Exhibiéndome en la playa 5

Sábado

Me desperté de pronto, tenía un sueño y en él justo me estaban haciendo el amor, pero al despertarme y volver en mi me di cuenta que la situación no era del todo un sueño, pues mi novio estaba justamente empezando a introducir su tranca en mi panochita. Sin decir nada, simplemente me acomodé para facilitarle la faena, pues él se encontraba atrás mío, yo recostada de costado y simplemente tuve que acomodar de una mejor manera mis piernas. Mi sueño, al menos eso pensé en ese momento, me tenía totalmente mojada, aunque luego me enteré que mi novio ya tenía un buen rato de estar sobando y tocando mis partes, y más bien fue eso lo que provocó posiblemente mi sueño. El asunto es que la razón era lo que menos me importaba en ese momento, el pene de mi novio estaba llegando hasta lo más profundo de mi ser, sentí como sus bolas chocaron contra de ser, señal inequívoca de que aquel tremendo aparato había logrado entrar por completo en mi ajustada vagina, y ahora empezaba un mete-saca, primero con suavidad, pero con el pasar de los segundos se fue incrementando hasta convertirse en unas embestidas tremendas, donde prácticamente mi novio sacaba su picha casi por completo de mi vagina y luego la volvía a introducir hasta el fondo, sacando de mí en cada movimiento un quejido de placer, y claro está, por más acostumbrada que yo pueda estar a él, sus dimensiones son algo fuera de lo normal, cosa que cada vez que me hace el amor me hace sentir como la primera vez. De pronto, en una de esas embestidas, mi novio saco por completo su pene de mi vagina, y sin previo aviso lo colocó en la entrada de mi ano y lo introdujo sin mucho miramiento, si bien mi ano no estaba dilatado ni lubricado, la lubricación que tenía el pene de mi novio ayudado por la tremenda excitación que el tenia ayudo a facilitarle el ingreso por aquella cavidad, mis gritos no se hicieron esperar, pues en esa posición no tenía mucho acomodo, y sentí como esa verga me iba destrozando mi interior hasta llegar hasta el fondo, sin dar tiempo alguno para que mi culo se acostumbrara, mi novio empezó esta vez en mi ano su mete-saca, con un ritmo que sentí más fuerte que el que tenía en mi chochito, provocando un tremendo orgasmo en mí, que ayudé con una de mis manos en mi clítoris. Mi novio continuó destrozándome el interior de mi ano por algunos minutos más, hasta que de pronto sentí como sacaba su miembro, se levantaba muy a prisa y me obligo a tragar su pene, o lo que entrara en mi boca al menos, donde inmediatamente empezó a correrse de nuevo. Yo por mi parte trataba de tragar todo el semen que me fuera posible, pero la cantidad era tal que algo se me escapaba por las comisuras de mis labios.

-Te ha gustado despertar así Jessi? Dijo mi novio.

-Me encanta, no hay mejor manera de empezar el día.

-Te molesta que me haya corrido en tu boca? Preguntó el, y claro, es que normalmente no hacemos eso, él sabe que no me agrada mucho dar sexo oral, y mucho menos recibir el semen en mi boca, pero no entendía porque, en ese momento no me disgustó para nada. Otra cosa extraña en él era la manera en que me estaba tratando, pues había sido mucho más humillante con migo estos días. Cosa que se aclaró inmediatamente, y aunque ya me lo había dicho días atrás, nuevamente me dijo:

-Jessi, no quiero que te sientas mal ni que pienses mal de mí actuar. Quiero que sepas que en cualquier momento cuando sientas que algo no te gusta me lo digas, si no quieres hacer algo me lo dices y te lo voy a respetar.

-Lo se amor, y como ya te había dicho, te lo repito, estoy disfrutando mucho todas las situaciones, quiero que sigamos como hasta ahora, me gusta tu juego, me excitó sobre manera que me dejaras atada ayer y que luego vinieras y me hicieras tuya, sabes que me gusta ser tu sumisa, tu obediente perrita, y quiero que terminemos estas vacaciones de esa manera, juega con migo, úsame, que quiero sentirme tuya. Esas palabras fueron como un alivio en su rostro. Inmediatamente nos fundimos en un beso apasionado, de esos que das con mucho amor, en los que se siente la pasión desbordando, beso que poco a poco se fue transformando en toqueteos, su boca empezó a lamer la mía, y paso a ser ya un beso más sexual, mi calentura empezó a subir nuevamente, y ya mi panochita estaba nuevamente inundada, esperando ser penetrada nuevamente. Baje mi mano hasta su pene, estaba totalmente empalmado, así que empecé a darme vuelta para ofrecerle mi culo de nuevo, momento en que me hizo regresar a la realidad:

-Que haces perra, ya estas mojada de nuevo. Eres una puta legítima, deberías estar satisfecha después de la culiada que te he dado ya. No había duda, la conversación anterior le volvió a dar la confianza necesaria a mi novio y ya era nuevamente su perra sumisa. El continuó:

-Ve a limpiarte perra, que salimos pronto a correr. Me incorporé inmediatamente, me fui derecho a la ducha donde me di un baño rápido. Al salir ya mi novio se había alistado, y sobre la cama estaba la ropa que habíamos comprado el día anterior. Noté que mi novio no había colocado ningún hilito en la cama, por lo que deduje que quería que fuera sin nada abajo, y claro, era mi intención de todas formas, por lo que procedí a ponerme la ropa, la mini y el top en síntesis, luego me senté en la cama para ponerme las medias y los zapatos, momento en el que mi novio me dijo:

-Eres una legítima perra, con esa mini sin nada abajo.

-Me puse lo que has colocado en la cama amor.

-Yo solamente saque las cosas de la bolsa, pero bueno, era de suponer que no ibas a usar nada por abajo.

-Si tu prefieres me pongo un hilito amor, propuse.

-No, déjalo, igual ya todos en la playa conocen tu cuerpo casi por completo! Apresúrate más bien.

-Voy, solo me falta un zapato. Dicho esto terminé de colocarme el zapato y seguí a mi novio quien ya estaba saliendo de la habitación. No había terminado de cerrar la puerta cuando ya él iba corriendo, así que me apresure a cerrar y ponerme en marcha tras él. Hoy no tenía ninguna excusa para no correr, tenía calzado, y si bien el top era muy provocativo por lo ajustado que era, me sostenía muy bien las tetas, permitiéndome correr a gusto, claro, siempre estarían bailando de un lado a otro, pero al menos no de una manera molesta. Prácticamente tuve que correr a lo máximo que me daban las piernas para poder sostener el ritmo de mi novio, y esta vez, contrario al día anterior, íbamos hacia la montaña, no hacia la playa, por lo que íbamos de subida, y el desgaste era mucho mayor. Yo iba unos diez metros atrás de mi novio, y cada que pasaba un auto sus ocupantes, si eran varones, mi gritaban algún piropo, y aunque la mini se había sostenido muy bien en su lugar, tapando todo lo que debía tapar, aun así la visión de mi cuerpo, mis piernas, mi vientre desnudo y los pechos botando bajo el top eran algo digno de elogiar. Al cabo de unos quince minutos sentí que no podría mantener el ritmo por mucho tiempo más, mi novio parecía incansable, me había echado un polvo unos veinte minutos atrás, y estaba como nada, yo por mi lado sentía temblar ya todo mi cuerpo, el polvo de la mañana me había dejado interiormente destrozada, y no me había dado tiempo a recuperar fuerzas cuando ya habíamos salido a correr. Forcé un poco el paso y alcance a mi novio.

-Amor, bájale un poco el ritmo por favor, no voy a aguantar más así.

-Ahora que es el problema, ya tienes zapatos y ropa adecuada!

-Si amor, lo sé, discúlpame, pero no tengo la condición que tú tienes, y el polvo de la mañana me ha dejado muerta.

-Pues yo eche el polvo con tigo, y voy muy bien aún, así que esa no es excusa.

-Amor, no voy a poder mantener el paso.

-Grrrrr… eres un atraso perra… nos detendremos a descansar un poco ahí adelante. Me señalo un aparcadero que había a unos seiscientos metros de distancia, en una curva más adelante. Él se adelantó, mi cuerpo no daba más, y aunque no deje de trotar si baje totalmente el ritmo. Al llegar, ya mi novio estaba sentado en una banca que había a la orilla del precipicio, era un sitio como un mirador, pues había una vista preciosa de toda la playa. Me senté a su lado y le abrace cariñosamente. El me devolvió el gesto, acariciando mis piernas por un rato.

-No andas muy bien de condición Jessi, me dijo mi novio.

-No estoy tan mal amor, pero es que tu estas muy acostumbrado a correr mucho, y muy rápido, yo no puedo tanto, me defendí.

-Pues yo creo que ya no tienes más aire, me desafió.

-Pues quizás no tengo tanto aire como tú, pero sí que tengo condición. Esas palabras mías fueron como retadoras, y yo estaba segura de que tenía suficiente aire. Mi novio no se quedó atrás, y entonces propuso.

-Bueno, entonces hagamos una carrera.

-Pues, no puedo competir en igualdad de condiciones con tigo, es evidente, como dije antes, que tu estas mucho más acostumbrado que yo a esto. Mi novio se quedó pensativo por unos instantes, hecho un vistazo y entonces dijo:

-Bueno, hagámoslo justo entonces. Mira, de aquí al hotel por donde veníamos habrán unos tres kilómetros, si seguimos por este camino hacia adelante, se puede llegar también al hotel, pero rodeando esta montaña, calculo que deben haber unos cinco kilómetros por este otro lado. Ve tú por el lado corto, yo por el largo, y quien gane se llevará un premio. La idea me sonó bien, pero cuál sería el premio? Se lo pregunté de una:

-Y el premio, cuál es?

-Si tú ganas, tendrás libertad para hacer las cosas como tú quieras, vestirte a tu gusto, sexo en el momento que quieras, y todo lo que desees. Eso me gustó, pero quería saber cuál era la otra parte.

-Y si tu ganas?

-Pues, si yo gano seguirás siendo mi esclava! Me pareció que no tenía nada que perder, ya de todas formas era su esclava, y si ganaba podría tener sexo a mi gusto. Acepté de inmediato, y no había terminado de decir que si cuando mi novio ya iba corriendo en dirección de su objetivo. Yo me levante a como pude, y empecé a correr lo más rápido que podía, quería ganar a toda costa esa carrera. Esta vez iba de bajada, así que pensé que sería más fácil, los autos pasaban a mi lado, y los chicos me gritaban cosas, más ahora que seguro me miraban totalmente sola. Iba a toda marcha, más rápido de lo que había ido en el trayecto inicial, empecé a sentir como la mini ahora ya se me empezaba a subir de a poco, dejando mi culo a la vista, y posiblemente mi pubis. En ese momento no tenía tiempo para pensar en eso, y mi concentración estaba enfocada totalmente a dar el máximo rendimiento en aquella carrera. El camino se me hizo mucho más corto, y pronto pase frente al restaurante donde en la noche debería ir al concurso de camisetas mojadas, a los pocos minutos ya estaba en la entrada al hotel, estaba segura que había ganado, era imposible que mi novio rodeara la montaña más rápido que yo, pero al entrar por el portón lo divisé sentado en una de las sillitas de la piscina. Estaba ahí, me había derrotado, y mi sumisión seguiría de ahí en adelante. Avancé hasta donde se encontraba mi novio, quien con una gran sonrisa me estaba esperando, incluso daba la impresión de estar hace rato ahí sentado, pues no se le miraba para nada agitado, me empecé a sospechar que había gato encerrado, pero no tenía pruebas, y en realidad no me molestaba seguir con el juego que me había ya montado.

-Te has tardado demasiado perrita. Me dijo mi novio.

-Y yo que juraba que te ganaría, pero bueno, creo que ya estoy más que acostumbrada a perder en estas cosas, sigo siendo tu esclava.

-No, ahora eres mi esclava, antes estábamos jugando! Las palabras de mi novio me pusieron a pensar por un instante, pero al final de cuentas concluí que sería lo mismo, no le di mayor importancia. Mientras pensaba, mi novio se levantó de su sitio y se dirigió a la habitación, yo le seguí. Entramos en la habitación, inmediatamente me dijo:

-De rodillas perra! Me arrodille inmediatamente, él se acercó a mí, se sacó la picha de sus pantaloncillos y me la metió en la boca directamente. No la tenia del toda dura, pero empezaba a ponerse en forma. Empezó a follarme literalmente por la boca, yo hacía lo posible por no ahogarme, con forme su pene iba creciendo en tamaño, cuando sentí que ya estaba en su máxima dimensión, su semen empezó a salir, se había corrido en menos de dos minutos de acción. Yo me trague su corrida, tenía una calentura tremenda, aunque suponía que no habría penetración por ninguno de mis orificios. Cosa que mi novio me confirmó, y me hizo saber que la situación era más crítica de lo que yo esperaba:

-Si quieres satisfacción, tendrás que ganar el concurso de camisetas mojadas hoy en la noche, de lo contrario, no habrá más para ti durante el resto del paseo!

-Pero… intenté protestar, pero una bofetada en mi rostro fue lo que obtuve.

-Calla perra, de ahora en adelante, como mi esclava tendrás que mantenerte en silencio, no tienes derecho a decir ni reclamar nada puta, haces exactamente lo que yo diga. Entendido?

-Si amor.

-Nada de amor, AMO, entendiste?

-Si… amo, dije yo muy sumisa.

-Muy bien, otra cosa, en la noche elegirás los trapos que te pondrás para el concurso, pero mi condición es que con lo que vas a concursar es con lo que sales de aquí, y no tienes derecho de llevar nada más. Si en el concurso te quitas la camiseta y la vientas, pues reza a encontrar luego tu camiseta, no puedes pedir más nada prestado, y deberás regresar con lo que te queda después del concurso, entendido?

-Si amor, momento en que me dio otro bofetón en el rostro, se me había ido, tenía que decirle amo, pero no dije nada más, pensé que el bofetón pagaba la omisión, pero no pasaron 10 segundos y me dio otro, más fuerte, momento en el que comprendí que debía corregirme:

-Disculpa amo, si amo.

-Bien. Él se levantó y se fue a la ducha, yo estaba de rodillas en el suelo, y pensé que sería prudente quedarme ahí en esa posición. Empecé a pensar en lo que me dijo mi novio, debía ganar el concurso, y aunque la mayoría de los chicos me había dicho que fijo ganaba, me preocupaba la situación. No veía ningún problema en salir de la habitación con lo que participaría, iría en un hilito dental y una camiseta, incluso me podría colocar un pareo para salir. Me preocupaba un poco más el regreso, ya que estaba claro que la camiseta me la quitaría, y posiblemente en el calor del momento la arrojaría al público, lo que me obligaría a regresar con las tetas al aire, aunque igual, pensé que eso no sería problema para mí. En eso mi novio salió de la ducha, se puso su ropa y salió de la habitación sin decir nada. Al menos no había visto ningún problema en mi quietud, y no me había dejado amarrada como el día anterior. Pocos minutos después regresó, traía algo para desayunar.

-Levántate puta, vete a duchar.

-Si amo. Me incorporé y me fui directo a la ducha, me desnude y entré a bañarme. Tardé un par de minutos lavándome, al salir, tome una toalla y me seque el cuerpo, regresé a la habitación, vi en la cama un hilito dental, el blanco de uno de mis trajes de baño, y frente a la cama unos tacones, blancos también. Me quede parada frente a la cama, y pensé en preguntar a mi novio:

-Que ordenas amo?

-Mmmm, ponte lo que he preparado para ti. Inmediatamente me coloqué el hilito, y me senté en la cama para ponerme los tacones. Una vez estuve lista, me levante y me coloqué frente a mi novio de nuevo.

-Algo más amo? Pregunté yo. Esperaba que me diera algo para desayunar, el polvo de la mañana más los ejercicios me tenían con mucho apetito.

-Ve al restaurante y solicitas tu desayuno, te vienes de regreso para acá sin detenerte a platicar con nadie más, te estaré vigilando.

-Si amo, contesté yo con algo de duda. Por un instante eché un ojo a la cama, pues no tenía nada en mis tetas, y el bikini que me había puesto si tenía la parte superior, pensé que yo no lo había visto, pues mi novio pretendía que fuera al restaurante, pero al mirar la cama no vi nada, así que no lo pensé más, pues si me tardaba mi amo se enfadaría, empecé a caminar, momento en el que mi novio me detuvo diciendo:

-Espera perra, pensé que me buscaría el bra del bikini. Sin embargo él se levantó de su sitio, fue a mis cosas y sacó de ahí mi cadenita de cintura, me lo entregó y me dijo:

-Colócate esto.

-Si amo. Me coloque la cadenilla en mi cintura, y sin decir más salí de la habitación. Serian cerca de las ocho de la mañana, al salir noté que los chicos de la limpieza de la piscina estaban nuevamente ahí, y claro, se quedaron mirándome al pasar por la orilla de la alberca con las tetas al aire, yo iba caminando bastante a prisa, así que el baile de mis tetas libres era tremendo, así como el sonido que producían mis tacones en el piso. Pasé frente a la recepción, buscando la salida del hotel, pues el restaurante estaba al frente de este, cruzando la calle, Juan estaba en la recepción, y también se quedó mirándome al verme pasar. Salí por el portón, no había mucha gente afuera, pero si algunos afortunados chicos que me vieron cruzar la calle con las tetas desnudas, entré en el restaurante, habían algunas personas tomando el desayuno, todos, hombres y mujeres se me quedaron viendo, no era de extrañarse, una rubia entrando prácticamente desnuda al restaurante, no era algo que pasaba todos los días, y mucho menos como para no mirar. Me dirigí directo al mostrador, donde uno de los chicos me atendió:

-Supongo vienes por el desayuno que dejo pagado tu marido?

-Sí.

-En seguida te lo traigo, dijo el muchacho, quien no había apartado sus ojos de mis tetas en todo momento, y claro, no lo podía culpar. Parece que mi novio ya había dejado sobre aviso que vendría yo, y todo estaba ordenado.

-Aquí tienes Jessica.

-Muchas gracias, le dije al chico, quien me entregó una bolsa cerrada, no la revisé, me di media vuelta, ya a como entré salí del lugar, causando la misma impresión en mi salida. Crucé la calle a prisa y regrese al hotel. Juan ahora estaba fuera de la recepción, al verme me dijo:

-Bueno días Jessica.

-Buenos días Juan.

-Luces hermosa, veo que te estas alistando para la noche.

-Gracias Juan, espero no defraudarte, le dije yo sin detenerme. En eso los chicos de la piscina nuevamente se me quedaron mirando muy fijamente a mis movimientos, pero yo seguí mi camino hasta la habitación. Al llegar a la puerta esta estaba cerrada, así que toqué la puerta. Mi novio no me abría, en eso Juan, que se había venido tras de mí, me dijo:

-Tu novio salió, pensé que estaría con tigo.

-No Juan, yo estaba en el restaurante. Me podrías abrir tú la puerta por favor?

-Claro que sí, dame un momento, que voy por la llave. Juan se alejó a prisa, mientras yo me quede parada frente a la puerta, los chicos de la limpieza de la piscina no perdían detalle, me miraban sin hacer nada más, con pleno descaro, aunque tenía que aceptar que la descarada parecía más bien yo. A los pocos minutos regresó Juan, con la llave, me abrió de inmediato la puerta y me permitió pasar adentro.

-Muchas gracias Juan, eres un sol.

-Con gusto Jessica. Cerré la puerta y coloque mi desayuno en la mesita. Pensé por un momento la situación y entonces me di cuenta que mi novio me había autorizado para desayunar. Por lo que me senté en la única silla que había aun, pues la otra la habíamos roto el día anterior, abrí la bolsa y saque la comida. Había una taza con frutas en cuadritos, un emparedado y una taza de café. Devoré prácticamente todo, tenía mucha hambre. Terminados los alimentos, me quede esperando, al cabo de unos quince minutos sonó mi celular, era mi novio quien me llamaba. Conteste de inmediato, y me dijo que había salido un rato, regresaría más tarde, que me fuera para la piscina a broncear, pero no tenía permitido pedir ayuda a ningún chico para colocarme el bronceador, únicamente Andrea podía hacerlo si estaba. Me colgó sin darme tiempo a decir nada. Seguí sus instrucciones, tome mi bolsito de objetos personales, mi toalla grande y salí de la habitación. Me fui directo a mi silla habitual, nuevamente era el centro de atención de los chicos. Coloqué el paño sobre la silla, inclinándome para hacer esto de la manera normal, es decir, sin flexionar mis rodillas, dando en cada caso una inmejorable vista de mi culo a los chicos. Luego me tumbé en la silla, boca arriba, y empecé a untarme el cuerpo con la crema bronceadora. Me deleite sobre manera en mis tetas, y luego en la zona del bikini, metiendo mano por mis intimidades, pero sin tocarme mi sexo. Me puse las gafas de sol y me relajé. No había pasado mucho tiempo cuando escuche que Andrea salía de su habitación y se aproximaba hacia mí, al mirarla, vi que venía ya con su bikini lista para tomar el sol. Preparó su silla y se acostó, saludándome:

-Buenos días Jessi, que tal la noche? Me sonó que su voz tenía algo de malicia, y claro, de seguro había escuchado la situación que se dio la noche anterior, y lo que no sabía, pues lo debía suponer.

-Buenos días Andre, muy bien, todo excelente!!!

-Se te nota en el rostro!!! No contesté nada a eso. A los pocos segundos me dijo:

-Me ayudas con el bronceador? Ella ya se había acostado sobre su toalla, boca abajo, por lo que me levante de mi sitio y procedí a darle cremita en toda su espalda, despojándola de la parte superior del bikini, y luego continúe dando crema en sus piernas y culo. Termine la labor, regresé a mi silla, acostándome boca abajo igual que ella, entonces le solicite que me diera el mismo tratamiento. Ella accedió de inmediato, se levantó de su silla, y pese a tener el par de mirones a su espalda no se cortó para mostrar sus tetas, empezó con sus masajes, los cuales igual que siempre, se prolongaron en la zona de mi culo. Entonces me dijo:

-Y este milagro que no traes nada en tus orificios!

-Ja ja ja, no seas cabrona Andrea! Pero pese a eso, ella empezó a hurgar entre mis piernas, metió un dedo por mi vagina, como revisando si no era que tenía algo metido más adentro, esa situación hizo que me sacara un gemido, e instintivamente alce mi culo para darle un mejor acceso, inmediatamente metió un dedo en mi ano, como comprobando su interior, y al sacar sus dedos me dijo:

-De verdad que no llevas nada, no me lo puedo creer!

-No seas cabrona Andrea, regresa a tu sitio mejor! Ella regresó a su lugar, nos relajamos las dos y al rato le pregunté:

-Cómo crees que sea ese concurso de camisetas mojadas?

-No tengo ni idea Jessi, tú eres la experta en eso.

-Bueno, como que experta no, participé un par de veces, eso no quiere decir que sea experta en el tema.

-Bueno, que importa, disfrútalo nada más. No quería decirle a Andrea que debía ganar ese concurso a cualquier precio. A los pocos minutos, tuve la idea de consultarle a Juan, quizás él tendría algo de información sobre el concurso y de esa manera me podría preparar mejor. Me levante de mi sitio y me fui hacia la recepción, los chicos del ase de la piscina seguían ahí, y cada movimiento que yo hacía lo seguían con detenimiento. Al llegar a la recepción, noté que había alguien dentro, pero debido al sol, estaba encandilada, y no podía distinguir quien era dentro de la habitación. Al entrar, mi vista pronto se acostumbró a la luz, y entonces vi que había un hombre de unos 30 años frente al mostrador, que no me quitaba los ojos de encima, de mis tetas para ser exactos, además de que igual bajaba su mirada a mi entrepierna. Juan estaba del otro lado del mostrador. El nuevo chico se me hacía conocido de algún sitio, pero no lograba relacionarle.

-Hola, buenos días, saludé yo.

-Buenos días Jessi, me saludó Juan.

-Buenos días, dijo el otro chico, casi al tiempo que Juan.

-En que te puedo ayudar Jessi, preguntó Juan.

-Quería hacerte una pregunta, pero veo que estás ocupado, mejor regreso luego.

-No Jessica, para nada, no estamos ocupados, él es Gerardo, un amigo, trabaja en un restaurante aquí cerca, estábamos hablando de cosas sin importancia. Pregúntame lo que gustes. La situación me incomodó un poco, pues no sabía quién era el chico, pero ya estaba ahí, y bueno, no me iba a ir ahora.

-Bueno, es que quería preguntarte si tú sabes algo sobre el concurso de hoy de las camisetas mojadas, me refiero a la mecánica y eso, como para saber a lo que voy. Al momento de decir esto, vi que Gerardo se alertó, y entonces me miró aún mejor, Juan al mismo tiempo se hecho una risita y dijo:

-Pues mira qué casualidad, has llegado en el mejor de los momentos para hacer las preguntas, Gerardo es el organizador del evento!

-En serio!!! Dije yo con asombro.

-Así es, dijo el propio Gerardo, y continuó: que es lo que quieres saber?

-Pues no sé, como es el asunto, que esperan de las chicas? Como hacen la elección, en fin, para saber a qué voy. Gerardo se me quedó viendo, y después de algunos segundos de repaso dijo:

-Yo al menos esperaría justo lo que veo ahora. Si te inscribes y participas así veo amplias posibilidades de que seas elegida.

-Mmmm, en base a que hacen la elección entonces? ¿La que enseña más gana?

-No, en realidad la elección la hace el público, tienes que gustarle a los asistentes, y a la chica que le hacen más bulla será la ganadora. Te digo algo más, hasta ahora hemos realizado el concurso dos veces, y las dos veces lo ha ganado la misma chica, una chica de aquí mismo, del pueblo, aunque para ser sincero, estas mucho más guapa tu que ella, y bueno, muchísimo más atrevida! En ese momento me puse a pensar, y la curiosidad me pico:

-Y participara esa chica de nuevo hoy?

-Sí, fue la primera en inscribirse, ella trabaja en una tienda deportiva acá cerca. En ese momento mi mente amarro todos los cabos sueltos, y no podía ser otra, la chica del día anterior que me había vendido la ropa deportiva, claro, es una belleza, joven, de unos 20 o 22 años, piel bronceada, cabello negro largo y rizado, aunque algo más bajita que yo, pues debía medir más menos 1.60 a 1.65, pero debía tener medidas perfectas, o muy cercanas a eso. Entonces dije:

-Creo que se quién es la chica, ya la he visto en ese negocio.

-Bueno, entonces ya sabes a quien te enfrentas, de hecho, ella ha sido hasta el momento la única que ha dejado ver sus tetas en el concurso, siempre se apuntan chicas tímidas, que no se quitan ni el bra de sus bikinis, y entonces, obvio, la camiseta mojada no sirve de nada. Claro, me parece que tú no vas a tener problemas con eso, según veo.

-Ja ja ja, reí yo, y pues, era evidente que dentro de mis intenciones estaba quitarme la camiseta, lo cual aparentemente me daba cierta ventaja. Entonces, continuó Gerardo hablando, y bajó su mirada directo a mi panochita:

Y bueno, parece que si usas ese bikini se verá algo que nunca se ha visto!!! No me había dado cuenta, pero la línea de vellitos de mi pubis asomaba por encima del triangulito, el cual se me había bajado e incrustado entre los labios de mi vagina, dejando ver incluso parte de los labios fuera del bikini. Ya no era momento para sonrojarme por la situación, por lo que decidida dije:

-Bueno, quizás entonces pueda quitarme algo más que solo la camiseta! Mis palabras causaron el efecto que esperaba, pues tanto Gerardo como Juan se quedaron mudos por un momento, para ser Gerardo luego el que volvió a hablar.

-Nosotros no vamos a impedir que muestres lo que tú quieras mostrar, para ganar todo se vale. Esas palabras me las iba a tomar muy en serio, pues para mí era una necesidad ganar ese concurso.

-Dime una cosa Gerardo, que debo hacer para inscribirme? Pregunté yo.

-Nada, solo me dices y estas inscrita, pero mira, te voy a dar un consejo, no te inscribas aun, hazlo hasta el último momento, justo antes de comenzar, para que tengas el último puesto, eso te dará ventaja sobre las otras participantes pues podrás ver lo que hacen y lo que debes superar. Igual, la chica a vencer es la primera, pero bueno, nunca se sabe quién más podría inscribirse.

-No tienen cupos limitados? Pregunté de nuevo.

-No, para nada, se inscriben tantas como quieran, igual, la primera vez solo habían cuatro chicas, y la vez anterior cinco, ahora si bien ya hay más, llevamos ocho, pero por mí que se inscriban cien!!!

-Hay que pagar algo por la inscripción? Pregunté de nuevo.

-No Jessica, si cobráramos algo no se inscribe ninguna chica, más bien debemos tratar de mejorar los premios para atraer más concursantes, quizás por eso ya hay ocho, por mejorar los premios. La verdad no me interesaba el premio que me pudieran dar ellos, yo ya tenía una premiación si era la ganadora, y era todo lo que necesitaba en aquel momento.

-Bueno, entonces en la noche al llegar me inscribo. Señalé

-Date por inscrita, pero igual, cuando escuches que vamos a comenzar te acercas a la mesa para inscribirte, igual estaremos toda la noche llamando a más chicas para animar el ambiente.

-De acuerdo. Bueno chicos, regreso a tomar sol. Me despedí de ambos regalándole un besito a cada uno en sus mejillas. Salí de la recepción, los chicos de la limpieza, Pedro y Roberto seguían ahí, y nuevamente estaban pendientes de mi paso, en ese justo momento pensé en que sería bueno conseguir apoyo para el concurso, y ellos dos serian buenos candidatos. Al llegar a mi silla, Pedro quedaba de mí como a unos 5 metros, me miraba como bobo, totalmente ido en mis tetas, por lo que aproveche para llamarlo:

-Pedro, como estas, ven aquí un momento porfa. El pobre estaba tan embobado que no reaccionó, y fue Roberto quien de un golpe en su cabeza lo espabiló.

-Pedro, cabrón, no hagas esperar a la señorita! Al escuchar a Roberto, tan atento, le llamé también.

-Roberto, tú también puedes venir por favor. En ese momento Andrea, que estaba media dormida reacciono, y me dijo:

-Que haces, porque los llamas, no ves que estoy con las tetas al aire!

-Estas boca abajo, y solo los llamo un momento. En ese momento ya los dos estaban llegando a mi sitio, por lo que me levante, y los salude debidamente:

-Como están chicos, les dije, dándoles un beso a cada uno, continué, quería pedirles un favor a ambos:

-Con mucho gusto si está a nuestro alcance te ayudaremos preciosa, dijo Roberto.

-Gracias Roberto, mi nombre es Jessica, el asunto es que hoy por la noche hay un concurso de camisetas mojadas en… me quede pensativa, y es que no sabía cómo se llamaba el lugar, pero Roberto, que estaba muy atento dijo:

-Sí, el del restaurante aquí cerca, estamos enterados, de hecho, iremos ahí en la noche!

-Ah, grandioso, entonces no debo solicitarles que vallan, solo quiero pedirles que me den su apoyo!

-PARTICIPARAS? Dijeron ambos en coro.

-Sí, les dije.

-Uyyyyyyyyyyy madre mía, entonces no me lo pierdo por nada, esta vez sí que va estar bueno!!! Dijo Roberto de nuevo.

-Bueno, pero deben apoyarme, si?

-Cerraré los ojos cuando salgan las otras chicas para solo mirarte a ti, dijo Roberto para confirmarme su apoyo, mientras el pobre de Pedro no sabía ni que decir.

-Gracias chicos, estaré agradecida con ambos! Me di media vuelta, dándoles la espalda, e hice como que reacomodaba la toalla sobre la silla, inclinando mi cuerpo y dándoles una vista inmejorable de mi culo a ambos, que estarían a centímetros de mi culo en ese momento, luego me recosté de nuevo, boca abajo y me relaje, no me atreví a solicitarle crema a ninguno de los dos, aunque gustosa lo hubiese hecho, pero las ordenes de mi novio eran claras. Al escuchar que los chicos se alejaban, pude distinguir que Roberto le decía a Pedro:

-Vio Pedrito, esa perra llevaba hasta los pelitos del panochito fuera del hilo, es una verdadera puta esa! La respuesta del “pedrito” no era ya audible para mis oídos, pero la nueva frase de Roberto, quien hablaba un poco más fuerte si la volví a escuchar, y era deducible lo que le dijo Pedro:

Coooomo que no se fijó en los pelitos, si se le veían… Ya ahí mis oídos no lograban distinguir palabra alguna, por lo que supe que ya estaba lejos de nosotras.

-Andre, me pones crema de nuevo en la espalda porfa?

-Porque no se lo pediste a ese par, seguro lo hacían con gusto, contesto ella un poco cabreada.

-Andre, no seas malita porfa, que me voy a quemar si no. Andre, mirando que ya los chicos se habían retirado se incorporó y tomando el bronceador me empezó a sobar la espalda con la crema entre sus manos. Al tiempo que empezó a decirme:

-Te has tomado muy en serio el asunto del concurso eh, como que estás muy interesada en ganarlo!

-Algo, cuando me meto en algo me gusta dar lo mejor, lo sabes, como si no me conocieras.

-Es cierto, pero creo que esto es más de lo normal en ti, llamar a esos chicos, ir a hablar con Juan, en fin, y como si fuera poco, andas por todo el hotel con las tetas al aire y prácticamente tu panocha igual.

-No, mi cosito no, tengo siempre mi hilito puesto.

-Bueno, si lo andas, ahí, pero es como si no, mírate no más, se te ve todo, lo traes todo metido entre tu vagina, como si tapara tanto, y lo desapareces!!!

-Hay Andre, me vas a poner bronceador o me vas a criticar el resto de la mañana!

-Jessica, es que mira, si andas desnuda! Diciéndome eso metió su mano entre mis piernas y dos de sus dedos se metieron en mi chochito, llevando consigo el hilito de mi bikini más adentro de mi cavidad sexual. Yo di un gemido de placer al sentir sus dedos entrando en mi vagina, y como de costumbre, en un acto casi reflejo levante un poco mi culo dejándole más a su disposición mis partes.

-Que eres una perra Jessi, en lugar de protestar gimes y levantas más tu culo para que te meta más.

-Es que me haces muy rico Andre. En ese momento me percaté que justo estaba llegando a espaldas de Andrea Gerardo, que había notado la situación y estaba con la boca abierta. Yo como la más tranquila le dije:

-Hola Gerardo, que gusto verte de nuevo. En ese momento, Andrea brinco del susto, pues no había notado la presencia del observador, acto seguido, instintivo por cierto, se puso sus manos sobre las tetas para cubrirse, y su rostro se enrojeció de la vergüenza, pues sabía que la habían visto hurgando entre mis partes. Gerardo dijo en seguida:

-Había olvidado decirte que el concurso empezara a eso de las once, no valla ser que llegues tarde Jessica.

-Ahí estaré, no te preocupes.

-También debes ir pensando en alguna canción para tu presentación.

-Ah, pondrán una canción para cada concursante?

-Pues sí, claro, es la idea, que bailes al ritmo de alguna canción, de tu preferencia.

-Está bien, no sabía eso, pero pensaré en algo.

-Excelente, y tu amiga no quisiera participar?

-No, yo no, paso de esas cosas, dijo Andrea cortante.

-Bueno, al menos esperamos verte para que le des tu apoyo a Jessica.

-Ella estará ahí, apunte yo antes de que Andrea dijera otra conchada. Gerardo se retiró nuevamente sobre sus pasos, y para mí era evidente que lo de la hora fue solo una excusa para venir a verme nuevamente, y valla si me vio, totalmente penetrada por los dedos de Andrea!

-Andre, termina de ponerme el bronceador! Le insistí a mi amiga, quien nuevamente de mala gana se levantó y me puso el bronceador, esta vez de manera rápida, parecía haber aprendido la lección de no estar metiendo mano donde no quiere que la miren! Durante la mañana, no hice más que tomar el sol, al rato salió Carlos, quien nos acompañó por un rato, y luego se retiró con Andrea dejándome nuevamente sola. Mi novio aún no había llegado. Durante todo este tiempo estuve pensando en el concurso, cual canción seria apropiada para el numerito que montaría. La chica de la tienda deportiva, era mi rival de turno, ella tenía la ventaja de ser de la zona, por su atractivo debía ser muy popular, evidentemente era una chica de gym, por lo que tendría muchas amistades, y por ende, mucho apoyo, mucho más joven que yo, en fin, desde ese punto de vista tenia las de ganar. Aunque yo también tenía lo mío a favor, si bien la chica de la tienda es una belleza, yo me considero a mí misma de muy buen ver, claro está, mi estatura me hace ver más elegante, y bueno, mis pechos son bastante más grandes que los de ella, y dado que el concurso es de camisetas mojadas, evidentemente es lo que más va a llamar la atención, y bueno, lo que sentía más a favor mío era mi experiencia como stripper, cosa que a menos que la chica trabajase en las noches también, no tendría esa ventaja. Mis pensamientos iban y venían, que si una canción, que si otra, recordaba los numeritos cuando trabaja, las canciones que solía usar, ya que la mayoría de las chicas que trabajamos de stripper tenemos algunos numeritos ya montados con ciertas canciones, y claro, al haber trabajado por cinco años, y repetido cientos de veces posiblemente los diferentes números, pues, tenía todos muy bien grabados aun en mi mente. Si bien, cuando trabajaba de stripper me gustaba mucho usar música reggae, Bob Marley, Inner Circle, UB40, me encantaba bailar con Romie, de Beenie Man, esas canciones, mas latinas, tenían mucho “pegue” en Canadá, donde trabajaba y era únicamente yo latina, pero en mi ambiente, donde el ser latina no hacia diferencia, esas canciones no tendrían mucha influencia, igual, supuse que la mayoría de participantes serian chicas jóvenes en comparación a mí, así que empecé a pensar en canciones más viejas, de rock o pop, decidiéndome finalmente por una de Roxette, How do you do, que usaba también frecuentemente cuando trabajaba de stripper y tenía una coreografía montada ya. Mientras todos estos pensamientos corrían por mi mente, no me había percatado de que mi novio estaba parado a mi lado:

-Levántate perra! Ordenó el. Yo en seguida reaccioné, y volví a mi realidad, la realidad de que era su esclava por derecho. Inmediatamente me levante sin chistar ni decir una palabra.

-Bien, bien, luces muy bien, como la perra que eres. Recoge tus cosas puta, y vienes para la habitación. Él se fue adelante, yo tome las cosas lo más rápido que pude y me fui tras él. Entré en la habitación, él estaba sentado en la cama y mirándome me dijo:

-No dejas oportunidad para lucirte verdad perra!

-Si amo, lo que digas. Una sonrisa se dibujó en la cara de mi novio dada mi respuesta.

-Andas prácticamente desnuda puta, se te ven hasta los pelitos. No supe si debía o no contestar, preferí mantener silencio. Pareció ser la decisión acertada, pues mi novio volvió a sonreírse, como satisfecho de mi silencio.

-Sabes guardar silencio, dijo el, confirmando lo que había deducido. Continuó: quiero que en la tarde regreses a tomar el sol, esta vez sin dejar ver tus pelitos, con el mismo hilito, quiero que se marque bien la forma de ese tanguita en tu cuerpo. De acuerdo perra?

-Está bien amo, haré lo posible por cumplir lo que pides. Nuevamente la sonrisa de satisfacción se hacía presente en mi novio, y yo estaba aliviada de no recibir otra bofetada.

-Iré a traer el almuerzo, hoy nos quedamos en la habitación, no quiero que te andes exhibiendo durante el día, pórtate bien y serás recompensada.

-Está bien amo, lo que tú digas. Mi novio salió de la habitación, iba muy satisfecho de la situación, me alegré por eso. Yo por mi parte me quedé sentada en la cama, esperando su regreso, mientras seguía pensando en lo que pasaría esa noche. Al poco rato regresó mi novio, con dos platos de comida, yo estaba bastante hambrienta, por lo que comí de buena gana todo lo que había traído. Terminado el almuerzo, mi novio volvió al ataque:

-Desnúdate perra. La tarea no resultaría muy compleja, solo llevaba el minúsculo hilo dental entre mi culo, creo que tardó más el en ordenarlo que yo en realizarlo. Una vez estuve desnuda, me tomó de la cintura y me jalo hacia él, me hizo colocar de espadas a él, y me tomó de las nalgas, abriéndomelas por completo. Mi panochita se mojó de inmediato, pensé que sería recompensada por mi buen comportamiento, pero estaba muy equivocada.

-Debes depilarte bien tu culo perra, ya empiezan a verse algunos vellitos. Me estaba examinando!!! Y bueno, no dejaba de ser verdad lo que me decía, pues si bien me había depilado antes de venir a la playa, para depilarme bien la zona de mi ano debo ir a una cosmética, pues la incomodidad y lo difícil de la zona del ano hacen muy difícil el trabajo y más aún garantizar que quede bien.

-Amo, tu sabes que es difícil hacerme eso sola, puedo buscar ayuda, quizás tú? O Alguien más. Mi novio se quedó pensativo por un rato, en seguida vi en sus ojos la chispa de que tenía una idea, entonces dijo:

-Pídele ayuda a tu amiga, que ella lo haga. El muy cabrón me haría pedirle a Andrea que me depile el culo. Era una movida muy buena de parte de él para humillarme.

-Si amo, quieres que valla a buscarla de una vez?

-Si perra, ya mismo. Yo me levanté dispuesta a salir cuando mi novio me detuvo:

-Donde crees que vas perra?

-Voy a buscar a Andrea como me lo has ordenado amo.

-Desnuda?

-No me has dicho que me vistiera amo. Sentí que al menos en esta no podría atacarme de ninguna manera.

-Ponte el bikini, COMPLETO, perra, luego vas a llamarla y regresas aquí en seguida.

-Si amo. Inmediatamente me volví a colocar el hilito y busque entre mis cosas el pequeñísimo bra que venía con ese hilo, me lo coloque y en seguida salí de la habitación. Caminé hasta la habitación de Andrea, toque la puerta y me abrió Carlos.

-Hola Jessica, que gusto verte.

-Hola Carlos, está por ahí Andrea?

-Sí, te la llamo en seguida, ¡Andre, Jessica te busca!

-Voy, Contestó Andre desde dentro, en seguida salió y me dijo:

-Dime Jess.

-Andre, ocupo que me hagas un favor.

-Con gusto Jess, dime.

-Necesito que me ayudes a depilarme. Andrea me miro con cara de extraña, y obvio, normalmente no ocupamos ayuda para esas cosas, ella dijo:

-Para que ocupas ayuda en eso Jess?

-El culo Andre, le dije ya susurrando.

-¡Te vas a depilar el culo Jessi! Dijo la cabrona casi a grito pelado.

-Shhh… publícalo en el diario mejor, le dije en tono de enfado.

-Discúlpame Jess, fue la impresión, no me lo esperaba. Y porque quieres depilarte el culo. Pensé en el asunto un poco, y no le quería decir que mi novio, mi amo, me mandaba hacer eso, así que pensé que sería mejor decir una razón personal.

-Hay Andre, no pidas tantas explicaciones, quiero depilarme ahí, listo, ayúdame porfa.

-Estás pensando en desnudarte del todo verdad?

-No preguntes tanto, vamos, ayúdame.

-Ja ja ja ja… está bien, vamos, te ayudo. Andrea me iba a sacar canas verdes, y el cabrón de mi novio sabia como humillarme. Regresamos a la habitación, mi novio se mostraba complacido por verme entrar con Andrea. Nos fuimos directo al baño, yo sin hacer mucho papel me desnude completamente y le pase a Andrea una afeitadora, me puse a cuatro patas, bien abierta y ella se acercó a mí.

-Pero Jessi, prácticamente no tienes nada de vello, déjame ver, empezó a depilarme los poquísimos vellos que tenía, luego me di vuelta, colocándome de frente a ella, y de igual manera me abrí las piernas a mas no poder, ella continuo con su labor, pero ya no estaba del todo en el ano, ahora se dedicó a retocar mi zona frontal.

-Ya que estoy aquí voy a dejarte un poco más arreglado esto, comentaba ella mientras delineaba nuevamente mi fina línea de vellos sobre mi sexo. Al cabo de menos de quince minutos estaba terminada la labor.

-Estas lista Jess, ya puedes ir a desnudarte.

-Gracias Andre, de debo una. Andrea se levantó y se retiró de la habitación.

-Ven acá perra. Me dijo mi novio apenas salió Andrea por la puerta. Yo me acerqué a él, y sin que me lo pidiera me coloque en posición para que apreciara todo mi culo. Lo miró por un momento y luego me propinó un cachete en mi nalga izquierda que me hizo gritar.

-Está bien perra, luces perfecta. Descansa un poco, dejaremos que baje un poco el sol y luego regresas a tostar tu piel un poco más.

-Si amo. Me recosté en la cama y me relajé por un rato. A eso de las dos y media de la tarde, mi novio me alertó:

-Ya es hora putita, colócate tu hilito y regresa a tu baño de sol. Me levanté de inmediato, me volví a poner el hilo blanco y recogí mis cosas para ir afuera. Al abrir la puerta, mi novio me dijo:

-Las reglas de la mañana se mantienen, solo Andrea te puede ayudar con la crema, si no, lo debes hacer tu solita. Entendido?

-Si amo, me gustaría que seas tú quien me ponga la crema, agregue yo.

-Calla puta, no te he pedido opinión. En ese momento comprendí que me salvé de otro azote por el simple hecho de no estar al alcance de mi novio, de lo contrario me hubiese dado una buena bofetada. Salí de la habitación y regresé a mi sitio habitual, pero a diferencia de la mañana, ya había otras personas en las orillas y dentro de la piscina. Miré para todos lados, y al menos me alivio no ver niños en el lugar, de lo contrario me hubiera tenido que retirar por respeto. Esta vez coloque mi toalla con cuidado de no enseñar más de lo necesario, si bien no había niños, si noté la presencia de al menos dos parejas, cosa que confirmé luego al tomar mi lugar en la silla. Mientras me ponía el bronceador en mi cuerpo, vi que habían en efecto dos parejas, ambas eran compuestas por personas mayores, de unos cincuenta años, más dos chicos un poco más jóvenes que yo que estaban en la piscina, quienes no apartaron su mirada de mi cuerpo. Me di cuenta que la tranquilidad que me había dado la casi soledad todos estos días atrás en ese lugar se había perdido, y ya no podría hacer de las mías con tanta naturalidad. Intentaba por todos los medios mantener mis vellitos abajo del pequeño triangulito de tela del bikini, y al mismo tiempo mantener tapado también mis labios vaginales, aunque era prácticamente imposible. Al poco rato apareció mi novio, cosa que agradecí dentro de mí. Se sentó a mi lado, y dado la presencia de personas, no se atrevió a jugar de dominante.

-Ya vine amor, me dijo él.

-Qué bueno, me ayudarías con la crema en la espalda? Le dije aprovechándome de la situación, aunque sabía que eso podría significar un castigo luego, ya la verdad poco me importaba. Me di vuelta de inmediato, y le pasé el bronceador a mi novio. El muy gentilmente me empezó a esparcir el líquido por toda mi espalda, luego por mis piernas y terminando finalmente en mi trasero, cosa que los dos chicos que teníamos de mirones disfrutaron sin perder detalle. Aun así mi novio no se esmeró demasiado, y me dio crema solo lo necesario, claro está, era necesario hasta en mi rajita, y ya eso debía ser algo digno de ver.

Al rato de estar ahí llegó Juan, quien me dijo:

-Jessica, me llamó Gerardo y me ha dicho que ya van 12 chicas inscritas, que es posible que hagan una ronda de finalistas, las cuales serán elegidas por un jurado. No me preguntes como o quienes porque no sé, te digo lo que me ha dicho Gerardo nada más.

-Gracias Juan. Este se retiró y mi novio me miro extrañado:

-Que fue todo eso? Pregunto mi novio. Yo me quede pensativa y decidí decirle las cosas como eran.

-En la mañana mientras tomaba el sol fui a preguntarle a Juan si sabía algo de cómo iba el concurso ese, da la casualidad que estaba ahí otro chico, quien resulto ser este Gerardo, justamente el organizador del concursito este. Él me explicó los detalles como iba estar la cosa, pero me había dicho que solo había ocho chicas inscritas, y ahora ya oíste.

-Y eso es algún problema?

-No ninguno, el me garantizo el cupo, pero me dijo que me inscribiera de ultima, justo antes de empezar el concurso, para tener el último puesto y así tener la ventaja de saber que hacen las otras.

-Se ve que estas muy interesada en ganar.

-No estoy interesada en ganar, DEBO GANAR, así de simple. Mi novio se sonrió, no me dijo nada más y se relajó en su silla. La tarde siguió su marcha, y a eso de las cinco ya el sol había bajado mucho. Mi novio se levantó de la silla y dijo:

-Vámonos, regresemos a la habitación. Alzamos nuestras pertenencias y nos retiramos al cuarto. Una vez dentro, mi novio se acercó a mí, me abrazo desde atrás y me dijo:

-Jessica, TE AMO, eres el tesoro de mi vida, la luz de mi camino. Esas palabras me hicieron sentirme en las nubes, la forma en que me las dijo me hizo sentir amada, sentí un hormigueo en todo mi cuerpo, al momento, me giró hacia él y sin mediar palabra nos fundimos en un beso apasionado, beso que poco a poco se fue convirtiendo en caricias cada vez más eróticas hasta que me bajo mi hilito, me volvió a dar la vuelta y sin más me metió su pene en mi vagina, sacándome un grito de placer. Me empezó a hacer el amor, de una manera deliciosa, no habrían pasado treinta segundos cuando alcance mi primer orgasmo, las sensaciones eran enromes, me sentía como una reina, y es que simplemente era eso para mi novio, y simplemente me hacia el amor. Terminamos tendidos sobre la cama, abrazados uno al otro, dándonos besos constantemente. Serían las siete de la noche cuando decidimos levantarnos de la cama, entonces mi novio me dijo:

-Jessica, quieres participar siempre?

-Tú quieres que lo haga, Le respondí con otra pregunta.

-Quiero que ganes.

-Entonces, voy a ganar para ti. La situación había dejado de ser un juego de sumisión para mí, y se convertía en un reto personal, en un regalo para mi novio. Si bien el sabia de todas mis experiencias, de mi trabajo anterior, y que, incluso había participado en dos ocasiones anteriormente en concursos de este tipo, nunca lo había hecho desde que estaba de novia con él, él nunca me había visto desenvolverme de esa manera públicamente, me refiero a desnudarme frente a un tumulto de personas, pues si más de una vez había hecho un striptease para él, en privado. Estaba segura que la situación actual era mucho más motivante y me haría llevar las cosas más al límite de lo que había pensado anteriormente. En ese momento me pareció prudente preguntar a mi novio:

-Hasta dónde quieres que llegue?

-Quiero que seas la ganadora Jessi.

-Eso significa que yo pondré los límites?

-Tú haces lo que quieras, y lo que sientas que puedas, y no te voy a recriminar por nada que decidas hacer ahí. En cierta forma eso es justamente lo que deseaba escuchar.

-Está bien, contesté yo, lo volví a abrazar y nos fundimos en un nuevo beso. Yo me levante de la cama, y me fui a alistar, sabía que tardaría mi rato, pues tenía que “producirme” por completo. Tarde cerca de hora y media arreglándome, pues me tenía que bañar, lavarme el cabello, cosa que no hacía de manera consiente desde hace días, me arregle las uñas, en fin, todo lo que una chica debe hacer para estar impecable. Al salir del baño, mi novio quien se encontraba viendo la tele simplemente pronuncio un wow, señal inequívoca de que lo que miraba estaba bien. El me ayudo a ponerme unas cremas de cuerpo, hidratantes y al mismo tiempo le daban un cierto brillo a mi piel, no quería usar aceites pues esa noche me tenía que mojar bastante. Saque de entre mis cosas una camiseta blanca, me la puse junto con el hilito que había usado ese día, que era el más chico de todos los que había traído. Me puse unas calcetas y en seguida un par de botas negras, que me llegaban un poco más debajo de mis rodillas. Mi novio no le pareció la camiseta, diciendo que tenía varias que eran más cortas que esa, cosa que no dejaba de ser verdad, pues esta me llegaba casi hasta el ombligo en su largo, pero lo que mi novio no sabía era que no la había escogido por su largo, sino más bien por el tipo de tela, que era muy finita, y se transparentaría totalmente al momento de estar húmeda.

-Es muy larga esa camiseta amor. Dijo mi novio.

-No te preocupes, toma, le dije, sacando unas tijeritas de entre mis cosas. Ahora recórtala a tu gusto. Aun sobre mi cuerpo, tomó las tijeras y empezó a cortar justo bajo el límite de mis tetas, sacando así la parte baja de toda la camiseta.

-Listo, me dijo él.

-No, le dije, quiero que cortes también el cuello, para poder romper la camiseta con facilidad, si dejas las costuras se me haría imposible. Así procedió y cortó el cuello, y también cortó la costura de las mangas, y un poco más, dejando un hueco más que grande a los costados por donde prácticamente se me salían las tetas también.

-Ahora si estoy lista amor. Serian cerca de las nueve de la noche ya, y debíamos ir saliendo ya.

-Amor, ponte un pareo al menos, no quiero que vallas toda la noche sin nada sobre tu hilito, debes dejar algo para el concurso. Me pareció correcta la apreciación, a pesar de que yo había pensado cumplir las órdenes que me había dado temprano, fui a mi maleta y busqué un pareo. Mientras buscaba mi pareo, vi en mi maleta las bolitas chinas, las tomé en mis manos, seguí buscando el pareo, y así que lo encontré le dije a mi novio.

-Si quieres te adelantas, yo tengo que hacer una necesidad aun, anda a buscar a Andrea y Carlos.

-Está bien, apresúrate. Mi novio salió de la habitación, y yo me fui directo al servicio, me puse de frente al inodoro, y con una mano sobre el tanque, coloque la primera bolita de aquel juguete sexual en la entrada de mi culo, empuje con cierta dificultad ya que no estaba nada lubricada pero no tuve éxito, así que llevé la bolita hasta mi boca, la ensalive bien y regrese a mi ano, volví a hacer presión hasta que se metió, inmediatamente procedí a meter la segunda bolita, esta entro ya más fácil, y la tercera igual, procedí a terminar de meter todo el cordón, no quería que se notara que llevaba las bolitas en el culo. Me acomode la poquísima ropa nuevamente y me dispuse a salir. Ya mi novio estaba frente a la recepción con Andrea y Carlos, pero a parte de ellos tres también estaba Juan, Fabián, Roger y los otros dos chicos compañeros de estos dos últimos los cuales aún no conocía en persona. Caminé lentamente hasta ellos, las miradas de todos estaban sobre mí, y me recorrían de abajo a arriba, examinándome completamente.

-Bueno, vamos, llego la que esperábamos! Dijo Juan, sin darme tiempo a saludar empezamos a caminar saliendo del hotel. Pero afuera, Fabián tenía un microbús estacionado, en la que nos invitó a subir, parecía que yo era la única que no estaba enterada del transporte, pero sería la más agradecida por ello, ya que era la única que se disponía a caminar en botas con tacones de aguja de 10 cm. Me senté al lado de mi novio, quien me abrazo y volvió a pegarme su boca en la mía, dándome un largo beso que tardó prácticamente todo el trayecto hasta el restaurante donde sería el concurso. Mientras íbamos de camino, logré enterarme que los amigos de Fabián y Roger eran Michael y Sebastián. Al llegar al destino, mi novio seguía besándome, hasta que alguien nos gritó:

-Suéltala ya, que no vas a dejar nada para el concurso! Nosotros nos detuvimos y todos estallamos en carcajadas. El bajarme de la micro fue una calamidad, me sentí observada desde todos los ángulos, me di cuenta que había muchísima gente, tanto dentro como fuera del establecimiento, por lo que supe que el asunto era grande. Vamos, tampoco voy a exagerar o hacerles una idea de un concierto de rock, pero para un restaurante era mucha gente. Mi novio me abrazo, y entramos así al establecimiento, atrás nuestro venia Carlos con Andrea y le seguían los otros chicos. Al entrar, inmediatamente nos llamaron de una mesa, eran Roberto y Pedro, los de la limpieza de la piscina, que nos estaban llamando. Juan se adelantó a nosotros y nos hizo un gesto para que le siguiéramos. Fue directo a la mesa de los chicos y me invitaron a sentarme. Si bien, la mesa era bastante amplia, no habría espacio para todos, pues en la mesa había campo solo para ocho personas. Yo ocupé un lugar, junto a mi novio, y Andrea otro junto a Carlos, en ese momento vi que los otros chicos se apresuraron a traer más sillas y ya todos estábamos acomodados. Pidieron de tomar todos, pero la sorpresa fue mayúscula cuando yo solicite una 7UP.

-Jessica!!!! No vas a tomar nada más fuerte? Dijo con sorpresa Juan.

-No Juan, no tomo, contesté yo, y es que en serio no me gusta nada que contenga alcohol.

-Pero cooomo? Y te vas a animar a subir ahí sin tomarte nada? Replico Juan.

-Prefiero subir así que ir tomada, vaya ser que hago el ridículo o me caigo! Y es que hasta ese momento alcé la mirada y vi una tarima, grande, de unos 6 metros de ancho por 12 de largo, y una iluminación muy buena, era evidente que los organizadores se habían preocupado por poder “ver” muy bien lo que pasaba sobre la tarima. En una orilla de la tarima había una pequeña piscina inflable, de esas que se ponen en el jardín de la casa para que los niños jueguen, evidentemente en este sitio no sería ese el fin. Nos trajeron en ese momento las bebidas, yo seguía observando el entorno, tratando de pensar en lo que iba a pasar más adelante. Había música, del momento, tipo reggaetón, estaba bastante alto el volumen, y aparte, había mucho bullicio de la gente presente, era difícil comunicarse incluso con la persona que estaba a tu lado, en mi caso, con mi novio. De pronto, por los altoparlantes sé dónde sonaba la música se escuchó un anuncio: “en quince minutos comienza el tan esperado evento por todos, les recomendamos ir buscando los mejores sitios” y en seguida volvieron a decir: “a las chicas interesadas en participar las inscripciones siguen abiertas, solamente deben acercarse a la mesa del DJ y apuntarse, no se debe pagar nada” ese me pareció debía ser el llamado del que me había hablado Gerardo temprano, y pensé que ya era el momento de acercarme. Tomé a mi novio por la cabeza y le dije al oído:

-Amor, te parece que vaya a inscribirme de una vez?

-Podrías hacerlo, pero yo diría que esperes al último momento.

-De acuerdo, esperaré entonces. Siguiendo el consejo de mi novio, me quedé sentada disfrutando de mi refresco y escuchando la música, al tiempo que trataba de observar el entorno. El salón del restaurante estaba bastante opaco, por no decir oscuro, la luz principalmente estaba enfocada hacia la tarima, por lo que en nuestro sitio no éramos muy visibles, y bueno, en general la gran parte del restaurante estaba en esas condiciones. Aparte, estábamos en una mesa bastante a la orilla, junto a una pared, que si bien estábamos frente a la tarima, no estábamos al centro. Mientras analizaba todo esto, vi que una chica se acercó a la mesa del DJ, era una rubia hermosa, bastante alta y con un cuerpo que a grandes rasgos se miraba bien, llevaba un pantalón de mezclilla, una camisa a cuadros anudada a la altura de sus pechos y una camiseta blanca debajo de esta, botas negras similares a las mías y sombrero en su cabeza, muy al estilo vaquero. Supuse que se estaba inscribiendo en el concurso, y en ese momento pensé que mi novio había acertado en lo de esperarme, pues quizás hubiese comprometido a Gerardo si quería dejarme después de esa chica, y bueno, me pareció que sería bueno porque se le miraba muy bien y sería una ruda competencia con ella. En el momento que la chica se retiró de la mesa, la música se vio interrumpida de nuevo, y se escuchó: “Bueno, estamos a punto de comenzar el concurso tan esperado de la noche, solicitamos a todas las participantes acercarse a la zona de los servicios por favor”. Observé como se levantaron varias chicas por todas las mesas, y de pronto se escuchó un gran alboroto:

-Cata, Cata, Cata, Cata!!! Dirigí mi mirada hacia ese sonido y logré ver a la chica de la tienda deportiva, quien al levantarse de su mesa recibió las ovaciones de apoyo de sus muchos amigos y amigas, era evidente que esta chica era la llamada a vencer, pues para ganarle debería simpatizarle hasta a sus amigos. Logré contar entre 10 y 12 chicas que se dirigían a la zona de los servicios, por lo que intuí que el asunto estaba mejor de lo que en años anteriores había sido según los relatos de Gerardo y Juan. En ese momento sentí la voz de mi novio en mi oído:

-Jessi, ahora sí, ya debes ir si quieres participar!!!

-Si amor, ahí voy. Dicho esto, me levanté de mi lugar y dije:

-Chicos, deséenme suerte!!! En ese momento todos mis acompañantes empezaron a decir cosas, tantas que era imposible escucharles a todos, igual les di las gracias y me retiré de la mesa hacia el DJ. Al llegar ahí, estaba Gerardo con otro chico, el DJ. En cuanto Gerardo me vio se levantó de su silla y dijo:

-Que gusto Jessica, pensé que no venias ya!

-Tú me has dicho que esperara hasta el último momento!

-Bueno, eso sí, que te lo has tomado a pecho.

-Es que ya no me puedes inscribir? Le dije con voz de niña.

-Cómo crees, tal como te dije, tu cupo está garantizado, inmediatamente te apunto. Mientras dile a Jorge, el DJ, con cual canción quieres bailar. Me acerqué al DJ, y empecé a mirar en su monitor los grupos que tenía, se fue directo al reggaetón, entonces le pregunté:

-Con que van a bailar las demás chicas?

-Con reggaetón, y algunas con dancehal, tu dime que prefieres?

-Veamos, salte de esas carpetas, búscame Roxette, le dije.

-Roxette? Dijo el con asombro!

-Sí, no me digas que no tienes?

-Claro que tengo, es solo que no esperaba que alguien bailara con eso, me encanta Roxette!

-Bien, le dije, y mirando su lista le dije:

-Quiero la 4, How do you do!

-Listo, la cuatro tendrás Jessica, suerte!

-Gracias, Gerardo, ya me inscribiste?

-Sí, estas dentro tienes como te prometí la última carta, el número 17, ahora ve a los servicios a prepararte.

-Gracias! Dicho esto, me dirigí a la zona de servicios, que según vi, se había convertido en la zona de camerinos, aunque se había hecho chica, pues si la lógica era correcta, habíamos 17 chicas inscritas en el concurso. Yo en realidad no tenía mucho que preparar, ya venía lista para subir a la tarima y bailar, así que me quedé al margen, aunque igual vi que habían varias chicas muy tranquilas, que no se estaban alistando para nada, entre ellas la última que se inscribió antes de mí, la cual parecía no se quitaría su pantalón vaquero. También estaba muy cerca de mí la Cata, quien venía en un short de mezclilla y una camiseta blanca, muy similar a la mía, y más menos con el mismo corte, muy sexy, llevaba puestos tacones, que me pareció que fuera de nosotras tres, es decir, la cata, la vaquera y yo, no había ninguna otra al menos que yo pudiera ver en tacones. La Cata al mismo tiempo que yo le observaba, noté como me miraba, posiblemente analizándome, nos cruzábamos miradas, hasta que de pronto salió Gerardo y dijo:

-Bueno chicas, ya vamos a comenzar, debido a que son tantas chicas, haremos dos rondas, la primera será para elegir 5 finalistas, esta elección la haremos mediante un jurado, pues queremos evitar un gran alboroto, y bueno, es evidente que con tantas chicas sería difícil hacerlo de otra manera, luego, vendrá la elección del público para elegir a la ganadora. Suerte a Todas. Voy a nombrar a cada una de ustedes, y van a salir en ese orden al escenario, se colocarán todas a lo largo del escenario en la parte trasera, para que luego cada una pueda realizar su baile en el centro de la tarima. En ese momento empezó a llamar a cada una de nosotras, tal como me lo había dicho, el primer nombre en mencionar fue Catalina, quien inmediatamente salió hacia el escenario, seguida por la segunda y así sucesivamente, no recuerdo el nombre de ninguna otra de las chicas a excepción de la vaquera, Roció, aunque al ir saliendo una a una si noté que me había equivocado, y que la gran mayoría de las chicas iban en zapatos de tacón alto, aunque solo habíamos dos en botas. Finalmente, decía Gerardo:

-Roció… y Jessica. Momento en el que, siguiendo a Roció salí al escenario, apenas había espacio, estaba justo al borde, donde terminaba el escenario, junto a la mesa donde estaban mis acompañantes, quienes al verme vitorearon mi nombre:

-Jeka, Jeka, Jeka!!! Si bien eran pocos comparados con la multitud, se hicieron sentir en el gran tumulto, y me hicieron sentir acompañada!

-Buenas noches señoras y señores, jóvenes y no tan jóvenes, ahora sí, vamos a comenzar el concurso por el que han estado esperando toda la noche, y sin hacer más preámbulo del asunto, ya que son muchas las chicas, vamos a comenzar de inmediato con la primera concursante, ella es la ganadora anterior que viene a demostrar porque es la numero uno, recibamos con un gran aplauso a Catalina!!!

La música empezó a sonar, y Catalina se fue directo al centro de la tarima, donde saludo rápidamente y luego fue directo a la piscinita donde había dos chicos con una jarra enorme de agua cada uno, a su lado, había un estañón, el cual deduje, estaría cargado de agua. Con las jarras mojaron totalmente a Catalina, especialmente en sus pechos, los cuales inmediatamente quedaron visibles por completo con la transparencia de su camiseta. Ella empezó a bailar muy sutilmente, se le notaba que no era experta en el asunto, pero a pesar de ello, lo hacía muy bien, bailaba lento, tocándose su cuerpo, jugando un poco con el short, bajándolo un poco y dejando ver su hilo dental debajo de este, que si bien no era un micro tanga como el mío, si era bastante chico. Ella bailaba al ritmo de Bob Marley, “One Love”, que al escucharla pensé que era una excelente elección, y que incluso yo pude haber elegido esa canción. Ella seguía moviéndose, jugando con su cuerpo, y ya cercana a finalizar su presentación se levantó la camiseta dejando sus tetas al aire para el disfrute del público, el cual estalló en júbilo y ovación. Catalina había marcado la pauta, y estaba claro que para las que querían llegar a las finales debíamos mostrar los senos al menos. Al terminar Catalina, le toco situarse a mi lado, de ultima, pues íbamos avanzando como en fila, una a una, y la que bailaba se colocaría de ultima en la cola. La siguiente chica no tenía futuro, si bien iba en su bikini, el cual no llegaba en la parte baja a ser muy provocativo, llevaba su camiseta poco traslucida y la parte superior del bikini por abajo. No dejo ver nada, y hasta el baile que hizo no era muy vistoso que digamos, aparte que se notaba que la chica iba bastante pasada de tragos, y aun así no se animó a mucho. En ese momento, Catalina que estaba a mi lado me dijo:

-Esta chica no debería estar aquí, no sabe ni a lo que vino!

-Ja ja ja, es cierto, se ve que está borracha, le contesté a Cata, quien de manera amable volvió a decir:

-Oye, te he visto antes, tú fuiste hace un par de días a la tienda donde trabajo!

-Sí, ahí estuve, contesté!

-Qué bueno que te decidieras entrar al concurso, tienes un cuerpo espectacular.

-Gracias, le dije. Se notaba que la chica era simpática, y no se tomaba la competencia a pecho. Las participantes siguieron pasando, una a una, sin mayor noticia. La novena o decima chica, era una chica muy bonita, que se notaba muy atrevida pues llevaba al igual que yo un pareo en su cintura, y una camiseta bastante recortada que dejaba ver gran parte de sus senos que evidentemente estaban desnudos abajo. Efectivamente, al recibir el agua en su cuerpo, sus pechos quedaron totalmente visibles por su camiseta, e inmediatamente se quitó el pareo dejando ver un tanga de hilo, muy similar al que llevaba puesto la Catalina. La chica empezó a moverse, no tan sutilmente como la Cata, más bien de forma un poco descoordinada, pero no del todo mal, y constantemente se tocaba sus pechos, jugando con sus tetas. Se le notaba que estaba algo tomada, y era evidente que eso le daba mucho valor, pues en un momento decidió quitarse la camiseta y lanzarla al público, quedando únicamente en su tanguita. Si bien, físicamente Cata era mucho mejor, la chica no era para nada despreciable, y sus tetas eran bastante más grandes que las de Cata, aunque no tanto como las mías. El lanzar su camiseta al público le valió ganarse a los asistentes, quienes nuevamente vitorearon su nombre. De ahí en adelante el asunto se complicó, pues habían cuatro chicas más, sin contar a esta última, a Cata, a Rocío y a mí que lucían espectaculares físicamente, y todas llevábamos pocas prendas a excepción de Rocío. Las cuatro participantes igual a la anterior, al mojarse la camiseta dejaban ver sus tetas, aunque solo dos más se quitaron la camiseta del todo y la lanzaron a la muchedumbre, todas iban con short muy ajustados y tanguita de hilo por abajo. Aun así, solo una de ellas se quitó también el short, de hecho, fue una de las que lanzó su camiseta al público. Finalmente, llegó el turno de Rocío, ella se dirigía a la piscina, y antes de recibir su baño de agua se quitó su sombrero y abrió su camisa de cuadros, dejando ver un par de tetas muy grandes, similares a las mías en tamaño y forma, se notaba a simple vista que al igual que las mías, eran pechos de silicona. Al recibir el agua en sus tetas, la camiseta quedó transparente totalmente, dejando ver sus tetas y unas aureolas muy amplias coronadas con sus pezones no muy grandes. Ella, inmediatamente empezó a moverse, lo hacía muy bien, no como una stripper, pero definitivamente no era novata tampoco, se sacó la faja de su pantalón y empezó a jugar con este, se lo bajaba un poco, dejando ver un micro tanga muy similar al que yo traía pero no de baño, más bien era ropa íntima, de encaje según se lograba ver cuando se bajaba el pantalón más de la cuenta por delante. Bailaba muy bien, se dejaba el pantalón abierto, dejando ver siempre su vientre, perfecto, y al ir terminando su canción también se quitó la camiseta para lanzarla al público. Rocío regresó a la cola, era mi turno.

-Muy bien, y para cerrar la ronda eliminatoria, demos un fuerte aplauso a nuestra última pero no menos importante concursante, Jessica!!! Me encaminé hacia la piscina, momento en el que mi canción empezó a sonar. Al llegar a la piscinita, me coloqué dentro de ella y uno de los chicos que tenía la jarra me dijo:

-Prepárate, porque el agua está helada. No me había terminado de decir cuando empezó a soltar el chorro de agua sobre mis tetas. Parecía que tenían hielo en el agua, estaba súper fría, lo que hizo que inmediatamente mis pezones se erizaran. Mi camiseta se volvió parte de mi piel, el pareo se pegó a mi culo dejando ver mis nalgas también, los chicos se deleitaron echándome agua como si de bañarme se tratara el asunto, sentí que hasta dentro de mis botas, las cuales eran bastante ajustadas en mis piernas, entró agua al punto de que las calcetas estaban empapadas. Me salí de la piscina, me moví hacia el centro de la tarima y empecé mi baile, suave, al ritmo de mi canción, “How do you do” de Roxette, prácticamente de inmediato me quité el pareo, colocándolo a un lado sobre la tarima, para no perderlo. En ese momento el público presente empezó a gritar miles de cosas, no se lograba distinguir bien, pero era evidente que el micro tanguita estaba haciendo efecto, y claro, con lo poquísimo que me lograba tapar y totalmente mojado dejaba ver mi línea de vellos claramente. La canción me ayudaba en el baile lento, por lo que me dejaba hacer muchos movimientos sensuales, tocándome constantemente las tetas y ajustándome el hilito cada vez. Igual, la canción tienes algunos pases que son un poco más rápidos, con los que cambiaba el tipo de movimientos, pero en general me gustan los bailes sensuales, para dejar observar. La camiseta la fui rasgando poco a poco, por el centro, dejando ver cada vez más de mi pecho, que ya de todas formas se miraba todo a través de la camiseta que no me tapaba nada. Aun así, la sensación de ir destapando de a poco siento que tiene un morbo mayor que el enseñar de una todo. Terminé de romper la camiseta por en medio, pero al estar tan mojada se quedaba adherida a mi piel, por lo que seguía bailando y esta no se separaba de mis tetas. Finalmente decidí que era momento de dejar mis tetas al aire, por lo que terminé de quitarme la camiseta, y entonces empecé el juego de donde lanzarla, iba de un lado a otro de la tarima, y desde todos los sitios me hacían señas para lanzar la prenda, o lo que de ella quedaba, finalmente me fui hacia donde estaban mis acompañantes y lance la camiseta hacia mi novio, quien con algo de dificultad logró atraparla. Así, yo estaba sobre la tarima, prácticamente desnuda, con un pequeñísimo hilito que apenas si tapaba lo mínimo, seguí moviéndome, esta vez con los laterales de mi hilito entre mis dedos, jugando a bajarlos un poco, y escuchando a los chicos del publico gritar “pelos pelos” en referencia a que querían que me quitara la última prenda, aunque no estaba dentro de mis planes, al menos no por ahora. La canción llegó a su fin, y con el agradecimiento del conductor y del público me retiré nuevamente al último sitio de la cola de chicas. Al llegar ahí, noté que Rocío se había colocado de nuevo su camisa de cuadros, por lo que estaba vestida nuevamente. De las otras chicas, había dos que continuaban con los pechos al aire, la otra que había lanzado su camiseta al público había logrado conseguir otra camiseta y se la había puesto, por lo que incluyéndome, solo habíamos tres chicas con los pechos descubiertos en la fila, y una de ellas se tapaba los pechos con su mano. Yo hacía intento constantemente de acomodarme el hilito para que al menos estuviera sobre mis vellos y no mostrarlos aun del todo, aunque el mínimo movimiento hacia que se metiera el tanguita más adentro. En ese momento se escuchó:

-El jurado ya ha tomado una decisión, y tenemos las cinco señoritas que irán por el gran premio. La primera finalista será con el número 1, Catalina! Pasa Catalina al frente por favor! Catalina se movió y fue al frente, al tiempo que los asistentes aplaudían y vitoreaban su nombre.

-La segunda finalista es la participante número 16, Rocío! Rocío brincó de alegría y se movió también al centro de la tarima, en seguida llamaron a la siguiente, que era la numero 9, de la cual no recuerdo el nombre, era una de las chicas que estaba con las tetas al aire y en hilito. Quedaban dos lugares, y 14 chicas aun, de cuarta llamaron a la número 13, que era la otra chica de tetas al aire, en hilito también, lo que me hizo evidente que íbamos a pasar las que más habíamos mostrado, aun cuando Cata no se había despojado de su camiseta, las había mostrado. No tenía duda que me llamarían a mí a la última, solo tenía que escucharlo:

-La ultima finalista, con el número 17, Jessica! Brinqué contenta, levanté mis brazos y saludé a los asistentes, se escuchó bastante ruido y vitorearon también mi nombre igual que a las otras chicas. Estábamos las cinco frente al público, el anunciador volvió a tomar la palabra:

-A continuación, las cinco chicas harán un baile nuevamente cada una de ellas para el deleite del respetable publico quienes se encargarán de elegir a la mejor al final mediante elección popular! Dicho esto, las cinco nos retiramos hacia atrás, de donde ya se habían marchado el resto de las muchachas, ahora solo estábamos nosotras cinco en la tarima. Seguidamente, llamaron primero a Catalina, para que hiciera su baile. Ella, antes se acercó al DJ y le solicitó una canción, no quería la misma con la que había ya había bailado, cosa que yo ya tenía en mente hacer también. Seguidamente se fue hacia la piscina, donde la empezaron a mojar nuevamente, e inmediatamente se empezó a sacar su camiseta. Al comenzar la música, ya Cata estaba con sus tetas al aire, tratando de cubrírselas con una sola mano, mientras bailaba muy lentamente. Luego, ya se soltó, y sus pechos botaban ya libremente mientras seguía su baile. Nuevamente empezó a jugar con su short, se lo abrió y se lo bajó hasta las rodillas, moviendo su culo, luego terminó de bajarse su short y el público empezó a ovacionarla. Ella se notaba muy confiada, bailando muy sensualmente, sabía que las demás íbamos a ir por todo, así que tenía que mostrar más. Empezó a jugar con su tanguita, se daba vuelta y mostrando su culo al público se bajaba hasta el límite el hilito, dejando ver su raja desnuda, pero sin llegar a mostrar el sexo. Al terminar su presentación, nuevamente el apoyo del público era masivo, todos gritaban su nombre, era evidente que la chica era muy querida al menos por los chicos del lugar. En seguida, llamaron a la chica con el número 9, ella ya estaba sin la camiseta, así que el agua fue a dar a su culito y sus pechos directamente. En esta ocasión, se miraba como fuera de lugar, como que el efecto de lo que se había tomado antes del concurso se le había pasado, porque constantemente se intentaba tapar los pechos con sus manos, y no se atrevió tanto como la primera vez. Nuevamente Cata comentó justamente eso con migo y con Rocío esta vez:

-Como que ya se le pasó el efecto a esta, dijo Cata.

-Sí, no ha tomado más durante todo el concurso, ya no tiene la misma energía, Agregó Rocío. El baile de esta chica terminó incluso antes de finalizar su canción, y regresó a la cola sin mucho tumulto. A continuación, llamaron a la chica con el número 13, ella se veía más centrada en el asunto, y aunque tenía un cuerpazo, su rostro no era muy agraciado, y se notaba que el público le iba a cobrar eso. Ella bailaba bastante bien, y la sorpresa nos la llevamos todas cuando de pronto se bajó por completo su hilito dejando su cuerpo totalmente desnudo, ella estaba decidida, y bailaba sin ningún temor, desnuda frente al público que había estallado en júbilo para con ella. Estaba totalmente depilada, no había un solo vello en su cuerpo, el cual brillaba bajo los faros incandescentes, su tono de piel más bien oscuro la hacía brillar aún más. Tanto Caro como Rocío estaban en silencio, sin moverse, me dio la impresión que Caro tenía algo de rabia, al ver que esta chica se había atrevido a desnudarse por completo, por otro lado, Rocío se le notaba un aire de impotencia, como pensando que ella, aparte de llevar puesto un pantalón imposible de quitar con las botas, no se atrevería a tanto. La chica terminó su presentación, y regresó a nuestro lado. Ahora sería el turno de Rocío, de ver hasta donde llegaría, ella se fue hacia la piscina, se quitó su sombrero de nuevo, y pidió la empezaran a bañar, al tiempo que se iba sacando la camisa de cuadros dejando sus tetas al aire. Empezó a bailar, de la misma manera que la primera vez, ella se miraba muy sensual, se abrió el pantalón y se lo bajo un poco, dejando ver la tanguita negra que tenía abajo, jugaba con los laterales de esta, los tiraba hacia arriba, metiendo el hilito en su entrepierna hasta lo más profundo, o al menos eso era lo que todos suponíamos, seguía su baile, se tocaba las tetas, y regresaba a su tanguita, hasta que terminó por bajarse los pantalones hasta donde las botas se lo permitieron, e inclinándose con el culo hacia el público, se bajó también el tanga, dejando ver según pienso, ya que nosotras estábamos del lado contrario, todo el sexo al público, el cual reventó en ovación, se escuchaban los gritos y piropos de no muy buen gusto para con Rocío, quien se incorporó dejando sus prendas a la altura de las rodillas, bailando y mostrando todo los que la posición le dejaba mostrar, se metía las manos por su sexo, igual a la anterior, estaba totalmente depilada, sin un solo vello en su cuerpo, y se empezó a tocar su vagina para el deleite del público. En ese momento, Cata me dijo:

-Será que esta drogada para llegar a tanto?

-No lo creo, le contesté yo.

-Pues entonces debe estar loca!!!

-Que iras a pensar de mi cuando me veas bailar entonces! Contesté yo con algo de sarcasmo al tiempo que Rocío terminaba su presentación.

-A continuación, para cerrar la ronda final, veremos a Jessica! Era mi llamado, por lo que me apresuré primero hacia el DJ:

-Hey, DJ, colócame la pista ocho.

-The Look? Preguntó el.

-Sip, esa misma, y en el espacio de silencio casi al final ocupo que le des pausa, le dije.

-Cómo? Me contestó el DJ sin entender mi pedido.

-Al ir terminando, la canción tiene un momento de silencio cierto? Le dije yo.

-Ah sí, sí.

-Bueno, quiero que le pongas pausa en ese silencio, cuentas a la tercera y luego la sueltas de nuevo.

-La tercera qué? Me dijo el DJ

-Tú sabrás, confía en mí, no me falles. Dicho esto, me fui hacia la piscina, donde me empezaron a echar el agua por todo el cuerpo. La canción empezó a sonar, y mi baile había comenzado. Los chicos se habían entretenido en llenar de agua la única prenda, si se le podía llamar así, a mi micro tanguita, la cual prácticamente había desaparecido por completo, mi vellos se salían por arriba de ella, y mi vagina ya se había devorado el hilito que había en medio, dejando ver prácticamente todo, yo jugaba especialmente con mis tetas, me mordía los pezones, lo que hacía que los chicos gritaran de encanto. El ritmo de la canción, al inicio algo lento, pero golpeado, me ayudaba a realizar los movimientos sensuales, y luego las partes rápidas también las aprovechaba para mover caderas y movimientos bruscos. Empecé a jugar con mi hilito, me lo subía más de la cuenta, estirándolo casi a romperlo, para luego bajarlo, hasta tener prácticamente el culo desnudo. En una parte de la canción donde se escucha como una aceleración de una moto, me terminé de bajar totalmente el hilo, momento en el que todos gritaban vulgaridades, principalmente “perra” me empecé a tocar el clítoris, sensualmente, ya fuera de mí, y hasta llegaba a introducir parte de mi dedo grande en mi interior. Había llegado el momento del clímax de mi espectáculo travieso, sabía que faltaban unos 15 segundos, así que me fui al extremo de la tarima donde estaban mis acompañantes, obvio, no solo ellos estaban ahí, basta decir que todas las sillas del recinto estaban ocupadas, y había mucha gente de pie, principalmente en los costados del local, así que cerca de mis acompañantes había mucha más gente de pie, al estar frente a la mesa de mis amigos, me acomode a cuatro patas, con mi culo justo en dirección a Fabián, aunque era totalmente visible para todos, pagaría mi promesa, empecé a tocar mi sexo, con mi mano derecha, la cual tenía por sobre la espalda, subía mis dedos a mi ano, cosa que hacía que toda la audiencia gritara, y en ese momento introduje mi dedo mayor en mi culo, justo al momento que la música se detuvo, como lo había solicitado, el DJ puso la pausa, mi dedo tomó el cordón de las bolas chinas que hasta ese momento habían estado ocultas a la vista de todos, y al sacar el cordón el silencio se hizo presente, o al menos para mí no se escuchaba nada. Saqué los 6 u 8 centímetros de cordón, momento en el que este se tensó, y de un tirón suave salió la primera bola, logre escuchar un grito del público, que al unísono dijeron “ohhhhhhhh”, pero aun habían dos bolitas, seguí tirando del cordel, nuevamente estaba tenso, y la segunda bolita empezó a salir, más lento que la anterior, y nuevamente un “ohhhhhhhh” se escuchó en la sala, faltaba ya solo una bola, la cual empecé a dar tironcitos, como quien no quiere sacarla, en ese momento mi mirada se centró en Fabián, el cual me miraba a los ojos alternando con el espectáculo en mi culo, al cruzar las miradas, le cerré un ojo, con un gesto provocativo y comencé a tirar en serio del juguetito, hasta dejar la bolita a medias, abriendo mi culito, para finalmente de un tirón sentir como se liberaba la tensión del cordón, esperé que la música corriera de nuevo, pero el DJ parecía que no había logrado contar hasta tres, por lo que lo miré, momento en el cual reaccionó y la música empezó a correr, me levanté y las bolas fueron una a una a mi boca, chupándolas con esmero, la música se fue acabando, al tiempo que empezaban a gritar mi nombre:

-Jessica! Jessica! Jessica! Tenía la sensación que el público estaría con migo, en ese momento, antes de terminar mi función, me di vuelta justo en el centro de la tarima, dando la espalda a la gente, e inclinando un poco mi cuerpo, como sacando culo, con las piernas juntas, tomé las bolitas y me introduje de nuevo en mi ano la primera bolita, dejando las otras dos fuera de mi culo, guindando por el cordoncillo y golpeando mi trasero, me moví como demostrando el golpeteo, y me retiré hacia mi sitio. Cata y Rocío me miraban con odio, y bueno, para mí era lógico, mi atrevimiento había llegado mucho más allá, por mucho, mas allá de lo que quizás debía, pero la situación se prestaba, e incluso estaba totalmente excitada por todo lo hecho. Ya al lado de Rocío, esta me dijo:

-La has sacado! Yo solamente me sonreí, en realidad el momento no me permitía decir palabra alguna, aún estaba agitada.

-Bueno, el espectáculo ha llegado a su fin, y ahora toca elegir a la ganadora. Vamos a hacerlo en orden, y solicitaremos que únicamente aplaudan a la chica de su elección. Aplausos para Catalina!!!! La bulla no se hizo esperar, no solo aplausos, como era de esperar, la Cata tenía mucho apoyo con la gente. Luego pidieron aplausos para la numero 9, a la cual el bullicio no fue tan fuerte, luego la 13, que si bien era mejor que la 9, no llegó a ser tan fuerte la bulla como Cata. Los aplausos para Roció eran prácticamente un empate con Cata, más aún porque Rocío aprovecho el momento de sus aplausos para bajarse nuevamente el pantalón y el hilo y mostrar su culo. Había llegado el turno mío, y al escuchar el bullicio para mí era evidente que tenía la mayoría a mi favor, o al menos los más ruidosos, pero el conductor del evento le parecía un empate entre Cata, Rocío y yo, o al menos eso dijo, posiblemente para mantenernos más rato en la tarima. Despidió en ese momento a las otras dos chicas, dejándonos a nosotras tres en la tarima. El anunciador entonces dijo:

-Bueno, quienes quieren ver los movimientos de Cata de nuevooooooo???? El público empezó a gritar, al tiempo que la música de cata sonaba de nuevo, e inmediatamente Cata se empezó a mover, esta vez, sin mucho preámbulo, se bajó el hilito, hasta casi las rodillas, y se inclinaba un poco de espaldas al público dejando ver todo su culo, ella al igual que yo tenía las marcas de su bikini en el cuerpo, y también llevaba una fina línea de vellos sobre su sexo, el público estalló nuevamente con los movimientos de Cata, que esta vez ya estaba mostrando todo. Evidentemente, no era un baile, así que la situación tardó unos 30 segundos y regresó a su sitio, en seguida el conductor dijo:

-Ahora veamos a Rociiiiiiiiiiiiiiiooooooooooooo!!! Rocío se apresuró al centro de la tarima, mientras sonaba su música, nuevamente se bajó el pantalón y el hilo hasta las rodillas, no podía bajarlos más, y empezó a tocarse muy generosamente su sexo, aun cuando no mostraba mucho pues sus manos tapaban la mayor parte, ella se movía muy bien. El público también fue generoso con ella, y la ovacionó fuertemente. Rocío regresó a su sitio, era mi momento.

-Finalmente, veamos a Jeeesicaaaaa!!!! Me moví hacia el centro de la tarima, las bolitas chinas seguían colgando de mi culo tal cual las había dejado, me di vuelta para mostrar mi culo al público, y empecé a mover mi culo en forma circular, luego lo sacudía con fuerza, haciendo botar las bolitas de un lado a otro, y en eso lograba escuchar del público que me gritaban: “mételas, mételas” yo entendí perfectamente lo que quería la gente, así que detuve mis movimientos, y tomé la segunda bolita entre mis dedos, la coloqué en la entrada de mi ano y empujé hacia adentro, la situación me tenía muy húmeda, sudando, lo que me ayudó mucho a que la bolita se fuera resbalada fácilmente, en cuanto entro, un “uhhhhhhhh” sonó en el público, inmediatamente tomé la tercera bola y repetí la acción, y el público repitió también su expresión, pero yo, sin dejar pasar el momento, tomé el cordón y de un tirón fuerte saque las tres bolitas de golpe, sacándome un quejido que posiblemente lograron escuchar todos los asistentes a pesar de que no había mucho silencio en la sala, acción que provoco la reacción de público y los gritos de “perra, perra”, yo miré hacia la audiencia, y con carita de niña buena, me llevé las bolitas a la boca para chuparlas como si de un dulce se tratara para la niña, mientras regresaba a mi sitio. La cara de mis otras compañeras era más que evidente, sobra describirlas. El locutor, tardo unos cinco segundos en recobrar el aliento, y sin pensar mucho dijo:

-Aplausos para Catalinaaaa! El bullicio se sonó, aunque a mi juicio, menor de lo que recibió la primera vez.

-Aplausos para Rociiiiiooo! También ella recibió sus aplausos, pero nuevamente sentí que en menor cantidad, ahora incluso, me pareció que Cata había sido más fuerte.

-Y aplausos para Jessicaaaaaa! Ese Jessica me pareció más fuerte, como influenciando a la gente a hacer más ruido, aunque la verdad no era necesario, lo que había mermado el ruido hacia las otras dos chicas lo había ganado a mi favor, para mí, era muy claro el asunto, y así lo dijo el presentador:

-La ganadora sin discusión alguna… Jessicaaaaaaaaaa! El público estalló en ovaciones, yo supongo tenía una cara de alegría inmejorable, me acerqué al centro de la tarima, donde, aun con las bolitas chinas en mis manos empecé a saludar a la gente en modo de gratitud, los gritos no dejaban de parar, toda clase de piropos, desde los más comunes hasta los más vulgares, no podía ser de otra manera, yo solamente sonreía y saludaba con mis manos, de pronto tomaba las bolitas y las chupaba un poco con cara de deseo, hasta que el conductor trajo una coronita y con ayuda de otro tipo me la colocaron en la cabeza, me dieron un ramo de rosas rojas y un sobre, con el premio, que era dinero en efectivo, no era una gran cantidad, pero lo suficiente como para pagar los recibos de servicios públicos de un mes en mi depa. Según me dijo mi novio luego, parecía la reina puta, desnuda por completo a excepción de mis pies que tenían las botas, y con una corona en mi cabeza, y bueno, a decir verdad, no dejaba de ser cierto. En ese momento, el conductor dijo:

-Agradecemos a todos los asistentes, a todas las chicas por estar acá, y esperamos que fuera de su agrado la velada, y que la fiesta siga, buenas noches! La música empezó de nuevo, claro estaba, Roxette, con lo cual el público empezó a vitorear mi nombre de nuevo, aunque ya yo quería ir buscando la salida de esa tarima, todavía moví un poco las caderas y coloqué mi culo en pompa para el deleite final de los asistentes, moviéndome hacia las gradillas, donde mi novio ya me estaba esperando, con mi pareo en sus manos, lo había logrado recuperar, y además tenía mi camiseta, o al menos, lo que de ella quedaba. Me ayudó a bajar, tomo el ramo de flores y me entregó el pareo, el cual me puse para intentar tapar algo de mi desnudez, luego mi novio me dio lo que había quedado de la camiseta, que si bien la había roto, aun podría colocármela y hacer un nudo por el frente. Así lo hice, y aunque estaba mojada aun y totalmente transparente, al menos no iba desnuda del todo de regreso al hotel. En ese momento, mi novio me dijo:

-Quieres regresar al hotel de una vez amor?

-Como tú gustes, contesté yo.

-Creo que será lo mejor, es ya bastante tarde, y debes estar un poco cansada con ese espectáculo, has estado cerca de dos horas y media de pie ahí en la tarima. Yo no me había dado cuenta del tiempo, pero mi novio tenía razón, y en ese momento me sentí cansada.

-Tienes razón amor, no me había dado cuenta de la hora, vamos a despedirnos para regresar al hotel. Dije yo. Nos fuimos hacia nuestra mesa, donde empezamos a despedirnos de todos, Andrea y Carlos también decidieron regresar, los demás si se querían quedar a tomar más, a pesar de que ya estaban bastante borrachos. Me felicitaron, uno a uno, dándome un beso y un abrazo, abrazo que algunos aprovecharon para tocar más de la cuenta, pero bueno, en esas condiciones era de esperarse, igual tampoco se sobrepasaron demasiado. Ya por fin nos despedimos y nos fuimos caminando hacia el hotel. Tanto Andrea como Carlos también iban algo tomados, Andrea podía decirse que estaba borracha, e iba comentando en voz bastante alta lo perra que había sido yo, aunque de una manera bastante incoherente. Llegados al hotel, nos despedimos y nos fuimos cada cuales a su habitación, yo sabía que la hora de dormir aún no había llegado, por más cansada que me sentía, no quería dormir, y sabía que sería muy bien premiada. Mi novio me entregó la llave de la puerta, pero no me dio tiempo a abrirla, me arrancó el pareo de mi culo y empezó a tocarme, a chuparme por todo el sexo, desde atrás, forzándome a apoyarme en la puerta, inclinando mi cuerpo hacia adelante y abriendo mis piernas para darle un mejor acceso a mis partes. Yo en un intento por facilitarle el acceso a mi sexo, tomé mi pierna izquierda y la levante hasta casi la altura de mi cabeza, sosteniendo esa pierna con mis manos, ahora mi cabeza se apoyaba contra la puerta, momento en el que mi novio se incorporó y sin mucho miramiento se sacó su tranca y me la metió de golpe en la vagina. Empezó sus movimientos, me taladraba como si de ello dependiera su vida, yo por mi parte gritaba cual me estuvieran matando, y poco me importaba quien pudiera estar escuchando o hasta viendo. Mis tetas aún estaban detrás de los restos de la camiseta anudada, pero se movían como si no tuviera nada, mi novio iba aumentando el ritmo cada vez más, y yo sentía que su tranca me destrozaba todo mi coñito por dentro, mis gritos se debían escuchar a kilómetros de distancia. Luego de unos cuatro o cinco minutos de mete y saca, le empecé a decir:

-Cógeme por el culo, destrózame el culo amor, quiero que te corras en mi culo para luego chuparte esa picha, mi amor rico… métemela por el culo porfa, la necesito ahí!!! Yo sabía muy bien que esas palabras lo pondrían más excitado si era posible eso, y no dudó en hacerme caso, me sacó su miembro de la vagina y sin mayor contemplación empezó a taladrar mi ano, el cual no puso mayor resistencia y en corto tiempo ya estaba alojando esa tranca completa dentro de mi retaguardia. El mete saca empezó nuevamente, y mis chillidos con él, gritaba como la perra que era, pedía más, le exigía que me diera más duro, que me destrozara, y él ni lerdo ni perezoso me daba cada vez más duro, sacándome cada vez gritos más fuertes, hasta que al cabo de unos minutos se empezó a correr dentro de mi ano, inundando todo mi interior de su leche. El saco entonces su picha de mi culo y me obligó a mamársela, cosa que hice de gusto, sentía el sabor de su leche, mezclada con mis jugos y hasta el sabor de mi culo, me tomé muy en serio mi faena de limpiarle la picha y dejársela reluciente, y así lo hice, mirándole cada que podía a los ojos, con cara de perra. Él se le notaba la cara de satisfacción, de ver a su novia hecha una sumisa, haciendo las cosas como él quería, y más aún, ofreciéndome a él para su disfrute. Finalmente, empecé a buscar las llaves de la habitación, pues en el trajín de lo ocurrido las perdí, estaban en el suelo, cerca de mis bolitas chinas que también había tirado. Abrí la puerta como pude, mi cuerpo estaba adolorido, entré y mi novio atrás, cerrando él la puerta, me fui directo a la cama donde me acosté, según yo para dormir, pero en ese momento sentí como mi novio, al acostarse atrás mío, (yo estaba de lado) me empezó a meter de nuevo su picha por mi vagina, increíblemente la tenía dura de nuevo, y sin

mucho esfuerzo me tenía nuevamente penetrada hasta el fondo, yo en realidad no opuse ninguna resistencia, y estaba nuevamente loca por recibir sus embestidas, aunque esta vez él fue mucho más amable con migo, se puede decir que me hizo el amor, con muchos besos en mi nuca, acariciándome el cuerpo, y tratándome con delicadeza, y era yo la que movía mi culo para recibir las embestidas con mayor fuerza. Al cabo de algunos minutos, él se corrió dentro de mi chochita, provocando eso un orgasmo inigualable en mí, un orgasmo de placer inmenso, luego del cual quedé rendida al sueño, y pronto me dormí, aun con el pene de mi novio adentro…

FIN

Quisiera usar este espacio para agradecer a todos los que han seguido este relato, a los que de una u otra manera me han solicitado a seguir escribiendo las continuaciones de esta historia, que aunque pensé por momentos que no terminaría, los mensajes, correos y otros de muchas personas me han animado a terminar esta historia. Para quienes se preguntan, la historia es casi al 100% real, cada quien tendrá su derecho de juzgar a su manera, igual no voy a decir que no he cambiado algunas cosas para que la historia sea más “sexualmente atractiva” pero en síntesis, los hechos relatados son tal cual ocurrieron, quizás no así todos los detalles. Quisiera agradecer sobre manera a una amiga que me motivó mucho a terminar estos relatos, Andrea R., así como a varias personas que me estuvieron escribiendo frecuentemente preguntando siempre por las continuaciones y felicitando por cada nueva edición, no los voy a mencionar por temor a dejar a alguien por fuera y porque si no, no voy a terminar el relato jamás, pero a todos, MUCHAS GRACIAS.
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jessicaact@hotmail.com