Sin título

Las palabras y el empalme continuaban, las cuatro se veían y se escuchaban. Las cuatro beldades, Erika, Cristina, Gabriela y Evelyn  se envidiaban como buenas féminas, competían, gozaban y se dejaban dar con todo, moviéndose frenéticamente al movimiento de sus enculadores. Ellos igual, se veían, competían, se sonreían, se extasiaban al verse y seguían a plenitud.

La música electrónica interminable, repetible, contagiosa, rítmica se mezclaba con los gemidos, palabras entrecortadas, sudores, sonidos corporales, los glup, glup, plac, plac, hacían una esplendorosa sinfonía que no daba para acabar.

En el mundo exterior, Esteban contactaba, negociaba, movía los hilos para dar con el paradero de su patrona. Ya contaba con retrato hablado de los sujetos. Los había visto con claridad a pesar del intercambio de balazos. Los cuatro prácticamente estaban a punto de ser ubicados. En las grandes esferas del poder en México todo se puede resolver de un plomazo. Desafortunados los que no cuentan con dinero y caen en garras de algún conflicto legal porque lo más probable es que se los lleve la tía de las muchachas, no en este caso. Por eso mismo, activo la alarma verde para hacer público el suceso, ya que la orden de muy arriba llego para que esto se aproveche como un acto mediático de que el nuevo gobierno estaba listo para combatir la inseguridad y la impunidad del crimen organizado. Estaban seguros de poderla hacer. No había antecedentes de esos cuatro sujetos, por lo que se trataba de inexpertos que estaban en su primer caso.

Carlos y su familia estaban en un shock tremendo, la muerte inesperada y rara del jerarca y ahora esto. La autopsia revelo un paro cardíaco fulminante, pero lo extraño es que si fuera manejando hubiera chocado, tal vez se estaciono al sentir dolor y ahí quedo, fue la explicación a la que llegaron los especialistas. Claro que encontraron restos de viagra, pero eso por discreción ya no se le comento a la familia, sabedores del prestigio que se cargaba el extinto empresario.

Por otro lado, Pablo y Cesar, los atemorizados esposos de Cristina y Gabriela estaban a punto de conseguir el dinero.

Armando, el supuesto amigo fiel de Cesar ayudo, pero sin mencionar que sabía quiénes eran los secuestradores. Claro que ubico a Felipe y a Cipriano en la balacera inicial, sabía que era una venganza contra su Cristina, la hermana de esta, Gabriela y contra Erika Garza de Treviño, por lo de los otros días en él Zanzíbar. No identifico a Ricardo, aunque se le hizo conocido, ni conocía a Pedro.

Por ello de manera anónima en un principio, activo a Esteban cuando por los medios y las redes sociales se pedía ayuda. Cuando supo que había una recompensa, urdió todo un rollo para describir a esos dos tipos sin comprometerse, lo cual ayudo muchísimo, ya que con lo que Esteban había captado lograron concretar aún más las pesquisas.

Con esa ayuda, para Esteban fue muy sencillo rastrear que el lugar probable donde estuviera Erika secuestrada era el Bar Zanzíbar, también descubrió que era propiedad del difunto José Treviño. Pinche viejo, tenía sus movidas perronas, ya que supo que también era dueño del afamado Le Barón, el mejor putero de lujo para la clase alta y extranjeros adinerados de todo México, incluyendo incluso los del DF y de Guadalajara. No tuvo tiempo de avisar, solo vio que la heredera de esos dos negocios era Erika.

Precisamente en el DF, la transexual escort Natalia se enteraba de que su amiga había sido secuestrada y de la muerte del suegro; así como el sacerdote Iñigo Cantú de la Garza y el negro Luis en el pueblito cercano a Veracruz. Incluso el amigo albañil de Pedo y de Felipe, el verdadero albañil, el chaparrito Chido también vio por la Televisión toda la nota. Simplemente era la noticia del momento.

Tío Alberto, descansaba, el golpe recibido si le causo un leve daño que requería dada su condición física, de reposo. Explico que se había accidentado en su casa. Lo raro, es que no lograba tener erección alguna. El fuerte golpe fue en esa zona. En tres días lo revisaría un especialista. No estaba preocupado, ya que pensaba que era algo temporal, lejos estaba de imaginar que este resultado era parte de las consecuencias de todo este tinglado de encuentros. El destino estaba por jugarle un cambio drástico en su manera de ver, sentir, escuchar y vivenciar en general uno de sus gustos preferidos: el sexo.

Esteban solo solicito el apoyo pequeño de unas escoltas especializadas directamente de la Guardia Presidencial, ya rodeaba el Bar. Todo se veía oscuro. De alguna manera, él se lanzaba como punta, arriesgando su pellejo, ya que algo en el fondo le indicaba que así debía hacerlo.

Ya era cerca de la madrugada, cuando Esteban con aparatos especializados y en uno de los techos del lugar, ya que contaba con desniveles, pudo apreciar y escuchar lo que adentro acontecía, estaba solo, no le sorprendió en lo más mínimo que estos tipos estuvieran copulando con esas cuatro hermosas damas. Es muy típico que los secuestradores se metan con sus víctimas, tampoco le causó asombro alguno, que estas mujeres evidentemente estaban cooperando y gozando de lo lindo con la bestial copula que les estaban poniendo.

Adentro, el concierto de gemidos y sollozos era de una gloriosa opera celestial orgásmica, cada una de las cuatro ya había sido cambiada de posición para seguir siendo empalada y ya habían alcanzado para este momento un primer, liberador y catártico orgasmo…las cuatro se seguían observando, en sus miradas había un tácito reconocimiento al hecho de que estaban gozando, pero que no tenían de otra para ello. Las cuatro en el fondo estaban gozando como cerdas, un punto más que compartir entre estas beldades. No sería la primera, ni la última vez que el destino las juntaría. Incluso pudiera ser que en el futuro otras hembras vivieran experiencias juntas o por separado. Nadie sabe lo veleidoso que el infortunio puede ser.

Ricardo y Felipe conocían su negocio. El primero, puso atención y solo movió la cabeza para seguir empujando su virilidad hacia Erika, sabía que eran los últimos empellones, arrimones y metidas de su verga que le daría en esta ocasión. Le estaba gustando tanto, que se prometió a si mismo ver cómo le haría para volverlo a hacer y más que sentía como ese mujerón se rendía ante su genio y destreza en las artes del colchón. Ya había probado y quería más y también quería con las otras mujeres que veía eran igual de buenas y calenturientas que su pareja copulatoria actual, pero al parecer ya todo se estaba desmoronando. Con la mirada le indico a Felipe que pusiera atención al techo.

Felipe se avispo y con un gesto de enfado, ya que tenía las mismas intenciones y ganas que el otro y que si les hubiéramos preguntado a los otros dos, hubieran contestado: si queremos seguir cogiendo, cogiendo y cogiendo con estas hembras, con cada una de ellas. Lo que pasa es que Felipe tenía un control especial en sus manos que activaba cuando alguien se acercaba al Bar, pudo ver que ya estaban rodeados y que en el techo había un sujeto.

Ricardo de pronto en una voz clara les indico a todos: Camaradas, a la voz de ya al redil. No eran tontos, ya se habían puesto de acuerdo de que en caso de alarma, tendrían que correr hacia un túnel especial que el viejo Don José fabrico para la ocasión de huir y que les costaría trabajo encontrar a los que entraran a rescatar, descubrirlo. Para cuando eso sucediera, ellos ya estarían lejos de ahí, ya que incluso el túnel contaba con un pequeño tren que los sacaría de ahí por un buen tramo y luego patas para que las quiero. El túnel llegaba a uno de los costados del Río Santa Catarina, en una zona que antaño tuvo campos deportivos y que ahora ya estaba despoblado, producto de las avenidas de agua que se acumulaban y que ponían en riesgo futuro, el tener asentamientos humanos en dicho lecho. Los cuatro eufóricos aun por probar tan exquisito manjar femenino, solo se lamentaban de no llevarse dinero alguno y de tener que huir ya de la ciudad.

Las cuatro mujeres se sorprendieron, pero en el fondo descansaron de que los tipos extorsionadores se salieran corriendo así como estaban todos en pelotas hacia uno de los extremos de dicho recinto…solo alcanzaron a escuchar como Ricardo les gritaba:

Mijas, en la mesa de la oficina está toda la evidencia, les juro que ya no las buscamos más, ay que muera todo, chao preciosas, lastima del palo, estábamos muy bien…

Esteban escucho todo, por lo que ya entraba por un boquete que provoco con una granada exprofeso y activo la alarma para que entraran los guardias.

Como suele pasar en estos menesteres y al mejor modo del Gobierno Mexicano, uno de los jóvenes de la milicia, supuestos guardias especializados se puso muy nervioso cuando con las luces infrarrojas que por cierto no eran necesarias ya que había suficiente luz visualizo en todo su esplendor a cuatro bellas mujeres que se cubrían con minúsculas prendas y que todas juntas se abrazaban y lloraban. El muy pendejo en su susto acciono su letal arma hacia donde escucho ruido que no era otro que Esteban que solo alcanzo a lanzar una última mirada de su vida que se cortaba tontamente a Erika.

Las mujeres se pusieron a gritar y llorar como histéricas ya sin preocuparse de que los militares las vieran prácticamente encueradas.

Esteban murió de inmediato de un trallazo de balas que le atravesó pecho y cara. Una vez más, él había actuado bien, pero los que lo rodearon y que en teoría debieron ayudarlo en una muy fácil operación de rescate, provocaban no la primera ni la única muerte de todo este evento. Por cierto evento muy cotidiano en el accionar y vivir diario del país. Ya sea en el Norte, Centro o Sur, la población ignora todos los errores y sinsabores que se dan en los secuestros, en los supuestos enfrentamientos entre capos del narcotráfico, entre militares y crimen organizado, en fin solo un corolario más a tanta impunidad y corrupción. Ciertamente cada semana se medio sabe de algún suceso, lo único cierto es que en el actual gobierno han liberado al hermano del expresidente Salinas de Gortari, el afamado hermano incómodo, a la secuestradora francesa y en estos días que corren al capo Caro Quintero y más tarde a su principal lugarteniente, un tal Chucky que vive en la Comarca Lagunera, ambos ya se encuentra prófugos de la justicia….solo en este bendito lugar pueden suceder esta clase de pendejadas. Fácilmente, cualquier Director de Cine o de TV podría realizar esta historia, o como para una serie similar a Capadocia.

Solo separado por unos minutos, caía muerto por un robo a mano armada, el amante de Cristina, así es amigos, Armando que ufano había cobrado la recompensa, sin saber, en su ingenuidad, que dentro del mismo gobierno hay bueyes que pasan el pitazo a los ladrones cuando alguien cobra, ya que buscan tajada. Un simple burócrata, pero corrupto hasta las cachas paso el anuncio de que había un buen candidato para jalarse una lana. Un novato ladrón y un Armando que se negó en la calle a pocos metros de llegar a su auto, provocaron otra tonta y estúpida muerte. Al parecer la  justicia y el orden que a veces la vida acomete, estaba poniendo a cada quien en su lugar. Bien se dice que hay un Dios que todo lo ve y que tarde que temprano todos pagan en esta misma vida.

Pero como se mencionó anteriormente en el “Infierno compartido”, estaba a punto el universo de juntar diversos egos, intereses, objetivos y anhelos en donde el posible agasajo de sexo y dinero, sería trastocado quizás por uno de sangre y muerte. Otra vez la mano invisible de Dios todo poderoso colocaría a cada quien en su lugar, en su justo contexto, en una lógica en donde ni todo es bueno, ni todo es malo, sino todo lo contrario. Un amasijo de encuentros, de vanidades en donde este tránsito por la vida a veces es de lo más paradójico, pero que al final de cuentas transcurre normal.

Las mujeres fueron protegidas de inmediato por cobertores, el Jefe del Comando sabía que  la habían cajeteado y gacho, así que activo un código para que sus superiores controlarán a los medios masivos de comunicación, es decir, Televisa y TV Azteca, así como radio, prensa y revista especializada. Ellos detonaran un especializado comunicado, en donde el público en general nunca sabría la verdad, sino al contrario pusieron como auténticos héroes a este grupo de pendejos que cobraron sin ton ni son una vida.

De inmediato les metieron calmantes a las atribuladas beldades, que solo atinaron a medio saludarse y reconfortarse, sin saber que esta no sería la primera ni la única vez que en sus vidas se relacionarían. En un futuro, tal vez, sus mismas inquietudes y necesidades las volverían a reunir. Por el momento estaban sanas y salvas, pero impactadas por haber sido participes de un secuestro y de una orgía en toda la extensión de la palabra.

Ese secreto, de manera callada, intuían nunca divulgarían esta experiencia a nadie, se habían probado una a la otra, les gusto y se vieron tal y como Dios las trajo al mundo, realizando el acto sexual con cuatro hombres que las supieron llevar hasta el éxtasis. Cada una de ellas, tendría un largo recorrido por los senderos misteriosos y sacros del placer de la carne, su aprendizaje y sus decisiones en relación a la ley del deseo, al arte del kamasutra continuaría, son jóvenes e incluso en su edad madura, cuando la mujer es sabia y no le importa tanto el convencionalismo, volverán a empezar desde cero para tener un interminable camino de lujuria y goce.

No podían, ni debían ser solo mujeres de una opción varonil, su hermosura y su furia pasional no podían ser privativos de una línea aburrida, tediosa, lineal con una sola persona. Los maridos de las casadas no cuentan, la otra, la más joven, incluso tiene más trayectoria que conocer.

El Jefe Militar sabedor de su error; al ser el responsable de su equipo, resguardo todos los sobres, fotos, CD, que alcanzó a ver en un recipiente especial, sellándolo muy bien  y asegurándoselo a la Sra. Erika Garza, reconocía que ya no le permitirían otro fallo de magnitud tal. Su trabajo corría peligro desde ya. Tenía que quedar bien con esa mujer al menos.

Erika solo les comento a las otras, pierdan cuidado, yo lo guardo y lo destruyo. Aquí no pasó nada. Por fin nos liberamos de esos tipos.

Mientras tanto, los cuatro hombres: el detective Ricardo, Felipe, Pedro y Cipriano corrían por el túnel hacia su supuesta salvación, sin saber que el destino les tendría deparada una jugarreta cruel y paradójica.

En ese momento, un humilde albañil en la soledad de su pobre casa, donde solo vivía con su pequeña hermana y su anciana madre, observaba el revuelo que las televisoras hacían con el heroico y magnifico rescate de cuatro hermosas mujeres en su ciudad Monterrey. Una de esas mujeres era muy famosa, él por su parte, nunca había sabido de ella. Era ajeno a las personas afamadas de su ciudad, salvo los jugadores de su querido Tigres, tales como el corajudo DT Tuca Ferreti, Lucas Lobos, Damián Alvarez, Tito Villa, etc. Ese albañil no era otro, que el tal Chido, compañero de trabajo de Pedro. Por las afiliaciones que daban, concluyo que dos de ellas eran muy parecidas a la del oficial de seguridad Felipe y a la de su compañero Pedro, ¿sería que estaban involucrados? Estuvo a punto de llamar por celular a su compinche Pedro, pero desistió, no quería meterse en problemas. Chido pasaba por un pobre buey, cosa que para nada era cierta, pero le gustaba navegar con bandera de pendejo, para que con su ladina actitud sacar partido de su extrema pobreza y de su ignorancia de otro tipo de trabajo más remunerador. Eso sí, no quería saber nada de lo ilegal y del crimen, porque sabía que ello le llevaría a la tumba más temprano que tarde y él apreciaba mucho la vida.

Los cuatro fallidos secuestradores corrían como desaforados una vez que el trenecito si los movió como unos 3 km., caminaban por momentos, el recorrido era como de 5 km. Con subidas y bajadas, pero tenían que salir de inmediato por si se descubría el túnel, aunque era muy difícil ya que era una perfecta obra de arquitectura y muy bien oculta.

Ya solo quedaba una sección en donde tenían que subir unas larguísimas escaleras por un estrecho túnel. Cuando apenas llevaban unos cuantos escalones, vieron que se activó una especie de trampa, dejándolos ya aislados de los anteriores espacios, es decir solo quedaba el túnel, se carcajearon como demonios, ya que la libertad estaba cerca, era un tiempo valioso para salir por patas de la ciudad.

Cuando llegaron a la parte superior, vieron que no podían abrir, la tapadera estaba como trabada, muy dura, por más fuerza que aplicaron no se abría. Si podían escuchar a lo lejos carros, y de pronto una fuerte lluvia se desato. En este verano ardiente, las lluvias inesperadas en la ciudad por lo frecuentes y por lo fuertes eran un hecho inédito para el clima de extremo calor. De pronto con cierto terror vieron que de unos agujeros de la pared empezaba a salir mucha agua. Solo pasarían unos minutos más para que el túnel se llenara.

No teniendo de otra, tuvieron que pedir ayuda. El elegido fue el tal Chido, ya que era un trabajador hábil con sus manos y él vería como sacarlos de ahí. Solo que el factor tiempo jugaba contra ellos. Ya el agua estaba llegando a la mitad del túnel. Su camarada de trabajo tendría que llegar de “balazo” literalmente.

Para cuando Chido llego, era demasiado tarde, como las ratas viles que eran los cuatro perecieron ahogados en el agua. A Chido le llamó la atención que los cuatro estuvieran ahí. Así que taimado como era, solo les robo todas sus pertenencias, logrando juntar un buen billete, sobre todo de otro de los sujetos que no conocía y para no comprometerse, volvió a tapar el túnel y salió como llego del lugar, con discreción y en silencio.

 Los días siguientes ato cabos más cabos. En la televisión dieron cuenta de 3 de los 4 secuestradores. Dos de ellos eran Pedro y Felipe. En el hospital con el incesante trabajo que había, nadie se percató de que había vaciado los lockers del guardia de seguridad Felipe y de su compañero Pedro. El único que no mencionaron, dado que tenía muy bien disfrazada su identidad era precisamente del sujeto cuya cartera tenía su dirección y del cual obtuvo más dinero. Como pasatiempo para su solitaria vida empezó a ir al departamento de dicho sujeto. Era un departamento aislado, casi sin vecinos. En ella se daba la gran vida con todos los aparatos que el difunto tenía. Encontró mucho más dinero, alhajas. Su primer pensamiento fue pasarse a vivir allí. Encontró las escrituras de la propiedad. No sería complicado pasarlas a su nombre. Había referencias a la madre del sujeto, pero no se atrevió a nada con ella, cuando escuchaba que los mensajes que le enviaba por el teléfono eran en el sentido de que se comunicara con ella en cuanto pudiera, que no extrañaba de que no le hablara, por lo visto no se mantenía en contacto frecuente con ella. Vería como solucionar eso, mientras tanto se daba la gran vida, ya no tenía que gastar en buena televisión y confort. Gozaría mientras pudiera. Al revisar las pertenencias de los otros, se maravilló de lo que encontró: Evidencias fotográficas muy evidentes y hasta videos pequeños en los celulares de los otros tipos…en todos ellos estaban las mujeres secuestradas. Con razón las habían secuestrado, había evidencia suficiente para “chantajearlas”…de inmediato su lujuria se desato…solía desahogar su soledad con prostitutas de poca monta, de esas que cobran muy poco, ya que su camino ha sido muy recorrido. Una vez el demonio se apodero de otro sujeto. Las fotos y el video eran más evidentes en el celular de su compinche en donde aparecía la rica Erika Garza de Treviño, ya que el sujeto con que estaba era nada menos que el extinto suegro…al ver la fecha de dicha información saco aún más deducciones, simplemente se estaba sacando la lotería….iría de a poco, su plan ya se estaba maquinando en su calenturiento cerebro. Aún más se acrecentaba porque en periódicos, revistas y en la TV dicha mujer salía a cada rato con lo del secuestro y su rescate…era una hembra deliciosa. Tenía la lámpara de Aladino con él y sería cosa de frotarla despacito para lograr sus propósitos. Pensaba y repensaba como le haría sin correr riesgo alguno y no involucrar a nadie más, quería todo el pastel para él solito.

Por otro lado, los días siguientes fueron atribulados para Erika, los actos por la muerte de su suegro continuaban. Su marido, supo, no es un tonto por completo, que su mujer había sido violentada sexualmente. No fue necesario que hubiera palabras de por medio entre ellos, simplemente lo intuyo, ese hecho lo único que logro fue que su distanciamiento en la cama ya fuera total. El pobre Carlos estaba como sonámbulo, sin saber que era el inicio de un sinuoso camino por descubrir y por encontrar de otra manera los placeres de la carne que siempre le fueron negados o extraños a su persona.

Mientras Erika agotaba su mente y su cuerpo en entrevistas, sesiones con la Televisión, Radio, prensa que le hacían olvidar su necesidad de varón. Estaba como en un letargo y al hacerla pasar como una heroína que no le había sucedido nada era muy bueno para su imagen pública, no así para su privacidad en donde estaba sufriendo de todo a todo. Muchas muertes, mucho dolor, mucho y a la vez poco sexo en su ser. Esa poderosa droga le estaba haciendo falta. No había modo alguno de conseguirla.

Sus sentimientos se acrecentaban y bajaban de acuerdo a su humor y su renacida urgencia sexual. Una vez más se confesó con el juvenil sacerdote Iñigo, estando ahora de por medio la privacidad del confesionario, pero pudo percibir el evidente nerviosismo del ministro religioso. Las consejas de este, todo un lugar común, no le resolvieron nada. Natalia su amiga escort del DF estaba de gira internacional por algunos países del cono sur, estaría lejos cerca de dos a tres meses. Supo que el negro Luis se había tenido que ir a Estados Unidos de “mojado” para subsistir. Su ex esposa, la hermana del difunto Roger  e hija continuaban con ella como personal del servicio. Las semanas ya habían transcurrido, ciertamente de su último encuentro sexual ya ni se acordaba, le parecía tan lejano. Como siempre sus múltiples ocupaciones medio le mitigaban esto, pero había tenido que estar tomando un tratamiento natural para poder dormir, pero más que nada ocultar el encendimiento prácticamente diario que su cuerpo le exigía.

En eso estaba, cuando se acrecentó aún más su actual estado como de depresión y tristeza, viendo un programa de noticieros, cuando se dio el reporte de que en una coladera cercana al Río Santa Catarina habían encontrado cuatro cuerpos ya muy descompuestos. Como en las 48 horas que ya habían transcurrido nadie había reclamado, se les dio por unos muertos más del crimen organizado. A ella como que le dio una corazonada de que eran los sujetos del secuestro. Por las señas claro que eran. Le marco de inmediato a Cristina, a quien no había querido contactar. La conversación le confirmo que también ella intuía que eran esos sujetos. Al menos se sintió reconfortada por un momento.

El reportaje continuo moralizando acerca de la muerte constante de jóvenes a manos y por el hampa, teniendo de telón de fondo la  célebre canción del famoso hombre de negro de USA Johnny Cash:

You can run on for a long time Se puede correr por un largo tiempo 

Run on for a long time Correr por un largo tiempo 

Run on for a long time Correr por un largo tiempo 

Sooner or later God’ll cut you down Tarde o temprano, Dios te hará caer

Sooner or later God’ll cut you down Tarde o temprano, Dios te hará caer

La grave voz del ya muerto Cash le recordó la voz del último hombre que se la estuvo copulando en dos posiciones delante de las otras mujeres y del otro secuestrador que en la primer casa también le estuvo poniendo sus buenos repellones. Se estremeció al recordar que físicamente se les entrego por completo y que gozo como descastada.

Ese chaparro chistoso, el tal Richard y el otro panzón que rápidamente la supieron llevar al igual que sus otros hombres a fuertes cúspides de placer carnal: su marido no cuenta, Roger en muy pocas ocasiones; Rodrigo, Luis, la misma Natalia, su difunto suegro y estos dos una sola vez cada uno. Los dos últimos sin poder terminar el acto, por lo cual estaba como desesperada. En el mullido y lujoso colchón de su amplia cama empezó a remembrar cada momento y sin proponérselo se empezó a meter dedo en su rajada de una manera primero pausada para pasar rápidamente a un frenético movimiento.

 

Go tell that long tongue liar Ve a decirle al que miente lengua larga 

Go and tell that midnight rider Ve y dile a ese jinete de medianoche 

Tell the rambler, the gambler, the back biter Dígale al excursionista, al jugador, al que muerde de nuevo 

Tell ‘em that God’s gonna cut ‘em down Dile que Dios lo hará caer

Tell ‘em that God’s gonna cut ‘em down Dile que Dios lo hará caer

Ya la masturbada era plena, sin reparos, su calentura era tal que empezó a gemir cachondamente incluyendo un largo y sensual murmullo: diiiiooooooooosssssssssssssssss.

Afuera de la recamara, sigiloso, su marido sudaba copiosamente, llevaba buen rato observando como su esposa como que reflexionaba mucho el reportaje que daban en la TV y luego esto….dioosss nunca había mirado a su esposa de esa manera, simplemente era una diosa blanca enorme, se veía majestuosa en la cama, solo con un baby doll y sin ropa alguna  debajo, arremetiendo con sus dedos en su intimidad, su mirada era pérdida, con los ojos entrecerrados y los labios entreabiertos gimiendo como una desposeída, se agitaba y se arremolinaba en la cama. Sin saber cómo, ni por que el flemático Carlos sintió una dureza extrema en su pene. Algo le indico que debía seguir cuidando de que nadie llegará a interrumpir el al parecer éxtasis que estaba experimentado Erika. Cuidaría de que no fueran a llegar los hijos, era una simple excusa para ver.

Well my goodness gracious let me tell you the news Bueno, mi bondad graciosa déjenme decirles la noticia 

My head’s been wet with the midnight dew Mi cabeza ha sido mojado con el rocío de la medianoche 

I’ve been down on bended knee talkin’ to the man from Galilee He estado  doblando la rodilla hablando con el hombre de Galilea 

He spoke to me in the voice so sweet Me habló con esa voz tan dulce 

I thought I heard the shuffle of the angel’s feet Me pareció escuchar el arrastrar de los pies del ángel 

He called my name and my heart stood still Me llamó por mi nombre y mi corazón se detuvo 

When he said, “John go do My will!” Cuando dijo: “John va hacer mi voluntad!” 

La ronca voz del gran Cash, los gemidos y movimientos de la enfebrecida hembra parecían ir coordinados como con una mano invisible, de pronto Erika se despojó de plano de toda su breve y poquísima ropa, para estrujarse los senos, pellizcárselos, incluso pasar sus dedos entre su rubia cabellera que lucía toda desparramada sobre los almohadones. A Carlos se le salían los ojos, siempre había intentado hacer el amor como si estuviera pidiendo permiso de algo, o como si fuera algo difícil o complicado por hacer, como no queriendo molestar a su amada esposa. Era un hecho que a su manera la amaba. No se bañaban juntos, trataba de no verla desnuda, su pudor y costumbres tan arraigadas por su madre, le impidieron en sus tantos años de convivencia verse tal cual son…el sudoroso cuerpo de ella brillaba en la tenue iluminosidad de la amplia alcoba. Dos estrofas de la memorable canción de redención se repitieron, al mismo tiempo que sin saberlo Carlos acariciaba su duro pero pequeñito miembro por encima de su lujoso pantalón de fina seda.

 

Well you may throw your rock and hide your hand Así que usted puede lanzar su piedra y esconder la mano 

Workin’ in the dark against your fellow man Trabajando en la oscuridad contra tu prójimo 

But as sure as God made black and white Pero tan cierto como que Dios hizo el blanco y negro 

What’s done in the dark will be brought to the light Lo que está abajo en la oscuridad, será llevado a la luz 

 

Erika ya agitaba de un lado a otro su carita, el inminente y liberador orgasmo llego por fin, exhalando un fuerte gemido: diooosossssssssssssssssssssss, como que se desvaneció después de haberse revuelto en la cama como si realmente estuviera poseída….Carlos estaba sudando, nunca había visto tal acto en su vida, ni por asomo y lo raro es que quería saber más y no entendía como estaba deseoso de tocar a su mujer.

Simulando que llegaba, Carlos le dio tiempo a reponerse para lo cual: Queriddaaaa….yaaa lleguueeee

Erika solo alcanzo a ponerse el baby doll y una bata para recostarse y simular como si hubiera terminado de bañarse.

Los dos se miraron, se conocían muy bien, Erika creyó ver deseo en los ojos de Carlos, esa mirada que le vio  a sus otros hombres, así que atrevida fue ella la que lo atrajo para besarlo con pasión. Su sorpresa fue tal, ya que el marido le respondió sin emitir reclamo alguno, inclusive fue a más para que con sus pequeñas manos le empezará a acariciar torpemente la espalda y el comienzo de sus nalgas. Ella felina, riendo como tontuela, se levantó para cadenciosamente ir a cerrar la puerta ya desnuda toda.

Carlos enfebrecido se desvistió para mostrarle a su mujer su fuerte virilidad. Erika llegando le toco el miembro sorprendiéndose, nunca lo había sentido tan durito.

Sin más preámbulo, ella se le monto a horcajadas emitiendo un gemido de placer al sentir la dureza de la virilidad de su esposo…hummmmmmmmmmmm, assiiisssssssssiii pappppppitotooooo quuueee fuueueertttteee

Ella vislumbraba un atisbo de que todo podría cambiar, en ese momento, no podía saber cuánto sería…como odalisca se empezó a dar sus sentones y arremolinarse arriba de su marido, solo llevaba como tres o cuatro arremetidas cuando escucho a su Carlos: ayyaaaaaaaaaaayyyyyyayaaaa y sentir como lo durito ya no lo sentía y si una blandenge tripita. Su marido en su placer, se había venido ya….

Erika comprensiva, pero un tanto desilusionada solo atino a elevarle la autoestima pensando que más adelante podría mejorar: Graaciaass queriiidooo muchasss graciasssss, teee neceisiiitoo tanto

Después platicaron como los buenos amigos que eran, pero a Erika le quedo la sensación de que estaba hablando con alguien similar a un hermano y no un esposo.

En los días subsecuentes descubrió algo maravillada, su marido se excitaba en cuanto más atrevida fuera ella con su vestimenta y su forma de ser. Incluso sus devaneos y coqueteos con Tío Alberto lo prendían y más porque vio que ahora ella no surtía efecto en su Tío político que incluso buscaba alejarse de ella lo más posible. Eso le pico el orgullo y cuanta reunión había, lo provocaba para ver como su marido se prendía. Sin embargo los coitos eran breves, aunque más frecuentes, pero ciento por ciento insatisfactorios, el colmo fue cuando ella le dio un tratamiento de masaje por todo el cuerpo y ver que antes de la penetración ya se había venido.

Claro que Carlos si estaba gozando, la descarga más frecuente de su cimiente le tenía de buenas y contento porque su esposa había vuelto a la normalidad. En lo interior, Carlos se hacía mil conjeturas de que había pasado en el secuestro ya que ahora todo era diferente. Se sentía el gran semental, ignorando que sufría de eyaculación precoz y que era un potencial voyeur.

A Erika es como si le hubieran dado unas aspirinas para una fuerte jaqueca, todo esto le enervaba y tenía que hacer grandes esfuerzos por controlar su inminente mal humor. De plano con sus amigas ya no se frecuentaba. Su energía la canalizaba asistiendo a un nuevo gimnasio en donde su deporte favorito era provocar a los hombres. Pero eran muchos gays y más bien provocaba envidia, ya que esos sujetos en el fondo querían ser como ella. Los pocos hombres que al parecer lo eran, no le resultaban para nada atractivos, a pesar de ser hombres que otras mujeres hubieran considerado. Le ponía a mil cuando su esposo la acompañaba, ahora convivían más tiempo juntos y observaba como se ponía mal cuando los otros hombres la miraban, tanto los gays como los verdaderos. Solo ese juego le entretenía y la tranquilizaba un tanto. Ya pensaba en buscarse un viaje a USA para ir a ver al negro Luis o de plano a veces le paso por la cabeza caliente el ir a los dormitorios del Tec a buscar a Rodrigo. Ya necesitaba caña y de la buena…ya habían pasado el verano, el otoño ya casi terminaba y se vendría el invierno y ella nada de nada. Su marido se conformaba al parecer con el estatus actual.

Un día soleado, su adrenalina se disparó a mil. Le llego un sobre amarillo a casa, como los que solía recibir en antaño cuando pensaba que su suegro la estaría chantajeando. Solo que el contenido era diametralmente distinto, eran fotos comprometedoras con su suegro. Alguien la estaba citando en un domicilio céntrico. Tan nerviosa se puso, que ahogo un grito de tremendo susto cuando  su atento y solicito marido, le hablo a la entrada de la recamara. Como pudo reacciono para ocultar el sobre a sus espaldas volteándose muy expectante. El nerviosismo no pasó desapercibido para el marido ni que ocultaba en la superficie del tocador el sobre.

Carlos ahora quería sorprender a su esposa en algún desliz erótico o de provocación hacia otros hombres. Era un juego que la inteligencia de ambos se estaba permitiendo jugar y con todo.

Al rato, Erika le comentó que iría al centro con su viejo guardaespaldas, que era el que tenía antes. Las cosas de inseguridad realmente ya se habían calmado mucho. Pero que la siguiera a discreción porque iría a ver a una vieja amiga que le pedía un gran favor. A Carlos le pareció de maravillas, ya que de pronto tuvo la intuición de que esto tenía que ver con ese misterioso sobre amarillo que su mujer había recibido. Por lo que incluso le comento: No te preocupes, adelántate. Solo le doy unas indicaciones y ya te escoltará.

Erika que estaba presa de muchos sentimientos encontrados y ante la presión de la información recibida, no razonaba nada bien, atinando solo a decir: Okey, me adelanto ya…es que es una urgencia.

La verdad es que Carlos quería saber a dónde iría su esposa, su adrenalina también estaba a mil, presentía algo fuerte. Carlos acompañaría al guardaespaldas solo comentándole que por seguridad se reuniría con ella en un lugar céntrico.

Erika no verifico que su guardaespaldas venía a prudente distancia pero con un acompañante. Tampoco verifico que dicho auto se estaciono a prudente distancia del de ella. Ni mucho menos que el acompañante se bajaba y la seguía a discreción. Simplemente su corazón palpitaba a mil. No sabía a qué se enfrentaba, muy a su pesar, en su ser más íntimo, deseaba ver al tal Richard, no había de otra, el desgraciado había sobrevivido y ahora la buscaba para consumar el pendiente que se les había quedado. Sus sienes palpitaban a mil, con fuerza, sus puños estaban rojizos de tan fuerte que se apretaba sus manos y su intimidad estaba fluyendo a chorros…estaba excitadísima, nerviosa, hecha un manojo de diversos sentimientos. Casi al punto del llanto. Vestía un ligero vestido a un poco más de la rodilla, pero cuando se sentaba se le subía a un poquito más arriba de la mitad de sus poderosos e imponentes muslos. Todo eso lo cavilo cuando venía manejando taciturna, sabiendo que una vez más sería presa del chantaje y que una vez más quizás caería en las garras del sexo, solo que ahora ahogaba sus ansías muy a su pesar…en el fondo quería.

EL domicilio estaba en una de las típicas callecitas cercanas al centro de Monterrey y que cosa curiosa es poco transitada tanto por autos como por personas por lo estrecho que es. Toco el timbre del lujoso departamento que en realidad parecía una pequeña casa en medio de altos edificios, separados incluso de estos por pasillos jardines a los lados. Un moreno chaparrito delgado le abrió, en silencio, con la mirada y ceremoniosamente le hizo pasar. Como en la casa de Roger había un pasillo jardinera para llegar a otra puerta, que era la principal. En su nerviosismo y que también percibió en el otro, no le pusieron llave a la primera puerta, solo la cerraron tal cual.

El lujo adentro era aún más. Música de boleros rancheros se escuchaba. Específicamente el célebre Rey del Bolero Ranchero Javier Solís entonaba una conocida canción:

Angustia de no tenerte aquí 

Tormento de no tener tu amor.. 

Angustia de no besarte más 

Nostalgia de no escuchar tu voz… 

Nunca podré olvidar 

Nuestras noches junto al mar 

El sujeto le hizo pasar a la sala, en silencio la invito a sentarse. Ninguno de los dos, vio que una sombra se proyectaba en uno de los ventanales. El sujeto vestía pantalón y camisa de vestir de marca. Sin embargo su expresión sencilla y humilde denotaba rareza en su personalidad. El canijo Chido se había comprado ropa nueva y otras tantas cosas más, incluyendo un carro nuevo. Simplemente el muerto del departamento tenía muchísima lana y alhajas en el lugar. Se estaba dando la gran vida. Simplemente se sentía como Alí Baba cuando encontró el tesoro de los cuarenta ladrones.

Señora Erika, soy Chido para los cuates. Mi nombre verdadero es Alfredo, pero todos me dicen Chido. Ya verá que seremos muy amigos, poniendo de plano su mano delgada en la rodilla de la atemorizada, callada y sorprendida mujer. Ella esperaba a Ricardo, no a este hombre.

Chido: Mire, señito…yo soy un humilde albañil, me encontré las fotos y un video que la comprometen para con su familia. Yo no quiero hacer daño a nadie. Toda esa información era de una persona que vivía aquí, que seguramente usted conocía, enseñándole la foto, él ya murió. Se ahogó junto con sus compinches. Lo único que  yo quiero es que me ayude a hacer los trámites para que esta humilde casa pase a ser parte de mi propiedad, a encontrar un buen trabajo ya de fijo y pues….no quiero más dinero, pero pues…. (en realidad el pobre hombre, no era un desgraciado, sino un simple mortal al que se le antojo comerse una diosa del amor, una beldad verdadera y luego a las otras). Sin embargo, y ante el pasmo de Erika y más de Carlos afuera que no podía escuchar ya que el hombre casi susurraba, pero si mirar ya como el citado le empezaba a acariciar las piernas sin que su mujer ofreciera resistencia alguna. Mire si me pasa algo a mí, todo esto saldrá a la luz pública. Le digo la pura verdad. Mi madre tiene instrucciones. Mi vida va en juego, yo no quiero problemas con nadie. Su estrategia era muy simple, era decir la verdad y jugársela. Creía conocer la mentalidad de esa rica mujer, la había estudiado mucho en estas largas y agónicas semanas que su mente trabajaba a mil imaginando las mil y una noches que pasaría con ella y con ellas, ya que iría a por todas con las otras mujeres también.

A Erika le resultaba hasta chistoso el tono del hombre, casi como pidiendo un favor, cuando tenía manera de fregársela con todo. Así mismo, veía como hacía esfuerzos por expresarse de la mejor manera.

Erika supo a donde iría el asunto, así que sin saber porque lo tomo de las manos para que dejara de moverlas pero sin quitárselas de sus piernas: ¿Qué Chido? ¿Qué más quieres?

Chido: Pues la verdad señito, es que con perdón de usted, pero es una mujer que nunca en mi vida podría tener, ni con todo el dinero del mundo, estoy como diría…la verdad es que yo….

Erika, sin saberlo empezó a acariciar las manos pequeñas del hombre y sin fijarse a empezar a subir y bajar las mismas a lo largo de sus muslos…y casi como en un llanto….preguntar ¿siiiiisssssii?

Chido al ver el nerviosismo de esa diosa del amor y la lujuria, tomando aire y ya con seguridad: Pues que quiero hacer lo mismo que hacía con su suegro, que en paz descanse…solo le pido que me dé chance, verá que la voy hacer feliz, soy un hombre solo y necesito mujer…

Erika aún en su nerviosismo se dio cuenta que el hombre decía la verdad, lo más probable es que era un pobre tipo que se encontró con los muertos y así pudo llegar a toda la información.

Pero Chido, te das cuenta que me quieres sobornar, eso no es de hombres…soltando ya las manos, pero dejando que el otro siguiera ya recorriendo de una manera ya no suave, si no firme las piernas.

Chido: Pero mujer, no ves que tú también quieres…sabes que eres una fiera en la cama, lo que tú necesitas es alguien que te haga mujer a cada rato y ese soy yo…Chido ya era presa del fervor y ya sus dedos rozaban la vagina de la mujer que ya desparramada sobre el sofá se dejaba hacer…no te quiero hacer daño, más que darte mi amor….es que estoy ya enamorado de ti…Chido estaba diciendo la verdad, ya se había enamorado de esa escultural hembra y más que la veía de todas formas y a cada hora.

Erika: Pero es que soy una mujer decente y casadaaaaa, esto es no es correcto…si quieres te puedo dar el dinero que quiera…ahhhhh no pudo evitar exhalar un suspiro y es que el otro ya le estaba dedeando sabrosamente su vaina.

Chido: Mira tú sabes que tu vida se puede ir al caño…así que es mejor que te lo pienses muy bien…quiero una respuesta mañana mismo…si accedes estaré aquí a las 3 de la tarde…quiero toda una tarde y ya luego iremos viendo…piénsalo muy bien, no quiero forzar nada, pero sabes que tengo razón…no es cuestión de dinero…es cuestión de coger y coger sabroso, que se ve te hace mucha falta…

Erika recobrando la compostura y es el que el sujeto de pronto dejo de manosearla, se veía sorprendida, el tipo hasta le estaba dando un plazo, no se cobraría ahí mismo, ese hecho la desconcertó por completo…además como diablos sabría que el trato amable la desmadejaba, más que el soez y grosero…estaba impactada…

Erika: Mañana vendré, pero piénsalo también tú…si accedo es por el chantaje vil que me haces no por otra cosa.

Chido: Así lo sabré y entiendo, no me gusta andar con rodeos, las cosas como son

Bueno Sr Chido, mañana vendré, pero no estés seguro que te saldrás con la tuya.

Carlos no escuchaba nada, solo veía que el tipo se manoseo a antojo a su mujer y que esta se dejó e incluso al ver las expresiones que hacía dedujo que le estaba gustando. Se sorprendió que ya ambos se paraban como para despedirse. En todo el acto, su pene estaba a reventar y una curiosidad malsana le llenaba la mente y el ser de intrigas…quería ver más. Sigilosamente se retiró de la casa y ya en el carro con el guardaespaldas solo vio pasar unos minutos más para ver a su mujer subirse a su carro.

En el resto de la tarde noche noto muy inquieta y nerviosa a su mujer, pero guardo prudente silencio.

Erika por la mañana fue a visitar al sacerdote Iñigo, una vez estaba siendo presa del deseo, de volverse a sentir mujer, ya había pasado bastante tiempo, los escarceos con su esposo, solo eran eso…meros entremeses que ni siquiera a ello llegaban. Las semanas y luego los tres meses desde que pasó todo la tenían en un tremendo trance de espera, en un compás de tiempo interminable.

El padre Iñigo estaba también agitado, lo que estaba a punto de proponerle a esa bella, pero demoniaca tentación lo pondría en contacto estrecho con ella, en una convivencia que sería continua y por varios días.

Ya había escuchado la confesión de sus infidelidades, aunque no del todo completas, ya que la mujer no se atrevió a decirle toda la verdad de su encuentro con su suegro, sin saber que el sacerdote estaba violentando sus deberes al no obligarle a que confesara del todo, ya que él sabía la verdad de ese tórrido encuentro en donde murió Don José Treviño, aunque esto último no lo asociaba con el infiel que le toco ver.

La propuesta para su pasmo fue aceptada por una jovial Erika que al fin encontraba el pretexto perfecto para irse por unos días del país, pero sobre todo de Monterrey y de su hogar…se trataba de un viaje por varios países de América del Sur, entre ellos Argentina, Colombia, Ecuador, Uruguay y otros para visitar Centros de Espiritualidad Católica en donde se harían labores de beneficiencia pero también retiros de índole sacra en donde podría purgar sus penas y pecados…aún le albergaba un gran sentimiento de culpa y de arrepentimiento, vamos la famosa cruda moral después de cometer algún sacrilegio. EL tiempo era como de tres meses, lo que restaba del año y un poco más. Sus hijos la podrían alcanzar en el último mes y además coincidía con un extenso viaje de negocios que su esposo haría a Europa…así que grata coincidencia del destino. Tal vez lo que necesitaba era refugiarse en su religión para ver si así podía expiar sus culpas y máxime de que estaba a punto de volver a caer…cosa que por supuesto no le menciono al casi risueño sacerdote que no ocultaba su dicha por llevar de acompañante en ese viaje a tan suculenta hembra, claro que irían otras mujeres y hombres, pero ya con esa compañía se relamía porque en el fondo él también quería traspasar un umbral desconocido aún y peligroso por lo que atisbaba, pero solo necesitaba de un “empujón” para probar de la manzana prohibida del paraíso perdido. Tal vez Marisa u otra vieja conocida la acompañarían también. También pudiera ser que se pudiera reunir en alguno de esos países con la escort Natalia, quería también aclarar lo del otro día con ella (él).

A Erika le llevo buena parte de la mañana todo esto del viaje con el Padre Iñigo, por lo que después de comer frugalmente, se tomó una siesta y sin  saber porque se dio un esmerado baño de espuma y un cuidadoso arreglo como si fuera a su primer cita…hasta temblaba cual niña sin su juguete preferido.

Un minúsculo conjunto íntimo negro coronado con un juego de liguero super sensual y medias exquisitas y un vestido entallado del mismo color que le llegaba a media pierna y unas altas zapatillas a tono junto con un maquillaje un poco más exagerado que lo normal, la hacían relucir como una autentica viuda, pero apetecible por donde se le quiera ver. El Pelo se lo recogió por completo, daba un aspecto muy interesante, muy seria, como una ejecutiva, pero muy sensual como una italiana de las películas porno de los 70 y 80´s.

Le extraño la presencia del marido a esa hora, y más cuando en boca de jarro le propuso: Querida, necesito de tu vigilante, ¿me lo prestas? Así podrás ir a donde tienes que ir, ya vez las cosas están muy calmadas ya en la ciudad…además de que ya sabes del trato que tenemos (se refería a un trato que el Gobierno de la Presidencia hizo para que su familia fuera intocable, de hecho con ello ya no eran tan necesarios los guardaespaldas). El hampa el cual que claro que claro que negocia con el gobierno sabía que esa familia ya era de las “protegidas”.

Carlos: ¿A dónde vas? ¿Por qué te pones de negro?

Erika: Ahh…es que voy a un “entierro”…es de una de las conocidas del secuestro…tengo que ayudar a esa gente de alguna manera. Se murió uno de los familiares de una de ellas…

Carlos: Ahhhhh okey, así podrás estar el tiempo que quieras con esa pobre gente

Erika: Si pobrecitos…es que dicen que están muy solos, que necesitan de apoyo moral, veré si puedo ayudarles…casi se sonroja ya que el sentido de sus palabras solo ella las entendía, sin saber que su esposo también urdió un plan para seguirla, estaba seguro de que iría al mismo lugar del otro día y también las medio entendía.

Estaban platicando muy quitados, sin percatarse de que el Tío Alberto que es bienvenido en cualquier de la casa los estaba escuchando, solo hasta que oyeron voltearon a ver al afable “gordito”

Tío Alberto: fiiiiuufuufufufuf estas hecha un cuero manita, así que vas a un “entierro” ¿si quieres te acompaño? Tal vez haga falta, digo por eso del apoyo moral…ya vez que soy muy bueno recogiendo y reconfortando almas en pena. Ahora si quiero ir contigo a ese entierro.

Erika: Milagro Tiiito, me habías rehuido, pero no tiiito es que es otro tipo de gente, de veras que no…bueno chao queridos me voy porque debo llegar…para lo cual beso a ambos hombres…no pudiendo evitar que su Tío Político le diera un abrazo más que fraternal.

El Tío se sorprendió cuando vio que su sobrino natural no teniendo el aplomo y flema de siempre con cualquier excusa lo evadió para salir disparo minutos después de que salió la rubia. Algo se olio el viejo ladino, que sonriendo y dándose su tiempo acciono uno de sus “aparatitos” y sonreír aún más cuando observo en la pequeña pantalla de su “buscador” que Carlos ya seguía a prudente distancia a su mujer y sin guardaespaldas de por medio, por lo cual con calma se dirigió a su vez a perseguirlos.

Tío Alberto perseguía a ambos, algo en su ser le indico que tenía que llegar casi junto a su sobrina antes de que Carlos llegará al sitio. Era un viejo muy mañoso. Se presentía algo grande.

Carlos nervioso manejaba como enajenado, sus sienes a punto de reventar, no se explicaba porque tenía el pene a punto de estallar

Erika manejaba a su vez nerviosa, jovial, a momentos se reía como loca, luego maldecía por el tráfico, ya quería llegar al lugar, muy a su pesar, sabía  lo que esperaba y ya lo quería: efectivamente asistiría a un “entierro” pero de verga, de masacuata, de carne sin hueso y ya su ser y su intimidad fluían como ríos de lava hirviendo, sus sienes también palpitaban. Estaba por llegar a una droga, aunque tenía miedo de que ese flaquito tipo realmente la pudiera satisfacer, pero ya quería probar, a diferencia de las veces anteriores, exceptuando su tórrido romance con Roger, en esta ocasión estaba plenamente consciente de lo que sucedería y ya ansiaba por experimentarlo.

La única vez con el joven Rodrigo, el negro Luis, la escort  Natalia, los dos secuestradores fueron ocasiones en donde el azar la puso en tal circunstancia, y aunque ahora era cierto igual, ella estaba sabedora de lo que pasaría.

Tío Alberto vio cuando Erika toco volteando sospechosamente hacia todos lados y con un sombrero grande negro y gafas de sol. También vio cuando un sujeto bajito y delgado en una ridícula bata le abrió paso y solo puso el seguro sin llave de la puerta principal. Este Chido era muy confianzudo. No había  nadie en la calle y estaba la puerta principal de resguardo.

Sigiloso a pesar de su gordura, tuvo que elegir entre tomar el pasillo izquierdo o el derecho que rodeaban la pequeña casita o departamento en medio de altos edificios. Por pura corazonada y esperando que su sobrino se fuera del otro lado, se introdujo y casi gritando de júbilo vio que al fondo existía un jardín que conectaba los pasillos. La recamara de al final tenía tres grandes ventanas. Por la de su pasillo o por la más larga que daba al exquisito jardín, apreciaba muy bien lo que la amplia recamara tenía. Por lo que se ve de su lado daba al baño y del otro lado daba como a una pequeña estancia o especie de vestidor closet. Pero desde cualquier ángulo se podía apreciar. Nadie estaba en la habitación. Seguramente Erika y el sujeto estaban en otra estancia. Por lo que a punto de desfallecer, su corazón latía a mil, coloco un pequeño banco y se introdujo como pudo en el baño, agradeciendo a los dioses que el cuarto fuera amplio y que tuviera una especie de closet en donde se escondió por si alguien entraba. Todas estas maniobras las realizaba con un cuidado y agilidad pasmosa a su condición, cuando se tuvo que agachar de plano y no gritar porque vio que su sobrino hacía exactamente lo mismo pero del otro extremo. Solo él sabía que en la casa estaban cuatro personas. Solo él sabía que su sobrino Carlos estaba presto a espiar a su mujer y que esta se encontraba sola en esa lujosa casa con un sujeto muy raro.

Por su parte Carlos podía ver y escuchar al igual e ignorando que su Tío Alberto también lo hacía lo que estaba sucediendo en la amplia estancia que funcionaba como recepción, sala, comedor y cocina, al usual estilo de las casa americanas.

Erika de pie escuchaba que ahora el tal Chido le decía: Pues bien Sra. Erika, ¿está dispuesta a cumplir el pacto de caballeros que hicimos? Sonaba muy ceremonioso y extraño, ver a un sujeto de color moreno fuerte, bajito, muy flaquito y vestido con ropas que le hacían ver como algo estrafalario. Tenía puesta una bata de hombre fina y unas sandalias, lo cual resaltaba su extrema delgadez. Tenía evidentes rasgos indígenas, el pelo peinado con bastante gel, negro por completo y muy corto, casi parado, si acaso unas pequeñas canas grises en las sienes…le calculo unos 40 años.

En la casa se escuchaba esa vieja estación de radio que toca canciones muy viejas tanto en inglés como en español, se escuchaba al gran  Sinatra entonando:

When they begin the beguine, it brings back the sound of music so tender,

Cuando ellos vuelven a empezar, me trae el sonido de la música tan tierna, 

It brings back a night of tropical splendor, it brings back a memory ever green.

Me trae una noche de esplendor tropical, que trae un recuerdo siempre verde. 

I’m with you once more under the stars, and down by the shore an orchestra’s playing

Yo estoy con ustedes una vez más, bajo las estrellas, y por la orilla de una orquesta tocando 

Even the palms seem to be swaying, when they begin the beguine.

Incluso las palmas de las manos parece ser oscilante, cuando ellos vuelven a empezar. 

To live it again is past all endeavor, except when that tune clutches my heart,

A vivir de nuevo ha pasado todo el esfuerzo, excepto cuando esa melodía agarra mi corazón,

Ese hecho le recordó su primera y auténtica vez en la casita tan añorada de su Roger, hasta sintió como se le mojaba aún más su ya empapada intimidad y todavía más cuando Chido sorpresivamente y con suavidad le quito su bolso para aventarlo con seguridad inusitada al sofá y tomarla con ambos manos de su juncal cintura y repegarsele para con desconocida y enfebrecida voz: Así es mujer, es volver a empezar, canto begin the beguine, le sorprendió que hablara en inglés perfecto…

Así es mujer, ya vez, tuve que vivir unos años de “mojado” en los Estados Jodidos de Norteamérica, jajjaa volvió a cantar begin the beguin, la llevaba bailando super repegada, de tal manera que sintió con claridad en sus muslos la virilidad del sujeto, ya que por la estatura no le llegaba a la ingle.

Solo atinaba a dejarse conducir y poner sus manitas como con miedo en los flacuchos hombres del sujeto, hasta le dio  miedo que lo podía romper si se lo proponía, rio de ese inusitado pensamiento. Es más si lo abrazaba hasta lo podría exprimir, una vez más rio muy nerviosa.

La pieza continuaba, aprecio que era un muy buen bailarín, pero casi se desmadeja y reacciono cuando el bajito le puso ambas manos en sus glúteos para amasarlos ya con descaro total: Noooo…Sr…Chiiiodoooo, de verrasss que noooo…soy casasddaaa, yayaa noooo Poorr favoorr noo hayyy otrraa formmma de arreglaarrr  esttoooo…porrrr faaavoorrrr

Entonces porque vienes vestida de esa manera, ehhh zorrittaa, si bien qué quieres güerita… ¿a qué no?

Nooo….por quuiiennen me tommaaa, pero dejando que el otro ya le acariciara desde los glúteos hasta la parte que le llegaba de espalda y que empezará a rozar con sus dedos sus senos.

Pues por lo que eres, una zorra muy especial, un cuerazo de mujer, un forro de lujo…hoy nadie te salva, serás mi mujer en todas las formas. Puedes gritar, pero nadie te escuchará ni te salvará.

Noooo, nooo creo que pueddassss, estasss muy, muyyyy flaaacocoooooo, fue lo único que atino a responder la nerviosa y quejumbrosa mujersota.

Jajjajaja, espérate a que realmente veas a mi flaco, separándose un poco de ella, se abrió la bata. Estaba completamente desnudo.  Las otras personas que estaban en ese infernal lugar, casi abren los ojos como platos, su pene parecía una extensión más, era largo y ancho, casi como la del negro Luis…hasta brincaba. Erika no lo había sentido así ya que le rozaba sus piernas, no su intimidad, solo pudo musitar:.Ahhhhhhhhh

Carlos y Tío Alberto tuvieron que taparse la boca ya que el sujeto parecía un monstruo, con ese tamaño de pene inusual para su cuerpecito.

No que no, güerita, ya vez que si te hare una hembra feliz, vendrás a buscarme…cosas del destino ahora se escuchaba al viejo dueto salido del grupo español Mocedades, Sergio y Estivaliz entonar su conocido éxito de “Búscame…

Búscame donde el sol 

donde se acabe el mar 

donde el amor 

se pueda regalar 

donde mi voz 

se escuche más y más. 

 

Solo tres palabras 

pues mi tren ha de partir 

tres palabras cortas 

pero tristes de decir 

adiós, te quiero.

Se te ve el deseo en tu carita de angel mustía, anda tócala, no muerde…mira y se la agito frente a ella…ella como autómata y ante el pasmo de sus familiares se la tomo con una de sus manos y la apretó a la vez que cerraba sus ojos susurrando: Noooo, diooosss no es vollveeer a empezar, no quiero buscar más problemas, noooo,  noooo, pero la empezó a acariciar, a sopesar, a calibrar, a medir e incluso como no la abarcaba toda , también puso su otra mano en la terrible macana de ese mexicanito de clase baja muy bajito y flaquito.

Ya estaba desfallecida, presa de sus propias esperas, de su prolongada sequía. Aunque no quería caer en el pecado, ella se estaba buscando esto, libre ya de culpa alguna, solo alcanzo toda roja de vergüenza…porrr favor Srr. Chiioododoo perro no me hagaga ya más daño, solo busca esto y ya…no quiero volver a empezar a tener más problemas, sollooo hoy yy yyaaaa, pleeasseeeeeee, estaba hasta temblando.

Chido la abrazo asustado de esa reacción y cual si fuera el padre de ella, la empezó a consolar con palabras tiernas, yaaa chatittaaa, si no hacemos mal a nadie, nadie se tiene que enterar, solos tu y yo…así que los demás que chinguen a su madre, si les gusta está bien y si no también, tu relájate que por mi edad tengo mucho aguante y esto te hará bien Erikita…anda güerita, aflójale, te va a gustar, si bien que te encanta, se ve que no te dan caña seguido, ya verás que te va a encantar, aflójate, anda, así…quedito, despacito y volvió a empezar a amasar las nalgotas de la mujer. Anda, ya vez flojita y cooperando y esto pasará, asiii….quediiiotoooo, aflojjaattteee

Ella un tanto más tranquilizada, solo alcanzo a preguntar con curiosidad innata de su naturaleza femenil: ¿Cuántos años tienes Chido?

Tengo 59 años bien vividos y trabajados, toda mi vida he trabajado fuerte al rayo del sol y no tengo vicios señito, estoy bien limpio y aunque flaco pero correoso, toca mis musculos, bien juertes…

Peroooooo,peroroooo nooo creeooo que  sepppassss

Tu tranquila reinita, no juzgues por las apariencias…ven tranquila mujer, se te ve muy necesitada de cariño, ven chiquita y se la llevó al sofá para sentársela en sus rodillas, anda sigue aflojando, coopera chatita…linda potrita, mi yegüita pelos de elote….vamossss, güerita, aflojateeee

Erika pensó que no la aguantaría, pero grande fue su sorpresa al ver que ese viejito ni se inmuto ante su peso…tal vez ella pesaba mucho más que él.

Estando así, el tipo se dio a besarle todo el cuello y amasar sus senos. Al ser sus manos pequeñas, la sensación para Erika era muy diferente a las manos que había sentido de sus otros hombres, era algo muy distinto, era ciertamente volver a empezar a sentir y experimentar.

Cual niña obediente se dejó hacer, pero sin dejar de murmurar: dioooss, noooo, noooo porquueeee

Tío Alberto estaba impactado, veía a su sobrina dejarse hacer y casi vencer por ese sujeto, pero más se impactaba cuando veía su sobrino consentir el acto pegado con sus ojos azules al acto, tal cual fuera un niño con su pantalla de videojuego. En su mente sentía que su pene estaba a punto de estallar, pero extrañado y ya un tanto molesto veía que en la realidad su miembro no reaccionaba.

Pensó que era normal, que más adelante al ver como ya el sujeto le bajaba el vestido a su sobrina se le pararía, más cuando vio que la despojo del minúsculo brasier, más cuando lo vio empezar a chupar como bebe recién nacido de esos pezones que ya erectos al máximo se veían majestuosos, más cuando vio que la rubia agitaba la cabeza de un lado a otro emitiendo fuertes y ya sin inhibición alguna gemidos de hembra en celo, más cuando la hizo parar para bajarle el vestido y ella obediente, coqueta levantaba una a una sus piernas para dejar salir ese vestido que fue arrojado al piso como muestra del mandato divino que vería del encuentro carnal entre un hombre y una mujer.

Pensó que se le pararía cuando vio como el seguro tipo le deshacía los moñitos de a cada lado de las amplias e imponentes caderas y ella riendo y gimiendo cual zorra de primera clase le dejaba hacer e incluso ella se acomodaba moviéndose cadenciosamente para que se lo pudiera quitar.

Pensó que se le pararía cuando vio que el tipo arrodillado ahora le empezaba a besar desde abajo hasta arriba una y otra vez, y vuelta a empezar con boca y manos cada poro de esa blanquecina y perfecta piel tallada en una alta y escultural figura de hembra que bramaba y bramaba al grado de empezar a acariciar el escaso y parado pelo negro de indígena y musitar: ayyyyyyy dioisisiiiittoooo siiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiii, Chiodoooooooooooo, Chidodooooo

En la radio anunciaron un programa especial de 3 horas con el extinto cantante mexicano Víctor Iturbe, el afamado “Pirulí”…el recital empezó con:

Soy ese vicio de tu piel 

que ya no puedes desprender 

soy lo prohibido 

 

Soy esa fiebre de tu ser 

que te domina sin querer 

soy lo prohibido 

Erika ya se agitaba y contorsionaba cual culebra o pez fuera del agua moviendo y agitando frenéticamente su cabellera rubia ya suelta de una lado a otro, al  punto de casi gritar: Chiiodoodod llevammmee a tu recamamaraa y hazzmmeee hembrraa de una buenaaaa puttaaa vezzzzz…

Tío Alberto temblaba de fiebre, su querida y anhelada Erika estaba a punto de darle las nalgas a un pobre tipo, pensó que se le pararía cuando vio que su sobrino ya de plano se estaba pegando una masturbada con fiereza evidentemente eyaculando ya…pero nada, su mente y su cuerpo sentían, pero su pene no…sin remedio alguno y haciendo acopio de fuerzas y ya con lágrimas en los ojos solo le quedo la resignación de ver ser enculada a esa exquisita mujer que tanto deseaba, pero por otro, no por él, las caricias y jadeos que le provocaba a su sobrina, quisiera ser él quien las estuviera provocando y no es pobre infeliz, sus lágrimas contrastaban con sus pensamientos lujuriosos.

Por su parte Carlos estaba extasiado, maravillado, impactado, su mujer estaba dejándose hacer y estaba gozando ciertamente, él no sabía nada de esto, estaba aprendiendo, pero su mente estaba tan afiebrada que rápido eyaculaba, pero para su sorpresa vio que rápido se volvía a poner “durito”, sintió un placer enfermizo, deseo ver ser cogida a su Erika por otro, estaba gozando también, no sentía culpa alguna, solo estaba aprendiendo de algo desconocido para él.

Chido toma a Erika de su talle y los dos juntos, ella ya encuerada del todo, solo con las zapatillas y el también ya encuerado ya que se quitó la bata aventándola se enfilaron hacia la última estancia del lugar.

Los dos mirones secretos se acomodaron, siendo más cuidadoso Tío Alberto, que otra vez en posición privilegiada podía ver a los otros tres.

Para cuando terminaron de acomodarse vieron que Erika arrodillada, más bien en cuclillas por la diferencia de tamaños le estaba poniendo una mamada de verga al viejillo de campeonato, de primer nivel, el ruido de los glup, glup era muy notorio, ya que el volumen de la música era muy apropiado, ni alto ni bajo, solo moderado.

Los cuatro podían escuchar con nitidez la voz aterciopelada del Pirulí:

Soy esa noche de placer 

la de la entrega sin papel 

soy tu castigo 

 

Porque en tu falsa intimidad 

en cada abrazo que le das 

sueñas conmigo 

Erika ya estaba libre de pena alguna, simplemente estaba probando de nueva cuenta su caramelo preferido, y vaya caramelote que se estaba comiendo, nunca pensó que alguien así tuviera un pene de esas dimensiones y ya para el trato que le estaba dando, el sujeto ni se inmutaba y cual buen peón ni sonido alguno emitía, solo acariciaba su cabeza metiendo sus dedos entre el rubio pelo mostrando una cara imperturbable.

Por alguna extraña razón a Erika se le metió en la cabeza experimentar ser ella quien llevara el control. Por esa misma sensación quería probarle a ese mestizo que ella llevaría el mando, así que dejando de mamar: Chidoooo acuéstate en la cama. Verás de lo que soy capaz. Espero no te rompas, jjjiiiiiiiijii

Soy el pecado que te dio 

nueva ilusión en el amor 

soy lo prohibido 

Chido se acostó en la cama para ver como ella felina caminaba sin dejarlo de mirar con las zapatillas puestas y se le acomodaba encima de él. Con una de sus manos Erika se acomodó a la entrada de su vulva el tan anhelado trofeo…eran meses sin probar de una buena verga de una buena puta vez…la acalorada hembra todavía con una voz extraña a los furtivos observadores casi en un gemido: Yaaaaa neceeesittaabbbaa cañaññaaa, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh Chiiiidoooooo, Chidodooooo, Chiododooooooooo

De un buen sentón la furibunda mujer arremetió con todo como queriendo deshacer al pobre hombre, pensando en sus negros agujeros mentales que lo podría hacer, pero oh sorpresa, para nada, el hombre estoico aguanto la batidora humana que se le vino encima, incluso ella empezó a sudar copiosamente observando admirada que el otro solo empezaba a sudar poquito emitiendo pequeños bufidos, siendo ella la que gemía murmurando palabras hasta altisonantes que impactabas a los extasiados voyeurs: Ahhhhhhhhhhhhh, quuueee riicooooooo ,,, garrraaaññoonn, pottttrrrroooo caabbbrrrrónnn ….quueue durrara y grannanndeeeee, ayyyyyyyyyyyyyyyy miii diososossssiitoototo, ppappappappiiotototo que aguantteeeee, ahummmmmmmmmmmm, ayyyyyyyy

Soy la aventura que llego 

para ayudarte a continuar en tu camino 

 

Soy ese beso que se da  

sin que se pueda comentar 

Soy ese nombre que jamás fuera de aquí 

pronunciaras 

Soy ese amor que negarás para salvar 

tu dignidad 

Soy lo prohibido 

Erika paro un momento, fueron minutos arrebatadores en donde ella literalmente se cogió al otro, se comió su falo hasta el paroxismo. Pensando que ella aún podría ganar, coqueta se salió de esa exquisita funda que le llenaba de fuete su papaya para volteándose moverle como una perrita en celo el culo e invitarlo: ¿A qué no aguantas el ritmo de mi culito? ¿Quieres Chidoo? De esa forma los voyeurs ahora podían verle su expresión a plenitud. La tarde aún era joven y no se ensombrecía aún. Escasos 40 minutos habían pasado desde que llegó puntual a las 3 a esta cita infiel e infernal. Rápido las había dado, en el fondo Erika sabía a lo que pasaría, estaba de acuerdo, ya estaba cansada de andar buscando hombre, este se le había puesto en bandeja y con su humilde honestidad la convencía de que no le haría daño y ella dispuesta a pagar su precio con su cuerpo. Si se negaba al principio era porque aún guardaba restos de moralidad tonta. Sus devaneos mentales con el Padre Iñigo solo la confundían. No busco apoyo de nadie más porque sabría que más daño podría haber, ya demasiadas muertes se habían provocado en sus últimos meses de existencia como para andar buscándole tres pies al gato.

Sonriendo el viejo ladino se arrodillo ante la majestuosa mujer y sorprendiéndola le metió dos o tres fuscazos con la palma abierta que retumbaron en toda la habitación. Ella obediente ahora paraba más el nalgatorio para que le volviera a meter sus nalgazos el otro, diciendo sus primeras palabras: Esttoo te duellee, pero ahora que recibas mi fuerza te sabrá a cielo, veras que el ser flaco tiene sus ventajas, jajajaja

Tomándola desprevenida se le dejo ir con todo e incluso por las estaturas casi poniéndose de pie haciendo que con ese movimiento la mujer abriendo sus ojos con sorpresa y un gozo nunca antes  vivido, sintiera como ese embolo o pistón humano se le introducía con una fiereza increíble, pero también sentía las piernas e inglés del flacucho acompasando el movimiento haciendo que toda su cadera y nalgas recibieran el impacto de las fieras embestidas. Es decir no solo era el pene que entraba y salía de su chorreante fuente de placer y de vida, sino que toda la cadera recibía como miles de penes y contactos porque el tipo al ser de constitución delgada le proyectaba toda su inusitada fuerza. Era como si además de penetrarla la estuvieran nalgeando en toda la superficie de sus paradotas nalgotas que solo retumbaban y estoicas aguantaban el duro pero placentero trance. Un nuevo río de lava hirviendo le recorrio todo el cuerpo haciendo que se arqueara aún más parando su sacro nalgatorio con lo cual la enculada y monta se hacía más profunda y a plenitud.

Solo alcanzo a contestar con un largo : siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, dioosssssssssssss, flaccocooooo, flllaaaaacoooo, flllacooco, Chiiidoodoooo, Chiiiiddoooo, siiiiiii flaquiiiitoooo tienenssss razzzónnnn, uffffffffffffffffff

Y es que Chido, le empezó a decir con una serenidad tremenda: Sabías güerita que el secreto del flaco Agustín Lara y de otros flacos famosos de la historia, un tal Gardel de Uruguay o Argentina y otro buey gringo que no recuerdo su nombre para tener éxito con las viejas, era precisamente que eran flacos, veras así te la puedo meter como yo quiera y a la fuerza que yo quiera…¿sientessss?  Ahiii te vavaa estooooo, ahora más fuerrtettee, sientes mis piernas y mis inglés….¿siennteeessss? Ventajas de ser flacooo, te puedo llegar con todo mi cuerpo, ahhiii te vvvvaaa, tommamaaaa putitititiaaa linddaaaaaa Por esto, esos cabrones flacos tenían muchas viejas….ahhhhhh Por eso te dije que te haría ver el cielo y las estrellas güerita, ¿Qué no?

Siiiiiiiiiiiiiii ppaaappiiiiiiiiiiiiii flacooooooooooooooooo, ayyyyyyyyyyyyy Chiidooddddddd no dejeess de cogeeermemeeee , dioossssssssssssssssssssss, asissssssssssssssssssssssssss, sissiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Plac, plac, plac, la montada de yegua o de perra que Erika estaba recibiendo era toda una lección, toda una nueva catedra, un némesis y un génesis al mismo tiempo. Solo le quedaba recular, gemir y casi llorar del placer que le estaban metiendo. Habían sido muchos días y semanas de ayuno…

Siiiiiiiiiiii, flaaaquiiitootoooo, hazzzzzz lo queuee quierrrrassss cabroooooonnnnn cogeedorororr de mierddddadaaaaa, ahhhhhhhhhhhhhh, perooooooooon no dejeesss de culeeearrrmeeee, soooo cabrorornnnnnnn

Carlos se derramaba ya por tercera vez, cada vez había durado un poco más y el placer y el sudor que tenía le evidenciaban que descubría algo nuevo y placentero.

Tío Alberto había dejado de llorar, resignado a que su virilidad no respondiera, no así el resto de su cuerpo y sobre todo de su mente que gozaban con lo que estaba viendo, también sudaba ya copiosamente y estrujaba la toalla que tenía a su alcance.

Todo esto era vertiginoso, mientras seguía la canción:

 

Soy el pecado que te dio 

nueva ilusión en el amor 

soy lo prohibido 

Soy la aventura que llego 

para ayudarte a continuar en tu camino 

Erika estaba como loca, llegando al extremo de cansarse y caer vencida, humillada pero reconfortada y regocijada cuan larga era en la cama quedando su cabeza por fuera de la cama, pero su cuerpo dentro. Fue tan violenta la caída que su jinete domador se salió, pero actuando rápido y tarareando junto al cantante:

Soy ese beso que se da  

sin que se pueda comentar 

Soy ese nombre que jamás fuera de aquí 

pronunciaras 

Soy ese amor que negarás para salvar 

tu dignidad 

Soy lo prohibido

Levantarla por la cadera y poner un grueso almohadón debajo de ella. Ella solicita y meneándose como perrita le dejo hacer.

Ahora el sujeto se la volvió a mandar hasta adentro y apoyándose en sus pies y tobillos con fuerza desmedida volver a arremeter una y otra vez.

Ambos ya no prestaron atención a las canciones que siguieron del mismo cantante, pero que solo hacían hervir aún más el acto infiel que otras dos personas observaban.

En la misma posición, Chido enterró su carita de indio ladino para preparar el siguiente paso: encularla.

Ayyyyy Chiiidoodooo que ricocococooc, la hembra era la que volvía reculearse hacia atrás para ponerse ella misma la daga humana que le atravesaba el orificio por donde se realizan necesidades fisiológicas de primer orden. Por varios minutos él se la empellaba, por otros largos minutos era ella la que se empellaba, ambos en una sincronía que no requería de palabra alguna para ponerse de acuerdo. A veces estaban acostados, a veces él la ponía de a perrito pero sin dejar de seguir enculándola

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, ayyyyyyyyyyydisoosiiiiitoooooooooo yaaaaaaaaaaa lleeegaaa

El primer orgasmo de varios de esa tarde de locos, de esa memorable tarde para los cuatro llegó.

Chido ya sudaba pero seguía fuerte, ahora se besaban como desposeídos abrazados ya en la cama que estaba hecha un desmadre de tanto movimiento. Ahora en la posición de Flor de Loto, ellos se arremetían uno al otro con pausas insumisas y arremetidas incesantes y candentes. Erika ya tenía el maquillaje hecho trizas, el pelo todo húmedo pegado a su carita, pero las sonrisas y los besitos a su nuevo valedor le indicaban a los otros dos, que él había vencido, la estaba haciendo suya de todas a todas. Ella vencida, con otro orgasmo casi a punto de llegar, retadora aún le pregunto: ¿ya quieres venirte papito?

Simplemente era descabellado el contraste de la blanca piel, así como de fortaleza física de la mujer para con la piel cobriza y extrema delgadez del hombre. Con agilidad Chido tenía de patitas en sus hombres a una encogida mujer que recibía azarosa el nuevo embite. Parecía un niño cogiéndose a un mujerón, el cuerpecito del cabrón afortunado de Chido es parecido al del duende que sale en el Señor de los Anillos, solo que todo moreno oscuro.

Carlos y Tío Alberto estaban como hipnotizados oyendo y escuchando esa sinfonía de placer, de gemidos y murmullos apagados que ambos musitaban.

Ahora Chido la tenía de cucharita otra vez por detrás cogiéndosela furiosamente: Ahhhhhhhhhhhhhh Cabbrrrroonnnnnnnnnnn fuerrtteeeeeeeeeeeee masaasssssssssssss

Ahora de misionero moviéndose con una rapidez y lentitud desesperantes talandrándole con todo la burrita encharcada de la hembra: ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, pppapaipppitooooooo chulllooooooo estoyyyyyyyyyyyyy eennnnnnnn elellllll ciieeeeeeeloooooooo

Ahora de perrito reculando él y reculando ella acompasadamente y en una nota musical cual si fueran equipo de nado sincronizado que lleva tiempo de calidad y de trabajo juntos: hummmmmmmmmmmm, Chidooooooooooooo

Ahora el de pie y ella de chivito al precipicio al borde la cama cual si fueran batidoras humanas: diossssssssssssssssssssssssssssssss, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Ahora ella de espalda a él montándolo cual jinete que doma su brioso corcel: ahhhhhhhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Las posiciones se sucedían unas a otras, llevaba ya como 50 minutos afilándose…en todo ese tiempo, solo dos anuncios interrumpieron el recital que se escuchaba en la radio, no así los gemidos y palabras de la hembra que ya extasiada se las estaba dando de nueva cuenta a su domador: Ayyyyyyyyyyyyyy Chiidoooooo vennddreeeeeeeeeeeee cuannanntaasssssssss vecceessss quieeraaaaaaaaaaaa, teeeee neceeeesiiiiiiiiiiitooooooooo yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa llegando a un glorioso orgasmo liberador al mismo tiempo que por primera vez en todo este infiel coito, el bueno de Chido gritando y doblándose para agarrarse de  los senos sudorosos de la hembra hacer evidente el orgasmo fuerte que le llego al unisono: ahiiiiiiiiiii teeeeeeeeeeee vaannnn missssssssss meeeecossssssssssssss, sacaameeeeee laaa leeeechheeeeeeee ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Erika reculeo aún más también gritando: Echhammeeeee todddaaaaaaa, todaaaaaaa ahhhhhhh queueemmamaa estaaaaa hirvieneennenddoodooood teniendo ya un orgasmo múltiple empezando a moverse como si fuera una muñeca de trapo agarrada fuertemente por su domador.

Los dos cayeron en la cama quedándose inmóviles por un muy buen rato, solo sus manos se acariciaban suavemente…tiempo que aprovecho Carlos para salir sigilosamente, para él ya había sido suficiente. Sabía que su mujer tal vez iría a por más, pero por hoy su descubrimiento le tenía satisfecho. La cara de Carlos le evidencio al Tío Alberto que se iría del lugar feliz, extasiado y que de ahí en adelante funcionaría como un cornudo consentidor.

Por su parte Tío Alberto quería ver más, tal vez con la idea muy arraigada en su ser de querer ver si su virilidad reaccionaba ya que su mente estaba a mil, su sobrina era toda una putona, un putón redomado y él tendría que sacar partido de esto, no estaba como su sobrino satisfecho de solo mirar, quería cogérsela, su deseo solo creció aún más al ver esta infernal  copula infiel.

Tuvo que acomodarse en el closet teniendo ahora solo una visión sobre la lujosa regadera de baño que estaba rodeado de una mampara de vidrio redonda que quedo abierta, ya que el agua del grifo corría para llenar un jacuzzi que se encontraba al lado.

Erika y el tal Chido ya estaban besándose como novios. El sujeto sobre uno de los escalones que daban a esa área de regadera y tina para poder alcanzar a la hembra que ya sin remilgos acariciaba la delgada espalda del hombre.

Erika debía reconocer que la delgadez destanteaba, los músculos del Chido eran muy fuertes, correosos como buen indio.

Tío Alberto volvió a llorar como niño cuando sintió que su alma , su mente se extasiaban con los nuevos gemidos de hembra vencida, conquistada, calentada, llevada al extremo del límite de su lujuria cuando un hábil hombre como ese desgraciado le estaba poniendo una mamada de la “cosita” tierna y rosada de la misma. Fueron largos minutos en los que vio como esa larga lengua que se antojaba hasta rasposa le entraba una y otra vez a la vaina, hasta pudo apreciar los jugos que emanaban de la fuente inagotable de caldos exhumantes de deseo y de pasión de su querida y amada sobrina.

No tuvo otra que extasiarse y sufrir al mismo tiempo, cuando ella sumisa se volteó en la tina ya llena de agua para ponerle el nalgatorio una vez más a ese cabrón que ya con su pene en posición marcial se la dejaba ir con todo volviendo a encender los eróticos sonidos y quejidos que contundentemente mostraban que ese hombre de clase baja le estaba poniendo una buena zurra de sexo a la rica mujer: ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy Chiiiiiidiiiiiiiiiiiiitooooooo despaccciiiitooooo esatatataa muuuuuyyyyyy  grannandeeee,, noooo, nooooo la saaauuuquueess pppaapiiitttotoooo dioosssssssssssssssssssss graciasssssssssssssssss

Tuvo que tragarse otra hora de ver como en diversas posiciones y maneras tanto en la tina como en la regadera a su sobrina le estaban dando una cepillada de campeonato. Ver que gozaba y no era él ni el marido quienes estaban logrando tan necesaria victoria, vamos era como comparar que los chicos de la selección mexicana de soccer en la categoría sub 17 si hacían en el mundial de la especialidad, lo que los pendejos de la selección mayor nunca han podido hacer ante equipos eminentemente inferiores. Derrotado se tuvo que tragar los otros dos orgasmos que el cabrón le pego a su sobrina, así como el que ella ni chistara cuando se volvió a derramar dentro de ella.

Una vez que escucho que ella regresaría mañana, ya que en días subsecuentes se iría de viaje a países de Sudamérica, no le quedo de otra que aceptar que tenía que ir a ver los resultados que el especialista ya le había comentado en el sentido de que eran graves. Por ese hecho no quería ir. Tendría que ir con Erika a ese viaje, ya era necesario, urgente que la hiciera suya. Era toda una mujer en brama, de esas por las que hay que dar la vida, por las que te la juegas todo por un solo palo. Una odalisca, una diosa del sexo y la lujuria en todas sus expresiones

Por su parte Chido acepto que ella regresaría cuando podría. Era un tipo listo y sabedor de su condición se conformaba con este tipo de sesiones en donde se cogería a placer a ese mujerón.

Erika por su parte ya rumbo a su casa meditaba un tanto compungida y empezándole la cruda moral que su aún frágil escala de valores supuestamente morales la sostenían que el viaje a Sudamérica podría ser la solución a todo esto que en tan solo un poco más de un año le estaba pasando, riendo de improviso ya que el tal Chido la hizo gozar con todo, feliz por haber probado de nueva cuenta su droga se concentró en detalles de ese viaje, sin darse cuenta que un auto la seguía a prudente distancia.

CONTINUARA