SOMETIENDO 5Conociendo a Pamela
 
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Al recibir el recado Pamela y Sebastián se quedan en silencio, “esperaba que te quedaras hasta el fin de semana por lo menos” dice ella algo triste, “no importa, igual lo pase bien contigo” responde él. Ella se le acerca y le da un beso en la frente, “duérmete mejor será, mañana entro algo más tarde y tal vez podamos estar un rato juntos”, Pamela sale de la habitación y Sebastián se duerme profundamente a causa del cansancio y del alcohol.

Por la mañana Sebastián despierta con una resaca de aquellas, “¡que horror, esto es una resaca!” dice él sobandose la cabeza que le duele como nunca, “¡hola como amaneciste!” le grita Pamela en el oído a su primo que parece que su cabeza le va a estallar, “¡te escucho claramente, no me grites!, que me duele la cabeza” responde él, Pamela se ríe, “tu primera resaca, disfrútala mientras puedas, levántate luego mejor, te tengo un café bien cargado abajo en la cocina”.
Ambos comparten el desayuno, Pamela entra más tarde hoy y no tiene ningún apuro por llegar a clases. Ambos conversan un rato y ella le dice que lo va a extrañar, Sebastián la invita a que lo vaya a visitar pero ella no sabe si podrá, “por mis notas los viejos me tiene castigada, solo por que estabas tu pude ir a la fiesta anoche” le dice ella.
Cerca de las 11 de la mañana Pamela toma sus cosas y se va, se despide de Sebastián dándole un beso en la boca que lo deja más que sorprendido, “esto es en despedida como no nos vamos a ver la tarde, dale saludos a mi tía y a la Francisca, realmente lo pasaba super bien con tu hermana” agrega después y ella sale corriendo a tomar el bus.
Sebastián se queda solo en la casa y decide hacer algo de aseo antes de irse, mal que mal lo recibieron con los brazos abiertos y pretende hacer hora para ver si puede alcanzar a leer algo más del diario de Pamela antes de irse.
Almuerza con sus tíos y Sergio, su tío, le dice que lo va a ir a dejar a su casa a eso de las 6, esto no le gusta mucho a Sebastián que esperaba poder estar con Pamela antes de irse y ella sale a las siete de clases, “bien, que se le va a hacer” piensa él.
Ya después de almuerzo Sebastián se va a dar una ducha para reaccionar un poco, aun se siente algo afectado por la resaca y no quiere que sus padres se den cuenta o de lo contrario va a tener problemas. Sale del baño y va a su habitación a vestirse cuando al pasar frente a la habitación de su prima observa su ropa interior tirada encima de su cama, algo bastante habitual ya que ella es muy desordenada.
Sebastián decide aprovechar la oportunidad que tiene y se tira encima de la cama de su prima y empieza a hacerse una paja con su ropa interior, de nuevo. Sabe que esta será la última vez que tendrá esta oportunidad, ella lo tiene hirviendo y él ya se imagina su verga desapareciendo entre los carnosos labios de su prima o en su ardiente o entre sus magnificas nalgas, Sebastián esta en lo mejor disfrutando de lo que será su ultima paja en la habitación de Pamela.
“¡Vaya, vaya, vaya pero que tenemos aquí!”, al oír esa voz Sebastián abre los ojos espantado y con horror ve a su prima junto a un par de amigas de pie alrededor suyo, él trata de pararse pero Pamela se lo impide y se monta sobre él. “Ahora ya veo el por que esas manchas en mi ropa interior” dice ella sonriendo, “te lo dije, tu primo tiene una cara de degenerado” dice una rubia que se llama Catalina, “¡es cierto, hay que castigarlo!” agrega Sara.
 

Pamela roza con sus calzones el miembro de su primo, ella se endereza sobre él y observa su verga, “aun estas bien empalado, eso me gusta, ya estaba cansada que me espiaras y que leyeras mi diario de vida”, Sebastián se queda sin habla al escuchar esto, “¿que acaso crees que no me daba cuenta de que leías mi diario?, te vi esa noche cuando me lo monte con el hermano de Catalina en el auto, o como me espiaste cuando me masturbe aquí el otro día, o que cuando dormimos juntos crees no me daba cuenta de cómo me manoseabas y frotabas tu verga contra mi, acaso crees que yo no sabia que me seguías en la fiesta de anoche, se ve que no me conoces, la idea de que me vieras teniendo sexo con otros me excitaba de sobremanera por eso me asegure de dejarte ver harto de mi”, “¿pero no se supone que deberías estar en clases a esta hora?” pregunta muy nervioso Sebastián que aun esta desnudo sobre la cama de su prima, ellas se largan a reír al escucharlo.

“Te aseguro que escaparnos de clases fue algo bastante fácil, quería sorprenderte pero jamás pensé que te sorprendería así”, Pamela se apoya sobre él y le toma las manos ella se estira sobre Sebastián y le pasa sus pechos sobre su rostro, él no sabe que hacer, sin embargo de pronto reacciona cuando las amigas de Pamela lo toman por sorpresa y lo amarran a la cama, no alcanza a hacer nada y después lo amarran de los pies, él ahora esta a completa merced de ellas.
“¿Qué hacemos con él ahora?” dice Catalina, Sebastián esta más asustado que nunca, “podríamos sacarle fotos y subirlas a Internet” propone Sara, Sebastián se horroriza al escuchar esto, pero Pamela lo tranquiliza, “él quiere saber como lo hicimos para escaparnos de clases, ¿Por qué no le enseñamos?” propone Pamela, sus amigas se muestran de acuerdo.
“En el colegio hay un inspector, el viejo es un desgraciado pero decidimos hacerle un pequeño favor y nos dejo salir antes”. En ese momento Catalina y Sara rodean a Pamela y comienzan a meterle mano a diestra y siniestra, sobre su blusa y bajo su falda de colegio. Ellas se besan entre si y Pamela es el centro de atención, Sara le soba el culo y Catalina le abre su blusa descubriendo sus pechos que se aprecian bastante más grandes que los de sus amigas, Pamela sonríe al ver a Sebastián, a pesar de estar amarrado, bastante excitado, la expresión de su rostro lo delata.
 

Pamela atrapa con su boca los pechos de Catalina, se los chupa ansiosamente mientras Sara le frota su entrepierna a Pamela y presiona sus dedos contra su sexo, la escena es todo un espectáculo para Sebastián que ve a su prima montárselo con dos de sus amigas. Sara toma a Pamela y la empuja sobre la cama, ella cae encima de Sebastián y sus amigas se le van encima, Sara la abre de piernas y le sube completamente su falda metiendo su rostro entre ellas, Pamela empieza a gemir al sentir la lengua de su amiga deslizarse de forma vigorosa por su sexo, ella la sujeta de la cabeza y la carga contra su coño. Catalina no deja de lamer los pechos de Pamela pasa su lengua sobre ellos y con su boca atrapa los erectos pezones que se ven. Pamela se mueve encima de su primo el cual ya no das de caliente ante semejante espectáculo que ellas le dan.

Pamela se pone sobre él haciendo un 69, Sebastián tiene frente a su rostro el coño de su prima, él no sabe que hacer y de pronto las amigas de Pamela comienzan a meterle los dedos por su sexo y por su culo, Sebastián esta asombrado y terriblemente excitado, sin embargo pronto se lleva una sorpresa aun mayor cuando los carnosos labios de Pamela comienzan a envolver su verga, él respira agitado mientras ella le hace una mamada, “Mira su cara el pobre esta en el cielo” comenta Catalina.
 

“No te quedes ahí aun puedes usar tu boca” le dice Sara, ella toma a Pamela con fuerza y la hace poner su coño sobre el rostro de Sebastián y él tímidamente empieza a pasar su lengua sobre el mismo, a Pamela esto la excita y mueve su sexo contra Sebastián.

“Déjanos ayudarte” dice Catalina y junto a Sara se unen a Pamela y pasan sus lenguas por todo el miembro de Sebastián que ya no sabe que hacer, trata de liberarse pero ellas lo amarraron bastante bien a la cama. La sensación de sentir tres lenguas recorriendo al mismo tiempo su verga fue demasiado para él y comenzó a correrse para deleite de ellas.
“¡Vaya pero si es un pequeño degenerado míralo se ha corrido sobre nosotras!” se ríe Pamela al verlo, “pero fíjate que aun esta bien erecto y duro” le hace ver Catalina, Pamela sonríe picaramente, “veamos que más puede hacer”. Las tres se desnudan por completo y Pamela se monta una vez más sobre su primo, Sara sujeta derecha la verga de Sebastián y Pamela comienza a rozar su coño contra su verga. Ella se besa con Sebastián que no sabe como responderle, “vamos no seas tímido, acaso no me querías tener así” le dice ella.
Luego de jugar con él por un instante Pamela lentamente se deja caer sobre su verga, ella cierra sus ojos y su respiración se agita notablemente, Sebastián esta totalmente extasiado mientras ella se mueve lentamente sobre él, Catalina y Sara se besan apasionadamente con Pamela y le soban sus majestuosos pechos mientras ella esta empalada sobre su primo. Sara se pone sobre Sebastián restregándole su coño en la cara para que él se lo pueda lamer, las tres chicas se dan un festín con el pobre de Sebastián el cual se ve completamente sometido a sus caprichos, aunque él no se queja en absoluto de ello.
Al cabo de un instante Sara se levanta dejando el miembro de Sebastián aun bien duro, Pamela nuevamente toma su lugar pero ahora ella se le monta separando ampliamente sus piernas mostrando completamente su coño, “ya saben” les dice a sus amigas. Ellas dirigen esta vez la verga de Sebastián directamente al culo de Pamela para sorpresa de él, ellas se la lubrican con su saliva y Pamela la recibe completamente en su culo que Sebastián siente bastante estrecho.
“¡Así es se siente tan bien tu verga en mi culo!” le dice ella que se mueve rítmicamente sobre él metiéndosela más adentro cada vez, sus amigas no se quedan solo mirando y continuamente le lamen y le meten los dedos a pamela, Sebastián tiene una vista privilegiada de ello, pero aun hay más.
Pamela sigue moviéndose sobre la verga de su primo, se la mete una y otra vez dándole con todo, en ese instante las amigas de Pamela aparecieron portando dos consoladores que de inmediato se los ponen en la cara a Pamela, ella los chupa y los saborea como si fuesen de verdad, sus amigas le ayudan y después se los deslizan entre sus pechos, Sebastián se queda atónito cuando se los empiezan a meter por el coño, no uno sino que ambos a la vez y aun con su verga bien enterrada en el culo de su prima.
Catalina y Sara le dan con todo a Pamela, se los meten una y otra vez y se los retuercen en su sexo para el total deleite de la ardiente muchacha, Sebastián mueve sus caderas y la penetra con más fuerza aun mientras observa con lujo de detalles como se follan a su prima.
Pamela sigue gozando como loca, ella misma sujeta uno de los juguetes mientras sus amigas se follan entre ellas con el otro, Sebastián ya no da más y Pamela lo intuye en el momento en que ella se levanta Sebastián se corre de nuevo salpicándola de semen. Las chicas se encargan de atenderlo como se debe y finalmente lo liberan de sus ataduras.
“Espero que para la otra seas más activo” le dice Pamela a Sebastián, “siempre y cuando no me vuelvas a amarrar de nuevo” le responde él. Los cuatro se quedan ahí recuperando el aliento, Sebastián espera poder volver a follarlas esta vez a su manera cuando de pronto sienten el ruido de un auto afuera, es Sergio, el papa de Pamela, de inmediato los cuatro se arreglan y ellas se esconden para no ser descubiertas, Pamela le da un ultimo beso de despedida a su primo, “te prometo que te iré a visitar algún día” le dice ella. Sebastián recoge sus cosas y se va con su tío mientras ellas lo observan tras una ventana.
Dos meses han pasado y Sebastián no ha vuelto a ver a su prima, una tarde esta en recreo en su colegio cuando recibe un mensaje de texto en su celular. “Estoy en tu casa te vengo a visitar por unos días, te espero, ven enseguida, ventana de la cocina, Pamela”. Esto despierta la curiosidad de Sebastián, de inmediato se pone manos a la obra e inventa una supuesta enfermedad para salirse de clases y regresar antes de la hora a su casa.
Tal como dice el mensaje él entra por el patio saltando la cerca, en silencio se aproxima a la ventana de la cocina, voces y ruidos se escuchan cada vez con más fuerza a medida que se acerca. Discretamente se asoma por la ventana y ve a dos personas, dos mujeres, Pamela y alguien más. Ambas están en el piso de la cocina, Pamela encima de la otra, semidesnudas se besan apasionadamente, Pamela le mete su lengua en su boca y casi no le da tregua. Sebastián se percata además que entre ambas se follan con un consolador entre si, este entra y sale de los coños de ambas, Pamela se carga con fuerza sobre la otra enterrándoselo hasta el fondo.
“Pamela, Pamela, espera un poco, ya es muy tarde Sebastián puede llegar en cualquier momento” le dicen, Pamela la besa ardientemente y se carga con mas fuerza aun, “no se preocupe tía, Sebastián nunca sabrá nuestra pequeño secreto, así que sigamos, aun tenemos tiempo para seguir cogiendo”, Pamela abraza a su tía y ambas ruedan por el piso quedando la tía encima de su sobrina, Pamela observa a la ventana y ve una silueta familiar, a Sebastián con su verga en la observándolas, “estas dos semana serán increíbles” agrega ella después mientras sigue follando con su tía.