En ocasiones la vida nos lleva a experimentar situaciones,  que ni en nuestras fantasías las hemos considerado, pasiones dormidas que esperan el momento propicio para irrumpir en nuestra  realidad,  desencadenando  una confusión de emociones y deseos…y ahí estamos,  presos de nuestras propias  debilidades, diciendo simplemente: heme aquí…
_Que le vas  a regalar a Nicolás, por el día del amor?
Medité unos segundos antes de responder:
_Aún  faltan unos días para vitrinear, pero quizá una colonia, un reloj, no se, siempre se me ha complicado  elegir regalos  
_Claro, si se tiene inclinaciones clásicas como las tuyas, eso de los regalos se torna una tarea de lo mas tediosa  pero…. para una mujer como yo….
_ No me digas? Tu  siempre tan humilde Adriana  y que es lo que recibirá el afortunado Felipe este año?
_Pues hay algo que ronda  mi cabecita, que te parece fotos…digo, fotos muy sexys de su mujercita linda
_Suena bien, aunque después de 8 años de matrimonio debe estar aburrido de verte jajaja , mejor regálale la clásica colonia.
_Julia, no pierdes oportunidad de ser odiosa,!!! …. ya hablando en serio,  me gustaría unas fotos muy sugestivas, tú sabes unas tomas que lo pongan a mil 
_Sabes… después de todo no me parece mala idea, los  hombres  siempre necesitan recordar  que seguimos estando rebuenas como dicen ellos.
_Cierto y perdóname pero de seguro tu Nicolás no es la excepción…así que…será que te apuntas a la idea?
_humm, déjame pensarlo, pero si no me animo al menos me ofrezco de fotógrafa, para eso estamos las amigas no?
_Genial, la pasaremos súper  y ya  veras  que buen agradecimiento nos dan.
_Mmmm  si es el tipo de agradecimiento que imagino, creo que al menos pensaré en la posibilidad de intentarlo
_No se diga más, vente el domingo  a mi casa, Felipe me dijo que tenían partido de futbol  así que aprovechamos y lo planeamos todo, te parece?
_Ok, de seguro Nicolás también va, así que tendremos tiempo para ver que resulta de tus locas ideas
_Bieeen!!!!!  Siempre termino convenciéndote
_Todavía no he dicho que si eh?
_No hace falta amiga…no hace falta ,…. ahhhh  y no olvides traer tu lencería mas sexy, tendré lista la cámara y todo lo que haga falta.
_Ya veremos,  ya veremos y ahora te dejo,  mañana continuamos con la plática
Cerré el teléfono y no pude evitar sonreír, Adriana siempre me sorprendía con sus locuras, y desastrosamente mas que seguido solía dejarme arrastrar por ellas, bueno no es que no me guste hacer cosas diferentes, solo que mi amiga con su aire fantasioso me había hecho pasar  por cada experiencia desatinada,  pero no puedo negarlo, también nos habíamos divertido  a lo grande; no en vano éramos, amigas, confidentes y hasta compañeras de trabajo, lo compartíamos todo, pero nunca imaginé que la palabra todo llegara a implicar tanto… 
A medida que avanzaba  la semana  su idea me parecía  más atractiva,  y en varias ocasiones me  situé frente al espejo, practicando alguna pose erótica; si me iba a involucrar en  su juego,  al menos debía ser competitiva puesto que no estaba dispuesta a permitir que la sensualidad de mi amiga me hiciera sombra.
Seleccioné algunas prendas con diseño atrevido,  colores fuertes que resaltaran mi piel morena,  incluso me di tiempo para alguna tarde pasar por una tienda de lencería y adquirir unas cuantas  piezas de tinte mas audaz, porque no? después de todo la idea era ponerlo a mil.
Como habíamos pronosticado, el domingo  en la tarde nuestras parejas agarraron sus mochilas deportivas y se hicieron humo, ya sabíamos que  eso terminaría en una reunión de amigos,  alzándose unas cuantas cervezas,  así que me enfundé en un jean,  tomé mi bolsa  de accesorios y me dirigí a casa de Adriana que ya me esperaba.
Apenas toqué el  timbre y  la rubia me recibió con su mejor sonrisa, Adriana era hermosa pero hoy si que estaba divina se había retocado  con colores satinados, sus ojos miel brillaban de emoción bajo esa capa espesa de rímel que alargaba sus pestañas sin misericordia; los labios teñidos de  rojo sangre, y las mejillas roboradas, le daban un aire de mujer fatal, que difícilmente yo conseguiría; hay que reconocerlo ella era más atractiva, aunque cada quien con lo suyo y para gustos, colores.
Sin poder evitar  seguí examinándola, estaba envuelta en una salida de cama, pero ya sabía yo lo que había bajo esa seda, unas curvas de una treintañera en todo su esplendor.
_Al fin llegas…ven, tengo todo listo en mi habitación.
Seguí tras sus pasos, y apenas abrió la puerta de la recámara se deshizo de la bata
_Y como me ves?
Estaba vestida con un biquini que apenas cubría su pubis, y dejaba a la vista toda la estructura  curveada que cualquier mujer desearía tener, por si fuera poco era dueña de unos pechos grandes que bajo un brasier de media copa, parecían ofrecerse como frutas maduras a un hambriento. No suelo ser de las mujeres que admira el cuerpo de otras féminas, salvo cuando por  envidia me entretengo en buscar algún defectillo, pero esta vez, si  que valía decir:
_Estas regia amiga, preciosa!!….  con mas chabacanería  le hubiera dicho que tía mas rebuena!!  Pero que bahh,  no quería que aquel comentario pudiera ser mal interpretado.
Se sentó en la cama y mientras   no dejaba de admirarla,  tomó su paleta de maquillaje, y empezó a dar a mis s parpados unas cuantas pinceladas de tono  dorado, me colocó un rubor cobrizo y un labial brillante.
_Listo, estás  preciosa!! pero ya quítate esos jeans, que así no te dejo posar conmigo.!!
_Posar contigo? Pensé que eran fotos independientes.
_Pues de hecho sí, pero…estuve pensando en que deberíamos aprovechar y también hacemos una sesión juntas, digo, la idea es impactarlos, y pues las dos juntas, una rubia y otra morena es un contraste bastante atrayente no crees?
_Jajaja, o sea pretendes que tu esposo me vea semidesnuda…qué no te importa eso?
_Ay no seas anticuada Nicolás también me vería y supongo que no te molesta, además nos han visto infinidad de veces en la playa.
 Pensé en negarme, pero había algo  de razón en su argumento,  además, de nada  serviría oponerme  mas que para que  ella insistiera hasta convencerme, y la verdad es que me gustaba la idea, es más me daba un estremecimiento de tan solo imaginar la expresión de Felipe al verme  en poses sugestivas, era extraño pero  exhibirme para alguien  que no es mi pareja   me resultaba aun mas excitante.
Mientras decidía  que responder, se me vino la imagen de Felipe, rudo, fuerte como solo el sabia serlo, su piel tostada, su aire sinvergonzón,  el guiño coqueto que solía hacerme a escondidas de Adriana, y aquella imagen se mezclo con la de Nicolás, mas sutil, mas estilizado pero igual de masculino y deseable, su sonrisa amplia,  su impetuosidad y sin quererlo me deleitaba comparándolos…
_Heyy ya terminaste de fantasear? o requieres más tiempo?
_Jajaja Adriana tu siempre con tus ideas
_humm mis ideas….mejor quita esa carita de boba para ver si me convences…. no me digas que fantaseabas con… mi esposo!!!
_Queeeé!!! Ahora si enloqueciste
_Bueno, bueno  no te alteres, después de todo seria lo mas normal…Felipe es guapo y no creo que tu estés ciega…
_Ya deja de decir tonterías, lo único que haces es reconocer que alguna vez has fantaseado con Nicolás o me equivoco?
_Jajaja tienes razón mejor dejemos de decir boberías…
_Jajaja o sea que si!!!! Has fantaseado con mi marido!!…
_Es guapo al igual que Felipe…pero mejor dejamos el tema
Nos conocíamos demasiado y  la risilla nerviosa de ambas nos delataba, pero todos fantaseamos no?  nada hay de malo en ello…
En fin dejamos el asunto,  y para evitar el tema escabroso opté por quitarme  la blusa, y  los pantalones, dejando a la vista un conjunto interior  fuxia,  tan sugestivo como el de Adriana,   ella me miró con la misma insistencia que yo hace un rato lo hiciera con ella, sí,  mis encantos tampoco pasaban desapercibidos a sus ojos; vamos si apenas éramos unas treintañeras que aun  teníamos todo en su lugar.
_Julia, no puedo menos que decir que estas preciosa,!!   No quiero ni imaginar lo que opinaran ellos.
No cabe duda éramos unas expertas en reiterarnos halagos, que si tu brasier, que si la cola, que si el cabello, ambas sabíamos perfectamente lo que queríamos oír, pero eso no quitaba que el trabajo fotográfico pudiera terminar siendo un gran regalo para ellos y una buena diversión para nosotras.
La primera toma fue de Adriana, recostada sobre la cama, con la una pierna semi flexionada dejaba entrever  sus muslo internos,  resaltados por  un par de ligueros negros que hacían juego con  una transparencia que delataba su pubis; su cuerpo se arqueaba  ligeramente marcando la cintura; uno de sus brazos protegía  sus senos semidesnudos mientras  el otro formando un ángulo reposaba cerca de su rostro ladeado sensualmente a la izquierda.
Lance el flash y giró  ofreciéndome el amplio panorama de sus muslos, y el pronunciamiento de su cadera, así como el hilillo perdido en su  redondez trasera, su cabello caía sobre la espalda desnuda  y su mirada penetraba salvajemente el enfoque; cada movimiento suyo era digno de perpetuar en una fotografía.
Al llegar mi turno,  opté  por ubicarme de rodillas sobre el lecho, con los muslos separados, que permitían la visión  lasciva de mi pubis, en la parte superior llevaba una camisa desabotonada que mostraba casi la totalidad de mis pechos desnudos, mientras mordía sensualmente el puño de la manga insinuando  que ansiaba destrozar mis prendas.
Durante casi dos horas nos realizamos varios tipos de fotos, pero las tomas que realmente

me parecieron eróticas fueron aquellas en las que aparecimos juntas…

Preparamos el trípode para la cámara y el temporizador fue el aliado que capturó los instantes en que  Adriana  se paró  detrás mío rozando mi espalda con  sus pezones, sentí un escalofrío al tenerla tan cerca, mas aun cuando sus manos cruzaron hacia mi torso y abrazaron la desnudez de mis senos, nunca había tenido a una mujer tan cerca, al menos no tocándome los pechos y eso me daba una sensación extraña, pero me sonrió con candidez  y acomodó su barbilla sobre mi hombro y no hice mas que acariciar su rostro  con dulzura y con mi otra mano cubrir mi pubis desnudo…
También seleccionamos una en la que Adriana  estaba de pie con el brasier en la cintura, mostrando el esplendor de sus senos,  levantó sus manos hasta ubicarlas coquetamente  detrás de su  nuca y el rostro hacia atrás, mientras yo en cuclillas   de espaldas a la cámara, permanecía con  los muslos abiertos y el rostro casi sobre su pubis.
Revisamos una..otra..y otra mas…
_Listo Julia creo que es un regalo que les  hará fantasear al menos un par de semanas
_Ya lo creo amiga, es mas no sabes como me encantaría ver la cara de Nicolás cuando te contemple, si que se sorprenderá.
Mentía deliberadamente puesto que lo que me hubiese gustado era presenciar   el desconcierto de Felipe ante mi desnudez… eso me estaba causando un morbo inesperado, tanto que empecé a sentir un cosquilleo entre mis piernas.
_Pues Felipe estará encantado de ver las tuyas Julia…. de verdad es una lástima que nos perdamos sus expresiones.
_Y si….
_Y si….
Ambas reímos con complicidad ante la coincidencia de querer decir lo mismo
_Trato hecho!!! Se las mostramos juntas dije intercambiando un brillo malicioso de miradas.
Esa misma tarde acordamos que les daríamos la sorpresa el viernes, después de la cena a la que seguro nos invitarían como celebración del día de San Valentín, y para eso faltaban 5 largos días. No se cual de las dos estaba más emocionada, porque no hablábamos de otra cosa que no fueran las dichosas fotografías, y   no puedo ocultar que, durante esa semana  mi libido  se disparo  por las nubes, tanto que ni siquiera cabalgar sobre Nicolás saciaba mi hambre y  en mas de una madrugada tuve que desahogarme con el delicioso vicio solitario.
Llegó el viernes,  Adriana  y Felipe pasaron a recogernos, vino la típica cena, el típico brindis, las típicas demostraciones de afecto…no se porque algunos hombres son tan predecibles en eso de las celebraciones. Entre sonrisas y miradas cómplices les anunciamos que les teníamos un regalo especial en casa, y claro también vino la típica reacción….
En cuestión de minutos llegamos a casa de Adriana, ella había dejado en la nevera una botella de vino, y cuatro copas sobre la mesa de centro, que anunciaban la continuación del festejo, Nicolás muy presto se adelantó en servir las bebidas, mientras las dos nos acomodábamos en los sillones.
_Listo niñas donde están nuestros regalos, no nos hagan esperar más
_Nicolás tiene razón,  tanto misterio y espera, no se me hace justo para con nosotros
_Lo único que te aseguro Nicolás es que este obsequio  es mejor que la típica colonia  que anualmente  recibes Jajaja
_Que divertida Adriana, tu siempre tan graciosa, se nota que eres mi mejor amiga dije sarcásticamente.
_Jajaja y  Adri mi amor  cual es tu regalo?, espero que no sea el clásico bóxer de cajita
Reí con verdadero gusto  del comentario, y aun mas de la cara que puso Adriana, agradecida le lancé un beso disimulado  a Felipe, el sonrió con pillería  y me envió otro  y esta vez  inusitadamente  mi sangre se calentó.
Bromeamos un poco más,   y al cabo de unos minutos conscientes de que ya los habíamos desesperado lo suficiente Adriana, encendió la pantalla, conectó los dispositivos, y sin más aspavientos aplastó el play.
La primera foto era de Adri, recostada de lado, envuelta en una sábana que dejaba ver la mitad  de sus pechos, la frazada cruzaba por la cadera dejando sus muslos y una buena parte de su cola al descubierto
Era una de las fotos más sutiles, sin embargo se hizo un silencio sepulcral, Nicolás carraspeó y se reclinó en el sillón, sin poder disimular su grata sorpresa, a  mi amiga se le notaba  tensa esperando la reacción de Felipe quien volteó  frunciendo el ceño y reclamándole con la mirada.
Aquello no olía bien,  así que para evitar que terminara el show antes de lo previsto, no se me ocurrió otra cosa que  aplastar la tecla de avance, descargando una  foto mía para equiparar las cosas.
El rostro de Felipe se suavizó transformándose  en una gesto de  satisfacción, no así la cara de  Nicolás que se convirtió en un reproche; volteando hacia Adriana, le supliqué con mis ojos que hiciera algo,  ella entendiendo mi mensaje, procedió  adelantar unas cuantas  fotos individuales y como un intento de contentarlos a ambos dejó una en la que aparecíamos juntas, sí,  la rubia y la morena semidesnudas para dejarlos sin ganas de hacer más reproches.
A medida que pasábamos de una fotografía a otra, se notaba  que el aire de tensión  cambiaba  en placer para los sentidos, cada imagen carnal despertaba su apetito, y cada cuerpo desnudo sus ganas de poseerlos.
Nicolás se aflojó el nudo de la corbata y de un bocado bebió su copa como si quisiera controlar la excitación que evidenciaban sus gestos; Felipe no quitaba la vista de la pantalla y  un tanto mas lanzado    dio un agarrón a su bragueta, en cuestión de un par de minutos , un gran bulto latía en la entrepierna de ambos, y una mirada sucia en sus ojos, sí,  las fotografía generaban  su efecto, pero ninguna  había meditado en que aquel inocente regalo (bueno no tan  inocente) podría conducirnos a una dimensión inesperada.
Las fotos  se intercalaban con disimulados repasos a nuestros cuerpos, las  fugaces ojeadas, se transformaban en miradas  más directas, tomando tintes descarados,  sin que al parecer importara quien fuera pareja de quien…
 No podía impedir  que mis pezones desfachatadamente  punzaran la tela,  tampoco controlar el revolotear de mi mariposa pelviana; era como si  mi cuerpo me traicionara  anunciando mi disposición de hembra y a juzgar por las señales de Adriana, ella también se encontraba en una fase de franca alteración.
Sin dar explicaciones Felipe se incorporó acabando con ese estado de delirio, salió en dirección al recibidor y Adriana presurosa  fue tras él; escuchándose  apenas su suave taconeo confundido con el  murmullo de sus voces,  repentinamente  la sala quedó a medias luces y entre sombras se dibujó ante nuestros ojos la imagen erótica de sus cuerpos agasajándose contra la pared. Suaves gemidos los delataban y sin importarles nuestra presencia, se sobajeaban  buscando placer. Su vestido se desmoronó hacia los pies, y su cuerpo se dejaba moldear por aquellas manos escultoras, que se apropiaban de todo, sería un milagro mirar esa escena  sin dejarse arrasar….
Un cruce de miradas con Nicolás fue suficiente para que se abalanzara sobre mí, sus besos sabían a adolescencia, a morbo guardado, sus caricias a perversión; nuestras lenguas  se buscaron con desesperación y nuestros cuerpos también.
No había lugar para caricias dulces, nuestra piel estaba hambrienta de lujuria, y mientras  él bajaba desde mi cuello hacia mis pechos, yo intentaba alcanzar su bragueta.
Le empujé contra el sillón  abrí  el zíper,  fundí mi cara en su pubis buscando  su aroma y al contacto de mi rostro su falo brincó  reclamando mi lengua, abrí mi boca para apagar el fuego  que probablemente despertaba el cuerpo de otra,  otra que a escasa distancia nuestra,  era apercollada contra un esquinero… no había lugar para racionalizar,  no cuando la pasión nos vuelve animales.
Mientras se la chupaba a Nicolás me deleitaba  mirando como Adriana era  cogida como una perra,  las caderas de Felipe se agitaban con furia contra ella  mientras su mirada se perpetuaba en la mía, cada embestida que daba la sentía en mi sexo y cada una de mis succiones se las dedicaba a él.
Lamia suave, deslizando mi lengua desde el tronco, ascendiendo hasta la punta, bajaba por aquel camino venoso que parecía engrosar aun mas aquella vara ansiosa de caricias.  Nicolás acompasaba sus gemidos con un levantamiento de su cadera, y pese a todo el placer  que le daba, sus ojos no evitaban deleitarse contemplándolos a ellos.
Con una mamada  profunda apresuraba su venida y él queriendo detener su descarga buscó con desesperación mi sexo, lamió mis ingles y secó con su lengua la humedad de mi vulva; mis gemidos lo animaban a hundir sin descanso sus dedos en mi centro produciendo mucho placer, que me hacia tirar de su cabelloy  rasguñar su espalda … fue en ese instante  cuando mis ojos chocaron esta vez con los de Adriana, ella estaba de pie, contemplándonos. Lentamente se aproximó, paso a paso, hasta rozar con sus pezones la espalda de Nicolás…
Hubo tan solo un segundo en que decenas de preguntas se agolparon en mi cerebro, preguntas sin respuesta, repuestas fuera de lugar y como si quisiera acallar mis dudas Nicolás volvió a besarme y yo respondí a su caricias, aceptando lo que ya era inevitable…
Se volteó hacia Adriana se besaron con  ansias, no se si era algo producto del momento o quizá  ya eran amantes, no lo sabia pero en esos instantes no me importaba, así como tampoco le importaba a Felipe que contemplaba la escena lleno de lujuria.
Ambas nos situamos de rodillas peleándonos por su sexo, mientras el arrimándose en la pared se dejaba hacer, nuestras lenguas recorrían desde los testículos hacia el glande, una junto a la otra, engullendo sin descanso queriendo demostrar quien era la putita que lo hacía mejor. De cuando en cuando volteaba a ver a Felipe que desparramado sobre el sofá se la jalaba de arriba abajo.
Nicolás  inclinándose, señaló a Felipe y pasando su lengua por mis oídos susurró lo que jamás creí llegar a escuchar:
_Date gusto chiquita Fóllatelo…Fóllatelo sin piedad…
Si hubiera estado en total juicio aquellas palabras me hubieran dolido, me ofrecía, me regalaba a su mejor amigo, no le importaba que otro tomara lo que era suyo, pero acaso a mi me importaba que otra siguiera dándole un oral? Acaso yo misma no deseaba ser de Felipe?   
 Los besos de Felipe eran suaves, voluptuosos , llenos de sabor a pecado; su respiración cerca de mi cuello, su sudor mezclándose con el mío, la humedad de su lengua encrespando mis pezones, la carnosidad de sus labios destrampando mi coño, sus manos engarfiadas en mis carnes y su espada buscando donde ensartarse…
Abierta sobre sus muslos, dejé que mis caderas descendieran sobre su pene, probando apenas el capullo, saboreado de poco su grosor, calculando su tamaño una…dos…tres bajadas…hasta que de un sopetón me la introduje completa.
Oscilaba mi pelvis de arriba abajo como si en ello se me fuera la vida, mis pechos brincaban al ritmo de mi  galope, me estaba atragantando de todo, no quería parar pero esa sensación de venirme se volvía mas intensa, aceleré mas y abandonándome en sus brazos dejé que el placer embargara mi sexo. Aullé mientras mi vulva recibía el latigazo de un buen orgasmo.
Felipe me agarró de las caderas echando mis pompas hacia atrás, aquella posición me dejaba ver el galope  de Adriana a la vez que yo recibía mi merecido.
Tuve la libertad de ver como apercancada  a las caderas de Nicolás, Adriana conseguía lo que quería, apretó sus muslos y arqueando la espalda hacia atrás gimió escandalosamente…La pelvis de Nicolás se agitaban más rápido y aquella forma  torcida de apretar las mandíbulas me indico el momento exacto en que se corría.
Felipe También contemplaba la escena, su rubia tendida sobre el sofá, chupaba los residuos de semen, y en medio de un potente gemido también se corrió.
Nos quedamos en silencio, sin saber que decirnos, como si una frase inoportuna pudiera desatar una guerra.
Felipe fue  el primero en hablar:
_Vaya celebración de San Valentín…definitivamente inolvidable
Adriana y yo nos miramos sonrientes mientras Nicolás pícaramente murmuró
Ahora entiendo porque en San Valentín se celebra el día del amor y……..la amistad!!
Los cuatro reímos cínicamente mientras Adriana nos invitó a seguirla.
La amplia cama redonda, vestida de seda, fue testigo de como cuatro amantes amparados por la total   oscuridad de la habitación se prodigaban placer, no se distinguían rostros ni cuerpos, solo sombras que se acoplaban a las mas deliciosas poses de amor, no se notaba quien estaba encima, ni quien fustigaba a quien, tan solo se sentía como nuestros cuerpos se intercambiaban  llenándonos de aromas diferentes, de sudores desconocidos,  de sabores  nuevos…lo único que nos delataba eran los gemidos mezclados con nuestras susurros:
_Te gusta como te follo?…mmm que rica mamada….Uffff…..cógeme mas….que rico papito….dame duro sigue….sigue ….
Ubicada en  cuatro me entregaba al placer, mi coño era penetrado, mi boca taladrada,  mis pechos apretados y a mi no me importaba quien mierda lo hacia, lo único que quería es que se hiciera eterno ese ir y venir de sus cuerpos contra el mio, que tatuaran en mi piel sus  caricias, que me bañaran con su sudor  y me alimentaran con la miel de sus sexos. 
Uno de ellos se volcó sobre Adriana, y sus fuertes gemidos hacían pensar que le rompia hasta el alma, intuyo que la muy viciosa se corrió;  el otro me agarró de las caderas, y doblándome hacia  adelante  intentaba derribar mi muralla trasera, suavemente punzaba abriendo espacio, acostumbrándome a esa extraña sensación de ser desflorada, de ser invadida por mis mas intimos espacios.
 La forma distinta de hacerlo evidenciaba a Felipe, mi cuerpo respondia a sus llamados dejando que me tomara, ingresaba el glande, lo retiraba para volverlo a meter, en cada intento llegaba más profundo obteniendo de un empujón el premio de coronarme…
Sus dedos con rapidez se agitaban  en mi clítoris, mientras  entraba y salía de la estrechez de mi orificio, sus caderas golpeaban más de prisa, con rabia, con furia, sin ninguna contemplación, como lo hace un hombre cuando siente que su tiempo se acaba y que el inexorable momento de su corrida atraviesa su pene.
Se agitó contra mi, derrumbándose sobre mi espalda, mis espasmos gloriosos se confundían con los suyos , asi como nuestros alocados gritos con los jadeos de Nicolas que se meneaba contra  Adriana, la tenia despatarrada, dándole su ración de alimento; ella chocó contra nosotros en su intento de subírsele encima, y a punta de subidas y bajadas exprimió toda su leche.
En nuestros cuerpos quedó  el aroma de nuestras escencias, y en nuestras almas el recuerdo de aquella noche en que gozamos del más delicioso de los placeres carnales.
Que si aun festejamos el dia de San Valentin?….
Siempre…siempre que un recuerdo, nos hace extrañar nuestra piel….
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