el-elegido2Ya estaba hecho, no había vuelta atrás, Lola y yo éramos pareja, ese fin de semana fue una montaña rusa de sin-titulosentimientos, llevaba casi 4 meses siendo el casanova más cerdo y detestable que podía ser, me lo estaba pasando bien, teniendo esclavas como Liz, amantes inexpertas como Jeni y autenticas lobas como Yasira o Eli, con un abanico amplio de mujeres, altas o bajas, delgadas o rechonchas, rubias, morenas o teñidas, iba a por todas y al menos las hacia probar mi fogosidad 1 vez, y si pasaban la prueba seguían hasta donde duraran. Si salía a comer, me tiraba a la camarera, si iba al cine, a la del puesto de palomitas, si iba a una discoteca, a la gogó mas caliente, o si tenia que comprarme ropa, a la dependienta, me daba a igual, tenia tanta ira por dentro que me arriesgue con las amigas de mi hermana, y aun así no paraba, pese a estar agotado o poder contagiarme de cualquier enfermedad venérea. Solo os he relatado las relevantes, pero a cada sitio que iba, no miraba mujeres, si no próximas víctimas, y lo había mandado todo a tomar por culo por una choni agresiva, territorial y de ira fácil, por que irónicamente, me calmaba a mi.

Al terminar el fin de semana con mis amigos y despedirlos con aquella lluvia torrencial, me quedé con Lola todo lo que pude, y pese a que seria lo normal, no tuvimos sexo, fueron solo carantoñas y caricias, me perdía en sus ojos, azules y luminosos, se ruborizaba al verme mirarla de esa forma, nos habíamos sentado en el sofá rodeados de toallas al estar empapados por la piscina y el aguacero que nos cayó encima, se sentó en mi regazo rodeándola con mis brazos y una toalla, podría acariciarla y babear en su precioso y delicado cuerpo, pero no podía apartar los ojos de aquella mirada inquieta y viva, quería ver más allá de su rostro, mi mente ágil y escarmentada trataba de pensar mil maneras en que Lola fuera un engaño, algo irreal, quizá Eleonor, Ana, o hasta Jeni y Lucy tenían motivos para querer vengarse de mi, pero tenia la sensación de que si Lola fuera un artificio, me habían ganado esa partida, estaba tan perdidamente enamorado de ella que me hubiera dado igual que en ese mismo momento entraran todas con un equipo de cámaras detrás y un muñeco enorme de “inocente”. Había construido un muralla a mi alrededor y la mujer en mis brazos, una niña sin desarrollar del todo, con un 1,60 escaso de altura y menos de 57 kilos, la había derribado a mazazos, “no, no puede ser falso”, tendría mis argumentos para pensar así, lógicamente, a Lola la conocí antes del lío del piso, y aunque la hubiera pagado después, o era la mejor actriz de la historia o no era mas que una cría que seguía las modas de una tribu urbana mal vista, no se puede disimular cierta carencia de palabras, agudeza mental o reacciones físicas, y si era capaz, cuando la dieran su 6º Oscar siempre le podría presumir ante la gente que me tiré a aquella mujer.

La acompañé a su casa y nos despedimos con un largo y lento beso, la azoté en el trasero cuando se inclinaba sobre mi pecho para alcanzarme la cara con sus labios, y me respondió con un puñetazo en el vientre, justo donde aun me dolía, mi reacción la hizo palidecer solo un instante, para luego volver a besarme, riéndonos, se comportaba más como un mejor amigo que como mi novia, y aun así me la puso medio tiesa al mirarla el culo cuando se bajaba del coche, al regresar a casa corrí a coger el móvil estaba sonando tirado en el suelo, lo había dejado en la mesita, y había vibrado tanto que estaba tirado allí.

-YO: ¿si?

-LIZ: ¡¡¡¿como que ya tienes novia pedazo de desgraciado?!!! – tuve que alejar el móvil de mi oreja de sus gritos.

-YO: ¿que te pasa?

-LIZ: ¡¡¡¿y encima lo preguntas?!!! ¡¡¿pero no ibas a cortar con ella?!!

-YO: iba……..pero que quieres que te diga, la amo.

-LIZ: a muy bonito, ¿y ahora que?, ¿vas a estar jugando con nosotras como si fuéramos peones?

-YO: en realidad no……….había pensado que…….ya que tengo una relación seria………..pues………- no encontraba un forma suave de decirlo -…….vamos que te tienes que ir de mi casa…..- los gritos que pegó fueron tantos que a los 2 minutos decidí colgar, me volvió a llamar igual y la volví a colgar, a la 3º ya parecía más despejada.

-LIZ: mira, siento todo esto, me paso por allí y lo hablamos…..

-YO: si tú quieres………pero tráete una maleta, al irte te llevas tus cosas.

-LIZ: no seas cabrón, no me hagas esto.

-YO: mira, ha sido divertido y eso, pero ya sabias lo que había, mejor que ninguna, te agradezco todo lo que has hecho por mi pero se acabó.

-LIZ: esto no va a quedar así…….no soy un pañuelo de usar y tirar – colgó con un tono amenazador.

Me pasé toda esa noche, y lo siguientes 2 días, con conversaciones y mensajes similares, tirado en la cama con 40 de fiebre y escalofríos del domingo en la piscina, con un dolor de cabeza horrible y sudando sin parar, pero sonriendo cuando Lola venia y se quedaba cuidándome por las tardes, mi cuerpo la había protegido tanto que estaba como una rosa y yo era un harapo postrado en la cama, las únicas que no montaron en collera, ni me amenazaron, ni lloraron, ni suplicaron, ni cuáquera otra cosa, fueron Ana, que me llamó para felicitarme y hablar un poco del pasado, y Eli, con un escueto mensaje con una foto suya lanzándome un beso guiñando un ojo

“Mucha suerte con tu nuevo amor”

Fue la única foto recibida que Lola no me borró, el resto eran, de eróticas y sensuales, a obscenas y grotescas, todas con el fin de hacerme cambiar de idea, pero soy tan tonto que mandé los mensajes a todas sin pensar en las consecuencias, gracias a dios quité a Eleonor del lote, ni me imagino que podría hacerme si se entera, Eli me demostró que la única que entendió lo que necesitaba y comprendió mi forma de ser fue ella, el resto no lo aceptó nunca, y se creían que tenían a un animal salvaje dominado, compartido pero enjaulado, y cuando el animal rugió y decidió irse, se echaron las manos a la cabeza. La peor fue Liz, que odio me tenia de golpe, al ser la más cercana no me la podía quitar de encima y amenazaba con ir a mi hermana, ¿pero que la iba a decir?, ¿ “tu hermano pequeño me ha tenido 2-3 meses esclavizada sexualmente por que me encantaba como me follaba con su enorme polla” ?, sin duda eso fue lo que hizo Iziar, y Liz sabía tan bien como yo que las cámaras que grabaron a Iziar, la tenían a ella grabada negándose a ponerse ropa normal, retozar en mi cama pidiendo sexo hasta que se lo daba, o teniendo festivales lesbios con las chicas que dejaba mientras yo salía de casa, estaba tan pillada que solo podía mirarme con odio.

Al 4º día me recuperé por fin del catarro que cogí, el 1º olor que notaba en mi nariz desde hacia días era el desayuno de Dani, me hizo bajar flotando por las escaleras, y abrazarla levantándola por los aires entre risas girando sin parar.

-DANI: tú para, estar malo, descansar y tomar leche caliente.

-YO: ya se me ha pasado, y estoy renovado, Dani, el amor lo cura todo – la dejé en el suelo besándola en el cuello.

-DANI: ya, yo vi mensaje en móvil, ¿tu y Lola novios?

-YO: si, así que por ahora te quedarás sin que te haga mía – sonrió ante aquella especie de broma entre nosotros, Dani me quería, y yo a ella, pero si no había pasado ya, es que no pasaría nunca, Dani estaba demasiado curtida en el sexo, y creo que me veía más como a un hijo que como a un hombre.

-DANI: oh, yo lamento, no poder dormir esta noche con marido – se colocó el dorso de la mano en la frente como una gran actriz dramática, riéndonos.

Lamenté no haberme aprovechado antes de sus ofrecimientos, pese a no ser reales, si no muestras de piedad o cariño, serian mejor que nada, la había visto en biquini cuando su marido y su hijo se pasaron por mi piscina, y era de lo más hermoso y bien colocado que había visto nunca, si teniendo un hijo estaba así, un escalofrío me entró al pensar en ella con 18 años virgen y joven, pero ahora no podía, era un hombre con pareja, y esa idea empezaba a revolotear en mi cabeza, mientras tenia orgasmos en la boca con el sabor de las tortitas con sirope.

Si, de nuevo con pareja, con Irene me fue genial hasta que llegó el sexo y se volvió una adicta hasta no querer nada más de mi, Ana había sido maravillosa, pero terminó en desastre, sin duda fuimos demasiado rápido y demasiado lejos en nuestros juegos, no me podía volver a pasar, lo 1º por que ya había tenido bastante sexo con Lola y no se le había ido la cabeza, así que solo tenia que asegurarme que lo 2º no pasara, buscando ideas me senté con Dani para que me explicara su romance con su actual marido, sin duda la historia de cómo una puta se volvía una madre de familia con trabajo seria un ejemplo, me dijo que para ella fue mi importante ir despacio, notar como su marido no era un cerdo más que solo la abría de piernas, si no una persona que la quería y la respetaba, que la ayudaba con sus problemas y que se preocupaba por ella, poco a poco iban quedando más a menudo, luego unas vacaciones, y por ultimo irse a vivir juntos.

Fue esclarecedor, no podía meter a Lola a vivir en mi casa, no de primeras, pasar demasiado tiempo juntos me llevó a experimentar con Ana, iría despacio, como en las series, cada capitulo un poco más, hasta que de forma natural fueran ocurriendo las cosas, un proceso lento y progresivo. Estaba sentado en el sofá de salón, mirando a las paredes, pensando en que solo me sentía, en que no tenia nada que hacer en todo el día mientras Lola estudiaba de mañana y se pasaba por las tardes, solo trabajaba los fines de semana por las mañanas y mi jefa se mostró muy enfadada al ver el mensaje de mi noviazgo, no me lo pondría fácil, pero aun así, tenia tanto tiempo libre y nadie con quien compartirlo. Fue cuando un velo, o un cortina nebulosa, se apartó de mis ojos, y vi mi casa como por 1º vez, enorme, con 2 plantas, 4 habitaciones 3 baños y piscina propia, “¿Qué coño hago viviendo yo solo en esta casa?, tengo 21 años y ya vivía como un cuarentón”, se me pasó por la cabeza quemar la casa, como dijo Lola, seria gracioso explicárselo al seguro, luego entré en mis cabales, podría venderla, por ese piso al menos unos 50 millones de €, ¿pero donde viviría?, ¿volver a casa de mis padres? ¿A aquel cuchitril en comparación a mi palacio, a 15 kilómetros del centro de Madrid? Y una mierda, mejor seria comprarme un piso mucho más económico por el barrio de mis amigos, o ya puestos volver al piso de estudiantes, pero ya estaban las habitaciones ocupadas, y mi opción para entrar seria acostarme con Lara, y no creo que Lola lo aprobara……………….. Tenia la solución delante y no la veía, me golpeaba la cabeza tratando de zarandear las ideas, lo hacia desde pequeño, exteriorizar mis sentimientos, me ayudaban a definirlos y hacerles frente, mi madre me regañaba a menudo por me decía que me iba a hacer daño, mi padre se reía y mi hermana me ”ayudaba”, moviéndome como una maraca, jajajjaja dios, que recuerdos………………..”eso es”, ¡¡¡¡¿como podía haber sido tan imbécil?!!!!.

Cuando llegó Lola le expliqué mi idea, el como quería llevar nuestra relación, ella vivía con sus padres y podía pasarse por mi casa todas las tardes, quedaríamos los fines de semana y esas cosas pero nada de agobios, la conciencié de que sus estudios era prioritarios, tenia que sacarse el graduado para que la admitieran en cualquier curso de peluquería, que es lo que quería hacer, la dije que si sacaba los estudios adelante yo mismo la pagaría el curso, se me abrazó llenándome de besos, pero la tranquilicé, “solo si apruebas todo”, ya tendría tiempo de bajarla de la uve, ahora no me escuchaba, al terminar de hablar subimos a mi habitación y nos desnudamos lentamente hasta quedar tumbados en la cama, conmigo encima de ella besándola por el vientre, con ella jugando con mi pelo, pasamos un buen rato rozándonos, se abrió de piernas y la fui penetrando lentamente, se le había cerrado un poco de casi 2 semanas sin hacerla el amor, por que a ella ya no la follaba, era tierno y suave, y sus gritos solo eran de placer y gozo, pocas veces la hacia sufrir, o al menos queriendo hacerlo, su rostro cuando iba metiéndola cada vez más en su interior era de locura absoluta, y yo me contenía por no destrozarla, parecía tan frágil, tan diminuta, era brutal observar como su cadera se inflaba al dejar paso a mi rabo, era glorioso meterla entera en un cuerpo tan pequeño, sus muslos solo eran el doble de grandes que mi polla, y al iniciar el vaivén lento mientras la besaba sus bonitos senos de adolescente, sus gemidos me perdían en la lujuria. Si podría estar 40 minutos con la bestia, follando de esa manera podía estar horas, sus orgasmos eran casi tan pausados como mis golpes de cadera, la puse a 4 patas y cuando la fui a meter en su coño las carcajadas al ver las dimensiones fueron ofensivas, el ancho de mi verga era 1/3 parte del ancho de sus caderas, y aun así de firmes estocadas le entraba, era un truco de magia delicioso, como volver a meter un corcho en una botella de vino, cuando la fuente de fluidos me mojó las piernas la sujeté de la cintura y fui aumentando el ritmo, el sonido de golpes en su culo era constante y sus gritos y palabras se mezclaban en lamentos de placer, a ese ritmo ya mi pene no aguantó y daba los espasmos previos a una corrida, ella lo sintió y se salió de mi, el agujero entre sus piernas era un espectáculo, girándose, me tumbó con rapidez y con sus pequeñas manos masturbó mi tronco mientras se metía el glande con trabajo, pero a estas alturas ella ya sabia que la aparte que me volvía loco de ella, eran sus ojos, los tenia abiertos y mirándome, como gotas de cielo que no se apartaban de mi rostro mientras derramaba mi semen en su boca, el dulce placer que me provocaba su lasciva precocidad me dejaba planchado, ¿Cómo una niña podía ponérmela tan dura y a la vez dejarme roto con solo 1 polvo?, por aquel entonces ni me lo plantaba, solo disfrutaba de ello.

¿Que ocurre cuando una fuerza imparable choca contra un objeto inamovible?, ambos ceden, no había otra, mientras yo la ayudaba con los estudios y trataba de refinar sus modales, ella me arrastraba al mundo de la música electrónica y la fiesta sin descanso, a su vez yo me negaba a ponerme un piercing o hacerme un tatuaje, y ella a vestirse de forma menos llamativa y mostrando menos de sus muchos encantos femeninos, era una negociación constante, llena de vida y felicidad. El trabajo fue lo más duro, mi jefa trató de convencerme con armas de mujer para que hiciera una excepción con ella, cuando me negué apartando sus manos de mi entre pierna usó sus armas de jefa, amenazando con echarme si no la obedecía, por suerte mi jugada ya estaba planeada, la enseñé un bonito vídeo del móvil con ella comiéndome la polla la 1º vez que la hice mía, cuando la dije me pasaría por la empresa a recoger mi despido dejándole aquello a los jefes se puso de todas las tonalidades de azul, fueron un par de semanas duras de trabajo, ya era tan brusca y cruel conmigo como con el resto, pero me daba igual.

Tenia tal cantidad de videos, grabaciones y fotos, de chantajes útiles, usados o posibles en un futuro, que pensé entre risas que si me quitaran aquello podrían destruirme la vida, joder, era verdad, de inmediatamente hice copia de todo, varias de hecho, y las guardé en muchos sitios diferentes, una ligera angustia que tenia por miedo a represalias se calmó dentro de mi, ya solo tenia que bregar con alguna que otra ex amante que acudía a mi portal montando escándalos.

Llegaron las fiestas y preparé junto a Dani la noche de Navidad en mi casa, con mi familia, e invité a Lola, que pasaría todas las fiestas conmigo, no creía que sus padres no la dijeran nada o no les importara eso, pero así era, fui personalmente a presentarme a sus padres y comentarles mi idea, por si se quieran venir o algo, pero me encontré la familia tipo des-estructurada, un padre que apestaba a cerveza, ni me miró a la cara cuando le saludé, con una voz ronca que apenas se entendía dando gritos por cualquier cosa. Su madre era la definición de un estado de nervios, delgada, con la cara demacrada llena de ojeras y fumando sin parar, con un temblor constante, su forma de hablar era a como si se le hubiera quedado una “g” enganchada en la campanilla, si no consumía aun, había consumido drogas duras, estaba seguro, solo unos ojos azules escondidos tras unos párpados cansados hacían ver que era su madre, y aun así eran tan tristes y apagados que no se podían comparar con los de su hija. El remate fue el hermano pequeño de Lola, un mico de 11 años que era un terremoto, se movía sin parar por la casa, golpeaba las cosas, tenia un camión de juguete con el que iba rayando las paredes y berreaba sin parar, trataba de jugar con el pero me miraba con asco, estaba claro que quería llamar la atención, no paraba de moverse y hablar, su madre le susurraba que se estuviera quieto, con la voz rota de haberse rendido. Luego mientras hablaba con su madre, ya que el padre ni se molestó en hablar conmigo, el crío pasaba por delante y pegaba con el camión en las piernas de Lola, haciendo un ruido molesto e hiriente con la boca, Lola le miraba apartándolo con suavidad con un gesto claro de que si no estuviera yo delante le haría algo peor que eso, me dieron unas ganas locas de soltarle un bofetón al crío, de los que me daba mi madre de niño cuando me ponía algo tonto, algo, no ya el bochorno que estaba protagonizando el hermanito, parecía que no le habían dado uno en su vida.

(Pese a que la violencia con los niños es un tema delicado, una buena hostia pone recto a cualquiera, eso lo sabia de propias carnes, mi madre me daba bastante, pero nunca se propasó, y mi padre me puso la mano encima 1 sola vez en toda mi vida, no se no que estaba haciendo revoloteando a su alrededor, el no paraba de decirme que me estuviera quieto, que iba a tirar algo, pero yo le sacaba la lengua y seguía jugando a su alrededor, hasta que como era normal, roce un mueble y una figura de porcelana se precipitó al suelo, del bofetón que me soltó caí al suelo, y la marca se quedó en mi mejilla más de 1 hora, mi madre se asustó y a mi pobre padre le caía un berrinche encima de órdago, pero me miraba y yo con mis 9 años entendía que no fue por romper la porcelana, si no por que me lo advirtió tantas veces antes que estaba desafiándole, saber hasta que punto podía propasarme con el, y por los cielos que me quedó claro. Eso si, a un niño no se le educa a golpes, eso son reacciones físicas inevitables ante un crío revoltoso, para zanjar el tema en un momento de rabia, entiendo que a mi me han educado bien, y no por esos golpes, si no por que después de la bofetada, los broncas, los castigos y hasta las humillaciones publicas, con clama y tiempo, se sentaban conmigo y me explicaban por que habían hecho eso, que estaba haciendo mal y como debería de comportarme en esas situaciones, eso es, a mi entender, educar bien a un hijo.)

Lola estaba roja de vergüenza y el camino de vuelta se lo pasó sollozando, puedes pasarte una hora, o un día, o años con una persona y pensar que ya la conoces, “una choni estúpida, pastillera y borracha”, seguro que eso mismo has pensado de alguna o alguno que has visto por la calle, pero la realidad de cada uno es tan diferente que atreverse a juzgar sin conocer bien los hechos se vuelve una temeridad. Me alegré mucho de haberme cruzado en su vida, y por egocéntrico y déspota que suene, sabía que podía darla una mejor vida que aquella, pienso que no es justo juzgar que mi familia educa mejor o peor, pero que sea injusto no cambia que la imagen que me dieron, sabiendo que iría a verlos, fue de una dejadez y desatención absoluta, casi un milagro que Lola no fuera ya una drogadicta, alcohólica y ya embarazada, es duro decirlo así pero era la sensación que tenia, más aun cuando sentándome con ella ha hacer los deberes, descubrí que no era ni tonta ni vaga, simplemente nadie le había dedicado tiempo, si hasta era mejor que yo en matemáticas, y me juré que desde ese día yo seria lo que necesitara. Me pasé esa noche abrazado a ella, bajo las gruesas capas de mantas a casi finales de diciembre, calmándola y dándola cariño, reconfortándola y sintiendo como se iba quedando dormida sobre mi pecho.

Por fin llegó el día de Navidad, estaba tan ansioso y nervioso que me temblaba el cuerpo, Lola fue un gran apoyo esos días, la idea que tenía en mente brusca que temí que Lola la rechazara, pero no solo lo aceptó si no que le pareció una idea genial, entre los 2 y Dani que se pasó a ayudarme a preparar todo, teníamos mi casa casi lista, quería que lo estuviera antes de que llegara mi familia, en cuanto mi madre entrara por al puerta todos seriamos peones en sus manos, mandé a Dani a su casa 1 hora antes de su turno, la había invitado a cenar con nosotros ese día y que se trajera a su familia, pero se negó agradecida, imploré de rodillas a Lola que se pusiera uno de los vestidos menos llamativos que tenia, y me lo concedió con tantos nervios como yo, el vestido en si era rojo, casi gránate, de 1 sola pieza, desde los hombros hasta por debajo de las rodillas, algo ajustado pero elegante, con una medio luna en la espalda dejando ver el final de su espada y el tatuaje, había ido a una peluquería pero se había hecho ella sola un peinado precioso, alisándoselo todo sobre un hombro, caía como una catarata de oro liquido, con unas medias finas y unos zapatos a juego, se maquilló 3 veces, y cada vez usando menos cosas, me parecía absurdo, con la cara lavada estaba preciosa, las pecas de sus mejillas eran bonitas, pero se empeñaba en cubrírselas, al final con un pinta labios gránate, algo de colorete en las mejillas y una sombra menos grande de lo habitual en los ojos salió y me desplome desmayado en el suelo, de broma, pero la visión lo merecía, me vestí en una cuarta parte del tiempo que usó ella, me miró con odio al verme con los vaqueros, con slips claro, una simple camisa, y estar alucinante, con la cara lavada y mi estudiado despeinado, me senté con ella con miedo a tocarla por estropear su belleza.

-YO: tengo que pedirte disculpas anticipadas.

-LOLA: ¿por que?

-YO: es la 1º vez que vas a ver a mi familia, y no se como va a salir esto.

-LOLA: por favor Raúl, ya viste a mis viejos, no puede ser peor – bromeé girando la cabeza y abriendo los ojos dudando de sus palabras.

-YO: no se yo……..

-LOLA: jajajaja ni que me fueran a comer o algo, no me asustes, bastante “cagá” estoy ya – taconeaba con los pies en el suelo, yo hacia lo mismo, de nervios.

-YO: no es asustarte, pero mi familia no es muy normal que digamos, cuando estamos juntos tendemos a comportarnos de forma natural y desinhibida, mi padre es un alma libre, mi madre una obsesa del control y mi hermana un ogro…….

-LOLA: no me jodas, ¿peor os lleváis mal?

-YO: que va, nos queremos con locura y son la mejor familia que podría desear tener – Lola entrecerró los ojos sin entenderme.

-LOLA: no te sigo…… ¿entonces me tengo que asustar o no? – sonreí sin saberla que decir.

-YO: solo te advierto que pase lo que pase y ocurra lo que ocurra, procura no tomarte nada demasiado en serio, presta atención al hablar con mi padre, no discutas con mi hermana y ni se te ocurra mentirle a mi madre, por lo demás se tu misma y si los astros se alinean, antes de que cenemos ya serás de la familia. – Lola reía tratando de asimilar todo aquello.

-LOLA: vale……- mascullo –……..si es solo eso………- impresionada y abrumada, la besé la mano y bajamos a recibir a mi familia, antes de que abrieran al puerta me santigüe, necesitaba que aquello funcionara.

-HERMANA: ya estamos aquí tato, baja al coche a ayudar a mama.

-YO: hola, mira esta es…….- la iba a presentar, mi hermana la miró de arriba abajo, solo con eso Lola agachó al cabeza.

-LOLA: ho….hola…

-HERMAN: buenas, la nueva amiga de mi hermano ¿no?, encantada, ahora baja a ayudar a mama, corre – me tiró del brazo y cerró la puerta tras de mi, con Lola pidiendo ayuda con la mirada antes de oír el golpe del portazo.

Bajé como el rayo y subí de golpe todas las bolsas y cosas del coche de mi padre, saludé con rapidez a mis progenitores, recordándoles que estaba Lola y que por dios no la asustaran, subí aun más rápido, “maldito ascensor”, entré sudando en casa, no escuchaba gritos ni cosas romperse, buena señal, dejé las cosas en al cocina, todo lo que había eran cosas para la cena, y aun quedaba toda la tarde por delante, mi hermana y Lola estaban en el salón, moviendo las mesas y sillas que habíamos colocado.

-YO: ¿que hacéis?

-HERMANA: que eres un inútil, lo has colocado mal y estamos arreglando esto – Lola me miró riéndose, ella misma las había colocado conmigo, pero no se lo diaria a mi hermana, cargaría yo la culpa de ese error, a Lola no se le caían los anillos por mover unos muebles, no era una flor delicada, y mostrarlo ante mi hermana era un punto para ella.

-YO: pues yo creía que así puestas………

-HERMANA: ¿y donde nos metemos si no has dejado sitio entre la mesa y el sofá ese? – gritaba sin mirarme.

-MADRE: bueno, ya vale, que se os oye desde el pasillo, no discutíais – llegaban mis padres jadeando del ritmo que les había puesto y que no habían podido seguir.

-YO: por fin, mirar, os presento a Casandra, mi novia – la rodeé con el brazo ante mis padres, a mi padre se le escapo una mirada de aprobación, sin duda la belleza de Lola era evidente para un varón.

-LOLA: Lola mejor, me gusta más – mi padre se acercó a ella y la cogió de la mano besándosela con elegancia.

-PADRE: es una pena, con un nombre tan bonito, en la mitología griega, Casandra significa “la que enreda a los hombres” era la hija de Hécuba y Príamo, los reyes de Troya. Casandra era sacerdotisa de Apolo, con quien pactó………………….- se alejó con ella de la mano contándole la historia de aquella mujer, pondría cara de incredulidad, pero mi padre era así, Lola parecía entusiasmada con la clase de historia griega.

-MADRE: ¿esta quien es? – me sobresaltó pro detrás.

-YO: ah, si, pues mi novia, ya te lo he dicho.

-MADRE: ¿pero tu novia, novia…………u otra de tus ligues?

-YO: mi novia, voy en serio con ella…….- tenia miedo a preguntar -……….¿que te parece?

-MADRE: hombre……..es monísima, aunque es algo pequeña para ti……

-YO: eso ya lo veo yo……… ¿que ves tú? – entendió mi frase, la observó, sonriendo con gracia a mi padre que aun le hablaba de la etimología de su nombre.

-MADRE: ya veremos………..- me besó en la mejilla y se alejó como una bruja antes de sus hechizos, pavoneándose al saberse con un don al que yo estaba recurriendo.

La tarde fue transcurriendo, como no, mi madre se metió en la cocina y nos tenia a todos preparando algo para la cena, yo trataba de no separarme mucho de Lola, pero no siempre era posible, mi madre la encargó preparar una ensalada bajo su más estricta supervisan, supongo que así podría estar a solas con ella para conocerla, y cuando me pasaba por allí mi madre no tardaba en sacarme a empujones, las oía hablar y reír, para bien o para mal mi madre se muestra como una persona encantadora y divertida, hace que te abras mientras te hace una análisis profundo, así que me senté junto a mi padre y charlé con el hasta que dejé de preocuparme, mi hermana andaba con el móvil liada, no entendía por que Liz no pasaba esa noche con nosotros, yo si. Para cuando empezó la cena las risas recorrían la mesa, como me solía pasar yo era el centro de todas las criticas de mi madre y mi hermana, de broma se metían conmigo para sacar unas sonrisas, mi padre seguía contándole historias a Lola cuando se le ocurría alguna de las cientos que tenia en la cabeza, y ella de forma natural se mostraba curiosa y encantada de escuchar, a mi hermana se la ganó aliándose contra mi en sus bromas, y mi madre seguía escudriñándola con la mirada, con su estudio. La cosa iba bien así que terminamos de recoger la mesa mientras los programas de TV entretenían al resto, mi madre y yo limpiábamos un poco la cocina.

-MADRE: bueno, ¿que tal estaba todo?

-YO: horrible, todo estaba malo…….- me dio una colleja.

-MADRE: mira que no vuelvo a prepararte una cena de Navidad.

-YO: ¿pues como va estar?, todo delicioso, como siempre.

-MADRE: ¿y tu como estas?

-YO: pues mejor, ya no me duele nada y la cicatriz del costado casi ni se nota – me levantó la camisa para verlo por si misma.

-MADRE: si es que…..vaya susto me diste.

-YO: no fue nada……..

-MADRE: ¿y fue por ella? – señaló con el dedo al salón, donde estaba Lola con mi padre y mi hermana.

-YO: si, aunque supongo que papá tiene cierta culpa también……

-MADRE: si, supongo……- recordaba el romance con el y las historias que me contaba de cómo la defendió de “los grises” en las manifestaciones contra la dictadura.

-YO: ¿y no tienes nada que decirme? – me armé de valor para preguntar, y el tono se entendió con facilidad.

-MADRE: la has preparado bien, se nota que a papá se lo ha metido en el bolsillo escuchando sus historias y a tu hermana, pero a mi no me la cuelas……..- aveces me daba pánico como sabía ciertas cosas.

-YO: no quería que fuera mal…..

-MADRE: da igual, a mi no se me escapa nada, se ha esforzado por mostrarse dulce y cariñosa, pero tiene genio y mucho carácter, yo no la enfadaría……..- desde luego no había perdido el olfato – ………es preciosa, no se puede negar pero es tan diferente a Ana…..y a Irene…..- mi madre seguía más enamorada de Irene que yo.

-YO: ya, deja a Irene en paz, y a Ana, necesito saber si puedo fiarme de Lola.

-MADRE: no se que decirte, con una mujer tan temperamental, puede que si o que no, lo que se es que si se ha esforzado tanto en caernos bien es que te quiere con locura.

-YO: o quiere aparentarlo……

-MADRE: tal vez….pero hay cosas que no se pueden fingir hijo mío – se acercó acariciando mi cara con su mano- te mira como a un Mesías que la ha arrancado del infierno, eso no es falso, pero la veo y no puedo evitar pensar que es una niña hosca y dura, su forma de hablar y de moverse, tan…….poco femenina, no se, a mi no me gusta, tu mereces algo mejor.

-YO: ¿habla mi madre o tu instinto?

-MADRE: ¿acaso tu madre no puede querer algo mejor para ti que una niña barrio bajera?

-YO: claro que si, pero no me interesa que te parezca más o menos apropiada para mi, eso lo tengo que decidir yo, lo que necesito es saber si ves algo en ella, algo oscuro y retorcido, como viste en Eleonor y Ana. – suspiró profundamente, mirándome a los ojos.

-MADRE: no se que puede pasar, ni veo el futuro, pero por lo que he visto…………… no, no veo maldad en ella.- una especie de luz creció en mi interior rompiendo en un sonrisa imposible de borrar, me lancé a sus brazos y la levanté del suelo un palmo besándola en la mejilla con fuerza.

-YO: gracias, es lo que necesitaba saber.

-MADRE: pero ándate con ojo, y cuídala bien. – seguía siendo una madre.

El postre que sacamos cerca de las 12 de la noche me supo a gloria, Lola me miraba sin comprender por que de golpe me brillaban los ojos al mirarla, me sujetaba de la mano y me la apretaba preguntándome por que sonreía, estaba feliz, completamente, y cuando pasó la media noche, empezamos a repartirnos los regalos, mi padre me dio un libro de la 2º guerra mundial, me encanta ese tema, mi madre ropa, como no, y mi hermanan unas cuantas películas en DVD, Lola unas zapatillas de deporte, a modo de guiño por como nos conocimos, y llegaron los míos.

A mi hermana le compré unas entradas para un musical de la Gran vía que llevaba 2 años queriendo ir a ver, a Lola un juego de pulsera pendientes y colgante de oro blanco, me puso la cara perdida de carmín al ver los zafiros incrustados, eran brillantes y llamativos pero al lado de sus ojos eran meras piedras, me costaron un dineral pero ahora sabia que lo merecía, a mi madre la di unos pendientes cortos de los que al gustaban y un perfume, y allí empecé mi obra.

-YO: bien, pues ya solo me quedan 2 regalos, el de papa y otro para loa 3 – señalé a mis familiares – pero me tenéis que jurar que los aceptareis.

-PADRE: hijo, no me gusta jurara algo sin saberlo.

-YO: ¿os fiáis de mi?

-HERMANA: no – la risa denotó la ironía, aunque me conocía lo suficiente como para sujetarse bien a la silla.

-YO: venga, ¿que puede ser tan malo?

-MADRE: esta bien, ¿pero no nos asustes? – el resto asintieron con la cabeza, Lola me apretó del brazo de tensión.

-YO: bien, pues allá vamos, 1º el de papá – metí la mano en mi bolsillo y saqué le objeto que le tiré y lo cogió con cierta habilidad, al abrir la mano vio las llaves de mi coche, el de alta gama que me regalo Eleonor.

-PADRE: no, hijo, es demasiado…….- amago con devolvérmelas pero no las acepté.

-YO: es tuyo.

-PADRE: ya tengo coche.

-YO: una tartana de hace 10 años que no deja de ir al taller y consume más que una avión, no, es tuyo.

-PADRE: ¿y tu te quedas sin coche? No

-YO: tengo coche, Teo se ha comprado uno con su sueldo, y el que compramos de 2º mano al mudarnos ya no lo necesita – técnicamente todo era cierto, aunque no había hablado con Teo nada de que me quedara ese coche.

-MADRE: hijo, es un regalo que te hicieron a ti…..

-YO: por lo tanto es mío y quiero dárselo a mi padre, por hacerme el hombre que soy, se lo debo – bastó una pizca de sentimentalismo para que nos fundiéramos en un abrazo y aceptara a regañadientes, era un gran aficionado a los coches y la carretera, pero no a la velocidad, si no a disfrutar conduciendo y llevando a su familia de viaje a conocer ciudades, castillos e historias.

-HERMANA: a mi me parece genial, es mucho coche para un renacuajo – era su forma de mostrarme su conformidad con el regalo.

-YO: bien, ya solo queda un regalo – me agaché sobre la cara de Lola y la susurré que fuera a cogerlo, dándole un ligero beso en la mejilla, sonrió levantándose a por el, regresó con una carpeta de piel – este es mi ultimo regalo de hoy, he sido un adolescente estúpido, así que os pido disculpas por no regalarles esto desde un principio, sois mi familia, me habéis cuidado desde siempre y pese a todo lo malo y lo bueno habéis estado conmigo, me habéis hecho feliz y os debo tanto que no podré pagarlo nunca, aun así aceptad este regalo como anticipo, y sobretodo, gracias.

Expendí la carpeta ante mi padres, la abrieron y como suele pasar, no entendían nada, en mi cabeza siempre se entienden estas cosas, pero la vida real es tan decepcionante.

-MADRE: no entiendo, ¿que es esto?

-PADRE: no se, parecen unos papeles, no veo bien, espera que me ponga las gafas de leer – solté una risa pegándome con la cabeza en la mesa, desesperación por romper el momento tan bonito.

-HERMAN: déjame que yo si leo bien………….- leía sin entender mucho pasando las hojas – ………parecen las escrituras de un piso.

-YO: de este piso en concreto.

-MADRE: ¿y para que me las das? ¿Quieres que las guarde? – la miraba atónito pensando que seria una broma, pero realmente no lo entendía.

-YO: ¿¡¡para que coño te iba a regalar que me guardes unos papeles?!!

-PADRE: bueno, cálmate, y dinos, ¿para que nos das esto? – me mordía la lengua por no saltar con alguna grosería.

-LOLA: Raúl no les da la carpeta, les da las escritoras de este piso, vamos, les regala esta casa.- por una vez la simplicidad de Lola fue útil y los ojos de mis familiares se abrieron a la vez, comprendiendo por fin el regalo y luego sobresaltados al entenderlo.

-MADRE: ¡¡¿pero que dices?!!

-HERMANA: ¿tu estas loco?

-PADRE: ¿nos das…..la casa?

-YO: así es, solo pido que me dejéis vivir con vosotros.

-MADRE: puedes vivir con nosotros siempre que quieras hijo, pero en nuestra casa, no aquí, esto es…….demasiado.

-PADRE: hijo, te lo agradecemos de corazón, y es muy bonito, pero es tu casa, no la nuestra.

-YO: no quiero esta casa, no sin vosotros, estoy solo todo el tiempo y os echo de menos.

-HERMANA: por mi prefecto…..

-MADRE: tu cállate – le dijo de forma severa mientras se levantaba andando hacia mi – Raúl, gracias pero no podemos aceptarlo.

-YO: ¿por que?

-PADRE: ya sabes que no somos así, nos gusta ganarnos nuestras cosas, un coche o una casa son cosas que has de aprender a apreciar, pagándolas y sufriendo para entender lo valiosas que son.

-YO: ¿Y no os lo habéis ganado ya? ¿Que más tenderíais que haber hecho? Papa lleva trabajando desde los 15 años, se ha roto la espalda trabajando toda su vida para darnos una vida, para ir de piso en alquiler a otro, o pagando las hipotecas de un coche o vuestra casa, lleváis 17 años pagándola y aun os quedan otros 12, y aun así eres el hombre que más respeto y quiero del mundo, mama se las ha ingeniando para criar a 2 hijos casi sin dinero y ha trabajado, incluso en 2 sitios a la vez, y aun así habéis educado como muy poca gente podría hacerlo, a mi y a mi hermana, que con 27 años ni siquiera se puede plantear irse a vivir con un chico por que no tendría dinero para ello por que ayuda en casa. Lleváis toda la vida sufriendo y peleando por tener un vida digna, y eso se acabó, ya esta, habéis llegado a la meta, ya no tenéis que seguir peleando, os habéis ganado esto – señalé la casa y las llaves del coche – esto y más, pero no lo tengo, si lo tuviera os lo daría y si logro tenerlo os lo daré, me he pasado casi 2 años en esta casa y no la he podio llamar hogar, jugando a ser un adulto, sin darme cuenta que lo 1º que tendría que haber hecho es daros lo que os merecéis, esta casa, sin preguntas ni condiciones, es vuestra, solo tenéis que firmar esos papeles.

El discurso lo tenia medio pensado, era obvio que no lo aceptarían sin poner objeciones, aun así una lagrima caía por mi cara y algunas partes no fueron tan bonitas como quería, pero creo que eso le dio más emoción al mensaje, no podía entender como no se me había ocurrido antes, mi familia lo era todo y los había dejado tirados en aquel agujero de extrarradio mientras yo vivía la buena vida, se lo debía. No obstante el silencio llenó la casa, Lola trataba de que no se le corriera el rímel sollozando y a mi padre le temblaba la barbilla, mi madre lloraba abiertamente, aferrada a mi pecho.

-MADRE: no es justo para ti……….- me acariciaba con los dedos en la cara.

-YO: yo soy joven y fuerte, seguiré peleando hasta ganarme mi derecho disfrutar de la vida, vosotros ya lo habéis hecho, con creces, lleváis luchando por una vida mejor desde que nacimos, ahora esta es vuestra recompensa.

-PADRE: ¿y que hacemos con nuestra casa? Los del banco querrán seguir recibiendo el dinero de la hipoteca aunque no vivamos allí, o se quedaran la casa.

-MADRE: que se la queden, estoy más que harta de ellos, podemos venderla, por menos de lo que nos queda por pagar, y así nos libramos de ellos. – mi madre ya pensaba en todo, esto arrancaba.

-HERMANA: ¿y que hacemos?

-PADRE: hombre, a mi me pilla mas cerca del trabajo aquí que allí.

-MADRE: y sin tener que pagar las malditas cuotas mensuales tendiéramos más dinero al mes.

-YO: ¿entonces…………?- miré uno por uno a mis familiares, asintiendo, mirando de reojo la casa.

-MADRE: a la mierda todo, nos mudamos – se secó las lagrimas y firmó los papales, mi padre me preguntó con la mirada si estaba seguro por ultima vez, antes de firmar.

No recordaba unas fiestas tan divertidas, nos pasamos a altas horas de la madrugada jugando a las cartas, riéndonos y bromeando, para aquel entonces Lola ya había bajado los escudos, era ella misma, y aun así parecía que nos conociéramos de toda la vida, lo astros se habían alineado, y yo estaba seguro de que había hecho lo correcto. A las 6 de la mañana ya cansados y algo tocados por la bebida, fui con Lola a comprar unos churros con chocolate, bien abrigada aferrada a mi brazo, tal como me gusta, mientras nos despachaban en la tienda hablábamos.

-LOLA: no me creo lo que has hecho…….

-YO: es mejor que quemar la casa, supongo – sonrió recordando sus palabras.

-LOLA: estas cosas no ocurren, no eres un ricachón, y lo único de dinero que tenías lo acabas de regalar como si nada. – la acaricié la cara pesando los dedos entre la cortina dorada de su pelo y la besé sin importarme mancharme de su maquillaje.

-YO: lo más caro tal vez, lo más preciado es mi familia, y ahora tú formas parte de ella. – arrugó el contorno de los labios, parecía que era lo más dulce y hermoso que le habían dicho nunca.

-LOLA: me cago en la puta, que suerte he tenio……..- se abalanzo sobre mi vientre abrazándome con tal fuerza que me hacia daño, la rodeé con los brazos.

-YO: la suerte la he tenido yo de encontrarte –parecía un cumplido simple pero si no es por ella seguiría en aquella casa solo y con una vida vacía.

Al llegar a casa desayunamos y charlábamos de la logística de cómo se harían las cosas, hacerlo durante las fiestas era lo lógico, mucho follón pero eran días libres, sentía un hormigueo en el estomago mientras debatíamos que habitación seria para cada uno, y mi madre ya planificaba cada detalle de todo, al terminar llevé a mi familia a su casa en mi coche, mi padre iba algo bebido, nunca borracho pero si tocaba control daría positivo, además así les dejaba ya el coche allí, cogí las llaves del viejo familiar de mi padre y me las vi negras para regresar con el, la dirección dura, los frenos gastados y sin muchos de los equipamientos modernos de ayuda en la conducción, mi padre me decía que si aprendías a conducir con un coche así serias capaz de conducir cualquier cosa. Iba a casa con una sonrisa se oreja a oreja y con unas ganas locas de celebrarlo con Lola, pero al subir me la encontré tumbada en el sofá totalmente dormida, me quedé sentado a su lado observándola en silencio, la di un beso y ante su remoloneo la cogí en brazos sin dificultad alguna, la subí a la cama y al desnudé lentamente, al quitarla los zapatos soltó aun exclamación de gusto inconsciente, la puse su pijama gordo de lana, arrepintiéndome de no sentir su delicada piel durante la noche ni poder seguir mirándola medio desnuda, y me acosté a su lado, solo con un pantalón de pijama algo suelto y desgastado, abrazado a ella y durmiendo, con una sensación de paz absoluta.

Me despertaron los besos de Lola en el pecho, enfoqué la vista para ver su precioso rostro junto a mi cara, con su larga cabellera rubia cayendo por su hombro hasta mi pecho, y sus imponentes ojos azules que me dejaban sin aire, aunque es probable que tenerla de rodillas encima de mi vientre ayudara a ese efecto.

-YO: hola rubia……- la besé con ternura.

-LOLA: buenos días, caballero – mordisqueó mi mentón con fuerza.

-YO: no merezco tal titulo.

-LOLA: ¿Eso crees? ¿Cuantos tíos se hubieran aprovechado de mí anoche? No se de ninguno que me desnudara en la cama y en vez de follárme me ponga el pijama y se duerma abrazado mi………a ninguno, salvo a ti.

-YO: ¿Y que iba hacerte? ¿Abrirte de piernas y metértela mientras duermes?

-LOLA: no serias el 1º que lo intenta…..- acariciaba mi pecho con su dedos.

-YO: mi pobre Lola………- giró la cabeza algo pensativa.

-LOLA: sabes, me cayó muy bien tu padre.

-YO: suele pasar, es un trozo de pan.

-LOLA: si, además me contó muchas historias y de mi nombre, Casandra, me gustó mucho esa historia.

-YO: ¿acaso no la sabias?, ¿no te has buscado en Internet o algo?

-LOLA: pues no, Lola siempre me pareció mas molón, pero no se……Casandra, tal como lo decía tu padre parecía precioso.

-YO: es precioso.

-LOLA: ¿y si me cambio el nombre?

-YO: ¿por cual?

-LOLA: amos, no cambiármelo, que si dejo de llamarme Lola, Casandra es más profundo, no se, quizá así me tomen en serio.

-YO: tú decides rubia, nunca supe por que te llamaban Lola.

-LOLA: pues porque soy pequeña parezco una niña y eso, mi madre me lo decía y se me quedó, pero ya no me gusta.

-YO: pues entonces Casandra a partir de hoy……- sonrió halagada.

-LOLA: dilo otra vez

-YO: Casandra, Casandra, mi pequeña y bonita Casandra – lo repetía por que cada vez que lo decía me besaba.

-CASANDRA: me encanta como suena.

-YO: genial, por que y también me voy a cambiar el nombre, ahora me llamare…………Eladio – me abofeteó con fuerza.

-CASANDRA: no te burles, que te pego.

-YO: ¿quizá Walter?- me soltó otro bofetón, al 4º o 5º nombre estabamos ya enzarzados en una ficticia pelea en la cama.

Mi polla dura de las mañanas resalía en el pantalón de pijama suelto y al movernos la rozaba con ella, a su vez la risas y los giros la levantaron la parte de arriba del pijama dejando su ombligo al aire, la inmovilicé con algo de dificultad, besaba y jugaba con su ombligo mientras la sacaba carcajadas de cosquillas, hasta que poco a poco mis labios iban haciendo menos cosquillas y más caricias, las risas se iban apagando y una tensión sexual enorme apareció de la nada, me sujetaba la cabeza como su fuera un balón de baloncesto mientras subía por su cuerpo y caía tumbado sobre ella besándola con pasión, sus manos acariciaban mi torso mientras yo jugaba con mi lengua en su boca, era excitante ver la habilidad y sensualidad de esa mujer con un pijama de niña pequeña, tiré de la parte de arriba hasta sacársela, con un río de cabello rubio cayendo sobre su cuerpo, se lo aparté con cuidado y mientras algunas risas flojas afloraban en su rostro yo acariciaba sus senos mientras pellizcaba sus pezones, se retorcía de gusto cuando una de mis manos la cogía de la nuca acariciándola con el pulgar detrás de las orejas, y lamía un pezón tan duro que podría rayar un diamante, los 2 suspirábamos perdidos en la pasión, poniéndome de rodillas tiré, tanto del pantalón, como del tanga que llevaba puesto y la dejé desnuda ante mi, retrocedí para caer con mi boca en su coño, que brillaba con las primeras gotas de placer, me entraba su vagina entra en la boca, y mi lengua para ella era un micro pene que la hacia vibrar, cerraba las piernas sobre mi cabeza jadeando al sentir como chupaba y lamía su clítoris y tiró de mi pelo cuando varios dedos la estaban penetrando buscando su punto G, se movía ansiosa y me costaba mantenerla quieta, elevaba su cintura apoyada en la nuca y se dejaba caer a plomo, un 1º orgasmos la llegó y no descansé hasta sacarla el 2º, allí me fue imposible sujetarla y se encogió rebotando sobre la cama con espasmos leves, cuando iba a por ella me pateó en el pecho echándome hacia atrás y saltó sobre mi, besándome y probando su propia lujuria, sus manos en mi polla acariciaban por encima de la tela y de un empujón me dejó sentado en la cama, tirando de mi pijama, al ver mi rabo saltar tieso ante ella se relamió con lascivia, fue ascendiendo por mis muslos como una serpiente hasta lamer mis testículos con esmero, luego iba subiendo por mi polla repasando toda una línea recta desde la base hasta la punta con la lengua, sin dejar de mirarme fijamente, y una vez arriba sus manos empezaron a masturbar de forma rítmica, lamiendo y succionando el glande como la copa de un helado, el morbo podía ser aun mayor al pensar en la diferencia de tamaños, pero yo ya no veía a una niña, si no a un mujer que me estaba dando una mamada de campeonato, metiéndose el glande entero en la boca y jugando con el, no tragaba mas, no podía sin romperse las mandíbulas pero era más que suficiente.

Me tumbé en la cama suspirando al sentir su lengua, a los pocos minutos no pude reprimirme, la cogí de los brazos y me la senté a horcajadas encima, por poco no la empalo en el gesto, mi polla quedó aplastada por sus labios mayores, y mientras me besaba su cintura hacía que su pelvis acariciara todo el largo de mi verga, al 5º movimiento me hizo lamerla los dedos y se los llevó a coño. Se lo abrió lubricándolo, dirigió mi polla a su entrada y fue apretando lentamente para que fuera entrando en ella, aquellos días la habían vuelto a abrir el coño lo suficiente para que entrara fácilmente, pero a partir de media polla su cara, a escasos centímetros de la mía, era un 90% y placer 10% sufrimiento, o quizá fuera al revés, pero le encantaba sufrir eso, sentir como la iba llenando, casi sacársela por la garganta, al final le di un golpe travieso de cadera que se la introdujo entera, con un leve gemido de bestia que salió de mi, ella permaneció inmóvil medio segundo, antes de volver a respirar.

-CASANDRA: oh dios………..fóllame…………fóllame por favor – arañaba con fuerza en mi pecho mientras no dejaba de repetirlo entre besos y lametones en la cara.

Ella misma estaba ya contoneándose sacándose parte mi erección y volviendo a metérsela de forma lenta, unos hilos de fluidos bajaban por mi polla mientras ella empezaba a cabalgarme a buen ritmo, la sujetaba de las caderas dando un leve empujón al final de cada estocada, y sus tetas jóvenes y tersas botaban ante mi, las lamía con gusto, apretándolas entre los dedos, era casi cómico verla querer llevar el ritmo, casi, por que pasado el tiempo estaba entrando y saliendo de ella por completo, disfrutando como un enano de sus orgasmos que no la hacían parar de subir y bajar, incluso se regodeaba con un gran movimiento de pelvis, totalmente ensartada girando la cadera con la espalda echada hacia atrás y los brazos colgando como 2 pesos muertos, me corrí dentro de ella de tal manera que sus paredes vaginales encogieron sintiendo aun más placer, cayó sobre mi pecho empapada en sudor y entre risas y besos me sentía el ser más afortunado de la tierra.

-YO: ¿que tal una ducha? – asintió.

-CASANDRA: juntos – atinó a susurrar entre jadeos, no podía quererla más.

Me puse en pie con ella aun ensartada por una polla flácida, trataba de rodearme con las piernas pero no le daban como para cruzarlas tras de mi, así que con su culo tenso bien agarrado nos metí en la ducha dejando caer el agua tibia, ver su cabello rubio mojado y sus senos joviales húmedos ya me la pusieron dura de nuevo, al apoyé contra la pared de la ducha sintiendo su escalofrío al notar los azulejos gélidos a su espalda, como no poda rodearme con las piernas la cogí una mientras ella apoyaba la otra en el asidero de la ducha, y aferrada a mi nuca sus ojos brillaban azules de deseo, la estaba empalando antes de querer pensar hacerlo, dando golpes de cintura tan fuertes que sentía sus labios mayores besando la base de mi miembro, se quedaba en estado ingrávido unas décimas de segundo, y volvía a descender para recibir de nuevo a mi falo, una y otra vez, sus gritos al correrse me excitaban más, su golpes en mi pecho no me dolían y cuando la besaba me mordía el labio inferior haciéndome daño, clavando sus largas uñas en mi espalda mientras su cuerpo temblaba, sentía una fuente de liquido cálido caer por mis piernas y no era agua, la posición cansaba y la dejé en el suelo de la bañera, pero totalmente ida a mi merced, la apoyé contra la pared de cara a los azulejos y la penetré desde atrás teniendo que bajar la cintura para entrar en buen ángulo, le dio tales golpes a la pared que una repisa de jabones se precipitó al suelo, yo estaba desatado follándome por detrás el coño de una mujer a la que casi triplicaba el volumen, metiéndola una polla descomunal sin sentir nada más que un placer indescriptible al verla gozar tanto como yo. La bestia acudió sedienta de sexo, pero tanto la dio a ella, ser follada normalmente o por la bestia, le daba igual, eran tan titánico uno como lo otro, pero su cuerpo se debilitaba a los minutos y sus gemidos se apagaban en un mar de sensaciones que la hacían desvanecerse al sentir su coño palpitar en carne viva, al correrme la separé de la pared y la daba embestidas fuertes y profundas agarrado de sus tetas, el sonido en sus nalgas era el de golpear mármol, y al llenarla de leche, de nuevo, sus músculos vaginales se apretaron regalándome unos segundos de lujuria absoluta.

Al soltarla casi se va al suelo, aun así me pidió con desesperación que la dejara un rato a solas, hacia bien, si me quedaba allí no respondía de mi, me bajé a darme un chapuzón en la piscina y cuando bajó vestida solo con un tanga y mi camisa del día anterior simplemente atada en el ombligo, casi me la voy a por ella otra vez, pero tenia el poder de perderme en su mirada, desayunamos algo de los restos de la cena de anoche, sin palabras, solo mirándonos embobados, estaba con el pelo mojado sin volumen, la cara lavada y sin maquillaje, sin artificios ni turcos, y era la cosa más bonita que había visto nuca, la hice un par de fotos pese a que ella se negaba al decir que estaba horrible, pero todas las fotos eran preciosas, como ella.

-YO: ¿estas bien?, no pretendía haberme pasado en la ducha…..

-CASANDRA: no soy ninguna mojigata – me pegó un manotazo en la espalda – me gusta que me folles así – me azotó en el culo apretando mis nalgas por encima del slips que llevaba puestos.

-YO: pues esto no es nada, cuando te pille un buen día te vas a arrepentir.

-CASANDRA: estoy desando sentir como me abres el puto coño a lo animal – me mordió en la espalda, de dolor me giré cogiéndola en brazos, sentándola en la encimera y besándola con pasión, mientras sonreíamos y ella me acariciaba la cara con su delicada mano.

-YO: como no te estés quieta te lo demuestro aquí y ahora.

-CASANDRA: seguro que si, pero hemos quedado con tus padres para comer con ellos.

-YO: joder es verdad, vamos vístete – la bajé al suelo, azotando su culo mientras la doblaba la espalda con un beso enérgico.

Lo pasé mal conduciendo otra vez la tartana de mi padre, pero era un bajo precio por su felicidad, comimos en mi casa y Lola…….bueno, Casandra, se mostraba mucho más suelta y natural, algo que a mi hermana la encantó, seguimos hablando y planificando todo lo de los próximos días, y por la tarde fuimos a cenar a casa de sus padres, o hicimos solo con su madre, su padre estaba tan borracho del día anterior que aun dormía, y el hermano pequeño me sacaba de quicio todo el rato, aun así al despedirnos les di las gracias y dejé allí a Casandra hasta unos dais después en que nos veríamos de nuevo, “con calma, no te precipites”.

Los siguientes días fueron un carrusel de viajes, llamadas, y papeleos, resulta que vender una casa que ya has pagado al banco casi la mitad de la hipoteca es muy fácil, ya tenían comprador antes del cambio de año, y en cada viaje me llevaba algo a mi casa, “a su casa” me recordaba constantemente, y cada día hablaba con Casandra o quedábamos con amigos a charlar y reír, los míos desconfiaban tanto de Casandra por sus formas que tardaron en comprender que tras la fachada mal hablada y vestida a su manera, era un chica tan normal y divertida como ellos. A Casandra le resultó gratificánte ver que se podía pasar bien el rato sin estar bailando escuchando música a todo trapo y bebiendo hasta desfallecer, con juegos de mesa y partidas de cartas, aunque en los fines de semana su alma “fiestera” era irrefrenable y teníamos que salir a bailar a cualquier sitio. En fin de año y reyes no pasó nada a destacar, salvo un encontronazo en la fiesta de fin de año que fuimos a una mega – discoteca, entre Casandra y una de mis ex amigas, la aprendiz de zorra de Rocío, de mi época del instituto, nos cruzaron el la pista de baile y la aprendiz estaba tan borracha que mientras hablábamos se me lanzó al cuello con Casandra delante, por poco la desgracia la cabeza con un zapato de tacón.

La mudanza fue larga y constante, un día Teo y Manu nos ayudaron y parte de las chicas del piso de estudiantes, e hicimos un gran avance en todo, Alicia seguía triste, pero me sonreía de verdad, con arrugas en los ojos, casi veía orgullo en su mirada al ver lo que había hecho por mi familia, pero en cuanto Casandra apareció su rostro se giró tenso y se acabó marchando, me daba mucha pena verla así, no era mi intención hacerla daño. Para después de reyes ya tenia a mi familia instalada y viviendo en mi casa, el choche de la 1º vez que mi madre se cruzó con Dani fue épico, como un duelo de pistoleros del oeste, pero en vez de pistolas sprays de lejía y en vez de cartucheras, trapos para limpiar, Dani llegó y, pese a estar avisada de todo, ver a mi madre limpiando la cocina la torció el gesto, las calmé a ambas, ya sabia que a madre, por mucha criada que la pusieras, seguiría limpiando y haciendo la casa, pero en un par de días se cuadraron las cosas y ambas parecían muy felices al tener menos trabajo que hacer, pero ser útiles, a ellas como a resto les hice ver que había llegado una nueva etapa a esa casa, una etapa diferente, en que la familia se volvió importante.

CONTINUARA……………