UNA EMBARAZADA2Bueno, ¿y ahora que?, supongo que os lo estaréis preguntado, después de haber cortado con Casandra, más o menos sin-titulode forma tranquila y consensuada, se presentaba ante mi de nuevo un mundo lleno de posibilidades, pero yo me preguntaba lo mismo, “¿y ahora, que?”, no tenia ni la más remota idea de que narices hacer con mi vida, habían pasado unas 2 semanas desde la ruptura, era un robot, de casa al trabajo y del trabajo a casa, salía a correr o en bicicleta de vez en cuando para despejarme y mantenerme en forma, sin rumbo ni objetivo, solo parecía descansar.

La 1º idea que se me pasó pro la cabeza era mandar un mensaje como cuando oficialicé con Casandra nuestro noviazgo, pero con una foto de mi rabo y un mensaje “estoy libre”, me parecía gracioso y sin duda unas cuantas acudirían a tener sexo, pero sentía que eso era retroceder al pasado, volver a perderme en el mar del que Casandra, para bien o para mal, me había sacado, descartado. La 2º idea fue estar soltero y sin sexo un tiempo, un periodo de luto o para aclarar mis ideas, pero fue casi tan mala decisión como la 1º, y más con las habituales clases de conducir por las tardes con mis 3 amigas, Alicia ya se había sacado el carnet, pero aun así nos acompaña, y menos mal, era una barrera psicológica, con ella allí no me atrevía a atacar a las otras 2, Lara se mostró aun más ansiosa al saber que había roto con Casandra, y a Naira aun me la tenia que meter entre las piernas para enseñarla a cambiar de marchas, ya lo hacia sola, pero “así me siento más segura”, me decía mientras apretaba su trasero contra mi polla, así que descartado también. La 3º idea fue consecuencia de la 2º, no aguantaba ni un minuto más sin follar, con un dolor de huevos enorme, y tenia erecciones imponentes viendo anuncios de colonias o cosas así, me masturbaba a diario 2 o 3 veces pero dios sabe que no era lo mismo, así que se me ocurrió que podría llamar a Eli, o a mi Leona y desfogarme con ellas, estarían encantadas. Pensé que así podría ir tirando.

El día que me decidí a llamarlas, casi escrito por un ser macabro, me llamaron del trabajo, al parecer iban a cerrar el supermercado y me mandaban a la calle, la noticia me sentó como una patada en los huevos, era un trabajo genial, pocas horas los fines de semana y buen sueldo, pero la crisis empezaba a asomar su feo rostro, me pase 1 semana de papeleos, no me jodia la vida, con el piso pagado y el sueldo del resto de mi casa vivíamos más que bien, ahorrábamos y mi sueldo era entero para mi, que salvo pagarme gasolina y el móvil, me sobraba dinero todos los meses, y de los 40.000€ que aun tenia en el banco de Madamme, había ahorrado otros 10.000€, y más que podía haber sido si no hubiera pagado las vacaciones con Casandra, además me daban un finiquito bastante amplio y el paro máximo al llevar 3 años trabajando allí. Económicamente no era un problema, pero no me podía permitir estar en casa tirado todo el día mientras los demás trabajan, aunque tuviera mi propio dinero, mi orgullo no me dejaba, así que hice lo que todo el mundo estaba haciendo últimamente, buscar trabajo. Como os decía la crisis empezaba y se notaba, apenas llamaban para entrevistas, y todo era comercial, ventas telefónicas o a puerta fría, siempre a comisión, sin sueldo base, aquello me parecía un atropello así que decía directamente que no, pero había pasado un mes desde mi despido y a mi hermana, pese a ser consciente de todo, se le empezaba a agriar el carácter y su cara al verme tirado en casa cuando se iba y volvía de trabajar era para echarse a temblar. La idea de volver con Madamme para que, aunque fuera ficticio, me diera un empleo, se me pasaba por la cabeza a diario, pero el problema era el mismo que siempre, seria rescatar a Zeus, y me daba demasiado respeto, incluso creo que la pobre Casandra soporto una fuga suya el día antes de romper, aquellas 4 veces seguidas rompiéndola el culo sin prestar atención a sus suplicas y lloros, aquel no era yo.

Estaba algo hastiado de pasar todo el día en casa y mi padre me dijo que, sin estar agobiados por el dinero, podría intentar meterme en algún trabajo de los que salían, de ventas a comisión, oído en sus labios y con su rotunda voz, no me pareció mala idea, la verdad era que en casi todas las entrevistas me habían cogido, aunque fuéramos muchos o solo 1, mi labia y desparpajo les gustaba, era yo el que los rechazaba. La siguiente llamada de un trabajo del mismo corte no les colgué al preguntar si era a comisión y me dijeron que si, concerté la entrevista y fui más o menos arreglado, no quería parecer ni muy serio ni muy descuidado, me puse 2 slips de calzoncillos para contener cualquier erección, que por esas alturas un abrazo me la ponía como una piedra, un pantalón de vestir, una camiseta y una camisa a juego, según mi madre ya que yo de eso no entiendo, y un abrigo por encima, empezca a hacer frío. No quería tampoco destacar, más de una entrevistadora se me había insinuado claramente y no quiera conseguir un trabajo a golpe de sexo, me parecía denigrante.

Acudí a la zona financiera de Madrid, la famosa Castellana, casi a la altura del estadio Bernabeu, a las 8:55 de la mañana, como me gustaba llegaría puntual, era un bloque alto de 10 pisos con oficinas, pregunté al portero y me indicó que la empresa que buscaba estaba en al 7º planta, me presenté a la recepcionista entregándole el curriculum y rellenado otro personalizado que me dieron, sentándome en un descansillo en el que había varias sillas y un sillón donde había más gente, rellené el formulario y lo entregué, pese a llegar en punto cuando me habían citado, habían dado la misma hora a por lo menos otras 20 personas, alguna ya esperaban de pie y yo le di mi asiento a una señora algo mayor, casi con edad de jubilarse. Me serené y contemplé la escena, de fondo se veía un largo pasillo y gente sentada a los lados, en habitaciones con mesas y teléfonos, llamando o charlando entre si, detrás de la recepcionista, bastante mona todo sea dicho, había 3 habitaciones pequeñas y de ellas salían y entraban según les fueran llamando, había 3 entrevistadores, un hombre muy apuesto de traje e impecablemente arreglado, una mujer baja y algo feúcha, también bien vestida y por ultimo una 3º mujer, al verla maldecía mi suerte, era una mujer con la piel blanca como la nieve, morena de pelo con un largo peinado ondulado, de al menos 1,85 con tacones negros altos, vestía de forma seria, de oficina pero muy sensual, con una falda ajustada por debajo de las rodillas que estilizaban sus cartucheras y una camisa abierta enseñando un ligero escote, con un chaleco de vestir por encima cerrado a modo de corsé que le realzaban un par de tetas muy bonitas, con el cuerpo fino y delgado, pero con curvas donde tenia que tenerlas, no me dio tiempo a fijarme más por que llamó a otro aspirante para entrevistarlo, comencé a rezar por que no me tocara ella, con el calentón que iba parecería un retrasado delante de ella, y si no me pillaba con la polla tiesa seria un milagro. Los 3 iban saliendo y cogiendo el formulario del siguiente cuando terminaban con el anterior, sin orden, el 1º del montón, trataba de hacer memoria y cuadrar cuanto tardaba cada uno, pero estaba demasiado tenso, y hasta empezaba a sudar. “Raúl” escuché de fondo, al mirar me encontré con el hombre de pie y mi formulario en la mano, con la mujer atractiva cogiendo el siguiente formulario.

-YO: si….soy yo.

-HOMBRE: pasa conmigo………..- suspiré aliviado cerrando el puño con alegría contenida, metiéndome en el cuarto que aquel hombre me señalaba – por favor, toma asiento – me dijo mientras cerraba la puerta y rodeaba una mesa para sentarse enfrente mía.

-YO: buenos días.

-HOMBRE: buenos días….soy Luis – extendió su mano y se la apreté con fuerza en el saludo – bien, vamos a empezar la entrevista…Raúl – leyó en el formulario – 1º te explico como funcionamos aquí y luego me cuentas un poco de tu experiencia laboral.

-YO: de acuerdo.

-LUIS: perfecto, te comento, somos una empresa de seguros, nos dedicamos a todo tipo de pólizas, ya sean a particulares o empresas, ya sabes como funcionan supongo, ahora mismo mucha gente esta necesitada de cubrirse las espaldas y necesitamos aprovecharnos de ello, necesitamos comerciales que hagan ventas, somos un grupo joven y relativamente nuevos por lo que tenemos que ser más agresivos, algunos no lo soportan, ¿tu como te ves?

-YO: depende de cómo se trabaje.

-LUIS: tenemos muchas formas, hay gente que solo llama por teléfono, otros que salen a la calle, o gente que hace las 2 cosas, eso como veamos que cada uno rinde mejor, como te digo aquí buscamos beneficios, somos un poco tiburones y quien no nos siga el ritmo se va fuera, no tenemos horarios, como te decía, gente que viene 4 horas y con llamar se hace el mínimo y otros que se tiran todo el día pateando las calles y no llegan, ya depende de ti como vendas, tenemos nuestros balances y nuestros mínimos, si no llegas se te agrace el esfuerzo pero no nos compensa ni a nosotros ni a ti estar aquí, si llegas te mantienes y empiezas a cobrar un tanto % de lo que ventas, dependiendo de que tipo de seguro y cuanto paga el cliente recibes más o menos.

-YO: ¿y todo es a comisión?

-LUIS: si, aunque ya te digo que no aceptamos menos de x ventas, por ejemplo, 1 a día, sea de lo que sea, eso son como mínimo 400€ si es de los seguros mas bajos, con eso podemos tirar, si no llegas a eso es que no merece la pena, a ti el transporte y a nosotros el gasto. ¿Estas de acuerdo? – aquí es donde solía salir corriendo en las otras entrevistas, pero ya puestos.

-YO: si, no hay problema aunque no se como se me dará esto de vender.

-LUIS: ¿no lo has echo antes?

-YO: no.

-LUIS: bien, vamos a ver tu experiencia laboral – leía el formulario, aunque no había mucho que leer – veo que estudios tienes el graduado, ¿solo eso o estas estudiando en la universidad?

-YO: no, solo eso, después me puse a trabajar.

-LUIS: lo decía por que tenemos varios chicos que vienen solo de tarde y estudian por la mañana, pero bueno, no tiene importancia, aquí lo que importa es……- le corté.

-YO: beneficios – sonrió al mirarme.

-LUIS: exacto, bien, después has estado en….- tragó salaba al leer el nombre de la empresa ficticia de Madamme, aunque fuera ficticia era experiencia laboral – ….Now Services.

-YO: si un mes largo nada más – no sabía si que hubiera reconocido aquello era bueno o malo.

-LUIS: y luego…….- paso del tema de puntillas.

-YO: un supermercado, los fines de semana.

-LUIS: ¿y leo que llegaste a encarado por las mañanas?

-YO: si, lo mio me costó – en concreto tirarme y chantajear a mi jefa.

-LUIS: ¿y por que lo dejaste?

-YO: la empresa cerró, no se que paso pero lo cerraron todo y nos echaron.

-LUIS: ¿y ya esta, nada más?

-YO: pues no.

-LUIS: es poca experiencia la verdad, pero como te digo esto no tiene nada que ver con la edad o la experiencia, necesito saber que vendes, ¿tú crees que podrías?

-YO: ponme a prueba – torció la cabeza sorprendido y agradado.

-LUIS muy bien, véndeme algo. – se cruzó de brazos desafiándome.

Seria muy largo e intrascendente poner como se lo vendí, pero se lo vendí, mejor dicho, me vendí bien, le hacia reír y seguir mis razonamientos, el me ponía las típicas trabas, “no tango dinero ahora”, ”no necesito eso”, ”estoy ocupado”, toda las iba saltando o esquivando, a los 5 minutos me pidió que parara por que no me callaba.

-LUIS: esta bien, esta bien, ya vale, veo que tienes madera.

-YO: no se si es madera, solo soy muy afable, y se guiar conversaciones, supongo que eso es bueno.

-LUIS: pues más te vale, aquí cuesta mucho arrancar, así que por mí, empiezas ya.

-YO: ¿me escogen?

-LUIS: tengo que hablarlo con mis compañeras, estamos buscando un numero determinado y gente muy especifica, ellas también tendrán sus opciones, pero esta tarde te llamo y te digo si o no, pero por mi , si.- me extendió su mano y se la aferré con fuerza.

-YO: gracias.

Me despedí con un sabor a victoria en los labios, no era raro dejar buena impresión pero si que casi me asegurara que me cogían, llegué a casa eufórico y justo después de comer me llamo Luis, diciéndome que me aceptaban y que empezaba un curso al día siguiente, todas las mañanas de 1 semana tenia que pasarme por allí y estudiarme los seguros que vendíamos antes de ponerme a llamar a al gente, de la alegría llame a Eli para tirármela y desahogarme, pero estaba de viaje, así que sin pensarlo llamé a mi leona.

-YO: ven a mi casa hoy a las 17 horas.

-LEONOA: si mi león – oír como casi se corre al decirlo, ilusionada por mi voz me puso dura hasta que llegó una par de horas mas tarde

Mi casa era un desierto por las tardes, mi padre volvía a la hora de cenar, mi madre salía con las amigas y mi hermana salía de trabajar tarde y se iba con Liz a cenar, muchas noches ni se pasaba por casa hasta el día siguiente, al oír la puerta casi me desnudo para recibirla desnudo, pero lo mismo venia con su crío, tendría un año medio casi, desde que la llamé y estaba dando a luz la había llamado un para de veces para saber como iba todo, pero Casandra no me dejaba verla, por suerte al verla estaba sola, de pie en la puerta con un brillo en los ojos especial.

-YO: hola preciosa.

-LEONA: hola.

-YO: pasa por favor – la acompañé a sofá y nos sentamos en el, ella parecía asustada.

-LEONA: ¿que tal……todo?

-YO: pues muy bien, estoy muy contento, sobretodo de tenerte aquí – la acaricié la rodilla y la apartó con suavidad.

-LEONA: yo también……te…..te he echado de menos.

-YO: y yo a ti – tampoco iba a mentirla diciéndola que no – ¿te ocurre algo?

-LEONA: es que…….es que hace mucho que no…..me siento rara, estoy casada y ahora tengo un crío.

-YO: ¿y que tal con el niño?

-LEONA: pues genial, es un sol y nos tiene embobados en casa – yo ni la escuchaba me importaba una mierda el crío, sus ojos de color miel me hechizaban.

-YO: ¿entonces……..todo bien en casa?

-LEONA: pues si, mi marido es un buen hombre, cuida del niño ahora – su mirada era de cierto pesar.

-YO: mira, no he pensado antes de llamar, quizá……..

-LEONA: no…….te……..te necesito.

-YO: ¿estas segura?

-LEONA: si, mi marido es cariñoso y atento, pero no es como tu, no es mi león, y desde que di a luz…no……..no me llena, se esfuerza pero no me corro con el – ahora era ella la que llevaba su mano a mi pierna.

-YO: ¿le serias infiel?

-LEONA: no es infidelidad, yo me entregué a ti antes, como tu leona – acariciaba ya mi verga a punto de estallar bajo el pantalón – ¿sigo siendo tu leona? – se incorporó sobre mi lamiéndome el cuello, con timidez, yo estaba perdido ya, iba a reventar a mi ex profesora.

-YO: siempre lo serás – alzó la mirada casi bendecida por los dioses, sacándose la blusa del hombro mostrándomelo, apartando la cinta del sujetador, dejándome ver su piel suave e impoluta, sin la antigua marca de mis dientes en ella.

-LEONA: muérdeme – se pegó a mi cuerpo acariciándome con pasión mientras yo hundía mi cabeza en su cuello, besándola y lamido con cuidado mientras ella me sujetaba la cabeza – muérdeme – suplicó entre suspiros.

Abrí la boca metiéndome su hombro casi entero, chupándola mientras sentía su cuerpo temblar ante el amago, casi se elevaba para notar mis dientes, pero los apartaba, era cruel, estaba sediento de sexo pero no debía de olvidar mi rol en aquella situación yo mandaba y decidía.

-YO: no voy a morderte – suplicó con la mirada.

-LEONA: ¿por que? – la sujeté de la cadera y de un tirón me la senté encima a horcajadas.

-YO: por que no te lo has ganado – la azoté en el culo tan fuerte que se me durmió la mano, en cambió ella gimió de gusto.

-LEONA: es cierto, mi león, llevo mucho sin merecérmelo, deja que te compense.

Comenzó a quitarse la blusa y luego el sujetador, dejando ante mi un par de tetas deliciosas, las acaricié y amasé con las manos, algo caídas por sus 38 años ya, pero atractivas.

-YO: ¿están más grandes?

-LEONA: si mi león, dar a luz me trajo este regalo – disfrutaba de ello, antes eran normales pero ahora eran algo más abombadas y sensuales.

-YO: están duras.

-LEONA: es que aun estoy lactando, están llenas de leche por que hemos empezado a darle el biberón al niño, me duelen un poco.

Ni pedí permiso, lamí sus pezones chupándoselos con fuerza y apretándolos como un pellejo de vino, sus suspiros aparecieron junto a su leche materna, brotaba un fino hilo de uno de sus pezones y chupé de el, era delicioso, agrio pero con una textura tierna, al poco de empezar gemía de gusto y sentí en la otra mano caer unas gotas, su otro pezón estaba goteando totalmente erecto, los ataqué con más fuerza aun y tragué todo lo que pude, me apretaba contra ella con sus manos mientras se retorcía entre el placer y el dolor que se desvanecía, al terminar sentía sus senos en las manos más blandos pero igual de bonitos, nos besamos con lascivia, limpiaba la leche de mis labios con su lengua y terminaba tirando de mis labios con sus dientes, pero no como Casandra, era mucho mas dulce y sensual.

-YO: ¿mejor?

-LEONA: mucho mejor, gracias mi león, déjame que te saque yo tu leche.

Resbaló su cuerpo hasta caer de rodillas al suelo, me puse en pie bajándome el pantalón y mi polla saltó endiablada ante su cara, al verla se mordió el labio, se escupió en las manos y se aferró a ella como ambas, masturbando velozmente mientras daba pequeños lametones a la punta.

-LEONA: dios santo, no la recordaba tan grande – la cogí de la nuca, quitándola la coleta del pelo y tirando de el.

-YO: no hables, chupa.

Sonrió ante aquella frase, me costaba recordar como tenia que tratarla, pero le gustó, se metió el glande entero en la boca chupándolo lentamente, casi me corro en ese momento, tenia tal atasco que me tenia que concentrar en otra cosa para no hacer el ridículo delante de ella, sus labios recorrieron todo el ancho y largo de mi rabo, de forma lenta y lujuriosa, casi deleitándose con los ojos cerrados de cada bocado, jugando con su lengua en la punta y haciéndome suspirar cada vez que pasaba sus blancos dientes por mi glande, tenia que pararla y descargaría en ella demasiado rápido, la cogí de la nuca y la senté en el sofá mal recostada, le saqué la falda larga que llevaba con tanta fuerza que sus bragas fueron detrás, al sacarlas se abrió de piernas con el coño húmedo y un línea gruesa de cabello bien cuidado, me arrodillé entre sus piernas besándola la cara interna de los muslos, lamiendo las gotas de sus fluidos que habían caído por allí, hundiendo mi boca en su coño, succionando y chupando, pasando la lengua por cada rincón haciéndola gemir de gusto, centrándome en un hinchado clítoris mientras metía 2 dedos buscando su punto G, tenia claro que si yo estaba falto de sexo ella también, se retorció sobre el sofá aferrada a un cojín mientras la metía la lengua por todos los lugares que podía, tuve que meterla 4 dedos en el coño para generar fricción, lo tenia muy abierto, así que me incorporé y apuntando a su cuño la susurré.

-YO: aquí esta tu león.

La empalé tan fuerte que se movió el sofá entero, su gritó fue una aullido que la levantó del respaldo para abrazarme hincando sus uñas en mi, volvía a sacarla y meterla lentamente y a la 5º entrada se corrió tan fuerte que temblaba entre mis brazos.

-LEONA: ¡¡ohhh dios siiiiiii!!

No me contuve esta vez y la follé salvajemente, al minuto me corrí dentro de ella mientras me gritaba que la diera más duro, provocándole otro animal orgasmos al sentir mi leche llenándola, de poco nos sirvió a ambos, a mi ni se me bajó la erección, caí sobre sus pechos y al poco de estar besándolos la estaba percutiendo otra vez, el sofá dejo de moverse al toparse con un escalón así que dejé de perseguirla de rodillas, se estaba corriendo una vez tras otra mientras yo la daba golpes de cadera que la levantaban medio palmo del sofá, lamía sus pezones tiesos mientras aun salía leche de ellos, aferrado a sus senos como un bebé, ella tiraba de mi pelo con una mano mientras me hacia largos arañazos en la espalda, gimiendo poseída, con espasmos leves al correrse, la bestia entró sin pedir permiso, me puse en pie con ella rodeándome con las piernas colgada del aire en mi cuello, aferrándome a sus enormes nalgas, besándonos con pasión, mientras seguía subiéndola y bajándola hasta sentir su bello rozándome, un manantial de fluidos goteaba en el suelo, mi 2º corrida me tensó y ella la vio venir, descabalgó y se arrodilló chupándomela con fuerza descargándome en su boca, me la dejó limpia y tiesa de nuevo, tragándose todo, por esas alturas Casandra ya estaría desvanecida, pero ella se puso a 4 patas sobre el sofá abriéndose de nalgas.

-LEONA: dame por detrás mi león.- la azoté de nuevo, fue un halago en forma de gesto, al ponerme detrás su culo era una maravilla, opulento y desbordante, pero bien formado, apenas se la veía la vagina por sus nalgas.

-YO: yo decido por donde.

La embestí por el coño sujetándola por los hombros para llegar mas profundamente, sus alaridos al sentir la fricción eran rítmicos, encorvaba la espalda haciendo fuerza contra mi, se sujetó al reposa brazos del sofá por tener algo firme a lo que sujetarse mientras la bestia la estaba matando, la azotaba cada vez que se corría, ralentizado las embestidas, para continuar cuando podía respirar de nuevo, el sudor caía de mi cara en su espalda mientras ella pedía más, había olvidado que aquella no era una mujer normal, era una hembra sedienta. Metí un dedo en su culo de forma repentina, se tensó al momento.

-LEONA: te cuidado mi león, mi ano no ha sido abierto desde la ultima vez que nos vimos.

-YO: ¿y tu marido?

-LEONA: jajajajaja mi marido apenas aguanta media hora con mi coño, esta más que feliz de su mujer, mi culo es solo tuyo.

-YO: buena leona – embestía lo más fuerte que podía mientras apretaba con la mano en el hombro en que antaño una marca morada ensangrentada cubría su piel.

Fui trabajándome su culo con los dedos abriéndolo casi de 0, sin dejar de follarla el coño y hacerla correrse, se iba dilatando antes sus lamentos ahogados por un placer descomunal, al sentirlo listo saqué mi polla de ella, lamiendo su ano para tenerlo bien lubricado, y apretando el glande con fuerza, ella tensaba los músculos mientras gritaba de dolor, estiraba los dedos de los pies mientras golpeaba con ellos en el sillón.

-LEONA: ¡¡¡¡no pares, por dios, no pares, NO PARES!!!

Era casi orgullo lo que sentía al metérsela violentamente por el culo, su esfínter se relajó un poco al sentir media polla dentro, pero palpitaba sobre mi verga, iba apretando según notaba menos presión y su cara era de dolor, pero seguía diciendo que se la metiera, casi se desencaja la mandíbula para morder el reposa brazos, mientras unas lagrimas caían por su cara, la estocada final la puso de rodillas pegando su espalda a mi pecho, la agarré las tetas para mantenerla así, mientras bajaba la cadera y volvía a subir oyendo como su respiración se entrecortaba, besándola en la zona a morder, su contoneaba lentamente dolorida, pero a los poco minutos ya estaba cabalgándola, con el sonido de mi vientre pegando en su culo, ella se apartaba las nalgas, y yo la sujetaba de los senos, pellizcándolos, al saltarla cayó de bruces y se salió de mi tirándose al suelo, gateando aturdida, el agujero en su tremendo culo era colosal, me fui detrás de ella, casi quería huir de mi, pero de cuclillas detrás de ella la volví a meter del tirón en su culo, sacando a la bestia y martirizándola, me pasé así media hora, abriéndola el culo hasta que un orgasmos anal la hizo reventar en una explosión de sensaciones, se encogía y estiraba según las corrientes eléctricas la recorrían el cuerpo, sollozando, la di la vuelta poniéndola boca arriba y abriéndola de piernas, metiéndosela por el culo de cara, me rodeó con los muslos de forma instintiva poniendo sus manos en mi pecho a modo de freno pero era inútil, estaba vencida y yo aun tenia ganas de más, la follé sacándola varios orgasmos anales mas leves, hasta que fui yo el que se corrió enérgicamente en su culo, al sentirlo sus suspiros eran casi nulos, su mirada estaba perdida, pero no en el infinito, si no en mi, me acariciaba la cara y los brazos de forma torpe, mientras termina de vaciarme en ella.

-LEONA: oh dios………..oh dios……….- lo repetía entre respiraciones, cogió fuerza y aire para decir otra cosa – …….¿ya mi león?, ¿ya me lo he ganado? – la besé lentamente mientras me recomponía.

-YO: no ha estado mal, pero esto me lo da una cualquiera, y tú eres mi leona.

-LEONA: follaje otra vez, soy tuya, hazme el amor hasta que me lo merezca – me suplicaba que continuara.

La cogí en brazos y la llevé a mi cuarto, cualquier familiar podía vernos allí al regresar, arreglé un poco el salón y me la subí en brazos, estaba casi agotada pero me lamía el cuello lentamente, poniéndomela dura otra vez, la tumbé en la cama boca abajo, totalmente estirada y me eché sobre ella metiéndosela por el coño, haciendo flexiones sobre ella mientras la penetraba bruscamente hasta que la bestia aparecía de nuevo, ella lloraba pidiendo más, sus orgasmos era casi inadvertidos, tenia el cuerpo rojo y el culo marcado de mi mano y la seguía follando, estiba algo cansado, lentamente fui bajando el ritmo hasta llenarla el coño de semen, veía como un hilo de baba caía de su rostro por las sabanas. Ahora si se lo estaba ganando, me recosté sobre ella apartándola el cabello del hombro.

-LEONA: ¿ahora si?

-YO: es un comienzo – hinqué mis dientes en su hombro mordiendo con fuerza, se retorció, no se si de placer o de dolor, o de ambos, la mordí tan fuerte que salió sangre.

-LEONA: oh mi león, soy tuya – jadeaba mientras mi polla volvía a crecer en su coño, la puse a 4 patas pero se venció de brazos dejándome el culo ofrecido, la saqué de su coño y la metí por el culo con facilidad.

Azotándola pasa saber que estaba consciente por sus gemidos, deleitándome de como hacia desaparecer mi barra de carne en ella, creo que se desmayó pero los orgasmos la devolvían a la consciencia, estaba inerte, solo jadeaba y la levanté con los brazos para pellizcarla las tetas, el remate final de 5 minutos con la bestia, que ya pedía clemencia, me dio para saborear el más absoluto desgaste. Estaba agarrotado y magullado, pero me dio para un sprint final glorioso haciéndola botar los senos y al correrme volver a morderla ferozmente, esa sensación la resucitaba, sentir mis dientes la ponían en un estado casi hipnótico. Caí rendido a su lado, se arrastró hasta mi y dándome un beso cansado, se quedó dormida, casi me duermo con ella, habían sido 5 polvos en menos de 3 horas, pero no podía dejarla dormir, si mis padres se presentaban tendría que dar explicaciones, la cogí en brazos y la metí en la ducha, el agua fría la despertó más que mis llamadas, y una vez despierta se abalanzó sobre mi besándome, me metió en la ducha con ella y me obligó a follarla el coño mientras repasaba mi cuerpo con sus manos, fue genial pegarla a la pared de la ducha y abrirla de piernas en el aire metiéndosela mientras no dejaba de mordisquearla el hombro, sus reacciones eran de lo más entretenidas, luego de espaldas la abrí el culo gozando de cómo se corría y pegaba a la pared y al llenarle de semen la mordí de nuevo, más fuerte que nuca, oí como mi mandíbula cedía y todo.

-YO: eres mi leona, ahora si.

-LEONA: soy tuya, mi león, ahora siempre – se giró para besarme tirando de mi labio con los dientes.

La dejé solo para que terminara de ducharse, se acariciaba la marca ennegrecida de un hombro, con orgullo, mientras se sujetaba a la pared de la ducha, estaba débil, se vistió torpemente y cuando lo hizo se sentó en mi regazo besándome con pasión.

-LEONA: ¿y ahora que mi león?

-YO: dios, no lo se, mi vida es un desastre pero ahora se que te quiero a mi lado – sonrió halagada.

-LEONA: mi león quizá quiera pasarse por mi casa cada tarde, mi marido se lleva a mi hijo con sus padres y yo estoy sola en casa.- me besó con lengua, casi ahogándome.

-YO: quizá, eso lo decido yo – mordía en su hombro que se había dejado descubierto, sus gemidos eran obscenos.

-LEONA: como gustes – la agarré una de sus tetas mejoradas, torciéndola el gesto.

-YO: y más te vale dejar de darle el pecho a tu hijo, estas preciosidades llenas de leche son mías a partir de ahora.

-LEONA: son tuyas, como yo – se bajó la blusa dejándome un seno descubierto, no me resistí la lamerlo y chuparlo.

La di un fuerte azote al morderla de nuevo, se terminó de vestir sin dejar de ser sobada y acariciada, y se marchó con el tiempo justo, a los 5 minutos apareció mi madre, diciéndome que se había cruzado con mi ex profesora en la calle, no dije nada para no darla pistas.

Ya tenia con quien desahogarme, pese a mostrar firmeza con ella, tenia toda la intención de ir cada tarde a follármela a su casa, que mujer, con todas mis amantes y novias ninguna soportaría 6 polvos en 3 horas, contando el de la ducha, cierto era que a partir del 3º ella solo recibía, no hacia esfuerzo alguno, pero se mantenía consciente al menos. Dormí como un lirón y me desperté renovado y con ganas de comerme el mundo.

Acudí al curso y estaba Luis, me presento a otros 7 compañeros que iban a dar el curso conmigo, me sorprendió ser tan pocos, ya que por lo menos vi a 30 personas el día anterior, y comenzó a hablarnos de los seguros, tomando notas de todo, teníamos un par de descansos donde nos conocimos los nuevos, éramos solo 2 tíos por 5 mujeres, al parecer ellas venden más, y de las 5, 4 estaban muy buenas, ya sabia por que vendían más, aparte la que no estaba buena tenia al menos una 100 de pecho, con un ligero escote tendría a cualquier tío firmando un papel sin prestar atención.

Como son muchas hago un ejercicio sencillo, símiles famosos y uso sus nombres.

Tenia a una versión de Cameron Diaz con el pelo corto y buen trasero, una Penélope Cruz con gafas y más joven casi de mi edad, Jessica Alba con un marcado acento peruano y la piel mas oscurecida, una Kate Perry de ojos verdes y alta, sin tacones estaría por el 1,80, y la tetona que era casi un calco de Pamela Anderson, pero a la actual, no a la de los vigilantes, un grupo bastante atractivo en que si no te fijabas bien hasta la tetona no desentonaba, el hombre era también agraciado, se daba un aire a Hugh Jackman, aunque con canas y mas edad, destilaba sobriedad y respeto. Ya por concluir, y por si no tenéis una idea mental de mi, el actor que más se parece a mi, aunque no es tan conocido es Joe Manganiello, menos marcado muscularmente pero la gente que me conoce y ha visto cierta serie me lo ha dicho bastante.

Charlábamos un rato, y todos bastante amigables y abiertos, del mismo perfil diría yo, creo que notaron en mi mirada como me relamía de pensar en tirármelas a todas, incluso a Pamela, tendría unos 43 años y eran evidentes ciertas operaciones, por lo poco que la saqué, era la mujer florero de algún ricachón hasta que se hartó de ella y se buscó una más joven, ahora buscaba trabajo por 1º vez en su vida. Penélope era algo más tímida y casi no habló pero tenia una sonrisa encantadora, Cameron era mucho mas jovial, me sacaría 4 años y no paraba de reírse apoyándose en el brazo de los demás ante cualquier chorrada, fue Kate la que me tenía desconcertado, mientras que hablaba y conversaba de forma fluida su rostro era impasible, casi no mostraba emociones, me estaba costando sacar conclusiones de ella, por que sus ojos verdes brillaban profundamente. Quise tomar algo con ellos al terminar el curso pero no accedieron, así que se fueron a casa cada uno por su lado, yo ya había avisado en casa que después del curso me no pasaría por casa e iría un rato de paseo, no era mentira, iba a pasear a casa de Merche, mi leona.

Al llegar me abrió la puerta con una bata demasiado corta, pasé entre caricias y al cerrar la puerta se bario la bata mostrado su cuerpo desnudo, era increíble que una mujer de 38 años y con un parto hacia un año y medio tuviera ese cuerpazo, afloraba cierta piel de naranja en su caderas y sus pechos caían ligeramente, pero era una visión muy agradable, me acerqué a ella acariciando con los dedos la zona de su hombro tonalmente morada, al rozarla siseó de dolor.

-YO: ¿te duele?

-LEONA: un poco.

-YO: es que me volviste loco ayer.

-LEONA: lo se – me acarició el pecho.

-YO: ¿que te ha dicho tu marido al verla?

-LEONA: no la ha visto, hace meses que no me toca – pasé la mano por sus hombros dejando caer la bata al suelo.

-YO: pues no sabe lo que se pierde.

-LEONA: ni lo sabrá jamas, nadie me folla como tu – me cogió de la cara besándome dulcemente.

Pues no iba a perder el tiempo, mis manos se perdieron por su cuerpo, acariciándola con suavidad, una entre sus piernas, parecía nerviosa, como la 1º vez, cuando metí mis dedos en su interior ya estaba chorreando, lo llevé a su boca y chupó como si fuera un rabo delicioso, me desnudé y me senté en el sofá, a mi llamada, y no antes, se movió, sentándose de rodillas sobre mi, a mi orden apretó sus senos contra mi cara, los chupaba comiéndome sus pezones duros y la leche materna que salía de ellos, gemía sin hacer nada que no la ordenara, al acariciarla las tetas estaba casi más duras que el día anterior.

-YO: están muy duras y sale mucha leche.

-LEONA: es que hoy no he usado el sacaleche, la he guardado para ti.

Que delicia de mujer, mamé de ellos no menos de 1 hora, dejándola seca y gimiendo de gusto, tenia los pezones sensibles y enrojecidos, y mi polla ya daba cabezazos, me masturbaba con las manos hacia tiempo, cuando dejé sus senos nos besamos, sus labios eran fuego y su lengua el diablo, me llenaba la boca con sus gestos, lentamente acariciaba la entrada a su cueva con mi rabo y cuando ella no podía más la penetré lentamente sacándole gemidos de agonía, al tenerla totalmente empalada hizo una serie de giros de cadera que fueron una maravilla, me vencía sobre ella sujetándola de su grandes nalgas, besándola el cuello, la subía y bajaba la cadera rápidamente, estaba jadeando antes de darse cuenta, era un espectáculo verla rebotar abajo del todo, cogí yo el mando con la bestia, sin delicadeza, plantando los pies y reventándola en 20 minutos que la hicieron correrse 4 veces antes de que le llenara de semen, la mordía en el hombro sintiendo el escalofrío que la recorría el cuerpo. Al instante se arrodilló comiéndomela de forma rápida y con fuerza, cuando la tuve tiesa se sentó sobe mi dándome la espalda, la penetré el coño mientras se recostaba sobre mi abierta de piernas, la cogí por los muslos y casi como a una rana, la estuve follando una hora hasta que el sudar y el cansancio me hicieron descargar sobre ella, al soltarla empezó a gatear contoneándose, fui tras ella metiendo mi cara entre sus nalgas, preparando su ano para justo después metérsela por el culo, chilló tanto que se tapó la boca para no alertar a los vecinos, aunque dentro del piso era audible hasta el “chapoteo” de su coño y los golpes de mis testículos en su piel. Aferrado a sus caderas la abrí el culo violentamente, azotándola fuerte y provocándola orgasmos anales que la hacía dar golpes al suelo con llantos ahogados, desatados los 2 la levantaba el cuerpo por los senos amasándolos y penetrándola sin descanso, hinqué los dientes de nuevo en ella sintiendo como me vaciaba con fuertes espasmos.

Paso un rato hasta que alguno reaccionó, ella se incorporó con una sonrisa enorme y besándome, se tumbó boca arriba en el suelo y me metió entre sus piernas, a base de caricias logró una erección que buscaba, la metí por el coño follándola salvajemente, aquella mujer no tenia fin, estaba 1 hora dándola tan salvajemente que me dolía la cadera, pero estaba gozando como hacia mucho que no disfrutaba, intercalando minutos de frenesí con algunos de cadencia lenta que la hacían retorcerse de placer entre orgasmos, me rodeaba con las piernas haciendo fuerza en el movimiento para llenarla, sus senos rebotaban al comas de mis acometidas y al correrme tembló al explotar en un orgasmo que me bañó la pelvis, se salió de mi de la inercia y me corrí en su vientre manchándola todo el torso, se pasó varios minutos recogiendo la mezcla de sudor, semen y fluidos de su cuerpo y chupándose el dedo, o dándomelo a mi para lamérselo, me rendí a su cuerpo, ella misma me ofreció su cuello y mordí en el como si fuera un vampiro, sus supimos al hacerlo eran indescriptibles sentía un placer depravado en ese gesto.

-YO: ¿cuando viene tu marido?

-LEONA: no lo se, ¿que hora es?

-YO: pues casi las 18 horas.

-LEAONA: dios, tan tarde, debe estar al caer.

-YO: joder, pues me largo.

Me vestí velozmente, con ella retozando por el suelo ronroneando, casi parecía que quería que la pillaran por que tiraba de mi ropa al ponérmela, se reía cuando la levanté del suelo y la hice por el aire, metiendo el dedo corazón en su coño y luego al dejarla en el suelo hacérselo lamer.

-LEONA: esta muy rico.

-YO: tu si que estas rica – la doblé la espalda de un fuerte besó agarrándola del culo y jugando con sus nalgas, tenia que decirla algo antes de irme, no era una amante normal – mañana te voy a follar solo por el culo.

-LEONA: como desees – sonrió gustándole la idea.

De un fuerte azote me fui casi corriendo, me apreció ver a su marido con el cochecito del bebé a lo lejos, pero no me iba a parar a hablar con el, me alejé con el coche pensando en que tan bien o mal estaba haciendo a esa pareja, hasta que me di cuenta que no era asunto mío, si no de ella, si quería jugar jugaríamos, por todos los dioses, como follaba, que aguanté y que lujuria. Lo que me esperaba no era mejor, acudí tarde a la cita con las chicas del apartamento para enseñarlas a conducir, Alicia ya se había ido y Naira iba a salir, la pillé saliendo en tanga y sujetador del baño, pero por 1º vez no se sonrojó ni se tapó, era estúpido, ya la haba visto, y dormido con ella, desnuda, me besó peligrosamente cerca de los labios, venciéndose sobre mi pecho, lamentando perderse la clase, y se alejó a vestirse. Entré de golpe en la habitación de Lara, estaba totalmente desnudo secándose con una toalla, al verme se asustó pero se recompuso jugando su bazas, sus enormes tetas, pero no hacia falta, iba más caliente que ella, mi sesión con la leona había sido buena ¿pero solo 3 polvos?, necesitaba más, y Lara me lo leyó en la cara.

-LARA: hoy no habrá clases, ¿no?- cerré la puerta tras de mi.

-YO: de conducir, no.

Asalté su cuerpo, me recibió de brazos abiertos, besándonos, la tumbé en la cama agarrando sus enormes tetas y lamiéndola los pezones, a los 3 minutos ya estaba con el coño mojado, y yo con el rabo fuera, me rodeó con la piernas y la penetré demasiado, rozando su útero, medí bien y ahora si comencé a follarla, su cara era de estar en el cuelo, de nuevo me tenia follándola hundiendo mi monstruosidad en ella mientras mis manos y mi lengua la atacaban las tetas, a la media hora gritaba tanto que esperaba que Naira se hubiera ido, me daba vergüenza ajena como chillaba, pero ver sus enormes y bien puestos senos vibrando como un flan me volvían loco, la besaba para acallarla, pero si lo hacia la dejaba sin aire, la levanté por el aire pegando la espalda a una pared y continuaba penetrando con cuidado de no pasarme, ella golpeaba la pared absorbiendo mi energía, sus orgasmos se perdieron en mi cabeza, a partir de 6 dejé de contar, solo con trabajarla un poco los pezones se volvía loca. Me corrí llenado de semen su interior, era increíble que aun me quedara después de los 2 días que llevaba, pero casi un mes y medio sin follar me tenían bien cargado, la dejé sobre la cama pero resbaló quedando “rezando” sobre ella, me arrodillé detrás de su cuerpo, amasando aquellas preciosidades que tenia por pechos, mi polla reaccionó y se puso dura metiéndose entre sus muslos, metí mis dedos en su coño y la acaricié el ano, jugando con el, sus suspiros se aceleraron, quería negarse pero lo deseaba, ella misma me lo dijo el fin de semana, apunté a su ano y le penetré de 3 fuertes estocadas, se aferró aun más fuerte a las sabanas con cada una, le daba palmadas en los pezones mientras no los pellizcaba, estaba roja y compungida pero ya me la estaba follando, levantándola las rodillas del suelo con cada arremetida, un volcán en erupción salió de su coño con el orgasmo anal, y gritó tan fuerte que alertó a alguien, la puerta se abrió de golpe y aluciné al ver a Mara, con los ojos en abiertos mirando como Lara chillaba al meter mi rabo en ella, no sabia que estaba en casa, o quizá ya se había hecho tarde, pero me daba igual, no iba a parar, ahora mis ojos estaban clavados en Mara, con la mano en el pomo sin saber que decir, Lara chillaba, aveces parecía pedir auxilio y otras gozar, así que se quedó allí, parada, mirando, y yo me fijaba en ella, eso me puso más bestia y me puse en pie, cogiéndola de las piernas a Lara, y tumbándome en la cama boca arriba, con ella sentada encima mía, como si fuera un juguete, follándola el culo dejando un 1º plano de mi falo enorme apareciendo y desapareciendo en Lara. Sentía que aveces Mara iba a cerrar la puerta, y en otras que se uniría a nosotros, pero no hacia nada, solo miraba, le regalé un orgasmo anal de Lara, que se quedó inmóvil respirando con dificultad, y al correrme salí de ella y Lara por instinto muscular buscó mi polla para tragársela, tenia los ojos cerrados y creo que no había visto a Mara, pero le dejó ver como me la chupaba, fue cuando me percaté de que Mara iba en bragas y una camiseta vieja encima que apenas le tapaba el vientre, por lo que sus pezones duros destacaban sin sujetador bajo la tela, y con una mano firme en el pomo, estaba acariciándose con la otra en el ombligo, cerca de la línea elástica de la prenda intima, frotándose los muslos entre si, Lara sacó mi semen y se lo tragó como bien enseñada que estaba.

La dejé acostada en la cama por que Mara había reaccionado y se había ido, Lara estaba agotada y jadeando, pero aferrada a mi, con miedo a que me fuera, me costó soltarme de ella, tenia curiosidad por Mara, ¿que estaría haciendo?, ya era al 2º vez que sabia que me había visto follar, contando la del fin de semana antes de empezar con Casandra, o si había alguien más en la casa. Fui buscando y preguntando, me puse los slip por tener algo de decoro, y me encontré a Mara en la cocina, de espaldas apoyada en la encimera, parecía temblar tomando un vaso de agua.

-YO: hey, ¿que pasa?

-MARA: ah hola…..- sonrío sin mirarme.

-YO: no te he saludado, te pregunto…… ¿que te pasa?

-MARA: a mi nada jajaja – me acerqué a ella por detrás hasta que se estremeció al sentir mi presencia a escaso espacio de ella.

-YO: nada no, no te hagas la boba, has estado mirando un buen rato.

-MARA: no seas payaso, solo he mirado por que oía gritos, pero nada más.

-YO: te has quedado mirando hasta el final……..- mis manos pasaron por sus mulos desnudos, los apartó con una mano sin darse la vuelta aun – …….y te ha gustado.

-MARA: no, para, no he visto nada – me pegué a su espalda dejando que mi polla descansara entre sus nalgas.

-YO: ya, como el fin de semana aquel, al menos hoy has tenido mejor plano – se giró sorprendida.

-MARA: yo…no….ósea….no vimos nada – me pegué tanto a ella que mi polla se rozaba con su vientre y la parte alta de sus bragas, doblando la espalda contra la encimera.

YO: ¿vimos?, ¿quien más estaba contigo?, no me digas que Alicia también miró…..- me hacia el tonto para tenerla descolocada, ya sabia por las grabaciones que habían mirado.

-MARA: no……ella no vio nada…….ni yo….vamos que…….- le aparté el poco pelo medio largo que tenia en el cuello besándoselo, estaba nerviosa y confusa, me reía por que nunca la había viso así, era un mujer fría y seria.

-YO: la próxima vez te aviso con tiempo pero que lo veas todo – me alejé de ella, dejándola aturdida y descentrada, con el vaso de agua vibrando en la mano, ya tenia sexo suficiente por hoy y a Mara la quería destrozar cuando cayera, que ahora sabia que seria pronto.

Al marcharme me fui a casa y comí algo por 1º vez en todo día que no era producido por el sexo, me di un chapuzón en la piscina climatizada y me acosté agotado y feliz.

Los días se sucedieron igual, por la mañana curso, iba a comer al piso de mi leona para follarla un par de horas, me pasaba la 1º de ellas comiéndome sus senos lactantes, luego acudía a las clases de conducir con las universitarias, la mitad de los días son había clase y me follaba a Lara degustando sus majestuosos pechos, Naira o Mara estaban en casa, si no las dos, y escuchaban gemir y gritar a Lara, pero ninguna se atrevía a mirar, le dejaba el coche a Alicia para que fuera cogiendo practica, y no tenerla en casa mientras ocurría, aunque sabia lo que pasaba, al acabar me iba a casa a descansar. El fin de semana lo pasé en casa descansando, y cogiendo fuerzas.

Llegó el lunes y ya habíamos pasado el curso, lo tenia todo más o menos memorizado, y si no, tenia los apuntes, un galimatías que solo entendía yo, Luis nos hizo un examen y todos salvo Pamela aprobaron, aun así la firmaron el contrato, entendí que no hacia falta que ella vendiera, con estar presente con otro vendedor ya tendría a todos los varones más pendiente de sus senos que de la explicación, y tenia un tono de voz agradable.

-LUIS: bien, ahora que vamos a empezar os dividiremos, vais a hacer de todo un poco con algunos de mis compañeros, y depende de cómo os vean os pondremos con teléfonos, en la calle o ambas cosas, bien os presento a los 3 superiores que os vamos a coordinar, yo llevo la centralita de teléfonos, aquí mi amiga de ira fácil –– señaló a la hermosa joven de piel blanca – se llama Alexis, lleva los mixtos, y mi bella compañera – señaló a la feúcha – es Encarnación, lleva toda la venta en la calle y a puerta fría.

Nos saludaron y nos comentaron como funcionaria todo, obviamente le presté más atención a Alexis, pasé de tenerla pánico a fijarla como objetivo, es lo que hacia descargarme a diario con mi leona y Lara. Alexis se movía de forma elegante y con clase, tendría unos 28 años, estaba de pie hablando de como harían las cosas con ella, su cuerpo era fino y delgado, podría rodear sus piernas y brazos con las manos, unos tacones altos la estilizaban la figura, con una falda ajustada negra por debajo de la rodilla y una camisa con chaqueta de vestir por encima, su ondulado y largo pelo, morena pero con reflejos rojizos, le agraciaba una cara algo rígida en los rasgos secos y con unos pómulos altos y sobresalientes, sus ojos parecían negros pero tenían una luz avellana muy bonita, y apenas iba maquillada, con ese tono de piel tan blanco se notaria mucho, solo unos labios rojos brillantes destacaban, pero la embellecían, una ligera sombra de ojos y algo de colorete para realzar los pómulos, tenia lo que se llama una cintura de avispa, para luego salir disparadas unas amplias caderas y un pecho turgente, estaba tan perdido en su figura que debió percatarse y dejó la explicación.

-ALEXIS: oye, ¿te pasa algo?

-YO: no, nada, es que es mucha información.

-ALEXIS: ya, pues espadilla – chasqueó los dedos – por que como no me rindas ahí fuera te mando a la puta calle.

-LUIS: bueno, cálmate mujer, solo se ha despistado.

-ALEXIS: no me gusta, es un novato, un crío que se cree que lo sabe todo – todos se miraron incrédulos, pero yo ya sabia que aquella mujer era una depredadora, la había visto dar voces entre los pasillos esos días.

-LUIS: ya lo veremos, esta aquí por que yo lo elegí, así que deja el tema y continua – Alexis suspiró exasperada, tenia ganas de decir más pero Luis puso un tono seco y debía de ser superior a ella en el escalafón, así que prosiguió su presentación..

Al acabar nos dividieron y yo me quedé con Pamela y Penélope, con Luis en las llamadas, nos dieron un argumentario, un listado y nos pusimos a ello, Encarnación planeaba una ruta con Hugh y Kate, mientras coordinaba todo con un grupo mayor, Alexis que estaba con Jessica y Cameron. Los de Encarnación elegían una calle y se la pateaban, a puerta fría, pisos, edificios, locales….etc, mientras que los de Alexis hacían llamadas hasta tener suficientes visitas a una zona y se iban allí a vender cara a cara, de inmediato con el paso de los días me di cuenta que el mejor grupo era el de Alexis, podías pasarte 7 horas llamando por teléfono y no conseguida nada, o ir a puerta fría por las casas y los locales y no lograr nada, como me pasaba a mi, aunque sin presiones por ser nuevos y nos dejaban de lado para que aprendiéramos, pero me jodia no empezar a vender, pero al llegar al grupo de Alexis nos pasaron a un habitación “vip”, donde al entrar parecía un club de modelos, no había una sola persona fea o mal arreglada, estaban tirados, de risas, charlando de cosas mundanas, de forma desenfadada, estaban 2 o 3 horas llamando a posibles clientes a visitar y cuando tenían varios en x zona, iban en parejas a esa zona, si tenían suerte hacían 1 o 2 ventas y ya habían cumplido el día, ni regresaban a la oficina y las 12 de la mañana ya dejaban de trabajar, tenia claro que eran la elite, los que más vendían y por lo tanto a los que dejaban trabajar a su manera.

Me desahogaba con mi leona y Lara de las tremendas broncas que me caían de Alexis, me tenia enviciado, y que no llevara ninguna venta por teléfono o pateando calles la mosqueaban, pero me mandó con otro hombre a un zona a la que tenían vistas, y al volver trajimos 3 ventas, el compañero llevaba la voz cantante en 2 de ellas pero la 3º me la hice yo solo, le debió decir algo bueno de mi a Alexis por que al día siguiente me puso con ella, “ven guapo y bien vestido, o no vengas” me dijo, acudí con el traje de Eric, que me quedaba de cine, hasta al verme sonrió complacida. Yo era una mera mascota a su lado, acompañándola mientras se contoneaba por la oficina y llamaba por teléfono, yo cogía las notas que ella me indicaba. Me deleitaba con mis compañeras, y sobretodo con Alexis, hoy iba especialmente provocativa, con un vestido rosa chicle muy ajustado y un sujetador prieto con un escote bastante elegante, mostrando lo justo de unos senos que rebotaban sobresaliendo al caminar, con la falda acabando por la mitad de sus muslos, con una chaqueta de vestir por encima.

-ALEXIS: bien, ya tengo bastantes en la zona oeste, podemos ir allí y echar la mañana, quiero ver como te mueves.

-YO: por mi perfecto.

-ALEXIS: ¿tienes coche?, por que pagarnos un taxi ida y vuelta no es rentable y con estos taconazos no puedo andar mucho – se agachó mostrándome sus senos ampliamente, cruzándose de piernas sensualmente, acariciándose los tobillos con las manos, se apartó el pelo para dejarme buena vista, sonreía al darme cuenta de que me estaba “vendiendo algo”, y esas eran sus armas, caí “inocentemente”, siendo consciente de lo que estaba haciendo.

-YO: si…… te llevo yo…..sin problemas – le añadí una pausa para parecer más hechizado de lo que estaba, se incorporó dando un bote para que sus senos tardaran en reajustarse, sonriendo de una forma agradable y dulce, falsa, “ahora ya se la cara que pone cuando logra algo que quiere”.

-ALEXIS: bien, pues en camino – reía al caminar conmigo detrás, lo mismo se pensaba que me tenía en sus manos.

Fui a por mi coche dejándola en la esquina del trabajo, con esos tacones tampoco podía caminar demasiado, y no sin que al menos 4 coches la pitaran y alguno le soltara alguna guarrada, pero no se podía quejar, estabamos a 15 grados e iba enseñando más pechuga en un pavo. Al sentarse finamente en el coche me percaté del tanga en su vestido, tan ajustado que se marcaba, y me esforcé por centrarme en la carretera y no en sus senos vibrando del movimiento del coche, o el roce de mis dedos en su pierna al cambiar de marcha. Al llegar al 1º sitio iba derecho al piso.

-ALEXIS: ¿donde vas? 1º vamos a desayunar algo, ¿no? – su tono no era una pregunta, ya se encaminaba a una cafetería, “me tengo que hacer de su grupo como sea”, pensé, no solo trabajaban cuando o como querían si no que encima se iban a desayunar en vez de trabajar.

Era increíblemente sutil, apartarse el pelo cuidadosamente, al pedir agacharse a escoger un bollo, algo dubitativa ante el dependiente, un cruce de piernas lento para el camarero, o al ir a pagar sujetarme el brazo con delicadeza diciendo un “no, pago yo” con los ojos torneados poniendo morritos. Eran detalles sutiles que para el ojo no entrenado pasaban como gestos normales, pero no lo eran, al dependiente le sacó ir a la cocina y traerla un bollo recién hecho, al camarero le sacó que no cobró más que lo mío, borrando lo que ella había tomado, y yo fingí de nuevo caer a sus pies pagando la cuenta. Al salir me empecé a reír de todo, ella me entendía, se pasó todo el desayuno estudiándome con los ojos, y ya intitula, o eso parecía, que yo no era como los demás.

-ALEXIS: bien, vamos al 1º sitio, era en ese piso, ¿no? – señaló al bloque de enfrente.

-YO: si, un señor mayor, parecía interesado en un seguro de vida – tiraba de notas, aunque los había memorizado.

-ALEXIS: perfecto, déjame hablar a mi, tu solo asiente y sígueme el rollo – se paró enfrente del portal, se metió la manos en el sujetador colocándose las tetas más rebosantes, tiró del vestido para aumentar el escote y se remangó la parte de abajo hasta ser casi una minifalda.

-YO: jajajaja ¿en serio? – me miró con desdén.

-ALEXIS: esto va así novato, beneficios y ventas, y lo que más vende es el sexo – se me puso delante y me quitó la corbata, me abrió varios botones de la camisa dejando ver el nacimiento de mi trabajado pecho y me atusó el pelo un poco.

-YO: ¿y que voy a hacer yo? – sonreía dejándola hacer.

-ALEXIS: quien sabe, lo mismo esta la mujer y podemos venderla algo, o el señor es gay, da igual, la cuestión es……

-YO: vender, ya me ha quedado claro – me cogió de la cara con una mano apretando mis carrillos, como una abisela a su nieto.

-ALEXIS: mira al novato como aprende – con tono de burla – ahora cierra la boca y déjame a mí – llamó al timbre.

Sobra decir que al abrir la puerta casi se le cae la mandíbula postiza al hombre, de un solo vistazo ya le tenia en el bote, se presentó educadamente y se identificó como la persona que le había llamado, logró que nos dejara entrar y se ofreciera a servirla algo de beber, a ella, a mi ni me preguntó, Alexis se sentó agradeciéndoselo cordialmente y se cruzó de piernas ajustándose aun más el vestido, yo estaba de pie a su lado y le iba dando papeles según se los pedía, el hombre empezó atento a lo que le decían, pero Alexis le desviaba la mirada, no puedo culparle, aun así no estaba seguro de contratarlo, al ser algo mayor le salía caro, Alexis argumentó con lógica, yo ya veía la venta perdida cuando el señor se puso en pie quejándose de que todos le cobraban mucho por ser mayor pese a tener buena salud, fue cuando Alexis le enseñó el mismo papel de antes, se sentó a mirarlo y ella se puso en pie, a su lado agachándose y señalándole el papel, pero apartándose el cabello para dejarle una 1º línea de sus tetas, al rato se sentó en el brazo del sillón del caballero, rozándole con el muslo en un brazo, la pasaba el brazo por detrás de la espalda acariciándole suavemente mientras hacia bromas sobre lo fuerte y sano que era, y le explicaba los increíbles beneficios del seguro, a los 5 minutos el hombre ya había firmado una póliza de seguro de vida bastante caro al mes, y que solo cubría fallecimiento natural, no accidentes, se pasaría al menos 10 años pagando si todo iba bien y si le atropellaba un coche, no verían un duro sus familiares y lo que hubiera pagado estaría perdido.

Me sentí mal al salir de allí, pero así son las ventas, me decía Alexis, repitió la operación con otros 4 hombres en vistas, con sus mujeres delante incluso, con más o menos coqueteo debido al interés real o no del cliente, y todos firmaron en menos de 30 minutos, incluso una mujer convenció a su marido para que firmara, con tal de sacarle a esa señora de encima, no podía competir con un albornoz largo y rulos.

-ALEXIS: ves, así se trabaja, con esto ya hemos compensado tu mierda de inicio, pero no puedo hacerte el trabajo siempre – me dijo al dejar la casa del ultimo señor que había firmado, le vendió un seguro contra incendios ¡¡para la piscina de su jardín!!

-YO: cuando me dejes alguna libre.

-ALEXIS: ah, ¿te crees listo?

-YO: no tengo tu escote pero creo que si – sonrió sin llegar a ofenderse.

-ALEXIS: muy bien, veamos que sabes hacer.

Me acompañó al siguiente piso, se colocó el vestido todo lo recatada que pudo y cerró la chaqueta, para colmo al abrir la puerta un hombre de 35 años apreció, seguí los pasos de Alexis y nos invitó a pasar para explicarle el seguro, creo que era de coche, le expliqué todo de forma sencilla y ágil, el señor lo entendió por que me hacia preguntas en caso de que ocurriera x cosa, y se lo rebatía, pero el nuestro era más caro que el que pagaba al incluirle un servicio más, cuando estaba apunto de echarme la venta abajo ataqué su virilidad con un argumento, más o menos le llamé gallina y poco hombre, con palabras dulces y de seda, explicando que ese servicio era tan vital que merecía la pena, hasta salía barato, no se como pero funcionó, firmó encantado, y al salir le di la mano con firmeza, asegurándole que un hombre cuida así de su familia.

-ALEXIS: vaya, no esta nada mal, no había pensado nunca que llamar nenaza a un tío iba a conseguir que firmara.

-YO: por que no eres hombre – reconocerlo chicos, si os dicen que no tenéis huevos para hacer algo, lo que más deseáis es hacerlo para cerrar bocas.

-ALEXIS: muy bien, creo que por hoy ya hemos terminado.

-YO: pero si aun son las 12:30 nos quedan gente en la lista…..- sonrió, regresó su mirada de “corderito”, se me acercó contoneándose, sujetándose de la solapa de mí traje.

-ALEXIS: no me voy a pasar más tiempo con estos tacones dando vueltas por ahí con un novato como tu, llevamos 6 ventas en 7 visitas, estoy cansada y dolorida, ¿no querrás hacerme sufrir? llévame a casa – de nuevo usaba sus senos rozándose contra mi pecho, se había vencido sobre mi levantando una pierna de forma erótica para mostrarme cuanto le dolían los pies y de paso frotarse contra mi, alzando la mirada como un cachorro.

Era muy buena, mi cabeza me pedía a gritos obedecerla, cogerla en brazos y llevarla a su casa en brazos si hacia falta, deseaba cuidarla, ansiaba protegerla con mi vida, y todas esas estupideces que se nos pasan por la cabeza a los tíos cuando una mujer agraciada se muestra así con nosotros, pero yo no era una venta, pensé que seria un buen momento como cualquier otro para plantarle cara.

-YO: déjate de juegos, no estoy aquí para tus tonterías de zorra presuntuosa, vengo a trabajar – casi se cae de bruces al suelo al escucharlo, se apartó de mi ofendida.

-ALEXIS: oye, a mi no me hables así.

-YO: pues céntrate y ponte a andar, nos quedan 3 casas – me importaban una mierda las casas, y las ventas, como ella decía eran suficientes para cubrir no el día, si no la semana, pero la iba a dejar claro que sus juegos no servían de nada contra mi.

-ALEXIS: no voy a ir, así que nos vamos al coche ahora, se cruzó de brazos reafirmándose.

-YO: como quieras, el coche es mío y tengo las llaves, me voy a esas casas, si quieres ven, si no quédate ahí bien quitecita – antes de poder oír su respuesta eché a andar, la escuchaba de fondo casi gritar, pero yo me reía.

No me siguió, y de las 3 casa hice 1 venta, y en una de ellas, si huebra estado a mi lado hubiera ciado otra, el tío era un baboso impresentable que con solo verla hubiera firmado su propia defunción sin enterarse, al volver la vi apoyada en mi coche sentada sobe el capó, cruzada de brazos y moviendo el pie de forma ansiosa.

-ALEXIS: ¡maldito cabrón, ¿ya estas contento? estoy congelada! – estabamos a unos 14 grados e iba muy ligera de ropa.

-YO: haberte vestido más – me reía al ver la furia en sus ojos.

-ALEXIS: ¿pero tu de que vas chaval?, voy hablar con Luis para que te eche.

-YO: perfecto, dile de paso que he vendido otra póliza más, sin ti – abrió los ojos y me arrancó la carpeta de la mano.

-ALEXIS: no jodas, ¿que has hecho? – leía atentamente el documento.

-YO: pues magia – me senté a su lado apoyado en el coche.

-ALEXIS: vaya, por lo visto no eres tan inútil. – se levantó analizando la póliza.

-YO: bonito culo – se giró con rabia, pero me vio pasando el contorno del dedo por la figura, en forma de corazón, marcada de su culo en el coche, se desvanecía en el metal.

-ALEXIS: eres un guarro.

-YO: y tú una fresca, pero vendes bien, y por lo visto yo también.

-ALEXIS: un par de pólizas tu solo no te hace buen vendedor.

-YO: dame tiempo, o si no, habla con Luis para que me eche, sin duda le gustara oír como me dejaste solo y te negaste a seguir trabajando.

-ALEXIS: jajaja no te creerá.

-YO: a mi no, pero seguro que si hablamos con los clientes y les preguntamos si estabas le dirán que no – fue a hablar pero se vio pillada.

-ALEXIS: Luis no les molestara con esta chorrada…….

-YO: ya viste como me defendió el 1º día, le caigo bien, y soy convincente – cerró al carpeta de golpe y se cruzo de brazos, no sin antes apartarse el pelo detrás de la oreja, pensativa.

-ALEXIS: esta bien, no le diré nada – camino hacia mi señalándome con el dedo – pero no me vuelvas ha dejar tirada.

-YO: hecho, si tú dejas de usar tus artimañas conmigo, tus escotes y encantos tendrán locos a estos palurdos, pero yo no soy así, ¿estamos? – extendí mi mano para dársela, me miró fingiendo sorpresa, pero ahora ya tenia conformación de que me había dado cuenta de todo.

-ALEXIS: hecho, aunque no puedo decirte que no se me escapen, los llevo dentro ya – sentí su delicada mano apretando la mía con muy poca fuerza.

-YO: podré sobrevivir – sonrió, y por 1º vez creo que fue sincera, me parecía que me había ganado su respeto, o al menos que no me despreciara.

-ALEXIS: ¿nos vamos ya?, estoy helada – me quité la chaqueta y se la puse por encima, su mirada dibujaba una hilaridad – ¿quien usa sus artimañas ahora? – aspiró el olor de mi colonia, con una mueca alegre en el rostro, si yo la tenia calada, ella a mi más, mi 1º intento de acercamiento lo había visto venir.

-YO: solo soy educado, anda sube al coche – disimulé.

Nos fuimos directos a su casa, al preguntarla por como había ido a trabajar me dijo que tenia un amigo que la acercaba a diario y la pasaba a recoger, al insinuar si era su novio dijo que no, que solo eran amigos y ella no tenia pareja, pero fue un toma y daca, la conversación aparentaba ser cordial pero indagábamos en la vida del otro. Entendí que su amigo era un imbécil que había caído en sus redes y le tenia de esclavo, me hizo gracia por que vivía a 4 calles de mi casa, se despidió con 2 besos sacando pecho acercándose peligrosamente, al instante se lo bajó con la mano disculpándose.

-ALEXIS: es que me sale solo – retrocedió sin alejarse del todo.

-YO: no pasa nada, mientras no me la juegues nos llevaremos bien. – sonrió devolviéndome la chaqueta.

-ALEXIS: pues nos vemos mañana…..- jugaba con las llaves en la mano, pensativa, luego me miró a los ojos tratando de leerme la mente – ……….le voy a pedir a Luis que te asigne a mi grupo – sonreí por dentro, le había ganado la 1º batalla.

-YO: pues será un placer – al apartarse, instintivamente observó mi pierna, y el bulto disimulado, seria reflejo pero me miró la polla.

-ALEXIS: hasta mañana – su cara mostró algo parecido a una chispa, y se bajó regalándome una visión de su trasero, de calidad.

Me fui directo a celebrarlo con mi leona, descargando la ira acumulada en su coño, su boca y su ano, más de 3 horas me tuvo follándola hasta que me cansé, me dolía la mandíbula de tanto morderla y hasta el hombro tenia mala pinta, con un color verde amarillento, me fui directo a casa a descansar, pasando de Lara, y de las niñas de ese piso, había encontrado a horma de mi zapato, Alexis era un tiburón, y yo era otro, y ahora los 2 lo sabíamos.

CONTINUARA………..