portada narco2UNA FAMILIA DECENTE 10.1

Sin títuloA los señores lectores: Doy aviso que el presente relato es totalmente salido como grosero, y está muy lejos del contexto inicial que cada uno le dio a la zaga, aunque por mi parte al menos esta siempre tuvo la misma dirección. Debo también aclarar que está lleno de situaciones incoherentes, la trama es muy poco creíble, y las continuas faltas de ortografía son peores que las de un crio de 5 años, además de tener personajes y situaciones muy mal construidas con las que queda claro que nunca en mi vida he leído un libro entero. Ahora, el que quiera leerlo… bueno, ahí se los dejo. Se aceptan todo tipos de críticas hacia el relato en sí.

Saludos… RD

En la semi oscuridad de las mugrientas calles de aquel miserable barrio dos desmadejadas figuras masculinas caminaban al lado de un esbelto cuerpo femenino, la mujer rubia, de 35 años y con un cuerpo soberbio se tambaleaba de vez en cuando dando la impresión que en cualquier momento se iba de bruces al suelo por lo que vejetes la tomaban y la abrazaban situación que aprovechaban para manosearla y agarrarle el culo a su total antojo. Andrea, acompañada de los dos ordinarios sujetos, don Sandalio y don Silverio, iban de vuelta para la fonda, los dos viejos se la habían estado culeando por espacio de un poco más de 2 horas.

Una Familia Decente 10.1 (UFD-10.1)

En el momento en que el agotado trió hacía su ingreso al ya casi desierto antro en donde solo se veía una que otra mesa con vasos vacíos, otros a medio llenar, botellas y jarras de vino barato desparramadas por doquier, con borrachos durmiendo tirados por cualquier rincón de aquella patética y mugrienta fonda en clara señal de haberse tomado hasta la última gota después de estrujar las botellas, fue la mujer quien con espanto y con su cuerpo ya comenzando a temblar de terror vio que el dominante jardinero con su hija ya la estaban esperando en la misma mesa en que horas antes habían estado compartiendo tan festivamente.

Don Pricilo por su parte estaba más que embravecido por el solo hecho de que él al ya haber vuelto con su joven pareja y al no encontrar a su otra mujer donde él mismito la había dejado casi en el acto había sacado sus propias conclusiones, además que por el solo hecho de no haber podido encamarse con la bella jovencita por haber estado su casa ocupada por una gran cantidad de indigentes había decidido volver lo antes posible a la casona para desquitar sus ganas también en el otro cuerpazo del cual el además ya era dueño, encontrándose con que sus estrafalarios camaradas y la madre de Karen sencillamente habían desaparecido sin dejar rastros.

El viejo Pricilo bien conocía a sus pervertidos amigos, pero había estado seguro de que su otra hembra no le daría cabida a ese par de calientes y miserables vejetes, mas ahora viendo en las deplorables condiciones en que este par de mal nacidos se la traían de vuelta caía en cuenta de que se había equivocado rotundamente, por lo que supuso acertadamente que los muy hijos de puta se la habían estado chingando casi por más de dos horas seguidas según sacaba sus cuentas.

Si bien el aireado vejestorio no podía afirmar que esos tres venían de darse una tremenda cogidota, el solo hecho de ver que Andrea venía con sus rubios cabellos desgreñados, el vestido negro mal trecho en su cuerpo y con sus negras medias con vistosos puntos corridos notoria y grotescamente por distintas partes de sus portentosas piernas, como así mismo al percatarse también que ella una vez que llegaba a donde estaban él y su hija esperándola le esquivó su escrutadora mirada llevando sus ojos verdes hacia cualquier parte del lugar en clara señal de esconder las puteadas en que había andado metida con sus amigos, según le demostraba, sencillamente le dieron ganas de matarla a patadas, de ahorcarla con sus propias manos, y por más que la miraba de pies a cabeza, más cara de zorra le encontraba.

Estaba casi seguro que la por ahora muy masca chicles de Andrea ni se la había pensado para irse a culear con sus dos amigotes una vez que se vio a solas con ellos en quizás que callejón aledaño a la fonda, pero él no iba a hacer el ridículo delante de sus compinches, en la casa ya arreglarían cuentas, de alguna forma le haría confesar que se había abierto de patas sin su autorización y a sus espaldas.

–Jejejejeje… donde te habías metido rubita…?, con tu hija te estamos esperando desde hace mas de una hora…, -le pregunto don Prici mirándola fijamente a su cara, el viejo realmente tenía cara de pocos amigos.

Por su parte la avergonzada hembra quien ya se daba cuenta de que el viejo jardinero podría tener más o menos claro de lo que ella imprudentemente había hecho con sus amigos, nerviosamente se dio a contestarle, claro que por nada del mundo le admitiría la verdad, sabía que el viejo era capaz hasta de mandarla a la Unidad de Tratamientos Intensivos de un hospital público después de la soberana pateadura que le daría si es que este se llegaba a enterar de que ella le había sido “infiel”.

–Ehhh… solo fuimos a la casa de don Sandalio… es que me dieron ganas de usar un baño y como aquí no había ninguno…, -el viejo le cortó en el acto, no estaba dispuesto a escuchar las desvergonzadas zorrerías de su parte,

–Pero la casa del amigo Sandalio no está lejos de aquí mi rubita linda… así porque se demoraron tanto…?, -Andrea solo se daba a morderse el labio inferior nerviosamente y mirando hacia el suelo, tal cual como si ella fuera una nena siendo reprendida por su maestro por el hecho de haber llegado atrasada a sus clases, hasta que por fin se dio a contestarle,

–Es que… es que… es queee…, -a la arrepentida mujer le dieron ganas de decirle la verdad a don Pricilo, de que ella solo había ido a esa miserable casa para que le prestaran un baño y que esos dos mugrientos tipejos casi se la habían violado, que la habían escupido y golpeado en la cara para que ella les diera de probar de sus encantos, pero el viejo… le creería?, se preguntaba sin saber cómo mierda contestarle.

–Nos quedamos a conversar un ratito, jijiji…, -soltó don Sandalio de pronto intentando auxiliar a esa potente hembra que momentos antes los había hecho ver las estrellas a él y a su amigo.

–Mmmmm… ya veo… y que dices tú Andreíta…?, es cierto eso que dice mi buen Sandalio?, se demoraron por haberse quedado a conversar un ratito…?, -el vejete quien estaba a solo un metro de ella le hablaba mirándola siempre a la cara, su objetivo era uno solo y este era asustarla más de lo que ya la tenía, ya que él desde que la había visto entrar a la fonda en vergonzosas condiciones en su presentación personal se había decidido pegarle si o si para que la muy yegua aprendiera a no andarse abriendo de patas sin su consentimiento, y de alguna forma quería transmitírselo para que se fuera haciendo la idea antes de llegar a la casa.

La rubia al escuchar la pastosa voz de don Sandalio levantó su mirada y lo vio a este observándola con una negra y horrible sonrisa en donde solo resaltaban sus dos colmillos amarillentos y cariados, para luego mirar a don Pricilo que su mirada era la del mismísimo demonio en persona, veía que sus verrugas en la cara parecía tenerlas más grandes de lo que eran producto del enojo, y cuando quiso volver a mirar al suelo rápidamente pensó que le podría llegar un fuerte manotazo en la cara por no contestar a su pregunta así que se dio a contestarle.

–Ehhhh… si don Pricilo estuvimos conversando un r… ra… ra… ti… tooo…, -le dijo finalmente y rogándole a Diosito para que el sanguinario viejo le creyera, a la misma vez que al volver a mirar a don Sandalio y sus colmillos ennegrecidos se preguntaba que cómo había sido capaz de acostarse con tan horripilante sujeto, aunque en un principio forzadamente, mientras veía también al otro hombre gordo y que era tan asqueroso como el primero, y con el cual ella también se había estado apareando y que este la miraba con cara de caliente y de degenerado.

A los dos recién complacidos espectadores, les llamaba la atención la forma en que se refería la mujer al que se suponía que era su macho, lo trataba de “don Pricilo”, según escuchaban. También se percataron que la mujer daba muestras de tenerle mucho miedo y respeto, ya que no lo miraba a la cara cuando le hablaba.

–Bien, bien… ahora entiendo, y yo que estaba pensando mal, jejejeje… porque tú no serias capaz de hacerme una pendejada verdad…?, -ahora el viejo Pricilo miraba a sus dos amigos y alternaba mirando a la asustada hembra.

–Noooo…!, eso no lo haría nuncaaaa…!!!, Lo jurooooo…!!!, -Ahora Andrea veía como el par de viejos ordinarios se habían alejado un par de pasos y que se secreteaban riéndose y mirándola, obviamente la alterada mujer supuso que se estaban riendo de ella y de sus falacias.

–Y menos con mis propios amigos verdad rubia…?, -continuaba atacando don Pricilo sin dejarla pensar claramente.

–No…!, y menos con sus propios amigos…!!, -Andrea estaba muy sonrojada ya que en su mente aun tenia las ardientes imágenes de verse a ella siendo ensartada por esos dos hombres que ahora por la descarada forma en que se estaban comportando no le ayudaban en nada en hacer creer a don Pricilo de lo contrario.

–Ok… entonces todo está bien… Pero Mmmmmm… no sé…, aquí hay algo raro… traes todo tu pelo desordenado… y mira esas medias todas rotas, que te ocurrió…?, así pareces una puta barata?, porque me vienes llegando en estas condiciones si no hiciste nada malo, jejejeje…?, -al decirle esto último la aterrada hembra no pudo evitar de levantar su verdosa mirada para encontrarse con los enrojecidos ojos de don Pricilo, que en sus pupilas ya se notaban resquebrajadas debido a lo encolerizado que ya se encontraba por culpa de las estupideces que decía su otra mujer quien a estas alturas ya caía en cuenta que las últimas palabras del viejo jardinero más que comprenderla o creer lo que ella estaba diciendo, mas la estaban inculpando.

–Contéstame rubia…! Dime entonces porque vienes llegando con aspecto de puta de poca monta…?, o en verdad me estas ocultando algo que yo debiese saber…?, -ahora el jardinero había avanzado hasta posarse justo delante de ella.

La femenina blonda temblaba ante esa grotesca humanidad, así también lo veía con horror nuestra bella Karen que estaba a un lado de ellos, como así mismo lo presenciaban muertos de la risa don Sandalio y el fotógrafo de la plaza, hasta que el horripilante viejo con sus gruesos dedos la levantó desde su delicada barbilla para que ella lo mirara a sus negros ojos, Andrea lo único que veía en ellos mientras solo se daba a gesticular con su boquita sin saber que contestar, era una sulfurante y contenida ira de la cual ya estaba casi segura que en cualquier momento el vejete la descargaría en ella.

Fue en ese momento en que los dos suertudos vejetes que efectivamente en un principio casi se la habían violado, al notar que la situación se estaba poniendo densa para la mujer prefirieron alejarse para que aquel trió arreglara su situación más privadamente ya que ellos no paraban de reírse de Andrea.

Don Sandalio y don Silverio disimuladamente comenzaron a emprender la retirada, y don Pricilo quien se percató de esto solamente los dejó ya que él era de esos machos que pensaba que cuando una mujer se abría de muslos para que se la metieran era porque ella sola lo había querido llevada por sus auténticos instintos de puta, y no culpaba de nada a esos dos pobres hombres que solamente habían aprovechado su oportunidad de cogerse a tan suculenta hembra, en muchas ocasiones así lo había discutido con sus amigos, aun así su furia interna cada vez se iba acrecentando mas con las estúpidas respuestas que daba la mujer intentando negar lo innegable, además de notar como el silencio de Andrea ahora le estaba otorgando la razón a sus mas que claras sospechas.

Los dos vulgares amigotes del jardinero ahora ya más alejados del lugar de donde se encontraba la pareja de a tres miraban la conversación desde el otro lado del escenario.

Andrea quien notó que ahora estaban solamente los tres se armó de un poco de valor y equivocadamente intento de hacer creer al vejete que ella no había hecho nada indebido.

–Don Pricilo… es verdad todo lo que le digo…! solo estuvimos conversando…!!, yo… yo… no hice nada malo…!!!, -le exclamaba en forma angustiada y ahora mirándolos a ambos con sus ojos llorosos, Karen por su parte y siempre manteniéndose al margen para que a ella no le pegaran también muy a su pesar tampoco le creía nada a su madre.

–Sabes rubia?, no creo nada de las puteadas que me estas diciendo… y esta conversación la terminaremos a mi modo en cuanto lleguemos a la casa, jejejeje, -rió el viejo con una mueca maliciosa en su cara. Andrea en el acto comenzó a temblar más de horror que antes ya que el ahora feroz jardinero a la misma vez de decir lo último puso vistosamente su mano en el grueso cinturón de cuero que llevaba puesto en sus pantalones de mezclilla.

–Karen…, -ahora el enfurecido don Pricilo hablaba refiriéndose a su joven mujer, –Llévate al carro a esta putona, métela en los asientos de atrás y tú me esperas en del copiloto, jejejeje… yo iré a despedirme de mis amigos y vuelvo enseguida.

La jovencita como pudo tomó de un brazo a su quebrantada progenitora y se la llevó hacia donde estaba estacionado el vehículo, en el trayecto ella misma trató de sonsacarle la verdad a su madre,

–Andrea… cómo pudiste haber ido a acostarte con esos dos caballeros…!?, si estaban bien re feos…, -le consultaba la joven con su carita de preocupación, mientras caminaban al vehículo, por lo que ya creía ella saber de lo que le esperaba a la rubia una vez que llegaran a la casa…

–Hija no fue así… te lo juro que no fue así…!, le contestaba la casi destruida hembra no poniendo atención en algo lejano que le indicaba su mente, y esto era de lo raro de toda esa situación. Nunca en su vida había imaginado que ella Andrea Rojas ex de Zavala iba a llegar a la instancia de intentar convencer a su hija de algo para que un ordinario sujeto no le pegara, ya que pensaba que tal vez Karen podría interceder por ella.

–Es que…! Mmmm… no sé…, -le contestó la joven en forma muy seria, ambas mujeres ahora se miraban a los ojos mientras caminaban hacia el vehículo, –Mira Andrea yo quisiera creerte… pero no se te nota nada… estas toda demacrada… y con las medias corridas… debes entender que nosotras somos las mujeres de don Pricilo… como no lo entiendes…!?

–Lo sé…, lo sé hija… pero de verdad que yo no quería que me lo hicieran…!!!, -automáticamente se quedaron de pie ante las auto incriminadoras palabras de Andrea, en ese momento ya habían llegado a un lado del lujoso carro que contrastaba con la ordinaria figura del hombre que lo manejaba en esos momentos, pero la situación era que a la rubia en su desesperación se la había salido la verdad ante su hija,

–O sea… era verdad…!?, -la nena miraba mas fijamente a su madre con sus penetrantes ojos azules ahora que ella mismita se lo había confirmado, para luego contestarle en forma indignada, –Como fuiste capaz…!?, como fuiste capaz de hacerle algo así a don Prici…!?, y después de todo lo que él ha hecho por nosotras…!?, -Karen cayó en un extraño estado de ira al ya estar al tanto de la deslealtad de su madre hacia la grotesca persona del jardinero que también se entremezclaba con el de la incredulidad al imaginar a su madre acostada desnuda con esos dos viejos al mismo tiempo y que tenían características de ser delincuentes caídos en desgracia, sobre todo el de la barba amarillenta.

–Hija por favor no se lo digas…!, por favorcito no se lo vayas a decir…!!, que o si no me va a moler a patadas…!!!, -le rogaba la rubia madre a su hija gesticulando y moviendo sus manitas como una verdadera trastornada mental.

La chica quien en esos momentos no podía pensar con sensatez solo le contestaba a su madre dejándose llevar por la tensión del momento,

–Pues bien que te lo mereces…!, eres una desconsiderada, no pensaste en mi ni en él, o acaso ya se te olvido que él dijo que los tres somos una sola pareja!?

–Me lo hicieron a la fuerza…!, entiéndeme tu también…!!!, yo no quería…!!!

–Pues tú tienes la culpa por haberte dejado y por comportarte como una autentica puta…!. –Ahora súbete al auto y esperemos que llegue don Pricilo, y apenas el llegue se lo diré…!

–Nooo… hija no se lo digas…!!! Dios…! Dios…!! Me va a matar cuando se lo digas…!!!, -la angustiada hembra decía lo ultimo agarrándose sus rubios cabellos, ya que a estas alturas tenía claro que su hija no estaba de su parte, y menos puso atención en las groseras palabrotas de ella hacia su propia persona.

La joven por su parte ya sabía que la muy guarra de su madre les acababa de cagar la noche a los tres al pensar solamente en el placer de ella sola y no en el común de los tres, así que solo se dio a contestarle,

–Solo dime Karen…!, recuerda que ahora andamos con don Pricilo y solo nos debemos llamar por el nombre como a él le gusta…

–Si, si, Karen… cariño… por favor que sea un secreto entre nosotras, júramelo, júramelo…, -se daba a insistir la pobre Andrea quien ya imaginaba el infierno que le esperaba si a su hija se le ocurría contarle la verdad al jardinero.

–Solo entra al auto…, y por favor ya no me hables más…!, no quiero escucharte, yo no le seré desleal a mi marido, tu sabrás lo que haces… no es mi problema!.

Una vez en que ambas mujeres estuvieron dentro del carro Andrea con su voz llorosa desde los asientos traseros se daba a seguir suplicándole a su hija por su silencio,

–Karen… júrame que no se lo dirás… bien sabes que si se entera me va a pegarrrrr…!!!, -Andrea estaba casi desesperada y no abandonaba la idea de poner a su hija de su lado.

–Eso debiste haberlo pensado antes no crees?, -le decía la muchachita con cara de enojada mientras se daba a mirarse la cara en el espejo retrovisor, por este mismo vio la figura de su madre sentada en los asientos traseros con los codos posados en sus rubias rodillas y tapándose la cara con sus manitas. Y si…!!!, ella sabía que si don Pricilo llegaba a confirmar que su mamá había mantenido relaciones sexuales con ambos sujetos al mismo tiempo, este no se mediría en el castigo que le aplicaría, ya que ella también vio la forma en que se agarró su cinturón de cuero cuando dijo que en la casa arreglarían cuentas, y ella recordaba muy bien la forma en que el vejete arreglaba sus asuntos con aquel grueso cinto de cuero color café oscuro que ella tantas veces había sentido quemarle sus tiernas carnes de las nalgas cuando al vejete no le parecía bien algo o porque simplemente a él le daban ganas de pegarle, estos pensamientos la hicieron compadecerse.

–Esta bien… no se lo diré…!, pero yo no respondo por lo que él quiera hacerte una vez que estemos en la casa.

La rubia al instante subió su verdosa mirada en señal de agradecimiento, cosa que no tardó en hacérselo saber a su hija…

–De verdad…!? De verdad no se lo dirás…!?.

–Nop… no se lo diré… pero aun así no creo que te vayas a salvar de la tremenda paliza que te van a dar, don Prici no es tonto sabes?, el es celoso y muy machista, es tan machista para sus cosas que es de esos que les cae mal a las mujeres que se las dan de liberales, de esas que dicen que andan ligeras de ropas porque les da calor y no para andar parando vergas a diestra y siniestra… por eso te digo que no te la dejará pasar, aunque él no esté seguro si te acostaste o no con esos hombres no se va a arriesgar a quedarse con la duda, -en la cara de la nena se notaba de la seguridad con la que ponía en antecedentes a su madre.

–No importa hija, y gracias… gracias por ayudarme… y no te preocupes, lo podré sobrellevar, al menos ya no se ensañará tanto al no estar seguro…

En ese mismo instante madre e hija advirtieron que los tres vejestorios ya se acercaban hacia ellas, claramente se estaban despidiendo, no sin antes charlar un par de minutos entre ellos riéndose y mirando hacia el vehículo. Andrea quien se encontraba con su estado mental más que alterado imaginaba que en esos momentos los dos viejos asquerosos tal vez le estaban diciendo al jardinero lo que habían hecho los tres en la casa de don Sandalio, de cómo ella les había chupado la verga… o de como la pusieron, y que también se la habían cogido los dos al mismo tiempo, como además se decía que tal vez estaban hablando de otras cosas, el asunto era que en aquellos minutos la muy preocupada rubia le rogaba a todos los santos que a esos hombrones no se les ocurriera decirle cosas indebidas a don Pricilo.

Hasta que por fin lo vieron caminar al vehículo, el vejete venía hacia ellas casi babeando de ira y con sus gruesas cejas en señal de enojo, o al menos así lo advertía la muy temerosa hembra, mientras que su hija solo se daba a mirarse sus uñitas en el asiento delantero.

Don Pricilo tras cerrar de un fuerte portazo y echar a andar el motor del carro cruzó uno de sus brazos por el respaldo del asiento de Karen y volteó para quedarse mirando a Andrea con cara de demonio y para luego decirle,

–Esos pendejos no me quisieron decir nada de lo que seguro te hicieron en tus agujeros, pero la cara de estar recién deslechados no se las quitaban ni a palos, y tu también estas con una cara de perra caliente recién desabotonada, así que te doy la última oportunidad para que desembuches rubia… –Te acostaste con ellos sí o no…!

Andrea quien estaba prácticamente enterrada en los asientos negros de cuero, tragando saliva y sin saber qué cosa contestar solo le dijo por lo bajito,

–No don Pricilo… yo no me he acostado con ellos…

–Bien putita… que conste que yo quiero creer en tus palabras, así que eso lo averiguaremos en cuanto lleguemos a la casa.

Ya sin esperar nada más el vehículo se puso en movimiento para ponerse en dirección al infierno que le esperaba a la tan atractiva mujer.

El trío llego casi de amanecida a la gran casona de los Zavala, ambas mujeres esperaban al macho dominante en la habitación matrimonial mientras él terminaba de cerrar y asegurar los gruesos portones de fierro que antecedían al gran antejardín de la propiedad.

Andrea pensaba en la clase de conversación que iba a tener con el viejo, ya que este había sido enfático en que no se dirigieran a ningún sector de la casa hasta que él no llegara a la recamara.

Los minutos eran interminables y la rubia nuevamente estaba que se meaba, pero ahora era de pavor, incluso sentía unas tremendas ganas de salir corriendo a esconderse en cualquier parte de la casona, pero sabía que si así lo hacía su complicada situación empeoraría aún más, por lo que sin darse cuenta ella misma de lo que hacía se sentó frente a su tocador y rápidamente se dio a maquillarse deliciosamente, amparándose que si al viejo esto le gustaba tal vez así le darían ganas de cogérsela pasando por alto la indiscreción que ella había cometido, fue en eso y mientras que una muy temerosa Andrea ya cepillaba sus rubios cabellos que escuchó los pesados pasos del jardinero quien ya hacía su aparición como si él fuese un autentico general romano dispuesto a pasar revista a sus tropas.

La rubia había alcanzado a ponerse de pie para esperar lo que se viniera, Karen por su parte estaba sentada en la cama con cara de preocupación, sabía que nada bueno acontecería.

–Jejejejee… ahorita sí que llegó la hora de la verdad mi par de yegüitas, jejejeje…, -les dijo el vejete con una burlona sonrisa en su cara para luego continuar, –Ya son casi las 6 de la mañana y no tengo nada de sueño…

–Don Pricilo… -le interrumpió la asustada rubia, –Yo creo que Ustedes dos deberían descansar, yo me ajustare mi cadena en el cuello y me iré a dormir desnuda al patio, -fue lo único que atino a decir e improvisar Andrea mientras que con sus temblorosas piernotas se ponía en dirección hacia el pasillo que daba a la puerta de la terraza en una desesperada acción de congraciarse con el vejete para que a este se le olvidara el asunto de su desaparición por más de dos horas con los dos viejos amigos de este.

El ordinario jardinero en un rápido recorrido por el pasillo le dio alcance tomándola fuertemente de un brazo,

–No tan rápido putona…!, como es eso que te ofreces de voluntaria para encuerarte e irte a dormir echada como las perras en algún lugar de nuestro patio…!?, jejejeje, acaso te has portado mal!?, -le consultaba a la misma vez que con energías le hacía levantar y arquear su curvilíneo tronco para que ella le viera a la cara cuando él le hablaba.

–No don Pricilo…!!!, solo deseo que Usted con Karen descansen como se lo merecen… sobre todo Usteddd…!!!, -le contestó estúpidamente la atribulada mujer ya sabiendo que el viejo no le creía nada de lo que ella decía.

–Claro que si así lo deseas dormirás encuerada y en el patio putonaaaa…!!, pero primero vamos a echar una miradita a tus agujeros, quiero verlos tal cual como te los deje la última vez que los ocupe jejejeje…, sobre todo el de la concha…! –Tu putillaaa…!, -grito el viejo ahora dirigiéndose a Karen quien esperaba en la habitación, –Si quieres acuéstate, yo con tu mami estaremos algo ocupados en el patio, jejejeje…

La muy angustiada nena al ya creer saber que a su madre se la apalearían bestialmente por andar abriéndose de patas con hombres desconocidos sin más y algo curiosa simplemente se dirigió a los ventanales de la recamara, decidió que se daría a echar una miradita al seguro y cruel espectáculo en el cual su progenitora seria la actriz principal en manos del despiadado verdugo de don Pricilo.

El ya sulfurado viejo se llevó casi a la rastra a una angustiada hembra que no se atrevía a pronunciar una sola palabra por miedo a que la cosa se le complicara más de lo que ya estaba, y una vez que ya estuvieron al medio del patio y justo al frente de la piscina, el jardinero nuevamente se daba a atacar el alterado temperamento de la refinada mujer que él había decidido hacerla de su propiedad, la tenue luz del día tímidamente ya aclaraba en el gran patio en donde se llevaría a cabo el arregle de cuentas.

–Muy bien zorrita…!, vamos encuerándonos…! sácate toda la ropa incluyendo los calzones y los sostenes…!!! Jajajaja!!!!, -reía aborrecidamente mientras el mismo se daba a sacarse su grueso cinturón de suela, para luego de haberlo hecho tomarlo por ambos extremos y hacerlo sonar fuertemente, con ese solo hecho la aterrada Andrea creyó sentir en sus propias carnes el primer brutal correazo que descargarían contra su curvilínea anatomía.

–Don Pricilo… créame… yo no hice nada indebido… sniffsss…!, por favor no me pegueeee…!! Sniffssss…!!!, -la pobre mujer ya cansada de toda esa pesadilla se largo a llorar como una verdadera Magdalena.

–Pero porque te pones a chillar zorra…!? Si no es para tanto… jejejeje…!!!, solo te pedí que te empelotaras para echarle una miradita a tus hoyos, si yo veo que está todo en orden nos iremos a descansar para mañana o cuando nos den ganas a los tres ponernos a coger como mal nacidos…–Ándale estúpida…!, ya no me hagas perder el tiempo…!! Quítate toda la ropa que ya quiero revisar esos agujeros que me pertenecen…!!!.

Un fuerte martilleo le destrozaba las sienes a nuestra distinguida y femeninamente hermosa hembra, quien solo se daba a mirar al asqueroso viejo con sus intensos ojos verdes titilando ya que en el acto recordó que una vez que los viejos terminaron de cogérsela, ella en su desesperación en que no la siguieran viendo en tan escandalosas condiciones se había puesto rápidamente las medias y el vestido, nunca supo cual fue la suerte que corrió su íntima prenda inferior, ya que el sostén si se lo había alcanzado a poner.

El vejete, tal como lo había anticipado Karen, que de tonto no tenía nada, había puesto atención en como la muy zorra de Andrea antes de salir al patio se había ofrecido ella sola para encadenarse y dormir encuerada a la intemperie, y aunque él ya daba por hecho que su rubia se había acostado descaradamente con sus amigotes, ella aun se negaba a admitírselo, esa sola situación lo enervaban y enfurecían por cada minuto que pasaba así que ya no aguantándose más decidió que ya era suficiente, ahora le enseñaría a no andarse abriendo de patas sin su consentimiento.

La rubia no se dio ni cuenta del momento en que el viejo se le abalanzó sobre su cuerpo cual oso al acecho de su presa, y que fue este mismo quien a punta de zarpazos comenzó a rasgarle la ropa.

–Noooo…! que hace…!? Don Prici…loooo…!!! Nooooo…!!!, me está destrozando el vestidooo…!!!

–Pus en la semana vamos al Shopping y te compras otro nuevo si quieres pedazo de yeguaaaa…!!!, -ahora el vejete también había puesto una de sus grandes manos en el frágil cuello de Andrea, como si verdaderamente la estuviese ahorcando claro que poniendo cuidado de no excederse y despachársela, para luego continuar vociferándole, –Además que te lo pedí por las buenas desgraciada…!!! hija de tu chingada y cerda madreeee…!!!, a mi no me vienes con zorreadas de puta barata…!!!, y si no estás como yo mismo te deje la última vez que te ocupé… te voy a dar una de madrazos en el bonito cuerpo de putinga que te gastas que en tu vida vas a olvidarlo zorra asquerosaaaa!!!!, lo único que haces en enfurecerme aun mas con tus puteadas…!!!, -el vejete ahora sí que estaba realmente enojado, si hasta una carísima estatua de mármol renacentista que era una muy buena copia al cuerpo desnudo de David de “Miguel Ángel” del tamaño de una personal normal, y que adornaba el patio sobre un pedestal parecía estar lagrimeando de miedo por lo que estaba a punto de sucederle a la atractiva dueña de casa.

–Nooo…! por favorrrrr…!! No lo hagaaaa…!!!, -gritaba una más que desesperada Andrea mirándole con espanto sus llamativas verrugas de la cara al estar el viejo casi encima de ella, en ese mismo segundo sintió el claro sonido de telas que se despedazaban. En menos de un minuto la hembra se vio solo con sus pantimedias puestas ya que el sujetador también salió volando ante los bestiales desgarrones a que la sometió el iracundo jardinero.

En una ocasión en que el viejo la soltó para poder mirarla con más detenimiento, la asustada mujer como pudo corrió descalza y con las tetas al aire para ponerse a salvo detrás de una gran mesa de jardín, de esas que son de rusticas maderas de arboles nobles y milenarios.

El viejo a sabiendas que esa putilla no se le escaparía se dio a contemplarla, claramente se percató que no llevaba nada de ropa interior debajo de las rasgadas medias negras, la veía respirar agitadamente mientras que con una de sus manitas se tapaba las tetas con la otra se limpiaba las lágrimas, ahora entendía a sus amigos, quien se podría aguantar las ganas de no meterle la verga a tan soberbia amazona de cabellos dorados, su furia y su ira ahora se entremezclaban con su libido, la parte desequilibrada de su temperamento iba ganando terreno poco a poco en su mente, sentía unas tremendas ganas de hacerle miles de cosas tanto para vengarse como para saciar esa extraña calentura en que se estaba viendo asaltado, hasta que en un momento dado volvió de una a la realidad, en forma calientemente emocionada se dio a continuar martirizándola emocionalmente, sumándole a que ya se acercaba el momento para pegarle tanto como él ya lo deseaba,

–Pero mira nada mas puta desgraciada…!!!, -bufaba el viejo con una voz que parecía si como este en cualquier momento se fuese a poner a llorar de ira, –Y que pasó con tus calzones que no los traes puestos!!??

–Sniffsss…!!, Don Priciloooo…!!! Ya no le sigaaaa… sniffssss yo no he hecho nada malooooo snifffsssss…!!!!

–Así ahhhhh…!? Así que la muy putinga no ha hecho nada malooo…!!??, pus adonde se quedaron tus calzones… dimelooo zorraaaaa…!!!, o te juro que te saldrá mucho piorrrrr…!!!!!!, -don Pricilo era muy mal hablado y en todo sentido de la palabra.

En eso el sulfurado y ya muy lujurioso vejete agarró la mesa de gruesas maderas con sus dos manazas y por ambos cantos de esta para luego levantarla y arrojarla hacia cualquier parte de aquel amplio patio, a la misma vez que con paso firme avanzaba hacia ella quien a su vez retrocedía.

Desde los ventanales de la habitación la asustada adolescente de 18 añitos recién cumplidos no se había perdido ningún detalle de lo que estaba ocurriendo en el patio trasero de su casa, con una manita en su boca en señal de asustada expectación y con la otra pasándose parte de su azulado cabello negro por detrás de su orejita acababa de ver como el obeso viejo de don Pricilo quien estaba convertido en todo un Hércules había levantado una inmensa mesa hecha de gruesos maderos y la había arrojado a unos buenos metros de donde estaban él y su madre.

Ahora veía como el viejo jardinero se acercaba en forma amenazante al casi desnudo cuerpo de su víctima, con horror vio desde su posición como el vejete de un rápido movimiento de manos agarraba a la rubia fuertemente de sus cabellos para con su otra mano levantarla y darle una serie de fuertes bofetadas que hicieron quedar tambaleando el delineado cuerpo de su progenitora para luego verla caer desplomada en el suelo de pasto y quedar llorando acurrucada y en posición fetal.

La nena estaba aterrada, pero extrañamente también se encontraba fascinada observando como aquel horrendo vejestorio que su padre lo había convertido en su marido se estaba zurrando a su madre.

Dejándose llevar por una inusual y lujuriosa sensualidad al estar presenciando aquellas perversas imágenes y sin quitar sus ojos azules del estilizado y potente cuerpo de Andrea a quien ya le estaban quitando las medias de sus piernas, y como si ella estuviese verdaderamente hechizada por todo aquello temblorosamente llevó sus manitas hacia su espalda para bajar el cierre trasero de su vestido para luego dejarlo caer a sus pies, en el acto destrabó su sujetador dejando sus brillosas tetas al aire, y siempre con su vista fija en lo que estaba sucediendo a un lado de la piscina se las comenzó a masajear, inconscientemente estaba esperando disfrutar el momento de los brutales correazos en el culo que con toda seguridad le iban a poner a su madre en muy pocos momentos, fue en eso en que también se comenzó a bajar sus pequeños calzoncitos.

(Un par de minutos antes en el jardín de los Zavala)

La rubia quedo horrorizada al caer en cuenta que ahora al no estar la mesa que la separaba de aquel amorfo demonio con patas que ya echaba espumarajos por su podrida bocota y que se le acercaba peligrosamente con cara de ser un verdadero enfermo mental con claras desviaciones sexuales, solo se dio a continuar con sus suplicas,

–Nooo don Priciloooo por favorrrrr…!, no me vaya a peg…

–Cállate perra calienteeee…! solo sirves para culiarrrrrr…!!, y yo tan decentita que te creía pedazo de furciaaaa…!!!!, -el vejete al ya haber llegado a una distancia en que fácilmente la podría vapulear, sin más la agarro de sus rubios cabellos y concentrándose en la imagen de verla a ella culiando con sus amigos y quizás también hasta con cara de estar disfrutándolo, con todo el odio del mundo, con ese odio que solo se sienten con los celos enfermizos de un hombre profundamente machista se dio a asestarle 5 bestiales bofetadas que le llegaron de pleno en su rostro,

–Plaffffff…!!! –Plaffffff…!!!! –Plaffffff…!!!!! –Plaffffff…!!!!!! –Plaffffff…!!!!!!!, retumbaron en el patio las fuertes cachetadas que fueron de menos a más en cuanto a energías que le puso el viejo, o así se notaba por lo menos debido a los rápidos movimientos hacia ambos lados que hizo la cabeza de Andrea por cada tortazo que recibía en el rostro.

Si el viejo hubiese hecho esto con sus puños cerrados los más seguro habría sido que le hubiera desfigurado toda su linda cara, no obstante a ello para nuestra suerte y sobre todo para la suerte de la rubia, el viejo solo le dejo su carita coloreando, eso sí que Andrea sintió como si le arrancaran las carnes de su rostro por cada lacerante guantazo que le pusieron, fue por eso que cuando el vejete la liberó de sus dolorosos mechoneos la desfalleciente hembra después de retroceder un par de pasos simplemente se desplomó quedando tirada en el pasto y semi desmayada, solo tuvo fuerzas para encoger su cuerpo en clara señal de vulnerabilidad, sus lamentosos sollozos así se lo daban a entender al furioso y enloquecido jardinero.

Don Pricilo veía en forma eufórica y libidinosa ese portentoso cuerpo femenino de curvas diabólicamente llamativas para los ojos de cualquier macho independiente de cual fuese su especie, y que solo hace un poco tiempo atrás le había estado terminantemente vedado para hombres de su status y calaña, ahora este era completamente para él, y ese era el hecho de su total ofuscamiento. Si bien él no era mezquino a la hora de compartir alguna hembra pensaba que esta debía hacerlo solo cuando él lo autorizara, quien se creía ella para andar pasando la zorra sin avisarle a el primero?, se preguntaba, además que encontraba que aun era muy pronto como para haberlo hecho, pensando en esto y no teniendo ya nada más que esperar se dispuso a arrancarle las medias que era lo único que le quedaba puesto a la mancillada mujer quien no hizo nada para impedírselo.

Andrea quien se vio despojada de sus medias a manos de un alienado viejo Pricilo aun se mantenía tendida en el suelo, fue en eso que sintió en sus piernas el helado frescor de la mañana, no sabía qué horas eran, el patio ya estaba completamente claro pero entendía que aun era temprano, sus preocupaciones en aquellos momentos no eran de la hora precisamente, sus temores eran el no saber qué era lo que pensaba en hacerle ahora el viejo desgraciado de don Pricilo y hasta que horas se las estaría haciendo, eso sí que ya creía saber que serían largas horas de suplicio, en eso fue que a sus oídos llegaba nuevamente la aguardentosa voz del vejete quien a la vez le contemplaba lujuriosamente sus desnudeces,

–Tienes un cuerpo de escándalo yeguaaa…!!!, -le decía recorriéndola centímetro a centímetro, y curva por curva, –Pero lamentablemente se lo prestaste a esos hijos de puta sin consultármelo a mí primero.

–Nooo don Pricilo… eso no es verdad… yo… yo… no se los presteee…!! Sniffsss…!!!, -le contestó entre sollozos su joven y atractiva suegra quien aun se mantenía acurrucada en el suelo, la pobrecita se sentía impotente y vulnerable al estar tirada en el suelo ante la bizarra y obesa presencia del jardinero que la miraba de pie y a un lado de ella con cara de ser el verdadero Satanás recién emergido de los infiernos.

El viejo a quien de sus narices parecían estarle saliendo rojas llamaradas de fuego a causa de los celos y la ira al no tolerar que tan tentadora Diosa se haya atrevido a deshonrarlo de tal manera, por unos breves momentos se dio a mirarla de la forma más caliente y mundana imaginable, para luego de limpiarse con su brazo un mar de babas que le caían de su voraz bocota abierta seguir con aquella cruel rueda interrogatoria:

–Pero por qué me sigues mintiendo viciosa perra asquerosaaa…??!!!, acaso te calienta eso…!!?? Ahhhh…!!!??, vamos putonaaa… admiteloooo…!!!, -el sulfurado vejete mientras le decía lo último había decidido que ya era hora de revisarla, así que mientras le hablaba se fue agachando para rápidamente tomarla desprevenida e introducir su dedo medio en la dorada vagina de la hembra quien automáticamente comenzó a retorcer sus piernotas para impedírselo.

–Noooo…!!! Que hace don Priciloooo…!!! Dejemeeee…!!!!, -le gritaba entre pataleos y contorsionando sus desnudas curvas, en ese mismo momento el viejo ya retiraba sus dedos desde el intimo interior de su nuevamente estrecha ranura de carne.

–Pero si mira nada mas so putaaaaa…!!!, si aun mantienes grumos de mocos al interior de tu conchaaaa…!!!, que me dices ahora perra mal paridaaaa…?!!!! No me vas a seguir negando que te pusiste a culiar a penas te viste a solas con ellos verdad…?!!!!!, -le exclamaba a modo de consulta mostrándole ante sus asustados ojos verdes vistosas cantidades de semen coagulado y algo amarillento entre medio de sus gruesos dedos, situación que extrañamente al vejete mientras le hembra mas lo negara el mas se calentaba, como al mismo tiempo sus ganas de patearla hasta dejarla inconsciente mas se acrecentaban en su perturbada mente.

Luego de que don Pricilo se agachara para mostrárselos bien de cerca y limpiar sus dedos en el suave cutis de Andrea, sencillamente la agarró nuevamente de sus cabellos y la fue arrastrando con fuerzas hacia el sector de donde la había tenido amarrada unas cuantas noches atrás.

La dolorida mujer al sentir los fuertes jalones en su pelo, se percató de que su suplicio apenas comenzaba ya que estaba siendo literalmente arrastrada quizás hacia que parte, solo se daba a bramar y a patalear, a la misma vez que llevaba en forma desesperada sus manitas hacia su cabeza para ver si de alguna forma lograba que el ahora endemoniado viejo la liberara de su calvario.

La escena era tal cual de esas imágenes que circulan por ahí del tiempo en que los cavernícolas se llevaban a las mujeres a las cavernas para aparearse con ellas, pero ahora era otro el fin por el cual tan inhumanamente arrastraban a nuestra bella Andrea.

–Suéltemeeeee…!!!, Suéltemeeeee…!!!! Que haceeeee!!!!!??, -eran los despavoridos gritos de mujer que se escuchaban en el patio de los Zavala.

El obeso jardinero mordiéndose la lengua la arrastraba sin hacerle caso, y una vez que ya la tuvo al lado del poste metálico en forma rápida la encadenó a este, tal cual como si ella fuese un animal.

–En 4 patas perraaaaa…!!!!, esta puteada que me hiciste me las vas a pagar orita mismo…!!!

La ahora mas asustada mujer por el déspota tratamiento que estaban haciendo con ella en forma instantánea y obediente adoptó en el acto la posición en que el alterado viejo quería tenerla por miedo a que la mataran si no hacía lo que ese endemoniado hombre quería, en eso vio como el odioso jardinero de don Pricilo sacaba de sus pantalones su teléfono celular y se daba a marcar un número, para luego escuchar la extraña conversación que ahí se sostuvo quizás con qué tipo de persona.

–Aloooo…!!!, si… si, habla Pricilo Tomisticles…!!!, Oye pendejooo…!!, necesito el encargo que les hice hace un par de semanas… si… si… ya me he decidido, lo quiero para ahorita mismo… que…!? Una hora…!?, claro que puedo esperarlo… y está preparado? Grandiosooo!!!! Ok… si… si… yo mismo lo recibiré… Si en efectivo…!

Andrea vio que una vez que el viejo guardo su teléfono, una extraña mueca de triunfo mezclada con calentura se le marcaba en su feo rostro mofletudo cuando este se dio a contemplarla.

–Muy bien zorraaaa…!, mientras espero el encarguito que acabo de hacer para castigarte nosotros dos arreglaremos cuentas por la tremenda pendejada que me hiciste anoche, siendo que yo lo único que esperaba era que tú con la putilla de tu hija se distrajeran un ratito, jejejeje…, -le decía siniestramente a la misma vez que tomaba su grueso cinturón de cuero que lo andaba trayendo puesto en su cuello.

–Don Pricilo… por favor no lo hagaaaa… yo… yo… no quería hacerloooo… ellos me v… vi… vio…laronnnnn…!!!! Snifsssss…!!!!!, -fue lo único que atinó a decir la afligida rubia desde su posición y ya encadenada, al saber que su momento había llegado.

–Ya es tarde perraaaaa…!!!, te pedí muchas veces que me dijeras la verdad y ahora me sales con que ellos te violaron!!??, no me vengas con ese tipo de puteadas, ahora te daré una lección mientras esperamos a que llegue tu castigo, jajajaja…!!!!

–Nooooo don Priciloooo no me pegueeeee…!!!!!, –Ellos me violaronnnnn…!!!, -insistía la ya casi destruida rubia.

–Pus fuiste tú la que se abrió de patasss…!!!, mis amigos no son culpables de nada zorraaaaa…!!!, aquí la única yegua que prestó el culo por propia voluntad fuiste tu desgraciadaaaa…!!!!, así que tomaaaaa…!!!! -Andrea creyó ver como el viejo a medida que le hablaba se iba dando fuerzas con la mano en que mantenía agarrado su grueso cinturón de cuero hasta que:

–Plaffffffffffffffffffffff…!!!!!!!!!!!!!!

El viejo con ensañamiento había estirado su cinturón hacia atrás y de la misma forma y con fuerzas descomunales había descargado un certero, seco y lacerante correazo que casi se incrusto en las tiernas carnes de sus doradas y suaves nalgotas haciéndolas retumbar.

–Auchhhhhhhhhsssssssssssss!!!!!!! Ohhhhhhhhhhhhh…!!!!!!!!!! Ayyyyyyyyyyyyy…!!!!!!!!!!, Noooooooo no le sigaaaaaaaaaaa… Ayyyyyyyyyyyyy…!!!!!!!!!!!

–Plafffffffffffffffffffffffffffffffffff…!!!!!!!!!!!, -le cayó otro que dobló en dolor y bestialidad al anterior según determinaba la pobre y flagelada Andrea.

Desde el interior de la casona, Karen completamente desnuda se había acomodado en un sillón que ella misma había puesto a un costado del ventanal, la nena quien estaba completamente abierta de piernas y con sus muslos doblados y recogidos simplemente se acariciaba su sedosa panochita de escasos pelitos negros, pero cuando cayó en cuenta que ya se venían los correazos en el culo de su madre, sus suaves caricias se fueron transformando en sensuales sobajeos masturbatorios, sus azules ojos ni siquiera pestañeaban en esos momentos para no perderse nada del espeluznante espectáculo que se llevaba a cabo en el patio de su casa, pero que sin embargo a ella la excitaban hasta el alienamiento.

Mientras tanto en el patio trasero, el viejo Pricilo se daba a la tarea de sonsacarle a la rubia de lo muy puta que era ella…

–Admítelo zorraaaaa…!!!, admite que tu sola te quisiste ir a culiar con mis amigos…, jajajaja… Tomaaaaaaa…!!!!!

–Plafffffffffffffffffffffffffff…!!!!!!!!!!!!!!!, -aquel nuevo y feroz cinturonaso le hizo vibrar todas las carnes de su cuerpo, desde sus brillosas nalgas hasta los pezones de las tetas, el viejo estaba tan furioso como caliente.

–Ooooooohhhhhhhhh…!!! Ayyyyyyyyyyy…!!! Snifffffffsss…!!! Snifsssss…!!!! Snifsssssssss…!!!!!, -por cada fuerte correazo que le asestaban en el culo a la martirizada hembra su atractivo rostro más se desfiguraba en muecas de autentico dolor.

La fustigada rubia, como ya se dijo, con su bella y nórdica cara contraída solo se daba a aguantar los encarnizados azotes que le estaban descargando en las suaves y relucientes carnes de su trasero, si en el cuarto fustazo la pobre perdió la cuenta de cuantos iban, mientras tanto estos seguían retumbando prietamente a medida en que salvajemente se los propinaban, su mente le decía que debía admitírselo para que el fiero vejete terminara con su dolorosa tortura, pero era tanto el dolor de su suplicio que este mismo no le permitían a su mente ni a sus sentidos dejar salir desde sus labios lo que el jardinero quería escuchar.

Hasta que en un momento del doloroso martirio del cual era víctima y en que sus pulmones se pudieron llenar de aire por fin pudo gesticular a duras penas lo que le estaban pidiendo.

–Ayyyyyyyyyyyyy…!!!! Snifsssss…!!!! snifssssssssss…!!!! Si don Pricilitooooooo…!!!!!, yo sola me quise ir a culear con sus amigossssss…!!!!! Sniffssssss…!!!!! Por favorrrrr ya pareeeeee…!!!!! Por favor ya pareeee…!!!! Sniffssssss…!!!!,

–Jajajajajaja…!!!!, lo sabía furcia mal nacidaaaaaaaaa…!!!!, desde hoy no te quedarán ganas de andar abriéndote de patas sin que yo te lo permitaaaa…!!!, tomaaaaa…!!!!!!. –Plafffffffffff…!!!!!!! -El enloquecido vejete ni siquiera tomo en cuenta la confesión de la hembra, solo se limitó a descargar en ella toda su furia.

Fueron incontables los brutales correazos que recibió la rubia en su trasero que en esos momentos estaba enrojecido y ardiendo en llamas, pero igual de antojadizo como siempre.

Entre femeninos llantos pero con alivio la rubia notó que el vejete había cesado en sus tortuosos azotes, sin embargo ella solo se mantenía sollozante y puesta en 4 patas incapaz de hacer cualquier movimiento que a don Pricilo no le gustara, con su frente puesta en el pasto en el cual su dorada cabellera se desperdigaba desordenadamente, solo se daba a respirar agitadamente y exhalando, para luego de vaciar sus pulmones de aire volver a llenarlos.

El delineado talle de aquella poderosa hembra recién flagelada seguía siendo el de una verdadera Diosa, su desnudo cuerpazo resaltaba en el verdor del pasto en que la tenían y el solo hecho de que cualquiera pudiera verla con sus dorados muslos doblados y separados uno del otro por espacio de unos 60 cts. por lo menos, sosteniendo con ellos su tronco para mantener bien empinadas sus curvilíneas nalgotas, y con aquellas suaves tetas aplastándose en el suelo, créanme amigos míos que verdaderamente la escandalosa imagen de contemplar en tales condiciones a tan atractiva ninfa era para hacer perder la razón a cualquiera, si hasta la estatua de mármol que simulaba a David de “Miguel Ángel”, y que hace un rato parecía estar llorando de miedo ahorita parecía que se le estuviera parando la verga de calentura… la neta…!!!.

–Bien con eso será suficiente por ahora, jejejeje…!!! Estas viva…!?, -le consultó el vejete a la misma vez que se agachaba para luego empuñar su manaza en su pelo y hacer que levantara su cabeza, y cuando vio que sus ojos verdes se encontraron con los de él después del despiadado castigo, el muy aprovechador y miserable ni se la pensó para tirarle un tremendo escupo en la cara, a la misma vez que la soltaba para comenzar a desabrochar su pantalón y por fin liberar sus 25 centímetros de vergota que ya estaba que reventaba de tan parada que la tenía.

Una muy agotada Andrea supo en el acto que ahora debía mamársela, ya que el viejo sencillamente había comenzado a refregársela en la cara y por sus áureos cabellos que le nacían por detrás de uno de sus oídos, así que a sabiendas de que ya no tenía mas opción como pudo elevó su tronco para quedar con sus hermosas tetasas meciéndose alucinantemente en el aire.

–Jejejeje a que esperas putona, ahora quiero que me la chupes, mira que aún no hemos terminado, jejejeje…

La rubia como pudo intento ordenar sus cabellos y con una de sus manitas despejó su cara de ellos, para luego buscar sumisamente con sus labios la punta del miembro que le ofrecían. Con sus ojos verdes entre abiertos vio que esta se inclinaba erectamente hacia abajo debido a su peso y grosor, observando que todas sus venas hinchadas ya pulsaban sincronizadamente, así que con la poca experiencia que ya contaba en este tipo de tareas posó sus rosados labios en el aceitado y brilloso glande en donde poco a poco se la fue tragando hasta lo que más le permitiera su boca, creía saber que desde ese momento el viejo se daría a regodearse con todo lo que quisiera de ella y de su cuerpo, y asumía también que por su parte no le pondría objeciones, extrañamente sentía unas tremendas ganas de pedirle su indulto por el error cometido, pero ahora le tenía tanto miedo que optó a solo seguir succionando la verga para que el sintiera lo rico que le podía hacer sentir ella con su boquita y lengua, en una de esas así se le pasaba el enojo, pensaba en forma desequilibrada mientras que sentía que el trasero se lo habían dejado al rojo vivo, además que ya determinaba en dejarlo hacer con ella todo lo que a él le viniera en gana ya que por fin comprendía que el viejo Pricilo era su único dueño y que ella no tenia que porque haberse dejado a que se lo hicieran sin él saberlo primero.

En tanto Don Pricilo con sus pantalones ya bajados solo hasta la altura en que no le molestara a su verga se había puesto de rodillas delante del femenino cuerpo de Andrea, este solamente se daba a sentir el calor de esa tibia boquita que le estaba mamando la tranca en forma muy deliciosa, sentía que esa femenina lengua se movía exquisitamente rodeándole el glande y una buena parte del tronco, comprobando con esto que su correctiva y bestial medida le había hecho muy bien a la rubia ya que le parecía que esta era una de las mejores mamadas de todas las que ella ya le había practicado, pero lo que lo tenía caliente hasta la locura era el imaginar las reacciones que tendría la hembra con la sorpresa que le tenía preparada, pero por ahora solo se daría a disfrutar de la gratificante y salivosa succión de verga que su rubia desleal le estaba mandando en claras señales de congraciarse con él.

Karen por su parte en el silencio de la habitación lo había visto todo, ahora sencillamente se había arrojado en el suelo alfombrado y a patas abiertas se masturbaba la concha como una verdadera enferma mental, sus ojos azules bien abiertos así lo demostraban al menos, su mente en aquellos acalorados momentos en que se autosatisfacía sexualmente solo se concentraba en la imagen de su hermosa madre puesta en 4 patas y recibiendo los lacerantes correazos en las doradas carnes de su trasero, mientras más imaginaba lo doloroso que debió haber sentido ella su panochita mas se le derretía, e inclusive en un momento sintió el insano instinto de ir corriendo hacia donde estaban ellos y ponerse en posición para ver si a don Pricilo le daban ganas de complacerla a ella también con unos cuantos y fuertes correazos en su blanco y estilizado culote que se gastaba, así que ya no aguantándose más al imaginar lo muy bien que se lo debían estar pasando allá afuera y luego de chuparse los dedos que se los saco estilando en sus propios jugos vaginales simplemente se puso en 4 patas para ponerse en dirección gateando como las perras (Ojo con esa: gateando como las perras) hacia el lugar en donde se llevaba a cabo el lujurioso bacanal del cual ella también deseaba ser participe.

Andrea quien sabía que prácticamente la seguridad de su cuerpo y quizás hasta de su vida ahora dependían de aquella mamada que le estaba pegando a don Pricilo, poco a poco fue poniéndole empeño, ahora movía su cabeza rítmicamente de atrás para adelante sintiendo en sus mandíbulas como la verga se había ido inflamando de ansiosos deseos más de lo que ella la había visto el momento antes de echársela a la boca, esta vez la rubia no disfrutaba de la felación, solo se la succionaba intentando que al viejo le gustara como ella lo hacía.

En un momento dado en que se frenó un poco para despejarse la cara de sus cabellos con estupor vio que su hija se venía acercando totalmente desnuda y gateando en 4 patas, por lo que pensó en forma angustiada que obviamente a su dulce chiquilla tras haberlo mirado todo desde los ventanales le habían dado ganas de unírseles a la fiesta, y olvidando las situaciones ocurridas con anterioridad su fuerte instinto maternal le espoloneo la conciencia debido al brutal tratamiento que le habían dado, su estado anímico no estaba para andarse calentando ni nada parecido, por lo que con un fuerte nudo de amargura que se le formó en la garganta como también en el estomago y así como estaba, en silencio y chupándole la verga al ex jardinero de su casa simplemente se largó a llorar sin sacársela de la boca y continuando con sus succiones para que ellos no se dieran cuenta, Karen ya se había arrodillado a un lado del vejete.

Don Pricilo al notar la presencia de Karen a un lado de donde a él le estaban mamando la verga no cayó más de gozo, ya que su otra putita más joven y que por propia voluntad se le había encuerado para ir a unírseles según escatimaba, también sería testigo entonces de las barbaridades que obligaría a hacer a su madre, claro que si ella se animaba a participar en sus dementes perversidades él por su parte no le haría problemas. Ese viejo sí que estaba totalmente loco.

–Pero mira nada mas quien llegó a unírsenos a la fiesta, -le dijo a Andrea mientras ella no paraba de mamarle la nervuda tranca con sus mejillas bañadas en lagrimas, –Jejejejeje, te apuesto que anoche te quedaste con ganas de que te metieran la verga, jejejeje…, -el vejete ahora decía esto ultimo refiriéndose directamente a Karen a la misma vez que posaba una de sus traspiradas manazas en la desnuda y aun fresca piel de la cintura de la nena.

–Ay si don Pricilo… estaba mirando por la ventana y al notar que Usted ya terminó sus asuntos pendientes con Andrea decidí…

–Con la putona pendeja…!!!, -le corto de una el vejete ahora con un aire de enojo en su semblante, –O con la yegua de mierda…!!!, nada de Andrea, que no se lo merece…!!!

La chica al instante cayó en cuenta que el viejo quería escucharla decir leperadas en contra de la persona de su progenitora, además que algo de razón le encontraba la desnuda muchachita ya que Andrea había tenido la lujuriosa osadía de haberse acostado con los dos amigos del viejo, y eso si que era inaceptable, pero también sabía que con solo estar pensando en la posibilidad de pronunciar vulgaridades y palabras humillantes en contra de la rubia ya su panochita estaba que se derretía, si la había traído punzando hasta más no poder después de haber presenciado el brutal show de correazos en el culo en que la habían sometido.

–Bueno… ya que terminooo… s… sus a… a… suntos con esta y… ye… yegua c… ca… calienteee quise venir… t… tengo m… mu… muchas ganas sabe?,

–Jajajaja… si… me imagino como debes tener de ardiente la concha pendeja, y ya que estas tan cooperadora me vas a ayudar a darle el tratamiento que se merece, jejejeje, y si lo haces bien te dejaré que le hagas todo lo que tú quieras, se te antoja pendejita caliente…!?, jejejeje…

–Hay claro que se me antoja… c… creooo… q… queee… y…ya quiero hacerlo y que me lo hagannnn…

–Pues empecemos dulzura…

El vejete diciéndole lo último a la hembrita más joven, retiro su verga de la boca de Andrea, para luego de despejarle la cara tomarla firmemente de sus rubios cabellos haciendo con esto que los mirara a ambos para luego solicitarle a Karen,

–Ahora mi amor, tírale un escupo en la cara a esta puta barata…, jejejeje…

La tierna adolescente por muy caliente que estuviera igual se la pensó para cumplir con las ordenes del viejo, pero al verse a ella misma en tal situación con ella completamente desnuda, con su madre en iguales condiciones y puesta en 4 patas con la gruesa manguera venosa de don Pricilo colgándole y botando transparentes cantidades de moquillo a un lado de su cara despejada, todo esto fue un verdadero detonante de lujuria para la ardiente chiquilla, y abandonándose a todas esas perversidades y sin estar ella acostumbrada a andar escupiendo frunció su nariz y boquita y –Strupsss…!, Karen le mandó un femenino escupo que impactó en plena cara de una muy quebrantada Andrea que aun no daba crédito a lo que acababa de ocurrir.

–Jejejeje… así se hace zorrita…, -le celebraba su osadía el jardinero a su joven esposa, para luego continuar con los actos de vejación, –Hoy nos vengaremos de las puteadas en que andaba metida esta furcia… mira como lo hago yo…

El vejete a modo de ejemplo junto con también hacer temblar una de sus fosas nasales al darse impulso de regurgitación le mando un tremendo y asqueroso gargajo entre amarillento y verdoso que triplificó en cantidad al pequeño escupito que le había tirado Karen a Andrea, este ultimo dio en plena frente de la rubia y comenzó a escurrir por entre medio de sus ojos, bajándole por la nariz, bañándole sus labios y comenzar a gotear por su barbilla.

Karen al sentir que su panochita le punzaba mas delicioso que un rato antes y envalentonada por estar haciendo esos demenciales actos degradantes respaldada por don Pricilo, fue ella quien tomó con sus dos manitas el rostro de Andrea para ahora tirarle otro escupo que no fue tan abundante como el del viejo pero si mas superior del que ella le había mandado anteriormente.

–jejejeje…, así me gustas mi putilla…, que cada día que pase te pongas mas guarra de lo que ya te tengo, jajajaja, ahora deja que esta furcia me siga mamando la verga y luego te pegaré una tremenda cacha que capaz que hasta te mate de tanta calentura que te haré sentir, jajajaja…!!!

Mientras don Pricilo que con una mano le agarraba la cabeza a una muy escupida Andrea empuñando sus cabellos para marcarle nuevamente el ritmo de esta otra mamada, con la otra tomo de la suave cadera a la poderosa jovencita que había salido al patio en las mismas condiciones en que Diosito la había mandado a este mundo pecaminoso, y que luego de haberse atrevido a escupir en la cara a su propia medre ahora se masturbaba casi al frente de su cara observando como ella le succionaba la verga al ordinario jardinero.

–Sabías que la puta de tu madre anoche se acostó a mis espaldas con mis dos amigotes?, jejejeje…, -le dijo a modo de consulta a la ya mas degenerada jovencita mientras le recorría sus redondeces traseras, sintiendo y tocándolo todo, la nena no paraba de refregarse la zorra con sus ojos entrecerrados y siempre mirando a su madre como se tragaba por la boca la gruesa verga del viejo.

Por su parte la destruida Andrea tampoco se quedaba atrás ya que luego de haber ido superando lo traumático de la paliza que le habían dado por andar abriéndose de patas sin preguntar primero, sumándole al inmenso dolor maternal que sintió al caer en cuenta que su propia hija ni se la había pensado para escupirla en la cara, a pesar de todo ello, su cuerpo ya estaba comenzando a responder a todas esas perversidades, su dorada vagina ya le mandaba tímidos avisos a su mente de que tal vez ya necesitaba ser ocupada, aun así la rubia no estaba dispuesta a entregarse a la maldad del viejo Pricilo, por lo menos eso era lo que ella pensaba en aquellos desequilibrados momentos.

Por otro lado la ya muy excitada adolescente quien se mantenía con sus dos rodillas posadas en el pasto, con sus dos bien dibujados muslos levemente separados y con sus ojos cerrados disfrutando de aquel vil manoseo en la hermosura de su jovial y brillosa anatomía, principalmente desde sus caderas hacia abajo, por ahora solo se daba a sentir. Su carita de quinceañera ahora sutilmente inclinada hacia arriba le demostraba a don Pricilo que ella ya estaba más que caliente, así lo manifestaban sus cejitas fruncidas hacia su frente, y con sus blancos dientes superiores mordiéndose su labio inferior por uno de sus lados. Esto al viejo lo enardecían, por lo que decidió seguir diciéndole guarradas para que la nena se le siguiera elevando la temperatura hasta la insanía, el sabía muy bien como era su Karen cuando ella ya estaba realmente caliente.

–La muy descarada por eso se puso ese vestidito negro, creo salió desde la casa con la idea de buscarse buenas vergotas para ponerse a culear, jejejeje…

–Ohhhh… q… que h… ho… rror don P… Pri… Pricilo… n… nunca me lo h… hu… biese i… ima… i… ma… ginadoooo…, -fue lo único que pudo responder entre cortadamente la nena quien no paraba de masturbarse y mirar de reojo el soberbio cuerpazo de la rubia desnuda puesta a lo perra que no menguaba en sus acuosas succiones de verga.

–Yo tampoco mi putita predilecta, pero ya le enseñé a esta furcia que no debe andar mostrando esas nalgotas perfectas que te heredó a ti misma, jejejeje, ahora sabe que si le bajan ganas de coger, me lo debe decir a mi primero para yo decidir con quién lo hace, culiarmela yo mismo, o simplemente dejarla con la calentura, Ohhhh que bien la chupa la muy desgraciadaaa…!! Ohhhhh…!!! Arghhhhhh…!!!!, bufaba el salido vejestorio.

–Don Pricilooo… hagameloooo… el solo imaginarme a ella haciendo eso con sus amigos me dan ganas también de hacerlooo…, -y lo que decía la chica se reflejaba en el sonido que hacían los líquidos entre sus dedos en la chapoteante vagina, líquidos que ya también le salpicaban a Andrea en parte de su cara y en sus cabellos.

–A quien te refieres nenota…!?. –al vejete le encantaba hacer hablar a Karen cuando se encontraba en aquellas condiciones de sensualidad.

–Me refiero a la putonaaaaa…!!!, a la misma yegua que le esta succionando la vergaaaa…!!!! Ohhhhh… don Priciiiii… si no me la mete luego creo que me iré cortada en el aireeee…!!!!, -por cada leperada que mencionaba la muy excitada jovencita su zorrita más se le derretía.

La rubia en tanto mientras escuchaba las soeces palabras de su hija en contra de ella solo se daba a la tarea de mamar, succionar y lengüetear la gruesa tranca palpitante que ella tenía atrapada entre sus bien delineados labios.

En un principio la Andrea lo hacía solo para que el viejo dejara de zurrarla con su cinturón, y luego de haber superado los traumas que le atacaron por verse otra vez en tan infame situación junto a su hija, ahora mientras seguía chupando la gruesa cosota del jardinero y mientras escuchaba todas las peladeces que estaban hablando de ella inconscientemente la iban entusiasmando en la tarea, su rosada hendidura ya no le punzaba sino que ahora era un delirante aguijoneo que sentía en su interior, anhelaba que se la abrieran y que le metieran algo duro para dentro, sumándose a que ahora también veía de reojo el exuberante cuerpo de su hija, fijando a veces su verdosa mirada principalmente en su núbil vagina escasamente peludita, con finos pelitos negros que se llegaban a notarse azules (ß)de tan brillositos y negros que se le veían ante los rayos del sol mañanero, mientras arriba de ella las crudas palabrotas continuaban.

–Ahhhh entiendo…, jejejeje… o sea te están dando ganas de abrirte de patas?, -el viejo a veces no se la creía de estar en aquellas condiciones con dos mujeres de tan alto calibre, una chupándole la verga y la otra masturbándose de rodillas a un lado de su cuerpo dejándose manosear por él.

–Siiiiii… pero yo me abro de piernas… solo para U… Us… Usted…!!! Ohhh… Ohhh…!!!, -gemía la nena al sentir un amenazante dedo del vejete en la entrada de su orificio anal.

–Para mi… y con quien yo lo diga…!!, te queda claro pendeja!?, recuerda que tu eres la putilla y que solo sirves para culear al igual que esta otra yegua… jajajajaja…!!! dilooooo…!!!!

–Siiiiii… don Priciloooo yo soy la putillaaaa… Shhhhhtsss… y solo sirvo para que me culien… al igual que esa otra yeguaaaa…!!!, Ohhhhh…!!! Diosssss…!!! Hagameloooo por favorrrrr…!!!

–Aun no potranca caliente…jajajajaja…!!!, ahora le ayudaras a la putinga de tu madre a mamarme la verga, jajajaja… vamos en 4 patas putillaaaa…!!!, y quiero que mientras una me la succiona la otra me pase la lengua por las bolas…!!!!!

Karen como si ella hubiese nacido para complacer al aborrecible jardinero se lanzó hacia abajo como una desesperada, adoptando la misma posición de Andrea con la única diferencia es que por ahora ella tenía el privilegio de estar desencadenada, libre, y no con el estigma de estar siendo tratada como un mero animal como si lo estaba siendo Andrea, claro que este detalle a la caliente jovencita no le importaba, incluso ya hasta casi lo veía normal, además que ella coincidía con don Pricilo en eso de que ellas no tenían que porque andar poniéndose a culiar por ahí sin antes avisarle a él.

Andrea a penas vio a su hija ponerse a lamer las peludas bolas del viejo aprovechó para tomar un poco de aire, agarrar el nervudo armatoste del viejo y apuntar a los purpuraceos labios de Karen quien se la recibió enfervorizadamente, mientras ella se daba a seguir con la otra tarea, así por lo menos descansaría las mandíbulas ya que le dolían mucho al estar soportando por tanto rato el grosor de la verga del viejo.

Don Pricilo que la lujuria ya casi lo desbordaba se las quería violar de todas las formas posibles miraba como su Karen se daba a la tarea de entusiasmadamente mandarle unas terroríficas succiones a la verga, haciendo sonoros sonidos salivales y de fruición al momento que al ir saliendo a la altura del glande volver a tragársela casi por completo, al viejo le llamaba la atención de cómo la nena al estar tan compenetrada en la tarea igual se daba a mirarlo de vez en cuando con sus ojos azules, para luego cerrarlos, fruncir el ceño y seguir con sus tibias y exquisitas chupadas como si estuviese enojada haciéndolo, mientras la rubia con su tronco más abajo que el de su hija y con su culazo mas levantado por la posición en que estaba se daba a probarle las bolas con sus labios y lengua, ensalivándolas y recorriéndolas todas con su ya casi experimentada boquita, el viejo estaba en el cielo.

El enardecido vejete solo las miraba babeando y con cara de sicópata,

–Así putas baratas… chupenlaaaaa…!!!!!, demuéstrenme que quieren recibir la verga por todo el día… mientras más fuerte me la chupan más me van a querer…!!! Jajajaja…!!!, –Plafffff…!!! –Plafffff…!!!!, -sonaron las dos fuertes nalgadas que recibieron en cada uno de los relucientes culos en un momento en que el viejo se estiró para mandárselas, pero fue Andrea la única que gimió por la fuerte palmada, ya que su aun ardiente trasero a pesar de ya estar nuevamente tomando sus tonalidades naturales este aun lo tenía más que adolorido, sumándose a esto que con las ultimas palabrotas emitidas por el aprovechador jardinero ellas las dos por igual mas fuerte comenzaron a succionársela con sus labios bien apretados para demostrarle que lo querían.

A estas alturas de la mañana nuevamente en el patio de los Zavala las dos majestuosas hembras ya hervían de calentura, y los motivos eran obvios, si bien Andrea solo en la noche anterior se había comido dos vergas distintas por el culo y por la zorra, los largos años en que su homosexual marido la había tenido en veda la habían convertido en una autentica bomba de erotismo puro y verdadero tal como había detonado en la casa de don Sandalio, mientras que su hija por su lado estaba en la mejor edad en que una hembra despierta a los deseos de la carne para ponerse a culear a la hora que se lo pidieran, y había sido don Pricilo el afortunado macho quien al ya haberse percatado del nivel de sensualidad que emanaban ellas por cada uno de sus poros él se encargaba muy bien de explotar los calenturientos deseos de sexo en que ambas mujeres caían con solo darles un primer empujoncito.

En eso estaba la pareja de a tres cuando empezó a sonar el teléfono del jardinero quien totalmente emocionado y con lágrimas de calentura en sus enrojecidos ojos se dio a contestar la llamada deseando que esta fuera por el encargo que había realizado, y tras comprobar que esto así era simplemente les quitó su verga a ese par de guarrillas que por la forma en que chupaban y lamían le daban a entender que ya estaban entregadas para lo que fuera.

Karen se puso rápidamente de rodillas limpiándose su boca con su bracito mientras Andrea que seguía encadenada no tuvo más opción que continuar en 4 patas, por su barbilla escurrían gruesos cordones de saliva mezcladas con mocos del viejo.

–Tranquila par de trolas, jejejeje que esto recién comienza… Tu putilla, yo iré a recibir un encargo que hice hace un rato, cuida que esa otra puta no se me vaya a escapar, aunque lo dudo, jejejeje… pero no está demás estar vigilándola, mira que si nos descuidamos se nos puede largar a culear quizás con quien, jejejeje…

Andrea al caer en cuenta de cómo el vejete se burlaba de ella y todo por culpa de ese asqueroso viejo de don Sandalio que la había engatusado para llevársela hasta su casa, ella igual sabía que nada bueno ocurriría ya que cuando el vejete había hecho la llamada había sido en el momento en que mas enojado había estado con ella. La voz de su hija la saco de sus certeros planteamientos.

–Pero don Pricilo… para donde se va a ahora…!?

–Tranquila putita… tu tranquila…, si quieres ve a buscar una botella de whisky con dos vasos para que disfrutemos del espectáculo, yo me rajo con los cigarros… jajajaja…!!!!! Voy y vuelvo, -les dijo finalmente el vejete una vez que estando ya de pie se guardó la verga y se iba en dirección hacia la parte principal de la casa.

–Y que se la habrá ocurrido ahora…!!??, -le consulto Andrea a su hija en un momento en que se le bajó un poco la calentura.

–No lo sé… esperemos a ver…, mientras iré a buscar la botella que me pidió don Pricilo…

–Nooooo…!, Karen…!, por favor no me dejes sola…!!, presiento que nada bueno me va a ocurrir desde ahora…!!!, -La hembra aunque estaba muy caliente a estas alturas también estaba muy asustada, ya que el viejo había sido claro que los azotes en su trasero solo habían sido la antesala de lo que verdaderamente le iba a suceder.

–Andrea no seas tan dramática… no creo que a don Pric…

Ambas mujeres quedaron atónitas cuando el viejo Pricilo con una aborrecible sonrisa hacía nuevamente su aparición con el famoso encargo que había hecho, fue en este momento en que una horrorizada Andrea confirmó que este viejo asqueroso era un verdadero enfermo mental, ya que no hacía falta pensar mucho para adivinar cuales eran las desequilibradas intenciones del perverso vejestorio, y la rubia sabía que ella era el objeto para llevar a cabo aquella aberración.

–Nooooo…!!!, don Priciloooo yo no haré esooooo…!!!!, eso si que no lo hareee…!!!!, -le exclamó con cara de desquiciada desde su posición y temblando de asco y medio,

–Jajajajaja…!! Si lo harás perraaaaa…!!! Acaso no es lo que a ti te gusta…!!??, jajajaja…!!!!

Karen por su parte también estaba choqueada por lo abominable de todo lo que estaba sucediendo, por lo que asimismo se dio a oponer resistencia,

–Pero don Priciloooo…!!, que es esoooo…!!??, -le consultó de pronto casi en las mismas condiciones en que se encontraba su joven madre, los ojos de las nena automáticamente se bañaron en lágrimas debido al miedo y al horror.

–Jajajajajaja…!!!! Les presento a Nosferatus…!!!! -el viejo había llegado a dos metros de donde estaban ambas mujeres desnudas con un tremendo perro que más se parecía a un león que a un can de alguna raza conocida.

Tanto Karen como Andrea comenzaron a temblar de pavor, el perro que les traía don Pricilo era inmenso y las miraba a cada una de ellas con una tremenda y rabiosa mirada enrojecida que solo les demostraba una bestial ansiedad por morderlas y de comérselas vivas. Además de quizás que otro tipo de monstruosidades, según había pensado Andrea apenas lo vio, ya que de cada costado de su alargado hocico poblado de grandes y filudos colmillos caían abundantes cantidades de espuma mezclada con una saliva espesa y semi amarillenta demostrándoles a las horrorizadas mujeres su nivel de ferocidad.

Pero lo que aterraba a Andrea en aquel momento era que desde que el enfermo mental de don Pricilo se había plantado con semejante animal delante de ellas, vio como a este por debajo de su musculoso y grueso cuerpo cuadrúpedo que a cada momento con fuerzas intentaba abalanzarse hacia ellas se le iba asomando una tremenda cosa larga y roja, bien gruesa y que terminaba en una extraña punta, sumándole que además que la semejante y canina longaniza no paraba de botar una gran cantidad de mocos transparentes por cada rápida pulsación que hacía instintivamente al saberse estar cerca de tan atrayentes y deliciosas mujeres.

Karen sin embargo solo se imaginaba que ese siniestro animal literalmente las despedazaría a mordiscos para luego comérselas a cada una de ellas.

Fue don Pricilo quien la sacó a medias de aquel interrogante imaginario,

–Tu putilla…!!!, hazte a un lado que la cosa aquí no es contigo, o al menos no por ahora, siempre y cuando te sigas portando bien… jajajaja…!!!!, -le dijo el obeso jardinero a Karen quien salió disparada y gateando a 4 patas para ponerse a salvo.

El caliente animal con solo ver aquel voluptuoso y joven cuerpo femenino de cabellos azuladamente negros moviéndose en señal de escapatoria tal como lo hacen las hembras de su especie, este se llegó a parar en dos patas con la instintiva intención de ir a cruzarse con ella, para la su suerte de nuestra bella jovencita el viejo tenía fuerzas y lo tenía bien agarrado de su cadena por lo que le impidió al caliente animal realizar el antinatural apareamiento.

A Andrea se le había ido hasta el habla, solo se mantenía enganchada en su cadena y puesta en 4 patas mirando a don Pricilo gesticulando con sus rosados labios sin saber que palabras ocupar para hacer entrar en razón al desalmado vejestorio.

Karen ya a salvo detrás de la robusta mesa color café oscura que había quedado volteada y que en aquel momento le servía de trinchera, se dio a ahora por fin interceder a favor de su madre,

–Don Pricilooo…! Nooooo…! Sniffsss…! ese perro la va a destrozar a mordiscos cuando se la esté comiendo…!!! Sniffssss…!!!, -le pedía la nena al viejo entre medio de lloriqueos,

–Jajajajaja…!!!, Tú no te preocupes pendeja…!!!, Nosferatus está entrenado solo para lamer conchas y culear con mujeres hasta quedarse pegado a ellas por casi hasta una hora, jajajajaja…!!!!

–O sea… no se la comerá…!?, -le consulto Karen ahora de rodillas en el pasto y limpiándose las lagrimas de su cara, su ardiente mente en el acto también se puso en alerta en aquellas lujuriosas palabrotas: “Nosferatus está entrenado solo para lamer conchas y culear con mujeres hasta quedarse pegado a ellas por casi hasta una hora, jajajajaja…!!!!…”

–No lindura…!, continuo diciéndole el vejete, –Como serás de estúpida…!?, si es todo lo contrario…!!!, una vez que Nosferatus esté bien montado sobre ella hasta la hará bufar de placer con las tremendas cogidotas que le pondrá, jajajaja…!!!, en tanto que la muy puta de tu madre se acostumbre a su verga y se queden pegados ella también lo disfrutará… jajajajaja…!!!!, no es una maravilla…!!???, si capaz que hasta la deje preñada de una docena de perritos con las energías que tiene este maravilloso ejemplar… jajajajaja!!!!!

En la acalorada mente de la jovencita seguían pasando fugazmente miles de imágenes, o sea, a su atractiva madre la iban a poner a culear con un perro!?, se preguntaba ahora y aun algo escandalizada, mientras que Andrea con la sangre hirviéndole en sus venas de ira y con ganas de pararse e ir ella misma ahora a zurrarse a ese viejo desgraciado y pervertido por las desnaturalizadas intenciones que pretendía en que ella cayera con el tal Nosferatus solo se mantenía arrodillada haciendo miles de esfuerzos con sus dos manitas para arrancarse el collar de perra desde su cuello para luego ir y encarar al desequilibrado vejete, pero sus esfuerzos eran inútiles, su cadena estaba muy ajustada, o sea, con cero posibilidad de escapatoria. En eso vio con pavor como el vejete tironeando de la cadena del diabólico can se comenzaba a acercar a ella, por lo que se dio a oponer la mas férrea resistencia para no dejarse hacer, la tirantez de la cadena le recordaba su estado de perverso cautiverio.

–Nooo…!!!! no…!!!, no…!!, no…! yo no haré esoooo…!!!, ahora sí que no le seguiré la corriente viejo desgraciado…!!!, -se atrevió a decirle Andrea finalmente con una mirada desafiante y al borde también de ponerse a vomitar por ya estar graficando en su mente las espeluznantes imágenes de lo que ese asqueroso hombre pretendía hacer con ella si es que ella misma no le ponía un atajo.

–Cállate perraaaaa…!!! y ahora ponte en 4 patas que a partir de este día serás la hembra de Nosferatus, jajajaja, -le dijo el vejete ya muy cerca de su cuerpo, –Además te aviso que este enérgico can ya es parte de la familia y serás “TÚ” quien deberá atenderlo en todas sus necesidades y posiciones, jajajaja…!!!, y todo por haberte comportado de una forma tan puta… tan zorra… y tan perra para tus cosas, y agradece que no habían caballos, jajajajaja…!!!! Así no te quedarán ganas para que nunca más salgas a prestar la zorra por los callejones o por las pocilgas sin preguntármelo A MI PRIMERO…!!!!, – le dijo recargando su voz en las últimas palabras de su perorata.

En eso el desequilibrado jardinero se comenzó a ubicar peligrosamente por detrás del dorado cuerpo de nuestra rubia con el feroz y enardecido animal que ya gruñía de desesperación al tener al frente de su vidriosa mirada de bestia en estado de celo el cuerpo bien moldeado de una mujer humana, cuerpos que al él muy bien le habían enseñado a ensartar, y aunque no me la crean, o aunque esto suene irreal y poco creíble, semejante animal instintivamente sabía que la hembra que lo esperaba encadenada estaba realmente más que buena.

–Ya te dije zorraaaa…!!!, en 4 patas que Nosferatus te va a convertir en su perra, jajajajaja…!!!

–Nooooo…!!!, -fue lo único que atinó a gritar Andrea sabiéndose ya perdida al ver que el perro aun sin montarse ya hacia movimientos coitales y culiatorios, –Karen por favor ayúdame…!!! Dile algoooo…!!!!, -le exigía la madre a su hija para que esta última se manifestara en su favor.

Pero la joven ninfa en su ardiente y algo degenerada mente ya graficaba la posición en que Andrea debería ponerse para cruzarse con Nosferatus, según había dicho don Pricilo, como también ya creía ver los fuertes e instintivos movimientos de acople que haría el rabioso perro cuando este ya esté montado por detrás intentando quedar pegado con aquella voluptuosa hembra que le habían escogido, y como si las últimas palabras de ayuda que le había dicho su progenitora no las hubiese escuchado, la nena dándose la vuelta y siempre a 4 patas se fue en dirección a la casa para simplemente decirle,

–Lo siento Andrea… creo que voy por la botella de whisky y los dos vasos que me pidieron… -Mientras gateaba deliciosamente por el pasto con su azulado cabello negro cayéndole por un lado de su carita fácilmente se podía ver también que desde su conchita ya se filtraban abundantes destilamientos de jugos vaginales debido a la inmensa calentura que sentía su cuerpo por todo lo perverso y oscuro que estaba ocurriendo en su patio y sobre todo… por lo estaba por ocurrir.

La muy escandalizada rubia ahora que se vio sola en el campo de batalla, o mejor dicho en el jardín de su casa, se quedó mirando a don Pricilo con espanto percatándose que el demente vejestorio ahora ya estaba a solo un paso de su posición y que con fuerzas contenía al enajenado animal con el cual pretendía que ella se reprodujera, y justo en el momento en que el vejete tironeaba a Nosferatus hacia la parte trasera de la rubia para que este se le montara, Andrea que no estaba para ponerse a llorar ni estupideces parecidas rápidamente recurrió a la parte débil del vejete y que no se le había ocurrido antes.

Hincándose y volviéndose hacia donde estaba el enardecido viejo rápidamente se atrevió a hablarle intentando verse lo mas entera posible, ya que recordaba que a don Pricilo le gustaba cuando ella adoptaba esa posición…

–Don Pricilo…!, está bien…!! está bien…!!!, -la hembra al instante cayó en cuenta que algo de razón tenía en sus planteamientos ya que el viejo por unos momentos se contuvo en su demencial tarea para escuchar lo que ella tenía que decir, Andrea siguió con su táctica, –Solo escúcheme unos segundos… cálmese un poquito… sabe…?,

El viejo que estaba que se corría al ya estar deseando ver la función de apareamiento “can v/s woman”, y tras verla ahí hincada en el pasto con sus grandes tetas brillando al sol, con las líneas de su figura formando unas caderas amplias y relucientes de suavidad acompañadas de una cintura estrecha pero a la vez llena de carnes doradas que daban paso a un vientre plano y libre de imperfecciones, y que al seguir bajando con su desequilibrada mirada en donde ya veía aquellos preciosos bellitos dorados que escasamente adornaban el nacimiento de su pelvis y que estos se perdían al intimo interior del medio de unos firmes y poderosos muslos doblados, cayó en cuenta de lo débil que estaba siendo con esa guarrilla rubia pero que se gastaba un cuerpo despampanante, por lo que solo se dio a contestarle de la forma más ordinaria y pelada que se le venía a la mente al haber sido interrumpido en tan infartante tarea,

–Yo no tengo nada que escuchar… rubia conchetu…, -pero la hembra no lo dejo terminar su tan característico garabato y lo dejo perplejo con la idea que ahora le exponía…

–Negociemos…!!!, -le exclamó Andrea cortándole de una la leperada, dejando salir de sus labios aquella melodiosa palabra que era tan mágica para los oídos de don Pricilo.

La rubia lo vio quedarse casi estático ante tan tentadora oferta, si hasta veía desde su posición en donde la tenían encadenada que un par de metros más atrás hasta la imagen desnuda de David de “Miguel Ángel” le parecía que estaba atenta y esperando la respuesta del vejete.

Negociemos…!!!!, se gritó don Pricilo para sus adentros, y negociar con la rubia al él le encantaba, y así mismo lo notaron Andrea y David de “Miguel Ángel” ya que ambos creyeron ver que en los ojos del vejete se le dibujaron un gran signo $ en cada uno de ellos.

–Jejejejeje…!!, pero mira que eres buena estratega al momento de defender tus cositas rubita, jejejeje, -le decía aborreciblemente y ahora siendo él quien buscaba congraciarse con aquella desnuda hembra que lo miraba fijamente a sus ojos, a la misma vez que tironeaba a Nosferatus que había estado solo a segundos de soltarlo para que el hiciera con la rubia la excitante tarea de apareamiento para la que había sido adiestrado. –Así que quieres negociar con el buen Pricilo?, pus negociemos mi reina…

–OK… Ok…, -dijo con alivio la temerosa hembra, –Pero antes aleje a ese asqueroso animal de mi lado…

–Mmmm… pus Noooo…!, si vamos a negociar lo haremos aquí tal como estamos, porque si veo que a mí no me conviene, no me quedara más opción que verte culear con Nosferatus, jejejeje…

–Está bien…! está bien…! como Usted quiera…! solo escúcheme…!!, si me promete que no me obligará a realizar la vejación que pretendía estoy dispuesta a este mismo lunes llamar a mis abogados para reestructurar sus ingresos desde mis ganancias…!, -le soltó la rubia a la vez que lo miraba penetrantemente con sus hermosos ojos verdes.

–Mmmm… Ahhhh…!? pero mira que interesante, jejejeje, y de cuanto estaríamos hablando rubia…?, pero antes de decírmelo piensa en la pendejada que me hiciste, lo que es justo es justo primor, jejejeje…

La desnuda y encadenada rubia al instante se llevo sus uñitas a los labios en señal de sopesar los pro y los contras, de lo que ella había hecho mal y de lo que el viejo ahora pretendía que hiciera ella a modo de castigo por la falta, sopesando también que ella a lo mejor tenía la culpa de todo por haberse dejado a que se lo hicieran siendo que ya tenía un trato con el vejete, se decía intentando pensar lo más rápidamente posible y en forma equitativa para ambos y con la finalidad de que este no se arrepintiera de negociar.

Hasta que cuando ya tuvo algo en claro se dio a pactar comercialmente.

–Habíamos quedado en un 5% de las ganancias de mis acciones… que le parece un 8%…, -Le ofreció Andrea en forma inquietante ya que el rabioso animal casi la estaba olfateando de tan cerca que estaba de ella, pero el viejo que no era tonto y sabía que esta era una excelente oportunidad para aprovecharse de la situación estaba dispuesto a sacarle el máximo beneficio económico.

–Mmmmm… NO, creo que no me conviene… que tal un 15% y cerramos el trato de una… jejejeje, -Don Pricilo, como ya se dijo, era consciente que no podía excederse en sus requerimientos ya que estaba más que claro que la rubia contaba con los asesoramientos legales de un prestigioso estudio jurídico, o sea que si le pedía la totalidad de sus ingresos estos mequetrefes de terno y corbata podrían ponerse en alerta y dar aviso a las autoridades además que sabía que si un 5% había sido un excelente negocio, ahora con un 10% ya en su vida podría gastarse todo ese dinero, pero había solicitado un 15 por si la rubia se le ponía tacaña, y que lo más seguro era que así sería, al menos eso era lo que había meditado el afortunado ex jardinero.

–Un 10% y nos olvidamos del asunto, -le rebatió Andrea ahora mirándole la asquerosa verga al peludo animal que por mas que la miraba este mas botaba líquidos desde su roja cosota. La hembra toda escandalizada se daba fuerzas para negociar con aquel infame y degenerado jardinero.

–Ponle un 12% y no pienso bajarme más rubia, jejejeje…, -le exigió ahora el viejo haciendo fuerzas para contener al animal que ahora ya estaba casi desesperado por montarse instintivamente sobre ese potable cuerpo femenino que parecía estar esperándolo para cruzarse con él.

–Hecho…!!!, le exclamó la mujer, –Ahora saque esa bestia de mi patio…

–De nuestro patio rubia… o acaso ya se te olvidó quien es el hombre de esta casa…, jejejeje… pero no tan rápido mi putinga buena para la verga, aun debemos discutir las condicionales de este nuevo acuerdo, jejejeje…

–Condicionales!?, pero si acabamos de cerrar un negocio!, -Andrea no entendía a que se refería el vejete con eso de las condicionales.

–Cállate zorraaaa…!!, yo aun no doy por terminado la transacción…!!!, y si me da la gana te hago culear a la fuerza con Nosferatus y a puras patadas en la zorra te hago traer a tus abogados para que me regalen todo tu dinero, jajajajaja…!!!!, entiendes ahora cuál es tu situación…!!??

–Ok…Ok… que más quiere de mí…, -fue lo único que atinó a decir la descolocada ninfa por el temor que sintió con solo imaginar que el viejo se podía arrepentir en cualquier momento.

Mientras esto ocurría en el sector de donde se estaba llevando el acuerdo comercial entre la rubia encadenada y el aprovechador jardinero, dos minutos antes Karen con su corazón latiéndole a mil debido a una extraña nerviosidad ya venía de vuelta de la cocina con la botella de whisky y dos vasos, ahora lo hacía de pie y caminando totalmente encuerada y descalza, meneando exquisitamente su cintura, su jaspeado triangulito de pelitos negros y crespos que poseía mas debajo de su vientre se le veía alucinante, ya eran pasada las 10 de la mañana y lo más extraño de todo era que ninguno de los tres sentía sueño.

La nena estaba por llegar a ellos justo en el momento en que la rubia le estaba mencionando la palabra mágica a don Pricilo, por lo que se quedó paralizada justo al lado de la imagen desnuda de la copia en estatura humana de David de “Miguel Ángel”, cayendo en cuenta en el acto que aquella viciosa función de ver a una hembra estupenda siendo abotonada por un tremendo perro tan fibroso como rabioso sencillamente se había ido a la mierda, inconscientemente dejo caer la botella y los vasos de sus temblorosas manitas.

Karen aun estaba más que excitada, así se lo hacía saber su destilante panocha sumándose al tremendo nudo en el estomago que se la había formado con tan lujuriosas imaginaciones, su perversa calentura en aquellos momentos había llegado a límites casi intolerables, su vagina la traía afiebrada más que nunca y estaba punzándole a mil por hora por lo que había imaginado que presenciaría, y a sabiendas que no habría ningún tipo de función extra programática, y que su macho en esos momentos estaba más desbordado por la codicia que por la calentura no le quedo más remedio que comenzar a mirar que era lo que tenía disponible, vio a Nosferatus con su verga chorreante de semen transparentemente canino y cuando ya su desequilibrada mente estaba comenzando a analizar la posibilidad de tal vez ponerse en 4 patas y ofrecerse ella misma en cumplir con el castigo impuesto hacia la puta de Andrea y que ahora la muy zorra no quería consumar, fue en eso que su azulada mirada tropezó con la inerte verga de David de “Miguel Ángel” la cual en forma inexplicable la encontró tentadoramente preciosa.

Esto amigos míos fue el colmo de lo poco creíble para muchos pero ardientemente excitante para nuestra perdida Karen, ya que mientras la otra pareja se daba a negociar, a ella sin importarle nada se vio en la desesperada necesidad de aferrarse a la fría estatua de mármol para poco a poco ir acomodando sus muslos delante de esta y ubicar su ardiente y goteante fisura femenina justo a la altura de la verga dura e inerte, para comenzar a puntearla y a refregarse contra esta.

En tanto Karen gradualmente iba tomando velocidad en sus movimientos de caderas, arremetiendo y ondulando como si de verdad estuviese culeando con la estatua de tan noble piedra, la compenetrada pareja solo se daba a negociar, totalmente ajenos a lo que estaba haciendo la enajenada y caliente chiquilla a unos cuantos metros de donde estaban ellos.

–Bien… entonces quedamos en un 13%…, jejejeje…!, -estaba diciendo el vejete,

–Como que un 13?, si habíamos acordado solo un 12…, -le reclamo la rubia al instante,

–Pus… yo escuché un 13…!!!!, le gritó el vejete con ferocidad,

–Bien…!, bien…!, que sea un 13%…, -otorgo la desnuda hembra,

–Mmmmm… así me gustas mi rubia buena para abrirse de patas, jejejeje… entonces cerramos en un 14?

–Oiga no sea fresco…!!, -la dorada mujer ya pensaba en que tendría que seguir subiendo su oferta.

–Jejejjejje… tranquila putona era solo una broma…!, entonces un 13% y que no se hable más, pero debes entender que a pesar del excelente trato que me has ofrecido yo no puedo dejar pasar por alto la estupidez que cometiste… imaginas como se deben estar riendo el Sandalio con Silverio…, lo imaginas?,

–Si… si lo entiendo… pero entonces que más quiere que haga…!?

–Mmmmm… debo pensarlo, por lo pronto puedes estar segura que Nosferatus no te tocara ni un solo de tus pelitos dorados…

–Y los de mi hija tampoco…!, -le exigió Andrea pensando también en la seguridad de Karen.

–Jejejeje… no seas fresca, eso lo debe decidir solo ella… pero no te preocupes… Nosferatus era solo para ti, ahora la cosa puede cambiar si alguna de las dos se manda otra pendejada de similares características…

–O sea… no se los va a devolver a sus dueños?, -le consultó la rubia algo extrañada.

–De que mierda me hablas putaaa…!?, si ahora nosotros tres somos los dueños de Nosferatus, jejejeje… así que desde ahorita se queda a vivir en esta casa, lo dejaré permanentemente en el antejardín como una forma de asegurarme de que ninguna de las dos se me arrancará a coger cuando yo salga a ver mis asuntos, Jejeje, ya que si lo intentan, será Nosferatus quien se las culie primero, jajajajaja…!!!!

–Pero… pero… -Andrea no estaba de acuerdo para nada que semejante animal se quedara en su casa, pero que le iba a hacer?, si había sido el mismo viejo quien por fin y a correazo limpio la había hecho entender de que ahí era él quien en forma definitiva mandaba en todo sentido.

–Así que nada de peros putita… Nosferatus se queda y punto, y espero que no se te olvide que no estás autorizada a abrirte de patas para ponerte culear con nadie sin antes decírmelo a mí primero, verdad?

–Si don Pricilo… me quedó claro…!!, -dijo la rubia a la misma vez que ahora devolvía su mirada al pasto volviendo a adoptar una actitud más sumisa que la de hace un rato.

–Dime la frase completita para que a nadie le queden dudas, jejejeje…

La desnuda Andrea sabía que no le quedaba más opción que seguirle el juego a ese asqueroso hombre por lo que se dio a dejar salir de sus labios las leperadas que le estaban exigiendo decir, poco a poco los nervios que sentía por estar viviendo tan enajenada situación iban tomando nuevamente posesión de sus sentidos.

–OK… se lo direeee…, -respondió de pronto, y junto con tomar un poco de aire se dio a decirle al vejete lo que él quería escuchar, –Yo no estoy a… au… autorizada para a… abrirmeee de p… patas y ponerme a c… culear con nadie sin antes c… con… con… sultárselo…, e… está bien así…?, -le preguntó finalmente mirando hacia el verde pasto y casi muerta por la vergüenza.

–Jejejejeje… Si, así está bien… por ahora te quedarás aquí encadenada por toda la tarde para que medites, yo me voy a estar chingando a tu hija por todos sus hoyos adentro de la casa mientras pienso en cual será tu castigo por ser tan zorra para tus cosas, jejejeje…

Una vez que el viejo Pricilo dijo lo último y cuando ya se proponía a ir a soltar a Nosferatus al antejardín de la casona su desequilibrada mirada dio con los infernales movimientos copulatorios que hacía Karen con la estatua que ornamentaba el elegante jardín, en forma automática sintió que su verga de tres nudosos saltos le quedó nuevamente bien parada y más dura que la macana del capitán cavernícola ante tan escalofriantes y escandalosas imágenes.

–Pero que chuchas está haciendo esta pendeja endemoniada…!!??, -se preguntó por lo bajo como a su misma vez se le caía la legua y con sus ojos casi saliéndoseles de sus orbitas. Andrea llevó su mirada a la misma dirección en que estaba viendo babear y decir peladeces a don Pricilo, ella también quedo impactada.

–Diossss…!!!, creo… creo que se lo está haciendo con la estatua… Don Priciloooo por favor haga algooo…!!!, -exclamó la rubia con sus ojos verdes que también casi se le salían debido a los firmes y satánicos movimientos copulatorios que hacía su hija contra la estatua de mármol.

–Jejejejje… si mira nada más que ardiente está la pendeja, siempre supe que esta guarrilla heredó de ti lo muy putilla que es para sus cosas cuando se calienta, jejejeje, y claro que haré algo rubia… mira lo que hago…

El viejo junto con dejar encadenado a Nosferatus en un rincón más alejado de la escena en donde se estaban sucediendo los tan acalorados acontecimientos, casi en puntillas se dirigió al lugar en donde Karen con sus ojitos cerrados y con la punta de su lengüita asomándosele por un costado de sus purpuraceos labios en donde estando bien abrazada al frio mármol hacía sus alucinantes movimientos de caderas contra la dura verga de la escultura renacentista, a veces también subía uno de sus muslos de la misma forma en que lo suben las mujeres cuando están punteando rico.

Desde su posición su desnuda madre vio como el viejo jardinero llegó hasta el lugar en donde se llevaba a cabo la tan afiebrada sesión masturbatoria con la única finalidad por parte de este de ir a buscar la botella de whisky y los dos vasos que estaban tirados en el suelo para luego volver al lugar en donde lo esperaba ella.

–Esta pendeja sí que es una verdadera abominación… te das cuenta!?, si se comenzó a culear ella sola mientras nosotros arreglábamos nuestros asuntos… es una degenerada… una sinvergüenza… si ni siquiera le interesa que la estemos mirando… jejejeje, -le decía el viejo a una escandalizada Andrea mientras le servía un buen trago de licor para después servirse uno para el mismo.

–Aun no lo puedo creer…, -dijo Andrea a la misma vez que se llevaba en forma temblorosa el vaso a sus rosados labios bebiéndose más de la mitad de su contenido, la rubia también casi ya no le tenía vergüenza al vejete, ya que hablaba con él estando totalmente encuerada, y por la forma tan desenvuelta en que platicaban esto no parecía importarle ni incomodarle en lo mas mínimo.

En tanto la lujuriosa muchachita estaba dando su vida en la ardiente cacha que según ella se estaba mandando con la imagen de David de “Miguel Ángel”.

El duro mármol que daba la forma a la verga en consecuencia de las fuertes fricciones vaginales ya estaba tibio tirando para caliente y chorreando de íntimos líquidos femeninos que también corrían por las piernas del afortunado hombrecillo de piedra, mientras que desde los labios de la nena caían gruesos hilillos de saliva lo que demostraba a quien la viese lo muy rico que estaba sintiendo al estarse mandado semejante faja.

La rubia y el viejo miraban casi sin pestañear determinando ambos por su lado que las crudas imágenes masturbatorias y de irreal apareamiento eran casi pornográficas debido al empeño que le ponía la nena, veían que sus movimientos eran tan carnales y lascivos que nos le quedó más remedio que dejarla y que hiciera lo que a ella se le viniera en gana con la estatua para no crearle algún tipo de trauma psicológico-neuronal a futuro si es que la jovencita llegaba a quedar insatisfecha.

Andrea no supo en qué momento su dorada hendidura ya la tenía chorreando de calientes caldos vaginales, además que el viejo descarado de don Pricilo ni se la había pensado para empelotarse a un lado de ella y comenzar a masturbarse como desesperado sin dejar de mirar los arremetedores meneos de caderas que hacia el potente cuerpo de su propia hija, la ex postulante a universitaria, su mente lentamente ya comenzaba a perderse, y menos fue consciente de cuál fue el minuto en que ella ya abiertamente se sobaba las tetas y se refregaba su vagina siendo testigo del candente espectáculo que les estaba regalando Karen.

Fue en ese momento en que ambos degenerados, que se estaban masturbando a costillas de la dulce criatura, fueron espectadores que ante los fieros movimientos copulatorios que hacia la nena y al perder el equilibrio debido a estos por querer sentir más rico aun, con estatua y todo fue a dar al suelo en donde afortunadamente no se hizo ningún tipo de daño.

Ambos vieron que una desesperada Karen junto con ponerse de pie, levantó la imagen y ubicó la cabeza de David contra la baranda de la piscina dejándolo en diagonal y en una posición ideal para ella montarse arriba de él, lo que hizo casi sin pensarlo, tras subir uno de sus poderosos muslos se impulsó y se fue acomodando para quedar como ella quería y una vez que ya estuvo encaramada se podía apreciar que sus piececitos quedaron en el aire, el vejete con la rubia vieron el preciso momento en que ella al subir una de sus piernas les mostró a los dos y en todo su esplendor toda la abertura rosada de la parte más intima de su persona, ambos se miraron en aquel momento para luego de tragar saliva seguir mirando el espectáculo.

–Mira nada mas lo que se le ocurrió ahora a esta furciaaaa…!!, se propone a cabalgar a esa estatuilla con cara de mariconnnn…!!!!, -bufó el vejete sin dejar de masajearse la verga como un verdadero enajenado.

–E… Es… D…Da…David d… de… M… Mi… guel A… An… Ángel…, -le explicaba la rubia tartamudeando y sin dejar de refregarse su aurea vagina con la yema de sus dedos, y con sus ojos verdes ansiando ver que su hija comenzara a galopar al desnudo aquella copia de la renacentista imagen de mármol.

El morboso vejete no queriéndose perder ninguna parte de la diabólica galopada que ya se proponía a regalarles la lujuriosa jovencita llenó un vaso de whisky y encendió un cigarrillo, para luego de eso desencadenar y ubicar a la rubia en una posición en que ella tampoco se perdiera detalle alguno pero que a la misma vez le estuviera chupando la verga, y la hembra que a estas alturas estaba tan caliente como una locomotora recién llegada a destino no se hiso de rogar para nada, en forma casi desesperada agarró la gruesa y goteante verga del vejete y prácticamente se la atravesó en la boca succionando y chupando fuerte, para luego quedarse con la boca llena de verga salada esperando y mirando de soslayo el momento en que su hija iba a comenzar la ardiente galopada, todo sin dejar de chupetear grueso apéndice de don Pricilo.

A los 10 minutos de aquellos acalorados momentos el trió estaba cada cual en la suyo, mientras Andrea mamaba una tranca de carne caliente y salada estando más preocupada de lo que sus ojos estaban viendo que de lo que estaban succionando sus labios, con el viejo babeando, fumando y también bebiendo mientras la chupaban la verga ambos dos se enfermaban de la mente viendo como la dulce niña de la casa se estaba culeando a una inerte estatua de mármol con ella montada sobre esta emitiendo unos suaves ronroneos femeninos desde que sus tiernos pliegues vaginales se habían posado sobre la dura pero a la vez suave verga de piedra, poco a poco y minuto a minuto, estos exquisitos murmullos de placer se fueron transformando en gemidos algo más que lujuriosos, en tanto que a la misma vez sus suaves jadeos del principio iban dándole forma a una delirante y abierta cabalgada amazónica cuyos efectos hacían que todo su cuerpo se le estremeciera en alucinantes sacudidas femeninas que terminaban con excitantes exprimiciones de vagina por sobre la ya muy mojada verga artificial que enloquecían a la nena quedando esto demostrado con sus gritos y alaridos de calentura.

Lo anterior fue el colmo de lo lujurioso para el ya más que recaliente vejete que junto con lanzar el vaso y el cigarro hacia cualquier parte le quitó su verga a la rubia para luego decirle,

–Yo le enseñaré a esta guarrilla como se culia de verdad, -Andrea vio la enfermiza expresión que había adquirido la cara del jardinero, el brillo que predominaba en sus ojos era de autentico vicio, se decía para ella misma arrodillada y sin parar de masturbarse, la hembra estaba tan caliente que ni siquiera reclamó nada cuando sintió el clic de la cadena, nuevamente la dejaban en la misma condición que un mero animal.

Hasta que a la rubia se le acabaron sus dudas, el vejete había ido a buscar la gruesa mesa que poco a poco también ya iba tomando protagonismo en todo este lujurioso y calenturiento drama pasional la cual el viejo ubicó justo al frente de ella y debajo de una gran sombra de uno de los arboles, para luego dirigirse hacia donde estaba Karen culeando como una verdadera enajenada con David de “Miguel Ángel”, lo cual fue el acabose sexual para la ardiente chiquilla ya que el viejo sin ningún tipo de consideración ni aviso alguno la tomó fuertemente de sus azulados cabellos para prácticamente extraerla de donde estaba ella moviéndose y arrastrarla hasta el rustico mesón de maderos milenarios.

Karen por su parte casi no se dio ni cuenta de todo lo que estaba sucediendo ya que aparte de solo sentir un fuerte jalón en sus cabellos de pronto se vio ubicada y tendida sobre la mesa de madera que antes le había servido de trinchera y que ahora misteriosamente estaba ubicada a un lado del esbelto cuerpo de su progenitora quien aun se mantenía desnuda, encadenada y masturbándose sin quitarle sus verdosos ojos de encima.

La nena viendo que el obeso cuerpo de don Pricilo también se estaba subiendo a la mesa con sus bamboleante verga bien parada y chorreando líquidos a diestras y siniestras, cayó en cuenta de lo que estaba a punto de ocurrir, por fin se la iban a culear, la rubia por su parte quiso saber que iba a pasar con ella ya que ante tan ardientes acontecimientos ella también quería ser partícipe de lo que ahí estaba ocurriendo.

–Don Pricilo… y a mí… también me lo hará luego!?, le consultó de la misma forma en que lo haría si le estuviese pidiendo un favor justo en el momento en que el vejete ya esta agarrando su verga para metérsela a su hija.

El vejete se la quedó mirando por algunos segundos y luego de meditarlo le contestó,

–Pus Nooo…!, por ahora no eres digna de mi verga puta asquerosa, que te hayas salvado de cruzarte con Nosferatus no es significado que me haya olvidado de tus puteadas, así que solo confórmate con mirar y refregarte tu inmunda concha que aun tiene restos de mocos de ese par de hijos de puta con los que te revolcaste anoche, jajajaja…!!!!!

El excitado vejete junto con decirle lo ultimo y sin prestar más atención a los ardientes requerimientos de su socia comercial le dio tres jalones a su verga la cual la tenía tiesa y bien parada ya que esta por cada jalón saltaba como resorte sin perder ni una pizca de dureza y enervamiento, y así se los demostró a su joven pareja de apareamiento quien lo miraba con sus ojitos entrecerrados esperando a que el viejo se lo hiciera.

Karen a sabiendas que ya no había nada más que esperar ella solita fue abriendo sus piernas a la misma vez que también en forma desmesurada iba recogiendo sus muslos para ponerse en posición mostrándole a su macho su más intima femineidad, ante esto y ante el viejo aparecieron en toda crudeza aquellos exquisitos labios vaginales que increíblemente se notaban bien cerrados como apretados producto de las continuas contracciones coitales que hacia su dueña debido a las tremendas ansias que sentía por verse ensartada.

Don Pricilo que ya estaba que vomitaba de tanta calentura se los veía rosaditos y bien brillantes por los continuos flujos íntimos que ella soltaba desde la zorra sin ni siquiera querer proponérselo, líquidos que lubricaban y encharcaban esa intima hendidura preparándola genuinamente para el inminente penetramiento que se aproximaba.

El vejete sin querer metérsela todavía se dejó caer con todo el peso de su obesidad y musculatura sobre el delicado y curvilíneo cuerpo de su bien formada contrincante, sus bolas quedaron por sobre el mojado tajito intimo de la ansiosa ninfa, mientras que el grueso tronco de su masculinidad cruzó el femenino bosque de suaves pelitos negros, también surco su vientre para quedar su aceitoso y morado glande que escupía continuas cantidades de líquidos pre seminales muy cerca del ombliguito, demostrando con esto las tremendas ganas de poseer nuevamente a esa deseable y potente jovencita quien en forma lujuriosa también se la sentía ardientemente resbalosa sobre su estomago, y eso a ella le encantaba.

Por su parte don Pricilo a sabiendas que ese joven cuerpo de mujer solo le pertenecía a él en todas las de la ley se dio a sobarle sus suaves hombros, para luego despejarle su carita de cualquier entrometido mechón de cabellos para después tomarla de sus mejillas con ambas peludas manazas e ir abriendo su hedionda bocota en claras señales de querer besarla, la nena quien se percató de esto solo se mantuvo esperándolo sin quitar su entre cerrada mirada de esa masculina bocota de macho poblada de dientes cariados con aquella tan característica parte ennegrecida de sus encías que parecía estar podrida, y que a ella increíblemente la atraían enloquecedoramente, hasta que una vez que el viejo fue bajando sus fauces hambrientas de hembra ambas bocas quedaron pegadas y chorreando asquerosamente todo tipos de babas.

Estando ya ambos cuerpos sobre la mesa junto con besarse y comerse ya se movían como si verdad estuviesen culiando, movimientos que eran rabiosamente tan pasionales como sexuales, mientras que sus leguas se enredaban y se lamian entre ellas haciendo que sus dueños se fueran calentando cada vez más de lo que ya estaban.

Mientras tanto Andrea estando ubicada a un lado de la gran mesa en donde se llevaba a cabo el ardiente preámbulo de la sesión sexualmente reproductora no paraba de masturbarse sin perderse ningún tipo de detalles, por ambas comisuras de sus labios ya caían gruesos cordones de saliva y ella no se daba cuenta de ello, en tanto que en otro rincón del patio Nosferatus con la lengua afuera y con sus ojos vidriosos veía la acción de pre apareamiento culeándose un gran cojín que había logrado sacar de uno de los sillones de fierro que en otro tiempo la decente familia había usado para conversar y pasar la tarde, todo el ambiente en aquel diabólico patio iba subiendo a una hirviente temperatura netamente erotizante.

Fue Karen quien era la más caliente de los 4 que en un autentico arranque de fogosidad y de deseos por sentirse atravesada tomó la gruesa tranca del macho dominante para ubicarla justo a la entrada de su panocha sedienta de placer para después casi rogarle al jardinero que se la metiera:

–E… Em… empuje don P… Pri… Pricilooo…!, e… empuje con todas sus f… fu… fuerzas…! –Le solicitaba en excitantes susurros que eran la más bella melodía para las peludos tímpanos del horrendo vejestorio, –P… Por f… favor don P… Pricilitooo…! lléneme de Ustedddd…! tengo tantas ganassss…!! Tantas ganassss…!!! Snifssss…!!!, -le dijo finalmente de corrido y ya casi llorando de calentura.

El vejete quien notó la vehemencia con que se lo pedía la joven limpió sus babas con un brazo, para luego posar ambas manazas una a cada lado de los desnudos y brillosos hombros de la joven, y estando ya preparado para el aunamiento de cuerpos cerró sus ojos en señal de concentración y le dio conocimiento a su hembra,

–Viendo que hasta estas llorando por sentir una buena verga embutida en tu tajo… ahí te voy putilla… Tomaaaaaaaaa…!!!!!

El viejo tras decir lo ultimo empujó su tieso y aceitoso taladro vergal hacia abajo como a la misma vez hiso también un movimiento hacia adelante para cosechar con este aquella núbil y bien jugosa vagina que le estaban ofreciendo.

Este bestial primer empujón fue con todas sus fuerzas tal como se lo había solicitado su caliente y joven combatiente de carne, dejándosela ir hasta el infinito de sus entrañas y de una hasta dejar a la nena prácticamente ensartada al mesón de gruesos maderos milenarios quedándose estático y sintiendo como el interior del vientre de la joven le abrazaba la verga con sus hirvientes y exquisitas acuosidades intimas haciéndole experimentar sensaciones indescriptibles en su verga la cual en aquellos momentos se encontraba inflamada y pulsando casi a reventar mientras se mantenía adentrada al máximo en aquellos íntimos mares interiores que poseía la joven al interior de su cuerpo que por cada segundo que pasaba hacían alterarle su sistema nervioso y neuronal, así se le notaba al menos ya que al estar ensartado y mirando hacia un punto ciego del patio en distintas partes de su obesa humanidad le tiritaban nerviosidades notoriamente.

Karen al sentir el feroz empalamiento que le pusieron por la zorra en forma refleja echó su cuello hacia atrás haciendo enarcar su cabecita sobre los maderos para quedar prácticamente mirando hacia atrás de cómo la tenían debido a esto y al feroz atravesamiento de verga que le acababan de propinar, de la misma forma también y a causa de lo mismo tuvo que doblar curvamente su espalda dejando ver un perfecto arco de carne entre su cuerpo y la mesa.

Andrea toda boquiabierta por tan impactantes acontecimientos y siempre refregándose su tajo con mas fogosidad que antes también puso atención como su hija en el momento en que se la dejaron ir toda se aferró con sus blancas manitas fuertemente al canto de la mesa, así mismo veía que ahora su ensartada nena solo se mantenía con sus ojos abiertos y perdidos, y solo respirando por su pequeña boquita que mantenía bien abierta, en ambas partes de su cara se dejaban ver ligeros tic nerviosos que daban a entender a cualquiera el real estado de éxtasis en que la habían dejado tras el primer espolonazo.

Don Pricilo tras recomponerse del primer impacto y no queriendo dejar pasar mucho tiempo se la fue sacando hasta dejar solo la aciruelada cabeza de la verga adentro para luego volver a mandársela a guardar con las mismas energías que antes, la nena por su parte aun se mantenía estáticamente arqueada, solo se daba a sentir las exquisiteces de las fricciones y de la profundidad en que se la metían, mientras el caliente vejete poniéndole más efusividad a la tremenda cogida que le estaba comenzando a mandar se dio a empujar una y otra vez… y otra más, para delante y para atrás y de atrás para adelante, debido a esto su tremenda panza más que cervecera se desparramaba en distintas direcciones por encima del cuerpo de la joven logrando con esto que ella siempre manteniéndose lo más abierta de piernas posible y aguantando el peso del semejante animal que tenia encima igual comenzara a relajar su cuerpo e ir cerrando poco a poco el arco de su espalda para así ella también empezar a moverse en forma cadenciosa al mismo ritmo en que la estaban poseyendo.

Andrea se sentía en el séptimo cielo al estar ella observando en primera fila la excitante cogida que el jardinero le estaba poniendo a su hija sobre la mesa del jardín, veía una sucesión de interminables movimientos tan carnales como coitales, era un místico ritual de sexo desenfrenado entre una bella y un monstruo mitológico, la tremenda cacha que se estaba otorgando la salida pareja era para tirar mas fuegos artificiales que para el año nuevo, ya que el volumen de los alaridos y aullidos de placer que emitía Karen se fueron sucediendo de menos a más y en aquellos delirantes momentos estos se habían visto multiplicados en frecuencia e intensidad debido a las impecables aserruchadas de verga que le estaba asestando don Pricilo con cara de enojado y echando espumarajos por su pestilente bocota abierta.

La nena ahora aguantaba con sus ojos cerrados todo el peso de ese obeso mastodonte que casi la tenían asfixiada pero esto era un mal menor debido a lo muy rico y placentero que estaba sintiendo por cada fricción y clavada que le hacían en su intima fisura carnal. Desde su posición y en los momentos que abría sus ojitos solo veía los verdes ramales de los árboles y parte del cielo azul, pero su mente no estaba para disfrutar de la naturaleza aquella mañana, ella solo se concentraba en sentir cada bestial arremetida que le ponía don Pricilo a su cuerpo, por lo que volvía a cerrarlos para entregarse en cuerpo y alma a la brutal cogidota que le estaban dando, su suave barbilla se rosaba con los pelos y lunares que el viejo tenía en sus hombros, como también su carita estaba al lado de las marañas canosas de la nuca del vejete ya que este tenía sus fauces enterradas en su cuello y su hombro lamiendo y chupando todo lo que podía, mientras que la nena apretando sus ojos en forma complaciente y de aguante sentía que sus arremetidas no menguaban en fuerzas e intensidad.

Karen por cada fuerte y resbaloso vergazo que le ponían por la panocha sentía como los espasmos de placer contenidos desde la noche anterior en que no se la había podido coger se comenzaban a acumular muy al interior de su vagina, sabía que estos en cualquier momento se desbordarían haciéndole experimentar aquellos exquisitos escalofríos que a ella tanto le gustaban, por lo que se dio a animar al vejete para que le rajara la concha a vergazos si este así lo quería, comenzando así un verdadero concierto de gritos guturales y a veces poco entendibles producto del mas lúbrico goce sexual que estaba sintiendo los cuales rompiendo finalmente en auténticos relinches de potranca en época de apareamiento, la excitada nena a pleno pulmón comenzó a exigirle al vejete:

–Mas adentro don Priciloooo…!!!! Más…!!!! Massss…!!!!! Ayyyy…!!!!! Ayyyy…!!!!!, -gritaba la nena desde abajo de la pesada humanidad del viejo jardinero, lo hacía de la misma forma en que lo había hecho su madre en el momento en que se la habían zurrado.

–Así…!? Te gustaaaa así… putillaaaa…!!??. –le consultaba el vejete con aires de enfurecido al mismo compas en que le incrustaba su verga,

–Siiiiiiiii… m… me e… encantaaaa…!!!, -le exclamó la muchachita a la misma vez que con sus delineados brazos intentaba abrazarlo por la espalda no pudiendo lograrlo del todo debido a la ancha circunferencia en el cuerpo del obeso vejete…

–Jajajajaja…!!! Así…!!! Culiaaa…!!! Culiaaaa mi putilla favoritaaaa…!!!! Recuerda que es para lo único que sirvessss… jajajaja…!!!!, -el viejo le gritaba encantado y mas excitado que nunca, ya que el mismo podía sentir en su verga como la tierna adolescente había logrado una perfecta sincronización con sus movimientos, ya que cuando el ya iba de vuelta hacia el interior de su cuerpo sentía como la nena también venía avanzando hacia él con sus caderas, y cuando ambos sexos impactaban eran tres firmes meneos por cada lado en donde el jardinero experimentaba las mas placenteras de las sensaciones al sentir como la joven vagina prácticamente le chupaba su tieso apéndice masculino hacia sus interiores.

En tanto la nena también estaba gozando como loca, tanto con la verga adentro como con las peladeces que le bufaba el vejete en su misma cara, por lo ella seguía también emitiendo escandalosas groserías de grueso calibre:

–Siiii…!!!!! D… deme m… masssss…!!!!! Así…!!!!! Así…!!!!! Así…!!!!! Dele verga a su putillaaaa…!!!!! Deme massss…!!!!! Así mi vidaaaa…!!!!!!, así Pricilo mi amorrrrrr…!!!!!! Dios como me hace sentirrr tan ricoooo con su cosaaa…!!!!!. –le aportaba la perdida hembrita siempre moviéndose e intentando exprimirle la verga lo mas que pudiera.

–Te gusta mi cosaaaa!?, -el vejete solo le preguntaba a la nena para que ella se excediera en sus peladeces.

–Me encantaaaa…!!!! Es… es… maravillosaaaa…!!!! Magnificaaaa…!!!! Grandiosaaaa…!!!! Ayyyy…!!!!! Ayyyy…!!!! Ohhhh…!!!! Ayyyyy…!!!!, -le gritaba a modo de respuesta y en forma efusiva.

–Tomaaaa…!!!! Tomaaaa…!!!!, -el vejete se le dejaba caer con todo el peso de su cuerpo a la misma vez que la perforaba y la taladraba lo más profundo que podía, -la antológica cacha que se esteban mandando ya era de escándalo y para el recuerdo mientras la joven no paraba de entusiasmar al vejete con sus salidas palabrotas.

–Mas fuerte mi machooo…!!!! Rómpeme toda por dentro si así lo quieres pero dame más fuerteeeee…!!!!! Mas fuerteeeee!!!!, -la jovencita ya estaba en el limbo del placer más absoluto, y así lo demostraba con todas las peladeces que se le venían a la mente a causa de la verga incluso al grado de ya llegar a perderle el respeto al vejete, si hasta ya lo estaba tuteando.

Karen desde que se la habían comenzado a coger tan bestialmente se había mantenido con sus bien hechitas piernas la más abiertas que le permitían sus articulaciones y en vilo, estas se movían en el aire subiendo y bajando al mismo ritmo en que le metían la verga, pero al cabo de un rato y gracias a las deliciosas sensaciones que le otorgaban a sus sentidos las fieras estocadas que don Pricilo le mandaba con su dura verga las enlazó en torno a la grotesca y ancha cintura del jardinero, prácticamente atenazándolo con una de sus piernas por la espalda y con la otra a sus fofos glúteos empujándolo con estas contra su propia pelvis haciendo con esto que la gruesa virilidad del vejete se hundiera más profundamente en su intima femineidad, hasta creer sentirla lo más al fondo que pudo de su vagina, penetrándola tan íntimamente en el mismo cuello de su matriz una y otra vez que hasta creía sentirla hasta una cuarta mas abajo de su garganta.

Por otro lado Andrea no paraba de soltar sendas cantidades de líquidos vaginales desde su dorada panocha mientras se corría una y otra vez, desde hace un buen rato que ya sin aguantarse más se había tendido de espaldas a un lado de la mesa pajeandose con su mirada puesta fijamente en la brillosa rodilla doblada de su hija que ahora sobresalía de la mesa mientras se la estaban culeando, esta se movía rítmicamente al son de las estocadas que le debían estar dando, pensaba la ardiente rubia, quien también se excitaba mirando como las patas de la mesa crujían y se movían de atrás para adelante al mismo compas de la colosal cacha que se estaban pegando sobre ella.

Aunque no podía ver nada desde su posición al estar tendida de espaldas en el pasto, aun así la mente de la rubia le graficaba cada centímetro de los cuerpos que estaban al otro lado de las maderas, y justo cuando creía que el orgasmo ya estaba terminando otro más exquisito que el anterior la asaltaba intempestivamente haciéndola abrirse de piernas y levantar su pelvis ondulando tal cual como si a ella también se la estuvieran culiando.

Volviendo a la superficie de madera, las sensuales impresiones sexuales de la ardiente jovencita la estaban haciendo casi perder la razón por lo tan rico que estaba sintiendo, pues lo que sentía era una mezcla de placer y dolor al mismo tiempo, estaba tan segura de que no iba a salir viva después de tan tremenda cogida, que con tan solo pensarlo esto potenciaba y multiplicaba por mil las sensaciones de placer que le estaban otorgando, y así se lo hacía saber a su macho ya que sus femeninos bramidos de deleite eran roncos e ininteligibles.

En tanto la ardiente culeada continuaba, don Pricilo le chupaba las tetas con fuerzas, se las escupía, se las manoseaba circularmente y se las apretaba, para luego seguir machacándola con ferocidad contra los duros tablones milenarios de la mesa, se la metía, la sacaba y se la volvía a meter, agasajándola con su verga con impecables movimientos de adentramiento que la jovencita recibía y que la hacían gritar mas fuerte aun, a la misma vez que ella intentaba menearse con las mismas fuerzas y al ritmo de su bestial oponente, hasta que al fin después de los incontables apuntalamientos que le pusieron por la más intima entrada hacia su cuerpo los espasmos acumulados en su vientre la hicieron ver la luz, sus alaridos de éxtasis se acentuaron hasta niveles nunca antes escuchados por el vejete al menos quien al notar en el estado que tenía a su putilla más joven redobló las fuerzas con las que se la estaba culeando, mientras la muchachita sabiéndose al borde del colapso se dio a ponerle en conocimiento:

–Ahhhhh… d…don P… Priciloooo…!!! C… creooo q… que m… me c… corroooo…!!!, me co… corrooooo…!!!! Don Pricilitoooooo…!!!! Ayyyyy…!!!!, ahora siiiii…!!!!, e… es… estoy acabandooooooo…!!!!, -y junto con bufar lo ultimo posó sus piececitos en los tablones para luego elevar con fuerzas su cintura a tal grado que nuevamente formo un arco de carne en la mesa y cuando comprobó estar lo más ensartada posible abrió las intimas compuertas de su represa casi rebalsada de calientes jugos vaginales que bañaron con un verdadero tsunami de íntimos caldos que casi estaban hirviendo los cuales se derramaron en cada centímetro de la endurecida verga del vejete que se la dejo bien enfundada dentro de la zorra mientras la caliente chiquilla no paraba de mearse eróticamente con su tranca metida hasta las mismísimas bolas.

–Jajajajaja…!!!, que rico es sentir tus miados pendeja…!!!, eso…!!! Eso…!!! Mantente así…!!! Sigue moviéndola circularmente…!!! Muévelaaa…!!! Exprímeme la verga con la concha…!!! Meame entero si así lo quieres…!!!!

Desde su incómoda posición la orgasmeada jovencita a duras penas se daba a contestarle,

–Ohhhh…!! Siiii…!! Es r… ri… coooo…!!!, aun estoy acabandoooo!!!!, Diossssss…!!!! Diossssss…!!!!, esto es el cieloooo…!!!! No puedo parar de acabarrrrr…!!! me sigo corriendoooooo…!!!! Snifsssss…!!!! Snifsssssss…!!!! Ahhhhh… que r… ri… ricoooooo…!!!!, -volvía a gemir la excitada nenota, mientras iba bajando su cuerpo para nuevamente posarlo en la mesa de madera y atenazarse con sus firmes piernotas al grotesco cuerpo peludo de don Pricilo.

El viejo jardinero estaba en el cielo, este veía y sentía casi hechizado como la jovencita se seguía corriendo debajo de su cuerpo con sus ojos vidriosos y con los labios hacia adentro de su boquita realizando eróticos movimientos con su cintura y con sus caderas, y cuando el dichoso vejete ya creía que la nena terminaba esta comenzaba nuevamente con otras serie de firmes movimientos más escandalosos y perturbadores que los anteriores,

–Que mierda te pasa pendeja…!!?? Si ya te fuiste cortada… porque te sigues estremeciendo como si te estuvieras electrocutando…!!???, me vas a arrancar de cuajo la verga con tus meneos de concha…!!!, -le consultaba y le decía don Pricilo a Karen ya que la veía retorcerse de calentura una y otra vez.

–Sniffssss…!!! Sniffsssss…!!! No p… puedo parar de corrermeeee…!!! Ahhhhhhh…!!! R… ri… cooooo…!!! Me v… vi… viene o…troooooo…!!!, -le dijo la nena con su carita bañada en lagrimas y desfigurada por la calentura a la misma vez que ella misma le mando un brutal empujón hacia arriba que llegó hasta levantar unos buenos centímetros al pesado cuerpo del vejete quien también sintió que en ese mismo momento la nena le volvía a soltar desde su vagina otro raudal de jugos íntimos y femeninos que superaban en cantidad a los anteriores.

Don Pricilo desde su posición la seguía sintiendo estremecer en temblorosos espasmos de placer mientras no paraba de dejar salir desde su conchita copiosas cantidades de todo tipo de líquidos vaginales, por ambos extremos de la mesa caían sendos goterones de lo que la nena estaba soltando por su afiebrada y palpitante panocha, el vejete aun no se la creía, y luego de caer en cuenta de lo que le estaba pasando a la nena lejos de asustarse decidió premiarla con otra serie de feroces vergasos para que la muy guarrilla siguiera corriéndose hasta que le diera un ataque cardiaco si es que ella así quería abandonar este mundo cruel, además de seguir animándola a que se fuera cortada todo lo que ella quisiera:

–Ohhhhh…!, que bien que te corres pendeja mal nacidaaa…!! Tomaaaa…!!! Aquí tienes más vergaaaa!!!, jajajaja…!!! Tomaaaaa…!!!, -le gruñía en su misma carita al momento de volver a dejársela ir toda, –Ohhhh… Diossss que venida que te estás pegando putaaaaa…!!!! Que corrida mas impresionanteeee…!!!, que polvazooooo…!!!, Que calientes se sientes tus meados en mi vergaaa…!!!! Que polvazooooo…!!!!, así… sigueeee…!!!!, sigueeeeee…!!!!!, -le seguía bufando el vejete animándola y entusiasmándola a que ella no parara de correrse, y en donde él tampoco amainaba en la fiereza de cómo la estaba ensartando.

Karen quien nuevamente estaba siendo asaltada con una serie de firmes estocadas de verga se retorcía de placer, se sentía elevada al mismísimo paraíso de los placeres mas mundanos y sexuales imaginables, pues en ella todo era eso en aquellos retóricos momentos, el curvilíneo cuerpo de la nena era pura y placentera sensualidad por cada uno de sus poros.

Aun en aquel ardiente instante en que estaba siendo presa de oleadas de múltiples orgasmos también notaba como en el interior de su estomago el miembro del vejete alcanzaba las inflamadas dimensiones que anunciaban sus sendas cantidades de lecherasos que ella ya bien conocía, cayendo en cuenta que el orgasmo de don Pricilo se avecinaba a toda velocidad, además que veía que el vejete nuevamente se estaba babeando, por lo que puso todo de su parte para intentar contenerse a ella misma para así lograr compartir el gran momento del estaxis reproductivo junta con el viejo, de modo que sus brillosas caderas siguieron moviéndose de adelante para atrás ondulando e intercambiando movimientos circulares de su pelvis, buscando con ello procurarle al jardinero el mayor gusto posible en su verga para así ayudarle a llegar junto a ella al paraíso de la inminente gran acabada que con toda seguridad le iba a otorgar.

–Así…! así don Pricilooo…!!!, sepa que Usted es mi potro semental, deme fuerteeeee…!!!, mas fuerteeeee!!!, muy… muy fuerteeeee…!!! Ahhhh…!!! Ohhhh…!!! Ayyyyy…!!!, Ahhh!!!, Ahhhh!!!!, -gemia la nena con sus ojos en blanco y sin ni siquiera saber ella misma de dónde sacaba esas palabrotas.

–Tranquila perrita que tendrás lo tuyoooo…!!! Ohhhh…!!! Ohhhhh!!!, eres una zorra exquisitaaaaa…!!!!

Karen ya estaba con todo su cuerpo mojado producto de la traspiración de ambos, se había ido cortada en reiteradas oportunidades y lo seguía haciendo, pero ella anhelaba que el vejete también llegara al éxtasis en esos tan memorables momentos, así que una vez más intento contener su sensualidad para esperar al aprovechador y abusivo vejestorio, comenzando ella también a animarlo para que este eyaculara todo su semen al interior de su cuerpo.

–Siiiiii…!!! Yo soy su zorraaaa…!!! Disfrute de su zorraaaa…!!!, de su hembraaaaa…!!! Acuérdese que yo para lo único que sirvo es para culiarrrrrr…!!! Recuerde que yo solo soy una cosa de carne que se culeaaaaaa…!!!! Le gusta asiiiii…!!???

Lo anterior ya fue el colmo de lo lujurioso por parte de la nena hacia el vejete y este último así también lo percibía, ya que esas sórdidas palabras pronunciadas por su jovial ninfa accionaron en sus testículos el click con el cual dejaba salir sus torrentes de mocos blancos y espesos,

–Ohhhhh…!!! Arggghhhtttttt…!!!! Eres toda una hembra pendejaaaa…!!!, vas a hacer correrme con tus puteadasssss…!!!! Arghhhhhhhh…!!!!

–Corraseeee…!!!! Corrase conmigo que lo estoy esperandoooo!!!! Así mi vidaaaa…!!!! Así mi amorrrrrr…!!!!, vamos!!!! Empujeee!!!!, empuje…!!!! Con mas fuerzas…!!!!, massss…!!!! Hay…!!!!, Hay…!!!! Asiii…!!!! Asiiii…!!!!, Ohhhh que grande que la tieneeee…!!!! Usemeee…!!!! Usemeeee…!!!! Use mi hoyo de carneeee…!!!! Acuérdese que yo soy solo su receptáculo de semennnnnn…!!!!

Las leperadas que con tanta convicción emitían los labios de la dulce jovencita se la ganaron a la mente del odioso vejete que una vez mas había querido contenerse, pero ahora con solo escucharla bramar tan salidas ordinarieces, el vejete por fin dejo salir desde sus testículos verdaderos torrentes de semen caliente, viscoso y condensado.

–Arrrrrrrrrrrrgggggggghhhhhh…!!!! Me mandaste cortado con tus zorreadassss…!!!! Argggggggghhh…!!!! Comete mis mocos pendejaaaa…!!!! Son todos tuyossss…!!!!

–Ahhhhhh…!! R… ri… cooooo…!!! Se los siento como le salen disparadossss…!!! Siiiiii…!!! Son míos…!!! Miossss…!!! Miossssss…!!!! Uffffffff…!!!! Voy a explotarrrrr…!!!! Voy a explotarrrrrrrrr…!!!!, -hasta que la ardorosa jovencita lo hiso, Karen explotó en mil pedazos en el más gutural y mundano orgasmo que jamás haya sentido producto de su forzada contención.

Y así se vinieron en el delineado cuerpo de Karen una serie de convulsiones y espasmos de supremo gozo al sentir como el vejete depositaba en su intima matriz cuantiosas y nutridas cantidades de caliente semen que salían escupidas con fuerzas desde la punta de su verga, estos se desparramaban por su útero cual hirviente lava volcánica inundándolo y eventualmente fertilizándolo todo, para luego de aquel momento cumbre en que finalizaba la sesión de apareamiento ser sacudida por un segundo y violento orgasmo venido desde lo más profundo de su ser, y estando ya desensartada con el viejo mirándola extrañado a un lado de la mesa masajeándose su adolorida verga junto a su madre que también ya se había hincado para mirar el escandaloso espectáculo que ella inconscientemente les ofrecía, verla ambos como se le venía un tercer clímax sin tener nada clavado en su zorra, moviéndose tal cual como si ella estuviera cogiendo con alguien, para después de este ser testigos de un cuarto orgasmo de similares características, hasta que por fin a medida que la jovencita iba aminorando las revoluciones placenteras de las cuales había sido presa para quedarse en estado desfalleciente y temblando sobre la mesa con continuos tics nerviosos en sus 4 extremidades.

–Ja…!, en un momento pensé que la pendeja se nos iba para el otro mundo, pero solo fue que se nos recalentó… jejejeje…, -le decía el recién deslechado y sudado vejete a la rubia hembra que en ningún momento se había asustado por el lamentable y agónico estado sexual en que le habían dejado a su tierna hija después de la bestial cacha que le habían plantado sobre la mesa, don Pricilo siguió hablándole mientras le sacaba la cadena del cuello, –Yo me llevaré a la habitación a la putilla para que descanse un rato, aunque creo que me la seguiré culeando por el resto de la tarde, tu puedes ir a ducharte a la habitación de invitados y vestirte en forma normal, eso sí que te quiero ver bien putona cuando la hagas, Jejeje, luego quiero que ordenes todo y que nos tengas lista la cena para cuando nos levantemos, ahí tú ves si descansas un rato.

Andrea cuando vio que el desnudo viejo desaparecía por los ventanales de la casona con el inerte cuerpo de su hija en sus brazos como pudo se puso de pie, recién caía en cuenta que aquella bestial mañana por fin se terminaba, ya era más del medio día.

Luego de sacudirse el pasto que le había quedado pegado en diferentes partes de su desnudo cuerpo procedió a estirarse ya que lo necesitaba al haber estado por más de 4 horas casi en una misma posición.

En eso fue que sus ojos dieron con la animalesca figura de Nosferatus que la miraba con la lengua afuera y mostrándole sus afilados colmillos, este aun estaba con su roja verga descubierta y bien parada escurriendo líquidos desde su uretra canina, la hembra recordó al instante los reales motivos del porque ese horrendo animal había llegado hasta su casa, por lo que rápidamente recogió sus destrozadas ropas y se propuso a desaparecer del patio para ir a taparse sus pudorosos encantos de mujer ya que estaba segura que el odioso animal perfectamente podía olerlos desde cualquier lugar de la casa en que lo dejaran encadenado.

La rubia quien al ya estar al interior de su casa claramente se encontraba un poco más tranquila. Luego de darse un largo y relajante baño de tina prefería no pensar en todo lo sucedido, hasta que cuando ya estuvo recién bañadita y vestida con un sobrio pantalón de paño negro pero que le dibujaba perfectamente su portentosa figura desde la cintura para abajo, con zapatillas de medio taco, y con una blusa algo ajustada y de media manga, ropas que usaba cuando estaba en la casa pero que aun así le hacían saber a cualquiera que ella era una hembra de categoría, se dio a comenzar a realizar las labores hogareñas para dejar su casa en perfectas condiciones, quien la viera nunca imaginaría en los acalorados rituales de apareamiento y masturbatorios en que ella se había visto obligada a participar a raíz de los extraños sucesos que habían ocurrido en su familia.

Andrea después de haber dormido una larga siesta en una de las habitaciones para invitados y luego de haber dejado el patio de su casa en condiciones normales después del caliente nirvana sexual que se había llevado a cabo esa misma mañana se había dado a prepararles la cena a su hija y a su extravagante esposo, en eso fue cuando escuchó que desde su misma habitación matrimonial venían esos ya bien conocidos sonidos que hacían los resortes de la cama cuando subían y bajaban rítmicamente, obviamente cayó en cuenta que la fogosa pareja nuevamente se estaba apareando, luego de eso vinieron los bufidos del jardinero acompañados por los excitantes gritos de su hija pidiendo que no pararan de meterle la verga, y un sinfín de cosas más, por lo que rápidamente les dejó todo listo en la mesa del comedor por si ellos se dignaban a levantarse a comer, para a posterior dirigirse a la recamara más alejada de la casa y proceder a acostarse para descansar como corresponde ya que sabía que el viejo quizás con que ideas se levantaría al día siguiente.

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Ya para el atardecer del día lunes Andrea había arreglado con sus abogados los acuerdos adquiridos con don Pricilo, el viejo con su hija se la habían pasado encerrados en la habitación matrimonial sin ni siquiera acordarse de que ella existía.

La situación era extraña para la confundida mujer, mientras se servía una tranquilizadora taza de té estando sentada en la sala de estar escuchaba como la pareja otra vez estaba en lo suyo encerrados en la recamara, pensaba que si bien había sido ella quien dio el primer paso para confiar en ese salido y viejo hombre con el cual su casi ex esposo obligó a su hija para que ambos se casaran también meditaba que a veces el vejete se aprovechaba de la situación, y lo más extraño de todo era que a ella lo dejaba que este se saliera con la suya, y muy en el fondo de su mente como que admitía que le estaba comenzando a gustar cuando el viejo salía con sus mas sórdidas ocurrencias.

También tenía claro que si ella hubiese querido con toda seguridad lo habría sacado de su casa, pero el viejo de alguna forma le transmitía cierta seguridad, no se veía a ella sola con su hija empezando desde cero, el tío Eulogio estaba enfermo y por ese mismo motivo no estaba para llevarle más problemas al pobrecito, además que ellos eran marido y mujer legalmente, que mas podría hacer ella al respecto?, si estaba más claro que el agua que a su hija le encantaba estar encerrada con él haciendo todo tipo de cochinadas, se decía ahora que estaba ya con sus 5 sentidos bien puestos.

En esos planteamientos estaba la rubia cuando vio aparecerse al vejete quien la saludaba al puro estilo de el mismo,

–Como está la yegua más rica y más guarra de toda de la ciudad que se anda abriendo de patas a penas la dejan sola, jajajaja…!!!

Andrea se lo quedo mirando por unos instantes, el jardinero se aparecía solo vestido con unos jeans todos desgastados mostrándole a ella una gran panzota algo morena y llena de pelos entre negros y canosos que le subían hasta el pecho, para luego desaparecer y retornar la población de este enjambre a la altura de sus hombros, también se fijo que el viejo traía puestas unas pantuflas que tenían forma de la cara de un osito sonriente con orejitas por los lados, mostrando la lengua y todo eso, lo que le dio algo de risa que no le quiso demostrar, hasta que se dio a contestarle.

–Don Pricilo, no sea tan ordinario… no es necesario que me recuerde a cada momento lo que paso el otro día, ya le dije que sus amigos se aprovecharon de la situación…

–Yo te trato como quiero estúpida… recuerda que tenemos un trato, pero intentaré contenerme, jejejeje…

–Mmmmm… así está mejor…, -le contestó Andrea haciéndose la que no ponía atención en lo altanera y grosera de su respuesta, por lo que prosiguió, –Recuerde que Usted ya vive en esta casa, e independiente a todo lo que ha ocurrido debe tener un mínimo nivel de buen comportamiento no cree…?

–Jajajajaja…!!! De que webadas me hablas rubia si basta con que te agarre, te empelote y te meta mi miembro por entre medio de tus piernas para que todas tus normas de buena conducta se te vayan a la mismísima verga… jajajaja…!!!, -reía y se burlaba el vejete mientras se sentaba en el sofá que estaba al frente de ella para luego comenzar a rascarse la panza.

–Bueno… y en qué quedamos recién…!?, -le volvía a consultar la dueña de casa al pelado hombre, ahora ya con una leve sonrisa en su cara al caer en cuenta que ese viejo no tenía remedio.

–Ah…! si…! si…!, discúlpame rubia…!, verdad que ahora no estamos encuerados para dar rienda suelta a todo eso que me gusta decirte, jejejeje…

–Oiga… cambiándole un poquito el tema, hoy vinieron los abogados y ya firme todos los documentos para que a su cuenta pase el 13% de mis ingresos, pero le advierto una cosa, desde hoy ya no habrán mas subidas, así que ni se le ocurra inventar otra de sus atrocidades de mal gusto porque yo no accederé a ello, además que ya en los bancos se pondrían en alerta y empezarían a hacer muchas preguntas, me entiende verdad?

–Si lo entiendo rubia… pero no vengas tampoco a dártelas de dama de alta alcurnia, recuerda que fuiste tú quien ofreció la alza de ingresos, Jejeje, y todo por tus putiadas, -palabrotas que en el acto hicieron ruborizarse a la nuevamente distinguida hembra, ya que caía en cuenta que el salido vejete tenía toda la razón del mundo, por lo que también se dio a contestarle para salir del paso,

–Lo tengo claro, -le dijo intentando adoptar una posición integra para luego continuar, –Pero debía decírselo igual para que lo tenga presente… aquí están los documentos, quiere revisarlos?, -le dijo a la misma vez que desde la mesita de centro tomaba una carpeta y se la extendía.

El viejo a sabiendas que con esa mujer no era necesario revisar nada de la documentación mencionada y junto con recibírsela la dejo a un lado de donde estaba sentado para quedar mirándola de pies a cabeza, Andrea estaba vestida con uno de sus vestidos primaverales con tirantes, no tan escandaloso, más bien dicho algo sobrio, pero al traerlo puesto tal portento de hembra era la imaginación del vejete la que le decía todo, ya que el borde bajo del vestido aunque estaba tapando mas abajo de la mitad de sus muslos enfundados en medias, los cuales los veía juntitos y tan bien femeninamente formados que no podía evitar de sentir sensaciones sexuales en su aun pegajosa tranca, y eso que venía de haberse pegado recientito una fenomenal cogidota con la hija de la mujer.

Una vez que el jardinero subió su ya más que ardiente mirada la vio llevarse la taza de té a sus rosados labios que brillaban como el almíbar, observó también que en aquellos momentos tenía sus rubios cabellos tomados hacia atrás como lo hacen las bailarinas de ballet dándole a sus preciosos ojos verdes un aspecto felino, lo que lo llevaron nuevamente a comerse mentalmente ese tremendo cuerpazo que se gastaba la venerable mujer mientras la recorría una y otra vez.

Lo que estaba viviendo el vejete en aquellos momentos era el espectáculo más atractivo que podía haber en la tierra se decía para el mismo, aquella hermosa hembra era de piel suave y fina como la seda según veía y recordaba las oportunidades en que se la había cogido, y lo que más lo calentaban era ver sus modales exquisitos para con él a pesar de lo despiadado y grosero con los que él se comportó solo hace un día atrás con ella, pero se había acostado con sus amigos se dijo de pronto, así que no se arrepentía de nada, por un momento le dieron ganas de salir al patio y traer a Nosferatus para que de una vez por todas hacer que la muy puta se encuerara y se cruzara con el caliente animal a modo de venganza, sin embargo recordó que la mujer para evitar tal apareamiento le había propuesto una tregua la cual el había aceptado, y ella acababa de darle conocimiento que por su parte esta estaba cumplida.

–Eres una mujer tremenda rubia… estas… estas tan buena que a pesar de estar recién deslechado y todo igual sería capaz de estarte cogiendo por toda una noche, pero lamentablemente por ahora no eres digna de mi verga tal como te dije el otro día, no debiste haberte acostado con mis amigos, -le dijo finalmente algo enrabiado y celoso.

–Ya le dije que ellos me obligaron… además que fue Usted quien nos llevó a esa fiesta, o acaso no lo recuerda…?, -se defendía Andrea ahora bien ruborizada, había algo en su mente que le aclaraba que las primeras palabras del vejete le habían encantado, pero las últimas la incomodaban.

–Pus yo sigo pensando que no tenías que porque haberte abierto de piernas para ellos… a todo esto que fue de nuestro perro…?, -le consultó el vejete ahora que estaba pensando en el castigo que le impondría para saldar la falta cometida por ella.

–Ahhh claro… Usted trae mascotas a esta casa y luego se olvida de ellas, no se preocupe que como pude le fui a dejar alimento que pedí al mercado, pero es Usted quien deberá dársela desde aquí en adelante, ya que esa cosa casi me comió viva cuando me acerque para dárselo,

–Jejejejeje… no te preocupes rubia, que yo me haré cargo, además que el bicho es inofensivo, seguro que quería pasar un buen rato contigo, Jejeje…

–Yo ya le dije lo que pienso de eso… ni se le ocurra…!

–Pus a mi si se me ocurre mi reina… jajajajaja… pero descuida yo si cumplo con los acuerdos que adquiero y no como otras… jajajaja…!!! -Andrea solo se dio a seguir tomando su té, el asqueroso de don Pricilo ya se estaba comenzando a comportar de lo mas odioso y pelado como era tan característico en el, se decía para ella misma. –Bien… solo vine a decirte que por ahora estás libre… jejejeje, o sea no te ocuparé como quisiera, además que tu hija me tiene con los testículos exprimidos, jejejeje…

–No se preocupe, ya me lo imaginaba así que por ahora estoy ocupando una habitación de invitados…

–Mmmmm… si pero no será por mucho tiempo mi putita de sangre azul, recuerda que nosotros tres somos una sola pareja, es solo que ya para mañana te diré cual será tu castigo por andar prestando la zorra sin permiso, jejejeje…!!

–Mañana…!?, pensé que me daría unos días para prepararme sicológicamente ya que sus ocurrencias no son del todo normales…

–Si, también lo pensé así por un momento, pero el problema es que ya para este fin de semana llega el flacuchento del Urias, jejejeje… solo hace un rato me llamo al celular, dejará al maricon que tenías por marido otros días más por allá para según el ganar algo de tiempo, el jura de guata que llegará a acostarse contigo, jajajaja…!!!

–Mmmm… entiendo, pero del asunto con don Urias es Usted quien debe encargarse… tal como lo hemos acordado, lo recuerda no?

–Si mi yegua, lo recuerdo perfectamente, tú no te preocupes por nada, es por eso que para mañana te diré que es lo que debes hacer para que así salgamos de ese problemilla, recuerda que tu falta no puedo dejarla pasar por alto, te imaginas? Si lo hiciera así, tu hija me perdería el respeto, y eso si que no podría tolerarlo…

–Ok… ok… haré lo que Usted me pida, pero recuerde nada de andar haciendo cosas raras con animales, porque o si no…

–Descuida putona… que no será así, -le corto el viejo agradeciéndole a los cielos que la rubia nuevamente no le estaba haciendo problemas por sus aprovechadas ocurrencias, esas mujeres sí que le pertenecían al estar en un estado totalmente carente de afecto en el cual se las había dejado el tal Eduardito se decía al mismo tiempo, por lo que se dio a seguir dándole instrucciones, –Pero como ya te he dicho rubia… tu deberás aprender la lección, así que para mañana al medio día te quiero bien arregladita, tal como lo estás ahora, jejejeje… e intenta ponerte las prendas intimas mas pequeñitas que tengas, jejejeje…

–No se preocupe… haré todo lo que pueda, -le dijo finalmente Andrea llevando su verdosa mirada hacia otra dirección ya que los ardientes ojos negros del vejete nuevamente la ponían nerviosa.

Luego de esa exótica conversación entre Andrea Rojas Ex de Zavala, y don Pricilo Tomisticles, el vejete sin más se fue a la cocina a rastrojear en el refrigerador para luego desaparecer.

En la soledad de la habitación de invitados Andrea ya acostada intentaba no pensar en lo que se le venía para el día siguiente, sin embargo a ello habían momentos en que contradiciendo a lo que se había propuesto igual se daba a pensar y tratar de adivinar que era lo que quería el viejo que hiciera ella, lo que si sabía era que algo referente al sexo tendría que ser ya que por algo le había solicitado arreglarse y ponerse prendas interiores minúsculas, meditaba que lo más seguro era que el viejo la haría mantener relaciones sexuales con su hija, ya que recordaba muy bien la cara de desquiciado que había puesto este el día en que a ella la situación se le fue de la manos terminando completamente encuerada y revolcándose como una verdadera fulana con Karen en forma impúdica y sin ningún tipo de censura.

Ya en el limbo de la somnolencia pensó que aquel castigo que ella imaginaba tal vez no era tan malo, además que todo esto que le estaba ocurriendo de alguna forma le ayudaban a superar el trauma sicológico que le causaron las mentiras y las desilusiones al descubrir quien era su marido en la realidad y de las intenciones que tenía este de apoderarse de sus bienes, hasta que por fin se rindió a los brazos de Morfeo, mañana seria otro día.

Andrea a penas se despertó aquel día se puso nerviosa, había dormido demasiado ya que el reloj que estaba en el velador marcaba las 11 de la mañana en punto, además que sabía que ahora se venían las demandas del horrendo vejestorio que tenía por yerno por lo que decidió levantarse al instante para ir a prepararse.

Una vez que bajo la escalera envuelta en una bata de levantar escuchó que su hija con el viejo estaban jugando Call of duty en la sala, era la chica quien le estaba explicando al jardinero a como cambiar de armamento y todo eso, por lo que la rubia rápidamente se dirigió a su habitación para encerrarse en ella y así poder acicalarse tal como le habían dicho.

Estando ya al interior de su recamara ex matrimonial se dio a estar más de dos horas encerrada en el baño, se dio una larga ducha en donde enjabonó y enjuagó su tremendo cuerpo de Diosa por tres veces seguidas, para que una vez de ya haber secado todas sus curvas y sus cabellos proceder a aplicarse lociones y cremas en todo su cuerpo, en el maquillaje de su rostro solo hizo lo justo y lo necesario para hacer resaltar su genuino atractivo tal como solo ella lo sabía, para finalmente tomar sus cabellos completamente hacia atrás dejando su cara totalmente despejada de estos tomándoselos con un pañuelo para dejarlo más o menos parecido a como lo tuvo el día anterior ya que creyó haber notado que a don Pricilo así le había gustado.

Luego se dio a escoger el vestuario que iba a usar para este día, recordó que su ropa interior debía ser de la más minúscula que pudiera según las instrucciones del caliente vejete, por lo que buscando y buscando se decidió por un diminuto conjunto color blanco el cual ni lo dudo para ajustárselo a su potente cuerpo dorado.

La imagen de aquella divinidad hecha mujer era para pegarse un tiro en la cabeza ya que según se podía apreciar el pequeñito calzón apenas le lograba cubrir lo justo y lo necesario, pero Andrea era tan perfecta que a pesar de lo minúsculo que era esa pieza de ropa esta misma no dejaba ver ni siquiera un solo de sus finos bellitos dorados que adornaban su vagina.

Finalmente y para terminar escogió un sobrio vestido de color celeste con tirantes.

Una vez que ya estuvo lista la rubia salió de su habitación de la forma más natural posible para ir a ver en que estarían su hija con don Pricilo.

La reunión entre la pareja de a tres no tuvo muchas novedades que digamos, Karen ya había preparado el almuerzo, como siempre para ella y su madre una dieta basada estrictamente en vegetales y ensaladas, y para el vejete un tremendo costillar de cerdo al horno con papas cocidas y ají, con litros y litros de mayonesa, Kétchup y mostaza con su buena botella de vino tinto descorchado, y todo en la amena conversación por parte del macho quien totalmente entusiasmado por el juego de consola que le habían enseñado a manejar les narraba a ambas mujeres de sus mejores tiempos en que él había estado en la milicia siendo todo un boina negra según él, que en su regimiento por las noches se aparecía la novia sin cabeza, que una vez cuando él estaba de guardia un soldado se había matado por amor con el mismo fusil que le habían pasado, y de las tres medallas con las cuales a él lo habían condecorado por merito al valor, y así muchas cosas más, la rubia como que no le creía mucho pero el viejo era muy bueno contando anécdotas.

Una vez que el jardinero terminó de zamparse el costillar dejando en el plato solo los huesos se dio a ponerse de pie para ir a sentarse al living y desde allí proceder a dar sus instrucciones, claro que después de que sus mujeres terminaron de levantar los platos y demases.

–Bien… bien… otro día les narraré de los tiempos en que fui futbolista y que casi me compran el pase para España, pero como ahora ya estamos listos con la merienda dediquémonos a lo nuestro, jejejeje, acércate rubia quiero revisarte…

–Revisarme…!?, y que es lo que tiene que revisar…!?. –le consultó Andrea con algo de preocupación por lo que se le venía, las historias del vejete claramente ya quedaban atrás.

–Pus tú ya sabes mi reina… déjame echarle un vistazo a lo que tienes para ofrecer ahí debajo de tu ropita, jejejeje…, -el viejo se mantenía con una pierna arriba y con ambos brazos extendidos en el respaldo del sofá, la escena era tal cual como si la hembra estuviese en un casting para filmar alguna película porno.

–Quiere que me quite el vestido… es eso…?, -la rubia ya estaba con su imponente figura a solo un metro de donde estaba el vejete…

–Pus si…, jejejeje… vamos yegüita… enséñame la mercadería que posees, jejejeje…, -demandaba el aprovechador vejete mirándola con su cara poblada de verrugas y con su sonrisa ennegrecida,

Andrea nuevamente presa por la vergüenza se dio a quitarse el vestido delante del jardinero.

Mientras esto ocurría Karen estando vestida con unos ajustados y juveniles jeans de color celeste que le dificultaban tanto sus movimientos como su cadencioso caminar dando la impresión que estos en cualquier momento se reventarían en la parte de sus muslos, y que a su vez los combinaba con una semi ajustada camisa tipo vaquera pero si muy femenina ya que esta le llegaba justo hasta el nacimiento de sus caderas, ella en la misma mesita de centro le estaba sirviendo un buen trago de licor a su macho, para luego de encender un cigarro y pasárselo al viejo encender otro para ella dándose finalmente a preparar el juego de consola que tanto le había gustado a don Prici.

Por su lado Andrea en el momento en que ya estuvo semi encuerada al viejo casi se le salían sus ojos de batracio estudiándola y recorriéndola, mientras más miraba aquel poderoso e imponente cuerpo dorado mas se le iba resquebrajando su caliente mirada, no se explicaba de cómo era posible que esa suave piel brillara habiendo tan poca luz adentro de la lujosa estancia, por otra parte el conjunto íntimo era realmente minúsculo se decía para el mismo pasándose la lengua por sus asquerosos y gruesos labios, a la misma vez que estudiaba el diminuto triangulo blanco que resguardaba la íntima entrada al placer que tenia la rubia justo al medio de sus bien proporcionados muslos, el caliente y escrutador vejete hacía sus salidas apreciaciones sobándose la verga descaradamente delante de ellas.

Andrea por su parte aguantaba el magreo de ojos lascivos lo mejor que podía, aunque ya encontraba que todo esto estaba bastante extraño, no se explicaba que hacía ella ahí casi encuerada mientras su hija preparaba un juego de Xbox en donde a todas luces el viejo jardinero se iba a poner a jugar con ella (con Karen), en eso fue que don Pricilo la sacaba de sus contradicciones.

–Mmmmm… no está mal… rubia, te ves muy tentadora, pero ese vestidito no me gusta, espera aquí que yo iré a verte algo más apropiado para la ocasión, jejeje.

Mientras el viejo desaparecía para ir a buscarle quizás qué tipo de ropa llevándose también su vestido celeste Andrea se quedó tal como la habían dejado intentando descubrir que era lo que el viejo deseaba ahora de ella, y justo cuando le iba a consultar a su hija de lo que andaba tramando el viejo se dio cuenta que este nuevamente ya venía de vuelta.

–Mira ponte esta chaqueta…, -el jardinero le extendió una corta chaqueta tipo impermeable color café claro que estaba hecha de una tela delgada y especial para contener el agua en días lluviosos, de esas que traen un cinturón en la parte de la cintura, obviamente la prenda era de mujer e ideal para hembras que trabajaban en oficina.

–Pero esa chaqueta es de invierno y se usa con pantalones…, -le dijo la rubia a la vez que con su manita temblorosa se la recibía.

–Solo póntelo putaaa…!!!, -exclamó el feroz jardinero de un solo gruñido asustando a la semi encuerada ninfa, –O acaso quieres que te pegue para que entiendas…!?

–Ok… ok… si no es para que se enoje tanto…, -terminó diciéndole la temerosa hembra a la misma vez que con sus manos abría la delgada chaqueta para ponérsela, abrochando sus botones y para terminar ajustando el cinturón delantero en su cintura, esta le llegaba justo hasta la mitad de sus muslos.

–Excelente mi yegua…!!!, así te ves mas tentadora aun, Jejeje…

–Pero y cual es la idea no entiendo…!!!, -Andrea cada vez se confundía mas. ¿Para que este horrendo viejo la quería vestida en tales condiciones?, se preguntaba una y otra vez.

–Ya lo entenderás pedazo de zorra…!, ahora vamos a subirnos al carro que tú y yo iremos a dar una vuelta, Jejeje… y tu putilla espérame con el juego listo… voy y vuelvo, Jejeje…!!

La rubia a sabiendas que no sacaba nada con contradecir al vejete se había subido al automóvil sin oponer ningún tipo de reparo, el vehículo en estos momentos ya estaba cruzando la ciudad y mientras este mas avanzaba Andrea mas se iba alterando a la vez que se preguntaba qué era lo que en realidad quería don Pricilo que ella hiciera en tales condiciones, hasta que su mente le dio ciertas alternativas y cuando al fin pudo tener algo más claro con espanto quedó mirando al asqueroso hombre para luego decirle en forma escandalizada,

–Oiga…!! Escúcheme bien…!!!, si Usted está pensando en la posibilidad de prostituirme le digo que yo ni loca accederé a ello, además le digo…

–Ja…!, y quien te dijo que yo pensaba en hacerte putear rubia, -le cortó el vejete de una, –Yo no necesito el dinero de nadie, ya me basta con todo lo que tú más has dado, Jejeje… así que tranquilita primor que yo nunca te haría tal cosa, -terminó diciéndole el jardinero con una mano en el volante y con la otra dándole unas palmaditas a aquellos soberanos y relucientes muslos suaves y casi al desnudo.

Andrea un poco más tranquila se comenzó a fijar que prácticamente ya habían cruzado la ciudad entera, ahora nuevamente estaban saliendo de ella por el otro extremo de donde habían venido, vio que por la ruta que tomó el vejete se estaban acercando a un gran complejo industrial que estaba al otro lado de un ancho riachuelo de aguas asquerosamente turbias y que en su escaso cauce y corriente abajo se veían dar vueltas numerosas bolsas de basura negras, forros de neumáticos y todo tipo de desperdicios, y por más que se acercaban a este la rubia mas se confundía.

Hasta que una vez que ya cruzaron el precario afluente por un puente hecho de bloques de cemento el cual ni siquiera contaba con barandas, y cuando al fin ingresaron en aquel desolado lugar nuestra ya muy asustada rubia cayó en cuenta que estaban al medio de una gran zona de industrias abandonadas, solo se veía que por las solitarias calles de la tan devastada ciudadela fabril deambulaban numerosas jaurías de flacuchentos perros callejeros en busca de comida, mientras el vejete ahora a lenta velocidad mas se internaba en aquellos suburbios, la ciudad capital había quedado varios kilómetros atrás.

–Y porque hemos venido a este lugar…!?, si estamos prácticamente al medio de la nada…, -balbuceaba la rubia debido a la impresión y temor que le causaba la desolación imperante,

–Jejejeje ya lo sabrás zorrita… no te me impacientes… Jejeje…, -el jardinero seguía internándose por callejuelas abandonadas.

La rubia ahora veía que en ciertos puntos del complejo habían numerosos grupos de vagos que se entretenían bebiendo a destajo en los abandonados asientos que alguna vez debieron ser ocupados por abnegados trabajadores en sus horas de descanso, vio también un cine abandonado que en sus paredes habían pegados propagandas de productos antiquísimos y que ya ni siquiera existían en el mercado, como también vio inmensos galpones que estaba cerrados con gruesas cadenas y candados oxidados.

Mientras más avanzaban por esos deshabitados y grises parajes de cemento el triste paisaje se ponía cada vez mas escalofriante debido a lo lúgubre y al tremendo basural que se veía por donde se le mirara, y una vez que el carro llegó a lo que parecía ser una desierta plazoleta fue cuando se detuvieron.

–Bien rubia hemos llegado a destino, -le dijo don Pricilo a la extrañada mujer a la vez que se la quedaba mirando.

–Hemos llegado…!?, y que hacemos ahora…!!??, -la ninfa aun no se explicaba que era lo que estaban haciendo en ese horrendo lugar.

–Pus bajemos del carro y te lo explico… Jejeje…

Andrea totalmente confiada y a sabiendas que el vejete andaba con ella abrió la puerta del copiloto y se bajó para quedarse mirando en forma desconcertada aquel arruinado paisaje sub urbano al cual la habían llevado, en eso cayó en cuenta que el viejo en vez de bajarse del carro puso el motor de este en marcha para darse la vuelta, por lo cual la hembra pensó que el vejete se estaba acomodando para estacionar, en eso lo vio bajar el vidrio y que le decía:

–Ves esta plazoleta abandonada?, -el vejete mientras le consultaba se dio a observarla por última vez, que tentadora se veía la mujer con ese chaquetín que le llegaba hasta la mitad de sus bien ponderados muslos dorados, y que se le ajustaba a la perfección en cada curva de su cuerpo al estar anudado a la altura de su cintura, fue la hembra quien lo sacaba de sus pensamientos.

–Si… la veo…! y que tiene esa plazoleta…!? Oiga y Usted no se bajará?, -le preguntó finalmente la ya más que preocupada mujer, algo en su mente le hizo presagiar que algo malo le estaba a punto de ocurrir.

–Bien… escúchame con atención pedazo de zorra… pasado mañana como a esta misma hora te vendré a buscar a este mismo lugar, jejejeje…

–Queeee…!!???, Que me está diciendo…!!??, -las dudas de la ahora nuevamente escandalizada ninfa acababan de ser aclaradas, el viejo abiertamente le estaba notificando que se proponía a dejarla sola en aquella tenebrosa ciudadela industrial abandonada.

–Lo que escuchas preciosa… Jejeje, este es tu castigo por haberme hecho quedar en ridículo delante de mis amigos, te quedarás aquí hasta pasado mañana, jejejeje…

–Oiga…! Usted no puede hacerme esto…!! Si aquí no hay nada…!!, ni siquiera sé donde estoy parada… y está lleno de vagabundos…!!!

–Bueno ese es tu problema, la cosa es que tendrás que valerte por ti misma para sobrevivir estas dos noches que se te vienen, jejejeje…

–No lo creo…!, -le contesto finalmente mirándolo con sus ojos verdes bien abiertos, y con su carita totalmente despejada de sus rubios cabellos al haberlos traído tomados con un pañuelo, pero la rubia seguía con sus palabras llenas de incredulidad, –No creo que de verdad me este haciendo esto…!!!, este lugar está lleno de hombres o acaso usted no los vio cuando veníamos!?

–Pus si lo estoy haciendo desgraciada, y claro que está lleno de vagos y maleantes, y lo mejor que puedes hacer sobre todo por tu bien será que les prestes a ellos todos tus agujeros para poder subsistir de aquí hasta dos días más, jejejeje, total… eso es lo que a ti te gusta no?,

–No…! don Priciloooo…!!!, -Andrea ya caía en cuenta que esto no era una broma de mal gusto, sino que era su castigo por la falta cometida, –Por favor no me deje aquí…!, no se vaya…!!, espere…!!!, -le seguía implorando y siguiéndolo a un lado mientras el vejete lentamente ya comenzaba a avanzar con el carro.

–Pasado mañana a esta misma hora y en este mismo lugar… suerte zorraaa… nos vemos el jueves, jajajajaja…!!!!

Y así finalmente el viejo aceleró perdiéndose con el vehículo por las solitarias callejuelas del inmenso complejo industrial abandonado dejando a la rubia sola y a su suerte.

Andrea se quedó parada mirando como el viejo desaparecía en uno de sus propios vehículos. Aun no daba crédito a lo que estaba sucediendo, su corazón le latía a mil por hora, no sabía si largarse a llorar de impotencia o mearse ahí mismo al verse abandonada en aquel siniestro lugar donde todo era de lo mas sombrío y tétrico, hasta que por fin tragando saliva y limpiándose unas tímidas lagrimas que asomaron desde sus ojos se dio a ponerse a pensar de lo que iba a hacer ahora.

(Continuará)sex-shop 6