Sin título1

En la mente de Karen lentamente se iban formando las ideas: cama, verga, placer, su panocha, desnuda, las atrocidades que alguna vez escucho hablar a sus compañeras, pero aun no tenía la idea formada, su mente trabajaba mil, hasta que vio entrar a ese amorfo vejete asqueroso totalmente desnudo y con una herramienta de carne que se le levantaba por su tremenda panza, fue como un ejercicio matemático o una ecuación de función algebraica, en donde todos los productos calzaban y daban el resultado exacto… por fin lo entendió… mirándole la tremenda verga del vejete su mente se lo dijo: se lo iban a meteeer!!!???

Miro al viejo con cara de espanto y automáticamente cerro sus piernas, apenas pudo balbucear, muy bajito, casi inaudible, con sus ojitos azules llenos de lágrimas le dijo, –Nooo…! don Pricilooo!!, por favor eso…noooo…!!!, y el viejo con la más aborrecible de sus sonrisas, y con cara de ser un auténtico degenerado, le dijo…–Siiiii pendeja calienteeee!! Eso siiiiiiiiiii!!!!
Karen estaba horrorizada, su bello cuerpo que hace pocos minutos había sido presa de las mas exquisitas sensaciones ahora temblaba de pánico, nunca lo había sentido tan de cerca, lo que pretendía hacer con ella ese viejo asqueroso de don Pricilo, era simplemente repugnante, una aberración, pensaba la nena totalmente aterrorizada.
El solo hecho de imaginar ese terrible aparato de carne, que se gastaba don Pricilo, intentando perforar su estrecha y delicada hendidura era algo horroroso, innombrable, anti-natural!, se decía la rica de Karen, debido a su estricta, conservadora y mojigata educación instaurada principalmente por Eduardo, su conservador padre, quien siempre evito cualquier tipo de conversación que tuviera alguna connotación sexual.
Ahí estaba la niña, tal cual como Dios la envió a este mundo, completamente desnuda sentada en un inmundo catre y al frente de ella un viejo caliente y degenerado, que ni siquiera se inmuto para dejar ver su horrible anatomía ante los hermosos ojos azules de Karen.
Para el viejo Pricilo este era el mejor día de su miserable existencia, tener frente a el a Karen llorando por el miedo y totalmente desnuda, lo hacían sentirse poderoso, el viejo sabia que ya no había nada que se interpusiera a sus calientes intenciones, tenia su verga parada, completamente erecta y dura como el acero.
Pero el viejo quería avanzar de a poco, además tenia todo el tiempo del mundo, consulto su reloj, este marcaba las 06.00 hrs. de la tarde, — Sera una larga noche… jejeje, pensaba para sus adentros. Y como sería de otra forma, si una vez que se quito su ropa, sin pensarlo ingirió dos pastillas azules, que en su envoltorio indicaba: Sidelnafil, 100 mg.
El viejo ya decidido a tomar y posecionarse de tan suculenta hembra, avanzo hacia ella agitando su grueso instrumento de casi 23 cts., y cuando ya estaba a unos escasos milímetros da la angelical carita de la nena, le dijo…
–Vamos puta de mierda… haz tu trabajo…!!!, Karen solo lloraba más al escuchar el soez vocabulario que ocupaba don Pricilo para dirigirse a ella, –Mira putita, volvió a repetir el viejo con su vozarron amenazante, –Tu tienes una deuda conmigo… y además tu solita dijiste que harías cualquier cosa que yo te pidiera, y ahora te lo pido, le aclaro, –Quiero que me agarres la verga y me la chupes…!!
–Nooo… don Pricilo… Sniffsss… yo no quiero hacer eso…!!, sollozaba la jovencita…
–Pero si tú me lo prometiste…!! le grito don Pricilo, quien ya estaba muy enojado por lo difícil que se le hacia la joven.
–Siii… pero yo no sabia lo que Ud. queríaaahh… Sinff… sniff…!!!
Don Pricilo, perdiendo la paciencia, se agarró la verga de la misma base de esta, y con su otra mano tomo a Karen en forma violenta de su cabello…
–Mira zorra asquerosa… esto que esta aquí, le dijo refiriéndose a su instrumento, –es la verga…! el picooo…!! mi trancaaa…!!!, jajajaja!!!, te la presentoooo!!!, y sin miramientos de ningún tipo se la comenzó a refregar en el fino y delicado rostro de la acongojada jovencita.
Karen movía su carita en todas las direcciones posibles, con tal de separarse de esa asquerosa y hedionda cosa que le había mostrado don Pricilo. Sentía un olor nauseabundo, esa cosa era pegajosa y la sentía caliente. El viejo entretenido con esta situación, al ver que la nena oponía resistencia, solo reía, dejando ver su podrida dentadura.
El viejo continuaba refregando su verga en el rostro de Karen, la recorría en su totalidad por sus finos labios, su nariz, frente, sus ojos y hasta por sus orejas, ninguna parte de su carita se salvo de la refregada de verga que le daba don Pricilo, el viejo reía fascinado.
Una vez que el jardinero la soltó por un rato con el fin de tomar aire, la nena en un arranque de valentía, al notar que aquel horrendo hombre se separaba un poco de ella, se levanto rápidamente del inmundo catre y corrió hacia la puerta de la cabaña. Hubiera podido salir de esta, si no fuera porque la cerradura era muy pequeña, y por los nervios que sentía la hermosa y asustada muchacha, le jugaron una mala pasada y se demoro mucho en destrabarla.
Estaba en esto la desesperada nena, cuando sintió que don Pricilo la tomaba firmemente por su esbelta cintura, y le vociferaba en uno de sus oidos…
–Para donde ibas preciosura… acuérdate que tenemos asuntos pendientes…jejeje!!!
–Don Pricilooo… por favooor…ya déjeme…yo no quiero hacer eso…por favor…, le decía con su vocesita suplicante.
–Siii putita, lo harás…!!, y replegándose un poco más a ese exquisito cuerpo, poso su tremendo y duro pedazo de carne, entre las suaves y ricas nalgas de su candorosa victima.
Karen sintió esa barra caliente perfectamente alojada entre sus dos promontorios de carne, a la vez que sintió como el viejo subía una de sus asquerosas manos por su suave vientre para apoderarse de una de sus majestuosas tetas, como también sintió que con su otra mano, el viejo tomo posesión de su casi depilado e inexplorado monte de venus.
La tierna joven se sentía asqueada al sentir el fétido aliento de tan repugnante sujeto, además que este se encontraba profanando sus mas delicados y preciados tesoros que desde niña le habían enseñado a cubrir y esconder de cualquiera que osara a mirar demasiado sus codiciadas partes de su tan exquisita anatomía.
El viejo Pricilo al sentir la suavidad y dureza de las carnes de esa hembra con cuerpo espectacular y carita de niña, casi sufre una eyaculacion pero este se contenía, no era nuevo en estas lides y ahora no estaba dispuesto a correrse en cualquier parte, lo haría ¡adentro!, pensaba el viejo. Si adentro de esa estrecha y apretada ranura de suave carne que se gastaba la dulce chiquilla.
Karen estaba casi paralizada, se daba cuenta que don Pricilo manualmente ya había tomado posesión de sus encantos, y mas fue su espanto cuando sintió la apestosa lengua del viejo recorrer su exquisito y fragante cuello dejándola toda ensalivada por cada parte que este le lamia, como al mismo tiempo sintió que los mugrosos y regordetes dedos de ese vejestorio se empezaron a deslizar por su suave vagina.
La atribulada joven se sentía desfallecer, quería gritar, salir corriendo de esa estúpida cabaña de madera, pero apenas se podía mover, el viejo la tenia inmovilizada, a cada intento que hacia por salir de esa caliente situación, se daba cuenta que era casi imposible, don Pricilo la tenia bien agarrada, por lo que opto sin mas remedio que dejarse hacer, estaba casi perdida, su carita ya no era de susto, ahora era de odio total, odiaba a ese viejo caliente y aprovechador.
El hediondo aliento de la voz del viejo la saco de sus pensamientos,
–Pero que rica estas putita, le decia a la vez que le daba sendos y salivosos lametones que recorrían el cuello y la cara de Karen…
–Déjeme viejo cochino, le decía la nena con su cara llena de odio…
–Noo… jejeje…, no te voy a dejar…Te voy a culiar que es muy distinto… puta buena para la verga…!!! jejeje… Siii!!! te voy a culiarrr… y te voy a follarrr!!! al principio te dolerá y gritaras… pero después cuando le encuentres el gusto, vas a llegar a relinchar como yegua saltando arriba de mi tranca… jajajaja!!!!
–Nooo…! yo no hare eso…!! eso solo lo hacen las prostitutas…!!, se quejaba Karen…
–Jajajajaa!!!… prostitutas…!!! Jajajaja!!!, putas es la palabra correcta pendeja…!!! PUUUTAS…!!!, de esas mismas en la que te convertirás tú, después que pruebes mi verga.
El viejo decía todo esto a la vez que movía su apéndice en calientes movimientos, como si ya la estuviera culiando.
Karen sentía toda su canaleta de sus nalgas mojada por las secreciones y líquidos pre seminales que salían desde la verga de don Pricilo, por su parte el viejo estaba encantado con la pasividad que había adoptado la rica adolescente.
El degenerado jardinero queriendo disfrutar aun más de ese voluptuoso cuerpo, que tenía a su entera disposición, fue girando lentamente a la joven, y al estar en total estado de calentura, le faltaron manos para recorrer tan exquisita y curvilínea anatomía. La tomo de su estrecha cintura, era la primera vez que el viejo estaba tan cerca de la nena, don Pricilo a sabiendas que ya casi podría hacer todo lo que el quisiera con ese delineado cuerpo, se dio a la tarea de intentar que de alguna forma, la niña mostrara algo de cooperación, o sea que se calentara.
Tarea muy difícil para el viejo, ya que para poder excitar a tan rica hembra, iba a necesitar utilizar distintos medios o herramientas, ya que la fealdad de don Pricilo, sumado a su escaso cuidado de higiene personal, le jugaban muy en su contra.
Karen era hija de un decente matrimonio, educada con los mas solidos principios morales y éticos, guiada y orientada siempre por excelentes normas de conducta, en donde cada acto de su persona comprometía sus mas nobles sentimientos, pero al estar en tales condiciones, completamente desnuda y al lado de un hombre que no era nada de ella, la tenían en un verdadero estado de Shock…
El viejo hacia pequeños círculos con sus callosas manos en la curvilínea cintura de la jovencita, sentía a cavalidad la suavidad de esa delicada piel, su tersura, y ya queriendo sentir aun mas, comenzó a agrandar mas los círculos, abarcando una mayor extensidad de aquella suave piel. Ahora ya no solo tocaba, ahora era un fuerte masajeo combinado con fuertes apretones y sonoras nalgadas sobre ese fantástico pedazo de trasero que se gastaba Karen.
Don Pricilo por cada sobajeo que le practicaba a cada nalga de la horrorizada joven, era acompañado con una fuerte nalgada, situación que hizo que Karen saliera del estado de semi inconciencia forzada en la cual se encontraba. En forma escanadalizada noto lo tan cerca que se encontraba de ese horripilante sujeto, sentía la verga de este que se aplastaba en su bajo vientre, solo a unos escasos centímetros mas arriba de su entrada intima, pero a pesar de lo incomoda que se sentía al estar en esa situación, las fuertes palmadas que ese viejo asqueroso le estaba asestando en el culo le agradaban, ella misma intentaba darse una explicación de aquella anti natural reacción de su persona, la cual no encontraba.
Al no estar la dulce nena acostumbrada a vivir momentos de calentura, pensaba que a don Pricilo le dolía algo o se sentía enfermo, le veía su fea cara totalmente descompuesta, como si le doliera algo…(no sabia que ese rostro, era el del viejo cuando estaba caliente)
Las fuertes nalgadas iban en aumento, ahora era a la nena a quien si le dolía algo, subió suavemente sus delicadas manitas sobre el peludo y canoso pecho del viejo, ejerciendo presión sobre este, intentando separarse de el.
Don Pricilo al sentir las suaves manos de Karen posarse sobre su fofo pecho, lo tomo como si ella ya estuviera mostrando mas interés de estar con el, y en un arranque de pasión subió sus peladas manos por la suavidad de su espalda, y con fuerza la arrimo mas hacia él, sintiendo la dureza de esas grandiosas tetas aplastarse contra su pecho… –Que rica estaba la pendeja, pensaba el viejo…
Sus miradas se cruzaron, la expresión de la hermosa cara de la joven de ojos azules, y de 18 años eran una mescla de miedo, estupefacción y rechazo ante tan degenerada situación en que se encontraba.
La mirada del viejo solo destellaba calentura y depravación, un deseo rabioso y mal sano, ansiaba tomar y flagelar de cualquier forma posible esas exquisitas formas de carne juvenil que tenia en sus manos.
En esta situación se encontraba la pareja conformada por Karen, la dulce nena de la casa, una niña de bien, hija del decente matrimonio Zavala Rojas, y por el otro lado tenemos a don Pricilo, un viejo aprovechado que al haber enviudado y el haber pertenecido en otros tiempos a la decente y conservadora congregación en que participaban los padres de la nena, le habían llevado e instalado en su casa, con la única finalidad de ayudarlo.
Ahí estaban ellos, Karen y don Pricilo, la niña de 18 años y un asqueroso viejo sexagenario, la Bella y la Bestia, ambos totalmente desnudos y arrimados uno contra el otro, como si estuviesen abrazados. Esta era la situación que se vivía al interior de la cabañita de madera, que se ubicaba justo al fondo del patio de la casa del decente matrimonio conformado por Eduardo Zavala y por su seria y muy decente, pero muy rica mujer, Andrea Rojas de Zavala… (Disculpe el amigo lector por redundar en lo de la decencia de este matrimonio, pero esa era la realidad, esta Familia era muy…pero muy seria y Decente).
Don Pricilo ya no aguantaba mas en esta situación, quería probar esa deliciosa boca que estaba a escasos centímetros de su rostro, y sin mayor preámbulo le asestó un chorreante y salivoso beso, que la joven recibió sorprendida, ya que no esperaba tal reacción del vejete.
Karen al sentir la hediondez y la proximidad de la asquerosa y pestilente boca del viejo, cerró fuertemente sus labios, no quería que esa mórbida lengua caliente que en estos momentos recorría sus labios y parte de su cara, ingresara al interior de su rica y fresca boquita, por lo que movía en forma desesperada su rostro hacia ambos lados de su cuerpo, el viejo para su interior disfrutaba que la nena se resistiera y luchara, pero esta situación ya no le estaba gustando, quería más participación por parte de ella.
El viejo tomo firmemente a Karen, poso su callosa y descascarada mano izquierda por sobre esas suaves y suculentas nalgas, para que con la otra mano empezara a acariciar suavemente su bajo vientre, el destino de esta ultima mano era obviamente uno solo, fue bajandola por la suave piel de su vientre hasta encontrarse con los sedosos pero escasos pelitos de la exquisita y virginal zorra de Karen.
Don Pricilo al notar que la nena no habría su boca, lentamente comenzó a ir en busca de sus tetas, siempre lamiendo y lengüeteando esa sabrosa piel que el estaba usurpando, como a su le aplicaba suaves pero decididos sobajeos en su delicada panocha.
La nena estaba sorprendida, su estado emocional estaba totalmente alterado, se preguntaba como llego a estar en tal situación con el jardinero de su casa, si bien él la había sorprendido en una situación indecorosa, muy alejada de los solidos principios que le habían inculcado sus padres, aun así, eso no le daba derecho para tratarla de la forma en que lo estaba haciendo, y menos tocándola y sobándola en sus partes intimas, a la vez pensaba que si lo detenía estaría perdida, el viejo se lo diría a su padre y ahí los problemas serian mayores… que hago!?, se preguntaba en forma angustiada, y lo que mas espantaba a Karen era que debido a la situación vivida ese día y sumado a las ricas sensaciones que había descubierto, su mente por fuerza mayor tubo que dejar de lado toda la mojigatería, normas de conducta, tapujos, y a todo eso que siempre se le hacia el quite dentro del seno familiar, Karen lo tubo que comprender, lo sabia y ya lo asimilaba, se la iban a violar, se lo meterían, la follarían, y lo peor de todo, quien era el hombre que se la culiaria, pensaba la rica de Karen : Don Pricilo, el jardinero de su casa.
En estos aterradores pensamientos estaba la joven, cuando noto que don Pricilo, haciendo abandono de ese gran culo y de su panocha, poso sus dos mugrientas manos en los pechos de ella, el viejo se los amasaba y los miraba encantado, sus pequeñísimos pezones los sentía paraditos y no aguantando mas, volvió repegar su verga contra el suave vientre de la nenota y al mismo tiempo, como un salvaje se lanzo a devorarle las tetas.
Las chupaba, las lamia, las lengüeteaba y las ensalivaba, eran el mejor par de melones que se había comido en toda su vida, sentía que eran unas tetas joviales, duras y suaves, hasta resbalosas se las notaba de tan mojadas que estaban producto de sus propias lamidas.
El cuerpo de Karen, a pesar que su mente se debatía en un verdadero caos, no pudo evitar de sentir un leve pero rico escalofrió debido a los salavajes chupeteos en sus chichotas, erizándole todos los pelitos de su cuerpo, incluso los de su tajito.
Las lamidas del viejo recorrían todas sus magnificas tetas, don Pricilo al sentir que los pequeños y rosados pezones de Karen se endurecían aun mas por cada chupetón que el aplicaba, volvió a posar su mano derecha en esa virgen y delicada rajadura de carne, sabia que la niña ya se masturbaba por lo cual estimaba que ella ya conocía la comezón de la carne pensaba acertadamente el vejete, lo cual esto le favorecía, tenia que sobajear un poco mas esa zona y daba por hecho que la rica adolescente se calentaría.
Ambos cuerpos, el de la nena y el de don Pricilo ya estaban empezando a sudar por tanto magreo, lamidas, roces y apretujones. Ella tratando de salir y escapar de la caliente situación y el, sujetando, sobajeando e intentando hacer eróticos movimientos, para que su hermosa victima se excitara y cediera a sus calientes intenciones. La mente de Karen se negaba, hasta este momento se oponía, luchaba… su hermoso cuerpo libraba una fiera resistencia a tanto manoseo y morbosos chupetones al cual estaban siendo sometidas sus carnes.
Pero una vez mas la Madre Naturaleza, hacia su parte poniendo a la rica adolescente en desventaja y se mostraba a favor del detestable vejete. Una vez que el cuerpo de la joven ya sentía el tercer y rico escalofrío, producto de las calientes caricias proporcionadas por don Pricilo, en su fina y delicada vagina muy lentamente comenzó a sentir ese rico hormigueo que rápidamente se fue transformando en excitantes pulsaciones y punzadas.
Karen sentía como su exquisito cuerpo lleno de curvas era atacado por esas ricas sensaciones que en dos oportunidades ya había experimentado y disfrutado, se preguntaba que como era posible sentirse en ese estado tan delicioso y agradable, al estar frente a frente de tan horrible sujeto.
Por su parte don Pricilo al estar tan ocupado chupándole las tetas y sobajeando esa rica, apretada y casi depilada panocha que se gastaba la nena, no se dio cuenta cual fue el momento en que Karen ya le había soltado sus primeras gotas de ese tan preciado néctar proporcionado por su exquisito cuerpo, pero al notarlo se sintió el macho mas afortunado del mundo, por lo que decidió soltar por unos momentos ese par de tetas y concentrarse mas en los sobajeos que le practicaba a la javen en su apretada vagina.
Don Pricilo levanto la mirada para admirar ese lindo rostro que estaba frente a él, siempre sobajeándole la panocha, con su otra mano la tenia firmemente tomada por su estrecha cintura, a la vez que la contemplaba, veía esos hermosos ojos azules semi cerrados, su negro y alisado cabello caía desmadejado hacia un lado de su lindo rostro, sus labios ya habían tomado esa tonalidad purpuracea, haciéndola ver aún mas apetecible, Karen mantenía sus finas y delicadas manitas, sobre el peludo y canoso pecho del vejete, había adoptado una pasividad involuntaria, a raíz de lo rico que estaba sintiendo en su suave rendija amatoria, producto de la muy buena masturbada que le practicaba don Pricilo.
El vejete dándose cuenta de esta situación, se concentro mas en su labor y como si fuera el mas experto y estricto fiscalizador en control de calidad, se dio a la tarea de certificar el mismo la virginidad de la joven, la tomo mas firmemente de lo que ya la tenia, y muy decidido metió su dedo medio al interior de aquella virgen vagina, la joven quien al sentir la irrupción de tan invasor dedo en el interior de su tajito, lejos de espantarse, sintió el mas placentero e intenso escalofrío de los que ya había sido presa en el transcurso de esa tarde de día sábado, proporcionándole a modo de agradecimiento involuntario, una abundante chorreada de jugos vaginales al despreciable vejete.
Karen se sintió desfallecer ante tan ricas sensaciones que le producía el sentir ese dedo intruso al interior de su ranura, creía perder las fuerzas, por lo que subió sus manitas y se aferro a los fuertes hombros de don Pricilo.
El viejo muy atento a la situación, la masturbaba muy lentamente, ya sabía que así se calentaba la dulce nenita, sentía en su propia mano y dedo la suavidad de las carnes interiores de la joven, hasta que su dedo hizo contacto con esa delicada y frágil pared interior de la zorra de Karen.
El corazón de don Pricilo latía a mil por hora, aunque el sabia de la pureza de tan tierna hembra, el tenerla completamente desnuda frente a él y con uno de sus dedos al interior de ella y mas encima palpando esa fina membrana que certificaba la virginidad y pureza de la bella adolescente de 18 años recién cumplidos, simplemente lo tenían al borde de la locura.
Karen quien como ya se dijo se sentía desfallecer ante la ricas sensaciones producidas por la suave fricción que don Pricilo le aplicaba con su dedo al interior de su rica abertura de carne, que se ubicaba en su entrepierna, cerro sus hermosos ojos y abrió sus purpuraceos labios, regalándole al horripilante viejo, el primer gemido de autentico placer, de muchos mas que vendrían.
Don Pricilo que ya no se perdía detalle del estado en que comenzaba a estar Karen, estaba al borde de la eyaculación, desde su verga, de su gran pico de casi 23 cms caía una abundante cantidad de líquidos pre seminales, los cuales algunos ya se desparramaban por el suave vientre de la joven, y otra cantidad sencillamente caía al suelo, donde ya se formaba un pequeño charco de aquel venenoso liquido, el cual emanaba desde el fondo de sus hediondas bolas.
El viejo ya sentía empapada su mano, Karen tenia toda su panocha encharcada ante la rica masturbación a la cual estaba siendo sometida, el viejo movía libremente su dedo en el interior de la zorra de la nena, fue ese el momento que el viejo quiso degustar de aquel precioso elixir que emanaba desde el interior de su cuerpo, por lo que retiro su dedo de aquel intimo y femenino reducto y se dio a catar y probar el mismo los ricos jugos vaginales proporcionados por la joven.
Don Pricilo al momento de retirar su mano desde el tajo de la casi perdida nena se pudo dar cuenta que Karen hizo un ligero movimiento pélvico, como si su panocha quisiera ir en persecución de aquel dedo invasor que ahora la abandonaba.
La joven continuaba con sus ojos cerrados y su boquita semi abierta, ya que en esos momentos se encontraba en esa especie de trance erótico en el cual ya había sucumbido en dos ocasiones anteriores, la diferencia era que ahora había sido inducida por el aborrecible viejo de don Pricilo. Su cuerpo, su mente inconscientemente ya se preparaban para ingresar a la ante sala de un mundo oscuro y desconocido para ella, pero si lleno de sensaciones, gemidos y placeres aún mayores, le faltaba muy poco.
El viejo comprendiendo el estado en que se encontraba Karen, lamio sus dedos (los de él) degustando los exquisitos jugos y secreciones vaginales que le fueron proporcionados por esta dulce criatura y aprovechando el momento de pasividad de la nena, quien se encontraba con su sensual boca semi abierta, la tomo nuevamente por su esbelta cintura, la arrimo hacia su cuerpo y por fin la pudo besar.
Karen se vio sorprendida al ser tomada firmemente por don Pricilo, sintió la hediondez de su boca cuándo el viejo ya metía su resbalosa lengua y que a su vez ya recorría todos sus rincones bucales. La nena no se explicaba por qué esta vez no quería oponer resistencia, y sintió también en la lengua del viejo muy levemente ese exquisito sabor que ella ya también había degustado y que eran los sabores de su propia vagina, fueron estos exquisitos sabores los que le ordenaron a su propia mente a que ella también empezara a mover su exquisita y fresca lengua que no tardo en juntarla con la de don Pricilo.
Suavemente la jovencita acariciaba con su lengua a la del vejete y ella la dulce Karen, queriendo ir más allá, lentamente fue haciendo ingreso de su fresca lengua a la pestilente y hedionda boca del horripilante viejo.
Ahora se besaban abiertamente, juntaban sus lenguas enredándolas una contra la otra, el viejo Pricilo intencionalmente traspasaba sus babas y saliva a la dulce boquita de Karen, quien ya las recibía gustosa y se las tragaba todas. Debido a su inexperiencia, pensaba que ese era su deber como mujer. Para la decente y timida joven, este fue el primer beso de su vida.
El viejo había sabido mantener la calma, Karen una hermosa y candorosa adolescente, se estaba dejando llevar por esas excitantes y ricas punzadas que estaba sintiendo al interior de su zorrita, las cuales el viejo sabiamente había logrado despertar.
Así se encontraba la pareja de supuestos amantes, con una hermosa joven de 18 años totalmente desnuda y abrazada de un detestable vejestorio de 63 años, también desnudo, con su verga completamente aplastada en el bajo vientre de ella y ambos besándose con la pasión de unos enamorados.
El beso era largo, intenso, ahora era Karen quien exploraba con su exquisita lengua la apestosa y casi podrida cavidad oral del vejete, la niña estaba como poseída, quería llegar hasta lo mas profundo de la boca del viejo, recorría el paladar y las putrefactas encías de este, no le importaba la hediondez que emanaba desde el interior de esta, sus nuevos instintos de hembra en estado de celo le ordenaban a su mente que debía complacer a ese vejestorio que en este momento le sobajeaba su suave culo, no le importaba que don Pricilo fuera viejo y feo, por no decir asqueroso, claramente su conciencia le indicaba que ese detestable ser se convertiría desde ahora en su hombre, en su macho, y ella debía corresponderle como solo él se lo merecía. Todo esto era nuevo para ella, para nuestra muy inocente y recatada niña… la dulce Karen.
Lentamente el viejo comenzó a girar con la tierna y joven mamasota, siempre abrazados, comenzaba la cuenta regresiva, la insto a que lo secundara en ese corto trayecto que los separaba del lugar en donde se libraría el combate, y que era el inmundo catre de don Pricilo.
El recorrido era lento, el jardinero se tomaba las cosas con calma, Karen por su parte estaba muy nerviosa por lo que le iba a suceder, su mente se lo decía, se lo iban a meter, se la culiarían, la follarían y la reculiarían, pero a pesar del miedo que sentía, las excitantes punzadas en su zorra la atacaban con mas fiereza, por sus blancos y perfectos muslos bajaban unas abundantes líneas de jugos vaginales. Su misma panocha como si tuviese vida propia, automáticamente se estaba preparando para la inminente batalla que se avecinaba.
El avance de la inusual pareja continuaba lento pero seguro, quien los hubiera visto no creerían que esa hermosa joven de tez clara, ojos azules y de cabellera negra y casi azulada, que avanzaba desnuda y abrazada a un asqueroso viejo, también desnudo, se acostaría por voluntad propia con aquel sexagenario hombre en ese inmundo catre que los esperaba, y que parecía también estar ansioso por sentir el rico cuerpo de la nena.
Pero la realidad era que Karen no quería que eso sucediera, tenia sentimientos encontrados, por un lado quería huir, apartarse del horripilante vejete, pero por otro lado en alguna parte de su sub consciente le decía que siguiera, que descubriera, que aprendiera y que comprobara, y si sumáramos todo esto a las ricas punzadas y pulsaciones que se habían instalado el el interior de su panocha, tendríamos la respuesta a tanta pasividad que demostraba la nena en tan caliente situación en la que se encontraba.
En uno de los pocos momentos de lucidez que lograba tener ya caliente jovencita, quiso poner termino a la ardiente situación a la cual estaba siendo arrastrada, separándose como pudo del acalorado beso que se estaba dando con el vejete y dándose valor ella misma le dijo casi en susurros…
– Por favooorrr…don Pricilooohhh…!! nooo… meee…lleveee…a…laaa…camaaahhh…!!!
El viejo no le hacia caso, es mas casi no la escuchaba, solo se concentraba en la poca distancia que los separaba de su caliente catre, Karen al estar consciente de lo poco que faltaba por llegar, quiso oponer resistencia, ella no quería acostarse con ese desalmado viejo, por lo que se detuvo comenzando así un breve forcejeo entre ambos, el viejo que no quería que esa palomita se le volara, por lo que la tomo firmemente por su cintura y con su otra mano le tomo con rudeza de su fino y delicado rostro, haciendo presión en las quijadas de la niña, y con las mas intimidantes de sus miradas la amenazo,
–Mira pendeja… mi verga esta que se revienta por entrar en tu cuerpo… y tu dejaras que yo te la metaaa!!, Y si tú no quieres hacerlo por las buenas me da exactamente lo mismo, el asunto es que ahora vamos a llegar a mi cama… y tú me pasaras tu zorraaa!!!, si yo te digo que culiesss… tu culeasss!!, Karen ya casi veía que el vejete era capaz hasta de matarla si el asi se lo proponía, la expresión de su cara lo hacían ver como un verdadero loco, el viejo continuaba con sus amenazas, –Y si yo te digo que me chupes la vergaaa… tu vas y me la chupasss…!!!, me escuchaste perra calienteeee!!!, diciendo esto ultimo el viejo levanto su mano con la verdadera e insana intención de golpear a la nena, ella aterrorizada al maximo en forma automática le contesto,
–Siii…si don Pricilo…le…le…pasareee mi zooorraaa…y culiareee con usted!!, pero por favooor no me pegueee…!!l el viejo estaba realmente enojado por la reacción que tubo la nena en el mejor momento que él había estado esperando, pero al verla ahora como la ella se comprometía en forma forzada a cumplir con sus requerimientos se pudo calmar un poco,
-.Mas te vale putaaaa!!!… por que si no te dejas de hacerme problemas te jurooo que te vas a arrepentir…!!!, y con esto le asesto otro chorreante beso en la boca, que la nena tubo que recibir obligadamente, ahora si que estaba realmente asustada la preciosa adolescente, por lo que supo que ya no tenia mas opción que dejar que el viejo hiciera lo que quisiera con su exquisito y delineado cuerpo.
Llegaron a la cama… al destartalado catre de don Pricilo, estaban de pie al lado de este, el viejo ya recorría con sus manos todo el cuerpo de Karen, tomando posesión de este tal cual lo hacen los colonizadores en tierras vírgenes, pero a él… a don Pricilo, le faltaba lo mas importante, que era poner su bandera en aquellas carnes inexploradas las cuales estaba descubriendo y declararlas de el…solamente de el.
El viejo seguía atacando el cuerpo de tan hermosa doncella con los mas lascivos besos y sobajeándola por todas sus exquisitas curvas, pero donde mas ponía aplicación el vejete era en su panocha, ya que este al ver sido testigo de la magistral masturbación que se había estado pegando la nena, sabia que era ahí donde a ella mas le gustaba que le tocaran, y si tenia suerte lograría despertar el lado calenturiento de tan delicada joven.
Karen por su parte, a pesar del susto que había sentido por las viles intenciones que tenia ese hombre para con su cuerpo, se dejaba hacer, no quería que el viejo la fuese a golpear el solo pensar en ello la aterrorizaba, pero aun así por tanto magreo y esos salivosos besos que estaba recibiendo, su precioso cuerpo la hacia sentir las mas agradables y placenteras sensaciones, e involuntariamente dejaba salir de sus exquisitos labios unos suaves quejidos de placer, a la vez que se entregaba dócilmente a los gruesos brazos de don Pricilo, la tierna joven comenzó nuevamente a secundar con su fresca lengua los rudos lengüetazos que el viejo le propinaba a su boca.
El jardinero ya consciente de que la hembrita ya estaba casi entregada a las circunstancias, la quiso poner a prueba, fue el quien se separo de la dulce boca de ella, la nena no se soltaba de él, por lo que el viejo poniendo sus callosas manos en los suaves hombros de ella, hizo una leve presión hacia abajo, para que Karen se sentara en ese inmundo colchón, que aparte de estar sucio tenia unas grandes manchas que parecían ser de orina, vómitos y otro tipos de líquidos secas y viscosos.
Karen entendió en el acto, dócilmente se fue sentando con la mirada fija en los oscuros y enrojecidos ojos del viejo, y como si ella se encontrara en una de las mas elegantes reuniones de su conservadora y decente congregación, se cruzo de piernas, con toda delicadeza subió una pierna sobre la otra… (éstos delicados y femeninos movimientos eran naturales en ella), el viejo se quería morir.
A continuación don Pricilo que estaba con la boca abierta dejando ver la putrefacción que tenia al interior de esta, solo con la mirada y su aborrecida sonrisa insto a Karen para que posara su azulada mirada en su gruesa y larga herramienta carnal.
Nuestra dulce Karen sumisamente bajo la mirada pasando por el velludo y canoso pecho, luego por su prominente y fofa barriga, hasta que su visión se poso en el gran pedazo de verga que se gastaba don Pricilo, y lejos de asustarse, la nenota quedo sorprendida, nunca en su vida había tenido un pene real cerca de ella, y menos que este estuviera tan parado, solo los había visto en el colegio en fotografías y dibujos de caracteres pedagógicos.
Pero de lo que si se acordaba y muy bien, eran de las calientes conversaciones que entablaban sus libertinas compañeras en el baño del colegio, se acordaba muy claramente cuando estas comentaban las atrocidades que ellas cometían al quedarse a solas con sus novios y de lo mucho que les gustaba juguetear con estos carnales instrumento que ellos poseían.
Karen recordó también que siempre tubo que evitar cualquier tipo de conversación, con sus amigas del colegio que tuviera relación con todo lo que implica el sexo, no era que a ella no le llamara la atención hablar del tema, al contrario siempre trataba de escuchar cuando estas se enfrascaban en calientes conversaciones en donde explicaban con lujos de detalles lo que hacían con sus novios, pero ella solo escuchaba, nunca opino porque ella era una niña decente.
A raíz de estos recuerdos y ahora ser ella la protagonista de tal situación calenturienta, se fijaba en ese grueso instrumento que le mostraba don Pricilo, lo miraba embelesada, se fijo en la cabeza de este y como destilaba unos extraños líquidos desde la punta de este, se fijaba también en el grueso tronco del terrible aparato y como serpenteaban por su longitud una gran cantidad de llamativas venas, no podía determinar el color de estas, eran una mescla de rojo, verde y azul.
Pero lo que mas cautivaba a la hermosa adolescente, era el color de la cabeza de ese exquisito instrumento, pensaba que a pesar de lo oscuro de ese musculoso tronco, veía ese glande de color morado, casi azulado y semi tapado por un suave forro de piel, la joven lo recorría con su inocente mirada, desde la morada cabeza, el nudoso tronco, hasta llegar a una gran maraña de abundantes pelos gruesos y negros, en donde mas abajo colgaban los hediondos testículos del vejete.
Karen quedo seducida por ese varonil pedazo de carne, la niña calculaba que esa herramienta debía medir por lo menos unos 25 cmt, y algo más a lo mejor, meditaba la dulce criatura. Lo que no dimensionaba es que ese grueso instrumento de carne, se lo iban a meter a ella, por su fina y delicada hendidura.
Karen llevo su vista hacia la de don Pricilo, quien estaba encantado con lo que pasaba a la altura de su verga, se cruzaron las miradas, ambos estaban en una especie de trance telepático, ya que don Pricilo casi adivinando las intenciones de la niña, le asintió con su risa aborrecible, la nena al notar la mirada de aprobación del grueso jardinero, y sabiendo que estaba autorizada por el viejo, muy decididamente agarro ese mástil de carne con sus dos blancas manitas, lo apretaba…lo sentía, pero que duro pensaba la hermosa joven.
Ya casi hipnotizada por ese fabuloso instrumento se dedico a palparlo, lo recorría por toda su extensión, con una mano lo tenia asido por el tronco, y con la otra le sobajeaba los testículos rebosantes de semen. También se percato que su delicada manita que en este momento se agarraba al descomunal instrumento, esta no le alcanzaba para para rodear su espesor.
Su grosor, su tamaño y su dureza la tenían fascinada, se sentía en otro mundo, en donde solo existía ella y el gran pedazo de verga que ella sostenia en aquellos momentos con sus dos manitas blancas.
El viejo tenia su mirada vidriosa, por uno de sus enrojecidos ojos, hasta le caía una lagrima, ya que al sentir las suaves manos de aquella nena que le estaba sobajeando su verga, lo tenían al borde del orgasmo, tres veces ya había tenido que sacar fuerzas de flaqueza para contenerse y no derramar sus mocos fuera de ese delineado y esbelto cuerpo.
Karen continuaba con su exploración, se percato que al hacer fricción sobre la suave piel que cubría la morada cabeza de aquella herramienta, la podría dejar totalmente afuera, y sin pensarlo dos veces jalo esa suave piel hacia atrás para dejar el glande totalmente despejado, este se mostraba en todo su aceitoso esplendor, la joven estaba como poseída, lentamente comenzó a mover su cuerpo para adoptar una mejor posición y así poder admirar mas cómoda ese majestuoso troco de carne lleno de atrayentes nudos para ella, se fue separando de a poco del cochino catre, hasta quedar arrodillada a los pies de don Pricilo, siempre agarrada de su falo, como si lo estuviera venerando.
A continuación Karen puso mas atención en la cabeza de esa gran verga ya descubierta, la encontraba naturalmente hermosa, también le llamo la atención que en la parte donde termina la cabeza de esta y se da paso al tronco, había una gran cantidad de una extraña sustancia blanquecina, que rodeaba en su totalidad el grueso diámetro de ese tan precioso instrumento, (Eso pensaba Karen).
A la delicacda y femenina joven realmente le llamaba la atención esa extraña sustancia blancuzca, por lo que decidió mirar más de cerca, parecían ser residuos de queso fresco, pensaba la ya insana criatura. Una vez que estuvo mas cerca de la verga del viejo, pudo notar el nauseabundo olor que emanaba de esa zona del pico, y a pesar que ese fuerte olor era realmente repugnante, había algo en el que la seducía, que la llamaba, y que la atraía.
El viejo la saco de esas ricas ensoñaciones y la hizo volver a la realidad, cuando este se fijo que la niña le miraba su tranca como si ella quisiera comérsela, asi que muy suelto de cuerpo le dijo…
– Vamos… chupala zorraaaaa!!!, le exigio el vejete…
Karen reacciono al instante una cosa era que se la estuviera tocando y admirando pero otra muy distinta era poner esa hedionda cosa en su boca, además que no le cabria pensaba la nena, su mente se debatía en un verdadero caos por un lado no quería chuparle la verga a don Pricilo, pero sabia también que si no lo hacia, este le pegaría, pero aun así no se soltaba de ese mástil de carne, lo tenia asido con sus dos blancas manitas, también se debatía en los recuerdos de las conversaciones de sus amigas que recordaba claramente que ellas también ya lo habían chupado mas de alguna vez, seria tan malo pegarle una probadita?, pensaba la joven, además que el aromático y fuerte olor que salía de esta, su mente de apoco se iba desequilibrando, –Y esa sustancia blancaaa que tanto le llamaba la atención…
En esto estaba Karen cuando sintió que el viejo la tomaba bruscamente de su cabello haciendo que ella lo mirase,
–Chupala puta de mierdaaaa!!!… cuantas veces quieres que te lo repita…!!!!, le grito a la vez que el mismo tomaba su verga desde la base de esta e iniciaba una serie de violentos vergazos contra la angelical carita de Karen, que ya nuevamente estaba al borde del llanto.
Ahora Karen si estaba realmente asustada, porque una vez que el viejo le asesto el ultimo y mas violentos de los vergazos en su rostro, vio que este iba a tomar un grueso cinturón de cuero que tenia colgado en una de las paredes de la habitación, por lo que sin pensarlo y como si ella fuera una autómata se abalanzo rápidamente hacia la tranca del vejete y con la sola intención que este no fuera a zurrarla por desobediente, abrió su exquisita boca lo mas grande que pudo y de un solo bocado se comió la mitad de la verga del viejo ya que su boquita no pudo abarcar mas en su interior, se quedo quieta, su respiración era agitada y a pesar de las arcadas que sentía por la hediondez que emanaba de esa tranca que tenia en su boca, ella no se la retiraba.
Una vez que Karen pudo acostumbrarse a tener esa apestosa verga en su paladar se empezó a imaginar a ella misma, como se vería?, pensaba y veía su propia imagen arrodillada y con una verga en la boca, igual como muchas veces escucho a sus amigas que ellas también lo hacían, estos pensamientos hicieron que sus hormonas femeninas se revolucionaran y muy rápidamente su panocha empezó a mojarse como nunca lo había hecho, –Se la estoy chupando a un hombre, se decía y se volvia a repetir, –Se la estoy chupando a un viejo asqueroso, pensaba la nena toda emocionada por su hazaña.
Su mente recordó cuando la estuvo inspeccionando (esa verga que ahora tenia en su boca) solo hace algunos minutos, le recordaba el color azulado de su cabeza, las grandes cantidades de venas que la recorrían, esa gran mata de gruesos pelos negros con sus dos bolas colgando y por supuesto recordó también esa extraña y muy aromática sustancia blanquecina, por lo que en forma muy decidida y delicada comenzó a rodear con su fresca lengua a esa gran verga que ahora tenia ensartada en su boca, su intención era una sola, quería retirar ella misma, esa extraña sustancia blanca que rodeaba parte de la cabeza y tronco de la verga de don Pricilo.
Lo pudo haber hecho con la mano o con cualquier trozo de genero o similares, pero algo en su interior le dictamino que su misión era retirar esa hedionda sustancia solo con su boca y con su lengua.
El viejo se sentía dichoso, miraba hacia abajo y veía a esa dulce jovencita que hasta hace poco le era inalcanzable arrodillada a sus pies y mamándole la verga, ¡le estaba chupando el picooo! y ella solita se la había empezado a mamar sin necesidad de tener que habérselo pedido nuevamente, porque ahora si estaba decidido a golpearla si se volvía a poner desobediente y testaruda, pero que buen rumbo estaban tomado los acontecimientos para él, pensaba el detestable viejo.
Mientras tanto la dulce Karen estaba concentrada en su labor, con su exquisita lengua ya había casi retirado todos los sedimentos de esa blanca sustancia y se los había tragado con un repulsivo y extraño deleite, y para asegurarse que esta quedara bien limpia, volvió a realizar una serie de ondulaciones lingüísticas para dejar totalmente aseado ese exquisito instrumento carnoso, que ella sola se había ensartado en su fina boca, era un verdadero lavado de cabeza lo que la nena le estaba propinando a la verga de don Pricilo, y le gustaba.
Lentamente se fue retirando y sacándosela de su cavidad oral, hasta que la retiro por completo, su boca ahora se encontraba llena de la sustancia en cuestión, y llena también de saliva que se le había juntado y que se mesclaba con los líquidos pre seminales que a don Pricilo le habían salido en gran cantidad desde su verga.
La joven al comprobar que se la dejo totalmente limpia, miro al viejo, este la miraba con ojos de lujuria, Karen nuevamente se lo trago todo, pero asegurándose que don Pricilo la viera, que supiera que era ella quien lo había limpiado, y una vez que lo trago todo, mirándolo fijamente con esos hermosos ojos azules le dijo, –Exquisito…!!!, a la vez que comenzaba a darle unas tiernas lamidas a esa verga que ahora la tenían hechizada.
Las tiernas lamidas de la nena, poco a poco se fueron transformando en lengüetazos, los lengüetazos se transformaron en golosas chupadas succionadoras, ahora Karen si se la estaba chupando como corresponde, intentaba meterse toda esa extensión de verga en la boca, pero no le cabía entera, por lo que don Pricilo tubo que acudir en su ayuda y tomándola firmemente con sus manos, una por la cabeza de Karen y la otra rodeando su barbilla, se dio a la tarea de pegarle una tremensa culeada por la boca.
Karen pensaba que se iba a ahogar con esa verga de grandes dimensiones al interior de su boca, la nema hacia arcadas, babeaba y hasta lagrimas le caían de sus hermosos ojos azules que rodaban por sus mejillas, ahora el viejo violentamente le movía su cabeza de atrás hacia adelante, a la vez que el también agarraba vuelo para meterle su verga lo mas profundamente al interior de su garganta traspasándole su campanilla, simplemente le estaba taladreando la garganta asu total antojo, Karen se tubo que aferrar a las piernas del viejo, aunque sentía que se le iba la respiración, no quería que por nada del mundo don Pricilo le sacara ese exquisito instrumento que en estos mismos momentos le follaba la boca.
El viejo se había dado cuenta que la nena ya se tragaba mas de la mitad de su verga, sentía que la cavidad oral de la joven ya no podría soportar mas, pero él se la quería meter toda, así que se detuvo para tomar aire y para que Karen se siguiera acostumbrando a su verga que aun la mantenía en su interior.
Una vez repuesto volvió a tomar firmemente la cabeza de la nena y presiono con fuerza y decisión, siguió presionando hasta que noto que la parte de su verga que faltaba por ingresar empezaba a deslizarse hacia el interior de esa virginal boca, llevo su mirada hacia abajo y solo pudo ver la negra cabellera de Karen y parte de sus exquisitos labios rodeando su falo y proyectados hacia adelante, estos rozaban con su gran mata de pendejos, Karen se la había tragado toda.
Le mantuvo la boca ensartada en su totalidad por casi un minuto y medio, le tomaba la cabeza con fuerzas para que la nena no se le escapara de su verga.
Karen estaba casi ahogada, pero ella misma se daba fuerzas para aguantar, lo que le estaban haciendo era lo mejor que le había ocurrido en su vida, pensaba la caliente y rica pendejita, la joven estando en estas cavilaciones, totalmente ensartada por la vía oral, abrió sus hermosos ojos azules y se encontró con la gran maraña de los antihigiénicos pendejos de don Pricilo, y aunque casi no podía respirar, pudo ver perfectamente unos negros puntitos que se movían entre medio de los pelos, –Que serán esas cositas que se mueven tan rápido?, pensaba la complaciente joven. Y fue ese el momento en que el viejo la libero de esa fenomenal ensartada de verga.
¡¡PLUUUP!!, fue el ruido que se sintió cuando el viejo le soltó la cabeza a la nena, por la presión ejercida, el sonido fue como si hubieran abierto una botella de champagne, Karen fue a dar al suelo con la respiración totalmente agitada y con toda su cara llena de salivas y babas las cuales se desparramaban por todas sus tetas y otras partes de su delineada figura, don Pricilo estaba feliz.
Karen en real estado de ferocidad y  como una verdadera leona se puso en cuatro patas, y como una salvaje felina fue en busca del pedazo de carne que le habían arrebatado. Que rica se veía la tierna chiquilla en el estado en que se encontraba. (Acuérdense los amigos lectores que en realidad es Karen, nuestra dulce Karen, hija del decente matrimonio Zavala). La joven gateaba completamente desnuda, su dirección no era hacia donde don Pricilo, lo que ella buscaba era la verga, este preciado instrumento de carne que ahora tanto  la atraían, y que la llamaban.
Llego hasta donde estaba el viejo, le tomo la verga con su blanca manita y con su otra mano se arregló un poco su cabello, y una vez terminado este femenino acto pretencioso, se dedico a chupar verga como una verdadera endemoniada, gruesos goterones de saliva caían por ambas comisuras de su boca, los cuales nuevamente escurrían y resbalaban por sus preciosas tetas y recorrían su perfecta anatomía, deslizándose por su suave vientre y se iban a depositar a su rajita mezclándose con los abundantes jugos vaginales que su exquisita zorra ya había comenzado a expulsar en grandes cantidades.
La chupada de verga que Karen le daba a don Pricilo, era la de una verdadera profesional, ella sola se la metía hasta más allá de su garganta, para a posterior sacársela y darle tiernos besos a la cabeza de este terrible aparato, lamia en su totalidad el tronco de este, se extasiaba mirando y lamiendo esa gran cantidad de venas verdosas y azuladas, para luego volver a comérselo en su totalidad.
Don Pricilo se percataba de la aplicación de la nena para chupar el pico, la veía concentrada en su labor, Karen tenia sus ojos fuertemente cerrados, con el ceño fruncido que daban la impresión de como si estuviera enojada chupándole la verga, con su cabeza hacia rápidos movimientos que parecía que con su boca le estuviera atornillando una tuerca a su grandiosa tranca, ni las hediondas bolas se salvaron de las lamidas y chupeteos de Karen.
Así estuvieron unos 20 minutos, con el viejo de pie y ambas manos posadas en la cabeza de la joven, y ella arrodillada chupándole la tranca como una enajenada, Karen estaba feliz con esa verga en la boca, no se aburría, hasta que don Pricilo determino que por ahora era suficiente.
El viejo retiro cuidadosamente su verga de la boca de la jovencita y tomándola de sus delicadas manos la invito a pararse, una vez de pie, se fundieron en el mas apasionado de los besos, Karen lo abrazo y se apegó a él, ya no sentía la hediondez de su boca, esos fuertes olores que provenían del cuerpo de don Pricilo, la tenían seducida y cautivada.
Don Pricilo aprovechándose del estado en que se encontraba, tomo su verga y con mucha meticulosidad la empezó a restregar en la delicada grieta virginal de la joven, sintiendo la suavidad de la rica rendija que tenia a su disposicion, por lo que la empezó a recorrer con su verga desde sus suaves y escasos pelitos, pasando por su tierno tajito virginal, hasta casi llegar al orificio anal de la rica adolescente.
Karen estaba fuera de si por la calentura que la envolvía, sintió que don Pricilo, su hombre, su macho, le palpaba su panocha con la verga, ella no se asusto, al contrario la suave cabeza de esa verga que ya tanto le gustaba, le produjo el mayor de los placeres, ya no eran unos simples escalofríos, esto era mejor pensaba la caliente hembra.
El viejo seguía magreándola con su verga en su suave rendija, siempre besándose, con sus lenguas entrelazadas e intercambiando salivas, aun así el viejo pudo notar que de la boca de la nena empezaban a salir con mas vehemencia auténticos y genuinos gemidos de placer.
Suavemente el cuerpo de Karen empezó a menearse con movimientos pélvicos, movía solamente su estrecha cintura, por cada sobajeo de verga que le daba el viejo en su cosita, ella la meneaba hacia adelante, como saliendo a darle la bienvenida a esa tranca que la tenia descontrolada, ambos de pie se movían con calientes y eróticos movimientos, hasta que alcanzaron una perfecta sincronización que daba la impresión de como si ya estuviesen culiando, en ese estado estuvieron un buen rato gozándose uno al otro, hasta que don Pricilo determino que ya era hora de que ambos se acostaran en el inmundo catre que tenían a su entera disposición.
La excitada joven se dejo llevar, estaba caliente, suavemente se fue recostando en ese sucio colchón, hasta quedar acostada y con el viejo encima de ella. Karen sentía su peso, estaba casi ahogada pero el viejo seguía sobándole su panocha con su buen pedazo de verga, las sensaciones que sentía Karen eran deliciosas e indescriptibles para ella, pero al ser la primera vez que se encontraba en tan erótica situación, los nervios hacían que mantuviera sus piernas cerradas… (Todavía le quedaba algo de pudor a la tierna niña.)
La pareja se concentraba en un apasionado y salivoso beso, el viejo por su parte ya estaba listo para penetrarla, pero notaba que la pendeja tenía fuertemente cerradas sus piernas, por lo que se propuso a que fuese ella quien se abriera de patas en forma voluntaria.
Don Pricilo comenzó a besar el fragante cuello de la nena, sentía esa fragancia a jabón fino, a limpieza de la alta sociedad, por fin iba a entrar a las ligas mayores pensaba el facineroso jardinero, al follarse y culiarse a esa tan rica, delicada, hermosa y decente jovencita.
Nunca en su vida el viejo pensó que se iba a encamar con una mujer tan preciosa como lo era Karen. Su difunta mujer no fue tan agraciada, solo se caso con ella por en interés de su negocio, y con la putas que él se metía ninguna le llegaba ni a los talones a nuestra dulce Karen. Es mas, algunas meretrices hasta se arrepentían del trato comercial que habían adquirido con él, al notar su hediondez y fealdad, y este muchas veces tenia que hasta golpearlas para que se dejaran follar por él, e incluso a mas de alguna puta barata le pago para él darse el solo gusto y placer de pegarles.
Esta era realmente la atrofiada y desequilibrada mente de este despreciable y aborrecido viejo de don Pricilo. Karen ajena a todo esto, estaba acostada y totalmente desnuda besándose con él, en los momentos previos al acto sexual.
Volviendo al inmundo catre de don Pricilo, el viejo ya estaba chupándole las tetas a la tremenda jovencita, las sentía grandes, suaves y duras, se las lamia, se las mordía, las langueteaba y las ensalivaba, la nena solo sentía placer, el viejo continuaba su recorrido en dirección hacia la vagina de la nena, quien ya en estos momentos tenia un charco de jugos vaginales debido a la calentura que sentía su perfecto y delineado cuerpo.
Don Pricilo ya iba llegando, paso por su suave y plano bajo vientre, y se encontró con la vanguardia de esos preciosos pero escasos bellitos de color negro y sedosos, los miraba extasiado, quiso oler aquellos ricos y coquetos pendejos de la zorra de Karen, al olerlos el viejo quedo como embrujado, el olor que emanaba de esa apretada abertura que tenia la niña-mujer, era verdaderamente embriagador, un aroma que superaba con creces a las mas altas fragancias de Paris, por su parte Karen miraba ansiosa y atenta de lo que hacia el viejo en su delicada panocha.
Don Pricilo seguía oliendo, miraba esos apretados y tiernos labios vaginales, eran un verdadero tesoro que él había encontrado y que serian solo para él… (Por ahora)…
No aguantando mas, el viejo abrió todo lo que pudo su asquerosa boca goteante de babas y se sumió en esa exquisita y joven vagina que tenia al frente de su cara, Karen al sentir los gruesos labios del viejo abarcarle toda la extensión de su pequeño tajito y sintiendo como esa mórbida e intrépida lengua hurgaba por adentrarse al interior de su rendija, fue abriendo lentamente sus piernas, hasta quedar totalmente abierta de patas, el vejete lo había logrado.
Los gemidos de la nena no tardaron en llegar por lo rico que estaba sintiendo, don Pricilo prácticamente le estaba comiendo la zorra, adentraba su lengua lo que mas podía, bebía y saboreaba todo el exquisito néctar que la panocha de Karen le iba expulsando. La joven nuevamente se había empezado a menear con movimientos pélvicos y casi diabólicos, hacía una serie de ondulaciones y arremetidas contra la lengua y boca del viejo, ahora era ella quien estaba inclinada hacia adelante, con sus dos manitas le tenia agarrada la cabeza al vejete haciendo presión hacia su cuerpo, como queriendo enterrársela en su apretado tajo carnal.
La joven seguía con esos siniestros movimientos y meneadas con sus caderas, su acalorada panocha arremetía contra la lengua de don Pricilo, no quería que esa maravillosa y caliente lengua la abandonara. Si la chupada de verga que le había practicado a don Pricilo le había gustado hasta la locura, esto que le hacia ahora el vejete a ella lo encontraba fantástico, fenomenal, o sea le gustaba todo lo que hacia con este viejo aborrecible, pensaba en forma angustiada la seducida y encendida hembra.
Por su parte el viejo sabia que Karen estaba gozando, pero no quería que se corriera, –Si la muy putilla quiere correrse será con mi tranca enterrada en su panocha, metida hasta el fondo de su zorraaaa!, pensaba el diabólico vejete.
Don Pricilo bruscamente se separo de esa deliciosa almeja que había estado degustando, Karen lo miro sorprendida, realmente le gustaba lo que lo que el viejo le estaba haciendo en su zona ya no tan sagrada,
–Don Pricilooo…por favor sigaaah…sigahhh…!!, le decía la nena en forma calentona al ver que el viejo se separaba de ella y de su cosita,
–Porque putilla…!?,  acaso ya te empezó a gustar lo que estábamos haciendo…? , jajaja!!!, reía el feliz vejestorio,
Karen se demoro en contestar, pero de su dulce boquita salió un autentico…
–Siiiiiii…me… gustooo…!, contestó la rica de Karen…
–Bien como se nota que te ha gustado mucho, y a mi también, ha llegado el momento para que meta mi verga en tu panocha, jajajaja…!!! para que te culie preciosuraaaa!!!, que me dices!!?? Le consultaba con su mirada enrojecida por la lujuria,
–Me va a doleeerr…!!??, pregunto la nena, con su respiración totalmente agitada, y casi emocionada por lo que le iba a suceder…
–Como ya te dije antes pendeja caliente…! jejeje… –Al principio te dolerá un monton, sentiras como si te estuviera rajando la zorra con mi verga… pero después vas a bufar y gemir como perra en celo…jajajajja!!!… como las putas…de tanto placer que vas a sentir…!!!!, jajajaja!!!!!
Con estas palabras y aprovechando que la nena mantenía sus piernas bien abiertas, el viejo empezó a masajear la delicada vagina de Karen, con su oscura y tiesa verga…solo la acariciaba por fuera, sabia que eso le gustaba a la nena.
Don Pricilo había sabido seducir a esta decente niña bien, a Karen lo que mas le encantaba del viejo era la tranca de este, su verga, y todo esto debido a las placenteras sensaciones descubiertas por ella en esa semana y en especial esa tarde de día sábado.
Ya casi oscurecía en la decente casa de la adinerada familia Zavala, y en la cabaña que estaba al interior de esta, justo al fondo del patio, se encontraba Karen la hija de este decente matrimonio, totalmente desnuda y abierta de patas a unos cuantos minutos de ser desvirgada por don Pricilo el jardinero de la casa.
La nena ya había empezado a sentir las placenteras sensaciones, ante la rica masajeada que le aplicaba don Pricilo con su verga sobre su panocha, sobre su aun fina, delicada y virginal hendidura.
La joven comenzó a secundar los sobajeos vergales con unas suaves pero ricas ondulaciones de caderas y cintura,
– Te gusta… putilla…?, le pregunto el viejo sin cesar en la faena…
– Siii…me enncannnntaaa…!!, contesto la joven…que en su voz ya predominaba la calentura…
Don Pricilo se volvió a recostar sobre el cuerpo de la nena y estirando su mano hacia un costado del inmundo catre encendió la lámpara que estaba sobre el velador. Como ya estaba casi oscureciendo, el viejo no quería perderse las reacciones de la hermosa joven una vez que le estuviera perforando la zorra por primera vez en su vida.
A continuación el viejo se acomodó entre medio de esas exquisitas piernas, Karen a pesar del nerviosismo que sentía, se las mantenía bien abiertas, dejando totalmente expuesta su apretada panocha.
Ya no había nada que esperar, estaba todo listo y dispuesto. Karen con su respiración fuertemente agitada y sus blancos muslos flexionados y abiertos, con el viejo encima de ella, quien ya acomodaba su verga en la entrada de su ultima vez virginal entrada intima.
–Una ultima pregunta putita…jejeje…realmente quieres que te culié…?, le pregunto el desgraciado…
Karen envalentonada, a raíz de los calores que sentía su exquisita anatomía, le contesto…
–Siiiiii…don Pricilo…lo aguantareee todooo…pero por favooor…culieeeme…!!!, la pobre jovenzuela no sabia lo que le esperaba.
–Bien si así lo quieres…, así será…jajaja…!!!!, fue la risa del vejete…
Don Pricilo afianzo su tranca en el jugoso tajo de Karen, quien aguardaba ansiosa de lo que le iba a suceder, quería que ese tronco de carne se deslizara hacia su interior, estaba entregada a la erótica situación a la que había sido inducida, y el viejo ya queriendo sentir su tranca al interior de ese precioso cuerpo hecho a la perfección presiono con su verga para adentrarse al interior del cuerpo de la nena.
La zorrita de Karen resistió el primer y solido empellón, producto de lo apretada que estaba la niña la verga de don Pricilo resbalo y salió expulsada de esa zona virginal, Karen aguardaba expectante por lo que pasaba allá abajo de su cuerpo, el viejo al estar montado encima de ella no la dejaba ver, pero aún así ella lo secundaba en los intentos que este hacia para meterle la verga, ella quería que se la clavaran.
La respiración de la nena se volvió mas agitada, sentía que se le tapaban las fosas nasales, esto debido al brusco cambio de presión sanguínea, a raíz de las alteradas emociones que la atacaban, pero la valiente joven continuaba quieta con sus piernas bien abiertas y ofreciéndole a don Pricilo su mas sagrado tesoro.
El viejo volvió a la carga, nuevamente poso su cabezón ariete en el pequeño y apretado conducto de amor de la joven hembra, paso sus brazos por debajo de los hombros de ella para afianzarse mejor por la brusca arremetida que pensaba darle a la dulce criatura, y de un solo empujón logro meter la gruesa punta de su tranca en el interior de la pequeña vagina de Karen.
A pesar que entro solo la cabeza de esa descomunal verga la cual quedo atrapada justo en la pared que certificaba la virginidad de tan suculenta jovencita, Karen sintió que el viejo la había rajado por dentro… (Y eso que solo entro la punta)…
La reacción de la curvilínea nenota fue automática, en un solo segundo desaparecieron todas las ricas sensaciones y punzadas que ella había estado sintiendo, e incluso fue como si la verga del viejo hubiera absorbido todos los jugos vaginales que hace un rato la bañaban y la lubricaban dejándola totalmente seca, la adolorida joven ahora sentía solamente un inmenso dolor en su maltratada zorra.
–Nooooo…!!, por favor don Pricilo…!! sáquela… no me la meta…!!! por favooor…don Pricilito…!!! No me lo haga…! ay…!! ay…!!! ay…!!!!!, gritaba la maltratada chiquilla por cada pulsada que hacia le verga en forma autónoma…
– Siiii zorritaaaa…!! te la voy a meteeer todaaaaa!!!…, así que quietecita porque todavía falta…jajajaja!!!!
–Nooo… por favooor…!!! yo no quiero que me la metaaa…!!! Sniff…snifff…!!!, empezaba a llorar desconsoladamente la adolorida de Karen…
–Pero si recién me lo pedias putilla…!!??, ahora tienes que aguantar…me has estado calentando toda la tarde…putaaa buena para el pico…!!! y ahora te quieres irrr?…, ni lo pienses…de aquí no sales hasta mañana…jejejeje!!! …y convertida en toda una puta…y si tengo suerte capaz que hasta te deje preñadaaa…jajajaja…!!! ya veras que te va a gustarrrr…
–Nooooo…Snifff…sniff…!!! yo no quiero ser puuutaaaa…!!! snifff…snifff….y no quiero…sniff… quedar embarazada de Ud.!!! snifff…snifff…
–Si lo seras pendeja mal criada, jajajaja!!! Te voy a preñar y seras la madre de mis 7 hijos jajaja!!!, me encargare yo mismo de destruir tu futuro… y te convertire en toda una puta, jajajaja!!!!
El viejo volvió a presionar…
–Nooooooo…! no lo hagaaa…!! me dueeeleee… ahhhh…!!! me dueleeee…!!!, gritaba de pavor la desesperada muchacha…
Karen se empezó a contorsionar con todas sus fuerzas, quería cerrar sus piernas pero no podía, el viejo estaba encima de ella y con parte de su verga incrustada en su panocha, la joven se movía como desesperada, quería escapar de las garras del asqueroso vejete, el viejo astuto de don Pricilo, previendo que esto podía suceder y temiendo que su verga se saliera por los bruscos movimientos de retirada que hacia la nena, bajo su mano por a un lado del catre por donde saco un afilado cuchillo y lo puso en el hermoso rostro de la mocosa…
–Mira puta de mierdaaa…!! en estos momentos estoy a punto de culiarte, y una vez que te meta mi verga… tu harás lo mismo…te dedicaras a moverte y culiaaar… y si no me haces caso…, te juro que te rebano las tetas…escuchaste zorra asquerosaaaa!!!…le grito el enfurecido viejo…
La nena al ver y sentir el afilado cuchillo en su rostro quedo casi paralizada por el miedo, apenas pudo articular las palabras, sentía que se había quedado sin aire…
–Siii…si…don Pricilo…le juro que dejare que me culieee…!!, pero por favooor…no me mateee…!!! sniff…sniff…
–Te portaras bien…!? Putaaaa!!!
– Siii…siii…me portare bieeennn…pero no me mateee…por favooorrr… sniff…!! sniff…!!
Con esto el viejo Pricilo nuevamente comenzó a ejercer presión contra el cuerpo de la angustiada joven, pero su verga no podía entrar, Karen si estaba realmente apretada, a su vez sentía como la cabeza de su verga rozaba la exquisita y delicada membrana de castidad de la nena, el viejo sudaba como caballo…
Por cada empujón que le propinaba don Pricilo, Karen sentía como si este quisiera partirla en dos, el dolor que sentía la nena era realmente terrible…
Pero el viejo no se daba por vencido, se volvió a acomodar sobre los tibios muslos de la colosal jovencita, se afianzo con sus brazos sobre sus hombros y puso su fea cara al lado del rostro de ella, su intención era que a Karen, nunca mas en su vida se le olvidara que fue él quien la desvirgo, que fue él su primer hombre…su primer machooo, y con estos insanos pensamientos empujo con todas sus fuerzas hacia el interior del delineado cuerpo de la joven…y …TECCC…!!!, fue el sonido que se sintió al interior del bajo vientre de la niña, fue un sonido de carnes que se rompían, la verga de don Pricilo hizo ingreso con toda majestad hacia el interior de ese cuerpo inexplorado hasta ese momento, rompiendo el fino y casto himen de Karen y despojándola para siempre de su virginidad.
La expresión de la nena por unos segundos fue de espanto, lentamente sus finas y exquisitas facciones se fueron descomponiendo, hasta que con su boca abierta y sus ojos azules bien aniertos, con sus labios temblando sin ni siquiera poder dejar salir ningun tipo de sonido, su expresión era solamente de horror y suplicio…desde el fondo de su ser y de su alma fue subiendo el pavor…hasta que de su garganta y a través de sus cuerdas vocales por fin expulso un ronco y espantoso grito…
– Nooooooooooooooooo…!!!!!!!!!!!!!! Noooooooo…!!!!!!!! Noooo…!!!! poor favor noooooo…!!!
Por su parte el Viejo estaba eufórico, se quedo quieto con las tres cuartas partes de su verga ensartada en ese exquisito cuerpo que el destino le había ofrecido, el cuerpo de Karen, el cuerpo de una hermosa adolescente de 18 años recién cumplidos, era la niña de la casa, y ahora sus padres no estaban, y no llegarían hasta 5 días mas…
Don Pricilo con su verga totalmente parada se esforzaba por tenérsela metida lo mas adentro posible de aquel cuerpo lleno de curvas lujuriosas y provocatibas, solo se dedicaba a sentir la tibieza de las carnes de la rica jovencita, ni siquiera le preocupaban los sollozos de ella, solo le importaba su propio placer, el rostro de Karen era un mar de lagrimas, el viejo le había ensartado 15 centimetros de verga con solo dos empujones, pero aun faltaba que entrara un poco mas, para que el acto sexual fuese completo, el vejete no quiso esperar mas y con un tercero y recio empujón, se la clavo en su totalidad a la mancillada joven.
La cara de don Pricilo era la de un depravado sexual, miraba con autentico degeneramiento el exquisito rostro de Karen, que en este momento era solo de dolor y tristeza, por lo que le estaba sucediendo.
El viejo no se movía, se la tenia bien clavada hasta el fondo de sus entrañas, en su mente (la del Viejo) solo pensaba: estoy adentro…! adentro…!! adentro…!!! Se repetia una y otra vez, sentía como esas tibias carnes interiores le apretaban deliciosamente su verga, retiro sus brazos de los hombros de la nena, sabia que Karen ya estaba ensartada y perdida, ella ya ni siquiera se movía, estaba destrozada física y mentalmente…
A la joven le dolía su panochita, pensaba que el viejo se la había rajado por dentro, la sensación que tubo Karen, cuando el viejo le dio el segundo empujón, que fue el que la desvirgo, fue como si con fuerzas le hubiesen metido un palo por su vagina, así lo sentía ella, y no estaba muy lejos de ello, ya que el viejo prácticamente la tenia empalada con su verga de casi 24 cmt, y además que por toda la calentura que sentía el viejo por la bella jovencita, por lo menos le debió haber crecido unos tres centímetros mas en el transcurso de esa caliente tarde de día sábado…
–Ahhh…que rica esta tu zooorraaa…pendeja estupidaaaa!!!, Ahora eres mia perraaaa…solo miaaaa…!!! –le gritaba mirándola a sus azules ojos y a la vez que empujaba su verga mas para adentro a la adolorida nena…
Karen solo lo miraba con sus ojos llenos de odio y con mezclas de temor, don Pricilo aprovechaba de recorrer con sus manos todo el cuerpo de la pasiva muchacha, le sobaba las nalgas, sus piernas, metía sus manos por debajo de sus caderas para afianzarla mas a su ensartada verga, que rica estaba la pendeja, pensaba el degenerado viejo…
Por su parte Karen solo se dejaba hacer, su cuerpo era como el de una muñeca de trapo, que podían hacer con ella lo que quisieran…
El viejo estimo que ya le había dado tiempo suficiente a Karen para que su vagina se acostumbrara a su verga, por lo que empezó a arremeter con movimientos de mete y saca, primero despacio, quería que la nena se volviera a calentar como la había visto hace un rato cuando le chupo el pico como una endemoniada.
Pero Karen estaba totalmente cerrada a esa posibilidad, ya ni siquiera se acordaba que solo hace un rato había disfrutado de darle una mamada casi bestial a la verga de don Pricilo y que hasta le había lamido las bolas a ese viejo que ahora le tenia ensartada su verga hasta lo mas profundo de su ser…
A pesar que el viejo se movía suavemente, el dolor que sentía la joven era tremendo, por cada arremetida que le asestaba el viejo, Karen sentía que mas la destrozaba por dentro, le daba la impresión que esa barra de hierro caliente que en estos momentos la perforaba, por cada avance que esta hacia, le rompía todo en su interior.
Cerro sus hermosos ojos azules, no quería ver la cara de degenerado que ponía don Pricilo por cada estocada que este le propinaba a su panocha, el viejo poco a poco empezaba a acelerar sus movimientos coitales. La nena al notar que el viejo aceleraba sus movimientos, entre abrió sus exquisitos labios para dar un quejido de dolor…
Don Pricilo tenia el ego subido hasta las nubes, se estaba follando a un bella jovencita, y es mas hasta la desvirgo, el quien nunca tubo la posibilidad de estar con mujeres a la altura de Karen, e incluso cuando quería estar con putas mas agraciadas, siempre lo rechazaban por su fealdad, siempre se tubo que conformar con las putas mas feas y mas baratas.
Pero ahora tenia a Karen solo para el, a la dulce Karen y con estos pensamientos el viejo busco la boca de la nena para besarla como lo habían hecho con anterioridad, pero esta vez se encontró con una férrea resistencia por parte de la hermosa criatura, Karen cerro firmemente su boca, no quería que el viejo Pricilo la besara, y con un brusco movimiento bucal, la imprudente hembra lo mordió en su grueso labio inferior…
–Deeejemee viejo asqueroso…!!, le grito Karen, con su cara llena de odio…
Don Pricilo al escuchar estas palabras, se le vinieron a su mente todos los momentos de rechazos vividos, hechos por otras mujeres a lo largo de su miserable existencia…
–Que me dijisteeee?… Repitelooooo!!!!, bufo don Pricilo con una de sus mas siniestras expresiones, mientras que por su labio inferior caía una fina gota de sangre…
– No…no…don Pricilo yo no quise decir es…
PLAFF…!!! PLAFF…!!! PLAFF…!!!, fueron las tres sonoras bofetadas que le dio el viejo al delicado y hermoso rostro de Karen, claro que el viejo midió sus fuerzas no le convenía dejarle marcas, pero si fueron suficientes para aterrar a la bella jovencita…
–Aquí…la única perra asquerosa ereees tuuu…, puta de mierda…!!!, ahora si que el viejo estaba realmente enojado con ella, –Y ahora te vas a dejar de estupideces…!!!, o si no te juro que te rajo las tetaaasss…!!!, o aun mejor pendeja, soy capaz hasta de rajarte la zorra con mi cuchillooooo!!!!. ESCUCHATE BIEEENNN…!!!!, a la vez que le propino tres certeros escupitajos en el fino rostro de la nena, e incluso uno de estos le llego con precisión dentro de uno de sus ojitos azules…
– Nooo…no…por favor don Pricilo no me raje… no me vaya a rajar la zorraaaa!!! Sniffssss!!!!…le juro que me portare biennn…pero no me la vaya a rajarrrr!!! …sniff…sniff…!!!, volvía a llorar la dukce Karen.
–Y ahora en castigo…, prosiguió el vejete, te voy a destrozar la zorra a vergazos…para que aprendas a no ser insolente con tus mayores!!!, termino diciendo el viejo, dándose aires de como un profesor reprende a una alumna…
Una vez de haber terminado el sermón, don Pricilo empezó a aserruchar con mas fuerzas, le clavaba la verga y se la ensartaba sin piedad, los gemidos del dolor que sentía Karen rápidamente se transformaron en gritos…, la nena gritaba como si la estuvieran matando…, y la verdad era que si, que la estaban matando…pero la estaban matando a vergazos…, se la estaban culiando firme…los ruidos que hacia el caliente catre ante las furiosas embestidas que asestaba don Pricilo, amenazaban que este en cualquier momento se desarmaría.
Karen sentía esa gruesa barra de carne como la recorría por dentro, se la imaginaba y la sentía que esta ya se deslizaba libremente por su entrada vaginal y por su interior…
Lentamente empezaron a aflorar en ella sus bajos instintos femeninos, los cuales al estar siendo atacados por esa considerable tranca humana, estos rápidamente se fueron transformando en instintos de hembra, los mismos que Karen ya conocía muy bien, la nena igual sentía mucho dolor, pero al estar preocupada de imaginarse los ingresos que hacia esa verga hacia el interior de su cuerpo, no se dio ni cuenta que los dolores poco a poco iban despareciendo…
Karen se concentraba en la fricción que hacia la verga de don Pricilo al deslizarse por su estrecha ranura, se preguntaba como era posible que ese largo y grueso instrumento estuviera moviéndose en su totalidad al interior de su cuerpo, pensaba en lo cabezón que era este y no daba crédito a que este estuviera metiéndosele por su estrecho tajito. Ahora recordó que momentos antes lo había sentido en sus manos y hasta había chupado y lamido esa verga, y como le gusto el haberse tragado esa exquisita sustancia blanca que ella misma había retirado con su lengua… (Pensaba la mente de la desquiciada y caliente criatura…Karen…)
Con estos pensamientos el curvilíneo cuerpo de la nena, le dio la bienvenida a las primeras oleadas de placer, ya no eran cosquilleos ni punzadas, ahora era placer puro, que por cada estocada que le daba don Pricilo en el interior de su panocha este se ramificaba hacia todas sus articulaciones, recorriendo todos los rincones de su exquisita y delineada figura, ella misma sentía como su vagina apretaba y comprimia la verga de don Pricilo, como si la estuviera absorviendo para que se le metiera mas para adentro…
Karen suavemente fue subiendo sus muslos flexionados, para abrirse mas, ya que por la traumática experiencia que sufrió al ser desvirgada tan salvajemente por el aparato de don Pricilo, las había dejado abiertas pero inmóviles, estáticas, pero ahora la joven quería participación en lo que le estaban haciendo, quería moverse quería menearse…!!
Una vez que volvió a abrir en su totalidad sus potentes y bellas piernas, espero y estudio los movimientos de don Pricilo y cuando este venia en una impecable arremetida hacia su interior, ella con su panocha salió al encuentro de ese exquisito y calvo palo que la estaba taladreando…
–AHHHHHH…!!!! fue el exquisito gemido de placer de la niña al saberse protagonista de la caliente situación, –Ahhhhhhhh!!….Ohhhh…!!! ahhh…!!!, continuaba gimiendo por cada una de las clavadas que le asestaba el viejo…
Con estos eróticos movimientos copulatorios, Karen se entrego por completo a los nuevos y exquisitos placeres que su cuerpo lleno de curvas estaba sintiendo, los sentimientos de odio y rechazo hacia don Pricilo fugazmente desaparecieron, ahora no quería que ese viejo se saliera de ella, y aumento mas su placer cuando recordó que el viejo le había aclarado que ella no se iría de esa inmunda habitación hasta que amaneciera, y mas encima convertidaaa… en PUUUTA!!??…
Los pensamientos de Karen antes descritos fueron su perdición, la niña se abrazó al fofo cuerpo de don Pricilo y ahora se dedico a disfrutar de la caliente culiada que le estaban propinando, con sus piernas flexionadas abrazo y rodeo el culo del viejo, haciendo fuerza ella misma para que el vejete se adentrara mas en ella, ahora si quería que la partiera en dos, y ella haría todo lo posible porque eso sucediera, ella misma también arremetía contra esa verga dura y caliente que la perforaba, y no aguantando mas empezó a alentar al viejo para que se la culiara sin contemplaciones…:
–Ahhhh…!!! ahhh…!!! PRICILOOOOOO…!!! PRICILOOOOOO!!!!, gritaba la caliente mujer a la cual estaban follando, –METEMELAAA…!! METEMEEEELA…!!!, LA PUEDOOO AGUANTARRRR TODAAAAA, PERO METEMEEELA…, MAS… FUERTEEE…!!!! AHHHH…!!! LA QUIERO MAS FUERTEEEEEE!!!!!, –DESTROZAME LA ZORRAAA SI QUIERES PERO METEMEEELA MAS PARA DENTROOOOO…!!!! POOORRR FAVOOORRRR…!!! LA QUIERO MAAAAS PARA ADENTROOO…!!!!!!!, eran los desaforados gritos de Karen…de nuestra dulce Karennn…
El viejo como queriendo recompensar a la niña, acelero aun mas sus embestidas, para ver también el aguante de esa dulce criatura, que en estos momentos bramaba como una verdadera puta…
–TE GUSTA PUTILLA…!!!!!, le preguntaba el viejo que quería que la nena siguiera diciendo leperadas y ordinarieces, esto le estaba empezando a gustar mas todavía…jajaja…reía el viejo para sus adentros, sin desconcentrarse de la follada que se estaba pegando…
–SIIIIIIII… PRICILOOO…!! ME EENCANTAAAA…!! RICOOOO…!!!! RICOOOO…!!!! EXQUISITOOO…!!!! ASIIII…!!!! ASIII…!!! AHHH… MMMMHHH!!!! AHHH…!!!! AHHHhhh…!!!!
Don Pricilo la contemplaba, Karen estaba con sus ojos semicerrados y por su delicada boca, por donde en estos momentos salían los gritos de placer y desesperación por esa verga que la perforaba, caían abundantes cantidades de saliva, la muy excitada joven no se daba ni cuenta de las lamentables condiciones en que se encontraba…
El vejete ahora si seguro de si mismo y el darse cuenta que la niña lo tenia firmemente abrazado, fue al encuentro de esa exquisita y fresca boca que hace un rato lo había rechazado…, juntaron sus labios, ahora si el beso era nuevamente apasionado, y mejor pensaba la caliente de Karen ya que le gustaba que la tranca de don Pricilo la estuviera traspasando y este a su vez le estuviera devorando su boquita con chapoteantes y salivosos besos…
–TE GUSTA PENDEJAAA…!!!, exclamo el viejo todo sudado por la feroz follada que le estaba pegando a la hermosa jovencita…
–SIIII…DON PRICILOOOO…ME GUSTA MUUUCHOOOO…!!!! AHHHH… OHHHHH… AHHH…
– ENTONCES MUÉVETE MAS FUERTE,…, QUIERO QUE ASÍ ME DEMUESTRES LO MUCHO QUE TE GUSTAAA…PUTILLAAAAA…JAJAJA…
Karen entendiendo claramente lo que quería don Pricilo, se empezó a mover y menear como una enajenada, siempre moviendo su zorra hacia adelante yendo en busca de la verga del viejo… Don Pricilo por su parte que no quería que esa pendeja le diera clases de culeo avanzado, la secundo con todas sus fuerzas por cada una de las arremetidas que Karen le propinaba a él con su panocha…
Ya no habían gritos en la habitación de la cabañita de madera, la pareja de amantes se estaba dando duro, no se daban tregua, solo se oían ahogados gemidos de placer desesperado por ambas partes y esto sumado al ruido que hacían ambos cuerpos cuando se frotaban uno contra otro, el viejo catre de don Pricilo como queriendo ser cómplice de la caliente copulación de la pareja, aportaba con los mas morbosos y degenerados crujidos de sus resortes tuercas y tornillos…
A raíz de los salvajes movimientos de ambos contendores sexuales, todo en esa habitación crujía, el piso de madera se cimbraba, las paredes rechinaban y amenazaban con desclavarse, ya varios objetos se habían caído de los escasos muebles de la cabañita, daba la impresión que había un temblor en su interior y que su epicentro se encontraba justo en la ubicación del inmundo y caliente catre de don Pricilo…
El Viejo arremetía, embestía, asaltaba y se lanzaba con las fuerzas de un toro sobre el delineado y curvilíneo cuerpo de Karen, quien lo recibía dichosa ya que en este momento hasta baboseaba de tanto placer que le estaba dando esa tranca casi celestial para ella, se comían sus bocas en acalorados besos, ahora a la nena le encantaba meter su lengua en esa parte ennegrecida de las encías de don Pricilo, ella quería demostrarle y que el supiera, que lo deseaba y lo aceptaba tal como era el…
Karen había perdido los sentidos con tanto placer que le daba esa gruesa y monstruosa verga alargada, cuando el viejo se separaba de los chapoteantes besos que ambos se propinaban, la niña no dudaba para lamerle la cara al vejete, la recorría con su exquisita y fresca lengua, le chupaba todas sus asquerosas verrugas, le lamia el fofo pecho…, ese hombre era de ella declaraba Karen, dentro de su estado calenturiento en el cual se encontraba…
–Pero que rico que culeeeaasss…pendeja tetonaaa…, le decía don Pricilo casi con desesperación,
–Siii…siii…siiiiiiiiiiii….que….riiiccoooo…sígame…culiaaando…don…Priciloooo…sígame culiandooo…!!!!, rogaba Karen fuera de si por las exquisitas clavadas que le daba el viejo…
–Siii…te seguiré culiando…ahoraa eres miaaaa…!! miaaa…!!! miaaaa…!!!!, le decía el vejete por cada arremetida que le pegaba…–ESCUCHASTE…LO TIENES CLARO…MIAAAAA…!!!!!, a la vez que se la metia y la agazaba con sus 25 centimetros de verga…
–Siii…don Priciloooooo…soooy suya…! soyyyyy…suuuuyaaaa!!! …ahhhh…ahhh…!!!!
–Escuchame bien…PUTILLA…te voy a follar por toda la nocheee…TE VOY A EMPUTECEEEEEER… Y TE VOY A ENYEGUECEEERRRRR…lo tienes claro…LO TIENES CLAROOO… SERÁS MI YEGUAAAAA… ESCUCHASTE BIEN… MI YEGUAAAAAAAAAAAA….
La mente de Karen a pesar de todo lo rico que estaba sintiendo, igual le llamaron la atención estas extrañas aclaraciones que le hacia el viejo, pero su mente se fusionaba con toda la calentura del momento e imaginándose a un potro montando una potranca grito desde el fondo de su serrr:
–SIIIIII…!!! SIIIIIII…!!! QUIERO… SER SU YEGUAAAAAAAAAAA…!!! SU YEGUAAAAAAAAAAAAAA… AH… AHAH!!!!
El viejo que ya estaba por correrse aminoro las embestidas que le daba a la niña…, Karen a su vez también bajo las revoluciones, ella ya tenia claro que su macho era el que mandaba, y ella quería ser su hembra obediente y sumisa…
–Mira pendeja culona…, le dijo el vejete…,  me saldré un rato porque necesito descansar, o si no harás que me corraaa…, me entiendes ricura…
– -Siii don Pricilito, descanse, yo…yo lo esperooo…!!!, le contesto la sumisa criatura, con cara de ser una verdadera viciocilla…
Don Pricilo lentamente se salió del cuerpo de Karen, la niña puso atención en el color rojo oscuro que tenia la verga del viejo, la tenia totalmente parada…, el viejo abrió la ventana de la cabaña para que ambos pudieran tomar un poco de aire fresco…
Karen se quedo recostada en el catre, ella también necesitaba descansar, pero estaba hipnotizada por ese barra de carne que tenia don Pricilo con la cual la habían perforado, en eso se acordó de su panocha y llevo su mirada a ella para poder ver como estaba después de lo sucedido.
– DOON PRICILOOOO…!!!!!, fue el grito de la asustada niña cuando vio el estado en que quedo su panocha…–SNIFF…SNIFF…!!!!, empezó a llorar Karen cuando vio su ensangrentada panocha…y además de un gran charco de su misma sangre en el colchón…—MIREEE…!!!, le dijo apuntando a su ya no virgen, pero aun rica hendidura, la tenia llena de sangre…
Don Pricilo manteniendo la calma le dijo…
–No llores putita…esto es normal…, te cabo de desvirgar…jejeje…le decía el aborrecible viejo con orgullo por haber sido el quien le rompió la zorrita…–Ya veras que no pasa nada…jejeje…–Mira…,continuo el viejo…– yo arreglare esta situación…jejeje…ábrete de piernas…
La niña que ya no sentía pudor de mostrar sus encantos al vejete, por haber tenido esa bestial follada con él, y además que a pesar de la traumática visión que tubo al ver su cosita toda maltratada, aun así se mantenía en estado de éxtasis…y además sabia que todavía faltaba aun mas, por lo que accedió y se abrió de piernas lo que mas pudo, y don Pricilo dándose aires doctorales, se sumió cual vampiro a lamer esa exquisita y ensangrentada panocha…
La lamio, la ensalivo y la volvió a lamer, tragándose todo lo que retiro de ella, limpiándola, aseándola, todo con su apestosa lengua, Karen miraba fascinada como el viejo le lamia su zorra, que bueno era don Pricilo con ella, pensaba la ya no tan decente niña, una vez que el vejete la dejo totalmente limpia, le dijo…–ves? si aquí no ha pasado nada…jejeje…
Karen volvió a inspeccionar su estrecha rendija y comprobó que esta no presentaba daños mayores, aunque todavía sentía como le descocía su zorrita en su interior…, pero los placeres fueron mayores, pensaba la rica de Karen…
–Parate putilla…, le ordeno don Pricilo…
Karen se puso de pie, y el viejo procedió a dar vuelta el inmundo colchón, para que la parte ensangrentada quedara hacia abajo, y para que la nena no se escandalizara al tener ante sus hermosos ojos azules esa espeluznante visión…
–Ahora si mi putita…recuestate y descansa, jejeje…, mira que luego continuamos…jejeje…–le decía el viejo, como riéndose de la situación…
Karen se recostó y se puso de lado para poder ver la tranca de don Pricilo, que extrañamente aun seguía erecta, la joven recién convertida en amazona no se imaginaba que el viejo se había tomado dos pastillas azules antes de culiarla, daba lo mismo, ella ni sabia que estas existían, vio al viejo que desapareció por la puerta que daba a una habitación contigua de la que ellos estaban y escucho que este buscaba algo en un mueble, el viejo volvió al instante, y vio que este traía en sus manos, 02 copas y una botella de vino…
–Mira putita esto es para que repongamos fuerzas…jejeje…
–Pero don Pricilo…yo no bebo alcohol…Ud. sabe que en nuestra congreg…
–CAAALLATE CULONAAA…!!!, le vocifero el viejo…–AQUÍ SE HACE LO QUE YO DIGOOO…!!!!, de ahora en adelante, tendrás permiso solo para salir con tus padres, y cualquier otra actividad que se te ocurra hacer me deberás pedir permiso…LO TIENES CLAROOOO…!!!, le volvió a gritar el vejete…
–Siiii…siii…, contesto la asustada Karen, que no quería que el viejo se enojara y le volviera a pegar…
–Y por lo demás…, continuó el viejo…, –Te aviso que no estas autorizada para ir a rendir ese estúpido examen del día miércoles…TE QUEDAAA CLAROOO… ZORRAAAA!!!!!, de los ojos del viejo solo destellaban ira…
–Siiii…don Pricilo me queda clarooo…, la nena estaba realmente asustada por los bruscos cambios de humor que tenia el viejo, estaba mas preocupada de eso y de su verga que de la prohibición que este le acababa de hacer, aunque lo pensó, todavía no lo dimensionaba bien…
Don Pricilo sirvió las 02 copas con abundante vino, y la paso una a Karen para que bebiera, ella solo lo recibió no muy convencida, pero sabía que lo tenía que beber, ahora don Pricilo era el que mandaba, pensaba en su mentecita de niña buena.
Así estaba Karen, totalmente desnuda, recostada de lado en la cama del viejo y con una copa de vino en una de sus blancas manitas, quien hubiera visto aquella extraña escena se preguntaría, –Que hace esa esa bella joven, con un viejo tan feo?.
El cuerpo de Karen brillaba con la luz de la lámpara, a raíz de que este todavía se mantenía perlado por el sudor acumulado ante la feroz culiada que se había pegado con el viejo.
Ver su delineada figura recostada de frente. Su piel blanca y brillosa daba la impresión que la nena estuviera untada con el mas fragante de los aceites, su negra cabellera caía desordenada pero seductora, sus ojos azules intensos, sus finos y purpuraceos labios, y todo esto coronado con los coquetos pero escasos pelitos negros y sedosos de su pequeño triangulo de amor, a la niña le faltaba solo una corona de laureles dorados para ser la rencarnación de alguna diosa griega como Atenea!!, o Afrodita!!!!. Que buena suerte había tenido este viejo desgraciado de don Pricilo…!
– Salud… le dijo el viejo…
– Salud… dijo Karen…
Y ambos bebieron su primera copa de vino juntos. El vejete volvió a llenar las copas, pero esta vez no presionó a Karen para que la bebiera rápido, don Pricilo desnudo como andaba, encendió un cigarrillo y se lo ofreció a Karen, la joven pensó en protestar, pero acordándose de quien era ahora el que mandaba, tomo el cigarrillo y no sabia si debía hacerlo, miro al viejo quien encendía uno para él, y al fijarse en su verga totalmente parada, sin pensarlo se llevo el cigarrillo a la boca, probando por primara vez en su vida la sensación del tabaco en su cuerpo.
– COFF…COFF…COFFF…, tosía Karen, sus limpios pulmones por primera vez sentían las sustancias nicotínicas…
Las intenciones del viejo eran solo de envilecerla, y enguarrecerla, además que todo esto era material que estaba grabando, le serviría para el futuro. Karen fumaba en forma inexperta, pero fumo el cigarrillo completo, ese asqueroso olor a tabaco en su boca la estaban matando, por lo que ella misma tomo la botella y se sirvió una abundante porción de vino, con 03 copas no se iba a emborrachar completamente, pero si la dejo aun mas desinhibida y mas alegre, don Pricilo estaba encantado con su obra de arte.
El viejo ya estaba listo y dispuesto para el segundo acople, se dirigía decididamente al catre donde estaba Karen, y al llegar a él se empezó a masajear la tranca, no sabia por donde empezar, todas las curvas de esa mujer prometían placeres incalculables…
Karen quería que el viejo la tomara de cualquier forma posible, pero que lo hiciera rápido, y luego al notar lo parada que tenia la verga y que además el viejo ya le estaba mirando su zorrita, se abrió de patas en forma casi automática, como si lo estuviera invitando a que la montara, el viejo que no era de fierro, capto al instante la placentera invitación que le ofrecía la hermosa jovencita, ya se estaba acomodando en esos tibios muslos de la niña, cuando una lejana música de teléfono celular los saco del trance erótico…
–Mi teléfono…!!! exclamo Karen, –Puede ser mi padre… le dijo toda alterada,
–Y que esperas putilla!! anda y ve a contestarle a papi…jejeje…y apurate que todavía tenemos que seguir culiando…jajaja…!!!,
Karen se paro rápidamente del inmundo catre, y salió toda desnuda al patio de su casa, en la oscuridad casi no podía ver, pero de pronto dio con la luminosidad de este, se encontraba tirado en el pasto, justo al lado dela toalla, lo recogió y vio que tenia 8 llamadas perdidas, y el visor le indicaba que tenia mensajes…
–Que hago… que hago…??, pensaba la desesperada Karen que hasta ese momento ni se había acordado que tenia padres, –como me pude descuidar del teléfono, se recriminaba en forma preocupada.
Decididamente tecleo el teléfono para escuchar el mensaje…
–Hola…Karen…hija soy tu madre, te he estado llamando y no contestas, pero no te preocupes, sabemos que te estas matando en los estudios para el examen del día miércoles, tu padre te volverá a llamar a las 11 de la noche para ver como estas…Ahhh y dale nuestro saludos a don Pricilo…Adiós hija… te queremos mucho…
Karen respiro aliviada, vio la hora en el celu, eran las 10.20 pm., todavía faltaba para que la llamara su padre…
La nena se sintió mal por lo que estaba haciendo, podría irse a su casa y encerrarse para salir de esa situación y luego ver como lo arreglaba, estuvo punto de hacerlo, pero recordó las palabras de don Pricilo…”aquí se hace lo que yo digo”…,recordó también como la abofeteo tres veces en su cara por reclamona, y aunque le haya dolido, en el fondo de su ser la joven reconocía que le había encantada que le pegaran.
SI le había gustado que la abofetearan y que la escupieran, que la humillaran, ahora Karen se sentía dominada por ese viejo asqueroso, la nena ya tenia la respuesta, tomo dirección hacia la cabañita de madera, justo al fondo del patio…
Karen ingreso a la habitación de don Pricilo, este se había recostado en el inmundo catre, traía su teléfono en la mano y nuevamente su mirada tropezó con esa verga soberbia para ella, dejo su celu en el velador y miro a don Pricilo, para ver que es lo que venia ahora…
–Quiero que me la chupes, jejejje, le sugirió don Pricilo…
–Bueno… pero a las 11.00 pm., deberemos parar un rato ya que mi padre me llamara por teléfono y debo contestarle, le dijo Karen como pidiéndole permiso al viejo, para hablar con su propio padre…
–Por mi parte no hay problema putilla…jejeje…tienes mi permiso…, pero apurate que ya te tengo ganas…
Karen observo cual seria la mejor forma para realizar la felación que deseaba don Pricilo, miro la posición del viejo y la parte depravada de su subconsciente le indico cual seria la mejor posición para darle en el gusto al vejete…
Se hinco en el catre, el viejo la miraba encantado y mayor fue su sorpresa cuando Karen se puso en forma invertida y cruzo una de sus bellas piernas por sobre la cabeza del viejo, quedando con ambas piernas, una a cada lado de la cabeza del viejo, y con su panocha… justo al frente de la boca y narices del viejo, formando así un perfecto 69, con ella montada arriba del viejo…
–Ohhh…Karen…!! eres una verdadera abominaciónnnn… mamasotaaaa!!!!, le dijo el caliente jardinero con sus ojitos llenos de lágrimas, a la vez que se zambullía con su rostro a lamer y chupar la zorra de la chica…
Karen le chupaba el pico con dedicación, le encantaba esta nueva posición que ella solita había descubierto, pensaba en lo mucho que le gusto cuando la llamo por su nombre, debía recompensarlo por lo que se aplicó aun mas en las chupadas de verga que le daba a don Pricilo, intentando ella misma ensartársela hasta la garganta, el viejo no tenia para que hacer presión con su verga, la nena ya se lo comía solita y enterito, sintió también como le lamia los testículos…
Karen le agradecía a don Pricilo restregándole su panocha en la boca de él, como si esa lengua mórbida fuera la que la estaba culiando, el catre ya había empezado a crujir con sus calientes sonidos, como si este les estuviera haciendo barra a los rudos contendores que tenia sobre sus resortes, que se combinaban con los chapoteos de lenguas y líquidos que expulsaban ambos amantes, así pasaban los minutos…
La deshinbida joven se sintió extrañada cuando el viejo se retiraba de esa deliciosa posición para ella, y lo miro que este se paraba al lado del catre…
– Ven perrita…, ahora quiero que me la chupes aquí, ponte de rodillas…jejejeje…
A Karen le daba lo mismo la forma en que se la estuviera que chupar, lo importante para ella era tenerla en su boca, ensartársela hasta la misma garganta, por lo que rápidamente se puso como quería don Pricilo y ambos… a disfrutarrrr…
Los minutos se le hacían eternos a don Pricilo, la pendeja esa había aprendido rápidamente a chupar verga, y si seguía así iba a lograr que él se corriera dentro de su boca, pero el viejo se contenía y alargaba el momento de la eyaculación. Hasta que por fin paso lo que quería el viejo Pricilo, el teléfono de Karen empezó a sonar, era la llamada de su padre, la nena hizo el intento de pararse e ir a contestar afuera de la inmunda habitación, pero el viejo la sujeto por uno de sus hombros para que se quedara de rodillas junto a su verga…
–Quedate arrodillada putita, y escuchame bien, ahora le vas a contestar a tu papito y a cada vez que él te hable, tu me chuparas la verga, jejeje, me chuparas el pico, jejeje…TE QUEDA CLARO…PUTILLA…!!!, ahora el viejo continuo hablando…–Y si te pregunta porque hablas raro, o si te pregunta que cosa tienes en tu boquita, tu le dirás que estas chupando un helado…jejeje…
Mientras tanto el teléfono móvil, seguía con su incesante música que indicaba llamada entrante, Karen no quería aceptar lo que sus oídos escuchaban, este viejo se quería reír de su padre y lo peor!!… pensaba la nena…, usándola a ella!!…
–TE QUEDA CLARO PERRA CALIENTEEEEE!!!…, le grito el viejo…
–Si…si…don Pricilo…me queda claro…–contesto la asustada nena antes que la abofetearan nuevamente…
–Muy bien…, contestale…, le dijo el viejo que ya estaba al borde de la locura…
Karen apretó el botón de contestar la llamada, e intentando aclarar su vocecita se dispuso a hablar con su muy decente padre…
–Hola…, dijo Karen a la vez que le empezaba a chupar el pico a don Pricilo…
–Hola Karen, contesto la seria voz de Eduardo, su padre…,–Te hemos estado llamando toda la tarde y no contestas…, pero tu madre ya me explico que estabas concentrada en tus estudios y…bla bla bla…
Por cada conversación que entablaba su padre, Karen se lanzaba a chupar la verga de don Pricilo, aunque al principio la idea fue chocante para ella, ahora la tenia caliente, le excitaba estar hablando con su papá y a la vez estar chupándole la tranca a don Pricilo, su panocha estaba totalmente encharcada de jugos vaginales, hasta que llego la pregunta que ambos degenerados amantes esperaban…
–Que te pasa Karen…porque se siente un ruido extraño cuando me hablas…, consulto el extrañado hombre…
–Es que estoy chupando un helado papá…, le dijo la extasiada joven a la vez que le mandaba un tremendo chupetón al pico de don Pricilo, la idea de la degenerada criatura era que su padre escuchara mas claramente el sonido que hacia su boca con la verga del viejo…
–Karen…ya estas grande muchacha…, para andar chupando helados por ahí …, le contesto su padre un poco divertido al imaginar a su hija chupando un helado, mientras Karen al otro lado del teléfono hacia mas ruidos chupeteros con la verga de don Pricilo en su boca…
–Siii…es que esta tan rico papá…srrrppp….srrppp…srppp…
Al viejo Pricilo nuevamente se le caían las babas, por lo que estaba haciendo la nena…
–Bueno Karen te dejo y disfruta de tu helado…ya que sabemos que estuviste estudiando como condenada toda la tarde…
–Siii papá…srrrppp…srrrppp…srrrppp…, lo disf…srrrppp…rtare…srrrppp…
–Ahhh…tu madre me dice que te comas un buen pedazo de helado por parte de ella…
–Srrrppp…srrrppp…si…srrrppp…papá…srrrppp…dile a mamá…srrrppp…srrrppp…que me comeré…srrrppp…srrrppp…un buen pedazo… srrrppp… en nombre de ella… srrrppp… srrrppp… Adiós… srrrppp… papá…srrrppp…srrrppp…
Se corto la comunicación, Karen con sus ojos cerrados apago el teléfono y lo tiro para cualquier parte de esa horrenda habitación, y se dedico en cuerpo y alma a chupar esa verga que la tenia como poseída. Don Pricilo estaba satisfecho por tan buena alumna que se había encontrado, lo tenia claro, esa niña de ojos azules iba a ser solo para el, ya se había percatado lo vulnerable y lo fácil de manipular que era nuestra Karen, nuestra dulce Karen de tan solo 18 años de edad recién cumplidos…
Karen se saco el trozo de carne de su boca, y con este firmemente tomado con su blanca manita, le pregunto a don Pricilo:
–Lo hice bieeen…don Pricilo…??, le pregunto con la mas dulce de sus voces…
–Siii, lo hiciste bien…, pero debes seguir esforzándote…, esta es tu primera prueba para que puedas lograr tu emputecimiento y enyeguecimiento…JAJAJAJJAJAJJAJAJ…!!!!
–Siii…, don Pricilo…me esforzare al máximo, le dijo a la misma vez que le prodigaba un exquisito y tierno beso en la punta de su tranca…
El viejo se recostó en el catre, con la verga apuntando hacia los cielos…
–Ven…!! el viejo llamo a Karen…, quiero que te montes sobre mi verga, porque ahora te voy a enseñar a cabalgarme…jejeje…
La niña con los mas delicados y femeninos movimientos que ella hacia en forma natural, se subió al inmundo catre y se puso en posición de montar sobre el fofo cuerpo de don Pricilo…
–Metétela tu sola…, quiero verte…, le ordeno el viejo…
Karen, que la comezón que sentía en su zorra ya casi la consumía, tomó ese mástil de carne y muy decidida lo alojo en la entrada de su panocha, para luego y con mucho cuidado y delicadeza se lo fue metiendo de a poco. El dolor era desmesurado y no tardo en aparecer, si bien el viejo ya se la había metido con anterioridad, su fina y delicada grieta carnal aun no estaba acostumbrada a recibir tan robustos visitantes, pero la nena era brava y ella misma se daba fuerzas para aguantar los fuertes dolores que sentía su cosita. Ya lo tenía ensartado hasta la mitad, don Pricilo la dejaba hacer, quería ver hasta donde llegaba la calentura de la tierna adolescente.
Pero realmente se vio sorprendido, cuando Karen, por si sola se dejo caer sobre ese palo de carne que ahora si lo tenía ensartado en su totalidad.., Karen se quedo paralizada sintiendo esa robusta verga metida hasta el fondo de sus entrañas, lo sentía casi mas arriba de su cintura, se sujetaba de los fierros de la marquesa del catre, quedando levemente inclinada hacia adelante, dejándole todas sus tetas expuestas a don Pricilo que ya en estos momentos se las estaba chupando como desesperado, la nena no se movía, disfrutaba del empalamiento de esa monstruosa verga, la joven la sentía y la imaginaba que por lo menos le debía llegar hasta la altura de su ombligo…
El viejo por su parte miraba como si todo lo que estaba ocurriendo fuera un sueño, veía a esa hermosa hembra de 18 años y ojos azules clavada a su verga en su totalidad, se fijaba como los sedosos y suaves pero escasos pelitos de su zorra, se enredaban con los gruesos y antihigiénicos pendejos de él, fue en ese momento que la nena muy suavemente empezó a mover sus caderas y cintura en forma circular y haciendo presión sobre su verga como si se la estuviera exprimiendo…
A continuación la recién estrenada hembra que seguía haciendo una serie de ondulaciones casi diabólicas, empezó a combinar estas mismas, con otros movimientos pélvicos, hacia atrás y hacia adelante, Karen ahora se movía por instinto, era su primera vez, nadie le había enseñado como hacerlo, pero ella seguía buscando la mejor forma de aumentar su placer, fue que comprendió que haciendo y combinando los movimientos antes señalados, la llevarían al mismo estado en que la había tenido don Pricilo, cuando este la había estado montando a ella…
Karen ya se movía fuerte sobre la verga de don Pricilo, meneaba sus caderas en forma ondulatoriamente exquisita, no se sacaba ni un centímetro ese pedazo de verga que ella misma se estaba culiando y que la llenaba por completa, la sentía caliente, deliciosa, sentía como sus finos bellitos púbicos se frotaban con los gruesos pelos de don Pricilo, como si estos también estuvieran teniendo relaciones entre ellos, los de ella con los de él, pensaba la caliente joven, estos pensamientos le encantaban por lo que decidió refregarse con mas decisión sobre la base de la verga del vejete…
Don Pricilo ya no daba mas de la calentura, sabia que le quedaba poco tiempo para derramar su simiente al interior del cuerpo de la jovencita, pero el viejo caliente aun continuaba conteniéndose, se daba cuenta del nivel de fogosidad que había alcanzado la nena y no debía defraudarla…
Karen al sentir las ásperas manos de don Pricilo, que en estos momentos le acariciaban sus suaves y tersas caderas y parte de su culo, se recostó sobre este, aplastándole sus magnificas y duras tetas contra el fofo pecho del viejo, ahora sentía como esas peladas y asquerosas manos recorrían casi en su totalidad las pronunciadas curvas de su delineada figura…
La niña miraba al viejo, que en este momento se le caían hasta las babas por tan exquisitos movimientos de caderas y pélvicos que le asestaba la hermosa adolescente a su verga, sentía que se la apretaba con su panocha, como si esa zorra estuviera succionándole la verga para arrancársela desde su misma raíz, que rico culiaba Karen pensaba el vejete…
En estas ensoñaciones estaba el viejo, cuando sintió la fresca boca de su joven y casi adolescente mujer posarse con la pestilente boca de el, ambos amantes se fundieron en el mas apasionado y caliente beso de ese día sábado que ya terminaba y daba paso a la madrugada del día domingo, Karen lo besaba y lo culiaba al mismo tiempo, ella a él…
La lujuriosa jovencita que ya era presa de las mas placenteras sensaciones fue aumentando el ritmo de sus meneos, ahora se sacaba la verga de don Pricilo casi hasta un poco mas de la mitad, para luego dejarse caer con fuerza, su cintura y culo se movían en forma frenética…
– Ohhh…putitaaa que rico que culeaaas…, le dijo el viejo caliente…
– Le gustaaa…!!??, le pregunto Karen, siempre jadeando…
– Siii…putillaaaaa, meneate mas fuerteee…ohhh…mas fuerteee…perra calienteeee…, gritaba y se quejaba don Pricilo…
Karen se dejo caer completamente, absorbiendo toda la longitud de esa gruesa verga caliente, solo quedaron afuera de su panocha las 02 grandes bolas de don Pricilo, y una vez que sintió toda su extensión en el interior de ella, comenzó un frenético movimiento pélvico de atrás hacia adelante, movía el culo endemoniadamente rápido, el catre de don Pricilo crujía como nunca lo había hecho antes, ante tan caliente acoplamiento que se sucedía sobre sus viejos resortes, eran tan fuertes los sonidos del inmundo catre que parecía como si este fuese a estallar y desaparecer para siempre de la faz de la tierra…
El hermoso y esbelto cuerpo de Karen ya no daba mas, toda la calentura y excitación acumulada por las sabrosas situaciones vividas ese día estaban a punto de derramarse sobre su rico cuerpo, pero el combate continuaba…
La fea cara de don Pricilo, en estos momentos era la de autentico depravado, no tenia nada que decir ni pedir a la puta que en estos momentos lo cabalgaba, era Karen quien se estaba prácticamente culiando sola…
–Culeaaa…culeaaa…zorraaaa…!!!, la animaba el viejo…
–Siiii…ahhh…que ricooo…ricooo…Pricilooo…Pricilooo…Ahhh…mmmm…–gemía la nena…
–Ohhh… puuutiiitaaa…!!!, lograba balbucear el vejete…, –Te la siento tan apretaditaaaahh…ahhh…y aun así…ahhh… me das la sensación que me estuvieras sorbiendo la veeergaaa… ahhh…con tu zooorraaa….!!!
–Siii…Pricilooohhh…meee…laa…cooomooo…tooodaaahhh…ahhh…ahhh…, gemía la insana hembrita…
El viejo intentando aclarar su mente…tomo la carita de la nena con sus dos manos y le dijo:
–MIRAME PERRAAA…tu eres miaaaa…quiero que lo tengas claro…miaaaaa!!!, a la vez que el viejo comenzaba a mover su apéndice para incrustar mas su gruesa herramienta en el cuerpo de la joven,
Karen totalmente fuera de si y animada por la calentura que ella misma sentía… le contesto…
–Siii…don Priciloo… don Pricilooo… PRICILOOOO SOY SUYAAA… SOY TUYAAA… SOY TU PERRAAA CALIENTEEEEE…!!! SOY TU YEEEGUUAAA….!!! TUUUUU YEEEEGUAAAAAA!!!!, gritaba desaforadamente una mujer, que no se parecía en nada a la niña Karen…
Don Pricilo lentamente se comenzó a levantar, le costaba debido a su prominente barriga de caballo percherón, pero lo logro, en esta posición ambos se abrazaron, para juntar nuevamente sus bocas y besarse apasionadamente, pero mas que besarse, lo que hacían era devorarse uno al otro, de ambas bocas salían grandes cantidades de saliva, producto de los rudos movimientos de lenguas y esto sumado a la bestial forma en que movían sus cuerpos por la forma casi animal en que estaban follando…
Don Pricilo sabía que su aguante ya no daba para más, con sus manos y en forma ruda empujo a Karen para que ella quedara recostada, la nena cayo sobre el catre en forma violenta, le gustaba que don Pricilo fuese rudo con ella…
–Ahora si pendeja, ahora te voy a culiar yo a ti…jajaja…y trata de disfrutarlo porque no creo que dure mucho…jejeje…, el viejo estaba todo transpirado, al igual que Karen, que tenia parte de su cabello pegado en su carita, como si viniera saliendo de darse una ducha…
Don Pricilo tomo su verga con determinación, esta ya estaba que reventaba por todo el semen acumulado, Karen atenta a esta situación y al ver que esa verga palpitaba rítmicamente producto de la calentura de su dueño, se abrió de piernas lo que mas pudo, todo lo que su cuerpo le permitía, quería esa verga dentro de ella, pensaba su ya atrofiada mente poseída por la excitación del momento, quería que se la metieran y que ojala el viejo empujara con tantas fuerzas hasta que le saliera por la boca, pensaba la caliente niña, que en algún momento fue pura y dulce…
– Quieres que tela meta…PUTAAA…
– Siii…don Priciloooh…meeetameelaaa…, respondió Karen con su respiración totalmente agitada…
– Pídemelo por favooor…, el viejo reía aborreciblemente al ver a la hermosa joven pidiendo verga, como las más condenadas de las putas…
– Por favooorrr…don Pricilooohh…métameee el picooo…métameee su vergaaahh…. Le decía la criatura mirando embelesada la tranca del viejo, su panocha ya no daba mas, necesitaba ese grueso instrumento en su interior…
Don Pricilo se acomodó nuevamente en los suaves y tibios muslos de Karen, ahora sin ningún miramiento, poso su verga en la entrada de ella y de una sola y certera estocada, se la clavo en toda su extensión al interior del cuerpo de la hermosa joven, quedando ambos cuerpos ensamblados en la típica posición del misionero…
Y empezó el mete y saca, la verga de don Pricilo ya fácilmente se amoldaba al suave y tibio conducto vaginal de la joven potranca, ella por su parte lo recibía complacida, con sus ojos cerrados y fuertemente abrazada al fofo cuerpo de él, la nena se dedicaba solamente a disfrutar ese placer exquisito que le concedía esa terrible herramienta carnal que en este momento le perforaba su delicada abertura vaginal…
Karen que ya sabia muy bien cual era su papel de hembra en el acto copulatorio en el cual se encontraba, secundaba al viejo con sus calientes movimientos pélvicos. Los amantes ya se sincronizaban a la perfección en el caliente acto de apareamiento que ambos se daban. Eran hombre y mejer, macho y hembra, Don Pricilo se movía rítmicamente sobre el cuerpo de su joven amante, Karen lo contemplaba con las más tierna y dulce de sus miradas…
El viejo empezó a acelerar sus embestidas, le clavaba con furia su descomunal pedazo de verga, ella ya no daba mas, se concentraba solamente en atrapar con su panocha ese fabuloso instrumento de carne que la perforaba, y que la llenaba, quería que esa verga se fundiera en el fondo de su zorra, y que esta no la abandonara jamás de los jamases!!, don Pricilo ya la quería llenar, Karen se lo quería atrapar, sentía que que ella misma se lo succionaba con su panocha desde la propia raíz…
La joven sintió en su cuerpo lo que nunca en su vida había sentido, fue como un golpe de placentera corriente que se centro en su vientre para ir trasladándose muy suavemente hasta el mismo centro de su zorrita, y una vez instalado allí…, esta masa de fuerza interior exploto en forma aparatosa… recorriendo y desparramándose por todos los rincones de su esbelta anatomía… la niña sentía que se desintegraba…, que se evaporaba y que todos los pedacitos de su cuerpo, o el mismo vapor de este, volaban en mil direcciones perdiéndose para siempre en el espacio infinito…
En ese mismo momento el viejo vio que los hermosos ojos azules de su Karen se estaban dando vuelta, la nena tenía los ojos blancos, su boca adquirió un rictus de rabia insana, desde su pecho y garganta dejo salir el más fuerte y ronco bramido de placer puro, que se le había ido acumulando en ese largo día sábado…
–AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!!!, AHHHHaaahhhhhhhhhhhhhhh…!!!!!!!!!!!! PRICILOOOOOHHH!!!!! que ricooooooohhh…!!!!! que ricoooooo…!!!!! ohhhh…!!!! Pricilooohhh…!!!!!! Priciloooooooohhh…!!!!!!!
Esto para el viejo fue suficiente, para que todas sus ganas y deseos contenidos en esa tarde también explotaran, y sin más que hacer, con las más salvajes de sus estocadas se derramo en el más intenso y caliente orgasmo que había tenido en toda su miserable existencia…
–AHORAAA zorraaaaaaaaaa!!!!!!…grito el viejo con todas sus fuerzas, parecía ser el rugido de un animal…–TOMAAAAAAA…TOMAAAAAAAAAAA…RECIBEEE MIS MOCOSSSSSS PENDEJAAAAA QUE ESO ES LO QUE QUERIASSSSSSSSSSS….PUTAAAAAAAAA…!!!!!!!!!.
Fueron seis fuertes expulsiones de abundantes cantidades de semen caliente que el viejo derramo en el interior del cuerpo de Karen, seguidas por varias de menor intensidad, pero igual de chorreantes y calientes, hasta que no le salió la ultima gota de semen el viejo se dejo caer con su fofa anatomía, sobre el esbelto y delineado cuerpo de la hermosa joven quedando con su apestosa verga dentro de la apretada vagina de la nena, como si hubiesen quedado pegados como perros, hasta que finalmente se besaron…
Esto fue lo que paso al interior de la cabañita de madera, que estaba justo al fondo del patio de la casa que pertenecía a la decente familia Zavala…
Don Pricilo ya conforme por haber logrado su cometido, apago la luz de la cabaña, y se abrazó al hermoso cuerpo desnudo de su ahora amante, Karen quien estaba totalmente agotada lo recibió y se abrazó a el, a su hombre…a su macho, y con su cara de hembra satisfecha, se recostó en el asqueroso pecho del asqueroso viejo y se durmió profundamente.
Ambos dormían abrazados, totalmente desnudos, como si ellos ya fueran un consolidado matrimonio.
Y así pasaron las pocas horas que faltaban para el amanecer, ya estaba clareando el cielo, cuando en el patio de la casa de una decente familia, una hermosa joven completamente desnuda, recogía una toalla y dos piezas del traje de baño azul, que el día anterior había dejado abandonados para adentrarse a un mundo desconocido para ella.
(5 minutos antes)
Karen yacía desnuda durmiendo abrazada al cuerpo del jardinero, abrió sus hermosos ojos azules, no sabía donde estaba, al instante lo primero que vio fue la cara del horripilante viejo Pricilo, que estaba profundamente dormido, y a su mente vinieron todas las imágenes de lo ocurrido en esa noche que ya casi terminaba. A la joven se le llenaron sus ojos de lagrimas, quería llorar, quería gritar, se odiaba a ella misma al recordar todo lo que hizo con ese asqueroso viejo…
Se preguntaba porque lo había hecho?…había tenido relaciones sexuales con un viejo que bien podría ser su abuelo!!!…, porque…porque!!?…se preguntaba la ahora nuevamente dulce joivencita, pensó que tenia que salir rápidamente de esa inmunda habitación, por lo que muy cuidadosamente se separo de ese apestoso y hediondo cuerpo y se dispuso a ponerse de pie…
Por cada movimiento de huida que hacia la nena, el sucio y hablador catre de don Pricilo rechinaba, como si este estuviese confabulado con el viejo y quisiera acusarla de su escapatoria. Para la suerte de ella, el viejo no se despertó, rápidamente recogió su teléfono celular y salió de esa lujuriosa cabaña en donde nuestra dulce Karen perdió su virginidad…
La arrepentida joven salió al patio y con lo primero que se encontró fue con la toalla y su traje de baño azul tirados en el pasto, los recogió y se encamino hacia su casa, cruzo el patio totalmente desnuda, su mente estaba en blanco, no quería recordar nada que tuviera que ver con lo sucedido el día anterior. La verdad era que el estado emocional y psicológico de la hermosa adolescente, estaban en condiciones deplorables, por lo sucedido entre ella y el viejo…
Al ingresar a su casa, sintió que esta la recibía con los brazos abiertos, sintió la seguridad que esta le brindaba, y ya con su mente un poco mas despejada, cerro con llave la puerta que daba a la terraza y puso seguro en todas las ventanas de la casa, en especial a esas que daban hacia la horrenda cabañita de madera. Se dirigió rápidamente a la cocina, tomo una bolsa plástica y metió en esta la toalla y ese diminuto traje de baño azul, que en parte fue el causante de su desgracia, y lo arrojo al bote de la basura.
Cuando se dirigía a su habitación noto una suave picazón en su vagina, por lo que se propuso a mirar esa zona de su entrepierna, poso sus dedos en esta intentando palpar y ver que todo estuviera bien, al tocar se dio cuenta que esta estaba bañada con una extraña sustancia gelatinosa color blanca, obviamente eran restos del semen del viejo que ya estaban casi secos, la joven retiro un poco de esta sustancia para verla, como ella ya había vuelto a su normal estado de decencia, su mente se negaba a reconocer lo que era, pero una parte de su subconsciente se lo decía claramente: ERA SEMEENNN!…
Karen lo miraba incrédula y recordó las abundantes inyecciones de este, que le había asestado don Pricilo en su interior, con estos pensamientos Karen en forma instintiva se llevo la mano a su boca y lo probo, lo paladeo y se lo trago, le recordó un poco el sabor a esa extraña sustancia blanquecina que también había probado y automáticamente su vagina se contrajo y le regalo 03 placenteras punzadas, por lo que Karen ya había llevado nuevamente su mano a su tajito, para seguir probando…y reacciono…
–Nooo, no puedo estar haciendo esto, ese viejo me violo…(realmente la habían violado?)…
Rápidamente se dirigió al baño y se metió en la ducha, el agua se sentía correr, además de unos quejumbrosos…sniff…snifff…snifff…, Karen lloraba por lo que le había sucedido y también lloraba por que su mente se lo decía y se lo aclaraba: le había gustado. Se preguntaba como era capaz de probar el semen de ese viejo, después de haberla tratado de puta…perra…yegua…y otros tipos de apelativo de igual connotación, y mas encima el haberla obligado a hablar con su padre, mientras le chupaba la vergaaaa!!!, pensaba en forma escandalizada.
Al recordar esto último, su vagina se le volvió a mojar por completo y ahora si volvieron las eróticas pulsaciones al interior de su nuevamente suave y delicada hendidura, Karen escandalizada grito: NOOOOOOOOOOooooooooo, esto no me pude estar sucediendo…, yo soy una niña decente…DECENTE!!!! pensaba la nena como autoimponiéndoselo….
Salió de la ducha, seco su pelo y su exquisito cuerpo, se puso el mas largo y santurrón de sus camisones para dormir y se metió en la cama, vio la hora, ya eran casi las 08.00 de la mañana. Rápidamente se sumió en un profundo sueño.
Karen se despertó cerca de las 02.00 de la tarde, ya estaba mas tranquila, estuvo por unos 20 minutos pensando en lo acontecido el día anterior. Pensaba que estaría haciendo el viejo degenerado de don Pricilo, por ahora no la molestaría ya que ella se había asegurado de cerrar todo con seguro y con llave.
Pero buscaría el momento para hablar con el y decirle que lo que ella había hecho, era una real equivocación por parte de ella, y si quería acusarla con sus padres que lo hiciera, total pensaba la nena, ella ya había decidido contárselos a sus padres, y si se merecía un castigo lo afrontaría, pero su familia no se merecía que ella, siendo una niña seria y decente , anduviera revolcándose con cualquier viejo que se le cruzara por su camino y muchas cosas mas pensaba decirle a ese vuiejo asqueroso.
Sintiéndose bien con ella misma y mucho mas segura de su persona, se fue a dar una refrescante ducha. Se vistió con un jeans, aun que no era muy ajustado, este igual hacia resaltar su figura desde la cintura para abajo, arriba se puso una polera que también marcaba su delineada figura, sin ser ropas sugerentes igual se apreciaba la belleza de ese hermoso cuerpo debajo de estas. Era día domingo, ahora si que lo iba a dedicar a sus estudios pensaba la rica de Karen.
Fue a la cocina y se preparo comida para almorzar, miraba de reojo hacia la ventana, no había indicios del viejo, el patio estaba vacío.
Mientras se cocinaba su almuerzo, la joven se dirigió a su habitación a buscar un libro para echarle una ojeada y así aprovechar mejor su tiempo, desde su ventana se veía directamente hacia la piscina y la puerta de entrada de la cabaña de madera, y fue cuando sintió el motor de la camioneta del viejo, este venia llagando, ya que se había dirigido al pueblo a realizar unas cuantas compras, al no encontrar a Karen a su lado cuando se despertó en la mañana este supuso que su hembra se había ido a dormir a su camita para estar mas cómoda, y no estaba tan equivocado, lo que no sabia el vejete es que ahora ella no quería saber nada mas del asunto y menos de él y de su inmundo y caliente catre…
Karen poniendo cara de odio al ver pasar al viejo con unas bolsas en sus manos, cerró fuertemente las cortinas de su habitación, no quería ver nunca mas a ese viejo desgraciado que se había aprovechado de ella, pensaba presa por la ira…
Una vez mas tranquila se dirigió con su libro a living de su casa y se puso a estudiar para así esperar que estuviera cocinado el rico almuerzo que se había preparado.
Karen estaba concentrada en la lectura de su libro, cuando sintió ruidos extraños en la puerta que daba a la terraza, miro y a través del vidrio pudo ver ese cuerpo amorfo, con el cual la noche anterior ella se había estado revolcando.
La joven armada de valor y muy segura de si misma, se dirigió hacia donde estaba la puerta que el viejo golpeaba ahora mas fuerte, Karen abrió solamente una ventana y muy secamente le dijo…
– Que desea…?, su cara era de un odio total y malsano…
– Hooolaaa…putilla…jejeje…yo pensé que nos íbamos a quedar acostados por todo el día… mi amorrr…jejeje…, reía el odioso viejo…
– Don Pricilo,…primero que nada le voy a decir que yo soy una niña seria y decente, lo que ocurrió ayer entre Ud. Y yo, fue un autentico error de mi parte, y le voy a pedir muy educadamente que por favor no se acerque mas a mi casa, hasta que lleguen mis padres…GRACIAS…le dijo la nena…
Don Pricilo por un momento se sintió impresionado por la seguridad con la que hablaba esa pendeja, no se parecía en nada a la perra caliente que él se había culiado la noche anterior pensaba el vejete, por algunos segundos hasta se quedo sin habla, su mente trabajaba a cien por hora, no sabia que contestar, hasta que se acordó del motivo principal de su viaje al pueblo…
– Mira preciosa…dejame entrar para que hablemos de ello… a lo mejor podemos llegar a un acuerdo…jejeje…acuérdate que yo se los podría contar a tus papis…jejeje…
– Ni se le ocurra poner un pie dentro de mi casa…!!!, le decía una sulfurada Karen…, –Además yo no le voy a abrir la puerta, y lo mejor seria es que Ud. agarre todas sus cosas y se largara de esta casa, porque yo misma les voy a poner al tanto de la situación…!!, le gritaba la descolocada jovencita al vejestorio…—ASÍ QUE POR FAVOR VAYASEEEE Y NO ME MOLESTE MASSSSSS….
Con esto ultimo la nena cerro bruscamente la ventana y se fue hacia el interior de su casa, dejando a don Pricilo plantado en la puerta de la terraza, Karen se sentía victoriosa, había puesto en su lugar al viejo cochino de don Pricilo, espero unos minutos y muy lentamente se acercó a la ventana… vio que no había nadie.
Que alegría era la que sentía la nena, ahora todo estaba en orden, ya vería la forma en que abordaría el tema con su serio y decente padre, cosa que con toda seguridad haría, y esta experiencia le serviría para poner más atención, para una próxima ocasión que algún viejo verde se quisiera propasar con ella. Fue a la cocina feliz, se acordó que tenía su almuerzo el cual ya estaba listo y que pensaba devorar ya que sentía mucho apetito… (Y como no lo iba a tener, con el tremendo desgaste de su cuerpo, debido a las culiadas que se había pegado en el día y la noche anterior)…
Se sirvió el único plato, ya que había cocinado solo para ella, recordó la mañana anterior cuando le había preparado desayuno a ese viejo repugnante, que estúpida había sido, se recriminaba para sus adentris…
Tomo el plato con su comida y se dirigió al comedor, su espanto fue tremendo, cuando vio parado al lado de la mesa a don Pricilo…
– Pero que hace Ud. aquiiii, dijo la nena casi horrorizada, le temblaban las manos y todo su cuerpo…
– Tu papaíto me dio llaves de la casa…jejejeje…por si te pasaba algo y yo pudiera entrar…jejeje…
– Don Pricilo…le voy a volver a decir que yo soy una niña dec…
– CALLATE PUTILLAAA…!!!, AQUÍ SOY YOOO EL QUE MANDOOO…!!!!, le grito el viejo…
– Don Pricilo…, dijo la nena nuevamente…–Si Ud., quiere hablar con mis padres sobre lo sucedido…, hágalo…, porque yo ya decidí, que yo misma…, el viejo la volvió a interrumpir…
– Mira preciosa, hagámosla corta…, te traje un regalo…, miralo y después hablamos…jejeje…
Karen sintió curiosidad…y que clase de regalo le traía ese viejo, pensaba, y vio que el viejo saco de su bolsillo de su camisa un CD, y se lo paso… (El viejo vestía los mismos bermudas y camisa floreados que el día anterior…)
– Miralo preciosa y después hablamos…jejeje…yo me quedare aquí y no te molestare…jejeje…
La niña dejo el plato con su comida en la mesa y se dirigió al reproductor de CD, lo puso, sentía curiosidad, al ver que este tardaba en reproducir, ya que su edición era casera, lo adelanto un poco y le dio Play,sus ojos y oídos no daban crédito a lo que veía y escuchaba…
– Siii…siii…que ricooo…, sígame culiandooo…don Pricilooo…!!!!
– Siii te seguire culiandooo…ahora eres miaaa…escuchasteee…miaaa…!!!!
– Siii…don Pricilooo…soyyy suyaaa…soy suyaaaaaa…!!!!
La nena veía espantada ese video, mientras don Pricilo, ya estaba sentado en la mesa devorando la comida que Karen había preparado para ella…
– Te gusta como salimos en la tele…Putita…?…jejeje…
Karen estaba de espaldas al viejo, en respuesta a su vil pregunta lo único que escucho don Pricilo fue:
– Sniff…sniff…sniff…sniff…
El viejo termino de comerse el almuerzo de Karen, se paro de la mesa eructando una flatulencia que retumbo por toda la casa, y se dirigió, hacia donde estaba la joven llorando amargamente…
– Que te parece putilla…ahora nos podemos entender mejor?, le dijo el aborrecible vejete, mostrándole todos sus cariados dientes, y continuo…–Mmmm…veo que ya no quieres hablar como lo hacías hace un rato, pero yo te lo explicare…, tengo varias copias de ese CD.., y el primero que enviare va a hacer a la congregación de Familias Decentes donde participas tu y tus papis…jejejeje…a ver que opinan ellos ahora de Uds.…jajajaja…, otro se lo enviare a tu tío, ósea al jefe de tu papi…jajaja…continuo?., le pregunto el viejo…
Karen dándose cuenta de cual era su situación dijo:
– Nooo, por favor don Pricilooo, no lo haga…
– A ver …, dijo el vejete…, y si yo no lo hiciera…que gano yo con eso…preciosura…jejeje…
– Haaareeehhh…todoooo…looo…queee….Uddd….quieraaaa…, dijo la destrozada adolecente de 18 añitos ecien cumplidos…
– Muy bieeen, ahora si nos entendemos… QUIERO QUE TE QUITES TODA LA ROPAAAA…AHORAAA…!!!!!!
Karen limpio sus lagrimas de la cara con sus finas y blancas manitas, miro al viejo con sus preciosos ojos azules y muy lentamente desabrocho el botón de sus jeans…para luego mas suavemente comenzar a bajar el cierre de este…
(Continuará)