Archives for Infidelidad

Infidelidad

Relato erótico: “LA FÁBRICA (7)” (POR MARTINA LEMMI)

  Mi más que obvia presunción quedó pronto confirmada.  Sentí el contacto de su húmedo miembro contra mi sexo y cómo el desgraciado lo hacía jugar un poco sobre mi entrada pero aún sin introducirlo.  A pesar de que me resistía a hacerlo, tal situación me hizo excitar y soltar una bocanada de aliento.  Él se dio cuenta y rio: había logrado su objetivo.  A continuación, me entró sin más trámite y esta vez lo que me arrancó fue un profundo grito que no logré contener.  Teniéndome entonces a cuatro patas, Inchausti inició su bombeo sin piedad alguna y sin darme respiro; sorprendente a su edad.   A cada una de sus embestidas, brotaba de mi boca un jadeo y hasta, a veces, un grito; era como si en ese momento no tuviese completo control de mí misma.  Él también jadeaba: “Aaah, así, Soledad, así… aaah, mmmm, sienta la verga dentro…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “LA FÁBRICA (6)” (POR MARTINA LEMMI)

  Habíamos apenas terminado de arreglarnos la ropa cuando se abrió la puerta y entró Hugo; se me detuvo el corazón ya que, de haber entrado sólo un par de minutos antes, muy distinta sería la escena que hubiera visto.  Luciano, sin embargo, se comportó con absoluta normalidad. “¿En qué andan ustedes dos acá?” – preguntó Hugo pero como desentendido del asunto y en tono de broma.  Yo me trabé y se me hizo un nudo en la garganta, pero por suerte Luciano habló, directamente optando por ignorar la pregunta de su padre. “¿Y?  - preguntó -.  ¿Cómo está eso?” “Está duro, está duro, pero bueno, ya para mañana o pasado tendremos una respuesta definitiva y a partir de ello veremos qué hacer – respondió Hugo y yo interpreté que hacía referencia a la designación de la nueva secretaria -.  Soledad, ¿se puede quedar un momento?  Luciano, si nos disculpas,…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “LA FÁBRICA (5)” (POR MARTINA LEMMI)

Al salir de la oficina de Luis pasé frente a la de Hugo.  Con la conmoción reciente, había olvidado totalmente que Luciano me había dicho que pasara.  Quizás, pensé, ya se habría marchado y, de no ser así, bien podía hacerme la distraída e irme simplemente: ya no faltaba mucho para la chicharra de salida.  Pasé frente a la puerta sigilosamente o, al menos, lo más sigilosamente que mis tacos me permitían; no resultó… “¡Sole! – exclamó en el momento mismo de asomarse por la puerta entreabierta; me llamó así: Sole, como si fuera su amiga de toda la vida -.  La estaba esperando; pase, por favor…” Fue como si me hubieran arrojado un nuevo peso sobre mis ya castigadas espaldas.  Acababa de salir de una pesadilla en la oficina contigua y vaya a saber a qué nueva pesadilla me enfrentaría ahora.  Con abatimiento y resignación, bajé mi cabeza y…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “LA FÁBRICA (4):”(POR MARTINA LEMMI)

Al otro día cayó por la fábrica Luciano, el hijo de Hugo.  Para mi desgracia, no vino esta vez con compañía familiar, lo cual le dejaba un mayor margen de maniobra.  Y, de hecho, del modo más obvio posible, prácticamente se abalanzó sobre mi escritorio apenas llegó.  Yo lo saludé cortésmente como también lo hicieron el resto de las chicas pero la realidad era que él tenía los ojos clavados como dagas sólo en mí.  Lo suyo parecía ser una obsesión perversa; ésa era exactamente la sensación que me había dado dos días antes al conocerlo, sólo que en aquel momento la presencia de su esposa actuó como factor de contención. “La falda sigue corta, ¿no?” – preguntó con una sonrisa ladina y estirando el cuello como para espiar por detrás del escritorio; yo, en un acto reflejo, me cubrí con las manos. “S… sí, por supuesto – respondí -. …
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “LA FÁBRICA (3): Final” (POR MARTINA LEMMI)

  Ni siquiera quisieron cobrarle a Luis por el trabajito con mi falda; lo tomaron como simplemente un favor e insistieron en que yo era una clienta “histórica”  (si bien la realidad era que hacía mucho que no pisaba allí debido, como ya he explicado, a mi apremiante situación económica); aun así, Luis dejó una propina para la joven que se había encargado del trabajo y, aunque no tuve oportunidad de verla, supongo que la misma debió haber sido igual de generosa que la que le había dado a la empleada que me… masturbó (me cuesta y hasta me avergüenza decirlo de tan increíble que suena).  Alcancé a ver que la entrepierna de Luis abultaba; asqueroso repugnante: se había excitado con la escena y ni siquiera parecía importarle demasiado que los demás pudiesen notarlo. Ya en el auto nuevamente, él me preguntó adónde era mi casa y se lo indiqué.  …
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “La fábrica (2)” (POR MARTINA LEMMI)

  Las semanas que mediaron entre mi entrevista y mi primer día de trabajo fueron una auténtica pesadilla.  No lograba convivir con lo que había ocurrido y, menos aún, con el hecho de que tendría que volver allí y presentarme a trabajar diariamente.  Yo estaba rara y Daniel lo notaba; busqué disimular todo cuanto pude pero era inevitable que, cada tanto, él me preguntara qué me pasaba. “Nada… nada…- respondía yo esbozando la mejor sonrisa que podía -.  S… supongo que son l… los nervios por el nuevo empleo…” Ésa u otras semejantes eran mis típicas respuestas ante los planteos por parte de Daniel quien, por cierto, ya había empezado a trazar nuevamente planes para el casamiento y hasta estaba buscando nueva fecha.  Traté de disuadirlo de no ir demasiado aprisa al respecto. “No cuentes los porotos antes de cosecharlos, solía decir mi abuelo” – era, a menudo, mi respuesta.…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “La fábrica (1)” (POR MARTINA LEMMI)

  Cuando Daniel estacionó el auto junto a la acera fue inevitable que tanto él como yo claváramos y dejáramos detenida la vista durante algún instante en la fachada del edificio.  No había, por cierto, nada que delatase que allí funcionaba una fábrica: ningún cartel ni ícono de identificación; ni siquiera ventanales que dieran hacia el exterior, los que había, en realidad, se hallaban elevados a unos dos metros y medio por encima de la acera y seguramente tenían más como objetivo dejar entrar la luz que otra cosa. Luego ambos nos miramos y suspiramos.  No era que el lugar luciese lúgubre ni recordase a una prisión como suele ocurrir con algunos establecimientos fabriles; simplemente daba imagen de nada…, es decir que no había modo alguno de inferir cómo luciría aquel lugar por dentro.  Pero tuviera el aspecto que tuviese, ese ciego muro de ladrillo a la vista tenía tras…
Continue Reading
hetero

Relato erótico “una familia decente 7” (POR ROGER DAVID)

  Una Familia Decente 7 (UFD7) Don Pricilo se despertó ante los lamentosos sollozos de Andrea. Por un momento no entendió de que se trataba la alharaca que estaba armando la rubia, si solo hace algunas horas se había estado meneando exquisitamente junto con él, se dijo para el mismo, al momento de notar que quizás la mujer ya se había arrepentido de todas las cochinadas que habían estado haciendo juntos, pero a sabiendas que esa partida él ya la tenía ganada se dispuso a seguir quebrantando la recién violada moralidad de aquella elegante y otrora decente hembra. --Y por qué lloras mamacita, acaso no te gusto la noche que acabamos de pasar juntos?, jejeje, le dijo una vez que la apretujo aún más hacia su obesa humanidad, aplastando sus desnudas tetas contra su áspero pecho peludo, ella por su parte se limpió las lágrimas de su cara y se…
Continue Reading
hetero

Relato erótico: “Una familia decente 6” (POR ROGER DAVID)

  UNA FAMILIA DECENTE 6 Karen se duchaba en el baño del sucio motel, en su mente las ideas bailaban al ritmo de los acontecimientos que se sucedían, había dejado a su nuevo aprovechador amante acostado después de la gran follada que se habían pegado ambos. A la nena ya la habían abandonado las ricas sensaciones de tranquilidad post coito, ahora lloraba amargamente y en silencio bajo el agua. Se maldecía por haberse entregado a tan horrible viejo, por haber disfrutado de las delicias del acto sexual y de cómo su calentura había aumentado una vez que el viejo se había desprovisto de su dentadura postiza a solo centímetros de sus ojos, pero ahora con el solo hecho de recordar aquella imagen sentía las tremendas ganas de vomitar. Sabía que el viejo degenerado de don Urias la estaba utilizando, también entendía que si no se dejaba follar por él, los…
Continue Reading
hetero

Relato erótico:”Una Familia Decente 5″ (POR ROGER DAVID)

  Una Familia Decente 5 Andrea Rojas de Zavala, era la única sobrina de un acaudalado empresario del área comunicaciones. Su madre había muerto al darla a luz y su padre falleció en un trágico accidente automovilístico cuando Andrea aún era solo una bebita de 2 años de edad, quedando huérfana y desamparada. Fue su tío paterno Eulogio, hermano del difunto quien se hiso cargo de la nena e hiso de padre y madre a la vez, asumió su formación y fue quien la vio crecer además de ser el quien fue el primero en vislumbrar las marcadas curvas que poco a poco se empezaban a formar en el tierno cuerpo de su adorada hija-sobrina. Tenía apenas poco más de catorce años cuando se ganó la admiración de la sociedad en la cual se desenvolvía la joven y también de su escasa parentela, debido a su exuberante y deleitosa belleza…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “16 dias, la vida sigue 5” (POR SOLITARIO)

José vive en la costa alicantina, con Claudia y las niñas. Mila y Marga siguen en Madrid. Se han hecho cargo del prostíbulo. Continuación de: 16 días. La vida sigue. --¿José? ¿Eres tú? --Si, ¿Mamá? ¿Pasa algo? Llorando --Si, José, es tu padre. Está muy mal. --Se nos muere y quiere hablar contigo. ¡Ven! --Claro mamá, salgo enseguida. Hasta luego. --Hasta pronto hijo. Clau me interroga con la mirada. --Es mi madre, mi padre está mal. Tengo que irme ya. ¡Ana! Desde su habitación. --¿Si papá? ¿Qué pasa? --Es tu abuelo, está mal, tengo que irme a Jaén. --Yo voy contigo. Quiero verlo. --De acuerdo, prepárate, nos vamos enseguida. Claudia, ¿Te quedas con las niñas? --Claro mi vida. No te preocupes por nada, puedes ir tranquilo. Preparamos un equipaje ligero y partimos mi hija y yo. Llegamos al pueblo al anochecer, hay gente en la casa. Mi hermano, mi hermana,…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “Intercambio de favores” (POR DOCTORBP)

-No te preocupes, ¡eh! – le previno de antemano – Montse ha tenido un accidente, pero está bien. ¡Que te jodan! pensó Ricardo. Pues claro que pensaba preocuparse por su queridísima amiga. Sólo el pensar que podía haberle pasado algo… su corazón se encogió y quiso saber más. El novio de Montse continuó contándole lo que había pasado y, aunque Ricardo se quedó más o menos tranquilo, no tardó en llamar a su amiga. La conversación con ella fue corta y, aunque pudo comprobar que la mujer se encontraba bien, no pudo evitar una sensación de mal cuerpo generalizada, una unión de diversos factores de toda índole. Desde haberse enterado un día tarde, a través de Ismael, sin la mera posibilidad de haber estado al lado de Montse en un momento tan jodido hasta haberla escuchado tan apagada durante una conversación corta que le supo a poco pasando por el…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “Máquinas del Placer (14): Final” (POR MARTINA LEMMI)

Jack quedó petrificado mirando a su “esposa”; ella, en concomitancia con el carácter que él acababa de descubrirle, se mantenía imperturbable y, ahora, sin expresar emoción alguna: distaba años luz de la Laureen de un rato antes.  El cinto, por su parte, pendía laxo desde su mano hacia el piso.  Jack no cabía en sí de la furia; estaba rojo y temblaba: su corazón latía cada vez con más fuerza, pero no le importaba demasiado… Girando la cabeza, miró con odio hacia la ventana o, más bien, hacia la casa vecina, aun cuando desde el cuarto matrimonial no tuviera vista de la habitación de Jack. Echó a correr escaleras arriba, hacia la buhardilla.  La supuesta Laureen amagó a seguirle. “¡Quédate aquí! – rugió él, interrumpiendo su carrera por un segundo y dedicándole la mayor mirada de odio de que era capaz -.  ¡No te me acerques!  ¡No me sigas!  ¡No…
Continue Reading
Infidelidad

Relato erótico: “Gabriela… una adorable mujer casada 13 (vRD)” (POR ROGER DAVID)

Después de que a los minutos haber terminado de tener relaciones y con Gabriela ya más calmada y desclavada se mantenía tal como había quedado después de haber sido cogida, es decir con sus dos bellas piernas bien abiertas y mostrándolo todo, una apacible sonrisa en su rostro era la de una mujer satisfecha, nada de lo que le habían depositado al interior de su brillante vagina escurría para afuera, el viejo con solo vérsela (la vagina de Gabriela) desde su posición posó su mugrienta manaza en ella, tocándola solo por encima, se la sentía algo tibia, pero fresca del mismo modo, rica. Fue en eso que Gaby al recordar que este último le había dicho que esa noche él deseaba quedarse a dormir con ella cerró sus piernas y luego estiró su desnudo brazo hacia el velador para apagar la luz de la lámpara, el viejo por su parte…
Continue Reading
autor-central

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.POLÍTICA DE COOKIES

ACEPTAR
Aviso de cookies