Después de rescatar a las chicas conduje la diligencia a Saint City.
llegamos a Saint City y todo el mundo nos esperaba incluso el sheriff. le explique lo de los asesinos y que había rescatado a las chicas.
-ha sido muy valiente forastero como se llama- me preguntó.
– Drake es mi nombre.
– esos hombres que usted ha matado son de una peligrosa banda y querrán vengarse de usted. pertenecen a la banda de John el negro y son más de 20 sujetos. todos pistoleros de primera mano. aquí le estamos agradecidos, pero no espere ayuda ninguna de los del pueblo. no podemos con los pistoleros.
– y usted -dije yo.
– soy un pobre sheriff elegido porque nadie quería el puesto.
– joder en menuda mierda me he metido esto está lleno de pistoleros.
– somos buena gente, pero no podemos con ellos.
me despedí del sheriff que era un buen hombre y entre a tomar algo a la cantina allí vi a las chicas que había salvado. las habían contratado de call girls o chicas de alterne de salón enseguida se acercaron a mí. incluso Joyce estaba con ellas. me saludaron y me dijeron:
– esta ronda es para ti gratis y ya sabes cuando quieras puedes estar con nosotras.
las di las gracias cuando oí a mi espalda:
– tu eres el forastero que ha matado a esos tres hombres.
– si.
– eran amigos míos te voy a matar.
– ellos eran asesinos así que si eran tus amigos tú también lo eres -dije yo.
todo el mundo se apartó.
las chicas con miedo me dijeron:
-ten cuidado.
– tranquilas.
-me estas llamando asesino forastero.
– si -dije yo- si eres amigo de esos cobardes que pegan y matan a gente inocente.
– yo soy Stuart y cuando John el negro se entere te matara y colgara tu cadáver a los buitres.
– puede, pero de momento estoy vivo.
– por poco tiempo -trato de sacar el revolver, pero solo lo intento porque ni siquiera lo rozo.
le pegue un tiro en la frente y le deje seco:
-a nadie le hemos visto disparar tan rápido amigo y certero.
– bueno -dije yo- suerte que he tenido.
– no creo que sea suerte usted es un gran pistolero me equivoco.
– bueno se manejar un poco el revolver.
el sheriff llego se quedó con la boca abierta:
– joder amigo -dijo- por donde pasa va dejando cadáveres- me dijo.
– no es culpa mía intento matarme.
– lo sé. me preocupa porque vendrán a por usted el tal John el negro.
– bueno -dije yo- avíseme cuando venga.
y me fui después de tomarme una copa alquilé una habitación a un matrimonio buena gente. no me la dejaron muy cara y se lo agradecí. la hija era una preciosidad al igual que la madre el padre era unos calzonazos, pero buena gente. estaba muy cansado así que intente dormir un poco por la mañana quería ir a ver unas tierras y comprar un rancho.
me iba a meter en la cama cuando oír la puerta saque mi revolver debajo de la almohada.
– tranquila soy yo- dijo Lena -la hija he pensado que necesitabas compañía ya no abundan hombres como tú.
joder y se me desnudo.
– que dirá tu madre si te viera mi madre.
– es como yo. se folla a quien le da la gana. mi padre es buena persona la quiere y lo soporta es unos calzonazos.
-joder menudas zorras.
así que se metió en mi cama y empezó a desnudarme cuando oímos ruido en la puerta. joder era la madre.
– mama que haces aquí.
– lo mismo que tú.
– eres una puta- dijo la hija.
– lo mismo que tú.
-tranquilas -dije yo cogiéndome la poya- aquí hay para las dos.
ellas me miraron y se rieron y una vez ya a desnudas empezamos a follar me comieron la poya entre la madre y la hija que rica.
-comer como buenas putas que sois sí.
– que poya tienes cabrón fóllanos haznos gozar a mi madre y a mí.
la comí el chocho a la madre mientras esta la comía las tetas a su hija.
– así que gusto cabrón como gozo méteme la poya ya la quiero toda.
– deja algo para mí.
– tranquilas guarras habrá para las dos- dije yo.
– como me follas- dijo la madre -ahora quiero que te folles a mi hija. me pone que te la tires.
así que saqué la chorra y se la metí a la hija hasta los cojones que me estaba esperando con el chocho abierto.
– así así que gusto dame también por el culo que me encanta -decía la hija.
– que guarra te has vuelto hija.
– como tú de puta zorra madre.
se la saqué mientras la madre me volvía a comer otra vez la chorra y se la metí a la hija por el culo.
– así así dame bien rómpeme el ojete que gusto -mientras ya la madre ahora la comía el chocho a la hija yo estaba a tope luego cogí a la zorra de su madre que por cierto se llamaba Anna y se la metí por el culo.
– ahahaha así cabrón que poya tienes puedes quedarte el tiempo que quieras aquí te cobrare menos de habitación a cambio de que nos satisfagas a mi hija y a mi sigue sigue follándonos. Ahahha.
yo ya no aguantaba más así que saqué mi poya e hice que se la comieran entre las dos y me corrí en sus bocas las muy guarras se pasaron la leche y una vez satisfechas se fueron y me dejaron descansar que falta me hacía.
al día siguiente fui al registro de la propiedad ya que había visto unas tierras cerca del rio que podían ser fértiles una vez labradas.
– seguro que quiere comprar esas tierras.
– por qué.
– porque todo el mundo que ha querido comprar esas tierras le han matado John el negro.
– y porque no las ha comprado.
– por qué al ser un forajido el estado no lo permite comprar propiedades, pero no permite que nadie las compre tampoco.
– el démela -dije yo.
– usted vera, pero estar advertido.
– me gusta y la quiero.
así que fui a las tierras que había comprado y compré alambre de espino y rodeé la propiedad mía y empecé a cortar madera y a construirme un rancho. al poco rato se me presento una ranchera guapísima ella.
– me llamo Leslie soy su vecina la del rancho de al lado he venido a desear le mucha suerte y a conocerle ya que todos los días no llega un tipo y compra un rancho y mato a varios pistoleros.
yo me reí.
– tuve suerte- dije yo.
– no creo en la suerte- dijo ella -además se ve que es un hombre como dios manda no como estos cobardes y el sheriff que se dejan intimidar por varios pistoleros de John el negro.
– ellos no saben disparar.
pero podían hacer algo, pero no se atreven- contesto ella
– me gusta usted -dije yo- es una mujer con carácter.
– gracias- dijo ella poniéndose colorada.
– y dígame está usted casada.
– no -dijo ella poniéndose colorada- mi padre me dejo el rancho yo no temo a esos malvados. hasta ahora les echo frente yo sola.
– ya no estará sola me tendrá a mí.
ella se puso colorada, pero sonrió yo aproveche la atraje hacia mí y la bese.
– como se atreve -me dijo dándome una bofetada.
– ven aquí tú necesitas lo que yo se me.
la empecé a meter mano y a volverla loca ella por lo que se ve no había estado con ningún hombre todavía y enseguida empezó a suspirar. la lleve a la casita que había en tierras mías y allí la baje la ropa y la desnude ella temblaba y la hice el amor con pasión. la hice que me comiera la poya y después empecé a chupar su coño que estaba que echaba jugos por lo que se ve era virgen aun así que con sumo cuidado la penetre y me la folle.
ella me clavo las uñas, pero pronto empezó a suspirar.
– así así hazme gozar te quiero- empezó a gritar.
al final se corrió ella me dijo:
-nunca estado con un hombre. tu eres el primero.
– cómo es eso.
– por aquí nadie merece la pena. son gentuza espero que te haya gustado- me dijo -no tengo mucha experiencia como esas putas que estarás acostumbrado.
– tranquila yo te enseñare- y la volví a besar y hacerla el amor nuevamente. primero hice que me la chupara después la comí las tetas y el coño ella se volvía loca.
– ahaaha.
– disfruta olvida la vergüenza y disfruta ahora te la voy a meter por el culo relájate -y se lo prepare después empecé a metérsela despacito lubricándoselo con sus jugos y con mis chupadas hasta que se la metí hasta los huevos.
– más quiero más que gusto dame más por el culo así rómpeme el culo, aunque me duela- me dijo.
– tranquila disfruta te acostumbraras.
luego se la metí por el coño ella se volvía loca aprendía rápido hasta que nos corrimos juntos.
– ahahahahahahhhhhaah dijimos juntos
CONTINUARA

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