Hola, este es mi 11º relato y como tal pido disculpas anticipadas por todos lo errores cometidos. Estos hechos son mezcla de realidad y ficción, no voy a mentir diciendo que esto es 100% real. Lo primero es contar mi historia, intentare ser lo mas breve posible.

Sin títuloMi nombre es Raúl, tengo 25 años y lo ocurrido empezó en mis últimos años de Instituto, 17-18 años, considero mi infancia como algo normal en cualquier crió, familia normal con padre, chapado a la antigua y alma bohemia, madre devota y alegre,  hermana mayor, mandona pero de buen corazón, todos de buen comer y algo pasados de peso, sin cosas raras, vivo a las afueras de Madrid actualmente, aunque crecí en la gran ciudad. Mi infancia fue lo normal, con las connotaciones que eso lleva, sabemos de sobra lo crueles que son los críos y mientras unos son los gafotas, otros los empollones, las feas, los enanos….etc. Todos encasillados en un rol, a mi me toco ser el gordo, y la verdad lo era. Nunca me prive de nada al comer pero fue con 12 años cuando empece a coger peso, tampoco es que a la hora de hacer deporte huyera, jugaba mucho al fútbol con los amigos y estaba apuntado a muchas actividades extra escolares, ya fuera natación , esgrima, taekwondo, o karate, pero no me ayudaba con el peso. Lo bueno era que seguía creciendo y llegue muy rápido a coger gran altura y corpulencia, disimulaba algo mi barriga, todavía no lo sabia pero esto seria muy importante en adelante. Siempre me decían que era cosa de genes o familia, y así lo acepte. Como casi todo gordo en un colegio o instituto al final o lo afrontas o te hundes, y como tal siempre lo lleve bien, el estigma del gordo gracioso me ayudo ha hacer amigos y una actitud simpática y algo socarrona me llevo a tener una vida social muy buena. Eso si, con las chicas ni hablar, todas me querían como su amigo, algo que me sacaba de quicio. Pues no paraba de ver como caían una y otra vez en los brazos de amigos o compañeros y luego salían escaldadas por las tonterías de los críos, siempre pensando que yo seria mucho mejor que ellas, pero nunca atreviéndome por mi aspecto a dar ese paso que se necesitaba. Un tío que con 17 años y ya rondaba el 1,90 y los 120 kilos no atraía demasiado, cierto es que era moreno,  de ojos negros y buenas espaldas, pero no compensaba.

Además, tengo algo de educación clásica, por mi padre, algo mayor que mi madre y chapado a la antigua, algo que en el fondo me gustaba ya que me enseño a pensar por mi mismo y obrar con responsabilidad sin miedo a los demás, pero también a tratar con demasiado celo a las damas, y lo mezclaba con una sinceridad brutal, heredada de mi madre, “las verdades solo hacen daño a los que la temen, y hace fuerte a quien la afronta”, solía decirme. Una mezcla peligrosa, no tienes miedo a la verdad ni a lo que piensen los demás. También, o en consecuencia, algo bocazas, pero sin mala intención, solo por hacer la gracia puedo ser algo cabrón. Nunca he sido un lumbreras, pero soy listo, muy vago eso si, si estudiara sacaría un 10 tras otro, pero con solo atender un poco sacabas un 6 por que molestarme, al fin y al cabo es información inútil que pasado el examen no volveré a necesitar.

Con el paso de mi infancia empece a sufrir jaquecas, achacadas a las horas de tv, ordenador o a querer faltar a ls escuela, ciertamente algunas lo serian pero otras no, me diagnosticaron migrañas, pero cuando me daban ningún medicamento era capaz de calmarme, así que decidieron hacerme un escáner  y salto la sorpresa, Con 17 años apunto de hacer los 18 e iniciar mi ultimo curso de instituto, un tumor benigno alojado cerca da la pituitaria, no era grande ni grave pero me provocaba los dolores de cabeza y al estar cerca del controlador de las hormonas, suponían que mi crecimiento adelantado y volumen corporal se debía a ello. Se decidió operar, no recuerdo haber pasado tanto miedo en mi vida como las horas previas a la operación, gracias a dios todo salió bien y con el apoyo de mi familia y amigos,  todo salió hacia delante y es donde realmente comienza mi historia.

Después de la operación, y unos cuantos días en al UCI de los que recuerdo bien poco, me tenían sedado, con un aparatoso vendaje en la cabeza e intubado hasta poder verificar que no había daños cerebrales. Me subieron a planta y pasadas una semana empece ha hacer rehabilitación, primero ejercicios de habla, coordinación y razonamiento, y después físicamente, era un trapo, no tenia fuerzas y había mucho que mover, pero pasaron los días y casi sin esfuerzo empecé a perder kilos, cogí fuerzas, en mi casa alucinaban de como me estaba quedando y ante esa celeridad muchos médicos me pedían calma, yo no quería, me encantaba aquello, pero tenia que llegar el momento en que mi tozudez cayo ante mi físico , a pocos días del alta, en unos ejercicios de rutina decidí forzar y mi pie cedió, cisura en el empeine y otra semana de reposo total, donde cumplí los 18. Aquí ocurrió la magia, debido a mi necesidad de descansar me asignaron un cuarto y una enfermera en especial para mis cuidados, se llamaba Raquel, la llevaba viendo muchos días y había cierta amistad hasta el punto de que en situaciones en que mi familia no podía estar era ella quien me ayudaba a…..la higiene personal, solía solicitar la ayuda de algún celador pero andaban escasos de personal, y yo hinchado de orgullo trataba de hacerme el duro moviéndome con la otra pierna.

Como os conté en mi anterior relato, ella fue mi 1º relación sexual, y la que me abrió los ojos, el tumor y su extracción me provoco una serie de cambios físicos, perdida de peso y volumen, además de, sin saber muy bien como, una polla enrome entre mis piernas. Pero las situación con ella, no dio para mas, me recupere perfectamente y llego el día de irme del hospital. Después toco poner en  práctica la teoría y Eli, la fisioterapeuta que me estaba ayudando con un problema en el pie, me la confirmo. Ahora era mi profesora y me enseñaba todo lo que se podría necesitar, y con unas amigas llego la magia. Después de mis 2 primeras semanas de aprendizaje y teoría, llegaba la hora del examen práctico. Ahora de mi aprendizaje,  Eli me invito a una fiesta que quiso usar de examen, y se desmadro. Un tiempo después inicie unas vacaciones tórridas con una familiar lejana, acabe desvirgando y abriéndola al mundo del sexo, teniendo que marcharse pero con planes de reencuentro. Pase los últimos meses de institulo tirándome a todo lo que veía.

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Ya he leído algunos comentarios, gracias por los consejos, tratare de corregir, debido a varios comentarios paso a quitar en negrita las conversaciones

Es cierto que quienes sigan la serie, es una lata, pero la 1º parte casi no cambia, con bajar un poco la rueda del ratón se soluciona, de ahí que ponga estas pequeñas anotaciones separadas del resto, Y así los que empiecen un relato sin seguir el orden, tengan una idea general rápida.

Y si, es una deformidad de polla, pero tenia que ser así.

Pido disculpas por los “tochazos” que escribo, estas primeras experiencias llevan mucha información, y es importante a mí entender. Alguno más así y os prometo que los siguientes no serán tan grandes.

Inicio una serie de relatos que detallan los últimos 5 meses de instituto, debido a la cantidad de información y a que muchas de las relaciones relatadas se sobreponen unas con otras en el tiempo, y pueden cambiar de género, los divido, con aclaraciones previas de su contenido.

Aquí inicio el relato donde explico algunas de las reacciones con otras alumnas del instituto.

Pasaron los días y toco volver al instituto, las primeras semanas las pase lacónico y mustio, la vuelta de Ana a su casa y el fin de nuestras sesiones de sexo  me tenían triste, no era por el sexo, si no por la sensación de tener una mujer a tu lado, que te desea tanto como tu a ella y que te reconforta, que calmaba  la fiera que llevaba dentro, y n me refiero a mi pene. Mis notas en el curso eran algo pobres, nunca fui un “listillo” pero siempre sacaba notas fáciles, 6-7 sin demasiado estudiar, la media la sacaba seguro, pero mis padres me dieron un toque, ya no colaba la historia del pobre crío operado, ya estaba mas cerca de los 19 que de los 18 y de la operación, “tenia que prestar mas atención en el instituto”, y a fe que lo hice, esas palabras retumbaron en mi cabeza unos días, ¿Qué me pasaba?, era un chico joven de 18 años, moreno,  de 1,90, de espaldas grandes y fuertes, apuesto, de unos 85 kilos,  con cierta tonificación, sin llegar a marcar músculo, había tenido sexo con penetración con 3 mujeres diferentes, repetidas veces con cada una, había echo de casi todo en el sexo sin penetración con otras 4 diferentes,  alguna de esas ex actriz porno, entrenado y con cierta experiencia, con una polla enorme y  una legión de colegialas adolescentes con las hormonas alteradas ante mi.

Según pasaron los días, la sensación de que estaba perdiendo el tiempo,  crecía en mi interior, llegue a quedar con Eli, que le iba de cine con su forma de llevar el gym,  deseando sexo con ella,  pero no me dejo,  me incito a lanzarme a por las del instituto. Todo indicaba una sola dirección, y fui a por ello convencido de que era lo que se tenía que hacer.

Os diré que durante los siguientes 5 meses folle no menos de 40 veces,  con mas de 12 alumnas distintas,  os sorprendería el numero tan corto de alumnas que ya no eran vírgenes a esas alturas, a mi me sorprendió al menos, me costo encontrar alguna y siempre de escalas menores en las clases sociales de los institutos,  siempre de ultimo curso y mayores de edad, por mi y las palabra de Eli, se me insinuaron igual chicas de 17, de 16 y me choco profundamente una de 15 que afirmaba no ser virgen ya y que quería guerra, las ignore a todas.

Sin contar las que lo intentaron y no se pudo por que literalmente no les entraba mi pene,  pero si sexo oral o masturbaciones mutuas,  otras salían corriendo al verme desnudo y la polla colgando, una incluso salió corriendo solo con sentarse encima de mi con la ropa puesta aun, el rumor de mi polla corría como la pólvora y note como, pasadas unas semanas desde que empece, las chicas que no conocía no me miraban a la cara, si no a la entrepierna directamente, y las que si me conocían cambiaron su actitud hacia mi diametralmente, se salvaron algunas de las mejores y mas morbosas por estar ya con novio y ser amigos míos, y lo digo así por que mas de 3 de ese tipo se me insinuaron claramente, y no digo insinuar si no cogerme la polla y arrastrarme al baño, pero me negué en casi todos los casos, en otros la chica o situación era demasiado excitante y el amigo no era tan cercano. Los compañeros no ayudaban,  pase de ser el gordo y toda la enciclopedia de insultos y bromas que lleva detrás, a ser el trípode, el tres piernas o el hombre del bastón, al principio me molestaban sus comentarios, pero me di cuenta que lejos de avergonzarme a mi, que estaba acostumbrado a usar el humor como mecanismo de defensa ante esos ataques cuando estaba gordo, una gran polla no seria problema, o  a la chicas, esas palabras me fijaban como objetivo, era un reto para ellas, en el 60% de los polvos que eche, solo tenia que bajarme el pantalón, y otros con usar una trampa sencilla de presumir y hacerlas caer en el “no te creo”. Echaba de menos mucho los juegos y la conquista, buscaba un reto,  pero realmente no lo encontré en esas alumnas.

Como es demasiada información, paso a relatar las 3 chicas que merecen la pena ser contadas.

La historia debe continuar.

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Quedaba 1 mes para el final del curso, y a estas alturas era difícil encontrar una alumna mayor de 18 soltera que no hubiera pasado por mi de alguna manera, yo ya no le hacia ascos a nada, pense que todas merecieran disfrutar así que baje el listón queriendo regalarme a las chicas menos populares, mas “feillas” o con kilos de mas, aquí lo pase mejor, algunas aun eran vírgenes y desvirgué a 2, mientras que a otras no les entraba mi polla así que disfrutábamos de sexo oral y masturbaciones, siempre podría desahogarme con Rocío o la aprendiz, como os dije,  sorprendido me encontré cuando me harte de ellas, así que   siempre lograba que alguna de las que ya me había tirado cayera de nuevo, no eran tan fogosas ni tan profundas pero en la variedad esta el gozo.

Yo me convertí en un carbón, en ese chico que no quería ser, un capullo arrogante que se creía superior, y aunque objetivamente pienso que lo era, al comentármelo Marina en una de las pocas veces que me la volví a zumbar, me dejo pensativo, Eli me había avisado, yo no quería ser así, pero tenia a  la mitad de las chicas del instituto persiguiéndome, mi mentalidad de adolescente me volcaba en esa dirección. Estaba retomando el tiempo perdido, por así decirlo, gane un barbaridad de experiencia y aprendí a tratar a una mujer según su forma o tipo, hasta ese momento era, en el sexo, un empollón  experiencia en el tiempo,  al salir del instituto era una maquina de follar que buscaba restos, salvo Rocío ninguna se metía mi polla entera, y la mayoría no pasaba de la mitad.

Me ha costado mucho elegir quien seria la 3º de las alumnas que os relato, como os he dicho las sesiones con todas eran bastante iguales y solo algunas merecían la pena ser relatadas. Al final me he quedado con 2, no podía dejar pasar ninguna.

3º-1 La diosa de ébano, Pamela.

Andaba algo absorto, las sesiones de sexo con Rocío y aprendiz eran salvajes pero llego un punto en que no avanzábamos, me canse de ver sus cuerpos desnudos, ya no me excitaba nada mas verlas, tenían que trabajar mi pene un buen rato para lograr que me empalmara. Así que,  dejándolas un poco de lado, mas a Rocía que a la aprendiz, volví de caza,  buscando……..algo diferente.

Lo encontré en Pamela, una chica de mi curso pero de otra clase, era un poco tímida y callada, sin muchas amigas,  llevaba solo 2 años en España, sus padres eran de costa de marfil y habían venido en busca de trabajo, hablaba y entendida bien el español pero lo hacia con un toque francés, que hablaba perfectamente. Me fije en ella por su piel, esa chica era negra, no morena ni tostada, era de un negro brillante, liso y  atractivo. Media 1,75, tenia el pelo negro, suelto, media melena cayendo hacia un lado de su cara y siempre liso, supuse que debía alisárselo todos los idas por que si no lo hacia se el encrespaba el pelo, pero eso le daba aun mas morbo a una cara espectacular, sus ojos eran marrones,  la piel de su cara no tenia imperfecciones, era muy guapa,  lo mejor es que tenia unos labios enormes, hinchados, se ponía algo de lápiz de labios rosa que contrastaba con su oscuridad, como el blanco de sus ojos, el físico era fácil de adivinar, llevaba siempre camisetas con botones bien ceñidas, abrochadas por encima de sus pechos, eran prominentes y el sujetador le daba una figura deliciosa, como casi todas las chicas de la época, llevaba un pantalón ajustado desde su cintura hasta las rodillas, allí cambiaba algo y se abrían un poco en forma de campana, ya fuera vaquero o de tela. Lo que no tenían las demás era su espectacular trasero, parecía que le fuera a reventar la tela, se le marcaban bien las bragas, y  cuando andaba le retumbaban las nalgas  de forma que todos los tíos clavábamos nuestras miradas en ella, no los buscaba ni se contoneaba, le salía de forma natural, mas de uno no pudo resistirse y al pasar ella por su lado la daba un cachete en el culo, al principio ella se enfadaba mucho, pero con el paso del tiempo llego a aceptar que su culo provocaba aquello, y pese  que no esta bien, era un culo de negra, de esos que generan envidia, bien colocado, grande  y redondo.

No me fue difícil iniciar una relación de amigos con ella, como digo,  era una solitaria, si que cualquier muestra de cariño o afecto era bien recibida, durante una semana me trabaje su  amistad, hasta la defendí de un chico que como os digo no se resistió y la dio un cachete en el culo, ella casi ni reacciono, ya lo veía normal, pero le abronqué. Después charlo conmigo, su acento francés me derretía, pero como no se como escribirlo, siempre que ella hable,  lo podéis imaginar.

-YO: no deberías dejarte manosear.

-PAMELA: te agradezco tus palabras, pero casi ni me importa ya.

-YO: no esta bien que te dejes, mereces un respeto.- la acariciaba un brazo, ya la tenia en ese punto de confianza.

-PAMELA: si yo no les dejaba, pero es que no me hacían caso, y no quiero ir a las profesoras y ganarme enemigos, así que ya me da igual, les dejo y así todos contentos.

-YO: ¿todos?, no creo que tu estés contenta.- no podía, ¿o si?

-PAMELA: bueno, no me gusta, pero……….

-YO: ¿que?

-PAMELA: pues que…….sabes,  no tengo muchos amigas, ni menos chicos, no hay mas africanos o descendientes, y por ser…..negra, los chicos no se acercan a mi, así al menos me siento……..

-YO: …….deseada.- asintió un poco avergonzada por reconocerlo.

-PAMELA: no esta bien,  supongo, pero me vale.

-YO: bueno, eso es por que tú quieres.

-PAMELA: ¿por que?

-YO: hombre, no te creas que los chicos lo hacen con todas, solo contigo, y es normal………- la deje botando para que preguntara.

-PAMELA: ¿normal por que?- hice como si me costara responder.

-YO: pues por que tienes un trasero espectacular, el mejor culo del instituto de largo, yo también me he fijado, y tu lo sabes, si quisieras podrías ponente unos pantalones mas sueltos y así disimular, pero vienes siempre tan ……..apretada,  que a tu paso vas dejando a todos tiesos, ¿Cómo resistirse a golpearlo? – Se abrumo, era una verdad como un templo.

-PAMELA: bueno, si, un poco, pero también es que todos me quedan así, me cuesta un mundo ponerme los pantalones, en la tienda me pruebo muchos, pero……..

-YO: los llenas, joder es que lo tienes enorme, pero no en el mal sentido, es precioso y verte caminar de espadas es un pecado.

-PAMELA: jajjajaja muchas gracias, la verdad es que tenia algo de complejo pero empieza a gustarme este rollo, tender que sacarle partido si quiero salir con chicos de aquí.

-YO: ¿de aquí?

-PAMELA: claro, yo ya salía con chico en mi país – se indigno un poco- a ver que te crees, si ni soy virgen.- se dio cuenta de que su comodidad en la conversación la había soltado la lengua de mas, pero normalice la situación.

-YO: ni lo pongo en duda, desde luego tenías que arrasar allí, y es una pena que aquí no te venas así, como te veo yo, una mujer espectacular.- puse mi mano sobre una de sus piernas.

Mis palabras calaron en su cabeza, y me miraban como si hubiera dado en el clavo de un impedimento en su cabeza, hasta el punto de que debió recordar algo, ¿las conversaciones de chicas en el baño  sobre mi y mi polla?, así que sonriendo y tratando de disimular me miro a la polla.

-YO: si, yo también tengo mis problemas.- me agarre la polla por encima de la ropa, se sobresalto.

-PAMELA: perdona, no quería decir……….¿que problemas?, ¡si eres el mas popular y  cada semana andas con una distinta colgada del cuello!.

-YO: pues si, pero no…..vamos, que busco……pero ninguna me………..llena, por así decirlo – volví apretarme la polla con la mano- es difícil encontrar a una mujer que sea capaz de………aguantar.

Se le notaba en la mirada que aquellas palabras resonaron en su cabeza mientras le comentaba alguna otra cosa como si lo que hubiera dicho no tuviera relevancia. Al ser viernes quede con Rocío y la aprendiz para ir a su casa, pero antes invite a Pamela a tomar un helado, ya era primavera y el calor aumentaba, seguimos charlando de su vida allí de su adaptación, después acompañándola al metro para que se fuera a casa,  entro en una tienda y salió con un par de bebidas, se esas en vasos de cartón y tapa de plástico, se bebía una ofreciéndome la otra, bebi, y la hizo mucha gracia, dándome 2 besos en la mejilla, se fue.

-PAMELA: ya me contaras el lunes.

No entendí el comentario, y me fui para casa de Rocío, (las siguientes 3 horas podría dedicarle 1 o 2 relatos largos, pero no lo haré, entre otras cosas por que no me gusto quien fui, como me comporte y lo que ocurrió, se puede decir que es lo mas cerca que he estado nunca de la violación.) La casa no estaba lejos y fui andando, según avanzaba note un calor creciente en mi, un calor que empezó como un hormigueo y fue aumentando hasta abrasarme bajo la piel, no sudaba,  no era el tiempo,  ni la ropa, era yo, llegando un momento se me puso dura, sin motivos ni provocaciones, la gente mi miraba por la calle pero me daba igual estaba ido, para cuando llegue con Rocío estaba ahogado, abrasado y con una erección de caballo, sin mediar palabra cogí a la aprendiz y me la lleve al cuarto, nos desnude, la abrí de piernas y sin mas la penetre, estaba rebosando de lujuria, en 10 minutos ya la tenia corriéndose y en 20 comencé a penetrarla mas profundamente de lo que solía, sin cuidado, como era normal, la destrozaba,  golpeaba la pared de su útero con mi glande, pero en vez de parar o frenarme, seguí golpeando, sus gritos ya no eran de placer si no de dolor  pidiendo ayuda, entro Rocío y me tuvo que parar, le costo, cuando me di cuenta de  lo que pasaba me quite de encima a la aprendiz y le arranque la ropa a Rocío, en un cuarto de hora la tenia en la misma situación que con la aprendiz, pero metiéndosela toda, después de 40 minutos sin parar sin correrme y sin notar que me calmara,  sus gemidos de placer pasaron al silencio y del silencio a la suplica de que parara , se había corrido unas 6 veces y yo no paraba, no podía, se derrumbo en la cama medio ida, yo me enfade por que no se movía, me quede de pie,  quemándome la piel, con un fuego interno, una erección bestial después de haberme follado durante mas de 1 hora a 2 chicas sin correrme, no entendía nada, mire a la aprendiz y su cara era de pánico, de miedo por que la volviera a tocar. Tome conciencia y salí de allí pitando, cogí un taxi y fui derecho al gym de Eli, la llame diciéndola que me daba igual que estuviera haciendo, que desalojara el gym por que iba para allí,  a reventarla.

El dolor en mi polla empezó, seguía tiesa, sin bajar y sin que mi cuerpo pudiera hacer nada, y mi mente no entendiera, cuando llegue al gym y subí,  estaba Eli y la monitora cubana, pregunte que hacia allí, no le había dado tiempo de recoger, razone por 1º vez en hora y media, pedí que se quedara, le  dije que en ese momento no confiaba en mi mismo y en que pudiera hacerla daño. Le conté lo que pasaba mientras me desnudaba, la cubana alucino al ver mi polla, y Eli al verme desesperado, sabia que aquel no era yo, estaba ardiendo , solo quería que alguien apagara mi fuego, y los gestos de cariño preocupados de Eli no ayudaron, me abrazo y no aguante la sensación de mi polla chocando con su cuerpo, la rompí la ropa, la tire al suelo y me la folle salvajemente, ella se dejaba hacer, no quedaba otra ante mi abrumadora fuerza,  de refilón veía a la cubana desnuda y abierta de piernas masturbándose con energía,  pero me daba igual hasta ni miraba a la diosa que tenia empalada debajo de mi, durante otra hora me la folle sin parar y sin correrme, de vez en cuando ella se corría y pedía cambio de posición, o que ella llevara el ritmo,  para que no le doliera, pero no tardaba mucho en que la volvía a hacer daño, estaba fuera de mi, era un potro desbocado, se la emti por el culo, y  otros 20 minutos así,  Eli ya estaba agotada, hastiada y sin fuerzas, la cubana se ofreció orgullosa a continuar el testigo, mal hecho, no estaba en mis cabales, la revénte tan fuerte que en menos de 30 minutos ya la tenia gritando de dolor pero no paraba, creo que se llego desmayar, varias veces, su cuerpo era inerte. Eli volvió en si y me separo de ella, me sentó y me hico una mamada de tal forma que de cualquier otra manera en menos de 7 minutos ya estaría eyaculando, pero nada, llevaba 2 horas largas,  me había follado  4 mujeres distintas, sin eyacular, ni la erección bajara,  sin que se me pasara el calor. A la desesperada Eli se chupo un dedo y me lo metió por el culo, buscando el punto G del hombre, ya lo habíamos ensayado,  no me había gustado, ahora me daba igual solo quería que aquello parara. No se donde toco pero por fin,  casi después de 3 horas y con el numero de emergencias marcado en el móvil, eyacule, reventé como un animal, se me paso el dolor pero seguía abrasado  y con la polla dura, ya con la ayuda de la cubana, vuelta a la consciencia,  siguieron chupándome la polla con un dedo metido por el culo, en 20 minutos eyacule unas 4 veces, con cada una de ellas, mi polla perdía fuelle y mi cuerpo se relajaba.

-ELI: dios mío, menos mal, esto ya esta casi normal, ¿Qué coño has tomado?

-YO: nada, estaba tomando algo con un chica, luego he ido a ver a unas amigas y me sentía ya así, me las he tirado pero las he reventado, he venido aquí y ya me has visto.

-ELI: ¿has tomado viagra o algo?

-YO: que va, ¡¡ni que me hiciera falta!! ya los sabes.

-CUBANA: esto no es viagra, esto es una mierda africana, he iodo hablar de ella, se la dan a los guerreros antes de las batallas y  antes de casarse, para empezar la noche de bodas y asegurar virilidad.

-ELI: esa chica, ¿con la que has tomado algo? ¿Te ha dado a probar algo?

-YO: no, nos hemos tomado unos helados, yo mismo los compre, luego solo unas………-MALDITA ZORRRA, LAS BEBIDAS.- ………..¡¡que guarra,  me ha metido algo en la bebida!!.

Pase una hora mas con ellas dos, tranquilizándonos y retomando un estado natural, las había partido, la cubana efectivamente se había desmayado un par de veces y Eli estaba totalmente escocida, nos duchamos con cuidado de no volver a levantar el ánimo y me volviera el efecto. Pase el fin de semana tranquillo en casa, Rocío me llamaba por que le había encantado y quería repetir, pero decidí vengarme de Pamela, ¿porque lo habrá echo? Llego el lunes y en el descanso fui directo a ella.

-PAMELA: ¿que pasa?, ¿que tal lo has pasado?

-YO: pues abastaste mas puta loca, ¿que coño me diste?

-PAMELA: unas gotas de una cosa que guarda mi padre antes de tirarse a mi madre, no veas como gritan jajaja.

-YO: muy gracioso ¿y las has probado?

-PAMELA: ¿yo? Que va, me pareció divertido dártelas.

-YO: ¿por que los has hecho?

-PAMELA: por que se que vas detrás de mi, no soy boba, me ha llegado el turno, ¿no?, pues si me quieres tenias que sufrir un poco, que fuera diferente conmigo, que me demostraras estar a la altura.

-YO: pues lo has logrado, casi parto a 2 compañeras tuyas y he destrozado a otras 2 mujeres adultas., ¿te parece suficiente?

-PAMELA: ¿había 2 en casa de Rocío?  te seguí, escuchaba los gritos de Rocío  a través de la puerta y luego en el gym,  lo vi todo por una ventana del callejón.- me quede asombrado.- que sepas que me hiciste correrme un par de veces, me hacia un dedo cada vez que veía como las perforabas sin piedad.

-YO: muy bien, las cartas están sobre la mesa, ¿y ahora?- sea cerco a mi acariciando mi pecho, le lebrato poniéndose de puntillas y quedándose a milímetros de mi cara.

-PAMELA: ¿ahora?, ahora me vas a follar como lo hacías con ellas, mañana mis padres salen por la tarde, después de clase,  vamos allí y me vas a reventar –  me beso, de forma caliente, con sus labios jugosos y grandes, cuando la pille el ritmo metió su lengua en mi boca, de forma obscena con movimientos lentos pero pasionales, la frene un poco por que si no le ensartaba allí mismo, entre el enfado y la fogosidad. Se dio la vuelta y poniéndome el culo en la polla se restregaba- mañana te veo- y dando un golpe de cintura final se fue, ahora si,  contoneándose sexualmente.

El plan era claro, llame a Eli para pedir consejo y me imploro que reventara a aquella furcia, una idea se gestaba en mi cabeza. Llego el ida siguiente, y ella venia preparada para la guerra, una camisa tan asustada que no dejaba lugar a la imaginación, con mas botones descorchados de los normal, se la veían bien las tetas y el comienzo de sus sujetador, con el resto de botones aguantado de forma titánica,  lo que me mato a mi,   y a  todos lo tíos, fue su falda, la 1º vez que la vi así, era azul marino,  de tubo, elástica, le llegaba por las rodillas, sin medias, ni señales de ropa interior. Mi mirada, y la de todos,  se calvo en su culo, la parte de la tela de había entre sus nalgas estaba tensa, tanto que la costura estaba al máximo, se notaba la separación entre las telas y los hilos soportando a duras penas. Al descaso la lleve al baño y nos besamos apasionadamente, como el día anterior, pero esta vez la levante la falda y le abrí la camisa, tenia un cuerpo perfecto, un vientre liso y unas tetas preciosas debajo del sujetador, al meter mi mano por su falda y levantarla un poco, cosa que me costo debido a la tirantez de la ropa, certifique que allí no había ni bragas,  ni tanga, masajeaba pro encima de su coño y con la humedad creciente metí uno y leudo 2 dedos en ella mientras seguíamos besándonos como animales en celo.

-PAMELA: para,  o no llegamos a mi casa, esta todo preparado allí.

-YO: te voy a destrozar, vas a arrepentirte toda tu vida de lo que me has hecho.

-PAMELA: ya veremos, yo no soy una de estas niñatas, yo me he follado ya a muchos que la tenían grande en mi país.

Lleve mi boca a sus tetas, pero por desgracia sonó la campana de vuelta a clase, lleve mis dedo manchados de sus flujo a su boca,  los chupo como una polla,  antes de medio vestirse y salir de allí. Llegue tarde a clase, me tuve que hacer una paja rápida en el baño. Las horas se me hicieron eternas, mi cabeza pensaba en como poder tirármela, de forma que le gustara al inicio pero luego rogara perdón. Al salir de clase fuimos por el metro a su casa, durante todo el viaje nos besábamos y la metía mano, acababan siempre mis dedos en un trasero, la tela estaba tirante pero se notaba a leguas que tenia el culo como una pierda., mientras nos comíamos la boca el uno al otro, había sitio para sentarse pero ella se sentó encima mía, nos daban igual el resto, estabamos ella y yo solos en el universo. Al salir del metro ella iba delante y yo detrás, dándola con la polla dura en su trasero, andábamos mal, de forma torpe pero sin separarnos. Subimos a su casa, la visión de ella subiendo las escaleras delante de mi era evocadora, no me reprimí y le daba cachetes, con cada golpe aumentaba la fuerza, su culo era mármol, casi ni se movía al golpearlo, al pararse para sacar la llaves me pegue a su trasero y besándola por el cuello daba pequeños golpes con la cintura en su culo. Le costo una eternidad abrir la puerta, se le cerraban los ojos mientras mis caricias la calentaban, no atinaba con las llaves, me harté y la estampe contra la puerta,  cargando todo mi peso sobre ella, le cogí las llaves y sin dejar de frotarme contra ella, abrí la puerta de golpe, eso lo tenia pensado, al hacerlo cayo de bruces hacia delante, casi no le dio tiempo a poner la manos y quedar a 4 patas, debido a la fuerza y la rapidez de la caída se le rompió parte de las costuras de la falda, dejándome ver parte de su ano, la tela cedió y con ella sus nalgas aprisionadas que se iban abriendo, intento levantarse pero no la deje, la di una patadita en el culo para que fuera a gatas, mientras me desnudaba, no tendría piedad, no habría compasión, no era una mujer a la que dar cariño, si no un trozo de carne que iba a masacrar. Debido a su andar a gatas con cada paso se el rompía un poco mas la tela, para cuando llego al sofá la tenia rota del todo, aun aguantaba en al parte mas alta en los riñones, pero se le había rajado por toda la línea de su culo hasta su coño, Se quiso levantar de nuevo pero no la deje, ya totalmente desnudo,  me puse de rodillas detrás de ella y metí mi polla por la raja de su falda, entre sus peinas,  hasta que mi polla se freno por al parte de delante de la falda, sobresaliendo claramente, la imagen podía confundirse de la de un travestí, con falda y sin ropa interior, con  una erección, pero era yo desde atrás, agache mi cuerpo y le rompí los botones de la camisa tirando de la tela, levante su torso para quedar de rodillas los dos,  conmigo pegado a ella por detrás, mientras besaba su espalda y hombros,  lleve mis manos a sus tetas y de un tirón le saque el sujetador, sin desabrochar ni nada.

-PAMELA: ¿me vas romper toda la ropa?

-YO: te voy a romper todo- lleve mis manos de sus tetas a la parte mas baja de su falda y tire hasta que las costuras cedieron, mientras ella giraba su cabeza para besarle con su lengua y sus labios carnosos, sabía usarlos.

La rompí la falda en totalidad quedando solo la parte de la cintura, entonces la desabroche la cremallera y se lo quite, ya con los 2 desnudos frotaba mi tronco de la polla por su culo, abriendo sus labios vaginales, me estaba empapando la polla, miró había abajo y entonces vio mi polla sobresaliendo con cada movimiento.

-PAMELA: dios, era cierto, calzas un buena polla, va a ser divertido.

-YO: puede que al principio, pero ya te lo he dicho, vas a desear morir.

Baje una mano a su coño por delante, dirigí mi glande a su coño y una vez colocado, embestí, dio un salto en el mismo sitio abriendo la boca con un grito corto, devolví mis mano a sus tetas, las tenia duras como todo el cuerpo, terso,  con cierta aspereza en la piel, con unos pezones enromes y negros,  erectos, agarrándoselos con fuerza comencé a mover la pelvis, con cuidado al inicio, pero con cada embestida la llegaba mas dentro, ella soltaba un grito corto en cada una de ellas, hasta que la velocidad era tan alta que solo había un grito continuo, cogía aire y seguía, no podía penetrarla mas por que su enorme y duro culo era una pared sobre la que rebotaba, el sonido era hipnótico, estuve así 20 minutos con ella buscando con sus labios y manos mi cara, de la fuerza aveces caía hacia delante pero la volvía a levantar. Su interior era como ella, duro y terso, sentía como me presionaba la polla, no todo el tiempo, si no por fases, controlaba sus músculos vaginales, la jodida tenia aguante, la puse a cuatro patas y allí si la penetre mas profundamente,, ya no gritaba, respiraba entre golpes a su trasero, lleve mis manos a sus nalgas y las separaba bien, era difícil, estaban muy duro, pero logre penetrar casi del todo, en esa posición y frotando su punto G llego su primera corrida, fue una fuente y cayo tumbada gritando algo en francés, no la deje respirar, me adelante ,  la coloque las piernas juntas pasando por encima de ellas, totalmente tumbada boca abajo, dirigí mi polla a su coño separando bien sus nalgas de nuevo y la volví a ensartar, coloque los brazos en posición y dejando caer mi pelvis para luego levantarla,  percutía sobre su trasero, el ritmo ya era tan rápido que su culo era gelatina en un terremoto, lo tenia terso pero ya no le daba tiempo a su carne a colocarse antes del la siéguente embestida. Esa posición incide directamente en el punto G, así que en menos de 15 minutos se corrió otras dos veces, arrastrándose por el suelo para alejarse de mí,  gritando, ya en algo africano,  pero la seguía, sin perdón.

Pasó la 1º hora y entre combustiones de ella me corrí sin parar dentro de su coño, me senté en el sofá, satisfecho, ella se dio la vuelta rápidamente y de rodillas agarro mi polla algo flácida, y con ambas manos pajeaba mientras se metía mas de media polla en la boca.

-PAMELA: esto no ha acabado.

-YO: claro que no, no ha estado mal como calentamiento.- mi polla se puso dura de nuevo al ver su ansia.

Me la miro, la 1º vez que la tenia delante totalmente erecta, el blanco de sus ojos se hizo evidente, pero reaccionando siguió a lo suyo, con energía y queriendo sacarme una corrida, movía su lengua como una profesional y sus labios carnosos rodeaban mi polla, se metía gran cantidad sin noticias de arcadas o malestar. Lo estaba haciendo bien.

-YO: asi no vas a lograr que me corra – la pique y cayó, sorprendida por mis palabras falsas, quiso aumentar el ritmo y la velocidad, pero se le salió la cadena varias veces.- anda déjame a mí.

La levante y la puse de espaldas el sofá, la abrí de piernas y vi como goteaba de fluidos y semen, con algo de reparo separe sus labios mayores, eran negros y  contrastaban con su interior, era rosado y el clítoris estaba enorme, me comí su coño como todo un experto, las masturbaba con los dedos buscando su punto G, mientras trabajaba su monte de Venus con la lengua, estaba totalmente rasurada, metía mi lengua en su coño,  se volvió a correr, continúe haciendo lo mismos hasta la 2º corrida,  ella gritaba groserías y se frotaba las tetas fuera de si, se mordía los labios de forma violenta, como mordiéndolos para aguantar mejor, después de la 3º corrido estaba hecha una fiera.

-PAMELA: dame polla carbón, ¡¡DAME POLLA!!.

-YO: no se, ando algo desanimado, quizá si me dieras unas gotas de lo del otro día.

Me miro extrañada, pero mirándome comerle el coño,  la tenia loca, se fue corriendo a un cuarto y volvió con un frasco que me dio tirándose sobre el sofá masturbándose.

-PAMELA: solo unas gotas y me podrás follar durante un buen tiempo.- Me la jugué, cogí el frasco y le di un sorbo, no mucha cantidad, pero si mas de unas gotas, ella puso cara de pánico.

-YO: así sabrás lo que sintieron exactamente.- me lance a sus tetas a lamer su pezones mientras jugaba con ella, se dejaba hacer a  la espera, note el calor incipiente, y pasados 10 minutos ya estaba como el otro día, la pegue a mi y la penetre, del todo, roce mi glande con su útero, dio un grito de dolor agudo, la saque un poco, deje que se acomodara con un ardor en mi interior enorme.- esto es lo que querías, aquí lo tienes.

Me la folle, en todo el termino y usos de la palabra, durante una hora en esa misma posición, ella se corrió no menos de 5 veces pero aguantaba, la cambie de posición y la penetre por detrás el coño como,  a lo perrillo, otra hora otras 4-5 corridas, y sus gritos era desatados, la siguiente medio hora la paso en silencio, se movía aveces pero callada.

-PAMELA: para, por favor, me voy, me partes, me duele.- la ignore.

Llevaba ya 2 horas desde que me tome las gotas, y ella estaba rendida,  ya ni rogaba que parara, estaba justo en el punto donde la quería. Pare, ella cogía aire a duras penas, me recosté sobre ella.

-YO: me he cansado ya de tu coño.- respiro aliviada- ahora te voy a dar por el culo.- se removió como poseída por mis palabras, la sujete- querías que te destrozara como a ellas, pues a ellas las di por el culo, es tu turno.

Cogí un poco de todos los fluidos que de ella emanaban y unte su ano, metí un dedo y comprobé que no era virgen por allí, era demasiado fácil, metí dos, todo esto sin dejar de follármela por el coño, metí 3, la penetraba como un karateka parte bloques de piedra, se volvió a correr, metí 4 dedos, estaba fuera de mi, cuando la vi abierta lo suficiente, saque mi polla de su coño y la clavé en su ano, grito fuerte, tenia la cara desencajada, cayo a plomo sin moverse sobre el sofá, pero yo solo había empezado, agarrando su cintura me la folle por el culo otra hora mas, ya ni se corría, no tenia mas o no lo disfrutaba, solo sufría el castigo que se había ganado.

Llevada ya casi 4 horas follándomela desde que tome las gotas, llame a Eli para que viniera, tardo media hora, en la que seguí destrozando su coño, se desmayo una vez,  pare y  deje que se recuperara y cuando volvía en si, la volvía a penetrar por el culo, hasta que se volvía a desmayar, y repetía la operación. En unos de los “descansos” con ella desmayada y el culo en pompa, llamaron la puerta, abrí con cuidado de que no fuera su familia, que huebra sido de mi si su padre entra y ve a su hija desnuda,  medio muerta,  con un agujero como un puño cerrado en su culo, era Eli, al entrar mi miro, estaba rojo,  con la polla dura,  palpitando en el aire, miro a la chica y vi compasión en sus ojos.

-ELI: ¿que la has hecho? por dios….

-YO: la he reventado durante una hora, como me dijiste,  luego  he tomado un sorbo de lo que me dio y  llevo 4 horas sin dejar de penetrarla, y sigo ileso, o me ayudas o la mato.

-ELI: madre de dios, mírala a la cara,  esta como Carla cuando le mete el consolador enorme por el culo.

Me sentó en el sofá, y revisando que la chica estuviera bien, me dedico una mamada perfecta,  metió un dedo por el culo, no me gustaba pero era necesario, de forma que me corrí al poco tiempo. Ya desahogado, Eli se desnudo, y se puso encima de mi, ensartándose, pase otra hora tirándome a aquella diosa de gym con Pamela hecha un cojín en el sofá, sin moverse, recobro la consciencia, parpadeaba al menos,  pero no se movía. Eli logro sacarme follando las 3-4 corridas necesarias para apagar mi fuego, yo la saque por lo memos 10,  las ultimas por el culo , sin cambiar de posición, me lo pido así por que tenia el coño escocido del otro día, y le estaba poniendo la piel de la vagina  en carne viva.

Pasada hora y media y ya agotados de follar, nos duchamos, llevamos a el cuerpo casi inerte de Pamela al baño y la bañamos de arriba a abajo, las pusimos algo de ropa y la dejamos acostada en la cama. No dijo ni una palabra, ni hizo gesto alguno, me había pasado con ella. Salimos de su casa.

-ELI: oye, no puedes ir llamándome cuando te pasen estas cosas, tengo cosas que hacer, estamos siguiendo las clases de sexo después con algunas alumnas nuevas y los monitores.

-YO: lo siento,  pero sabía que eras la única que podía ayudarme.

-ELI: no puedes volver a dejar a una chica así, ¿me oyes? Te lo advertí,  a saber lo que hará cuando se recupere.

-YO: tranquila, no pienso volver a tomarme nada de esa mierda, pero tiene lo que quería de mí, otra cosa es que la  sobrepasara.

-ELI: ¿y como no lo ibas ha hacer? tu pedazo de polla y esta mierda no deben volver a coincidir- saco el frasco de su bolsillo.

-YO: ¿que haces con eso?

-ELI: me vendrá bien para las practicas, quien sabe.

Me dejo en casa con el coche y se fue. De Pamela no se supo nada en toda una  semana, no fue al colegio, llamo para decir que estaba enferma, a la siguiente semana apareció, mucho mas recatada y con ropa ancha de deporte, andaba como si hubiera venido a colegio  a caballo, totalmente escocida, dolorida, al sentarse lo hacia despacio, se llevo hasta un cojín para la silla. Su actitud fue de fantasma, la había bajado los humos, hable con ella pero ni me miraba a la cara, se protegía el cuerpo con los brazos, me dijo que su padre andaba enfadado, se creyó lo de que estaba enferma hasta que no vio el frasco del elixir, se invento una historia de que lo uso con un chico,   no le dijo quien, y la castigaron severamente, pero vieron que estaba hecha un cromo, su madre la había ayudado con unas pomadas y masajes.

-YO: pues siento tu dolor, pero eso te pasa por ir de lista, la próxima vez que quieras divertirte ve con cuidado, o te volverás a encontrar a un pez mas grande que tu.- la levante al mirada y la bese fuertemente, ella no quería, no volvimos a hablar

No se como,  el rumor de lo ocurrido llego a la gente, yo no abrí la boca y no entendía por que lo haría ella, supongo que ataron cabos,  al verme con ella unos días antes, no se decía nada del frasco pero si de que la había reventado, eso no ayudo a su vida social, ya que muchas chicas habían pasado por mi y no se tiraron una semana en casa de reposo, pobres ingenuas,  si supieran lo que había sufrido realmente.

3º-2 La estudiante de intercambio, Karin.

Esta historia es bastante corta, el ultimo año, se unió a nosotros una estudiante de intercambio, de Suecia, se llamaba Karin,  con un apellido largo, tanto, que nadie sabia pronunciar, y menos escribir, mas que hablar, escupía el castellano, palabras sueltas,  sin consonancia en sexo, genero y numero, como Tarzán, había estudiado español en su  país, y lo perfecciono bastante, aunque a final de curso se le escapara alguna palabra mal colocada o se quedara pillada 3 segundos buscando un palabra rumiándola en su idioma.

Físicamente os lo podéis imaginar, una sueca de las películas de Pajares y Esteso, alta,  pasaba del 1,82, rubia platino con media melena, lo suficiente para ponerse una coleta corta aveces, espigada, siempre iba con mayas térmicas o leggins oscuros, y algún jersey o vestido que le baja hasta taparla a duras penas la cintura, solía ir al principio con zapatos de tacón medio, pero el recomendaron que se pusiera  algo menos llamativo, era increíble el poder de atracción que tenían sus andares con el sonido de sus tacones en el suelo, y mas con un par de tetas enormes, que tenia, y rebotaban con sus andares, no se por que, seria cuestión de convencionalismos de su país, pero no parecía darse cuenta o no le importaba ir con generosos escotes que hacían ver a la perfección como sus tetas vibraban al andar o moverse,  o  ropa ceñida que hiciera notar  cada uno de sus movimientos y por ende, atraer la mirada de todo macho sobre la zona, cuando se agacha a  coger algo,  casi se podía oír el sonido de las pollas de mis compañeros sentados golpear la mesa debido a una erección instantánea, se hacia el silencio,  cuando hubo mas confianza alguna chica le decía que se tapara un poco, que las dejaba en ridículo,  pero no hacia caso o no entendía el por que. La cosa empeoro cuando se fue pasando el frío, aun en primavera,  las chicas solían ir sin el abrigo pero bien tapadas,  ella era del norte de Europa, llegaba vestida como siempre pero cuando le daba calor se quitaba el jersey o el vestido, dejando su cuerpo al descubierto, con los leggins ajustados y una camiseta interior pegada a su piel,   su pechos que eran prominentes, se hacían evidentes, con  su sujetador enorme debajo, los tirantes del sostén y de su  camiseta interior soportaban el peso estoicamente,  pero tan estirados que dejaban un hueco entre ellos la  piel de sus hombros y tetas,  dejando ves  gran parte de sus pechos, aun así, ella parecía tan normal, sin darle importancia a que mis compañeros babearan mirándola, y las chicas la observaran con odio. Tengo que decir que todo lo bueno que tenia de tetas, al quitarse la ropa que la cubría por encima se perdía, los leggins no ayudaban, los profesores masculinos la sacaban a la pizarra continuamente mirándola,  tan embobados como el resto, anda escasa de culo, o al menos la comparación entre el pecho y su culo era muy desigual, no ayudaba a que sus piernas estaban bien formadas, muslos anchos y gemelos duros del uso de zapatos. Era de actitud jovial y alegre, no aprecia consciente del poder que ejercía sobre los hombres y se abraza con todo el mundo, abrazos largos y fuertes, lo único mas sensual que ver como ella se abraza a un tío y el tenia que girar la cadera para que no notara su erección, era verla abrazar a una mujer y aplastar sus tetas contra las suyas, eso las altas, las mas bajas se tenían que hacer hueco con la cabeza entre sus tetas. Su pelo era rubio platino, pero con el paso de las semanas fue poniéndose mechas de colores pastel, una de cada color diferente, cuando ya tenia todo el pelo de colores se ponía todo el pelo de un solo color, rusa fucsia o azul relámpago.

Retomemos en el tiempo, creo recordar que esto paso después de iniciar mis sesiones con Rocío y la aprendiz, pero bastante antes de Pamela, el rumor sobre mi era una grosería evidente, la gente me bromeaba en la cara y las chicas me gastaban bromas, las que me tire, las que no se puedo aunque querrían y las que no, todas me tomaron por un monstruo de feria, era el centro de todas las miradas y me gustaba aquel papel. Las charlas en los baños de chicas, el foro oficial femenino y megáfono de rumores por lo visto, según me dijo Marina,  era ya un desenfreno, hablaban de cómo me había follado y la grande que la tenía y de las experiencias, algunas que ni me había,  tirado aun, o que no llegue a hacerlo, ni me habían visto desnudo.

Aquellas palabras debieron legar al oído de Karin, esa semana tocaba rubio platino con mechas rosas en el pelo, un día,  al inicio del descanso,  se me acerco a preguntarme si podía ayudarla con el castellano en los descansos quedándome con ella en clase mientras todos salían, me ofrecí encantado, sobretodo al oírla hablar, no podré mucha conversación, 1º por que no la hubo y 2º por que su acento es difícil de escribir, pero os basta con saber que yo ya la había oído hablar y no se le daba tan mal como en ese momento me quería hacer oír, hablaba como si acabara de llegar, excusa barata para quedarse a solas conmigo, y encima lo dijo conmigo sentado en unas escaleras, agachándose  y apoyándose con su brazos estirados en el escalón donde estaba, apretando su monumental escote a  pocas distancia de mi cara. Ningún hombre hetero se lo hubiera negado, y no lo hice,  clavando mi mirada entre sus tetas, chocando una contra otra, sin cambiar de posición, totalmente agachada hacia mi, se puso a dar saltitos y a aplaudir de emoción dándome las gracias, la visión de sus tetas abriéndose y cerrándose dejándome ver la junta del sostén y parte de su vientre me la empalmaron de inmediato, el remate fue que lanzo su cuerpo contra mi para abrazarme,  pero de tal forma que sus tetas me daban en la barbilla, y se quedo así unos segundos, se volvió hacia atrás y me pido que la abrazara yo también, me decidí allí mismo,  me la foliaría, me fui a poner en pie para abrazarla y dejar que notara mi pene palpitando, pero no me dejo y fue ella la que se recostó sobre mi tumbándose encima mía literalmente, mientras me decía lo agradecida que estaba, con sus tetas cortándome la  respiración, una estaba tan arriba que la estaba hundiendo mi mentón en  ella, no solo se abrazaba si no que se contoneaba o se movía, no se cual seria el verbo apropiado, no era estrictamente sensual, si no buscando un apostura cómoda, lo hizo hasta que yo también quede estirado del todo y nuestras pelvis se juntaron, dejándome notar el miembro,  con las brazos aun sin tocarla, se paro en seco, levanto la cabeza y mirándome de cerca me recalco, con inocencia falsa,  que no le estaba abrazando, que si no le gustaba le haría un feo, encantado de la vida la rodee con mis brazos y me  apreté con ella rodeando su espalda y sus riñones,  moviéndose de nuevo sobre mi, como estabamos en unos escalones,  al estar rectos sobre ellos su cuerpo empezó a descender sobre mi, gracias a dios sus tetas hicieron tope con mi pecho y se quedo allí, no menos de un minuto.

-YO: que te caes.- lleve mis manos a su culo y agarrando una nalga con cada mano tire de ella hacia arriba, restregando desde su vientre hasta su cintura mi polla enjaulada,  hasta volver a darme con sus tetas en la mandíbula, eso la agrado y me volvió a abrazar de forma ya mas sensual, con sus brazos recogidos dejando que la gravedad y su peso me aplastaran,

KARIN: gratias, no saber cuanto yo quiero aprender con usted.-  hablaba mal   a posta,  pero como no se movía me daba igual seguía con una diosa nórdica con tetas enormes comprimiéndose encima mía,   con su culo agarrado firmemente “para que no se cayera.”.

Decidí que, estando en la gloria, no me movería de esa posición hasta que ella quisiera, supongo que ella penso lo mismo y con todos los compañeros fuera del edificio en el descanso, estuvimos así mas de un cuarto de hora, mis manso ya no solo agarraba, sino apretaban levemente, subiendo su cuerpo un poco para volver a dejarlo caer, oía como sus boca se hacia agua al lado de mi oído, como se mordía el labio.

KARIN: ¿y si empezar ahorra?- lo dijo levantado la cabeza y dejándomela a distancia de beso.

-YO: como tu quieras, pero yo me quedaría así el resto de mi vida.- mentira, me estaba clamando los escalones por toda la espalda, pero la saque una sonrisa, sonreí yo,  la frase era algo compleja y  la había entendido, entendí que no necesitaba esas clase.

Me tiro un pico, un beso dulce a los labios, sonoro,  de esos que se dan las chicas de hoy todo el tiempo, se levanto apoyando su mano en mi pierna,  peligrosamente cerca de mi polla, extendió la mano para ayudarme a levantarme pero sin echarse para atrás, como no podía ser de otra forma por las leyes de la física, al levantarme,  la tenia encima, con sus tetas pegadas al cuerpo, y las ser tan alta, casi cara con cara, con mi polla clavándose en su vientre bajo, quedamos así unos segundos, miro hacia arriba, y yo abajo, vi una cara de niña pequeña, de no romper un plato, pero mordiéndose el labio inferior de lujuria,(era increíble que hasta que no me lo dijo Eli lo de morderse el labio no lo viera),  clave mis ojos en los suyos y aguanté,  eran de un color antinatural, mezcla de marrón y  gris,  atisbe trazas verdes, debido a la luz de un ventana  tenia los iris totalmente expandidos, no se cuanto estuvimos así, para mi se paro el tiempo, note como llevo su mano a la mía de forma lenta,  entrelazando los dedos, cuando la tenia bien agarrada se levanto un poco hacia mi y de golpe se dio la vuelta y echo a correr por un pasillo, conmigo siguiendo su afán,  como un perro fiel, riendo, ella se llevo la mano agarrada a su costado dejando que el dorso de mi mano notara su pecho  botar, me puse a su altura, era glorioso ver como saltaban aquellas tetas, y me di cuenta de que ella hacia lo mismo, me miraba la polla rebotando en mis pantalones y pensaría algo parecido.

Llegamos a una clase que  estaba vacía desde hacia meses, ella par de correr y se dejo apoyar de espaldas contra la puerta, respirando de forma agitada, ligeramente agachada,  con su pecho subiendo y bajado fuertemente, yo deje de correr unos pasos antes para admirar a aquella hembra, aquella pose, aquellas tetas.

-YO: ¿quieres estudiar aquí? Esta algo apartado.

-KARIN: ¿studie? studera kön Jajajajajajjajaja – supuse que era sueco, ni la entendí ni me moleste en preguntar.

Abrió la puerta pero no se aparto, de modo que al entrar nuestros cuerpos se frotaron, ella sus tetas y yo mi pene, me senté en un lado de una mesa y ella al lado. Quise empezar a hablar pero su pose me callo, al sentarse sus pechos le botaron,  acerco la silla con golpes de cadera que le hacían rebotar y cuando estaba a nivel, estiro la espalda y apoyo las tetas encima de la mesa, poniendo cara de chica buena, atendiendo. Tenia los ojos clavados en aquellas dos montañas, la pregunte que íbamos ha hacer y ella solo quiera hablar, nivel conversación, iniciamos una  de desconocidos, presentándonos,  mientras ella fingía equivocarse yo fingía corregirla, sin demasiado disimulo metía palabras mal sonantes, pene en vez de pero,  o coño en vez de moño, yo me reía por que lo decía el papel tomado y por que me daba cuenta de su burdo truco. La corregía diciendo que eso no estaba bien dicho y que eran palabras mal usadas, podían meterla en un lío. Ella se centro en saber que palabras no podía decir para no liarse, así que saque un diccionario y lo abrí, ella se acerco a mi y me rodeo con un brazo por la espalda, mientras fingía atender al libro, y las indicaciones, mientras sacaba pecho no tan disimuladamente como se creía. Yo ya estaba cachondo perdido y quedaba media hora para que volvieran los compañeros así que deje el diccionario de pie en la esquina de la mesa, no se que me invente para levantarme y con la polla lo tire al suelo, dejando mi bulto a la vista, clavo la vista en el, luego disimulo agachándose para coger la diccionario, lo dejo en la mesa sin dejar de mirármela, el trabajo estaba hecho ella decidía.

-KARIN: det stora, det kommer att göra ont.  –señalo mi polla mirándome como queriendo preguntar.

-YO: si eso se llama pene, polla, cipote, nabo,  miembro viril ….etc y te la voy a meter hasta que hables castellano antiguo.

Solto una sonora carcajada, pero cuando acabo me miraba mojándose los labios con la lengua, ladeando la cabeza. Extendí mi mano y la cogió, la levante y la empuje contra la mesa, casa con cara, me pegue a ella con mis manos en su cintura, y me quede a medio milímetro de besarla.

-YO: pídelo, di que quieres mi polla, que quieres follar ahora mismo,  en español y te daré el polvo de tu vida.- note que se le erizo la piel, busco mis labios pero los apretaba lo suficiente para hacerme rogar.

-KARIN: fóllame, por favor, quiero que me cubras.- no era un yegua o una vaca,  pero su dicción mejoro bastante.

La bese, lentamente, dejando que nuestros labios se pegaran, acercando mi pelvis a su cuerpo, ella se apoyaba contra la mesa con el cuerpo vencido, sin escapatoria, el segundo beso fue mas lento aun, saboree sus labios, el tercero ya fue con lengua directamente, con una de sus manos agarrándome del pelo atrayéndola hacia ella, yo subía mis manos por su espalda, por dentro de la ropa, acariciándola, levantando un poco la camiseta, dios como besaba, era lo mas delicioso que había probado, abría la boca y la cerraba con una finura digna de una reina, pero movía la lengua como la mas guarra del reino, la termine recostando sobre la mesa, quedando su piernas colgando en el aire, y echándola sobre ella, a un lado,  continuaba besándola, llevando mi mano a su ombligo, mientras la acariciaba baje mi mano hasta meterla por dentro de los leggins, deje de besarla para pedirla permiso, tardo unos segundos en abrir los ojos, cuando lo hizo me pidió en el idioma del sexo que continuara, y así lo hice, levante con los dedos la parte de la prenda y metí mi mano por dentro, mientras la besaba el cuello, ella tenia una mano encima de mi bulto y lo medio acariciaba, metí la mano por dentro de su ropa interior y llegue a un poco de bello publico, jugué con el un poco para luego bajar, ella ayudo separando las piernas y comencé a frotar la parte superior de su coño, su respiración se agito,  notando que estaba empapada, metí un dedo en su coño sin dificultad, otra que no era virgen. La seguí acariciando con un dedo metido lo sacaba poco a poco y lo volvía a meter, sus besos pasaron de dulces a pasionales, me levantaba la cabeza de su cuello u oídos,  para ello.

Mi mano ya se movía con soltura en su coño, ella vibrara y gemía en mis manos, el remate fue cuando metí mi cara en su escote besando la carne  rebosante de cada pecho, eso la mato y se corrió como una loca en mi mano, no me lo creí, a aquella belleza nórdica  no le ponía el cuello,  el ombligo o sus lóbulos de la oreja, aquella especie de regalo del cielo,  de pechos enormes, ¡¡¡le ponía burra que le trabajara las tetas!!! No perdería el tiempo, me senté en una silla y me la puse montada encima de mi, le saque la camiseta, dios,  que pedazo de tetas, el sujetador era rojo, enorme, ya se intuía, encima era de los que se desabrochaba por delante, con un truco de Rocío, lo desabroche con la boca, metiendo mi cara entre sus tetas, al hacerlo salió despedido y sus tetas cayeron un poco, pero seguían en sus sitio. Aquellas tetas era un regalo por algo que había hecho, eran enormes pero bien colocadas,  suaves, coronadas por unos pezones diminutos que estaba para rayar diamantes, con una mano en cada teta,  sujetándolas y apretándolas mi boca se volvió independiente, lamía, besaba, chupaba, babeaba y mordía indiscriminadamente, ella se frotaba con el bulto de mi pantalón, pero cuando me centre en uno de sus pezones un par de minutos, la chica estallo hacia atrás, si no la  tengo sujeta de los pechos se me va al suelo, se corrió otras vez gritando algo, la fui ayudando a quedar sentada en el suelo, y encones me levante y me baje el pantalón y el slip de golpe para volver a sentarme.

-YO: tu turno.

Su mirada era de asombro, sus ojos abiertos, sea cerco y la agarro con una mano, intentó ponerse entre mis piernas pero su tetas no le dejaban, así que ni corta ni perezosa se las agarró, paso por encima de mis piernas, y las dejo caer rodeándome los huevos, apoyándolas en mis piernas, allí si tenia acceso pleno,  y lo uso, con ambas manos recorría todo el tronco, y le daba besitos suaves y calientes al capullo, fue cogiendo ritmo hasta que se metía buena parte de la polla en la boca, no podía bajar mas por que sus propias tetas le hacían tope, verlas siendo estrujadas por el peso de una mujer por en ansia de chupármela fue una maravilla, me corrí, fue demasiado, y la muy  sueca no solo no se asqueo si no que se lo trago. Me agradó de tal manera que me levanté,  la cogí en volandas y la senté en la mesa, me puse de rodillas y levantándola la cadera le saque los leggins y las bragas a la vez,  levante sus piernas y vi su coño blanco,  con bello rubio corto, sin dejarla abrir ni doblar la piernas,  metí mi  boca en su coño, la lamí de arriba a abajo y de vez en cuenco la penetraba con la lengua, chupando sus labios mayores con fuerza para separarlos de su piel. Lleve una mano allí y la penetre con un dedo, subiendo el nivel con 2 dedos al poco tiempo, y logrando acaricia su punto G ,  una nueva corrida.

Quedaban ya solo 10 minutos pero esa no se escapaba sin su ración de polla, la abrí de piernas, estaba roja de pasión, atraje su cadera hacia fuera, dirigí mi miembro a su vagina y la moje con parte de sus jugos internos, apunte y de un golpe de cadera metí media polla, aquello no fallaba nunca, grito corto de sorpresa y emoción, luego iba metiendo y sacando con calma hasta que notaba una profundidad y comodidad necesarias, y comenzaba a  bombear sin parar, tenia que darme prisa así que agarre sus tetas como apoyo, y así,  cogí ritmo de crucero, logre que se corriera un par de veces solo con acariciar sus pezones, no lograba penétrala del todo, no tenia tiempo para mas,  así que la di la vuelta, sin dejar de ensartarla, apoyo los pies en el suelo, quedando recostada sobre la mesa, con sus tetas aplastadas contra ella, di gracias a dios por una mesa clavada al suelo, y regale   una follada como dios manda,  a un ritmo bestial, se oía a la vez a mis huevos chocar con sus muslos y a sus tetas restregarse por la mesa, la agarre por el vientre y la levante pegando mi pecho a su espalda, llevando mi manos a sus tetas y besándola la espalda,  no deje de golear, si se hacia daño con las piernas apoyadas en la mesa no lo dijo, solo gemía y susurraba en sueco, tocando la campana note como se corría y  pegando un  leve acelerón final me corrí con ella.

Nos tuvimos que vestir a toda prisa, la acompañe al baño aun sin nadie por allí, nos aseamos y ver como se limpiaba las tetas de babas con una toalla húmeda casi me la tiro de nuevo, para cuando salimos los 2 del baño ya empezaban a llegar alumnos, la acompañe a su clase y en la puerta nos fundimos en un beso pasional, la cogí del culo y la levante apretándola contra mi.

-YO: siempre que quieras repasar, avísame en los descansos- la di una sonora palmada en el culo, y se fue, feliz, satisfecha.

Al día siguiente repetimos, era increíble, solo 20 minutos  para besarnos,  conmigo tumbado en la mesa y ella encima  de mi, con el cuerpo estirado,  con ropa, besándonos y acariciándonos, yo logre que se corriera solo con magrear bien sus tetas, que quedaban a la altura de mi cara, el resto de la hora solo foliábamos como si no lo hubiéremos hecho nunca, cuando la penetraba estando boca arriba sus tetas eran entes independientes, se movían de forma alborotada, ella se las quería sujetar pero yo no la dejaba, me tumbaba sobre ella o hacia que se incorpora hasta pegar nuestros cuerpos y seguía triándomela, cuando quería que se corriera solo tenia que lamer sus pezones unos minutos, cuando me quería correr yo solo aceleraba ritmo hasta sacarla improperios en sueco, no la penetraba toda,  pero si mas que a la mayoría,  la chupaba de miedo, tenían una lengua de infarto y se lo tragaba, joder, que mas se podía pedir.

Estuvimos una semana jugando, hasta que un día ella dice que vio a alguien mirar, yo lo comprobé pero ya no se fiaba, echamos un par de polvos mas,  pero ya esporádicos, solo cuando ella estaba segura de que nadie miraba. La imagen de sus tetas, de aquel abrazo intimo en las escaleras o ella encima de mí desnuda con sus pechos apretados contra mi, jamas se me olvidara y aun hoy lo uso mentalmente para lograr erecciones, la pena es que a fin de curso volvió a su Suecia y no supe mas de ella.

 

Con este relato cierro la serie  del instituto con las alumnas, os adelanto ya,  que aunque pueda quedar un poco pesado en el tiempo y no avancemos, los siguientes 2-3 relatos serán de relaciones en el instituto con profesoras o mujeres no alumnas, al menso no como tema central,  en ese marco temporal de los ultimas 5 meses de instituto,  me estoy planteando si hacer  3, o si hacer 2 y  poner la guinda con el relato de mi graduación a final de curso, aquello no se si guardármelo para mi disfrute personal. Os informare.

CONTINUARA……….