–Rodrigo… me debo ir… algo ocurrió en mi casa… por favor no vayas hasta que yo te avise…, le dijo Evelin a su novio separándose nerviosamente de él,
–Pero que ocurrió…? Déjame acompañarte, el chamaco se daba cuenta del alterado estado emocional en que había quedado su novia después de la llamada,
–No…! no me acompañaras…!!!, le grito la exaltada chamaca desde su posición, –Yo te avisare cuando puedas ir… y si vas antes de eso… me enojare contigo…! y es una amenaza!!, le dijo antes de sin ni siquiera despedirse desaparecer lo más rápido que pudo.
El extrañado muchacho no se explicaba aquel brusco cambio de ánimo que había sufrido su novia, solamente la vio desaparecer caminando muy apurada en dirección a su hogar, algo muy malo debió haber ocurrido en su casa se quedó pensando en la solitaria plaza.
Evelin 13.1 (Versión RD)
La agobiada nena tras caminar unas cuantas cuadras en forma nerviosamente consternada ya iba llegando a su casa, en su mente ya no estaban la calientes cogidas que le habían puesto hace un par de horas, solo imperaban las espeluznantes imágenes que de seguro se sucederían al interior de su hogar una vez que descubrieran que ella había sido sorprendida desnuda y acompañada por un hombre mucho más viejo que ella al interior de un automóvil.
Pero la parte más espinuda y que descolocaba a la nena sería explicarles a todos que ella no era ninguna prostituta y que todo se debía a un error en el cual fue obligada a decir todo eso, pero ya no quedaba tiempo para intentar inventar algo, solo estaba a unos metros de la puerta de su casa.
Se extrañó que don Benito su abuelito fuese quien le abría la puerta de la casa cuando sintieron que ella venia llegando, pero su corazón casi se paralizó cuando comprobó que su madre estaba sentada en uno de los sillones de la pequeña salita y que a su lado se encontraba nada más ni nada menos que el mismo sargento Eustaquio Sinforoso, tal como le habían dicho hace algunos minutos, y que este en ese momento y ante la espera de estar esperándola a ella se estaba zampando un jugoso pernil de cerdo con ají en salsa que la madre de Evelin le había preparado y servido en la mesita de centro, la impactada chamaca veía como el jugo de la carne le corría desde sus labios y bajaba por sus gruesos y largos bigotes.
La dulce voz de su madre la saco de su alterado estado emocional.
–Hola hija… por fin llegas, acércate y saluda al sargento Sinforoso…
Evelin quien aún no creía lo que sus hermosos ojos verdes estaban viendo se acercó a ellos, no sentía sus piernas, y le faltaba la respiración, vio que su abuelito había ocupado una silla a un costado de donde estaba el sargento y su madre, los veía a todos muy tranquilos situación que la hicieron serenarse a medias,
–Bue… nas… tar… dessss…, saludo en forma entre cortada y con su voz quedita, en su mente aún no se explicaba por qué la presencia de ese asqueroso policía que ella bien lo recordaba en la oportunidad en que don Pedro la había exhibido desnuda en su viejo automóvil, y que para rematarla la había obligado a decirle que ella era una puta para el solapar sus fechorías,
–Hola chamaca…!, le saludo el viejo y panzón uniformado a la vez que nuevamente lo veía dejar la presa a un lado para luego asquerosamente chuparse sus dedos, secarlos en su uniforme y estirarle su tosca y morena mano para saludarla.
–Buenas tar… desss…, le saludo la atemorizada nena estirando su manita y sintiendo aquella manaza toda aceitosa.
Luego del saludo entre el tosco policía y la encamable colegiala su madre se dio a explicarle los motivos del porque tan extraña visita,
–Hija el buen sargento Sinforoso se encontraba en el barrio haciendo un estudio para tomar medidas en cuanto al alto nivel de delitos que han estado ocurriendo en el sector, y cuando le toco entrevistarnos a nosotros nos ha dicho que se encuentra en esta labor desde tempranas horas de la mañana, así que le prepare algo para comer mientras te esperábamos.
En eso don Benito también quiso aportar de lo que él pensaba de toda esta situación,
–Me parece muy bien que la policía tome cartas en el asunto… sobre todo en este barrio, que cada día se pone peor, las continuas balaceras y esos marihuanos que se paran en las esquinas ya no dejan vivir tranquila a la poca gente honrada y decente que va quedando, qué opinas tu jovencita…? no te parece bien la labor que fomenta el buen sargento aquí presente?, le consultaba el anciano a la asustada chamaca,
–Ehhh… si… me parece… biennnn…!, fue todo lo que contesto.
Evelin en toda su confusión no entendía nada.
–Iré a mi habitación a cambiarme y regreso al instante. Y sin más la nena desapareció ante la lujuriosa y escrutadora mirada del viejo policía que aun se mantenía con su presa tomada por ambos lados del hueso, disfrutando y mordisqueando lo que le habían preparado, sin dejarla de mirar a Evelin y de fijarse en detalles.
Ya a solas y en su habitación la angustiada colegiala poco a poco iba comprendiendo que las buenas intenciones del chulesco policía no eran más que patrañas.
Mientras pensaba en todo esto, rápidamente se despojo de sus ropas y se metió en la ducha para quitarse hasta el último olor a verga con el que podría haberla dejado don Severiano, enjabono todo su cuerpo como pudo y lavo su cabello, para una vez de terminar cepillándose los dientes dirigirse a su armario en donde a la velocidad del rayo saco cualquier clase de ropa interior la cual se puso en forma autómata, para luego ponerse otro vestido muy similar al azul pero este era de color blanco y floreado, la verdad era que no tenía tiempo para escoger que ropa ponerse, sabía que su madre, el viejo policía y don Benito aun la esperaban en la salita, así que una vez que arrojo al cesto de la ropa sucia su otro vestido el cual había quedado manchado con pocas cantidades del semen de su casi suegro se dirigió a donde la esperaban.
Una vez que ya estuvo con ellos puso atención de la extraña forma en que este otro sátiro le miraba su cuerpo, con su cara resquebrajada y con sus ojos negros acompañados de unas muy características ojeras negras abajo de estos, la nena intuía que este prácticamente se la estaba comiendo tal cual como lo había hecho con su pernil que ya le quedaba el puro hueso, y con su uniforme azul oscuro mal trecho y abierto a la altura de su pecho mostrando el enjambre de pelos negros crespos que poseía en este, se preguntaba como ese viejo horrible podía trabajar de policía en tan desalineadas condiciones, como así mismo también vio que su bastón de mando lo tenía puesto en la mesita a un lado del plato que se acababa de zampar, y en su cintura un grueso cinturón con hebillas opacadas en donde descansaba en su cartuchera un viejo revolver calibre 38, todo oxidado que más se parecía al arma de un vaquero de aquellas antiguas películas del lejano oeste que al arma de un funcionario perteneciente a la policía moderna.
El sargento disimulando su actuación solo se dio un momento para mirar a la hembra que lo había dejado en un fascinante estado de calentura en aquel lejano control de rutina, por fin la volvía a tener al frente de su morbosa mirada. Aquella vez la había visto desnuda en las penumbras al interior de un automóvil, y ahora que la veía con ropa y recién bañadita sentía que lo calentaba aún más.
La contemplaba vestida con un bonito y juvenil vestido veraniego, este era floreado y le llegaba hasta la mitad de sus muslos enseñando a quien quisiera una muy buena parte de sus relucientes y portentosas piernotas que se gastaba, y que además con aquellos tirantes a la altura de sus hombros le hacían resaltar el par de fabulosas tetas que tenía la muy condenada, con su alisado pelo negro y esos hermosos ojos verdes, y lo mejor se decía el vejete relamiéndose con su gruesa y morada lengua sus gruesos y oscuros bigotes, verle esa cara de pendeja quinceañera inocente que no se la quitaban ni a palos, nadie creería nunca que semejante  belleza de 18 años, según el mismo lo había certificado en su documentación era una vulgar puta callejera, como bien él ya lo sabía (o creía saber).
El viejo juraba de guata que aquella pendeja que se dedicaba a culear por dinero a espaldas de su familia seguramente ahora venía de atender a algún cliente y que era por eso que se había ido a bañar.
En las últimas dos semanas desde que la vio por primera vez se había amanecido patrullando sus calles para buscar en cual esquina podría trabajar aquella joven y hermosa ramera que el mismo le había pasado una infracción por ejercer la prostitución en la vía pública, con la que se había pegado las tremendas pajas en su honor, y viendo que ya no la encontraba por ningún callejón o esquina determinó que esta tal vez también atendía a sus clientes a domicilio, así que con el mismo parte policial se dio a ir el mismo a la dirección que figuraba en el documento.
–Así es jovencita, dijo de una vez y ya más repuesto de la celestial imagen que tenía al frente de sus ojos y de sus largos bigotes, –Su mamá ya me dijo que se lo pasaba solita en la semana y después del colegio, jejeje así que yo mismo me encargare de ejercer más presencia por estos lados…
–No es una maravilla hija… por fin me podre ir a trabajar tranquila sin la preocupación que te pueda ocurrir algo malo, le decía su madre a la chamaca ante la antipática y aborrecible sonrisa del detestable policía, quien a su vez comparaba los cuerpos de ambas mujeres, estimando que la pendeja era la viva imagen de su progenitora y que esta ultima a pesar de sus 38 años se mantenía muy bien conservada, o sea que si la hija estaba totalmente antojable, su madre no andaba muy lejos de aquello, si ni siquiera se le veían arrugas en su rostro, y en efecto la madre de Evelin hasta hace muy poco había sido la Diosa de aquellas miserables y delictivas barriadas, y por ahí ya se hablaban en voz baja ciertas historias en que algunos lujuriosos se jactaban de haber sido protagonistas, entre ellos también figuraba el otro viejo asqueroso y aprovechador de don Lucas, y que la nena también ya había escuchado, sin embargo ella no creía nada de eso.
Pero la singular conversación continuaba en la casa de nuestra inigualable colegiala.
–A mí me parece muy bien que el sargento de rondas por el barrio, no sabes lo preocupado que me sentía ir a realizar trabajos dejándote aquí sola en la casa en donde cualquier aprovechado se podría meter y molestarte hija, por fin las autoridades imponen justicia para la gente trabajadora, opinaba el inocente de don Benito, embutido en su overol de trabajo, el viejito era la viva imagen de ver a Jaimito el cartero.
Evelin los miraba como ellos ciegos de cuál era la verdadera realidad que ella ya creía saber, opinaban cosas que le sonaban incoherentes, hasta que su madre nuevamente era la que hablaba,
–Eve… el sargento te hará una encuesta… yo aprovechare de ir a pagarle la renta a don Lucas aprovechando que tu abuelito me puede acompañar… tu sabes que no me gusta entrar sola a su local, luego iremos al mercado solo serán algunos minutos.
Evelin miro automáticamente al viejo policía quien la miraba con una cínica sonrisa al darse cuenta que las cosas le estaban saliendo de maravillas.
–Don Eustaquio queda Usted en su casa… nosotros vamos y volvemos, le dijo la buena señora al policía,
–Vaya no más mi buena señora… mientras Usted vuelve yo le hago la encuesta a su chamaca, y luego me voy jejejeje…
Una vez que el astuto policía por fin vio que se cerraba la puerta y que se quedaba a solas con la asustada jovencita, este se mostró tal cual era: corrupto, chantajeador y aprovechado…
–Así que la muy puta tiene engañada a su mami y a su abuelo haciéndoles creer que es una muy buena niña, y cuando ellos se descuidan te les vas para las esquinas a prestar la zorra por dinero…! No es así pendeja…?!! O me equivocooo!!!, le dijo el viejo poniéndose de pie y avanzando hacia donde estaba Evelin.
A la nena le dio la impresión que el policía estaba muy enojado.
–Señor Eustaquio… esto es un errorrr… yo le puedo explicar lo que paso la otra nocheeee…!
–Jajajaja…!!! Sí, es la misma historia de siempre… ahora me saldrás con que no eres putaaa… y que con el viejo en que te andabas paseando encuerada en auto te estaba obligando a hacerlo, acaso me crees imbécil…! Llevo casi 30 años en la fuerza pendeja estúpida…! y me se todas las historias que encuinclas como tu inventan para tapar sus zorrerías!!!, jajajaja…!!! pero no te preocupes… no te acusare a tu madre  ni al viejo, pero te aviso que por ser a ti no te cobrare en dinero, tenemos la ventaja que te quedas sola en la semana así que vendré a que me atiendas en tu misma casa, que me dices pinche puta!, te parece justo…!?, le propuso el exaltado policía justo al frente de ella y con sus manos en jarra puestas en el cinturón negro de su uniforme.
–Señor Sinforoso… de verdad que yo no soy ninguna prostituta… esa noche me habían raptado… se lo juroooo…!!, la nena a medida que hablaba nuevamente comenzaba a retroceder ya que el viejo policía ahora no se le acercaba para algo bueno podía dilucidar.
–Jajajajaja!!! Que chistosa me saliste puta de mierda… me caes bien!, además se nota que eres bien educadita… así que ya déjate de webadas… que te parece si esta misma noche a lo que se vaya tu mami a trabajar a su hospital nos ponemos al día?, el viejo ahora se paseaba por alrededor de una asustada Evelin golpeándose la mano con su bastón de mando e inspeccionando las curvas con la que ya estaba dispuesto a engolosinarse, –Mira lo haremos así, dijo de pronto, –Yo me iré a la delegación a dejar unos documentos y calculare una hora para venirme, hoy es mi noche libre y creo que por una noche completa quedamos a mano, así que una vez que lo hagamos puedes elegir la esquina o el callejón que tú quieras para trabajar, y nadie te molestara yo me encargare de eso…
Evelin viendo que ese asqueroso vejete vestido de policía no se cansaba de asemejarla con una vulgar prostituta saco fuerzas de coraje, ella no estaba dispuesta a que llegara otro viejo pelafustán y se aprovechara de la situación como lo habían hecho los demás,
–Ya le dije… yo no soy ninguna prostituta… así que será mejor que se quede en su comisaria porque yo no le abriré la puerta!, Evelin intentaba ser fuerte, pero por más empeño que le ponía no se le notaba,
–Mmmmm… creo entender que quieres darme problemas… putaaa!?, el uniformado ya no le estaba gustando la actitud de aquella joven meretriz, por lo que seguía con sus aprovechadoras alusiones, –Siendo que yo lo único que quiero es ser bueno contigo…!!!???, a medida que le hablaba el vejete iba subiendo el tono de su voz.
Don Eustaquio ya perdiendo los estribos y muy enojado, la tomo como él siempre tomaba a las putas que estaban bajo su jurisdicción, firmemente la atrajo contra su panza y metió su bastón de mando por entre medio de su grueso cinturón de policía y la afianzo con sus manazas desde el mismo culazo que se gastaba la chamaca por sobre el vestido.
La extrema suavidad que experimentaron sus dedos por sobre la tela en el loable trasero de aquella joven y atractiva hembra casi lo hacen perder la razón, y acostumbrado a ser siempre el ganador se dio a buscar con sus bigotes y su trompa estirada  los exquisitos labios que estaban justo al frente de él, en eso sintió una tremenda cachetada en el rostro: Plafff!!!, retumbo en sus mofletes la salida manita de Evelin cuando reacciono a no dejarse avasallar nuevamente por otro viejo aprovechador.
El sargento Eustaquio Sinforoso la soltó en el acto y Evelin asustada pero a la vez envalentonada con lo que acababa de hacer se fue a refugiar detrás de la mesa del comedor, pero sus extremidades casi se le durmieron cuando sus ojitos vieron que el sargento sacaba enérgicamente su bastón de mando y que a pesar de ser bastante panzón, de un solo salto se deslizaba por la mesa para solo en cuestión de segundos ir a caer a su lado,
–Y que te has imaginado puta barataaaa!!!… te voy a enseñar quien es tu chulo desde hoy… zorra calienta vergassss!!!, le gritó el sargento a quien no importándole nada rápidamente la agarro con todas sus fuerzas atracándola contra el canto de la mesa y haciendo que ella aplastara sus tetas contra esta, para luego de levantarle la falda hasta su cintura:
–Plaffff!!!, sonó el certero y fuerte bastonazo en las brillosas nalgas de la chamaca, y cuando el vejete ya iba por el segundo, y cuando la joven ya estaba dispuesta a comenzar a llorar sintieron las voces de la señora Isabel, la madre de Evelin y de don Benito que ya venían de regreso. El policía guardo su bastón en el acto como así mismo Evelin compuso su vestido,
–Por ahora te salvaste zorra… pero si a la noche me sigues dando problemas… ahí si que me desquitare, por ahora ni se te ocurra ponerte a llorar… solo hazte la mensa…, le decía a la misma vez en que ya veía que en cualquier momento se abría la puerta de la calle, –Así que ya sabes…
–Pues yo no le hare caso así que ahórrese su viaje, le decía Evelin, con su carita llena de rabia y al borde del llanto. En ese momento sintieron que la puerta se abría y entraba la madre de Evelin y don Benito…
–Olvide llevar el dinero para las compras!. Isabel hablaba dirigiéndose a su chamaca, –Veo que ya terminaron la encuesta, dijo al percatarse que la carpeta del viejo policía estaba cerrada y puesta en la mesa,
–No hemos podido mi buena señora, la nenita aquí presente esta algo cansada así que regresare en otro momento a encuestarla… ha sido un placer haber estado en su domicilio… por ahora me retiro ya que aún me quedan algunas diligencias pendientes.
Evelin quien aún temblaba desde el mismo lugar en que se había alcanzado a bajar el vestido, con alivio veía que el viejo ya se retiraba.
–Señores ha sido un placer, decía don Eustaquio poniéndose la gorra en su lugar, pero justo antes de salir de la casa dio media vuelta para consultar a la madre de Evelin y a don Benito, –Mmmm… este sector es medio difícil, las direcciones son algo confusas, decía mientras abría su carpeta con documentación, no sé si alguno de ustedes me podría indicar si conocen o saben adónde vive una prostituta que vive en este sector, debo dejarle una copia de la infracción que le cursamos hace dos semanas, y que la muy descarada aún no ha ido a cancelar, su dirección es por aquí y esta algo ilegible, decía haciéndose el que buscaba entre sus documentos,
–Válgame Dios!!, dijo la madre de Evelin quien ya nuevamente estaba aprontándose para ir al mercado… –Y quien podrá ser?, déjeme ver el nombre y la dirección, de seguro que le podremos ayudar…
–jejejeje… déjeme buscar el documento que por aquí lo tengo,  aparecen todos sus datos personales, dijo el policía aprovechador mirando de reojo a la ahora escandalizada chamaca estudiando sus reacciones…
Cuando Evelin vio la copia exacta del mismo documento que también tenía don Pedro en su poder, se dirigió en forma exasperada al viejo policía,
–Don Eustaquio… la encuesta…! Creo que la podre responder ahorita mismo!!
El sargento con el brillo de la lujuria en sus ojos y saliéndole hasta por los poros solo le contesto,
–Pero podrás responder a todas sus clausulas!?, le decía haciéndose que aun buscaba el documento que esperaba la madre de Evelin,
–Creo que sí, respondió de una la nena,
–No hay problema niña… toma asiento en el sillón mientras busco los cuadernillos,
La escandalizada colegiala lo único que quería en esos momentos era que el viejo policía cerrara su porta documentos, rápidamente se sentó como don Eustaquio le había ordenado.
–Señora Isabel creo que el otro documento lo deje en la comisaria, así que mejor para mí ya es suficiente trabajo por hoy… Le tomare a su hija la misma encuesta que Usted ya me dio y luego me retiro!
–Bueno, si es así entonces nosotros nos vamos al mercado… hija atiende bien al buen sargento Sinforoso, ofrécele que se sirva algo rico mientras tú te ocupas de su encuesta, –Don Eustaquio…, le dijo la madre de Evelin al ansioso policía que lo único que deseaba era quedarse a solas con la chamaca… –Recuerde de hacer sus rondas en la semana… y si usted gusta el próximo domingo lo podemos invitar a almorzar, es lo menos que podemos hacer ante su desinteresada amabilidad, no es así hija?, dijo esto último refiriéndose a Evelin,
–Si mami… claro que sí, Evelin no podía pensar claramente con todo lo que estaba pasando en su hogar, más encima al muy sinvergüenza lo estaban invitando a almorzar,
–Sera un honor mi buena señora, jejejeje aquí estaré el próximo domingo… yo traigo el vino…
–Como le dije antes, es lo menos que podemos hacer, y si gusta puede llamarme Isabel,
–Jejejeje gracias nuevamente Isabel, y pierde cuidado que el domingo sin falta estaré por aquí…
Evelin por su parte lo único que deseaba era que su mamá con don Benito se largaran lo antes posible para que el viejo policía guardara de una vez su endemoniada carpeta antes de que su inocente madre y su abuelito se dieran cuenta de algo, además que no le gustaba para nada que su madre se familiarizara tanto con ese asqueroso hombre, si hasta le parecía que ella le estaba coqueteando.
Una vez en que nuevamente su mamá y el viejito salieron de la casa y en donde la chamaca por fin se vio a solas con el aprovechador vejete, fue don Eustaquio Sinforoso quien puso las mas enérgicas condiciones,
–Escúchame bien zorraaa…!! Tú te puedes burlar todo lo que quieras de esa buena señora que es tu madre, y del viejo ese que aún no se bien que es tuyo… pero a mí no me vendrás con esas chingaderas… así que ahorita mismo me harás una de tus atenciones… y me la harás gratissss!!!.
Evelin creyó ver en los ojos del viejo policía la furiosa ansiedad sexual que este estaba sintiendo en aquellos momentos, por lo que nuevamente quiso explicarle al viejo que él estaba equivocado,
–Don Eustaquio por favor… creameee…!!!
–Ahorita mismo te dije trola de mierdaaaa…!! acaso estas sordaaa?!!… o realmente quieres que yo mismo vaya a buscar y le diga a tu mami en lo que trabajas cuando ella no está en casa!!??, eso quieresss!!??, el viejo policía tenía un aspecto de lo más chulesco y siniestro, situación por lo que la chamaca se sintió nuevamente intimidada.
Evelin viendo que nuevamente ella era quien perdía, se lo pensó por algunos instantes, ella no podía permitir que su madre quien esforzadamente trabajaba de sol a sol para que a ella no le faltase nada se llevara tan tremenda pena al enterarse que su hija por quien ella daría hasta su vida, salía por las noches a prostituirse por las esquinas tal como pretendía hacerle saber ese odioso y chantajeador policía, además que esto no era así.
Pero que podría hacer ella para demostrar lo contrario?, si hasta existía un documento oficial que así lo certificaba y que ella había firmado la noche de aquel fatídico control policial.
Con sus hermosos ojos verdes mirando hacia el suelo y al borde de las lagrimas solo se dio a contestarle,
–Está bien don Eustaquio yo le hare eso que Usted quiere… pero por favor no se los digaaa, sniffsss…
–Y me atenderás como al mejor de tus clientes!!??,
Evelin se daba cuenta que el viejo seguía pensando en que ella se dedicaba a prostituirse, pero lo único que quería por ahora era que este de una buena vez por todas se fuera,
–Siii… yo le atenderé, pero una vez que terminemos júreme que se ira, y que no se lo contara a nadie… sniffsss…!!
–Jajajajaja así está mejor putita… recuérdalo bien… A mí me deberás atender por noche completa los días en que te llame o venga a visitarte, jajajaja así que apróntate, por ahora como tu mami volverá en un rato me conformare solo con unos buenos besuqueos y una muy buena mamada de tu parte, jajajaja!!!
Evelin se la pensaba en como comenzar a “atender” a aquel nuevo y detestable vejete, mientras este mismo la contemplaba de pie a un lado del sofá en donde ella estaba sentada.
El caliente sargento sin cansarse de admirarla debido a su inigualable belleza pensaba que en verdad aquella asustada jovencita que estaba sentada en un sillón justo al frente de su dictadora mirada era una criatura digna de ser esculpida en mármol como imagen única de la verdadera divinidad femenina  inmortalizándola así para el fin de los siglos.
Sintiendo unas hormonales sensaciones en su verga bajo su pantalón azul no se cansaba de estudiar aquellas facciones angelicales de su rostro que le era imposible no volver a relamerse los labios y los bigotes imaginando el sabor que debería tener ella en su fresca boquita y en la piel de su cuerpo, miraba como su exquisita y delineada figura que estaba más allá de la mismísima perfección era una celestial tentación que invitaba al pecado original, una figura llena de enloquecedoras curvas por cada centímetro de su tremenda anatomía.
Admiraba sus grandes y hermosas tetas que se marcaban por debajo de aquel endiablado vestido blanco empinándoseles desafiantes a las leyes de Newton y Kepler, y cuando ya estaba casi terminando su admiración de semejante criatura poso su ardiente mirada en aquella estrecha cintura que daban paso a unas delineadas caderas y con su vientre completamente plano, y con un par de muslos bellamente moldeados y firmes que se apreciaban en la parte baja de su vestido.
Evelin era realmente un monumento de mujer se decía el excitado viejo, y como también ya se ha dicho con anterioridad, en casi todos sus círculos soñaban con enamorarla y culearla hasta el cansancio, y ahora nuevamente solo a unas cuantas horas de haber estado revolcándose con don Severiano un hombre de 58 años, ahora sería otro aprovechador viejo que rondaba los 50 y tantos años quien estaba dispuesto a sacar máximo provecho de sus encantos femeninos, estudiando estos loables atributos el degenerado sargento Sinforoso no le quitaba la vista a sus formidables muslos ni de sus redondas tetasas que se delineaban bajo los tirantes de su vestido.
Por su parte la nuevamente turbada nena mirándolo de reojo y al notar que el destartalado policía la miraba en forma lujuriosamente calentona se sonrojo producto de un extraño nerviosismo cambiando su mirada hacia el otro lado de la salita intentando alargar lo más posible la situación esperando a que milagrosamente su madre y su abuelito llegaran a salvarla de lo que estaba a punto de tener que hacer para saldar el silencio de aquel aprovechador representante de la ley.
El viejo Eustaquio ya no aguantando mas al verla tan deseable en aquel estado se sentó a un lado de ella diciéndole,
–No sé porque te haces la santurrona conmigo, si la otra noche te vi encuerada junto a uno de tus clientes, o es parte de tu repertorio?, jajajaja!!!! De seguro que ahorita antes de que llegaras andabas trabajando, jejejeje, si hasta venias con un tremendo olor a cacha, jajaja!! se burlaba de ella a la misma vez que con toda propiedad comenzaba a masajearle uno de sus apetecibles muslos,
–Eso… eso… no es verdad… yo no andaba tra… ba… jandooo…, le contesto entre cortadamente la contrariada y humillada chamaca, pensando que el viejo en realidad no estaba tan equivocado si bien se había bañado en la casa de don Severiano, luego de eso había estado chupándole la verga a este último, y esa otra cosa que también le hiso, pero pensaba que eso a este viejo no tenia que porque importarle, a la vez que sentía la áspera mano del policía tomar posesión de una de sus suaves piernotas.
El viejo se había sentado a su lado muy apegado a ella y al estar tan cerca de tan tremenda jovencita le era imposible no clavar su deseosa mirada en aquel par de maravillosos par de globos de carne que se dejaban ver soberbios e imponentes por el escote de aquel ajustado vestido con tirantes.
El sargento que ya estaba casi babeando de calentura antes de lanzarse a tomar lo que según el aquella joven puta le debía y mientras la manoseaba le propuso,
–Porque no me atiendes en tu misma cama en donde duermes, me encantaría conocer la habitación de una vulgar putilla como lo eres tu estúpida… Le decía el degenerado justiciero a la escultural colegiala, –Se que tu y yo la pasaremos realmente bien  desde ahorita y en una cama, estas tremendas tetas que te gastas ya me piden que te las mame y chupetee todo lo que yo quiera, jejeje… que dices putita…? te animas!?
Evelin nunca se imagino que de la boca de un policía salieran tantas vulgaridades juntas y al mismo tiempo, por lo que solo se dio a contestarle,
–Don Eustaquio ya basta, yo no soy eso que usted dice que soy… todo fue un mal entendido… por favor créame, le decía con sus deditos doblados y puestos en la parte inferior de sus sensuales labios mirando hacia otra parte y sintiendo como el vejete le manoseaba a su antojo una de sus piernas.
–Jejejejeje… Qué te pasa zorrita? Que puteadas son esas que yo no conozco, si estas tetazas son para el total disfrute de tus clientes, así que no se qué esperas para quitarte el vestido… quiero tenerte encuerada tal como ibas el otro día en que te pille trabajando, vamos no seas malita conmigo… ponte de pie y quítatelo, jejejeje.
El viejo estaba más que caliente y sabia que la madre de la chamaca  no llegaría en un buen rato por lo que se quería dar un buen gusto con aquella joven putita que se había encontrado por obras del destino en cuanto él lo creía.
La nena se sentía tan incómoda como azorada porque aquel vejete aparte de estarle diciendo las más vulgares leperadas también le estaba manoseando las piernas a su total antojo y mirándole las tetas en forma de lo más descarada.
–Que dices entonces zorra!?…, nos vamos a tu habitación antes de que llegue tu mami?, así la hacemos cortita, jejejeje… solo serán unas cuantas mamadas hasta que me saques todos los mocos que tengo para ti preciosura…
Evelin ya no le decía nada, por cada minuto que pasaba notaba que aquel viejo se calentaba mas, solo se daba a mirar a cualquier parte de la habitación sin saber que hacer o como actuar, actitud que le sentaba mas incitante al lujurioso policía, que aun no se la creía de estar manoseando a tan tentadora chamacota, por lo que se dio a continuar con su abanico de peladeces,
–Ya pus guachita rica, ya no te sigas haciéndote la mensa, solo será un ratito… aprovechemos que estamos solitos, lo pasaremos muy rico ya veras, que tal si me das unos besitos y luego nos vamos a tu habitación, le decía el aprovechador viejo a la vez que de nuevo estiraba su trompa hacia la cara de Evelin buscando sus rojos labios, la chamaca solo lo evitaba corriéndole la cara con sus ojos fuertemente cerrados en señal de asco, como si con esto fuese a evitar lo que ya casi era inevitable.
En eso estaban cuando la nena en forma inesperada para el caliente vejete lo dejo con sus labios estirados ya que rápidamente se puso de pie intentando dilatar su complicada situación para decirle,
–Don Eustaquio… mi mamá llegara en cualquier momento porque… porque… no le dejamos para otro día… le prometo que yo le cumpliré, pero por favor ahorita nooo… le pedía con cara de angustia,
El sorprendido sargento se puso de pie como un resorte, este aparte de estar bien gordo era por lo menos unos 15 centímetros más bajo que Evelin, bastante chico para ser policía por cierto, pero la calentura ya casi lo desbordaban en aquella ardiente tarde de día lunes,
–Vamos pendeja…! ya no le sigas…, si aquí solo estamos tu y yo…!, –Solo dame unos besitos mamita ricaaa!, le iba diciendo el viejo a la medida que se acercaba al muro donde estaba apoyada la asustada chamaca, mientras Evelin lo veía acercarse con espanto, y una vez que llego a un lado de ella con toda naturalidad simplemente la abrazo desde la cintura afianzándola contra su obeso cuerpo.
El sargento Sinforoso al tenerla así de agarrada y en aquel estado, su cara y sus gruesos labios y bigotes quedaron justo a la altura de su desprotegido cuello, y a solo centímetros del nacimiento de aquellos formidables melones que la nena se gastaba por tetas, y en un acto de autentico reflejo se dio a sumir sus gruesos bigotes en las fragancias del cuello de la hembra que ya consideraba su mujer, situación que aprovechaba de lamerla y besuquearla en aquella exquisita y erógena zona que él estaba invadiendo.
Evelin con su carita apoyada al borde del muro solo lo miraba hacia abajo, sus aterrados ojos verdes veían como el salido policía movía su cabeza en su cuello, sentía como esa asquerosa boca con lengua incluida iban humedeciéndolo todo en su sensible y suave piel, y como los prominentes y tiesos pelos de sus bigotes le pinchaban en distintas partes de su cuello.
También sentía como la panza de aquel asqueroso representante de la ley se comprimía contra su plano estomago, la escandalizada chamaca se estaba poniendo más que nerviosa por la situación de estar ella y ese aprovechador uniformado solos en su casa.
Ella calculaba que por la hora en que su madre había salido con don Benito estos recién deberían estar realizando las compras en el mercado por lo tanto aun faltaba para que llegaran, intentaría alargar lo más posible para evitar que al cochino del sargento se le ocurrieran ideas más degeneradas, aun en su mente pensaba que tal vez aquel hombre se compadecería de ella y entendería de una vez por todas que todo era una equivocación y que la dejaría en paz,
–Por favor sargento déjeme… yo no soy eso que Usted dice… como no me entiendeee…! Dejemeeee!!, le decía en forma suplicante con sus ojos entrecerrados y mirando como el viejo no cesaba en sus besuqueos en el cuello, hasta que este una vez que paro de besar y lamer, la tomo rudamente de sus muñecas poniéndoselas con firmeza contra el muro cada una a un lado de su cara para luego decirle,
–No sé porque mierda me estás dando tantos problemas so putaaa!! Si yo mismo he comprobado que en las noches te largas a andar parando vergas por las esquinas, seguro que con este culazo y estas chichotas que te cargas deberás ganar mucho dinero para comprarte ropa y esas chucherías que a Ustedes la zorras jóvenes les encanta comprarse, así que por favor ya no me jodas y comienza a comportarte como eres realmente…
Evelin sentía todo el peso de su cuerpo y el del viejo contra el frio muro donde la tenían atracada, veía y se daba cuenta que ha medida como este le aclaraba la situación la miraba en forma aterradoramente lasciva y alternada a sus ojos y a sus tetas que solo estaban a centímetros de su horrenda cara, mirada que la hicieron recordar a don Pedro, pero su cara… su morena cara se la imaginaba áspera, con ese grueso pelo negro extrañamente casi sin canas, con una llamativa población de cejas espesas, todo esto le recordaba a un conocido actor latino que ella había visto en alguna película y que se caracterizaba por andar haciendo de las suyas con un tremendo Machete, pensamientos y sensaciones que la hicieron experimentar un furtivo estremecimiento mitad miedo y mitad de una extraña excitación al saber de estar en aquellas condiciones con semejante hombre y sumado a que su madre y don Benito en cualquier momento podrían entrar y sorprenderla en tan comprometedora situación con este mismo, fue el viejo quien la saco de aquel insólito nerviosismo,
–Vamos zorraaa… ya no te hagas la interesante y dame unos besos… El viejo nuevamente estiraba su labios intentando buscar los de Evelin, la chica intentaba por todos los medios posible evitar que ocurriera aquello moviendo su carita a ambos lados del muro esquivándolo y diciendo,
–Don Eustaquio… n… no por favor… n… no lo ha… gaaaa… mi mamá y mi a… a… buelito están por llegar… n… nos podrían pillar haciendo eso que Usted quiere que ha… ga… mos… por favor d… de…jemeee…!
–Me importa una verga lo que piense tu madre y el viejo ese si nos sorprendieran!!!, Además que sería bastante tentador que toda tu familia se enterara que nos sorprendieron culiando, jejejje… Te gusta…!? te gustaría la idea que tu mamita y tu abuelito nos pillaran culeando aquí mismo en el living de tu casa!??
–N… Noooo…! n… no me gustaría…!!, le exclamo casi gritando la escandalizada chamaca al imaginarse tal situación…
–Entonces si no quieres que eso ocurra vamos cooperando, y empieza a hacerme cosas ricas que o si no te encuero ahorita mismo y te meto la verga hasta que ellos lleguen y me sorprendan preñándote, jajajaja!!!.
Al decirle esto último el sargento nuevamente se sumió a lamerle el cuello. En la mente de la chamaca quedo rondando esa última idea, que pasaría si su madre y don Benito la sorprendieran culeando con un viejo asqueroso, además que este le amenazaba con preñarla, amenazas que le hicieron recordar que en menos de un mes dos hombres distintos habían descargado sendas cantidades de semen adentro de su vagina, y que en estos precisos momentos había un tercero que también deseaba lo mismo, y si esto ocurría y la llegaban a preñar como diablos sabría quien sería el padre de ese engendro: don Pedro, don Severiano o don Eustaquio!!??.
Estos pensamientos se unieron a las ardientes lamidas de cuello que le estaban propinando ocasionándole una seguidillas de tímidos escalofríos que le recorrieron levemente la espalda, aun así se sentía humillada por que ya ni siquiera en su misma casa estaba a salvo, bien recordaba la oportunidad en que el asqueroso de don Lucas se había colado en su habitación y que a base  de manoseos y forzamientos lujuriosos habían estado solo a minutos de hacer eso que ahora le reclamaba este otro viejo aprovechador.
La escandalizada jovencita con lagrimas en sus ojos y resistiendo las asquerosas baboseadas que le practicaban en su cuello solo se daba a pensar en todo esto que le había ocurrido en el último tiempo, y de porque le pasaban a ella todo ese tipo de cosas, si ella era todo lo contrario, acaso su vida estaba destinada a complacer con su cuerpo a cuanto viejo caliente se cruzara por su camino?, se decía y se preguntaba mientras seguía sintiendo los desesperadas lamidas que le estaban dando en su garganta en aquellos febriles momentos.
El policía ya estaba más que caliente y mientras continuaba con sus besuqueos y lengüetazos también con una de sus manos se agarraba la verga que ya la tenía bien parada por sobre el pantalón.
Evelin temió lo peor cuando noto que el viejo la tenía tomada con una sola de sus manazas desde la cintura, y que con la otra se estaba sobando la verga, horrorizada como estaba la chamaca puso sus manos en el pecho de su caliente adversario intentando forcejear para ver si lograba separarse de él, pero don Eustaquio ya perdiendo los estribos con tal actitud por parte de la soberbia pendeja, la tomo fuertemente de los cabellos tirándoselos hacia abajo lastimándola y para luego decirle muy junto a su oído,
–Tu sí que eres burra puta de mierda, acaso quieres que espere a tu familia y les diga lo que haces por las noches a sus espaldas…!?, –Dime qué crees que pensaran ellos de ti si les digo que te sorprendí prostituyéndote en plena vía pública y que mas encima ibas encuerada estando acompañada por un mecánico!?, el viejo por cada palabrota que le decía en su mismo oído más fuerte la jalaba del cabello, –Así que dímelo tu mismo zorraaaa… vas a cooperar!?…, o muy lueguito todos se enteran de lo muy puta que eres…
Evelin muy asustada al imaginarse como quedaría su reputación si a ese deslenguado viejo se le ocurriera contarles esas falsedades a su familia, y como se decepcionarían de ella su abnegada madre y su cariñoso abuelito, sumado a lo muy adolorida que estaba por la brutalidad en que el viejo la tenía tomada de sus cabellos solo se dio a contestarle,
–Está bien…! está bien…!!, el viejo seguía mechoneandola,
–Está bien que !!?? zorraaaaa!!!!
–Voy a cooperar… pero señor Sinforoso… no le cuente nada a mi familia… y ya no me tire del pelo…!!!
El viejo poco a poco fue aflojando, hasta que nuevamente jalándola un poco más fuerte se dio a darle una de sus nuevas instrucciones…
–Bien putaaa…! veo que desde ahorita nos entenderemos mejor, y quiero que tengas claro que desde este mismo momento en las oportunidades en que te dirijas a mi… o cuando ya estemos cogiendo… me deberás llamar como… “MI SARGENTOOO!!!”, te queda claro zorraaaa?!!!!
–Siiii!!, grito Evelin para evitar que el vejete siguiera lastimándola,
–Si… queee…?! estupidaaa!!!
–Si… mi… mi… s… sar… sargentooooo!!!!, le contesto Evelin casi gritándole para que este desalmado y aprovechador vejete ya no la siguiera lastimando.
El sargento Sinforoso muy caliente como ya estaba y sintiéndose satisfecho con sus logros la soltó del cabello y nuevamente volvió a estrecharla por su estrecha cintura disfrutando con sus propias manos el voluminoso cuerpazo que se gastaba la nueva y joven putita que se había encontrado y que a corto plazo pensaba sacarla de las calles y dejársela para el solo como su juguete sexual, a la vez que la comprimía fuertemente hacia él para que le sintiera lo muy parada que tenía su verga gracias a ella, esta se la hacía sentir en una de sus piernas ya que por su baja estatura no alcanzaba a ponérsela en la vagina, al mismo tiempo que empinándose como pudo acercó su boca a la desesperada carita de ella tratando de besarla en esos frescos labios semi abiertos que parecían estar esperando a los suyos, pero la obstinada jovencita nuevamente le volteo la cara de lado diciendo,
–Noooo…! p… por favor d… déjeme…!! s… suéltemeeee…!!
El ya enfurecido hombre por la actitud obstinada de la putilla esa que se le estaba poniendo más que difícil, subió sus manos para garrarla firmemente de su cara y ya sin más la jalo hacia abajo y por fin se apodero de aquella jugosa y sensual boca mandándole un beso opresivo y asfixiante, sintiendo en sus fauces ese delicioso aliento a menta mezclada con frutas que emanaba de esa fresca boquita que él estaba invadiendo a la fuerza.
Por su parte la escandalizada nena se mantenía con sus hermosos ojos verdes completamente abiertos sintiéndose horrorizada al notar como el caliente aliento a pernil con ají que emanaba de la bocota del vejete se internaba en su cavidad oral, a la misma vez que sentía como esa gruesa y caliente lengua se introducía en su delicada y fina boca usurpándolo todo y que se movía como culebra buscando enredarse con la lengua de ella, además de sentir como esos largos bigotes mexicanos le raspaban distintas partes de su carita debido a como el viejo policía movía su cara sin despegar un solo centímetro su boca con la de ella, intentado de hacer ver de lo más apasionado ese asqueroso beso que le estaba robando intentado extraerle hasta la última gota de oxigeno de sus pulmones,
–Mmmmssptsss…! Mmmmmsssptsssssss…!!!, se escuchaba el sonido de bocas que se comían en el comedor de la casa de la colegiala, mientras ella en forma desesperada se movía agitadamente contra la pared ante aquel brutal besuqueo que le estaba plantando el indisciplinado uniformado.
El viejo sintiéndose dueño de la situación y más caliente que nunca ya la deseaba con desesperada lujuria, una vez que despego su hocico de los rojos labios de Evelin quedaron llamativos puentes de gruesas babas que unían ambas bocas, la casi asfixiada chamaca quedo respirando agitadamente a causa de la falta de aliento en que la dejo aquel hombre con su asqueroso besuqueo, pero este estaba decidido a calentarla a como dé lugar por lo que poco a poco fue acercando su bocaza al suave cutis de la nena para comenzar a meterle su lengua en la oreja, provocándole exitosamente con este tratamiento unas ricas sensaciones a la atribulada Evelin quien ahora se retorcía de desesperación por aquellos desquiciantes escalofríos que la estaba haciendo sentir aquel odioso policía aunque ella no lo quisiera.
Para luego este desalmado uniformado nuevamente comenzar a besarle su ya sensible cuello, en tanto que una de sus manazas ya se apoderaba de una de sus magnificas tetas sobándosela y manoseándosela en forma impulsiva.
La exaltada chiquilla al notar tan atrevidos manoseos ya que el viejo con su otra mano ya le estaba sobando y sintiendo su exquisito y duro trasero, solo se dio a nuevamente empezar a pedir clemencia, ya que notaba como nuevamente su cuerpo comenzaba a dar señales de querer traicionarla,
–N… Noooooooo…! n… noooo por f… fa… favorrrr…! no lo ha… hagaaaa…!! d… de… dejemeee…!!!.
Pero el viejo no la escuchaba para nada ya que estaba embelesado en todas esas redondeces y tremendas curvas de Diosa que se gastaba la endiablada chamaca, solo se daba a amasar, estrujar y apretar toda aquella tierna carne que en aquellos momentos tenía a su alcance.
Evelin totalmente en contra de su voluntad estaba sintiendo esos deleitosos y arrebatadores escalofríos que ella ya bien conocía, aun así estaba horrorizada, sabía que en cualquier momento llegaría su madre con don Benito, y por mas que le pedía al vejete que la soltara este parecía prenderse aun mas de su cuerpo, en eso sintió como el viejo ahora con ambas manos se extasiaba apretando y masajeándole en forma exasperada ese par de imponentes y duras nalgotas que ella se cargaba, el policía al no poder puntearla con su verga en la vagina debido a su escasa estatura, ya que aquella tremenda chamaca era más alta que él, como ya se dijo, se entretenía en apuntalarle su tranca en uno de sus muslos, para que ella sintiera su poderío aunque sea en una de sus maravillosas piernotas.
–Ufffff que culazo es el que te gastas pendeja…!!! El viejo aun no se la creía, ya tenía toda su frente traspirada, la asustada nena veía como el sudor le bajaba por su cara y su cuello, pero el sargento continuaba con sus aclaraciones, –Creo que tendré que culearte ahorita mismo… si estas aun más rica de lo que me imaginaba desde que te vi encueradaaaa!!!.
Evelin con horror escuchaba lo que le decía su nuevo violador, mirándolo levemente vio sus oscuros ojos con las pupilas enrojecidas producto de la inmensa calentura de la cual estaba siendo asaltado su dueño, la nena no sabía que decir ni que contestar ya que con lo que le decían su cuerpo estaba comenzando a ser asaltado por un excitante y rico estado de nerviosismo, mientras el vejete seguía restregándole su erecta verga en su muslo izquierdo.
–Vamos chiquita… qué me dices!? qué tal si comienzas a sacarte la ropita y nos ponemos a culear aquí mismito tirados en suelo… si lo hacemos ahorita demás alcanzamos a hacerlo antes de que llegue tu mami con el otro viejo, jejeje…
En aquel delirante estado en que se encontraba la chamaca pensaba que ella por nada del mundo se iba a poner a hacer eso que el policía le estaba pidiendo, pero en alguna parte de su mente admitía que le agradaba mucho el solo hecho de que la haya tratado de “chiquita”, por lo que su exquisito nerviosismo iba en franco aumento, solo se dio a contestarle en forma murmurante y con sus ojitos mirando hacia el lado contrario de la fea y resquebrajada cara del moreno funcionario público,
–N… Noooo… no p… po… de… mosss… n… nos podrían p… pi… pillaaarrrrr…!!!
Al sensual y caliente vejete notando al instante que la nena estaba comenzando a bajar la guardia, ya no le importaba nada, le valía una verga que la madre de la nena con el otro viejo lo sorprendieran cogiéndose a la chamaca, pensaba que si eso sucedía, les diría que la pendeja esa que ellos creían una santita era realmente una vulgar puta callejera y que más les convendría quedarse callados, o cualquier cosa le serviría para salir del apuro, el asunto era que en esos momentos le daba lo mismo lo que ocurriera, solo se la quería coger.
–Ya mamacitaaa…! ya no te hagas…! yo se que ya estas caliente…! qué tal si le das a probar a mi verga de tu zorrita, así tal como lo haces con tus clientes por un poco de dinero… entiende que yo también te quiero culear!!.
En eso el degenerado uniformado bajo sus manos por debajo del vestido de la nena para luego volver a subirlas y por fin comenzar a sentir y a masajear con sus propias palmas las sedosas carnes de las nalgas al desnudo de la atrayente chamaca, lo que lo llevo a un delirante estado de ansiedad sexual al experimentar por vez primera tanta tersura en aquel endiablado culazo que el mismito estaba manoseando,
–Ohhh putaaaa!!! que suavidad que te gastas en el culoooo… que par de nalgotas son estas que te cargas perraaaa!!!, le decía al mismo tiempo que se las apretaba y accionaba contra su cuerpo. El viejo no daba crédito a aquella excitante suavidad que tenia la nena en sus nalgas y lo muy formidable que era sentir las curvas de sus redondeces.
Don Eustaquio Sinforoso estaba en el cielo, ya que la tenia atracada a la pared y con su cuerpo la empujaba punteándola con su verga en su muslo incluso logrando levantarla unos buenos centímetros del suelo a pesar de su baja estatura, como si de verdad se la estuviera cogiendo mientras no paraba de manosearle el trasero en forma desesperada.
Evelin con sus ojos cerrados y aunque quería, ya casi no oponía resistencia, mientras pensaba en que palabras ocupar para resistirse se daba a  sentir esa tremenda y dura erección en su muslo escuchando aquella vulgar granizada de peladeces e insultos en que la estaba tratando este nuevo hombre que había aparecido en su vida.
El viejo que no era tonto y que ya creía saber cuál era el real estado en que tenia a la bella chamaca aumentó la fuerza de su pelvis en el muslo de la nena a la vez que continuaba con sus groserías para ver si la pendeja se atrevía a ponerse a culear con él antes de que llegara su madre y su abuelo,
–Siente mi verga en tu piernota pendeja…! yo se que te gustaría sentirla en otra parte de tu cuerpo… jajajaja, le decía por cada movimiento pélvico que le mandaba, para luego continuar, –Te gusta zorraaa!?… Tu gustaaaa!!??… te gustaría sentir mi verga abriéndote el tajo que tienes ahí abajo perraaa…!?
Evelin se mantenía con su cabeza apoyada contra el muro, con sus ojos cerrados y extrañamente ya estaba respirando por la boca, el viejo advertía esta situación así que sin pensársela dos veces, se lanzo a darle una serie de asquerosos lengüetazos en aquella desprotegida zona de su cuerpo que era su cuello.
Para la joven colegiala sentir la verga apuntalándole uno de sus portentosos muslos en combinación con los ricos escalofríos que estaba sintiendo con la tibia lengua del viejo recorriéndole las diferentes partes de su garganta, sumado a las ordinarieces e insultos que le decían justo al lado de su oreja simplemente le estaban haciendo perder los sentidos, la nena solo emitía unos tímidos balbuceos que ya hasta ella misma sabia que de nada le servirían,
–N… Noooo… Ssssss… Ohhhhh… noooo… Ssssss… n… nooo… p… por f… fa… fa… vorrrr m… mi… mi s… s… sa… sar…gen…toooo… ya noooo…!
El astuto viejo comprendiendo que esa rica lechita ya estaba por hervir lentamente comenzó a subirle el vestido, la chica no hiso ni el más mínimo gesto de impedir esta situación, solo le decía entre balbuceos y con sus ojos cerrados,
–Nooo… Nooooo… por fa… vorrrrr… no lo ha… gaaaa… no ha… gaaaa e… e… esoooo…!!
El decidido y caliente policía fue subiendo su vestido poco a poco sin dejar de apuntalarla, lo paso por la altura de su ombligo contemplando aquella esbelta cintura con unas brillosas y suaves caderas, y con solo ver ante su ansiosa mirada aquella juvenil y diminuta ropa interior casi lo hacen perder la razón a causa de la tremenda calentura a la cual ya estaba entregado, aquella provocativa tanguita negra con un corbatín al medio de ella ya estaba que se cortaba por lo tan tirante que se notaba en aquella relucientes y suaves carnes, a la vez que el enloquecido viejo seguía subiendo el vestido hasta lograr pasárselo por sobre las tetas notando que estas casi estaban pidiendo a gritos ser liberadas para su más escandaloso manoseo.
Luego de enrollarle el vestido en el mismo sujetador, el viejo se dio a darse el mayor de los gustos visuales de su vida, la tenía prácticamente semi desnuda, y a la chica parecía no importarle  tal situación, aun se mantenía respirando por su boca y balbuceando incoherencias que ya ni se le entendían, por lo que él solamente se daba a devorársela con su caliente mirada y a sobajearle las nalgas sin parar, las sensaciones en sus toscas manos eran indescriptibles, nunca en su vida había experimentado tal suavidad en carnes femeninas, la chamaca se gastaba un cuerpazo de campeonato, y la extraña forma en que ella se estremecía ante sus desvergonzados manoseos lo calentaban hasta la locura.
Por su parte las ricas sensaciones que estaba sintiendo la chamaca ante tan lujuriosos manoseos en su cuerpo y a tanto lengüeteo en las partes más sensibles de su cuello lentamente se iban apoderando de su conciencia en donde ya casi no existía el más mínimo porcentaje de voluntad propia, y esto se representaba en los constantes estremecimientos de su loable figura que la hacían contonearse en forma exquisita, ya ni siquiera recordaba que su madre y don Benito ya debían venir de regreso del mercado y que en cualquier momento podrían hacer su aparición, para ella esto simplemente ya no existía ni tampoco le importaba.
Como tampoco fue consiente cual fue el momento en que el sargento sin parar de apuntalar su verga contra su misma pierna con una de sus manos había desabrochado su cinturón y sus pantalones, y que ya hacían unos buenos minutos que este se encontraba con los pantalones abajo y restregándole su verga y glande a pelo en su suave muslo.
El caliente vejete aprovechándose del lamentable estado sexo-emocional de la chamaca rápidamente se quito la sudada camisa de su uniforme dejándola caer a un lado de donde estaban ellos, para luego tomar la vestimenta de ella desenrollarla del sujetador y terminar de quitársela de su cuerpo, en donde la perdida nena ya sin razonamiento alguno alzo sus brazos para que al viejo no le costara trabajo despojarla de su vestido.
A todo esto la casi inconsciente colegiala aun se mantenía con sus ojos cerrados sintiendo aquel duro instrumento incrustársele en uno de sus muslos estando este todo mojado con los líquidos que el viejo iba expulsando de su verga a medida que la punteaba, sus grandes tetas parecían inflarse aun mas debido a lo agitado de su respiración.
El viejo aprovechando todo aquello no perdió tiempo en meter las manos por ambos lados de su cuerpo en franca dirección hacia su espalda con la única intención de destrabarle el sujetador para poder ver al fin esas colosales tetas que ya estaba desesperado por ponerse a chupar, la jovencita con sus manos puestas en el pecho peludo del sargento solo se daba a morderse su labio inferior, y como si esto fuese solo un mero trámite que tenía que hacerse por cumplir, únicamente se dio a emitir unos desganados gemidos,
–Noooooo…! e… eso noooo!! noooo lo ha… ha… gaaa…!! d… de… ten… gaseee… mi s… sar… gen… tooo…!!!
Pero el caliente viejo no se detuvo, de un solo tirón destrabo y retiro el sostén por los ya desnudos brazos de la chamaca dejándolo caer sobre su misma camisa liberando por fin aquellas soberbias montañas de carnes duras y relucientes que quedaron bamboleándose a solo centímetros de la cara del feliz vejete que ya se babeaba por la ansiedad de chupetearlas.
Se dio a contemplarla de pies a cabeza comiéndosela en forma anticipada con su pervertida mirada, dictaminando también que aquella joven y tremenda hembra era un verdadero monumento de mujer, por lo que volvió a agarrarla de sus nalgas para comenzar una nueva sesión de descarados manoseos a manos llenas.
Evelin por su parte al sentirse con sus tetas al aire libre experimentaba como todos los pelitos de su cuerpo se enervaban y se erizaban ante todas aquellas exquisitas sensaciones que recorrían su monumental cuerpazo de Diosa al ser manoseada de aquella desesperada forma, su cuerpo poco a poco había ido comenzando a responder a todo ese sobajeo, y ella solo esperaba nerviosa y expectante cual era el paso que ahora daría el aprovechador hombre que en esos momentos no se cansaba de comérsela con sus manazas y sus enrojecidos ojos, la chica solo continuaba respirando agitadamente puesto que creía saber lo que se venía a continuación, se podría decir que ya a estas alturas la colegiala, y aunque ella se lo negara a ella misma, estaba casi desesperada por que aquel grotesco policía de una buena vez por todas se pusiera a chuparle las tetas, sabía que ella se la podía para mandarse otra cacha con otro hombre distinto, a pesar de ya haberlo hecho esa misma mañana con su casi suegro, mientras esto pasaba por la mente de la ya semi caliente colegiala y debido a su agitada respiración sus espectaculares melones subían y bajaban en forma alucinante para el urgido sargento.
El vejete ya no aguantándose más y sin más preámbulos fue subiendo las palmas de sus manos sin despegarlas ni un milímetro de aquella enloquecedora suavidad de la piel de la chamaca, pasando por sus caderas y su cintura dándose por unos buenos segundos a palpar y sobajear a su antojo para sentir y experimentar todo aquel manjar de carnes femeninas que la jovencita tenía en aquella parte de su cuerpo, las sentía tan suaves como la seda, para luego seguir subiéndolas y experimentándolo todo.
Hasta que por fin en forma emocionada y teniéndola a ella con sus ojos cerrados y sus sensual boquita abierta, tomo cada una de sus tetas con sus manos y comenzó a masajearlas y apretarlas con depravación, disfrutando y sintiendo a tope su extrema dureza y magnifica suavidad.  
Se las recorría con las palmas de sus manos en todo su contorno desde la base hasta los pezones, friccionándoselas y amasándolas en forma circular cada vez con más ímpetus, sintiéndolas y sopesándolas mientras seguía punteándola si como de verdad le estuviera culeando su muslo.
El viejo fue testigo de cómo fue la misma chamaca que a modo de rendición bajo su cabeza hacia adelante apoyando su frente en la de él, la vio con sus deliciosos y jugosos labios semi abiertos sintiendo en sus mismas fauces su exquisito aliento al estar exhalando por estos, por lo que sin pensársela mas aprovecho la ocasión para estamparle otro asqueroso beso con lengua que ahora si la jovencita luego de unos nerviosos segundos por parte de ella, lo acepto y lo recibió de buen agrado enredando por fin su fresca lengua con la gruesa y apestosa legua caliente de él.
El asqueroso beso por cada segundo que pasaba era más apasionado por parte de ambos, la pestilente hiel pasada a pernil con ají se entre mezclaba con la fresca saliva con olor a menta de la exquisita chamaca que en esos momentos parecía estar disfrutando el compartir sus flujos salivales con las asquerosidades bucales del aquel aprovechador hombre que estaba jugándosela toda por calentar a tan tremenda colegiala.
Al sargento le faltaban manos para recorrer todas aquellas diabólicas curvas que la nena se cargaba en su cuerpo, sentía esa fresca lengua enredarse con desesperación con la de él, ambas bocas se comían y absorbían intercambiando grandes cantidades de babas y salivas contaminadas con carne de cerdo y condimentos varios que se desprendían de los amarillentos dientes del viejo las cuales la colegiala se las tragaba con determinación.
El viejo uniformado estaba en la gloria, por lo que ya casi sin pensársela quiso darle más emoción a todo aquello que estaba ocurriendo, poso sus dos temblorosas manazas producto de la excitación del momento en la estrecha cintura de Evelin para luego y mientras continuaban besándose ir corriéndolas hasta la zona de sus caderas en donde se encontraban los elásticos de la pequeña tanguita negra de la nena, metió ambos dedos pulgares por cada lado de sus suaves caderas entre el tirante de tela y la piel de la chamaca y simplemente se los comenzó a bajar mientras seguían besuqueándose ante la pasividad de la entregada y perdida chamaquita.
El viejo policía a medida que iba bajando aquella diminuta prenda intima y femenina estaba eufórico, no sabía si dejar de besarla para bajar su mirada y poder contemplar con sus propios ojos su caliente proeza de estar desnudando por completo a tan atractiva jovencita o seguir comiéndosela por la boca tal como lo estaba haciendo en aquellos momentos, la pequeña prenda mientras era bajada ya estaba descubriendo los primeros pelitos negros de la monumental jovencita.
Mientras esto sucedía nuestra excitada y perdida Evelin tenía sus dos manos en el pecho del moreno policía pero ya sin ganas de querer que este se separara de ella, solo se daba a seguir enredando su lengua con la del policía, sus dedos temblorosos parecían que en cualquier momento se dedicarían a sentir esa dura piel del peludo pecho entre canoso del viejo, mientras este a sabiendas que los calzones de la chamaca ya iban a la mitad de sus muslos según calculaba subió nuevamente sus manazas para apoderarse de ese tremendo culazo al desnudo que se cargaba la pendeja, a la misma vez que se separo de su boca para empezar a bajar con esta y sus bigotes por la garganta de la nena dirigiéndose a esas atrayentes tetazas.
Evelin con sus ojos entrecerrados y su carita ya media sonrosada solo miraba la operación sintiendo en su piel el caliente aliento del vejete como bajaba lentamente entre besuqueos y lametones por su cuello, sabía que el objetivo de este era uno solo: sus tetas!!!.
La carita de la nena por el solo hecho de saber en las condiciones en que la tenían en su propia casa y con su madre a minutos de llegar, simplemente esa carita que ya todos conocemos o imaginamos ahora era de calentura total.
El buen sargento a pesar de saber que ya la tenía con la zorra al aire y con la tentación de poder por fin mirársela sabía también que con su lengua ya la estaba raspando en la suave piel de sus melones, por lo que la miro con sus penetrantes y cejudos ojos, y al verla mirándolo con una mirada de putilla deseosa de verga según él, instintivamente se dio a abrir su tremenda y depredadora bocota para ir lentamente acercándola a su suculento objetivo y cuando ya sus labios abiertos impactaron en forma chupeteante con este literalmente comenzó a comerle una teta, dedicándose especialmente a succionarle con hambrienta desesperación el pequeño y rosado pezón que estaba duro como una piedra según lo comprobaba con su nervio lingual, mientras con una de sus manos se daba a acariciarle la otra jugando con su dedo pulgar y el pezón que quedaba libre.
Evelin a la misma vez de sentir esa gratificante lengua en uno de sus pezones y que se combinaban con intensas y tibias succiones en sus melones experimento unas enloquecedoras y exquisitas punzadas muy al interior de su vagina por lo que en forma instintiva lo abrazo con uno de sus delineados brazos por detrás de la cabeza presionándolo e instándolo a que le comiera las tetas todo lo que él quisiera, mientras que con su otra manita bajo hasta la altura de sus enrollados calzones en sus muslos para terminar siendo ella misma quien los deslizaba hacia abajo levantando una de sus hermosas rodillas para que este por fin se deslizara y cayera hasta sus tobillos, a la misma vez que con sus piececitos se retiraba sus zapatillas de mediano taco para quedar totalmente desnuda y descalza ofrendada a la lujuriosas intenciones del viejo para que este hiciera con ella lo que quisiera, demostrándole su autorización para aquello estremeciéndose y arqueando su espalda.
Fue en eso que sintió como la otra mano del viejo tomaba cabal posesión de su desprotegida vagina que al sentir aquella invasión de dedos reacciono en forma refleja dejando salir de esta una no menor cantidad de líquidos vaginales que en forma involuntaria la hicieron poner sus ojos en blanco por lo muy rico que estaba sintiendo.
Antes de esto, el viejo al sentir como era la misma nena quien estaba terminando de encuerarse sin que nadie se lo pidiera no se aguanto la tentación de sentir aquella femenina grieta intima que poseía la chamaca en la parte media de su cuerpo, y cuando lo hiso con su mano una vez que la bajo de sus tetas, esta con el solo tacto en la intima hendidura de la chamaca instantáneamente fue bañada con una fuerte eyección de líquidos calientes, por lo que el encantado vejete se separo de la teta que le estaba chupando con desesperada devoción y al verla como ella estaba con sus ojos en blanco y aun sintiendo el exquisito micro orgasmo que había sufrido con el solo tacto de su manaza supo que la hembrita ya no daba más de calentura así que le dijo,
–Jajajajaja… mira nada mas como te calientas perraaa…! tus clientes te deben de dar muy buenas propinas por las tremendas meadas que seguramente les debes mandar cuando te culean, jajajaja!!!.
En eso se dio a darle a modo de agradecimiento unas fuertes succiones en sus tetas, alternando las chupadas entre una y otra a la vez que con su dedo medio no paraba de dibujarle la pequeña extensión de su grieta vaginal, la cual se la sentía tibiecita, con lo que logro calentarla más de lo que ella ya estaba, consiguiendo con esto arrancarle los primeros gemidos y suspiros de placer debido a las arrolladoras sensaciones que la nena estaba sintiendo en todo su cuerpo, especialmente en su vagina, esas ricas sensaciones que muy en su contra la estaban haciendo entregarse por completo.
–O… Oh… Ohhhhh mi s… sar… sargentooooo… A… Ah… Ahhhhhh… Mmmmmm…, gemía la colegiala mientras la succiones en las tetas continuaban con mas frenesí, además de lo muy rico en que la estaban masturbando,
–Y ahora qué me dices putaaaa…!?, dijo el viejo de pronto separándose de uno de sus melones, –Nos pondremos a culear antes de que llegue tu mami con el viejo!?
Evelin solo lo escuchaba gimiendo y retorciéndose de una muy rica calentura a la misma vez que  sus delicados dedos se introducían en los tiesos cabellos de otro viejo que nuevamente y en menos de 24 horas la estaba haciendo perder los sentidos, y ya perdiendo total compostura por lo ardiente de la situación le comenzó instintivamente a menear su pelvis en la mano que aun la masturbaba.
Los movimientos que hacia la caliente jovencita eran realmente exquisitos, eran de coito y de cacha, si como verdaderamente estuviera culeando con alguien, el viejo supo al instante que ya esa hembrita estaba lista para el apareamiento, y que con esos incitantes movimientos pélvicos la excitada nena le respondía en forma afirmativa su erótica consulta.
–Aahhhhh  que rico te meneas putaaaa…! no sabes cómo te busque por toda la ciudad para cogerte…!,  le dijo finalmente el sargento no esperando respuestas a sus anteriores preguntas.
Y poniendo el dicho al hecho el muy caliente vejete, aunque en aquellos momentos le hubiera gustado de hacerle miles de cosas antes de metérsela, ubico su erecta tranca en la parte media del desnudo cuerpo de la chamaca para luego tomarla con ambas manos de las caderas ejerciendo presión en su cuerpo hacia abajo para que ella descendiera con su cintura y panocha para el poder al fin encajársela.
La nena entendiendo perfectamente cuál era la idea de aquel ritual, solo al sentir las manos del viejo en sus caderas y de la forma en que este las presionaba hacia abajo se dio a mirar la herramienta que pretendían incrustarle por la zorra, desde su posición pudo ver un glande morado y aceitoso que aparte de asemejarlo a una gran ciruela muy jugosa, este se encorvaba a medida en que el viejo se lo jalaba como dándose fuerzas para cumplir con lo que se había propuesto.
También notaba que esta nueva manguera de carne que a lo mejor no era tan larga como la de don Pedro o don Severiano, pero que si se las ganaba en grosor, ya que calculaba que esta tendría una dimensión muy parecida al de una lata de desodorante ambiental, y que era oscura y totalmente venosa como las anteriores que a ella ya le habían metido, con el típico enjambre de pelos negros y tupidos en su base, y que debería andar por lo menos en unos 18 centímetros de largo, observaciones que sencillamente se le hicieron tentadoras, y ya queriendo también probarla con su vagina  simplemente cerro sus ojos a la vez que se mordía su exquisito labio inferior, separo sus piernas para poder flexionarlas, y en forma pausada fue haciéndolo, bajando su cuerpo para buscar con su jugoso tajo de carne el aceitoso glande que por varios minutos ella había estado sintiendo restregarse contra uno de sus muslos.
El contacto de ese grueso palo cabezón con su panocha fue electrizante para la caliente chamaca, el glande ya estaba esponjosamente posado justo al medio de sus labios vaginales solicitando autorización para su ingreso, la nena pensaba que su joven vagina se derretiría en cualquier instante, pero todo se fue al traste para ambos, ya que cuando el viejo se concentraba para impulsarse hacia adentro del cuerpo de la entregada joven, claramente la pareja sintió las voces de don Benito y de la madre de Evelin que conversaban afuera de la casa y hacían sonidos con las llaves para entrar a esta.
–Es mi mamá!!!, exclamo la jovencita por lo bajo y ahora con sus ojos totalmente abiertos y como si hubiese visto al mismísimo demonio en persona incorporándose y separándose del ancho pecho del gordo policía…
–Me importa una mierdaaaa!! yo no me voy sin probarte la concha!!! le dijo el lujurioso vejete sobándose la verga y no importándole lo que iba a suceder solo a segundos, su nivel de calentura sobre pasaba todos los limites de cordura, solo la miraba con sus ojos resquebrajados con deseosa lujuria.
La chamaca rápidamente y en pos de proteger su reputación ante su abnegada madre y su abuelito desnuda como estaba y ante la aun ardiente mirada del policía que en esos momentos lo único que llevaba puesto eran sus zapatos y calcetines, recogió como pudo todas las vestimentas de ellos desde el suelo, sintiendo por primera vez en su vida el peso de un arma de fuego, ya que esta colgaba en su cartuchera en los pantalones del viejo, como así mismo corrió a la mesa a retirar la carpeta de este para lanzarlos hacia su cama al interior de su habitación, una vez hecho esto se dirigió a él con voz suplicante,
–Métase en mi habitación… rapidoooo…!!, le dijo la jovencita a aquel extraño hombre que estuvo a un pelo de poseerla, los segundos corrían y temía que en cualquier momento se iba a abrir la puerta.
El viejo que estaba solo a dos metros de donde estaba la desnuda joven se dio a recorrerla por primera vez a cuerpo completo, con su libidinosa mirada la contemplo tal como ella había llegado a este mundo, determinando ahora con definitiva convicción que su figura era imponente y exquisita, veía unos muslos firmes y femeninamente bien formados, con una cintura perfecta y delineadamente dibujada que daban paso a su tronco y a sus tetas las cuales el había estado chupando, estas eran dos globos carnosos que casi no se movían por cada movimiento que hacia aquella desesperada y joven Diosa, y poniendo especial atención en aquella exquisita y atrayente vagina, parte principal y significado manifiesto y categórico de su belleza en donde se pudo percatar que esta estaba casi desprovista de pelos, solo eran unos cuantos tímidos bellitos negros y brillosos que la hacían lucir alucinantemente irresistible para él o para cualquiera.
El viejo calentándose aun más con aquella encantadora criatura desnuda y asustada ante sus ojos, solo le contesto,
–Pero me prestaras la zorraaaa…!?, su respuesta fue con su enrojecida mirada puesta fijamente en la vagina de la horrorizada joven que aun sentía como se movía el manojo de llaves al otro lado de la puerta, y ella ahí desnuda con un viejo que lo único que hacía era jalarse la verga no importándole nada su desventurada situación.
–Por favor señor Sinforoso… no me haga esto… tal vez otro día lo haremos… pero por favorrr… ahora métase a mi habitacionnnn…, le rogaba en voz bajita…
–Noooo… yo quiero hacértelo ahoraaaa!!!
–No puedooo… mi mama entrara en cualquier momento…
–Entonces no entro… quiero ver qué explicación les darás cuando te vean encuerada y conmigo en estas condiciones, jejejeje…, le decía y reía el viejo entre susurros…
–Por favor mi sargentooo… , continuaba rogando la chamaca, –Entre a la habitacionnnn…, su voz ya era un hilillo,
–Solo si nos acostamos ahorita mismo… sino… ni lo pienses… yo les diré que me engatusaste con tus zorrerías y les mostrare el parte!!, le contesto en forma terminante y amenazadora.
–Ya… ya… esta biennn…! me acostare con Usted… pero solo entreeee…!, la asustada chamaca solo le contesto para salir de la situación, pero el policía lo dio por sentado…
–Hechooooo!!, le contesto el viejo y así justo en el momento en que se abría la puerta de entrada de la casa, la puerta de la habitación de Evelin se cerraba.
Una vez ya al interior de la habitación, la chamaca rápidamente tomo una toalla y cubrió su cuerpo, de reojo miraba al viejo policía que estaba parado desnudo, con el pico bien parado y mirándola con la misma cara de un perro caliente antes de cruzarse por instinto con su perra.
Apenas la angustiada jovencita se pudo por fin ajustar la toalla por debajo de sus brazos le dijo,
–Espéreme aquí y no haga ruidos…
–Y para donde se supone que vas putilla…!?, el viejo pensó que tal vez la nena lo podría dejar plantado allí y hacerle una mala jugada,
–Hable más bajo que nos pueden escuchar…
–Pus intenta demorarte poco reinita, le dijo el viejo tomándola de un brazo y atrayéndola hacia su humanidad –Mira que si te demoras o me haces una pendejada, yo mismo salgo a buscarte y te culio delante de tu mami, y en una de esas capaz que ella también toque parte… se nota que tu heredaste de ella lo zorra y puta que eres para tus cosas, jajajaja!!!…
La nena mirándolo con cara de odio por cómo se estaba refiriéndose hacia la persona a quien ella mas amaba en la vida, solo le dijo,
–Es Usted un viejo pelado… aun no entiendo cómo trabaja de policía…
–Jajajaja… tal como tú lo haces de puta zorraaaa!, así que por weona para tus cosas ahora no te me vas para ningún lado.
El viejo quien ya no se aguanto más de tanta calentura acumulada simplemente la tomo ahora con sus dos manazas y junto con arrebatarle la toalla de su cuerpo se dio a volver a devorarle las tetas con ansiosa desesperación,
–Srppppssssss…! Srpssssssss…! Srpsssssssss…!, se escuchaba en el silencio de la habitación, mas el sonido de jadeos de cuerpos que se rozaban uno contra el otro y respiraciones agitadas,
–Noooo… d… dejemeeee… nos pueden e… escucharrrrrr…, le decía en voz susurrante la alterada colegiala temiendo que su madre o don Benito notaran algo raro e irrumpieran de un momento a otro al interior de la habitación.
–No me interesa… Srpsssss…! Srpsssssss…!! Srpssssss…!! si entran… Srpsssss…!!! al viejo me lo despacho… Srppppssss…!!, don Eustaquio le hablaba y chupaba las tetasas en forma alternada, –… y a tu madre me la culeo junto contigo… Srrpppssss… así que intenta no gritar desgraciadaaa!!!, Srrrrrrpsssss!!!!, el corrupto policía estaba vuelto loco por la lujuria solo deseaba poseer a la chamaca no importándole las consecuencias.
Una épica lucha de cuerpos se libraba al interior de la habitación, ambos cuerpos de pie batallaban en silencio para no ser descubiertos, una por separarse y el otro por seguir comiéndole las tetas a su deseable opositora, solo se escuchaban los roces de los cuerpos y las fuertes pisadas de pies descalzos que guerreaban.
Entre empujones, aleteos y fuerzas en las piernas por parte de ambos lentamente y en forma casual llegaron a un lado de la cama, ocasión que el viejo aprovecho en el acto para dejarse caer en ella con todo el peso de su cuerpo y con la chamaca enredada a él, y con una de sus tetas en la boca.
–Noooooo… q… que haceeeee… mi m… mama nos p… puede e… escucharrrrr…, le decía en voz bajita y tendida de espaldas sintiendo como el viejo le succionaba una teta y como nuevamente le clavaba la verga en uno de sus suaves muslos,
–Jajajjaj… ya te dije que no me interesa que la otra puta nos sienta como cogemos… te voy a comer entera putita y en las mismas narices de tu familia, jajajaja… ahora nos dedicaremos a culear como mal nacidos así que ábrete de patas putaaaa…!!!
La nena viendo como ese caliente viejo no cejaba en sus lujuriosas intenciones, solo se daba a aguantar los febriles ataques hacia su cuerpo.
(5 minutos antes en la cocina de la casa)
–Entonces Isabel… estas segura que no quieres que te vaya a dejar al hospital?, le preguntaba don Benito a la madre de Evelin, a la vez que le ayudaba a sacar las compras de las bolsas,
–No es necesario don Benito, aun es temprano y ya con acompañarme al mercado es suficiente, le decía mientras guardaba las compras en lo alto del mueble de la cocina.
La suculenta y madura mujer estiraba su cuerpo para alcanzar la despensa. A pesar de estar humildemente vestida con una falda común y corriente enseñando la blancura de sus piernas pero solo hasta la altura de sus rodillas, y con una blusa no muy llamativa, Isabel aun se gastaba un cuerpo muy apetecible. Siendo ella casi de la misma estatura de su hija y con un poquito más de carne en su cuerpo producto de la edad aun le hacían ver como una hembra netamente antojable, su negro pelo en el cual ya se veían alguna que otra cana lo llevaba recogido tal como lo hacen las dueñas de casa. Su blanco cutis aun no era atacado por las feas arrugas que por esa edad ya se vislumbran en el rostro de cualquier mujer, y de por si la madura que a pesar de no arreglarse ni echarse porquerías en su cutis, aun así era de cara llamativa, o en otras palabras la mujer estaba bastante bonita, y al estar estirando su cuerpo tal como lo hacía en aquellos momentos en donde su figura mostraba cada una de sus curvas que a ella ya no le interesaba mostrar a nadie, le hubiese parado la verga a cualquier macho que hubiera tenido la suerte de contemplar aquella fantástica visión que la madre de Evelin en esos momentos le regalaba a don Benito, pero el viejito no la veía con esos ojos a la hembra, él la veía como a una hija, la misma que nunca tubo.
–Bueno entonces una vez que terminemos aquí ya me voy… además que ahora que habrá más presencia policial en el barrio las cosas deberán calmarse un poco, no crees?
–Si, seguro que si…
El viejito agudizando su oído miro en dirección a la habitación de la nena,
–Con quien está hablando la niña… me pareció haber oído voces en su habitación…
–Ahhh claro… debe estar hablando por celular con su novio… Usted sabe como son los jóvenes hoy en día…
El viejo recordando que el chamaco que visitaba a su nieta había estado rondando la casa esa misma mañana supuso que ella efectivamente debía estar hablando con él, por lo que bajo la guardia.
–Bueno entonces me voy… si necesitas algo tú ya sabes… solo me llamas y vemos que podemos hacer, y por favor hija cuídate en el trayecto a tu trabajo,
–No se preocupe por mi don Benito… yo solo le pido que cuide a mi Eve cuando yo no estoy en casa…
–Tu sabes que si hija… tu sabes que si, le iba diciendo el viejito mientras era acompañado por la impresionante madre de la chamaca a la puerta de la casa para despedirlo.
Lo que ninguno de los dos sabia era que en esos mismos momentos el buen policía que los había entrevistado solo hace una hora aproximadamente estaba solo a minutos de culearles la nieta y la hija en sus mismas narices a tan solo 4 metros de donde estaban ellos y solo separados por una pared.
Una vez que don Benito se retiro a su casa, la madre de Evelin se dirigió nuevamente a la cocina para prepararle algo de comer a su chamaca antes de irse al hospital.
(En la habitación de Evelin)
La colegiala sabiéndose acostada literalmente con un hombre extraño que por segunda vez en su vida veía y con su madre y su abuelito al otro lado de la puerta fue invadida por una extraña sensación de nerviosidad y miedo por ser descubierta por ellos en tan comprometedora situación, a la vez que sentía como este viejo sin vergüenza no se cansaba de chuparle sus endurecidos melones y moviéndose en su pierna como si realmente la estuviera culeando.
La situación para la nena era tan trágica como también extrañamente morbosa, ya que el solo imaginarse que en cualquier momento se abría la puerta de su habitación e ingresaban su mamá con don Benito y la pillaban en tales circunstancias con un viejo desalineado solo a segundos de meterle la verga, todo esto era una verdadera bomba de tiempo ya que sin ser consiente ella misma gradualmente y en forma rápida esa extraña sensación de desgracia ya daba paso a una nerviosa excitación que a la misma vez se iba transformando en autentica calentura, pero ella no estaba dispuesta a hacerlo con aquel viejo y con su madre a muy poca distancia de donde estaban ellos.
–Nooooo m… mi… sargentoooo… que haceeee!?, le decía la nenota sintiendo unas fuertes succiones en sus grandes tetasas,
–Te voy a meter la verga pendeja… jajajaja… lo vamos a pasar muy rico aquí en tu camita, jejejeje, así que ábrete de patas… Slurpsssss!!!, le dijo a la vez que le mandaba otra bestial succión en una teta.
–Por f… fa…vor Noooo!!!… n… no me lo hagaaaa…!!!, la nena entre cruzaba sus piernotas en decidida protección de su vagina, veía que el vejete estaba como loco,
–Siiiii…! si te lo voy a hacer putaaaa…!! y a solo metros de donde esta esa otra yegua que también me la voy a culear muy pronto, jajajaja…, el viejo se lo decía casi en sus mismas narices al estar intentando montarse a la fuerza sobre aquel curvilíneo cuerpo que se retorcía en la cama,
Evelin quien intentaba moverse sin hacer ruidos, pensaba en aquello que le había dicho el vejete, este le decía abiertamente que pensaba encamarse con su madre bajo cualquier circunstancia?, la situación se la imaginaba tan aberrante como extraña al imaginarse a su mami haciéndolo con algún hombre que no fuera su padre, hasta que por fin le soltó,
–Ellaaa… e… ella no lo hará con U… Us… teddd…, le dijo aun forcejeando y viendo como el vejete la inmovilizaba cruzando una de sus cortas pero musculosas y peludas piernas por sobre el suave estomago de la temblorosa chamaca,
–Si lo haraaa zorraaaa…!! por qué crees que me está invitando a almorzar…!?, le cuchicheaba vulgarmente en la misma oreja de la aterrada Evelin, el viejo continuaba. –Su concha está pidiendo a gritos que le metan la vergaaa…!, y yo se lo hareeee!, e incluso soy capaz de hasta violarmelaaaa…!!! Se lo hare en la misma cama en que ella lo hacía con tu papi antes de morirse…jajajjaj…!!! de seguro que cuando él se iba al trabajo y tu al colegio deben haber sido varios los que se la deben haber cogido… se le nota en la mirada la puta que lleva dentro… al igual que tu zorra asquerosaaa!!!, jajajajaja…!!!
El vejete estando montado a medias sobre el estilizado cuerpo de nuestra agraciada colegiala se daba a lamerla en la cara, a la misma vez que le chupeteaba en los hombros y bajaba a sus melones, se los succionaba con fuerzas ocasionándole algo de dolor como así mismo unas ricas sensaciones cosquilleantes que la recorrían entera. Entre su silenciosa lucha de querer escapar de aquel lujurioso vejete, veía como aquella gruesa verga descansaba y pulsaba en total estado de erección sobre su estomago y muy cerca de su ombligo el cual ya estaba chorreante de líquidos pre seminales que el viejo botaba por la verga debido a la calentura en que se encontraba en esos momentos.
En eso se dio cuenta como el sargento a la fuerza la ponía de costado en la cama para comenzar nuevamente a dibujarle la línea de su vagina pero ahora no lo hacía con sus dedos sino que con la cabeza de su verga, Evelin al darse cuenta y temiendo lo peor ejercía con sus caderas apremiantes movimientos de huida para que este caliente uniformado no se la fuera a meter, la cama rechinaba tímidamente debido al disimulado movimiento de cuerpos que hacían sobre ella, es claro que la nena solo hace algunos minutos había estado solo a segundos de dejarse que se lo hicieran, pero basto con la sola irrupción de su madre con don Benito a la casa para que su conciencia se aclarara y la hiciera entrar en razón, sobre todo que ahora la situación era mucho más arriesgada, según ella, ya que pensó en algún momento que el vejete al sentir que venían de regreso a su progenitora y su abuelito este la liberaría, situación que nunca fue.
Pero don Eustaquio proseguía con la faena, la mantenía firmemente agarrada de su nalga superior en donde aprovechaba de sentirla, recorrerla y dibujar su redondez con su mano, mientras seguía lamiendo y succionando todo lo que tuviera a su alcance.
Solo fueron suficientes unos cuantos minutos de chupeteos y lengüetazos en sus melones, sumado a los punteos que le estaban pegando en su parte intima, para que la nena otra vez empezara poco a poco a sentir ese extraño nerviosismo sexual al cual sus aprovechadores violadores la sabían transportar, su piel se crispaba ante los nuevos escalofríos que ya comenzaba a sentir, mientras su mente se debatía entre abandonarse al placer o a seguir intentando no dejarse abusar en su propia cama por aquel vicioso policía.
Los firmes punteos en el coño al principio la tenían aterrada, pero al sentir la anchura de aquel resbaloso glande y al ya creer saber que este no le entraría tan fácilmente comprendió que si ella no se abría de piernas al viejo le costaría una barbaridad poder encajársela, por lo que bajo un poco la guardia y solo se mantenía expectante hacia la puerta de su habitación, por si a su mama se le ocurría ingresar sin dar previo aviso.
Por su parte el ya todo traspirado viejo se sentía muy cómodo al estar punteándola a su regalado antojo, mientras ambos escuchaban como la madre de la chamaca movía utensilios de cocina o como deambulaba por la casa moviendo distintos tipos de cosas, o abriendo y cerrando las puertas del mueble de cocina.
A pesar de lo escandaloso de la situación si la llegaban a descubrir, la nena ya estaba sintiendo muy rico, y el vejete se daba cuenta de ello ya que creía sentir en sus manazas como se le erizaba la piel a la chica en los momentos en el que accionaba con mas fuerzas en su verga en aquella apretada vagina que ya se  la sentía resbalosa.
Fue en eso que el vejete levantando su mirada nuevamente la vio con sus ojos cerrados y respirando por la boca, la vio con toda su carita mojada por efectos de la sudoración, además que a pesar de ella mantenerse con sus muslos bien juntos y apretados ya creía sentir como la nena a veces le devolvía tímidos movimientos pélvicos por cada punteada que él le pegaba con la verga, fue en ese mismo momento en que la chamaca hundió su carita entre el cuello y el peludo pecho del hombre,  cuando el viejo policía escucho salir de sus labios unos apagados gemidos de disfrute.
La nena no se dio cuenta cual fue el momento en que la cordura hiso abandono de su mente, ahora al saberse desnuda y tendida de costado en una cama con aquel aprovechador uniformado que la punteaba tan exquisitamente en la vagina, pero si estando plenamente consciente de todo lo que le estaba sucediendo y que para rematarla a solo unos metros de donde estaban su mamá y seguramente don Benito, ella sin perjuicio alguno se aferro al cuello de él y dejo salir de sus labios lo que su coñito y su mente le estaban pidiendo a gritos,
–Ahhhhhhhh  mi s… sargentooooo… que r… ricooooo p… pa… paaapiiiiii!!!!! Ahhhhh!!!!!, le murmuraba por lo bajo pero claramente audible para el sulfurado policía que nuevamente no paraba de chuparle y morderle las tetas.
El recato de la nena nuevamente había sido completamente devastado por la imperiosa calentura de su escultural anatomía, en su distorsionada mente solo deseaba como a la vez le aterraba que la puerta de su habitación de una buena vez por todas se abriera y que todos se enteraran de que a  ella la pillaron desnuda y ensartada en la tranca de un viejo policía, el solo imaginarse tal situación, y los comentarios que se desparramarían por el barrio por dios que la recalentaban!!!.
Evelin  en el silencio de su dormitorio ya se retorcía y se contorsionaba por tanto placer que recibía en sus tetas y en su panocha, sensaciones que la hacían estremecer y que recorrían su tremendo y escultural cuerpo para ir instalándose obstinadamente en su humedecida y ya resbalosa almejita,  por lo que ya casi deseaba que esa gruesa cabezota se la abriera y se le metiera para adentro.
La nena quien ansiaba todo lo anterior ya respiraba en forma convulsiva,  y ya no podía controlar las lujuriosas emociones y escalofríos que le provocaba su sistema hormonal en cada una de sus curvas, necesitaba moverse en forma de apareamiento con mas libertad, necesitaba una buena verga dentro de ella, y ahí estaba el aprovechador policía para calmarle sus ardientes deseos, pero este no paraba de succionarle las tetas y seguir punteándola de costado, mientras ella con su cara descansando en el ancho pecho del vejete solo se dedicaba a sentir y gozar tapándose la boquita para no gritar, como a su vez haciendo sugerentes expresiones de placer en su bello rostro, de pronto abriendo su boca en forma de “o”, luego frunciendo y relamiéndose sus carnosos labios con su rosada lengüita, moviendo la cabeza de un lado a otro en el hombro de aquel viejo macho, también con sus cejas enarcadas hacia arriba en señal de deseoso vicio ante la imperiosa necesidad de aparearse con aquel corrupto y viejo uniformado, o con quien fuera.
El viejo separándose por fin de su cuerpo y dejando de espolonearla fue bajando por su cuerpo con sus labios y su lengua, había recordado que la nena también tenía una parte en su anatomía aun mas antojable que sus exquisitas chichotas que el había estado chupando, ahora se daría el gusto con esa atrayente vagina casi despoblada de pelos que el ya había declarado como de él, no importándole cuantas vergas ya hayan pagado por perforar aquella sublime ranura de carne que la jovencita poseía al medio de sus muslos.
Hasta que el vejete no tuvo su caliente mirada solo a centímetros de aquellos tímidos bellitos negros que esperaban ser peinados por su propia lengua fue cuando noto que la misma colegiala sin que nadie se lo pidiera procedía a acomodarse de espaldas y abrirle sus muslos recogiéndoselos y ofreciéndole su más intima hendidura la cual daba paso al interior de su cuerpo.
El viejo en pelotas y puesto en 4 patas en la camita de Evelin se afianzo con ambos brazos en cada uno de sus muslos abiertos y fue abriendo su babeante bocota para engullir en forma hambrienta la jugosa y femenina grieta de amor que la tierna chamaca por lo general escondía al medio de sus piernotas.
Evelin fue única testigo del delicioso y gratificante recorrido que hiso el moreno viejo con su boca por su estomago fue por eso que cuando lo vio casi llegar a lo mas intimo de su persona instintivamente se abrió de patas, ya que para ella eso ya era parte del erótico ritual que ella tenía que realizar cuando era abordada por cuanto viejo caliente se le había aparecido desde que había cumplido los 18 añitos.
Estando caliente y temblorosa fue consciente de como ese extraño sargento iba abriendo su boca para zamparse su núbil vagina de un solo y exquisito tarascón que al sentir esos calientes y gruesos labios devorándola en forma desesperada y como bailaba por primera vez aquella apestosa lengua entre sus carnes vaginales no pudo evitar dejar salir de sus labios un fuerte gemido de placer no importándole que su madre o don Benito la pudieran escuchar desde afuera de la habitación,
–O… Oh… Ohhhhhhhhhhh…! A… Ah… Ahhhhhhhhhh…! Mmmmmmmm…!  don… Eustaquioooo…  q… que… ri… coooooo… mi… a… a…mooorrrrr…!!!!
La enervada nena gemía y se quejaba audiblemente como una autentica puta a la vez que empuñaba fuertemente las ropas de cama, sintiendo una y otra vez en su zorra los desquiciantes lengüeteos de quien es esos momentos se la estaba comiendo.
Las febriles succiones en su vagina la hacían sentir muy rico por lo que sin pensársela y a modo de agradecimiento lo compensaba con deliciosos gemidos, y abriéndole las piernas al sargento lo que más le permitieran sus articulaciones.
El viejo por su parte con todos los sentidos abocados completamente a la lujuria del momento en aquella ardiente habitación también estaba fuera de sí: la lamia, la chupaba y le succionaba la concha como un verdadero mal nacido, o como un desaforado!, o como ustedes quieran…!!, aquella joven vagina casi  desprovista de pelos que le estaban ofreciendo y que ya se chorreaba constantemente en sus labios, bigotes y lengua lo estaban haciendo perder la razón, el sargento estaba muy caliente, y por su parte la excitada y enloquecida colegiala tampoco se quedaba atrás, con deliciosos gemidos de autentico disfrute se mantenía con su cabeza completamente enterrada en los almohadones de la cabecera en donde alargando su cuello y tensando los ligamentos y venas de este intentaba enterrarla aun mas, su cintura se movía instintivamente con meneos ondulatorios y pélvicos de atrás y hacia adelante, de la misma forma en que lo haría si en aquellos momentos se la estuvieran culeando, o sea, le  estaba entregando todo lo de ella a ese lujurioso uniformado que no paraba de darse ese semejante bacanal de caldos calientes y carnes vaginales que la ardiente colegiala le estaba proporcionando.
Hasta que aquel placentero y lujurioso estado en que ambos amantes se encontraban nuevamente fueron diluidos, ya que la puerta de la habitación se entre abrió y claramente escucharon la nítida voz de la señora Isabel que le hablaba a su hija desde afuera y con firmeza,
–Evelin…!!! que está ocurriendo allí adentro…!!??
La chamaca con solo escuchar la voz de su madre se quedo como petrificada mirando con sus ojos verdes en dirección de donde venia aquella conocida y maternal voz, totalmente estática y no sabiendo de qué forma reaccionar al igual que el viejo que también miraba en la misma dirección siempre abrazado a los muslos completamente abiertos de la joven, solo miraban hacia la puerta entre abierta del dormitorio en la que en el piso se veía claramente la sombra de de la mamá de la chamaca amenazando como si en cualquier momento fuese a ingresar…
(4 minutos antes en el comedor de la casa de Evelin)
La señora Isabel ya casi terminaba de prepararle unas ricas ensaladas a su hija, ya que ella sabía que su nena estaba en la edad en que todas las chamacas se ponen vanidosas con su cuerpo y presentación, y cuando ya las guardaba en el refrigerador para luego darse una ducha antes de irse a trabajar escucho un fuerte gemido que venía de la pieza de su hija, frunciendo el ceño y secándose sus manos en el delantal se fue acercando lentamente a la puerta de la habitación, a la vez que oía como su nena hablaba con alguien entre murmuraciones y quejidos de los más escandalosos, así estuvo por espacio de tres minutos más o menos, escuchando como su pobre hija gimoteaba y se quejaba por que claramente según ella le estaba haciendo algo, hasta que una vez que ya lo entendió todo se dio a poner un punto final a lo que allí estaba sucediendo, en forma decidida abrió la puerta del dormitorio y con firmeza le habló,
–Evelin…!!! que está ocurriendo allí adentro…!!??
Isabel se dio cuenta que apenas ella abrió la puerta que daba al interior de la juvenil recamara de su hija todo quedo en el más completo silencio.
Mientras al otro lado de la puerta la aterrada y encuerada jovencita ni siquiera atinaba a cerrar sus piernas temiendo lo peor, el viejo por su parte se mantenía tan caliente como al principio, miraba hacia la puerta y a la nena una  y otra vez, en donde la ahora nuevamente y asustada chiquilla le hacía señal de silencio con su dedo índice puesto en sus labios una y otra vez, se imaginaba que el vejete estaba dispuesto a hablar en cualquier momento.
Ante el mutismo de Evelin la preocupada madre se dio a hablarle sin atreverse a entrar ya que ambas siempre habían respetado sus espacios de intimidad,
–Hija no es justo que estés sufriendo por ese muchacho… te he escuchado gemir y llorar… de seguro que ese joven te está haciendo sufrir… a mi también me ocurrió mas de una vez a tu edad…, decía la buena señora Isabel suspirando y mirando ahora hacia el techo buscando la mejores palabras de aliento para su chamaca quien según ella estaba sufriendo de amor, –Lo mejor es que si no lo están pasando bien terminen su relación por un tiempo… La acongojada mujer solo escuchaba el pesado respirar de su hija y ante el mutismo de esta termino diciéndole, –Entiende cariño que no me gusta saber que estas triste… quieres que hablemos…?
Ante la adrenalina de aquel escandaloso momento, y de saberse desnuda en su recamara y prácticamente acostada con un viejo que le había estado comiendo su panocha a solo metros de donde estaba su progenitora, sumándole a que a este hombre por segunda vez en su vida veía, y con su madre a un pelo de descubrirla en tales circunstancias la aun caliente chamaca no pudo evitar dejar salir un fuerte chorro de orina desde su vagina producto del tremendo nerviosismo que estaba sintiendo, el cual impacto en plena cara del entretenido policía que por pura casualidad justo en ese momento le estaba mirando la zorra con la boca abierta.
Evelin una vez recuperada y recomponiéndose de ese rico y erótico percance y escuchando a su mami que ya entraba en cualquier momento, tomo aire  y le grito desde su cama,
–Ehhhh… gracias maaa…! pero todo está bien… con Rodrigo solo discutíamos… por favor no pases… estoy algo indispuesta y no me gusta que me veas así…!, la nena aun estando excitada le decía todo esto con sus ojitos cerrados rogándole a todos los santos y a la mismita virgencita de Guadalupe que por favor su madre no hiciera ingreso y la sorprendiera en tan escandalosas condiciones.
El viejo viendo que la jovencita se estaba comportando de lo más descarada con tal de que su madre no la descubriera que a ella le estaban chupando la concha se dio a propinarle unas buenas lamidas en esta misma, tratamiento que llevo a la nena a nuevamente dejarse caer en la cama y entre abrir sus hermosos ojos verdes con un vulgar rictus de autentica calentura en su lindo rostro producto de las cosquilleantes y ricas sensaciones que el viejo le provocaba con su gruesa lengua en la parte más sensible de su exuberante belleza y en tan comprometida situación.
–Está bien hija, dijo de pronto la madre de Evelin, –Es solo que no me gusta que sufras… ahora yo me daré una ducha y luego me voy al trabajo…
Evelin de por si estaba muy excitada, pero se quedo temblado aun mas de miedo, estupefacción y de una extraña calentura cuando fue consciente de que el viejo no importándole nada, en el mismo momento en que la madre de ella aun estaba parada en el umbral de la puerta hablándole, este subió por su cuerpo, se concentro y acomodo su verga en la entrada de su vagina y simplemente se la metió en forma impecable.
La faena no duro más de cinco segundos, cuando la chamaca escuchaba las últimas palabras de su madre vio al viejo montado sobre su cuerpo, para luego sentir la presión de entrada en su panocha, la dilatación de sus tiernos pliegues vaginales mientras el grueso artefacto vergal se deslizaba hacia su interior hasta que ya se sintió con la verga del policía encajada hasta lo más intimo de su persona, no pudo evitar dejar de salir de su garganta un sufrido gemido de aguante en el momento que sufrió la firme estocada que le habían mandado solo a tres metros de donde se encontraba su madre,
–Mmmmmmmffff!!!!, fue el quejido de la nena a la vez que sentía como el viejo respiraba pesadamente con su cara y sus bigotes enterrados en su cuello, hasta que nuevamente escucho la voz de su mamá,
–Eve… estas bien…?, porque te quejas y quedas callada?, la señora Isabel pre sintiendo que su hija en aquellos momentos la necesitaba más que nunca en la vida debido a como según ella pensaba había vuelto a gemir, ya se estaba aprontando a ingresar a la habitación para consolarla, hasta que luego de unos segundos de silencio la abnegada mujer de trabajo nuevamente escucho la dulce voz de su hija que le contestaba desde el interior,
–Bueno maaaa!!!, cuando estés lista… s… solo v… veteeee… p… por ahora solo quiero estar s… solaaa…!, la ensartada chamaca producto de una sulfurante expectación por lo que le había ocurrido reciencito, le contestaba a su madre con una de sus manitas puesta en la boca,  con todo el peso del hombre sobre su cuerpo y sintiendo como le tenían profundamente metida una caliente verga en su vagina.
La señora Isabel claramente notaba que la voz de su hija estaba algo distinta a como ella bien la conocía, estimo que la pobrecita quizás desde hace cuanto rato había estado llorando y sufriendo, por lo que determino que lo mejor por ahora era dejarla a solas y que llorara todo lo que quisiera, debido a que pensaba que esa era la única forma en la cual su hija superaría todas las penas de amor que la aquejaban.
En el mismo momento en que la pareja noto que la puerta de la habitación se cerraba, el viejo no perdió tiempo en volver a comerle asquerosamente la boca tal como lo había estado haciendo en el momento antes en que fueron interrumpidos en el comedor de la casa, a la vez que comenzó a darle unas firmes embestidas hacia adelante y que Evelin recibía con su carita llena de gozo enarcando sus cejas por cada apuntalamiento que le ponían.
La chamaca ahora ya en forma más bravucona y sin vergüenza debido a la tremenda adrenalina calenturienta que sentía al estar fallándole con semejante canallada a la mujer que le había dado el ser, simplemente se dedico a gemir  y a culiar disfrutando de todo lo que le estaban haciendo, así que aferrándose al grueso cuello del policía, entre besos apasionados y susurros, se daba a animarlo a que este no guardara consideraciones con ella y que le hiciera todo lo que él quisiera,
–Aaaaahhhh…   pa… paaaaaapiiiiiiiiii…  que… que… ri… cooooo… Mmmm… c… ca… casi… nos p… pi…llannnnn…!!! ohhh…! ohhh…!! ohhhh…!!! que r… riiiii… cccccooooooo!!!, le decía al vejete mientras se quejaba por cada apuntalada que sentía en su panocha.
Evelin cerraba fuertemente los ojos y se retorcía por cada escalofriante estocada que le mandaban en la zorra, gozaba sin parar de todo aquello, la nena sentía placer en cada uno de sus poros ante la salida situación que estaba viviendo, se la estaban culeando en su misma casa y con su madre en esta misma y para rematarla había estado solo a segundos de descubrirla culiando con un viejo mucho mayor que ella, y que además ella creía haber notado cierto coquetería por parte de su progenitora con aquel aprovechador hombre que en esos momentos la estaba tomando como su mujer, era si como por sus venas en vez de correr sangre fuese una desbocada calentura que pulsaban rápidamente por estas y que le hacían palpitar en forma acelerada su corazón, como a su vez bombearle aceleradamente la parte nerviosa de su cerebro como si este en cualquier momento fuese a estallar en ricas sensaciones de éxtasis y dejarla en tal estado para el resto de su existencia.
Para el viejo policía también la situación era tremendamente caliente y lujuriosa, estaba disfrutando con su verga de los más íntimos encantos de una hermosa jovencita y en las mismas narices de su mamá, el solo sentirse en semejante situación sentía en su erecta verga una ansiosa necesidad de eyacular al interior de la vagina que estaba ensartando, además que ya a estas alturas sabia que aquella sabrosa hendidura le seguiría ofreciendo placeres insospechados a medida que la cogida se iba poniendo cada vez más escandalosa.
Al mismo tiempo en que el salido sargento seguía culeandola, la besaba, se la comía y la absorbía por su boca, con sus ojos cerrados se decía para el mismo que la chamaca esa que también estaba dando muestras de sentirse muy cómoda con su verga al interior de su cuerpo era una autentica Diosa por la que cualquier macho en estado normal hasta mataría por estar en tales condiciones con ella.
–Aahhh…! siiiiiiii…! a… asiii…! Que… r… r… ri… ri… coooo!, gemía Evelin mientras bajaba y subía su pelvis en forma ondulante al mismo compás en que el viejo uniformado seguía poniéndole firmes estocadas vergales en su jugosa alcancía de carne, en tanto la colegiala se iba poniendo más y más descarada, solo se daba a animar al vejete que la siguiera cogiendo tal como lo estaba haciendo,
–Ahhhh… yaaaa… ya…. Ohhhhh…! Así…! Asiiiii…! M… Me… ta… me… laaaa… mas para a… aa… den… troooo… p… pa… piiiii…!, le exigía con su voz bajita para que no la fuese a escuchar su madre, para luego seguir respirando solamente por su boca.
La jovencita estando en semejante estado de excitación le hablaba bajo al policía para no ser descubierta, ya que sabía que si su madre ingresaba a la habitación la gratificante cogida que le estaban plantando se iría al carajo, ya no recordaba lo de su reputación, o de lo que podría pensar su amada madre de ella si la sorprendía culeando con un viejo, esos sentimientos en estos momentos le importaban un pepino, solo quería seguir cogiendo y que se la cogieran.
El viejo al ser consciente de todo aquello que estaba ocurriendo y saber también en el ardiente estado en que estaba la chamaca, le sabia a delicioso estar culeandola en su propia casa y con su madre deambulando por las demás habitaciones, pensamientos que casi lo hicieron correrse antes de lo que él deseaba, así que concentrándose y conteniéndose intento no hacer muchos ruidos para ir de a poco incorporándose en la cama.
Una vez que detuvo sus movimientos de acople se volvió a acomodar justo al medio de aquellas bellas piernas que seguían abiertas para él, para luego extraer su goteante verga de aquella joven vagina que en esos momentos estaba brillantemente humedecida producto de los abundantes líquidos de ambos y de todo tipo.
La humeante tranca que a estas alturas parecía de piedra por lo dura que la tenia también estaba mojada por los fluidos de ambos, luego de mandarle un copioso y preciso gargajo el cual impacto en plena cabeza de su verga se la volvió a acercar al tajito rosado que poseía la entregada jovencita poniéndosela justo en la entrada, mientras ella estaba con sus ojitos cerrados esperando a que nuevamente se lo hicieran.
El viejo ya un poco mas serenado no decidió seguir disfrutando de lo que la joven le ofrecía, y limpiándose la frente mojada por la transpiración se concentro para ir  nuevamente ejerciendo fuerzas de adentramiento con su cintura por lo que se la fue metiendo y abriendo, como si aquella exquisita vagina de una frágil y hermosa flor se tratara, sintiendo en cada centímetro de su verga unas arrebatadoras sensaciones de deleite jamás experimentadas, esta vez se la metía suave y deliciosamente hasta que noto cuando la caliente colegiala otra vez se la había comido entera.
Don Eustaquio cuando ya se supo otra vez ensartado hasta los mismos pendejos de su pelvis, entre caliente y emocionado le dijo muy cerca de su perfumada oreja,
–Ayyyyy que  rica almejita es la que te gastas putillaaaa, te llegué hasta el fondo de este rica zorrita que no me querías prestar, jejejej la siento calientita… y pensar que hace un rato te la metí en las mismas narices de tu mami, jejejeje…
Diciéndole eso ultimo el viejo se acomodo de una mejor forma encima del ofrecido cuerpo de la chamaca para comenzar a culearla suavecito para que no se escuchara desde afuera, pero si con firmeza, para que enseguida la nena se comenzara a quejar de placer una y otra vez por cada firme estocada que otra vez le estaban poniendo en su caliente conchita, y también aportando con obscenas palabrotas animando en voz bajita a que su nuevo macho no parara de cogérsela,
–Massssssss…!! M… Ma… Masssssssssss!! mi… s… sar… gen…toooo… m… me… ta… melaaaa… por la z… zorraaaaa to… do… lo… que p… pue… daaaaaaaa!!!!, le decía la nena mientras lo secundaba con rítmicos movimientos pélvicos y ya aferrándose con sus brazos y manitas a las anchas espaldas del policía, resistiendo en su cuerpo todo el peso de aquel gordo justiciero…
–Así putaaaa asiiiiii… muévete mas rico de lo que estás haciendo… que esa otra puta que esta tan buena como tu escuche como culeamos en su casa, jajajajja.
La nena a la misma vez que ya estaba culeando en toda ley con el sargento, escuchaba como el viejo uniformado se burlaba de ella y de su madre, en algún rincón de su mente sabía que estaba haciendo muy mal, pero don Eustaquio se lo estaba haciendo tan rico, y sumado a que las sensaciones se multiplicaban por cada palabrota emitida por el vejete haciendo referencia a lo muy puta que era ella  y de lo tan buena que estaba su madre y de la forma en que se la violaría, tal como se lo había dicho hace un rato, simplemente se entrego a aquellas desequilibradas y perversas emociones que la estaban haciendo gozar hasta la insania.
–Ayyyyyy… siiiiiii… q… que… p… puta soy… soy una pu… taaa… soy una pu… ti… taaaa!, emitía despacito y en forma entre cortada con su boquita para luego morderse el labio inferior en forma exquisita, algo que ya era tan característico en ella cuando estaba disfrutando de sus bajas emociones.
–Jejejeje así es zorraaaa… solo eres una putaaaa… y así como te culio ahorita, me culiare a la yegua de tu madreeee!
El viejo se empeñaba en hacerle ver a la chamaca las tremendas ansias sexuales que desde ese mismo día sentía hacia la persona que le había dado el ser descolocándola y sacándola a medias de ese delicioso trance en que este mismo había logrado tenerla, pero ella solo se dedicaba a culear con él en un excitante silencio en donde ahora solo se escuchaban silenciosos y apagados gemidos acompañados del sonoro y cómplice crujir que emitía la cama antes los despaciosos pero firmes movimientos de coito que hacia la pareja sobre ella.
(Afuera de la habitación)
La buena señora Isabel mientras recién había salido de la ducha se vestía en forma apurada ya que estaba un poco atrasada, vestida con su delantal impecablemente blanco, medias del mismo tono y con un chaleco negro ya se aprontaba a salir a tomar el camioncito que la dejaba justo a una cuadra del hospital en que trabajaba. Aun con su uniforme de trabajo la madre de la chamaca se veía como toda una hembra soberbia e imponente, había que decirlo.
Una vez en que estuvo en condiciones salió de su habitación, y estando ya en el comedor abrió su cartera para sacar el dinero que le dejaba a su chamaca para los gastos de la semana, fue en eso que escucho claramente los crujidos de maderas que amenazaban con quebrarse y sonidos de resortes que subían y bajaban en forma rítmica y que venían desde la habitación de su hija, quien se quejaba una barbaridad según ella escuchaba, al mismo son de los rechinidos que hacían los resortes de la cama al estirarse y volverse a juntar, por lo que pensando se dijo para sí misma,
–Pobrecita… ahora se puso a hacer ejercicios con tal de olvidar sus problemas amorosos.
Y no era que la mamá de Evelin fuera una estúpida remilgona que no supiera como asociar aquellos morbosos sonidos que hacía la cama y que eran acompañados por audibles gemidos que hacia la nena, sino que ella conocía tan bien los nobles sentimientos de su hija y su tan excelente comportamiento que jamás de los jamases se hubiera imaginado que su intachable y bien portada chamaca en esos mismos momentos se encontraba desnuda tal cual como ella la había traído al mundo, y que se estaba pegando una colosal y desvergonzada culeada con el atento policía que solo hacían un par de horas se había presentado en el domicilio para realizarles una encuesta de seguridad ciudadana.
Dejando el dinero en el mueble que siempre se lo dejaba, tomo su bolso y se dispuso a ir a trabajar, pero no sin antes despedirse de su hija…
Toc… toc… toc…!!!! –Eve… ya me voy al trabajooo…!! en el mueble te he dejado dinero…!!!
Isabel esperaba algo por respuesta de parte de su hija pero lo único que creyó escuchar desde adentro de la habitación es que los fuertes rechinidos de la cama aumentaron una vez en que ella le hablo, escuchando también unos delirantes y apagados gemidos por parte de Evelin, por lo que creyó entender que su hija al ser tan buena no quería que ella supiera que aun estaba sollozando,
–Está bien hija… sigue empeñándote… CON TODO… en tus ejercicios… eso te hará bien… Ya me voy, le grito desde afuera por última vez. Por respuesta lo único que obtuvo fueron unos acelerados:
Quichhh!! Quichhh!! Quichhh!! Quichhh!! Quichhh!! Quichhh!!!, sonidos emitidos por los resortes de la cama que subían y bajaban rápidamente.
Sin más que hacer y definitivamente ya no obteniendo respuesta por parte de la nena, la atractiva señora que trabajaba en la salud pública como auxiliar de enfermería, se marcho a su trabajo dejando inconscientemente que su hija siguiera culiando todo lo que ella quisiera con el caliente policía.
Cuando esto sucedió y cuando la desvergonzada y ardiente pareja escucharon por fin el golpe de la puerta que se cerraba por fuera, dieron rienda suelta a todos sus bajos instintos que hasta ese momento estaban reprimiendo para no ser descubiertos en la forma de lo más desvergonzada en que estaban cogiendo.
–Jajajajja por fin su fue la yegua de tu madre zorraaaa, ahora menéate y grita todo lo que quieras perraaaa!!!, bramo el sargento una vez que se supo a solas con la chamaca,
–Ahhhhhhhhh!!! ricooooo ricooooo mi sargentoooooo, le gustaaa!? le gusta cómo me culiaaaa!?
–Seeeeeeeeeeee malditaaaaaa!!!! Así mismito también me culiare a la otra puta que recién se fueeee, jajajajajaj!!!! Tomaaaa…!! tomaaaaaa…!! tomaaaaaaa…!!!, le gritaba en su misma cara mientras se dejaba caer con su ariete ensartándola y agasajándola hacia adelante por cada metida de verga que él hacía en forma furiosa.
La nena excitada como estaba se lo estaba pasando muy rico con el señor Sinforoso, y a pesar de que eso que el decía de acostarse con su mama no le gustaba para nada, aun así el solo imaginarse tal situación y luchando en su mente para no imaginarlo, ni graficar tampoco a su madre con las piernas abiertas recibiendo la verga de aquel aprovechador vejestorio que quien sabe como había llegado a ser un representante de la ley, la enervaban prohibidamente.
Pero su mente no le hiso caso e igual le mostro la imagen de su madre, al estar siendo ensartada bestialmente y con el solo hecho de imaginársela en semejante situación, de su conchita salió un abundante chorro de jugos vaginales compensando y bañándole la verga con estos en forma de lo más exquisita para el salido policía quien no imaginaba los pensamientos que la nena tenía en esos momentos.
El viejo notando al instante como la nena lo premiaba con sus jugos íntimos, y ya dando señales de estar algo cansado como pudo la fue dando vueltas, para dejarla montada sobre su panza y verga siempre accionando con esta hacia arriba y conminando a la chamaca a que ella cual amazona comenzara también a cabalgarlo.
–Y como que no eras puta perra mal nacida!!! si reciencito mismo sentí como me miabas la verga con tus caldos que te salen de la concha jajajajaja…!!!, mira nada mas como estas de mojada sobre todo en la parte de la zorra, jajajaj!!!, y efectivamente la nena estaba totalmente mojada desde su ombligo para abajo, brillando y reluciendo producto de sus propios líquidos emanados, el vejete continuaba con sus salidas, –Vamos admítelo zorraaaa…!! confiésame que solo eres una puta barata y que culias por dinero para comprarte ropaaaa!!!!
La nena sabia que ella no era ninguna prostituta y que si hace un rato se lo había admitido esto lo hizo solo por estar en total estado de calentura, pero nuevamente su frágil temperamento la hicieron traicionarse a sí misma y hacer y decir todo lo que el viejo quisiese,
–Siiiiiiiiiiiiiiiii soy una p… pu… putaaaaa…!, gimió entre cortadamente a la vez que a medida que dejaba salir de sus labios aquellas viles palabras también comenzaba a menearse sobre la grotesca panza peluda del policía,
–Si perra!! solo eres una vulgar puta callejera…!! y desde hoy día solo putearas para mi… lo tienes claro zorraaaa…!? yo te diré en que esquina o callejón deberás trabajar… nos iremos 50 y 50 con el dinero que hagas prestando la conchaaaa, jajajajaj!!!!, le aclaraba el caliente sujeto sin parar de clavarle firmes vergazos.
La jovencita quien se mantenía montada sobre el oscuro y peludo cuerpo del viejo que la empalaba, solo se daba a pensar en todo aquello, se imaginaba a ella misma parada en una esquina a la espera de algún hombre que quisiera darle dinero por acostarse con ella, y estando en estos acalorados pensamientos sintió gracias a estos que nuevamente su zorrita se comenzaba a derretir en forma excitante, hasta simplemente otra vez abandonarse,
–Ohhhhhh mi s… sa… sargentooooo pa… piiiii mi a… a…morrrrrr… si… siiiii…!!!! solo putiare para Usteddddd…!!!! soy una nena malaaaaa…!!!! muy m… ma… malaaaaaa…!!! clávemela mas fuerteeeeee… y le juro que le hare ganar mucho dinero prestando mi zorraaaaaa…!!!!, le decía Evelin al vejete entre gemidos y exclamaciones de calentura, evocando las palabras de don Pedro, mientras ella montada sobre su abultado abdomen y con sus tetas aplastadas en su ancho pecho lo cabalgaba como una desaforada y con cara de pura excitación.
El viejo sintiendo en su verga todo el éxtasis que la jovencita le proporcionaba con su conchita mientras ella solita se estaba culeando, y teniendo esas tremendas tetas a su entera disposición se dio a agárraselas con sus dos manos: las movía, las juntaba y las apretaba con fuerzas, para luego comenzar a chupárselas, besarlas y sobajeárselas con mas fuerzas, regalándole a la nena tanto dolor como placer al mismo tiempo, ella solo se mantenía galopándolo con las relucientes carnes de sus caderas subiendo y bajándolas por su verga en forma vibrantemente enajenante.
Evelin en un momento de su cabalgata y cuando vio al viejo resoplando de calentura con sus bigotes mexicanos, simplemente aminoro el ritmo de sus febriles movimientos para luego y manteniéndose bien clavada a la verga del policía con ambas manos se dio a acariciar el peludo pecho de este a la misma vez que se lo besaba y pasaba su lengüita subiéndole por el cuello y lamiéndole notorios ríos de traspiración, para luego tragarse todo eso que ella retiraba con sus labios y su lengua.
Plaffffff!!!!!!, retumbo una fuerte y doble nalgada que el enojado vejete le asesto en ese tremendo y brilloso culaso,
–Quien te dijo que pararas de moverme el culo putaaaaa!!!!! vamos meneándote zorraaaaa… empieza a revolcarte igual que hace un rato… que para eso es lo único que sirves encuinclaaaaa hija de putaaaa!!!!, y diciéndole esto último se dio a mandarle una serie de fuertes nalgadas, a la vez que el mismo se las tomaba para levantarla y dejársela caer sobre su duro y empinado mástil, a la vez que alternaba con sonoras y fuertes palmadas,
Plaffffff!!!!!! Plaffffff!!!!!! Plaffffff!!!!!! Plaffffff!!!!!!
Cuando la excitada y algo asustada chamaca nuevamente ya iba tomando el ritmo de la cabalgada sintió como fue fuertemente empujada hacia un lado de la cama, vio al viejo ponerse de pie en esta misma con su erecta verga apuntando y encorvada hacia el techo,
–Bien puta… debo decirte que culias exquisito… se nota que eres buena en el negocio, pero ahora de rodillas y vamos chupando la verga, jajajajaj, le decía mientras se la jalaba al frente de los ojos verdes de la chamaca.
Pero nuevamente el vejete no le dio tiempo de reacción ya que fue el mismo quien agachándose la tomo y jalo fuertemente de los cabellos para obligarla y zarandearla hasta ser el mismo quien la puso de rodillas en la cama, una vez que ya la tuvo como el quería le dio una serie de vergazos en el rostro, para decirle…
–Abre tu boquita zorraaaa…! ahora me mamaras la verga mejor de como lo haces con tus clientes, jejejeje. La nena había sido tomada por sorpresa y aun no atinaba a cómo reaccionar, por lo que el sargento viendo que Evelin no seguía sus instrucciones como él quería volvió a bramar, –Que abras la boca putaaaa!!! acaso estas sordaaaa!!??
Evelin teniendo la erecta verga del viejo justo en sus narices la vio tal como era: gruesa, grande, quizás de unos 20 centímetros, la notaba morena y tenía todas las venas remarcadas y pulsando de excitación, se le notaba durísima pensaba la chamaca para sus adentros no importándole el trato déspota que estaba recibiendo por parte de aquel corrupto representante de la ley.
Ya no aguantando mas tanta tentación y en un acto netamente de autentico instinto subió una de sus manitas para agarrarla desde la misma base poblada de pendejos negros, y cuando ya se aprontaba a pasarle su lengüita como si esta fuese un rico helado, nuevamente escucho la voz del viejo,
–Ajaaaa!!… no te dije que la tomaras con la mano… solo dije que abrieras tu boca putaaa…!!! tu sí que eres mensaaa, jajajaja!!!!.
Una vez que la colegiala retiro su manita de donde la había puesto miro desde su posición al vejete y tal como si ella fuese una buena y obediente niña abrió su boquita esperando a que el policía hiciera lo que tenía en mente…
–Así está mejor putita… así está mejor… vamos ahora saca tu lengüita lo que más puedas, le decía sin dejar de masturbarse el mismo, su visión era celestial, desde su ubicación veía como esa dócil hembrita se mantenía desnuda y de rodillas en la cama con sus muslos abiertos solo un poquito y ahora apoyada con sus dos palmas en la cama y con su lengüita tan afuera como podía sacarla, tal como lo haría una sumisa perrita.
El vejete ya no aguantándose mas poso su grotesca verga en la fresca lengua de Evelin para luego proceder a tomarla con una de sus manos por la parte baja de su mandíbula inferior, y con su otra mano enrollarse una buena parte de sus cabellos haciendo con esto que al ir metiéndole la verga en la boca afianzársela firmemente por la nuca, y cuando ya se la tuvo metida hasta la mitad de un solo empujón se la ensarto en forma completa.
Evelin apenas podía respirar, agitaba su cabeza y su cuerpo en desesperados movimientos en busca de oxigeno, pero el viejo no la soltaba, le puso tres fuertes arremetidas para sujetarla y no permitirle que se sacara ni un centímetro de verga de su garganta, el ahora fiero policía sudaba a mares.
Una vez que la nena pudo recobrar la respiración por la nariz, aunque en forma dificultosa, sintió como el viejo comenzaba a jalar su cabeza hacia atrás, pero solo lo hiso hasta la mitad, para luego de esto volver a metérsela hasta traspasar la campanilla de sus amígdalas, la operación se repitió unas cuantas veces.
Luego de unos asfixiantes minutos en que la nena había sobrevivido a tan bestial tratamiento ya lo secundaba al haberle tomado el ritmo al asunto, aunque por la comisura de sus labios se filtraban y caían cuantiosas cantidades de babas, otras escapaban por ambas fosas nasales, que de vez en cuando estas eran absorbidas por la atragantada nena para después volver a botarlas hacia afuera, siempre por sus conductos nasales.
–Bien puta…! eso es…!! así… así…!! Así!! así es como a mí me gusta…!! que me chupen la verga…jajajaj!!!, le decía moviendo la cabeza de la chamaca de atrás y hacia adelante en forma acelerada, –Ahora te soltare y quiero que me mames la verga solo con tu boquita y sin retirártela hasta no más de la mitad… y nada de manos…!!! eso es para putillas novatas, y tú con solo cobrar por hacerlo te convierte en una puta profesional… así que ya sabes…
Diciendole esto último el vejete la libero de sus manazas dejando a que a ella solita comenzara a chuparle la verga como el quería.
La carita de Evelin en esos momentos estaba de lo más deplorable, de sus ojos caían copiosas cantidades de lagrimas debido a los continuos atoramientos y a la falta de aire, a esto se sumaban los gruesos cordones de babas mezcladas con semen que le salían disparadas de vez en cuando por sus narices, estas caían y se juntaban con las que escurrían de la comisura de sus labios y que luego colgaban por su barbilla y se le deslizaban por las tetas hacia abajo.
La escena era tan asquerosa como morbosa, ya que la gruesa verga entraba en forma apretada en aquellos sensuales y rojos labios debido al exagerado grosor de su circunferencia, pero Evelin a pesar del inmenso dolor de sus mandíbulas y al sentir que en cualquier momento se las dislocaban, ya estaba casi saboreando aquellos conocidos sabores a verga salada y pasados a orinas, intentaba tragarse lo que mas podía de todos aquellos líquidos que salían de la tranca del uniformado, lo mismo con las grandes cantidades de babas y hiel que se le formaba en su paladar al encontrase nuevamente con su boca llena de verga, por lo cual una vez que tragaba todo lo que podía de esos asquerosos y fuertes líquidos se daba a succionarla moviendo frenéticamente su cabeza de atrás y hacia adelante tal cual como si de verdad quisiera sacarle en forma anticipada todo el semen que esta pudiera proporcionarle, y como también queriendo que el viejo sintiera muy rico.
Luego de unos minutos en que la entregada y vejada jovencita se dio a mamarle, chuparle y succionarle la verga al sargento como una verdadera profesional y viendo que este se encontraba con sus ojos cerrados y entregado a todas aquellas sensaciones que ella le regalaba con sus labios y su lengua se atrevió a nuevamente tomarla desde la base con su manita para sacársela de la boca y quedar mirándola con sus ojos verdes semi abiertos, de sus labios caían copiosas cantidades de babas que algunas aun se mantenían en forma de puente uniendo sus labios con el aceitoso glande del vejete, veía tan antojable aquella vergota que ya no aguantándose mas comenzó a pasar su lengua por aquella herramienta tal cual como si esta fuese una paleta, le lamia y le comía con fruición los testículos como si estos fuesen unos duraznos en almíbar, para luego volver a metérsela en forma golosa en la boca, no se cansaba de recorrerla con su lengua desde las bolas hasta la cabeza, luego repetía la operación pero por el otro lado de aquel grueso instrumento, y así se la estuvo mamando hasta que el policía se dio por satisfecho y la paro.
–Muy bien zorra… eres toda una experta a la hora de mamar la verga, jajaja, pero ahora te quiero en 4 patas putaaaa… tu concha aun la mantienes apretadita cosita, no sabes cómo me hiciste sentir hace un rato y ya quiero lo mismo, jejejeje…
Evelin a quien aun le colgaban vistosas cantidades de líquidos pre seminales desde sus labios rápidamente se puso como las perras, la calentura en su cuerpo se negaba a abandonarla.
El vejete notando la rapidez en que la jovencita se puso en posición quedo encantado y feliz,
–Pero mira nada mas lo bien puta que te pones para tus cosas a la hora de culear, jejejeje que rico que también te guste hacerlo gratis… y que bien me paras ese tremendo culo que te cargas putita, le decía el viejo con cara de estar verdaderamente impresionado con la actitud de la chamaca…
La nena quien se encontraba en el limbo de la calentura secundaba al vejete en todas sus ocurrencias,
–Le g… gustaaaaa mi… t… tra…tra… serooo!?, le preguntaba mirándolo hacia atrás y con una extraña sonrisa en su traspirada carita…
–Si putaaaa…me encantaaaa… tienes el tremendo culoooo!!!
–En… ton…ces… de… mués… tre… me…looooo… c… cla…cla… ve… me su v… ver… gaaaa!!!, ni siquiera la misma Evelin era capaz de creer que aquellas palabrotas estuviesen saliendo de sus propios labios.
–Claro que lo hare putitaaaa… y como me calientas con tus puteadas, jajajaja!!!, este es el mejor culazo que he visto en mi vidaaa, lo tienes grande y paraditoooo… Mmmmmm mi verga ya urge por nuevamente internarse en tu concha perraaaaa…!!!
El viejo ya estando en posición y arrodillado detrás de ella, se mando el mismo un zendo escupitajo en su mano, lubricó con esta todo el contorno de su gruesa herramienta, para luego hacer lo mismo en la humedecida grieta de la nena, aunque al parecer esta no lo necesitaba, luego apoyó su verga en la misma abertura intima de la caliente joven y nuevamente se lo mando a guardar sin ningún tipo de consideraciones.
La sensación para la chamaca fue maravillosa al sentir cómo su zorrita nuevamente se había engullido una grotesca verga, la sentía tan dura como si le hubiesen metido un gran palo, el vejete por su parte y caliente hasta la locura no perdió tiempo y nuevamente comenzó a accionar de atrás para adelante a la misma vez que se iba echando con panza y todo sobre la suave espalda de la chamaca quien se mantenía imperturbable puesta en cuatro patas si como el peso del viejo no le afectara en lo mas mínimo, solo se daba a sentir como el vejete le chupaba la oreja y le lengüeteaba el cuello y sus hombros sintiendo su pesada respiración en distintas parte de su nuca, lo que la llevaban a parar mas el culo de lo que ya lo tenía, quería que el buen sargento se llevara una buena impresión de ella.
El viejo quien se sentía enterrado hasta más no poder en el curvilíneo cuerpo de tan exquisita putilla se daba a preguntarle,
–Sientes mi verga putitaaaa!? La sientesss!!??
–Siii…! s… si…!! si… gaaaaa… m… me… ta… me… laaaaa… mas… p… pr… prooo… fun…dooooo por f… fa… vorrrrr!!!, la nena le decía esto al viejo comenzando ella misma también a menearse hacia atrás, y cuando sentía que sus nalgas chocaban con la dura pelvis del viejo ella misma meneaba sus nalgotas hacia los lados si como con esto ella fuese a comerse y tragarse para siempre la gruesa vergota del policía.
De a poco los movimientos de ambos se comenzaron a hacer mas frenéticos y escandalosos, Evelin movía el culo si como su vida dependiera de ello, mientras sentía como el viejo la ensartaba con fuerzas descomunales, este había pasado sus brazos por debajo de aquellas tremendas tetas que colgaban en forma alucinante, a la vez que se afianzaba de ella con estas mismas, se movía de adentro y hacia afuera sin sacarle la verga en ningún momento en forma completa, mientras la traspirada nena gemía y gritaba sintiendo nuevamente como era ahora otro hombre el que en cualquier momento la fuera a romper por la zorra.
–Ayyyyyyy…!! p… paaaa… piiiiiiii!!!!, q… queee riii… caaaaaa es su v… ver… gaaaaaa!!!!, los negros y casi azulados cabellos de la nena le tapaban y despejaban la cara por cada acelerado empujón que el sargento le daba por la retaguardia, mientras este mismo y a la misma velocidad de sus embates no se cansaba de bufar y resoplar gritándole,
–Ohhh… siii…!! Ohhh… siii…!! Ohhh… siii…!! Ohhhhh siiiiii…!!! Ohhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiii…!!!!!, bramaba el viejo como un verdadero cavernícola, como ya bien se dijo, por cada bestial arremetida con que la clavaba, –Mmmmmmm… gritaaaaa…!! gritaaaaa desgraciadaaaaa…!!!! gritaaaa todo lo que quieras zorraaaaaaaaaa…!!!!
–Ayyyyyyy…!!! ayyy p… pa…pi…!!! de… me… mas d… duro…!!! m… mas… mas… r… re… reciooooo…!!! c… cu… lie…me mas… f… fi… fir… meeeee…!!!!
–Cómo te gusta que te culien zorraaaaaaaa…!!! mira como me sorprendes con tus ricas puteadasssssss!!!!! Ohhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!, volvía a gritar preso por la mas degenerada calentura.
El viejo escuchando como aquella atractiva mocosa de ojos verdes que el mismito había sorprendido puteando por sus calles y que en esos momentos  pedía de la forma más desvergonzada a que él se la culiaran como quisiera, ya lo tenían hirviendo de la más perversa calentura y sabia que le quedaba muy poco, por lo que la bombeaba cada vez más fuerte con sus manazas clavadas en las relucientes ancas de la chiquilla, por lo que como pudo la fue corriendo hasta la orilla de la cama, siempre puesta en 4 patas, hasta lograr el mismo bajarse del juvenil lecho poniendo ambos pies en el suelo pero sin sacarle por nada del mundo la verga de su panocha.
Evelin lo secundaba casi por instinto. El enardecido policía concentrándose en lo que quería hacer metió las manos por debajo de su estomago para volver a afianzársela agarrada de las tetas, tenso todos los músculos de su cuerpo y la fue levantando siempre clavada en su virilidad hasta que la tubo como el quería.
Evelin se vio en el aire y elevada en los fuertes brazos del sargento Eustaquio Sinforoso, para no caerse la nena buscaba en forma desesperada con sus brazos hacia atrás el cuello del viejo, pero este al ser bastante chico para ella nunca lo encontró, hasta que lo vio asomarse por debajo de su axila con toda su cara traspirada y con cara de estar muy enojado, todas las venas de su frente pulsaban como si fuesen a estallar.
La nena no supo en qué momento quedo en el aire y de espaldas a él, pero sabía que el policía le tenía clavada la verga profundamente en su vagina, notando así que su macho tenía tantas fuerzas que la subía y la bajaba con su verga clavada en ella como si nada le costara, ahora con sus dos manazas pasadas por sus piernas, el desesperado viejo movía su apéndice en forma desenfrenada, y la chamaca lo secundaba con su cara llena de éxtasis ondulando y meneando su pelvis, a la misma vez que recogía y abría sus muslos por cada electrizante clavada que le ponían hacia arriba.
De un momento a otro el vejete la volvió a arrojar a la cama, sus cortas piernas aunque robustas, le temblequeaban por tal osadía que acababa de realizar con tremenda hembra, pero había sido un gusto que él se quiso dar.
La chamaca no sabiendo bien que es lo que pasaba ahora, ni tampoco como había ido a dar a la cama se despejaba sus mojados cabellos de la cara, en eso fue que sintió nuevamente todo el peso del corrupto policía que otra vez se echaba sobre ella y se lo mandaba a guardar sin darle previo aviso, a la vez que escuchaba como este nuevamente se daba a decirle palabrotas que a ella le gustaban, mientras este no paraba de arremeter duro contra su cuerpo,
–Te vendré a ver bien seguido putaaaa…!!! Ohhhh que bien me aprietas la verga con tu conchaaaa…!!! Evelin lo escuchaba con su carita desfigurada por la calentura aguantando sus arremetidas, –Eres deliciosa zorraaaaa…!! si no fuese casado te juro que te hubiera hecho mi esposaaaa…!!! Ufffffff…!!! tomaaaaaa!!!!!
Evelin sintió una fuerte clavada de verga por parte del viejo, pero no se le había ocurrido pensar en aquello ultimo, este viejo también era casado!? Y al caer en cuenta que ella misma estaba nuevamente culeando con otro hombre casado su nivel de excitación pareció aumentar a mil por hora, por lo que sus caderas y cintura comenzaron a moverse en forma desquiciante, la chamaca quien se aferraba al ancho pecho de su macho casado sintió como aquella verga la estaba llevando a la gloria, mientras más fuerte se la clavaban ella más firme y rápido se movía secundándola, hasta que su sistema nervioso ya no respondió mas, simplemente la jovencita sintió que explotaba del placer prohibido al sentirse solo un objeto de deseo para viejos casados y aprovechadores.
El vejete veía como la nena comenzaba a gemir y a moverse en forma más agitada sintiendo el mismo como los nervios de la chamaca se estiraban al máximo producto de la calentura y del orgasmo, y cuando le iba a plantar otra tanda de insultos y vulgaridades la ajustada panocha de la hembra le hiso una mala jugada haciendo que se corriera en un intenso orgasmo.
–Ahí te voy zorraaaaa…! creo que me corrooooooo…!! Ohhhh siiiiiiiiiii…!!! Tomaaaaaaaa…!!!! Arghhhhhhhhhhhhh…!!!!! gruño fuertemente el policía cuando sintió que le salió expulsado de su verga el primer lecherazo de mocos.
El sargento en sus últimos segundos de contención se dejo caer como un animal embravecido y ya estando enterrado en lo más profundo e intimo de la vagina de Evelin le soltó un fuerte y blanco cordón de semen que duro 10 segundos exactos desde su salida de la verga hasta que se corto para dar paso a los siguientes.
En esos electrizantes 10 segundos para el viejo, este primer cañonazo de espeso y blanco semen no menguo ni en fuerzas ni en cantidad en dejar salir de su verga su vigoroso simiente, depositándolo en lo más profundo del estomago de la nena, el cual fue secundado por otras tres inyecciones del blanco líquido de parecidas características, y terminando ya con otros cuatro pero de menor intensidad y cantidad, hasta que ya a sabiendas que no tenía nada más que entregarle a la chamaca que había convertido en su mujer simplemente se desplomo a un lado de su cuerpo dejándola semi inconsciente y con sus portentosas piernotas abiertas y temblorosas, con su vagina chorreando muy pocas cantidades de semen, ya que casi la mayor parte de esta esencia había quedado depositado al interior de su cuerpo.
Al rato el viejo ya se vestía mirando el desnudo cuerpo de la chamaca, quien ella poco a poco volvía a la realidad, la tremenda excitación que había sentido en las últimas dos horas ya daban paso a sentimientos de pesar, angustia y arrepentimiento, sumado con lo que ahora le decía aquel horrendo policía,
–Que rico mami… nunca imagine lo tan buena que eras para la cama, jajajaja, me la pase fenomenal, y con gusto me hubiese quedado a dormir contigo como si fueras mi vieja, pero como no tuve tiempo de ir a las estación olvide avisar en casa, jejejeje, tú ya sabes cómo son las mujeres decentes y casadas, no son como ustedes las putas que son mas descocadas, además teniendo 7 hijos y todos preguntando por su papi, así que imagínate, jejejeje!
La chamaca entre medio de todos sus sentimientos de odio, ponía atención en lo que el viejo le decía, ahora lo veía metiéndose la camisa en los pantalones del uniforme,
–Es Usted un desgraciado, como le hace esto a su esposa y a sus hijos…, la nena ni siquiera pensaba en ella, ahora estaba preocupada por la familia de aquel canalla que prácticamente se la había violado.
–Jajajajaja… eso a ti no te importa putilla… tu solo preocúpate de abrirte de patas cuando yo te lo ordene o cuando tus clientes te paguen por ello…, jejeje…
–Yo no soy una prostituta como Usted cree…, le dijo la nena recordando los motivos por los cuales nuevamente había caído en las garras de otro viejo aprovechador.
El viejo ya ordenándose la ropa vio a la jovencita aun desnuda en la cama pero tapándose sus partes nobles con cada una de sus manitas, se sentía orgulloso el mismo de haberse cogido tan tremenda hembra, su hombría y virilidad las tenía por las nubes en aquellos momentos,
–Pues si no lo eres… entonces eres una nena perversa…! o una pendeja calienteeee…!! o como quieras, pero que no se te olvide que yo mismito te vi puteando, así que no le sigas con eso, a mi no me convencerás con tus chingaderas, jejejeje. Ahora me retiro, y recuerda cada vez que te sorprenda en la calle, me deberás dar el 50% de tus ganancias te aseguro que desde hoy nadie te molestara y puedes trabajar en la esquina que tú quieras… Nos vemos el domingo, jajajajajaj!!!!.
Luego de eso ultimo el viejo simplemente se fue.
Evelin cuando por fin se vio a solas corrió rápidamente a poner la tranca que había habilitado don Benito en la puerta de su casa, no fuese  hacer que ahora se le metiera don Lucas como en una ocasión ya lo había hecho, temía la arrepentida colegiala, al menos por ahora ese asqueroso policía ya se había retirado pensaba limpiándose las lágrimas de sus hermosos ojitos verdes y mientras ríos de semen bajaban lentamente por sus muslos.
Al siguiente día y ya algo recuperada del tan agitado día lunes, y luego de haberse dado una recuperadora ducha con agua caliente, la imponente colegiala ya vestida con su hermoso uniforme escolar se aprontaba para irse a clases.
Fue que al salir de su casa y cuando ya se encaminaba al paradero para tomar el bus otra desagradable situación se le presentaba mortificándola aún más, en sus oídos retumbo esa otra aguardentosa voz también conocida por ella,
–Pero que es lo que tenemos aquí?…, si no es mi arrendataria favorita!?, jajajaja…!!, reían los dos viejos miserables de don Lucas y el gordo Anselmo, quienes en esos momentos le estudiaban en forma lujuriosa todos sus encantos y con ojos de verdadera calentura sin ni siquiera disimularlo, estos habían aparecido sin previo aviso desde el cercano callejón que estaba a un lado del bar de don Lucas.
Continurá