Recomiendo la lectura de los episodios anteriores para una mejor comprensión de la historia.

La radio decía:

– Buenas noches supervivientes.

– Ese es… el del programa… tal -decía Julián.

Le mire y le dije:

– Si gracias Julián yo escuchaba antes ese programa, perdone si no le importa me gustaría escucharle.

El asintió y sirvió otra copa guiñándome un ojo, el también había estado preocupado y había ansiado noticias antes, permaneció en silencio frente mi escuchando, parecíamos dos aficionados al futbol de los años 50 escuchando un partido, solo que aquí se trataba de supervivencia.

Por la radio seguía la información sazonada de paridas, para parecer más desenfadada y que al menos los que escuchábamos sonriésemos al destino:

– En villa botillos quedan 10 familias en unas casas, agotadas las municiones están arrojando a los infectados cualquier cosa inútil que puedan pillar, el anterior alcalde y su señora han sido los primeros en caer. Mas noticias, en la comunidad autónoma de… tal, no quedan al parecer más que unos pocos supervivientes sanos, al parecer los ciudadanos no sabían nada de la infección del virus VR. por hablar otra lengua cooficial y creían que la vida seguía igual, pues es común allí matarse entre ellos por razones políticas, según declaraciones del presidente del pis señor tal tal… nadie les echara de menos y buen apetito.

– Entramos en el bloque de noticias serias o todo es así –pregunté a Julián.

– Tranquilo hombre, siempre se tira así unos minutos es para que nos riamos y nos suba la moral, ahora viene lo bueno. –me contestó.

Efectivamente al cabo de dos minutos de paridas que solo harían gracia al guionista mas desquiciado, comenzó lo bueno… o lo malo según como se viera, yo lo encontré fatal.

Todo el que había tenido sensatez o suerte había abandonado las grandes ciudades, que se auto devoraban en colosales incendios que nadie podía apagar. Había dos mil núcleos de población repartidos por todos los pueblos del país reclamando ayuda a la vez por las emisoras disponibles, se calculaban más del doble incomunicados.

Yo eché cuentas mentalmente, a una media de 50 por refugio eso daba 300.000 personas de entre más de 40 millones. ¿Dónde están las demás? Lo dije en voz alta y Julián respondió:

– Muertas o caminando hambrientas, ¿Qué te parece?

– Me parece… que no tengo bastantes municiones.

Estábamos tan sobrecogidos que ninguno sonrió, tomamos el coñac y el hombre sirvió otro.

En la radio seguían las noticias, no se tenía noticias de ningún país islamista o simpatizante con su causa, los chinos aguantaban mal pero al menos les estaban dando caña, los rusos igual que los anteriores, etc. Una larga lista de países y sus situaciones solo sirvió para deprimirme más aun.

Luego hablaron de curaciones, al parecer según Julián, esa parte la repetían cada noche a petición de la AFI Asociación de Familiares de Infectados. Se escucho la voz de un científico:

– Según investigaciones recientes se ha descubierto, que el virus soltado por los Estados Unidos, produce una serie de patógenos, que se propagan y reproducen vertiginosamente por el cuerpo del receptor, al ser inoculada su saliva en el torrente sanguíneo de su víctima, replicándose y buscando su propagación, influyen en la mente de dicha victima para que ataque a todo con el que se encuentre, pero inhibiendo este comportamiento hacia individuos con su mismo mal, al parecer por vía olfativa según investigaciones más recientes, con finalidad de conseguir una vacuna se ha descubierto que el virus se desactiva de su estado agresivo a los ocho meses, pero se ha conseguido desactivar con ayuda de antibióticos potentes, a los cinco. ¡Pero recuerden! Aunque a un infectado solo le faltase un día para expulsar el virus seguirá atacando y mordiendo, dicho infectado cumplirá su ciclo y al día siguiente lo eliminara y no trasmitirá nada aunque muerda, pero su ultima victima seguirá siendo infecciosa durante otros ocho meses, este problema “generacional” es el mayor hándicap para acabar con la infección.

El segundo factor letal que desencadena la infección, es el resetéo del cerebro receptor, es poniendo un ejemplo un ordenador que se resetéa de forma accidental o maliciosa, que al reiniciarse reconoce el hardware conectado, disquetera disco duro tarjetas de video y sonido etc. Pero aparece un mensaje avisando de la perdida de datos.

Exactamente eso ocurre en el ser humano, durante el proceso de resetéo el cuerpo sufre un estado similar a la epilepsia, que rápidamente desemboca en algo parecido a la catalepsia, permaneciendo así durante poco tiempo entre 3 y 8 minutos dependiendo de la morfología resistencia y fortaleza de la víctima, en ese momento el virus “reinicia” el sistema nervioso del sujeto y este reconoce el cerebro Y el tronco con todo lo que contiene, además sabe por “memoria muscular” cómo usar todo a nivel básico incluidas las extremidades, nada más, solo que aquí el mensaje que aparece finalmente en el cerebro afectado es: Muerde.

Todo este proceso se realiza en menos de diez minutos.

El software que estaba usando el cerebro del infectado se borra en el proceso bioquímico consiguiente, en este caso los recuerdos, amigos, sentimientos, habilidades, etc. Todo se ha borrado y hasta ahora es irrecuperable salvo excepciones extrañísimas y pequeños flash de memoria, en resumen un infectado es como un recién nacido pero con una funda corporal mayor, no hablan, se orinan y hacen le que cualquier recién nacido solo que en estos su instinto llamémosle innato es morder.

Si capturan a un infectado manténgale aislado y bien controlado, se les deben dar antibióticos potentes al menos cuatro veces al día durante al menos 5 ó bien 6 meses, al cabo de ese tiempo el virus muere y se elimina por la orina.

Si se trata de un infectado muy reciente, sin contacto con otros como él, aun es posible educarlos como si de un niño pequeño se tratara, tras tomar precauciones extremas y evitando sangre semen o fluidos corporales, que aunque van disminuyendo gradualmente en densidad de contagio con el tiempo, siguen siendo los vehículos de transmisión de la enfermedad.

No se recomienda, relajar las medias de seguridad extremas con los enfermos recuperados hasta pasado el tiempo recomendado, pues suelen tener aleatorias recaídas de furor.

Lamentablemente los afectados de más de un mes que llevan mucho tiempo sueltos, se han educado en el odio y son prácticamente irrecuperables, evítelos ó eliminelos.

Por último y no por eso menos importante, se ha descubierto que si un infectado aun no ha expulsado el virus y es mordido por otro infectado, las distintas cepas de estos provocan una reacción altamente destructiva en el cuerpo del afectado, provocando el fallecimiento inevitable de este, generalmente al cabo de una semana, según pruebas recientemente realizadas.

El programa siguió con una cuña musical y la previsión del tiempo para la semana entrante, pero Toni le estaba dando vueltas a la cabeza con la información recibida, cuatro inyecciones al día, el estaba poniendo tres a Cecilia cada día, para no ser médico no andaba muy descaminado, aun a ese ritmo hacían 84 al mes, es decir unas 500 en seis meses, ¿de dónde sacaría 500 dosis de antibióticos potentes? Estaba en un atolladero.

Siguieron escuchando la emisión, pero la situación era fatal en casi todo el mundo, la velocidad de los medios de locomoción actuales había sido el factor decisivo para la difusión de la pandemia, las bases seguras donde refugiarse habían sido ocupadas de inmediato por políticos y millonarios forrados, que habían comprado plazas en esos refugios a precio de oro, capos de la mafia y líderes de grupos tanto delictivos como terroristas y criminales, también se “compraron” sus lugares a salvo, mientras las personas decentes y normales eran mordidas y devoradas.

Cuando aquello acabara quedaría mucha gente normal, estaba seguro pero serian unos pringados listos para ser exprimidos, en manos de los canallas que saldrían de los refugios seguros, encabezados por egoístas políticos corruptos, seguidos de cerca por su cohorte de millonarios y grandes empresarios, dispuestos a recuperar el dinero invertido en salvarse, apoyados por lideres mafiosos y sus ejércitos mercenarios de sicarios y ex soldados acostumbrados a matar.

Toni estaba chafado totalmente, su optimismo había sufrido un fuerte revés, Julián le dio unas palmadas en la espalda diciendo:

– Vamos hombre, anímate todos hemos pasado por ese momento de bajón al oír la radio, todo acabara bien ya lo veras.

La esposa de Julián la señora Juana, se había sentado hacia rato con los dos hombres mientras escuchaban la radio, se había traído de la cocina unos bocadillos de panceta y una botella de vino, al principio Toni no quería comer nada pero finalmente se animó y se les unió a la tardía cena, al acabar hablaron de combustible de cómo conseguirlo y por qué cambiarlo, el dinero quedaba descartado pues no servía para nada en esas circunstancias, ellos le ofrecieron un piso a su elección y sus papeles correspondientes, así pasaría a ser uno más de la comunidad, el notario seguía vivo y estaría encantado de hacérselos con una fecha muy anterior a todo aquello, Toni preguntó:

– Y mi cargo en la comunidad ¿seria…?

– Serias el responsable de seguridad, algo así como el sheriff del lugar, a fin de cuentas eres el único policía disponible – dijo Julián.

– Ya y usted el alcalde, ¿a que si?

– Ya lo era antes, solo seguiría siéndolo.

– Me lo pensare, no se mosquee tengo muchas cosas en la cabeza.

Juana para tranquilizar los ánimos saco sus álbumes de fotos familiares, abriéndolos buco una de las últimas páginas diciendo:

– Mira Toni aquí está mi Julián, inaugurando este bloque.

El dio un vistazo y reconoció a su anfitrión vestido de gala, estaba rodeado de gente reconoció a dos de ellos, puso el dedo sobre ellos y preguntó:

– Estos de aquí ¿Quiénes son?

– El marqués de palo alto, bueno realmente se llamaba Ernesto Borrás, se caso con la marquesa por el interés y su titulo de marques, según dicen –contesto Juana- el otro es Matías uno de los bedeles del ayuntamiento ¿Por qué?

– Porque ambos están muertos me cargue a ambos, uno en el cuartelillo el viejo y el de las sienes plateadas en el prado un par de días después, fue rápido.

El matrimonio se quedo mudo de golpe, Toni puso los álbumes delante de él y comenzó a pasar páginas, de cuando en cuando señalaba una cara y decía:

– Muerto.

– Infectado, este es el “zanahorio”

Identifico a tantos como vio, muertos o infectados aun vivos, en total a unos 20 al acabar Juana dijo:

– Tengo otro álbum de fotos más, de las últimas fiestas.

– Tráigalo por favor, identificare a los que pueda y así sus familiares si quedan, podrán saber que les paso y que ya descansan en paz,

– Son muchas caras –dijo Julián.

– Hare lo que pueda recuerdo a la mayoría, si los ves los ojos por la mira no los sueles olvidar fácilmente.

Se tiró una hora mirando e identificando muertos y aun vivos que había visto pero no disparado, Juana marcaba con una cruz a los muertos y con un círculo a los “avistados” cuando acabaron Toni volvió a una página en concreto que había memorizado, señalo a una persona y dijo:

– Quien es esta.

– Esa es Cecilia – dijo Juana- es la hija del marqués, ahí está más joven debe tener ahora 21 ó puede que 22 años, una zorrita rica hija de papa y con muchos aires de grandeza, he oído que ella su padre y Mario el jardinero que se la trajinaba, se llevaron a su hermanita pequeña de 10 años a un hospital en coche y no volvieron, pero usted se cargo al padre en el cuartelillo, ella no estaría lejos.

– Ella está conmigo allí arriba, la mordieron y la estoy cuidando, de hecho se va recuperando, el tal Mario si es quien yo creo murió, a la más pequeña de la que habla no la he visto.

– No puedes recuperarla Toni te morderá cualquier día y morirás- dijo Julián.

– Ya ha oído lo que han dicho en la radio Julián, Cecilia tenía un mordisco reciente de no más de un día, por pura suerte yo la puse antibióticos y he seguido haciéndolo, se va recuperando poco a poco, le hare una propuesta.

– Dime Toni te escucho.

– Cada bidón de 100 litros de combustible que traiga una vez al mes, le costara 60 ampollas de antibióticos inyectables.

– Que sean 50 ampollas y trato hecho.

– De acuerdo a las 50, pero también quiero frutas, huevos y algunas chuletas, tampoco vendría mal un poco de embutido.

– Por ese precio podría ir yo, con algunos tíos a buscar el combustible. -Dijo Julián serio.

– Adelante y buen viaje, ya he visto en la pared de enfrente su puntería. -Toni le miraba sonriente.

– Está bien Toni acepto, como dicen en las películas, ¡trato hecho!

– Otra cosa alcalde, no me la juegues solo intento ayudar.

– Lo sé chico y te respeto por ello, no pides para ti sino para ella, eres un tío legal.

Se dieron un fuerte apretón de manos y se tomaron un copazo para celebrarlo, Toni dijo:

– Debería volver al torreón.

– Hazlo al amanecer, los infectados no madrugan y tu veras mejor por dónde vas, hoy dormirás poco pero tranquilo, hay una persona de guardia en cada bloque y otra más en la puerta.

– Vale dormiré un poco, tres horas.

– Te llamare a las 6 estate tranquilo.

Se tumbo en el sofá y se durmió enseguida, el matrimonio fue a la habitación y una vez que cerró la puerta Juana dijo:

– ¿No le das demasiado?

– No mujer, no le doy demasiado le doy lo que se gana de hecho cargándose 90 de ellos como ya ha hecho, debería darle de comer gratis hasta que se muera de viejo.

– ¿tú crees?

– Si cariño lo creo en serio, el los llama, se expone y se los carga, cada día vendaran menos a por nosotros gracias a que ahí arriba el seguirá matándolos, porque he visto odio en sus ojos, debieron cargársele a alguien importante, ahora no puede parar hasta que se sature y se reponga, lo hará solo cuando esté listo para ello.

– ¿Y si no lo hace? será como un perro rabioso, ¿Qué le impedirá empezar con nosotros cuando acabe con ellos?

– Joder nena ¿Dónde estabas mientras hablábamos? Ya ha empezado a frenar, está enamorado de Cecilia, hasta un tonto lo vería solo con oír la que ha dicho, pero si hasta el trato que hemos hecho solo es bueno para que ella se cure, él no gana casi nada.

– ¿Enamorado un tiarrón como ese de la zorrita de Cecilia? no me lo creo, pero si está muy bien y además le saca la tira de años ¿cuántos tendrá?

– Cuando estábamos por arriba me lo ha dicho, tiene 36 años, pero no fastidies con eso yo te saco 8 añitos cari.

– Vale grandullón, vamos a dormir un poco.

– Si nena pero mañana hablaremos con todos, no quiero comentarios sobre la chica, ni zorrita, ni marquesita, ni hostias, a partir de mañana ella será para todos como la hermanita buena de todos los del bloque, una santa ¿vale? no voy a consentir que una panda de cotillas ociosas, me convierta en víctima de un francotirador de los GEOS cabreado, ¿entendido?

– Si cariñín duérmete.

Todos durmieron durante unas horas, a las 5,30 sonó el despertador de Julián y este se levantó, trasteo un poco por la casa y metió varios objetos y cosas en la mochila de Toni, seguidamente le despertó avisándole de la hora, este se desperezo y durante unos minutos calzo sus botas y reviso sus armas, entretanto Julián había preparado dos tazas de café solo y unos trozos de bizcocho casero, ambos desayunaron en silencio.

La ruta de salida de los bloques era distinta en esta ocasión, en lugar de bajar hacia la pequeña puerta metálica y tener que rodear los bloques de viviendas, Toni saldría por la ventana desde donde le hicieron señas con la linterna, por ahí haciendo rappel bajaría aquellos tres pisos hasta la pequeña vaguada del arroyo, una vez en el suelo giraría a la derecha 200 metros y llegaría a una pequeña cuesta que acababa en la arboleda, la atravesaría y 400 metros mas allá estaba su torreón.

Julián le dijo que en su mochila tenía un anticipo del pago del combustible, recomendándole que no le diera muchos golpes, quedaron en llamarse cada día dos veces por los walkis a las 9 después de desayunar y a las 21 después de cenar, el tipo que estaba allí de guardia acabó de atar la cuerda y arrojo el rollo al vacio, Toni se agarro y paso su cuerpo por la ventana.

– Toma esto Toni nosotros tenemos más, – decía Julián- esto suena mucho y te ahorraras esfuerzos o tiros para llamarlos.

– Pero ¡esto es una bugucela! Que…

– Realmente se llama Vuvucela, hazme caso y si quieres visita tócala fuerte, los pone frenéticos.

No hablaron mas, estaba amaneciendo rápidamente un hermoso día claro y despejado, el tipo de la ventana arrojo la Vuvucela por la ventana para que Toni la recogiese abajo, por tener ahora las manos ocupadas, este bajó haciendo rappel y se desató, recogió el aparato musical y se lo metió en el cinturón, se descolgó el cetme y empuñándolo salió trotando, solo aflojo el ritmo al llegar a la cuesta, desde allí a la arboleda su marcha era más precavida y atenta, la atravesó sin problemas y cruzo “su” prado.

Se dirigió al pozo y lo inspeccionó, todo estaba bien y ni la bomba de agua presentaba señales de oxido, ni se apreciaban desgastes o roturas en los cables eléctricos que la suministraban corriente, se dirigió a la muralla y localizo la cuerda, hizo como la vez anterior es decir, ato la mochila a la cuerda y trepó por ella, una vez arriba inspecciono meticulosamente el patio y cuando quedo convencido de estar solo , volvió a la cuerda izando la mochila, soltó y guardo la cuerda y después entro con la mochila en el torreón.

Cerró la puerta dejando allí mismo el fusil y la mochila, bajando a continuación al calabozo como alma que lleva el diablo, su corazón latía rapidísimo y su cara reflejaba ansiedad, entro quedándose ante la puerta de la celda de Ceci, ella dormía tranquila y el abriendo en un incontrolable impulso entro en ella arrodillándose al lado de la cama, abrazando impulsivamente a la joven y besándola en la cara repetidamente, sintió las manos de la rubia abrazándole sin despertarse, de sus húmedos labios escapo un sonido, apenas un gemido.

Unos minutos después Toni se desnudaba en su habitación, había conseguido vencer las ganas de besarla en la boca y tumbarse a su lado, la lógica había podido con las emociones y el esperaría, dentro de cinco meses, en octubre, podría pasarse horas besando sus labios y dejando que sus lenguas jugasen, podrían hacer el amor sin barreras de goma más o menos fina, entretanto la cuidaría y la enseñaría cuanto pudiera de todo, se arriesgaría lo que fuera necesario por conseguir su curación.

Dentro de la ducha y mientras se enjabonaba bien, su “otro yo” se irguió en máximo esplendor como formulándole una pregunta, Toni cogió su verga de 18 Cm. con su mano sin poder juntar sus dedos con el pulgar por dos centímetros, torciéndolo hacia arriba para mirarle a la cara (como solía hacer) para decirle:

– Y tú no te preocupes que seguiremos teniendo fiesta, pero deberás acostumbrarte al chubasquero una buena temporada.

Resistió la tentación de masturbarse, pues ya estaba algo cansado y el día apenas empezaba, salió de la ducha y colocó la ropa en el cuarto de las literas para cuando saliera esta noche o tal vez la madrugada siguiente, dudaba de cuándo pero no podía demorar su salida a la gasolinera, pues ya le habían dado un anticipo en especias.

Pasó con la mochila a la despensa y allí la abrió, colocando su contenido en la mesa antes de colocarlo sus estantes adecuados, encontró un poco de todo: La típica huevera con 12 huevos, dos barras de chorizo y otras tantas de salchichón, una morcilla junto con un paquete envuelto con gomas conteniendo dos kilos de chuletas de cerdo, encontró también una lechuga grande y fresca así como unos diez kiwis y otros tantos tomates, al fondo de la mochila encontró una bolsa de 5 kilos de patatas y dos paquetes, uno contenía legumbres y en el otro un bote de aceitunas y un paquete de azúcar, entre ambos había una nota de Julián que decía:

– Gracias por habernos traído los walkis la leche y todo lo demás incluida la esperanza, como es de bien nacidos ser agradecidos, los miembros de esta comunidad te ofrecemos este regalo, lo del piso sigue en pie, dale un recuerdo a Cecilia si lo crees conveniente, cuando se recupere estaremos todos encantados de verla, recibe un cordial saludo y ¡suerte! Te esperamos. Julián.

Tras leer la nota pensó en que finamente le hacia la pelota el alcalde, tal vez era sincero como parecía o tal vez andaban apurados de combustible y les urgía una entrega más rápidamente de lo que decían, guardó la nota en la mesilla y se dedico a colocar los productos en la despensa y el frigorífico, después a las 9 de la mañana cogió un walkie y subió a la azotea para llamar a Julián y comprobar las comunicaciones:

– Tiroloco, llamando a capo, tiroloco llamando a capo, ¿me copias?

– Capo a tiroloco, ¡supongo que me llamas!

– Roger, comprobando comunicaciones, te recibo estupendamente, si me recibes nítido di 5 de 5.

– 5 de 5 tiroloco, que tal por casa ¿todo va bien?

– Si gracias capo, la jefa duerme aun.

– Ten cuidado ¿vale?

– Vale tranquilo, además que sepas capo, que he leído tu nota y gracias.

– De nada hombre, voy a desayunar, si quieres un poco baja.

– Gracias pero no capo, te llamare a las 21 ¿Roger?

– Recibido tiroloco a las 21, corto.

Preparó el desayuno y lo dejo colocado en la mesa para tomarlo con Cecilia, bajó al calabozo a buscarla ella ya estaba despierta y sin camisa cuando entro, le sonreía y el la devolvió gustosamente el gesto, la hizo señas de comida y señalo con el dedo hacia arriba, ella asintió con la cabeza y su sonrisa fue espectacular, se acerco a la puerta y ella se giro mientras Toni la ponía la bola en la boca, seguidamente la hizo girarse hacia el mirándole y la puso sus guantes, subieron.

La soltó la mano derecha cuando se sentaron a la mesa, durante el desayuno Toni la dijo que había salido esa noche, contó pacientemente lo que había visto y oído en una versión corta y simple que ella pudiera asimilar, pes le constaba por lo ya vivido, que la chica absorbía toda la información que se la ofrecía y la asimilaba, la dijo que tendrían que practicar el habla y muchas cosas mas pero que lo harían despacio, también la explico despacio y con señas que para curarse la tendría que pinchar varias veces al día, aquello la disgusto e hizo pucheros, pero a partir de entonces apenas gruño a las jeringuillas.

Dieron su paseo habitual jugando y después su clase de habla, se notaba que oír voces aunque fueran de las películas, la hacía bien y marcaba las silabas pero salvo To… no conseguía decir nada mas, después la dejo descansar un poco viendo una película mientras el preparaba una ensalada para comer suponiendo que algo asi no la vendría mal.

Después de comer dieron un paseo y la puso su segunda inyección del día, dejándola después en su celda mientras Toni se echaba una merecida siesta de dos horitas. Al despertar decidió ver si era realmente buena la Vuvucela para atraer infectados, subió el aparato de plástico color verde chillón con pegatinas de un equipo de futbol a la terraza, junto con un buen vaso de naranjada y su silla plegable de camping, bajó de nuevo y cerro todas las puertas e incluso la pequeña ventana del calabozo, buscando amortiguar el sonido y que Cecilia no se alterara demasiado al escucharlo, en el viaje de vuelta a la azotea subió el rifle de modelo extraño con la poca munición que le quedaba y la carabina del 22 replica de un kalashnikov con dos cargadores de 20 tiros ambos tenían mira telescópica, en su cinturón aun llevaba la pistola Glock y sus dos cargadores de reserva.

Cogió la Vuvucela y tras respirar profundamente inhalando hasta llenarse los pulmones de aire, se la llevo a los labios y sopló como se sopla una trompeta cualquiera, es decir apretando los labios y soltando el aire como si uno se tirara una pedorreta, el sonido fue un escándalo tan tremendo que nuestro protagonista asustado casi se cae de la terraza de la impresión, dio varios trompetazos en tres minutos para después sentarse a esperar el resultado mientras bebía.

El resultado no se hizo esperar, a los 4 ó 5 minutos empezaron a aparecer los primeros, venían como locos atraídos por aquel sonido, los que se medio arrastraban parecían venir al paso, los que habitualmente caminaban hoy venían al trote y los rápidos se lo pueden imaginar, por no mencionar el numero, hoy no eran 30 ó 40 sino al menos 100 gimiendo y gritando como posesos.

Arrodillándose encaro el rifle y derribo 5 rápidos en 20 segundos de certeros tiros en la cabeza, dado que este rifle había que recargarlo metiendo las cinco balas en su cargador integrado una a una, decidió dejarlo en el suelo y sustituirlo por el kalashnikov del calibre 22 que tenía cargadores de 20 tiros, se le echaban encima llegando al pie de las murallas, gasto los dos cargadores en tiro a tiro, los infectados caían unos más cerca y otros algo más lejos, procuraba que no se apilasen los muertos al pie de la muralla pero eran demasiados y seguían llegando mas, dejo el arma vacía y saco su pistola Glock de 15 tiros, tirándoles a la cabeza a los de la muralla, cayeron bastantes y cuando cambio el cargador, se dio cuenta de que su situación se estaba volviendo muy complicada pues algunos usaban a los muertos como escalones para intentar alcanzar dando saltos la cima almenada de la muralla, incluso vio alguno que arrastraba un muerto hasta allí.

Bajo corriendo y recogió las trinchas que llevó anoche, aun con sus cuatro cargadores para el cetme corto, de camino cogió su mechero y se puso las trinchas según bajaba la escalera, al llegar a la planta baja agarro de la sala del generador una garrafa de cinco litros con gasolina normal, finalmente cogió el cetme que tenia al lado de la puerta cargado para emergencias, abrió saliendo el patio y se precipito a uno de los tramos de escaleras que desembocaban en el pasillo de ronda que coronaba las almenas de las muralla.

Algunas manos ya comenzaban a asomar por entre las almenas, se acerco y disparo a las caras de sus dueños antes de que le agarrasen, mordieran o escupieran, a medio metro de distancia el impacto de una bala en la cara la destrozaba, tirando a su propietario hacia atrás y alejaba su cuerpo de la muralla, gasto así su primer cargador de 30 disparos en los infectados que aparecían, recargo rápido y abrió la garrafa de gasolina, desandó el camino hacia el grupo más numeroso estirando el brazo y volcándola por fuera de la muralla, en la diestra empuñaba el fusil y disparaba a todo el que parecía a punto de cogerle, recorrió así aquel lado más poblado de infectados hasta que la garrafa quedo vacía, dio un paso atrás sacando el paquete de pañuelos de papel dejándole caer las últimas gotas de la garrafa sobre él y lo prendió fuego con el mechero tirándolo al otro lado de la muralla.

El colosal fogonazo le chamusco el flequillo, sintió una oleada de calor en su cara y manos la parte exterior de la muralla ardía furiosamente entre alaridos de los que se quemaban, a Toni mientras se alejaba de allí a otro tramo de la muralla le pareció oír su nombre, pensó que debía ser el diablo llamándole, los cuerpos de los infectados ardían debido a su ropa mojada de combustible, muchos corrían en cualquier dirección gritando envueltos en llamas y chocándose contra otros que a su vez comenzaban a arder, pero su objetivo se había cumplido pues todos se alejaban, un olor nauseabundo de carne quemada y una oscura nube de humo rodeo el torreón, poniendo rodilla en tierra disparo a los que aun no ardían y seguían cerca del portón de entrada de coches, cambio de nuevo el cargador con la adrenalina corriendo a raudales por sus venas, disparo a todo lo que vio sin distinción de sexo o edad ni de si huían o venían hacia él, no se dio ni cuenta de que se reía.

Una hora después desde lo alto de la terraza del torreón Toni temblaba, era el efecto normal del bajonazo al disiparse el efecto de la adrenalina, sus dedos temblorosos parecían negarse a sostener el cigarrillo que fumaba con los labios resecos por la emoción y el humo que aun desprendían los cuerpos quemados, el ruido del walkie le sobresalto:

– Capo para tiroloco, capo para tiroloco, ¿me recibes? Cambio.

Supuso que le habían llamado antes pero no lo había escuchado, Julián debía estar preocupado a juzgar por el tono de su voz, decidió contestar:

– Adelante capo, tiroloco te copia.

– ¿Cómo estás? Hemos oído jaleo y visto humo sobre los arboles, no contestabas, cambio.

– Capo, he estado un poco liado preparando una barbacoa con petardos, ahora ya está todo bien, cambio.

– ¿estás seguro? se te nota la voz rara, cambio.

– Es que uno no es de piedra capo, por cierto cuando baje te voy a meter la Vuvucela por el culo, cambio.

– Ya te dije que los atraía bastante, el que avisa no es traidor, cambio.

– Es avisador, ya me sabia el chiste, ahora en serio gracias por llamar, esto ha sido la hostia, cambio.

– Vale muchacho veo que no te apetece hablar, si cambias de opinión no te cortes y llama ¿vale? Cambio.

– De acuerdo capo, tiroloco se despide, hasta mañana, cierro.

Bajo a mirar a su Ceci por el monitor y vio algo que le asusto, bajo rápido al calabozo, ella estaba tirada en el suelo de la celda con sangre en la cara, entro y la tomo el pulso, estaba inconsciente y con una herida en la frente por la que había manado bastante sangre, la cogió en brazos y la subió al salón para curarla, dos horas después una Ceci bien sedada y con la cabeza ladeada, lucia un apósito y una venda sobre su frente en ella tenía una brecha de pocos centímetros, a la que Toni había dado unos puntos como pudo con sus escasos conocimientos de primeros auxilios, también tenía un chichón en la parte posterior de la cabeza la sangre coagulada manchaba su pelo rubio que se pegaba a su cara, la bola mordida del otro día estaba en su boca, además dos pares de esposas unían sus muñecas a los barrotes de una de las literas, como precaución añadida la había puesto una generosa dosis de antibióticos.

Frente al monitor de vigilancia Toni miraba la grabación de lo ocurrido en su celda, por el reloj impreso en dicha grabación dedujo que entre el sonido de la Vuvucela y los gritos de los que llegaron de fuera se veía a Ceci nerviosa y escondiéndose bajo su catre, mas tarde cuando comenzaron los tiros ella temblaba visiblemente histérica y algo más tarde durante los tiros en la muralla y el posterior incendio parecía enloquecida incorporándose se aferraba a los barrotes y se golpeaba contra ellos, haciéndose una brecha en la cabeza de la que manaba abundante sangre, se la veía caer hacia atrás y darse un golpe en la nuca.

Pero Toni preocupado se centraba en la parte de la cinta en que ella agarrada a los barrotes gritaba histérica, la cinta no tenia sonido pero el movimiento de la boca se podía ver perfectamente eran dos silabas repetidas una y otra vez: to… ni.

Continuara…

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