estaba en el castillo de valencia del Cid campeador ya que había salvado a sus hijas como sabe el lector sus hijas. me compensaron con creces como sabe el lector. allí la vida era bastante monótona entre caballeros comíamos entrenábamos hablábamos de nuestras gestas por la noche. dormíamos pláCidamente alguna vez venían Sol y Elvira a visitarme y pasarlo bien juntos.
era una de esas noches como siempre pensaba que era Elvira y sol que venían por la puerta secreta a estar conmigo pero me equivoque:
– joder -dije yo -doña Jimena que hace aquí.
ella me dijo:
– no quiero que finjas conmigo sé que te follas a mis hijas ellas me han dicho que las vuelves locas a las. entre madre e hijas no tenemos secretos. yo también necesito de tu servicios ya que mi esposo al cual amo con locura esta siempre guerreando o pensando en su rey pero a su esposa la tiene muy descuidada.
– comprendo mi señora -dije yo.
– aunque soy mujer honesta también necesito una verga y tengo mis necesidades.
– lo entiendo mi señora sois bellísima y será un placer estar con vos y follaros y haceros gozar en el lecho.
– esto no tiene que saberlo nadie sería un escándalo. solo lo saben mis hijas y yo y vos caballero. mi marido quedaría mancillado para siempre su honor.
– comprendo mi señora seré una tumba os lo juro por mi vida.
Así que se me desnudo y yo también nunca vi una mujer como esa. era una mujer diez en una palabra. si las hijas eran bellísimas la madre no tenía nada que envidiar a ellas mi poya empezó a reaccionar y se puso como una piedra. la traje hacia mí y la bese y luego la hice bajar al pilón como se dice vulgarmente. ella me la chupo como nadie mejor que las hijas joder como chupaba.
empecé a joderla la boca sin miramientos ella estaba disfrutando:
– ahora quiero vuestra verga en mi coño lo necesito.
– así será mi señora poneros cómoda que os voy a follar.
-Asi lo espero.
y se la metí hasta los cojones.
– ahahahahaha caballero como folláis tengo el coño encharcado de vuestra poya.
– si mi señora y ahora quiero vuestro culo también.
– no me haréis daño.
– no mi señora disfrutareis como nunca.
así que la lamí el culo y la metí los dedos ella se volvía loca.
– nunca me había echo esto mi marido. sois increíble no me extraña que mis hijas quieran follar a todas las horas con vos.
cuando lo tuve preparado la empecé a meter mi verga por el culo.
– toma zorra hasta los huevos.7
– ahahahahha como podéis tratarme así.
– porque os gustara ser mi zorra igual que vuestras hijas. decirme que seréis mi puta vamos sino os quitare la verga que os vuelve loca.
– si si seré vuestra zorra pero por favor esto ni una palabra.
– tranquila so puta sigue jodiendo.
– ahaha me volvéis loca caballero no dejar de darme por el culo. esto es divino nunca había probado esto antes más quiero más.
– toma guarra me corrroooooooooooo -dijo Jimena y se corrió como una fuente.
– ahora os voy a follar el chocho pedírmelo.
– si por favor follar a vuestra puta el chocho.
y se la metí hasta los cojones y empecé a follármela.
– toma puta toma toma poya.
– así así me corrroooooooooooooooooooooooode gusto.
– a partir de ahora -dije yo -seréis mi amante y vuestras hijas igual.
– será un placer pero por favor esto ni una palabra.
– no os preocupéis soy una tumba.
los moros atacaron valencia pero el Cid y yo con sus ejecito de nobles los rechazamos una y otra vez. valencia era inconquistable pero tuvo la mala suerte del destino que paseando el Cid por una almena del castillo una mora vestida de soldado le disparo una flecha en el corazón. el Cid quedo para morirse ya en el lecho se despidió de sus hijas y de su mujer y me dijo a mí que cuidara de ellas.
– lo hare mi señor con mi vida.
cogimos a la mora lo cual era bellísima y la dije:
– eres una zorra.
– vosotros sin el Cid no sois nada.
– eso crees.
– si mis hermanos moradies conquistaran valencia.
Jimena y sus hijas estaban asustadas.
– que haremos- dijo llorando- ahora que ha muerto mi esposo.
– no os preocupéis. tengo la solución. tráeme a la mora.
– si señor -dijeron los otro caballeros.
– ahora zorra vas a saber cómo folla un caballero español.
-eso pensáis que violentarme ganareis la batalla.
– la ganaré. toma poya guarra- y se la hice comer.
– joder nunca había visto una poya así que gusto.
– toma zorra hasta los cojones.
– ahahahahaha.
luego me la folle y después la encerré en los calabozos.
– tenemos que solucionar lo de mi esposo que pensáis hacer.
– tengo la solución pondremos el cadáver de vuestro esposo atado al caballo para que vean todos que el Cid no ha muerto y sigue cabalgando. ni sus hombres lo sabrán pensaran que esta vivo todavía y ganaremos la batalla.
así se dispuso los moros pensaron que habían ganado la batalla creyendo que habían matado al Cid cuando salí con él a caballo junto con su ejército y salieron despavoridos dijeron:
– que viene el Cid es su espíritu correr- dijeron las huestes moras.
nunca hubo un caballero tan noble con rodrigo día de vivar cuando se supo su muerte lo enterramos con todos los honores señora dije a sus hijas y a su mujer Jimena:
– vosotras tenéis que seguir el legado de vuestro padre casaros con nobles y mantener sus estirpe.
– y vos- me preguntaron.
– yo tengo que seguir mi camino.
– quedaros con nosotras- dijeron -seremos las tres para vos.
– es una gran tentación pero no yo debo dejaros. quiero ir a Inglaterra.
luego me enteré que Jimena nunca se casó siempre mantuvo fiel a su esposo solo estuve yo. sus hijas encontraron buenos nobles lo cual me alegro y se casaron.
nunca olvidare a rodrigo Díaz de vivar el caballero más noble que hubo jamás yo cogí a mi prisionera que tenía en las mazmorras y me fui con ella ella se llamaba Zoraida antes la dije:
– serás mía y me pertenecerás.
– nunca antes la muerte.
– si es lo que prefieres te matare o prefieres venirte conmigo a Inglaterra así que zorra empieza chupar y a mamama me la poya.
ella se resistía pero luego la cogió el gusto y no paro me la folle hasta mas no poder y con ella seguí viaje hasta llegar a puerto rumbo a Inglaterra pero esto es otra historia CONTINUARA

  • : estaba en el castillo de valencia con elcid campeador ya que habia salvado a sus hijas y me tratro como un gran amigo y sus hijas me compensaron con creces me uni a su ejercito que de un momento a otro iba a estallar la contienda con los moros