Parte 3.
¿Qué va ser de mi vida? ¿Dios, ayúdame? Rogaba Erika.
Erika intento que su esposo se la cogiera como dios manda. No hay mayor detalle que relatar. Es triste cuando alguien que te quiere pide ayuda y no se la dan. Carlos en definitiva si era un ser asexual.
Erika tomo una primera decisión, no se quedaría con las ganas de probar, de sentir, de experimentar lo que es ser mujer en toda la extensión de la palabra S E X O.
Al ser analítica, intensa en lo que hacía empezó a ponderar sus opciones. ¿Quién sería el afortunado elegido? Que lejos estaba la rubia de saber que ella no elegiría en esta ocasión…y en otras tantas más.
En definitiva no quería saber nada de Don José, sabe que si se deja manipular por este, su vida se convertirá en un infierno, en un hazme reír para los demás, no quería darle el gusto a las hipócritas de Clara y Susana. Con el resto de la pandilla, no sabía a qué atenerse. Lo odiaba por la forma en que trataba a su marido, al que por ningún motivo quería darle más sinsabores. Le causaba repulsión el hecho de haber sabido más de la vida del supuesto hombre de bien…ya que se encargó de investigar a fondo lo que se decía de él. Además, no creía que fuera un superdotado en la cama, pensaba que eso eran fantasías (que lejos estaba la rubia de saber que eso no era verdad, el viejo era un tigre en las artes amatorias).
Dudaba de Rodrí, …dudas en el sentido de que podría ser discreto en su inmadurez, pero en realidad no quería dar pie en su círculo cercano a que la descubrieran. Además como podría ella tener una relación duradera con él, se iría a estudiar y no quería ser causa de su perdición, lo podría poner en peligro si Don José se llegará a enterar de que ese chavo se la hubiera beneficiado…en definitiva, tampoco era opción.
Tío Alberto le caía bien, pero no le causaba deseo, es verdad que el viejo experto la supo calentar, pero no se veía en brazos de él, además el viejo al igual que Don José le podían contagiar algo (recordemos que Erika está orientada a lo estético, pulcro, limpio) al ser tan activo en su vida sexual.
Nadie de los otros buitres le agradaba, llego a la conclusión de que no podría ser alguien de su círculo próximo ya que podría ser descubierta y quería lograr todo: satisfacerse y que nadie lo supiera.
Tiene que ser alguien de la ciudad, no puedo estar viajando a otro lado con frecuencia.
No deseaba ir de buscona a un lugar de los típicos en donde sus amistades lo hacían
Entro a algunas páginas de internet de contactos, pero lo considero peligroso dada la condición de ser figura de alguna manera pública y aunque publicará sin fotos, en el encuentro tarde que temprano a fuerzas tendría que saberse. Además creía que en esos sitios los hombres eran personas que buscaban y ella buscaba algo más natural, no sabía que estaba siendo algo ingenua en esta situación. Pero recordemos, que en realidad no tiene experiencia en esto.
Su plan estaba empezando a estructurarse en su inteligente mente. Tenía que ser el plan perfecto.
Es importante que recordemos que ella siempre le gusta elegir y esta no sería la excepción, según ella.
Erika pondero lo siguiente:
-Tengo que desahogarme con alguien, no puedo yo sola cargar con esto.
Amanda la descartó ya que no entendería de esto.
Rodri es muy joven y más bien también quiere lo suyo, aunque de una forma más noble, no sé, a lo mejor sería una opción intentar con él…No, lo inquietaría de más, lo descartó en definitiva, aunque algunas circunstancias futuras le harían confiar en él para siempre.
Siendo ya otra historia por contar con quien decidió intimar al grado de desahogar todas sus frustraciones, deseos y anhelos fue con Marisa. Es más fue ella, Marisa la que se desahogo primero con Erika.
Con ella encontró una auténtica amiga, a quién eligió al haberla probado con distintas preguntas, analizarla y ver que se trata de una mujer desesperada que acudió por una sola vez (después lo supo al club Le Barón en donde nunca supo que fue follada por el Tío Alberto y este no supo que se había cogido a otro figurón de la sociedad.
Marisa, al ser una mujer deseosa de sexo, también la entendería, al haberla probado de que no era un putón declarado como Clara y Susana, podría entenderla y así fue, pero esa es otra narración…
Al sentirse más tranquila porque los tiburones principales no estaban y los otros como perros con la cola entre las patas ya no ladraban, Erika decidió un plan completo para su inauguración como mujer plena.
Si tendría que salir a buscar un verdadero hombre. Tendría que ser en el centro de Monterrey. Tenía que evadir el cerco de su guardia, ser precavida con el celular, sus  correos, su computadora, tendría que disfrazarse y crearse otra identidad para pasar inadvertida…Le entusiasmo la idea que tardo varios días en estructurar, eso le sirvió de paliativo a la ya inminente necesidad de hombre, de verga, de placer, de sexo, de probar todo lo que a probaditas ha hecho y que tanto gozo le ha dado.
Buscaría una relación con miras a tener ya en definitiva un amante…ella elegiría, no importaba que en sus primeras escaramuzas no tuviera éxito, más valía esperar que andar dando las nalgas al primer buey que se le atravesará…tendría que ser algo que valiera la pena…En definitiva, tampoco, alquilaría a un sexoservidor, se le hacía vulgar, supo que normalmente eran tipos muy musculosos, pero ya sabemos que ese no es el estilo del mujerón. Pensaba que podría ser alguien de clase media alta o incluso de buen nivel pero no del círculo tan cercano a ella, en la ciudad de Monterrey a fuerza podré encontrar a alguien se decía.
Que lejos, lejísimos estaba la hermosa e inminente infiel de saber que Dios le tenía deparados más sorpresas, El hombre (en este caso mujer) pone y Dios dispone, o bien los renglones torcidos de Dios son impredecibles.
Su proceso de aprendizaje y sensibilización acerca de la realidad de todos también se vería impactada de una manera que nunca hubiera podido predecir.
Estaba demasiado excitada, para ver que los problemas de corrupción, mafia, arreglos empresariales, droga, alcoholismo, desviaciones sexuales que ya había visualizado aún no la preparaban en nada a los impactos que en un solo día estaría expuesta a ver, escuchar y a sufrir de manera muy cercana. Se metería a un mundo aún desconocido por completo por ella.
Al ser una experta en diseño, no tuvo mayor problema en elegir cual sería el atuendo. En una prueba que se hizo de su nuevo traje, viéndose al espejo no pudo más que decirse…Diosss…parezco una vulgar callejera…una, una Puta, bueno, pero de lujo.
Erika lucía una espectacular cabellera negra que para nada hacía ver que se trataba de una peluca. El color negro resaltaba aún más su blanca piel. En esos días se hizo un nuevo tratamiento para dorar de manera artificial su piel, luciendo bastante diferente.
Selecciono un pantalón de mezclilla de corte moderno a la cintura, estilo que nunca había usado, ni habría pensado en llegar a utilizar, no era de su gusto…aunque debía reconocer que se sentía muy bien, haciendo lucir su breve cintura y resaltando como nunca lo había sentido y visto su maravilloso nalgatorio.
La blusa era corta dejando ver la cintura y mucho más arriba del ombligo, con escote generoso, amarrado en un gracioso moñito en donde terminaba. De esta manera, los senos se veían majestuosos, no llevaba brasier, para lo que podría darse, no sería necesario.
Su maquillaje era cargado, se puso pupilentes de color para cambiar su acaramelado color miel por un color violeta que le hacía parecer a la afamada y bella actriz Elizabeth Taylor en sus mejores épocas.
EL bikini era breve, sin ser tanga, le gusto el estilo de los que llevan nuditos a los lados…pensó: Igual, y si tengo suerte, que sea fácil entrar en batalla.
De solo verse en el espejo, tenía empapadísima su  vagina, sin poder resistirse se empezó a acariciar.
Se calzaría con unas zapatillas más altas a las que solía usar, que resaltaban aún más su cuerpo.
NOTA DEL AUTOR: “el buen amigo guerrero charrúa de la hermana nación de Uruguay dio una referencia bastante cercana a la imagen de la protagonista. Recuerden la historia está basada en hechos reales aderezados en parte por mis fantasías, pero más bien incorporando otras experiencias reales propias y de conocidos. Entren de favor a google en “imágenes” para en búsqueda poner precisamente Erika Garza y les va a salir una mujer de los medios norteña y que se parece bastante a la real. La verdadera es más acinturada, mucho más bonita, con mejor cadera, pero esta mujer le da bastante el parecido. La vestimenta que está eligiendo Erika la pueden ver en las primeras imágenes que salen, el del pantaloncito ajustado de mezclilla y blusa más arriba del ombligo. En otras imágenes también se asemeja bastante”.
El bolso sería pequeño, para lo que en protección llevaría: spray protector, cámara fotográfica y de video.
Ya estaba la vestimenta, además era fácil de guardar, porque se tendría que cambiar en algún momento para poder salir del cerco de San Pedro y de su guardia.
Faltaba urdir el plan de como evadir al guardia, como hacer que no se notara su ausencia y el cómo podría ir de “cazadora” al centro de la ciudad, que eligió entre otras razones, en el hecho de que sus amistades no se movían en esos lugares ya. Sabía que en ahí se mueven otros hombres de buena posición en donde empezaría a buscar.
Tendría que ser el día lunes, que es el día libre de reuniones con sus amigas. Sus hijos estarían en un evento escolar casi todo el día, al cual sus padres sin necesidad de ella hacer algo, se habían anotado para estar con ellos. Con sus padres no tendría problema alguno en inventar alguna excusa.
Su marido había salido de viaje. Los tiburones no estaban en la ciudad. Así que todo el universo al parecer estaba conspirando para que  su aventura se pudiera llevar a cabo.
Pensó que se iría a un restaurant bar del centro, se pasearía por las calles, entraría al museo de la Macroplaza. Había indagado que al parecer había un cine parecido al de la ciudad de México en donde estuvo con Natalia. Elegiría ese nombre. Sería ¡Natalia! Lo del cine pues trataría de ver que podría indagar con algún taxista. Pensaba que no sería a la primera que pudiera conquistar a un hombre que le cuadrara, sería como un primer paso de exploración. No abrigaba esperanzas altas.
Iría a dejar a los hijos a las 8 am y tendría una hora para evadir a la escolta. Sería en la misma escuela donde tendría que hacer el cambio y sus padres tendrían que ser la forma en que el escolta, el serio Sr. Joshua no asumiría que ya no estaba con ellos. Sabía que la confianza y sabedores del acuerdo que existe de no turbar la paz en el municipio de San Pedro, sería la perdición del guardia, para que ella pudiera prácticamente tener todo el día y lograr su exploración. Le calentaba, le excitaba saber que estaba urdiendo un plan para ser ya en definitiva una infiel, una pecadora, ¿una puta? Se decía…Regresaría a la escuela ya tarde-noche, por qué el evento era todo el hijo y ya con sus padres e hijos juntos, el guardia como si nada, se dijo….
Para no entrar en detalles de cómo le hizo; ya que no vienen al caso, solo resaltarían la audacia e inteligencia de la ansiosa mujer por vivir, por experimentar, por sentirse plena y libre, solo basta decir que la chica ya se encontraba en la parada de una estación del metro de la ciudad de Monterrey recibiendo toda clase de piropos subidos de tono, a la cual había llegado en un taxi.
Iniciaba su coqueteo y exploración del terreno que pisaría.
Incluso un hombre maduro se le acercó para discretamente preguntarle:
¿Cuánto por el acostón mamacita?
Ella, que estaba preparada para todo, sin dudar le contesto: Pues son $ 1,500 por una hora y tú pagas el taxi, el hotel y aparte me das propina para mi regreso, ¿Qué dices papito vamos…?
Hee,,,este no tengo esa cantidad, ni modo chulita
Riendo, la mujer le dijo: Bueno papi, ya sabes cuál es el precio.
La mujer sabía que en ese lugar difícilmente alguien llegaría a esa cantidad y si fuera cierto que alguien le hubiera contestado ya sabía lo que tendría que hacer.
Se subió sentándose, no buscaba ya nada de magreo como en el DF, sino más bien empezó a ver a los usuarios del vagón. No dejo a nadie de mirar, sin que le llamarán su atención.
Pasó una, dos estaciones y nada en concreto…empezó el vagón a pasar en un espacio elevado, cuando un murmullo se dejó escuchar entre los asistentes.
Pasaban frente a un puente de larga extensión de donde colgaban tres cadáveres. Uno de una mujer de muy buen cuerpo, parecía de un rubio teñido y los otros dos de hombres jóvenes que lucían tatuajes en sus cuerpo desnudo. La mujer solo tenía un pantalón de mezclilla y estaba desnuda del dorso. Ciertamente estaban muertos.
Una viejecita alcanzo a rezar: Dios te salve María, llena eres de….
Otra mujer empezó a llorar con histeria
Unos niños se tapaban con sus padres.
Dos jóvenes agacharon la cabeza y se concentraron en la música que escuchaban de sus audiófonos.
Otro tipo empezó a casi gritar: ¡Málditos narcos, ya que le paren a su desmadre…Pinche gobierno corrupto que nunca hace nada, Carajo ya párenle a esto.
Ella quedo impactada, nunca en su vida había visto tan de cerca unos cadáveres y mucho menos en esas circunstancias.
Bajo la guardia, se descuidó, se desconcentro y no alcanzo a ver que dos sujetos casi a rape, con camisetas sizadas raídas y pantalones de mezclilla tipo cholo murmuraban entre ellos riéndose maliciosamente.
En las dos siguientes paradas se tenía que bajar y tomar ahora un autobús, quería estar de cerca de las personas y no tomar un taxi. Sabía que en un autobús nada podría pasar. EL susto ya había pasado, de alguna manera vio como todos ya eran indiferentes a lo que habían visto.
Otro señor alcanzo a decir: Pues si son de los mismos, que vayan a la chingada , que se maten entre ellos…
Todo mundo pareció volver a la normalidad.
Se bajó sin percatarse de los que dos sujetos la empezaban a seguir.
Espero el camión señalado. Aquí ya había más personas. Eso sí, los hombres no dejaban de lanzarse miradas que si fueran penes ya se la estuvieran cogiendo.
Los dos sujetos también se subieron.
En el camión, no había lugares así que tuvo que ir parada.
De pronto sintió como uno de los rapados que era mucho más bajo que ella, se colocaba frente a ella y empezaba hacer muecas para parecer gracioso y lanzarle miradas llenas de deseo insano. Sintió como el otro la puntilleaba por detrás con un pene ya erecto, de tamaño promedio.
Se volvería a poner en su lugar al tipo, cuando sintió el frío de lo que sin duda era un puñal.
Sujeto: ¡Cuidado, pendeja…que aquí te mueres!
El otro sujeto ya riéndose como hiena;  la sujeto sin que nadie se percatara por lo apretado que se encontraban todos, de las dos manos  con una fuerza que no correspondía a la flacura del cuerpo, sin duda estaba drogado.
A pesar de sus conocimientos sin duda la tenían sin defensa alguna. Además era difícil que los demás usuarios pudieran ver que la estaban apuntalando con una daga.
Esto a pesar de la violencia, no es tan común en Monterret, así que una vieja alcanzo a murmurar: ¡Pinches calenturientos, ya están de lujurisos! Ya que en realidad parecía que se estaban dando gusto las tres siluetas.
Sujeto que puntillaba ya con ritmo fuerte: ¡Mira putita, hoy vas a trabajar sin cobrar! ¡Vamos a cachuchear (término coloquial que significa que lo harás gratis con una sexo servidora)…Carajo, pero que buen culo te cargas…se ve que te encanta la verga, cabrona…Mira cuando te digamos te vas a bajar con nosotros, jejej te vamos a llevar a un lugarcito más privado, dándole una nalgada que pasó desapercibido para muchos en el camión, ya que no fue de gran fuerza y vuelo.
Siguieron una calle, la rubia con lo pasado ya no sabía que se había equivocado de camión y estaba internándose en una colonia popular de clase media baja cercana de alguna manera al centro, pero ya retirándose de ahí.
De pronto gritos de la mayoría, las personas que estaban en la parte delantera del camión buscaron tirarse al suelo. La mujer estaba por vivir una de las peores experiencias de su vida. Experiencias que desafortunadamente personas distintas a su círculo de referencia están más expuestas a vivirlo…incluso a morir sin ton ni son, sin deberla, camino al trabajo o a la casa. Situaciones que a lo mejor la disponían a una mayor sensibilidad, a no ser tan egoísta pensando en la búsqueda de placer, pero que en un rato más también le recompensarían con el mejor sexo que hubiera podido imaginar a sus ya casi 33 años. Su cumpleaños estaba próximo.
Hay veces que en un solo día te puede pasar de todo. Pasar por una calle en donde a la mejor murió el conocido de un conocido tuyo. Llegar a tu trabajo para ser despedido de manera injusta. Encontrarte con una vieja amiga, tal vez una comadre para tener un acostón de película. Llegar a casa y ver que tus hijos lograron un reconocimiento. Que tu esposa te espera con la comida a punto y el amor siempre a la mano. Todo eso le puede pasar a un mexicano común y corriente en un solo día, incluso morir.
Increíble, totalmente increíble lo que en un solo día le estaba pasando a la rubia, pero como se dice a veces en un día de tu vida te puede marcar para siempre. La probabilidad de estos eventos aunque alta, era de no creerse que le estuviera pasando…como en una película, la rubia vio pasar su vida.
Se trataba de una balacera, una persecución de una camioneta de lujo a una de la Policía Federal, pero como era eso posible: Las liebres tirándole a las escopetas. Pues si se trataba de un ataque por parte de la camioneta a quien supuestamente deberían perseguirlos y atacarlos. Balas entraban por el camión. Se oyó el chillido  de una Señora que gritaba: ¡No a mi hijo, no, por favor, Dios…afortunadamente ese día no le tocaba al pequeñín de 8 años que llorando veía como de su pequeño hombro le salía mucha sangre, solo había sido un rozón…
El sujeto del frente jalo a la rubia que quedo encima de él, mientras el otro torvo sujeto quedo encima de ella…era un sándwich humano.
Las balaceras para los que nos toca vivirla duran una eternidad, en la realidad son escasos minutos en donde las unidades de donde emanan los disparos pasan rápido. El camión se detuvo, con lo cual las personas de manera atropellada se bajaban también.
Los dos sujetos de una manera hábil e inusitada para sus cuerpos la volvieron a someter bajándose con toda calma y empezar a caminar por una de las callecitas.
La mujer calculaba en que momento podría liberarse de sus captores, consideraba que sería fácil. Solo esperaba la oportunidad.
De reojo vio como un hombre mayor como de 45 años que s ele hizo conocido, llegó por detrás del sujeto que apuñalaba a la chica, para jalarlo sometiéndole de manera rápida, efectiva y definitiva noqueándolo prácticamente para de inmediato gritarle al de enfrente;
Hombre: ¡ A ver cabrón, te largas o te quiebro, pendejo!.
El tipo al ver con qué facilidad su compañero lucía aturdido de rodillas en el suelo replico: Nada mi buen, si la chica está de acuerdo, íbamos a un “entierro” mi viejo, jajaja
El hombre finto que lo golpearía para que el sujeto ya huyendo ayudando a su amigo les gritará:¡Al fin, es solo una puta, que te aproveche, pinche viejo!
El maduro hombre tomando de las manos a la mujer le increpo: ¡haber, haber, quien te manda andar de calienta vergas!
Erika: ¡Pero que se cree pelado, no soy ninguna calienta vergas!
Hombre: ¡Aja, te vengo observando desde el metro y tú andas de buscona, a que no, dándole una nalgada alargando su fuerte brazo. Bien que estabas culeando con ellos, ¿Qué no sabes con quien te estas metiendo? Ellos no te van a tratar como el mejor de tus clientes…
Erika: ¡Pero que se cree, pelagatos, yo no estaba haciendo nada!
Hombre. ¡Y con ese atuendo que quieres que piense, y luego andabas viendo a todos como queriendo guerra! Jalándose hacia él para hacerle sentir su fuerza.
El tipo tenía ligeras canas en sienes y en el entrepelo. Moreno claro, pelo corto bien rasurado, unos centímetros más alto que la mujer. No era guapo, pero tampoco feo. Más bien era de rostro agradable, aunque sin llamar la atención en suma alguna. Sin duda tenía fuerza. Su vestimenta era rara para el lugar que ya había percibido de rápida manera la hembra y a la que le había visto al resto de gente que le toco ver. Era un pantalón o pants deportivo estilo cargo color verde militar y una playera polo  a rayas de colores caqui y azul que hacia perfecto tono con todo el conjunto, ambas sin duda de la marca Nike originales, sus zapatos tenis parecían ser también de dicha marca, olía, tendría que reconocer Erika de manera agradable, sin duda se trataba de una buena colonia.
Tenía un bolso de hombre colocado en su hombro que para nada disminuía la virilidad y seguridad en sí mismo que el tipo proyectaba.
Jalándola de pronto de un brazo el hombre casi la cargo para ponérsela en su costado estando ella del lado de la pared, caminando de rápida manera hacia el otro extremo de la calle.
¡Andando, chiquilla, aquí es peligroso!
Erika: ¡Pero que se cree usted, adonde me lleva, no necesito de su pinche ayuda, déjeme, viejo!
Hombre: ¡Mira cabrona voltea hacia atrás, tú crees que esos bueyes se van a quedar contentos con lo que paso!
Erika volteo para ver que los dos sujetos con celular en mano corrían hacia su posición ya con otros dos sujetos similares.
Todavía indignada quiso zafarse del apretón de brazo que le hacía el hombre, pero este era muy fuerte y la siguió jalando: ¡Chingada madre, que quieres: si quieres te suelto, pero te van poner una violada que no te vas a poder sentarte en meses! ¡A lo mejor es lo que quieres, pinche necia!
Erika se volteó a mirarlo con odio: Yo siempre elijo lo que quiero, esos bueyes no me van a violar,  pero tú que madres quieres…
Hombre: ¡Andale veremos si puedes tu solita, para haciendo una señal hacia otro joven que se encontraba en una esquina casi ya correr jalándola hacia una casita que sobresalía en esta cuadra.
La mujer no dejo de ver lo impresionante que se veía esa casita en medio de casas mal pintadas y descuidadas. Aunque la colonia no lucía en si mal, era muy diferente a lo que estaba acostumbrada a ver, solo en ciertos programas había visto estas callecitas empinadas como rumbo al cerro de casitas de un solo piso de techo alto, como coloniales que se ve en antaño habían lucido la pintura de diversos colores que se daba entre una y otra.
El joven de la esquina hizo silbar un silbato para que de inmediato unos dos sujetos rapados salieran quien sabe de qué puerta y también tatuados esperarán al grupo ya de aproximadamente ocho sujetos. Erika volvió su rostro para ver que platicaban ya animadamente para abrazarse y ver como los sujetos se retiraban ya haciéndose empujones entre ellos y riendo ruidosamente.
El sujeto en marras, de manera gil casi la empuja al interior de la hermosa casita a través de un pasillo en medio de un jardín pequeño abriendo una reja y después la puerta de la casa para que la mujer se sorprendiera aún más por lo bonito de la decoración, orden y limpieza con que lucía adentro.
Una vez que la mujer fue soltada le lanzo un bofetadon al tipo que recibió con una mirada despectiva, conteniéndose de responder.
Hombre: ¡Para buscona! ¡Tras de que te ayude, te pones fúrica, dejaras de ser hembra!
El susodicho volviéndola a jalar la llevo hacia la ventana que daba al pequeño, pero bien cuidado jardincito del frente que estaba a los lados de un pequeñito pasillo que separaba la calle de la puerta principal para que discretamente a través de un vidrio polarizado de esos que dejan ver todo lo que sucede afuera, pero los de afuera nada de lo de adentro, la cortina estaba corrida: ¡Mira con atención, sé que lo sabes hacer, te vengo observando desde que te subiste en el metro!
Erika, haciendo memoria ya que desde el inicial recorrido analizo a todos los usuarios del servicio, recordó que si lo había visto, estaba sentado escuchando música por sus audífonos y leyendo un periódico, al tener una cara común y corriente no le presto mayor interés y atención. Lo único que le llamo la atención y que le hizo reír para sus adentros, era que tenía el mismo peinado que utiliza el candidato a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto. Después lo perdió de vista, al no despertarle ninguna emoción.
Erika: ¡que…solo está el chavo de la esquina! Y…momento, esa camioneta la ….sin completar la frase. Uno de sus conocidos, bajando de su camioneta de lujo tocaba discretamente una puertita de una casa adjunta a la tienda de la esquina para claramente entregar y recibir algo.
Hombre: Aja, ese es un punto de venta de droga, es peligroso aquí, pero no tanto si sales así a la calle. Mira, ves a esa chava que sale de la otra casa…mírala bien…
Erika, viendo a una mujer que evidentemente si era una prostituta era levantada por un taxi que ya llegaba casi al unísono que la hembra de exageradas curvas salía: ¡Pues yo me voy, para eso son los taxis…haciendo el intento de abrir la puerta, para volver a ser jalada bruscamente por el hombre.
Hombre: ¡ Carajo! Entiende, aquí todos se conocen y fácilmente van a identificar que no eres de aquí., te van a cobrar derecho de piso, o eso es lo que buscas nalgona, para darle ahora si una sonorada nalgada que enojo aún más a la frustrada casada candidata a infiel.
En eso, el chavo que había silbado llego a la casa para que a media voz, pero con la fuerza necesaria para ser escuchado por los de adentro: ¡Profeeee..! Dice mi abuela que no se preocupe, ya no hay fijón con los rapados, pero que se quieren cobrar su cuota con la chica…cuando usted termine. También dice mi mama: ¡Que ya era tiempo que se diera su gustito, que lo manda felicitar y que se aproveche…
El llamado Profe: Dile a los rapados que no hay trato, que no es lo que creen, luego hablo con ellos.
Chavo: Oiga allá viene Rodrigo
Erika, asomándose vio que el joven jardinero de su residencia venia hacia la casa directamente, asustándose, acto que el profe capto de inmediato.
Profe: Por favor, dile que hoy no podré atenderlo que me disculpe mucho, pero estaré ocupado hasta tarde, dile a tu abuela y madre que hablen con los rapados y Don Julián el de los taxis.
Erika, al escuchar eso se tranquilizó pero se molestó por lo que asumía era una táctica para que no se pudiera ir en taxi: Oiga cuando le dije que no pediría taxi.
Profe: Tengo que avisar a todos que no eres peligro, pero tendrás que quedarte aquí un buen rato, tú dices si quieres aventarte tu solita…ándale, haciendo el intento de abrir la puerta
Erika que veía que el chavo hablaba con Rodri, pondero que podría alcanzarlo y pedirle ayuda, pero como explicaría su presencia aquí y con esa vestimenta: ¡carajo…es usted un necio…
Profe: ¡ Ya me colmaste el plato…no es suficiente con lo que nos tocó ver para que entiendas que el peligro está en todos lados, para darle otra sonora nalgada a la mujer que ya encabritada intento darle otra bofetada, siendo más rápido y ágil para su edad para casi cargándola llevársela a un sofá de la agradable salita y sentándose en su regazo iniciar lo que sería una nalgeada de aquellas, de película…
Erika, pataleando y luchando, aunque el hombre no era mucho más alto que ella, era notorio que también sabía de defensa personal ya que con su fuerza la tenía bien sometida.
Profe: Plac, plac, plac con la mano derecha le daba unos sonoros golpes, reafirmando: ¡Para que entiendas, carambas, no sabes cómo te estoy ayudando…podrías estar muerta, carajo…Ni el peor de mis alumnos es tan necio como tú…plac, plac, plac
El Hombre estaba molesto, también estaba nervioso por todo lo que le había tocado ver en escaso tiempo, desde el trayecto del metro, los colgados, la balacera, el intento de inminente violación de esta evidente puta que sería de otro lugar, ciudad o colonia, por qué estaba muy pendeja
Erika realmente sentía el nalgeteo, no eran caricias, el hombre estaba realmente molesto, le cayó el veinte que la había regado, también estaba impactada, nerviosa, desconcentrada, todo se le había salido de las manos, lo que toco ver sin duda requeriría de apoyo psicológico.
Este tipo de ayuda está proliferando. Los psicólogos están teniendo bastante trabajo, ya que a muchos hombres, mujeres, jóvenes y hasta adultos mayores este tipo de situaciones nuevas, en donde aparentemente ves y te quedas callado, no queda en eso, si se requiere ayuda.
Ya lagrimas brotaban del bello rostro haciendo que el maquillaje se corriera, la peluca se estaba desacomodando, con todo el trajeteo sufrido y esto, pero más allá de ello, la rubia se sentía dominada, humillada, le dolía su trasero…empezó a emitir gemiditos, y a tener que tragarse su orgullo para implorarle al hombre, ya profeee, ya por favor, me duele, me duele, ya noo…profeee
El hombre estaba en el nalgeteo desahogándose. Vivía en un entorno difícil, pero había sabido convivir con las reglas del juego sin mezclarse en negocios turbios…la llevaba bien con toda la colonia, al contrario era un hombre admirado, pero su nerviosismo lo estaba desquitando con ese culo de campeonato que le llamó la atención desde que lo vio. Cuando la vio por primera vez no pudo decirse a sí mismo: Pinche mujerón, esta que se cae de buena, ha de ser de las caras, cuando antes de subirse vio como un sujeto se fue como perro con la cola entre las patas después de hablar brevemente con ella. De esas pulgas nunca han brincado en mi petate, se rio. Se parece a la Chule (Así se le conoce a la ex esposa de Luis Miguel, es una actiz muy popular en el país) Ciertamente de lejos si le daba un aire.
El profe vio las lágrimas de la que consideraba era una prostituta, empezó a disminuir la fuerza para que sin que se diera cuenta empezar a masajear, a degustar ese hermoso culo que en pompa tenía, se estaba excitando, su hombría se despertó. No lo tenía planeado, pero esa hembra era de campeonato, nunca en su vida había tenido un cuerpo como ese tan cerca de él.
La joven mujer no opuso resistencia, le habían dolido los casi 10 o 15 minutos que con fuerza la habían nalgeado, ¿Cómo supo el tiempo? Lo veía en un reloj de madera que se encontraba en una de las paredes de la casa…increíble, desde que había tomado el metro y la hora actual solo había transcurrido escasa hora y media aproximadamente calculó. El masaje lo asimilo como un paliativo a su adolorido trasero.
El hombre disminuyo e incluso paro para que con un control que tenía al calce poner música, le sorprendió a la sometida hembra que se empezara a escuchar una reconocida canción de Enya, Orinoco Flow…como este sujeto en esta colonia podía escuchar este tipo de música.
“Let me sail, let me sail, let the orinoco flow,
 Let me reach, let me beach on the shores of Tripoli.
 Let me sail, let me sail, let me crash upon your shore,
 Let me reach, let me beach far beyond the Yellow Sea.
 Sail Away, Sail Away, Sail away”…se escuchaba.
Profe: ¡Te duele putita!, (la rubia se desconcertó, el tono que uso el varón no era agresivo, sonó hasta cariñoso) para iniciar de nuevo un ya sensual masaje, pasaba su mano por toda la superficie, la cintura, la ranura del culote sin dejar de decir: ¿Qué buscabas chiquita?…Que te pusieran una madriza, te arriesgaste mucho, pendeja (otra vez la mujer se estremeció, ahora descubría que hasta el tono de voz y la intención del viejo la estaban excitando)
El hombre sabía su negocio, recorría con calma, mitigaba el dolor, rozaba con sus dedos la rajadura, la mujer empezó a cimbrarse y a temblar, los brazos se le pusieron chinitos…el hombre emitió una sonrisa triunfal, diciendo: Lo que bien se aprende, nunca se olvida, ya decía yo.
En realidad el llamado profe, a pesar de que la hembra lo cimbro, lo embeleso, no pensaba hacer nada, pero no era de palo, se había calentado al tener ese cuerpazo sobre su regazo y al nalgear a la hembra y ver como se estremecían esas montañas de carne humana, se encendió, se calentó y decidió que necesitaba tomarla, ahora ya su decisión era cogérsela, no importaba el precio que tuviera que pagar, ya después arreglaría cuentas con el mujerón.
Erika: Que no soy ninguna puta y mucho menos una pendeja, pero sin querer mentalmente desearlo, aventar sus nalgas hacia las manos que por un momento dejaron de accionar, el hombre ya había utilizado sus dos manos, ya que con una acariciaba la suave espalda de la mujer y con la otra el nalgatorio, alternándose.
Profe: ya bajándole el pantalón  donde terminan las nalgas, con cierta dificultad, ya que la mujer seguía oponiéndose, de forma excitada, ¡Perdóname, chayito, ya fue mucho…
Erika asumió que se refería a su mujer y que este cabrón se la quería coger: Dejaaaa cabrónnnn, pero casi como en un susurro, en un gemido
El hombre fue ya a por todas, apagando el equipo de música, ya se dejaba escuchar “Quiero abrazarte tanto” en la versión original del español Víctor Manuel y con el pantalón de mezclilla bajado un poco más de donde terminan los glúteos colorados por la nalgeada, ya que de esta manera la mujer no podría tener mayor movilidad, la cargo con una facilidad que logro que la mujer con admiración exhalara un fuerte suspiro, casi gemido…hummmm
El Hombre así cargándola, ya  que la mujer no podía más que resignarse a ello, se la llevo con calma a la planta alta, subiendo las escaleras…
El hombre le decía al oído: ¡Qué culo más rico tienes mamacita, estas buenísima!…contigo voy a perder…Erika no entendió a qué se refería con eso, pero en su aturdimiento no se atrevía a preguntar nada.
La escalera llegaba directamente a una amplia recamara matrimonial que contaba con su propio baño y vestidor. Al parecer era la única estancia de la planta alta, no dejo de apreciar la bella mujer, así como lo combinado de la decoración en conjunto con toda la vivienda. No dejo de gustarle muy a su pesar la limpieza del lugar. La casa era la única de dos plantas de la cuadra ya había captado la mujer.
El hombre con habilidad la deposito en la cama. En el trayecto el maduro se dijo que tenía que calentar a esta mujer al máximo para que ya dejara de oponerse, no quería parecer un violador.
Erika pensaba a cien por hora, se le había salido de control. No estaba acostumbrada a esto. Sería ella la que debería tomar las riendas, faltaba más.
Erika: Profe, por favor suélteme, debemos platicar, necesito un trago para el susto de todo lo que vivimos.
Profe: Caray niña, tienes razón, he sido desconsiderado, pero debes reconocer que estas equivocada, estabas en real riesgo
Erika: Pues sí, haciendo un mohín de enojo. No le gustaba reconocer que le estaban gustando varias cosas del sujeto. La amabilidad de la respuesta y sobre todo el rostro que proyectaba nobleza, la estaban desarmando.  Ella era de maneras suaves, no se le podía abordar de forma brusca, por eso su rechazo al suegro Don José.
Profe: Mira yo no soy de palo, nunca he estado con una mujer tan bella y tan buena como tú. ¡Qué ricas nalgotas tienes, mujer!… dejándola sobre la cama y acariciar su mejilla.
Erika: Por qué no me da ese trago, necesito despejarme.
El Profe, era sabio, veía que la mujer estaba dudosa, no entendía que pretendía, sabía que no tenía mucha experiencia en ello, por lo que atino a dejarla acostada para desabrochar la blusita y ver los imponentes senos totalmente erectos de la excitación: ¡Guauu, pero si tú quieres otra cosa, chiquita y ya no aguanto más!
El hombre se bajó a besar uno de los pezones, para que con la otra mano se lo pellizcara suavemente. Como la mujer estaba no podía mover sus piernas, aunque con sus brazos trataba de impedir el ataque, la fuerza del otro se lo impedía. Erika, pensaba: ¡Diosss me van a vioolar!
Profe: “No sé a qué  viene esto chiquita,  pero si algo he aprendido después de 50 años de vida es que oportunidades como esta no pueden dejarse pasar, no sé qué haces vestida así, tan provocativa y ahora ya no quieres, ¿cómo te llamas amor?
Erika: Soy Nataaaliiaaa….
Profe: Mucho gusto, Naty…hoy vas a probar al Profesor Rogelio Bautista con un orgullo ya imposible de ocultar, ya que el hombre sabía que de esa manera acabaría por vencer la resistencia mínima que al parecer la mujer estaba teniendo, darle confianza diciendo su nombre.
Erika estaba llena de miedo, no era lo que pensaba. Era ella la tenía que conquistar, además era más grande que ella y de otro nivel diferente a lo que se había formado en su ingenua mente.
El hombre termino por quitarle la blusa, para seguir dándole una mamada de senos con lengua, dedos, mano, sin dejar de estar en el cuello.
La mujer ya estaba casi vencida, domada, sus gemidos eran muy sensuales, ahhhh, ahhhhh, ahhhh.
El hombre viendo esto, bajo poco a poco para repasar a gusto el bello vientre, deteniéndose en el ombligo para juguetear con su lengua en ese orificio, llegando a la intimidad de la mujer que ya emanaba olores intensos.
En un momento el hombre con un control que estaba sobre la cama activo el equipo de sonido de su recamara.
Erika solo atino a pensar que este hombre era un melómano consumado…lo recordó la primera vez que lo vio que venía escuchando música.
Profe: Le vamos a poner para que al azar, la música nos vaya acompañando.
Empezó a sonar una canción muy vieja, que Erika recordaba era una de las favoritas de su papá. El cantante argentino (que en el tiempo en que sucedía esto, aún no fallecía) Leonardo Favio con su pelicular estilo y voz cantaba: “Quiero aprender de memoria con mi boca tu cuerpo, muchacha de abril…”
El hombre estando en la zona del pubis con habilidad y gracias desato los nuditos del bikini para de un tirón sacárselo a la hembra, quedando esta solo con su pantalón y zapatillas, el profesor inicio un escarceo lento, constante, suave, fuerte sobre la vagina de la mujer que ya recostada no oponía ninguna reacción con sus brazos que ya estaban libres.
El hombre colocándose de tal manera que con mayor libertad alternaba desde el cuello, besos suaves al rostro, senos, vientre y vaina en un repaso completo y volver, una y otra vez, se estaba comiendo a la mujer de una manera sabrosa.
La blanca mujer ya soló emitía gemidos callados, en ocasiones se llevaba una mano a su boca como queriendo reprimirlos, fue ella misma quien detonó: Profeee, quítame el pantalón para que esté más cómoda, te prometo que ya no haré nada…La mujer no capto cuando el varón le mencionó su nombre y solo atinaba llamarlo de esa manera.
El hombre sabedor de su experiencia inicio ahora con manos, brazos, antebrazos, su propio pecho un masaje a todo el cuerpo para llegar a  los muslos e iniciar de ahí el baje del pantalón.
En un momento anterior se había quitado su polo, Erika al ver que ya le estaban bajando el pantalón se levantó un poco de la cama para ver que el tipo realmente se cargaba un buen cuerpo, tenía evidentemente muy firmes sus músculos, se veían trabajados, no pudo aguantarse para ya ella con sus manos empezar a masajear los hombros y lo que alcanza tocar de los brazos del hombre, empezó también a acariciar su pelo en su mayoría negro, con ligeras canas.
El hombre le quito las zapatillas suavemente para también iniciar un acariciamiento a estas partes, la blanca mujer se cimbró…le quitaron su pantalón, quedo completamente desnuda solo con su peluca negra aún…el ajetreo era demasiado para ella, que de manera natural se recostó en la cama esperando ya la inminente cogida, el acto sexual que la redima, que la haga mujer por fin.
La mujer en sus cálculos había hasta contabilizado los encuentros maritales que había tenido. Estimo que los cinco encuentros en la luna de miel, después un promedio de un encuentro al mes, y uno que otro coito ocasional en ocasiones especiales, tras doce años de matrimonio le daban una suma escasa a su edad de aproximadamente de 145 a 150 actos sexuales con el esposo. La media de duración de cada acto le daba unos 5 o 6 minutos, lo que daban como 13 horas de escaso e insatisfactorio sexo, aunque en descargo en la mayoría de ellos, ella desconocía tal situación.
Ahora ya habían pasado como otras tres canciones más, tal como había dicho el profe, se escuchaban de distintos estilos. Después de la de Favio, se dejó escuchar el gran Sinatra con su hija Nancy con el éxito “Algo tonto”, a continuación una de los Beatles “And I love her”…incluso alcanzo a escuchar como el hombre recitaba partes de dichas canciones…¡Desgraciado! ¿Sabrá inglés?
En la atribulada mente como una evasión todos estos detalles no pasaban desapercibidos a la casi infiel, ya que al parecer de esa manera bloqueaba su pensamiento y como reprimir su inminente derrota ante el varón, aun así ella no quería entregarse del todo. En sus experimentos en el DF, se medió dejo llevar para no perder el control, pero en este acto, ella no había elegido…en el fondo, no quería reconocer que el hombre la estaba calentando con una maestría muy superior a lo vivido en la capital, también no quería reconocer que el hombre la desconcertaba…nunca hubiera pensado que alguien en una zona como esta de Monterrey (aunque en realidad no sabía dónde estaba) pudiera vivir de la manera en que al parecer el profesor lo hacía.
Todo esto pensaba la mujer, viendo como el hombre se quitaba su especie de pantalón o pants, para que se dejara ver unas piernas como de futbolista de soccer, muy bien trabajadas, morenas y un paquete viril ya erecto al máximo. El hombre se bajó su moderno bóxer ajustado para que como resortera saliera un miembro grueso, grande, un poquito por encima del promedio…mejor en dimensiones que cualquiera de los que había sentido, incluyendo al del Tío Alberto, y un poco menor que el del joven Rodrigo. ¡Dios! ¿Qué relación tiene este profesor con Rodri?
Erika, no pudiendo dejar que el hombre percibiera una mirada totalmente aprobatoria y de admiración: ¿Qué edad tienes profe?
Profe: Tengo 54 años recién cumplidos, tú al parecer tendrás 24 o 26 años
Ese comentario como a toda mujer acabo por halagar la atribulada mente de la mujer, que coquetamente le contesto: No en realidad tengo más, pero gracias…tú también pareces mucho menor.
Profe: Así es, siempre me dicen que soy come años…me he cuidado mucho, hago mucho deporte, me alimento bien, soy muy sano, soy un tipo feliz
Erika se sintió de pronto más relajada, la sincera expresión del profesor le calmo, aunque no sabía que pasaría.
Profe: Ahora si canija, vamos a ponerle sabroso, recostándose al lado de la hembra
Erika desconcertada no sabía cómo evitar lo que su cuerpo ansiaba pero su mente se negaba a aceptar como algo ya inminente. Un ruido lejano como de cuetes estallando, una ráfaga muy rápida que cimbro al hombre haciéndolo poner de pie para ir a asomarse a su ventana que contaba con un pequeño balcón, salvo por el momento la situación. Era una balacera…
La hembra admiro de cuerpo completo al maduro hombre, ¡Carajo, tiene 54, pero está mucho mejor que otros, que mi marido con sus piernitas flacas, su vientre incipiente, su calva prematura, su color blanquizco pálido…no dejo de comparar
Profe: ¡Mira, ven…!
Erika se acercó toda desnuda cubriendo sus partes íntimas de manera pudorosa, para ver por la ventana.
Profe: Ves cómo se alcanza a ver hasta la otra cuadra, ves las patrullas que están ahí…estas muy expuesta, deberías ser agradecida, carambas pues de que ciudad vienes, no sabes cómo es la movida aquí.
Erika se estremeció, de pronto le cayó por completo el veinte, se derrumbó, ya era demasiado, se tambaleo para tener que apoyarse en el hombre que ya la rodeo por completo para calmarla acariciando el pelo, el cual con los movimientos se movió de su lugar.
Erika al ver que ya no tenía caso se quitó la peluca para dejar salir su natural cabello que se encontraba recogido y de inmediato hacerse una cola para amarrarlo y que no se moviera.
El hombre recordaba esa cara, se le hacía conocida, pero no le prestó atención, estaba excitadísimo.
El hombre aprovecho para hacerle sentir su virilidad erecta y acariciar con sus manos toda la espalda y retaguardia de la hembra que ya derrumbada empezaba a llorar ya sin freno. El profesor la calmaba diciéndole palabras cariñosas y suaves, poco a poco por lo íntimo del abrazo sus bocas se encontraron. Erika debía aceptar que si algo sobresalía del rostro del hombre eran unos labios finos, muy bien delineados…sabía besar…empezaron un agarrón, un faje dulce para empezar a comerse mutuamente.
Ahora la canción que se escuchaba era la famosa pieza clásica “Bolero de Ravel”, pieza larga que inicia lentamente…
Siguieron acariciándose, la rubia ya no podía evitar ser ella misma la que con sus manos acariciara la fuerte espalda, brazos, nalgas del sujeto, a veces subía a la cabeza del hombre para enmarañarlas en su cabello.
Profe: Me estas gustando mucho chamaca, nunca he estado con alguien como tú..Por favv..No completo la frase…La mujer, lo maravillo cuando en un susurro le dijo: No, por favor..tú, hazme mujer , hazme tu mujer, haz conmigo lo que quieras…gracias, gracias por salvarme…con unos ojos vidriosos por haber llorado, pero llenos de gratitud y de deseo, de un deseo animal…
El hombre se estremeció para que caminando abrazados se lanzaran prácticamente a la cama.
Espera, dijo: Ayudo a levantarla y destendio la cama, el olor y suavidad de las sabanas al sentarse la potencial infiel acabaron por apasionarla…
Los sentidos del tacto (ella acariciaba y la acariciaban), olfato (el olor de la hembra y del macho eran muy agradables y se mezclaban armoniosamente), gusto (nunca había sentido tan sabroso que la tocaran y esos besos, diosss esos besos), vista (le encantaba la casa, le encantaba su decoración, tenía que aceptarlo, el hombre tenía muy buen diseño, el estilo era colonial), oído (la música que han estado escuchando es de su total aprobación, el bolero de Ravel ya estaba a la mitad) la estaban llevando a su ansiada meta, al fin…
Penétrameee… dijo ella con voz entrecortada por la excitación y halando aire para poder resistir tal embate de calentura…penétrame… métemela… métemela por favor… te necesitooo… insistió Erika (Natalia para él)…
Qué quieres que te meta, le dijo el profesor, experto en hacer llegar al máximo de deseo a una mujer.
Tu verga, dijo la imponente hembra en celo con un dejo de putería, méteme tu verga… cógeme… dame tu verga… yaaaa… no aguanto más… ya dámela….
Yaaaa… profeee… yaaaa… -decía entrecortadamente la mujer
El hombre se apresto y en la clásica posición del misionero se acomodó entre las piernas para empezar un lento ingreso de su pene en la mujer
Aaaaaaaaaaa… oooooooooooooo… sólo fue el quejido emitido por la boca de Erika.
Despaciiitttooooo, me ardeeee, picaaaaa, ayyyyyy dueleeeee un pocccoooooo, por favorrrrrr
La penetración se dio cuando el Bolero de Ravel llega a su punto máximo…
El hombre se sorprendió por lo estrecho de la mujer: ¡Caramba! Parece que no has vivido mucho, estas bien estrechita, aguanta, te va a encantar, duele ahora, pero después hasta me vas a pedir más, estoy listo, te daré batalla, chiquita.
El profesor empezó a moverse primero lentamente… poco a poco fue arreciando su movimiento en tanto que Erika lo rodeó con sus piernas atrayéndolo fuertemente hacia ella, pidiéndole con este gesto que entrara los más profundo que el  pudiese.
Desapaciitotoo,poco a pocoococ, ahiiii, asiisisis ,despacciitttoooo, bieenennn
Ahhh…..asiiiiii, ayyyyyy….que riccoooo, pppappppppiitoooooo
La rubia se dijo que a estas alturas, su marido ya se hubiera venido, desde mucho tiempo atrás, incluso. Calculo que ya estaban en esa posición clásica unos diez minutos…el sonido era delicioso, sentía tan bien, le gustaba escucharse gemir como toda una mujer..hummmm, aahhh, ahhhh, ahhhh…le gustaba ver al hombre maduro que le estaba enseñando las artes amatorias.
El profesor separó, delicadamente, las piernas de la diosa y colocándolas en sus hombros se inclinó un poco más hacia ella, sin dejar de moverse acercó sus labios a los de ella y empezó a besarla delicadamente, bajando a su cuello y mordisqueando suavemente los lóbulos de sus orejas, para finalmente fundirse en un beso caliente y profundo, jugando con su lengua como en una lucha decidida y ardiente.
En un movimiento rápido el hombre tomó las manos de ella y uniéndolas con una de las suyas las llevó por encima de la cabeza de ella colocándolas en las almohadas, sin soltarla, inmovilizándola con su cuerpo y su mano, fue recorriendo lentamente las axilas descubiertas de ella, y alternando sus labios empezó a chuparlas, alcanzando con ello arrancar gemidos de placer de la cachonda boca de la mujer, gimiendo y pidiendo más ella encarcelaba, con la fuerza de su cadera totalmente expuesta al pene del varón.
 El cuerpo del maduro se impulsaba al de ella, mientras esta movía su cadera hacia atrás y hacia adelante, en un movimiento profuso, fuerte, cada vez más rudo, haciendo con esto que la hembra levantara las caderas de la cama, logrando así que la penetración fuera más profunda…
Por un momento el profesor se detuvo, Ella levantó sus caderas y empezó un movimiento frenético para gozar de esa enhiesta virilidad, en tanto que él parecía que no deseaba continuar, sin embargo sólo se tomaba un respiro… se salió de la rubia, muy en contra de su pesar ya que ella deseaba continuar teniéndola adentro…
La rubia perdió la cuenta de los embistes, con su marido había contado la última vez que había durado más allá de lo promediado, unos 6 u 8 empujones.
Empezó sin perder ni un ápice de concentración y de gozo…diooss por primera vez estaba sintiéndose una mujer plena, una mujer verdadera.
Uno, dos, tres….llevaba treinta y ya no pudo más…ahhhhhh, ahhhhhh, siiiiii, graciasssss
Ahora se escuchaba la dulce melodía “Bitter sweet symphony”
‘Cause it’s a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
You’re a slave to money then you die
I’ll take you down the only road I’ve ever been down
You know the one that takes you to the places
where all the veins meet yeah,
No change, I can change
I can change, I can change
But I’m here in my mold
I am here in my mold
But I’m a million different people
from one day to the next
I can’t change my mold
Levantó a la chica tomándola de las manos, y volteándola suavemente se colocó a sus espaldas, inclinando con su mano derecha el cuerpo de ella la fue colocando en la cama fresca y de agradable olor con las nalgas al aire y las rodillas de la diosa bien puestas en la orilla de la cama.
Sin el mínimo asomo de perder la erección, el profesor ya de pie, embistió fuertemente desde atrás penetrándola de un solo golpe y llegando, con ello, hasta el fondo de la vagina de la que pensaba se llamaba Natalia.
Siiiiiiiiiiii…asiiiiii, ufff…hummmmmmm, hummmm ahhhhhhhh, ahhhhhh Sólo atinaba a decir Erika, sintiendo en cada embate que chorros de placer inundaban y bañaban la dureza fuertísima del aparato de su verdadero primer hombre, haciéndola sentir más mujer… más deseada…
Siii… Natalia, llamándola por primera vez por su nombre sin anteponer,  ” siiii… así la querías tener… gozándola… te gusta?? Le preguntó, ¡Era esto lo que estabas buscando?
Siiii… siiii…me encanta…me gustaaaa… siiii… coges riquisimoooo… dijo Ella, ya en un desinhibido comentario, que al fin y al cabo el momento lo ameritaba… estaba demasiado caliente
Tú también me gustas mucho… me gusta tu cuerpo… tus caderas… tus nalgas… tus tetas… siiii…siii… tu concha… tu conchita depilada…mmm siiiii… que rica estás señora, volvió a decir, al tiempo que la tomaba rodeándola de la cintura con sus dos brazos cual perro montado en su perra, y arremetía sus movimientos, indicando que ya no pararía…que estaba llegando al clímax del placer… al paroxismo…
No pares… no pares… siiii… siiii dámela toda… siiii… dámela…ooooo… siiiii.. sigueeee… siiiiiii… ooooooo aaaaaaaaaa….. gemía escandalosamente Erika sin importarle si algún vecino la escuchaba…llegoooo a su primer orgasmo de varios en ese aciago y agraciado día.
El hombre tampoco paraba de gemir y de darle gracias a Dios por poder cogerse a esta nena.
Erika jadeando, le pidió que se tendiera en la cama, quería sentir su falo dentro de ella: ¡Papitto, quiero que me enseñes…al fin eres profesor, no pudo reprimir el comentario!
El hombre pensó que estaba jugando una broma, otra vez se preguntó de dónde conocía a esa bellísima mujer, pero su mente estaba en esto…
Él presto se acostó a lo largo de la limpia sabana de su cama matrimonial, antes de subirse arriba de él, se la beso y chupo brevemente (le gusto el sabor de su anterior venida impregnada en el vergón de su amante), para que tuviera la dureza bien firme, se fue enterrando su pene lentamente hasta tenerlo todo adentro.
-Dios!, que pedazo de verga me estoy comiendoooo!!!! ,mmmmm, mmmmm, ¡qué rica es!
Inicio un fuerte movimiento de mete saca, nadie pudiera imaginar que era la primera vez que realizaba ese movimiento, en esa postura, sin duda era una excelente aprendiz…
Otra melodía estaba, era “Anda” de Luis Eduardo Aute, ¡Me encanttaaaa! ¡Tienes muy buena música….Profeeee!
Estuvieron en esa posición un buen rato, ya sus sudores se mezclaban abundantemente.
La rubia deseaba probar otra posición, trabajosamente se detuvo para salir del empalamiento y virar para ofrecer su nalgatorio al hombre que seguía acostado en su cama y que ya sudaba a mares.
Le ofreció sus nalgas abiertas para que la culeara, para que ahora la penetrará viendo sus caderas moverse.
Ella estuvo moviendo el trasero hacia él y acomodándose lo mejor que podía para permitir la penetración… Finalmente le entró con un golpe seco toda su verga, dio un gritito para estarse sentadita en su hombre por un breve momento e iniciar ella misma con un ritmo que ahora bailaba al son de  “Más que nada” del brasileño Sergio Mendes.
La rubia jadeaba, movía su rostro de lado a lado haciendo agitar su colita rubia, ya gemía descontroladamente, estaba por llegar a su segundo orgasmo. Sentía palpitar su orificio y sentía con una nitidez todo: colores, olores, el sabor de su sudor entrando por las comisuras de sus labios, la música, la vista del cuarto, se veía en un espejo colocado frente a ella en esa posición…¡Profeeeee….otroooo…..! Ahhhhhhh….ahhhhhhhh, graaaciaaaasssss, amiiroooorrrrr…..ahummmmmm
La rubia se desmadejo, el hombre la acostó suavemente en la cama de ladito para colocarse él atrás de ella y en la posición de cucharita, él llevar ahora el control de poderosos embistes que hacían que la mujer se cimbrará cuan larga es…El profesor pensaba que en cualquier momento podría terminar, así que sacando fuerzas de su experiencia aminoraba los empellones para cambiarlos por movimientos oscilatorios leves que arrancaban de la hembra sonidos guturales animales ya rayando en lo salvaje. No dejaba de usar sus manos, boca para no dejar ningún rescoldo de la bella blanca piel de su nueva hembra, de su nueva yegua.
El hombre necesitaba un mayor apoyo para ahora darle con todo, así que la coloco en la típica posición de perrito. Erika ya se dejaba hacer dócilmente, había sido conquistada del todo, ella no había elegido, ni siquiera la habían elegido, fue el destino y la suerte la que señalo que esos dos se estuvieran dando con todo, que fueran dos guerreros en búsqueda del mayor placer posible.
Profe: Aguántame chamaca, ponte durita porque ahora si te voy hacer ver las estrellas…
Erika: Aquí estoy, tú dale con todo, hazme mujer, síguele así
Inicio una fuerte serie de empujones, de mete y saca por parte del hombre a la casada ya hecha mujer por primera vez en sus casi 33 años.
Plac, plac, plac,plac el sonido del golpe de verga, huevos, ingle del varón en las maravillosas nalgas enrojecidas de la mujer por recibir tal tratamiento estaban con el ritmo de la melodía de la famosa película  Electrodanza…ufff…
Ahhhhh, en un grito animal el hombre se vino dentro de la diosa rubia que sonriendo acepto que eso sucediera, como sabemos ella estaba preparada, no deseaba quedar embarazada y ya tomaría medidas al caso.
Se desmadejaron cayendo sobre la cama, abrazándose y besándose suavemente. “Concierto para una voz” en la voz de la gran Tania Libertad sello ese primer encuentro de varios en ese día.
Al estar frente a frente en las suaves caricias, el hombre maravillado y un tanto asustado alcanzo a decir: ¡Eres la Señora del Ingeniero Treviño! ¿Pero qué he hecho? ¿Qué estabas haciendo aquí?
Erika ya descubierta, con un ambiente tan íntimo como el que habían pasado le tuvo que explicar el porqué de su accionar. Lo hacía con bastante pena, pero el Profesor es un tipo maduro y muy centrado que supo escuchar y con inteligentes preguntas hacer que ese proceso no fuera tan avasallador para ella. Los años de diferencia se notaron en ese momento, a pesar de que en el acto sexual anterior estos no hubieran sido apreciados.
Entre plática y plática, ella alcanzo a preguntarle a él acerca de su vida. Tenía en la punta la que más le interesaba: ¿Quién es Chayito?
Él le conto que tenía cerca de año y medio de ser viudo. Chayito había sido su esposa. En año y medio no había tenido contacto alguno con mujer. En su vida de casado, a pesar de no ser un santo, en realidad no tuvo muchas experiencias fuera de su matrimonio. Fue con la esposa con quien en realidad se volvió un gran amante. Erika, no dejo de sentir tristeza y hasta cierta envidia, de que ese hombre muy distinto a ella en casi todo, hubiera podido ser feliz con su esposa, como ella sinceramente lo deseo y aun lo deseaba muy en el fondo de su ser.
El profesor fue a su closet para sacar una caja unas fotos en donde le fue explicando su vida. Él con todo lo que había pasado se confesó con ella.
EL profesor Rogelio Bautista es oriundo de la costa de Oaxaca. De ascendencia indígena, tuvo un tatarabuelo italiano por parte de su mamá y uno español por parte de su papá, así que más  bien es mestizo.
De chico emigro al DF, estudiando solo hasta la preparatoria técnica ya que los problemas económicos de su familia ameritaban que se pusiera a trabajar. Se volvió un técnico muy especializado en empresas metalúrgicas y de joven se mudó a Monterrey donde conoció a su esposa procreando dos hijos. Helena de la misma edad que Erika que vive en Alemania ya que se casó con un Ingeniero alemán que visitaba la empresa en donde estaba Rogelio. Ya es abuelo de un niño de 2 años. Su otro hijo es Ingeniero Mecánico Administrador por el ITESM, Monterrey, es soltero y tiene 28 años, pero ya vive solo en una mejor colonia.
Ante esa revelación la hembra se cimbró, nunca pensó que un abuelo, un hombre que pudiera ser su padre la hubiera hecho su mujer.
El profesor siguió estudiando y trabajando, recibiéndose de Ingeniero Industrial solo hace tres años. Lleva dando clases a nivel técnico en una Universidad Tecnológica desde hace cuatro que dejó de laborar en la Industria. Le encanta dar clases, ya que da toda su experiencia a los jóvenes.
Una foto impacto a la mujer. La empresa en donde laboraba Rogelio era una de las de su papá. En la foto aparecía ella siendo una jovencita de 20 años y su ahora hombre de 42 años. Tenían una diferencia de años de 22. En la foto, él lucia mucho más joven que esa edad y ella aún con cara de niña, ya evidenciaba ser toda una mujer en sus curvas. Al ser tantos trabajadores en sus empresas, no lo recordaba con claridad.
Comieron, bailaron, rieron, platicaron, se hicieron bromas…todo lo que un hombre y una mujer se pueden decir cuando hay química, honestidad, apertura y ganas de vivir…se conocieron tanto en tan pocas horas. LA mujer estaba simplemente maravillada, extasiada, todo había sido tan increíble, que cosas ha vivido en tan poco tiempo. Lejos, otra vez , muy lejos , estaba la hembra de saber de los renglones torcidos de Dios, de los avatares de la vida.
Una vez repuestos y después de darse una ducha juntos…ella tomo la iniciativa
Erika: Quiero que me enseñes todo, quiero todo contigo, Te agradezco lo que has hecho por mí, quiero estar contigo ya que te necesito, ya me enseñaste la vida y ahora no quiero renunciar a ella, pero sabes que no puedo romper con mi familia.
Profe: Nunca pensé vivir algo así, me gustas mucho, esto fue sensacional, con mi difunta esposa disfrute mucho el sexo, pero lo de hoy es hoy y yo también quiero vivir.
Erika: Tendremos que ser muy cuidadosos
Profe: Tengo este celular extra, te lo doy, con él podremos ponernos de acuerdo, ¿Ahora que seguirá?
Erika: Ahora quiero entregarte mi virginidad. Quiero que me hagas por completo mujer, quiero que me sodomices…
Profe: Bien…prepárate, al ser tu primera vez…te va a doler más que lo de hace rato.
A Erika le agradaba el giro que había tomado esto, era más allá de lo que hubiera podido imaginar o esperar, su naturaleza e inteligencia le demandaban situaciones estructuradas…planeadas, platicadas, era lo que estaba esperando, agradeció a Dios por la fortuna de encontrarse con un hombre en toda la extensión de la palabra.
Admiro aún más su superación, su forma de ser, su nobleza…Se pusieron entonces presto al siguiente combate ya vespertino.
Iniciaron con bailes sensuales super pegados, descubrieron que les encantaba la misma música, literatura, poesía, parecía que el destino les tenía deparado el estar juntos en ese instante. Se besaron, se comieron, se acariciaron, se fueron encendiendo como dos almas en pena que encuentran por fin su destino feliz.
Erika: ¡Por ffaavvoorr, cuidaddddo, recuerrdddaaa  soy virgen de allí!… –Ella estaba acostada con una gran almohada debajo de su vientre para levantar si es posible aún más su nalgatorio. Él estaba sobre de ella, magreando pies, tobillos, piernas, caderas y sobre todo nalgas, sin olvidar los senos, de vez en vez se besaban, no dejaba de lado dulces palabras de aliento a su chica.
El hombre ya llevaba tiempo alternando dedos y boca para iniciar el enculamiento de su diosa regia.
Profe: Ahiii vaaaa….solo la punta….ufff….aprieta
Erika: Siento como si quisiera ir al baño….ufff dueeellleee, ardeeeeee
Profe: Calma,,,potrita….ya mero,,,,ahhhhhh ya está a la mitad
Erika: Roger….no te muevas por diosito santo dejamememee acostmmmbrrarrmeee
Profe: Ya eesstattaaa casi todaaaa..ya eestttaata ya la tienesss, ¿Te duele? ¿Te gusta?
Erika: Por favor, te necesito, no me dejes nunca, ya te quiero tener otra vez…ufff…hummmmm. Ahhhuuuuu que riicococoooo
Él siguió con su verga adentro, se la sacó un poco y vuelta otra vez, donde se la metió de nuevo hasta la raíz; hasta que empezó el rico movimiento de entrada y salida del distendido ano.
A Erika le ardía terrible, pero también sentía rico.
Le pidió que se la sacara, más como un juego erótico.
Él no hizo caso, a cambio le dio unas moderadas y sonoras nalgadas, enrojeciendo más el imponente trasero.
El muy astuto la estaba culeando de una manera terrible, salvaje, pero ella estaba encantada; lo deseaba así, con furia, y él cumplía a la perfección.
Le jalaba de las caderas o del pelo una y otra vez, hasta que no podía más. Ella sentía desmayarse del placer, al mismo tiempo que sentía delicioso, un dolor tremendo, sucio y humillante pero delicioso, se entregó a él ya sin reservas, ya sin tapujos, ya sin falsos moralismos y le empezó a gritar…
Erika: – ¡Ay, sí, qué rico, qué rico lo haces, Roger! (Había decidido que le gustaba decirle Roger)
Roger: – Te voy a enseñar lo que he aprendido en la vida, para que tú seas una dama completa, una fiera en la cama. De hecho lo eres, queridda….chiquilllaa….eres una diossaaaa…
Erika: – Sí, cógeme, enséñame, mmm, ¡que rico, qué rico!
Ella reculaba hacia atrás, para ofrecerse impúdica a su Profesor, su trabajador, su labrador, su dueño temporal, su ya inminente amante. La tenía al borde de la locura. Ella empezó a temblar y a gemir más profundo y más fuerte.
Erika: – Me vas a hacer venir, me vengo, ¡me vengo!
Roger  viendo cómo iba entrando su polla en ese culo centímetro a centímetro a cada embestida, notaba como sus huevos chocaban con ese culo blanco, perfecto, redondo y parado dispuesto a resistir su ataque sin piedad, plas, plas, plas y él seguía sus embestidas y ella echando el culo para atrás para que la penetración fuera más profunda.
Erika, ya perdiendo toda compostura: ¡Más fuerte papi, dame más!… ¡Así cabrón ábreme el culo!… ¡Es tuyo papito, gózalo como se te dé la gana!…
Roger: Ahiiiiite te voyyyyy chuliiitaaaa….ahhhhhh
Ambos llegaron al unísono al mismo tiempo que la canción del tema de la película Emanuel de Sylvia Kristel terminaba también…la rubia no pudo evitar gemir con todo y luego iniciar una risa completamente de nervios al asociar música con todo su proceso de aprendizaje. Era de una de las películas que había comprado en el DF.
Ambos: Hummmmm, ahhhhhhhhhh, ahhhhhhhhh
Roger la llevo a San Pedro en su auto, un muy buen cuidado Cross Fox como de cuatro años atrás. La rubia seguía admirando la vida y forma de ser de su nuevo hombre, de su nuevo valedor, de su domador, de su potro salvaje, de su amante en definitiva.
Con cierto pesar se despidieron, conveniendo en cómo se pondrían de acuerdo para el siguiente encuentro. Al despedirse Leo Dan entonaba: “Como te extraño mi amor, te extraño tanto, que voy a enloquecer, ay amor divino, pronto tienes que volver…” desde la pequeña camionetita de Roger..
Continuará
 
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