranas horas del día anterior, además que Andrea se había comprometido en que hoy día mismo se acostarían los tres juntos, y esta oportunidad por nada del mundo la dejaría pasar, pensó en que no le quedaba más opción que doblegarla a la fuerza si es que era necesario, y si tenía que abofetearla para hacerla entrar en razón lo haría! se volvía a decir.
Además que ya no habían razones para mantener tantas consideraciones, le quedaban 5 días para gozarlas a las dos juntas, y una vez que llegara el flacuchento de don Urias, simplemente se las violarían entre los dos, según lo que había acordado con su jefe entre paréntesis, que si no fuese por la buena suma de dinero que le estaban pagando, jamás se las hubiera entregado.
–Mire señora Zavala, quiero que me escuche bien lo que le voy a decir, le dijo el vejete tomando aire y conteniéndose para no tener que zurrarla en ese mismo momento, –Por si no lo recuerda, anoche era usted misma quien pedía que le metiera mi verga como una verdadera puta!, jejeje!!, y si no lo recuerda… también le aviso que su hija que es tan putita y calentona como Ud., está durmiendo totalmente borracha solo a unos cuantos metros de aquí, jejeje, y a mí no me cuesta nada levantarme, traerla para acá y culiarmelas a las dos juntas, jejeje, pero como a mí me gusta que la cosa sea más sabrosona, quiero que sea Ud. misma quien la convenza para que se acueste con nosotros antes que llegue Eduardito, te queda claro putita, jejeje…
Andrea quedo escandalizada con las insanas pretensiones que nuevamente le estaba solicitando ese demonio con cuerpo de viejo, eso que le estaba pidiendo era un degenaramiento con letras mayúsculas, y ella no estaba dispuesta en ofender a su familia con la magnitud de tan perversa solicitud que le estaba proponiendo el desvergonzado de don Pricilo, por lo que solamente pudo decir,
–Noooo!!, yo nunca haría algo así, Karen es mi hija, y lo que Ud. quiere solo lo podría desear una mente enfermaaaa!!, exclamaba Andrea haciendo movimientos con su cuerpo, y sus manos como de querer levantarse y alejarse de ese hombre que si bien ya se la había follado, ahora le estaba tomando miedo por sus perversidades…
Don Pricilo quien no se daba ni por aludido, ya que sabía que tenía el sartén tomado por el mango solo atino a reírse en la misma cara de Andrea,
–Jajajajajaja!, Tienes toda la razón del mundo Andreita, Ud. dos ya me tienen enfermo, pero enfermo de calienteeee!!, jejeje, así que no me salgas con esas mamadas perra de mierda!, le decía a la vez que las facciones de su cara se iban contrayendo a causa de la ira, –O acaso no te acuerdas con la cara de puta que le mirabas la zorra a tu hija!!, jajajaja!!, yo sé que se la mirabas putita, me di cuenta que solo te faltaba un empujoncito y te hubieras lanzado a lamérsela y sorberle todos sus jugos zorreales, jajaja!!, y yo quiero que eso suceda mamasotaaa!!, era solo que la otra puta estaba tan borracha que no hubiese sentido nada y tampoco hubiera podido participar de ese sabroso jueguito que yo quiero que las dos me brinden, jejeje, así que déjate de estupideces y anda preparándote, que desde hoy las dos pasan a ser mis yeguas, jajajajaja!!
Andrea, a quien la cordura ya le había llegado a su mente, opuso una férrea resistencia a las viles pretensiones de su viejo yerno, nunca se imaginó lo desequilibrada que podría tener su cabeza este viejo pervertido y vicioso, pero se sabía una mujer fuerte de carácter, si bien había caído en las garras de este entregándole ella misma las bondades de su cuerpo por culpa del alcohol, ahora no estaba dispuesta a continuar con las bajezas que este requería,
–Nooo! esta Ud. equivocado!, eso no fue como lo dice!!, la rubia ahora ponía más ímpetu en zafarse de los brazos del vejete, intentando a la vez no hablar muy alto no fuera cosa que Karen se despertara y la sorprendiera acostada desnuda con su marido.
Don Pricilo al notar que su joven suegra se le quería echar a volar, determino que esta yegua ya estaba necesitando una buena doma por su parte, por lo que muy enojado se levantó de la cama para dirigirse a buscar sus pantalones y sacar su grueso cinturón de cuero que tantas gratificantes emociones le había regalado desde que se lo había comprado…
Andrea no pudo evitar de quedarse mirándole la verga que caía gruesa y orgullosa, bamboleándose en todas direcciones por cada movimiento que hacia el vejete, era increíble para ella pensar en que esa cosota gruesa y venosa se la habían metido por su panochita, lo recordaba clara y nítidamente, como también en su cuerpo creía aun sentir las tibiezas del semen desparramado al interior de su estómago, pero quedo aterrada cuando vio la diabólica expresión en la cara del viejo, al momento de ya venir acercándose desnudo y con cinto en mano, y cuando don Pricilo ya se aprontaba a tomarla para ponerla en cuatro patas y darle unos feroces guascazos en el culo, sintieron ruidos en el jardín trasero, el vejete miro disimuladamente por la ventana en donde pudo ver a Karen envuelta en la frazada sirviéndose un vaso de Coca-Cola,
–Te salvaste putonaaaa, se acaba de levantar mi mujer, jajaja! le decía don Prici a la vez que se vestía rápidamente, Andrea se había tapado con una sábana y daba gracias a Dios que aquel sátiro ya se retiraba de su habitación, pero el viejo fue claro y enfático con sus últimas palabras, –Escúchame bien zorra asquerosa, tú me perteneces, así que te portaras muy bien conmigo desde aquí en adelante o si no le contare a tu hija y a tu marido lo suelta de tornillos que eres cuando te tomas un trago, jajaja, y que a lo mejor hasta ya te encuentras preñada con todas las acabadas que te pegue anoche adentro de tu zorra!…, y lo último putita…de que nos acostamos los tres, nos acostaremos igual, te guste o no te guste…y si no es por las buenas será por las malas, te daré un tiempito para que lo razones y te vayas preparando, y por la puta de tu hija no te preocupes yo me encargo de ella, ahorita me iré a tirar al sofá y me hare el dormido, tu veras que le inventas, jajajaja!!, nos vemos esta noche mi amor, jajajaja!!, salió riéndose el vejete, y dejando a Andrea sola en su ya no pulcra habitación de casada.
Lo primero que sintió Karen cuando se despertó fue un fuerte dolor de cabeza, y una sed que nunca en su vida había sentido, lo último que recordaba de la noche anterior fue cuando don Pricilo le pasaba un trago mientras ella estaba bailando, se extrañó de verse acostada en el sofá de la terraza, se preguntaba qué había pasado con su esposo y su madre, supuso que lo más lógico es que ellos estarían durmiendo cada uno en su habitación, se percató que estaba desnuda y solo tapada con una frazada, sentía que su cuerpo ardía como nunca, por lo que se levantó envuelta en el mismo cobertor, y se dirigió a servirse un vaso de gaseosa, la sed la estaba matando, mientras bebía miraba todo a su alrededor vio que su vestido y ropa íntima estaban doblados en una silla, no recordaba en qué momento se había desnudado, todo le parecía raro, muy raro.
Miro hacia la cabaña de madera de seguro que su marido estaría durmiendo. Antes de irse a acostar con el decidió en que ordenaría aquel desastre, no habían alcanzado ni siquiera a prender el carbón, todo era desorden y vasos a medio servir, pero pensó en que lo habían pasado muy bien, en eso se dio cuenta que la puerta de la cocina estaba entre abierta, lo más lógico era que su madre ya debería haberse levantado, así que se propuso a ir a saludarla.
Si otra hubiese sido la situación la joven habría estado muy preocupada por lo que podría estar pensando su madre con respecto a su ultimo comportamiento, pero recordaba claramente que su mami, se había mostrado muy contenta al igual que ella de participar en aquel jolgorio, por lo tanto en la mente de Karen no había ni una gota de arrepentimiento ni nada parecido, la fiestoca había estado excelente se decía.
Cuando Karen ingresó al living de su casa, lo primero que escucho fueron los fuertes ronquidos de su marido, lo vio que dormía a pata suelta tirado en el sillón de la sala de estar, camino despacito hacia la habitación de sus padres, al entrar a ella vio a su madre que venía recién saliendo de haberse dado una ducha,
–Hola, le saludo la nena con un poco de vergüenza por presentarse ante ella en tales condiciones, Andrea intentando parecer lo más normal posible, solo le contesto intentando ser
simpática…
–Hasta que despiertas dormilona, le dijo con una leve sonrisa forzada en su rostro, Karen no lo noto…
–Oh…mamá, discúlpame, es que yo no tengo la costumbre de beber, y anoche se me paso la mano, jijiji…
–Y bastante!, vas a tener que medirte para una próxima oportunidad, no es bueno que a una mujer se le pase la mano con el alcohol, le decía Andrea sintiéndose que ella no era quien para dar ese tipo de consejos, ya que ella tampoco se había medido a la hora de beber, y había terminado encamada con el vejete que en esos mismos momentos se encontraba haciéndose el dormido.
–Que paso anoche?, lo último que recuerdo fue que estaba bailando y que don Prici me servía un trago, de pronto ya no recuerdo nada más,
Andrea estaba espantada, ya que pensaba que quizás su hija podría recordar la parte en que les había estado bailando desnuda, de como ella misma había accedido a que se quitara el vestido y su ropa interior, de como ella se había estado besando con el viejo en su misma presencia, pero lo que más la aterraba era pensar en que diría su hija?, si esta se diera cuenta que ella… su propia madre se había estado beneficiando morbosamente con la plenitud de su curvilíneo cuerpo?, y aunque no quería reconocerlo, en el fondo de su mente sabía que se había estado calentando a costas de ella.
–Pero como que no recuerdas nada?, si te veías tan contenta…, le dijo Andrea para medir el terreno que estaba pisando, mientras se vestía rápidamente con un sobrio vestido color gris, antes de que se apareciera el viejo, sabía que este ya era capaz de cualquier cosa.
–De verdad mamá…no recuerdo nada de nada!…, ay qué pena me da el hecho que me hayas visto en esas condiciones…
–No te preocupes, le dijo la rubia a su hija intentando suavizar la situación y a la vez de darse cuenta que en realidad su hija parecía no recordar nada, –Mejor entra a la ducha y yo te iré a buscar ropa para que te vistas, tendremos que ordenar el desastre que dejamos.
Mientras Karen se daba una refrescante y reparadora ducha, Andrea se dirigió a la cabaña para ir a buscarle ropa, el vejete quien había parado la oreja en el momento en que las dos hembras conversaban en la habitación, se dijo para el mismo que este día iba ser muy agradable y entretenido para él, que bien se lo pasaría con sus dos mujeres, estaba decidido en calentar nuevamente a la rubia para que esta nuevamente solita se le entregara, y lo más rico de todo era que él estaba totalmente convencido de la cara de puta caliente en que la madre había mirado a la hija la noche anterior en que esta les había bailado sin nada de ropa, ahí estaba la clave se decía para el mismo.
Andrea ya había escogido un lindo vestido para su hija, y cuando ya estaba dispuesta a salir con las ropas en la mano se encontró frente a frente con la gruesa humanidad de don Pricilo, quien le bloqueaba el paso,
–Como estas putita, jejeje, veo que todo anda bien con la niña, al parecer ni se ha dado cuenta de nada, jejjeje, Andrea quien ya no quería más problemas con aquel hombre, solo le dijo,
–Por favor Señor déjeme pasar!…, ya le dije que lo que paso anoche fue un error por mi parte, yo no quiero tener nada que ver con Usted, termino diciéndole y en un tono que se marcaba la seguridad en que le estaba hablando,
El viejo no tomando en cuenta lo que la deleitosa y juvenil Milf le estaba diciendo, y al verla con sus rubios cabellos tomado en una cola, con esa cara de señora decente seria, y siempre recatada, solo se dio a tomarla bruscamente desde su cintura para afianzársela contra su pecho,
–Es increíble la forma en que me calientan tú y tu hija mamasota, las deseo desde el primer día que llegue a esta casa, y parece que fuera mentira que ya me las haya culiado a las dos, jejeje, vamos dale un besito a tu machooo!, le decía con desesperación mientras ansiosamente buscaba los labios de Andrea, esta por su parte lo evadía moviendo su cabeza en todas las direcciones posibles, el viejo la tenía bien agarrada…
–Déjese viejo caliente, ya le dije que yo no quieroooo!, decía la hembra intentando no levantar la voz para que Karen no los fuera a escuchar, e intentando zafarse de ese abrazo forzado en que la tenían atrapada…
Don Pricilo la soltó de una, Andrea retrocedió tres pasos mirándolo con odio, a estas alturas la mujer estaba totalmente consiente de la transgresión cometida, ese viejo la había emborrachado a ella y a su hija solamente para aprovecharse de ellas, y lo había logrado, pero ella por nada del mundo iba a dar pie para que eso volviera a ocurrir.
–Así que tú ahora no quieres maldita zorra?, le pregunto el jardinero, quien su cara ya se había enrojecido por la ira…
–Ya se lo dije! Y no se lo volveré a repetir!!, anoche estaba borracha, Ud. me emborracho para poder acostarse conmigo, además que Ud. bien sabe que yo soy una mujer casada, y para que vaya sabiendo… El viejo ya no pudiendo contenerse más de escuchar las mamadas que hablaba esa puta, levanto su mano rápidamente e incluso sacando su lengua en señal de concentración y rabia, hasta que ¡Plafffff!, le asesto un fuerte golpe en el rostro que dejo tambaleando el cuerpo de la mujer quien fue acallada en el acto de sus alegatos.
Andrea quedo petrificada, con sus ojos verdes parpadeando rápidamente producto del estupor, se llevó una de sus finas manitas a su rostro este le ardía como jamás en su vida lo había sentido producto del fuerte golpe recibido en su cara, solo atinó a decir…
–Ud. no puede hacerme esto!… usted no es nadie para pegarm…. ¡Plaffffff! Plafffff! Plafffff!!, siguieron retumbando los fuertes guantazos que la fémina iba recibiendo en su cara y parte de su cabeza, en su sobresaltado recorrido a golpes no supo en que momento fue a dar al suelo, donde el inmesiricordioso vejete le puso tres fuertes patadas en el culo para que aprendiera quien era el que mandaba desde ahora, y agarrándola en forma violenta desde sus cabellos la levanto fuertemente para atracarla contra el muro interior y decirle muy cerca de sus oídos….
–Pues sí que puedo hacerlo putaaaa!! Yo soy tu macho desde el momento en que te comiste mi verga maldita zorra…y ahora me sales con aires de señora seria y decente?…eso tenías que haberlo pensado antes de haberte acostado conmigo rubia conche tu madre!!,… yo soy tu dueño y tengo el derecho de pegarte todo lo que yo quiera!, y me da lo mismo que la otra putilla de tu hija lo sepa, me escuchas babosa de mierda!!! Ahora abre esa boquita y dame un beso con lengua y convénceme de que eres mi mujer porque si no lo haces soy capaz de matarte a palos y delante de tu hija!!, el vejete resoplaba como toro embravecido, y terminando de decir lo último le mando un sendo escupo en pleno rostro, con la única finalidad de enseñarle que él podía hacer lo que se le diera la gana con ella.
Andrea en estado total de pánico por la pateadura que le acaban de dar, solo fue subiendo su rostro escupido y resignado, hasta que poso sus fresca boca en los gruesos labios de aquel energúmeno que le estaba enseñando quien era el que mandaba, el vejete al sentir el frescor de la lengua de Andrea comenzó un violento movimiento lingüístico, forzando a la mujer a que enredara su lengua con la de él, prácticamente se la estaba comiendo.
Se estuvieron besando salivosa y brutalmente por espacio de unos dos minutos por lo menos, gruesas lagrimas mescladas con escupo corrían por las mejillas de Andrea, hasta que el vejete determino que por ahora era suficiente, estaba seguro que con eso la hembra ya sabría cómo comportase al menos por un buen lapso de tiempo…
–Ahora te iras y actuaras como si nada de esto hubiese sucedido, porque si no me convences de eso te voy a violar delante de tu hija! Entendiste rubia de mierda!! Andrea lo veía con los ojos inyectados en sangre, se daba cuenta que el viejo estaba realmente enojado con ella, solo atino a limpiarse las lágrimas y las salivas que aun corrían por su cara, y a asentir afirmativamente.—Jjajajaja, así me gustas perrita que sepas quien es el que manda en esta casa desde ahora, y para que no se te olvide quien es tu dueño me dejaras esto de regalo, don Pricilo metiendo rápidamente su mano por debajo del vestido y de un solo jalón le arranco los calzones dejándola a zorrita pelada, –Y cuidadito con ir y ponerte calzones, porque o si no? te tendrás que atener a las consecuencias, jajajaja!! desde hoy tienes prohibido ponerte calzones ni nada parecido sin que yo te lo ordene, deberás pedirme permiso, y acuérdate que tenemos un tema pendiente con tu hija, jajajajaja!! Ahora largo de aquí zorra buena para la verga…! desaparécete putaaaa…!!
Andrea con su temperamento totalmente quebrantado, recogió las ropas para su hija, y salió de la cabaña en dirección hacia su casa, la traumática vivencia recién acontecida la habían dejado en total estado de conmoción, se dirigió rápidamente al baño de visitas en donde se encerró con llave, lentamente se fue llevando sus dos manos a la cara, y apoyada contra el muro lloraba en silencio, pensaba en cómo habían llegado a esa situación?, como era eso que un viejo ordinario que hasta hace muy poco tiempo había sido su jardinero le hubiera pegado, y se la hubiera follado?, y con cooperación de ella misma!, se decía, quien era el culpable de todas sus desgracias?, Eduardo?, su tío?, ella misma quizás?, o tal vez don Urias?, todo era un mar de confusiones para la rubia.
Por un momento pensó en llamar a la policía, pero y para qué? se dijo al mismo tiempo, el vejete vivía con ellos, más encima era parte de la familia, que le diría a Karen si don Pricilo les decía a los uniformados que ellos dos se habían acostado, además que todo indicaba que se habían pegado una fiestecita entre los tres, de pronto pensó que esto estaba todo puesto patas para arriba, hablaría con Eduardo para que esta sórdida situación se arreglara de una buena vez, sabía que por ahora no contaba con la ayuda de su tío Eulogio, pero no importa se dijo, si tenía que quedar la cagada y eso le costaba su separación lo admitiría y lo asumiría.
Se lavó y seco la cara, espero por unos minutos para calmarse y salió en dirección hacia su habitación. Karen quien aún se encontraba en la ducha escucho cuando se madre le decía, que en la cama estaba su ropa.
Andrea miro por los ventanales que daban al patio, el vejete andaba con su típico traje estival con bermudas y camisa floreados, y se encontraba con una escoba barriendo y recogiendo los desperdicios que habían dejado, pensó por un momento que por lo menos este viejo de mierda servía para algo, en eso sintió cuando el vejete sacaba su celular y contestaba la llamada que le estaban realizando, cuando ya se estaba preparando para retirarse le llamo la atención cuando escucho que el vejete hablaba con don Urias, le pareció raro y quiso escuchar de que se traían entre manos ese par, apegó su oído hacia la ventana y escucho la conversación:
–Habla más fuerte Urias que no te escucho!! Exclamaba el vejete, –Si si, te la estoy preparando jejejeje, va a estar suavecita para cuando tu llegues y te la culiesss!!,… jejeje!!, No, no, no!!, con la pendeja no flacuchento!… esa es solo para mí!! Te digo que noooo pendejooo!!, luego de unos segundos Andrea escucho claramente como esos dos se ponían de acuerdo para violarlas en ausencia del marido…Mira cabron de mierdaaa! Escúchame biennn!, si no fuera por el dinero que me estas pagando jamás te las hubiera prestado, estas mujeres eran solo para mí!… así que confórmate solamente con la rubia, antes de que me arrepientaaa!!…Si! si! en cuatro días…y que haremos con el estúpido de Lalo…jajaja!! Si también me doy cuenta que poco le importa su familia!…y recuerda de traerme el dinero, porque o sino ándate olvidando del trato cara de esqueleto, jajaja!! Mira que yo solito me a puedo con las dos… jajajaja!!…
Andrea nuevamente estaba espantada, este día sí que era de locos, se había dado cuenta claramente de lo que ocurriría en cuatro días más con la supuesta llegada de don Urias, se la iba a violar en su propia casa, por eso se había llevado a Eduardo al extranjero, y el viejo Pricilo le estaba preparando el terreno al preceptor espiritual de su marido, y todo por dinero!! O sea ese viejo no se conformaba con el hecho de acostarse con las dos tal como lo estaba requiriendo, más encima se la estaba entregando al odiado de don Urias, y para rematarla estaba sacando provecho económico de todo ello, pero que vejete más caliente, degenerado e interesado era ese hombre asqueroso.
Pensó cual era la mejor salida, ella no estaba dispuesta a acostarse con don Urias ni por las buenas ni por las malas, ahora con mayor razón le diría todo a su esposo, antes de que fuese demasiado tarde y la situación se le fuera de las manos.
Una vez ya decidida se fue a encerrar con llaves al despacho de su marido, le llamaría por teléfono exigiéndole su regreso lo antes posible, aunque sabía que este se opondría a ello debido a la importancia que tenía para el su famoso viaje, pero si era necesario hacer las revelaciones vía telefónica lo haría.
Intento llamarlo infinidades de veces, pero en su celular solo se conectaba la grabadora, pensó en esperar y volver a insistir.
De los años que llevaba casada con Eduardo, nunca le había llamado la atención de invadir su espacio, pero ahora debido a las extrañas circunstancias que estaba atravesando su entorno familiar, se dio a estudiar un poco más a fondo aquel elegante despacho en donde su marido se quedaba trabajando hasta altas horas de la noche, y en donde ella y Karen prácticamente, les estaba prohibido ingresar sin el debido consentimiento del jefe de hogar.
Al interior de aquel estudio todo era documentación, la gran mayoría referente a asuntos administrativos de la congregación religiosa, Andrea se sentó a esperar en el mismo sillón que ocupaba su marido, pensaba en como tendría que hacerlo para dilatar la situación y no darle cabida al vejete para que este se la volviera a violar, estaba muy nerviosa y ensimismada por lo que había descubierto, pero sabía que Eduardo por muy ocupado que estuviera en sus obligaciones sacramentales, no permitiría algo así, y si quería el divorcio por su falta ella no le daría problemas, pensando en ello inconscientemente prendió el notebook personal de Eduardo, navegaría en internet por un rato, ojala que Eduardo revisara sus llamadas perdidas.
En el momento en que se estaba conectando le llamo la atención los más de 20 mensajes sin abrir que tenía su marido en su mensajería personal, no era el de su trabajo ni el de la congregación, sin ninguna mala intención pensó en quien podría estar enviando tantos mensajes?, si hasta en ese mismo momento se acababa de agregar otro más.
Pensando en que a lo mejor podría ser algo muy urgente lo que le tendrían que decirle a su marido, se atrevió a abrir el ultimo correo recién recibido, sentada y apoyada en el escritorio leyó línea tras línea de aquel sórdido mensaje, mientras más leía sus ojos verdes más se abrían, pero de que se trataba eso por Dios!!!, se dijo que aquello debía ser una broma de mal gusto, pero quien le iba querer hacer una broma a ella?, si se suponía que su marido se encontraba en el extranjero y que difícilmente alguien podía adivinar que iba ser ella quien abriría dicho mensaje?.
Su corazón latía a mil, sus manos le transpiraban, su cuerpo entero temblaba debido a la perversidad allí escrita, ese mensaje no era para Eduardo, seguramente se habían equivocado al enviarlo, pero la dirección de correo era la correcta!…
Andrea pensaba que esto sí que ya no tenía nombre, ósea no bastaba con que don Urias y el jardinero se estuvieran poniendo de acuerdo económicamente para beneficiárselas sexualmente a ella y a su hija, ahora esto era aún más espeluznante…Lo leería de nuevo…
“EDUARDO… MI AMOR… SE QUE NO TE GUSTA QUE TE LLAME A TU CASA PERO EN TU GRABADORA PERSONAL TE DEJE UNOS MENSAJITOS, LAMENTO MUCHO NO PODER HABER VIAJADO CONTIGO COMO LO HEMOS HECHO OTRAS VECES, PERO TU SABES QUE A MI ME GUSTA QUE ESTEMOS SOLOS, Y LA SOLA PRESENCIA DE ESE HOMBRE QUE TE ACOMPAÑARA ME PONE NERVIOSO… ME DESPIDO EVOCANDO LAS DULCES NOCHES QUE PASAMOS JUNTOS EN NUESTRO ULTIMO VIAJE… SIEMPRE TUYO… RAMÓN”
Andrea no sabía qué hacer ni que pensar, pero con ese asqueroso correo que había leído todo evidenciaba que… Eduardo era Gay?, y quien sería ese tal Ramón!!!…No!, no!!, no!!!, no!!!!, seguramente era algún amigo que le quiso gastar una broma, Eduardo no era así, por lo que ella sabía, nunca le había notada nada raro, pero aquel hombre extraño hablaba de su último viaje, y claro antes de su viaje al sur del país, Eduardo había viajado en reiteradas ocasiones ya sean por el trabajo, o por temas de la congregación…
Ahora pensaba más claramente que ya no era tan sospechoso que su marido casi no la tocaba por las noches…Pero Lalo era religioso y esas cosas no tenían importancia para él, ese era el motivo del por qué no la tocaba y no por eso que decía aquel oscuro hombre solapado tras el mensaje electrónico…
La rubia se paseaba como leona enjaulada, había abierto todos los mensajes recibidos y la gran mayoría eran de aquel maricon que al parecer su marido tenía por amante, pero lo que la noqueo aún más fue el haber leído ella misma un mensaje de su esposo en donde aún tenía grabada las palabras que este le había dedicado al tal Ramón: “”Ten paciencia Monchito, estar dándomelas de religioso para que nadie sospeche lo nuestro ya me tiene cansado, y por ahora me es imposible dejar a la Andrea, de que viviríamos?, con lo que gano no me alcanzaría para darte todos los lujos que a ti te gustan, pero el viejo ya está que se muere, y cuando eso ocurra obligare a la puta para que ponga a mi nombre toda su herencia, así ya podremos largarnos juntos y viviremos felices para siempre, lo único que me apena un poco es dejar de ver a mi hija…””.
Andrea no aguanto las náuseas que todo esto le provocaban se puso a vomitar en la misma terraza interior de la oficina, todo eso era un asco.
Lo vivido la noche anterior junto a don Pricilo ya casi no tenía importancia para ella, sentía unas tremendas ganas de llorar, pero no por sentirse traicionada por su marido, ya que desde hacía mucho rato el mismo se había encargado de ir apagando lo que ella alguna vez pudo haber sentido, sentía ganas de llorar por sentirse tan estúpida, en cómo le había seguido el juego con sus webadas de decencia y toda esa mierda que le había hecho creer, por lo menos el viejo del Urias le había dicho abiertamente que para él lo de la decencia eran puras patrañas para sacarle dinero a los imbéciles que tenía por congregados.
No lo pensó mucho para que mientras digería en su mente la traición por parte de su esposo, beberse 2 copiosos tragos de wiski de la misma botella que el manejaba cuando sostenía reuniones con gentes de la congregación, o quizás hasta con el mismo Ramón!!, se decía…
Luego de unos minutos y ya estando un poco más calmada, la dolida rubia se armó con un poco de valor, ella no dejaría que se rieran en su cara así como así, –Así que yo soy la puta…ehhh!!…y más encima quieres mi dinero para largarte a hacer tus mariconadas con el otro maricon que te está dando por el culo? Ya vas a ver chulito…ya me canse de tus pendejadas y que me hagas sentir inferior, ahora si me vas a conocer puto de mierdaaa!!. La rubia a pesar de toda su elegancia y buen hablar aun recordaba el vocablo que utilizaban sus compañeros de Universidad en los tiempos de estudiante.
Andrea aun encerrada en el despacho, y caminando nerviosamente de un lado a otro, meditaba en lo oscuro de toda esta situación, no sabía qué hacer ni cómo afrontarlo, asquerosas imágenes atacaban su temperamento, como a su vez hacía un breve repaso de todo lo vivido con Eduardo en los últimos años, ahora daba gracias a Dios el haber tenido un casi nulo contacto físico con su esposo desde hace ya bastante tiempo, se preguntaba cómo era que ella no se había dado cuenta antes, ahora todo le calzaba y le parecía lógico.
La pobre mujer estaba desesperada y para rematarla con don Pricilo en estado de calentura queriendo cogérselas a las dos juntas, pensaba.
En un rincón de su mente y en imágenes difusas recordaba lo bien que se lo había pasado en el ámbito sexual con don Pricilo, y de cómo este quería seguir jugando con ella, además que era el marido legal de su hija, esto solo le encendían más su libido aunque ella no se daba cuenta del todo, y ahora con lo recién descubierto algo le decía que debía sentirse libre para dejarse hacer por el vejete, a estas alturas en alguna parte de su conciencia ya reconocía que lo sucedido en la noche anterior había sido porque ella lo había permitido, para luego evocando las gratificantes clavadas que le había dado en la cocina y recordando el grosor de la herramienta del vejete cuando se la había metido, se dispuso a idear cuál sería su venganza hacia el homosexual que tenía por esposo.
Tomando un poco de aire la confundida mujer tomo el teléfono y se puso a realizar unas cuantas llamadas telefónicas que no eran precisamente para Eduardo.
Ya casi al medio día en el jardín de la casa don Pricilo y su joven mujer terminaban la tarea de ordenar el desorden que habían dejado, con la intensa calor que hacía el viejo se había sacado su camisa dejando todo su dorso cubierto por gruesos pelos entre canosos y negros a la femenina mirada azulada de su joven cónyuge, que a cada instante no se aguantaba las ganas de ir a manosearlo y besarlo, el vejete se daba cuenta que Karen andaba caliente…
–Jajajaja, tranquila putita, yo sé que ya andas sedienta de verga, pero me vas a tener que esperar uno o dos días a más tardar, mira que ando con un pequeño dolorcito en mi guatita, jejeje, pero te aseguro que cuando te la vuelva a meter te llevaras una grata sorpresa zorrita rica!, jejeje, esto último lo decía el vejete con el brillo de la lujuria asomando en sus ojos, ya que daba por hecho que cuando volvieran a tener sexo lo harían en compañía de Andrea…
–Mmm…don Prici!… no me hable así mire que Ud. sabe que yo soy débil en ese sentido, jijiji…
–Si lo se pendejaaa!, lo sé!…pero tu tranquilita mi reina que serás recompensada, tal vez de pronto te podría dar unos buenos guascazos en el culo, para que no te olvides de quien es tu potro, jejejeje…, y donde está tu madre? desde hace rato que no la veo, jejeje…
–Está en el despacho de mi padre…lleva encerrada como tres horas por lo menos, sé que ha estado hablando por teléfono, pero no sé con quién…
El vejete quedo preocupado por lo que le estaba diciendo Karen, él pensó que con la pateadura que le había dado a Andrea esa misma mañana tendría que haber sido suficiente, y con quien podría estar hablando?, no la creía capaz de llamar a su marido y contarle todo, tenía que ser más cuidadoso desde este momento seguro que la rubia estaba tramando algo, y si el no actuaba con cautela podría irse todo a la mierda.
Una vez que Karen termino el trabajo de ordenar todo, se fue a descansar al pasto junto a don Pricilo que desde hace rato se había aburrido de andar haciendo tanta mamada de aseo y se había tirado a reposar en una fresca sombra de uno de los árboles que adornaban el extenso patio, el vejete ya casi no aguantando más tanta mimosidad de su joven mujer, la empezó a manosear como pulpo, mientras se besaban y punteaban tal cual como si estuvieran yaciendo en una cama, ambos no se daban cuenta que estaban siendo observados por la joven madre.
Andrea tosió varias veces para que la feliz pareja se percatara de su presencia, el vejete que ya estaba más que caliente con los manoseos y clavadas que le había estado dando a Karen casi sufre una eyaculación cuando vio el portentoso cuerpo de la rubia, que venía embutida en un ajustado y sabroso vestido negro, que le llegaba hasta la mitad de sus poderosos muslos los mismos que él había visto abiertos solo la noche anterior, se fijó que la rubia se acercaba con su alisado cabello rubio peinado hacia un lado, se había maquillado seductora y suavemente tal como la había visto en tantas ocasiones cuando ella salía con su marido, acaso se estaba aprontando para salir esa puta de mierda?, pensó para sus adentros, pero quedo más fascinado aun cuando esta ya estuvo al lado de ellos y doblando femeninamente sus piernas se sentó en el césped y les estiro la bandeja en que traía tres coronas heladitas y transpiradas, –Cerveza? Le dijo al vejete dedicándole una espectacular sonrisa de hembra complaciente…el vejete miro a Karen con cara de asustado, y al notar la inocente sonrisa de su jovial esposa…sintió que verdaderamente se moría!.
Una vez ya repuesto de aquella casi demencial situación, don Pricilo bebía cerveza y conversaba a sus anchas con aquellas dos beldades que tan simpáticas se encontraban con él, aun así no dejaba de parecerle raro el brusco cambio en la personalidad de la madre, el esperaba a tener que haberla andado persiguiendo para volver a encamársela, también se daba cuenta de los continuos ensimismamientos en que se quedaba la rubia en ciertas ocasiones, en donde él se las tenía que dar de payaso para sacarla de aquel estado, hasta que Andrea una vez que se hubo bebido su cerveza dijo,
 
 
–Iré a ver la carne que deje puesta en el horno, ya es hora de almorzar…
–No te preocupes, Ma!, yo voy dijo Karen parándose rápidamente—Me espera don Prici?,
–Claro que si pendejita rica, jejeje yo te espero aquí con tu mami, le dijo el vejete a la vez que le sobaba las piernas en los mismos ojos de Andrea, la rubia solo se rio y se sonrojo tímidamente, ya que casi creía leer el morboso mensaje que el horrendo viejo le enviaba con su caliente mirada al momento de estar como enseñándole las piernas que poseía su hija.
Una vez que Karen ya se había alejado lo suficiente, el vejete por fin le pudo hablar a Andrea más íntimamente,
–Que te pasa putita, acaso estas enojada con migo por la zurra que te di esta mañana?, jejeje…
–No me pasa nada…pero Ud. no debería ser tan bruto para sus cosas, le dijo Andrea…
–Ohhh! lo siento mi amor pero recuerda que anoche mientras fallábamos, te dije lo animal que soy una vez que me caliento, y esta misma mañana me tenías muy re-caliente, y como no podía metértelo tuve que patearte para recordarte que yo soy tu macho, jejeje…–Y dime dulzura, esta noche me dejaras que te folle?, le dijo a la misma vez que con sus ásperas manos le comenzaba a tocar sus suaves muslos…
–No lo creo… Ud. está casado con mi hija, le respondió Andrea mirando en dirección hacia la cocina, y no poniendo ningún tipo de reparo en los manoseos que comenzaba a darle el vejete, para luego decirle –Ella a Ud. lo quiere…, se le nota en sus ojos…, no sé qué le hiso para que ella se sienta tan contenta a su lado, ya me he dado cuenta de eso…
–Jejeje…pues le hice lo mismo que a ti ricura, me la folle como un verdadero macho caliente se culia a su hembra, jejeje, ya verás que cuando llegue el momento en que nos acostemos los tres, ella se mostrara muy de acuerdo, solo tengo que sobarla un poco y me cumple todos mis deseos, jejeje, y creo que en eso salió parecida a ti zorrita rica, jejeje…
Andrea pensaba en que el vejete aún seguía con la degenerada intención de acostarse con las dos, eso no sucedería, es más aun no estaba muy segura de ocupar al vejete en su plan de venganza, de lo que si se daba cuenta, que con solo mostrarle un poco de su femineidad el vejete actuaba como un adolescente enamorado, por lo que intuía que ella también podía tener un poco de influencia sobre la personalidad de don Pricilo, esto la hacían sentir bien, por ahora se dedicaría a entretenerlo y a entretenerse a ella también. El vejete por su lado pensaba: –Agradece que está tu hija mamasota!! por qué o si no ya te estaría violando y bien encuerada pedazo de puta, se nota lo necesitada de verga que estas que te dejas manosear por un viejo tan feo y mal hablado como yo, jejeje…Vamos a ver si piensas igual cuando te esté reventando ese espectacular pedazo de culazo que te gastas…
–Don Pricilo ya déjese con sus peladeces y póngase un poquito más serio para sus cosas, hay un importante asunto que me gustaría tratar con Ud., si es que le interesa…
El vejete quien quedo extrañado por lo que le decía la rubia, y el sentirse encantado de que existiera algún tema que tratar entre ellos solo le pudo contestar,
–Por su puesto que si mi Reina!, por supuesto que sí!!, no faltaba más, me encantan los tratos, sobre todo si son con putitas como tú, jejeje reía acordándose de como Karen también había hecho un trato con él hace algún tiempo, –Dígame no más para que soy bueno, y veras que no te arrepentirás, jejeje…
La mujer convenciéndose que ya no había vuelta atrás termino por decirle,
–Es algo muy serio, pero ahora no es el momento, yo le diré cuando, y por favor no le diga de esto a Karen, por lo menos por ahora…
–Lo que Ud. ordene mi capitana!, jejeje, pero prométeme que esta noche nos acostaremos nuevamente y que serás mi mujer en todas las de la ley, jejeje…
Andrea quien al estar con su estado psicológico alterado por las distintas vivencias ocurridas en las últimas 24 horas, y también por sentirse intimidada con la sola presencia del vejestorio que esa misma mañana la había golpeado, ya casi aceptaba que desde ahora en adelante tendría que comportarse en forma más generosa y complaciente, además que muy a su pesar debía reconocer que todo lo que había hecho con el vejete, le había gustado un montón.
–Lo pensare…, le contesto finalmente y mirando hacia cualquier dirección, no quería que el vejete se diera cuenta que la ponía nerviosa, –Pero solo si Ud. se compromete a terminar con el asuntito de acostarse con las dos…,
–Jejejeje!…creo que también me lo pensare!, jejeje pero dependiendo de lo tan buena que tú te portes conmigo esta noche, jejejeje…
Andrea al notar que ya venía su hija de vuelta, solo se pudo sonreír de lo astuto que era el vejete para negociar…
–Es Ud. un pelado!, le dijo mientras femeninamente le retiraba sus manos de sus muslos y se arreglaba el vestido, antes de que Karen se diera cuenta que el viejo la había estado manoseando…
La calor era insoportable, el trio de madre e hija más el vejete almorzaban en la terraza, una a cado lado de don Pricilo, este se encontraba muy relajado, cuando Andrea se paraba para ir a buscarle otra cerveza a su “yerno”, este se comía en salivosos bezos a Karen, y cuando Karen se paraba para ir a buscar cualquier cosa a la cocina, el vejete recorría en plenitud los suaves muslos de Andrea, el hombre estaba en el paraíso.
Una vez que ya estaban haciendo la sobre mesa, don Pricilo dio rienda suelta a otra fantasía que había tenido desde sus primeros días que había llegado a vivir a la casa de los Zavala,
–Señora Andrea, mi mujer va a ocupar la piscina, y Ud. esta cordialmente invitada para que la acompañe, jejeje…
La rubia adivinando que el vejete lo único que quería era ver y beneficiarse el mismo con los esculturales cuerpos de ella y de su hija, debido a sus morbosas desviaciones solo le contesto, aunque ella ya sabía que al final accedería…
–Ay, don Prici no lo creo… Ud. sabe que nuestra religión no nos permite mostrar nuestros cuerpos a cualquiera, le decía mirándose sus bien cuidadas uñas…
–Pero yo no soy cualquiera señito!… si soy de la familia!!, le decía el vejete desesperado por la calentura…
–Además que no tengo ni traje de baño, le decía la rubia, estirando su manita e impeccionando sus dedos como si estuviese buscando una imperfección en ellos,
Karen quien estaba totalmente fuera del trance lujurioso en que se encontraba su viejo esposo con su joven madre, inconscientemente le facilito las cosas al caliente y facineroso de su marido,
–Mamá…por eso no te preocupes!, yo te podría prestar uno, y así nos podremos bañar juntas, le decía Karen a Andrea totalmente entusiasmada ante la genial idea…
–Así es ricura, jejeje, contestaba el vejete con desesperación, –Le podrías prestar a tu mami ese sabroso traje de baño azul, que yo mismo me encargué de guardar, jejeje, reía el vejete mientras ya se sobaba las manos, ante el endiablado espectáculo de cuerpos que ya se estaba aprontando para disfrutar.
Una vez que entre Karen y don Pricilo convencieron a Andrea de la idea de ocupar la piscina, las dos mujeres se fueron al interior de la casa para ir a ponerse las diminutas prendas, mientras el vejete por su parte, salió disparado a su casucha de madera, para ir a buscar su cámara grabadora, este show lo grabaría de todas formas se había juramentado.
En la habitación de Karen (al interior de la casa), las dos mujeres se ponían los atuendos para disfrutar de la tarde, la madre se había puesto el conjunto azul en el baño, pero al salir de este aún no se convencía que ella: la señora Andrea Rojas de Zavala, fuera quien se disponía a salir al patio de su casa prácticamente desnuda, esa prenda era muy pequeñísima si apenas le alcanzaba a cubrir solamente lo justo y necesario de su tajito, bastaba hacer un pequeño movimiento y a la rubia le daba la sensación que este se le corría y dejaba ver el nacimiento de su rayita.
Mientras Karen ya se había puesto un soberbio bikini color rojo purpura, el cual hacía resaltar aún más las curvilíneas formas de su cuerpo, Andrea no se explicaba por qué no podía quitar su verdosa mirada de aquel infartante cuerpazo que se gastaba su hija, y no dejándose llevar por aquel extraño estado de lujuriosa fascinación en la que se encontraba, opto por salir al patio lo más pronto posible para ver si lograba distraerse en otra cosa.
En los 15 minutos que las hembras se demoraron en ponerse los atuendos de piscina, don Pricilo se encontraba totalmente angustiado por la demora a la cual lo sometían que hasta se fumó 5 cigarrillos. Las esperaba sentado y con su cámara enfocando hacia los ventanales en que aquellas Diosas iban a hacer su aparición.
Hasta que de pronto sucedió el milagro, la primera en salir fue Karen quien venía con un diminuto bikini color rojo oscurito, que era tan chiquitito dentro de lo normal de su tamaño, el vejete ya casi podía adivinar el oscurito enjambre de pelitos negros azulados que se escondían debajo de la tela, y una vez que hiso su aparición la rubia el vejete sí que se sintió en el séptimo cielo.
Recordó la ocasión en que vio por primera vez a Karen casi al desnudo, y esta lujuriosa ilustración en vivo y en directo era muy similar, la única diferencia es que ahora aquel endemoniado traje de baño azul lo traía puesto una portentosa Diosa Nórdica, que si no fuera por el diminuto triangulo azul que se formaba en su entre pierna, esta daba la impresión de que venía desnuda, o sea lo que el ya hace bastante tiempo había estado deseando se le estaba cumpliendo a cabalidad, que era el poder estar a sus anchas y a solas con las dos beldades que ya estaban casi encueradas solamente para él.
La imagen era enloquecedora, el vejete a quien se le caían las babas, las vio venir en su dirección en cámara lenta, las recorría de pies a cabeza, deteniéndose y mirando con detenimiento aquellos diabólicos triangulitos rojo y azul, esos dos par de muslos, esas curvas de suave carne que se pronunciaban entre caderas y cintura, el vejete a estas alturas ya no sabía cuál era la madre y cuál era la hija, subía por sus piernas, llegaba a sus estómagos, seguía un poco más arriba, y era en donde no se cansaba de mirar y comparar cuál de las dos tendría las tetas más grandes, para luego mirar esas penetrantes miradas azules y verdes que lo tenían al borde del ataque cardiaco, y cuando ambas ya se encontraban solo a un par de metros de donde él estaba sentado en su silla, las vio a cada una poner sus toallas en el pasto, mientras creía verlas que por cada movimiento que ellas hacían lo miraban mordiéndose cada una su labio inferior, como si lo estuvieran llamando para que él se las follara de una buena vez a las dos juntas, fue la voz de Karen quien lo saco de aquel gratificante estado de mágica calentura,
–Don Prici!…don Prici!…don Pricilooooo!!, porque no me escucha!?…
–Ahhhh, que cosaaaa! Esteee! Que me decías ricura, jejeje, le contesto el caliente viejo una vez ya repuesto de la primera impresión,
–Nosotras tomaremos un poquito de sol antes de meternos al agua…Ud. se bañara con nosotras?,
–Pues claro que si mi reina, jejeje, tomen sol mientras yo me tomo una cervecita, jejeje…les contesto, para luego ponerse unos lentes oscuros y dedicarse a mirarlas a su total antojo.
Después de unos 20 minutos de morbosas miradas por parte del vejete las vio nuevamente ponerse de pie…, pero que espectaculares mujerones eran las que tenía a su disposición!!, el caliente viejo ya estaba al borde de una fulminante eyaculación, por lo que tuvo que llamar a todas sus fuerzas de contención para no disparar sus descargas de semen que ya urgían por depositarse en cualquiera de los dos cuerpos.
El jardinero en el momento que las estuvo mirando tendidas en el pasto casi comete la indiscreción de llamar a todos sus amigotes y putas incluidas para armar otra fiestita en la casa de los Zavala, solo con la intención de presumirlas ante ellos, pero recapacito al recordar de lo calientes que eran estos, y si no controlaba bien la situación, lo más seguro era que se las terminarían violando a las dos, por lo que desistió de tal idea.
Andrea quedo estupefacta cuando vio a don Pricilo ponerse de pie, era la primera vez que lo veía tal cual como él era, si bien ya había pasado una noche acostada con él, en esa oportunidad ella estaba ebria y la habitación estaba con una tenue luz artificial, ahora lo veía como lo que era, un viejo mucho más bajo en estatura que ella y Karen, con una panza de 30 litros por lo menos, peluda y sebienta, le vio su rostro surcado por llamativas verrugas, y cuando estuvo a punto de retirarse a su casa vencida por la repulsión y el asco, su verdosa mirada se cruzó con la puntiaguda protuberancia que tenía en sus bermudas floreados, era obvio se dijo para sí misma, el viejo la tenía parada, por lo que automáticamente le vinieron a su cuerpo esas ricas sensaciones y recuerdos de lo que había experimentado su cuerpo la noche anterior en que el vejete se la había metido entera, situación que la envalentonaron para decidir quedarse y ver qué era lo que pasaba.
La tarde transcurría lentamente con el trio jugando y riendo dentro de la piscina, en donde las mujeres se daban cuenta de lo bueno que era don Pricilo para nadar por debajo del agua, y más reían cuando este sorpresivamente emergía de las profundidades aparatosamente cual godzilla en la bahía de Tokio, asustándolas y aprovechando de correrles mano a ambas, en donde ninguna de las dos se daba por aludida ni les molestaba la situación, y como se sorprendían cuando el vejete se las montaba en sus fornidas espaldas para ir a darles una vuelta a la parte más profunda de la piscina en donde ellas iban a caballito bien agarradas de su cuello, para después de pasear a una, le tocaba el turno a la otra…
Andrea estaba feliz, desde los tiempos de su adolescencia que no pasaba una feliz tarde de piscina, los ingratos momentos vividos en la mañana eran disipados por el jolgorio que nuevamente estaban formando los tres, hasta que nuevamente don Pricilo la comenzaba a preocupar con sus ocurrencias,
–Karen!!, ricura porque no vas y te sirves tres wiskicitos, para que disfrutemos, jejejeje, nosotros te esperamos aquí, jejeje…
La joven quien no se hiso mucho de rogar, solo pregunto,
–Con hielo o sin hielo?…
–Como yo te enseñe muñeca, jejeje…
Karen salió cadenciosamente del agua, mientras era observada por su madre y el vejete, este último pudo ver un pequeño brillo en los ojos de Andrea el mismo que había visto la noche anterior mientras la jovencita les bailaba desnuda y ebria, por lo que cuando ella se alejó de la pileta, el vejete aprovecho para lanzarse al ataque,
–Que le miras tanto rubita?, jejeje, no esta preciosa la niña?…
–No sea mal hablado don Pricilo, Karen es mi hija, y solo la estaba mirando, le dijo la rubia en tono serio para que el viejo abusador se dejara de andar pensando en cochinadas…
–Pues yo podría jurar que le estabas mirando el culo, jejeje, pero no te preocupes putita, yo sé que muy luego tu solita harás que nos acostemos los tres, jejeje…
–Eso no ocurrirá señor se lo puedo asegurar…
–No me salgas con tus mamadas putona!, le corto el viejo de una, –O si no tendré que abofetearte por insolente!!, ahora nos beberemos unos traguitos, y en la noche nos acostaremos nuevamente, tengo unas tremendas ganas de preñarte pedazo de zorra, e intentare hacerlo antes de que llegue el imbécil que tienes por marido…
Andrea al escuchar la palabra ”marido”, volvió de sopetón a su realidad, de que marido le hablaba este viejo de mierda, si ella ya prácticamente estaba separada, con la única diferencia de que esto Eduardo aun no lo sabía, y menos tendría idea de los arreglos a los cuales ella ya se había anticipado. Por lo que las salidas palabras del vejete, lejos de espantarla le daban cierta tranquilidad, lo único que le molestaba de la situación era aquel degenerado ímpetu del vejete por querer acostarse con las dos juntas, pero pensó que si ella sabía manejar la situación esto no sucedería.
En estos pensamientos estaba Andrea cuando el desvergonzado viejo la tomo por su cintura y la atraco contra su cuerpo, para demandar,
–Dame un besito culona, no sabes cómo me caliento al saber que tú eres la madre de la pendeja que follo todas las noches mamitaaa…anda dame mi besitoooo!!
–Don Priciloooo!! Suélteme que puede venir mi hijaaaa y nos veraaaa!, le decía la hembra totalmente escandalizada por el atrevimiento del jardinero, que ni siquiera respetaba la presencia de su esposa…
–Pues no me interesa mi Reinaaaa!, si ella nos sorprende terminare culiandomelas a las dos igual, jajaja!!, a mí no me incomoda estúpida zorraaa!!, no se a Ustedes!, así que déjate de webadas y dame mi besito jejejeje!!
Andrea deseando que el viejo la soltara lo más pronto posible se besó con él tal como se lo había pedido.
El beso era largo para la situación, el agua les llegaba hasta la cintura, Andrea inclinada levemente hacia abajo, ya que el hombre era un poco más chico que ella, de pronto don Pricilo sin ningún tipo de recato la soltó para decirle,
–Mira como la tengo por tu culpa pedazo de putaaa!, Andrea se la quedó mirando boquiabierta y sorprendida, el vejete se había sacado la verga totalmente parada, una buena parte del tronco con glande incluido asomaban por sobre el nivel del agua, la rubia no se aburría de estudiarla!, de analizarla! de comérsela con sus ojos verdes!, como así mismo miraba en dirección hacia la cocina, para verificar que su hija no fuese a sorprenderla estudiándole la verga a su esposo, –Vamos sóbamela un poquito por debajo del agua, yo vigilo y te aviso cuando se acerque la otra putilla, jejeje, termino solicitando el vejete…
Andrea no se lo pensó dos veces, habían sido años de privaciones de esta índole, por lo tanto su conciencia ya le iba diciendo que desde ahora ella era dueña de hacer lo que le viniera en ganas, por lo que termino asida firmemente de la herramienta que tan gentilmente le estaban ofreciendo, al agarrársela cerró sus ojos ya que así le daba la sensación que la sentía más a plenitud, dimensionaba su grosor que por más que intentaba circundarla con su manita esta no daba a vasto y se volvía a preguntar que como era posible que aquella monstruosidad vergal ya se la hubieran metido…y que por cierto también se la metían a su hija, esto la calentaban aún más, el vejete por su parte se lanzó de lleno a correr mano, era un verdadero calamar humano recorriendo las suavidades de la rubia, y siempre mirando atento y con su burlona sonrisa en dirección hacia la casa.
En eso estaban cuando vio salir de la casa a su joven mujer que venía con una bandeja y los tragos solicitados, por lo que muy a su pesar, dio la voz de alarma,
–Suéltamela tetona que ahí viene la culona de tu hija, jejejeje…, pero no te preocupes esta noche te llenare de verga nuevamente, y si te decides también podrás verme como me culeo a tu hija delante de tus narices, jejeje, termino de decir el depravado hombre, mientras se terminaba de arreglar sus bermudas floreados por debajo del agua.
–Ya le dijeeee…ni lo pienseeeee!, alcanzo a decir Andrea antes de la llegada de Karen…
Tras los esfuerzos del vejete para hacer que los ánimos de la rubia se distendieran, las mujeres se fueron al interior de la casa para ducharse y ponerse ropa, la tarde había pasado y en síntesis se lo habían pasado medianamente bien, si no fuera por los acosos del vejete a la persona de la dueña de casa, aun así a estas altura la rubia ya veía al vejete como a uno más del clan, y ahora sobre todo después de haber descubierto lo de Eduardo.
Mientras las horas pasaban Andrea no dejaba de estar inquieta ya que sabía que el vejete quería volver a acostarse con ella esa misma noche, su atuendo era el mismo que se había puesto al medio día, por lo menos ahora el vejete la había cortado con su afán de estar dándoles para beber, pero con el poco alcohol ingerido su mente y cuerpo ya le exigían querer dar rienda suelta a toda la calentura que don Pricilo a base de viles solicitudes iba haciendo que poco a poco se le fuera almacenando en su pequeña alcancía de carne.
Ya eran cerca de las 8 de la noche, y cuando don Pricilo con Karen tras haber estado ambos enseñándole a fumar a Andrea, y bebiendo unas cervezas, fue la niña y quien dio conocimiento que tras el jolgorio del día de ayer, y la intensa tarde de piscina de aquel día su cuerpo ya estaba rendido, se iría a acostar les notifico,
–Estoy muy cansada creo que me iré a dormir, dijo la nena bostezando y estirándose…
–Jejeje, claro princesa vete a dormir, jejeje yo te iré a dejar a nuestra casita de madera y vendré a ver una películas de vaqueros que me presto un amigo, jejeje…
Karen se despidió de Andrea quien se quedó sentada en el sofá frente al Smart TV de 59 pulgadas, mientras don Pricilo antes de salir le dedico una lujuriosa sonrisa de calentura…
Una vez que la joven se acostó completamente desnuda y que su marido muy preocupado la acompaño por un momento en que verifico que ella alcanzara el preámbulo del sueño, tomo unos CD que tenía guardados y se dirigió a la casa de su otra Diosa, en donde la encontró de pie y con su mirada puesta en los oscuros ventanales,
–Me echabas de menos putita, jejeje, le saludo a la vez que dejaba los Cd en el sofá…
–Ay no! como cree!!…, si no le puse el seguro a la puerta que da a la terraza fue solamente para que Ud. no armara un escándalo y para que mi hija no se diera cuenta de lo que le estamos haciendo…
–Jajaja… no te preocupes mamasotaaaa!, tu hija tarde o temprano se va a enterar de lo nuestro, y no te va a quedar más remedio que aceptar el tener que compartir nuestra cama, jejeje…o la tuya también, si es que así lo quieres ricura, jjejeje…, pero dejémoslo así por ahora más tarde hablaremos del asuntito con Karen, jejeje, yo sé que tu solita me lo vas a pedir, diciéndole este último el vejete se acercó por sus espaldas apuntalándola con su erecta herramienta, produciéndole a la rubia indescriptibles sensaciones de placer, que solo la animaron a quedarse quietecita para disfrutar al máximo esa tremenda cosota que le habían posado al medio de sus nalgas.
Don Pricilo sintiendo los enloquecedores estímulos de placer, al tener su verga acomodada en las duras carnes de Andrea, comenzó lentamente a mover su cintura arremetiendo circularmente, la tenia de espaldas contra su pecho y bien agarrada de sus tetas a las cuales se las amasaba por sobre el vestido, la rubia lentamente iba aumentando sus revoluciones, este viejo sí que sabía calentarla meditaba.
El viejo lentamente la fue dando vuelta, había esperado casi todo el día por este momento, antes de besarla, le quiso aclarar ciertos puntos a la entregada mujer,
–Veras putita, tal como un día le dije a la putilla de Karen, jejeje, a mí no me gusta tener que abofetearlas para hacerlas entender que me pertenecen, pero si se me ponen rebeldes no duden que lo hare, jejeje, le decía todo esto a la vez que le acariciaba su rostro y sus rubios cabellos, como si Andrea fuera una muñeca de su propiedad, –Así que ahora te portaras bien con papi!…estás de acuerdo cariño?…
Andrea pudo ver el brillo de viciosa maldad que destellaban en los ojos del veterano una vez que este estaba caliente, brillo que también le garantizaban unas folladas de concurso, por lo que opto por quedarse con esto último, total su hija ya había sobrevivido un mes al lado del jardinero, esa era señal que aparte de unas buenas zurras que a lo mejor ellas se merecían por ser tan estúpidas, el vejete no las iba a matar, –No te escucho putona…estás de acuerdo??
–Si don Pricilo, le aseguro que no me pondré rebelde, le decía a la vez que ya movía sus muslos y rodillas intentando frotarse ella misma, y para aguantarse las tremendas ganas que sentía por mearse ahí mismo, ya que casi deseaba que el vejete le asestara una buena bofetada, por puta…
–Así está mejor ricura, jejeje, ahora sí,… sigamos con nuestros besitos que fueron interrumpidos por la putilla de tu hija, jejeje…
Don Pricilo poso sus gruesos labios en los finos y sensuales labios de Andrea, noto que ahora la rubia estaba más relajada, bajo sus manos para tomarla de sus nalgas y apretujarla contra su herramienta, hombre y mujer juntaban sus lenguas enredándolas y batiéndolas entre sí, la saliva no se hizo esperar, mientras más fructificaba el beso más baboso y asqueroso se ponía este mismo, a los pocos minutos ya eran cuantiosas las cantidades de salivas que salían arrojadas de ambas bocas, el vejete hacia indeterminadas salidas de lengua en donde aprovechaba para lengüetearle toda la cara, y luego volverla a introducir en la pequeña y fresca cavidad oral de la madre de Karen.
Andrea se dejaba besar y lengüetear todo esto era nuevo para ella, sintió como el vejete la punteaba sabiamente su apéndice contra su curva que escondía al medio de sus muslos, haciéndole sentir deleitables punzadas que poco a poco se habían ido instalando en su panochita, por cada firme clavada que el viejo le daba esta se hacía aún más exquisita, por eso se sintió en la gloria cuando su amante comenzó a subirle el vestido.
Don Pricilo ya casi adivinaba que se la iba a pasar muy bien con aquella complaciente mujer casada, si bien ya se la había follado como un verdadero macho caliente, notaba claramente que la rubia iba por la repetición sin oponer ningún tipo de resistencia, mientras se besaban desaforadamente en la misma sala de estar en donde alguna vez tubo puesta en 4 patas a Karen, y cuando el vestido ya se lo tenía subido hasta la altura de su cintura, el viejo casi se desmaya al notar que Andrea se encontraba a zorrita pelada, o sea sin calzones, tal como él le había ordenado esa misma mañana, con desesperación ante su descubrimiento de un solo zarpazo le arranco su vestido, para luego y después de otro arrancarle el brassier de la misma forma dejándola totalmente desnuda.
El vejete nuevamente se abrazó al desnudo cuerpo de su nueva mujer, recorriéndola con sus rasposas manos por todas las curvas de su loable anatomía, este era el infierno del placer se decía para el mismo, lentamente la fue guiando para el sentarse en el sofá de tres cuerpos y con ella sentada desnuda en su regazo tal cual como si fuera una bebita recién nacida, ambos no paraban de besarse ni de desenredar sus lenguas, pero dentro de toda su calentura sabía que tenía que poner en acción su plan para hacer caer a la rubia, lentamente la fue recostando en el sofá, ella solo lo dejaba que le hiciera lo que quisiera.
Andrea lo vio ir a la cocina en donde puso seguro a la puerta de la terraza, a ella le pareció bien que el vejete tomara ese tipo de precauciones, no fuera a ser que Karen se levantara y los sorprendiera culiando desnudos, se decía.
Luego lo vio preparar dos vasos llenos de wiski, en una mesita puso un cenicero y la infaltable cajetilla de cigarros, despejo el centro de la sala de estar en donde solamente quedo la esponjosa alfombra persa que la decoraba, tomo dos cojines del sillón y los ubico en un extremo de la misma alfombra, para luego y extrañamente invitarla a ella que se recostara en el suelo y que acomodara parte de sus espaldas y rubios cabellos en los cojines, esto ya le estaba pareciendo raro a la rubia, se preguntó que estaría urdiendo ahora este viejo pervertido, por lo que se entró a preocupar, aun así no dejaba de sentirse excitada por tanta ceremonia, pero igual quiso preguntar de que se trataba todo eso,
–Don Pricilo para que está haciendo todo esto?, si podemos hacerlo en mi habitación…
–Cállate zorra yo sé lo que hago, jajaja!!, tu solamente tírate en el suelo y ábrete de patas, jejeje…bueno si quieres, porque yo sé que luego las abrirás tu sola, jajaja!!!
Andrea una vez que ya estuvo tendida en el suelo, aun se preguntaba en que iba a terminar todo eso, ahora vio cuando el vejete que aún estaba completamente vestido, acomodaba la enorme televisión de 59 pulgadas a los pies de la rubia,
–Quiero que veamos una película, jejeje….
–Pero don Pricilo…si era por ver una película yo podría haberlo hecho con ropa, no veo la necesidad de estar aquí tirada en el suelo y desnuda…
–Silencio putonaaaa!!, yo sé lo que hagooo!! Y por último ya te dije que tú me perteneces y en esta casa se hace lo que yo digoooo!!
La rubia vio cuando el viejo encendía el lector del DVD, e introducía un Cd al interior de este, ella conformándose en que tendría que ver una película porno quizás, estiro su manita, para así tirada desnuda en el suelo de su living, servirse un buen trago de wiski, que don Pricilo le había servido…
El viejo fue a tomar ubicación a otro sillón ubicado estratégicamente, en donde su visión era total hacia el desnudo cuerpo de Andrea y también ver la TV,
–Estas lista putona?, jejje…
–Siiii! contesto Andrea que estaba toda confundida con lo que estaba haciendo el vejete,
–Bien!!, ahora si…corre videoooo!!, jajajajajaja!!, termino riendo al momento que le daba play.
Las imágenes en un principio fueron difusas, la rubia solo pudo ver el marco de una ventana y escucho la voz de un hombre, que se estaba persignando, o algo parecido.
Como la calentura ya se había disipado, Andrea mantenía sus hermosas piernas bien juntas y una sobre la otra, ahora no quería que aquel viejo caliente le mirara lo que ella tenía al medio de sus muslos, pero sus ojos se abrieron como platos, cuando la imagen se volvió totalmente nítida gracias a los efectos incorporados del moderno Smart TV, y pudo ver nítidamente como su hija totalmente desnuda se sentaba en una cama muy pequeña y empezaba a conversar con un hombre que aún no se veía en imagen…
Las primeras imágenes escandalizaron a la joven madre desnuda y tendida en el suelo, cayó en cuenta que el perverso vejete le estaba mostrando crudamente como había violado a su propia hija, se dio cuenta de ello al ver y oír las imágenes que se reproducían, quiso levantarse y poner fin a esa villanía que le estaban obligando a observar, pero cuando sus verdes ojazos vieron como la monumental verga de don Pricilo era restregada en la cara de Karen decidió que esperaría para ver si realmente a su hija la habían violado o ella habría sido quien provoca al odioso vejete.
Las imágenes avanzaban una tras otra, Andrea quien se encontraba en un alterado estado morboso-emocional, sentía las tremendas ganas de retirarse de una buena vez de aquella enloquecedora y demencial función porno en donde su bella hija era la protagonista, desde hace rato que se había dado cuenta que a Karen sencillamente la habían violado, había puesto especial atención cuando la nena quiso arrancar, pero también vio como luego de un rato volvía abrazada al vejete y besándose con él en forma calentona, la vio chupar verga como una endemoniada, poco a poco su mente deseaba seguir siendo testigo de lo que había ocurrido en su propia casa la vez que ella había viajado con su marido.
El vejete respiraba agitadamente, por un momento pensó que la rubia le haría un escándalo ya que se había percatado de la primera reacción de la mujer, pero luego de advertir un destello de verdadera morbosidad en los vidriosos ojos verdes de aquella Diosa mientras miraba como él se aprontaba para meterle la verga a su hija, supo que la calentura estaba tomando posesión de aquel maravilloso cuerpo, que en cuanto terminara la reproducción de porno casero él iba a disfrutar a sus anchas.
Andrea ya veía la imagen de como el viejo estando encima del cuerpo de su hija que se encontraba totalmente abierta de patas, intentaba meterle su verga por primera vez en su vida en sus cortos 18 añitos, y mientras este más se esforzaba, ella más atención ponía, con una de sus manitas se tocaba suavemente los escasos pelitos rubios de su vagina, y con la otra mano sin querer queriendo (como decía el chavo) se acariciaba una teta, quería ver el momento en que a su hija la habían convertido en mujer.
Inconscientemente se había bebido el trago de wiski que le habían servido, y ya iba por el segundo, su corazón latía aceleradamente, y cuando escucho el fuerte alarido de desvirgamiento que había lanzado su hija cuando le metieron esa gruesa tranca que ella ya también había probado, no le importo que don Pricilo estuviera a solo un metro observando cuales serían sus comportamientos, simplemente se fue abriendo piernas y comenzó a masturbarse delante de la pantalla.
El vejete resoplaba mirando la función que le estaba dando la rubia, veía que mientras en la televisión más fuerte se movía él adentro del cuerpo de Karen, la mujer más ganas le ponía a la paja que se estaba pegando, veía como sus dedos hacían enloquecedores círculos en su vagina los cuales no disminuían en velocidad, y que por cada minuto que pasaba la rubia más se abría de patas y se refregaba manualmente en forma más enloquecedora, por lo que decidió que ya era hora de que el mismo se quitara la ropa, mientras lo hacía Andrea no era consciente de ello, ya que estaba totalmente concentrada en la follada que le estaban dando a Karen, ya escuchaba que su hija de 18 años gemía de placer después de unas buenas bofetadas que le habían dado en el rostro por hacerse la valiente.
Cuando don Pricilo ya estuvo totalmente encuerado y con su verga totalmente parada y dura como el acero templado, se fue acercando al cuerpo desnudo de Andrea que no cesaba ni amainaba en la tarea masturbadora, se arrodillo al lado de su cuerpo con su herramienta apuntando directamente hacia su cara, y sin pedirle permiso ni nada la tomo con una mano desde el otro perfil de su faz y comenzó a refregarle su verga en el rostro, se la pasaba por la frente, los labios, las orejas, por su cabello, a ella no le importaba solo se mantenía atenta a lo que estaba pasando en la TV, y también disfrutaba con la humedad que le refregaban la verga por todas las partes de su cara.
Por momentos el viejo la dejaba tranquila, le gustaba ver en el estado de calentura en que la tenía gracias a las mismas degeneraciones que hacía su hija en la pantalla, Andrea se seguía pajeando brutalmente a la vez que asida firmemente a la verga de don Pricilo también lo masturbaba a él, lo que estaba viendo en la tele le hacía sentir muy rico, hasta que la odiosa voz del vejete quiso sacarla de aquel erótico estado en que se encontraba,
–Te gusta lo que estás viendo putita, jejeje!, Andrea no sabía que contestar, si le decía que si quizás que degeneramiento se le iba a ocurrir al detestable vejete pensaba, solo se dio a morderse su labio inferior a modo de respuesta, sus ojos no se despegaban del Smart, –Te pregunte si te gusta lo que estás viendo pedazo de zorraaaa!! O quieres que la apague para luego violarte perra pervertida, jajajaja!!!
–Nooooo!! Don Pricilooo, por favor no apague el televisor….
–Jajajajaj, tu sí que me saliste más caliente que tu hija putita, jajajaj!!, le decía el vejete riéndose y burlándose de ella, –Yo sabía que esto te iba a gustar…quieres ver toda la película mi amor?, le preguntaba a la vez que le apretaba fuertemente una teta, pero sin llegar a hacerle daño,
–Si….quiero ver hasta el fi…nal…, le contesto luego de unos segundos, para ella en estos momentos era imposible dejar de mirar, lo que estaba viendo la tenían muy caliente, justo estaban en la parte en donde Karen bebía vino tendida en la cama como toda una Diosa griega, Andrea no podía evitar de recorrerla por todo su curvilíneo cuerpo, y por sobre todo fijarse y erotizarse aún más con aquel llamativo triangulo oscurito que se le veía justo al medio de sus piernas y muy debajo de su vientre, sencillamente Andrea se la estaba comiendo con su verdosa y morbosa mirada, y don Pricilo se daba cuenta de esto.
–No es hermosa la putita que esta tendida en la cama…vamos admítelo que esta rica…, el vejete al ver que la rubia solo respiraba convulsivamente y que casi no pestañeaba para no perderse ningún detalle del aquel poderoso cuerpo femenino con el cual se estaba dando el mayor de los gustos visuales, le amenazo, –Vamos degenerada de mierda, admite que te gusta la puta con la que te has estado calentando todo este rato…dime que esta buenotaaa!!
Andrea no aguantando más, y ya encontrando que el viejo tenía toda la razón del mundo le contesto…
–Siiiii…esta…bue…naaaaa!….
–Jajajajaja!! Eso era lo que yo quería escuchar putona…vamos prométeme que mañana si nos acostaremos los tres en tu propia habitación!!…
–Es que no lo seeee!…es mi hijaaaa!!…ohhhhhh…Diosssss!! Diossssss!!, exclamaba ya que estaba siendo atacada por gratificantes oleadas de placer al estar hablando tales perversidades con el degenerado de don Pricilo…
–Yo sé que te calienta la idea rubitaaaa, vamos admítelo que te gustaría pegarle una probadita en la panochaaaa…
La rubia quien mantenía en la retina de sus ojos y en primera fila las diabólicas curvas del infartante cuerpazo de su hija, sufrió un desorden hormonal y lo que pudo ver en la pantalla fue un diabólico cuerpo femenino que la invitaban a perderse en los encantadores vicios carnales que este le prometían, por lo que cuando quiso dar su respuesta negativa, de su garganta salió un claro y afirmativo:
–Siiiiiiii, me tiene re- calienteeeeee…y quiero pro…bar…laaaaaaa…Ohhhh Dios mioooo que estoy diciendoooooo!!…ohhhh Karennnnnn…es..tasss… muy….ricaaaaaaaaa!!.
Andrea fue atacada por un salvaje y bestial ataque de calentura sin precedentes, su cintura no dejaba de moverse de arriba y hacia abajo, veía el desnudo cuerpo de Karen posando para la pantalla y con esto más ganas le daban de meterse adentro de la televisión y lanzarse al medio de sus muslos, don Pricilo estaba fascinado con lo que estaba a punto de lograr, y para asegurarse quiso continuar calentando a la hembra que se masturbaba como una verdadera poseída,
–Prométeme que mañana nos acostaremos los tres y que la probaras cuando yo te lo ordene, jejeje…
Andrea quien estaba perdida en las lujuriosas formas de su hija, e imaginándose a ella desnuda y solo tocando el infernal cuerpo de Karen, acelero el movimiento de sus dedos en el mismo centro de su vagina, de donde ya salían expulsados copiosas cantidades de jugos vaginales producto del acaloramiento casi demencial en que se encontraba su cuerpo, hasta que las imágenes de su mente y de las mismas que estaba viendo en la pantalla, la hicieron explotar en un extraño y demencial pero muy rico orgasmo…
–Siiiiiiiiiiiiiiiii!!…se lo prometoooooo!! Mmmmmmm… ufffffffffff!! Ri… coooooooo!! Ricoooooo!! Ahhhhhhh!!… Me… estoy…. Co… rrien… dooo… y… pen…sandooo…. en… su zorritaaaaaaa… Ahhhhhhhhh!! Muy ricaaaaaaaaaaaaaa!!
–Dime que le harás de todo putonaaaaa!!, le exigía don Pricilo masturbándose al lado de su cara y no perdiendo detalle de los movimientos y gestos de la cara que hacia Andrea al estar orgasmeandose en honor al cuerpo de Karen…
–Le hare de todooooo!…Ahhhh!! de… to… doooooooo!! Ohhhh!! Ricoooo!! Lo que Us… ted… quie… raaaaa!!… Ohhhhh!! Diosssssss… Diossssss!!!, gritaba la caliente mujer, mientras totalmente abierta de patas y meneándose como si realmente se la estuvieran culiando, sentía que su cuerpo se desintegraba ante la fenomenal masturbación que se pegaba ante los ojos de un hombre viejo y caliente.
Andrea había sentido un excepcional orgasmo, luego de unos minutos y con su respiración aun agitada advirtió cuando su hija con verga en mano y boca, había hablado con Cesar por teléfono diciéndole que estaba chupando un helado, se lo merece por maricon, pensó, pero no supo que pensar cuando también hablo con ella misma y en iguales condiciones, lo que si sabía era que aun deseaba seguir mirando la TV, la rubia no paraba de masturbarse con sus dedos en forma calentonamente morbosa.
Por su parte el vejete había tenido que sacar todas sus fuerzas de concentración para no desparramarse en la cara de Andrea, ya que él mientras más le tirara semen dentro de su cuerpo, más gratificante encontraba la follada, por lo que estiro su mano para alcanzar la cajetilla de cigarros saco dos y le paso uno encendido a la rubia, quien sin despegar su vista de la pantalla lo recibió y se puso a fumar combinando el deleite de la masturbación junto con el de la nicotina.
Don Pricilo se sentía en un sueño del cual no quería despertar, ya era mucho, como le encantaba ver a la rubia masturbándose y fumando al mismo tiempo, dándose un doble placer, así pasaron largos minutos hasta se acabó la reproducción, ahora veía a Andrea como se seguía masturbando con sus ojos cerrados, sobándose las tetas y la vagina, por lo que determino que ya era hora de cogérsela, se tomó un último trago de wiski, y se acercó al cuerpo de su Diosa, le retiro las manos de la mojada zorra y de sus tetas para colocarlas a cada lado de su cabeza, noto que la excitada mujer no hiso ni el menor intento de cerrarle sus piernas, su arma como si ya se supiera de memoria el camino hacia la gloria se posó justo en la entrada intima de la mujer, ella solamente cerro sus ojos para soportar de la mejor forma posible la brutal estocada que ya adivinaba que le iban a mandar.
Y en efecto don Pricilo concentrándose y mirando su rubia cabellera alborotada y desparramada por la alfombra, y perdido en las finas facciones de su hermosa cara, empujo fuerte y firmemente hacia el interior de la vagina de Andrea, la cual lo recibió en toda su longitud y grosor, arrancando de su garganta un placentero alarido de auténtico disfrute.
–Ahhhhhhhhh!… Mmmmmmmm!! … Ohhhhhhhhh!!, gemía la rubia cuando se sintió bien atravesada, por la impecable estacada de carne dura y caliente…
–Arggggghhhhh!! Gruño el vejete al sentir la placentera tibieza con que Andrea le albergaba su verga dentro de su cuerpo…–Rubia de mierda como me has estado calentando por todo este día… Ohhh que rico se sienteee!… puta buena para el picooooo!!…
–Don Priciloooo… no se mueva…! déjemelo puesto un ratitoooo!… quiero sentirlo adentroooo!!…
–Pues siéntelo ricuraaaa… es todo tuyo y de tu hijaaaaa!… para que veas que me la puedo con las dosssss!! Ahhhhh que rico me la aprietasssss! zorraaaaaaaa!!
Y era cierto, Andrea perdida en la calentura en que la había transportado este detestable vejete, y estando totalmente abierta de patas y aferrada con sus brazos al grueso cuello de don Pricilo, se estaba literalmente comiendo la verga con su zorra: contraía su panocha intentando sorber aún más la gruesa tranca de carne que le habían metido, quien hubiera podido observar la operación se habría dado cuenta que la vagina de la rubia se abría un poco para luego comerse otra milimétrica porción de verga y comprimirla con sus carnes interiores, para luego de unos segundos repetir el procedimiento una y otra vez…y otra más…y otra…y luego otraaa!!
Don Pricilo quien gozaba a plenitud con las eróticas compresiones vaginales en que le abrazaban su herramienta, comenzó un lento mete y saca, arrancando eróticos gemidos de placer de la boca de Andrea situación que no hacían más que seguir calentándolo aún más de lo que ya estaba.
La hembra resistía como podía los frenéticos movimientos de potro en celo que hacía en su cuerpo el viejo marido de su hija, ella lo miraba como este disfrutaba con sus ojos cerrados por lo que le estaba haciendo, le analizaba sus llamativas verrugas que se desparramaban por su cara, de su boca expelía una fuerte hediondez de mal higiene bucal mezclada con tabaco y alcohol, y por Dios!… como le atraía este fuerte y peculiar aroma!!, por lo que ella misma busco la podrida boca del vejete para comenzar a besarlo apasionadamente, esforzándose en pasar su fresca lengua por aquella parte ennegrecida que este tenía en sus purulentas encías, y mientras este se la seguía culiando en forma bestial, ella ya casi entendía y comprendía a su hija del por qué se había calentado tanto como la había visto en la Tv.
Estos últimos pensamientos la enardecieron hasta el alma, por lo que empezó a culiar y a moverse tan brutalmente como lo estaba haciendo su amante.
La cacha que se estaban pegando sobre la alfombra de la sala era de colección, el hombre y la mujer se daban con todo, los bufidos del viejo recorrían por todos los rincones de la casa de los Zabala, y los gemidos de placer que hacia la hembra no se quedaban atrás, Andrea ya casi había olvidado lo sucedido en aquella fatídica mañana con respecto a lo de su marido, como así mismo ni le interesaba que el mismo viejo que se la estaba follando ya hasta le había pegado, tampoco le importaba estar revolcándose en el suelo con el hombre que se había violado a su hija y que a base de pretextos y patrañas en confabulación con otro hombre aún más asqueroso que este mismo que se la estaba beneficiando sexualmente, había logrado casarse con su hija, pero que se gastaba una buena verga como jamás lo hubiese imaginado, pensaba en que esta era la mejor forma de sacarse las ganas acumuladas en tantos años de privaciones que su homo sexual esposo la había obligado a abstenerse.
–Como lo estás pasando putonaaaa!!… jajajaja!!!, la aguardentosa voz de don Pricilo sacaron a la rubia de sus morbosos y sentidos pensamientos…
–Ahhhh… muy biennnnn… Ohhhh… no pa… re si… ga moviendoseeeeee!!, le solicitaba con su femenina voz entre cortada…

–Te gusta mi trancaaaaa… yeguaaaaa de mierdaaaaaa!!, Andrea se mordía fuertemente los labios debido a la inmensa calentura que sentía al verse tratada tan vulgarmente por aquel horrendo tipejo, –Contesta mierdaaaaa!! Cuando tu macho te pregunta tu deber es contestarrrr!! Tomaaaaaaaaaaaaaa!!, le dijo el vejete mandándole una clavada que la rubia sintió que le llegaba hasta la altura de su ombligo…
–Me encantaaaaa… su cosaaaaaa Don…Pri…ci…loooooo!! Ohhhhh…Diossssss! Diossssssss!!
–Jajajajaja… así es mamitaaaaa…veras que lo pasaremos bien desde ahora!… te gustaría verme como me culio a tu hijaaaa mientrassss tú te masturbaaaas en la misma camaaaaa!!, Andrea con solo imaginarse a ella misma masturbándose y mirando como el vejete se fallaría a su hija automáticamente contesto,
–Ohhhhhh por Diosssss que si me gustaría Donnnnnn!!, y cuando será esoooooo!?… Ahhhh… Ohhhh Auchhhhhh!! Mmmmmmmm…
–Pues mañana mismo me ayudaras a que la pendeja se acueste con nosotros…, bufaba y resoplaba don Pricilo sin dejar de moverse y clavando como un verdadero carpintero, para que Andrea no perdiera su nivel de calentura,–Dime… me ayudaras en eso perra calienteeee?!!
–Siiiiii…yo le ayudareeeee!… nos acostaremos los tressssss!!… Ohhhh!!! ohhhhhh…!!! Ohhhhhh!!!, estoy que me voy cortada nuevamente Donnnnn!!!….
–Pues córrete todo lo que quieras yeguaaaa!!… que ahora te voy a dar por el culoooooo!!! Jajajaja!!…Tal cual… como se lo hacen… a las potras como…. tuuuuu!!!
–Queeee?… de verdad me dará por el cu…loooo…hoy mismooooo…!!??, Andrea se imaginó a ella misma siendo enculada como a una yegua…, y….–Ohhhhh Dios miooooo que es estooooo… don Pricilooooo… ahhhh… nunca me habiaaa corridoooo asiiiiii… ohhhhhhh…me co… rrooooooooo!! Ahhhhhh … Oohhhhhhhhhhh!! Mmmmmmm ri… cooooooooooooooooooo!!
Esto fue el colmo para la caliente hembra el solo imaginarse a ella misma puesta en 4 patas y con el vejete intentando de metérselo por el trasero, su mente se nublo en forma repentina y sintió que una bomba atómica se reventaba al interior de su vagina expandiendo sus hondas placenteramente radioactivas por todos los rincones de su ardiente y sudado cuerpo, que hacían que cada átomo de su deleitoso organismo explotaran haciéndola volar en mil pedazos.
El vejete cuando sintió la explosión de jugos vaginales que le bañaban su mórbido vientre y también a su gruesa verga se quedó quieto y se afianzo al cuerpo de la rubia para que ella gozara todo lo que quisiera, esta se movía tal como lo hace un pez recién salido del agua en busca de su propio oxígeno, con sus caderas buscaba ensamblarse lo más profundamente que pudiera con aquel terrible instrumento de carne que tan buenamente le mantenían ensartado por la zorra, una vez que los convulsos movimientos fueron abandonando al agitado cuerpo de la hembra, y cuando don Pricilo la vio un poco más calmada, la desclavo con mucho cuidado, su herramienta salió brillosa y goteante de los jugos íntimos de Andrea, la verga aún se mantenía erecta y amenazante.
El viejo saco de su pantalón el grueso cinturón de cuero y se lo colgó en el cuello, una vez ya agachado tomo a una semi inconsciente pero feliz Andrea en sus brazos para luego ponerse de pie y llevarla a la habitación matrimonial, la hembra ya intuía lo que se venía a continuación.
El viejo que se la estaba pasando muy bien con la rubia y atractiva mujer de 35 años, madre de otra endemoniada hembrita de 18 añitos recién cumplidos, que estaba tan buena como ella misma, y que él ya se aprontaba para gozarlas a las dos juntas y en una misma cama, al llegar a la habitación matrimonial, poso el maravilloso cuerpo aun necesitado de sexo de la fémina en el mismo lecho en que se la había estado follando la noche anterior, para que luego de zamparse ambos un trago de fuerte licor para reponer fuerzas, el ordinario y degenerado sujeto se atrevió a poner en conocimiento a su nueva mujer sus desvergonzados propósitos sexuales que realizaría con ella a continuación,
–Escúchame yeguaaaa!!, jejeje, me lo estoy pasando muy bien contigo… y te lo repito… estoy plenamente convencido de que el instinto de verdadera puta que posee la potranca de tu hija lo ha heredado de ti jejeje…, le decía a la vez que retiraba su cinturón de cuero desde su cuello y lo dejaba a un lado de la cama, situación que fue advertida por la rubia, quien pensó que si no se portaba bien en cualquier momento le pelaban el culo a guascazos, el vejete prosiguió con sus palabrotas, –Por lo tanto ahora voy a proceder a perforarte tu orificio posterior, o sea llego la hora de tu enculamiento, jejeje, tu hija ya me lo aguanto todo, por lo tanto está más que claro que tú también me la podrás aguantar… así que por favor ponte en cuatro patas que ahora te voy a encular, y no quiero problemas ni lloriqueos… me has entendido bien zorrona estúpida, jejejeje!
Andrea escuchaba atentamente los enajenados propósitos del desalmado vejete, era la primera vez que escuchaba la salida palabrota ”enculamiento”, recordó lo que opinaba Cesar en cuanto a estas prácticas mundanas, de cómo lo escucho tantas veces darle cátedras de lo sucio y obsceno que era esa anti natural forma de practicar sexo que solo lo hacían las putas y los degenerados, se acordó también del asuntito del tal Ramón y de cómo este par de homosexuales planeaban fugarse con todo su dinero, por lo que como una verdadera perrita a las faldas de su amo fue adoptando la animal posición, en forma calientemente sumisa, para luego ella ya puesta en 4 también notificar a su macho…
–Así como estoy puesta… me podrá encular como Ud. quiere don Pricilo?, le consulto con su culo lo más parado posible, el vejete no lo podía creer, pensó que a lo mejor esta perra de mierda ya lo había probado por el culo, como era posible que no reclamara nada, si hasta había pensado ponerle unos buenos cinturonazos en sus fabulosas nalgas para obligarla a que lo hiciera, lo iba a comprobar ahora mismo y si la muy puta ya estaba abierta por detrás le daría la pateadura de su vida para que aprendiera a no andar pasándole el culo a cualquiera…
–Es muy tentador lo que me estas ofreciendo yegüita, jejeje, pero aún tenemos tiempo, todavía es temprano, faltan muchas horas para que amanezca, jejeje, diciendo esto último se paró sobre la cama, y le pidió, –Hazme una buena mamada, putita, lávame la verga y las bolas con tu boquita…
La rubia no se hiso esperar el tema del enculamiento la tenían a mil por hora, total su hija estaba durmiendo y no se daría cuenta de nada, ella sabría cómo manejar la situación para que el vejete no siguiera con la idea de lo de ella y Karen , lo anterior lo había dicho solo por vengarse de Eduardo y por qué se había dejado llevar por la calentura, una vez que se agarró de la verga de don Pricilo con sus dos manos, comenzó la labor mamadora que le habían solicitado.
Abrió su boca lo que más pudo y lentamente fue tragando verga centímetro a centímetro, hasta que sintió que la morada cabeza del grueso visitante oral ya le raspaba la garganta.
Desnuda y arrodillada en la cama sus labios chupaban tiernamente aquel biberón de carne, lo ensalivaba hasta dejarlo bien brilloso de babas, para luego metérselo nuevamente en la boca y apretarlo con sus labios, lengüeteándola por todo el tronco y el azulado glande, le encantaba sentir los gruesos pendejos negros del vejete en sus mismas fosas nasales, como así mismo también notaban que varios filamentos púbicos, gruesos y encrespados, ya nadaban al interior de su boca producto de su acción mamadora, ella simplemente y no haciéndose problemas se los tragaba.
Los minutos pasaban y Andrea no paraba de chupar verga, quería hacerlo tan bien como su hija debía chupársela al viejo, así lo había visto en una ocasión, esta era la segunda mamada que en su vida le daba a una verga, y por Dios que le encantaba, su dedicación era tal que de vez en cuando se enfrascaba a succionarlo como si este verdaderamente fuera a darle leche de macho, para dé a momentos, y para ella también poder tomar un poco de aire se lo sacaba de la boca, con sus delicados dedos lo tomaba del tronco para empinarlo y meter su lengua por debajo de los testículos, lamiendo cada uno de ellos y por todos lados, le fascinaba sentir en su mano el peso del tronco vergal, lo sostenía como si ella misma fuese a adivinar el gramaje de aquella herramienta colosal, para luego tomarla con el revés de su mano como si la vara del vejete fuera el más exquisito hot-dog y se lo volvía a engullir para chupar con parsimonia y suavemente, para que el vejete disfrutara pensaba perdida en la calentura.
Aunque el viejo lo estaba pasando fenomenal con aquella hembra Zavala, el mejor ejemplar femenino de la famosa congregación de tarados que dirigía don Urias, determino que la rubia, hacía mucho teatro para chupar el pico, por lo que enrollándose sus rubios cabellos con ambas manazas que se gastaba empezó el mismo a enseñarle como a él le gustaba que le mamaran la verga, con fuerzas comenzó a dirigir la mamada, moviendo la cabeza de Andrea de atrás y hacia adelante con un bestial aceleramiento que la rubia apenas podía sobrellevar, las arcadas hacían que la bella principiante de puta personal se atragantara en reiteradas ocasiones, sus tetas se movían rápidamente al mismo compas en que le meneaban la cabeza, pero la hembra resistía los embates orales con estoica actitud, luego de un rato el viejo se la afianzo por detrás de la nuca y con su otra mano puesta en la barbilla de su compañera sexual, empezó a culiarse la boca de Andrea de una forma más que demencial ni con Karen lo había hecho de aquella manera, es que era su segunda vez que una rubia natural se la chupaba, por lo tanto tenía que disfrutarla a concho.
Las babas bañaban las tetas y estomago de la señora de la casa, sus ojos verde turquesa lagrimeaban debido a los continuos ahogos, nunca en su vida había sentido tanta verga metida en su boca y a plenitud como lo estaba experimentando en estos momentos, pero lo disfrutaba pensaba,… si!! Estaba disfrutando de que le culiaran la garganta.
Don Pricilo lentamente la fue empujando hasta que la dejo tendida en la cama y con su boca bien llena de carne vergal, para luego y no haciéndose esperar el degenerado viejo empezó a moverse tal cual como si se la estuviera culiando.

La escena era demencial, la cabeza de Andrea subía y bajaba a una velocidad indescriptible, se hundía y se enterraba en el colchón producto de la bestiales aserruchadas que le daban a sus mandíbulas, don Pricilo se mantenía el mismo en 4 patas enterrándole lo que más podía su gruesa armatoste nervuda en lo más profundo de la garganta de la hembra, quien tendida de espaldas resistía las estocadas orales moviendo en forma desesperada sus bellas piernas en todas las direcciones posibles debido a la falta de aire en sus pulmones, boca, verga y apéndice eran una sola, la cara de la hembra estaba toda bañada en salivas que escurrían por las comisuras de sus labios y que continuamente salían expulsadas por ambas fosas nasales, pero el viejo ajeno a esto y solo concentrado en su propio placer no dejaba de apuntalarla ferozmente por la boca, no le daba ni un mínimo de tregua a la pobre mujer qué a pesar de lo humillante que era que se la follaran por la boca, intentaba por todos sus medios secundarlo en lo que él le estaba haciendo.
Fueron 20 minutos por lo menos en que la rubia tubo que comerse esa verga fuertemente salada en forma casi forzada, el vejete ya una vez satisfecho y sintiendo que con la follada oral que le había pegado a la hembra, esa boquita ya le pertenecía solamente a él, fue retirando lentamente su tranca para permitir que la casi desmayada mujer pudiera tomar un poco de aire, le vio todo su rostro casi morado y bañado en babas, mocos y líquidos pre seminales, por lo que tomo una de las sabanas y el mismo le limpio la cara para dejarla en condiciones más o menos aceptables, para luego montarse nuevamente sobre su cuerpo y besarla en forma calientemente apasionada, y para posterior a ello decirle,
–Tu hora te ha llegado putita, jejeje ahora sí que sabrás lo que es culiar en todas sus letras, ahora me voy bajar de tu cuerpo, y quiero que tu solita te pongas en 4 patas y me pidas que te parta el orto, jejeje…
El vejete lentamente se fue retirando del curvilíneo cuerpo de Andrea, y cuando ya estuvo totalmente separado de ella la vio como sumisamente de nuevo adoptaba la humillante posición que él le había solicitado, pero que espectacular se veía esa portentosa amazona puesta en cuatro patas esperando a que le dieran por el culo, don Pricilo se paseaba por todo el contorno de la cama admirando todos los ángulos de aquellas pecaminosas curvas que nuevamente él ya se aprontaba a corromper, hasta que la escucho…
–Estoy lista don Pricilooo… para que… me… parta…el… or… toooooo!!
–Quiero que apoyes tu cara de puta en el colchón lindura, jejeje, así el culo te quedara más paradito, y yo te lo podre perforar en forma más cómoda, jejeje…
Andrea quien lo seguía con su verdosa mirada puesta en aquella verga gruesa y palpitante, fue bajando sus hombros, hasta quedar con su cara y sus tetas aplastadas en el colchón lista para que el viejo le rompiera el trasero en el momento en que él lo estimara conveniente.
Vio cuando este tomo su cinturón y lo dejo aun lado de su cuerpo, y la verdad era que a estas alturas ella ya estaba desesperada porque el vejete le descargara unos fuertes correazos en sus tiernas carnes del culo, o donde él quisiera pensaba insanamente.
Don Pricilo nuevamente se subió a la cama y fue acomodándose detrás del cuerpo de la hembra,
–Lo último putita…y quiero que me digas la verdad!!!, le dijo el vejete tomándola violentamente de sus cabellos y poniendo su asustada cara muy cerca de su pestilente boca, –Cuantas veces te lo han metido por el culo?, Andrea le veía la cara totalmente descompuesta por la ira, como si en estos momentos el viejo quisiera matarla,
–Nun…caaa…. contesto casi inaudiblemente…
–No te escucho zorraaaa!! Nunca que….!! Habla más fuerteee!!
–Nun…caaaa…me…lo…han… hechoooo…por el…cu…loooooo!!….
Al viejo le costaba creer que a semejante hembrota nunca se lo hubieran metido por detrás, y menos al ver aquel raro comportamiento de puta caliente que extrañamente la había visto comportase en estos últimos días…
–Pues ojala me estés diciendo la verdad puta mal parida, porque si me doy cuenta de lo contrario, te voy a patear hasta dejarte hospitalizada y conectada a una máquina de por vida, así que mejor dilo ahora maldita zorraaaa!!
Al vejete le daba lo mismo cual sería la condición en que la hembra tuviera su trasero, lo que a él verdaderamente le encantaba y lo calentaban hasta la saciedad era el poder asustarlas y humillarlas al extremo de que ellas ojala se rindieran a sus pies, y como le había ido de bien con Karen y su mamá…
–Se lo ju…roooo…, le decía Andrea al borde del llanto de lo asustada que estaba y de la inmensa calentura que le provocaban al estar ella sometida y en las manos de aquel sátiro..
–Bien ahora lo veremos!…parame el culooooo!!, le dijo a la vez que la empujaba violentamente hacia adelante, haciendo que la rubia nuevamente adoptara la posición de perra lista para ser cruzada con algún macho…–Ahora te quedaras quietecita yegua de mierda!…no quiero problemas que me vayan a desconcentrar!!, y diciendo esto último poso su manaza en una de sus suaves caderas para afianzársela en el momento en que se la metiera, y con la otra tomo su verga que ya estaba que explotaba por verter su caliente liquido en aquel pecaminoso cuerpo que tan necesitado de sexo se encontraba hasta estos momentos…
El vejete pensaba en metérsela de un solo envión, así él podría certificar a ciencia cierta si la puta le estaba mintiendo o realmente era verdad que su culo estaba intacto, sin más que esperar el viejo se dio manos a la obra.
Apunto su tiesa vara al diminuto punto rosado que se veía al medio de las nalgas de Andrea, y sin darle previo aviso ni nada empujo con decisión hacia el interior del cuerpo de la hembra, pero a pesar de la impecable estocada y de las fuerzas accionadas por los riñones del detestable vejestorio, su verga choco con aquel cerrado orificio en donde el venoso tronco de carne se llegó a arquear, siendo violentamente expulsado de aquel sagrado templo del pecado, el vejete quien aún no estaba muy convencido nuevamente ubico la punta accionando aún más violentamente de como lo había hecho la vez anterior, para seguir intentándolo en reiteradas ocasiones, la tarea ya se le estaba haciendo difícil.
La rubia por su parte sintió que era el filo de un cuchillo lo que le querían meter por el culo, pero como ella era toda una hembra, y que no estaba dispuesta a seguir privándose de nada de lo que ya le habían vedado por tantos años, se dio a soportar los dolores de la mejor forma que podía, estaba agarrada firmemente a una almohada y cuando sintió el primer empuje del semental que intentaba perforarla por detrás, instintivamente cerro sus ojos en señal de dolorosa sensación y comenzó a morder la misma almohada, sentía los dolorosos apuntalamientos que se venían uno tras otro, y nada el vejete no se la podía meter.
–Ufffffffffff!! Perritaaa sí que estas cerrada por el culoooo!! Y como es eso de que el Lalito aun no te daba por el culo lindura si estas para tenértela metida por un día entero, jejeje…
Andrea con sus ojos bañados en lágrimas y mirándolo hacia atrás, le contesto,

–Don Pricilooo… mi marido no me lo ha hecho hace más de un año por lo menos… y por donde Ud. quiere ahora…menosssss… mi traserooo es virgennnnnn…
–No chinges mamasotaaaaa!!, o sea ese maricon que tienes por marido… no te atiende como tú te lo mereces!!, La rubia solamente le asintió con su cabeza al hombre que en este momento estaba empeñado en partirla por el culo, no sabía porque se había atrevido a hacerle ese tipo de confidencia a un viejo que solamente se estaba aprovechando de ella, –Pues ahora sí que te lo voy a meter mamitaaaa!!, cierra tus ojitos y aguanta que te va a doler, jajaja!! Te lo meteré en honor a tu maridoooo, jejeje y no llores por webadas!!, vas a ver lo mucho que te va a gustar después, lo pasaremos re bien ya verás jejejeje!!!, volvía a reír don Pricilo por sentirse tan afortunado…
El vejete teniendo en su mente toda esta información se concentró para ya de una buena vez encularla como la pobrecita tanto lo deseaba, acomodo su verga nuevamente en la entrada del pequeño orificio, la hizo que separara un poco más sus piernas, se recostó sobre sus suaves espaldas pasando su verrugosa cara al lado de la de Andrea, para acompañarla en el momento en que el irrumpiera en sus intestinos, paso un brazo por debajo de sus tetas para afianzársela del hombro contrario, y con su otra mano aferrando su tronco vergal para que este no se le corriera en el momento en que el accionara hacia adelante.
El vejete empujo, presiono y oprimió con todas sus fuerzas posibles, pero el apretado culo de Andrea no aflojaba, ambos con sus caras una junto a la otra, con sus ojos fuertemente cerrados, una aguantando y el otro empellendo, la tarea era titánica para el vejete y terriblemente dolorosa para la rubia, pero ambos estaban en eso, y cada uno ponía lo mejor de sí para culminar con la excitante tarea, don Pricilo sudando como animal volvió a empujar con más ahínco y ferocidad, hasta que por fin el apretado esfínter de la hembra le dio paso para que se adentrara parte de la reluciente cabeza de su miembro…
–Ahhhhhhhhhhh!!!!!! Saquelaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!! Que me esta rajandooooooo!!!!!!!!!!!!, grito una espantada Andrea al sentir que verdaderamente la estaban partiendo por el culo…
–Aguántala zorritaaa! Ya verás que dolerá solo al principio…terminado de decir esto último el viejo sin ningún tipo de consideración fue metiendo su verga milímetro a milímetro al interior de ese culo hecho solo para Dioses.
Andrea con sus ojos totalmente abiertos y con su boca en forma “0” sintió como la verga forzaba su esfínter a abrirse más y más, para luego sentir en sus propias carnes el inmenso dolor de estar tragándose por el culo y por primera vez una verga de tales dimensiones, sentía que le metían y que le metían, su ojete no paraba de recibir más y más porciones de verga, hasta que al fin sintió los pesados testículos del hombre que chocaban con su panocha, cerro sus ojos y la sintió toda, estaba hecho… el viejo Pricilo se la había enculado pensaba con sus cara bañada en lágrimas de dolor.
El vejete estaba en la gloria, se lo había enterrado hasta las bolas, oía los lamentosos sollozos de dolor que hacia su mujer justo al lado de su fea cara, y esto no hacían más que enardecerlo hasta la locura, por lo que comenzó a besarla asquerosamente, besos que fueron correspondidos entre lloriqueos y gemidos de doloroso suplicio, la hembra sentía que la tenían empalada, nunca en su vida había sentido algo tan aberrante contra su cuerpo, aun así sentía la ardiente verga como la quemaba por dentro, estaba tan dura y se la habían introducido tan adentro, que le daba la impresión que no saldría con vida después de aquella demencial puñalada de carne que le habían metido por el culo.
El vejete poco a poco se fue enderezando hasta que quedo como él quería, la tomo firmemente de sus suaves caderas y se la afianzo aún más de lo que ya estaba, afianzada que hicieron gritar a la pobre y adolorida mujer, don Pricilo se sentía tan ensartado que pensaba que ya no había más lugar donde meter verga y dudaba si ya era el momento de comenzar a bombearla como a ella le correspondía, decidió esperar por unos momentos para que las carnes de su hembra se acostumbraran a las gruesas dimensiones de su verga, por un momento sintió algo de ternura al verla llorando como una niña y aguantando la dolorosa estocada que él le había dado.
Por su parte la indefensa e inmovilizada hembra, con su corazón latiendo muy aceleradamente, casi desfallecida por la falta de aliento, y a pesar del tremendo suplicio que estaba padeciendo, y contradiciendo cualquier ley natural o emocional, ansiaba y esperaba que el vejete violador se empezara a mover para que a ella, a la señora Andrea Rojas de Zavala se la culiaran y la encularan como a la más vulgar de las putas.
Hasta que el tan ansiado momento llego, el viejo en un principio comenzó a meter y a sacar lentamente, ya que cuando observo que una buena parte de su tranca salía totalmente bañada en sangre, se entró a preocupar, como a la vez excitar aún más ya que para el seria monumental que en su historial quedara anotado que a vergazo limpio él se había despachado una hembra de tales características en plena faena enculadora, por lo que poco a poco comenzó a acelerar sus movimientos.
Pero estaba equivocado si bien le había reventado el orto a tan suculenta hembra, la sangre era lo normal que ocurren este tipo de acoplamientos por primera vez en el cuerpo de una mujer, aun así el vejete no dejaba de estar caliente, por lo que las clavadas rápidamente se fueron transformando en bestiales apuntalamientos que hacían relinchar de dolor a la rubia como si esta le estuviesen metiendo un bate por el mismísimo trasero.
El viejo se la metía hasta el fondo, y por cada llegada que hacía en los intestinos de Andrea este hacia movimientos de envaramiento, agasajándola vergalmente, haciendo círculos y volviendo a apuntalarla aún más de lo que podía, para que a la hembra no se le olvidara que era él quien la estaba enculando como a una verdadera perra, la rubia solo gemía aparatosamente.
Don Pricilo no sabía si los gemidos que hacia la puta de Andrea ya eran de placer, o esta aún continuaba gimoteando de dolor, pero él la seguía culiando con más fuerzas e ímpetus, y la hembra ya no gemía ahora gritaba como desaforada, por lo que el vejete aprovechando la situación y para dejarle bien claro cuál sería de ahora en adelante su posición para con el cuándo se juntaran a follar, se adentró lo más profundo que pudo en el culo de la hembra, agarro su grueso cinturón de cuero por ambas puntas de este y lo paso por delante de la boca de Andrea, para luego pasar la punta de este por la hebilla y terminar de ajustárselo en la cabeza haciendo algo parecido a una riendas, y cual domador de potrancas chúcaras y primerizas con el otro extremo de la correa, y con todas sus fuerzas le asestó una serie de indeterminados y dolorosos cintazos en el culo, a la yegua que tan buenamente se la estaba enculando.
Fue el momento en que el cuerpo de Andrea estaba experimentando el paso del dolor anal al verdadero estado de placer cuando en medio de sus gritos de doloroso placer, sintió que don Pricilo se la envainaba hasta lo más profundo de su ser, y no se dio ni cuenta cuando vio pasar las manos del hombre por sobre su cabeza, y en menos de 10 segundos en los que ella no sabía que era lo que estaba ocurriendo, ya le habían puesto una especie de riendas en la boca, y cuando estaba a punto de ponerse a reclamar de que ella no era ninguna clase de yegua ni nada parecido, sintió los lacerantes guascazos en el culo que su potro semental le dejaba caer en sus carnes sin ningún tipo de compasión…
–Agrhhhhargrrrrrr! Argrrrhhhhgrrrr!! Ahrghhhhhhhhrgrrrrrrr!!!, era lo único que podía emitir la mujer a la cual la estaban domando como a una potranca, don Pricilo caliente hasta la insania, y moviéndose más rápidamente aun, le ponía en conocimiento….
–Jajajajaja!! Así te quería culiar yegua de mierdaaaaaa!! Eso es lo que eres para mí pedazo de putaaaaa!!! Una verdaderaaaa yeguaaaaa y de mi propiedad!!! Jajajaja!!!, el viejo había redoblado sus movimientos de culeo, y no soltaba por nada del mundo las riendas con las que estaba dirigiendo la bestial cabalgata, movía su brazo para un lado y para el otro, haciendo que el cuerpo de la mujer tomara una u otra dirección, tal como se hace con las yeguas de verdad, –vamos que me dices putaaaa!!?, te gusta ser mi yeguaaaa!!?…
–Agrhhhhargrrrrrrrrrrr!! Argrrrhhhhhhhhhhhhhhgrrrr!!! Ahrghhhhhhhhhhhhhrgrrrrrrr!!!!, seguía gesticulando desesperadamente la humillada mamasota, gesticulaciones que ya parecían los verdaderos relinches de una real y autentica yegua, a la vez que sentía que el vejete ahora se movía más enloquecedoramente como si quisiera reventarla por el culazo, interminables hileras de babas caían por su barbilla, no supo en que momento las clavadas infernales se habían transformado en ardorosas cuchilladas de placer.
–Te gusta cómo te culio…yeguaaaa!!, le preguntaba a la vez que le propinaba dos fuertes correazos en sus carnes traseras…
–Jseeeeee!!!, le respondía afirmativamente y apenas ya que el cinturón que cruzaba por su boca le impedían a que hablara con fluidez, y era verdad, Andrea ya se sentía de total propiedad del vejete, y estaba enloquecida por la demencial forma en que estaba siendo tratada, le encantaba sentirse y que la trataran como a una verdadera yegua, y por cada lacerante y encarnizado fustazo que abusivamente le propinaban en el culo, una dolorosa y placentera electricidad le obligaban a gritar como si ella de verdad estuviera relinchando de placer.
Estuvieron culiando de esa bestial forma por una buena cantidad de minutos, hasta que el vejete determinando que la hembra ya había sido domada y que aceptaba su nueva condición, decidió que ya era hora de cambiar de posición.
Lentamente fue retirando su miembro de potro del adolorido, ensangrentado y enrojecido culo, con mucho cuidado le saco la correa de la boca a su femenina pura sangre, ella por su parte solo se limpió la boca llena de salivas y espero a ver qué era lo que nuevamente se venía.
Don Pricilo se recostó boca arriba, de modo que Andrea tubo que ella solita montarse sobre su barriga para luego tomar con una de sus manitas la envarada y tiesa verga, a horcajadas sobre el cuerpo del vejete se la apunto en su zorrita y suavemente se la fue deslizando hasta que nuevamente la tubo totalmente alojada en su estómago y a la altura de su cintura. Comenzó a cabalgarlo despacio disfrutando las sensaciones que le llegaban desde lo más profundo de su coño, ella ya excitada al máximo no sentía más que un enorme y gran placer, estaba ardiendo de calentura y sus movimientos se fueron volvieron más rápidos y fuertes haciendo que la tranca del feliz y caliente vejete se le clavara en la zorra hasta profundidades inimaginables.
Los gritos de la hembra repercutían por todos los rincones de la casa, Andrea no paraba de disfrutar a cabalidad la tremenda cacha que le estaban pegando, el viejo por su parte mirándola con su burlona sonrisa puso sus manos en la cintura de ella para marcar todavía aún más las tremendas entradas que su verga hacía en la afiebrada concha de la rubia. La hembra, que ya no podía más de lo caliente que estaba, agarro las manos del hombre y se las llevo hacia sus tetas, que no paraban de subir y bajar al ritmo de sus fuertes movimientos de caderas, y después de que este se las agarro y apretó a su entero gusto, ella misma se inclinó levemente hacia adelante para que se las chuparan.
El vejete se las chupaba, las lamia y se las mordía, a la vez que accionaba su verga con todas sus fuerzas hacia arriba, para ensartársela más profundamente, los movimientos pélvicos que hacia la desesperada mujer lo tenían al borde de la eyaculación, mientras tanto ella continuaba con sus frenéticos movimientos de apareamiento, sentía cómo la boca del vejete le chupaba y mordisqueaba dolorosamente sus melones calentándola aún más, deseando que se los comiera a mordisco limpio, y para premiarlo acelero casi demencialmente los movimientos de sube y baja que hacía con el culo, como le gustaba culiar de esa forma y tan libremente sin que nadie le dijera nada.
Luego de varios minutos en que la rubia lo estuvo galopando como poseída, sintió como su cuerpo era nuevamente empujado para quedar ella tirada de espaldas sobre la cama, vio al vejete enderezarse con su verga que palpitaba aceleradamente de arriba y hacia abajo, rápidamente se le monto sobre su curvilíneo cuerpo y de un sólido y certero empujón se la mando a guardar hasta lo más recóndito de su dorada zorrita, con más energía y gozando ambos como nunca lo habían hecho, o por lo menos Andrea, quien disfrutaba y gemía por un inmenso placer jamás sentido en su vida.
Los propios gritos de la hembra y los constantes empujones de verga dentro de su cuerpo terminaron por enloquecerla, a tal punto que le pedía por más y más fuerte, que le diera duro y con fuerzas,
–Ahhhhh así don Priciloooo… deme más durooooo… Ahhhhh… pongamela mas firmeeeeee!!!, Uhhhhhhh!! Aullaba como una loba…
–Te gustaaaa putaaaaaaa!!!!l le consultaba entre bufidos y apuntalándola con todas sus fuerzas, montándola y agasajándola con las fuerzas de un toro embravecido…
–Me en… can… taaaaaaa!! ahhhhhhhhhh… Ohhhhhhh… ri… coooooooooo!!!, le declaraba Andrea que ahora se encontraba debajo del cuerpo del hombre con sus bellas piernas bien abiertas, y con sus ojos cerrados, en señal de plena concentración de disfrute…
La lujuriosa follada ya estaba casi en su momento culmine, las eróticas y placenteras sensaciones de los amantes los tenían a ambos al borde del orgasmo, en la habitación matrimonial todo era gemidos y ronquidos de regocijado placer, el rítmico sonido de crujidos que hacia la cama matrimonial de Andrea, daban total crédito de que lo que allí pasaba era el verdadero acto de apareamiento entre un hombre y una mujer.
Hasta que ambos cuerpos ya no dieron más de tanta calentura, la concha de Andrea termino por hacerla reventar en un intenso orgasmo, la tremenda cogida que le habían plantado la hicieron estar convulsionándose espasmódicamente cerca de tres minutos por lo menos, en donde totalmente aferrada al grueso y seboso cuerpo de don Pricilo, no paraba de gemir y gritar, disfrutándolo como una cerda en el barro, hasta que al final con su cuerpo encabritado con una seguidilla de lujuriosos corrientazos de placer se dejaba culiar por el jardinero quien también ya estaba en sus últimos momentos.
Andrea rendida, agotada y con una verdadera sonrisa de viciosa en su rostro esperaba abierta de patas la acabada del vejete dentro de su cuerpo, quien por los firmes movimientos en que este se la estaba clavando sabía que aquello sucedería de un momento a otro, hasta que escucho los bufidos mágicos,
–Prepárate perra mal nacidaaaa que te voy a dar mi semennnnnn!!
–Demelooooo!!, le contesto automáticamente la hembra, que en su voz denotaba las ansias y deseos porque aquello ocurriera lo más pronto posible, y el hecho de estar consciente de que eso realmente iba a suceder en unos segundos, nuevas energías asaltaron su caliente temperamento…–Lo quierooooo…todo… todoooooo! bien adentro de mi cuerpooooo!!
Por lo que el viejo con sus dos manazas afianzándosela firmemente de sus caderas comenzó a bombearla de una manera tan brutal que la rubia pensó que en cualquier momento se desmallaba de tanta calentura y pasión en que este desalmado vejete la transportaba solo en fracciones de segundos.
Andrea intentaba concentrarse para disfrutar de las corridas de caliente semen que ya estaban próximas, pero cuando escucho los fuertes bramidos que estaba dando el macho que la apuntalaba, sus ojos se abrieron de par en par, y quedo boquiabierta, don Pricilo había triplicado el ritmo de sus acometidas, había aumentado aceleradamente su ritmo por unos segundos para después de darle la estocada final hasta lo más profundo de sus viseras, la rubia sintió en sus propias carnes vaginales las rápidas pulsaciones que hacia la verga antes de explotar,
–Ohhhh… mamitaaaa… que ricooo…. se siente… Mmmmm… ahí te va todo… mi semennnn!!!!!… AAAARRRRRRGGGGGGHHHHHHTTT!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!…
Don Pricilo le soltó abundantes chorreadas de semen espeso y caliente, Andrea aferrada a las gruesas espaldas del ordinario viejo las recibía emocionada de felicidad y calentura, que la llevaron a contraer todos los músculos de su cuerpo para accionar con su vagina y exprimirle de la verga hasta la última gota del vigoroso y potente líquido que el vejete le había reservado solo para ella, sentía como el caliente y corrosivo liquido de macho se desparramaba en su estómago, poniendo sus ojos en blanco la fémina se abandonó al cuarto orgasmo de la noche, en donde mientras su amante le terminaba de arrojar sus últimos escupos de semen, ella lo secundaba con eróticos y circulares movimientos pélvicos, pero sin separar ni siquiera un milímetro sus dorados y sedosos pelitos íntimos, con los gruesos y encrespados pendejos negros del hombre.
La follada había finalizado, el vejete una vez desclavado del curvilíneo cuerpo de Andrea quedo tirado como muerto a un lado de la cama, miro hacia el lado para comprobar el estado en que había quedado su mujer, y grata fue su sorpresa cuando la vio venir a abrazarse contra su pecho, con un rictus de hembra satisfecha en su semblante, él la atrajo y la apretó contra su obesa humanidad, Andrea estaba en el cielo…
El vejete miro la hora en el reloj del velador, aún faltaban para las tres de la mañana, pensó que todavía quedaban algunas horas disponibles, descansaría un rato y le pegaría otra buena follada, esa hembra bien valía la pena y el esfuerzo, pensaba meditabundamente.
Karen se despertó, y se extrañó que don Pricilo aún no estaba acostado con ella, miro por la ventana de la caseta de madera y pudo ver que el cielo recién comenzaba tímidamente a clarear, recordó que su marido le había dicho que se quedaría viendo unas películas de vaqueros, y se dijo para sí misma,
–Pobrecito se tiene que haber quedado dormido en el sillón… lo iré a buscar…
Se puso una toalla para cubrir su desnudo y endiablado cuerpazo, salió al patio descalza, cruzo el jardín para llegar a la puerta de la terraza que daba a la cocina en donde se dio cuenta que esta estaba cerrada por dentro, pensó en irse a acostar nuevamente, pero cuando ya estaba entrando nuevamente a la casita de madera, recordó que en el mueble estaban las llaves de la casa, que Eduardo su padre le había facilitado al viejo, para cuando él no estuviera y si por había alguna emergencia, las tomo con desgano, pero no quería que su marido terminara durmiendo en el sillón al igual que la noche anterior.
Una vez que estuvo en la misma entrada principal de su casa metió la llave en la cerradura muy despacito, no quería que su madre se fuera a despertar, ya que sabía que podría haber estado muy cansada.
Una vez que ya estuvo adentro cerro despacio, le extraño ver que el sofá estaba vacío, a medida que avanzaba se daba cuenta de lo raro que era ver dos cojines tirados en el piso, vio los vasos que aún tenían restos de licor, y que al parecer también habían fumado, el olor a tabaco estaba impregnado por toda la casa, pensaba que donde podría estar su marido a esas horas, tal vez habría salido para irse de parranda con sus amigotes, y cuando ya se estaba conformando con esa idea, tropezó con los pantalones del vejete que estaban tirados en el piso al igual que el resto de su ropa, esta situación la puso en alerta, miro con sus ojos azules por toda la sala de estar y vio que aparte de la ropa de su marido en otro rincón estaba el vestido que había estado usando su madre el día anterior, esto sí que estaba raro pensaba, y fue en ese mismo momento que escucho un extraño ruido que venía desde la habitación matrimonial de sus padres.
Camino lentamente en dirección a la habitación de su madre, mientras más se acercaba más claro eran los sonidos, algo la hiso detenerse para quedar escuchando, y agudizando aún más sus oídos se pudo dar cuenta que los sonidos eran similares al de maderas que amenazaban que en cualquier momento se quebrarían, para luego al dar un paso más también sintió que a estos los acompañaban rítmicos sonidos de resortes que subían y bajaban…sus piernas comenzaron a temblar cuando su mente le indico cuales eran los momentos en que una cama sonaba tan morbosamente de esa forma, su corazón comenzó a latir a mil por hora, sentía que su respiración le apretaba el estómago, dio un paso más y ya claramente escucho ahogados gemidos de mujer que se entremezclaban con los sonoros gruñidos del hombre que ella ya muy bien conocía.
La luz de la habitación estaba encendida y la puerta entre abierta, Karen con sus hermosas piernas temblorosas se acercó más todavía, para mirar y ver qué era lo que estaba pasando allí adentro, aunque su conciencia ya se lo estaba diciendo. Amparada por la oscuridad que aun reinaba en el pasillo que daba paso a la recamara matrimonial, y en donde ya los gemidos y los fuertes crujidos de la cama ya eran evidentes antes las impecables aserruchadas y movimientos que hacían sobre ella, Karen busco el Angulo perfecto para poder mirar sin ser vista, sus ojos azules vieron con espanto y claramente la crudeza de lo que estaba ocurriendo en la cama matrimonial de sus padres, rápidamente se llevó las manos a su boca para ahogar el grito de estupor, la toalla que la cubría fue a dar al piso, apoyo su desnuda espalda en el frio muro del pasillo, sentía las tremendas ganas de orinarse por los nervios que la asaltaban, la cruda imagen había sido demencial…ellos… ellos!!… estabannnn…estabannnn….culiandoo!!!!, se gritó para sí misma y en las penumbras de su hogar.
(Continuará)