La difícil decisión de la rica Erika Garza. Parte 8
La llegada al Zanzíbar.

Números, 31:32. Y fue la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas y setenta y cinco mil ovejas, y setenta y dos mil bueyes, y setenta y un mil asnos; y en cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil.

La pantalla de su GPS le devolvía a Erika la señal de que ya estaba muy próxima a llegar al citado bar de su suegro, “congal” fue llamado por su amiga Natalia que ya le había mandado un mensaje a su celular de  que ya se encontraba en el sitio con su amigo, experto en Computo, Armando y su nueva “novia”, una mujer casada llamada Cristina.
Ciertamente no era un lugar de los llamados “peligrosos” en la ciudad, pero estaba cercano a una zona marginal de la misma.
Estaba ya a tres cuadras del lugar, ya que un gran anuncio en neón rosado con violeta resaltaba con la palabra “Zanzíbar” y una frase corta abajo: “El lugar de las diosas del amor”, de hecho más adelante había una referencia de un Gran Casino, por eso la circulación y el tráfico de autos era muy movida.
Una nerviosa Erika vio un retén militar en donde quien sabe con qué criterio detenían a algunos conductores y a otros los dejaban pasar. Estando ya cerca, pudo percibir con su innata capacidad de observación y análisis los ojos de clara lujuria que el soldado le lanzo y como no: Si lucía espectacular con una cabellera rojo cobrizo y un escote que casi no dejaba nada a la imaginación. Sus senos blancos lucían imponentes. Sin más, le indicaron con señas para que se hiciera hacia un lado, el soldado se le acerco, un tipo alto y mal encarado, con evidentes huellas de un viejo acné recurrente en su rostro moreno y curtido por el sol: Haber jefecita, estamos en proceso de inspección, favor de apagar su auto y bajarse, a la hembra no le quedo de otra que bajar, ya que estaba observando que otros dos conductores de más adelante estaban recibiendo el mismo trato, aunque uno de ellos se veía estaba en evidente estado de ebriedad por que no se podía ni siquiera parar en su propio pie…Bueno, al menos agarraron a un tipejo que podía causar un accidente.
Al bajarse, el soldado y los otros cuatro que estaban alrededor casi brincan de gusto, así como los conductores de los autos que si dejaban pasar, todos ellos como una fiera jauría se devoraron con la vista al mujerón que delineaba un cuerpo de pecado y tentación en un minivestido negro que resaltaba las piernas largas y bellas que coronaban un nalgatorio de primer mundo. El maquillaje y una caballera felina peli roja le daban la pinta de toda una zorra de primera y más estando en esta zona de bares y lupanares, en otras palabras, la zona roja que toda ciudad grande debe tener y presumir, a pesar de la violencia, la ciudad podía lucir varios lugares de primera, en donde la carne humana es lo que sobra, carne norteña (sobre todo de Sonora y Chihuahua), del centro, del sur (Jarochas y Tabasqueñas) e incluso extranjeras de primera clase, pero esta hembra superaba con creces a todas.
Uno de los conductores de cara morena bonachona y redonda valiéndole madres la presencia de los soldados, le chiflo y le grito: Apúrate mamacita, te esperamos en el Zanzíbar, seguro eres una de las nuevas putitas de lujo…canijo administrador, sí que trae ganado de primera e incluso le apostillo a los soldados, Jefes pues que no ven que agitan a la concurrencia, ya déjenla pasar, si quieren me la llevo…
Los soldados solo intercambiaban miradas, así que muy diligentes le ordenaron: Por favor coloque sus manos en el cofre y abra las piernas para que acto seguido el mismo soldado que le había indicado pararse la empezara disque a revisar a conciencia, más bien le estaba metiendo mano muy a gusto, le recorrió poco a poco las bellas piernas, le sobo disimuladamente las paradas nalgas  e incluso le metió la mano en la humedecida pucha de la hembra que ante el intempestivo acto sin querer paro aún más las nalgas obteniendo evidente aprobación de los transeúntes y conductores. Otro sujeto le grito: ándale cabrona, te esperamos en el Zanzíbar,  seguro que vas para allá, putona…los más chiflaban, otros le proyectaban que  si en lugar de ojos tuvieran vergas, ya se las estarían clavando en cualquier parte de su reluciente anatomía.
El soldado solo se disculpó, diciéndole que era un acto de protocolo y de seguridad que se hacía con todas las meretrices del lugar, Erika quiso protestar, pero se dio cuenta que en realidad tenía toda la facha de serlo, incluso el auto que había tomado era de la servidumbre, un Jetta de semi lujo para no llamar la atención sobre manera, su cara y reluciente  camioneta Audi la dejo en casa.
Sin más, tuvo que soportar una serie de interrogatorios tontos, que se metieran al auto a revisar y que otro soldado también la revisara, aunque más que revisar también le metió una buena manoseada. Temblando, un tanto de miedo, otro tanto de excitación al recibir más piropos subidos de tono, miradas incendiarias y una despedida sarcástica de los militares, se enfilo hacia el estacionamiento amplio del llamado Zanzíbar, donde sabía ya varios tipos la estaban esperando al gritárselo en su cara, pero más que nadie su suegro.
La experiencia en el Zanzibar

Eclesiástico 23:17: Una pasión ardiente quema como el fuego; no se apagará hasta consumirse.
El hombre sensual con su propio cuerpo no cesará hasta que su fuego lo devore.
Al lujurioso todo pan le sabe dulce, no se cansará hasta su muerte.

Se colocó el pequeño aparato auditivo, tal como se lo había indicado su padre político en el paquete que le envió, todavía no llegaba  a la entrada, estando a la mitad del recorrido, cuando escucho la voz gruesa de Don José: Que bien putita, así me gusta, obediente y cooperando, ya verás que hasta te la vas a pasar muy bien, quiero que me obedezcas en todo lo que te indique…vas a entrar y a buscar una mesa vacía, al primer tipo que llegue le aceptarás el baile y tendrás que actuar como la puta barata que eres, si el tipo te mete mano, te vas a dejar, si el tipo quiere bailar, lo harás, si quiere que le hagas un “privado” o un “público” lo harás, me entendiste Erikita.
La aturdida mujer tembló una vez más, el desgraciado antes de cogérsela la humillaría lo más que pudiera, con un nudo en la garganta se atrevió a preguntar: ¿Qué es un privado y un público?
Jajajajaja, si serás mosca muerta, un privado es entrar a un cuartito en donde le tendrás que bailar al tipo, repegartele, frotarte contra su cuerpo, una vez que entras verás que eso lo hacen varias putas con hombres de manera abierta…eso mismo, se lo haces pero en un cuarto ustedes dos solos…jajajja no te preocupes nadie te va a gozar, solo yo, esos actos es con ropa puesta y ellos no pueden meter mano, salvo que la mujer se lo permita, entendiste, pendeja. Además abre bien los ojos y aprende porque también harás “tubo” y un show a toda la concurrencia, pobres bueyes les voy a enseñar la carne que en su puta vida podrán tener…jajajjaa, Te estaré observando y dando más indicaciones, hasta que se me antoje gozarte, jajaja, ya vez tu maridito y tus hijos no están en casa, jajajja, así que tenemos todo el tiempo del mundo.
Erika, solo atino a contestar: sí señor, ya casi a punto del llanto.
Jajajaja, la risa burlona, sarcástica, malévola de su suegro la enervaban, pero a su vez la inquietaban, la excitaban: Esta vez si vas tronar pistolita, de eso me encargo yo, nadie te va a salvar…le espeto el viejo cabrón.
Erika entro sin dificultad alguna, ya que los dos gorilas de guardia le franquearon la entrada de inmediato, no así con otros a los cuales al parecer seleccionaban o investigaban, ojala el negro Luis ya este adentro, pensaba.
Al entrar empezó a buscar una mesa vacía a la vez que aprovechaba para encontrar a Natalia y sus dos acompañantes, de pronto  vio que esta se estaba metiendo un faje con un hombretón que de inmediato reconoció como al negro Luis: Pinche Natalia no estaba perdiendo el tiempo ya se estaba agasajando con el negrón, le había dado las señales de este, claro sin darle detalles de su encuentro sexual con él y al parecer rápido se lo adjudico…pendejo negro se estará dando cuenta que no es una mujer “completa”. Contaba con la discreción de este para no andar divulgando que ya se la había beneficiado muy a gusto.
De la pareja de amigos de Natalia no alcanzo a captar a nadie cercano a ellos. Su plan consistía en ubicarse e irse al baño de vez en vez para intercambiar notas, ya que sabían de antemano que no podían hablar al estar siendo monitoreada por el viejo y ahora ya sabía que también era observada. Busco discretamente cámaras, pero no encontró evidencias de ellas, así que resignada a interpretar el rol de suripanta se sentó en una mesa.
De inmediato un mesero le llevo una botella, refrescos y agua mineral, vasija de hielos: ¡Cortesía de la casa, mi lady!
La voz del suegro le indico: Okey, Erikita, a chupar para que te alivianes un poco, así que obedece cabroncita o en este mismo momento tu video estará en las redes sociales…y si no me crees, estate al pendiente en tu teléfono, así que obedece putita.
Temblando un poco, empezó a servirse primero el agua, cuándo un sujeto bajo y un tanto panzón que reconoció fue el primero que le grito en el retén de soldados, llego a su mesa para empezar a llenarle el vaso con el licor de la botella: Mira, mira, quieres guerra mijita, déjame ayudarte chula.
El tipo ya tenía un vaso en su otra mano, así que una vez que le preparo el suyo, le dijo: Chócalas manita, a chupar y coger que el mundo se va a acabar para dar un ruidoso sorbo a su vaso y darle un buen avance a la bebida, la mujer solo atino a beber un poquito del suyo y escuchar al suegro: ándale, ya tienes tu primer cliente, jajaja ya sabes flojita y cooperando, sórbele más, Erika obedeció pero solo alcanzo a tomar poquito y ya dejaba el vaso en la mesa, cuando otra vez el viejo le ordeno: chupale pichón, más, más….ándale así…ya vez que si sabes obedecer potranquita…la mujer tuvo que tomar casi todo el vaso…ufff…sentía que la garganta le quemaba y que los colores se le subían de inmediato…estaba casi encuerada delante de muchísimos hombres que se la comían viva con los ojos, de inmediato capto envidia en varias mujeres del lugar.
Vente huerca, vamos a bailar, el tipo la tomo de una de las manos y con una seguridad asombrosa que da la experiencia de antrero llevársela como si llevará el Premio Nacional de la Lotería a la pista de baile, la lucía, la abrazo de la cintura y se le repego…era una pieza para bailarla apretaditos tal y como lo hacían las demás parejas…el tipo era más chaparro que ella, por lo que la cara del mismo le llegaba a sus pechos y las manos precisamente a la cúspide alta de sus nalgas.
Escuchaba las siguientes frases de la canción en voz del grupo musical:

Pasa y siéntate
Tranquilízate
si ya que estas aquí, que más te da
Imagínate, que yo, no soy yo
que soy el otro hombre, que esperabas ver

El tipo estaba que no cabía de dicha, era el centro de atención de todas las miradas, evidentemente la mejor mujer del lugar la tenía él. De inmediato se prendió con boca a la desnudez de los pechos y empezar a besarlos suavecito y con sus manos tomar las montañas prominentes y empezar un masaje rico, suave, cadencioso al ritmo de la canción, que no era otra más que “La Cita” del recién fallecido cineasta y gran cantautor argentino Leonardo Favio en arreglo de salsa. Estos cabrones salseros, cumbieros, músicos de banda norteña agarran casi todas las canciones para adaptarlas a sus bailables y pegajosos ritmos, muchas veces hechan a perder las canciones, pero este arreglo era bueno, estaban respetando al gran Favio, no así el chaparrón panzón a su puta del momento:

Un desconocido, que te ha escrito un verso
y te dibujo la luna, en un trozo de papel
un amante improvisado, misterioso, apasionado
que te dió una cita en este hotel.
Desnudate anda y apaga la luz un instante
y hazme el amor, como lo haces con esos amantes
te juro que hoy es la última vez que te burlas de mi
que me engañas.

El baile era interminable, Erika se moría de la pena, el tipo se la estaba agasajando delante de mucha gente, todos los observaban, se sentía desnuda, el licor le hizo una extraña jugarreta ya que se le empezó a subir de una manera rápida al solo ser un trago, tal vez su nerviosismo hacía que se diera esa reacción. Podía ver como el lugar estaba abarrotado, eran dos pistas. Esta de baile, con un grupo musical en vivo y otra en donde había tubos de acero en donde unas mujeres hacían piruetas, pero a las cuales nadie parecía poner atención, al ser poco agraciadas. También pudo ver parejas que de pronto se perdían en partes de las paredes, eran los llamados “privados”…había una escalera amplia que llegaba a una altura y luego se dividía en dos secciones: una daba al parecer a un lugar importante ya que había dos guardias y la otra a un evidente pasillo en donde subían también parejas, ¿que serían? Quería distraerse, ya que el tipejo le estaba metiendo mano por todos lados…solo escuchaba de vez en vez la risa de su suegro…pinche viejo, en realidad era un desgraciado, la estaba humillando de la peor manera, tratándola como una puta y no como la esposa de su único hijo.
La cadenciosa canción continuaba, el tipejo sabia bailar y le metía una rítmica empujada de su verga ya parada, solo que la sentía en sus muslos al ser más bajo que ella. Ciertamente, era de buen tamaño y grosor, pinche chaparro se estaba dando un banquetazo.

Han sido mis celos los que pensaron la trampa
y fueron mis manos las que escribieron la carta
y es mi corazón el que llora de pena por dentro
pero te dejo y me marcho….
para siempre, para siempre, para siempre.

Había perdido de vista a Natalia y Luis, de la pareja tenía señales, pero al parecer no estaban aún.
Pudo ver como en varios sitios del lugar, las mujeres se daban de sentones, ya de frente, ya de lado, ya como los perros, ya por atrás en los hombres que vestidos recibían los empellones de las acrobáticas y casi desnudas mujeres que se les repegaban o frotaban con energía y vigor. En otras palabras simulaban estar cogiendo,  le llamo la atención la disciplina con que los hombres acataban que no podían meter mano, era un aquelarre, parecían conejos o canguros de los brincotes que daban las mujeres para caer en los hombres que con sonrisas de satisfacción aceptaban el tratamiento, eran los llamados “públicos”…en realidad ya había mucha gente con rasgos evidentes de estar hasta el gorro, como se dice en México: bien pedos.
El chaparrón que se la estaba beneficiando y que ya le provocaba escalofríos al no estar quieto ni con manos y mucho menos con boca, le dijo: Te encanta putita, mira toma tu boletito para entregarle una especie de credencial o ticket en donde decía: Cliente Premium, no supo que contestar o decir, así que se dejó llevar por el tipejo que volviéndola a abrazar por la cintura como si fuera de su propiedad se dirigió hacia una de las paredes, en donde de forma muy disimulada había como especies de paneles que en realidad eran puertas.
El hombre que dijo llamarse Ricardo, abrió una de esas puertas para pasar hacia adentro, donde solo había una especie de sillón que rodeaba el espacio circular, había un tubo de acero de buen tamaño y que de largo llegaba hasta el techo que no era muy elevado. Todo un espejo de cuerpo entero circular acompañaba ese pequeño cuarto…sin dejar de risotear, el hombre le propino una sonora nalgada para decirle a trabajar putita, date tus sentones mi reina y sentarse todo desparratado en el sillón y abrirse de piernas.
Erika por un momento no supo que hacer, cuando la voz de su suegro le retumbo como un eco demoníaco en su cabeza: Ya escuchaste golfa, a trabajar que la casa pierde, hazle el “privado” a ese infeliz y cuando yo te diga, vas a dejar que te meta mano…Erika volteaba hacia el techo y espejo circular buscando la cámara como para pedir clemencia…alcanzo a emitir un no muy quedito…Ya sabes, putita, entiendes que cuando te diga puedes checar tu Facebook en tu celular y ver que el video ya está en circulación, así que obedece pendeja.
No teniendo otra que obedecer, Erika fue a colocarse de espaldas al sujeto que hasta dejaba escurrir saliva burbujeante de esos labios porcinos y sus ojillos casi cerrados de chino ladino, sonreía como un estúpido, su olor era de alcohol barato, ya estaba medio jarras.
La hembra empezó a reculearse sobre las ingles y regordetas piernas del chaparrón, sentía claramente como el pene erecto de este tipejo se le enterraba en sus nalgas, sin querer empezó a gemir quedito…tal y como vio en el lugar y al saberse observada por su suegro, se esforzaba por hacerlo de manera profesional, no quería darle motivos para que fuera hacer alguna locura

Puta madre, por los cuernos de la chiva loca de mi madre, expreso el sujeto: Tienes unas nalgotas de primera, eres un culote de primera y mira como lo meneas, pinche puta, se ve que te encanta la verga….uffff….dale, chiquita, date tus sentones….
La hembra tenía los colores subidos a más no poder, removía sus nalgas cual si fuera brasileña bailarina de samba sobre la vara de ese hombre, claramente sentía como palpitaba, como hasta parecía ponerse más gorda. Sentía como palpitaba ese miembro extraño en sus nalgotas.
Sabía que tenía que voltearse para estar de frente a él, así que apuro esa decisión para ver si lograba hacer que se viniera en seco y ya la pudiera dejar libre para poder buscar a Natalia. Se volteó y paso sus piernas al lado de la anchura grande del torso de ese señor para empezar a menearse ahora de frente, en esta situación su intimidad se veía frotada precisamente en la verga parada, otro gemidito se le escapo logrando una sonrisa de satisfacción en el afortunado que se la estaba disfrutando, se movía con frenesí…de arriba a abajo, frotaba sus piernas en los costados del sujeto, lo tomaba de sus hombros para impulsarse hacia los lados, se repegaba con todas las fuerzas que le daba el coraje de verse sometida y humillada de tal manera.
Jajajaja, mira nada más toda una puta profesional, a que no sabes que tontita, claro que se está grabando todo esto y lo que te falta, así que no te la vas acabar en lo que te resta de vida, querida nuerita, no sabes cuánto tiempo estuve esperando para esto…toma al tipo de sus manos y haz que te empiece a meter mano, lo vas a calentar al máximo, jajaja, prepárate putita, estas siendo la protagonista de un nuevo video sexual…la rica y afamada Sra. Erika Garza de Treviño en un lupanar de mierda dando las nalgas a un cualquiera, jajajaja que va a decir tu papa y tu mama…
Pequeñas lagrimas salían de los ojos de Erika, que tuvo que obedecer para que tomando las manos del sujeto que extasiado y agradeciendo a los dioses su suerte veía como ella misma se las depositaba en sus turgentes y parados senos. Presto, el tipo empezó a masajear los senos y fue aún más lejos, le bajo el brasier que al ser pequeño y de una tela muy fina, cedió muy fácilmente para disparar ese par de melones que ya tenían los pezones super ergidos. Erika estaba excitada, sabía que en el fondo le encantaba que la observarán. No sería la primera ni la última vez que estuviera a la vista de otros ojos en un acto tan íntimo como estar simulando el copular con un hombre.
Claro que la mujer no es de palo, ya estaba levemente excitada, el magreo de los soldados al estar expuesta a que mucha gente los mirara, el ambiente cargado de sensualidad del Zanzíbar, en donde medio mundo se estaba fajando a gusto, el ver como Natalia se estaba agraciando con Luis y este hombre que ya llevaba buen rato masajeándola, acariciándola, magreándola, disfrutándola y ahora ya libres sus senos el hombre con agilidad para su prominente panza ya le estaba besando, chupando y usando sus manos cual pulpo.
Bajo ese contexto y tratamiento la mujer ya no pudo evitar emitir un gemiditos de evidente calentura, sus pezones erguidos enfilados y duritos lo avalaban, el hombre sabedor de que ya estaba calentando a esa diosa del amor, fue atrevido a mil, empezó a sobar los muslos, las nalgas, le alzo lo poco que cubría el vestidito hasta dejar el nalgatorio libre, separo la tanguita y empezó a dedear ano y vagina desde atrás…en definitiva estaba demostrando bastante habilidad para encender a la mujer….hummmmm, ayyyyyyy, aughghhhhhh, hummmmmm los gemidos ya subían de tono….ya casi no se movía, era él quien se la estaba puntillando a gusto, ella ya toda desmadejada se estaba dejando calentar, ya sus ojos se cerraban, empezó a sudar de frío y de calentura a la vez…estuvieron así un rato que se le hizo eterno a la mujer, en un momento el hombre la separo un poco y se sacó la verga y ya enfilaba a metérsela así sentaditos…ella ya estaba dispuesta a recibirlo, ya no sabía de sí. Hasta se medio acomodo, al no recibir orden alguna de su suegro y con apenas un trago, ya estaba enervada. La sesión anterior con Luis solo había despertado al animal sexual ahora ya reconocía anidaba dentro de ella.
Muy bien nuerita, muy bien, eres una buena profesional, prueba superada, ahora detén al tipo y sal de ahí…, ya están esperando afuera al desdichado por si se quiere pasar de listo.
Erika detuvo la verga con su mano y apretando logro que el sujeto perdiera enjundia, solo emitió las frases que no le alcanzaban a salir bien, ya que estaba agitada…”hasta aquí llegaste, okey, sin problemas”, para pararse de esa posición de estar a horcajadas sobre él y salir disparada hacia la puerta.
Al salir vio que efectivamente estaba uno de los gorilas de la entrada. Se fue hacia su mesa, y apuro un trago rápido, el suceso la había desequilibrado, debía reconocer que la habían calentado.
Sin darle tiempo a respirar, una mujer llego a su lado para decirle: Mi lady, debe venir conmigo, vas a ser la próxima reina de hoy, después de la actuación de nuestra estrella de planta.
Así es chulita, ahora les vas a hacer un buen tubo y un striptease a toda esta bola de pendejos piojudos, así que ve con ella para que te preparen, jajaja, esto apenas empieza cariño. Aprende de la estrella del lugar, porque deberás superarla.
Erika una vez más tuvo que obedecer y siguiendo a la mujer se dirigió hacia un extremo en donde en el trayecto pudo intercambiar una mirada que imploraba ayuda en Natalia que estaba sentada ahora en una mesa con el negro Luis, esta le guiño el ojo y cuando paso junto a ellos, hasta le dio una pequeña nalgada que fue interpretada por toda la concurrencia como una ocurrencia, como una invitación a pasar a la pista de tubo, en donde ya se arremolinaba la gente ya que en el sonido se decía que la hembra más suculenta de la noche sería “rifada” y que a continuación la estrella del Zanzíbar actuaría.
Con la mirada Natalia le indico que viera que en otra mesa estaba una bellísima mujer, extraordinariamente hermosa, Erika claro que la reconoció de inmediato, increíble: era la mujer del velorio de Roger, era la que al parecer llamaba la atención de la otra acompañante de esa ocasión, la rubia a la que llamo Gabriela. Esta era Cristina. Estaba sola, el tal Armando no aparecía en escena. Le había dado sus señas, de que era un hombre moreno, guapo, de muy buen cuerpo, no había nadie con esas señas.
Cristina sonreía y platicaba con los hombres que como lobos lujuriosos se le acercaban. Uno a uno los despachaba, pero ellos salían felices de la breve charla que intercambiaban con ella. Tenía un aplomo y manejo evidentes. Volteo y le dirigió una mirada empática, en esa mirada encontró cierto consuelo y un atisbo de ayuda. Al contrario, Natalia parecía gozar de lo que se venía…Ufff, temblaba al imaginarse que tendría que desnudarse ante tanta gente.
Por el altavoz, a la concurrencia le quedó muy claro que la alta peli roja blanca buenísima en un mini vestido negro que era escoltada por otra mujer era la vieja que “rifarían”…Los gritos y hurras que se dejaron escuchar parecían celebrar la mejor de las victorias. Hasta una porra se aventaron, siquitibum, se dejaba oír.
Al pasar delante de Cristina, esta se paró y tomándola de una mano se dirigió también hacia un extremo, en donde una puerta era el acceso  al parecer a otra estancia. No musito palabra alguna, solo volteo a saludarla con una sonrisa plena.
Era un lujo fuera del contexto del lugar ver a dos hembras de ese tipo. Una blanca, la otra trigueña, ambas altas, de cuerpos de campeonato, unas auténticas modelos de curvas peligrosas. Verlas caminando de la mano, era un sueño hecho realidad para todos estos cabrestos calientes y briagos hombres. Algunos tipos hasta saliva dejaban escurrir por sus bocas. Los gritos y vítores que acompañaron el andar natural y cadencioso de esas dos diosas del amor fue simplemente de escándalo.
Al llegar al lugar, Erika agradeció que la mujer le quitara el “chícharo” (aparato auditivo), por lo que al fin pudo acercarse a la otra mujer, para preguntar, aunque presentía la respuesta, más por calmar sus nervios: ¿Eres Cristina?.
Claro, mujer, no te preocupes, mira para mí todo esto es un relajo, un pasatiempo, me encanta calentar a los hombres, jajajaja, son unos bueyes calenturientos, jajjaja. Mira y trata de hacerlo de la mejor manera, cuando terminemos, aprovechamos para vernos en el baño con Natalia, ¿sale?
Esta será mi tercera vez que actúo aquí, jajaja Hace como un mes ayude a mi hermanita en un negocio que traía atravesada la pendeja, pinche Gabriela le arregle su asunto y yo me gane a mi “novio” actual, jajajaja. Me volví la reina del lugar, hasta a los pinches administradores anteriores los corrieron del desmadre que hicimos, así que tu tranquila, no te preocupes, estas en buenas manos, dándole una pequeña nalgadita para tranquilizarla más.
Siiii, respondió nuestra Erika, apurándose otro trago que llevaba en su otra mano…Uffff, le ardió la garganta, pero necesitaba tranquilizarse.
Vio como la vestían con un minúsculo vestido de novia blanco, hasta velo le pusieron, en otras palabras la “arreglaron” como si fuera una hembra a punto de desposarse, solo que en un atuendo muy atrevido. Ni las manos metía, se tuvo que tomar otro trago, ufff estaba tomando demasiado, más allá de lo que acostumbra y se estaba mareando, todo lo veía de color subido.
Cristina se vistió como un oficial de policía. Tenía un cuerpo simplemente perfecto, con naturalidad se encuero delante de ella y de la otra mujer, incluso entro un hombre amanerado con vestimenta chillante y de mujer gesticulando y hablando como tal: Manita, ufff, manitas van a armar un desmadre de la chingada, esos cabrones ya están bien jariosos y ustedes son carne de primera, no de este lugar, yo no respondo por ustedes, hasta les pueden meter una violada de aquellas, ayyyy yo me apunto tambiéeennnnn, que enviddidiiiaaa….
La mujer le pregunto a la Cristina policía, ¿Cuál es tu pista?
Afuera se escuchaban gritos y la letra de la canción de moda que se repetía a cada rato en las estaciones populares de la radio:

No no no al coco no al coco no
no no no al coco no al coco no
no te me subas al coco no
no te me subas al coco no
no nena no al coco no al coco no
Aquí está tu papi mami
A ver toda la plebada vamos a bailar el coco
empieza la cuenta regresiva dice
3, 2, 1, 0
Abajo abajo abajo abajo
para arriba arriba arriba arriba
a la derecha derecha derecha derecha
a la izquierda izquierda izquierda izquierda
para atrás atrás atrás para atrás
para enfrente enfrente enfrente enfrente
y brincando brincando brincando brincando
y brincando brincando brincando

Dando un fuerte suspiro Cristina le contesta: Estos cabrones ya ni prestan atención a la música, solo están esperando de esto, para lucir su cuerpo dándose una vuelta muy sensual, así que ojala algún bruto escuchará con atención. Pon “Tributo a la Policía” de Calle 13.
Y así sin más, se dirigió con seguridad hacía otra puerta de la estancia que por los gritos era donde recibirían a la espléndida mujer.
Empezó a escucharse:

Tas caliente canayon ¿oye?
esto es pa todos los policias que se portan mal
a los que se porten bien
pues están tranquilos
los que se portan mal
esto es pa uds
oye!
de parte de la calle 13!
pa too el mundo!
afuego!
dile!

Un alarido recibió a la mujer, el maricón y la otra mujer descorrieron una cortina por donde había una pantalla o ventana especial que daba hacia el aforo de la pista en donde Cristina sensualmente ya bailaba para toda la concurrencia.
Erika se moría de la pena, simplemente no podría hacer eso que hacía ella delante de tantos hombres, tomo un vaso y una botella que había para servirse de plano otro trago. Miro con atención, le maravillo la elegancia de los movimientos de Cristina, sabía lo que hacía.

hoy le voy a rendir tributo
al que se graduó del instituto
a prueba de bruto
con su casco y con su chaqueta
botas negras
uniforme azul con 2 baquetas
modelando en su motocicleta

Cristina de a poco se despojaba de su vestimenta de policía, a cada prenda que se quitaba un alarido de animales opacaba la música.
Su sonrisa era una invitación a pecar, la música seguía y seguía…las prendas que le quedaban a la escultural y curvilínea mujer ya eran pocas.
La canción es larga, una vez la había escuchado, eran profundos estos de Calle 13. Erika no podía aún en medio de toda esta tribulación dejar de analizar, de pensar, de poner en juego su intelecto

yo sé que hay policías responsables
y hay policías irresponsables
a los irresponsables que mataron a Miguel Cáceres
Antonia Martínez
a mi hermano Cristopher
yo sé que allá arriba la sigues sacando con los 400 mi hermano
a toda la gente inocente que ha asesinado el mismo sistema
a los policías de ahora no se olviden
que los celulares ahora tienen camaritas
los estamos grabando
oye!

Pelos, pelos, pelos, gritaba la gente, cuando al término de la canción, Cristina totalmente desnuda se mostraba esplendorosa ante la concurrencia que hasta aventaba prendas, gorras, sombreros, algunos tipos hasta aullaban, otros brincaban. Había sido un espectáculo de primer nivel ver bailar y desnudarse de a poco a tan bello ejemplar. El maricón salió corriendo para cubrir a Cristina con una bata y salir junto a ella contoneándose como toda una mujercita.
Una sudorosa, pero radiante y feliz Cristina llegó a con ella: Tu turno manita, aunque lo tuyo es doble, primero deberás hacer tubo y luego el striptease…así que escoge dos canciones, querida, no te preocupes, ellos no están para ver que música, solo quieren ver esto chulita, tocándole sus senos, ayyy manita te los cargas pesaditos…
Es que no voy a poder.
Te me haces igualita a Gabriela, dan un aire de santurronas, pero mira todas somos una putas en el fondo, así que si quieres librar tu asunto, debes llevar la corriente, no hay de otra, chula, tienes que entrarle.
EL maricón muy ceremoniosamente le pasó unas hojas recubiertas de plástico en donde venían un sinfín de canciones: Selecciona querida…
La temblorosa manita de Erika tomo las manos y con una mirada vaga recorrió las páginas. Con una voz pequeñita, casi a punto de quebrarse: Esta…para el tubo y esta.
El maricón la tomo de una de las manos y la otra mujer de la otra y la escoltaron a la puerta del casi matadero.
Las notas de Vangelis con su afamada pieza ganadora del Oscar a la mejor música de película de 1982, “Carros de Fuego” se dejó escuchar, Erika camino hacia el tubo, procuraba no mirar hacia ningún punto, pero no pudo evitar ver que Natalia departiendo alegremente en una mesa con el negro Luis le lanzaba vítores, el otro sujeto chaparro, moreno  y panzón, el tal Ricardo también estaba de uno en una de las mesas más cercanas lanzando porras y gritos como si estuviera en el Estadio de futbol.
Dando un fuerte suspiro la mujer empezó a hacer piruetas con el tubo. Al ser analítica, recordando su proceso de estudio del tema sexual cuando estuvo en el DF y con lo que vio le eran suficientes  más su buen estado físico para poderse desempeñar como toda una teibolera. Una vez que hizo el primer giro agarro confianza y como en el acto en realidad no podía ver ya a nadie, solo se concentró en la música, las notas de Vangelis tranquilizaban su nerviosismo y como si se tratará de una mera rutina de gimnasio se subía, se bajaba, daba de vueltas, tomaba el tubo como si fuera un garrote humano, es decir una verga grande y se relamía, apretujaba, en fin, adopto tal cual el papel, ciertamente la gente estaba extasiada.
Estaban viendo a un verdadero monumento de mujer actuándoles en un congal de medio pelo, las acciones eran 100 % eróticas, sensuales, la vestimenta mínima de novia resaltaba la privilegiada anatomía de la bella peli roja.
Aplausos a raudales lograron sacarle una sonrisa natural y espontanea a la bella novia que ahora caminando con garbo se dirigió a la pista en donde tendría que hacer el acto más retador, desnudarse poco a poco frente a cientos de ojos lujuriosos que ya con ansías esperaban el hecho.
Iniciaban las notas de la canción de amor de la Película ochentera Top Gun con Tom Cruise: “Take my breath away”:

Watching every motion
In my foolish lover’s game
On this endless ocean
Finally lovers know no shame
Turning and returning
To some secret place inside
Watching in slow motion
As you turn around and say

La hembra estaba que ardía de vergüenza, pero una rara sensación de morbo, de cachondez empezaba a invadirla, se dejó llevar por las frases de la canción para iniciar un baile sabroso, cadencioso, lento, primero se despojó del velo para dejar que su cabellera, en realidad peluca luciera, nadie apostaría a que no era su propio pelo, la mujer se arregló con esmero y se veía muy  auténtica.
Empezaba a deslizar el minivestido de vestido para despojárselo, había calculado la duración de la canción para que se pudiera desnudar justo al final.

Take my breath away
Take my breath away
Watching i keep waiting
Still anticipating love
Never hesitating
To become the fated ones
Turning and returning
To some secret place inside
Watching in slow motion
As you turn around and say

Ya estaba solo en tanguita, brasier y liguero, ufff de ligas mayores la figura espectacular que tenía, alcanzaba a escuchar los chiflidos, gritos, porras, aleluyas que el público lanzaba

Take my breath away
Take my breath away
Through the hourglass i saw you
in time you slipped away
When the mirror crashed i called you
And turned to hear you say
If only for today
I am afraid

Con picardía y ya con franco salero se quitó el brasier y lo aventó. Todavía en su mente alcanzo a recordar dos escenas de películas. Una de la mexicana Salma Hayek que realiza un striptease teniendo una víbora pitón en sus hombros y otra con Demi Moore incluso ya madura. Sabía que lo estaba haciendo mucho mejor que esas dos hermosas actrices. Sus pechos erguidos por completo, monumentales, gloriosos, con sus pezoncitos totalmente erguidos se manifestaron ante toda la audiencia que se enervó aún más.
Empezó a quitarse con cachondería el liguero. Incluso el cabrón chaparro de Ricardo cual si fuera un caballero de honor se puso de pie junto a ella para que esta se pudiera apoyar en él y sacárselo de entre sus largas piernas. Se veía que era un cliente asiduo por qué lo dejaron hacer.
El tipo agarró el liguero y se lo colgó en su cuello como si fuera un trofeo mayor y gritando regreso a su mesa. Ufff, Erika suspiro, por un momento pensó que el desdichado le fuera hacer algo.
Venían las últimas estrofas de Top Gun, la mujer se mentalizaba para estar como Dios la trajo al mundo por primera vez ante muchísimos hombres y mujeres.

Take my breath away
Take my breath away
Watching every motion
In my foolish lover’s game
On this endless ocean
Finally lovers know no shame
Turning and returning
To some secret place inside
Watching in slow motion
As you turn around and say
Take my breath away
Take my breath away

La mujer sin pensárselo se quitó su última y ya minúscula prenda con una sensualidad que ni la misma Liza Minelli en “Cabaret” o Kim Basinger en “9 semanas y media” lo pudieron haber hecho mejor, dejándola solo en zapatillas y en total desnudez a la altísima hembra que ya en su sórdida calentura se mostró tal cual, dando giros, vueltas, adoptando posturas.
El apoteosis se dio, la concurrencia no cabía de gusto, si se hubiera hecho una encuesta en ese momento, todos, todos hubieran contestado lo que hubiera querido el interrogador, todos estaban maravillados, simplemente era realidad: habían podido ver a una sensual y erótica mujer perfecta, una verdadera diosa de amor y lujuria.
Un tipo le dijo a otro: Viste carnal, hasta los pelitos de la panocha le brillaban por lo húmeda que debe estar la cabrona, pinche vieja, simplemente lo mejor que he visto en mi puta vida…Ajuuuaaaaa
Por el altavoz, una voz ronca y gruesa emitió el siguiente anuncio:
“Zanzíbar se complace en haber presentado a sus dos estrellas, a sus dos diosas del amor, ahora en premio diez clientes serán seleccionados en una primera ronda para poder degustar, convivir, bailar y agasajarse con las beldades que acabamos de ver”.
La voz continuó: “Nuestras bellas edecanes le entregarán a los 10 elegidos un ticket especial de convivencia con las damas, las diosas del amor del Zanzíbbaararrrr”.
Cristina, había estado de acuerdo con esto último, ella de “motu propio” se lanzaba hacer el striptease ya que era una mujer candente que ya había vivido todo un proceso de “amaestramiento” por un viejo cerrajero vecino de su colonia con el cual inicio toda una escalada de infidelidades a su esposo Pablo, que aún ignoraba la doble vida que llevaba. No era la primera vez que se desempeñaba como si fuera una verdadera piruja, le encantaba esta fantasía de vestirse como tal y comportarse como si realmente lo fuera con los parroquianos. No había podido convencer a su hermana Gabriela, pero sabía que estaba a punto de graduarla, de hacerla una mujer más segura, más libre, más dichosa.
Ya era una mujer sin tapujos, y como parte de la estrategia de diagnóstico de la situación se quería ganar un lapso de una hora y media para convivir con los suertudos elegidos, mientras su “novio” Armando estaba diligentemente trabajando en conjunto con Natalia y su negro acompañante. Ya había tenido tiempo de intercambiar puntos de vista con esta hermosa transexual.
Erika, ahora fue vestida sin ropa interior de plano, solo otro minivestido escotado fue lo que le pusieron, era un vestido de cabaretera, de redomada puta, solo sus zapatillas negras de tacón alto eran el único vestigio de la vestimenta con que llego al lugar.
El mariconsote, pasando al lado de las dos beldades les dio una pequeña palmadita en sus grandes, duros y levantados traseros…Ah trabajar manitas, que la casa pierde, vamos, vamos, circulando chulitas.
Erika salió junto con Cristina a la boca de los hambrientos lobos. Inmediatamente un sujeto se le apareció para entregarle un ticket fluorescente que decía: Cliente premiado: un baile, un trago, 5 minutos de “perreo” y/o convivencia en mesa. Cristina lo atendió, para decirle: Mira como le voy a dar su “servicio”.
Cristina le explico que tendría que estar con 10 sujetos diferentes, es decir 10 piezas de baile, tomarse un trago con el cliente y estar a la disposición ya sea por 5 minutos de un “público” o plática en mesa.
Erika abrió enormemente los ojos, sabía que nadie optaría por  platicar, serían 50 minutos de estarse frotando en 10 tipos diferentes, solo con su minivestido que traía y a la vista de todo mundo. El equipo de audio se lo volvieron a colocar: la odiosa voz del suegro, le recordó que ya estaba a punto de ser estadística, inevitablemente se la cogería su padre político: Ya vez putita, si eres toda una profesional, no será que en otra vida fuiste puta, jajajaja. Caliéntate putona, por qué al término de que experimentes el trabajo de zorra, subirás para que te de lo que te mereces…jajajaja
Sin más remedio se dirigió a su mesa que se la habían reservado. Observo que Cristina ya estaba bailando con el sujeto muy acaramelada, el tipo la tenía bien abrazada. La mujer sonreía y se veía reluciente, radiante, parecía estar gozando en su papel de supuesta “dama de compañía” como anunciaban en el altavoz.
Ciertamente había algunas mujeres que llamaban la atención, pero más por su vestimenta y maquillaje que por sus atributos físicos. Las únicas que sobresalían eran Cristina, Natalia que también estaba bailando con el Negrón Luis, al que al parecer ya no quería soltar de ninguna manera.
Un calvo, gordo, blanco, vestido de norteño, con sombrero se le acercó para mostrarle su boletito. El gordito la tomo de la cintura y se la llevó a la pista para empezar a bailar muy pegaditos. Erika ni prestó atención a la canción, contaba los minutos para vérselas con el suegro,no veía como se pudiera librar de lo inminente. Solo percibía que sus supuestos acompañantes se la estaban disfrutando de lo lindo. Cristina de plano se estaba dando un arrimón de aquellos con el primer hombre que las abordo. El gordo norteño le estaba evidentemente agarrando de las suculentas nalgas y frotándose sobre ella. No le entendía que decía, hablaba con un acento totalmente norteño, rápido y confuso. La canción finalmente termino, el gordo se la llevo a su propia mesa y sentándose si le alcanzo a escuchar: Mija tus cinco minutos de gloria.
Erika vio que Cristina  estaba haciendo su “público”, por lo que sin más, tragando saliva, fue a abrirse de piernas para sentársele al sujeto que ya sonreía con lascivia y evidente placer anticipado.
Siendo su patrón de referencia Cristina, vio que le hacía de todo y no queriéndose quedar atrás, su ardiente y competitiva naturaleza femenina le hizo ofrecer su mejor esfuerzo, su ser no le permitía darse el lujo de quedarse atrás, incluso en este sórdido ambiente y acto que en su vida se imaginaría tendría que efectuar. Recordemos que Erika es intensa en lo que hace.
Por lo que se puso a “simular” que se estaba copulando al tipo sentada frente a él, luego se le sentó de espaldas, lo puso de pie y tanto de frente como de atrás, ella ya pegada totalmente a él, ya inclinada se le ofreció como si fuera el último hombre en la tierra. Claro que el ambiente en general, los tragos, los aplausos, los gritos, la calentura, la sensación de poder que sentía al ofrecer y saber que el pobre tipo solo tendría ese pedazo de cielo, la enervaban, mental y emocionalmente se estaba “calentando” con todo. Varias veces fueron las que Natalia le lanzaba miradas de fuego y le hacía señas con el pulgar.
Con dos tipos más tuvo que hacer lo mismo. Uno muy delgado y fibrudo, más bajo que ella. Otro, igual de barrigón que el primero, pero muy bajo. Ellos también le metieron mano lo más que pudieron, gozaron de lo lindo. Con ellos también esos cinco minutos de frotamiento, de simulación de la copula, fueron una eternidad, pero en donde podía sentir sus durezas, y como sus nalgas e intimidad se humedecían y excitaban a mil. Al no saber cómo manejar lo de los tragos, tuvo que tomar con ellos, por la que ya se sentía muy mareada. Había ya desde hace rato rebasado su límite de tomar. A los tres les sintió con nitidez sus miembros viriles firmes y erectos
Dirigiéndose al baño con la esperanza de que sus acompañantes fueran con ella para poder ver que se tendría que hacer, recibió toda clase de piropos e incluso uno que otro lanzado le nalgueo o le acaricio los muslos. Su suegro ya hacía rato que no le hacía comentario alguno.
Antes de llegar al baño, tenía que pasar por tres puertas, en una de ellas, semi abierta, pudo escuchar unos gemidos de hombre, su curiosidad le ganó, al no ver a sus amigas, quería ganar tiempo para que se le bajara la tomadera y ver si estas la alcanzaban en el baño.
Abrió con sigilo la puerta, la estancia estaba en penumbras, sin embargo, pudo ver como Natalia estaba arrodillada frente a un hombre. Estaba haciéndole un tremendo oral a uno de los “gorilas” que estaban apostados en la gran escalera que ya había visualizado antes.
Fue un detonante de esperanza, al menos estaba haciendo parte de su trabajo. Estaba tratando de “desarmar” a uno de los vigilantes. Ufff al menos, no estaba perdiendo el tiempo.
Era increíble como esos labios carnosos, succionaban la vara del tipo, subían, bajaban, las manos también las ocupaba en sobar al hombre en sus pectorales, de vez en vez lo masturbaba.
Simplemente era toda una mamadora, de pronto poniéndose de pie, se viro y se alzó su mini, haciéndose un lado el tanguita dejando ver sus nalgas preciosas de mujer para que con una vocecita incitadora: Papii, ya rómpeme el culito..ssiii? Pero ponte gorrito, si, Darling? La aparente mujer le paso un condón ya abierto al sujeto que presto lo tomo y se lo puso de inmediato.
El gorilón bufando, agarró su pene para penetrarla de un fuerte sopetón, Ayyyyy, bruttooo con cuidadditotooo….ayyyyy, hummmm gimió con lascivia y lastimeramente la Natalia…el gorilón parecía como enajenado, impulsándose con todo hacia ese culo de campeonato y gruñendo como un oso. El fuerte sonido del choque de pieles, enervo a la voyeur Erika.
De una fuerte, segura y completa estocada el guardia se la dejo ir a Natalia, ahhhhhhyyyyyy
Los fuertes golpeteos que hacían al chocar sus pieles, el ver como se bamboleaban las tetas de su amiga Natalia, enervaron y calentaron si es posible más a la atribulada Erika.
Cuando de la nada surgió la imponente figura que ya conocía de Luis para de un limpio golpe noquear al pendejo.
Natalia diciéndole a Luis: Okey, papito, uno menos…voy al baño para girar y encontrarse con Erika que con una seña le indica guardar silencio.
Natalia le hace señas de que en lugar no hay cámaras.
Erika en un acto atrevido se desprende el audífono, ya podría explicar que para ir al baño, se lo había quitado. Tapándolo, le dijo: Naty que bueno,
La otra aprovechando la oscuridad le dio un abrazo y le musito quedito: Pinche Erika, me has calentado como ninguna mujer lo ha hecho, eres toda una “diva”, que guardadito te lo tenías y acariciaba el culo de su amiga sin que Luis se diera cuenta ya que estaba a espaldas de ella.
Erika todavía atontada le dejo hacer, pero le inquiere: ¿Qué sigue?
Tu tranquila migis, Cristina se está despachando al otro, Luis ira por los de la entrada. Todo muy discreto. Te van a “rifar” cuando acabes con los diez clientes, subirás con el tipo arriba y ahí ya veremos, tendremos que improvisar de acuerdo a lo que tu suegro hará con el supuesto “afortunado” que subirá contigo. Tranquila, Armando está trabajando con las cámaras y la red de internet, que a poco creías que te abandonaríamos. Somos todos unos “profesionales”, verdad mi negro para voltearse e irse a abrazar a él tal cual si fuera ya de su propiedad y plantarle un beso de lengua.
Regresando con ella para volverla abrazar susurrándole al oído, haciendo que la ahora peli roja se estremecería de escalofrío: Nada más que los honorarios serán ahora muy caros, jejeje, esperemos que todo salga bien, tranquila Erikita…volviendo a sobar con sapiencia su nalgatorio. Oye pasando su boca muy cerca de la suya, hueles mucho a briago, no seas tontita, no tomes más, si no quieres acabar tumbada, tira el licor en el piso cuando no se den cuenta. Aviéntalo a una servilleta pero no te lo tomes.
Erika solo alcanzo a pensar que ese día medio mundo le había metido mano y los que faltaban: siete para ser exactos y posiblemente el suegro o el sujeto que la ganará en la “rifa”.
Se colocó el chícharo en el oído y salió rápido para ir al baño. Al parecer la fortuna le empezaba a sonreír, ya que el suegro le comentó: Muy bien nuerita, vas muy bien, superando todas las pruebas, pinche Erika si lo que tienes que hacer es dejarme contento, ya verás que la vamos a pasar muy bien y todos felices. Cuando acabes con los infelices pendejos que solo probaran parte de tu miel, te vamos a rifar y subirás con el tipo. Mis guardias te darán paso, ya dentro el pobre pendejo verá lo que es tener suerte.
Erika analizo que el desgraciado viejo no se detendría ante nada e incluso perjudicar al pobre hombre que tuviera la aparente “suerte” de ganársela.
Cristina estaba en otro “público”. El gorila de la escalera aún seguía, es decir no se lo habían despachado aún.
Tal como si fuera al matadero, la rubia Erika, ahora de peli rojo fue a su mesa a esperar a sus clientes. Como le indicaron buscaría ya no beber tanto, no podía perder la cabeza o por default. Se conocía, sabía que si se embriagaba, cualquiera sé la podría coger.
Se hecho a cinco sujetos más, solo como estadística y una manera de disimular lo enardecida que se sentía media el calibre y dureza de los penes, evaluaba la fisonomía del “cliente”. Le quedaban dos más.
Nunca olvidaría a estos cinco que se solazaron con su bello cuerpo y pericias de cogelona:
–          Un tipo parecido a un cura por la vestimenta y muy serio. De hecho si era un cura
–          Un viejito como de 70 años que agradecido solo atinaba a decir: gracias mijita, gracias mijita
–          Un tipo de aspecto cholo rapado y con dientes amarillentos que sonreía como estúpido.
–          Otro gordo tipo norteño de bigote y con cara de cerdo
–          Al que le dejaron meter mano, era fornido, un poco más de lo que a ella le gustaba, rayando casi en la exageración, moreno, de pelo corto, relativamente agraciado de la cara.
Para el público en general era increíble ver a una bella mujer alta de cabellera peli roja ponerse en cuatro en el suelo haciendo que el minivestido solo le cubriera parte de su bello culo y a otro sujeto empujarla desde atrás como si se la estuviera cogiendo tal cual fueran perros. EL pelo revuelto que le cubría su carita de ángel, esos ojos llenos de lujuria, los labios entreabiertos que dejaban exhalar de vez en vez gemiditos que ya de por si enervarían a cualquiera era sencillamente algo fuera de este planeta y de ese lugar. Cuando era ella la que se reculeaba sobre el sujeto afortunado la expresión de esa caliente hembra llegaba a niveles de sensualidad extrema. Erika podía notar las vergas paradas de los sujetos que cerca de ellos no perdían detalle alguno de esos cinco minutos eternos para ella, cortos para los agraciados hombres que se la puntilleaban.
Cuando se ponían de pie y era ella la que se inclinaba para ofrecer su cola, poniendo sus manitas encima de una silla o de la mesa, pareciera que en cualquier momento botellas y vasos saldrían volando de los fuertes empellones que le prodigaban sobre el exquisito colchón de carne humana en forma de pera y de un tamaño super sensacional. Era por eso, que temerosa de que eso fuera a pasar, ella se reculeaba sobre los sujetos que lo único que tenían que hacer era ponerse duros para aguantar los fuertes empujones que la misma hembra se hacía sobre sus parados penes.
Estaba super encendida, recordaba el acto sexual con Rodri de días pasados y el reciente con el negro Luis y más se encendía. Necesitaba macho de nueva cuenta y como no si se había frotado, había simulado copular siendo solo la ropa de los varones lo que separaba su vagina ya muy humedecida y sus nalgas, ya que recordemos no tenía ropa interior.
El ver los ojos de lujuria, el deseo encendido de esos varones que tenían sus miembros viriles totalmente erectos, así como el del público que los rodeaba, el verse expuesta a muchas miradas, casi desnuda, prácticamente de hecho estar copulando, solo mediando la ropa de por medio, la tenía en un shock tremendo, simplemente le estaba gustando el rol que estaba desempeñando y al parecer muy bien por la cara de satisfacción, por el júbilo que expresaban en gritos, aullidos, bailes, aplausos, en fin era un completo aquelarre, lo embriagada que estaba contribuía sin duda alguna a ese estado de ánimo totalmente afiebrado, cachondo, de calentura extrema.
En una el suegro le indico que podía dar permiso al dichoso sujeto de manosearla. No había podido dejar de tomar en algunos momentos. Así que su estado era de calentura extrema. Aunque la fortuna podía empezar a rodar hacia su lado. Uno de los sujetos afortunados, al que le dieron chance de meterle mano, con habilidad le quito el chícharo y susurrándole al oído le dijo: Hola, soy Armando, el amigo de Natalia y pareja de Cristina…oye, por cierto, felicidades, que buena estas y que bien lo haces, perdón, soy hombre al fin,,,jejejeje No te preocupes chiquita, ya veremos que hacemos arriba. Cristy se va a poner a jalar por su lado, al fin también le encanta la verga, como se ve que a ti te gusta…hummm
Armando era otro cabrón de siete suelas, quiso cogerse a la esposa de un amigo del pasado, un tal Cesar que tenía una hembra de campeonato llamada Gabriela, a la cual estuvo a punto de cogerse en su propia casa. Se le fue de las manos. Aunque le ayudo a resolver un problema que traía con un viejo y asqueroso sujeto que hasta por su padre se hizo pasar, un tal Cipriano.
Después salió ganando por qué conoció a la hermana que ya era una mujer totalmente libre de tapujos y convencionalismos. Cristina era desinhibida y una exquisita, experta amante con la cual se estaba pasando unos días y entrones fabulosos.
Claro que Armando aprovecho sus cinco minutos de fama con Erika, haciéndole vibrar ya que metió sus dedos en sus ranuras sin pudor alguno. La hembra solo pensaba que si la libraba con el suegro, ahora tendría que vérselas con Natalia, Luis, Cristina y Armando. Con  Luis no le desagradaría en nada volverlo hacer, aunque la pena de saber que alguien se enterará le ponía freno a su decisión. Se había entregado a él en un momento de debilidad extrema, pero esos viejos prejuicios de cierto clasicismo y elitismo, le impedían reconocer que el hombretón le gustaba y la había excitado desde el primer día que lo conoció, pero Erika aún no era consciente de ello. Aun no traspasaba el umbral de decencia y valores que pretendía conservar. Seguía empecinada en ser ella quien eligiera y no estaba en su perfil y planes estar con alguien como Luis de fijo.
Su decisión la tenía clara aún. No dárselas al suegro, borrar toda evidencia de sus encuentros y ella ya con calma buscarse un buen amante. Que nadie se enterará, que nadie la juzgará, tendría que ser cautelosa. Estaba jugando con mucho fuego y fácilmente podría salir raspada, quemada.
Ufff, se dirigió al baño, ya solo le faltaban dos tipos, la rifa y subir a  con el suegro. Nada estaba en sus manos ya, estaba a la gracia y merced de sus amigos.
Al dirigirse al baño vio que Cristina con uno de los guardias se metía discretamente a uno de los cuartos, se maravilló, sus amigos si estaban trabajando, debía dar gracias a Dios por contar con ellos y estársela jugando por ella. Conocían que el poderío de Don José era temible, también estaban jugando con fuego.
Lo que más le maravillaba era como la llamativa Cristina se las habrá ingeniado para meterse al cuarto con el gorilón, sin llamar la atención de la concurrencia, que sobra decir, ya había muchos borrachos. Inlcuso, había tipos tumbados, otros como durmiendo de bruces sobre las mesas.
Un tipo la abordo, era el penúltimo suertudo, se trataba de  un jovencito delgado que le recordó a su hijo y al buen Rodrigo. Le dijo que se sentará en su mesa, que iría al baño a asearse, tardaría un poco, su innata curiosidad femenina le dictaba a su cerebro que fuera  al cuartito a ver que hacía Cristina con el sujeto en marras. Fue amable y sonriente, por lo que el joven expectante le dijo que la esperaría el tiempo que fuera necesario.
Sabedora, que otros tipos habían visto que el hombrecito se sentaba en su mesa como esperando, se dirigió al baño, otra vez recibiendo piropos, roces de manos atrevidas, guiños de ojos, una vez que llego al área del baño, ya nadie pareció observarla, por lo que disimuladamente y ya sabiendo que ese cuarto no tiene cámaras entro sigilosamente y sin hacer ruido para casi dar un brinco cuando vio que el gorilón le estaba metiendo una cogida de película XXX a una Cristina que gemía mucho mejor que en cualquier video o película que hubiera visto en su vida.
Se sorprendió, el cuerpo de esa ya liberal mujer era simplemente hermoso, le dio pena reconocer la belleza en otra mujer, nunca había sentido eso, y es que al estar casi desnuda recibiendo tal tratamiento, le recordó las películas y videos que llego a ver, en donde, ciertamente las protagonistas se veían totalmente falsas, operadas al 100 %, pero aquí no, era una autentica muñeca de carne y hueso la que estaba cogiendo como los perros, una cogida de dos humanos en leva. Además Cristina era muy bonita de cara. Recordó a su amiga Marisa al verla cogiendo ya en dos ocasiones con su Tío Alberto, pero debía reconocer que ella no era tan bonita como Cristina y como recordaremos, que a pesar de tener unas nalgas y piernas exquisitas, sus senos son pequeños no guardando proporción con el resto del cuerpo y su nariz es muy grande y afilada, típico de algunas señoras de clase alta. La perfección escasea, pero sabía que ella, Erika Garza de Treviño, Cristina y su hermana Gabriela si lo eran.
El tipo la tenía de espaldas y de pie con las piernas abiertas sobre una mesa, con el minivestido hasta la cintura y bajado para amasar desde atrás los tremendos senos que se cargaba. Más que amasar, se los apretujaba, les estiraba los pezones. Por lo que se ve, no hubo preparación previa, sin preámbulos, sino que directamente se fueron a coger como perros en brama. El tipo estaba prácticamente desnudo, solo sus calcetines blancos sobresalían sobre el moreno cuerpo fornido que brillaba con la luz mortecina de la luna que se filtraba por un alto ventanal.
Le daba unos fuertes empellones que hacían vibrar las suculentas nalgas de esa mujer que por lo visto ya no tenía tabú alguno, se veía a leguas que estaba disfrutando a plenitud. El tipo era muy alto, por lo que las altas zapatillas de la hermosa mujer servían de nivelación para que la verga parada que entraba y salía de ese culo de campeonato embonara con una sola leve inclinación del cuerpo del tipo que bramaba diciendo palabras altisonantes.
Era lo que buscabas, putita, eso era lo que querías, cabrona? Plac, plac, plac, plac, hummmmmm, ayyyyyy
Siiiii, ppapappaiii rompemmemmeee el culloooooo, es tuyyyoyo papitttooooo..ayyyyyy, hummmm
Daleeee cabronazoooo, dallleeee, o que no pueeeesdeees darmeeee comoooo la yeguuuauaa que soyyyy…..hummmmm, dallleeee cabrrroooonn, mássss fuerrrtteee, masssss
Plac, plac, la mesa se movía como queriéndose romper en cualquier momento, haciendo un ruido curioso con sus patas….toc, toccc,toccccc
Erika quedo impactada, lo de su amiga en el Hotel del DF hace no mucho tiempo, lo de Marisa y Tío Alberto no se acercaban en nada a esto que estaba viendo en vivo y a todo color, rápido se acostumbró a la oscuridad y vio que no había nadie más…¿Qué pensaba hacer Cristina?
Le entraron dudas, cuando la mujer en cuestión, de plano se recostó sobre la mesa para seguir recibiendo tal enculada del tipo que en la gloria seguía dándole duro y tupido, rápido y constante, de arriba abajo, como remolino y como aspa, duro, despacio, con sus toscas manos acariciaba los grandes cachetes de ese culo que se estaba comiendo….hummmmm, ayyyyyy, también vio como hasta salivita escurría de los labios de la enculada y al voltear su rostro vio los ojos semi cerrados, señal de un placer indescriptible….simplemente, la escena la acabo de excitar a lo máximo, así que con lo tomada que estaba y sin reflexionar que pasaría solita llevo su mano a su entrepierna para empezar a masturbarse primero despacito y luego furiosamente mientras esos dos seguían copulando como fieras salvajes.
La hembra cogida de pronto hablo: pappii déjame darme mis sentones, si ppaaapittoooo?
El hombre bufo y dejo de meter y sacar su virilidad para quedar expectante.

Cristina se incorporó y jalando una silla le dijo: siéntate mi rey, ahí te va tu reina, para volviéndole a dar la espalda sentarse en el regazo de él y con su mano meterse esa fuerte virilidad y empezar a darse de sentones, primero lento, para paulatinamente subir de intensidad y de forma, ya de arriba abajo, ya de lado, ya como removiendo algo. Uffff, simplemente si era una diosa del amor.
Plac, plac, plac, el ruido de las nalgas de esta caliente y desinhibida casada sobre ese hombre hasta antes desconocido para ella era fuerte y caliente. El calor de la estancia estaba a mil. Erika estaba a punto de alcanzar un orgasmo liberador, ya que todo el proceso en el bar estaba resultando de mucho calor.
De pronto la casada infiel dejo de darse ella misma de sentones para desmontar esa grupa y virarse para ponerse de frente al sujeto que agradecido empezó a succionar como un bebe esos senos de Miss Universo, glog, gloc, gloc, y plac, plac, plac, hummmmmm, ayyyyyy, hummmmm eras los sonidos que mitigaban la música de afuera.
Cuando el hombre se veía que ya estaba a punto de venirse, la hábil mujer saco quien sabe de dónde una especie de jeringa que fácilmente le coloco en el cuello al sujeto que dejo de moverse y desmadejarse de inmediato en la silla….
Erika, sintió pena de que la mujer la descubriera, por lo que escondiéndose muy bien en donde había estado observando guardo silencio para ver como la otra como si tal cosa hubiera pasado se arregló y salió salerosamente del lugar.
Dejo pasar un rato más, para salir disparada para con el jovenzuelo, tuvo tiempo para de plano hacer pipí ahí mismo y medio arreglarse, su orgasmo quedo interrumpido, situación que por primera vez le pasaba y que gracias a su propio nivel de conciencia, de inmediato capto le causaba molestia y desazón, estaba muy caliente, ya requería caña, hasta pensó que ya Don José la debía llamar, ya estaba dispuesta a todo. Necesitaba verga y ya. Supo que en breves instantes tendría que dar las nalgas, pero ya lo requería. EL nivel de alcohol y calentura en su mente y ser ya no tenían freno. En todo momento de la estancia en este lugar era sexo, sexo, sexo…
Se despachó al agradecido jovenzuelo que hasta unas lágrimas de alegría derramo al tener frente a si a tremendo mujerón y ser la envidia de todos sus compañeros que hasta “bolita” les hicieron para cuando ejecutaron el “público”. De pronto, Erika, se sentía enojada, y sabía la razón: no había podido desahogar toda la calentura que le estaba provocando hacer el papel de “puta” en toda la regla.
La rifa de la peliroja

Deuteronomio, 28:53: Y durante el asedio, será tal la penuria a la que te reducirá tu enemigo, que te comerás hasta el fruto de tus entrañas, la carne de tus hijos y de tus hijas, los mismos que el Señor, tu Dios, te había dado.

Por el altavoz se anunció que el último afortunado para con la peliroja, como la estaban llamado sería quien podría subir a la segunda planta a agasajarse con ella: Zanzziiiibaarrrr, el lugar de las diosas del amor se enorgullece de rifar para su exquisita clientela a tan bello ejemplar venido de Europa, pinche viejo Don José cada cuento que se inventaba, ya que sin duda era su voz la que había estado escuchándose en el sonido del lugar.
Resulto que el suertudo fue el primer sujeto que la saco a bailar, el tal Ricardo, que brincando como si hubiera anotado el gol del Campeonato Mundial, presto fue a la mesa para que con una fuerza y habilidad inusitada en un chaparrón panzón se la cargara como si fuera su esposa en la luna de miel y sin titubear se encaminara con la hembra en brazos hacia las escaleras.
Era tremenda la escena, una bella y blanca mujer peliroja en brazos del típico mexicano chaparro, moreno y relajiento, sobresalía, parecía que llevará más peso del que pudiera cargar, sin embargo, lo hacía muy bien.
Ahora si no te la vas a acabar, no sabes lo afortunada que eres…conocerás el paraíso, le decía de diferentes maneras el sujeto de cara redonda y mestiza.
A Erika hasta le dio risa ese comentario, pero le llamo la atención que al pasar junto a otras evidentemente si meretrices del lugar, escuchara: Pobrecita, le va a meter caña como ninguno, ya sabes cómo se las gasta el pinche Richard, lo que tiene de feo, lo tiene de garañón.
Hey, ese mi Richy, la vas a dejar preñada, la vas a acabar, pinche campeón casi le grita otra hembra con aires de envidia pura.
Erika solo pensaba que el pobre sujeto no sabía lo que le esperaba al traspasar esa puerta. Un solo guardia estaba, ya sabía que el otro había sido desarmado por Cristina, pudo también ver que en la puerta estaba otro guardia. Así, que sus amigos no habían podido completar la obra, se resignó a lo que pasará.
Las vivas, vítores, gritos de los demás al subir las escaleras siguieron. Como si se tratara de un trofeo, todavía el tal Ricardo la alzo y la enseño a la concurrencia. Carajo, ese hombre no parecía ser tan fuerte y la estaba alzando en vilo sin mayor dificultad. Se sonrojo ya que al no tener ropa interior, casi la estaban exhibiendo como Dios la trajo al mundo, eso la mantenía super encendida, todavía más cuando el tipo sin pudor alguno le metió dos dedos delante de todos en su pepa y enseñar a la concurrencia lo mojado que los sacaba, el público llegó al paroxismo, hagan de cuenta como cuando se gana un campeonato o cuando los feligreses en la Plaza de San Pedro recibieron al nuevo Papa Francisco. Todavía el sujeto orgulloso se metió sus dedos en la boca para acto seguido invitar a que la hembra ganada se los chupara, sin reflexionar y en un acto natural de femenina coquetería, Erika lo hizo como si estuviera haciendo una felación, el público llego a un nivel parecido a un orgasmo virtual simultaneo.
El gorila sonriendo socarronamente los dejo pasar. La estancia que parecía ser mayor no lo era, solo había espejos por todas partes, en las paredes y techo. De su suegro, ni sus luces. Estaba iluminada a medio tono con luces de colores que cambiaban de  rojo, rosado, violeta, amarillo, verde, azul.
Solo en el medio había una cama muy grande redonda y aun lado una especie de minibar, frente a la cama un mueble que contenía una gran pantalla de TV en donde se recreaba el “tubo” que Erika había hecho minutos antes.
Ricardo la siguió cargando hacia la cama para llegando aventarla con brusquedad a la cama, que resulto era de agua por el rebote que hizo la mujer. Sin más, el tipo se quitó su camisa para dejar ver unos brazos visiblemente muy fuertes, pero así como su vientre abultado. Todavía Erika reflexiono que si no tuviera esa panza, el tipo tendría un cuerpo bajo, pero proporcionado.
Muy bien, putita, a darle que es mole de olla, jajaja
Sin más, Ricardo se le aventó, la abrió de piernas empezando a mamarle la pupa con su boca y labios…Erika sintió una fuerte descarga eléctrica. Era tal su estado emocional y físico, que ante el sorpresivo ataque de su al parecer experto acompañante, que también ocupaba ya sus manos en recorrer muslos, nalgas y tetas, y que ya le había sacado por completo el minivestido, exhalando por fin lo que traía dentro, gimiendo como zorra y profiriendo fuertemente un gemido tuvo el primero de tantos orgasmos que seguramente vendrían esa ya casi extinta noche de sábado y que probablemente continuarían por largo tiempo, en forma constante y duradera en  el domingo…aaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, caaaaaabrrrrrrrónnnnnnnnnnnnn.
El tipo saboreándose lo que se comería, se bajó otra vez con una habilidad que seguía sorprendiendo a la hembra que ya resignada pensaba que este suertudo sería quien la satisficiera en esta ocasión, hasta se reacomodo en la cama y mantuvo las piernas flexionadas y abiertas como ya esperando el inminente ataque.
El sujeto ya estaba encuerado, solo sus calcetines que extrañamente se veían muy abultados, sobresaliendo de los tobillos, alcanzo a observar la analítica hembra que abierta de sus bellas y largas piernas, ya completamente desnuda, esperaba con ansías que por fin la hicieran vibrar. Ya estaba dispuesta a coger con ese libidinoso y desconocido sujeto.
El tipo enfilo su buen paquete, el más gordo que hubiera conocido la hembra, de buen largo hacia su vagina, cuando por la espalda llego la conocida figura del suegro para que accionando una especie como de rasuradora eléctrica se la pusiera en el cuello, a lo cual el pobre hombre se acalambro por completo y se desmadejo encima de la mujer.
Que creías pendeja, que te dejaría así como así, jajaja, haber voltéate puta que te voy hacer algo que seguramente nunca has hecho en tu miserable vida de mujer recatada, jajajajaa
Erika, ya no deseaba chistar, era ya inevitable que Don José se la cogería. Así que sin más, empujó al disque afortunado ganador y  se viro para quedar recostada sobre la mullida superficie de esa gran cama. Don José, mostrando su fuerza tomo el cuerpo desmadejado del sujeto y cargándolo se lo llevo a un extremo de la estancia para que lo amarrara a una silla.
Pobre buey iluso, a poco creía que se sacaría la lotería, este tipo de hembras ni las ha de conocer el pendejo, vocifero con una voz que hizo temblar a la desnuda nuera que vio como Don José sujetaba al tipo a esa silla. El tipo se veía hasta chistoso encuerado, solo con los calcetines puestos.
Don José se fue a la cama para llegando a ella, empezar a desnudarse. Estaba de playera y pants, así que fue muy fácil. Su padre político quedo en “pelotas” con una fuerte virilidad ya apuntando hacia el infinito y más allá, como diría el personaje del astronauta en la película de Toy Story, ya que el desdichado le susurro a la nuera al oído: Ahora, si nuera putita, por fin, después de tantos años: Hacia el infinito y más allá.
Le alzo la enorme y exquisita grupa para acomodarle una almohada, posar sus labios calientes sobre esas nalgas de maravilla, empezando a recorrer esos promontorios de edén. La piel de la hembra que ya estaba muy excitada de inmediato se puso “chinita”, al ser blanca, se apreciaba hasta como palpitaban las carnes. Jejejejej, estás bien caliente, pinche cabrona, ya verás cómo verás el cielo y las estrellas, Erikita….mía, eres mía, siempre te desee, desde que eras una niña, me gustabas, cabrona….estas buenísima….
Erika solo atinaba a gemir quedito, ya no lo podía evitar. Reafirmaba su sentimiento de que esa noche y el resto del domingo tendría sexo. Un escalofrío la recorrió, anticipaba que sin duda, recibiría placer a raudales, aunque se sentía derrotada, humillada, vencida, como la Selección Mexicana en cada mundial que no llega a pasar al quinto partido, finalmente sucumbiría como sus amigas ante el poderío de ese viejo hombre que podría ser su padre.
Don José le estaba haciendo una comida de culo de primera, usaba manos, boca, labios, hasta los dientes para recorrer a gusto toda la superficie dura, suave, mullida, turgente de esas nalgas que parecían de brasileña por lo grandes, proporcionadas, perfectas. No dejaba de hurgar en el pequeño orificio rosado que hasta parecía palpitar como queriendo atrapar la lengua invasora.
Hummmm,, hummmm, despacccittoootooo, ayyyyyyy, siiiii, asisisiiii Ya profería Erika, debía reconocer que el viejo era muy experto, nadie de los anteriores había llegado  hasta esos lugares o se lo había hecho de esta manera, se justificaba diciendo que parecía lejano y extraño lo de Roger, Rodrigo había actuado muy bien, pero no dejaba de ser un jovencito sin malicia ni experiencia, Luis había sido tosco y áspero, pero en esta ocasión, el hombre que le estaba comiendo su culo, combinaba todo: dureza, suavidad, profundidad, tacto, además un nuevo rasgo la desconcertaba, olía exquisito…claro que su colonia era cara, pero simplemente le quedaba.
Solo de vez en vez, el viejo dejaba su diligente comida de culo para groseramente decirle: Pinche Erika, bien que te hubiera gustado revolcarte con esos tipos. Hasta en cuatro te pusiste para que te la arrimaran, veras que arrimadota te voy a poner, ¿Verdad, putona?, contesta, Erikita.
Erika que ya sudaba, que ya sentía la llegada de otro orgasmo, solo alcanza a musitar bajito: siiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Su suegro estaba prácticamente enterrado en las nalgas de su hija política, por lo que no reparo cuando por uno de los paneles de vidrio que no era más que la puerta, entraban sigilosamente Natalia, Armando y Luis haciéndole señas de guardar silencio. Erika lanzo un fuerte suspiro que fue interpretado por el suegro del placer que le estaba brindando y más cuando la mujer por relajamiento dejo claras evidencias de que estaba llegando a un fuerte orgasmo….jejejejee, no que no tronabas.
Erika reaccionando y con la voz más erótica que podía: Suegroroooo, demeee chancceee de darleee un masaje antes de que me peneeeetreeeee, sisssii porrr favorrrrr, es que suuu cuerrrpo siemprreee me ha gusttaaado tambieeeeén….si hoyyyy serreeee suyyaaaa cuantaasss veceesss quieraaaa y comooooo quierarraa, siiii papappaitototooo
Jajajjaja si serás cabrona, claro que sí, mija, faltaba más, tenemos toda la noche y el domingo para ponernos a mano.
Se acomodó sobre la cama sin notar que ya había tres sujetos más en la estancia, más el desmadejado Ricardo. Erika se puso a horcajas sobre su suegro. Sabía dar masaje, como toda buena mujer casada de clase alta estaba altamente capacitada en el arte de ser anfitriona y en lides como esta, aunque como ya supimos tardo tiempo en aprender lo relativo al sexo. Le empezó a dar el tal masaje para darse cuenta que el tal Armando ya había podido abrir dos de los paneles de vidrio dando lugar a una estancia en donde había computadoras y pantallas para de inmediato sentarse  en una silla y ponerse a revisar. También vio que Natalia traía una cámara de video y le hacía señales de que todo marchaba bien.
Natalia le indico que continuara haciendo el masaje, por lo que obedeciendo actuó, reconociendo que su suegro para la edad que tenía estaba muy bien conservado y mantenía bien sus músculos.
En eso estaba cuando sintió como Natalia sigilosamente llegaba a con ella y accionando un aparatito se lo puso en el cuello del relajado y sonriente Don José que no vio como le llegaron para desvanecerlo.
Ufff…..gracias, Naty, parándose como de bala y abrazarse a la transexual que sonriendo: Jajaja, a poco creías que no la haríamos gacha….jajajaj si los bueyes de Misión Imposible y el puto de Tom Cruise se quedan cortos, jajajaja hasta el mismo James Bond es un pendejo al lado de nosotros, jajaja  y la cubrió con una bata de fina seda color turquesa.
Los tres se dirigieron a donde estaba Armando que mientras agradecía a los dioses ya que lo que estaba viendo le despertó la idea de guardarse una copia para él y aprovecharlo para de plano chantajear con dinero y en cuerpomático a la distinguida Erika Garza de Treviño a la cual reconoció rápidamente en esos videos. En eso estaba, cuando, chinngadadda madre, llegaron los otros, con lo cual ya no tendría chance de hacerlo….
Por favor, borra todo…ya una segura Erika, que hasta se le medio bajo la casi embriaguez que tenía, no así su calentura, ya que hasta temblaba por ello y más al ver las escenas en donde ella tomando de la verga a su suegro se lo llevo al tocador y se puso dispuesta a ser cogida como la más vil de las putas de Sodoma y Gomorra. Si no hubiera sido por que en esa ocasión llegaron su marido y Rodrigo, el suegro se la hubiera beneficiado por completo.
El tal Armando, maldiciendo que por segundos no hubiera podido respaldar esa información, no le quedo más que decir: Esta información está ligada a otros cuatro equipos más, pero ya está todo siendo borrado. No hay evidencias de esto.
Erika que ahora sentía pudor, vergüenza y rabia ya que con claridad en las escenas se vio quien era ella: Me gustaría hacer algo para que mi suegro deje de molestar….
Natalia: Me adivinaste el pensamiento querida, mira por eso traemos esta cámara. Vamos para con tu suegro. Cristina esta abajo cuidando el gallinero.
Fueron a la cama y empezaron a tomar video como si el negro Luis se estuviera cogiendo a Don José, era tal la destreza de Natalia que no parecía que el suegro estuviera como desmayado, incluso en algunas tomas hasta parecía que le estaba pegando una mamada al negro que solo reía como tonto, Erika observo que ya estaba medio tomado, pero aun así lucía su envidiable virilidad. La filmación fue todavía más candente cuando Armando y luego Natalia se unieron a la supuesta “orgía”.
Erika casi se rio a carcajadas cuando noto como el negro Luis abría sus ojos como de plato, cuando ya Natalia descubrió su verdadera naturaleza para también simular que se cogía al pobre suegro que ahora si estaba al revés de cuando inicio todo este desmadre en el Zanzibar. Ahora sí que el tiro le había salido por la culata.
Sin notarlo a Erika le empezó la calentura al ver a tres hombres desnudos, dos de ellos por completo como hombres y a Natalia en vivo y con mejor iluminación en todo su color y esplendor. La verga de Natalia ya erecta no quedaba tan mal como la de sus acompañantes, ya que se veía rara al ser un tanto curva. Simplemente se hicieron una filmación como  la mejor pornográfica que hubiera. Eran tan cuidadosos  los tres canijos  que Luis y Armando tenían mascaras de luchadores. Uno de ellos tenía la del Santo y el otro la de Blue Demon. Natalia tenía un gran antifaz y un sombrero grande.
Una vez terminado, se fueron a las computadoras en donde rápidamente Armando le entrego una copia en una USB y le mando un email y dejo una en la computadora para que se estuviera transmitiendo repetidamente.
Natalia: vámonos, en unos diez minutos tu suegro se va a despertar. Luis se va a quedar para verificar que todo esté bien. Así que vámonos para tu carro, chiquita.
Armando alcanzo a decirles, bueno Natalia me debes una…a lo que la otra contesto: A no chiquito, acuérdate bien, tú me debes una, si acaso estamos a mano (esta es otra historia, de cómo se conocían Armando y Natalia y que en un futuro se colocará pero en la categoría de “Confesiones” o de “transexuales”). Bueno me despides de Cristina, sayonara, mandándole un beso con sus labios.
Nadie sabe para quién trabaja

Cantares 1:13; 2:6; 4:5; 4:16:
… Mi amado se parece a un manojito de mirra, que duerme entre mis pechos….
… Tus dos pechos son como dos venaditos, mellizos de gacela, que se apacientan entre lirios…
… Tu talle es como una palmera, y tus pechos como racimos de dátiles. Pensé: “¡Subiré a la palmera y me prenderé de sus racimos!”…
… Yo soy muralla, y mis pechos son torreones…

De esa manera los cuatro se bajaron, sin percatarse de que el tal Ricardo ya llevaba  buen rato despierto, pero que cuando veía que lo podían descubrir simulaba estar desmayado y sin que se dieran cuenta sacando una camarita de su tobillo que tenía atorada con el calcetín había tomado nota de todo lo que había pasado….jejejeje así que la peliroja es la famosa socialite Erika Garza de Treviño…jejejjejee sonreía el tipo y el cabrocente ese es el prestigioso empresario José Treviño, jajajaja esto puede ser una gran mina de oro.
Al bajar, el negro Luis se acercó a Erika para decirle: Bueno Erika, negro haberte ayudado, mañana me regreso a mi pueblo. Debo quedarme, además, mira ya tengo quien me espera…ya que el negro traía dos suripantas atrás de él, ciertamente no estaban tan mal. Negro esperar que tu algún día ir a mi pueblo de visita. Sabes que puedes contar conmigo. Toma mi teléfono de pueblo, si necesitar otras vez ayuda, no dudes, negra, en llamarme, ya sabes, nadie sabe lo del otro día, gracias, mi santa, ahora ya puedes estar calmada, tu suegro dejarte en paz por fin. Cuídate.
Erika, agradeció el gesto amable del hombretón, al fin de cuentas había mantenido su palabra de caballero. Siendo recatada se acercó al oído del negro para contestarle: gracias Luis, cuídate mucho.
Natalia: bueno negro, ya sabes te espero al rato.
Luis sonriendo sabedor de su “condición” solo alcanzo a mascullar: Vamos a ver qué pasa aquí, Negro no irse hasta que éste todo tranquilo. Su cuerpo negro había sido visto en el video que seguramente en un rato Don José vería en su computadora central, también se percataría de que ningún guardia estaba disponible en el lugar.
En el lugar había otros dos negros muy parecidos a él. Uno era  americano, por qué había estado haciendo mucho ruido y hablando en inglés. Le costaría trabajo identificar al viejo quién de los tres fue el que estuvo y además él solo tendría que hacerlo. Luis quería irse con las dos suripantas que hasta le estaban “pagando” por irse con ellas. Canijo negro, siempre ha tenido suerte con las putas, quien sabe que magnetismo tenía para que lo siguieran como abejas al panal de miel.
Armando y Cristina abrazados también se acercaron a despedirse, Cristina le susurró al oído: Haber cuando nos juntamos a tomar el café, mira te doy mis datos, entregándole una tarjetita…me gustaría que habláramos con mi hermana Gabriela, es que está bien buey. Suerte, te salvaste de esta, ten cuidado, no creo que tu suegro se quede así como así, aunque por el momento se aplacará, yo conozco muy bien a los de su calaña. Oye me dicen que se cargaba buena herramienta, a lo mejor vale la pena darle chance, no crees, gacha. Le planto un beso en la mejilla y se jaló a Armando, no sin antes este detenerse y también despedirse de beso en la mejilla de la mujer peliroja y susurrarle: Buena, Sra. Erika, sabes que me debes una, luego te contacto, no cualquiera resuelve lo de los videos en varios servidores y computadoras, además de que desactive todas las cámaras. Este Armando, era muy cabrón, ya se le había antojado esa presa.
Fue tan desagradable el comentario y la búsqueda de beneficios, que Erika se quedó muda, solo atino a despedirse de ellos agitando su manita.
Natalia le acerco un trago: tomate esto para el susto y vámonos de aquí, no hay que perder el tiempo. Aturdida e impactada como estaba se apuró el trago de un sopetón.
Ambas salieron, ya medio mundo estaba jarras y ya no les prestaron gran atención. Salieron fácilmente, al recibir la bocanada de aire fresco de la ya madrugada del domingo, Erika trastabillo un tanto, no estaba acostumbrada a tomar tanto y todos sabemos que cuando te pega el aire se te puede subir aún  más, por lo que se tenía que apoyar en Natalia que la llevaba de la cintura. De forma tal, que llegaron al auto Jetta de la peliroja que llegando a él, le dio las llaves a su amiga para que manejara. No se sentía en condiciones de hacerlo.
Natalia la tranquilizaba, ya sentadas ambos en el carro, sin dejar de tocar sus muslos y  como al descuido acariciarlos suavemente. La extraña caricia electrizo a la mujer que recordó su pasado encuentro en donde se la mamo arrodillada en una butaca de cine y repegaron sus cuerpos besándose y fajándose con frenesí, pero no había habido caricias de este tipo. Erika sintió con claridad que no era un toqueteo casual, era toda una intencionalidad, pero estaba tan cansada, que ya no protestaba.
Ese tiempo fue valioso, estando Natalia concentrada en esos muslos blancos perfectos, no se dio cuenta que una sombra rápida cruzo por detrás del carro.
Arrancando ya el auto, Natalia, sin preguntarle qué onda, se dirigió al céntrico Hotel de la ciudad de Monterrey en donde se había hospedado y más cuando vio que su amiga se desparramaba aún más en el asiento y cerraba sus ojos.
Tampoco se percató que en las primeras calles que la conducían a una gran avenida que corría paralela al lecho seco del Río Santa Catarina para enfilarse al centro, concretamente la calle Morones Prieto, un auto las seguía de cerca.
Estando en la Avenida aún era más difícil identificar si alguien los venía siguiendo, pero si era así, en un viejo, pero deportivamente arreglado Ford Mustang, venía el suertudo de Ricardo.

Ricardo era un soltero empedernido que había sido miembro de la Policía Federal en el estado de México y que incluso había llegado a ser de la Guardia Presidencial en el sexenio de Vicente Fox. Como en los trabajos gubernamentales, al cambio de sexenio con el virulento Calderón tuvo broncas y lo despidieron. Ahora era detective privado, al estar muy capacitado y  muy bien contactado, tenía   mucho éxito en sus labores. Maridos y esposas despechadas o celosas, empresas desconfiadas de sus empleados, el mismo gobierno de Nuevo León se contaban entre sus clientes. Económicamente, tenía resuelto el asunto. Al no tener más que a su madre que vive en el Distrito Federal, le daba vuelo a la hilacha con todo. Era un antrero de primera, todo un casanova. Obtenía ventajas de su trabajo y sus contactos para beneficiarse a cuanta mujer se le antojara, además cabe decir que las trataba bien, ya que gastaba dinero con ellas y ciertamente era bueno en el colchón y en la forma de relacionarse.
Ya había colocado un dispositivo en el auto de las perseguidas, quería saber más de la hermosa mujer que estuvo a punto de congraciarse.
Natalia entro al estacionamiento subterráneo del  céntrico hotel en donde estaba hospedada en su estancia como escort de lujo en la ciudad de Monterrey. Erika venía un tanto adormilada, la presión de todos los sucesos en el Zanzíbar la tenían en un trance de relajamiento del cual no atinaba a reaccionar. Se dio cuenta de que llegaban al hotel, en realidad, tampoco quería irse a su gran residencia, en donde su familia no se encontraba, estaría sola y necesitaba desahogarse, que mejor que con su amiga Natalia, sin saber que esta la escucharía, pero que también guardaba otras intenciones.
Erika con voz pastosa: ¿A que me has traído aquí?
Natalia: No acaso ¿ya eres mujer para saber?
Erika que no capto de inmediato que su amiga se estaba poniendo entre seria y divertida, solo se alzó de hombros y se bajó del auto, logrando medio tambalearse, de nueva cuenta el frío de la madrugada del
domingo hizo que se volviera a marear un tanto. Natalia aprovecho para tomarla de la cintura y encaminarse al elevador. Si no fuera por qué realmente parecían dos mujeres bellísimas, una de pelo negro (Natalia) y la otra peliroja (Erika) caminando abrazadas como si fueran “novias” uno no se daría cuenta que en realidad eran hombre y mujer.
Nuevas experiencias
Estando en el elevador, Erika recostó su cabeza en el hombro de Natalia, ya que ligeramente estaba más alta que ella, sus labios ya sin pintura estaban semi abiertos. De pronto, su amiga se viro y sin más que le planta un beso sabroso de boca, de lengua avasalladora que hurgo en la limpia e inmaculada dentadura de la otra. Se le abrazo por completo. Erika solo llevaba puesto encima la bata de fina seda que solo alcanzaba a cubrir más allá de la mitad de sus muslos de tenista que fue con lo que la cubrieron y se salió del Bar.
Las manos de Natalia también arrasaron con toda la superficie de sus manoseadas nalgas, nalgas que recibieron tratos de teibolera, que recibieron miles de empellones de sujetos afortunados, que un tal Ricardo estuvo a punto de cogérsela, que su suegro también.
Al estar a flor de piel esos sentimientos y sensaciones, su piel de inmediato reacciono poniéndose sensible y más cuando ya los dedos de la otra hurgaban sus orificios…
En el momento recibía el beso hasta con relajamiento, su propio sabor a alcohol contrasto con el agradable sabor ¿femenino? y de mentol de la otra que sabedora de que su amiga es fanática de los olores y sabores agradables se había dado su tiempo para arreglarse, además de que eso es parte de su servicio de calidad, de su trabajo como acompañante de lujo. Simplemente olía exquisito, como si recién se hubiera bañado y no hubiera tenido el trajín que tuvo en el Bar.
Erika: pararaaa….por favororooorr…estoy muy cansada. De momento la llegada del elevador al piso indicado, impidió el cachondeo que le estaban propinando. Una vez más, Natalia tomando un control y aplomo evidentes se la agarró de la cintura y se la llevó a su cuarto, cual si fuera auténticamente su “muñeca”.
Natalia asumiendo un rol muy seguro, cual si fuera realmente hombre, como si fuera maestro le alcanzo a decir: Según los datos de la CONAPO, en México “el 9% de la población es de origen europeo, el 60% mestiza con rasgos indígenas, el 30% es indígena puro y el 1% de otras razas”. Por lo que te podría decir que tú eres de ese 9% y yo pues….pues yo soy yo, no entre ni en ese 1%, jajajaja
En el cuarto, Natalia contrataco de inmediato, ya que la recostó entre suave y brusco para que en la posición del misionero se le subiera y la empezará a besar frenéticamente.
Erika solo alcanza a mascullar, ya no tenía fuerzas para luchar, en una de esas, solo se alcanzaba a escuchar: parraaa….yaaaaa….no….noooooooo, noooooo, pero como que sin convencimiento, como que quería y no, como que avanzaba y no….los gemiditos indicaban otra cosa.
Natalia, le abrió la bata para empezar una comida de senos que fue diferente a lo que conocía Erika, de hecho en el cine solo se besaron, se fajaron y se la mamo a su amiga, la primera de su vida…ahora estaba ya prácticamente desnuda, ya que la batita solo estaba siendo algo simbólico…la boca femenina de Natalia le daba sensaciones muy distintas, la suavidad de los lengüetazos, lamidas, succionadas, chupetones, la fuerza que a veces imprimía era diferente a lo tosco que había sido con Luis y a la casi ternura de Rodrigo, y a lo amoroso que sentía con Roger.
Natalia: ¿Qué sentías cuando esos hombres te culeaban, parecía que estabas disfrutando mucho por la carita de perra caliente que ponías? ¿Verdad, chulita?
Erika no contesto, ya que sin proponérselo se arremolinaba en la cama, lo que fue aprovechado por la otra para de plano aventar la bata a un rincón del cuarto. Ahora ya estaba por completo desnuda, salvo por sus zapatillas altas que aún calzaba, por los movimientos el minivestido de Natalia también estaba arremangado hasta su cintura por lo que ya puntilleaba con una notoria virilidad a la otra que recostada y relajada dejo que se lo pasará por su humedecida vagina que recordaba todos los movimientos oscilatorios y de aparente penetración que diferentes hombres le hicieron hace apenas unas horas. Esto lo aprovecho Natalia, para bajarse su minivestido y quitarse su diminuto brasier para dejar unas portentosas chiches que realmente asemejaban a las de una mujer. La cabrona había sido agraciada por la naturaleza, quien quita que desde niño ya tenía un cuerpo más femenino que masculino, sus senos eran producto de las hormonas, no de la silicona o de operación alguna, la canija se puso así tal vez a fuerza de proyectarse, ciertamente se había operado pero no esas que hacen muy evidente que se trata de algo artificial. En definitiva, Dios le había dado la cualidad de ser hombre pero parecer más mujer, ya después la tecnología se encargó de acompletar.
Erika había sentido en aquella vez en el cine los senos de ella, pero no alcanzo a tocárselos, en un acto de coqueta curiosidad poso una de sus manos en uno de los promontorios para acariciar con timidez en un inicio, pero al sentir como hasta palpitaban, sentía como corría la sangre en esas montañas de carne humana, como se erizaban los pezones, sintió que la adrenalina se le subía por completo y empezó a palparlos ahora con las dos manos.
Natalia: De verdad amiga, ¿Qué sentías?, ¿te gusta mirar? Vi cómo te ponías cuando el guardia me la dejo ir…¿te encantaría que te la deje ir como él? ¿Querías que tu suegro te cogiera? Lo que vi en el video y como ya estabas abiertita dispuesta a recibirlo en el salón de espejos, me lo dice, ¿No contestas querida?, Cabroncita, si todas somos bien putas y tú lo eres más de lo que crees, lo siento Darling pero te la voy a dejar ir….me tienes loco, pinche putona.
Erika: Nooooo, noooo, cooomooo creeessss, huuuummm,, aayyyyyy, siiiiiiiiii, asisisiisiisiis
Mientras Natalia aprovecho para quitarse el minivestido del todo. Su tanga era especial, no tenía que quitárselo para dejar ver su extraño pene. La oscuridad y nerviosismo de la experiencia del cine, no habían hecho consciencia en Erika, que el miembro era tamaño promedio. De hecho el más pequeño de los que ya conocía a plenitud: Roger, Rodrigo, Luis y mucho mayor que el del pequeño miembro de su esposo. Pero lo raro, es que era como curvo.
Estando así, Natalia volvió a bajarse para pasar sus senos encima de los de la rubia que vio también como le despojaban de la peluca peliroja quedándose con su rubio pelo perfectamente recogido. Siguieron besándose, Erika ya no protestaba, solo gemía quedito. Natalia le empezó a pasar sus dedos por su pelo que gustoso recibía el masaje, llegaba el momento en que ya no aguantaba más la peluca y se sentía al fin libre.
Centímetro a centímetro Natalia fue bajando poco a poco por todo el cuerpo de la diosa rubia  que se dejaba. Con boca, manos y senos fue recorriendo la piel extremadamente sensible y erizada al máximo de la mujer, especial trato y cuidado fue en el ombligo y ahora en la encharcada fuente de fluídos de la gloriosa intimidad, de la rajadura sagrada receptora de mieles y de leches…
Ahhhhh Nataaaliiiaa que meeee haceeessss….ahhhhhh
Chiquita, no soy Natalia, ahora soy Mario…ese es mi verdadero nombre.
Ugggggg, MAriiiioooooo
El transexual estaba como loco, se comió, se bebió, se sorbió entera de frente a la mujer, cuando llego a los tobillos, ya de plano Erika arañaba, abrazaba, se convulsionaba y llegaba a un bestial y liberador orgasmo que le hizo gritar….ahhhhhhhhhhahahhhhhhhhhhh
Natalia: asiisisisi, asisisisi eress unaaa veradderrraa perrraaa caliennetettee  dándole una pequeña bofetadita al bello y sudoroso rostro de la rubia hembra que ya ladraba de brama.
Con una brusquedad que le hizo ver a Erika que ahora si se trataba de un hombre y no de su amiga Natalia, la volteo para iniciar ahora el mismo trato pero de los chamorros o pantorillas hacia arriba. La rica diosa regia seguía gimiendo como toda una puta y revolviéndose en la cama. La desgraciada o desgraciado de Mario no le había quitado las zapatillas lo que la hacía sentirse rara, ya que había visto en películas pornos que casi siempre las mujeres que copulaban como locas en las escenas estaban desnudas solo conservando precisamente sus zapatillas…se sentía como toda una actriz de película de XXX y más que en todo momento en el Zanzíbar tampoco se los quito, cuando el cabron de Ricardo la cargo, las llevaba puestas, cuando su suegro estuvo a punto de dejársela caer, también y ahora…..hummmmmmmmm
Sin querer, y dando evidencias contundentes de su fuerte estado de eroticidad, exhalo: sisisisisi Marririooo, acordándose del personaje seductor, el viejo maestro que alecciona a Emanuelle, donde la actriz ya muerta Sylvia Kristel pasó a la inmortalidad, casi grita: hazzzz lo queuuee quierrass, siiiiiiiiiiiii
Cuando llego a su cintura y una vez que a su antojo se atraganto con esas nalgas que eran un centro de nervios palpitantes, su hoyito rosado y perfumado, la viro y él se viró para poner cerca de los labios de la hembra que ya sabedora de la técnica del 69 como en un acto reflejo puso sus labios en ese pene erecto al cien por ciento. Iniciándose así una azarosa pelea, batalla, un rico y atractivo intercambio de gemidos y movimientos. Mario ya no fingía la voz, ahora era una voz rasposa, aunque con tintes femeninos, ese contraste de tener frente a sí un cuerpo eminentemente de mujer pero con una verdadera verga frente a sus labios y al cual le estaba practicando una felación, le tenían en una sorpresiva y maravillada reflexión. El rico 69 continuó por varios minutos más, ya Erika fluía una vez más de su rajadura cósmica. Esa lengua invasora le estaba prodigando sensaciones nuevas, placenteras y extremadamente sensuales.
Eso querías chiquita, esto es lo que te hace falta. Lo que tú necesitas es esto, es puro bien exclamó Mario-Natalia. ¿De verdad le hubieras dado las nalgas a cualquiera de los sujetos del bar y hasta a tu suegro, di la verdad ya, puta? Siendo ya áspera. Es bien sabido que los transexuales cuando están calientes en su rol como activos suelen ponerse medio agresivos, ya que su misma temperatura les hace cambiar de improviso su personalidad normal.
Erika no contesto de inmediato, seguía acariciando los glúteos del otro(a) y chupando camote como desposeída, sin embargo en un acto de honestidad paró de hacer su comida de carne sin hueso para casi susurrar: si le hubiera dado mis nalgas a cualquiera que me hiciera calentar, como ahora lo estás haciendo tú, para detenerse asustada de su propia sinceridad. Nunca pensó en hacer tal declaratoria.
Al ver esto, el bello transexual se separó y se volvió a acomodar frente a la mujer en la clásica postura del misionero. Erika se reacomodo por pura inercia, pero en sus ojos proyectaba cierto temor, musitando: Noo….esto no es correeeccctooooo, un beso furioso le impidió seguir hablando.
Mira chiquita, claro que quieres verga y eso es lo que te voy a dar. Puro y autentico vergazo es lo que te hace falta, pasándole su grueso capullo por la humedecida vagina que hasta parecía se amoldaba a ese extraño falo curvo, de largo promedio, pero un tanto más ancho y con una punta de las más gruesas de las que ya se  había comido antes.
En un acto que hasta sorprendió al enardecido Mario, denotando una gran flexibilidad Erika misma se metió de un fuerte empellón ese vergón, casi gritando: Siiiiiiii….esoooooo eeeees looooo queeeee quieeeeero, quiero que me culeessss. Cogeeememeeee como me lo merezcocoooooooooo….ahhhhhhhhhh comomomo la putttatata que quizasss seaaa.
Sonriendo triunfal el bello transexual inicio un mete saca furioso, al ser delgada (o) y muy flexible era una cogida más rítmica, más extraña, como decir entre masculino y femenino al mismo tiempo, eran sensaciones muy placenteras pero muy confusas las que la bella rubia con sus piernas abiertas al máximo recibía gustosa los vergazos que ese curvo miembro le prodigaba, ya se dejaba por completo, estaba vencida, una vez más su calentura, su erótica mente, su caliente cuerpo, su humedecida vagina, sus senos erectos, sus sentidos a mil, su mente afiebrada  le jugaban una partida hasta ahora desconocida, su amiga, su confidente, la persona de la que menos pensaba le ayudaría con su suegro y con quien menos se le hubiera ocurrido le estaba dando un gustazo de madre. Simplemente le estaba pegando una cogida de dios padre…Hummmmmm, hummmmm, ayyyyyyyy, ayyyyyyyyyyyyyyyyy
Al ser un miembro curvo, Erika reconoció algo nuevo para ella. Aprendió lo que en un relato erótico había leído y que en ciertos artículos se comentaba: No importa el tamaño del pene, es más puede ser pequeño, pero si es curvo, llegará a dar sensaciones indescriptibles a la mujer o incluso hombres (por eso Natalia era uno de los mejores escort de travestismexico.com) que reciba en sus entrañas y en su ser este tipo de miembros, los llamados “rinconeros” o “ratoneros”…ahhhhhhhh, peroroororo queeee meeee haceesssss. Ayyyyyyyyyy Natalliiiaaaaaaa
Una pequeña bofetada que sorprendió a la rubia, más bien era como un suave reproche y con coqueto puchero que la otra(o) hizo: Que no soy Natalia, hoy soy Mario, tu macho, tu hombre, tu cogedor, tu perro fiel…..
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh, perrdodoododonnnnnn papppaaaaiiiii…..ahhhhhhhhhh Marriiiioooo
Siguieron copulando en esa clásica posición por un buen rato, a Erika le maravillaba algo más, en sus anteriores encuentros la música o la voz de la naturaleza acallaban el sonido de la copula humana y el evidente ruidito de las camas que rechinan cuando dos cuerpos entran en fragorosa batalla….rriiririr, rirnrnnrnr, rinnnnn el rítmico movimiento que en este momento imprimía y dominaba Mario y sus propios gemidos de mujer enculada, penetrada, cogida como Dios manda la tenían al borde del paroxismo: Ahhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhh, hummmmmmmmmmm, MAriooooooo, asiiisisiis, siiiiiiiiiiiiiiiiiii graacacccciaassssss
Ahora su cogedor nuevo dejo de penetrarla, pero sin sacarle el envarado miembro, la flexiono, tomándola de sus tobillos, cargo sus bellas piernas en sus hombros, con lo cual se la siguió culeando en la forma de “patitas al hombro”….al ser flexibles, el encuentro de sus senos era de una exquisitez tremenda….plaaacccc, palcccc, rinnnn, ruunnnn, cccchiiiinn, ttootcc, tocococ, tocc,cc, los ruiditos de cama, los gemidos de hembra y la voz rasposa y rara de Mario contribuían a esta nueva experiencia……ufffffff….cuanto seguía aprendiendo. El encuentro de esos senos sudorosos le daba una experiencia nueva y enriquecedora. Se resbalaban, se frotaban, se aplastaban unos a otros, se los ponían en medio para formar cuatro monumentales y exquisitos senos pegados en hilera como si estuvieran en una lata de sardinas.
Mario: ¿así querías?, verdad amiguita, si sabes que querías, ya sabes cuando quieras verga yo estoy para darte verga todos los días, como  una cabrona puta como tú se merece, verga diaria es lo que necesitas y yo te la voy a dar.
Otro buen rato, Erika no había estudiado que los transexuales al tomar ciertas hormonas logran tener erecciones que pueden durar mucho tiempo, que tardan más del tiempo normal promedio en venirse, así que en realidad este Mario se la cogería por largo tiempo sin venirse aún.
Placc, placcc, palacc, palcccc, rrrriiiiiiim., tocoocc, tocoococ, hummmmm, ayyyyyy Papppppiii, MArririrroooo que mmemee haceesssss….
Asiiii cabrocncitattaa, asiiii te queuueririia desde el primeerrr díiaiaia, tteee queieirororor, tee ammmmiiiiooo, tee ammmoooooo decía un enervado Mario que así declaraba lo que en el fondo sentía y que sabedora de su condición y de su propia ambivalencia como transexual difícilmente se da en el medio en el que se desenvuelve. Realmente sentía querer y amar a esa bella y rica mujer regiomontana.
Ugggggg, ufffffff, ahora era Erika la que con la fuerza de cintura, cadera y piernas se clavaba ese rinconero pene que llegaba a pliegues, lugares e intimidades que los otros hombres que ya habían conquistado sus montañas sagradas no habían llegado. Era ella la que reculeaba en busca del paraíso de ese miembro que le hacía ver la luna y las estrellas. Siiiiiii, asisisiisisisis, ayyyyyy Marririroooo ayyyyyyyy papppppitotototototot
En un alarde de la posición dominante que Mario lideraba en el acto, tomo las dos largas y finísimas piernas para juntarlas  poniéndolas al  aire con sus dos manos para ser ella o él quien dirigiera las fuertes embestidas que hacían que la otra virara su bello rostro de lado a lado ya de manera demencial, revolviéndosele aún más su pelo rubio ya suelto, parte del cabello cubría sus ojos amielados que hasta refulgían en la tenue oscuridad de ese cuarto de hotel céntrico de Monterrey.
Mario; asisisiis, asisiisis, te gustattataa , te gsurararrarata?
Erika: ssisiisisisis, sisisisisi, asisiisisisis, fuerrttetetette, damemmememe, damememmemee…hazzz lo que quierarasss cabrrrronnnnnn.
La cama se movía a mil, ya incluso la cabecera pegaba sobre la pared haciendo otro ruido, otra sinfonía que combinaba las palabras ya altisonantes, ya subidas de color, los choques de piel, los gemidos y palabras que estos dos se daban.
El dominante paro sacando su pene, con lo cual la otra sorprendida y aún más de sus propias palabras: ¿Por qué paras, papi? , dame , cógeme, por dios santo sígueme cogiendooooo, metemeeee tu vergagga poooor doooonde quierassss dejando a flor de piel su oscuro inconsciente.
Claro, me adivinas el pensamiento mamita, haber cabrona nalgona, ponte en cuatro…jejejee es mi especialidad, ahora si prepárate porque en realidad vas a ir al cielo. Jejjee bueno eso dicen mis clientes, jejeje
Erika que ya era presa de ese insano deseo, ya toda convulsionada y afiebrada y obedeciendo tal como lo venía haciendo, descubriendo que también le encantaba obedecer se viro hacia la cabecera para ponerse en cuatro a una velocidad de rayo.
Mario pasó sus dedos por los fluidos de la vagina de su amiga y sin más se los embarro en el ojete en medio de ese monumental nalgatorio. Con  sus manos separo los cachetes gloriosos y dando un fuerte escupitajo que la otra recibió como si fuera una descarga de agua caliente reaccionando de manera tal que paro sus nalgas al máximo para recibir sin previo aviso la metida directa del pene de su perro copulador del momento….ayyyyyyyyyyyyyyy cabroooooomnnmmmmmm, sacacacacac duelelelelellele, ayyyyyyyyyyyyyyy
Actuando sin obedecer al grito espeluznante que lanzo la rubia yegua que estaba siendo montada como la más vil de las putas en sus cuatro patas inicio un frenético, duro, constante y rápido mete y saca de esa curvatura que Dios le regalo…..tommma, tomammama puttatataaa, recibe mi podeerrrr, ahhhhhh Placcc, plaaac,c pllalalaccccc
Lagrimas corrían por los ojos de Erika, el avasallamiento la había sorprendido, el mareo producto de la alta tomadera de alcohol que había ingerido se le bajo al más bajo nivel. Seguía asustada, ya que su cuerpo dominaba su razón, sin entenderlo paraba aún más sus nalgas para casi imperceptiblemente empezar a moverse tal y como lo hiciera con esos sujetos del bar…..hummmmmm, ayyyyyyyyy, el dolor realmente había sido solo al inicio, rápido se adaptó y ahora era  ella quien con su sabiduría e incipiente experiencia movía su culo como si fuera una experta consumada y lo era, ya que su potro le grito:
Assiisisis, queririririrdsdaaa, UFFFFFFF, la mejorrrr hembraaaa del mundodododo…..ayyyy
Erika, en un clímax, sabedora de que esta experiencia sexual se tendría que dar entre el sábado o el domingo, pero azarosa por estarla ejecutando con quien menos hubiera pensado y recordando al suegro, las imágenes de los videos y todo lo vivido en el bar, en donde debía con un miedo de los mil demonios reconocer que le había gustado ser puta por un rato, solo exhalo, casi como orando en voz baja: ssiisisisi, sooyyyy unnaaaa redomadadada putatattaaa….ayyyyyy Donnn Josseeeeee me estas volviendo una putaaaaa….y se asustó poniéndose una mano en la boca de inmediato, con lo que los movimientos acrobáticos que estaban realizando se desestabilizaron ya que Mario la culeaba con gran fuerza.
Cayeron cuan largos eran en la cama, pero el vergón no se salió, así que ya acostados, éL encima de ella, se la siguió cogiendo con esa fuerza inusitada para su condición pero expresando de esa manera su real y original condición de varón. Erika también alzaba con fuerza sus nalgas para ir al encuentro de ese pedazo de carne humana sin hueso que le estaba dando tanto placer.
La enculada era fuerte, parecía que la cama se rompería, otra vez en un alarde de superioridad y dominio, sin sacarle la verga, jalándola de la cabellera rubia que ya había desmadejado hace buen rato para pasar sus manos por la cabeza para impulsarse aún con más fuerza, la fue levantando como si fuera una yegua fina de grupa alzada. La otra en su descubrimiento que le encantaba la trataran con dominio y liderazgo se dejó hacer haciéndose para atrás para volver a quedar en cuatro en la infaltable posición de “perrito” que no debe faltar en todo buen “entierro”.

Ahora Mario jalándola a un ritmo constante de sus rubios cabellos se la seguía enculando por su ojete de antología. La fuerza del ruido que hacían las nalgas de Erika al ser taladrados competía en igualdad de calidad con sus gemidos, los del hombre, las de las patas de la cama, el rechinar del colchón y el golpeteo de la cabecera de la cama con la pared.
Mientras ese cuarto era testigo de un nuevo aprendizaje, de una nueva decisión no tan calculada por la rica mujer de clase alta, afuera del cuarto el detective privado Ricardo no daba crédito a lo que escuchaba ya en su casi éxito de abrir despacio la puerta….Carajo, se están pegando una cogida de perros en brama de aquellos….uffff….a seguir grabando.
Estaban los otros tan entretenidos y como estaban de espaldas a la entrada no vieron ni escucharon la ágil maniobra del panzón y chaparro cabrón que se introdujo furtivamente al cuarto y que seguía filmando.
Ricardo sabe su negocio, está atento y concentrado, por eso se hace hacia el closet sigilosamente cuando escucha que la puerta se abre de nueva cuenta dejando entrar la figura imponente  y atlética del negro que llevaba puesta la máscara del legendario luchador Santo en el lugar en donde el empresario Don José Treviño lo quiso fregar.
Trastabillando un tanto, el negro se llegó a la cama, sin que los cuerpos que en fragoroso mete y saca y gemidos de locura  en su copula infinita lo notaran.
El negro Luis con vidriosos ojos, se quitó su pantalón y camisa, ya no traía trusa, las cabronas suripantas con quien supuestamente se agasajaría lo esquilmaron pretendiéndole robar el escaso dinero que tenía, pero no tuvieron suerte, ya que ni gozaron del buen sexo que les podía proveer, ni lo pudieron asaltar, eso sí, el negro quedo “picado”, cuando escucho como el viejo Don José bajo con alma que lo lleva el diablo las escaleras y empezó a interrogar como enajenado al otro negro americano en el bar, salió con las tipas por piernas y ya en la calle se dio dicho suceso, por lo que no podía volver al bar por otras putas.
Las cabronas con el pretexto de hacerle un oral en una callejuela cercana al estacionamiento, en el mismo acto quisieron pasarse de listas, pero no contaban con la astucia del jarocho Luis, como dijera el chapulín colorado.
Estaba caliente de a madres, ya que todo lo que vio y vivió en el sitio lo tenía a mil. En realidad no sería la primera ni la última vez que se cogía a un transexual, en Veracruz abundan y unos muy buenos, por cierto. Solo que no había notado que Natalia lo fuera y mucho menos pensaria que la cabrona se estuviera cogiendo a la rica Erika.
Sin más el negro se llegó a donde arrodillada en la cama, la tal Natalia le estaba dando una cogida de campeonato a la rubia hembra que agitaba como desesperada su cola y su cabellera, bamboleando sus senos al ritmo de las embestidas.
De un fuerte escupitajo a su pene el negro tomándolo con una de sus manos que se la deja ir con todo a Natalia…ayyyyyyyyy…..hummmmmmmm , la cual acoplándose de maravilla, sonriendo y meneándose para atrás y para adelante: Ajjaaa….ese es mi machote, ya sabía que esas gordi buenas putas no eran suficientes para ti, dándose ella misma una palmada en su glúteo izquierdo, “Esta si es carne de primera y no como las de esas pendejas gordas”…y esta es de primer nivel, dando un buen azote a la nalga derecha de la rubia que volteándose abrió los ojos como de plato al ver como el negro se estaba cogiendo a Mario….la sensación que experimento fue tal que le llego en ese instante otro orgasmo, su cara fue captada con claridad por la fina cámara de un extasiado Ricardo que ya hacia planes mentales de como sacaría provecho de esta fenomenal orgía que iniciaba.
Continuara.

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