Recomiendo la lectura de los episodios anteriores para una mejor comprensión de la historia.

Después de mi recaída comí algo, tome un tranquilizante y un antibiótico, dormí unas 20 horas seguidas y ahora me dispongo a seguir contándoos lo que ocurrió en aquella época. Recordad que mi historia cuenta los hechos que ocurrieron durante casi dos años, de los cuales estuve unos 8 meses en la ciudad cuando el virus se extendió e hizo estragos entre la población, después vine aquí al torreón y conocí a Cecilia, estando con ella casi nueve meses hasta que me mordieron y… cambie de bando durante tres meses más, ahora mientras estoy solo cumpliendo mi cuarentena forzosa he decidido escribir mis recuerdos, cuando me rescaten finalmente habrán pasado dos años justos desde que Aparicio el Virus VR.

Recuerdo que fue a los dos meses de estar con Ceci cuando dijo por fin mi nombre, aun nos quedaba mucho de vivir juntos y nos pasarían bastantes cosas, seguiré contando desde ahí…

Aquella semana de mayo fue bastante buena como habéis leído en el capítulo 10, el domingo Julián me dijo que bajara a oír las noticias a su casa pues tenía que pedirme algo, sinceramente no me apetecía demasiado pero le dije que si invitaba a una cena me tendría allí a las 21,00 y charlaríamos. A media tarde pasee a Ceci y la baje a la celda, no se lo tomo muy bien pues en esos pocos días se había acostumbrado a estar casi siempre en el salón o en el dormitorio, pegada a mi intentaba convencerme rozándome y llamándome en tono más bien meloso, pues aunque la seguía paseando con los guantes atados por delante, apenas la ponía la bola en la boca más que en algunas ocasiones y cuando estábamos en la cama puesto que no la podía vigilar dormido, al igual que cuando teníamos sexo pero eso era más por no ser yo quien cediera y la besara en su tentadora boca, me costó bastante esfuerzo dejarla allí sola pero tenía cosas que hacer.

Subí a la terraza llamando a los infectados, golpee con la cacerola en las almenas hasta que asomaron unos cuantos, mate a uno de ellos y me retire al interior del torreón, media hora después mientras ellos se cenaban a su compañero muerto, baje al comedor y me prepare mi ropa de incursión así como mis armas para más tarde, a las 19,00 baje y la di su cena a Ceci con una dosis de tranquilizantes, me quede hablando con ella hasta que se durmió, la pinche su antibiótico y subí a vestirme para ir a cenar con Julián.

Salí del torreón una vez más, después de cerrar bien la puerta y usando la cuerda baje por la parte posterior de la muralla, me dirigí rápida pero atentamente empuñando mi cetme corto con silenciador, a la zona de la arboleda que daba a los bloques de viviendas que controlaba mi amigo, una vez allí saque el walkie avisando de que llegaba para que estuvieran preparados, les había indicado anteriormente que me tirasen una cuerda desde el tercer piso, así no tendría que exponerme de mas rodeando dichos bloques de viviendas hasta la puerta pequeña, me dieron el OK y baje con calma la cuesta de aquella vaguada hasta el arroyo, ahí me detuve controlando a mi alrededor hasta que me asegure de que no había infectados en los alrededores, subí la otra cuestecilla hasta la calle y me acerque al bloque de tres pisos de color crema, allí desde una de las ventanas de la tercera planta me tiraron la soga, rápidamente me colgué el cetme a la espalda y trepe ágilmente hasta que unas manos femeninas me ayudaron a entrar en el piso.

Una vez dentro me fije en la dueña de aquellas manos, era morena y con el pelo corto a lo chico aunque algo más largo por detrás, sus ojos color marrón me devolvieron sonrientes la mirada, tenía una cara angulosa pero atractiva con labios finos y nariz afilada, en su barbilla tenía una rajita provocadora e incitante y aparentaba unos 30 años, su indumentaria no revelaba nada de su cuerpo al llevar un pantalón de pana y una amplia camisa a cuadros azules abrochada casi totalmente, llevaba una canana en bandolera cruzándola el pecho llena de cartuchos, a la izquierda de ella una escopeta del calibre 12 con sus dos cañones paralelos estaba apoyada en la pared, detrás estaba Julián mirando la escena sonriente sin perderme de vista, cuando pensó que tanto la mujer como yo nos habíamos dado el lote visual nos presentó:

– Toni se bienvenido, te presento a Mara.

– Ah hola Mara, encantado de conocerte.

La estreche la mano pero ella buscaba algo más, usándola para atraerme dio un ligero tirón y me dio dos besos en las mejillas aunque excesivamente cerca de mi boca, al separarse me miro a la cara diciendo:

– Yo sí que estoy encantada de conocerte mocetón, a ver si encuentras un ratito libre y nos conocemos mejor.

– Bueno no sé, tenemos que hablar Julián y yo de varias cosas. –Respondí algo cortado.

– Si, tenemos mucho de lo que hablar, -Terció Julián añadiendo- tal vez luego cuando acabes tu guardia, te apetezca pasar a tomarte algo Mara.

– Ya sabes que a Juana no le gusta mucho que baje a tu casa, mejor pasaros por la nuestra a eso de las once y… ya veremos, mi compañera Lucy también quiere conocer a Toni y estoy segura de que la visita será provechosa.

– De acuerdo pasaremos después de cenar a tomar algo, vamos Toni tenemos que charlar.

– De acuerdo vamos, hasta luego Mara.

Bajaron las escaleras de camino a casa de su anfitrión Toni le preguntó quién era aquella chica tan simpatica, Julián le dijo que ella y su compañera Lucy eran las dos zorras de las que le hablo la primera noche, advirtiéndole que se habían tomado muy en serio la misión de tirárselo, puesto que ahora era el único tío al que no habían probado de todos los supervivientes.

– Pero ya tengo a Ceci y…

Toni se calló, nadie debía saber que se lo montaban entre ellos, no sabía si lo aceptarían si sabían que se acostaba con una infectada, Julián le miro de reojo diciendo a continuación:

– Algunas personas susceptibles y cotillas especulan si te tiras a la Ceci, si es así o no es solo cosa tuya, pero despejarías dudas si te dieras un alivio con las chicas ¿me entiendes?

– Si hombre te entiendo perfectamente.

– Además estate tranquilo, aquí no se usan gomas pues todos estamos sanos.

– ¿Seguro que si? Creo recordar que había muchas infecciones y sida por el mundo, antes de que se fuese a la mierda.

– Claro que los había, pero también archivos e informes médicos, por no mencionar a los farmacéuticos que saben lo que les compras y para lo se usa, en ese aspecto son mejores que los curas pues atienden a creyentes y ateos, digamos que ciertas personas llegaron aquí cuando las puertas del bloque ya estaban cerradas y se quedaron fuera, la comunidad estuvo de acuerdo en no exponerse a más riesgos.

Toni estuvo a punto de darle un puñetazo pero se contuvo a tiempo, no arreglaría nada con ello y además el otro seguía hablando, decía que hubo una gran discusión entre los casi cien vecinos originales, parte a favor y parte en contra de la medida, aduciendo que esas personas solo eran más bocas a comer y parte de ellos sin una medicación especifica morirían sin remedio después de comerse sus esperanzas, las reservas de comida y medicamentos eran limitadas para las necesidades de todos si querían sobrevivir, finalmente se votó varias veces pero la decisión fue finalmente unánime y venció la supervivencia.

– Sinceramente preferiría no haber sabido nada de eso, no me gusta…

– Mira Toni, tanto si te gusta como si no, los números cantan llevamos 10 meses aquí y no tenemos discusiones ni celos ni tonterías de drogas, estamos vivos y nos va bien, incluso un yonki que se nos coló esta hoy en día rehabilitado, trabajando y viviendo como uno más.

El resto del camino lo hicieron en silencio hasta que llegaron a casa de Julián, la señora Juana les esperaba sonriente pero al verles llegar serios inquirió en que pasaba, charlaron del tema y ella dijo que su marido era de los que pensaban que debían entrar los desahuciados, hasta que la masa de vecinos les supero en número en la última votación dándole una última opción, o aceptaba la decisión o salía a la calle con los que defendía.

Un rato después estaban cenando, al principio la tensión se podía cortar con un cuchillo pero se fue aflojando paulatinamente al ir Toni aceptando lo que ya no tenía remedio, al acabar la cena Julián dijo a su mujer que salía a comprobar los puestos de guardia con Toni, tomarían la copa con algún vecino pero volverían antes de las noticias para escucharlas con ella, Juana se mostro de acuerdo echando una mirada picara a Toni que este interpretó con “pásalo bien” y los dos hombres salieron.

Unos minutos después estaban en el bloque B ante la puerta del 2ºA, Julián toco tres veces a la puerta que casi inmediatamente se abrió asomando la atractiva cara de Mara recientemente maquillada y con los labios pintados sugerentemente, esta había cambiado su indumentaria por una camisa muy liviana de color rosa claro que acababa justo bajo su culete, los dio unos besos al entrar tras saludarlos y los guio al comedor, llevaba abrochados solamente dos botones por debajo del escote con lo que su generoso pecho parecía querer escapar de dicha camisa a cada paso que daba, aparte de sus zapatillas marrones y un escueto tanga blanco que se la transparentaba no tenia mas ropa encima.

Lucy estaba sentada en un sofá y se levanto al verlos entrar, era más joven que su compañera entre los 25 ó 27 años, no llagaba al metro setenta y era delgada de pechos pequeños y figura espigada, su cuerpo parecía en una forma física excelente bajo aquella apariencia frágil, pero lo que más llamaba la atención era su media melena pelirroja y el par de coletas a los lados de su nuca sujetos con coleteros de vivos colores, dándola un aspecto pícaro de niña traviesa, bajo su flequillo tenía grandes ojos azules y nariz respingona sobre una boca de labios glotones pintados de color rosa brillante, tenia puesta una camiseta corta de tirantitos finos color verde claro y un pantalón corto, que no era otra cosa que un vaquero recortado tres centímetros por dejo de las ingles, se acerco rápido y dio dos besos a Toni igual que lo había hecho anteriormente su amiga muy cerca de la boca.

Tras la presentación a Lucy tomaron asiento mientras Mara serbia unas copas, Julián en sillón y Toni en el sofá junto al reposabrazos, al acabar de servir mara se puso delante de Toni diciendo:

– Lo siento cariño, estas en mi sitio así que ponte en medio.

Ella tomo asiento y nuestro protagonista quedo flanqueado por las dos atractivas mujeres, desde el sillón Julián disfrutaba del licor y permaneció allí unos minutos, comenzando una charla intranscendente solo para romper el hielo, apurando su trago y excusándose diciendo que debía revisar los puestos de guardia pero que volvería al cabo de media hora, antes de salir dijo desde la puerta:

– Divertíos mucho y aprovechad el tiempo, no tardare demasiado.

Apenas cerrarse la puerta las chicas abandonaron su actitud tranquila, Mara se giro en el sillón abalanzándose contra la boca de Toni y besándole los labios con ansia, Lucy hizo lo mismo desde el lado contrario y comenzó a desabrocharle la camisa mientras le besaba en el cuello, Mara se soltó los botones de su camisa sin dejar de besarle para una vez hecho, guiar una de las manos de este hacia ellos para que los acariciara, en la banda contraria Lucy acabados los botones de las prendas que el muchacho tenia, levantaba su camiseta y le daba mordisquitos en su musculado pecho a la vez que lo lamia con su lengua vivaz e inquieta, se oyó la voz de Mara al separarse de la boca de Toni:

– Tómalo Lucy, besa bastante bien.

Esta dejo de lamerle levantando la cabeza y poniendo sus manos en la cabeza que Mara le pasaba, el se dejaba hacer gustosamente pues aquellas dos mujeres conocían perfectamente su oficio y lo estaban metiendo en una espiral de placeres que hacía tiempo que no disfrutaba, mientras Lucy se ocupaba aplicadamente de su boca, Mara se arrodillo en el sofá y empezó a trastear con el cinturón y la bragueta de Toni soltando cierres y desabrochando botones, la precipitación de sus dedos denotaba ansiedad por descubrir si la dureza que sentía bajo sus manos era tan real como aparentaba, tres capas de tela más abajo descubrió el bóxer azulón abultado por una tremenda erección, no pudo evitar mojarse el chochete ante el miembro que se apreciaba bajo dicha tela, bajó del sofá y se arrodillo en el suelo ante Toni poniendo sus manos a los costados de este dijo en voz alta a Lucy:

– Parece de buen tamaño, haz que se ponga de pie y mira.

Lucy dejo de besarlo y le ayudó a levantarse, Toni se dejaba hacer pero había metido mano bajo la camiseta de la pelirroja y no soltó uno de los pequeños pechos de la chica, una vez levantado del asiento Mara tiro con ambas manos de la ropa y sus pantalones bajaron hasta los tobillos, un segundo tirón esta vez del bóxer azulón hacia abajo libero el miembro erecto y vibrante de Toni que oscilo contra la cara de la morena Mara, esta retiro la cara tras el golpe y sujetó el miembro con la mano diciendo:

– ¡Así que esas tenemos! Al cabezón le gusta pegarme en los morros.

– Perdona Mara no ha sido aposta –Dijo Toni a la vez que se movía torpemente, con los pantalones en los tobillos.

– ¡Deja de hacer el pingüino o te caerás! –Afirmó Lucy a la vez que tiraba de la camisa de este haciendo que cayera de nuevo sentado en el sofá.

Mara se metía el miembro en la boca, iniciando una sesión de chupeteo circular en torno al prepucio de Toni que le hizo estremecerse de placer, seguidamente lo hizo profundizar entre sus fauces empapadas de saliva dándole toques con la lengua y haciendo vibrar sus labios contra aquel mástil de carne, subía y bajaba lentamente la cabeza mientras el macho se estremecía de placer abandonando momentáneamente el pecho de Lucy, esta aprovecho para levantarse y ponerse de pie ante él, dándole un cachetito en la cara para que abriese los ojos y la mirase.

Mientras Mara chupaba despacio y con todo el vicio posible aquella verga, Lucy se desnudó despacio haciéndole un striptease tremendamente insinuante quitándose las zapatillas y la camiseta, se aproximo mucho a él cambiando de postura para quitarse los pantaloncitos a centímetros de su cara sin cesar de contornear su firme cuerpo, Mara aumento un poco la velocidad de su mamada, sin olvidarse de juguetear circularmente con su lengua en toda la superficie del miembro contenido en su boca, hilillos de saliva salían de ella mojando las pelotas de Toni, este gozaba a más no poder, Lucy se quito el pantalón de los tobillos inclinando su cuerpo y dejando su culito ante las narices del hombre, haciéndolo temblar y vibrar sugestivamente ante él, entre sus nalgas aun tenía el fino cordel de un tanga de color rojo vivo.

El olor a chochete y flujo le llenaba las fosas nasales, Lucy se comenzaba a quitar el tanga moviéndose seductoramente y la mamada era sensacional, Toni estaba alucinado de placer y casi a punto de explotar en la boca de Mara, pero esta se dio cuenta aflojando el ritmo y dándole un pellizquito en los testículos, aquello refreno un tanto sus ímpetus pero no su deseo, la pelirroja se quito el tanga y le mostro su chochito semi afeitado con un pequeño matojo bien recortado de pelo rojizo formando una flechita invertida que señalaba a su rajita, parecía querer decir “insertar aquí” Lucy aun con él tanga en la mano se lo paso a Toni por la nariz, a la vez que volvía al sofá arrodillándose a su lado para que el acariciase sus senos, Mara se levanto y puso sus pechos ante Toni para que se los chupase un momento, cosa que este hizo sin pérdida de tiempo y deseando devolver parte del placer recibido de la morena que aun de pie le masturbaba suavemente.

Lucy se acaricio el chochete ya húmedo con las dos manos introduciéndose dos dedos dentro, sentía la mano de Toni acariciándola los pechos y pellizcándola primero un pezón y luego el otro alternativamente, con los ojos cerrados por el placer se dejo vencer hacia adelante, sus dedos aumentaron el ritmo y de su chochete salía un sonido de chapoteo bastante excitante, hasta dar con su boca en la mano de Mara que envolvía y masturbaba el erecto miembro del joven, sus labios chuparon dedos y prepucio a la vez, sintió en su boca el sabor conocido de la saliva de su amiga, a la vez que el del liquido preseminal que exudaba el gordo y sobreexcitado pene, sus labios se volvieron más ansiosos dejándolo entrar más profundamente en su boca cálida según los dedos de Mara abandonaban su presa, Lucy no abría los ojos para sentirlo todo más intensamente, lo notaba caliente y duro mas y mas dentro de ella lo fue notando hasta su garganta, cálido y palpitante solo detuvo aquella entrada al notar su nariz presionar en los testículos de Toni, su cabeza parecía quieta allí clavada pero su lengua seguía moviéndose muy activa.

Mara estaba cachonda también, se metía dos dedos en el chochete mientras Toni la comía los pezones, suspiros de placer salían de su boca sin parar, separándose de Toni se puso de pie en el sofá y le acerco el chochete a la cara, este se dejo caer hacia el respaldo y ella le empujo el coño a la boca, el muchacho comenzó a chuparlo ansiosamente y la morena estremeciéndose de gozo, sintió como la temblaban las rodillas y se dejo caer levemente contra aquella boca, el muchacho mordisqueo el clítoris y los labios vaginales, con su mano libre intento acariciarla o meterla un dedo en el chochete pero no pudo hacerlo bien, así que rebozo un dedo en aquella mezcla de saliva y flujo, empujándolo a ciegas hacia su culo y consiguiendo entrar en el tras vencer una ligera resistencia de su esfínter, moviéndolo rítmicamente dentro y fuera, antes de darla un prolongado beso con lengua en todo el chochete, la vagina y culo de mara se vieron penetrados y rebuscados interiormente por aquella lengua y dedo inquietos, sintiendo los dientes y las encías de Toni frotando su hinchado clítoris sin parar de hacerla gozar de gusto por los dos sitios, la estaba haciendo correrse así de pie ante él, ella aullaba prácticamente se agarro a su cabeza para no caerse, mientras el orgasmo la recorría de arriba abajo mientras su cuerpo se tensaba y sus rodillas temblaban de placer.

Lucy se incorporo sacándose el miembro de la boca al escuchar gozar a su amiga, sin pensárselo dos veces se bajó del sofá tirando un poco de las piernas de Toni para que sacara el culo, situándose de horcajadas y dando la espalda a la pareja fue bajando su chochete sobre el enrojecido miembro del muchacho, clavándose en el suavemente sintiendo como la abría el canal vaginal según entraba, su empapado interior se ajustaba al mástil de carne como un guante, ella comenzó a trotar y dar saltitos sobre aquel obelisco gimiendo de gusto contrayendo las paredes de su vagina contra él, siguió meciendo las caderas y agitándose contra el vientre de Toni a la vez que se tironeaba de los pezones, disfrutando de espaldas al hombre sobre el que montaba y a su amiga Mara, que una vez repuesta de su orgasmo la miraba con los ojos chispeantes de deseo.

Rápidamente Mara bajo del sofá y se arrodilló al lado de Lucy besándola en la boca, ella participo activamente en aquel apasionado beso con lengua que parecía no querer acabar, mientras las manos de Mara sustituían a las de la pelirroja tironeando sus pezones y acariciando firmemente sus pequeños senos, Toni daba fuertes envites enviando su gordo miembro a las profundidades de Lucy, esta gemía de placer y medio sollozaba ante las caricias, besos y arremetidas de sus dos ocasionales amantes, en un momento dado las mujeres dejaron de besarse y Lucy tras una larga y profunda respiración salpicada de gemidos exclamo:

– ¡asi cabrón, me corrooo no pareees jooodeme fuerte destrózameee!

– ¿Oye mara, no te parece que es un poco sucia hablando?

– No has oído nada Toni, cuando esta zorra se pone es una autentica cerda.

– ¿cerda yoo? Bolleeera de miiierdaa, tu y el cabrooon que tengo detrás me vaaaais a comer el chichi.

– Así que cabrón eh, toma cabrón… deslenguada te voy a enseñar modales. –Dijo Toni a la vez que estrellaba sus manos abiertas contra el bonito culo de Lucy repetidamente.

– Aaahhhh caaabroooon me corroooo.

Los azotes se repetían rítmicamente, a la vez que los envites mandaban la verga profundamente dentro de Lucy, que envuelta en el placer de su corrida sentía al mismo tiempo los dedos de su amiga tirándola de los pezones sin compasión, no satisfecho con eso y al ver que los insultos aumentaban de volumen y tono, el hombre aferro con ambas manos los cachetes del culo y la hizo botar brutalmente sobre el miembro como si quisiera atravesarla, Lucy gritaba más aun pero ahora era de placer sintiéndose dominada, su amiga Mara la empujo incorporándola e hizo un gesto que Toni advirtió cogiéndola de las coletas y jalando hacia su pecho suavemente, Lucy se vio elevada y acabo apoyada contra el pecho del hombre sin que este la soltase de las coletas, diciéndola al oído entre suspiros sin dejar de darla envites:

– Mueve el culo y mece las caderas nena, una carga de leche esta lista y a punto para ti, ya va llegando.

– ¡Tu Mara! Chúpanos a los dos ¡a la vez! –Dijo seguidamente Toni dirigiéndose a la otra.

La aludida se puso a la faena enseguida, dio un paso de rodillas e inclinándose ante las piernas juntas de Toni, aplico su boca a todo lo que no fuera tela mientras se metía dos dedos en el chochete frenéticamente, lamia las pelotas y chupaba el trozo de miembro que quedaba libre entre una estocada y otra, seguía la línea de los labios vaginales llenándose la boca con los restos de flujo de Lucy, saboreándolos y subiendo por ellos hasta el hinchado y sensible clítoris que mordisqueaba con gusto, para acabar lamiendo aquel vientre que lucía una estrecha flecha invertida pelirroja, una vez allí seguía la flecha volviendo a chupetear y lamer de nuevo todo lo que hallaba en su camino, sin detenerse hacia el mismo recorrido una y otra vez hasta que sus propios dedos llevaron a Mara a un nuevo orgasmo.

Toni ya no se podía contener mas, Lucy medio girada jadeaba contra su boca tras correrse el había soltado sus coletas y amasaba sus pechos con las manos, el calor de su piel y el agitarse de sus cuerpos, mas la boca de Mara le hicieron llegar a punto de correrse varias veces, la sintió agitarse de nuevo, su chochete la apretaba y la sintió temblar interiormente sus estremecimientos aumentaron y dio un último envite, dejo de contenerse para dejarse ir expulsando un chorretón de leche dentro de la chica exclamando:

– Me cooorooo chicaaas, meee voooy.

– Sii asii damelo dentrooo. –Dijo Lucy.

Mara no estaba de acuerdo, pero aun estremecida por su reciente orgasmo estaba algo torpe, solo tardo unos segundos en ver desbordarse el exceso de esperma del chochete de su amiga, aun así empujo el culo de Lucy hacia arriba mientras rápidamente sacaba el miembro de Toni de allí y se lo metía en la boca, aunque solo consiguió un último chorrito de esperma dentro de ella lo chupo golosa hasta dejar el miembro limpio, lo aparto a un lado y se hocico en el chochete de la pelirroja, lamiéndola como una posesa y casi metiéndose en ella hasta que la hizo una limpieza tan buena, que la chica alcanzo otro orgasmo bastante intenso.

Unos (pocos) minutos después, vino Julián a buscarle tras dar su ronda y entretenerse un poquito para que les diese tiempo a terminar, según dijo el escándalo que estaban formando se escuchaba en todo el bloque, recomendándoles que la próxima vez fueran algo más discretos o atraerían a los infectados, tras aquel comentario fueron a su casa a escuchar la radio y sus noticias.

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Continuara…

Estimados lectores, al finalizar el capitulo 10 puse que tendríamos más sexo… pero no con quien, espero que os haya gustado tanto como a Toni, pero ¿debe seguir Toni visitando a las chicas para evitar el rechazo hacia Ceci por los vecinos? O serla fiel pase lo que pase.

¿De que querrá hablar Julián con él? Y ¿Qué noticias dará la radio?

Podéis dejar ideas o comentarios como siempre.

¡Sed felices!

Para contactar con el autor:
javiet201010@gmail.com