El caso del torero corneado 3ª parte
   Saboreé mi cubata mientras esperaba a Carmen “la pingüino” entretanto desde la barra, advertía las miradas cómplices y bastante picaras de Paquito Roblecaido, este había charlado muy serio con la camarera antes de enviarla a cambiarse, pude ver como la chica enrojecía ante las palabras del encargado antes de desaparecer al fondo del local.
Paquito Roblecaido se acercó a la barra y me dijo bajito y en tono de complicidad:
–         Ya está hecho don Hose luí, la he dicho que es usted un importante profesor de “Educación especial” para personal domestico y empleadas de banca que pretenden ascensos rápidos, la he convencido de que va a dedicarla algo de su valioso tiempo en enseñarla “ciertos modales” así que no le causara problemas.
–         Mira Paco que si se rebota en la primera lección, podemos acabar en comisaria espero que la hayas convencido bien.
–         ¡No se preocupe! ya la he dicho que si la lía va a la calle, los días que falte no se la descontaran del sueldo por respeto a usted y a don Celedonio, será dócil… hasta cierto punto,
Solo fueron diez minutos de espera antes de verla reaparecer vestida de calle, me fije en su delgado cuerpo según avanzaba hacia mí una vez cambiada y sin su ropa de pingüino, ahora vestía una corta camisa blanca con cuadraditos azulones cuyos dos primeros botones estaban desabrochados, dejando entrever un top blanco así como el nacimiento de sus opulentos y juveniles pechos,  parte de su cinturita quedaba al aire y adornaba el hueco del ombligo con un piercing simulando una perla, completaban su indumentaria unos tejanos piratas de color gris que moldeaban su bonito culo y que tenían un par de rajitas en los muslos, calcetines blancos y unas deportivas verdes de mercadillo pero nuevas.
Luego me fije más en su cara, no era una belleza clásica pero aquella chica de veinte añitos estaba bastante bien, se había maquillado rápidamente en su vestuario, destacaban sus ojos grandes de color miel y la nariz recta del tamaño adecuado, labios finos y cara larga delgada con barbilla en punta, se acercó con paso decidido a su jefe y este le dijo varias cosas al oído que la hicieron enrojecer nuevamente, tras eso salió de detrás del mostrador y se acerco a mi diciendo:
–         Buenas tardes me llamo Mari Carmen Prieto, me ha dicho mi jefe que debo ir con usted y obedecer sus órdenes, dice que me dará un cursillo especial y rápido para el tema del trato a los clientes.
–         Si Carmen es verdad, te daré ese cursillo pero no es solo presencial, deberás ganarte el aprobado y hacer todo lo que te diga, sea lo que sea y sin protestar, ¿ya te ha comentado mi buen amigo Paquito que si suspendes vas al paro?
–         Si pero que sepa que voy a comentárselo a un amigo sindicalista de mi novio, no me parece que esto sea legal.
–         Mira tía por lo que a mí respecta ya has suspendido, ¡por bocazas! anda y veste a la mierd…
Me alejé de ella cuatro pasos en dirección a la salida, ella vino corriendo a mi lado y me cogió por el brazo diciendo:
–         Espere hombre, no se enfade pero entiéndame esto es muy irregular, además hay mucho cabrito suelto por el mundo.
–         Ya lo sé Carmencita, pero no me seas simple ¿crees que el amigo de ti novio te ayudara gratis? jo jo jo, ¿Qué tal la chupas? porque eso es lo menos que te pedirá por dos consejos y una ayudita.
–         Dice mi novio que b… ¿pero eso a que viene? Que sepa que no hare nada que…
–         Mira Carmencita vamos al grano, para empezar llámame Hose Lui, sin don pero con ligero acento andaluz si es posible porque eso me pone bastante, para continuar debes saber que me vas a ayudar en unos asuntos de investigación.
–         Pero… el señor Francisco me ha dicho que usted era…
–         “Educador especial” si lo soy, pero también me gano la vida como detective princesa, ahora mismo y para que lo entiendas estoy siguiendo a una tía, tú me ayudaras y entraras en sitios donde yo como hombre no podría sin despertar sospechas.
–         ¿Vale pero y yo que gano con eso? mi empleo en el bar no es una bicoca y el sueldo… una caquita.
–         Mira nena, el paco no te va a descontar del sueldo los días que faltes, además el marido de la que seguiremos tiene tela en cantidad, si eres lista podrás… digamos consolar al tipo una vez que se divorcie de su actual pendón, es socio del club y sin duda seguirá visitándolo para solazarse de sus penas, cuando venga tu le pondrás las copas y si eres lista quizás algo más, si te lo montas bien serás tu la que se gaste su dinero en lugar de la zorra a la que vamos a seguir, pero eso tiene un precio y es que mientras dure la investigación harás Todo lo que te diga ¡TODO! Y a ser posible sin tonterías ni memeces, incluso si te portas bien te dejaría ayudarme en alguna otra movida más adelante ¿conforme Carmencita?
Ella me miraba con los ojos muy abiertos y la boca apretada, tras unos segundos de meditar lo que la había dicho contestó con tono andalú:
–         Pues claro que toy conforme Hose lui, un tío forráo y dinerito fresco que pillar ¿Cuándo enpesamo? odio ser pobre, por cierto no me llame Carmen así solo lo hace el gili del jefe, en casa me llaman Mamen.
–         Empecemos nena, estoy conforme y te llamare Mamen si quieres, para empezar seguiremos a la pájara cuando salga y te pillare algo de buen vestir pues no vas acorde con la tía a la que has de seguir, tu ropa desentona un poco de la suya.
–         ¿Qué le pasa a mi ropa? Me sienta bien y es cómoda, mi chico dice que…
–         Pasa nena, que te realza el tipo y estas muy buena, se supone que debes pasar desapercibida al seguir a alguien, si todos los tíos con los que te cruces te van a mirar o decir algo puedes mandar a hacer puñetas un seguimiento discreto de tu víctima, por no mencionar que a la Puri por lo que parece también le van las tías, no sería bueno que te tirase los tejos por ir demasiado guapa o sexy, ¿entendido?
–         Si jefe, entendido pero tu pagas la ropa.
–         Vale ojos bonitos.
Mientras esperábamos a la Puri fuimos hacia la parada de taxis, delante de todos estaba el que me trajo, deduje que el conductor en lugar de irse se puso a la cola y ahora me tendría que llevar por narices, también observé que estaba hablando por el móvil y tenía una bronca con alguien, mientras esperaba a ver salir a la zorra me entretuve charlando con Mamen.
–         Pues sí que tarda la tía esta.
–         ¡La muy puta! estará chupándosela a Dani como todos los días que viene, es lo último que hace antes de irse.
–         ¿Quién es ese Dani, otro masajista?
–         ¡Que va es el profesor de natación! bueno… y también mi novio.
–         ¿Se la chupa a tu novio?
–         Bueno si… pero es que estamos ahorrando para los muebles y asi se saca un extra, además el dice que no disfruta, pero se sacrifica porque me quiere y no hay mucho curro.
–         Ya, menudo mártir que está hecho el pájaro.
Vi aparecer finalmente a la Puri, se dirigía hacia su Mercedes con chofer rubio cachas de serie, mire a “mi taxista” viendo que había colgado el móvil y saqué el mío simulando tener una conversación, a la vez que indique a Mamen que entrase en el taxi, el chofer miro sonriente a la guapa joven que entraba en su vehículo, pero cambió la expresión de su rostro al verme entrar detrás.
–         ¡Oiga usted fuera del taxi! –Dijo muy mosqueado y enfadado.
–         ¡chissst cállate pringáo, estoy hablando por teléfono!
Había llevado el dedo a los labios mientras decía esto y sin hacerle caso me senté cerré la puerta y seguí disimulando:
–         Si cariño, si lo sé, no te preocupes que no le diré nada si veo a ese imbécil, anda y se buena que luego en compensación te voy a dar el doble por donde quieras… si cielo hasta que aúlles de gusto amorcito como siempre… chao gatita, un beso.
Simulé colgar el móvil y me lo guardé en el bolsillo, el taxista me miraba de reojo pero no se esperaba el capón que le di mientras le gritaba:
–         ¡Chivato cotilla! Anda que has tardado poco en decirle a tu maría lo de la corbata, ¡serás gilorio! ¿estas empanaó o que te pasa?
–         Pero… pero oiga, a ver si se calma, a mi no me pega nadie en mi coche.
El tío intentaba responder y manoteaba mas que un mono loco, pero enseguida le calmé con una colleja bien dada.
–         Andando bobarras, que eres tan tonto que seguramente seas culé, ¡que te estoy vacilando! no conozco a tu churri, solo es una broma, anda tira p´alante y sigue a ese mercedacos marrón que pasa.
El taxista desconcertado y atontado por la colleja decidió con su pequeña mente no ponerse chulo, seguimos al coche en dirección al centro, el me miraba por el retrovisor y la mamen me  dirigía vistazos de inquietud, decidí dar un vistazo a lo que había grabado la cámara en los vestuarios.
Las escenas de la Puri recibiendo su masaje con final feliz me pusieron a tope, la tía estaba buenísima y la chinita aunque flaca estaba de toma pan y moja, disfrute de cómo la hacía disfrutar mientras me ponía cómodo abriéndome la bragueta para aliviar la presión de mis partes bajas, la mamen miraba la pequeña pantalla con un ojo y con el otro mi paquete, cuando vio entrar en escena a “Amin el marronazo” y sacarse la bicha la chica abrió la boca asombrada por el calibre del moreno, rápidamente me baje el eslip y empuje por la nuca a mamen hacia mi “cabeza inferior” ella no se resistió y al tener la boca ya abierta se encontró casi de golpe con mi glande entre sus piños.
 

Mantenía la cámara y su pantallita en el asiento entre mis piernas, Mamen no paraba de chuparme suave mientras miraba la pantalla, supongo que estaría pensando en que se la chupaba a Amin o a su novio Dani, me importaba un carajo pues por fin me la estaban comiendo y esta vez no me preocupaba de que me hicieran un surco en el pito, Lola lo hacía bien pero esta… no veas, su tierna lengüecita lo recorría todo mientras sentía los labios presionar bajo la corona del prepucio, una de sus manitas comenzó una lenta paja sobre mi verga a la vez que la chica aumentaba la velocidad de su boca, en la pantalla Amin enculaba salvajemente a la Puri.
El taxista colocaba el espejo para ver lo que ocurría en el asiento trasero, le di un par de voces para que no perdiese de vista al Mercedes y me centre en la mamada, la cámara ya no importaba para mí pero Mamen no dejaba de observarla a la vez que se desbocaba excitada y su cabeza aumento más el trajín sobre mi polla, sentía como tocaba la campanilla en cada movimiento, regueros de saliva bajaban por la columna de carne, sus labios me presionaban subiendo y bajando, la lengua me alborotaba velozmente el prepucio y no tardé en sentir que me corría dentro de aquella calida boquita de mamona consumada.
–         Prieto mamen, prieto. –Exclame a punto de correrme.
–         Prreeseenteee –Respondió con la boca llena de carne.
–         Ahhh quieroooo decir, que aaaprieeetees, me voy a correeer.
Me hizo caso y apretó un pelín más, al tiempo que se preparo para lo que la venia dentro, me corrí medio minuto después llenando su boca de espesa leche que consiguió tragar en su mayoría, lo poco que no engulló resbalaba de su interior por las comisuras de aquella boca tan bonita, su lengua lo rebaño instantes después mientras estábamos parados en un semáforo y un autobusero lo veía asombrado por la ventanilla del taxi.
Un semáforo más adelante mientras me guardaba el pito en su sitio la chica se arrellanaba en el asiento, había tragado todo lo que pudo pero la quedaba alguna manchita, como soy un romántico escupí en un pañuelo no muy sucio y lo use para limpiarla la boquita, luego dije:
–         Espero que el tentempié de mortadela te haya sentado bien Mamen.
–         Me ha gustado bastante, pero el relleno de mi chico sabe mejor, olvidé mencionar que me encanta ver pelis porno y que me descontrolo cuando me ponen una, normalmente no soy una chica fácil así que espero que no me tome por lo que no soy, don hose lui.
–         No te preocupes guapa esto quedara entre nosotros, como prueba puedes tutearme.
Me esperaba una investigación caliente, no solo por la Puri y su ninfomanía sino por mi ayudanta y su afición a las pelis porno, mire con afecto a mi cámara y me dispuse a cumplir el encargo del “Niño del estoque” con mucho gusto.
Continuara…
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Bueno amigos, ante todo debo decir que respeto a los taxistas y a los culés lo mismo que cualquier otro colchonero de verdad.
En este episodio he prescindido de algún chiste para que podáis conocer a Mari Carmen, es decir Mamen, como siempre espero no molestar a nadie por el tema del vocabulario, va con el personaje, ya seguiremos con las aventuras de Hose luí en breve, entretanto…
¡Sed felices!