La difícil decisión de la rica Erika Garza. Parte 9
La primera vez que me engañes la culpa será tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Proverbio árabe
Las lágrimas seguían y seguían escurriendo por el bello rostro de la angelical rubia Erika. El juvenil rubio sacerdote Iñigo Cantú de la Garza se volvió a estremecer sin que ella lo notara y estuvo a punto de pasar sus manos por esa cara de ensoñación que representaba lo más hermoso que hubiera conocido, pero que a la vez dejaba salir por esa boquita de pecadora redomada culpas y decisiones que le proporcionaban sensaciones desconocidas e inminentemente peligrosas. Estaba sudando y tragando saliva como nunca en su vida había experimentado, pero esa rara curiosidad le hizo casi susurrar: ¿Cuándo empezó todo esto, Sra. Erika?
Erika que arrodillada se estaba confesando con el sacerdote en la oficina adjunta a la parroquia de su lujosa colonia en San Pedro Garza García, Nuevo León, alzo sus llorosos ojos para que también en un susurro continuará con esa catarsis, con ese desahogo que la tenía en un trance: Todo empezó en un viaje que hice al DF, sin yo pretenderlo me tocó ver a una amiga casada copulando con otro hombre. Nunca había visto ni escuchado algo parecido y fue en ese instante donde se fueron desencadenando muchas situaciones que me pusieron en tentación y yo tonta fui cayendo, cayendo. Erika volvió a bajar sus ojos para continuar sollozando quedito, uno que otro gemidito se le escapaba…con lo cual volvía a poner nervioso al Padre Iñigo que ocultaba una fuerte erección gracias a su sotana negra. Afuera de la oficina, en el templo, se celebraba una boda y en ese momento se escuchaba la Marcha Nupcial, con lo cual Erika se inquietó y se acongojó aún más, poniendo su mano derecha en la pierna del sacerdote que extasiado miraba como esta le apretaba con fuerza.
Desde la perspectiva del sacerdote se podía apreciar a pesar de lo austero y recatado del vestido de una de las más grandes benefactoras del templo, la rica y famosa  Sra. Erika Garza de Treviño, esposa de uno de los empresarios más reconocidos de la sociedad de Monterrey su espléndida figura, sus apetitosas carnes que temblaban al unísono de sus lágrimas y confesiones insospechadas. Al padre le maravillaba como hincada se le veía su trasero enorme, firme, suculento y que al parecer ya había probado varias carnes humanas.
Suspirando fuertemente el sacerdote Iñigo volvió a preguntar: ¿Por qué volviste a fallar al sagrado sacramento del Matrimonio? ¿Qué te impulso a pecar una y otra vez? Debes proponerte ya no volver a caer, que tus decisiones sean firmes en el camino recto del Señor y de la fidelidad. Iñigo pensó al instante que por un momento ni el mismo se creía que esto fuera a pasar y una ráfaga de deseo lo sorprendió al percatarse de que su virilidad por ningún momento se había logrado apaciguar en toda esta desquiciante confesión que le hacía esta tentadora hembra.
Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si me engañas dos, es mía.
Anaxágoras
Erika: Padre, es que usted no puede saber lo que se siente al estar… al estar…como decirle…pues con un hombre, padre, con un hombre que realmente sepa…   que sepa…..ayyyyy
Padre Iñigo: ¿Qué sepa que…hijaaa?
Erika: Pues que sepa…que sepa, pues hacer el sexo como Dios manda, perdón padre, ya ve…estoy muy confundida.
Padre Iñigo: Ayyyy hijaaaa…¿De qué te arrepientes?
Erika: Pues es que en el fondo me ha gustado,,ayyyyy…es que la última vez fue con dos hombres…
Padre Iñigo abriendo los ojos como platillos voladores: Hija, ¿con cuántos hombres has estado?
Erika que tenía en su mente tatuado las experiencias con Rogelio, Rodrigo, Luis y Mario: Aparte de mi marido ha sido con cuatro hombres más…pero esa última vez no fue con los dos, si no que estuvimos tres personas juntas pero solo estuve con uno, sin atreverse a confesar que ese uno era una persona anormal, es decir el transexual Natalia.
Padre Iñigo ya picado por una insana lujuria: ¿Qué fue lo que paso?
Una Erika que estaba plenamente consciente de que no estaba confesando toda la verdad, pero sintiendo de alguna manera confort empezó a narrar de viva voz su última aventura, su decisión del fin de semana anterior.
Mire Padre el sábado anterior tuve que tomar mucho en un evento social, no me quedo de otra. Estuve muy expuesta a la mirada y lascivia de muchos hombres, mi mente y cuerpo me jugaron una mala pasada, me empezó a dar mucho calor y debo reconocer, Padre, lujuria, me calenté, ayyy Padre eso significa que necesitaba de un hombre. El destino me puso a un amigo y fuimos a su Hotel y ahí se fue dando todo, yo no quería, pero es que ya había sido mucho. Es que mi esposo no me atiende como mujer, usted  debe saber, sé que esto es problema de muchas mujeres, mis amigas siempre me lo dijeron, pero yo no sabía hasta que esto se fue dando, pero estoy arrepentida. No es excusa Padre, pero soy de carne y hueso y una vez que lo probé, me gusto y me gusto….pero le juro que veré que no vuelva a suceder…si es necesario ir a un psicólogo iré….ahora quiero pedir el perdón de Dios…Y es que ese hombre, como le diré, me volvió a dar sensaciones distintas a las de los otros anteriores…tengo miedo, Padre, ayúdeme por favor.
Padre Iñigo: ¿Es todo? ¿Dijiste que habían sido dos hombres? Tienes que confesar todo para que realmente demuestres arrepentimiento
Erika no se atrevía a confesar del todo, ya había sido demasiado lo que había contado, se maldijo a sí misma, porque entendía que no estaba del todo convencida de sus decisiones, tampoco estaba del todo satisfecha con reconocer culpa alguna…es decir, por primera vez en su vida estaba en la ambigüedad y zozobra, quiso venir a confesarse para ver si de esa manera se aclaraba su perspectiva, aunque sentía descargo, seguía dudando, volvió a recordar a su querido profesor universitario Raymundo que siempre atizaba al grupo comentándoles que la verdadera valía de un hombre o de una mujer, era la de saber vivir con incertidumbre, ya sea económica o de otra especie, y que las que se catalogaban como de otra “especie” eran incluso más complicadas que las del dinero. Ah, como le hacía falta escuchar a ese viejo sabio y no a este juvenil sacerdote que no sabía nada de la vida.
Sin querer volvía a comparar la sapiencia del académico con la juvenil inexperiencia mundana del Padre Iñigo, dando un fuerte suspiro que casi parecía un gemido que  se lanza al ruedo pleno de gritarle a ese religioso todo: Pues resulta que el hombre que me estaba haciendo el amor, en realidad no es del todo hombre, es como decirle….
Padre Iñigo: Para empezar no estabas haciendo el amor, sino copulando, pecando y como de que no era hombre, ¿entonces?…
Erika: Pues, es que… es por decirlo marica y pues llego otro hombre y se lo empezó a coger a él…me entiende ahora…
Padre Iñigo: Pero que dices…
Erika: Pues sí Padre, parece ser que mi cuerpo enciende hasta a los menos pensados y al decir esto de manera natural como que dejo que su cuerpo se estirara luciendo imponentes sus senos de campeonato…no se percató de que el Padre con su lenguaje no verbal aceptaba como cierto lo que había dicho: “enciende hasta a los menos pensados”…Pues el otro hombre ya había estado conmigo en una sola ocasión antes, no sé realmente que hubiera pasado, si no es porque me pareció que me tomaban una fotografía en ese preciso instante poniéndome muy alerta y al volverme y estar los otros dos como si fueran perros y yo hasta adelante, escuche como si alguien salía de esa infernal habitación que reaccionando detuve esa copula pecadora para salir a mi casa. He pasado unos días terribles hasta que me decidí confesarme ante Dios y los hombres.
A la mente de Erika llego ese instante que narraba, volvió a sentir como ese curvo pene exploraba y llegaba a recónditos lugares que le prodigaban sensaciones nuevas y placenteras, sin querer apoyo sus dos manos en las rodillas del sacerdote que asombrado no pudo dejar de temblar.
Recordó cuando  escucho de pronto a Natalia, Mario en ese hecho con una voz distinta: aayyyyyyyyy…..hummmmmmmm , haciendo más profundo el enculamiento que le estaba metiendo: Ajjaaa….ese es mi machote, ya sabía que esas gordi buenas putas no eran suficientes para ti, dándose ella misma una palmada en su glúteo izquierdo, “Esta si es carne de primera y no como las de esas pendejas gordas”…y esta es de primer nivel, dando un buen azote a la nalga derecha de la rubia que  fue cuando se volteó y abrió los ojos como de plato al ver como el negro se estaba cogiendo a Mario….la sensación que experimento fue tal que le llego en ese instante otro orgasmo, uno largo, profundo y prolongado. De pronto como que vio una sombra en el rellano de la entrada y como que le tomaban una fotografía. El recuerdo de lo vivido con el suegro casi le enfrió y acalló el grito sensual que emitió: hummmmmmmmmm, ayyyyyyyyyy que riiiiicccoocoocoo.
Mario se la siguió bombeando con fuerza a la vez que recibía los fuertes embistes del negro Luis que solo alcanzaba a gruñir como bestia salvaje…Erika volvió a escuchar como si alguien saliera de la habitación, se puso muy tensa, nerviosa y mostrando su flexibilidad se desacoplo de esa verga que le había provocado tanto placer y dando excusas como niña tonta, de inmediato tomo la bata y salió disparada solo atinando a decir, recuperando su natural y encantador aplomo: Bueno,  by muchachos que les aproveche…luego me escribes Naty…chao Luis. Cuídate. Fue tan rápido e imprevisto el movimiento que los otros dos solo atinaron a gemir más ruidosamente y a seguir cogiendo como perros en leva. Solo Naty alcanzó a decirle: Bueno amigis, sabes que tenemos que terminar esto, así que en mi próximo viaje o cuando vayas al DF ya sabes que haremos, chao querida, cuídate y búscate un buen macho, chance y es tu sueeegroooo….ayyyyyyy, hummmmm, ayyyyy Negrrro no seass brusccoco, con cuiiidaadditoto que de esto vivooo.
Gran descanso es estar libre de culpa.
Marco Tulio Cicerón
A su regreso, no noto que los vigilantes ojos y una sonrisa socarrona se dibujó desde su posición vigilante fuera de la puerta principal a su residencia de su guardaespaldas Esteban…que musitaba para sí: Esta vieja no entiende, pero ya vera la suya….ya que era evidente que Erika solo entraba en una diminuta bata y zapatillas altas a su casa.
Una vez que se confesó, Erika sintió cierta liberación. Para centrarse en lo suyo y olvidar a plenitud los sucesos desencadenados desde su breve pero fructífera relación con Roger, los únicos encuentros con Rodrigo, Luis y Natalia-Mario. Se enfocó en su labor social. No acepto las invitaciones que Tío Alberto continuamente le lanzaba para ir a su estudio a posar. Se metió de lleno en el trabajo de sus clases entre semana. EL suegro tomo distancia prudente y en las ocasiones que tenían que coincidir hasta la evitaba. Al parecer la tormenta había pasado. Su mente estaba dominando su cuerpo, las ansías de sexo a plenitud al parecer las estaba mitigando, al no recibir presión alguna de nadie. Al fin había superado esta dura prueba, solo tenía breves recuerdos. El tiempo todo lo cura, así transcurrió un mes completo de actividades. Solo dos encuentros, como siempre fugaces, no duraderos, nada halagadores tuvo con su marido. Solo tuvo que masturbarse en dos ocasiones en que la sangre le empezó  a bullir de nueva cuenta al ver en Facebook lo bien que se la pasaba Rodrigo y como le presumía a sus amigas.
Se distancio sobremanera de sus amigas, inclusive de Marisa. En definitiva, consideraba que no le hacía nada bien relacionarse como antes con ellas.
Todo mundo pensó que su vida ahora giraría en las actividades de responsabilidad social empresarial que los negocios tanto de sus padres como de su esposo le facilitaban.
Una serie de obsequios inesperados volvería a prender las alarmas de angustia y los semáforos amarillos en alerta ya bordeando el rojo encendido. Solo era un animal salvaje tomándose un respiro.
Sobre todo que se engañaba ella misma, cuando le llegaba el llamado del deseo, que era de manera constante, lo que hacía era hacer más ejercicio o ponerse a trabajar aún más o poner a trabajar su mente a mil.
Los sentimientos de culpa son muy repetitivos,
se repiten tanto en la mente humana
que llega un punto en que te aburres de ellos.
Arthur Miller
                Inesperadamente cada tercer día le llegaba un hermoso arreglo de flores ya sea a su lugar de trabajo, ya sea en su casa, ya sea en una de las empresas en donde rutinariamente se presentaba. Pareciera ser que alguien conocía muy bien su rutina. La primera semana no traía ninguna información al respecto, en la segunda siempre venía una tarjetita con alguna frase encendida, tal como:
“Aún recuerdo cuando tus dedos impacientes jugaban con los botones de mi pecho, provocando un estallido de humedad en ese lugar cálido y ardiente de mi intimidad.
Y cuando las palomas de tus manos inquietas descendían al jardín del deseo, buscando tu boca beber la miel de ese pequeño océano donde se perdían tus labios y tu lengua inquieta hasta ahogar la fuerza de tu interior, naufragando en oleadas de placer y gemidos de pasión, muriendo poco a poco, piel a piel, en el eterno abrazo del amor…” Colaboración de Serenna, México
Extrañada le agradeció  a su distraído marido Carlos: Querido, Darling que lindo eres, muchas gracias por tantas flores que me has enviado.
Su marido no había prestado atención a que eran ya varios arreglos florales y pensó que solo era este último que veía: Ahh, querida, no fui yo, seguramente fue mi padre, que por cierto se ha expresado por primera vez muy bien de ti por tu recién desempeño  a cargo de la parte social de los negocios…déjame decirte que tienes impresionados a todos….
Erika: Tuuu padrreee…..
Carlos: Si ha de ser, lo he notado hasta más relajado ya, como ya no esta tan metido en los negocios como antes…que bueno.
Erika solo mascullo algo que no se entendió y se dijo para sí misma: carambas, con que el suegrito ya cambio su actitud, jajaja, ¿qué tramará el desgraciado viejo?
Tío Alberto seguía insistiendo, pero en definitiva Erika no lo consideraba ya, dado que no quería verse expuesta a estar casi desnuda frente a un hombre, quería acallar cualquier resquicio o posibilidad de verse en peligro.  Y a ciencia cierta, que no le agradaba la figura regordeta del Tío.
No fue necesario ir de nueva cuenta con el Padre Iñigo, aunque le causaba risa, las miradas ya no disimuladas que este le lanzaba los domingos en misa o en algún evento en donde coincidían…a los hombres, todos son unos calientes, se decía para sí.
El último arreglo floral la desmoralizo por completo, afortunadamente nadie estaba en la oficinita de la empresa en donde lo recibió junto a un sobre amarillo…al abrirlo, pensando que vendría otro bello y sensual poema, se sorprendió al borde del llanto, cuando vio varias fotos en donde se apreciaba como ella, Natalia, Luis y Armando manipulaban al suegro para obtener las tomas en donde se simulaba una gran orgía con el desmadejado Don José, pero la que le puso los pelos de punta fue la de ella de cara completa con las tetas casi al aire desnudas y altivas, con el pelo enmarañado como volteando y evidentemente jadeando como la perra caliente que en ese momento se la estaban cogiendo, ella sabía que se trataba de la habitación de ese hotelucho del centro de Monterrey en donde tuvo el último encuentro que ha valido la pena en su vida….¡Maldito Don José, la volvía a tener en sus manos!…solo venía una tarjetita con la siguiente frase:
“Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo” José Angel Buesa
Evidentemente que era una frase copiada de otra persona, pero era el poder inimaginable del viejo suegro él que la volvía a poner en jaque. Aunque ahora ella, también tenía para acabarlo, sin duda alguna, las flores eran para apaciguar el contexto de una fuerte “negociación” que se vendría o de un vulgar “trueque”…dando y dando, pensó la rubia que estaba muy molesta.
No lejos de ahí, el bonachón y sonriente detective privado Ricardo, pensaba que ya habían sido suficientes arreglos florales para preparar el terreno para empezar a contactar a la bella, guapa y rica Erika Garza de Treviño y cogérsela como ya sabía nadie lo estaba haciendo bien. Ya sabía todo de su vida sexual actual, no por nada es bueno en su trabajo…jajaja esa palomita va a caer solita. Ahora viene lo bueno, pensaba el detective privado, que lejos estaba de pensar que estaban torciéndose los caminos. No cabe duda, que el hombre propone y Dios dispone.
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados una a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque.
Gustavo Adolfo Bécquer
                Pero, ¿Qué era lo que molestaba en el fondo a Erika? En estos días había meditado todo lo que le confeso al Padre Iñigo, casi para terminar se dio cuenta que el Padre Iñigo estaba muy turbado y le noto la virilidad que tenía cuando se paró junto con ella a despedirla y  su temblor en los labios al besarla en la mejilla. Debía reconocer que le gustaba estar inmersa en medio del asedio, al centrarse en su vida social solo quería acallar lo que en el fondo su carne y su ser pedía.
Si había logrado medio sobrellevar todo esto, era porque estaba exagerando en sus actividades y se había alejado de Tío Alberto y de  Esteban su guardaespaldas, de los cuales ya no dudaba si irían a por ella al primer resquicio que ella permitiera y sobre todo de sus amigas ya que no deseaba caer en tentación, pero era eso lo que la molestaba….que sabía que quería correr riesgo, estar expuesta y ver qué sucedería, se sabía en el fondo hasta medio pasiva en el acto erótico, dejarse llevar, ser dominada, ser domada…y eso le molestaba ya que daba al traste con todo su estructurada planeación.
                Al final, ella había decidido buscarse un amante, encontró a Roger, pero le fue arrebatado. Los instantes con los otros fueron momentos de debilidad…había decidido buscarse un nuevo hombre, pero se quería dar su tiempo. Sin duda, que busco en su entorno, no queriéndose exponer a nuevas situaciones en ambientes distintos al suyo, pero los fue descartando, Tío Alberto no era opción, no le gustaba. Esteban le ponía inquieta, pero no quería ser flor de un día, sabía que se tendría que ir, como sucedió con el joven Rodrigo y con el negro Luis…al joven no quería arruinarle la vida atándose por un tiempo a ella y del negro sus prejuicios sociales se imponían. Por supuesto que Natalia no era elegible, era una prostituta en sí. Claro que se daba cuenta ya con claridad que tanto Tío Alberto como Esteban estaban sobre ella de manera sutil, ya había despertado, no era tan ingenua, pero simplemente no eran opción para ella. Ella quería alguien para ella solita, alguien que la satisficiera a plenitud y no andar brincando de hombre en hombre.
                Busco en su círculo de convivencia, el recién llegado de Argentina maestro de tenis, un nuevo compañero en su academia de clases, un nuevo ejecutivo en una de las empresas de su marido, les resultaron agradables y opciones pero resulto que eran gays (recordemos que está en la capital de los gays de México, no por nada le dicen Montegay, en lugar de Monterrey). No se sentía aún preparada para salir a buscar en otros ámbitos. Estaba como en stand by, como una fiera que de pronto se duerme y se apacigua. Una leona dormida.
                Ahora esto, con que su suegro quería otra vez pelear. Pues pelea le daría y de una buena vez lo pondría en su lugar. Tenía cartas a su favor y si el desgraciado viejo volvía a tener evidencias en su contra, estas no eran tan fuertes como las de él. Tendría que ver como “arrebatarle” esas pruebas.
                Al día siguiente día otro ramo de flores con una tarjeta, le decidió a ya ejecutar algo en concreto. La tarjeta simplemente decía: “Tiempo de espera, tiempo de encontrarnos”.
                Aja, con que esas tenemos, se dijo la preciosa mujer, pues que empiece el juego, sin querer reconocer que volvía a recobrar vida, que sentía que otra vez la sangre corría por sus venas, la adrenalina le hacía bien, pero aún en su recóndita mente no quería aceptarlo, se excusaba pensando que era causa de volver a poner las cosas en su lugar.
                Nada más apropiado que la reunión que tendrían esa misma tarde-noche entre diversos empresarios en casa de Don José y a la cual por supuesto estaban invitados Carlos y ella.
                Decidió ir de compras para estrenar un nuevo vestido, a efecto de darle a entender al viejo que abría el juego, se arreglaría en especial para él…de nueva cuenta, sin que ella se percatará su oscuro inconsciente trabajaba a mil, pensaba en él y quería verse guapa para él…pero aún no lo sabía del todo.
                Se fue con su estilista para que le arreglará el cabello con inserciones pelirojas y le aplicará un maquillaje especial, ese sería un mensaje muy implícito de que se iniciaba la negociación, estaba tan emocionada y excitada según ella por el peligro que no supo si perdió ahí su celular o en las tiendas que visito para comprarse el vestido que llevaría. El caso es que perdió su celular, por lo cual las llamadas que el detective Ricardo que ya había conseguido su número no fueron contestadas.
                Al estar siendo arreglada su mente no dejaba de pensar en las frases que su suegro le hacía en los momentos en que pensaba la tenía contra las cuerdas:
“Hola putita, como amaneció hoy mi reina”, o cuando en la parte alta del Bar Zanzíbar le dijo: “Que creías pendeja, que te dejaría así como así, jajaja, haber voltéate puta que te voy hacer algo que seguramente nunca has hecho en tu miserable vida de mujer recatada, jajajajaa.
“Ahora, si nuera putita, por fin, después de tantos años: Hacia el infinito y más allá”…le parecía casi estar escuchando la voz gruesa, ronca, viril de su padre político, el estilista se extrañó  cuando la adormilada Erika casi gimió como si estuviera haciendo el amor….y más cuando a su mente de manera lógica y secuencial se le seguían las frases de esa acalorada noche:
“Jejejejej, estás bien caliente, pinche cabrona, ya verás cómo verás el cielo y las estrellas, Erikita….mía, eres mía, siempre te desee, desde que eras una niña, me gustabas, cabrona….estas buenísima….
Ahora su propia voz se recreó en su ser: Hummmm,, hummmm, despacccittoootooo, ayyyyyyy, siiiii, asisisiiii
EL recuerdo del olor de la colonia de su suegro la enervaba, recreaba una a una las situaciones vividas, una vez más esa voz masculina similar a la del actor Sean Connery en sus películas de James Bond la molestaba sobremanera:
“Pinche Erika, bien que te hubiera gustado revolcarte con esos tipos. Hasta en cuatro te pusiste para que te la arrimaran, veras que arrimadota te voy a poner, ¿Verdad, putona?, contesta, Erikita”.
De nueva cuenta su desconocida voz ocupaba su reflexión: siiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Esta vez el gemido fue ya muy evidente, casi como si estuviera cogiendo ahí mismo.
¡Ay manita!, el atildado estilista sonriendo le volvió un tanto a la realidad, ¡pues en que estás pensando!….ese comentario, lo único que hizo fue atizar la hoguera de las llamas del deseo en el baúl de esos recuerdos vividos…ahora a su mente con una nitidez que hizo que se reacomodara y volviera a exhalar un suspiro-gemido en la silla especial del salón de belleza se le vino a la mente la primera de las tres escenas tórridas en donde estuvo a punto de ser cogida por su familiar político:
 …Glupl, glup, glup casi volvía a escuchar en vivo y a todo color  cuando degulló el grueso dedo de su suegro que se hizo pasar por un tal español de nombre Sergio como si estuviera ante una verga, de hecho como si fuera la  verga paradita de su marido. Recreó lo que ella contesto:hummmm, yaaaaa, siiiii, poororr favoorrr, ahiiiii.
En estos atribulados pensamientos ya había recreado la última situación que vivió con él, la del Zanzíbar, por lo que de inmediato se le vino la segunda escena en su propia recamara:
Cuando el viejo le dijo después de habérsela fajado como quiso y donde quiso: Así me gusta, chulita, no hay vieja que se me resista, pero pídemelo como es debido, putita
Erika ya muy candente, porrr favooroorr Donnn Josseeee hagamemme su mujeerrrr, siiiiiiiiiiii?
Ufff….el gemido ahora fue más largo e intenso, incluso las otras mujeres que estaban también siendo arregladas en otras sillas voltearon hacia ella como si realmente estuvieran asustadas, aunque ellas mismas sabían que la bella rubia había de estar pensando en las cogidotas que se mete, seguramente con un hombre distinto al marido, tal y como varias de ellas lo hacían.
Erika recordó con mayor fuerza el comentario que Natalia le hizo la ocasión en que se reunieron en un céntrico restaurante de Monterrey: “Bueno, entonces te gusta lo que tu suegro te hace, te dio de placer, pero tu mente se resiste a aceptarlo como amante, te entiendo, ha de ser un desgraciado, digo para rechazar a alguien que te puede hacer vibrar…”, los comentarios de sus amigas que decían era un tigre en la cama. La voz de la infiel Clara, la pecadora que vio y escuchó copular en el DF se le reveló:
Clara: Esto lo tiene que saber Don José, pinche viejo nada más estaba esperando esto para irse sobre su presa…hay que reconocerle al viejo que ha esperado casi 13 años, vaya por fin tal vez se le va a hacer con su nuerita, Pinche vieja suertuda, no sabe las vergizas que pone el desgraciado. Te juro que nadie me ha hecho ver las estrellas como ese hijo de la chingada…
Otro recuerdo más se revelaba, el de la hermosa trigueña que le ayudo en la proeza del Zanzíbar, Cristina, a la cual si le había hablado por teléfono, aunque no habían coincidido en encontrarse, pero, que habían quedado de verse la siguiente semana junto con la famosa hermana Gabriela. Esas palabras de Cristina le retumbaban en la cabeza:
“Me gustaría que habláramos con mi hermana Gabriela, es que está bien buey. Suerte, te salvaste de esta, ten cuidado, no creo que tu suegro se quede así como así, aunque por el momento se aplacará, yo conozco muy bien a los de su calaña. Oye me dicen que se cargaba buena herramienta, a lo mejor vale la pena darle chance, no crees, gacha”….estas últimas palabras: a lo mejor vale la pena darle chance… se repetían sin pretenderlo.
Vaya que si el viejo estaba de regreso, pero le pondría en su debido lugar.
                El vestido que eligió era un entalladísimo traje de noche color turquesa con un generoso escote al frente,  aperturas en los costados de las piernas que al caminar o flexionarse dejaban ver buena parte de ellas, casi hasta la cintura y por atrás totalmente descubierta la espalda y aún un poco más de la cintura con lo cual su nalgatorio se dejaba ver en todo su esplendor.
                Uff….fiuuuu exclamo su marido Carlos al verla: Luces, luces muy, no se ….
                ¿Cómo  querido? Sonreía coqueta, traviesa, juguetona, saboreándose el juego que haría esa velada.
                Muy diferente, ¿a quién quieres impresionar?
                Sin pensárselo mucho Erika, casi gimió: A tuuu paddree, es que quierooo agradecerle personalmente los detalles que ha tenido para conmigo,  ha enviado muchas flores…
                Carlos noto por primera vez algo extraño, una punzada cruzo por su estómago y alma…ciertamente había visto muchas flores, a su pesar tuvo que responder: Si, mi padre anda muy raro, volvió al gimnasio, se ha separado mucho de los negocios, ha bajado de peso, pareciera que quisiera recuperar el tiempo para él mismo…es muy extraño….
                Tiene como tres semanas que no lo he visto, a poco en tan poco tiempo ha cambiado tanto, con esa insana curiosidad femenina, masculló una picada en su orgullo Erika.
                Si, fue la lacónica respuesta del marido que por alguna sensación rara se puso alerta. Él conocía de sobra a su padre, sabía de sus andanzas tanto en los negocios como en la relación con las mujeres. No comulgaba para nada con sus procederes, pero era su padre y aun así lo quería, aunque no lo respetaba en el fondo.
                Erika lucía radiante, simplemente a sus treinta y tres años estaba en el esplendor de su belleza…alta, sonriente, coqueta…la concurrencia extasiada se maravillaba con su transformación.
                En su impecable traje oscuro a la medida, de camisa blanca y corbata a tono, Don José Treviño no perdía de vista a su suculenta hija política. El viejo desde el evento desafortunado para él del Bar Zanzíbar, urdía un plan de venganza. En sus pesquisas ya había logrado saber que la bella mujer que ayudo a su nuera, es una tal Cristina. Que esta mujer también fue la que protagonizo semanas antes junto con otra bellísima rubia de nombre Gabriela que era su hermana otro relajito. Así que eran tres bellas féminas las que se la debían…de los otros sujetos, el negro y el otro que desactivo las computadoras aún no lograba tener información, pero esta no tardaría en llegar. Así como también el del transexual que intervino, acá estaba difícil le había comentado la agencia extranjera que contrato, ya que en esa fecha andaban como cinco transexuales del DF en la ciudad, pero había muchísimos más en Monterrey con las características del cuerpo que se apreciaba en el infame video que le habían tomado como si se lo estuvieran cogiendo entre varios.
                Cabe mencionar por cierto que dicha agencia extranjera tenía muchos tratos y convenios con el pobre detective privado Ricardo que tendría que esperar varios días para contactar a su investigada Erika ya que le salió un viaje por motivo de trabajo a la ciudad de Torreón, Coahuila muy cercana a Monterrey.
                Don José se impactó con la vestimenta y arreglo de su nuera, pero siendo hábil en los juegos turbios del poder y como buen estratega de pokar no denotaba nada en su semblante. Es más, excusándose con los hombres de negocio en el sentido de que ya su hijo Carlos manejaría absolutamente todo ya que decidía ya no intervenir nunca más, se dirigió a la barra de su lujosa cantina y solo ahí ver a la concurrencia…estaban los dueños de las principales empresas de la ciudad, las familias más adineradas estaban ahí juntas…muchas mujeres muy hermosas, pero sin duda alguna que Erika                 era la más imponente, ¿Cuál sería su juego? A Don José no le era inadvertido que la mujer continuamente lo miraba y le sonreía de una manera distinta a otras.
                La velada transcurría entre charlas de negocios en los grupitos de hombres que se formaron y de todo tipo de temas entre las de las mujeres, en una de esas, Erika disimuladamente se apartó para dirigirse garbosa, altiva, impresionante en ese vestido que por la espalda incitaba a arrebatárselo de un tirón, que por el frente a hundirse en esas carnes y en los laterales de las piernas a de plano hincarse ante tanta belleza para besarla, tocarla y penetrarla como salvaje….
                Erika: ¿Por qué tan solito y triste?, siendo super atrevida para arrebatarle  de las manos el trago que tenía Don José y darle un fuerte sorbo sin dejarlo de mirar traviesa a los ojos.
                Don José, sin perder la confianza en sí mismo: Ya vez aquí admirando tu belleza, tu inteligencia, tus huevos de cabro….Erika ya casi pegada a él, con sus deditos tapo la boca del hombre.
                Que palabras son esas, Don José…pues ¿Qué le pasó? Con un tonito como si no supiera tal cual la cosa…y con una mano acariciar sutilmente el fuerte pecho…Vaya con el suegro, le está sentando muy bien el gimnasio…luces muy bien, ya tuteándolo atrevidamente y retándolo con la mirada.
                Don José que no perdía ningún detalle de vista y al ver que por primera vez en su vida Carlos no dejaba de mirar hacia ellos y en una seña a un sirviente: ¡Mi preferida!…Su mente trabajaba a mil, afortunadamente su esposa no estaba en la velada ya que se sentía un tanto enferma, así que solo Carlos podría percatarse de algo, las amigas de la nuera no estaban, al no ser de su incumbencia la reunión. Los otros cabrones empresarios se doblegaban ante él, ya que era su protector y más fuerte acreedor.
                Sin dejar de mirar con dureza y un deseo cual si fuera caballo refrenado por su jinete, le mascullo a su nuera: Ven querida, vamos a bailar, estamos despertando sospechas o es lo que quieres putita, mira tú maridito ahora si se puso nervioso, si supiera lo cabroncita que eres en la cama…
                Erika: En este caso, no sé quién es más putita, ¿te dolió la del negro, querida? Con un tono socarrón, burlón, retador…
                El viejo no demostró el golpe duro, solo resistió apretando su mandíbula y apretándola fuerte de la cintura la atrajo hacia él…unas rítmicas notas que Erika reconoció de inmediato como la versión de Grace Jones de “La vida en rosa”, pinche desgraciado viejo, no sabía si aceptar en él buen gusto o maña de poner una canción eminentemente erótica y aún más larga de duración, casi 8 minutos.
                El sonido atrayente dura bastante antes de que la cachonda voz de la gran Grace Jones  se dejara oír, tal y como si estuviera copulando: Ahhhh, hummmm ….. La vie en rose,
                Mentalmente, Erika traducía, ella dominaba tanto el inglés como el francés, italiano, chino y alemán. Recordemos que es una mujer sumamente preparada:
“Des yeux qui font baisser les miens: Esos ojos que hacen bajar los míos
Un rire qui se perd sur sa bouche: una sonrisa que se pierde en sus labios
VoilĂ  le portrait sans retouche: ese es el retrato sin retoques
De l’homme auquel j’appartiens: del hombre a quien pertenezco”
                Don José: Con que, ¿Qué jueguito te traes entre piernas, putita?
                Erika, ya encendida, dispuesta a jugar como se le diera la gana con su suegro, pensando en que tenía todas las de ganar: Y tu…cabroncito perro: ¿Qué quieres?
“Quand il me prend dans ses bras: Cuando me toma en sus brazos
Il me parle tout bas: Y me habla en voz baja
Je vois la vie en rose: Veo la vida en tonos rosados”
                Don José: Eso ya lo sabes lindura, quiero poseerte, daría mi alma al diablo por hacerte mi mujer, abrazándola ya descaradamente, aprovechaba que su fiel sirviente sabedor de los gustos del patrón bajo las luces a unas muy tenues y que cambiaban de colores haciendo muy difícil que los pudieran apreciar de manera correcta. Su virilidad ya estaba a punto de piedra, ya se le hacía sentir a la intimidad de la mujer que la sintió tal cual, como un duro tubo que se enterraba en su intimidad, que sobra decir ya chorreaba humos candentes.
                Erika, juguetona, pasando una mano por el cabello gris pero fuerte y abundante de la cabeza del suegro y con la otra acariciando el fuerte hombro: En serio quieres eso…putito…en el Zanzíbar vibrabas como toda una mujercita y provocándolo aún más se le repego como si fuera la puta que el otro día se dejó hacer con los sujetos que se la ganaron en esa loca y turbia noche para agasajársela al menos por cinco minutos.
“Il me dit des mots d’amour: Él me dice palabras de amor
Des mots de tous le jours: Las palabras del día a día
Et ça me fait quelque chose: Y con ello me provoca”
                Don José: Mira cabroncita, no sé cuál es tu jueguito tonto, pero de que te gusta, te gusta, hasta siento como palpitas y como tus carnes tiemblan ante mí, pasando ya sus manos por las redondeces de las nalgas de la nuera, amparado por la tenue penumbra del gran salón, además ya querías esto empujándole el vergón, niégalo, y la que se irá al infierno serás tú, por no darte la oportunidad de conocer el cielo aquí mismo
“Il est entrĂŠ dans mon Coeur: Él ha entrado en mi corazón
Une part de bonheur: Una parte de la felicidad
Don’t je connais la cause: De la causa ya entiendo
C’est lui pour moi: Es que él es para mí
Moi pour lui: y yo para él
                Erika, que ciertamente temblaba y ya turbada ante la cadenciosa voz de la negra cantante, las palabras roncas del suegro que le quemaban el alma, las caricias que le volvía a prodigar, su fuerte olor a macho con su exquisita fragancia que también le sentaba, la oscuridad, la presencia de más gente que seguramente se imaginaban cosas y su marido ahí delante de ellos: Lo que quiero es un intercambio…pero aquí no, en un lugar seguro, neutral…donde ni tu ni yo queramos pasarnos de listos…te lo juro, dejando salir toda su feminidad para dejarse hacer, recostarse en el pecho del hombre y al terminar de decir eso, casi evidenciar un gemido…hummmm
“Dans la vie: De por vida
Il me l’a dit, l’a jurĂŠ pour la vie: Él me lo ha dicho, me lo ha jurado, Para toda la vida”
Et dès que je l’aperçois: Y por las cosas que percibo
“Alors je sens en moi: Ahora lo siento dentro de mí
mon coeur qui bat: En mi corazón que palpita
                Don José que no pierde la compostura que su privilegiada posición jerárquica de poder intuyo de inmediato que la hembra pensaba que aún tenía en su poder los videos que la comprometían: Pero de verdad Erikita crees que sería tan bajo para perjudicarte, si lo único que quiero es hacerte gozar, vibrar, hacerte sentir hembra, sé que tú lo quieres en el fondo, pero no te permites ser libre y sentirte en la gloria, si hasta siento que ya estas húmeda, me he repasado mil veces en mi mente y en mis ojos las tres ocasiones en que ya estabas lista para hacerte mía, a que no, putita…mamita, no sientes como te meneas al ritmo de mi verga, que es tuya…
                Ahora, la Jones empezaba a cantar en su versión de la famosa canción francesa, en inglés:
“When he takes me in his arms: Cuando él me toma en sus brazos
And whispers love to me: Y me susurra su amor por mí
Everything’s lovely: Me siento la vida”
It’s him for me and me for him: Es él para mí y yo soy para él
All our lives: toda la vida
                Erika ya casi en un murmullo-sollozo-gemido: eres un hombre muy malo, que atrevido eresss…
                Don José que sabedor de la psicología femenina pensaba la podía tener a punto de nueva cuenta: Erikita tierna, si yo lo único que hago es darle trabajo a mucha gente, lo único que me interesa es vivir la vida, gozar, si mi trabajo me lo ha permitido, pues que caray, déjate coger nuerita, no ves cómo me pones, durante 13 años he brincado de mujer en mujer pensando olvidarte, pero desde niña te tengo dentro de mí, que quieres por Dios, es que eres tan, tan mujer…ufff, déjame hacerte feliz…
“And it’s so real what I feel: Y es tan real lo que siento
This is why: Es por eso que
Et dès que je l’aperçois: Y por las cosas que percibo
Alors je sens en moi,mon coeur qui bat: Ahora lo siento dentro de mí, en mi corazón que palpita
La vie: La vida”
                Erika: Lo único que yo quiero es estar bien con tu hijo, deja de molestarme, respétame, yo nunca te he dado motivos
                Don José: Pero, ¿Cómo quieres que te crea? Ya viste como vienes vestida y como estas ahora pegada y meneándote como una cualquiera, yo creo que en el bar, ¿te hubieras realmente dejado coger por cualquiera? ¿verdad? ¿querida? Sin dejar de sobar con sus dos manos las nalgas que imperceptiblemente se paraban al mandato de esas manazas. Si bien qué quieres…vamos al jardín y acabemos de una buena vez con esto.
“La vie en rose,la vie en rose: La vida en tonos rosados
Ohhhhhhhh…..la vie: La vida
La vie en rose: La vida en tonos rosados”
                Erika recordando a que había venido: No José, necesito el intercambio, mañana en el  Hospital San José, ahí dando y dando…al rato recibirás mi llamada, tengo celular nuevo para que me busques a las 12 de la mañana ahí…se puntual, no tendré tiempo y quiero acabar con esto de una buena vez…deja, eres un tentón, volviendo a ser risueña muy a su pesar.
                Don José: Como quieras linda, ponte guapa, bueno tú siempre estas hermosa, déjate llevar, goza, siénteme, ¿me sientes putona?
“La vie en rose,la vie en rose
La vie en rose ,la vie en rose
La vie en rose , la vie en rose
La vie en rose, la vie en rose
Je t’aime voir toujours…”
                Erika, solo emitía gemiditos apagados al unísono que la caliente y sugerente música llegaba a su fin, se sentía desfallecer, estaba agotada, pero sintió que estuvo a la altura de la negociación, había podido enfrentar al temido enemigo.
                Chao putito, mañana, dando y dando, ehhh
                Erika ya no percibió la sonrisa de satisfacción que el viejo tenía, pensaría en el resto de la velada como capitalizar esta extraordinaria oportunidad que se le presentaba para hacer realidad por fin su meta más anhelada: poderse coger a su nuera.
                Carlos, seguía sintiendo un nudo en la garganta, su radiante y sonriente esposa ya estaba su lado, él no perdió de vista como ella y su padre se fundieron en un abrazo más allá de lo normal en ese baile larguísimo que se dio. Afortunadamente para Erika, su marido no vio como su padre le metió mano y le sobo las nalgas todo lo que quiso, ya que el juego de luces lo impidió, no así que se apreciaba casi como si fueran una sola persona.
                Carlos: ¿Qué quería mi padre?
Erika: Nada, nada, solo le daba las gracias, está muy contento con mis negociaciones de apoyo social…ya vez, ya va a dejar los negocios.
Carlos: hummmm
La velada transcurrió sin mayor novedad, más que las miradas retadoras denotando la rivalidad del juego que se traían entre manos Erika y su padre político.
En la madrugada, sabedora de que Carlos estaba en su oficina de la planta baja trabajando incansablemente, Erika sudorosa gemía y gemía: “aahhh, suspiró suavemente al introducir uno de sus dedos por entre sus acariciables muslos y encontrar la entrada de su cálida cueva, oohhh diosss, volvió a gemir arqueando la espalda al deslizar sus dedos por entre los delicados pliegues de la misma para luego sacarlos y localizar el semidormido botón de su clítoris, estoy que ardo, dios mío, ya ha pasado mucho tiempo.
                Estaba excitada…caliente…sin proponérselo o quizá sí, en un afán de erotizar más el momento, a su mente se vinieron en tropel las imágenes de los tres encuentros en donde casi se consumaba el enculamiento por parte de su suegro, en donde de alguna manera si la hizo delirar, gritar, de hecho en las dos primeras llegar al orgasmo, pero también sin poderlo evitar llegó una nueva escena, desconocida, ahora si ya se trataba de un sueño, ¿de una proyección? Lo sentía tan real, tan verdadero, que sus gemidos ya eran notorios, estaba semidormida y semiconsciente.
La escena era en el Zanzíbar, cuando sobre la cama de agua redonda el suegro le comía su culo, no entraba nadie de sus amigos en esta ocasión, siendo ella la que decía: Suegro, ya…ya por favor, métame su verga, hágame su mujer, yaaa, porrr pieddadaa….casi se despierta de la impresión que le causo en su ser esta exclamación.
 De pronto era otra escena, ahora ella por si misma que en un sofa del mismo infernal bar, se dejaba caer en el henchido miembro pero del tal Ricardo penetrándose hasta que sus  nalgas se estrellaban contra sus duros testículos…disfrutando de otra incalificable infidelidad, pisoteando su dignidad de mujer casada, ahora estaba en ese cuartito del Zanzíbar,  era ella misma que no dejó de cabalgarlo hasta que le exprimió la última gota del incestuoso esperma que le inundo las entrañas, ahhhh, llegó a un orgasmo liberador.
                …”aaahhhh…aahhh…aahh…!” seguía jadeando a la vez que incrementaba el ritmo de entrada y salida de sus dedos que le raspaban sus sensibles partes haciéndole sentir un placer delirante…
Las imágenes se distorsionaban…por segundos recordó el momento en que calentó a su suegro la noche anterior cuando estaban bailando en aquél salón al compás de “La vida en rosa”,   ahhhh,  Hummmm,  el alborada llegó y un nuevo día empezaba, día en que volvería a tomar decisiones, en su cabeza estaba destruir por completo a su suegro y en definitiva ya tendría que buscarse un nuevo hombre, ya había pasado suficiente tiempo para recomponer las cosas y ya necesitaba verga. Escucho pasos acercándose al cuarto.
                Carlos entró al cuarto haciendo ruido, lo que le dio tiempo en su semi letargo a recomponerse, necesitaba verga ya, así que modosa se le acurruco a su marido abrazándolo por la espalda para tomar su pequeño miembro y empezar a chaqueteárselo para ponerlo durito…
Carlos: Para, estate quieta, ¿Qué tienes? Estoy muy cansado, casi siendo brusco, ufff…Erika solo mascullo quedamente y se revolvió en la cama…Maldición, ni siquiera eso.
La regadera despabilo a Erika que parecía había estado en un maratón de sexo, se podría decir que casi sudaba sexo, la llamada del deseo no la podría refrenar en el día, ya que su agenda empezaba en una larga sesión en el hospital San José donde había citado a su suegro. Presidía la inauguración de un nuevo piso, aún no estaba por completo, pero los negocios son así, había que darle protocolo al evento de ayuda que sus empresas hacían a dicha Institución.
En realidad no se había puesto a reflexionar en el porqué estaba siendo tan cuidadosa y esmerada en su arreglo. Parecía que quería seguirse luciendo  con el hombre que se había portado como un pelado con ella, que la quiso chantajear, sin embargo meditaba  que todo esto lo estaba haciendo por alejarlo de ella para siempre y ponerlo en su debido lugar.
No dándole más importancia a esto,  se dispuso a relajarse, ya que había decidió darse un baño de tina a profundidad, con sales y esencias aromáticas , cerró los ojos gimiendo un suspiro, se veía como una reina, hermosa, guapa, pero también super cachonda, como para poseerla ahí en la tina, hacerla gemir, gritar, patalear, chillar, suplicar por más y más verga, hacerla orgasmar una y otra, la frase de su suegro: “Al infinito y más allá”, casi le arranca una carcajada de nervios. El baño no hizo más que adormilarla, hasta dejarla totalmente exhausta, agotada, quizá algo así estaba pasando por su mente, porque al estarse pasando la pequeña toallita por sus voluptuoso cuerpo, como dándose un rico masaje, ¡tendré que hacerme…ahhh!
…”aaahhhhggg…aahhh…aaahhhhhhggggmmm..!”…gimió largamente cerrando fuertemente las largas piernas con las dos manos entre sus carnosos muslos, volviendo a arquear la espalda y apoyándose únicamente con la cabeza en el duro borde de la tina, soportando los espasmos de placer que  como descargas eléctricas la sacudían…convulsionándola…dejándola completamente agotada.
                …”m-maldita sea…!”, exclamó aún con la respiración agitada a la vez que estrellaba furiosamente la toallita contra la puerta, “maldito Carlos!, maldito José!” agregó maldiciéndolos…al primero por la insatisfacción sexual a la que la tenía, y a su padre, porque a pesar de lo poco hombre que se había portado con ella, no se explicaba como minutos antes le había servido su recuerdo para llegar al portentoso orgasmo que acababa de tener y relacionarlo con el otro hombre que conoció en el bar y al cual estuvo a punto de darle sus nalgas como la más vil puta de Babilonia.
…”pero ahora va la mía José Treviño” susurró tratando de calmarse, cerrando los ojos y procurando relajarse, planeando su venganza, estaba decidida a desquitarse, no tenía nada en mente pero ya algo se le ocurriría.
                Tío Alberto estaba de temprano en su casa: Guauuuuu, eres una preciosidad de mujer, ufffff, ¿A dónde vas querida? Pareces distinta ahora, ya te compusiste chiquita, a quien vas a impresionar el día de hoy, no puedo evitarlo, mira como me tienes, mírame, presumiendo ya de plano su virilidad erecta por completo a través de su pantalón de jugador de golf…iría con Carlos a jugarlo con otros empresarios.
Recomponiendo la figura, ya que el comentario se lo hizo el Tío Alberto, mientras ella flexionada se agachaba a recoger algo que se le cayó de su bolso dando una maravillosa vista de su  nalgatorio, mientras sonreía por el comentario pícaro de Tío Alberto, recogió su lujoso bolso y con un retador paso felino se le acerco: A ver que tenemos Tíiitooo, ayyyy si esta durito, ya que en una actitud peleonera se lo palpo cuan largo y duro estaba con su manita a través del pantalón..
 Cuando un perplejo Tío Alberto planeaba tocar su rostro, este  se iluminó con una sonrisa malosa, sin querer su familiar le había dado una idea de cómo podría desquitarse con Don José…ayyy Tío,, eres como todos los hombres, un cabrón calenturiento, saliéndose de la habitación con un andar cadencioso, fue tal el impacto que su Tío ni siquiera alcanzo a contestar de lo maravillado que quedo. La mujer lucía un vestido elegante muy juvenil de una sola pieza que tenía un escote no tan discreto, pero tampoco vulgar dejando entrever sus senos duros y que le llegaba a la mitad de los muslos, al no ser tan ajustado, no se veía nada vulgar, al contrario por la altura de la mujer resaltaba más bien con clase.
                …”ok…aquí vamos…”exclamó minutos más tarde bajándose de su lujosa camioneta Audi y a la vez que exhalaba un suspiro se revolvía sensualmente el cabello, algo que tenía por rutina hacer, un viejo y gordo albañil que también ingresaba a trabajar al Hospital casi choca con su bicicleta por estarla baboseando al pasar junto a ella y susurrarle: Mamacita, que buena estas…
…”ay hombres, pinches calientes,  pero bueno, al fin hombres, ja ja menos mi marido, puta madre” pensó para sí misma ya que al ir pasando por el corredor que la conducía a la sala donde presidiría una recepción, los residentes, médicos, enfermeros y una que otra enfermera  del lugar que laboraban o caminaban por ahí, no disimulaban sus obscenas miradas hacia sus voluptuosas curvas, deseando seguramente poderse llevar a la cama a esa suculenta hembra y dejarla plenamente satisfecha, pero bueno, sueños guajiros de los simples “mortales”. El gordo albañil no le perdió la pista.
                Se dirigió al pulpito donde daría un breve discurso en ocasión de los trabajos para construir dos nuevos pisos en el Hospital sonriendo a toda la concurrencia, saludando de mano y beso a varios conocidos, el aplomo  y seguridad con que se conducía ocultaba ante todos su verdadero yo. Por alguna razón inexplicable se sentía inquieta, como de mal humor, un vacío se le había formado en el estómago. Estaba como distraída.
Cabe mencionar que las horas se le hicieron larguísimamente eternas, su amiga Marisa se encontraba en la concurrencia, ya que su marido Julio Alcocer es precisamente el Director del Hospital, cabrón médico, era aficionado a los Casinos, ya tenía saldada la cuenta deudora con Don José, pero ahora recibía un impulso fuerte de parte de este y su hijo Carlos para ampliar y modernizar el lugar. También estaba el Padre Iñigo que bendeciría las instalaciones y que no ocultaba ya los ojos de borrego a medio morir y el brillo que adquirían cuando sus miradas se cruzaban y más porque la bella mujer le sonreía a plenitud.
Marisa  la notó rara, estaba impaciente  por irse, parecía niña a la que se le hace imposible esperar para  hacer alguna travesura que tiene pensada, de hecho en este caso no sabía en sí que iba  a hacer, solo tenía la idea de “calentarlo” y dejarlo “picado” , pero en sí no tenía planeado nada, quizá como las veces anteriores dejar que el tomara la iniciativa y ya después ver qué pasaba, pero bueno, decidió concentrarse en el trabajo y ya en el transcurso del evento quizá la mente se le aclararía un poco y podría planear al siguiente paso.
                Un escalofrío le recorrió la espalda y un nuevo vacío le invadió el estómago cuando vio en su nuevo celular el mensaje de que Don José ya estaba por llegar al Hospital,  ya casi era la hora de dar por terminada la ceremonia social, por unos segundos deseó que a en ese momento se le hubiera ocurrido al Director o a alguien de su personal pedirle algún informe u otra cosa que la detuviera más tiempo, pero no, eso no sucedió, no era que se estuviera arrepintiendo o quizá sí, o tal vez deseaba darse unos minutos más para tomar mayor valor para saber que iba a hacer, aunque ya era tarde para esto.
 Totalmente decidida recogió su bolso y rápidamente se dirigió al baño para poderle decir al viejo en donde se reunirían, ya había decidido que sería en el piso nuevo ya casi terminado en donde había monitores en donde podía verificar el video que el desgraciado le tendría que entregar.
El evento de inauguración había durado realmente muy poco,  unos 50 minutos en los que Marisa le pudo contar de su nuevo amante, un Profesor de su maestría que radicaba en Saltillo, Coahuila, por ende entre bocadillo y bocadillo entre ellas mismas se ofrecían las copas de vino con el pretexto de que todo era en honor de ese nuevo amor que estaba satisfaciendo ahora si a plenitud a su amiga. Se dio cuenta que ya se había tomado tres copiosas copas de vino en ese lapso de tiempo, pero que de alguna manera le sirvieron para relajar sus nervios y tranquilizarse un poco, tranquilidad que le duro muy poco porque luego de despedirse y salir del piso hacia el baño,  conforme se acercaba  a llamar al viejo, los nervios le regresaron, se le hizo más agitada la respiración, estaba muy nerviosa, sentía ratones en el estómago, en fin que tratando de calmarse respiró profundo e hizo la llamada para esa posible infernal cita en donde buscaba darle una fuerte lección a su suegro, tenía que enfrentar el toro por los cuernos de una buena vez.
Tratando de denotar una seguridad que le estaba costando cito al viejo en el piso de hasta arriba del edificio: Chao…perro, ahí te espero, no seas impuntual, que llevo prisa y quiero acabar con esto ya…okey.
“ay no, está ese baboso y gordo albañil y con un guardia” pensó para sí misma al divisar al par de tipos que como fieles devotos vigilaban la puerta de las escaleras y del elevador que conducía a los  pisos de arriba. Ellos al verla venir se regocijaron ya que la verían de cerca para poderla gozar a plenitud.
“hola, buen día!” los saludó sonriente, tratando de controlar aquélla ansiedad que la estaba consumiendo…
“Bu-buenas, Señora Erika Garza “respondieron casi al unísono los aludidos que sabían de ella, ya que todo el personal murmuraba lo guapa que era en vivo y a todo color su benefactora económica, por ella estos tenían trabajo.
“Necesito un favor, es necesario que suba arriba, olvide algo” agregó con su sensual voz advirtiendo en los ojos de aquel par de miserables la lujuria que se los estaba carcomiendo, no podían ni disimular sus miradas lascivas, descaradamente observaban cada parte de su piel tersa, desnuda, radiante y blanca,  se veía fresca,  cogible, por seguro si se la hubieran encontrado a solas en algún lugar solitario no hubieran dudado en violarla a mansalva.
¡Tenemos prohibido dejar pasar a nadie!, pero tratándose de usted, adelante o prefiere que le traiga lo que anda buscando, respondió el oficial, ya que el albañil casi estaba babeando por sus porcinos labios.
“ok chicos, no es necesario, que tengan buen día” , terminó diciendo a la vez que les hacía un coqueto gesto que casi los hace venirse, para luego dándoles la espalda comenzar a subir los escalones con su cadencioso andar, mientras aquellos dos no parpadeaban mirándole su espléndido nalgatorio y sus piernas, les provocaba los deseos morbosos más puercos que pudieran imaginarse. Ya el viejo José vería la forma de llegar, pensó.
El Padre Iñigo tampoco perdió de vista que esa candente pecadora subía sola de nueva cuenta al piso recién inagurado.
Erika parada junto a una especie de gavinetero blanco aventó a la cama; “aquí te traje lo prometido, colocando una cinta y una usb sobre una de las relucientes camas de hospital que tenía una cubierta de plástico que juntos como si se hubieran puesto de acuerdo recorrieron para dejar lucir las impecables y relucientes sábanas blancas que la cubrían, así que por favor verifiquemos en el monitor” A su vez el viejo aventó un sobre amarillo voluminoso.
De pronto, un escalofrío le recorrió la espalda al sentir como parándose detrás de ella, rápidamente pasando sus manos por delante se apoderaba de sus carnosos senos y muslos, estrujándoselos mientras la atraía más hacia el con la finalidad de poder restregársele obscenamente, quería hacerle sentir su dureza.
                “Erikita, que ricas nalgas, se ve que las haz estado usando seguido eh” susurró Don José muy cerca de su oído con su agitada voz ronca llena de deseo insano.
“vamos a la cama, quiero estrenarte ya, agregó mientras seguía agarrándole con fuerza sus mórbidas extremidades, metiendo sus manos por entre estas como queriendo separárselas, advirtiendo la ligera humedad producto de todos los pensamientos calientes que la mujer estaba exhumando desde la noche anterior.
“estás bien mojadita, lista, como en el Bar, vamos a la cama, linda chiquita” volvió a exclamar sin dejar de moverse en forma circular y hacia tras y hacia adelante, restregándole su envarada virilidad, perreándosela a gusto.
                Por su parte, con los ojos cerrados la rica Erika  se dejaba hacer, soportando sus obscenidades, dejando que se excitara más, dejando que se le siguiera restregando lascivamente, haciéndole creer que lo estaba gozando, solo se limitaba a dejarse, no podía negar que su suegro todavía se encontraba en forma y se lo confirmaba la durísima verga que le tenía ligeramente separadas sus paradísimas nalgas, como queriendo traspasar la fina y cara tela de su vestido y luego de su mini tanga.
                Apoyada con ambas manos sobre el mueble blanco vacío pudo percibir el ruidito que hacia al estar vacío y recibir los fuertes empellones que le daba el viejo.  Sin decir nada seguía soportando que el la siguiera tratando de aquélla manera tan grosera…quería encontrar la oportunidad de darle un descontón.
                “anda putita o no quieres sentir todo esto dentro”…”aahh…q-que te creesss…” gimió al momento que sin poder evitarlo…o ¿sin querer evitarlo…?…su suegro tomándole una de las manos se la quitó del gavinete para ponérsela sobre su abultado miembro…instándola  a que se lo sobara…cosa que no le costó mucho trabajo ya que quizá como parte de su táctica o por puro reflejo…no puso barrera y dejando la mano donde él se la había puesto…por instinto dejó que la guiara como él quería que se lo sobara…para luego por ella misma seguir estrujando el henchido miembro bajo la delgada tela de su exclusivo y moderno pantalón de lino…palpando su dureza…por breves segundos llevada por una sensación que no pudo explicarse…apretó ligeramente la envarada virilidad proporcionándole un placer indescriptible.
                “e-espera” susurró Erika  en un tono meloso pero no por eso menos sensual quitándole las manos de su voluptuoso cuerpo, las cuales ya iban ascendiendo para seguramente apoderarse de sus jugosos pechos.
“p-porque no te acuestas, v-voy  a poner el seguro, no sea la de malas y alguien venga a este lugar” agregó con el mismo tonito cachondo a la vez que volteaba ligeramente a verlo mientras se dirigía a la puerta. Estaban en una amplia estancia en donde había muchas camas, aparatos, gavineteros, archiveros, todo nuevo, blanco e impecable, el piso era reluciente y olía a limpio, solo estaba desordenado ya que aún no se utilizaría ya que solo faltaban detalles del exterior.
Como un joven galgo, Don José casi hasta se tropieza en su trayecto a la cama al irse desvistiendo y una vez hecho esto rápidamente se puso boca arriba con su erecta virilidad apuntando al techo, mirándola parada en la puerta, saboreando el banquete que se iba a comer…exactamente…”se iba”…porque sonriendo traviesa…”b-bueno…que pase buen día…sue-gri-to…”exclamó repentinamente Erika tomando el paquete amarillo y el suyo propio abriendo la puerta, pero al ver que el gordo albañil venía hacia el sitio, pero sobre todo al suegro que le grito: ¡Tienes que escuchar esto, se quien fue Rogelio Bautista en tu vida ¡ la volvió a cerrar y escuchar otra vez al  viejo mascullar.
                “Maldita Erika, no juegues conmigo” bramo furioso todavía con su envarado miembro en la mano, “Cabrona perra, te vas  a arrepentir!” agregó casi gritando no importándole ser escuchado, cuando vio que su nuera le hacia una seña de que guardara silencio. Al ver que la hembra se regresó y que tenía los dos paquetes, opto por callarse y cubriéndose con la sabana ir a su lado para repegarse a la pared y ver como alguien intentaba abrir la puerta y pasos como asomándose por las ventanas, aunque después parecía que ya no había nadie cerca.
                Escucha esto pendeja, tomando quien sabe de dónde una pequeña grabadora de reportero, presionando el botón de “play”, le dedico una socarrona mirada mientras ella escuchaba incrédula su propia voz reproducida en donde con palabras cariñosas se ponía de acuerdo con Rogelio para verse en Veracruz, ¡Desgraciado! Y espera cabroncita, tomando su celular presiono para empezar a dialogar con su asistente: ¡Así es, quiero que la grabación que ahora te envió por celular aparezca en el podcast de los periódicos de la ciudad y súbelo también a youtube, te enviare un archivo de fotos e información digital para que lo relacionen y por favor que no se sepa quién lo difundió, cuento contigo, como siempre. Erika supo en ese instante que el juego lo empezaba a perder, él estaba a un solo click de perjudicarla y aunque no era evidencia contundente, esto acabo por derrumbarse, cuando su suegro saco y aventó unas fotos que tomo del sobre amarillo en donde estaba ella en el velorio de Roger, en una de esas fotografías se podía ver a Cristina, Gabriela y ella en la misma toma, aunque no estaban juntas. El suegro señalándole a Cristina le dijo: es esta la pendeja vieja que te ayudo en el desmadre del Zanzíbar, la puedo chingar también con un click ahora mismo, así que decide…Erika no razono por un instante si el viejo sabia de su amorío, era tanto su nerviosismo que no se percató de que lo único que le dijo: se quién es…
“m-maldito infeliz”, vocifero Erika al darse cuenta de la trampa en la que había caído de la manera más infantil y tonta y acercándose a él  con los ojos casi al borde del llanto….”p-por f-favor Don José….no envíes ese mensaje…espera un poco, yo también te puedo perjudicar….Si hubiera sabido que ella solita se entregó, ya que lo único que sabía el suegro era quien fue Rogelio Bautista y hasta ahí, sin mayores detalles o evidencias de que hubieran tenido un desliz, solo se lo imaginaba y por lo que se ve, el viejo sonreía para sí, le había atinado, estaba empezando a ganar la partida.
Pues si nuerita, pero como esto saldría primero, lo tuyo ya se vería como una venganza, cómo rencor y más cuando expertos demuestren que las escenas del video están truqueadas, ya consulte con expertos en comunicación y aunque me cobrarían una buena lana, no importa con tal de hacerte quedar mal.
                Erika se sentía auténticamente acorralada, ya no chisto cuando el hombre se despojó de la sábana cuando los pesados pasos del gordo albañil daban muestras de que se retiraba del lugar. Sin más el viejo tomo una de sus manos para ponérsela en su erecto pene.
“d-dios, es muy fuerte” exhaló suavemente al tener entre sus manos la enorme verga de su suegro que al contacto femenino se cimbró de placer…se envaró  aún más…de repente la soltó…le dio miedo ceder…pero el tranquilamente le volvió  tomar las manos y colocándoselas de nuevo sobre su venosa virilidad la insto a que se la frotara…¡Vamos, es mejor por las buenas! Por las buenas soy muy bueno, pero por las malas, saldrás perdiendo de todo a todo y no me detendré por ello, sabes que lo que quiero me lo gano a ley y a ti te he ganado a ley.
Todavía con cierta cautela…tratando de no hacer contacto directo con la palpitante barra de carne…la rodeó con la manita para luego iniciar un suave masaje…como si la estuviera apenas tocando  y seguía gimoteando: No….por favorrr,,nooo, pero no soltaba la verga.
                Por segundos apretaba la dura verga de su suegro que deliraba de placer, ella se empezó a excitar al  apretarla, a frotar de arriba hacia abajo, la mano de el en este punto ya había alcanzado la delgada tela del diminuto tanga para lo cual alzo el vestido que al ser holgado fácilmente rebaso el nalgatorio y estar arremangado en su cinturita y aunque seguía moviendo los dedos tratando de llegar a la entrada de la cálida vulva, por su posición le era difícil lograrlo, de cualquier manera Erika   sentía que se estaba excitando más de la cuenta y en un afán de sentir alivio cerraba con fuerza sus mórbidos muslos  la vez que frotaba vigorosamente la candente verga, la escena era de lo más caliente, solo se oía a lo lejos los ruidos de los carros, los gemidos callados de ella, la respiración agitada de él, la masturbada que la chantajeada mujer  le estaba haciendo a su suegro era de antología, su respiración agitada y unas pequeñas gotas de sudor en su frente divina la delataban del todo.
                Ahora el viejo empresario le detuvo la mano, se colocó así como estaba completamente desnudo, solo con sus calcetines puestos detrás de ella y tomándola con ambas manos de sus desnudos y bien torneados brazos, comenzar a frotárselos, .acariciándoselos, de tal manera que con las yemas de los dedos le rozaba ligeramente la parte lateral de sus manoseables pechos, repegandosele para hacerle sentir su envarada virilidad, restregándosele en forma circular contra sus carnosas nalgas.
                “Chiquita, quieres terminar lo que estábamos haciendo las otras veces? susurró   muy cerca de su oído, haciéndola estremecer.
“e-esto es no está bien”  replicó Erika haciendo un esfuerzo humano por sobreponerse, se suponía que ella tendría el control, pero al verse atrapada, el calorcito del lugar al no estar activado el aire acondicionado, el vino, pero sobre todo el envarado vergón que parecía querer penetrarla traspasando la delgada tela del tanga que aún la cubría y que minutos antes había estado en sus manos, le estaban haciendo perder la compostura, sus gemidos la delataban del todo: hummmmm…ayyyyyyy
                Erika: No haaaaay manera de arreglarrrr estotoo de otrrraa foormmmaa, Josseééeee
                Don José: Tu sabes que no, para que nos hacemos pendejos los dos, si bien qué quieres, te juro que serás ya la única mujer que tendré, de verdad que te lo juro, no perdía las esperanzas de estar así contigo antes de morir,  por eso abandone los negocios y empecé a cuidarme..dios, no sabes cuánto te deseo,,,,te deseoooo, te quiierroroo niñññañaa lindddaaa.
                A Erika le asusto, le maravillo, le impacto tal confesión, solo necesitaba un empujoncito para darle las nalgas a alguien, ese momento de la verdad estaba aquí y ahora. Era un auténtico cabrón su suegro.
“e-está bien, perrito acuéstate, he escuchado ruidos afuera” (lo cual si era cierto, había vuelto a escuchar pasos afuera, recordemos que la mujer suele estar en todo) susurró con su peculiar sensualidad, sonriéndole esperanzadora.
Todavía incrédulo, pero expectante por si se la jugaba, se recostó en la cama, la vio entreabrir la puerta, asomarse al corredor, con una sonrisa de satisfacción la miró cerrar la puerta y poner seguro. Vio que caminaba como con miedo hacia él y toda colorada de la cara.
Erika no alcanzó a ver que el gordo albañil estaba agazapado en un rellano, en su verificación la había visto por una ventana e intrigado quería ver que estaba pasando y por qué la mujer cerraba con seguro la estancia.
                Aunque se notaba el miedo, también estaba acercándose felinamente a él mirándolo retadora y provocativamente, aún albergaba en su consciente una forma de salir ganadora y bien librada de la ahora si inminente cogida que le pondrían.
Se sentó a su lado, en la orilla de la pequeña cama que era individual, viendo como su suegro proyectaba una mirada cargada de sexo y que  por anticipado ya saboreaba el delicioso platillo que tenía ahí enfrente y con el que se daría el festín de su vida.
                “¿Te hago una pregunta, cabroncito?”, susurró ella mirándolo dubitativamente.
“si, putita linda…?”, replicó intrigado su suegro.
“no te da, aunque sea un poquito de remordimiento pedirme esto, sabiendo que soy la esposa de tu único hijo. ¿Eres tan cabroncito?”
“Carlos no  tiene la culpa de tener a un mujerón como tú por esposa, ni de ser malo en la cama, ni yo tampoco por tener a una nuera tan buenota y caliente como tú” explicó sonriendo Don José.
“¿te parece que yo quiero?” musitó con un tono por demás duditativo, estaba empleando su psicología para ver cómo podía manipular al hombre, ya era totalmente sabedora del poder que tenía para poder manejar a su antojo a los hombres.
“Me parece que si quieres, me calienta la “fachada” de putita de lujo que tienes”…”Estoy seguro que en el Bar se las hubieras dado al primer sujeto si no es que paro la situación, “Te entiendo, nunca has sido bien “atendida”, no te preocupaba, pero lo descubriste de algún modo, y ahora lo que necesitas es un hombre que te surta bien y bonito, y ese soy yo, siempre lo he sido y lo seré, siempre te he esperado, yo seré tu verdadero maestro, tu hombre, tu macho, me tendrás a tus pies de ahora en adelante. No dejaba de ser un hombre al fin y al cabo, y ya estando a punto de lograr su sueño, pues quería asegurarlo.
“n-no puedo creer que me estés diciendo esto…”agregó sin dejar de sobarle la pierna…con una expresión de asombro…no sorprendida porque ya anteriormente la había tratado así…sino porque le estaba prácticamente confesando un futuro sometimiento a ella.
“eres el tipo de mujer que sin proponérselo calienta a los hombres…”… ” eres una maestra…sabes cómo calentar a un hombre…como provocarlo…”…”En el Bar sencillamente te luciste, en el fondo eres como toda mujer” “Te encanta lucirte, que te vean” “En sí, eres todo un putón”.
“jajajajaja…!…José, pero que pelado eres!…me estás hablando como si fuera una devoradora de hombres!…y sabes que nunca lo he sido y nunca lo seré, si llego a aceptar es porque quiero que no me perjudiques, entiende que todos saldríamos perdiendo, ten piedad de mí.
“Tú deberías tener piedad de mí, estoy prendido de ti”, “Tal vez no quieres reconocer que las otras veces estuviste ya a punto, no será que extrañas esto entre tus piernas…”exclamó el sarcásticamente a la vez que ponía otra vez una de sus manos en su verga totalmente erecta y fuerte.
“Pero te gusta que te provoque…?” musitó con cierta cachondez a la vez que lentamente subía y bajaba la mano para empezar a masturbar la henchida verga de su suegro…estaba tratando de recuperar terreno…no podía dejarse vencer y que fuera el quien tomara las riendas de la situación…era su juego!…ella ponía las reglas!…
“Me calienta como no tienes idea…mira nomás como me tienes, déjame tenerte por las buenas, en el Bar me la jugaste gacho…”respondió ansioso…
“eres como todos los hombres, super caliente” “Ja, menos tu hijo” y casi se maldice por reconocer eso ante él…te excita la idea de que es tu nuera…la esposa de tu hijo a la que tienes aquí… replicó la caliente rubia sintiendo que ya estaba adueñándose de la situación nuevamente al ver que su suegro  otra vez tomaba una actitud más conciliadora.
“Te agrada esto putín, ¿lo sientes?” agregó subiendo más la mano…rozando ligeramente sus testículos…los palpó…jugueteó con ellos…los sintió duros…llenos…
                No pudo evitar estremecerse, más sin embargo supo controlarse, no quería demostrar sus emociones, había planeado  jugar con su suegro, esa era la idea, enloquecerlo, quería verlo suplicar para que ella aceptara hacerle lo que él quisiera y luego dejarlo. Aún albergaba cierta esperanza de salir de esto, su mente racional no aceptaba que  su suegro se la enculara. Tomando de la base la envarada verga, la rodeó completamente haciendo que se cimbrara al sentir la delicada caricia femenina…también le estaba gustando el jueguito de tratar de atacar con el uso de palabras vulgares.
                “Todo esto es para ti preciosura, anda, vamos a culear, bien que quieres putona” agregó Don José a la vez que colocaba una de sus manos en las bien torneadas piernas de su hija política  y poco a poco al irlas acariciando la subía, tratando de separarle sus carnosos muslos los cuales ella por instinto cerró al sentir la mano intrusa que quería llegar más allá de lo que tenía pensado permitirle.
                “Tienes unas piernas deliciosas, pinche Erika, las has estado luciendo últimamente” susurró totalmente extasiado sin dejar de manosear los tersos muslos, esa fresca piel que lo enajenaba, que lo trastornaba.
“Te gustan mis piernas, perrón?” musitó como un suave gemido Erika, provocativa… mientras agarraba con fuerza el venoso miembro…sintiendo su dureza…para luego comenzar a frotarlo lentamente…de arriba abajo…apretándolo…como si hubiera querido exprimirlo en cada movimiento de subida y bajada…
                “abre las piernas, anda vamos a ponerle…”…”n-no, cabroncito…” replicó ella como queriendo ser muy enfática.
“solo un poco, pequeña…”insistió su suegro tratando nuevamente de introducir la mano…pero al encontrar resistencia…
“mamamela, putona…”le pidió a la vez que la jalaba ligeramente del brazo…instándola a que hiciera lo que le había pedido…
“n-no puedo…solo esto, ahí déjala ya perro”, “s-si puedes…quiero sentir las maravillas que haces con esa boquita de putita que tienes…”interrumpió tratando de convencerla…sabía que si quería pero solo estaba calándolo.
Las respiraciones entrecortadas de ambos…el sonido que como “chaca-chaca” hacía  la mano de la diosa rubia frotando vigorosamente la enorme virilidad de su suegro…hacían de este momento algo caliente…era un momento super morboso…una  voluptuosa mujer como Erika masturbando a su suegro en una sala vacía de Hospital…el cual seguía intentando profundizar con la mano en lo más recóndito de aquél par de mórbidos muslos que a cada momento se humedecían más y que en un afán por no delatarse ella los cerraba impidiendo que su suegro tuviera acceso…porque de haber sido así ser así habría tenido que aceptar que por sí misma estaba cayendo en su propio juego.
                Debido a su posición…a como estaba sentada por momentos cambiaba de mano mirándolo como a pesar de estar haciendo lo mejor que podía no notaba en el rasgos de que fuera a eyacular pronto…si lo notaba bastante excitado pero sabía que tenía que aplicarse a fondo si quería verlo retorcerse de placer…!…martirizarlo…!.
Ciertamente…ella no era de palo y la naturaleza de su fogoso cuerpo estaba reclamando su derecho de piso…veía a su suegro subir y bajar la mano por sus bien  torneadas piernas solo hasta donde ella se lo permitía…pero en un momento dado…unas  ganas incontrolables de sentir aquélla mano hurgando en su intimidad se apoderaron de ella…por lo que pensando que podría darle y darse un chance de hacer más candente el momento…de dejarlo avanzar un poco más y de paso disfrutar de aquéllas incestuosas caricias… entreabrió ligeramente las piernas de tal manera que cuando la traviesa mano iba de subida nuevamente…al no encontrar ningún obstáculo en su camino se siguió de largo encontrándose con la tibia humedad que provenía de los más recóndito de sus entrañas y que poco a poco iba emanando…mojando las paredes internas de sus carnosos muslos. A tal efecto, su suegro hizo bruscamente a un lado el tanga, que por lo delgado, ya no serviría para volverlo a usar…Erika no era materialista, al contrario, pero pensó en su atribulada mente: Allá van 2,500 pesos, que fue lo que le costó la minúscula prenda.
                “estás empapada putita linda…”murmuró Don José sonriendo triunfante…poco a  poco iba ganando terreno…sabía que poco a poco su apetitosa nuera iba cediendo…que su ardiente naturaleza le haría perder el control como sucedió con los tipos del Bar, sobre todo con el primero en el cuartito de privados y como en las ocasiones en que estuvo a punto de darle para sus tunas, ahora el momento de la verdad.
                Por toda respuesta…sin dejar de frotar el venoso y palpitante miembro…Erikaa solo lo miró con una carita de angustia…a leguas se le notaba que estaba caliente…el peligro estaba ahí…latente…pacientemente esperando…trataba de controlarse pero le era una labor casi imposible de lograr…
                “aahhhh, caaabrrónnn…”gimió al sentir los intrusos dedos de su suegro que ya en este punto habiendo hecho de lado de lado la empapada tela de su pequeñísimo tanga…se daba a la tarea de calentarla más moviendo sus dedos en el interior de su cálida vulva…jugueteando con los pliegues de sus sensibles labios vaginales…encontrando el delicado botón de su clítoris…el cual al contacto de aquellos dedos intrusos inmediatamente reaccionó como si hubiera recibido una descarga eléctrica…descarga que ella misma sintió porque como un resorte se enderezó cerrando por instinto las piernas…como queriendo impedirle que siguiera dedeándola de aquélla manera…la estaba empapando escandalosamente…y le dio miedo!…se atemorizó por unos momentos…no quería delatarse pero esto ya estaba casi fuera de su control…la situación se le estaba yendo de las manos!.
Dándose cuenta de esto…Don José sonriendo socarronamente…sonrisa que ella entendió como un acto de alguien que se siente ganador…”ven…dale a mi verga…”volvió a la carga de nuevo incorporándose un poco a la vez que la tomaba de la nuca instándola a que accediera…jalándola levemente…
                Por su parte todavía con cierta reticencia…”n-no…no puedo, no debo, noo estta bieen…”susurró como suplicando que no le pidiera aquello, claro está que el viejo al verla no muy convincente…supuso que no debía quitar el dedo del renglón por lo que haciendo un poquito de presión…mientras se recostaba prácticamente se la trajo consigo…y tratando de ya no pensar  en nada…en no hacerle caso a la razón pero si a los estímulos que su empapada vagina estaba recibiendo…en un movimiento reflejo…como si lo hubiera hecho antes que se arrepintiera…abrió los labios para de uno solo abarcar la reluciente cabeza en su interior…dándole ligeras lengüeteadas…como sacándole más brillo…
                Haciéndose de lado el cabello del cual él se encargó hasta con ternura para recogerselo para que no le estorbara…pudo observar con sumo placer como su venosa virilidad poco a poco iba desapareciendo dentro de la cavidad bucal de su apetitosa nuera hasta que luego de dos o tres intentos pudo albergar toda la barra de carne en su interior…hasta que sus testículos hicieron contacto con los bien delineados labios de ella…
                “aaahhhhh…”exhaló un suspiro al extraer el durísimo pene y poder tomar algo de aire…para luego con la presión que en su nuca ejercía la mano de su suegro volver a introducirse el goteante miembro ahora si de uno solo hasta que su boca tocó su vello púbico y sin dejar de sostenerla del cabello la comenzó a guiar en fuertes acometidas las cuales tuvo que soportar la aún indecisa Erika apoyándose con las dos manos sobre el colchón una a cada lado para no salir lastimada ya que dado el tamaño de su suegro en cada embestida de la venosa verga sentía como esta le llegaba al principio de su garganta…obstaculizándole momentáneamente la entrada de aire.
                El bochorno a cada instante se hacía más incesante…más agobiante…Erika estaba sudorosa…los fluídos  preseminales del hombre…la saliva de ella…el sudor…todo parecía mezclarse cuando extraía el miembro de su boca y sosteniéndolo con una mano se daba a la tarea de lengüetear…succionando todo lo largo de la majestuosa virilidad…restregándosela en la cara cuando intentaba introducirse por completo el par de testículos completamente llenos de leche que en cualquier momento estaba segura ya saldría expulsado.
                Erika ya estaba como energúmena, fuera de sí, dispuesta a hacerlo terminar, combinaba de vez en vez, ya frotaba vigorosamente la barra candente que le quemaba las manos, ya volvía  a chupar, con la punta de la lengua recorría desde la cabeza hasta la base del duro pene, prodigándole placer, haciendo a su suegro retorcerse de placer, quería hacerlo venir para librarse de este calor infernal que le agobiaba todo el cuerpo.
                “Hazme una rusa…”exclamó Don José jalándola suavemente del cabello con la intención de que parara.
                Incorporándose…y mirándolo con cierto suplicio y con  las mejillas húmedas…salpicadas por los fluídos de el que formaban delgados hilillos que lentamente escurrían por la comisura de sus labios y que algunos más se encontraban adheridos en parte de la cara y de su cuello y azarosa por volver a descubrir que le encantaba que le dieran órdenes, obedeció sumisa para  comenzar a bajarse los tirantitos del fino vestido, en eso sonó su celular nuevo, ¿Quién podría ser?
Entre alarmada y nerviosa se levantó para tomar su celular del mueble que estaba cerca de la puerta mirando el nombre que aparecía en la pantalla…pero bajándose ya el vestido hasta la cintura y quitándose el minúsculo y fino brasier para dejar lucir su torso desnudo.
                “e-es Marisa “susurró dirigiéndose a su suegro y disponiéndose a contestar quedándose de pie a un lado de la cama, escuchaba lo que su amiga le estaba diciendo…con sus senos majestuosos al aire…se veía realmente impresionante. La llamada concluyó y ese breve receso le sirvió para recuperar la compostura.
“m-mastúrbame con tus pechos…”…”n-no, deja ya…” decía una compungida Erika pero  sonriente y como asustada. La estabilidad emocional de las edades se notaba. Ella como una niña desprotegida, él como un tirano dominante.
“quiero regártelos con mi simiente…”volvió a insistir sin dejar de acariciarle las piernas…Es la mía pensó Erika, si se viene rápido ya no se podrá recuperar y la abre librado, pensando que por la edad su viejo suegro no podría ya reaccionar en una segunda ocasión.
“necesito meterte la verga, putona…”agregó Don José utilizando un tono que no fue del gusto de Erika ya que rayaba en lo prosaico.
“ya te dije que no…” recalcó nuevamente ella…”s-solo así…”concluyó sin dejar de frotar el henchido dardo que como fuera sentía que le quemaba la mano.
                En un momento dado…Don José que no quitaba el dedo del renglón…volvió a meter la mano entre los carnosos muslos de su nuera que en ningún momento se opuso…simplemente dejó que aquéllos intrusos dedos comenzaran a volver a hacer de las suyas mientras lo miraba sensual y provocativa, pensaba que así se vendría en cualquier instante y además eso la enervaba al máximo.
                “yaaaaaaa, teenntóonn” susurró dominada estremeciéndose al sentir como eran estimulados nuevamente sus delicados labios vaginales así como el pequeño botón de su clítoris que al contacto de los gordos dedos reaccionó de inmediato…comenzando a endurecerse…
                Sin soltar la dura herramienta pero deteniéndose unos segundos…enderezó su escultural cuerpo como una reacción a las descargas eléctricas que le producían los manoseos a su empapada intimidad.
                “Joseeee…n-no…” musitó levemente con una carita de angustia poniendo una de sus manos entre sus piernas…como tratando de detenerlo, que a decir verdad estaba causando estragos en todo su cuerpo y ser.
                Aparentemente los roles estaban cambiando…ya que de nueva cuenta sin darse cuenta estaba perdiendo el control sobre el provocativo “juego” y sobre ella misma…adoptando poco a poco otra actitud muy diferente a la que había tenido al principio…es decir…ahora su suegro era el mandón y ella…la víctima…y es que la excitación estaba haciendo presa de ella…y lo demostraba con cada frotada que le daba a la venosa verga de su suegro ya que al hacerlo la apretaba como si quisiera deshacerla entre su mano…agarraba con fuerza el envarado miembro subiendo y bajando la piel a un ritmo acompasado…por momentos lo frotaba vigorosamente y de repente despacio…como retardándole la venida…quería alargarla lo más que podía…supuestamente lo estaba haciendo “sufrir” pero inconscientemente no quería que ese momento terminara, esa sensación de escalofríos que le recorría la espalda sabiendo que en cualquier momento lograría su objetivo haciéndolo eyacular copiosamente la tenía expectante…y aunque quería  disimularlo…su respiración agitada así como el subibaja de sus prominentes y altivos senos que recibían pellizcos y frotamientos de vez en vez…la delataban…hummmmmm,haaaaa
                “estás bien lista potrita…”…”Joseeee…y-ya… estate q-quieto…”replicó volviendo a poner la mano entre sus formidables piernas… instándolo a que no siguiera con ese manoseo que le estaba haciendo perder el control de sus emociones…
“estás deliciosa…”susurró el moviendo más la mano…como si hubiera querido introducirla toda dentro de la cálida cavidad de su apetitosa nuera…
“¿q-que me haces…?”…susurró sensualmente ella que dejándose llevar por su instinto…sin pensarlo abrió ligeramente las piernas sin dejar de mirarlo con ese brillo que los ojos de una mujer proyectan cuando desean ser enculadas como Dios manda, casi en lugar de decir estaba gritando : yaaaa cogememee por lo que más quieras…
                Evidentemente Don José no esperó más…la luz verde se había encendido y no iba a perder la oportunidad de tirarse de una buena vez y para siempre a su musa por lo que haciendo uso de todas sus artimañas comenzó a mover los dedos de tal manera que Erika tuvo que controlarse para no gritar…
                Mirándolo totalmente excitada…con una carita que parecía suplicar…que denotaba angustia…una angustia placentera…soportaba los hábiles escarceos que la mano de su suegro  le estaba prodigando…elevándola a la gloria…con los ojos entrecerrados se mordía el labio inferior de un solo lado en un afán de apagar sus gemidos los cuales sin poderlo evitar salían desde lo más recóndito de su ser…poco a poco estaba cediendo y lo sabía…quería detener todo aquello pero una fuerza interior no la dejaba…le gustaba, le hacía sentir viva el sentirse a punto de ser mancillada, ya lo deseaba, ya lo quería, pero no quería dar su brazo a torcer, siendo ella evidente en pedir que se la encularan a la de ya.
                …”su-suegro…n-no sigas…p-por favor…t-te lo suplico…”gemía suplicante Erika sin dejar de frotar vigorosamente la envarada virilidad  que complaciente veía acercarse el momento que tanto tiempo había esperado…13 años ni más ni menos, es decir cuando ella tenía 20 años, él ya le había puesto el ojo y la bragueta.
                …”ven…”susurró su suegro tomándola del brazo…”q-que…”replicó ella un poco destanteada que en este punto podría decir que ya no era dueña de sus actos…
…” mastúrbame con tus pechos…”volvió a insistir el considerando que ya la tenía  a punto…a la vez que la instaba a que le pusiera sus dos montañas de vibrante carne humana.
“ohh…José…”exclamó Erika que sin dejar de mirarlo…con la mirada pérdida por la excitación… lentamente…sonriéndole provocativa…
“s-solo un poquito eh…”musitó mirándolo como si fuera su dueño ya, a la vez que se inclinaba sobre el… y sosteniéndose sus prominentes montañas con las manos…acaparó  el palpitante miembro colocándolo entre estas…abrazándolo…cobijándolo…y levantando nuevamente la mirada pudo observar la cara de satisfacción de su suegro que sonriendo socarronamente la veía dispuesta a iniciar su por lo visto primera “rusa” y efectivamente así era.
                Bajando la vista hacía su objetivo…comenzó a frotar despacio el fibroso mástil…con suavidad…como no queriendo lastimarlo…y como lo iba a lastimar si la envarada virilidad no podía encontrarse en mejor sitio que entre aquellos dos suculentos senos que  a pesar de su dureza…su misma calidez los hacía suaves…confortables…
                A pesar de su tamaño…la potente verga de Don José por momentos parecía perderse entre las majestuosas y perfectas protuberancias blancas de su nuera que empeñada en hacerlo acabar ponía gran empeño en esta su primera vez…sosteniendo firmemente sus pechos apretaba como tratando de deshacer el henchido miembro…luego aflojaba ligeramente como para que respirara para luego ejercer cierta presión…subiendo y bajando…amasándolo…exprimiéndolo…
                Sudorosa… Erika respiraba ansiosa…gemía suavemente no queriendo ser muy obvia…por momentos subía la mirada…lo veía caliente…excitado…extasiado…lo veía como un Dios omnipotente.
                …”ven…acuéstate…”exclamó de repente Don José jalándola levemente del brazo…
…”n-no, perrín malo…”replico ella que como si una “alarma” se hubiera prendido…la sacó de su letargo volviéndola por un instante a la realidad y darse cuenta que su suegro quería recostarla en la cama…
                Por unos segundos sintió miedo…aquello estaba llegando demasiado lejos!…quiso oponerse más sin embargo su cuerpo no le respondía…!…
                …”e-espera…”suplicó mientras que sin poder hacer nada o no queriendo hacer nada se dejaba llevar dejándose colocar prácticamente sobre el…que sin darle tiempo a reaccionar la recostó sobre el mullido colchón y de inmediato incorporarse para pasando sus piernas una a cada lado…quedar montado sobre ella a la altura de sus redondos senos perlados de sudor…
                …”ahh…papiii…”gimió suavemente mientras sentía como el enorme bruto le abría literalmente sus montañas de carne y deslizándose por el canal que las separaba… situarse cómodamente esperando ser nuevamente acariciado por la redondez de sus pechos…se sintió pérdida, le había llamado cariñosamente: papi. Su mente ya no trabajaba más, ahora era puro sentido, puro acto carnal.
                Sintiéndose un poco más tranquila al ver sus intenciones las cuales obviamente solo eran las de masturbarse con sus senos…pero no por esto debía de confiarse… colocó  sus manos una a cada lado de él apoyándose en sus piernas… ya que ahora su suegro era el que llevaba las riendas…y en realidad así era…en esa pose Don José parecía un jinete que bajo su cuerpo tenía a la más hermosa yegua que ya hubieran querido cabalgar muchos de los que la conocían como Esteban y Tío Alberto y afuera por una ventana de fisgón el gordo albañil del cual era evidente que estos dos no se percataban de su presencia.
                Ya con el control de la situación…imponente la veía ahí…sin oponer resistencia…por lo que no esperando más…respirando hondo…con ambas manos juntó los enormes pechos encerrando hasta donde podía la magnitud de su envarada daga…para luego iniciar un vaivén que en cada movimiento de avance…la reluciente cabeza casi le llegaba a  ella hasta sus carnosos labios…los cuales por inercia abrió para prodigarle ligeras lamiditas cada que esta se acercaba…y es que en esa posición la pobre rubia no podía hacer otra cosa…no podía moverse ya que el peso de su suegro sobre su voluptuosa anatomía se lo impedía.
                Por momentos sus miradas se cruzaban…no decían nada…solo se escuchaban sus gemidos…jadeos…quejidos…el ambiente tenía un carga sexual bastante alta…se podía respirar…
…”que ricos pechos putona…a cuantos ya les has hecho una “Rusa” eh…”exclamó Don José sonriendo socarronamente…
Es mi primera vez, susurró delicadamente, diciendo la verdad Erika.
Jajaja, no te creo, se ve que tienes mucha experiencia.
…”a-apúrate a t-terminar…”replicó un tanto ansiosa porque el ya eyaculara y terminara todo aquello que en este momento ya no le estaba pareciendo tan agradable sobre todo por la forma en que él se estaba expresando…
…”aahhh, pinche  perritoooo…”…volvió a gemir al sentir como ahora su suegro le pasaba su venoso miembro por toda la superficie de sus mamables pechos…recorriéndolos…delineando la redondez de los mismos…otra vez  él la estaba dominando a su antojo!…
Tratando de no ser muy evidente ya que no quería delatarse…seguía gimiendo suavemente…pero su suegro…todo un maestro en las artes de excitar a una mujer…con paciencia seguía repasando su enhiesto miembro sobre los turgentes senos de su apetecible nuera…
                …”aahhh, pppaiittooo…”gimió un poco más fuerte al sentir como sus sensibles pezones reaccionaron al contacto del enhiesto miembro…con lentitud… le daban ligeros toquecitos…como golpecitos con la cabeza de su palpitante verga…endureciéndolos…enardeciéndolos…
…”aaaaahh, cabrroonnn”…volvió a gemir a  la vez que arqueaba ligeramente la espalda…
Era un espectáculo verla retorcerse en pequeños espasmos de placer que le producían los toqueteos de su suegro, espectáculo que por cierto el gordo albañil estaba presenciando extasiado desde una de las ventanas que estaban descubiertas hacia el pasillo ya con su verga de fuera y prodigándose una autentica paja de aquellas.
Estrujaba la nueva y blanca almohada en la que prácticamente tenia sumida la cabeza…con los ojos entrecerrados…los labios semi abiertos emitiendo  ligeros gemidos que denotaban su estado de excitación… arqueaba su voluptuoso cuerpo en un afán de sentir alivio…el manoseo a sus erectos pezones le producían escalofríos que como descargas eléctricas le recorrían su escultural anatomía…parte de su sedoso cabello se le venía a la cara haciéndola ver más erótica…más deseable…más cogible!…
                En un momento dado, sintió que le chupaban vientre, pezones, hombros  con la punta de la lengua…momentáneamente Erika levantó la cabeza saliendo de su letargo pero fue cosa de solo segundos…ya que de nueva cuenta al sentir la maestría con la que sus pezones eran sensibilizados…”aahhh, parraaaa yaaaa…”jadeó volviendo a sumir la cabeza en la almohada…como arqueando la nuca…soportando las incestuosas caricias a sus pechos…a sus rosados botones, manoseándola…mancillándola.. acariciándola obscenamente…esperando el momento de poder penetrarla y descargar en lo más recóndito de su ser su incestuoso semen…
Don José abría la boca tratando de abarcar lo más que podía del par de majestuosos senos…se turnaba para mordisquear los rosados pezones…les pasaba la lengua por encima…alrededor…por toda la superficie de la tersa y empapada piel…no dejaba ni un milímetro sin mojarlo con su saliva…también usaba ya sus manos, sin olvidar que su pene erecto se lo seguía frotando a la entrepierna.
                …”aahhhh…d-despacio…”suplicó Erika como un gemido que más bien parecía decir, yaaa…yaaa métemela.
                …”mamacita…estás riquísima…”bramó Don José subiéndose un poco más sobre ella para besarla en el cuello…mordisqueárselo…empapárselo con su saliva, besarla por primera vez en la boca, a lo cual la caliente hembra sin percatarse de lo que hacía accedió comiéndose en un sabroso y prolongado beso que de vez en vez paraba para que pudieran tomar aire y continuar comiéndose a besos.
…”e-espera…p-por favor, yayaaa pappaitotoo yaaaa…”susurró  tratando de quitárselo de encima…y es que de repente ante el movimiento que el hizo le entró una especie de pánico…de ansiedad…de angustia…dedujo que se estaba preparando para penetrarla y se llenó de temor…
…”p-para…p-por favor…n-no…cabrrrónnnn” seguía gimiendo…pidiéndole que se detuviera…no estaba en sus planes que la penetrara…solo era provocarlo y aquello ya por decirlo así estaba fuera de su control…en un movimiento rápido y ágil su suegro la volteó para que adoptará la posición de “caballito” sobre el…a escasos centímetros del venoso miembro…solo tenía el vestido totalmente arrugado en su cintura y una tanga inservible que prácticamente ya no la cubría de nada a nada.
…”siéntate más arriba, metete mi verga, bien que quieres, no seas malita, solo la puntita…”…”no…” susurró con miedo ante la obscena invitación……”aquí estoy bien…”agregó sin dejar de sonreír nerviosa pero como ansiosa por que él tomará una decisión que no quería ella asumir aún del todo.
…”te vas a sentir como toda una reina sentadita sobre su trono…”…”¿tú crees…?” replicó pensando retarlo nuevamente.
…”nomás siéntate y compruébalo, soy tu Rey…”…”que quieres que compruebe…?”…inquirió ella acariciándole el ahora trabajado abdomen que lo hacía lucir mucho más joven con las uñas…como haciéndole cosquillas…
…”te gusta provocarme verdad, perrita…?…te encanta calentarme la reata, putoncita…”exclamó Don José viendo que estaba retomando las riendas del juego…pero aun así la dejó seguir…
…”que te calienta…pensar que te gustaría poseerme sabiendo que soy la esposa de tu hijo…que soy tu nuera…?”…inquirió en forma insinuante…
…”pensar que me gustaría…?…no putita…te voy a coger…nadie te ha dado una cogida como la que te voy a dar…”aseveró decidido …”mírame la verga…está ansiosa por estar dentro de ti…”agregó ansioso…y tu estas bien lista, mira niña, enseñándole los dedos totalmente mojados después de volvérselos a refregar en su humeante y caliente vaina.
…”anda…date tus sentones…haz de cuenta que me estás haciendo un privado a todo color y en vivo” continuó  hablándole de la manera más soez…
…”y…toda es y será para mí…? ¿Ya no habrá otras mujeres?” musitó provocativamente Erika sin dejar de acariciarle el abdomen a la vez que bajando las manos acariciaba delicadamente los duros huevos seguramente llenos de semen…para luego haciendo hacia adelante el envarado miembro hasta que este quedó pegado totalmente con el estómago de su suegro…levantarse un poco para subirse y quedar montada exactamente sobre la venosa barra de carne…pero en esa posición sin el peligro de que la fuera a penetrar ya que la estaba aplastando por así decirlo…más sin embargo…la sensación del palpitante miembro y su empapada intimidad…hicieron que por instinto…sin dejar de mirarlo con su vidriosa y sensual mirada…totalmente excitada…comenzara a moverse lentamente hacia adelante y hacia atrás…sintiendo en su húmeda cavidad vaginal parte del enhiesto dardo que se frotaba contra esta, cosa que sin poder evitarlo la excitaba cada vez más demostrándolo en cada movimiento de avance y  retroceso ya que se restregaba con más fuerza…con más vigor…constante.
                …”aahhh, esta durisiima”…exhalaba pequeños gemiditos Erika sin dejar de frotarse…moviéndose rítmicamente…mirándolo sensual…advirtiendo ya como él también lo estaba disfrutando…
                …”Suuegrrooo…n-no…”susurró en forma de súplica…sabiendo de antemano que lo que se vendría no tenía retorno alguno…no había forma de escapar…se había dejado llevar y ahora estando ella encima de él ya estaba dispuesta a todo…él por supuesto, dispuesto a darle la cogida que le había dicho le daría y nadie podría salvarla…es más…en este punto ni ella misma sabía si quería ser salvada…solo lo dejó hacer…que el decidiera…estaba demasiado excitada como para seguir negándose… sus pechos subiendo y bajando acompasadamente así como su vidriosa mirada lo decían todo…a gritos estaba pidiendo ser poseída…aquello era más fuerte…es más…podría decir que se encontraba impaciente hasta cierto punto…pero no quería demostrarlo…prefería que el llevara las riendas…
                …”ahh, despaciioooo, ppapappaiitooo…”gimió suavemente al sentir como la dura y reluciente cabeza de su venoso miembro hacía contacto con su húmeda intimidad.
                Fueron solo segundos en los que sus miradas se cruzaron…la de él era de deseo…de lascivia…de ansias por desbocarse en aquél suculento cuerpo…el voluptuoso cuerpo de la esposa de su hijo, de su adorada niña de siempre…la de ella era una mezcla de excitación…de nervios…también de ansias…pero ansias de ser penetrada ya!…se le veía dispuesta…estaba en su momento!…por eso con la mirada le pedía que no se tardara más…si la iba a llenar con ese mástil de carne que lo hiciera de una buena y puta vez!…antes de que se arrepintiera!…y esto él lo sabía…por eso…sin perder ni un segundo más…”aaahhhhh, yaaaaaaa…!” gimió placenteramente Erika mientras arqueaba hasta donde podía su voluptuoso cuerpo al sentir la enorme virilidad que rápidamente se abría paso por entre sus sensibles labios vaginales…deslizándose con la facilidad que la humedad de su intimidad le daba para colocarse de uno solo hasta el fondo…llenándola completamente…ella había casi imperceptiblemente abierto un poquito sus piernas, le lanzo una mirada que casi le gritaba, gimió como anunciándole: ya, conquístame, culéame, cógeme, púchame, jódeme, haz lo que quieras conmigo, pero hazlo ya, cabrón. Soy tuya, todo eso se lo decía sin palabras, ya sabemos ahora que la comunicación no verbal tiene más peso que las palabras. EL viejo lo supo, lo sabía, al fin la estaba haciendo suya y lo gozaría hasta la muerte.
                …”oohhh d-dios, te siento tan fuertteee, cabronazoooo…”volvió a gemir mirándolo expectante…sabía que venía un excitante mete-saca, no pudiendo evitar sentir un escalofrío que le recorrió su pecaminosa y otra vez infiel anatomía…en ese momento casi hubiera dado un brinco de saber que su confesor Iñigo estaría a punto de verla en unas horas más en vivo y a todo color copulando como fiera salvaje y nada menos que con su suegro…uffff.
…”esto era lo que querías verdad nuerita…”…”s-siiiiiiiiiiiiiiii, José…”replicó suavemente Erika con los ojos entrecerrados…ya no importándole delatar su estado y que él se diera cuenta…moviéndose ligeramente…instándolo a que comenzara la refriega…
…”estás impaciente verdad putita…”agregó su suegro a la vez que comenzaba sus embestidas frenéticamente desde su posición, aun estando abajo él y ella encima, demostraba con hechos su experiencia, su edad y su dominio sobre ella…haciéndole sentir toda su potencia y deseo de pecado que sentía por ella…
…”aahhhh…!aahhhh!, siiiiiiii esooo quierrrooo…!…”gemía Erika en cada embate…en cada movimiento de avance y retroceso…la fuerza con que la penetraba su suegro a pesar de  estar ella a horcajadas sobre él le maravillaban, le desquiciaba , en suma la volvían loca y una redomada puta. Ni siquiera la fuerza bruta del negro Luis se asemejaba a esto, simplemente era cierto lo que se decía de su suegro, no cabe duda que sabe más el diablo por viejo que por diablo, se lo estaba demostrando con creces, la calentó hasta el máximo y ahora le estaba recién pegando una cueriza de aquellas.
                La refriega se prolongó unos minutos más en los que Don José aceleraba el ritmo y por momentos lo disminuía…haciéndola estremecerse…haciéndola gozar…para luego dejar que ella misma fuera la que imprimiera el ritmo de la fenomenal e infiel copula que recién empezaban y que sin saberlo aún daban de escenario majestuoso a un extasiado gordo albañil que  seguía su  masturbada furiosamente desde su punto de observación y horas más tarde ya que se prolongaría por la tarde al juvenil sacerdote Iñigo.
                …”eres un forro de mujerón, eres la mejoorr, la número unoo…”bramó Don José atrayéndola hacia el para lamer, succionar, mamar los pechos suculentos.
…”aahhhh, yyaaaa  ppapiiii…!gimió sumiendo la cabeza entre la almohada al sentir la quemante boca de su suegro que abriéndola
lo más que podía se apoderaba alternadamente de sus rosados pezones succionándolos como si de un bebé se tratara…para luego con la punta de la lengua iniciar un recorrido alrededor de los mismos…endureciéndolos…sensibilizándolos…sabiendo que este era uno de los puntos más sensibles en cualquier mujer y por cómo veía como ella se retorcía…pues no cabía la menor duda que la estaba calentando apropiadamente…
                Erika gemía…se retorcía a la vez que estrujaba las sábanas en un afán de encontrar alivio…”ohh…aahhhh, tuutuu erress lo mejorrrrr tambiénnn…!”…volvió a gemir pero ahora crispando con más fuerza la sobrecama al sentir como de nueva cuenta su empapada intimidad era violentada con fuertes acometidas por parte del padre de su esposo que sin imaginar cómo su progenitor tenía en esos momentos  a su encamable esposa, trabajaba y trabajaba.
Afianzado al par de prominentes pechos…Don José arremetía sin perder el ritmo…concentrándose en brindarle el mayor placer y de la misma manera gozar el también con el suculento cuerpo de la esposa de su hijo…
                …”Ahora ponte a  cabalgar, ¿quieres chiquita?…”exclamó el deteniéndose momentáneamente pero sin salirse de ella…le había propinado un sinnúmero de fuertes y placenteros empellones, era un viejo de buena madera y muy bien conservado, la buena comida, el gozo de la vida que se prodigaba le permitían lucir esa fuerza inusual a su edad y en su país, pero él era un excepción, sabía gozar de la vida y la estaba haciendo gozar como si fuera una jovencita que recién descubre el placer de la carne con un gran maestro.
…”s-siiiiiiiiiiii, mi reyyyy…”replicó Erika que en este punto ya no era dueña de sus actos…ansiosa por complacerlo…y sobretodo porque esta es una de sus posiciones favoritas, por lo que para poder maniobrar ya mejor, de plano se quitó el vestido pasándoselo por arriba de la cabeza y dejarlo a un lado de la cama…y en seguida…sentándose y flexionando sus esculturales piernas… romperse con frenesí ella misma su diminuto tanga que ya estaba toda desmadejada y  el cual de la misma manera aventó a un lado quedando este sobre el borde del mullido colchón…toda la maniobra la hizo sin salirse de la penetración que su suegro le tenía, mostrando lo buena que ya era para los menesteres del colchón. Solo recordó que la última vez que hizo sexo como debe ser, igual que ahora, estaba toda encueradita, solo con sus zapatillas puestas.
                Totalmente desnuda…empezó a cabalgarlo pensando tontamente dejarlo agotado…iniciaba
lento, despacito, se saboreaba la enorme y gran dureza del miembro viril de ese su nuevo hombre, sabía ya que ahora lo quería solo para ella, que fuera él quien se la surtiera bien y bonito.
…”aaahhhh, hummmmmm, mi chiquiitoooo lindo…!” exhaló un quejido Erika al sentir la repentina invasión  a su delicada intimidad…y bajando la vista…lo miró esperanzadora de que la hiciera vibrar como es debido de aquí en adelante. Lentamente se dejaba caer sentándose por completo sobre la enhiesta barra de carne para luego comenzar a moverse hacia atrás y hacia adelante…restregándose con fuerza mientras lo miraba seductora…
…”aahhh, ppppaaapppppiiitooooo…”volvió a gemir cerrando los ojos…enterrando suavemente sus uñas en el fuerte pecho…haciéndole ligeras marcas con las mismas como pequeños surcos…
                Extasiado…Don José la veía …la sentía moverse en forma circular sobre su venosa verga…parecía querer deshacérsela…avanzaba y retrocedía…se levantaba y se dejaba caer…volvía  a hacer círculos…estaba masacrando por así decirlo a la envarada virilidad de su suegro que hacía esfuerzos por no derramarse y llenarla con su simiente…al menos no deseaba hacerlo todavía…toda su sabiduría la ponía en el trance, estaba gozando como un enano, lo mejor que le hubiera podido pasar, su sueño era ya una realidad. Estaba extasiado de lo bien que lo hacía, era un sabio, sin duda llevaba poco tiempo en esto, pero lo hacía muy bien, su vagina lo apretaba de lo lindo…ufffff, lo mejor de lo mejor.
                …”ah D-Dios, queee riccoooooo, siiiiiii, asiiiii…”gimió  en un momento dado en el que sintió ligeros escalofríos que le recorrieron la espalda como un pequeño aviso de lo que venía…por lo que sabiendo de lo que se trataba…aceleró vigorosamente sus movimientos mientras sentía en todo su voluptuoso cuerpo los espasmos que como descargas eléctricas en pocos segundos la invadían…el ruiidiitooo de la cama individual también era tremendo y se confundía con los lejanos ruidos de bocinazos y carros y con los avisos que en el hospital de vez en vez se dejaban oír.
                …”aaahhhhhggggg…!….aaoooggghhhh, semenentttaalll…!”volvió a gemir encajando con fuerza sus uñas…arañando con frenesí el fornido pecho de su suegro en un afán de sentir alivio…tuvo que detenerse…la serie de convulsiones que hacían presa de ella en ese momento le impedían moverse…
                Visiblemente agotada…esbozó una sonrisa traviesa…como de pena…el orgasmo que acababa de experimentar la tenía todavía temblando…sin fuerzas…por eso no pudo evitar que el la manejara a su antojo al  atraerla hacia sí…dándole la vuelta de manera que quedara el arriba…y saliéndose de ella instarla a que se colocara bocabajo…por un momento se atemorizó…sabía que intentaría penetrarla analmente…pero estaba demasiado débil como para oponerse…se dejó llevar…sintió como tomándola de las caderas se las levantaba para ponerla en posición de perrito…con las nalgas expuestas en su totalidad…la cara sumida en la mullida almohada…esperaba entre excitada y nerviosa…dispuesta a lo que él quisiera hacer ahora…estaba completamente a su merced…no pensaba poner resistencia…no deseaba hacerlo…movía ligeramente sus carnosas nalgas…expectante…no sabía porque él se tardaba…una parte de su cabello que se le venía a la cara le impedía ver con claridad…hasta que…”aaahhhhh, riicocoooo…!”gimió suavemente al sentir la magistral lengua de su suegro que comenzaba a hacer de las suyas en su todavía temblorosa intimidad…recordó la candente escena del Zanzíbar cuando le hizo la mejor comida de culo que le hubieran hecho, en definitiva de todos sus encuentros este era el mejor, tuvo que reconocer que el viejo era el mejor…
                Abriéndole con las manos sus curvilíneos glúteos…Don José prácticamente sumía la cara entre estos…lamiendo de punta a punta el canal que los dividía…pasando y repasando la lengua por cada poro…toqueteando con la punta de su paladar alrededor del pequeño orificio anal…calentándola más…ella seguía moviendo las nalgas impaciente…de alguna manera deseosa de ser ya penetrada…como incitándolo a que ya no la martirizara más…él lo sabía pero su plan era llevarla  a que perdiera el control de sí misma y lo estaba logrando…
                …”Pappaciitooo…”seguía gimiendo entre jadeos…sentía la boca reseca…trataba inútilmente de pasar saliva…la lengua de su suegro estaba desatada por así decirlo…se paseaba por todos los rincones de su palpitante intimidad…sorbiendo…chupando…mordisqueando…por momentos se apoderaba de sus delicados labios vaginales succionándolos…como queriendo exprimirlos…
                …”y-ya p-por favor, culeeaammme, cachhaaammeee…”suplicó como en un susurro mientras estrujaba las blancas sábanas…se sentía al borde de la locura…sentía que no aguantaría un segundo más sin que volviera  a derramarse…y como fue…ya que en un momento dado tensó su sudoroso cuerpo…como preparándose para recibir de nueva cuenta la desquiciante cascada que rápidamente la invadió por completo convulsionándola de placer…
…”aahhhggg…!…aahhh….ooohhhh…ci-celos…p-papitootooo…p-por favor…!”exclamó suplicante entre jadeos… soportando las indecentes caricias a sus partes íntimas mientras trataba de controlar los espasmos de placer que le recorrían el cuerpo como si fueran descargas eléctricas…
                Con la frente perlada de sudor…se sentía ya sin fuerzas…las piernas le temblaban…si no hubiera sido porque él la tenía agarrada de las caderas ahí mismo se hubiera desvanecido…
                En efecto…el viejo con la cara empapada por los flujos vaginales que en considerable cantidad derramó su nuera…se disponía a dar el siguiente paso…colocándose de rodillas detrás de ella…sin soltarla…dirigió su venosa virilidad a la entrada de la cálida cavidad vaginal…
                Sin percatarse ellos, el viejo, sucio y gordo albañil ya estaba en la ventana más cercana a esta cama, no podía tener una visión super completa como en la de la otra ventana en la que si estaba descubierta una pequeña parte, pero en esta haciendo malabarismo al subirse a un taburete lo podía ver todo y sobre todo escuchar las candentes frases, ruidos y gemidos que hacían al estar cogiendo como burros en primavera y eso lo tenía al borde del paroxismo.
                …”aayyyyyyyy, hummmm, yaaaaa…!”…gimió la aturdida rubia al sentir como  sus delicados labios vaginales se abrían para dar paso a la reluciente cabeza de la potente herramienta de su suegro…el cual se quedó quieto…sin moverse…por lo que ansiosa de sentir todo aquello que la amenazaba desde atrás…en un movimiento reflejo…por si misma se movió hacia atrás enterrándose al menos la mitad de la portentosa barra de carne…y exhalando otro suspiro…siguió retrocediendo hasta albergar por completo el enhiesto miembro en su interior…brindándole la calidez que ya necesitaba. Era ya una experta en comerse vergas y ahora se estaba comiendo una verga simplemente maravillosa, le hacía ver la luna y las estrellas.
                …”estás bien caliente putita…toma…!…esto es lo que te gusta golfita…”exclamó extasiado Don José arremetiendo con varias furiosas embestidas…impulsándola hacia adelante…
…”aahhh…aahhh…ohhhhh, ¿quuee mee haceess?…!” gimió entre jadeos…soportando los vigorosos embates…
La verga de su suegro entraba y salía despiadadamente…sin control…totalmente empapada con los fluidos vaginales de ella…los duros testículos chocaban ruidosamente contra sus curvilíneas nalgas…plac, pla,plac fuerte, constante…en cada embate él se restregaba como queriendo penetrarla más… movía su pelvis circularmente como horadando…como queriendo partirla en dos…y que prácticamente era lo que la mujer sentía en cada embestida dada la fuerza con que la estaba penetrando…
                Ya no tenía fuerzas para nada…parecía una muñeca de esas de plástico…sin voluntad propia…por eso no pudo evitar aunque si se desconcertó cuando sintió como teniéndola aún empalada se le echaba por completo encima obligándola a recostarse totalmente…el cuerpo de su suegro prácticamente la aplastaba…los dos cuerpos se encontraban pegados…sudorosos…temblorosos…
                …”Pappiiii…e-espera…”susurró suplicante…sabiendo de antemano que de nada le serviría porque ya nada la podría salvar de lo que se veía venir…más aun así tensó el cuerpo por puro reflejo…como un modo de defensa…la dura barreta de carne sin hueso que su suegro había sacado de su dilatada vagina y ahora se aprestaba a introducirla por el pequeño conducto que pareciera saber lo que le esperaba porque se veía como si se enjutara…como si se empequeñeciera más ante la cercanía de lo inevitable…
                …”ahh, hummmm…”exhaló un gemido anticipado  al sentir como su suegro se despegaba ligeramente de ella pero solo para acomodar entre sus carnosas nalgas su envarada virilidad la cual literalmente le abrió los glúteos quedando la majestuosa cabeza de nueva cuenta en espera de ser nuevamente introducida ahora por su chiquito…sabía que sería  placentero…
                …”relájate…para que no te duela…”susurró Don José en tono paternal…algo raro en el pero que de cualquier manera la hizo sentir bien…como protegida…dándole a entender que no quería lastimarla…pero antes de que pudiera relajarse…”aahhhhhhggg…!”gimió lastimeramente a la vez que sentía nuevamente todo el peso de su suegro sobre ella mientras le dejaba ir por completo su venosa verga hasta alojarla totalmente en su interior…para luego de unos segundos que compadecidamente le brindó para que asimilara todo lo que tenía adentro…levantando solo las nalgas mientras pasaba las manos por debajo de ella para apoderarse de sus jugosos pechos y usarlos como apoyo para poder moverse a gusto…comenzar a bombear repetidamente…rítmicamente…haciendo eco de las súplicas y gemidos por parte de ella de que fuera duro…¡asiiiii, duroroo, mássss, massss, dalleee putotooo… incluso para tener mayor palanca paso sus brazos por debajo de los hombros de la hembra uniendo sus manos atrás de la nuca, con lo cual hacía más fuerza para seguirla bombeando frenéticamente, simplemente era un día histórico, su sueño se hacía realidad y esta era mucho mejor de lo que hubiera podido imaginar, sentía como su nuera empujaba con fuerza su nalgatorio para recibir aún más dentro si esto es posible…simplemente era una cogida de aquellas, una verguiza en toda la extensión de la palabra y su hembra ya se había venido dos veces. La había domado, la había conquistado y se la estaba culeando en toda la extensión de la palabra.
                Las palabras de ella ahora concordaban y eran congruentes con su cuerpo: ¡asssiiii miii reyyyy, soyyy tutyyyyyaa, hazzz lo que quierras, perroo por tuu madree no me saauuuuquees esooo y siguuee danodddmemee biennnn….!
                La potente verga de Don José entraba y salía vigorosamente del cuerpo de su hija política…el “plash-plash, plac, plac” que hacía su pelvis al golpearse contra las carnosas nalgas de su nuera era rítmico…fuerte…el gordo albañil lo podía oír a la perfección, estaba maravillado, era un día de suerte para él, suerte que nunca imaginaría se multiplicaría hasta el infinito en unos días más.
…”aahhh…ahhhh…ahhhh…”gemía ella soportando las acometidas de su suegro que hasta  cierto punto eran furiosas…como si se hubiera propuesto partirla en dos…
…”esto es lo que necesitas verdad Erikita…?”exclamó su suegro en un tono por demás dominador, pero le gusto, le gustaba verse dominada y él lo estaba haciendo, sencillamente era muy bueno, era cierto lo que se decía de él, no lo podía comprender, el negro Luis tenía la verga más grande, Rodrigo mucho vigor, Natalia con su pene curvo le llego a profundidades, pero él, le estaba demostrando que aún no probaba nada, los cambios de ritmo, la extrema dureza, le estaban haciendo ver el sol, la luna y las estrellas. Ya Roger era un recuerdo lejano y vago, la realidad era ésta ahora…su suegro le estaba poniendo una cogida de dios padre. Era aquí y ahora.
…”que diría mi hijo si viera como te tengo…c-como tengo a la putita de su esposa…”agregó totalmente extasiado…
…”c-cállate…p-por favor…”replicó con un gesto de desesperación…de desacuerdo…completamente incómoda al oírlo hablar así…
                La escena era super erótica…a pesar de su edad él viejo se estaba portando a la altura…le estaba dando a su apetitosa nuera la cogida de su vida.
                En un momento dado…Don José tomó una de las almohadas y ante la sorpresa de la rubia que aún no se recuperaba del todo del salvaje ataque…se salió de ella momentáneamente pero solo para colocar la almohada bajo su vientre de tal manera que levantara un poco más sus carnosas nalgas dejándola así en una posición más fácil de penetración sin necesidad de recostársele totalmente…para luego sentándose sobre ella a la altura de sus glúteos…cerrar con sus rodillas las piernas de la despampanante y desnuda mujer que sin poder reaccionar solo lo dejaba hacer…luego para su sorpresa lo sintió agarrarle las manos para pasarlas por su propia espalda…(la de ella)…maniatándola… dejándola en estado de indefensión… así de esta manera Erika no podía hacer nada…no tenía manera de defenderse…de oponer resistencia…estaba a su completa merced…y no conforme con esto…”aahhh, cabrrrónn…!”…gimió lastimeramente al sentir como mientras con una mano le sostenía las de ella a la altura de su propia cintura…la otra la enredaba en  su sedoso cabello afianzándose como en “cola de caballo” para así tener un mejor control en el ritmo de sus movimientos…
                La escena era digna de una fotografía de concurso…con el cuerpo visiblemente perlado de sudor sobretodo en la parte del muslo y la cadera…con el arco que hacía su estómago al tener las nalgas levantadas debido a la almohada en su bajo vientre…su suegro cual jinete que se disponía a cabalgar a aquélla escultural yegua que en este caso era su propia nuera…con una mano sosteniéndole fuertemente las manos que simulaban ser el “cuerno” de una yegua en el cual se apoyaba para no caer… y con la otra jalándole el cabello simulando ser las riendas a grado tal que Erika gimiendo ligeramente soportaba el dolor que le producía tener la espalda arqueada debido a la fuerza con que él la tenía sostenida del pelo levantándole por consiguiente su hermosos rostro también completamente sudoroso…
                Pacientemente…Don José acomodó como pudo su dura herramienta exactamente en el canal que dividía las dos portentosas montañas de carne…de tersa piel…y arrimándose comenzó a frotarle su enhiesto miembro entre estas…
                …”aayyyyyy, bruttooo…!” gimió  al tiempo que apretaba los glúteos como un reflejo de defensa…presintiendo el nuevo ataque a su devastado orificio anal el cual ya había sido prácticamente masacrado…y no pudo evitar estremecerse al sentir como por segundos él le soltó las manos pero solo para abrirle nuevamente las nalgas y colocar la reluciente cabeza de su envarado miembro en la entrada de su pequeño ano…
…”aaahhh, siiiii, papppiii, riiicooooo…”volvió a gemir cuando la punta del erecto mástil logró colocarse dentro y antes que intentara defenderse su suegro de nueva cuenta la maniató impidiéndole cualquier movimiento que le permitiera defenderse…
                Las curvilíneas nalgas de la rica hembra parecían presentir que aquel hierro candente prácticamente las partiría al colocarse por completo en su interior…se veían temblorosas…las cerraba hasta donde podía como si así pudiera salvarse del inevitable ataque…pero le gustaba y mucho.
                …”aahhhhh…d-despacitooo…!”…exclamó Erika entre gemidos al sentir como su suegro inclinándose un poco sobre ella le dejaba ir en su interior casi la mitad de su virilidad incomparable…para luego retrocediendo unos centímetros…tomar impulso y ahora si dejarse ir con todo…penetrándola totalmente…
…”aaahhhhhhggggmmm…!”…gimió sintiendo dolor y placer al mismo tiempo…totalmente pegado a sus carnosas nalgas…arremetiendo con fuerza…su suegro le había colocado en su interior toda la longitud de su caliente barrenadora de carne sin hueso…la pobre no sabía dónde sentía más dolor…si al estar bien empalada por el padre de su marido o con los jalones de cabello que este le daba…
…”toma, acostúmbrate, porque desde ahora eres mi mujer!…”exclamó totalmente extasiado y excitado Don José comenzando un vigoroso mete saca…retrocediendo y dejándose ir con fuerza…repegándose con todo en las carnosas nalgas de su nueva yegua que en cada embate se cimbraban…la venosa verga completamente empapada por los fluídos tanto de él como de ella resbalaba con increíble facilidad llegando hasta el fondo…hasta que los duros testículos chocaban furiosamente contra la parte baja de los redondos glúteos de su jugosa nuera…
…”aahhh…s-iiii, ppppappiitttoo, perooooo…p-por favor…d-despacitttto…”suplicó Erika con los ojos llorosos…el rimel que se le corría por las mejillas le daban un toque más erótico…más deseable…estaba llorando y eso a Don José le excitó  sobremanera…por lo que sin hacer caso de sus súplicas arremetió con más fuerza!…el suculento cuerpo de ella  se cimbraba en cada estocada…su suegro estaba fuera de sí!…estaba como enajenado!…
.              ..”llora maldita pérdida, creías que me vencerías…!…putita de lujo!…”volvió a vociferar sin importarle seguirla lastimando…estaba gozando a más no poder y nada podía detenerlo…!…
                Pero para su buena suerte su vitalidad y las vigorosas embestidas comenzaron a bajar de ritmo…no quería venirse todavía…quería saciarse hasta el último segundo!…por lo que soltándole las manos lo cual ella le agradeció infinitamente porque ya las sentía dormidas…pudo colocarlas sobre el mullido colchón a manera de apoyarse…más sin embargo seguía con la cara levantada ya que él no la soltaba del cabello y tampoco se salía de su voluptuoso cuerpo…
                …”Paraaa tantiiotoo…s-suéltame…p-por favor…”susurró suplicante esperando un poco de piedad de su parte…accediendo este a darle gusto con una burlona sonrisa…por lo que soltándole el cabello sin perder su sarcástica risita la miró dejar caer la cara en la cama totalmente agotada…sin fuerzas…
…”date vuelta…todavía no terminamos…”exclamó el colocando sus manos en sus nalgas y dándole unas fuertes palmadas al grado que se las dejó rojizas…se salió de ella levantándose un poco…solo lo necesario para que la obediente y expectante mujer pudiera voltearse…extrañanamente se sentía relajada y muy bien, en definitiva su suegro la había hecho su mujer en toda la amplitud del concepto.
                …”que suerte tener un “mujerón” de nuera como tu putita…”exclamó Don José agarrándola de los tobillos……”eres un putón de lujo”.
…Siiii Joseeeé, pero “¿ya no abra más mujeres para ti…?”…replicó ella asumiendo ya su rol de amante de su suegro, ya no quería andarle dando vueltas al asunto, esto que estaba sintiendo lo quería más y seguido, se acomodó sensualmente, ahora pretendía dominar en lo mental al hombre, ya que se daba cuenta que aún tendría que aprender mucho a su lado y quería cambiar esos atisbos de crueldad y maldad que presentía en él.
 …”para mí no porque con esta verga puedo llenarte y quitarte las ganas…”…”¿l-las veces que yo quiera…?” volvió a interrumpir retadoramente Erika.
…”las veces que tú quieras putita…”respondió su suegro levantándole las piernas y colocándoselas sobre sus muslos varoniles y fuertes por el ejercicio, a la vez que dirigía su envarada virilidad hacia la entrada de su bien lubricada vagina…
…”pues aquí te va esto…cométela!”…exclamó de repente Don José impulsándose hacia adelante…dejándole ir de uno solo toda su majestuosa virilidad la cual se abrió paso cual pistón por entre los pliegues de su cálida vagina hasta que terminó alojándose por completo en su interior…
                …”aahhhh…b-bruto…!”…gimió Erika arqueando por inercia la espalda al sentir invadida su intimidad mientras estrujaba con fuerza las sábanas…sentía como aquél candente miembro la llenaba por completo…parecía querer partirla en dos…
…”muévete Erikita…!”…exclamó su suegro a la vez que sosteniéndola de las caderas comenzaba a penetrarla vehementemente…
…”aahhh…!…oohhh…eresss un semmenntalll, todo un hombreee…”jadeaba Erika con los ojos entrecerrados sintiendo como aquél embolo entraba y salía furiosamente de su empapada vulva…con las nalgas levantadas soportaba con un rictus mezcla de placer y dolor los embates del padre de su marido…y por la misma posición en la que se encontraba ella…para él era más fácil aparte de penetrarla…maniobrarla a su antojo medio subiéndola y bajándola de sus muslos a manera de alcanzar a frotar ligeramente con su miembro en cada entrada el delicado botón de su clítoris…haciéndole a ella más placentera cada estocada…amén de que también podía soltarle las nalgas …(ya que las piernas de ella se encontraban apoyadas en los muslos de él)…y así poder deslizar sus manos acariciando…amasando cada parte del voluptuoso cuerpo de su nuera…alcanzando la prominencia de sus mamables pechos…para luego darse gusto manoseándolos a su antojo…
…”aahhh…!…aahhhh…!ohh…dios!” gemía ella con una carita de dolor… que le provocaban los pequeños pellizcos que los dedos de él le daban a sus rosados pezones…retorciéndolos a propósito como midiendo la resistencia de ella que en un momento dado tuvo que colocar sus manos sobre las de el con la finalidad de que desistiera de su tortura…
                Los jadeos…gemidos…sonidos guturales…frases entrecortadas e inentendibles…el calor reinante que mantenía los dos incestuosos cuerpos completamente sudorosos…todo eso componía el ambiente sexual que se respiraba en aquél piso nuevo de Hospital, mientras afuera un gordo albañil seguía pajeándose con furia ante la candente escena y en el resto del Hospital las personas no podían imaginar que a unos metros de ellos…la guapa Señora de Sociedad que era su principal benefactora le estaban pegando una fenomenal copula…pues precisamente a ese “forro” de mujer como otros la habían denominado cuando la veían pasar…en ese momento su suegro la estaba poseyendo frenéticamente…la tenía como decimos vulgarmente…bien “ensartada”…haciéndola jadear…gemir…llevándola hasta el paroxismo del placer…
                Las embestidas que Don José le estaba dando a Erika parecían ser ya las últimas…la penetraba con furia salvaje…su rostro estaba desencajado…quería eyacular pero se resistía a hacerlo…todavía le quedaban bríos para un ratito más, de este primer round, su fuerza era tal que sabía le podía echar fácilmente de dos a tres palos bien dados…pero la que ya no tenía bríos para nada era la suculenta Erika  que sentía que en cualquier momento algo dentro de ella explotaría haciéndola orgasmar por tercera vez en esa tarde…movía la cabeza de un lado a otro…con los labios entreabiertos sin dejar de jadear…en cada movimiento de avance en que el la penetraba… ella también se repegaba contra el cuerpo de su suegro en un afán de encontrar alivio o bien de ayudarlo a terminar cooperando con sus movimientos porque sentía que ya no aguantaría más y terminaría empapando la candente barra de carne que la llenaba completamente…lo que no tardó en llegar ya que…el tercer orgasmo de muchos de esa memorable tarde llegó como un torrente de mar embravecido.
                …”aahhh…d-diosss…!…aahhhhhggg…!…aaahhhhhggggggmmmm., grraaaciiass, miii amoorrrrr..!”…exhaló ella un gemido bastante largo pero con una carga de placer sexual bastante clara…juntando sus rodillas y levantando más sus turgentes nalgas…se repegó lo más que pudo contra la pelvis de él que por un momento se detuvo para ver complacido el rictus de gozo que el rostro de su nuera, su ya mujer reflejaba mientras enterrando las uñas en el mullido colchón se convulsionaba en espasmos placenteros que uno tras otro se le venían estremeciéndola…agotándola cada vez más…haciéndola ser más expresiva porque aun cuando quiso evitar gritar le fue imposible cerrar su garganta ante la cascada que se había dejado venir desde lo más recóndito de su intimidad…
…”oohh…hummm,, miiii macchhoooo…”exclamó  una ya dominada y sumisa Erika sumiendo la cabeza en la almohada a la vez que una vez más se restregaba contra la dura envergadura de su suegro que aún la tenía empalada…como si hubiera querido extraer hasta la última gota de sus propios fluidos y terminar de empapar el venoso miembro que ansioso esperaba su turno para bañarla con su caliente y espeso semen…
                Lentamente bajó sus curvilíneas nalgas a su posición original tratando de calmarse…de controlar el ritmo de su respiración que hacía subir y bajar sus turgentes pechos completamente empapados de sudor…lo miró ligeramente tembloroso…en su interior sintió como el enhiesto miembro palpitaba…lo que le indicó que en cualquier momento su intimidad sería inundada.
.              ..”Quiero que me hagas lo que quieras…”musitó ya atrevida  a la vez que seguía ella misma reculeandose con un sensual movimiento de sus caderas y “quiero que esto ya se repita” si ya me tuviste, quiero que sea completo, ser tuya y tu mío, maravillándose a sí misma de haber pronunciado esas palabras.
                Don José se sintió en el cielo, queriendo quedar bien con ella, fue amable: Si querida, lo que tú quieras, chula, guapa, maja, mi cielo…pídeme lo que quieras…ahora tú pide como quieres que te siga haciendo mujer…mi putita…
                Siguiendo el jueguito, Erika, melosa: Recuerdas la primera vez, perrito….gustándole el hecho de estarse diciendo palabritas soeces…Pues esta perrita quiera que te la culees así, para lo cual se paró y cachondamente fue a ponerse al borde de la cama en sus cuatro patas y ponerle el nalgatorio para movérselo coquetamente y decirle: Ven putititooo, o que ¿no puedes coger como hombre? Ya retándolo.
Continuará
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