iba yo con mi caballo cabalgando hasta saint city las tierras de las oportunidades había oído que había buenas tierras y buenos pastos y quien sabe si podía cómprame un rancho para instalarme allí cuando oí una diligencia y un grupo de hombres armados que la seguían y me escondí y observe eran cuatros hombres armados.
dispararon al aire para que se detuviera la diligencia y uno de ellos mato al conductor de un disparo así que pararon la diligencia e hicieron bajar a los pasajeros.
– vamos- oí -todos lo que tengáis vaciaros los bolsillos deprisa.
los pasajeros entregaron todo lo que tenían a las mujeres las quitaron las joyas.
– que te parece si nos divertimos con ellas jajaja.
– me parece bien -dijo uno de ellos – vamos desnudaros zorras.
– de ninguna manera -dijo una de las pasajeras.
– como que no o te desnudas o te mato.
eran dos mujeres jóvenes y un matrimonio.
– ya les hemos dado lo que querían que más quieren.
– váyanse -dijo el hombre.
el forajido se rio y sacó el revólver y le mato. la mujer empezó a llorar,
– charles amor.
– que os desnudéis zorras u os matamos también. que elegís.
las mujeres e desnudaron y los forajidos empezaron a reírse
– jajá has visto que polvo tiene estas putas.
– si Alan lo he visto menuda follada vamos hacer.
se sacaron la poya y las dijeron
– venir a qui las tres zorras como os llamáis.
– yo soy Esther y esta es mi amiga Jana.
– y tu.
– yo soy Joyce .asesino has matado a mi marido.
– jajá ese idiota no valía nada vas a saber lo que es un hombre.
se fu a por ella con la poya dura y la dijo:
– vamos zorra chúpamela o acaso tu marido tiene esta poya.
la mujer que se llamaba Joyce se resistía:
– mátame si quieres yo no hago eso. soy decente.
– jaja vas a ser nuestras putas al igual que estas.
y la cogió a la fuerza y la e introdujo la poya en la boca:
– chupa guarra- y empezó a follársela – y cuidado con morder porque te mato so zorra.
el otro los otros dos forajidos cogieron a Esther y a Jana y las empezaron a meter también las poyas en la boca.
– chupar zorras chupar al cabo.
de un rato estaban follando los tres forajidos el tal Alan un tal Jesse otro llamado Steven y un tal Jimmy yo lo observaba todo pero no podía de momento hacer nada pues eran cuatro contra mi. ellas empezaron a chupar a lo primero se resistían pero después empezaron a cogerles el gusto y menudas zorras caray con las señoritas de bien.
– a que no te ha follado tu marido así nunca so puta toma rabo -mientras se la metía en el chocho.
la tal Joyce se volvía loca.
– así así maldito bastardo haz que me corra soy una perdida ya- dijo.
el otro se rio:
– lo que eres es una puta como te gustan los rabos -decía mientras la daba caña mientras el tal Jimmy y Jesse se estaban follando a Jana y a Esther.
– así así cabrones danos poya malditos bastardos que gusto.
luego cogió el tal Jimmy a Joyce y se la metió por el culo la otra pego un grito como se la rompieran por dentro pero el tal Alan no la dejo y la siguió dando poya por todo el coño:
– aguanta guarra te va a gustar cuando te ha acostumbres.
y empezaron a follarse a Joyce a la vez la otra ya no sé quéjaba y decía:
– soy una puta soy una puta una pecadora haces conmigo lo que queráis.
– desde luego zorra que te vamos a follar -y empezó a correrse mientras los otros forajidos se follaron a Esther y a Jana.
después dijeron:
– vámonos vamos a pasar la noche aquí y mañana regresamos con el botín que te parece y a estas las matamos jajá.
ellas lloraban.
– no por favor haremos lo que queráis.
– no zorras ya nos habéis complacido ahora tenéis que morir pero será mañana jajaja ahora a dormir.
las dejaron atadas mientras ellos se reían después de la follada y ellos se quedaron dormidos como benditos así que fue mi oportunidad baje cuando estaban durmiendo y les quite las armas y los caballos y noquee al que hacía guardia después dije:
– vamos arriba levantaos.
ellos quisieron sacar las armas pero no tenían y fue un placer matarlos libere a los mujeres después de matarlos a esos bastardos.
– no sé cómo daros las gracias- me dijeron- como os llamáis forastero.
– mi nombre es Drake.
– gracias Drake.
– me dirijo a saint city dicen que allí hay buenas tierras y buenos pastos quiero comprar un rancho.
– podéis llevarnos allí.
– el camino es largo pero vale.
enganchamos los caballos a la diligencia y me puse de conductor y partimos:
– tenéis esposa- me dijeron las tres.
– no, llevo mucho tiempo sin ver una mujer.
ellas se rieron:
– pues si quieres puedes estar con nosotras -dijo Jana y Esther.
-y yo que -dijo Joyce.
– joder- dijeron las otras- no té habían matado al marido y eras viuda.
– si pero ya no hay remedio y esos bastardos me han follados como una puta. así ya yo soy igual que vosotras ya no pienso derramar una lagrima por mi marido el pobre nunca me supo follar.
– jooder con la viuda -dijimos todas y nos reímos.
– tranquilas- dije yo sacándome mi rabo- tenemos viaje para rato hasta llegar a saint citty así que lo pasaremos de puta madre los tres.
– eso esperamos- dijeron las tres y cogí a Joyce y la hice comerme la poya jode como mamaba.
– de mujer decente nada tú ya tenías experiencia so puta- dije yo.
– si me case con mi pobre marido que era un pelele por dinero pero ahora ya todo me da igual. había estado antes con otros.
– joder así así mama so puta.
– te gusta- me dijo ella.
– si guarra no pares.
mientras Esther la comía el chocho a Jana luego cogí a Esther y se la clave por el coño mientras Joyce y Jana se comían los chochos.
– así dame cabron -decía Esther.
– toma zorra hasta los huevos.
hasta que no pudo más y se corrió:
– ahahahahahaa me corrrrooooo -dijo ella.
cogí a las dos y las hice comer mi poya a Jana y a Joyce hasta que me corrí en sus bocas ambas chuparon mi leche diciendo que rica una vez ya satisfechos cogí la diligencia y me subí mientras ellas se montaban y la conduje a saint citty CONTINUARA

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