Erika miraba impaciente hacia el ventanal de ese restaurante céntrico de la ciudad de Monterrey. Vio maravillada como los hombres y hasta mujeres volteaban a ver a esa despampanante  “mujer” alta, bellísima que en un atuendo eminentemente provocativo y contoneándose a más no poder sonreía a todos y a ninguno…nadie parecía darse cuenta de la real condición de “ella”.
Solo Erika sabía que se trataba de su amiga “virtual” Natalia, que se trataba de una escort transexual de lujo, que en realidad era un hombre con pene, pero en un cuerpo de mujer perfecta, realmente podía pasar fácilmente por una bella modelo de pasarela.
Al ser lunes y no tener reunión con sus “otras amigas”, se había citado con ella. Esteban estaba cerca del lugar, lo sabía, porque la vino siguiendo en el automóvil de vigilancia que le habían asignado. Ella manejo sola desde San Pedro hasta el lugar.
Había tenido ya tiempo para repensar una y otra vez más los sucesos del último mes y medio. Como ríos de agua hirviendo venían a su cabeza los recuerdos nostálgicos de su amor con Roger. En definitiva, debía reconocer que en los breves momentos que estuvo con él, si se llegó a enamorar. Los acosos leves de Esteban y su Tío Alberto. No era una ingenua, sabía el poder que despertaba su cuerpo y su ser en ellos. Se preguntaba cómo había sido capaz la noche del viernes pasado de haber tenido relaciones sexuales con Rodrigo. Estaba apenadísima, cuando fue a visitarlo solo quería tener una auto-justificación para su amorío con el Profesor Rogelio.
Significaba que aún no se convencía a si misma de los pasos que había tomado, sin embargo, al ver al joven, reconocer su valía de correr al acosador y hostigador del negro Luis y verlo soñando con ella, se le despertó esa lujuria que sabía poseía en lo más recóndito de su esencia, estaba consciente de ello, lo tenía anidado en su alma como el tatuaje que Natalia tenía arribita de sus femeniles glúteos.
Claro que recordaba el cuerpo de esta, si estuvo arrodillada ante “ella” aprendiendo la felación. Acto que tuvo su noche de graduación, precisamente el viernes pasado con Rodri, al ponerle una mamada de super campeonato.
Solo pudo ver una vez más a Rodri que el domingo se marchó ya. Le regalo una película vieja de los años 70 y dos CD de los llamados soundtracks. Le platico que había dos películas que le habían impactado en su amor juvenil hacia ella.
Una es el “Graduado” con un incipiente Dustin Hoffman, en donde un joven universitario tiene amoríos con una mujer mucho mayor que ella. Pero que en esa película no se veía él reflejado, lo único que le llamaba la atención es la diferencia de edades del hombre y la mujer y la música de la misma. Sus canciones preferidas de la misma son Sra. Robinson, Los sonidos del silencio  y Cántico de Scarborough del dueto americano Simon & Garfunkel. Por eso le regalaba el disco con dichas canciones de la mencionada película. Sabía que a Erika le encantaba la música.
Pero la película que le regalaba si reflejaba lo que sentía. Se trataba de Verano del 42…en donde una mujer enviuda y la noche en que le es anunciada la muerte de su esposo en la 2° Guerra Mundial tiene relaciones con un casi niño, que era su amigo, en ese acto si se veía como protagonista de su propia experiencia, así mismo la música es simplemente hermosa, Erika se escuchó una y otra vez la música del Graduado, así como la de Verano del 42,  tarareaba la canción, tal vez para acallar la pena y vergüenza que le representaba ahora la relación que tuvo por  casi 6 horas con su joven sirviente, a pesar de que este la calmo lo más que pudo y le intentaba explicar que entendía su comportamiento, mientras ya entraba Natalia a su encuentro…
The summer smiles
The summer knows
And unashamed
She sheds her clothes
The summer smoothes
The restless sky
And lovingly
She warms the sand
On which you lie
The summer knows
The summer’s wise
She sees the doubts
Within your eyes
And so she takes
Her summertime
Tells the moon to wait
And the sun to linger
Twist the world
Round her summer finger
Lets you see
The wonder of it all
And if you’ve learned
Your lesson well
There’s little more
For her to tell
One last caress
It’s time to dress
For fall…
And if you’ve learned
Your lesson well
There’s little more
For her to tell
One last caress
It’s time to dress
For fall…
Un recuerdo que le laceraba la mente como hierro candente, fue que en el velorio de Roger, antes de subir a la recamara en donde el negro Luis la puntillo a gusto por cerca de 20 minutos y que le hizo incluso soñar con que se la beneficiaba a gusto en la misma cama de su amor perdido, pensó que su atribulada mente le jugaba una jugarreta de los mil demonios.
Le extraño sobremanera una conversación que escucho entre dos hermosísimas mujeres que sobresalían del resto, ya por su clase y porte, ya por su vestimenta. Nunca supo quiénes eran, ni porque estaban ahí, ni de que conocían a Rogelio. Las dos mujeres solo la abrazaron dándole el pésame, en donde pudo constatar lo hermosas que eran, así como sus cuerpos super esculturales y bien formados.
Recuerda incluso hasta los nombres. Esta fue la conversación que escucho:
Una mujer trigüeña, que ubico se llamaba Cristina le decía a otra que era rubia como ella y que evidentemente se encontraba muy nerviosa: No te entiendo, Gabriela, me dices que has gozado con ese señor y ya no quieres verlo más, pues que no has entendido lo que te he venido diciendo…
La otra bella mujer rubia que fue llamada Gabriela, le contesto: Es que no entiendes Cristy, que yo amo a  mi esposo, lo de Cipriano solo ha sido un grave error, el desgraciado me ha hecho ser una mujer distinta, me ha citado para el sábado a un Bar llamado “Zanzibar”
Erika, si algo tenía, era una excelente memoria, el nombre de Gabriela y Cipriano eran los de dos personajes de un relato erótico que había leído al estar en el DF en esa tarde encerrada en el Hotel en donde aprendió a masturbarse y se documentaba acerca de los temas sexuales. Se le hizo demasiada coincidencia, aunque con tantas cosas que se le vinieron después, ya no le dio importancia hasta que recibió el sábado muy temprano, la llamada de su suegro.
Claramente se le vino a la mente el imperativo, orden que el viejo le indico.
Don José: Hola putita, como amaneció hoy mi reina.
Erika: Buenos días Don José, que se le ofrece, que quiere, por favor ya no me moleste
Don José: Ve el correo que te acabo de enviar. De ese audio video tengo el original, así que ya sabes que tendrás que obedecerme. Mira tendré que salir unos pocos  días, pero a mi regreso el sábado próximo te deberás preparar. La cita será en uno de mis negocios “ocultos”, jajajaja Apréndete el nombre, porque serás por un día la reina del Zanzibar. Ya te hare llegar más indicaciones, mientras cuídame esas nalgotas que serán mías, jajaja
Zanzibar, Zanzibar, Zanzibar retumbaba en sus oídos combinándose con la tonada de la canción The summer knows . Era el nombre del Bar del cual platicaban esas mujeres en el velorio.
Natalia llego a su encuentro para darle un beso en la mejilla y piropearla: Diablos, condenada, la única mujer que me pone eres tú, no sé que tienes pero eres la única que despierta lo poco que me queda de ser hombre, jajajaja
Ay como eres, Natalia, que bueno que llegas, necesito que me ayudes a ordenar mis pensamientos.
¿Tus pensamientos? O ¿Tus calenturas, chiquita?
Si algo tienen las buenas escorts es que entienden de la naturaleza humana a la perfección. Al estar enterada de las vivencias de su amiga Erika, Natalia entendía a las mil maravillas los sentimientos que la embargaban.
Bueno, entonces te gusta lo que tu suegro te dio de placer, pero tu mente se resiste a aceptarlo como amante, te entiendo, ha de ser un desgraciado, digo para rechazar a alguien que te puede hacer vibrar…le decía Natalia a la compungida amiga.
Platicaron largo y tendido, Erika salió más reconfortada, Natalia la acompañaría al Bar Zanzibar el próximo sábado. Incluso le menciono que lo conocía al ser uno de los lupanares de mayor éxito en la ciudad de la clase media “congalera”. Su concurrencia era de personajes que muy poco sabrían de la existencia de Erika al no tener referencias de la clase alta. Aunque para mayor seguridad se disfrazaría (de hecho Don José le anunció que le enviaría un paquete con la vestimenta que quería vistiera en dicha ocasión, ella no podría escoger, era un mandato) y Natalia estaría cerca de ella para ver en qué momento podrían entrar en acción. Habían urdido un interesante plan de defensa para la adinerada mujer que no quería dar su brazo a  torcer con el suegro.
Reconocía que le había prodigado mucho placer, pero por ningún motivo quería caer en sus garras. Incluso, Natalia  le hablo por celular a un amigo suyo de Monterrey, experto en computadoras y todo lo relacionado a sistemas electrónicos que incluía la filmación, llamado Armando. Cosa curiosa, le comento que su amigo también conocía muy bien el lugar ya que incluso hace como tres semanas atrás tuvo una situación muy interesante en dicho congal, agenciándose a su nueva novia, una mujer casada, le decía que era bellísima llamada Cristina. También esa mujer los acompañaría, ya que dentro del plan podría ser de utilidad el contar con su presencia y conocimientos del sitio. Solo le pedía, que consiguiera un hombre fuerte, por si existía la necesidad de entrar al quite. Viendo por la ventana, Natalia, le pregunto: Oye, manita, ¿Y ese hombretón tan guapo de allá fuera? Mira insistentemente hacia acá…Ah…es Esteban, mi guardaespaldas…Ufff, preséntalo, chulita, está  buenísimo, el cabrón…oye él podría ser de bastante ayuda a lo que pienso podemos hacer.
Erika que en ese momento estaba pensando en la conversación que escucho en el velorio de Roger, casi brinca de la silla cuando escucho el nombre de Cristina, hecho que solo acrecentó en ella el deseo de que le  hubiera gustado saber quiénes eran esas mujeres y cual habría sido su experiencia en el citado bar. Seria coincidencia, pensó…
Al despedirse, ya que se verían hasta el mencionado día, Natalia lanzó su as escondido, en el sentido de querer tener un “agasajo completo” con su amiga, pero esta desistió amablemente.
Bueno chulis, ya sabes que si quieres calmar tus ansías de novillera, yo estoy puesto..oyetelo, puesto, en masculino, ehhhh para darte por ese cuerpito que te cargas, para que sin que nadie se diera cuenta darle un buen agasaje a las suculentas nalgas de la hembra cuando se abrazaron.
Ayyy, amigaaaa, no tengo mente para eso ahorita…
Por el instante, su concentración estaba en la pena que le dejaba el hecho de haberse encamado con Rodrigo y del inminente chantaje que su suegro se cobraría el fin de semana. Sus sentimientos eran muy encontrados, estaba a punto de darlas y todo por calentona, por no haberse sabido controlar. En el caso de Rodrigo, este insistió en que entendía lo que había pasado, sin embargo, no dejaba de sentir vergüenza.
La semana transcurría lenta, anodina, en la reunión con las amigas, ni siquiera ponía atención a los comentarios subidos de tono, sobre todo de Clara, en relación a su guardaespaldas Esteban.
El jueves, con Tío Alberto fueron de compras para renovar el guarda ropa, en esta ocasión la vestimenta sin dejar de ser elegante, si era más atrevida que la de la otra ocasión, aunque solo visitaron una sola tienda y muy rápidamente opto por las compras, como dándole el avión a su viejo pariente político.
A tal efecto, como estaba acompañada de él, además de que  casualmente a Esteban su marido lo había requerido, ya que el fin de semana completo se iría de viaje de negocios,   aprovecho para ingeniárselas con su regordete familiar para quedarse un instante a solas, necesitaba ordenar sus pensamientos, estaba a punto de dar un paso difícil dentro de dos días, no sabía cómo reaccionaría ante el suegro, tenía que ir, no le quedaba de otra, la tenía bien agarrada para perjudicarla sobremanera, su  mundo se derrumbaría, decidió tomarse un café a solas  en un pequeño lugarcito de ese inmenso centro comercial de lujo. Apenas eran las once y quince, se había despachado rápido al Tío Alberto, sus hijos estaban fuera de la ciudad por motivos escolares y regresaban hasta el domingo por la noche, así que como decía el novelista brasileño Paulo Coelho: “Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla”, aunque ahora  parecía que todo el universo conspiraba pero en su contra  para ser enculada por su padre político.
No sabiendo que hacer, y al ver que varios hombres la miraban con insistencia y sin querer saber nada de ellos, recordó que la hermana de Roger le había dado las llaves de la casa del fallecido para solicitarte que en la primera oportunidad que tuviera fuera a darle una vuelta y ver que todo estuviera en orden. La hermana estaba demostrado ser una buena mujer y muy discreta. En su celular busco la dirección y ruta apropiadas para dirigirse a esa añorada casita de su querido y poco duradero amor. Además recién, en la noche anterior su suegro le hizo llegar un paquete regalo en donde seguramente venían las indicaciones y vestimenta que tendría que ocupar ya dentro de dos días. El tiempo se le hacía eterno. Parecía buena idea ir a la casa de Roger y a solas calmar un poco su congoja y pesadumbre por la inminente entrada a las estadísticas de las mujeres infieles que Don José se ha pasado por las armas. Lo peor que presentía, es que sabía que al final le gustaría, hasta llego a maldecir por la muerte de Roger, de no haber pasado eso, seguramente él la podría ayudarla a salir de esto.
Al parecer su único apoyo sería Natalia, pero su desenfado y la naturalidad con que tomaba las cosas no le inspiraban confianza alguna de poder evitar lo del sábado. Tendría que ver que vestimenta le mandaba el viejo, pero ya se imaginaba que sería el de una piruja cualquiera. Dios mío, murmuraba para sí, sabía que se venía un evento difícil.
Sin más se enfilo en su auto para dirigirse a la casa de Roger, cuidando de tener a la mano la lata de spray de defensa en caso de recibir ataque alguno, iría prevenida, ya sabía que el peligro podría surgir de cualquier lado.
Sin mayor contratiempo llego, no sin antes pasar dos retenes. Uno de militares y otro de policías estatales…Carajo, tanta exhibición de poder y nunca agarran a nadie, además de que se sabe que existen bajas con ellos y nada de los criminales, no se ve por donde se componga esto. Ahora la noticia era la detención de la corrupta, odiada y desagradable Maestra Gordillo, a ver cuando llegaba otra “bomba mediática” para aletargar al pueblo.
Su amiga Marisa que visitaba Torreón seguido, también le comentaba que la Comarca Lagunera estaba hasta peor que Monterrey y lo curioso es que la gente de aquí pensaba que el lugar ya no podía ponerse más mal de lo que ya estaba y al parecer si había otra ciudad cercana peor que esto,,,ufff…malditos fueron los que provocaron la muerte de mi Roger…Ahora estaban diciendo que habían detenido 21 personas en la Laguna, presuntos culpables de todos los desmanes que se daban, habría que ver qué pasaba en los siguientes días.
Llego a la casa, acciono el portón automático, pequeña la casa pero con todo el confort del mundo, eso ya lo sabía. Bajo de inmediato y se sorprendió…parecía que no había pasado nada en ella, todo lucía limpio,  ordenado. Solo el Cross Fox que tenía Roger sabía se lo había regalado a Rodri, ya que en la carta que dejo en caso de fallecer decía con claridad que solo a él le dejaría el auto…por supuesto que la buena mujer de la hermana así lo cumplió. El espacio del garaje sin embargo daba para dos autos…vio visibles huellas de que había sido usado…quizás el hijo soltero de 26 o 27 años de Roger venía de visitaba y dejaba todo así de impecable.
También vio que incluso el refrigerador y la cocina estaban surtidas.
Tenía un poco de hambre así que decidió prepararse algo ligero y tomarse un trago de tequila, acto seguido subió a la recamara con el paquete que el suegro le envío y con la poca ropa que llegó a comprarse. Acciono el equipo de música, decidió que como en aquella ocasión en que por primera vez convivio como mujer completa en el terreno de los actos amatorios de la cama, fuera el azar quien fuera seleccionando las piezas que se escucharían en esa bonita estancia.
En otra jugarreta del al parecer cruel destino empezó a escuchar:
Yo sufro lo indecible si tú entristeces,
no quiero que la duda te haga llorar,
hemos jurado amarnos hasta la muerte
y si los muertos aman,
después de muertos amarnos más.
Si yo muero primero, es tu promesa,
sobre de mi cadaver dejar caer
todo el llanto que brote de tu tristeza
y que todos se enteren de tu querer…
Carambas lo que menos pensaba escuchar, aunque la canción “Nuestro Juramento” era bellísima como que no era la apropiada para este momento, pero bueno, en fin…puso el paquete regalo del suegro sobre la cama.
Al abrir el paquete, no pudo evitar estremecerse, era un conjunto rojo de mini bikini y brasier que seguramente no dejarían casi nada a la imaginación. Un minivestido negro con generoso escote y bordeados en plateado, así como medias, ligueros, zapatillas altísimas completaban el por decir así, ajuar…también un sobre en donde encontró una especie de audífono para sus oídos con un pequeño aparatito, venía la dirección del Bar…el viejo era sabio, le comentaba que tendría que llegar por sus propios medios, a Esteban lo tendría ocupado enviándolo con su marido al viaje, así que su idea de pedir apoyo a este se derrumbaba, tendría que ingeniárselas para ver donde encontraba al hombre fuerte que le solicito Natalia o en su defecto hablarle para que ella buscará e involucrará a alguien más, si de por sí ya estaría esta, con el tal amigo Armando y su novia casada Cristina…no abrigaba esperanza alguna de tener éxito en evitar que el suegro se saliera con la suya, de recordar se le humedecía la vagina, ya que en el fondo había gozado de los dos escarceos anteriores con el padre de su marido, estaba excitadísima, el encuentro con Rodri lo único que logro es un sentimiento de vergüenza, pero más allá de ello, un avivamiento como hoguera que no se apaga de sus ansías de mujer, de sentir, de coger, de vibrar, de ayuntarse con un verdadero hombre y no con un remedo en este tema como lo es su esposo Carlos.
Un viejo cantante suponía, ya que no supo quién era, cantaba con una claridad “Te odio y te quiero”…otra vez todo parecía recordarle su situación actual. Al verificar en el equipo vio que se llamaba Julio Jaramillo. Nada que ver con los actuales, la voz era nítida y hermosa. Se acordó cuando en el DF fue al Auditorio Nacional a ver a Luis Miguel y como no entendía a las mujeres que enloquecían, cuando incluso en varias canciones no se entendía lo que estaba cantando.
Suspirando fuertemente, y apurando el trago que tenía en la mano, solía tomar muy ligero, nada del otro mundo,  pero ahora con todo esto, y con apenas un trago en la breve comida y el que sorbía lentamente, todo lo veía nublado…sin más se vistió. Su coquetería innata, no resistió el hecho de maquillarse de una manera más a tono con la vestimenta. Al verse al espejo, debió reconocerse a sí misma como otra mujer, se veía mucho más sensual, más alta, muy diferente, mucho mejor que la primera vez que estuvo con Roger, en donde vivió de todo en menos de un día. Para el sábado claro que se pondría peluca, no quería arriesgar su ya de por si precaria situación, pudiendo dar pie a que alguien la reconociera. Se paseaba delante del espejo coquetamente.
Su calentura subía de tono, en definitiva tendría que hacerse justicia por su propia mano…sus manos recorrían sus senos, los estrujaban y se detenían en su rajadura, jugueteando sabrosamente en esa intimidad vibrante que ya palpitaba…su cara de momento se ponía rosada, casi roja, sus sensaciones se estaban elevando…el olor, la limpieza del cuarto, el casi aislamiento del mundo de afuera y sobre todo la música contribuían a ese estado de cachondez y eroticidad elevadas.
La imagen que veía en el espejo era increíblemente sensual, erótica, evidentemente sexual y caliente,  se dio miedo a sí misma, sabía que se podía encender en cualquier momento y con cualquiera que supiera del arte de coger como Dios manda. Sin embargo, la educación recibida y sus principios humanos le indicaban que no podía convertirse en una cualquiera, en una puta más.
El mismo miedo que sintió cuando por primera vez vio a su amiga en el DF copulando como animal salvaje con un casi desconocido, la primera y segunda vez que se dejó manosear y perrear en el metro de dicha ciudad, llegando incluso al orgasmo.
La vez que dejó mamar un poquito en su vaina al pobre policía de la estación, miedo que sintió al agasajarse, fajarse, besarse, magrearse, y mamar el pene de su “amiga” Natalia, en donde también supo de la cúspide del orgasmo.
Los orgasmos provocados por su suegro, muy a su pesar tenía que reconocer que la había sabido calentar, cuando su Tío Alberto también casi se la coge y que llorando suplico por clemencia. Cuando el negro Luis en Veracruz estuvo a punto de mancillarla…todo esto y los últimos sueños se le revelaron a la inteligente, cerebral, pero cachonda Erika. Al fin era una mujer que había gozado aún a su edad muy poco de los placeres de la carne. Sin más se soltó a llorar de una manera desconsolada que cualquier ser humano que hubiera visto en esa cama donde ella estaba ahora sentadita, la hubiera cobijado sin más ni más.
En eso estaba, cuando sintió escalofríos y un miedo de muerte cuando se dio cuenta  que alguien la abrazaba…Juan Gabriel cantaba ahora:
NECESITO UN BUEN AMOR
PORQUE YA NO AGUANTO MAS
VEO LA VIDA CON DOLOR
QUÍTENME ESTA SOLEDAD.
NECESITO QUE ALGUIEN ME HAGA COMPAÑÍA
YA NO QUIERO NOCHES QUE SON DE AGONIA
YO NO TENGO NADA, NADIE TODAVIA
Y YO NECESITO QUE ALGUIEN ME REVIVA? ESCUCHEN.
AY QUE SOLEDAD, AY QUE SOLEDAD
AY QUE SOLEDAD, AY QUE SOLEDAD
No había escuchado ningún ruido ni nada parecido, la puerta de la habitación estaba abierta como la había dejado, cuando tuvo que casi brincar para separarse del abrazo que le daba, quien más…el Negro Luis que no atinaba a decir palabra alguna.
Pero, pero, ¿qué haces aquí?…poniéndose de pie y de alguna manera taparse parte del busto y de las piernas, ya que de inmediato se sintió casi desnuda ante ese hombretón que solo llevaba una trusa ajustada, estando desnudo del resto de su cuerpo.
El negro Luis ya llevaba tiempo observando a la mujer vestirse y pasearse delante del espejo, había entrado de manera sigilosa sin que ella se percatara y ya se había agasajado cuando se desvistió, maquillo y vistió, cuando posaba naturalmente frente al espejo
Al ser época de calor, el negro llego por la puerta principal en donde entraba como Pedro por su casa, ya que desde que fue corrido de la residencia de los Treviño Garza se fue a vivir a esta casa, a sabiendas de que estaba inhabitada. No se percató de que hubiera alguien hasta que escucho la música que se escuchaba en la parte alta de la casa. Para cuando se dio cuenta, él ya se había casi desnudado, ya que le agradaba andar así por la casa.
El aludido Luis solo atino a murmurar casi en un susurro raro para su tamaño: Negro, solo sabe que eres una mujer infeliz, triste por tu hombre muerto ya y que está necesitada de varón…
¿Qué, qué quieres?
Negro solo sabe que te puede hacer feliz el tiempo que quieras, Negro sabe que estabas gozando las otras veces…ahora lo que necesitas es una buena cogida que Negro te va a dar…poniendo su mano en su duro y grande paquete
Pero, ¿qué piensas hacer?
Negro solo pensar que tú debes decidir, a Negro realmente no le gusta forzar nada, si lo tuvo que hacer fue porque tú también provocaste…acuérdate como hacías en el bar del pueblo y la cabaña y como te paseabas por donde andaba en tu casa…Negro no saber mucho de cosas de mujeres, pero si entiende que yo gustarte y mucho…Negro nunca ha presumido en su pueblo a cuantas mujeres ha hecho feliz, Negro nunca ha usado la fuerza, solo contigo   ser la primera vez…es que eres una diosa y el diablo al mismo tiempo…
Erika, estaba aturdida, ciertamente le provocaba nerviosismo el hombre y más que se encontraba casi desnuda, el minivestido era eso, un minivestido de toda una señora piruja…
Por un momento hubo un silencio fuerte entre los dos…el aire se podía cortar con un machete de ser necesario.
No, no , no yo no quiero…de donde sacas todo esto…Erika bajo la mirada, le turbaba el dorso musculoso, esos brazos fuertes que ya la habían cargado, sobre todo ese miembro viril que ya estaba en firmes formando un tremendo bulto en la entrepierna de Luis.
Erika empezó a sollozar, acto que fue aprovechado por la inercia bruta del hombretón que diligente fue hacia ella para abrazarla, ella sin más remedio y a pesar de las zapatillas se acuno en el hombre para empezar a sollozar quedito…
Es que no sé qué me pasa, estoy confundida y me duele pensar lo que me va a pasar el sábado…o que me quieras violaaarr…
Negro puede ayudarte, solo tienes que pedir, sé que no puedo volver con mi mujer, el domingo me regreso a mi pueblo, sabía que sería difícil que ella me aguantara, pero Negro no tiene la culpa, las mujeres me buscan y yo solo las hago felices…Negro no busca dañar a nadie, para en un acto natural de calidez acariciar el suave cabello de la rubia, así como sus mejillas…la caricia venida de una mano ruda y grande fue como una descarga eléctrica fulminante que derribo los pocos muros de contención que la mujer libraba en su mente y en su alma.
Negro saber que tu ser una verdadera hembra en celo, eso sí lo sabe, Negro sabe que ahora si no te podrás salvar de una buena cogida, conocerás verdadero macho, hasta tu hombre muerto vas olvidar…pero tú tienes que pedir..
Negro no quiso lastimar muchacho en tu casa, me cae bien, vi que venía mi mujer y no quise armar más escándalo, pero fácilmente podía haber lastimado a Rodrigo, pero él me ayudo a encontrar trabajo y yo ser agradecido.
Negro sabe que cuando toma se pone un poquito loco como el otro día, pierde, por eso no toma seguido y esta fuerte como toro, para haciendo gala de ello, cargarla de las nalgas cómo se dice “de cartón de cerveza” y darle un giro completo de 360 ° en el aire y atraparla con agilidad pasmosa.
A Erika le sorprendió la seguridad con que ese rudo e ignorante le decía esto último, así como su pequeña demostración de fuerza.
El hombre fue un poco más, en su ignorancia, realmente entendía la naturaleza femenina al estar ya con bastantes mujeres en su haber, además de que era cierto que por su potencia sexual y fama, eran ellas las que lo buscaban, se trataba de un hombre rudo, pero sincero: Negro decirte que no debes preocuparte, ser muy limpio, ya el domingo me regreso, no molestarte nunca más, pero si tú me pides la luna, voy hasta allá y te la bajo. Por ti si puedo hacer lo que quieras…sé que tu marido verdadero nunca te ha atendido como debe ser. Negro estar loco por ti, eres una diosa blanca, nunca ha tenido una mujer como tu…puras negras como yo, mujeres de pueblo…sobando ya fuerte las nalgas de la mujer.
Otra vez a Erika se le vino una frase de unos de sus autores favoritos, Paulo Coelho:”Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia”.
Erika pensaba y pensaba, pero también se repegaba más y más a ese musculoso hombre, su olor a macho encendido, la fuerza con que sentía el bichote que se cargaba le resultaba placentero y halagador en medio justo de su rajadura íntima. Las caricias, más que caricias, amasamientos que las manotas hacían en su culo le empezaban a dar calor. La combinación de rudeza y aspereza de las manos, con un intento de ternura la sobrecogían.
Sentía las palpitaciones de él y las suyas propias. Sin querer también empezaba a acariciar con sus manos los brazos y hombros fuertes. Nunca había sido abrazada por un hombre tan fuerte y más alto que ella, salvo con su suegro, pero el Negro era como de su edad y estaba muy firme, a diferencia de Don José, que a pesar de ser muy fuerte, si se le notaba y sentía la edad que tenía. Rodri tenía un cuerpo delgado, de casi adolescente aún. No podía evitar comparar. Su difunto hombre era alto, pero delgado y musculoso, este negro no, era un hombre super fornido, sin llegar a la exageración, que sabemos le choca a la mujer, era una musculatura bien proporcionada. Hasta eso, el hombre en realidad no era feo, tenía los rasgos africoides, pero muy bien definidos, se podía decir que hasta podía pasar por guapo en su estilo. De alguna manera hasta se parecía al actor estadounidense de color Denzel Washington. La mujer era coherente con su personalidad, su perfil y sus principios. En su mente todo eso entraba en juego: analizaba y comparaba. Su inclinación estética no podía evitar dejar de hacer analogía. Luis no era feo ciertamente, simplemente era de otro color, más alto y muy fuerte. Erika ya solo musitaba quedito…no, no, esto no está bien…pero seguía repegada al hombretón y sus manitas acariciaban pecho y brazos. 
Erika quería dar el paso, estaba totalmente consciente, sabía que el sexo era una droga poderosa, su adrenalina ya estaba al cien, sintió como su cara estaba roja de la vergüenza de reconocer que necesitaba macho y que otra vez el destino le ponía en charola de plata la ocasión. Entendía los argumentos del veracruzano, hasta le parecieron muy atinados, en realidad ella casi no había hablado, pero como era posible, que se estuviera dejando atrapar por las artimañas de ese hombre muy diferente a los que ha conocido hasta entonces.
Recordó a un compañero de clases de clase baja, por cierto, también veracruzano que al ser becado en el Tec fue muy mal tratado por sus gruñones y vigilantes hermanos cuando busco e intento acercarse a ella en esa época de la Universidad. Otra vez su maestro preferido en el Tec, el Profe Raymundo se le vino a la mente, cuando le decía que a una verdadera mujer se le conocía en sus decisiones, en el nivel de conocimiento que tenía de todo tipo de personas. Debía reconocer que le era sumamente atractivo el hombre y que sus explicaciones de su proceder pasado la estaban convenciendo de su honestidad.
Para reforzar las  caricias ya subidas de tono del Negro Luis, la canción “Sinceridad” que se escuchaba acabo por derrumbar como un tsunami arrasa un pueblo costero, las pocas dudas que la mujer albergaba. Al parecer el azar junto los llamados boleros, ya que ahora Marco Antonio Muñiz le acabo por despertar esa libido de mujer plena, extensa, cósmica y ciertamente sexual:
Ven a mi vida con amor,
qué no pienso nunca en nadie más que en ti,
ven te lo ruego por favor te adoraré
¡Cómo me falta tu calor!,
si un instante separado estoy de ti;
ven te lo ruego por favor, que esperándote estoy.
De inmediato Erika se abrazó con todo al negro y fue ella misma la que busco con su boca fundirse en un beso infiel, infernal, caliente, deseoso de experimentar nuevas y ya viejas pero poco transitadas sensaciones en su vida de treintona. No necesitaba hablar, fue muy claro el mensaje.
Erika ahora si sentía que crecía, aprendía  que ya había defendido mucho sus propias  mentiras y reticencias, sabía que ya no  se engañaría a si  misma o sufriría  por nimiedades, como el hecho de pensar que al ser infiel era culpable. Como todo buena mujer sabía que no debía culparse por ello, en todo caso, no había un hombre lo suficientemente hombre para evitar y ayudar a ello. Lo único que estaba haciendo era una elección, la elección de gozar como hembra en brama, como la puta que es en la cama. Al fin el hombre que la devoraba a besos, le había dado a elegir y ella había elegido que este la haría sentir bien…
Solo alcanzo a decir con una coqueta sonrisa: ¡Hazme sentir bien!, tal y como lo había soñado días atrás…no fue una pregunta, fue un imperativo, una casi orden.
Pero tampoco dejaría que sus propios errores se repetirían, sabía que al decidir darle las nalgas a este hombre, aprendería a buscar con sabiduría un buen hombre que la hiciera feliz como en su momento lo fue Roger, lo fue Rodri y seguramente lo sería este Luis. Con ello adquiría fuerzas para enfrentar a su suegro, al que si estaba dispuesto en no darle la razón y mucho menos el gusto de verla caer en sus manos, claro que no sería juguete de su colección.
Este cabrón ignorante con un discurso rudo, corto, pero efectivo la había convencido, y no habría marcha atrás en gozar con él por largo rato. Ya lo había decidido.
Respirando un poco agitada por esa comida de bocas que se dieron, No, No, No, espera, déjame quitarme esta ropa, no debo maltratarla y no quiero ni siquiera tener la molestia de tener que mandarla a arreglar, ya que el hombre ya la estrujaba y acariciaba por todas partes.
Separándose un poquito de él, y sin dejarlo de mirar a los ojos: Solo una cosa Negro, ni una palabra de esto a nadie, entiendes, ya soy una nueva mujer y no quiero problemas…además me vas a ayudar el sábado en un asuntito. Otra cosa, será la única vez, de alguna forma te estoy pagando por adelantado el servicio de ese sábado. Es mi elección.
El Negro al ver el cambio y conocedor innato de la esencia de la hembra, asintiendo con su cara: Tu mejor que nadie sabes quién soy y como soy, tú eres una mujer lista…solo te digo una cosa, te voy hacer bramar como una perra en celo, tus alaridos se escucharán, así que mejor súbele el volumen a la música, si no queremos tener molestia o que se asuste  la gente de afuera.
Estando así las cosas, el negro se empezó a bajar el mismo su trusa, dejando salir disparada como un resorte su enorme y fuerte víbora de carne sin hueso, mientras que Erika con un cuidadoso esmero se desprendía de toda su ropa ya sin pudor alguno…hasta el tequila y medio ya se le había bajado. Ahora solo quería vivir y sentir…
Ambos desnudos se vieron frente a frente…era de película, dos cuerpos perfectamente perfectos si vale la frase, contrastando, ella, blanca, él, negro, haciendo simetría, no hacía falta el que hablaran, sin más caminaron la corta distancia a encontrarse.
Así estando esta pareja alta y proporcionada, al promedio del país, de pie, desnudos por completos  y estando cara a cara, fue ella la que decidió el “arrancaaamoososs”…del juego amatorio.
La mujer ya no presta atención a la música, ahora está concentrada en ese hombre que esta frente a ella con una erección de super grado alto. Va a ser su primer hombre, de hecho, que es de edad similar a ella…los otros dos que cuentan: uno más viejo y otro muy joven…Carajo, en que cosas se pone a pensar la hembra en celo, sus comparaciones y análisis de siempre. Sería el cuarto en su record, aunque el primero no cuenta, solo la fecundo, pero nunca la ha hecho vibrar ni sentir mujer…alcanzo escuchar a Eydie Gorme con Los Panchos:” Si tuviera cuatro vidas, cuatro vidas serían para ti…”
Erika  trepa ágilmente a Luis por los hombros y abraza su cuerpo con las piernas. Luis toma a la rubia de sus turgentes y cálidas nalgas y la atrae a su cuerpo para penetrarla de un solo sopetón….Ahhhhhhh, cabrónnnnnnn, despacciiooooo, bruuutoooooo, ayyyyyy.
El abrazo total es parte de un sexo pasional y creativo, donde el contacto corporal es muy completo. La fuerza extrema de Luis, hace que la mujer se empiece a bambolear como un péndulo, un remolino que de inmediato empieza a machacar esa gran verga que le entra y sale de su humedecida vaina que ya escurre copiosamente. En sus sueños, su intuición de mujer divina había pronosticado que solo ese hombre la podía hacer como quisiera…ahhhhh, de forma rápida le llegaron los placeres de lava hirviente, de ríos de color purpura que le recorrían toda su bella anatomía.
El ritmo del coito era descomunal, violento, frenético…aún así la mujer percibe a la afamada Gloria Lasso cantando “Bésame con frenesí…” Luis imprime de dos maneras el acoplamiento, el allanamiento, la cogida fenomenal que se ésta dando con una verdadera diosa de carne y hueso: de arriba hacia abajo y de atrás para adelante, haciendo que la intensidad de placer que ambos experimenten con cada opción sea de un premio Oscar.
Es una postura que no deja al negro cansado, pero ni por un momento,  por la fuerza que tiene, para Erika  mereció la pena su elección.
Graciasss Dioossss míoooo, alcanzaba a gritar la rubia…dando mentalmente gracias por haber conocido espécimen humano de poderío sexual.
Luis caminando se llegó hacia uno de los muros de la recamara para ayudarse apoyándose en la pared, con lo cual sus embestidas adquirieron mayor velocidad, intensidad, así como la combinación de la disminución para pasar a un ingreso de su virilidad lento, pero firme y seguro a esa funda femenina que se amoldo al 100 % a su grosor y tamaño….Uffff….hummmm, los gemidos de su mujer eran también de una película XXX.
Más fuerza, provocaba más placer en la hermosa dama,  pero más por la intensidad mental y emocional que le pone Luis a su accionar…además los gemidos eróticos y frases que su mujer apareada le dice lo ponen a mil:
Ayyyyy, ayyy negrittotooo, que riccocoooooo, ppappppiittotootot, puedeees haceerr estttoo las veceeeess queee quierrassss
La mujer al primer round ya las estaba dando por completo, ya estaba pidiendo que se la surtiera para siempre, que fuera su macho, su querer, su quelite, su verga de cabecera…y es que el placer que daba ese duro miembro y la destreza con que la estaba manejando eran increíbles, fácilmente Luis podía trabajar de actor porno…
Palccc, plaaac, placcc, plaaccc, la mujer ya sudaba y realmente no se sentía manipulada con dificultades….ahhhhhh, ayyyyyy negrrrriiiitoo, ppapapappapiiitotootoo,,ricococoo, no parreesssss, mi rrrreyyyyyy…tuuu sisiisis sabbeessss…aajjjjjjhhhhhhhh
Ayyyyyy, hummmmm le llego su primer orgasmo de varios que tendría en esta su graduación máxima con alguien homólogo en estructura física y en edad…Luis seguía firmes, estaban así ya como veinte minutos…sin dejar de bombearla Luis virando se la llevo copulando a la cama.
Recostándola hasta eso con suavidad y como no queriéndola lastimar, ahora la bella y rica mujer rubia con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que el negro Luis le meta su  pene en su vagina para coquetamente colocar sus piernas en los hombros de él, que apoya sus manos en la suave cama para controlar a su antojo la copula infiel.
A muchas mujeres puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, la llamada “patitas al hombro” pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre las grandes y sabrosas nalgas de la caliente hembra y el clítoris comelón se encuentra presionado por la abertura de las piernas. Sin dificultad para ambos, gracias  a su atlético cuerpo, empiezan un mete-saca frenético, violento, virulento acompañados del ruido de sus propios cuerpos y fluidos…cerca de unos diez minutos bastaron para que la rica femenina estalle en otro glorioso y bastardo orgasmo. La mujer estaba haciendo catarsis tremenda, ya había llegado dos veces a la meta. Hummmmmm, queriiiidododoodd….fue lo que exhaló en un grito animal.
El negro tenía para largo, por lo que emitiendo gruñidos que no se entienden deja que su mujer permanezca desfallecida acostada boca arriba con las piernas abiertas y solo se las flexiona con sus grandes y toscas manos, haciendo que la hembra que ya jadeaba recuperándose  apoyara sus brazos detrás de los hombros, le eleva sus maravillosas caderas y la coloca para que ella misma se pose sobre las piernas flexionadas de él. Esta postura es la llamada “arco”.
El placer que Erika empieza a  recibir se centra en la penetración profunda y en la particularidad de sentir toda la zona vaginal y abdominal envuelta de la piel del hombre.
Plac, plac, plac, plac…al mismo tiempo combinado con las notas de: “reloj, no pierdas las horas…de Roberto Cantoral en la voz del trío  Los Panchos en dueto con el venezolano José Luis Rodríguez, “El Puma”…así como los cachondos gemiditos de la angelical voz de la rica Erika, su decisión estaba siendo ejecutada de manera sencilla por un rudo, pobre e ignorante pueblerino. Ella rica, rubia, blanca y educada; él, pobre, negro y sin educación académica alguna…como el agua y el aceite, solo que en este caso, si se estaban combinando a la perfección, ahora el Negrón metía sus dedos gruesos en el chiquito estrecho de su hembra…el cual succionaba cual si fuera aspiradora esa invasión.
Ayyyyyyy, ayyyyyy negritootoooo, ereees un tenttttónnn….dallellelee, dalleeee, másssss, queririiidoooo…calllmaaa, caaallmmmaaa..cambiememososs,,,estasss muy fuerteeeee, esperraaaa porrrr favvoorrrr…desapaaaciiiitoooooo, despaccciittooooo
Ahora ella se acuesta en el borde de la cama tal y como lo soñó la otra vez en su lujoso y amplio cuarto, solo que ahora tiende sus piernas flexionadas a un costado de su cuerpo, esto permite mantener su clítoris atrapado entre sus mejores aliados para llegar al preciado orgasmo: los labios vaginales.
Así, Erika ofrece su nalgatorio con su rosado orificio que ya palpita con el dedo gordo introducido de su amante en turno. Así la calenturienta mujer puede contraer y relajar toda su zona vaginal, mientras él la empieza a penetrar arrodillado frente a ella en su culote y tocando, magreando, estrujando, acariciando  sus pezones y pechos, en toda su extensión.
Un manjar de los dioses. Es la afamada postura del “tornillo”. Se requiere de condición física privilegiada, de flexibilidad, de cuerpos de dioses del sexo, y estos dos claro que lo son, y en exceso….ufffff….el calor de verano, el no accionar el clima, y su lujuria llevada al extremo hacen que  sus sudores se mezclen, parecía que estaban en un sauna.
El negro Luis se la seguía afilando, serruchando, copulando, cogiendo, culeando, sodomizando, y todos los adjetivos calificativos que le pudiéramos poner. Ningún hombre, de los dos que contaban le había aguantado este trote al mujerón, a la diosa rubia. Parecía que no se vendría nunca, ella estaba a punto de su tercer orgasmo…El hombre de hecho no musitaba palabra alguna, solo le daba y le daba, y ella extasiada, en suma, no se la estaba acabando….Yaaaaaa, miii reeeyyyy yaaaa veennnnteee,,,yyyaaa quierrrooo tu lechheeee , mi amoorrrr, yaaaaaa…ufffff….estallo el tercer gol, la tercera estocada. Los ricos cero, los pobres tres, pudiera haber sido un titular para la faena que se estaba dando en la cama de Roger, Erika y el Negro Luis.
En estas poses, el ritmo lo imprimía este semental, por lo que casi en un gruñido con voz media, le dice: Chiquittaaa, casiii llegoooo, eresss magnifica, simplemente la mejor mujer que Dios me ha dado, matate tú a gusto, para salirse de su apreciada funda e irse a sentar en la alfombra limpia que estaba al pie de la cama con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas.
Estando así sentado su pene parecía un periscopio, gateando la hambrienta Erika va tras su verga para empezar a lamerla, a chuparla, a hacerle una felación, tal y como se la hizo el otro día en su pueblo de Veracruz y tal y como se la hizo a Rodrigo en su cuarto.
Pero solo fue un instante breve, ambos querían llegar a lo que habían decidido: coger como animales, como burros en primavera, como animales que saben están en peligro de extinción.
Estando así sentado, Luis recibe al mujerón, a esa estatua de carne humana viva
perfecta que se hace penetrar acomodándose en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco. El presiona con las rodillas el cuerpo de ella, la atrae hacia el suyo provocando el vaivén de ambos aprovechando para lamer, besar y chupar  los pechos que están a la altura de su rostro.
Pero ahora es ella la que con su buena condición físico-atlética es la que se está penetrando, es con fuerza y precisión, ayuda el largo del pene que la profana, ciertamente, es ella la que se está matando a puro gusto, a base de puro bien, de buen coger, de buen sexo, de uno de los placeres terrenales más preciados…ufffff, de lo que se estaba perdiendo, este acto consumaba su noche de graduación, en definitiva ya era una maestra, la vinculación teoría-práctica llegaba a una nota alta, ya no era una asignatura pendiente para ella, mucho menos para él, que se estaba dando un banquete, viendo como esa diosa se le bamboleaba, como tenía los ojos semi cerrados, como goteaba salivita de esos rojos labios, como su pelo se le emarañaba en su bello rostro, no dejaba de mirarlo como perra agradecida a su amo, hummmmm, hummmm, ayyyy, además nunca había escuchado una voz tan tierna y lujoriosa a la vez, simplemente de escucharla, sentía el Negro Luis que ya estaba por venirse….lo sentía….por lo que por primera vez empezó a hablar: negriiiitaaaa, ersssss unaaa diossaaaaa, hummmm, hummmm sus gemidos ya se mezclaban, ahora la canción era una de la época disco de los 70´s: Gloria, gloriaa, cantas en el aire…..
Gloria es la que sentían los dos, una sensación única que recuerda el tierno ir y venir de las hamacas de la infancia, de la hamaca de su querido Roger en el pueblito de Veracruz en donde también se la beneficio en una hamaca, ese recuerdo le despertó el agradecimiento de que gracias a él conocía ahora a este hombretón que simplemente le estaba dando el mejor sexo de su vida…hummmm, hummmmm, yyayyyayayyaa, yayyaaaaa Erika sintió la Gloria tal y como la canción repetía una y otra vez, sus sensaciones eran escalofriantes, le recorrían cada poro de su ser, fue un orgasmo de Gloria….a tal efecto, Luis seguía muy firme aunque ya con visibles huellas de cansancio, pero por ningún motivo se quejaba, o daba signos de decaer…quería seguir disfrutando, era su oportunidad.
Al dejarse de bambolear y penetrar Erika, acaricio tiernamente la cabeza de ese hombre que la estaba haciendo sentir muy bien, para que parándose invitarlo en un mudo lenguaje a seguirla a la cama, abrazándose a él, caminaron cual si fueran novios de nueva cuenta hacia el tálamo nupcial de esa ya noche.
Erika estaba consciente de que Luis ya estaba a punto de venirse, ya que sentía entre sus dedos el líquido preseminal, por lo se decidió por una opción más relajada para ambos. Esto va para largo, por lo que también tomo la decisión de que la volviera a encular, al no ir prevenida no quería tener problemas con un posible embarazo…aún dentro de su calentura, era una mujer prevenida y cerebral.
De tal manera que se acostó, tal y como estaba, toda encueradita con las piernas juntas y recogidas de costado y relaja su cabeza hacia atrás, es decir, estaba adoptando la postura de “cucharita”, se viró y con una sonrisa maliciosa decirle, Te acuerdas, negrito, la otra vez estuviste a punto de cogerme, quieres saber la verdad, muchas veces he pensado que en el fondo si quería que me encularas, bueno ahora es una realidad para ti y para mí, así que dale papito, ahora si soy toda tuya, dale, encúlame, entiérrame esa cosota que tienes, para que siendo ella la que tomando ese viborón con su manita se lo fuera enterrando poco a poco en sus nalgas, hummmm, ayyyyyy  gime. Entendido el nuevo juego, enterrado ya parte de la verga de Luis en esas grandes montañas de carne blanca humana, es ella la que  se abre  con una de sus manos un poco más para que él la penetre por completo una vez más  por su ano.
Los movimientos deben ser suaves y coordinados y la penetración lenta y profunda: ambos cuerpos se amoldan como dos piezas perfectas de un rompecabezas… Esta pose de la cucharita también conocida como “El molde” es ideal para ellos que ya acostados se acompasan en el mete-saca, por momentos es él quien imprime esos movimientos de suaves a fuertes, por momentos es ella quien accionando su cintura y nalgatorio cual si fuera bailarina de hawaiano quien logra meterse esa virilidad fuerte, dura y grande, además de sentir como le entraba a placer, se causaba la fricción de su ardido clítoris, las piernas juntas logran este efecto tan placentero, al estar ella en mejor condición que él ya que Luis fue el que llevo en gran parte el esfuerzo en los anteriores escarceos, se deja querer, para lo cual se acuesta cómodamente entregando su placer a la voluntad de la alta mujer que se da unos repegones y reculadas tremendas, una vez más sus gemidos le enervan hasta el máximo.
Aprovechar este juego de sometimiento masculino puede ser un estimulante total para ambos, para ella porque se estaba dando un gustazo, para él también, así que estuvieron otro buen rato culeando de esta manera, plac, plac, plac, plac, los sonidos que hacían las nalgas de ella sobre las ingles de él eran ya fuertísimas, la fuerza que imprimía Erika era de campeonato, sus gemidos ya eran francamente escandalosos, sus frases ya eran de una entrega total, alcanzo a escuchar las notas de la canción “Entrega Total”….ufff….todo coincidía a las maravillas, hummmm, hummmm, ayyyyy, ayyyyyyy…ambos llegaron al mismo tiempo al orgasmo, la venida de Luis fue copiosa al ser la primera, hasta escurría de las nalgotas de la mujer, ni se diga de ella, que emanaba fluidos de ano y vagina,  uufff ambos cayeron rendidos y así abrazaditos se quedaron dormidos largo rato.
La mujer ya había decidido desde casi el inicio que se quedaría toda la noche y hasta el viernes se iría, por lo que cerca de las 3 am del viernes en un acto natural de espontanea similitud ambos volvieron a despertar para iniciar de nueva cuenta:
Ahora fue de todo, mamada entre ambos, llegando a realizar un sabroso 69, experiencia
que por primera vez probaba la rubia.
Largo tiempo cogieron como los perros: en la cama y en el suelo. Ya ella en cuatro patas, ya de pie y él atrás de ella dándole para sus tunas de una forma increíble.
También experimentaron la que había soñado Erika, ella encima de él estando de frente y también  de espaldas, se la volvió a coger cargada, repitieron la de cuchara, en suma estuvieron copulando hasta cerca de las 6 de la mañana, cuando ambos ya exhaustos volvieron a dormir otro rato más. Todavía la regadera fue testigo, al igual que ese infernal cuarto de los gemidos, sollozos, frases cachondisimas, arremetidas que esos dos se dieron, una y otra vez, Erika le suplico, le pidió, gimió como una gata en celo que podía hacer con ella lo que le viniera en gana, que la podía buscar cuando quisiera, es más hasta dejo que se viniera dentro de ella, ya que alcanzo a atisbar que podría tomarse la píldora de un día después.
Más tarde por la mañana de ese viernes,  ya calmados del trajín tarde-noche del jueves y madrugada de ese día y platicando como viejos amigos, la mujer desnuda recostada en el hombre, le dice: Bueno, Luis te espero en el Zanzibar, no nos podemos hablar, lleva esta libreta para poder apuntar…ahí te indicare a Natalia y ella a Armando y Cristina. Me tengo que ir, cuídate, dándole un beso cariñoso de puntita en la boca…al arreglarse vio visibles huellas del maratónico escenario sexual que aconteció. Sonriendo, se dijo: nada que una buena comida y descanso de aquí a mañana se pueda arreglar. El sábado era el día en que enfrentaría la inminente cogida de su suegro: ni en sus más remotos sueños, se hubiera imaginado que llegaría  a ese evento, super cogida y satisfecha, hummm, como que me está gustando ser putita….y se asustó de sus sentimientos y pensamientos…hasta sintió como se le volvía a humedecer la entrepierna: carajo, la tenía muy atrasada por lo visto, en pocos días ya se había mandado, encamado y disfrutado: primero con un joven hombre inexperto pero intuitivo y de rápido aprendizaje y el otro de su edad, muy corrido en esos lares.
La imagen que le devolvía el espejo de ese baño de un OXXO cercano al Zanzibar estremeció profundamente a la mujer. De algo estaba segura, ese sábado o el domingo volvería a tener sexo, lo llegaba incluso hasta oler, lo presentía en el fondo de sus pezones ya erectos y vagina humedecida.
Lo más probable es que daría un paso para ya convertirse en toda una redomada puta. En una mujer que en el fondo deseaba comprobar si lo que se decía del suegro era verdad, que era un auténtico garañón. Sonriendo con un dejo de nostalgia, se dijo a si misma: En fin, solo se vive una vez, ya me gusto y qué más da si es Don José u otro el que me haga gozar como me merezco…pero no, Don José, no….él, no…yo tengo que escoger.
Por un instante su mente le mando la señal de empatía hacia sus amigas Marisa, Clara y Susana, al entender porque se encamaban y buscaban macho cada que podían, al fin las entendía un tanto, aunque no justificaba, salvo en el caso de la primera, el que fueran muy “busconas” o declaradamente putas…no ella no caería en eso: de ir brincando de cama en cama y de hombre en hombre, era lo suficiente mujer en toda la extensión de la palabra, como para buscarse un buen hombre, que fuera quien la llenará en ese aspecto, era hora de dejar ir a Roger de su ser, y buscar un nuevo “amante”, el concepto no dejo de intimidarla y de que empezará a temblar, hasta la piel se le puso “chinita”. Sería ese hombre Don José…su piel se puso aún más sensible al aire fresco de la casi ya noche.
Saliendo, recibió un chiflido de un jovenzuelo que compraba en el expendio…el despachador, no pudo evitar: “Mammacccitta, si quieres te doy mi quincena”.
Al subirse a su auto, otro tipo, parecido a un indigente le alcanzo a gritar: “Si como lo meneas, lo bates, a que rico chocolate….mamiiittaaa, te comoooo enterrraa”.
Erika sonreía como disculpando a esos lobos hambrientos de carne humana de primera, ella lo era y con creces. Se dirigió al famoso y citado Bar Zanzibar: será algo parecido al Le Barón, pensó y empezaba a comparar…
 
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